Si hay equipos y regímenes de inversiones bien vigilados son las AFPs en Chile. Las custodias de la gigantesca cartera de ahorros previsionales de los trabajadores del país –de más de 235.000 millones de dólares, y contando– son de las firmas más reguladas en la plaza local, que ya tiene una industria financiera bastante madura y ordenada, de por sí. Todo un ecosistema de firmas, entidades, reglamentos y organismos fiscalizadores está dedicado a que se resguarden los ahorros pensionales locales, destinados a una variedad de inversiones en el país andino y en el extranjero.
Por lo mismo, causó bastante sorpresa cuando una mala racha y una tesis de inversión que no se ajustó a las realidades del mercado provocaron un tropiezo de peso en el fondo más conservador del sistema, provocando millonarias pérdidas y poniendo a las gestoras en el epicentro de una serie de cuestionamientos.
El vehículo que protagoniza esta historia es el fondo E, el considerado como el “más seguro” de los multifondos en los que se reparten actualmente los recursos pensionales (y donde estarán hasta el cambio a un régimen de fondos generacionales, a mediados del próximo año). Este vehículo, destinado a las personas en su última etapa antes de la jubilación, cerró septiembre con 20.700 millones de dólares en activos.
Las alarmas se encendieron recientemente, cuando el vehículo lideró las caídas de los fondos en septiembre, perdiendo un 4,92% de su valor en ese mes. Con esto, el fondo E acumuló una caída de 10,39% en los primeros nueve meses del año. Algo similar sucedió con el fondo D, el segundo más conservador, que marcó pérdidas de 4,73% en septiembre y 6,38% para los tres primeros trimestres del año.
Si bien hay distintos elementos que explican esta caída, la polémica que puso a las AFPs en el centro de los cuestionamientos fue la sobre exposición a derivados de tasas de interés en EE.UU., una apuesta que le jugó en contra a los vehículos, pese a las advertencias de distintas autoridades.
Y octubre trajo algo de alivio, con alzas mensuales 3,16% y 1,76% para los fondos E y D, que lograron recortar las pérdidas acumuladas en parte. Sin embargo, la polémica ya estaba instalada, con críticas transversales entre autoridades, políticos, economistas y afiliados.
Una apuesta que salió mal
La polémica decisión de inversión que complica a los equipos de inversión de las AFPs fue apostar con fuerza por los derivados, especialmente en swaps de tasas estadounidenses, casi cuatriplicando sus posiciones en el último par de años. Esto alargó la duración de las carteras y, de paso, dejó las carteras particularmente expuestas a movimientos de tasas.
Estos swaps le habían dado buenos resultados a los equipos de inversión de las gestoras, que el año pasado sacaron cuentas alegres de su apuesta por la baja de las tasas en EE.UU. En los últimos meses, eso sí, la cosa se puso complicada, generando fuertes caídas.
Este impacto se sintió especialmente fuerte en septiembre, cuando la Reserva Federal de Estados Unidos subió las tasas de referencia del país por primera vez en tres años, impactando el precio de las posiciones en renta fija. Incluyendo la famosa cartera de derivados.
Invertir siempre implica un riesgo, sin importar el activo del que se trate, pero los cuestionamientos se apilaron recientemente porque tanto la Superintendencia de Pensiones como el Banco Central de Chile ya había dado alerta del riesgo que suponía esta apuesta por los derivados. La primera ha estado notificando a las firmas desde 2024 sobre este riesgo, al igual que el ente emisor, que había aludido al tema en su informe de Estabilidad Financiera, incluso este año. Ambas instituciones recalcaron este punto cuando visitaron el Congreso chileno, luego de que la alarma llegara a la esfera legislativa.
Cuestionamientos transversales a las gestoras
Considerando esto, la Superintendencia tomó cartas en el asunto a finales del mes pasado, iniciando un proceso sancionatorio a cada una de las siete AFPs que operan en el sistema actualmente, “por su responsabilidad en las decisiones de inversión adoptadas”.
En un comunicado, el regulador informó que “la decisión adoptada por el organismo regulador de sustenta en la necesidad de investigar si las siete administradoras de fondos de pensiones (AFP) del sistema habrían incumplido o no el deber de lealtad y diligencia establecido en el artículo 147 del Decreto Ley N° 3.500, de 1980, y lo dispuesto en la Norma de Carácter General (NCG) N° 340, del 18 de julio de 2025”.
Pero el asunto no se queda en tirones de oreja de autoridades económicas. En medio de críticas a lo largo del espectro político, surgió un proyecto de ley para obligar a las AFPs a restituir las pérdidas de los vehículos. Un proyecto que, si bien no necesariamente va a llegar a puerto, sí fue declarado admisible. Esta polémica incluso reactivó el fantasma de los retiros de fondos de pensión, con algunos diputados tratando de instalar una medida de retiro universal.
Incluso hay un posible flanco judicial, ya que poco a poco se han ido sumando recursos de protección impulsados por afiliados de las gestoras.



Por Antonio Sandoval