Este verano, según explican desde Mutualidad, nos iremos de vacaciones con una economía global y unos mercados financieros pendientes de tres temas esenciales que, con casi toda probabilidad, nos esperarán en septiembre, como los malos estudiantes. De manera sucinta, estos temas son la geopolítica, los bancos centrales y el sector tecnológico.
En primer lugar, desde Mutualidad insisten en la geopolítica ya que, según la compañía, todo parece indicar que el final del conflicto en Irán se encuentra próximo a su fin… definitivo. “Esto encaja, militarmente, con el esquema de fuerzas enviadas por Norteamérica a la zona -es decir, un despliegue pensado para realizar ataques aéreos de alta intensidad durante un mes o mes y medio, sin ampliación a ataques terrestres de entidad- pero deja abiertas muchas dudas acerca del porqué y para qué se realizó esta intervención que, desde el punto de vista político -y, en parte, económico- ha supuesto un revés para los Estados Unidos”, han explicado desde Mutualidad.
“Como hemos comentado en alguna ocasión, los shocks de tipo geopolítico tienen habitualmente rendimientos decrecientes, es decir, su efecto va diluyéndose en los mercados, hasta que llega un momento en el que las nuevas noticias sobre este shock original deben ser muy, muy serias para que tengan influencia en el ánimo inversor”, ha explicado Pedro del Pozo, director de Inversiones Financieras de Mutualidad.
En todo caso, la sensación es que los mercados ya descuentan, en el caso de Oriente Medio, que lo peor ha pasado y que, de hecho, el ánimo de la Casa Blanca es salir cuanto antes por sí misma del avispero en el que, también por sí misma, se ha metido, aclaran desde la compañía.
En ese sentido, a pesar de la inestabilidad en Irán, del recrudecimiento de la guerra en Ucrania -frentes estancados, pero con saldo desfavorable para Rusia, debido a los ataques ucranianos a infraestructuras enemigas, cada vez con mayor alcance- y, por supuesto, a la incertidumbre casi crónica que procede de la administración estadounidense, es esperable que la geopolítica juegue en el futuro próximo un papel menos distorsionador para los mercados que en la primera parte del año, así lo señala Pedro del Pozo en su argumentación sobre la importancia de la geopolítica en el panorama económico internacional.
En segundo lugar, desde Mutualidad destacan a los bancos centrales como uno de los actores principales. “Aquí debemos ligar el marco algo cambiante de los últimos días por parte de la FED y del BCE (hemos pasado de una visión muy agresiva en tipos de interés por una posición algo más moderada) con las mejores perspectivas con respecto a la normalización del tráfico en Ormuz. Es decir, con una bajada del precio del petróleo que reduzca las presiones vividas sobre la inflación”, han explicado desde la compañía.
Adicionalmente, la actividad económica global sigue resistiéndose, salvo contadas excepciones (España entre ellas), según señala Pedro del Pozo, quien añade que en ese contexto, sería esperable ver que los organismos monetarios se tomen “una pausa” en la senda de subida de tipos que, de hecho, ya ha iniciado el Banco Central Europeo.
Por supuesto, según destacan desde Mutualidad, esto sería algo muy positivo para la renta fija, singularmente para la deuda pública de plazos más cortos, que han visto incrementar su rentabilidad al hilo de las mayores expectativas de tipos. “Pero también constituiría una buena noticia para las bolsas y, singularmente para el sector tecnológico, tan dependiente de los tipos de interés, a la hora de analizar su valoración, por parte de las casas de análisis, mediante descuento de flujos”, concluyen desde la compañía.
El tercer gran elemento que vigilarán los inversores será la evolución del sector tecnológico y, especialmente, todo lo relacionado con la inteligencia artificial.
Según señala Del Pozo, las últimas noticias procedentes del sector han generado dudas sobre el ritmo de inversión de algunas compañías, después de conocerse que Meta podría disponer de una capacidad de computación superior a la necesaria. Esta situación ha reabierto el debate sobre si determinados segmentos tecnológicos presentan valoraciones demasiado exigentes.
En este contexto, Mutualidad destaca que la evolución dentro del propio sector está siendo desigual. Mientras los fabricantes de semiconductores y chips, que lideraron las subidas en los últimos trimestres, han mostrado un comportamiento más débil, las compañías de software vinculadas al desarrollo y aplicación de la inteligencia artificial mantienen un mayor atractivo.
Pese a ello, Del Pozo considera que el sector tecnológico continuará siendo una de las principales oportunidades para los inversores, aunque también uno de los mayores focos de riesgo, debido a su elevado peso en los índices bursátiles, su influencia sobre el crecimiento económico y unas valoraciones que, en algunos casos, podrían haber alcanzado niveles muy exigentes.



Por Beatriz Zúñiga