Hace unas semanas Klosters Capital anunció su transformación en agencia de valores en el mercado español. Según Gonzalo Álvarez Conde, Manning Director de la firma, este paso les permitirá ampliar su oferta de soluciones patrimoniales y reafirmar su propuesta de servicio de asesoramiento global e independiente.
“En el dinámico mapa de la asesoria patrimonial en España, dar el salto regulatorio de EAF a agencia de valores implica un esfuerzo operativo y de capital muy significativo. Sin embargo, para Klosters Capital esta transformación no ha sido una decisión de calendario, sino una respuesta directa a una necesidad de mercado, buscando la optimización de la experiencia del cliente y una mayor agilidad operativa”, nos ha explicado Álvarez durante nuestra última entrevista, que podéis leer a continuación.
¿Qué supone este cambio a agencia de valores?
Bajo la estructura anterior de EAF, nuestro modelo se limitaba a la recomendación; esto obligaba al cliente a interactuar directamente con sus entidades custodias para la ejecución de cada orden. Con el tiempo, este proceso se ha vuelto cada vez más farragoso, burocrático y fragmentado debido a las crecientes exigencias normativas de los propios bancos nacionales e internacionales. Nuestros clientes, que buscan una gestión patrimonial global, eficiente y sin fricciones, nos demandaban un paso al frente.
Con la transformación en agencia de valores, eliminamos por completo esa barrera operativa a través de dos soluciones clave: gestión discrecional de carteras, con la delegación total para una ejecución ágil y alineada con los objetivos de inversión; y asesoramiento con RTO (Recepción y Transmisión de Órdenes), que es un modelo donde el cliente mantiene el control de la decisión final, pero delega en Klosters la relación operativa con los bancos. El cliente firma con nosotros y nosotros nos encargamos de transmitir las órdenes de forma directa, centralizada y eficiente a las respectivas entidades financieras.
De esta manera no solo diseñamos la estrategia de inversión, sino que aliviamos la carga administrativa de nuestros clientes, ofreciendo un servicio verdaderamente integral e independiente.
¿De qué manera la estructura de agencia de valores les permite competir con las grandes divisiones de banca privada internacional?
Para competir cara a cara con las grandes divisiones de la banca privada internacional en la gestión de capitales transfronterizos, combinamos capacidades globales con una estructura ágil. Por un lado contamos con una especialización multijurisdicción. Es decir, el perfil de los profesionales de Klosters Capital es marcadamente internacional. Estamos especializados en diseñar soluciones globales y en entornos offshore, estructurando carteras diversificadas geográficamente y en multidivisa que se adaptan perfectamente a las necesidades tanto del inversor latinoamericano como del inversor español.
Además, esta estructura nos dota de la misma capacidad de ejecución que una multinacional, pero con la cercanía, la transparencia y la total independencia de una boutique financiera. No necesitamos derivar al cliente a diferentes departamentos según el país; en Klosters somos su único interlocutor global.
¿Cómo va a impactar este cambio en su relación con las contrapartes de custodia y en el día a día de sus clientes de grandes patrimonios?
Desde una perspectiva operativa, el impacto es radical y totalmente positivo a dos niveles. Por un lado, la licencia de RTO transforma nuestra relación con las entidades custodias. Al operar como Agencia de Valores, dejamos atrás la interlocución con sucursales o gestores comerciales tradicionales para interactuar directamente con sus mesas de ejecución y departamentos institucionales especializados. Centralizar los flujos con equipos habituados a contrapartes financieras nos aporta una enorme eficiencia operativa, acelerando los tiempos de ejecución y reduciendo costes indirectos.
Por otro lado, para nuestros clientes de grandes patrimonios, el cambio elimina el mayor punto de fricción de su día a día: la carga administrativa. Gracias al modelo de interlocutor único, el cliente ya no tiene que ejecutar o validar manualmente cada recomendación con sus distintos bancos; aprueba la estrategia con Klosters y nosotros nos encargamos de todo el flujo operativo con las entidades de custodia, ofreciendo una experiencia patrimonial verdaderamente fluida y sin fricciones.
Con este nuevo estatus, ¿cuáles son las claves operativas de Klosters Capital para garantizar el compromiso fundacional?
Para Klosters Capital, la transformación en Agencia de Valores no cambia nuestra filosofía, sino nuestra infraestructura. El compromiso con un asesoramiento estrictamente independiente se mantiene intacto gracias a dos principios básicos. Por un lado, ausencia de producto propio, es decir, no somos una fábrica de productos financieros ni gestionamos vehículos de la casa. Al no tener producto propio que colocar, garantizamos una arquitectura 100% abierta basada exclusivamente en buscar lo mejor del mercado para el cliente. Y, por otro lado, un modelo de cobro explícito y sin conflictos de interés. Nuestro único motor de ingresos es la factura que nos paga el cliente. No percibimos ningún tipo de comisión, incentivo ni retrocesión por parte de gestoras de fondos o entidades custodias. Al eliminar las retrocesiones y el producto propio, erradicamos de raíz cualquier conflicto de interés. El nuevo estatus nos da más herramientas operativas, pero nuestra lealtad sigue estando de manera exclusiva con el cliente.
¿Se va a reconfigurar su catálogo de soluciones patrimoniales? ¿Veremos un mayor peso de estrategias de coinversión en private equity, Real Estate internacional o productos estructurados/derivados complejos?
Para Klosters Capital, la transformación en agencia de valores no va a cambiar el nivel de sofisticación de nuestro catálogo por la sencilla razón de que ese nivel de exigencia ya formaba parte de nuestro ADN. Desde nuestros inicios, nos hemos caracterizado por proporcionar soluciones a medida para las necesidades específicas de cada cliente, yendo mucho más allá de los fondos tradicionales. Por tanto, no altera nuestra propuesta de valor, sino que nos dota de nuevas posibilidades regulatorias para ganar en agilidad operativa. Nos permite asesorar y gestionar vehículos complejos, activos alternativos o estructuras patrimoniales internacionales de una manera mucho más directa, eficiente y sin las fricciones del pasado, manteniendo siempre el foco en el traje a medida para cada cliente.
Recientemente hemos visto movimientos de la firma reforzando las oficinas de Madrid y apostando con fuerza por la plaza de Barcelona con incorporaciones de perfil senior. Con la nueva licencia de agencia de valores bajo el brazo, ¿qué objetivos de crecimiento de negocio e ingresos se han fijado a medio plazo y bajo qué criterios prevén seguir ampliando el equipo de banqueros y asesores asociados?
El refuerzo de nuestros equipos en Madrid y Barcelona responde a una estrategia clara: seguir apostando por un crecimiento orgánico dentro de España para consolidar nuestras oficinas actuales. A medio plazo, buscamos un crecimiento sostenible y de calidad, aunque con la nueva estructura de agencia de valores no descartamos nuevas aperturas estratégicas ni operaciones inorgánicas si surgen oportunidades alineadas con nuestros valores.
Para ampliar nuestro equipo de banqueros y asesores, el criterio seguirá siendo extremadamente exigente. Buscamos exclusivamente profesionales de perfil sénior, con trayectoria internacional y que compartan nuestra cultura de asesoramiento 100% independiente, garantizando que el crecimiento de la firma nunca diluya la calidad del servicio al cliente.



