Morgan Stanley Investment Management (MSIM) ha anunciado el lanzamiento global del fondo Morgan Stanley Investment Funds (MS INVF) Strategic Income Fund, una estrategia flexible y multisectorial centrada en renta fija ‘plus’ que amplía el acceso de los inversores a las amplias capacidades globales de inversión en renta fija de MSIM. Strategic Income Fund está actualmente registrado en Francia, Alemania, Italia, Irlanda, Japón, Luxemburgo, Singapur, España, Suiza y Reino Unido.
El fondo MS INVF Strategic Income Fund busca ofrecer una exposición diversificada a un amplio espectro de sectores globales de renta fija, con especial atención a determinados segmentos que suelen estar infrarrepresentados en las carteras ‘core’ tradicionales. La estrategia está gestionada por Andrew Szczurowski, Justin Bourgette y Brian Shaw, gestores de los equipos de crédito hipotecario y activos titulizados, high yield y deuda de mercados emergentes de MSIM, respectivamente. El fondo MS INVF Strategic Income Fund está gestionado por el mismo equipo que gestiona el fondo estadounidense Eaton Vance Strategic Income Fund, una sociedad de inversión registrada en Estados Unidos.
“Incorporar el fondo Strategic Income a la sicav luxemburguesa de Morgan Stanley Investment Management es un paso natural a medida que seguimos ampliando nuestra presencia global en renta fija, con el foco puesto en responder a las necesidades de los inversores. Creemos que este fondo reúne las mejores ideas de inversión procedentes de nuestra consolidada plataforma global de renta fija, profundamente dotada de recursos, y tiene en cuenta la evolución de las dinámicas de mercado, como el aumento de la volatilidad, los continuos riesgos geopolíticos y las preocupaciones en torno a la inflación”, ha afirmado Vittorio Ambrogi, responsable del segmento wealth a nivel internacional y responsable global de institucionales financieras de Morgan Stanley IM.
Strategic Income Fund busca ofrecer una rentabilidad total atractiva, medida en dólares estadounidenses, mediante inversiones en una variedad de valores de renta fija, incluidos instrumentos titulizados, bonos corporativos y gubernamentales ubicados en cualquier parte del mundo, incluidos mercados emergentes y mercados frontera, y en distintas divisas.
“La gestión activa y la flexibilidad son elementos clave de nuestra filosofía de inversión y, en conjunto, ofrecen la oportunidad de analizar las tendencias más amplias que se están desarrollando en los mercados y construir una cartera diversificada que se adapte a medida que cambia el mercado. Strategic Income Fund aspira a aportar valor ajustado por el riesgo tratando de ofrecer a los inversores menor volatilidad y una exposición específica a oportunidades surgidas de dislocaciones de mercado, con foco en sectores ‘plus’, que suelen estar infrarrepresentados en las carteras tradicionales de renta fija core”, ha añadido Szczurowski, quien también es corresponsable del equipo de crédito hipotecario y activos titulizados de MSIM.
iCapital junto con LYNK Markets, plataforma fintech que impulsa la distribución de mercados privados en América Latina, han anunciado el lanzamiento de una Private Exchange-Traded Note (ETN privada) en colaboración con Pantheon, gestores globales de mercados privados. Según explican, este nuevo producto marca la primera ETN privada introducida con Pantheon como gestor dentro de la plataforma. Asimismo, representa el paso inicial de un marco más amplio mediante el cual iCapital y LYNK Markets prevén desplegar soluciones adicionales de ETN privadas en colaboración con otros gestores de activos.
Al combinar el marketplace global y la plataforma operativa de iCapital con la infraestructura de ETNprivada de LYNK Markets, junto con la experiencia de Pantheon en inversión global de capital privado y gestión de carteras, la iniciativa establece un marco escalable diseñado para respaldar futuras ofertas y una distribución internacional más amplia de estrategias de mercados privados.
La ETN privada invierte finalmente en la estrategia evergreen internacional y estratégica de capital privado de Pantheon y aprovecha la infraestructura tradicional de los mercados para agilizar los procesos de incorporación, administración y reporte. Aunque las suscripciones y reembolsos siguen el calendario mensual y trimestral del fondo, la estructura permite que la exposición a mercados privados pueda mantenerse y monitorizarse junto con valores cotizados dentro de cuentas de corretaje y custodia ya conocidas. De este modo, se aborda la complejidad operativa que históricamente ha limitado el acceso a los mercados privados en la región, al tiempo que se preservan la disciplina de inversión subyacente y la gobernanza de la estrategia.
Para los gestores de activos, la estructura de ETN privada puede facilitar la distribución internacional sin necesidad de documentación duplicada del fondo, además de ampliar el alcance mediante fondos globales ya establecidos y la infraestructura de servicios de valores, como Euroclear y Clearstream. Para gestores patrimoniales y asesores, el formato proporciona acceso basado en operaciones a través de cuentas existentes, elimina los procesos de suscripción y los requisitos duplicados de AML/KYC, y permite reportes mark-to-marketa través de los sistemas estándar del mercado.
Reducir barreras operativas
A raíz de este lanzamiento, Victor Mayer, socio y responsable internacional del equipo de Global Private Wealth de Pantheon, ha declarado: “Con más de 40 años de experiencia, Pantheon aporta una profunda especialización y una trayectoria consolidada en inversión en capital privado. La estructura de ETN privada aborda barreras operativas históricas para la participación en mercados privados en América Latina, y nuestra colaboración con iCapital y LYNK Markets nos permite ampliar nuestro alcance a través de una infraestructura de mercado familiar, facilitando que los inversores elegibles de la región accedan a mercados privados junto con sus posiciones en valores cotizados”.
Por su parte, Mario Rivero, consejero delegado de LYNK Markets, señaló: “Estamos centrados en reforzar la infraestructura que sustenta los mercados privados en América Latina. Nuestra colaboración con Pantheon e iCapital forma parte de ese esfuerzo más amplio. Este lanzamiento refleja la solidez de nuestra alianza con LYNK Markets y Pantheon, así como nuestro objetivo compartido de ofrecer soluciones operativamente eficientes para la inversión en mercados privados”, afirmó Wes Sturdevant, responsable de International Client Solutions, Americas en iCapital. “Las ETN privadas representan una evolución importante en la forma en que las estrategias de mercados privados pueden ser accesibles a escala internacional, ofreciendo a los inversores elegibles exposición a través de infraestructuras de mercado consolidadas y respaldando una distribución escalable a largo plazo”.
Las compras mundiales de productos financieros cotizados (ETP) ascendieron a 212.400 millones de dólares en abril, por lo que suman su sexto mes con mayor volumen de entradas registrado hasta la fecha, según datos de BlackRock. La firma apunta al retorno del apetito por el riesgo como principal motivo del auge de los flujos de inversión hacia los ETPs.
Este repunte se debió en gran medida al aumento de las entradas en renta variable (148.400 millones de dólares), que compensaron un ligero descenso en las compras de renta fija (52.800 millones de dólares). Los flujos en materias primas volvieron a situarse en terreno positivo (3.500 millones de dólares), tras una fase de salida de inversión motivada por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Aunque los flujos generales de renta fija fueron similares a los del mes anterior (52.800 millones de dólares en abril frente a 56 500 millones en marzo), la cifra ocultaba una importante rotación dentro de la clase de activos, según apuntan desde la firma.
El retorno del apetito por el riesgo provocó que los flujos hacia los activos de renta fija bajasen de 38.500 millones de dólares a 10.400 millones —el nivel más bajo desde junio de 2025—, al tiempo que aumentaban los flujos hacia los activos de diferencial. El crédito de alto rendimiento (HY) se recuperó de las salidas récord registradas en marzo (-8.900 millones de dólares) para registrar entradas por valor de 5.300 millones de dólares en abril, la cantidad más alta desde mayo de 2025, principalmente hacia exposiciones estadounidenses.
Los ETPs de crédito investment grade (IG) y de deuda de mercados emergentes registraron entradas por 10.800 millones y 8.200 millones de dólares en abril, respectivamente, tras unos flujos relativamente estables para ambos en marzo. Las suscripciones hacia los activos indexados a la inflación también se mantuvieron, con 2.200 millones de dólares añadidos a los ETPs indexados a la inflación a nivel mundial en abril.
La caída de los flujos de tipos se debió en gran medida al desplome de los flujos de tipos a corto plazo, que pasaron de 26.600 millones de dólares en marzo a 900 millones en abril, aunque también se observó una reducción en otros vencimientos.
En marzo, las posiciones a corto plazo representaban el 69% del total de los flujos de tipos, mientras que en abril este porcentaje se redujo hasta apenas el 9%, siendo los productos de vencimiento mixto la posición más popular, con más del 50% de los flujos.
Retorno a las posiciones en Estados Unidos
Las inversiones en activos estadounidenses impulsaron el repunte de los flujos hacia los ETPs de renta variable, que pasaron de 39.500 millones de dólares en marzo a 121.200 millones en abril, lo que supone la cuarta mayor entrada mensual registrada hasta la fecha. Se produjo un aumento de la compra de acciones estadounidenses en todas las regiones de cotización y los flujos se dirigieron en gran medida hacia exposiciones de gran capitalización.
Por el contrario, los flujos de renta variable europea (-2.500 millones de dólares) y de mercados emergentes (-26.600 millones de dólares) entraron en territorio negativo, y la compra de acciones japonesas cayó hasta los 1.900 millones de dólares.
El panorama global de los flujos de renta variable de los mercados emergentes se vio una vez más distorsionado por los flujos cotizados en la región APAC, que impulsaron todas las salidas en abril (-37 100 millones de dólares) y contrarrestaron el aumento de las compras en las regiones de cotización de Estados Unidos (5.400 millones de dólares) y EMEA (4.100 millones de dólares).
Por el contrario, aunque las ventas de renta variable europea estuvieron impulsadas principalmente por los ETPs cotizados en Estados Unidos (el 76% de las salidas totales de renta variable europea), en abril también se registraron ventas netas de productos cotizados en EMEA, lo que supuso el primer mes de salidas simultáneas de ETPs de renta variable europea en ambas regiones de cotización desde diciembre de 2024.
Las compañías ligadas a la inteligencia artificial acaparan la atención de los inversores en los últimos tiempos. Sin embargo, los ETFs ligados al pago de dividendos vienen a recordar que hay vida más allá de los protagonistas de la nueva revolución tecnológica y que la inclusión de vehículos vinculados a rentas son una buena protección para las carteras.
Los datos así lo refrendan, ya que los flujos de inversión hacia los ETFs cotizados en Estados Unidos ascendieron en abril a 6.300 millones de dólares, lo que implica unas suscripciones netas en lo que va de año de 36.900 millones de dólares. Esta cifra es levemente superior a los 35.000 millones de dólares del mismo periodo del año pasado, según reflejan las cifras de flujos de inversión publicadas por First Trust.
En S&P Global recuerdan que los dividendos desempeñan un papel importante en la generación de la rentabilidad total de la renta variable. Desde 1926, han aportado aproximadamente el 31% de la rentabilidad total del S&P 500, mientras que la revalorización del capital ha representado el 69% restante. Por lo tanto, “los ingresos por dividendos sostenibles y el potencial de revalorización del capital son factores importantes para las expectativas de rentabilidad total”, según la firma.
Las empresas utilizan los dividendos estables y crecientes como señal de confianza en las perspectivas de su negocio, mientras que los participantes en el mercado consideran esos historiales como un indicio de madurez corporativa y solidez del balance, apuntan en S&P Global.
Los ETFs que invierten en acciones que reparten dividendos pueden ser “soluciones sencillas y completas” para quienes buscan ingresos, según detallan en Morningstar. La firma enumera varias razones. La primera, que los ETF de dividendos mantienen una cartera de acciones que reparten dividendos y, por lo tanto, “ofrecen una diversificación inmediata”.
A esto se suma que los ETFs de dividendos “suelen tener un bajo coste”, además de que son fáciles de comprar y vender. “Muchos de los mejores fondos cotizados de dividendos están gestionados por gestoras de activos populares que cuentan con plataformas de corretaje”, señalan en la firma. Por último, los inversores que deseen exponerse a acciones que reparten dividendos a través de un ETF “tienen una amplia variedad de buenos fondos cotizados entre los que elegir”.
Aunque los ETFs de dividendos se centran en los ingresos, cada uno de ellos aplica estrategias muy diferentes y, por ello, su comportamiento puede variar considerablemente de uno a otro. Por este motivo, en Morningstar creen que los inversores que busquen ingresos pasivos con ETFs de dividendos “deben informarse bien para comprender exactamente en qué invierte antes de comprarlo”.
En VanEck apuntan como uno de los motivos de la popularidad de algunos de sus ETFs de dividendos el cambio en el entorno de los tipos de interés durante esta década y el rendimiento típicamente resiliente de los títulos de altos dividendos. La firma explica que en la era de bajos tipos de interés de la década de 2010, los inversores valoraban el “crecimiento a cualquier precio». Pero los tipos de interés actuales valoran de manera atractiva la remuneración que ofrecen los altos dividendos. Por lo tanto, apuntan que las estrategias de dividendos no solo pueden funcionar bien en mercados bursátiles alcistas, sino también en periodos de volatilidad, aunque cada ciclo de mercado es diferente.
Foto cedidaPeter de Coensel, Global Head of the Investment Management Division de Indosuez Wealth Management.
Indosuez Wealth Management, la filial especializada en gestión patrimonial de Crédit Agricole, ha anunciado el lanzamiento en Europa de una nueva gama de ETFs activos, cuyo debut está previsto para el segundo semestre de 2026, sujeto a la obtención de las correspondientes autorizaciones regulatorias. Según explica la firma, con esta iniciativa, la entidad busca adaptarse a la evolución de las preferencias de inversión de sus clientes, en un contexto en el que el crecimiento de las estrategias pasivas convive con un renovado interés por la gestión activa como herramienta para capturar oportunidades y responder con mayor agilidad a los cambios del mercado.
Para desarrollar esta nueva oferta, Indosuez Wealth Management se apoyará en la plataforma ETF-as-a-Service de Amundi, líder europeo en gestión de activos y principal proveedor de ETF en Europa. La colaboración permitirá a la firma combinar su experiencia histórica en gestión activa con las ventajas propias del formato ETF, como la simplicidad operativa, la liquidez y la transparencia. La gama inicial estará compuesta por cuatro ETF activos que ofrecerán exposición a los mercados globales de renta fija y renta variable, estructurados bajo dos enfoques diferenciados.
En opinión de Peter de Coensel, Global Head of the Investment Management Division de Indosuez Wealth Management, este lanzamiento refleja el compromiso de la entidad de anticiparse a las expectativas cambiantes de sus clientes, especialmente de aquellos inversores que demandan mayor flexibilidad y accesibilidad en sus carteras. “El lanzamiento de esta gama de ETF activos refleja nuestro compromiso de anticiparnos a las expectativas cambiantes de nuestros clientes, especialmente de los inversores, incluidas las nuevas generaciones, que buscan mayor flexibilidad, transparencia y simplicidad en sus inversiones”, señaló De Coensel.
Línea ETF Enhanced
Por un lado, la firma lanzará una línea de ETF Enhanced, integrada por un ETF centrado en renta fija y dos ETF de renta variable diseñados para replicar estrategias activas sistemáticas. Estas soluciones estarán basadas en procesos de inversión disciplinados y reproducibles, incorporando las convicciones de los equipos gestores de Indosuez dentro de un marco riguroso de control de riesgos.
En este sentido, la entidad pondrá en marcha un ETF Unconstrained, una estrategia flexible de renta variable global enfocada en el crecimiento del capital a largo plazo, con capacidad para invertir a través del universo internacional de acciones sin restricciones de estilo o benchmark. Según explicó la firma, esta complementariedad permitirá cubrir un amplio espectro de necesidades de inversión, al tiempo que refuerza su capacidad para generar valor mediante la selección activa de valores.
De Coensel subrayó además que, tras una década marcada por el predominio de la gestión pasiva, el mercado está asistiendo a un resurgimiento del interés por soluciones activas capaces de adaptarse mejor a entornos más complejos y volátiles: “Estamos siendo testigos de un renovado interés por la gestión activa, capaz de adaptarse a las condiciones del mercado y aprovechar oportunidades de rentabilidad”.
La historia no se repite, pero rima. La poesía suele rimar, aunque no siempre tenga sentido. Los mercados también. Los mercados de renta variable están cerca de máximos, mientras que los precios del petróleo han subido con fuerza. Esta combinación no es inédita, pero el verso suena extraño. En 2007, el petróleo subía porque una economía global en auge, hambrienta de energía y liderada por China, tensionaba la demanda de recursos naturales. Hoy, el petróleo ha subido por un conflicto en Oriente Medio que podría amenazar esa misma expansión económica.
Esa es la disonancia que los inversores están tratando de interpretar. Si los riesgos geopolíticos están aumentando, ¿por qué no caen las bolsas? ¿Son complacientes los mercados? ¿Están mirando más allá del conflicto? ¿O hay otra fuerza compensando el riesgo? Creemos que los mercados no están ignorando el riesgo. Lo están ponderando frente a un viento de cola muy poderoso.
El riesgo de cola no es volatilidad
Centrarse en el riesgo geopolítico rara vez constituye una buena estrategia de inversión por sí misma. Estos riesgos suelen ser de baja probabilidad, alto impacto y difíciles de estimar. Pueden distorsionar nuestra percepción, porque la imaginación suele ser más vívida que la inferencia estadística.
Pero, una vez que dichos riesgos se materializan, no pueden ignorarse. Los conflictos importan para los mercados a través de dos canales: escalada y transmisión. La escalada plantea si el conflicto permanece contenido o se expande. La transmisión plantea cómo llega a la economía global: normalmente a través de los precios de la energía, las materias primas, las rutas marítimas, la confianza y, finalmente, la inflación.
El conflicto actual es especialmente relevante porque el canal de transmisión es físico. El estrecho de Ormuz es uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. En condiciones normales, una parte muy significativa del petróleo transportado por vía marítima pasa por él, mientras que la capacidad de las rutas alternativas a través de Arabia Saudí y los EAU es sensiblemente menor. Los inventarios y las reservas estratégicas pueden ayudar. El transporte marítimo puede ajustarse. Los productores pueden intentar redirigir flujos. Pero un cuello de botella físico no es lo mismo que un anuncio arancelario o una rueda de prensa de un banco central. No se revierte con una frase.
La escalada no es solo geográfica. También puede ser vertical: un conflicto puede volverse más dañino dentro de la misma geografía. Para los mercados energéticos, esa puede ser la amenaza más relevante. El peor escenario no es necesariamente un conflicto más amplio, sino uno en el que oleoductos, puertos, refinerías, instalaciones de almacenamiento o terminales de exportación queden dañados durante el tiempo suficiente como para hacer persistente el shock.
Ahí es donde el riesgo de cola se convierte en algo más que volatilidad.
Shocks reversibles y shocks estructurales
Este no es el primer shock petrolero en la región. El embargo de los años setenta, la guerra entre Irán e Irak y las guerras del Golfo pusieron a prueba a los mercados. La reacción de la renta variable estuvo menos condicionada por el movimiento inicial del precio que por una pregunta: ¿era un shock reversible o estructural?
El shock de los años setenta fue estructural. El embargo en sí no fue el único problema. El problema más profundo fue que el poder de fijación de precios del petróleo había cambiado. Los Estados productores adquirieron un papel más central, los precios del petróleo subieron de forma drástica, la inflación se enquistó y los mercados de renta variable entraron en uno de los entornos más difíciles de la posguerra. Aquello no fue una disrupción temporal. Fue un cambio de régimen.
Las crisis posteriores del Golfo fueron diferentes. Fueron graves, pero no alteraron de forma permanente la estructura del mercado del petróleo. Las rutas de suministro se restablecieron, la producción se normalizó y los inversores aprendieron a mirar más allá del shock. Los mercados cayeron, pero luego se recuperaron rápidamente.
Las disputas comerciales ilustran el mismo mecanismo. Los aranceles pueden ser disruptivos, pero son reversibles. Son una decisión de política económica: pueden retrasarse, diluirse, negociarse o eliminarse. Las cadenas de suministro también tienen cierta holgura: inventarios, márgenes, poder de fijación de precios, redirección de flujos y sustitución.
Los mercados energéticos también presentan cierta tolerancia, pero son menos indulgentes. El petróleo puede almacenarse, las reservas pueden liberarse y la producción puede ajustarse. Sin embargo, si una gran ruta marítima queda restringida, si se llenan los tanques de almacenamiento, si los pozos deben cerrarse o si la infraestructura resulta dañada, el shock empieza a desplazarse desde los mercados financieros hacia la economía real.
Los pozos de petróleo no son grifos. Son sistemas gestionados por presión, conectados a roca, agua, gas, bombas, tuberías, terminales y barcos. Si los flujos se interrumpen durante suficiente tiempo, parte de la capacidad de producción puede quedar dañada permanentemente. Los sistemas físicos pueden ser resilientes, pero no son infinitamente elásticos.
Esta es la metáfora de la «rana hervida». Los mercados son buenos reaccionando a acontecimientos puntuales. Son peores valorando un deterioro gradual que solo se vuelve estructural después de una secuencia de pequeños pasos. Mientras los inversores crean que la disrupción es temporal, la renta variable puede mirar más allá. Pero si las semanas se convierten en meses, los precios de la energía se mantienen altos, el transporte marítimo sigue restringido o las expectativas de inflación empiezan a repuntar, el shock cambia de naturaleza.
En ese punto, el mercado ya no está valorando un episodio geopolítico. Está valorando un shock macroeconómico: menor crecimiento, mayor inflación y una disyuntiva más difícil para los bancos centrales.
La corrección que no se ve
Se podría argumentar que los mercados de renta variable deberían haber caído más. Pero quizá el mercado ha corregido de una forma menos visible. Sin el conflicto y sin el shock energético, la renta variable podría estar significativamente más arriba. La corrección puede no ser evidente en los niveles de los índices porque otra fuerza la ha compensado: los beneficios y la IA.
Antes de que el conflicto se convirtiera en la principal fuente de preocupación, la economía global estaba mejorando. Los beneficios empresariales aumentaban. La actividad se estaba mostrando más resistente de lo esperado. El ciclo de inversión se fortalecía. Más importante aún, la IA estaba pasando de ser una narrativa de mercado a convertirse en una variable económica.
Por eso el mercado actual es difícil de leer. Unos precios de la energía más altos son un impuesto sobre el consumo, los márgenes y la confianza. La inversión relacionada con la IA sostiene los ingresos, la inversión de capital y las expectativas de productividad. Una fuerza acorta el horizonte de inversión; la otra lo alarga. Una dice: «protege el capital». La otra dice: «no abandones la oportunidad estructural». Ambas cosas pueden ser ciertas.
Puede que los mercados no estén restando importancia al conflicto, sino asignándole un precio. Y, una vez descontado ese riesgo, el viento de cola de los beneficios y de la inversión en IA sigue siendo lo bastante potente como para contener una corrección más profunda de la renta variable.
La prudencia opera en ambos sentidos
La prudencia no consiste solo en centrarse en lo que puede salir mal. También consiste en no ignorar lo que puede salir bien.
Esa es la parte incómoda del entorno actual. Si el horizonte de inversión es corto, el conflicto importa enormemente. Las rentabilidades a corto plazo pueden depender de si los flujos energéticos se normalizan o de si la disrupción se vuelve más persistente. Si el horizonte de inversión es largo, el ciclo de inversión en IA puede importar más. Un conflicto regional, por serio que sea, puede no bastar para descarrilar una transición tecnológica que ya está influyendo en el gasto de capital, la productividad y la estrategia corporativa.
La mayoría de las carteras se sitúan entre esos dos horizontes. Ahí reside el dilema. En ese horizonte intermedio, creemos que un posicionamiento neutral en renta variable ofrece el equilibrio adecuado. Reconoce que los riesgos geopolíticos y energéticos se han deteriorado. Pero también reconoce que el coste de oportunidad de volverse demasiado defensivo puede ser elevado si el shock sigue siendo reversible y el ciclo de beneficios impulsado por la IA continúa.
Los mercados no nos están dando una señal limpia. Nos están dando una rima incómoda: los riesgos de cola aumentan, pero también lo hacen los vientos de cola.
En ese entorno, la neutralidad no es indecisión. Es disciplina.
Tribuna de Fernando de Frutos, CFA, PhD. Mora Capital Managenet.
El escenario global se mantiene positivo para América Latina, incluso considerando el conflicto entre Estados Unidos e Irán, pese a que incrementa el riesgo de presiones inflacionarias adicionales en el corto plazo, particularmente a través de los precios de la energía.
Según los analistas de Principal AM, a pesar de mayores aranceles y precios de energía más elevados, los patrones de comercio se mantienen estables y el crecimiento resiliente, dado que la mayoría de los países son exportadores netos de petróleo. “Si el conflicto en Medio Oriente es de corta duración, el dólar podría retomar su tendencia a la baja, lo que, junto con una desaceleración de la inflación en la región, otorgaría mayor espacio a los bancos centrales para recortar tasas, especialmente en Brasil y México. Finalmente, aun con un impacto limitado de los aranceles y perspectivas de menores tasas, los procesos electorales locales podrían incrementar la volatilidad en la región, particularmente en un entorno de riesgos geopolíticos elevados”, reconocen los expertos de la firma.
Para Wim-Hein Pals, responsable del equipo de Renta Variable de Mercados Emergentes de Robeco, los mercados emergentes están ganando cada vez más protagonismo gracias a seis factores clave que señala: infravaloración, rentabilidad frente a los mercados desarrollados, baja asignación, solidez, comportamiento del dólar y nuevos sectores productos. “Por un lado, los mercados emergentes están infravalorados en comparación con los mercados desarrollados, con un crecimiento de beneficios que lleva ya tres años superando al de las economías avanzadas. Además, todavía tienen poca presencia tanto entre inversores institucionales como minoristas, con lo que hay margen para crecer. Todo esto, junto a economías más sólidas, un dólar débil y sectores innovadores como la inteligencia artificial y las energías renovables, hace que estos mercados sean una opción cada vez más atractiva”, explica Pals.
La deuda emergente gana confianza
Este entorno ha provocado, en opinión de algunas gestoras internacionales, que los activos emergentes despierten la atención por parte de los inversores. “La rentabilidad resistente, la mejora de las calificaciones crediticias y los cambios en las tendencias mundiales impulsan nuevas entradas de capital. La renta fija de los mercados emergentes ha experimentado un notable cambio de tendencia, atrayendo importantes entradas de inversores tras varios años de salidas. Según los últimos datos, la renta fija de los ME recibió 30.900 millones de dólares en entradas el año pasado, y el impulso continuó con 17.700 millones de dólares añadidos en los dos primeros meses de 2026. Este resurgimiento se debe a la buena rentabilidad de los fondos, la mejora de las calificaciones crediticias en numerosos países EM y los cambios en la dinámica macroeconómica y geopolítica”, afirma Carlos de Sousa, estratega y gestor de carteras en Vontobel.
Según Sousa, como los riesgos geopolíticos ahora pesan más sobre las naciones desarrolladas, cuyas economías están estrechamente vinculadas a Estados Unidos, hace que la diversificación lejos de los riesgos impulsados por Estados Unidos sea más difícil que para los mercados emergentes dependientes de las materias primas. “Como resultado, la deuda de los mercados emergentes se considera menos arriesgada que hace cinco o diez años. Muchos países emergentes han completado reestructuraciones de deuda, promulgado reformas y recuperado el acceso al mercado, mientras que los países desarrollados se enfrentan a un endeudamiento aún mayor. En general, la resistencia y la mejora de los fundamentos de las economías emergentes han reforzado la confianza de los inversores y han impulsado un renovado entusiasmo por la renta fija emergente”, argumenta el experto de Vontobel.
Un repaso por las divisas latinoamericanas
Además, los expertos coinciden en que la desescalada o no de este conflicto y la evolución del dólar seguirán marcando el rumbo de las divisas latinoamericanas este año. En este contexto, Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury, considera que el real brasileño mantiene un perfil atractivo a medio plazo gracias a unos tipos reales elevados que continúan favoreciendo las estrategias de carry trade. “Aunque podría registrar volatilidad en el corto plazo, la mejora del entorno global y el ciclo electoral serán claves para consolidar su apreciación”, señala.
Respecto del peso chileno, cree que presenta potencial de recuperación apoyado en la mejora del sentimiento global y en la expectativa de repunte del cobre, en un entorno de menores precios energéticos, si se cumple la desescalada del conflicto. En su opinión, este factor beneficiaría a Chile como importador neto de crudo. Sin embargo, Barnuevo se muestra más cauto a la hora de hablar del peso colombiano, donde ve que los riesgos internos —especialmente el impacto del aumento del salario mínimo y la incertidumbre institucional— “podrían limitar su desempeño, pese a un entorno externo más favorable y a unos tipos reales que siguen siendo atractivos para la inversión”.
Por su parte, considera que el peso mexicano “se consolida como una de las divisas con mejor posicionamiento relativo, respaldado por la reducción de riesgos comerciales con EE.UU., una relación bilateral más constructiva y unas perspectivas de crecimiento más dinámicas”. Por último, en el caso del sol peruano, Barnuevo destaca por la solidez de sus fundamentales macroeconómicos y por el enfoque del banco central hacia la estabilidad cambiaria, ”lo que debería facilitar una recuperación gradual a medida que se normalice el apetito global por el riesgo”.
Apostando por la fórmula de Full Investment House, la firma Balanz dio un paso más en su negocio uruguayo, convirtiéndose en operador de la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (BEVSA). Con esto, la firma refuerza sus capacidades en el ecosistema financiero montevideano.
Según informaron a través de un comunicado, la sociedad Balanz Uruguay Corredor de Bolsa S.A., dedicada a proveer servicios integrales en inversiones, se incorporó a la firma bursátil. Con esto, consolidan sus capacidades bursátiles en el país.
El grupo Balanz opera a través de distintas sociedades, a través de las cuales articula sus negocios. Estas distintas unidades le permiten brindar a sus clientes el acceso a los principales mercados internacionales, bancos de inversión, brokers, fondos y clientes institucionales en todo el mundo.
En Uruguay, la firma tiene una agencia de valores y una corredora de bolsa, contando con más de 20 años de trayectoria local.
Su licencia como intermediario habilita a la firma a realizar intermediación en valores por cuenta propia y de terceros, mediar entre oferentes y demandantes de valores, oficiar como estructurador de emisiones, realizar underwriting de valores de oferta pública o privada, canalizar órdenes de clientes y elaborar informes y análisis financiero.
Esta incorporación a BEVSA, detallaron, se enmarca en el interés de la compañía en contribuir al desarrollo del mercado local y aportar profundidad al mercado de valores, y es consistente con el plan de negocios trazado por la organización.
El Country Manager de Balanz Uruguay, Juan José Varela, destaca esta incorporación como un nuevo canal de negocios. “Contamos con el respaldo de BEVSA como institución idónea en el mercado y experiencia a lo largo de tantos años”, dijo en la nota.
Por su parte, Diego Labat, gerente general de BEVSA, agregó que esto se alinea con el objetivo de la firma de impulsar el desarrollo del mercado de capitales. Esta bolsa ofrece a los inversionistas uruguayos la posibilidad de realizar transacciones en tres mercados: cambios, dinero y valores.
Además de Uruguay, el grupo Balanz tiene presencia en Argentina, Estados Unidos, Reino Unido y Panamá. En esta red, cuentan con 14.000 millones de dólares bajo custodia, pertenecientes a más de 1,5 millones de clientes.
La banca privada offshore tiene una larga tradición en América Latina, donde el home bias compite con episodios de inestabilidad de distintos tipo, que han llevado a inversionistas de alto patrimonio a ubicar parte de su patrimonio en el extranjero. Algo que está cambiando recientemente, eso sí, son las carteras de inversión de estos capitales. Si bien los dólares y el cash siguen teniendo su rol, desde la industria describen un entorno de mayor diversificación, lo que seguiría avanzando hacia delante.
“Las tasas de interés altas en varios países latinoamericanos –particularmente, tasas reales elevadas– han mantenido a muchos inversionistas concentrados en sus mercados domésticos. Sin embargo, las tendencias recientes en tasas globales han aumentado el atractivo de inversiones offshore”, comenta Guillermo Rodríguez, miembro de CFA Society Miami, a Funds Society.
En esa línea, desde la asociación de profesionales de inversión indican que el cambio hacia la inversión offshore ya ha empezado –como una transformación que se ha ido desarrollando desde hace años–, inspirado por preocupaciones propias en la región y la relativa estabilidad del dólar.
Y hacia delante, Rodríguez anticipa que esto siga: “A medida que las tasas de renta fija locales empiecen a caer, esperamos que el home bias siga disminuyéndose, llevando a los inversionistas a buscar más exposición a mercados internacionales”.
Desde la gigante regional BTG Pactual concuerdan con el diagnóstico. Marcelo Santucci, socio y CIO de International Portfolio Solutions de la firma, califica esta ruta a la internalización de carteras como “bastante estructural y en expansión”.
Prospectos para el negocio offshore
Incluso con las tasas altas, acota el ejecutivo de BTG, está la idea –cada vez más prevalente– de que el riesgo fiscal, la inflación y la depreciación de las divisas locales van a seguir siendo temas recurrentes en América Latina.
Este telón de fondo, sumado a la expansión de plataformas digitales y un mayor acceso a activos en el extranjero, están acelerando la proliferación de cuentas offshore en la región.
Además, Santucci hace hincapié en el efecto del cambio generacional, con inversionistas más jóvenes que ya ven al dólar como una parte natural de sus patrimonios y que están mucho más familiarizados con instrumentos como los ETFs y las estrategias internacionales.
En CFA Society Miami –una ciudad consolidada como un enclave para latinoamericanos en EE.UU.– esperan que los posicionamientos offshore de inversionistas de la región siga aumentando a futuro, calificando la diversificación como un “objetivo core” de la gestión de portafolios.
“Esto incluye no sólo la diversificación regional, sino que una más amplia, a lo largo de clases de activos, estrategias de inversión y exposición a divisas”, acota Rodríguez.
Cada vez más diversas
Si bien desde la industria han visto un mayor interés por los activos internacionales, los patrimonios latinoamericanos mantienen algo de sesgo al conservadurismo, respecto a las carteras de otras latitudes.
Según la última versión del Latin American & US Offshore Advisors Portfolio Barometer –con datos correspondientes a la primera mitad de 2025–, de Natixis Investment Managers, las carteras moderadas de los capitales de la región promedian una apuesta de 44% por renta variable y de 43% por renta fija. Esto representa una mayor exposición a renta fija que sus pares de EE.UU. y Europa y una menor exposición a las bolsas, según el análisis de la firma.
Eso también está transformándose, eso sí. “Históricamente, el inversionista latinoamericano siempre ha tenido un perfil offshore más conservador, muy enfocado en efectivo en dólares, money market y Treasuries de corto plazo. Pero esto ha estado cambiando gradualmente”, comenta Santucci.
En la firma de matriz brasileña han visto una mayor sofisticación de las carteras, con una mayor adopción de estrategias globales multi-activo, un aumento en la apuesta por acciones internacionales líquidas y un esfuerzo más estructural en pos de la diversificación.
A esto se suma una mayor apuesta por los alternativos. Según Natixis, la cartera moderada promedio de la primera mitad de 2025 tenía más ponderación de renta variable, alternativos y activos reales que en el mismo período en 2024. Esto, indicaron en su reporte, en desmedro de las posiciones en renta fija y fondos de allocation.
Compras y ventas
Lo que han visto en BTG Pactual, en términos de rotación, es una salida del “cash en dólares” y un posicionamiento en duración y crédito global –especialmente en el espacio de grado de inversión–, crédito securitizado, crédito privado y estrategias orientadas a la liquidez.
“Al mismo tiempo, el inversionista latinoamericano –con décadas de experiencia en entornos macroeconómicos más volátiles– tiene una alta sensibilidad al riesgo fiscal, la inflación y las divisas”, acota Santucci. Esto, agrega, refuerza la demanda por activos seguros y estructuras de cobertura, incluyendo opciones, bonos indexados a la inflación, oro, infraestructura y activos reales.
En términos de regiones, EE.UU. sigue siendo el destino principal de las inversiones de latinoamericanos en el extranjero, especialmente en lo que respecta a las grandes compañías. Además, los capitales de la región están mirando los mercados emergentes con interés, agrega el ejecutivo de BTG, dadas sus valorizaciones.
Desde CFA Society Miami, por su parte, destacan que las regiones con mayor exposición a commodities energéticos –especialmente el petróleo– han atraído más atención en la región.
Por el contrario, han visto una reducción de la actividad de inversionistas extranjeros en India, pese a sus fundamentales sólidos, según recalca Rodríguez.
Por su parte, Santucci apunta a Europa y China como dos espacios que han perdido lustre. “Europa, por el crecimiento estructuralmente más bajo y menos exposición a ganadores de la IA”, explica, y “China, por los temas regulatorios y geopolíticos y una menor predictibilidad”.
La evolución de los ETFs ya no solo está redefiniendo la diversificación de portafolios en América Latina, sino también la forma en que inversionistas institucionales y patrimoniales acceden a tendencias globales como inteligencia artificial, nearshoring, commodities y tokenización.
Así lo expresó Nicolás Gómez, Managing director, Head de iShares para América Latina y Head para el Negocio Institucional de las Américas de BlackRock, en entrevista con Funds Society durante la Cumbre Anual de Índices & ETFs en México, organizada por la BMV y S&P Dow Jones Índices.
El ejecutivo señaló que el mercado latinoamericano atraviesa una transformación estructural impulsada por una mayor sofisticación de los inversionistas y por la necesidad de construir portafolios más diversificados frente a un entorno de creciente volatilidad geopolítica y tecnológica.
“Los ETFs son el instrumento preferido no solo por los mexicanos sino por los latinoamericanos para diversificar sus portafolios internacionalmente”, afirmó Gómez.
De acuerdo con el directivo, la adopción comenzó desde el segmento institucional, particularmente tras la apertura regulatoria que permitió a las Afores invertir en renta variable internacional mediante ETFs listados en el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC). Posteriormente, el uso de estos vehículos se expandió hacia operadoras de fondos, casas de bolsa y clientes patrimoniales.
Actualmente, estimó, alrededor de 13% de los portafolios de los inversionistas mexicanos ya está invertido internacionalmente, una cifra que aún considera baja frente al tamaño relativo de México en la economía global.
“México representa alrededor de 1,6% del PIB mundial y apenas 0,2% de la capitalización bursátil global, pero el inversionista mexicano todavía mantiene cerca de 87% de exposición local”, explicó, al referirse al fenómeno que provoca que los portafolios de inversión en mercados emergentes como México y prácticamente todos los de la región mantengan su estatus de extrema localía.
En este contexto, destacó que por cada dólar que se invierte fuera de América Latina, aproximadamente 50 centavos se canalizan a través de ETFs, consolidándolos como el principal vehículo para exposición internacional debido a su liquidez, transparencia, eficiencia operativa y bajos costos.
Gómez explicó que la evolución del mercado también está transformando la manera en que los clientes utilizan los ETFs. Mientras el segmento institucional los emplea para construir exposiciones estratégicas y diversificación global, el segmento wealth o patrimonial ha incrementado su adopción para acceder a tendencias temáticas, sectores específicos y estrategias más sofisticadas.
Entre las tendencias más relevantes identificó el crecimiento de vehículos ligados a inteligencia artificial, semiconductores, energía y materias primas, así como el resurgimiento de estrategias geográficas.
“El tema geográfico ha sido sumamente importante con toda esta volatilidad geopolítica. Estamos viendo mucho más uso de ETFs de exposición a países específicos”, comentó.
Como ejemplo, mencionó el interés creciente por mercados vinculados a cadenas de suministro, energía y tecnología, incluyendo México, Brasil, Canadá, Taiwán y Corea del Sur. En el caso latinoamericano, consideró que la región podría beneficiarse particularmente de dos grandes tendencias globales: el desarrollo de infraestructura asociada a inteligencia artificial y el reacomodo energético global.
Según Gómez, las siete principales compañías tecnológicas de Estados Unidos invertirán alrededor de 800.000 millones de dólares en CAPEX este año para infraestructura relacionada con inteligencia artificial y centros de datos, lo que incrementará la demanda de metales estratégicos provenientes de países como Chile, Perú y Brasil.
Al mismo tiempo, anticipó un entorno estructuralmente favorable para productores energéticos ante la reorganización de cadenas de suministro petroleras y el aumento de costos logísticos y de seguridad energética a nivel global.
Otro de los ejes que destacó fue el avance de la tokenización y la convergencia entre las finanzas tradicionales y el ecosistema digital basado en blockchain. “El mundo tradicional y el mundo digital ya se están empezando a tocar”, señaló.
Explicó que este proceso ocurre en dos direcciones: por un lado, activos digitales como Bitcoin ingresan al sistema financiero tradicional mediante ETFs; por otro, productos tradicionales comienzan a migrar hacia infraestructuras tokenizadas.
Como ejemplo, mencionó el caso de IBIT (iShares Bitcoin Trust), el ETF de Bitcoin de BlackRock, el cual —afirmó— alcanzó 10.000 millones de dólares en activos en apenas un mes y cerca de 100.000 millones en menos de un año, convirtiéndose en uno de los ETFs de crecimiento más acelerado de la industria.
Paralelamente, BlackRock ya trabaja en tokenización de ETFs y fondos monetarios para operar dentro de ecosistemas blockchain. Actualmente, estimó que el universo de activos digitales ronda los 4 billones de dólares.
“La duda ya no es si va a pasar, sino cuándo el ecosistema tradicional y el digital terminarán fusionándose”, sostuvo Gómez, quien anticipó una transición gradual hacia mercados con menores fricciones, liquidación instantánea y mayor eficiencia operativa.
Dentro de esta evolución, el ejecutivo destacó el papel de iShares como plataforma global de implementación de portafolios. Con cerca de 6 billones de dólares administrados en ETFs y alrededor de 1.400 productos a nivel global, describió a los ETFs como “building blocks” o bloques modulares que permiten construir exposiciones cada vez más precisas y dinámicas.
“Lo que quieras y como lo quieras, lo vas a encontrar en un ETF”, concluyó.