Creand WM ha superado sus propias expectativas y cumplido, antes de tiempo, los objetivos de su plan estratégico 2024-2026, que fijaba como meta alcanzar un volumen de negocio de 6.000 millones de euros al cierre de este año. La entidad cerró el ejercicio de 2025 con un fuerte crecimiento de su actividad, tras elevar un 31% su volumen de negocio respecto al año anterior, hasta alcanzar los 6.801 millones de euros.
En opinión de Marcos Ojeda, consejero director general de Creand Wealth Management, lo más relevante de estos resultados es el fuerte crecimiento orgánico logrado. Según explica, se debe a que mantienen una propuesta de valor «algo diferente» a la de sus competidores.
Haciendo un análisis de la firma, Ojeda destaca tres factores clave en su modelo de negocio: «En primer lugar, nuestro foco está en nuestras capacidades de Multifamily office, que incluye el asesoramiento con depositaría externa. Es decir, podemos asesorar a un cliente allá donde tenga sus posiciones sin tener que cambiar de banco, lo que supone un valor añadido. En segundo lugar, nos diferencia que nosotros somos un banco y tenemos capacidad crediticia, además de estar respaldados por una entidad bancaria fuerte. Esto nos permite dar respuesta a las necesidades crediticias de nuestros clientes. Y, en tercer lugar, que para nosotros es lo más relevante, nuestro equipo de profesionales. Nuestra cultura empresarial está basada en que todas las personas de la compañía tienen un valor fundamental».
El máximo responsable de Creand WM insiste en que su equipo es la clave de su crecimiento, y reconoce que siempre ha evitado entrar en guerras para captar banqueros de otras entidades. Aunque puede haber excepciones, Ojeda explica que tiene puesto el foco en generar «cantera». «Nos interesa gente joven con ganas de tener una carrera profesional dentro de una misma entidad a largo plazo. Hablamos de profesionales totalmente formados y con las certificaciones adecuadas, que están alineados con la idea de estar años con nosotros. Muestra de que nuestro planteamiento convence y funciona es que la rotación de banqueros que tenemos es muy baja», explica.
Crecimiento orgánico, sin olvidar el inorgánico
Para continuar con este ritmo de crecimiento orgánico, además de apuntalar los tres motores ya citados -el área de family office, las capacidades que les otorga ser banco y estar respaldados por una entidad financiera grande, y su equipo humano-, Ojeda reconoce que quieren profundizar más a nivel tecnológico. «No se puede mirar a otro lado. Es necesario aprovechar más la tecnología y las posibilidades que nos abre la integración de la inteligencia artificial (IA) para mejorar los procesos y los datos. En definitiva, ver cómo nos pueden generar ahorros y hacernos más eficientes», afirma.
Sin embargo, matiza que, salvo ese componente de tecnología vanguardista, «los pilares de nuestro crecimiento y éxito, tanto en el pasado como en el futuro, deben ser inalterables». En este sentido añade: «Hoy en día, los productos que se ofrecen a los clientes se pueden entender casi como una commodity. Por eso tengo la convicción de que la clave está en lo que las máquinas nunca van a poder hacer: sustituir el asesoramiento personalizado por parte de profesionales muy consolidados».
También señala que el crecimiento orgánico no es incompatible con el inorgánico. «Estamos abiertos a crecer de forma inorgánica. Es algo que tenemos previsto en nuestro plan de negocio y pensamos realizar alguna operación en los próximos dos años. No es fácil encontrar una firma compatible con nuestra filosofía. Por lo tanto, no nos vamos a precipitar, pero no te puedo negar que estamos viendo cosas en este momento. Son procesos largos y complejos que tardan en cristalizar», afirma.
En cambio, ve poco probable que el proceso sea a la inversa. «Nuestro único accionista, Crèdit Andorrà, está muy satisfecho y comprometido con el proyecto de Creand WM, así como con la evolución que ha tenido el negocio en España. Actualmente no existe absolutamente ninguna intención de hacer un cambio accionarial o de vender.
Pasarse el plan estratégico
Con estos tres motores, Ojeda considera que la forma de seguir creciendo no es robar clientes a otras entidades, sino apostar por un modelo de servicios transversales. «Para nosotros es importante que no sientan que son clientes de un banquero, sino que sienta y perciba que toda la institución está a su servicio, porque toda ella interactúa y da respuesta a sus necesidades, desde el equipo de asesoramiento de planificación patrimonial hasta el equipo especializado en productos alternativos, pasando por el banquero y por el personal que atiende la oficina. Por otro lado, el hecho de tener gestora, además de ser banco, nos da juego y capacidades para seguir creciendo», destaca Ojeda.
Tras haber conseguido cumplir los objetivos de su plan estratégico antes de tiempo y con esta convicción de poder seguir creciendo, la pregunta es obligatoria: ¿cuál es ahora la meta? «Sin duda, hemos ido más lejos de lo que marcaba nuestro plan», afirma Ojeda y señala que su horizonte es terminar 2026 con 8.000 millones de euros de volumen de negocio. «Vamos en el buen camino y, de aquí a dos años más, queremos llegar a los 9.000 millones. Ese es nuestro plan. Hoy en día, la capacidad que tenemos nos permite seguir creciendo sin tener que aumentar de manera significativa los gastos, con lo cual eso también nos llevará a optimizar aún más la cuenta de resultados«, comenta.
Para alcanzar ese objetivo, la entidad ha ido ampliando su presencia geográfica en España. Hace algo más de un año abrieron sucursal en La Seu d’Urgell (Lleida) y posteriormente en Málaga. Según Ojeda, aunque no tienen previsto abrir nuevas plazas, no van a frenar si surge una oportunidad clara. «Nos gustaría el País Vasco y, quizá en algo más de tiempo, Galicia, pero vamos a ir paso a paso. Preferimos consolidar lo que vamos haciendo y, una vez consolidado y rentabilizado, avanzar. Ahora mismo, tenemos capacidad de atender clientes en toda España; tenemos clientes en todo el territorio. Además, hemos aprendido que la presencia física es importante, pero no fundamental. Actualmente, tenemos capacidad física para cubrir Madrid, Barcelona, Levante, Andalucía y País Vasco, donde se aglutina el 80% de la riqueza española», concluye.



