Las protecciones tradicionales para los prestamistas en el mercado de crédito privado están perdiendo peso mientras aumenta la dispersión del apalancamiento entre operaciones. En 2022, cerca del 75% de los nuevos préstamos privados incluían un covenant básico de ratio deuda-beneficio, pero en el primer semestre de 2025 esa cifra cayó al 47%, según el último estudio «Private Credit Monitor» de Allvue Systems.
El análisis, elaborado a partir de 1.933 préstamos originados entre 2022 y mediados de 2025 y apoyado en más de 30 años de datos de las plataformas Nexius Intelligence y Nexius Data, revela además que los préstamos sin protección mediante covenants presentan de forma sistemática mayores niveles de apalancamiento que aquellos que sí los incorporan. El estudio examina las tendencias en covenants y la evolución de la deuda en el mercado de crédito privado, poniendo el foco en cómo están cambiando las estructuras de las operaciones a medida que el segmento madura.
Principales conclusiones
El informe destaca que, en 2022, aproximadamente el 75% de los nuevos préstamos de crédito privado incluían un covenant básico de ratio deuda-beneficio (debt-to-earnings covenant). En el primer semestre de 2025, menos de la mitad (47%) mantenía estas protecciones, lo que supone una caída de 28 puntos porcentuales.
Otro dato relevante que concluye el informe es las pruebas basadas en flujo de caja (cashflow-based tests), diseñadas para detectar señales tempranas de deterioro financiero del prestatario antes de que empeoren los ratios de apalancamiento, descendieron del 45% de los nuevos préstamos en 2022 al 23% en el primer semestre de 2025. Además, en todas las cohortes analizadas, los préstamos sin protección mediante covenants presentaban entre 0,7x y 1,7x más apalancamiento (deuda sobre beneficios) que aquellos con protección.
“Lo que muestran los datos es un cambio estructural en la forma en que se están configurando las operaciones de crédito privado, no una crisis crediticia inmediata. Históricamente, los covenants han servido para mantener un diálogo continuo entre prestatarios y prestamistas. A medida que ese mecanismo evoluciona, también cambia el flujo de información sobre los créditos. El mercado se está adaptando, y las firmas que lo hagan más rápido serán aquellas que supervisen activamente el rendimiento de los prestatarios en lugar de esperar a que un incumplimiento de covenant revele un problema”, explica Dmitri Sedov, Chief Data & Analytics Officer at Allvue Systems.
Dispersión del apalancamiento dentro de medias estables
Su informe «Private Credit Monitor» destaca una dinámica que suele quedar oculta tras las medias agregadas del mercado: el apalancamiento es cada vez más dispar entre cohortes de operaciones. El análisis de Allvue concluye que los préstamos sin protecciones tradicionales mediante covenants son, de forma consistente, los más apalancados. En todas las cohortes estudiadas, la diferencia osciló entre 0,7 y 1,7 veces adicionales de deuda respecto a beneficios frente a los préstamos protegidos.
Esta concentración tiene implicaciones para el análisis de carteras. Cuando las operaciones con menor supervisión contractual son también las que soportan mayores niveles de apalancamiento, la visión estándar basada en medias puede no reflejar dónde se está acumulando realmente el riesgo. Para los gestores de cartera, esto implica identificar qué prestatarios concretos se sitúan en el cuadrante de alto apalancamiento y baja protección, ya que los mecanismos tradicionales de covenant no señalarán automáticamente estas posiciones.
Implicaciones para el ecosistema del crédito privado
Para los asignadores institucionales de capital, el análisis apunta al valor de comprender cómo los gestores están adaptando sus sistemas de monitorización en paralelo a los cambios estructurales en los términos de las operaciones. La infraestructura operativa y la visibilidad de los datos están convirtiéndose en factores de diferenciación cada vez más relevantes entre los gestores.
“El crédito privado atraviesa un momento en el que la clase de activo está madurando rápidamente, y las exigencias operativas evolucionan al mismo ritmo. Los datos apuntan a una importancia creciente de la visibilidad a nivel de activo, tanto para los gestores que supervisan sus propias carteras como para las instituciones que asignan capital a estas estrategias”, añade Sedov.
El análisis también resulta relevante para los prestamistas especializados en financiación de fondos (fund finance lenders) que conceden líneas de financiación respaldadas por carteras de activos de crédito privado. A medida que evolucionan las condiciones de las operaciones y aumenta la dispersión del apalancamiento dentro de las bases de garantía, la evaluación del riesgo a nivel de facilidad de crédito se beneficia de datos granulares a nivel de préstamo sobre estructuras de covenant y distribución del apalancamiento.
Las conclusiones refuerzan una tendencia más amplia que Allvue viene observando: a medida que el crédito privado gana escala, las firmas capaces de combinar la disciplina tradicional de análisis crediticio (underwriting) con capacidades modernas de datos estarán mejor posicionadas para afrontar los próximos desafíos.



