Pixabay CC0 Public Domain. HSBC AM amplía su gama de ETFs de renta variable alineados con el Acuerdo de París con dos nuevos fondos
HSBC Asset Management ha anunciado el lanzamiento de HSBC MSCI Emerging Markets Climate Paris Aligned UCITS ETF y del HSBC MSCI AC Asia Pacific ex-Japan Climate Paris Aligned UCITS ETF, ampliando así su gama de ETFs de renta variable alineada con los Acuerdos de París (PAB). Según indica la gestora, los fondos comenzaron a cotizar en la Bolsa de Valores de Londres (LSE) el 7 y el 11 de abril, respectivamente.
Estos fondos siguen a los lanzamientos de la actual gama de ETFs de renta variable PAB y complementan los cuatro ETFs UCITS existentes de HSBC Climate Paris Aligned: los fondos HSBC MSCI World, USA, Europe y Japan.
Según explican desde la gestora, “estos ETFS han sido diseñados para ayudar a los inversores que buscan integrar las consideraciones de neto cero en sus carteras de inversión”. Ambos fondos tienen en cuenta las trayectorias de descarbonización prospectivas de las empresas y se inclinan por las que están alineadas con el grado 1,5. Además, se clasificarán como fondos del Artículo 9 en virtud del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR) de la Unión Europea.
Los nuevos fondos siguen el índice de referencia MSCI Emerging Markets Climate Paris Aligned y el índice de referencia MSCI AC Asia Pacific ex Japan Climate Paris Aligned, respectivamente. La gestora destaca que estos índices van más allá de los criterios mínimos exigidos por los Acuerdos Climáticos de París, y tratan de sobreponderar las empresas con una elevada proporción de ingresos verdes, las que presentan soluciones creíbles de descarbonización y las expuestas a un menor riesgo climático físico.
“Permitir a nuestros clientes mejorar el impacto social y medioambiental de sus carteras es una prioridad para nosotros. Con la adición de estos dos nuevos ETF, nos complace ofrecer a los inversores y a los asignadores de activos un conjunto completo de elementos básicos de PAB”, ha destacado Olga de Tapia, directora global de Ventas de ETFs e Índices de HSBC AM.
Valiente, I. (2022). Nuevas fronteras para los ETFs. Funds Society ESPAÑA, marzo 2022 (nº25), págs. 50-58.. Valiente, I. (2022). Nuevas fronteras para los ETFs. Funds Society ESPAÑA, marzo 2022 (nº25), págs. 50-58.
Después de demostrar su capacidad para proporcionar liquidez en los mercados en contextos de volatilidad como el provocado por la pandemia, los productos cotizados viven un momento dulce, con flujos de inversión nunca antes vistos. Impulsados por el boom de la sostenibilidad, el auge de los vehículos temáticos y el interés por nuevos campos como las criptomonedas, los proveedores de ETFs han adaptado su oferta a los nuevos tiempos, mientras siguen captando inversiones en sus soluciones más tradicionales, en un contexto de subidas de tipos en el que también pueden ofrecer herramientas para capear el temporal inflacionista. Analizamos con las gestoras su evolución en los últimos años y descubrimos caminos de presente y futuro para esta industria. ¿Dónde están las nuevas fronteras de los ETFs?
Los flujos hacia los fondos cotizados alcanzaron un nuevo récord en 2021 a nivel global, al registrar 1,3 billones de dólares en entradas, una cifra que supera a las de 2019 y 2020. En concreto, los datos recopilados por iShares-BlackRock muestran que la renta variable lideró la entrada de dinero en estos vehículos.
Gran parte de este éxito tiene que ver con el impacto del coronavirus: las turbulencias registradas por el mercado en marzo de 2020 hicieron que los inversores valoraran la importancia de contar con liquidez en sus carteras. “Como vimos en los primeros días de la pandemia, el ETF proporciona liquidez, transparencia y descubrimiento de precios en tiempos volátiles e inciertos. Cuando los riesgos aumentan, el ecosistema de los ETFs permite a los inversores realizar transacciones eficientes cuando más necesitan la liquidez”, asegura la responsable de SPDR ETF en España, Ana Concejero.
Laure Peyranne, directora de ETFs para Iberia, LatAm y US Offshore en Invesco, coincide con ella al apuntar que, pese a aquel “desplome sin precedentes” que sufrieron muchos mercados en marzo de 2020, los ETFs funcionaron perfectamente: “En algunos casos, no solo ofrecieron liquidez sino que sirvieron como indicadores de precio, ya que varios mercados de renta fija no cruzaban ninguna operación y, por tanto, no había ninguna referencia. Incluso en esa situación extrema, los ETFs operaron con normalidad”.
Es evidente el crecimiento exponencial que han experimentado estos productos en los últimos dos años, si bien esta tendencia al alza viene de lejos. Concejero recuerda que, aunque llevan disponibles en Europa desde el 2000, solo en los 10 años posteriores a la gran crisis financiera global se ha visto un auge en el crecimiento de los activos de los ETFs, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de más del 16%. “Durante la mayor parte de la década, los productos de renta variable impulsaron los flujos, pero, en los últimos años, el crecimiento de los activos de ETFs de renta fija ha comenzado a acelerarse. En 2019, estos productos registraron 60.000 millones de dólares de nuevos activos, más del doble del récord anterior, el de 2017”, recuerda.
En 2021, los productos de renta variable volvieron a impulsar los flujos, ya que, según Concejero, los inversores trataron de captar el extraordinario crecimiento económico impulsado por la reapertura. “También fue un año récord para los flujos de exposiciones alternativas y de otro tipo, impulsados por el lanzamiento de ETFs de criptomonedas en Europa”, y para aquellos con la marca ESG, que desde 2017 experimentan una “explosión de popularidad”, analiza.
Todo este interés inversor impulsa la industria, que sigue creciendo y lanzando nuevos vehículos. Precisamente, la innovación en productos viene tanto de ETFs temáticos (en asuntos de máxima actualidad como la ciberseguridad, la digitalización, el blockchain, la innovación sanitaria o la alimentación sostenible), como sostenibles (ETFs de bonos verdes, o que invierten en energías limpias o transición energética), pasando por vehículos que dirigen sus carteras hacia activos más alternativos, como las materias primas o las criptomonedas. Todo ello sin olvidar el auge de los llamados “ETFs activos”.
El “boom” de la sostenibilidad alcanza a los ETFs
En los últimos años la inversión sostenible se ha coronado como tendencia clave en los mercados, y los ETFs no se han quedado rezagados: la industria ha demostrado que los criterios ESG también pueden aplicarse a la gestión pasiva. “El aumento de la regulación y la oferta han provocado que en Europa el 51% en 2021 y el 40% en 2020 de las suscripciones hayan tenido como destino ETFs ESG, sumando un total de 123.000 millones de euros”, dice Antonio Royo-Villanova, especialista en gestión pasiva de DWS. Mientras, a nivel global, la industria europea de ETFs ESG representa el 60% del total, con 187.000 millones de dólares.
Para Tania Salvat, integrante del equipo de Distribución de BlackRock en España, Portugal y Andorra, la sostenibilidad en las inversiones ha demostrado no ser una moda pasajera. En la gestora, llevan tiempo analizando cómo aquellas compañías con un enfoque claro en temas ESG están llamadas a tener un mejor comportamiento a medio y largo plazo: “Los inversores están incorporando con fuerza criterios de sostenibilidad en sus carteras porque es una manera de mejorar el binomio rentabilidad-riesgo. Y, desde luego, los ETFs permiten hacerlo de una forma sencilla y eficiente”, asegura.
Por ello, recuerda que 2021 marcó otro año récord para los flujos sostenibles con entradas netas combinadas en ETFs cotizados en Estados Unidos y EMEA de 135.400 millones de dólares, lo que supone un aumento del 62% con respecto a 2020, “y todavía con un gran potencial de crecimiento”, agrega.
En este sentido, Juan San Pío, director Comercial de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latinoamérica, cree que la pandemia “ha confirmado y acelerado el deseo de los inversores de tener carteras más orientadas hacia las inversiones ESG y climáticas”. Esto se debe en parte a las nuevas familias de índices de la Unión Europea, como el CTB (Climate Transition Benchmark) y el PAB (Paris-Aligned Benchmarks), creados para alinearse con los objetivos de reducción de emisiones de carbono del Acuerdo de París de 2015.
Adrià Beso, responsable de Distribución para Iberia en WisdomTree, coincide con que este es uno de los temas más importantes para los inversores a nivel mundial: “Buscan tener un impacto significativo en la sociedad y reducir la huella de carbono de las empresas en las que invierten. Como resultado, los ETFs ESG han estado entre los mejores captadores de activos en 2020 y 2021, y hemos visto un número impresionante de nuevos lanzamientos de la mayoría de los proveedores de ETFs”.
En línea con el resto de las gestoras, Franklin Templeton ha identificado “un gran interés” por incorporar los criterios ESG en los ETFs, aunque advierte de que el nivel de adopción varía según el país. “Se trata de un área todavía incipiente, con mucha innovación de productos, y esperamos que continúe, impulsada por la regulación y la comprensión de que todos tenemos un papel que desempeñar en términos del cambio climático y su impacto en nuestras vidas”, apunta Caroline Baron, su responsable de Ventas de ETFs.
En general, la mayoría de las gestoras animan a no perder de vista las estrategias ESG y neutrales en carbono. Pero la irrupción de esta tendencia puede ser también un desafío, según UBS AM: “A medida que los ETFs sostenibles han ganado popularidad, los reguladores han introducido leyes que los proveedores deben cumplir sobre, por ejemplo, cómo se comparte la información de sostenibilidad. Este entorno que cambia rápidamente nos lleva a mantener a nuestros clientes informados de las nuevas reglas a lo largo de su implementación”, revela Nina Petrini, responsable de ETF y fondos índice para Iberia y Latam.
Por ello considera que una de las oportunidades potenciales en este contexto podría ser el fomento una mayor oferta en ETFs sostenibles de renta fija, “un segmento en pleno avance, aunque visiblemente detrás de su contrapartida en renta…
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Según el Informe de las Naciones Unidas sobre el Índice de Desperdicio de Alimentos 2021, en todo el mundo desperdiciamos 1.300 millones de toneladas de alimentos cada año. Resulta asombroso que un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo se pierda o se desperdicie. La cifra de alimentos desperdiciados equivale a los alimentos necesarios para satisfacer las necesidades de más de 1.200 millones de personas. Al mismo tiempo, el número de personas que sufren hambre en el mundo se estima en cerca de 800 millones.
Después de permanecer prácticamente sin cambios entre 2014 y 2019, la prevalencia de la desnutrición subió a casi el 10% en 2020, desde el 8,4% del año anterior. Por lo tanto, es obvio que atajar el desperdicio de alimentos es una clave en la solución para reducir el hambre, además de poder solventar este problema, según la ONU: «La reducción del desperdicio de alimentos ofrece otras grandes ventajas para diferentes sectores: para las personas y el planeta, mejorando la seguridad alimentaria, abordando el cambio climático, ahorrando dinero y reduciendo las presiones sobre la tierra, el agua, la biodiversidad y los sistemas de gestión de residuos».
El origen de este desperdicio
Antes de indagar sobre las soluciones con las que evitar el desperdicio de alimentos, empecemos con datos y cifras que nos permitan comprender mejor la magnitud del problema.
Cuando hablamos de desperdicio de alimentos, debemos diferenciar entre dos clases de desperdicio: la pérdida de alimentos y el desperdicio de los mismos. En primer lugar, la pérdida de alimentos. Se trata de la categoría más importante, hace referencia a aquellos alimentos que se han producido y no han llegado al consumidor final debido a un factor no intencionado. Normalmente, esto se debe a una infraestructura ineficiente en la cadena de suministro del producto y a pérdidas de producción y cosecha. Y en segundo lugar, el desperdicio de alimentos que se refiere a los alimentos que han sido rechazados intencionadamente, principalmente por razones estéticas (forma, color, etc.), planificación inadecuada y educación del consumidor.
Tratemos de simplificar los términos, hablaremos del desperdicio de alimentos como la suma de la pérdida y el desperdicio de alimentos que se produce durante la producción, el procesamiento, la distribución y el consumo. De hecho, el desperdicio se produce a lo largo de toda la cadena de valor, desde la granja hasta la mesa, con distintas causas. Por ejemplo, durante la fase de distribución, el desperdicio se produce porque es costoso transportarlo y respetar la cadena de frío, por lo que, a falta de un comprador inmediato, la respuesta más beneficioso para el productor es tirarlo.
Si prestamos atención a las cifras, se desperdician 220 kg de alimentos por persona al año o más de 2.000 dólares de gasto por consumidor estadounidense. Todas esas cifras se han actualizado recientemente y han demostrado que los datos anteriores, publicados en 2011, subestimaban claramente la magnitud del problema.
Todos los productos se ven afectados por el desperdicio de alimentos, sin importar la categoría. En el caso de las frutas y verduras, el 45% termina desperdiciándose, el 30% en el caso de los cereales o el 20% de la carne y las aves de corral. La variación de los porcentajes se explica por la naturaleza de los productos (fragilidad, tiempo de conservación…), su precio y su imagen cultural. Las verduras, por ejemplo, son frágiles, a menudo baratas y pueden ser objeto de rechazo por parte del inconsciente colectivo en caso de aspecto imperfecto. Mientras que la carne es robusta, cara y a menudo se considera un signo de éxito social.
Por países, no existen mayores sorpresas. Los países que más desperdician son los más poblados, destacan China, India y Estados Unidos. Sin embargo, si se observan los datos per cápita, América del Norte, Europa y los países industrializados de Asia encabezan la lista, mientras que el África subsahariana y el sur y el sureste de Asia se sitúan en la parte baja de la clasificación. Pero en general, la diferencia entre el mejor y el peor país no es tan grande y es interesante prestar atención al detalle, ya que hay diferencias significativas con respecto a las fases en las que se produce el despilfarro.
Un estudio del Foro Económico Mundial pone de manifiesto (véase el gráfico siguiente) que en los países desarrollados la proporción más importante de residuos se produce durante la fase de consumo, en la que los alimentos se rechazan principalmente por la percepción que tiene el consumidor de cómo debe ser un producto de calidad desde el punto de vista estético. La repercusión de este comportamiento social es una mayor cantidad de residuos alimentarios durante las fases de producción y distribución, ya que los agricultores y los minoristas tienden a rechazar los productos poco estéticos porque saben que los consumidores no los comprarán.
En los países en desarrollo, en cambio, el desperdicio de alimentos se debe principalmente a la ineficiencia de las infraestructuras, sobre todo durante el transporte y el almacenamiento de los productos. En esta situación, el despilfarro es menos intencionado y las soluciones para atajarlo serán, por supuesto, diferentes a las de los países desarrollados.
Tribuna de Clément Macloud, gestor de cartera de fondos temáticos de ODDO BHF.
Foto cedidaFoto grupo Implicados y Solidarios.. Foto grupo Implicados y Solidarios.
Bankinter ha celebrado los diez años de la Edición de “Implicados y Solidarios”. En el evento se dieron a conocer los 15 proyectos seleccionados de ONG, fundaciones y asociaciones que recibirán las donaciones procedentes de los clientes que hacen sus pagos con la tarjeta Bankinter Solidarios. Son ellos quienes deciden el porcentaje de sus compras -entre el 0,25% y el 5%- que luego irá destinado a los proyectos sociales presentados en “Implicados y Solidarios”.
A lo largo de la década, dichas donaciones han superado los 500.000 euros en total, que han servido para apoyar más de 100 proyectos.
Este año se han presentado 206 proyectos por parte de ONG, fundaciones y asociaciones de todo el territorio español, una cifra que crece progresivamente y representa un 14% más que antes de la pandemia.
Las iniciativas seleccionadas son votadas tanto por los empleados de Bankinter como por los clientes que tienen contratada la tarjeta de crédito Bankinter Visa Solidarios. En Facebook y Twitter se emitieron 7.805 votos.
En lo que se refiere a implicación de la plantilla de Bankinter, en torno a 2.000 empleados del banco se han involucrado en esta edición. Un grupo de ellos ha promovido los proyectos internamente, junto con el apadrinamiento de directivos del banco, y el resto también ha participado eligiendo con sus votos las 15 iniciativas que serán las destinatarias de las donaciones.
El proyecto ganador de la Tarjeta Solidaria Oro, con 13.000 euros de dotación: el denominado “La ambulancia del deseo” de la ONG #energíasolidaria, que ayuda a personas incapacitadas para moverse físicamente o enfermo en fase terminal a cumplir deseos emocionales, como reunirse con un familiar o hacer un último viaje.
Por otra parte, la Tarjeta Solidaria Plata, con 11.000 euros ha recaído en el proyecto “Cuidando de ti” de la Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófic, adELA. Esta iniciativa ofrece ayuda a domicilio y cuidados a las personas aquejadas con esta grave enfermedad apoyando así a los familiares que ejercen como cuidadores continuos.
Mientras, la Tarjeta Solidaria Bronce, con un importe de 9.000 euros, ha ido a la iniciativa “Piso de emancipación” de Nuevo Futuro. Este proyecto supone dar un alojamiento a jóvenes que salen de la fase de tutela al cumplir la mayoría de edad, con el fin de que estén acogidas y en un entorno de apoyo antes de emanciparse por sí mismas.
En total, las donaciones ascendieron a 65.000 euros. Dentro de ellas, también se entregaron dos accésits de 6.000 euros. Uno de ellos lo recibió PRODIS, y su proyecto “Aula senior: envejecimiento activo para personas con discapacidad intelectual”, centrado en el objetivo de ralentizar el deterioro cognitivo y fomentar el envejecimiento activo de personas con incapacidad intelectual mayores de 45 años. Otro accésit fue a la asociación Talismán, por su iniciativa «El jardín de los cinco sentidos», destinado a jóvenes con discapacidad intelectual, con el fin de que puedan formarse como auxiliares de jardinería.
La importancia del Tercer Sector
El evento de entrega de las donaciones tuvo lugar en la sede de Bankinter, en Madrid, con aforo restringido y cumpliendo con las normas de seguridad sanitaria vigentes. El acto fue clausurado por el presidente de Bankinter, Pedro Guerrero, quien preside el Comité de Sostenibilidad del banco.
Pedro Guerrero comenzó su discurso dando las gracias a las ONG y fundaciones participantes, y, en general, a todo el Tercer Sector, porque “dedicáis vuestro altruismo a mejorar la vida de las personas”. Apuntó, además, la importancia de este colectivo en cifras: el Tercer Sector agrupa a más de 27.000 entidades, en las que trabaja medio millón de personas y a las que se une millón de voluntarios y destacó que, su aportación supone un 1,45% del PIB.
Asimismo, afirmó que el hecho de que las empresas se preocupen ahora por la sostenibilidad “ha sido gracias al Tercer Sector”. Recordó que hace años nadie se refería a la Sostenibilidad y hoy está totalmente presente en el ámbito empresarial. Aseveró que en Bankinter “la Sostenibilidad está en nuestro ADN” desde hace muchos años. Fruto de esta trayectoria y del trabajo en este ámbito, la entidad ha logrado renovar cada año su inclusión en el índice Dow Jones Sustainability, el de mayor prestigio internacional y en el que cotizan las empresas más sostenibles del mundo.
Iniciativa que engloba a diversos grupos
«Implicados y Solidarios» es una iniciativa que involucra a distintos grupos vinculados con Bankinter: a los clientes que utilizan la tarjeta Bankinter Solidarios; a los empleados del banco, que presentan diferentes proyectos sociales; a la sociedad, que participa y difunde el proyecto a través de las Redes Sociales; y a los directivos de la entidad, que ejercen como padrinos de los diferentes proyectos.
Esta iniciativa se incluye dentro del Plan de Sostenibilidad 2021-2023 de Bankinter, denominado «3D», que tiene como objetivo la gestión de las tres dimensiones: el buen gobierno, la social y la ambiental.
Foto cedidaFréderic Leguay, Head of Equities de Ostrum AM.. Ostrum AM nombra a Fréderic Leguay para el cargo de Head of Equities
Ostrum Asset Management, firma afiliada a Natixis IM, ha anunciado el nombramiento de Frédéric Leguay para el cargo de Head of Equities. La gestora señala que Leguay reportará directamente a Gaëlle Malléjac, Head of Insurance y ALM Solutions de Ostrum AM y miembro del Comité Ejecutivo.
Según explica, Leguay será responsable del equipo de renta variable dentro del Departamento de Seguros y Soluciones ALM de Ostrum Asset Management. Desde su nuevo cargo, Frédéric Leguay dirigirá un equipo de siete gestores-analistas de renta variable, supervisará la estrategia de inversión en renta variable, se encargará de las relaciones con los clientes y contribuirá al desarrollo de esta actividad en Francia y en Europa.
“Estamos encantados de dar la bienvenida a Frédéric Leguay, cuya gran experiencia en la gestión de activos y en los mercados de renta variable es un activo importante al frente del equipo de renta variable. Su nombramiento refleja nuestra ambición de seguir desarrollando la gestión y las soluciones de seguros de Ostrum AM para reforzar nuestra posición de líder en este mercado en Europa”, ha destacado Gaëlle Malléjac, directora de Soluciones de Seguros y ALM.
Compuesta por cuatro áreas de especialización (seguros de renta fija, seguros de renta variable, seguros multiactivos y soluciones ALM), la división de gestión de seguros y soluciones ALM de Ostrum AM ofrece a sus clientes múltiples ventajas: un profundo conocimiento del ecosistema asegurador gracias a un equipo de 25 expertos en seguros dedicados, la implementación de una gestión activa responsable, multiobjetivo y multitemporal, así como una alta calidad de servicio, basada en herramientas de gestión y reporting innovadoras y propias.
Con casi 30 años de experiencia en el sector financiero, Leguay tiene un amplio conocimiento de los mercados de renta variable europeos. Respecto a su formación, cuenta con un máster en Administración de Empresas por la Universidad de Georgia, así como un diploma de la Sociedad Francesa de Analistas Financieros (SFAF). Comenzó su carrera en la gestión de activos en AXA Investment Managers como gestor de renta variable europea en 1991, antes de incorporarse a HSBC Global Asset Management en 2006, primero como responsable de renta variable europea – Large Caps, y después como responsable de renta variable europea. Además, recientemente ha sido Jefe del Departamento de Renta Variable desde 2012.
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Es difícil pensar en una vuelta atrás a la forma de trabajar, vivir y consumir previa a la pandemia. La transformación estructural habida en las sociedades y las economías ha sido rápida y de gran calado, y como motores del cambio hay tendencias imparables, como la digitalización y la descarbonización.
Incluso antes de que 2021 tocase a su fin, los inversores ya habían empezado a ajustar las ponderaciones de determinados sectores y activos a la «vida después del COVID-19». Desde entonces, el rápido aumento de la incertidumbre y la volatilidad en 2022 en medio de unos mercados erráticos y tensiones geopolíticas ha hecho que identificar fuentes estables y diversificadas de rentabilidad sea más urgente que nunca.
A dicho fin, los responsables de asignar activos pueden considerar un enfoque diferente: en lugar de centrarse en fuerzas incontrolables —desde la inflación y los precios de las materias primas, a los tipos de interés y la tensión geopolítica— quizá sea mejor tratar de buscar una combinación adecuada de exposiciones a renta variable y renta fija con potencial de generar rentabilidad a largo plazo.
La clave para ello son unas estrategias que se centren en identificar empresas con potencial de explotar una historia secular a largo plazo, basada en productos y servicios atractivos, diferenciados y creadores de valor para los clientes.
Más allá de tratar de evitar o predecir lo impredecible, creemos que un enfoque equilibrado podría ser la mejor apuesta para generar crecimiento durante muchos años.
Un enfoque de renta variable en varias capas
Actualmente, creemos que los temas a largo plazo fortalecidos por la pandemia serán los que impulsen el crecimiento económico en el futuro cercano. Entre dichos temas están las tecnologías avanzadas, donde hemos observado un giro significativo a aplicaciones tecnológicas basadas en la nube, y una transición hacia el software y las infraestructuras como servicio (SaaS e IaaS).
Las cambiantes preferencias de los consumidores son otro tema al que prestar atención. Los nuevos hábitos crean nueva demanda, y los clientes que han abrazado el comercio electrónico no volverán probablemente a los métodos antiguos. A su vez, esto debería seguir teniendo un impacto positivo en el gasto personal.
Más en general, el sector de consumo discrecional tiene potencial para experimentar un repunte. Si bien presenta uno de los peores comportamientos en este comienzo de 2022 lastrado por la inflación rampante en los bienes básicos y las materias primas y por la incertidumbre geopolítica, las valoraciones de las empresas de crecimiento a largo plazo de mayor calidad parecen ahora atractivas.
A esto hay que añadir las buenas expectativas para el gasto en consumo. La sólida recuperación del empleo, y por tanto del crecimiento de los salarios, junto con el cuantioso ahorro acumulado en general durante la pandemia, podrían ayudar a este sector a capear los retos para la confianza del consumidor.
Los inversores que adapten sus carteras de renta variable a estas cambiantes tendencias podrían beneficiarse de una menor volatilidad sin sacrificar rentabilidad, gracias a su exposición a negocios de probada solidez y con capacidad de generar flujos de caja y aprovechar los momentos de debilidad del mercado para mejorar su posición competitiva.
En esta línea, sectores como el financiero y la energía presentan riesgos potenciales a largo plazo por las dificultades para mantener su crecimiento de volumen en el negocio core y orgánico, combinado con los obstáculos macroeconómicos.
Reducción del riesgo en la deuda
El COVID-19 también ha tenido un notable impacto en la renta fija. Por ejemplo, la contracción de los diferenciales tras la pandemia volvió menos atractiva la remuneración obtenida por la exposición al riesgo crediticio a comienzos de año, pese a unos fundamentales positivos. Aunque los diferenciales se han ampliado a lo largo del primer trimestre, consideramos prudente para los inversores reforzar su exposición a deuda pública reduciendo al mismo tiempo el riesgo global de crédito.
Una cosa son los riesgos conocidos y otra, quizá más preocupante, es el impacto de los riesgos no conocidos. Lamentablemente, estos últimos están creciendo; nadie pudo haber pronosticado la invasión de Ucrania. Y el conflicto Rusia/Ucrania ha complicado la tarea de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), ya difícil de por sí, de articular un aterrizaje suave en la economía estadounidense.
Creemos que estos riesgos justifican un enfoque más prudente hacia los productos de diferenciales. Los activos de titulización respaldados por hipotecas residenciales de alta calidad son un área que podría ofrecer atractivo. En cuanto al crédito corporativo, si bien aún restan oportunidades atractivas en los segmentos con calificaciones más altas del universo sin categoría de inversión, es decir, bonos BB —sobre la premisa de que un número considerable de estas empresas conocidas como “estrellas ascendentes” podría ser revisado al alza hasta el estatus investment grade durante 2023—, el incierto entorno sugiere que subir un escalón en la calidad puede ser lo prudente.
Observando los sectores con un horizonte a largo plazo, el financiero —en especial, los bancos— también presentan atractivo. Los diferenciales se han ampliado con respecto a otros sectores del mercado corporativo, y dada la vigorosa actividad de emisiones, el reposicionamento es ahora posible.
Además, los inversores en renta fija deberían verse atraídos por el hecho de que los bancos estén limitados en cuanto a las actividades que pueden ejercer para impulsar su crecimiento, ya que ello limita su riesgo de crédito.
Buscando el equilibrio
Desde una perspectiva general, con un entorno macroeconómico complicado y la hipótesis de un conflicto duradero en Ucrania, creemos que los problemas en las cadenas de suministro y los elevados precios de las materias primas podrían seguir pesando como una losa en la rentabilidad de mercado.
Esto subraya la importancia de la flexibilidad al ajustar la asignación de activos a lo largo del tiempo en función de los riesgos y oportunidades en las diferentes clases de activos dependiendo de las condiciones de mercado. Para hacer esto eficazmente se requiere integración entre equipos, comunicación constante y ajustes dinámicos en cada asignación de la cartera, así como en la mezcla general entre renta variable y renta fija.
Esto último se basa en unas asignaciones que garanticen la diversificación, no solo entre los diversos instrumentos de renta fija, sino también equilibrando acciones con negocios estables bajo múltiples escenarios económicos con otras empresas más cíclicas que puedan beneficiarse de fases de recuperación económica cuando esta se produzca.
Columna de Greg Wilensky, director de renta fija estadounidense, y Jeremiah Buckley, gestor de carteras y responsable de la gestión compartida de las estrategias US Growth & Income y Balanced en Janus Henderson Investors.
Accede a través deeste enlaceal documento «Miedo frente Optimismo», elaborado por el equipo de Construcción y estrategia de carteras de Janus Henderson, sobre cómo encontrar el equilibro adecuado con los fondos mixtos.
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Es difícil pensar en una vuelta atrás a la forma de trabajar, vivir y consumir previa a la pandemia. La transformación estructural habida en las sociedades y las economías ha sido rápida y de gran calado, y como motores del cambio hay tendencias imparables, como la digitalización y la descarbonización.
Incluso antes de que 2021 tocase a su fin, los inversores ya habían empezado a ajustar las ponderaciones de determinados sectores y activos a la «vida después del COVID-19». Desde entonces, el rápido aumento de la incertidumbre y la volatilidad en 2022 en medio de unos mercados erráticos y tensiones geopolíticas ha hecho que identificar fuentes estables y diversificadas de rentabilidad sea más urgente que nunca.
A dicho fin, los responsables de asignar activos pueden considerar un enfoque diferente: en lugar de centrarse en fuerzas incontrolables —desde la inflación y los precios de las materias primas, a los tipos de interés y la tensión geopolítica— quizá sea mejor tratar de buscar una combinación adecuada de exposiciones a renta variable y renta fija con potencial de generar rentabilidad a largo plazo.
La clave para ello son unas estrategias que se centren en identificar empresas con potencial de explotar una historia secular a largo plazo, basada en productos y servicios atractivos, diferenciados y creadores de valor para los clientes.
Más allá de tratar de evitar o predecir lo impredecible, creemos que un enfoque equilibrado podría ser la mejor apuesta para generar crecimiento durante muchos años.
Un enfoque de renta variable en varias capas
Actualmente, creemos que los temas a largo plazo fortalecidos por la pandemia serán los que impulsen el crecimiento económico en el futuro cercano. Entre dichos temas están las tecnologías avanzadas, donde hemos observado un giro significativo a aplicaciones tecnológicas basadas en la nube, y una transición hacia el software y las infraestructuras como servicio (SaaS e IaaS).
Las cambiantes preferencias de los consumidores son otro tema al que prestar atención. Los nuevos hábitos crean nueva demanda, y los clientes que han abrazado el comercio electrónico no volverán probablemente a los métodos antiguos. A su vez, esto debería seguir teniendo un impacto positivo en el gasto personal.
Más en general, el sector de consumo discrecional tiene potencial para experimentar un repunte. Si bien presenta uno de los peores comportamientos en este comienzo de 2022 lastrado por la inflación rampante en los bienes básicos y las materias primas y por la incertidumbre geopolítica, las valoraciones de las empresas de crecimiento a largo plazo de mayor calidad parecen ahora atractivas.
A esto hay que añadir las buenas expectativas para el gasto en consumo. La sólida recuperación del empleo, y por tanto del crecimiento de los salarios, junto con el cuantioso ahorro acumulado en general durante la pandemia, podrían ayudar a este sector a capear los retos para la confianza del consumidor.
Los inversores que adapten sus carteras de renta variable a estas cambiantes tendencias podrían beneficiarse de una menor volatilidad sin sacrificar rentabilidad, gracias a su exposición a negocios de probada solidez y con capacidad de generar flujos de caja y aprovechar los momentos de debilidad del mercado para mejorar su posición competitiva.
En esta línea, sectores como el financiero y la energía presentan riesgos potenciales a largo plazo por las dificultades para mantener su crecimiento de volumen en el negocio core y orgánico, combinado con los obstáculos macroeconómicos.
Reducción del riesgo en la deuda
El COVID-19 también ha tenido un notable impacto en la renta fija. Por ejemplo, la contracción de los diferenciales tras la pandemia volvió menos atractiva la remuneración obtenida por la exposición al riesgo crediticio a comienzos de año, pese a unos fundamentales positivos. Aunque los diferenciales se han ampliado a lo largo del primer trimestre, consideramos prudente para los inversores reforzar su exposición a deuda pública reduciendo al mismo tiempo el riesgo global de crédito.
Una cosa son los riesgos conocidos y otra, quizá más preocupante, es el impacto de los riesgos no conocidos. Lamentablemente, estos últimos están creciendo; nadie pudo haber pronosticado la invasión de Ucrania. Y el conflicto Rusia/Ucrania ha complicado la tarea de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), ya difícil de por sí, de articular un aterrizaje suave en la economía estadounidense.
Creemos que estos riesgos justifican un enfoque más prudente hacia los productos de diferenciales. Los activos de titulización respaldados por hipotecas residenciales de alta calidad son un área que podría ofrecer atractivo. En cuanto al crédito corporativo, si bien aún restan oportunidades atractivas en los segmentos con calificaciones más altas del universo sin categoría de inversión, es decir, bonos BB —sobre la premisa de que un número considerable de estas empresas conocidas como “estrellas ascendentes” podría ser revisado al alza hasta el estatus investment grade durante 2023—, el incierto entorno sugiere que subir un escalón en la calidad puede ser lo prudente.
Observando los sectores con un horizonte a largo plazo, el financiero —en especial, los bancos— también presentan atractivo. Los diferenciales se han ampliado con respecto a otros sectores del mercado corporativo, y dada la vigorosa actividad de emisiones, el reposicionamento es ahora posible.
Además, los inversores en renta fija deberían verse atraídos por el hecho de que los bancos estén limitados en cuanto a las actividades que pueden ejercer para impulsar su crecimiento, ya que ello limita su riesgo de crédito.
Buscando el equilibrio
Desde una perspectiva general, con un entorno macroeconómico complicado y la hipótesis de un conflicto duradero en Ucrania, creemos que los problemas en las cadenas de suministro y los elevados precios de las materias primas podrían seguir pesando como una losa en la rentabilidad de mercado.
Esto subraya la importancia de la flexibilidad al ajustar la asignación de activos a lo largo del tiempo en función de los riesgos y oportunidades en las diferentes clases de activos dependiendo de las condiciones de mercado. Para hacer esto eficazmente se requiere integración entre equipos, comunicación constante y ajustes dinámicos en cada asignación de la cartera, así como en la mezcla general entre renta variable y renta fija.
Esto último se basa en unas asignaciones que garanticen la diversificación, no solo entre los diversos instrumentos de renta fija, sino también equilibrando acciones con negocios estables bajo múltiples escenarios económicos con otras empresas más cíclicas que puedan beneficiarse de fases de recuperación económica cuando esta se produzca.
Columna de Greg Wilensky, director de renta fija estadounidense, y Jeremiah Buckley, gestor de carteras en Janus Henderson Investors.
Solo para uso fuera de US o con profesionales de US dando servicio a personas no US
Comunicación publicitaria
No disponible para distribución propia
Los puntos de vista que aquí figuran corresponden a la fecha de publicación. Se ofrecen exclusivamente con fines informativos y no deben considerarse ni utilizarse como asesoramiento de inversión, jurídico o fiscal ni como oferta de venta, solicitud de una oferta de compra o recomendación para comprar, vender o mantener ningún valor, estrategia de inversión o sector de mercado. Nada de lo incluido en el presente material debe considerarse una prestación directa o indirecta de servicios de gestión de inversión específicos para los requisitos de ningún cliente. Las opiniones y los ejemplos se ofrecen a efectos ilustrativos de temas más generales, no son indicativos de ninguna intención de operar, pueden variar y podrían no reflejar los puntos de vista de otros miembros de la organización. No se pretende indicar o dar a entender que cualquier ilustración/ejemplo mencionado forma parte o formó parte en algún momento de ninguna cartera. Las previsiones no pueden garantizarse y no es seguro que la información proporcionada sea completa o puntual, ni hay garantía con respecto a los resultados que se obtengan de su uso. A no ser que se indique lo contrario, Janus Henderson Investors es la fuente de los datos y confía razonablemente en la información y los datos facilitados por terceros.La rentabilidad histórica no predice las rentabilidades futuras. La inversión conlleva riesgo, incluida la posible pérdida de capital y la fluctuación del valor.
No todos los productos o servicios están disponibles en todas las jurisdicciones. El presente material o la información contenida en él podrían estar restringidos por ley y no podrán reproducirse ni mencionarse sin autorización expresa por escrito, ni utilizarse en ninguna jurisdicción o en circunstancias en que su uso resulte ilícito. Janus Henderson no es responsable de cualquier distribución ilícita del presente material a terceros, en parte o su totalidad. El contenido de este material no ha sido aprobado ni respaldado por ningún organismo regulador.
Janus Henderson Investors es el nombre bajo el cual las entidades que se indican ofrecen productos y servicios de inversión en las siguientes jurisdicciones: (a) En Europa, Janus Henderson Investors International Limited (n.º de registro 3594615), Janus Henderson Investors UK Limited (n.º de registro 906355), Janus Henderson Fund Management UK Limited (n.º de registro 2678531), Henderson Equity Partners Limited (n.º de registro 2606646), (cada una de ellas registrada en Inglaterra y Gales en 201 Bishopsgate, Londres EC2M 3AE y regulada por la Autoridad de Conducta Financiera) y Henderson Management S.A. (n.º de registro B22848, en 2 Rue de Bitbourg, L-1273, Luxemburgo y regulada por la Commission de Surveillance du Secteur Financier) ofrecen productos y servicios de inversión; (b) En EE. UU., los asesores de inversión registrados ante la SEC filiales de Janus Henderson Group plc; (c) En Canadá, a través de Janus Henderson Investors US LLC, solo para inversores institucionales de determinadas jurisdicciones; (d) En Singapur, Janus Henderson Investors (Singapore) Limited (número de registro de la sociedad: 199700782N). Este anuncio o publicación no ha sido revisado por la Autoridad Monetaria de Singapur; (e) En Hong Kong, Janus Henderson Investors Hong Kong Limited. Este material no ha sido revisado por la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong («SFC»); (f) En Taiwán (República de China), Janus Henderson Investors Taiwan Limited (con funcionamiento independiente), Suite 45 A-1, Taipei 101 Tower, No. 7, Sec. 5, Xin Yi Road, Taipéi (110). Tel.: (02) 8101-1001. Número de licencia SICE autorizada 023, emitida en 2018 por la Comisión de Supervisión Financiera; «(g) En Corea del Sur, Janus Henderson Investors Limited (Singapur), exclusivamente para Inversores profesionales cualificados (según se definen en la Ley de servicios de inversión financiera y mercados de capitales y sus subreglamentos); (h) En Japón, Janus Henderson Investors (Japan) Limited, regulada por la Agencia de Servicios Financieros y registrada como Entidad de servicios financieros que realiza actividades de gestión de inversión, asesoramiento de inversión y actividad de agencia y actividades de instrumentos financieros de tipo II; (i) En Australia y Nueva Zelanda, por Janus Henderson Investors (Australia) Limited ABN 47 124 279 518 y sus entidades relacionadas, incluida Janus Henderson Investors (Australia) Institutional Funds Management Limited (ABN 16 165 119 531, AFSL 444266) y Janus Henderson Investors (Australia) Funds Management Limited (ABN 43 164 177 244, AFSL 444268); (j) En Oriente Medio, Janus Henderson Investors International Limited, regulada por la Autoridad de Servicios Financieros de Dubái como Oficina de representación. No se realizarán transacciones en Oriente Medio y cualquier consulta deberá dirigirse a Janus Henderson. Las llamadas telefónicas podrán ser grabadas para nuestra mutua protección, para mejorar el servicio al cliente y a efectos de mantenimiento de registros reglamentario.
Pixabay CC0 Public DomainiStrfry Marcus. iStrfry Marcus
Es difícil pensar en una vuelta atrás a la forma de trabajar, vivir y consumir previa a la pandemia. La transformación estructural habida en las sociedades y las economías ha sido rápida y de gran calado, y como motores del cambio hay tendencias imparables, como la digitalización y la descarbonización.
Incluso antes de que 2021 tocase a su fin, los inversores ya habían empezado a ajustar las ponderaciones de determinados sectores y activos a la «vida después del COVID-19». Desde entonces, el rápido aumento de la incertidumbre y la volatilidad en 2022 en medio de unos mercados erráticos y tensiones geopolíticas ha hecho que identificar fuentes estables y diversificadas de rentabilidad sea más urgente que nunca.
A dicho fin, los responsables de asignar activos pueden considerar un enfoque diferente: en lugar de centrarse en fuerzas incontrolables —desde la inflación y los precios de las materias primas, a los tipos de interés y la tensión geopolítica— quizá sea mejor tratar de buscar una combinación adecuada de exposiciones a renta variable y renta fija con potencial de generar rentabilidad a largo plazo.
La clave para ello son unas estrategias que se centren en identificar empresas con potencial de explotar una historia secular a largo plazo, basada en productos y servicios atractivos, diferenciados y creadores de valor para los clientes.
Más allá de tratar de evitar o predecir lo impredecible, creemos que un enfoque equilibrado podría ser la mejor apuesta para generar crecimiento durante muchos años.
Un enfoque de renta variable en varias capas
Actualmente, creemos que los temas a largo plazo fortalecidos por la pandemia serán los que impulsen el crecimiento económico en el futuro cercano. Entre dichos temas están las tecnologías avanzadas, donde hemos observado un giro significativo a aplicaciones tecnológicas basadas en la nube, y una transición hacia el software y las infraestructuras como servicio (SaaS e IaaS).
Las cambiantes preferencias de los consumidores son otro tema al que prestar atención. Los nuevos hábitos crean nueva demanda, y los clientes que han abrazado el comercio electrónico no volverán probablemente a los métodos antiguos. A su vez, esto debería seguir teniendo un impacto positivo en el gasto personal.
Más en general, el sector de consumo discrecional tiene potencial para experimentar un repunte. Si bien presenta uno de los peores comportamientos en este comienzo de 2022 lastrado por la inflación rampante en los bienes básicos y las materias primas y por la incertidumbre geopolítica, las valoraciones de las empresas de crecimiento a largo plazo de mayor calidad parecen ahora atractivas.
A esto hay que añadir las buenas expectativas para el gasto en consumo. La sólida recuperación del empleo, y por tanto del crecimiento de los salarios, junto con el cuantioso ahorro acumulado en general durante la pandemia, podrían ayudar a este sector a capear los retos para la confianza del consumidor.
Los inversores que adapten sus carteras de renta variable a estas cambiantes tendencias podrían beneficiarse de una menor volatilidad sin sacrificar rentabilidad, gracias a su exposición a negocios de probada solidez y con capacidad de generar flujos de caja y aprovechar los momentos de debilidad del mercado para mejorar su posición competitiva.
En esta línea, sectores como el financiero y la energía presentan riesgos potenciales a largo plazo por las dificultades para mantener su crecimiento de volumen en el negocio core y orgánico, combinado con los obstáculos macroeconómicos.
Reducción del riesgo en la deuda
El COVID-19 también ha tenido un notable impacto en la renta fija. Por ejemplo, la contracción de los diferenciales tras la pandemia volvió menos atractiva la remuneración obtenida por la exposición al riesgo crediticio a comienzos de año, pese a unos fundamentales positivos. Aunque los diferenciales se han ampliado a lo largo del primer trimestre, consideramos prudente para los inversores reforzar su exposición a deuda pública reduciendo al mismo tiempo el riesgo global de crédito.
Una cosa son los riesgos conocidos y otra, quizá más preocupante, es el impacto de los riesgos no conocidos. Lamentablemente, estos últimos están creciendo; nadie pudo haber pronosticado la invasión de Ucrania. Y el conflicto Rusia/Ucrania ha complicado la tarea de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), ya difícil de por sí, de articular un aterrizaje suave en la economía estadounidense.
Creemos que estos riesgos justifican un enfoque más prudente hacia los productos de diferenciales. Los activos de titulización respaldados por hipotecas residenciales de alta calidad son un área que podría ofrecer atractivo. En cuanto al crédito corporativo, si bien aún restan oportunidades atractivas en los segmentos con calificaciones más altas del universo sin categoría de inversión, es decir, bonos BB —sobre la premisa de que un número considerable de estas empresas conocidas como “estrellas ascendentes” podría ser revisado al alza hasta el estatus investment grade durante 2023—, el incierto entorno sugiere que subir un escalón en la calidad puede ser lo prudente.
Observando los sectores con un horizonte a largo plazo, el financiero —en especial, los bancos— también presentan atractivo. Los diferenciales se han ampliado con respecto a otros sectores del mercado corporativo, y dada la vigorosa actividad de emisiones, el reposicionamento es ahora posible.
Además, los inversores en renta fija deberían verse atraídos por el hecho de que los bancos estén limitados en cuanto a las actividades que pueden ejercer para impulsar su crecimiento, ya que ello limita su riesgo de crédito.
Buscando el equilibrio
Desde una perspectiva general, con un entorno macroeconómico complicado y la hipótesis de un conflicto duradero en Ucrania, creemos que los problemas en las cadenas de suministro y los elevados precios de las materias primas podrían seguir pesando como una losa en la rentabilidad de mercado.
Esto subraya la importancia de la flexibilidad al ajustar la asignación de activos a lo largo del tiempo en función de los riesgos y oportunidades en las diferentes clases de activos dependiendo de las condiciones de mercado. Para hacer esto eficazmente se requiere integración entre equipos, comunicación constante y ajustes dinámicos en cada asignación de la cartera, así como en la mezcla general entre renta variable y renta fija.
Esto último se basa en unas asignaciones que garanticen la diversificación, no solo entre los diversos instrumentos de renta fija, sino también equilibrando acciones con negocios estables bajo múltiples escenarios económicos con otras empresas más cíclicas que puedan beneficiarse de fases de recuperación económica cuando esta se produzca.
Columna de Greg Wilensky, director de renta fija estadounidense, y Jeremiah Buckley, gestor de carteras en Janus Henderson Investors.
Solo para uso fuera de US o con profesionales de US dando servicio a personas no US
Comunicación publicitaria
No disponible para distribución propia
Los puntos de vista que aquí figuran corresponden a la fecha de publicación. Se ofrecen exclusivamente con fines informativos y no deben considerarse ni utilizarse como asesoramiento de inversión, jurídico o fiscal ni como oferta de venta, solicitud de una oferta de compra o recomendación para comprar, vender o mantener ningún valor, estrategia de inversión o sector de mercado. Nada de lo incluido en el presente material debe considerarse una prestación directa o indirecta de servicios de gestión de inversión específicos para los requisitos de ningún cliente. Las opiniones y los ejemplos se ofrecen a efectos ilustrativos de temas más generales, no son indicativos de ninguna intención de operar, pueden variar y podrían no reflejar los puntos de vista de otros miembros de la organización. No se pretende indicar o dar a entender que cualquier ilustración/ejemplo mencionado forma parte o formó parte en algún momento de ninguna cartera. Las previsiones no pueden garantizarse y no es seguro que la información proporcionada sea completa o puntual, ni hay garantía con respecto a los resultados que se obtengan de su uso. A no ser que se indique lo contrario, Janus Henderson Investors es la fuente de los datos y confía razonablemente en la información y los datos facilitados por terceros.La rentabilidad histórica no predice las rentabilidades futuras. La inversión conlleva riesgo, incluida la posible pérdida de capital y la fluctuación del valor.
No todos los productos o servicios están disponibles en todas las jurisdicciones. El presente material o la información contenida en él podrían estar restringidos por ley y no podrán reproducirse ni mencionarse sin autorización expresa por escrito, ni utilizarse en ninguna jurisdicción o en circunstancias en que su uso resulte ilícito. Janus Henderson no es responsable de cualquier distribución ilícita del presente material a terceros, en parte o su totalidad. El contenido de este material no ha sido aprobado ni respaldado por ningún organismo regulador.
Janus Henderson Investors es el nombre bajo el cual las entidades que se indican ofrecen productos y servicios de inversión en las siguientes jurisdicciones: (a) En Europa, Janus Henderson Investors International Limited (n.º de registro 3594615), Janus Henderson Investors UK Limited (n.º de registro 906355), Janus Henderson Fund Management UK Limited (n.º de registro 2678531), Henderson Equity Partners Limited (n.º de registro 2606646), (cada una de ellas registrada en Inglaterra y Gales en 201 Bishopsgate, Londres EC2M 3AE y regulada por la Autoridad de Conducta Financiera) y Henderson Management S.A. (n.º de registro B22848, en 2 Rue de Bitbourg, L-1273, Luxemburgo y regulada por la Commission de Surveillance du Secteur Financier) ofrecen productos y servicios de inversión; (b) En EE. UU., los asesores de inversión registrados ante la SEC filiales de Janus Henderson Group plc; (c) En Canadá, a través de Janus Henderson Investors US LLC, solo para inversores institucionales de determinadas jurisdicciones; (d) En Singapur, Janus Henderson Investors (Singapore) Limited (número de registro de la sociedad: 199700782N). Este anuncio o publicación no ha sido revisado por la Autoridad Monetaria de Singapur; (e) En Hong Kong, Janus Henderson Investors Hong Kong Limited. Este material no ha sido revisado por la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong («SFC»); (f) En Taiwán (República de China), Janus Henderson Investors Taiwan Limited (con funcionamiento independiente), Suite 45 A-1, Taipei 101 Tower, No. 7, Sec. 5, Xin Yi Road, Taipéi (110). Tel.: (02) 8101-1001. Número de licencia SICE autorizada 023, emitida en 2018 por la Comisión de Supervisión Financiera; «(g) En Corea del Sur, Janus Henderson Investors Limited (Singapur), exclusivamente para Inversores profesionales cualificados (según se definen en la Ley de servicios de inversión financiera y mercados de capitales y sus subreglamentos); (h) En Japón, Janus Henderson Investors (Japan) Limited, regulada por la Agencia de Servicios Financieros y registrada como Entidad de servicios financieros que realiza actividades de gestión de inversión, asesoramiento de inversión y actividad de agencia y actividades de instrumentos financieros de tipo II; (i) En Australia y Nueva Zelanda, por Janus Henderson Investors (Australia) Limited ABN 47 124 279 518 y sus entidades relacionadas, incluida Janus Henderson Investors (Australia) Institutional Funds Management Limited (ABN 16 165 119 531, AFSL 444266) y Janus Henderson Investors (Australia) Funds Management Limited (ABN 43 164 177 244, AFSL 444268); (j) En Oriente Medio, Janus Henderson Investors International Limited, regulada por la Autoridad de Servicios Financieros de Dubái como Oficina de representación. No se realizarán transacciones en Oriente Medio y cualquier consulta deberá dirigirse a Janus Henderson. Las llamadas telefónicas podrán ser grabadas para nuestra mutua protección, para mejorar el servicio al cliente y a efectos de mantenimiento de registros reglamentario.
Los inversores que tienen en cuenta los criterios ESG consideran que factores como la contribución de una empresa al bienestar de la sociedad pueden predecir mejor su rendimiento a largo plazo que las valoraciones técnicas por sí solas.
Las recientes directrices políticas de los dirigentes chinos reconocen que los inversores son también partes interesadas clave cuyos intereses deben tenerse en cuenta a medida que se van introduciendo las reformas. Este cambio de tono podría ser un viento de cola para las plataformas de Internet de China, cuyo rendimiento bursátil se vio afectado por la aplicación de nuevas regulaciones el año pasado. En ese sentido, los gestores de KraneShares creen que las perspectivas a largo plazo de las plataformas de Internet chinas son positivas, gracias a las atractivas valoraciones y a las contribuciones a la sociedad estimuladas por estas nuevas regulaciones.
«Prosperidad común» es el lema oficial chino para una nueva era de desarrollo económico en China. Esta evolución pretende reducir la brecha de riqueza en China y orientar a las empresas y a la sociedad china hacia un crecimiento más equilibrado a largo plazo. Xi Jinping describió esta política en el Foro Económico Mundial de enero de 2022, afirmando que «Como la marea creciente levanta todos los barcos, todo el mundo obtendrá una parte justa de [este] desarrollo, y [éste] beneficiará a todo nuestro pueblo de forma más sustancial y equitativa…»
Equilibrar los intereses de los inversores con los de la sociedad no ha sido fácil. Un ejemplo clave son las recientes reformas de las plataformas de reparto de comida en China. Entre 2016 y 2021, el número de personas que pidieron comida en línea en China se duplicó con creces hasta alcanzar los 544 millones. En medio de este auge, las dos empresas líderes en el mercado, Meituan, y Ele.me (propiedad de Alibaba), comenzaron a subir las tarifas para los comerciantes en sus plataformas. En la actualidad, Meituan cobra alrededor de un 12% en comisiones por su negocio de entrega de comida.
El aumento de las comisiones de las plataformas de entrega online puso en aprietos a los comercios locales. La publicación Bloomberg proporcionó un ejemplo citando a Sam Wang, propietario de una tienda de té con leche en Chengdu, que se quejó de que en octubre de 2021 estaba pagando el 21% del valor de sus pedidos en comisiones, mientras que el 40% del total de los pedidos de su tienda procedía de los servicios de entrega.
Los reguladores chinos vieron este problema y emitieron orientaciones para que las plataformas de entrega de alimentos en línea redujeran las tasas de servicio y disminuyeran los costes para las pequeñas empresas. La noticia hizo que las acciones de Meituan cayeran más de un 15% al día siguiente.
Aunque las nuevas políticas afectan a los resultados de Meituan en el corto plazo, sus perspectivas a largo plazo son positivas, gracias al crecimiento exponencial de los usuarios. Meituan tuvo unos ingresos totales de 28.000 millones de dólares en 2021, de los cuales, su negocio de entrega de alimentos representó 15.000 millones de dólares de ese total.
Si bien la entrega de alimentos es el componente principal del negocio de Meituan, la empresa se está diversificando, con ingresos de negocios de tiendas, hoteles y viajes que aumentarán un 53% en 2021 hasta los 5.100 millones de dólares. Los ingresos del segmento de nuevas iniciativas de Meituan aumentaron un 84% en 2021, hasta los 7.900 millones de dólares, según el comunicado de resultados del cuarto trimestre de 2021 de Meituan. Mientras tanto, gracias a las nuevas regulaciones, su cartera de clientes de restaurantes se mantiene saludable, pues los clientes de las pequeñas empresas mantienen ahora mayores márgenes en sus bolsillos.
Las mayores empresas de Internet de China también han comenzado a asignar estratégicamente sus reservas de efectivo para ayudar a la iniciativa «Prosperidad Común». El 2 de septiembre, Alibaba anunció que invertirá 15.500 millones de dólares en un fondo de «prosperidad común» para 2025. Asimismo, Tencent se comprometió a destinar 7.700 millones de dólares a la prosperidad común. Este dinero aumentará las subvenciones a las pequeñas y medianas empresas y mejorará los salarios, los seguros y la protección de los trabajadores de la economía colaborativa, como los mensajeros y los conductores de vehículos de alquiler.
Al mismo tiempo, el compromiso de China con el crecimiento equitativo y la protección del medio ambiente van de la mano. China se fijó el ambicioso objetivo de alcanzar el pico de emisiones en 2030 y la neutralidad del carbono en 2060. Las plataformas de Internet de China son conscientes de que desempeñan un papel esencial en la consecución de estos objetivos. Las plataformas de Internet se encuentran actualmente entre los consumidores corporativos más importantes de electricidad de carbón en China. Esta energía alimenta principalmente los grandes centros de datos.
El año pasado, para solucionar el problema, Tencent Cloud empezó a utilizar una nueva tecnología de refrigeración con energía renovable en su centro de datos informáticos de Chongqing. Gracias a este esfuerzo, Tencent redujo 34.300 toneladas de emisiones de CO2 al año. Alibaba también puso en marcha un programa de «embalaje ecológico» que utilizaba un algoritmo de optimización de embalajes para minimizar el uso de materiales de embalaje en un 15%.
Las plataformas chinas de Internet son el modelo de cómo las empresas pueden enhebrar la línea entre el equilibrio de los intereses de la sociedad y los de sus accionistas. Por ello, dominan las clasificaciones de ESG en China. Tencent, Alibaba y Meituan son las tres principales participaciones del MSCI China ESG Leaders Index a 31 de marzo de 2022. Las empresas con alta puntuación en materia de ESG en China han superado históricamente el rendimiento del mercado chino en general. Desde la creación del MSCI China ESG Leaders Index en julio de 2013, ha proporcionado un rendimiento superior acumulado del 58% frente al MSCI China Index general.
Conclusión
En KraneShares creen que los dirigentes de China han tomado nota de la grave reacción del mercado provocada por las recientes normativas y están volviendo a centrarse en equilibrar los intereses de los inversores con los intereses sociales. «Prosperidad común» sólo se mencionó una vez en un informe gubernamental de 17.000 palabras presentado por el primer ministro Li Keqiang en marzo de 2022. En una reciente reunión del Comité Central de China, el primer ministro Li dijo que «hay que esforzarse por promover el desarrollo sólido y sostenible de la economía de plataforma, y hay que dar más apoyo a los sectores relacionados con el consumo para ayudar a aliviar las dificultades».
Este giro no es un retroceso de las iniciativas chinas alineadas con los factores ESG, sino un reconocimiento de que son necesarios unos mercados de capitales fuertes para proporcionar un apoyo continuo y un crecimiento sostenible a la economía y la sociedad chinas. En la opinión de KraneShares, las plataformas de Internet de China siguen siendo el centro de este crecimiento.
Para obtener el reporte completo de China Internet elaborado por KraneShares por favor acceda a los siguientes enlaces:
Pixabay CC0 Public DomainMoritz Kindler. Moritz Kindler
Un estudio llevado a cabo por el Equipo de Líderes de Tecnología Global examina la relación entre los factores medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y las valoraciones de las compañías tecnológicas. A continuación, Alison Porter, gestora de carteras en Janus Henderson Investors, comparte las principales conclusiones.
Numerosas investigaciones han tratado de demostrar que los factores medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) inciden de manera significativa en las rentabilidades de precios de la renta variable, pero pocos se han centrado en la valoración. Los resultados han sido especialmente dispares para algunas de las regiones de mejor comportamiento, sobre todo Estados Unidos. Estudios anteriores han revelado correlaciones menos convincentes entre las rentabilidades de las acciones y los aspectos ESG debido a la falta de concreción al comparar empresas similares. Dado el rendimiento bastante superior del sector tecnológico respecto al conjunto del mercado de renta variable en las últimas dos décadas1, el mercado estadounidense, que está más intensamente ponderado hacia la tecnología, a menudo ha presentado una relación más débil entre los factores ESG y las cotizaciones de las acciones.
El sector tecnológico ha sido la mayor fuente de creación de valor económico y disrupción de las Bolsas en la última década. Para Janus Henderson, como inversores en tecnología, y para muchos de los clientes con los que hablan, es importante determinar qué relación guardan los factores ESG con las valoraciones dentro del sector.
Por lo tanto, la gestora llevó a cabo un estudio para examinar en qué medida las compañías tecnológicas con sólidas calificaciones en materia de ESG reciben una prima de valoración. Es importante asilar los factores que afectan al comportamiento de los precios de las acciones y la valoración para poder eliminar el efecto de la disrupción tecnológica en sí misma a fin de examinar la influencia de los factores ESG con un mayor nivel de detalle.
Ámbito del estudio
Para responder a esta pregunta se usaron dos métodos, con datos que abarcan desde 2018 hasta 2020. El primero consistió en clasificar el universo completo (MSCI ACWI Information Technology + Communication Services Index) formado por unos 700 valores tecnológicos, mediante un sistema de puntuación en factores ESG2 desarrollado por Janus Henderson. Luego dividieron a las empresas en un punto medio entre “buenas” y “malas” en factores ESG y las compararon con medidas de valoración comunes. La Figura 1 muestra el resultado, que revela una clara relación entre las que obtienen una buena puntuación en materia ESG y ostentan valoraciones más altas.
El segundo método se diseñó para controlar otros factores de valoración y comparar a las empresas en términos comparables. De este modo, se dividió el universo en 20 grupos en función del tamaño de la empresa, su crecimiento y calidad. Luego clasificaron cada grupo usando su sistema exclusivo de puntuación en factores ESG y lo dividieron por la mitad de nuevo para compararlos respecto a sus valoraciones. Esto reveló, una vez más, una relación positiva en la mayoría de grupos (indicado en verde en la Figura 2) entre los factores ESG y las valoraciones.
Naturalmente el método y las conclusiones del estudio ofrecían bastantes más detalles, pero a modo de resumen, estas son algunos de sus principales hallazgos:
El mercado, en términos medios, asigna un mayor valor al rendimiento financiero de las compañías tecnológicas que cuentan con sólidos criterios ESG.
El 60% de los múltiplos de empresas con características similares que se clasificaron en grupos mostraron una prima de valoración que el mercado otorgó por ser empresas con mayor puntuación en factores ESG.
El 54% de los múltiplos revelaron una prima de valoración al contrastarlos con los ratios PER y el valor empresarial respecto a métricas de ventas.
El 72% de los múltiplos mostraron una prima de valoración al contrastarlos con el valor empresarial respecto al EBITDA.
Las puntuaciones en materia ESG pueden verse afectadas por el grado de divulgación de datos corporativos sobre factores ESG lo cual, a su vez, a menudo viene inducido por la capitalización bursátil de las empresas.
Las compañías tecnológicas con flojos criterios ESG pueden representar trampas de valor. Incluso aquellas que registran un sólido crecimiento de beneficios tienen escasas probabilidades de recibir la máxima puntuación, comparado con sus homólogas que demuestran una actitud positiva hacia factores no financieros.
Perspectiva regional (con sorpresa)
Se observa una clara tendencia entre 2018 y 2020 con la ampliación de las primas, al serle otorgados a todos los continentes una prima en 2020. En Asia, las empresas con mayor puntuación en materia ESG recibieron en 2020, de media, una prima superior al 36% frente a otras con puntuación más baja.
Tanto Europa como Norteamérica, e incluso Suramérica, registraron en los tres años de datos un aumento sostenido de las primas otorgadas a empresas con mayor puntuación en ESG con respecto a la ratio PER.
El análisis también reveló que la prima concedida por calificaciones ESG más altas no dependía necesariamente del crecimiento. Una idea errónea popular es que las calificaciones ESG serían menos relevantes para empresas de alto crecimiento basadas en múltiplos elevados. El estudio de hecho reveló que para este tipo de empresas, la relación es aún más sólida.
“Una idea errónea popular es que las calificaciones ESG serían menos relevantes para empresas de alto crecimiento basadas en múltiplos elevados. El estudio de hecho reveló que para este tipo de empresas, la relación es aún más sólida”.
Implicaciones para la inversión
Según se desprendió empíricamente del estudio, las empresas con buen comportamiento en métricas ESG, y que pueden demostrar una notable mejoría en estos factores, han tendido a recibir de los inversores del mercado una puntuación más alta; además, reveló fundamentalmente que los factores ESG deberían formar parte integral del proceso de inversión. En la opinión de Janus Henderson, el compromiso activo eficaz para mejorar los aspectos de rendimiento en factores ESG puede incidir positivamente en las rentabilidades del capital. La gestora cree que solo se debe poseer acciones de empresas que se han quedado rezagadas en métricas ESG si existe un plan de acción medido para el compromiso.
Desde luego, conviene recordar que el interés de los inversores en factores ESG no se ha intensificado realmente hasta hace diez años o así, y se debe ser consciente de los importantes matices o lagunas que presentan los datos. Esto ocurre especialmente cuando se evalúan las credenciales ESG de empresas pequeñas. No obstante, en Janus Henderson creen que los resultados del estudio concuerdan con el conjunto de publicaciones que respaldan la integración de los aspectos ESG en el planteamiento de inversión y podrían garantizar que el capital se asigne de manera más eficaz para inversores conscientes de estos aspectos.
Para poder acceder al resto de Perspectivas de Renta Variable de Janus Henderson, haga clic aquí
Notas al pie de página
1 Fuente: Refinitiv Datastream, MSCI AC World Information Technology Index vs MSCI World Index, del 31 de diciembre de 2001 al 31 de diciembre de 2021. La rentabilidad pasada no predice resultados futuros.
2 El sistema exclusivo de puntuación en factores ESG del Equipo de Líderes de Tecnología Global incorpora 25 métricas de datos brutos que examinan aspectos ambientales (E), sociales (S) y de gobernanza (G) basados equitativa y dinámicamente en la calidad y pertinencia de los datos. Para evitar interpretaciones subjetivas, se emplearon métricas de datos brutos subyacentes siempre que fue posible. Se aplica una calificación y se escala en función de la calidad de los datos, su pertinencia para la tecnología y, por último, el énfasis y relevancia de tales factores. De este modo, se asigna a cada empresa una puntuación ESG específica.
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Glosario
PER (Ratio Precio/Beneficio): Métrica de valoración de una empresa que mide la cotización actual de sus acciones con relación a sus beneficios por acción (BPA).
VE/Ventas (múltiplo Valor empresarial/Ventas): Métrica cuantificable de la valoración de una empresa basada en sus ventas anuales, teniendo en cuenta los fondos propios y ajenos que ostenta.
VE/EBITDA: Valor empresarial/Beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (múltiplo VE). Este múltiplo determina la valoración de una empresa teniendo en cuenta su volumen de deuda y tesorería así como el precio de sus acciones, y relaciona ese valor con la rentabilidad de caja de la entidad.
Los aspectos Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés), o inversión sostenible, examinan factores que van más allá del tradicional análisis financiero. Esto podría limitar las inversiones disponibles y hacer que la rentabilidad y exposiciones difieran de las del mercado en general y estén potencialmente más concentradas en determinadas áreas.
Acciones growth: empresas que tienen un fuerte potencial de crecimiento y cuyos beneficios se espera que crezcan a una tasa superior a la media, comparado con el resto del mercado.
Capitalización bursátil: valor total de mercado de las acciones emitidas de una empresa; se calcula multiplicando el número de acciones en circulación por el precio actual de las acciones, y se emplea para determinar el tamaño de una empresa.
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