Tras 16 años, la selección española vuelve a jugar la final del Mundial. Mientras preparamos todo para el partido del próximo domingo, desde xtb han trasladado esta euforia por la Roja a la bolsa española. ¿Qué puede ocurrir si España vuelve a ganar? Según su último informe, la historia invita a pensar que los mercados volverán a reaccionar mucho más a la inflación, las guerras, los beneficios empresariales o las decisiones de los bancos centrales que al resultado de la final.
“Los datos de los últimos seis Mundiales muestran que ni las bolsas, ni el euro, ni siquiera las compañías patrocinadoras presentan un comportamiento sistemático tras el torneo. La euforia deportiva puede durar días o semanas, los mercados, en cambio, siempre terminan mirando a los fundamentales”, apunta el documento.

No se sientan decepcionados, como explican desde xtb, simplemente, “los mercados financieros suelen funcionar bajo unas reglas muy distintas”, aunque sin duda es un factor positivo que millones de personas salen a celebrarlo, aumenta el optimismo, mejora el sentimiento de los consumidores y las empresas disfrutan de una enorme exposición mediática. “La reacción bursátil de los campeones del mundo durante este siglo ha sido mucho más moderada de lo que podría sugerir la euforia deportiva. Desde 2002, el principal índice del país ganador ha avanzado de media apenas un 0,12% durante la primera sesión posterior a la final”, señalan.
Visión histórica
Según el análisis que hacen desde xtb, el balance está completamente dividido: tres de los seis campeones registraron subidas y los otros tres cerraron con pérdidas. “El mejor comportamiento se produjo tras el Mundial de Qatar de 2022, cuando el índice argentino avanzó un 2,34% después de la victoria de la albiceleste. En sentido contrario, Brasil protagonizó la peor reacción, con una caída del 2,21% tras conquistar el torneo de 2002. Entre ambos extremos existe una diferencia de 4,55 puntos porcentuales, reflejo de que cada Mundial estuvo condicionado por un contexto económico completamente diferente”, indican.
Sobre España apuntan que tampoco se produjo una celebración bursátil. “Después de que la selección levantara el Mundial de Sudáfrica, el Ibex 35 cayó un 0,68% durante la siguiente sesión. Los datos muestran, por tanto, que la victoria puede elevar el ánimo de un país, pero no suele ser suficiente para alterar las expectativas de los inversores. Si ampliamos el horizonte hasta doce meses, el comportamiento medio de las bolsas de los países campeones mejora de forma significativa”, señala el informe.
Excluyendo el caso de Argentina —cuyo índice se vio fuertemente distorsionado por la elevada inflación y la depreciación del peso—, los principales índices registraron una revalorización media del 9,8% durante el año posterior a conquistar el Mundial. Según la firma, se trata de una rentabilidad positiva, aunque con diferencias muy importantes entre países, “lo que vuelve a poner de manifiesto que la evolución bursátil estuvo mucho más condicionada por el contexto económico de cada momento que por el propio éxito deportivo”.



