El 60% de los family offices planea modificar su asignación estratégica de activos en los próximos 12 meses. Se trata del porcentaje más alto que jamás ha registrado el informe UBS Global Family Office Report 2026 y que, según explica Maximilian Kunkel, Chief Investment Officer Global Family y Institutional Wealth de UBS GWM, refleja “tanto una reacción defensiva ante un entorno macroeconómico más complejo, una mayor incertidumbre geopolítica y el riesgo de concentración, como una reconfiguración proactiva para aprovechar nuevas megatendencias, especialmente la inteligencia artificial, así como ámbitos como las infraestructuras y los mercados emergentes”.
Además, se observa un cambio de paradigma en materia de divisas: el 65% de los family offices espera que la confianza en el dólar estadounidense como moneda de reserva se debilite a corto plazo debido a las preocupaciones sobre la deuda de EE. UU., y el 47% reconoce estar excesivamente expuesto al billete verde. Sobre estas y otras tendencias que revela informe hemos charlado con Kunkel.
Siguiendo sobre esta reflexión en materia de divisas, ¿cómo está asesorando UBS a sus clientes para estructurar marcos multimoneda sin comprometer la rentabilidad de los activos subyacentes, tradicionalmente denominados en dólares?
Con un 65% que espera un dólar más débil y casi la mitad que considera estar excesivamente expuesta a esta divisa, los family offices están diversificando activamente su riesgo cambiario. Esto implica diseñar marcos multimoneda que equilibren la diversificación con los objetivos de rentabilidad. Esto puede traducirse en mantener asignaciones estratégicas a divisas como el euro y el franco suizo, al tiempo que se emplean estrategias de cobertura para gestionar el riesgo cambiario sin perjudicar el rendimiento de los activos denominados en dólares. El objetivo es mejorar la resiliencia y la flexibilidad de las carteras, no abandonar el dólar, sino garantizar que estén preparadas para distintos escenarios.
El apetito por la IA sigue siendo fuerte, pero observamos un desplazamiento del interés desde las elevadas valoraciones del software hacia el ecosistema físico. Para un selector de fondos, ¿cuál es la forma más eficiente de capturar esta “segunda derivada” de la IA? ¿Ha llegado el momento de rotar desde fondos temáticos puramente tecnológicos hacia fondos globales de infraestructuras?
El interés por la inteligencia artificial (IA) sigue siendo sólido, pero los inversores reconocen cada vez más que la oportunidad va más allá de la tecnología en sí misma y abarca toda la cadena de valor que la sustenta, incluyendo la energía y los recursos necesarios para su crecimiento. Para los inversores, esto significa que es importante adoptar una gestión activa no solo dentro del propio universo de la IA —software, hardware y aplicaciones—, sino también en los sectores que hacen posible su desarrollo, como materias primas, utilities e industriales, asegurando que las carteras estén posicionadas para beneficiarse de la innovación en todo el ecosistema.
Históricamente, el oro ha representado una asignación modesta dentro de las carteras de los family offices (en torno al 2%). Sin embargo, el informe de 2026 muestra que la asignación media prevista ha aumentado hasta el 3%. ¿Están las grandes fortunas utilizando el oro como cobertura estructural frente a la erosión del poder adquisitivo de las monedas fiduciarias tradicionales?
Más allá de su papel como activo refugio frente a riesgos geopolíticos, los family offices utilizan cada vez más el oro como una cobertura estructural frente a la pérdida de poder adquisitivo de las monedas fiduciarias. La preocupación por los crecientes niveles de deuda soberana, la volatilidad de las divisas y los riesgos geopolíticos ha contribuido a esta tendencia. Los family offices suelen considerar el oro como una reserva de valor a largo plazo y un elemento diversificador dentro de las carteras multiactivo.
El informe pone de manifiesto una divergencia geográfica muy marcada: mientras los family offices de Europa y Asia buscan activamente reducir el riesgo de concentración en Estados Unidos diversificando hacia Asia-Pacífico y Europa Occidental, los family offices estadounidenses han incrementado su sesgo doméstico del 86% al 88%. ¿Cómo se explica a un family office norteamericano que concentrarse en su mercado doméstico puede representar un peligroso riesgo de concentración en el actual entorno geopolítico?
La diversificación global puede ayudar a mitigar riesgos derivados de perturbaciones domésticas, cambios regulatorios o desaceleraciones específicas de determinados sectores. Asimismo, permite acceder a oportunidades propias de distintas regiones. Creemos que las carteras más resilientes son aquellas que logran equilibrar el conocimiento local con las oportunidades globales.
Por último, el informe vuelve a poner de relieve un desafío persistente: la gobernanza. Con la transferencia intergeneracional de riqueza valorada en billones de dólares ya en marcha, ¿cuáles son los riesgos reales para los asesores financieros de perder la relación con estas estructuras si las familias no profesionalizan hoy su gobernanza?
A pesar de los avances significativos en la institucionalización de los procesos de inversión, la gobernanza sigue siendo un ámbito que requiere una mayor atención. Con solo un tercio de los family offices contando con un plan de sucesión definido y únicamente el 27% preparando activamente a la siguiente generación, existe el riesgo de perder continuidad, cohesión familiar y estabilidad a largo plazo a medida que la riqueza pasa de una generación a otra. En el contexto de la Gran Transferencia de Patrimonio, profesionalizar la gobernanza mediante una planificación sucesoria proactiva y la implicación de las nuevas generaciones es esencial para preservar el patrimonio familiar, garantizar transiciones fluidas y mantener la eficacia de las estructuras de family office a lo largo del tiempo.


Por Beatriz Zúñiga
