Meta lleva más de 15 años desarrollando, construyendo y operando centros de datos. La estrategia de Meta Compute se apoya en esa base, combinando su experiencia en infraestructuras con alianzas de capital que aportan la rapidez y flexibilidad que exigen sus ambiciones de IA a largo plazo. BlackRock, una de las principales gestoras de inversiones del mundo, junto con Global Infrastructure Partners (GIP) y HPS Investment Partners, ambas integradas en BlackRock, complementa esta estrategia. BlackRock aporta un volumen significativo de capital a gran escala, junto con una profunda experiencia en inversión en infraestructuras y financiación privada, lo que permite la rápida ejecución de proyectos de centros de datos de misión crítica.
Meta seleccionó a BlackRock como socio tras un proceso altamente competitivo, según informaron a través de un comunicado, lo que refleja el enfoque riguroso de la empresa para diversificar la financiación de sus infraestructuras a medida que amplía Meta Compute. Esto es lo que afirma Mark Zuckerberg, fundador y CEO de Meta: “Construir la infraestructura para la superinteligencia es clave para garantizar que los beneficios de esta tecnología se distribuyan a todo el mundo”. “Nuestra alianza con Larry y el equipo de BlackRock nos permite avanzar más rápido y a mayor escala, combinando nuestra profunda experiencia en el diseño y la gestión de centros de datos de clase mundial con uno de los principales inversores en infraestructuras del mundo”, concluye.
“Estamos entusiasmados de asociarnos con Mark y el equipo directivo de Meta en el campus del centro de datos de El Paso, el cual creará miles de empleos cualificados y ayudará a impulsar el crecimiento económico en la comunidad local”, declara Larry Fink, presidente y CEO de BlackRock. “Empresas de todo el mundo buscan socios estratégicos a largo plazo para desarrollar sus proyectos más importantes, y BlackRock está preparada para responder a esa necesidad. Esta operación destaca la fuerza y escala de nuestras capacidades combinadas con GIP y HPS, y cómo podemos ofrecer a los clientes oportunidades de inversión atractivas en el centro de la infraestructura de IA y la energía”, apunta.
El centro de datos de última generación, actualmente en construcción en El Paso (Texas), tendrá una capacidad de cálculo de 1 gigavatio y desempeñará un papel esencial en dar vida a las tecnologías de IA de Meta, acelerando el avance de los modelos de IA y respaldando las mejoras en el negocio principal. Meta prestará los servicios de gestión de construcción, administración y gestión de la propiedad para el campus, y será el único inquilino inicial tras su finalización. Se prevé que la operación se cierre en los próximos días y la entidad prevé comenzar a poner en marcha esta capacidad en 2028.
Impulso a la economía de El Paso
El centro de datos de El Paso representa una inversión de más de 10.000 millones de dólares por parte de Meta, respaldando más de 4.000 empleos de construcción en su momento cumbre y 300 puestos de trabajo operativos una vez completado. Más de 2.300 trabajadores ya se encuentran sobre el terreno.
El complejo forma parte de la America’s Workforce Academy, un programa gratuito de formación en oficios cualificados en el que los participantes tienen un empleo garantizado tras su graduación con un socio de Meta en uno de los centros de datos de la compañía. Además, Meta ha otorgado una subvención de 500.000 dólares a las escuelas públicas de El Paso para apoyar el desarrollo de la fuerza laboral, conectando a los estudiantes con experiencias prácticas de aprendizaje en el mundo real y salidas profesionales en materias STEM y oficios cualificados.
Meta también continuará colaborando con organizaciones locales sin ánimo de lucro para respaldar proyectos de restauración hídrica que impulsen el suministro de agua, mejoren su calidad, proporcionen agua potable segura y ayuden a restaurar los hábitats locales.
Por su parte, BlackRock también está apoyando el desarrollo de la fuerza laboral en Texas a través de Future Builders, una iniciativa nacional financiada por la Fundación BlackRock. Mediante una inversión de casi 30 millones de dólares, se prevé formar a más de 12.000 electricistas en un periodo de tres años, ayudando a reforzar la mano de obra necesaria para sostener el crecimiento continuo de Texas y la creciente demanda de desarrollo energético, de infraestructuras y de centros de datos.
Estructura del proyecto y financiación
Los fondos gestionados por BlackRock poseerán una participación del 80% en la sociedad conjunta, mientras que Meta mantendrá el 20% restante. Las partes se han comprometido a financiar su cuota proporcional de los aproximadamente 14.000 millones de dólares del coste total de desarrollo para los edificios e infraestructuras de energía de larga duración, refrigeración y conectividad del campus. Al cierre financiero, Meta aportará terrenos y activos en curso de construcción valorados en unos 2.300 millones de dólares, y BlackRock realizará una aportación en efectivo de aproximadamente 4.900 millones de dólares. Meta recibirá una distribución única de unos 1.000 millones de dólares para alinear las participaciones conforme al reparto del 80/20. Una parte de la inversión de BlackRock se financiará con los fondos procedentes de una financiación de deuda de 12.500 millones de dólares.
Meta suscribirá contratos de arrendamiento con la sociedad conjunta para el uso de todo el centro de datos. Los alquileres tienen un plazo inicial de cuatro años con cuatro opciones de prórroga, lo que proporciona a Meta flexibilidad a largo plazo durante un periodo potencial de 20 años. Meta también aportará garantías de valor residual (RVG, por sus siglas en inglés) que cuentan con un umbral global de aproximadamente 13.000 millones de dólares que disminuye con el tiempo. Si se cumplen ciertas condiciones en los primeros 16 años del plazo de arrendamiento, el pago máximo del RVG de Meta equivaldría a cualquier déficit entre el valor razonable en ese momento y el umbral del RVG para la propiedad cubierta.
Morgan Stanley & Co. LLC y J.P. Morgan Securities LLC actuaron como asesores financieros de Meta en relación con esta transacción. Latham & Watkins LLP ejerció como asesor legal de la firma tecnológica en la operación y Eversheds Sutherland (US) LLP asesoró a Meta en materia de arrendamientos. Arthur D. Little LLC actuó como asesor de due diligence comercial de Meta. Marsh prestó a Meta servicios de análisis de riesgos del proyecto y seguros. Arup proporcionó servicios de ingeniería independiente técnica y medioambiental a Meta. Kirkland & Ellis LLP actuó como asesor legal de los fondos de BlackRock en la operación. Charles River Associates, Turner & Townsend y Marsh actuaron como asesores técnicos de BlackRock. Milbank LLP ejerció como asesor legal de J.P. Morgan Securities LLC y Morgan Stanley & Co. LLC.



