La inteligencia artificial está llamada a transformar el trabajo de los equipos de selección de fondos, pero difícilmente sustituirá el juicio humano. Ese fue uno de los principales mensajes lanzados durante el panel «How are Spain’s fund selectors navigating risk and reengineering portfolios in 2016» celebrado en el Fund Forum en Mónaco, donde se abordaron los retos de la arquitectura abierta, la evolución de la selección de fondos y los riesgos que afrontan actualmente las carteras.
En la discusión, moderado por Richard Garland, Head of Global Advisor en Ninety One, participaron Iñigo Gaslastegui Alcoz, responsable de Producto y Soluciones de Inversión de Santander Private Banking; Jaime Martínez Gómez, director global de Asignación de Activos en BBVA AM; Juan Manuel Vicente Casadevall, director de FondosDirecto; y Luis Buceta, director general del área de Negocio e Inversiones de Creand AM,. aportando su visión sobre cómo está evolucionando la selección de fondos.
Talento y arquitectura abierta
Durante el panel, estos profesionales de la industria defendieron un enfoque de inversión basado en hacer las cosas «de forma diferente» y en ofrecer a los clientes acceso a gestoras y estrategias menos conocidas, alejadas de los grandes productos dominados por las entidades de mayor tamaño. El objetivo, señalaron, es identificar talento gestor allí donde los grandes bancos o plataformas no siempre llegan por cuestiones de escala.
Además, los participantes reivindicaron el valor de la arquitectura abierta y de la selección independiente de fondos. En este sentido, reconocieron que existe una presión natural para utilizar productos propios en aquellas áreas donde la casa cuenta con capacidades sólidas, pero defendieron que la prioridad sigue siendo encontrar la mejor solución para el cliente.
Más allá de la IA
Uno de los temas que despertó más interés fue el impacto de la IA. Para estos cuatro profesionales, lejos de verla como una amenaza para el selector, consideran que la tecnología ayudará a automatizar tareas repetitivas, mejorar el análisis de información y aumentar la productividad de equipos tradicionalmente reducidos.
“La IA hará que los equipos sean más eficientes y permitirá dedicar más tiempo a la parte cualitativa del análisis”, apuntaron. En su opinión, la tecnología facilitará el filtrado de fondos, la elaboración de informes y determinados procesos de due diligence, pero la decisión final seguirá requiriendo experiencia y criterio humano.
Visión de mercado
Por último, el debate también abordó los riesgos derivados de la fuerte concentración del mercado estadounidense. Los expertos recordaron que el peso creciente de un reducido grupo de compañías tecnológicas en los índices ha elevado el riesgo de concentración tanto en la gestión pasiva como en numerosos productos de gestión supuestamente activa.
Aunque reconocieron la fortaleza estructural de la renta variable estadounidense, defendieron la importancia de la diversificación y de evitar carteras excesivamente dependientes de un único mercado o temática. En este contexto, insistieron en que la asignación de activos continúa siendo el principal motor de generación de rentabilidad y control del riesgo.
Respecto a los mercados privados, los participantes se mostraron favorables a su incorporación en las carteras, aunque subrayaron la necesidad de gestionar adecuadamente las expectativas de liquidez y de comprender los riesgos asociados a estos activos.
En definitiva, el consenso del panel fue que la selección de fondos atraviesa una etapa de transformación impulsada por la tecnología, pero que la experiencia, el análisis cualitativo y la capacidad de identificar talento seguirán siendo factores diferenciales en la construcción de carteras.



Por Alicia Miguel Serrano