Invesco: Invertir en mercados emergentes, ¿por qué ahora?
| Por Rocío Martínez | 0 Comentarios

Los mercados emergentes comenzaron a obtener mejores resultados que los mercados desarrollados a principios de 2025, tras haber estado fuera del foco de los inversores durante un largo periodo. En la década anterior a 2025, la rentabilidad anualizada del índice MSCI Emerging Markets fue de apenas un 3,6%, muy por debajo de lo que podría considerarse un rendimiento “medio” del mercado bursátil, situado entre el 6% y el 7% anual. También está muy lejos del 12,5% del S&P 500. Hay muchas razones que explican esta situación, pero las tendencias predominantes —un dólar fuerte, un menor crecimiento mundial, las tensiones geopolíticas y la desglobalización— no favorecieron a los países en desarrollo.
Históricamente, los altibajos de los mercados emergentes frente a los mercados desarrollados han seguido un patrón a lo largo del tiempo. El reciente rendimiento inferior al de Estados Unidos es la inversa de lo ocurrido en el periodo 2000-2012, cuando el índice de mercados emergentes generó una rentabilidad del 8,8% anual en dólares, frente al 1,6% anual del S&P 500; una definición de “excepcional” muy diferente a la que se asocia hoy en día con el mercado estadounidense.
¿El mejor rendimiento de los mercados emergentes desde 2025 marca un punto de inflexión o es un espejismo? Creemos que hay seis factores que apuntan a lo primero.
Un dólar estadounidense débil
La tendencia del dólar desde la crisis financiera de 2008 ha sido de lenta subida. Esto frena el crecimiento económico en los mercados emergentes, que se ven obligados a mantener tipos reales elevados para defender sus divisas. Este es el caso de América Latina y el Sudeste Asiático.
La Administración Trump parece ver las desventajas de la fortaleza del dólar y de su papel como moneda de reserva mundial con mayor claridad que sus beneficios. Al mismo tiempo, la imprevisibilidad del impulso político estadounidense está llevando a gobiernos e instituciones de todo el mundo a replantearse la conveniencia de los activos denominados en dólares. Esto se refleja en el boom del oro.
Los episodios anteriores de debilidad del dólar estadounidense desde la crisis financiera global no fueron largos, pero las condiciones han cambiado. El dólar cayó alrededor de un 9% en 2025, su peor comportamiento en un año desde 2017, mientras que el primer semestre fue el peor desde 1971. Desde entonces, su evolución se ha estabilizado en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, pero esta vez podría ser diferente.
China
El bache económico que ha sufrido China en los últimos años ha supuesto un duro golpe para los activos de los mercados emergentes. China representa una cuarta parte del índice de emergentes, pero, al ser el principal socio comercial de casi todos los grandes mercados emergentes, la desaceleración china se ha dejado sentir ampliamente.
Se ha producido una crisis de confianza de los consumidores del país como consecuencia de los duros confinamientos por la COVID-19 y la caída de los precios inmobiliarios durante los últimos cinco años. Puede resultar difícil reavivar la confianza, pero el Gobierno se ha centrado en ello y ahora muestra una actitud más favorable hacia el sector privado. Lo hemos visto con la reincorporación de figuras como Jack Ma y con una flexibilización más sostenida de la política monetaria.
También ha habido señales recientes de estabilización de los precios inmobiliarios, especialmente en ciudades de primer nivel como Shanghái y Shenzhen.
El crecimiento y la ampliación de la IA
No siempre es necesario un diferencial de crecimiento positivo de los mercados emergentes para obtener una rentabilidad superior, pero suele ser imprescindible para que dicha rentabilidad sea sostenida. Los mercados alcistas más potentes de los mercados emergentes, como el de 2001-2011, se produjeron cuando una prima de crecimiento cada vez mayor de los mercados emergentes coincidió con un debilitamiento del dólar y unas valoraciones atractivas. Por el contrario, cuando el diferencial de crecimiento se reduce, resulta mucho más difícil que los mercados emergentes superen a los desarrollados durante un período prolongado.
Desde principios de 2025 se ha producido una aceleración de las expectativas de crecimiento de los beneficios en los mercados emergentes, así como un aumento del diferencial de crecimiento con respecto a los desarrollados. Esto se ha concentrado principalmente en los sectores de hardware tecnológico, materiales e industria expuestos al auge de la inversión en IA —o “ganadores de la IA”—. Las acciones de fabricantes de chips del norte de Asia son las más conocidas como “picks and shovels”, pero la demanda sigue superando a la oferta en toda una gama de componentes eléctricos, por lo que se necesita capacidad adicional para satisfacerla.
Esto conlleva el riesgo de una sobreinversión, pero el fuerte crecimiento de los beneficios en el ecosistema tecnológico y de semiconductores de Asia puede traducirse en salarios más altos, una mayor demanda interna y un aumento de la inversión empresarial. Esto crea el potencial para que el crecimiento de los beneficios se extienda más allá de las empresas de hardware, de materiales e industriales, y se extienda a los sectores financiero y de consumo, así como a las empresas orientadas al mercado interno. Todo ello respaldaría una recuperación más amplia de los beneficios en los mercados emergentes.
El ciclo de las materias primas
Existe una correlación entre los precios de las materias primas y los beneficios empresariales de los mercados emergentes, que albergan tanto a los principales productores de materias primas (Brasil, Indonesia, Sudáfrica y Chile) como a los motores de su consumo (China y la India).
Por otra parte, en lo que respecta a la demanda, existe una creciente concienciación sobre la importancia de los minerales en relación con la seguridad nacional. Los temas de mercado más valorados, como la inteligencia artificial, la robótica y la transición energética dependen de la infraestructura física necesaria para su desarrollo.
Las materias primas han sido un área poco favorecida por el mercado durante la última década y la inversión minera todavía no se ha recuperado del mercado bajista registrado a mediados de la década pasada. Creemos que un nivel reducido de inversión en una industria puede sentar las bases para una mejora de las rentabilidades futuras. Además, esta menor inversión tarda cada vez más en traducirse en nueva oferta: el tiempo medio necesario para que una mina de cobre pase del descubrimiento a la producción ha aumentado de 11 años en 2010 a 16 años.
La reforma del gobierno corporativo en Corea
El gobierno corporativo desempeña un papel crucial en el valor intrínseco de cualquier empresa. Mientras que algunos mercados emergentes cuentan con una larga trayectoria en la protección de los intereses de los accionistas minoritarios (Brasil introdujo en 1976 un ratio mínimo obligatorio de reparto de dividendos del 25% para las empresas cotizadas rentables), otros han tardado más en actuar.
Esto nos lleva a Corea, donde los políticos y responsables de la formulación de políticas son cada vez más conscientes de la participación de los votantes en los mercados de valores, ya sea a través de cuentas de inversión o planes de pensiones. Esto ha convertido la mejora de la rentabilidad del mercado en una cuestión política, lo que ha aumentado el incentivo para recurrir a la reforma del gobierno corporativo. Japón ha dado un excelente ejemplo en este sentido.
El “programa de revalorización” coreano está ya consolidado. Anunciado por primera vez en febrero de 2024, cobró un nuevo impulso en julio de 2025, cuando el Parlamento aprobó una revisión de la Ley de Comercio que refuerza el deber fiduciario de los miembros del consejo de administración hacia los accionistas minoritarios. ¿Podría esto marcar el principio del fin del “descuento de Corea”?
Valoraciones
Las valoraciones de los mercados emergentes son moderadas, ya que cotizan a un PER futuro de 10 veces. Esto representa un fuerte descuento respecto a los mercados desarrollados, en particular Estados Unidos, donde el descuento se sitúa en niveles récord. El porcentaje que representan los mercados emergentes respecto a la capitalización bursátil mundial también ha caído significativamente por debajo de la tendencia a largo plazo. Nuestra experiencia nos dice que los mercados bursátiles pueden ignorar las diferencias de valoración durante ciertos periodos, pero no para siempre.
De rezagados a líderes: el péndulo oscila
Los mercados emergentes parecen haber dado un giro tras un largo periodo de bajo rendimiento y, si nos guiamos por la historia, podría avecinarse un largo periodo de rendimiento superior. No podemos estar seguros de qué impulsará exactamente una recuperación sostenida de los mercados emergentes, pero los indicios nos sugieren que las semillas ya se han sembrado.
Tribuna elaborada por Matthew Pigott, gestor de fondos de Invesco.













