La Fed se adentra en un “nuevo régimen”, pero ¿y su independencia?
| Por Beatriz Zúñiga | 0 Comentarios

Tras escuchar a Kevin Warsh ante el Senado, durante su audiencia de confirmación para presidir la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), los expertos consideran que no todas las cartas han quedado sobre la mesa. En su discurso, Warsh propuso un “cambio de régimen” en la entidad, sugiriendo más de cuatro reuniones del FOMC, colaborar con el Tesoro para reducir el balance, utilizar herramientas de IA para revisar modelos de inflación que considera imperfectos.
Sin duda, los mercados esperaban que la audiencia de confirmación de Kevin Warsh diera pistas sobre los próximos pasos de la Fed y, en parte, así fue. Su mensaje clave fue asegurar que no será un “títere” del presidente Trump y que la institución monetaria debe actuar sin presiones políticas. Incluso negó haber pactado bajadas de tipos de interés con Trump, defendiendo que las decisiones de política monetaria deben basarse en la economía y no en la política.
“Permítanme ser claro: la Reserva Federal debe tomar decisiones independientes. No aceptaré instrucciones de ningún funcionario electo. Mi deber, si soy confirmado, será con el Congreso y con el pueblo estadounidense. También soy consciente de las preocupaciones sobre posibles conflictos de interés. Me comprometo a cumplir plenamente con todos los requisitos éticos y a desinvertir en los activos necesarios para garantizar la integridad del cargo”, ha asegurado.
Además, se mostró crítico con la institución: “En los últimos años, la Fed ha enfrentado desafíos extraordinarios. Sin embargo, también debemos reconocer que ha habido errores —en la evaluación de la inflación, en la comunicación de la política monetaria y en la gestión de su balance— que deben ser abordados con franqueza”.
Respecto a cuáles son sus planes, Warsh explicó que su objetivo será restaurar la claridad, la disciplina y la credibilidad en la política monetaria. “Esto implica un compromiso firme con la estabilidad de precios, una revisión del marco estratégico de la Fed y una reducción prudente y predecible del balance”. Y concluyó: “Este es un momento importante para la política económica de Estados Unidos. Con el enfoque adecuado, podemos lograr una economía más estable, más dinámica y más próspera”.
Independencia y balance
Para los expertos de Banca March, en cambio, la comparecencia de Kevin Warsh se desarrolló dentro de lo previsto. “Los demócratas centraron sus intervenciones en cuestionar la independencia del candidato —destacando el momento en el que Elizabeth Warren lo calificó de “títere de calcetín”—, mientras que el bloque republicano le brindó mayoritariamente su apoyo. Incluso el republicano Thom Tillis expresó su respaldo, aunque condicionado al cierre de las investigaciones sobre el actual gobernador de la Reserva Federal”, destacan como lo más llamativo de su intervención.
Ahora bien, el principal debate para los expertos es si esta “nueva fase” será o no sinónimo de independencia. En opinión de Laura Torres, directora de Inversiones IMB Capital Quant, ahora el mercado está operando en un vaivén de declaraciones que deja poca definición, mucha volatilidad e incertidumbre. “El estancamiento diplomático y la postura beligerante de la administración Trump han creado un escenario donde la complacencia ya no es opción. La narrativa de la Fed también entra en una fase de alta volatilidad con el posible nombramiento de Warsh, quien parece dispuesto a romper con la independencia tradicional de la entidad para alinearla con los objetivos fiscales y arancelarios del presidente Trump”, critica Torres.
Desde UBS Global Wealth Management consideran que la Fed sigue en camino de reducir aún más los tipos de interés, ya que el enfriamiento de la inflación y la moderación del crecimiento deberían permitir al banco central estadounidense actuar a finales de este año.
“Mantenemos la opinión de que la Fed debería recortar los tipos en otros 50 puntos básicos hacia finales de este año. Una mayor flexibilización debería respaldar las acciones y los bonos de alta calidad a medio plazo”, afirma Mark Haefele, director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management.
Respecto a la situación del balance, Tiffany Wilding advierte del riesgo moral derivado del progresivo aumento del balance de la Fed como consecuencia de los requisitos regulatorios de liquidez en el sistema financiero estadounidense: «Las crecientes tenencias de bonos del Tesoro por parte de la Fed necesarias para satisfacer esa demanda pueden distorsionar la formación de precios en el mercado- incluidos los mercados de financiación repo de Treasuries – y reducir la liquidez del mercado de deuda pública», explica Wilding.
Las otras claves
Desde Oxford Economics consideran que Warsh será una voz más acomodaticia dentro del Comité Federal de Mercado Abierto, abogará por una reducción agresiva del tamaño del balance de la Fed y tratará de introducir cambios significativos en la estrategia de comunicación de la institución. Sin embargo, recuerdan que el presidente de la Fed no puede hacer estos cambios de manera unilateral, por lo que esperan que la necesidad de Warsh de construir consenso limite el alcance de los cambios en la política o en la forma en que la Fed se comunica.
«Warsh afirmó en varias ocasiones que se necesita un ‘cambio de régimen’ en la Fed. Es partidario de modificar la actual estrategia de comunicación de la institución y se opone al uso de la orientación futura (“forward guidance”) como herramienta de política, así como a la publicación de previsiones económicas, que considera un obstáculo para la flexibilidad porque los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto ‘se aferran a esas previsiones más tiempo del que deberían’. También insinuó que podría estar a favor de reducir el número de reuniones del FOMC a menos de ocho al año, que es el calendario actual; la ley exige que el Comité se reúna cuatro veces al año. Tampoco se comprometió, en caso de ser confirmado, a celebrar ruedas de prensa después de cada reunión del FOMC, lo cual ha sido la norma desde 2019″, explican.
Por último, desde la firma recuerda que la elección de Warsh «sigue en el limbo». Según su previsión, es esperable que el Senado, controlado por el Partido Republicano, confirme a Warsh si su nominación es aprobada por el Comité Bancario del Senado. «Sin embargo, prevemos que su candidatura permanecerá estancada en el comité durante algún tiempo más. El senador de Carolina del Norte, Thom Tillis, dejó claro en la audiencia del martes que no apoyará la nominación de Warsh hasta que se retire el caso de la administración Trump contra Powell. No obstante, en una entrevista previa a la audiencia, el presidente Trump no dio indicios de que vaya a presionar al Departamento de Justicia para que abandone el caso. Dado el estrecho margen en el comité, la nominación no puede avanzar sin el apoyo de Tillis. Esto aumenta la probabilidad de que Powell continúe como presidente más allá del 15 de mayo, cuando su mandato finaliza oficialmente», matizan.
Desde J. Safra Sarasin Sustainable AM reconocen que, paradójicamente, un retraso en su confirmación podría jugar a favor de Warsh. «Con la inflación evolucionando en la dirección equivocada, es poco probable que el FOMC recorte los tipos a corto plazo. Un proceso prolongado dejaría a Powell asumiendo el coste de la inacción, evitando así que Warsh tenga que enfrentarse prematuramente a Donald Trump al inicio de su mandato como presidente», concluyen.








