No se esperan cambios en el tipo de intervención de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) en la reunión de esta próxima semana. El mercado da por hecho que la autoridad monetaria norteamericana optará por no modificar su política monetaria, y mantendrá los tipos en el rango 3,75%-4% que estableció tras la subida del mes pasado. El motivo es doble, según los expertos de las gestoras: la proximidad de las elecciones de mitad de mandato y la resiliencia económica que sigue mostrando EE.UU.
“La proximidad de las elecciones de medio mandato, y la necesidad de evaluar el impacto que dicha subida ha tenido en el mercado, serían algunos de los argumentos más relevantes a la hora de posponer la decisión de volver a subir tipos en octubre. De esta manera, aunque el dato de inflación de septiembre que hemos visto en EE.UU. fue peor de lo esperado tanto en su componente general como subyacente, todavía parece pronto para confirmar dicha tendencia al alza y los inversores creen que Warsh optará por retrasar la subida hasta diciembre, donde el mercado anticipa una nueva elevación en el tipo de intervención que situará el rango en el 4,00%-4,75%”, indica Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión.
Entre declaraciones y datos
Es más, según recuerdan Kish Pathak, analista de investigación de renta fija de MFS IM, y Erik Weisman, economista jefe y gestor de carteras de MFS IM, los comentarios de los vicepresidentes Williams y Jefferson no dejaron entrever ninguna intención de subir los tipos este mes. Christopher Waller afirmó que las subidas “no tienen porqué producirse en reuniones consecutivas”, y Bowman no aprecia ninguna urgencia por actuar. Por último, los comentarios de Warsh en Bangkok resultaron significativos por lo que no dijo: no repitió el contundente mensaje antiinflacionista de Jackson Hole.
“Los datos publicados desde la última reunión respaldan la idea de que el mercado laboral se encuentra en buena forma y de que la inflación sigue siendo demasiado elevada como para estar tranquilos. Al mismo tiempo, Warsh se ha mostrado partidario de centrarse en las tendencias. Un mes más de datos apenas ayuda a determinar si la tendencia está cambiando. Por eso ha abogado por reducir el número de reuniones del FOMC. La naturaleza de los riesgos a los que se enfrenta la economía también invita a esperar. Por ejemplo, las presiones inflacionistas latentes disminuirán si se alcanza algún tipo de solución a la guerra con Irán y bajan los precios de la energía. La economía se ha mostrado resiliente ante la crisis del petróleo gracias a la sólida inversión en capital fijo vinculada a la inteligencia artificial y al efecto riqueza derivado de la renta variable. Si se agrava la reciente inestabilidad de las acciones del sector de la inteligencia artificial, el crecimiento podría perder fuelle. Para diciembre habrá más información sobre ambos frentes”, argumentan los expertos de MFS IM.
Los economistas de Bank of America (BofA) se muestran más críticos con las grandes cifras de la economía estadounidense y reconocen que hay “argumentos sólidos para subir los tipos, pero grandes dificultades para llevarlo a cabo”. Mantienen su previsión de que la Fed subirá los tipos de interés en 25 puntos básicos, aunque reconocen que será una decisión difícil de materializar, dada la evolución de los mercados de la última semana. “La inflación de septiembre, muy por encima de lo esperado, refuerza los argumentos a favor de una subida en octubre. La decisión de octubre pondrá a prueba la determinación del presidente de la Fed, Kevin Warsh, de introducir un cambio radical en la orientación futura de la política monetaria de la institución (forward guidance). Si la Fed sube los tipos, podrían surgir temores a un endurecimiento monetario excesivo. Si los mantiene sin cambios, los mercados podrían cuestionar su credibilidad”, afirman.
Una nueva forma de comunicar
Así pues, según los expertos, el interés en la reunión de esta próxima semana radica por tanto en la valoración que haga el presidente de la Fed de la situación de la economía norteamericana. “Aunque no comunique un forward guidance oficial, sí que puede dejar pistas sobre lo que podemos esperar, no tanto en lo que queda de año donde como decimos el mercado da por descontado una nueva subida en diciembre, sino de cara a 2027 donde si la fortaleza del consumo se mantiene y las presiones inflacionistas se enquistan nos podría llevar a ver dos subidas más en este próximo año” indica Gavín.
Según destaca Christian Scherrmann, economista jefe de DWS para Estados Unidos, en una de sus raras apariciones fuera de la rueda de prensa del FOMC, el presidente de la Fed no hizo comentarios sobre las perspectivas de la política monetaria. “Esto se interpretó ampliamente como una señal de que la Fed mantendrá el statu quo, en referencia probablemente a su anuncio en Jackson Hole antes de la última subida de tipos. Sin embargo, otros responsables de la Fed siguen enviando señales contradictorias. Por ejemplo, el gobernador Christopher Waller todavía contempla la posibilidad de nuevas subidas, aunque las mayores rentabilidades del Tesoro estrechen las condiciones financieras. El vicepresidente Philip Jefferson aboga por la paciencia, mientras que la gobernadora Michelle Bowman ve poca urgencia para actuar. Otros, como Austan Goolsbee, Beth Hammack, John Williams y Susan Collins, temen que la inflación pueda resultar más persistente de lo esperado. Esta variedad de posturas sugiere que el propio comité está dividido sobre si la política monetaria ya es suficientemente restrictiva. En cualquier caso, los banqueros centrales se han vuelto más activos en los últimos meses, y no menos, como sugirió el presidente Warsh. Lo interpretamos como señal de un FOMC activo, lo que, a nuestro juicio, respalda la independencia de la institución”, destaca Scherrmann.
Para François Rimeu, estratega sénior de Crédit Mutuel AM, aunque coincide con el resto de expertos en que la forward guidance ha pasado de moda, habrá que escuchar atentamente las palabras de Warsh en la posterior rueda de prensa. “Es probable que el comunicado apenas cambie respecto al de septiembre: crecimiento sólido, mercado laboral estable sin presiones salariales, inflación elevada y reafirmación del compromiso con la estabilidad de precios. En la rueda de prensa, se espera que el presidente Warsh mantenga su enfoque de no ofrecer orientaciones sobre la trayectoria futura de los tipos de interés”, añade.


Por Carlos Ruiz de Antequera
