La temática de la inteligencia artificial inunda los titulares, pero existen otros sectores que ofrecen oportunidades de inversión más que interesantes. Christian Fay, gestor del BNP Paribas US Small Cap, señala, en este sentido, a las compañías de pequeño tamaño dentro del sector de la biotecnología. Se trata, según el experto, de empresas muy innovadoras que, incluso, pueden ser protagonistas de procesos de consolidación dentro del sector. «Estamos preparados para identificar esas compañías innovadoras», apunta.
Fay y su equipo seleccionan las compañías en cartera a través del análisis bottom up y gestionan el riesgo gestión de riesgo a través de la propia selección de empresas concretas, con el objetivo de mantener tamaños de posición adecuados.
Fuera de la temática de la inteligencia artificial, ¿qué otras áreas presentan oportunidades muy claras de inversión dentro del universo de las small caps?
Más allá de la IA, actualmente nos llama la atención el sector salud, en particular la biotecnología y algunas empresas de tecnología médica. Preferimos la biotecnología porque estas compañías generan mucha innovación y suelen ser objetivo de fusiones y adquisiciones por parte de grandes farmacéuticas que necesitan renovar sus patentes. La tecnología médica ha tenido altibajos después de un fuerte repunte en 2025 y una posterior venta de posiciones al rotar la inversión hacia semiconductores y energías alternativas. Como la caída no se debió a problemas estructurales, seguimos viendo atractivas a las empresas médicas innovadoras que siguen creciendo y que invierten en sus propias líneas de productos. Como ejemplo, pondría una pequeña empresa que utiliza la IA para analizar los datos de ritmo cardíaco recogidos por un parche inalámbrico que el paciente lleva puesto durante dos semanas. La información se envía en tiempo real al médico, quien puede hacer un diagnóstico inmediato. Preferimos compañías que resuelvan problemas reales, atiendan necesidades clínicas no cubiertas y exploren nuevos mecanismos de acción, en vez de “copias” de fármacos ya existentes. Estas compañías pueden revalorizarse por sí solas o convertirse en atractivos objetivos de compra por parte de grandes grupos farmacéuticos.
El actual entorno de tipos de interés, ¿será viento de cola o de cara para las small caps y los valores de crecimiento?
Un entorno de tipos de interés al alza suele ser un factor de presión para las small caps. No obstante, elegimos acciones que cuenten con catalizadores, sean innovadoras y puedan tolerar cambios temporales en los tipos. Creemos que, si la inflación se mantiene estable o baja ligeramente, la Reserva Federal tendrá más dificultad para seguir subiendo los tipos. En caso de que los tipos se mantengan o tiendan a bajar a medio plazo, el panorama para las small caps mejoraría. El mercado ya ha descontado gran parte del conflicto en Irán y el aumento del precio del petróleo, como lo demuestra que el índice Russell 2000 ha subido un 20% en lo que va del año y ha superado a las Siete Magníficas y al índice RG1000. El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, probablemente será más dependiente de los datos de los que se esperaba inicialmente, y aunque su opinión cuenta, es una voz entre los 12 miembros del Consejo.
¿Estamos ante un buen momentum de mercado para las fusiones y adquisiciones entre las small caps?
Sí, consideramos que las condiciones del mercado son muy favorables para que continúen las fusiones y adquisiciones; el número de operaciones está aumentando a medida que los mercados se vuelven más abiertos a IPOs, financiación y desregulación. El sector salud, en particular, muestra una fuerte tendencia hacia las fusiones y las adquisiciones y se prevé que siga así hasta finales de 2026 y 2027. Una de las razones es que las grandes farmacéuticas perderán alrededor de 200.000 millones de dólares en medicamentos de marca frente a genéricos y biosimilares en los próximos cinco años, lo que afectará su crecimiento y rentabilidad. Tradicionalmente, la I+D interna de estas empresas es poco productiva, por lo que buscarán comprar otras compañías para compensar la caída de sus ingresos. Al revisar los balances de los grandes grupos farmacéuticos, observamos que disponen de aproximadamente 200.000 millones de dólares en efectivo y podrían aumentar su endeudamiento hasta 2,5 veces, lo que les daría una capacidad de compra mucho mayor. Ya hemos visto varias transacciones importantes este año, con al menos cinco o seis acuerdos hasta la fecha, y esperamos que la actividad continúe. Estamos preparados para identificar esas compañías innovadoras.
¿Cómo selecciona las posiciones en cartera y cómo gestionan el riesgo?
Analizamos las empresas de forma “bottom‑up”, es decir, partiendo de los datos de cada compañía. Construimos nuestros propios modelos y realizamos análisis primarios propios. Cuando estamos seguros de la valoración -por ejemplo, con flujos de caja descontados, valoración por partes o múltiplos-, nos centramos en la innovación, los catalizadores y los perfiles de riesgo para los próximos uno a tres años. El tamaño de cada posición lo determinamos según el riesgo intrínseco y el potencial a la baja, pero también según nuestro nivel de convicción y el potencial que vemos frente al precio objetivo. Nos enfocamos en la selección de acciones más que en la asignación de sectores, y ajustamos nuestras apuestas sectoriales según el análisis de cada empresa. Este enfoque permite un active share elevado con un error de seguimiento razonable. Hemos comprobado que no es necesario asumir un gran error de seguimiento para superar al índice de referencia; basta con gestionar el riesgo específico de cada acción y elegir bien las compañías. Por eso hemos batido a nuestro indicador de referencia en 11 de los últimos 13 años. En comparación con las grandes empresas (big caps), el riesgo de las small caps y de las compañías de crecimiento es más idiosincrático -es decir, depende mucho de la situación particular de cada una- y está menos regulado por factores macroeconómicos. Por eso, nuestra gestión de riesgo se centra más en la selección de empresas concretas y en mantener tamaños de posición adecuados, mientras que en las big caps el enfoque suele estar más orientado a la diversificación sectorial y a la mitigación de riesgos de mercado más amplios.
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