La Asociación Europea de Gestión de Fondos y Patrimonios (Efama) ha instado formalmente a los miembros del Parlamento Europeo a votar en contra del texto definitivo de la Estrategia de Inversión Minorista (RIS) en la próxima sesión plenaria del 12 de noviembre. Aunque la patronal reconoce la necesidad comunitaria de canalizar el ahorro individual hacia el crecimiento económico a largo plazo y la previsión para la jubilación, advierte de que el acuerdo surgido tras dos años de negociaciones en los trílogos provocará el efecto contrario, asfixiando al sector financiero en un marco excesivamente intrusivo y gravoso.
En su carta abierta a los eurodiputados, Efama detalla los cinco argumentos críticos por los que considera perjudicial la aprobación del paquete legislativo actual:
- Incumplimiento de sus metas fundacionales: La normativa se focaliza en exigencias prescriptivas sobre la cadena de valor y desatiende el acceso real del cliente a las soluciones financieras, imponiendo nuevas barreras de entrada en lugar de simplificar y democratizar la experiencia del inversor particular.
- Falta de definición práctica (caja negra): El texto final traslada elementos esenciales no resueltos a medidas de desarrollo de nivel 2. Aprobarlo supone validar un marco cuya aplicación práctica real todavía se desconoce y que arrastra profundas contradicciones de base.
- Multiplicación de la carga y complejidad operativa: Se incorporan evaluaciones de rentabilidad-precio (Value for Money), un nuevo test de incentivos (Inducement Test) e intensas obligaciones de reporte que saturan a las entidades y a los supervisores sin proporcionar una mejora tangible para los inversores finales.
- Fragmentación del mercado único e inseguridad jurídica: La superposición de criterios evaluativos nacionales y comunitarios genera discrepancias entre jurisdicciones, lo que perjudica la distribución transfronteriza y atenta contra el objetivo central de culminar la Unión del Ahorro y la Inversión.
- Pérdida de competitividad internacional de la UE: Al sumarse a uno de los ecosistemas de protección más densos del mundo, los nuevos costes de cumplimiento y trámites administrativos restarán atractivo a Europa como centro para diseñar, gestionar y distribuir vehículos de inversión.



