El negocio de gestión patrimonial se ha visto transformado por la tecnología, con las grandes firmas implementando todo tipo de iniciativas a nivel global. La fiebre por la inteligencia artificial sin duda ha dejado una huella, con el sector entero mirando a estas innovaciones en busca de eficiencias y apoyo a sus banqueros. Sin embargo, la discusión es más amplia, según aseguran ejecutivos del rubro, poniendo énfasis en necesidades de infraestructura y gestión de datos, entre otros.
Como el grueso de los sectores de la economía, la industria de wealth management ha estado viviendo un proceso de transformación tecnológica a nivel global. Especialmente con el auge de la inteligencia artificial, las compañías han estado implementando todo tipo de iniciativas e invirtiendo en sistemas y talento. Al mismo tiempo, los desafíos son relevantes: personalización, plataformas, ciberseguridad, agentes de IA… Varias aristas están dictando la dinámica de este proceso de transformación. “El principal reto ya no es digitalizar procesos, sino escalar la personalización sin incrementar proporcionalmente los costes”, comenta el socio de Transformación y Tecnología del sector financiero de KPMG en España, Javier González Perandones. En la consultora identifican cinco desafíos simultáneos: la fragmentación tecnológica y de datos, la personalización a escala, la industrialización del servicio, el cumplimiento regulatorio y la ciberseguridad y protección de datos.
“El reto es combinar experiencia de cliente, eficiencia operativa y cumplimiento regulatorio”, apunta. Al otro lado del mundo, en Sudamérica, Credicorp Capital ve el mismo fenómeno. Según recalca el Managing Director de Tecnología de la firma, Axel Pozo, las expectativas de los clientes han aumentado. “Uno de los principales retos es satisfacer las expectativas de clientes cada vez más digitales sin aumentar la complejidad operativa que existe detrás del negocio”, destaca. El telón de fondo de estas nuevas expectativas es el fenómeno global de la Gran Transferencia de Riqueza. Este proceso implica el traspaso a una nueva generación, que está mucho más familiarizada que la saliente con las herramientas digitales, en todas las aristas de sus vidas. “Sería ingenuo no pensar que esa generación va a querer tener la opción de poder operar digitalmente”, explica Andrew Daer, gerente de Innovación y Marketing de LarrainVial.
Todas las miradas en la IA
El boom global de la IA también ha permeado en el mundo de las bancas privadas. Según el EY Global Wealth Research Report 2025, el 60% de los inversores espera que las firmas de gestión patrimonial utilicen inteligencia artificial.
La oportunidad pasa por combinar la experiencia del asesor y su criterio con agentes de IA que actúan como compañeros digitales, ampliando su capacidad para atender a cada cliente con un mayor nivel de personalización, proactividad y eficiencia. Esto es clave, ya que las firmas coinciden en que no hay cómo reemplazar al asesor humano. Según relata el equipo de Banca Privada de BBVA, las firmas enfrentan el reto de “integrar estas capacidades de manera sencilla y eficiente en el día a día de nuestros banqueros, de forma que la tecnología complemente su criterio y su amplia experiencia y conocimientos, y le ayude a ofrecer a los clientes un servicio mejor y más completo”.
La gran transferencia de riqueza implica el traspaso a una nueva generación, que está mucho más familiarizada con las herramientas digitales, en todas las aristas de sus vidas
Además, es relevante mantener estándares en la implementación, agregan. Para ellos, la clave está en incorporar esta tecnología de forma responsable; es decir, garantizando la transparencia, la seguridad, la protección de datos y el cumplimiento regulatorio, con supervisión humana sobre las decisiones. A futuro, la expectativa del sector es que la IA siga permeando en las distintas capas del negocio de gestión patrimonial. “Prevemos que la IA y la automatización inteligente se integrarán cada vez más en el flujo de trabajo del asesor: desde la síntesis de la información de la cartera y la detección de oportunidades, hasta el soporte en las comunicaciones con el cliente y la generación de propuestas de inversión”, explica Ted Stratigos, Global Head de Aladdin Wealth en BlackRock.
Por ahora, el uso de esta tecnología es positivo. En la experiencia de la banca privada de Citi, las inversiones que han realizado en esta arista –enfocadas en mitigar riesgos, automatizar y generar eficiencias– ya están mostrando un resultado en productividad. “Las mejoras en eficiencia de entrega de software nos han permitido generar una cartera de iniciativas de negocios sin aumentos en el presupuesto, demostrando retornos tangibles”, comenta Dipendra Malhotra, Head de Wealth Technology de la firma estadounidense.
Más allá de la Inteligencia Artificial
Si bien la IA es lo que está en boca de todos en la industria, los distintos actores hacen hincapié en que la discusión va más allá. “El concepto es más global. Los clientes buscan cada vez mayor agilidad operativa, mayor inmediatez en las respuestas y un mejor y más completo acceso a la información”, comenta Inés Comellas, responsable de Desarrollo de Clientes en Santander Private Banking. Desde Rothschild & Co Wealth Management concuerdan con que, “aunque esta tecnología está acaparando la mayoría de la atención”, señala el director general para España de la firma, Hugo Martin, “su éxito depende de que existan unos cimientos sólidos, especialmente en materia de datos, infraestructura tecnológica y gobernanza”.
Junto con el desarrollo de capacidades de IA, la firma también está trabajando su músculo en infraestructura de nube avanzada y plataformas de datos. A la par, distintas compañías están ampliando sus capacidades de gestión discrecional de carteras, según recalcan desde BlackRock. Esto, señala Stratigos, encargado de Aladdin Wealth, “genera una demanda de tecnología capaz de ofrecer una construcción, ejecución y supervisión de carteras escalable para amplias bases de clientes, manteniendo los niveles adecuados de personalización y control”.
La industria en conjunto parece avanzar hacia el objetivo de una herramienta en que converjan funcionalidades. “Hoy la prioridad número uno es disponer de una plataforma integrada de gestión patrimonial”, comenta González, de KPMG. El profesional asegura que las entidades financieras están buscando una visión de 360 grados de los clientes, la consolidación de posiciones y patrimonio, informes en tiempo real, automatizar el proceso de onboarding y suitability, la integración de activos líquidos e ilíquidos, capacidades avanzadas de analítica y una experiencia omnicanal.

De izquierda a derechas, de arriba abajo: Andrew Daer, LarrainVial, Axel Pozo, Credicorp Capital, Dipendra Malhorta, Citi, Hugo Martin, Rothschild & Co Wealth , Javier González, KPMG y Ted Stratigos, BalckRock. Fuente: Revista Funds Society Latam
Desarrollos propios y proveedores de confianza
Las bancas privadas internacionales tienen sus propias estrategias de transformación tecnológica, entre desarrollo de áreas especializadas y herramientas propias, y proveedores tecnológicos de distinto tipo. Muchas de ellas están ancladas en aplicaciones de IA. BBVA, por ejemplo, creó un área llamada AI Transformation a nivel global, encargada de industrializar la creación, el despliegue y la gestión de agentes de IA en todo el grupo. La entidad española describe la IA como una “capacidad estratégica”. En cuanto a proveedores con los que trabajan, el equipo de banca privada se apoya en ChatGPT Enterprise y Gemini.
En Rothschild & Co Wealth Management comparten este enfoque mixto, según Martin. “Aplicamos un enfoque híbrido que combina el desarrollo interno con soluciones tecnológicas externas, en función de cada caso de uso”, indica, destacando la creación de un Centro de Excelencia de IA a nivel de grupo, una red de embajadores de IA (llamados AI Champions), el desarrollo de un enfoque de plataforma de IA escalable, usar esta tecnología para potenciar a sus equipos tecnológicos y ampliar canales de comunicación e intercambio. Por su parte, Citi Wealth Technology está enfocado en tres prioridades: la modernización de su plataforma, ingeniería de IA nativa y reducción de riesgos. En el negocio de gestión patrimonial, destaca Malhotra, el grupo está “modernizando plataformas core a lo largo de asesores, canales de clientes, onboarding, trading, reportería y comunicaciones”. Dentro de las soluciones clave que han desarrollado, destaca AskWealth, un asistente de IA; Citi Scribe y Citi Scribe Supervision, que automatizan la arista de compliance; la plataforma virtual de IA Citi Sky; Citi Advisor Insights (CAI), que genera insights para clientes; y la Wealth Automated Control Execution Platform, ligada al seguimiento de riesgos.
La industria en conjunto parece avanzar hacia el objetivo de una herramienta en que converjan funcionalidades, con el objetivo de conseguir una plataforma integrada de gestión patrimonial
Credicorp Capital, por su parte, está “avanzando en la renovación y regionalización de plataformas core para simplificar la operación y generar mayores economías de escala”, según explica Pozo. “Paralelamente, continuamos nuestra transición hacia arquitecturas cloud, fortalecemos nuestras capacidades de datos sobre plataformas modernas y evolucionamos nuestros modelos de trabajo hacia esquemas ágiles y DevSecOps para acelerar la entrega de valor”, comenta. Respecto a la IA, el ejecutivo destaca que lo están implementando en distintas capas de la organización, “desde el desarrollo del software hasta la productividad de los equipos y la automatización de procesos”.
Con todo, están trabajando en iniciativas de migración cloud, plataformas core regionales, CRM, Datalake y otros, como parte de su estrategia tecnológica. Finalmente, en el caso de LarrainVial, el grupo creó una unidad a nivel corporativo, transversal a líneas de negocios y mercados y reportando directamente al gerente general. Esto, explica Daer, para articular casos de uso –principalmente en materia de back-office– y no tener una adopción “desordenada” de la IA. Más que desarrollos internos, la compañía de matriz chilena trabaja con la compañía Palo Alto.




