El Consejo de la CNMV ha autorizado el Sistema de Negociación y Liquidación, SNL, basado en Tecnología de Registros Distribuidos, TRD, así como las normas internas que regirán su funcionamiento. La infraestructura, denominada Bit2MeSTX, será operada por Bit2Me Security Tokens Exchange STX, S.A.
La infraestructura, denominada Bit2MeSTX, será operada por Bit2Me Security Tokens Exchange STX, S.A. Un SNL es una infraestructura de mercado basada en TRD que combina los servicios prestados por un sistema multilateral de negociación y un sistema de liquidación de instrumentos financieros. En Bit2MeSTX se podrán negociar acciones y bonos representados en TRD.
El Reglamento (UE) 2022/858 establece un régimen piloto para probar infraestructuras del mercado financiero que utilizan la TRD. Su objetivo es facilitar la innovación en el sector financiero y evaluar la seguridad y eficacia de la TRD en la negociación y liquidación de instrumentos financieros. Las infraestructuras que participen en este régimen pueden solicitar exenciones temporales de determinados requisitos normativos, siempre que cumplan las condiciones establecidas.
En este nuevo episodio de Insight Lounge, de Funds Society, Juan Santamaría Uriarte, cofundador y CEO de HWK Techinvestments, explica dónde se encuentran las grandes oportunidades de inversión en venture capital vinculadas a la inteligencia artificial (IA), la ciberseguridad, el gobierno del dato y las infraestructuras digitales.
Exconsejero delegado de Panda Security, Santamaría analiza la carrera por la IA y el papel de OpenAI, Anthropic, Google, Microsoft, Amazon y Meta. ¿Quién lidera esta revolución tecnológica? ¿Qué ventajas competitivas tienen los grandes hiperescaladores y por qué la IA puede transformar sectores enteros durante la próxima década? El directivo también reflexiona sobre las posibilidades de Europa para competir con Estados Unidos y China, el potencial de las startups europeas y los obstáculos que plantea la fragmentación del mercado comunitario.
Desde su experiencia como empresario tecnológico e inversor, Santamaría identifica tres grandes áreas de oportunidad derivadas de la expansión de la IA: la ciberseguridad, el gobierno del dato y la soberanía digital, y las herramientas para supervisar y controlar los agentes de IA y el código que generan. También aborda los riesgos de esta tecnología, el papel de la regulación y la necesidad de que las propias compañías tecnológicas desarrollen mecanismos de control para evitar usos maliciosos.
Además, explica cómo HWK Techinvestments combina la experiencia operativa de su equipo en tecnología con Hawkings, su propia plataforma de inteligencia artificial, para analizar cientos de fuentes de información, anticipar efectos sobre las empresas y detectar nuevas oportunidades de inversión.
En esta conversación, el CEO de HWK Techinvestments también compara el potencial del venture capital con la inversión en mercados cotizados y explica por qué el acceso a compañías disruptivas como OpenAI o Anthropic puede ofrecer oportunidades de crecimiento exponencial. Y, en el plano personal, comparte qué herramientas de IA utiliza en su día a día, desde ChatGPT y Claude hasta Grok, y reflexiona sobre si esta revolución tecnológica puede llegar a superar el impacto de internet.
Una conversación sobre inteligencia artificial, venture capital, inversión tecnológica, ciberseguridad y el futuro de la innovación con Juan Santamaría Uriarte, en Insight Lounge de Funds Society.
Foto cedidaMomento de las presentaciones durante Funds Society Investment Summit en Valbuena.
Una de las conclusiones que nos está dejando 2026 es que los inversores han demandado una visión nueva sobre los fondos de renta fija y sobre los fondos multiactivo. Por ello, Buy & Hold, M&G, Edmond de Rothschild (EdR) AM, Candriam y Swisscanto abordaron este tipo de estrategias, durante el último Funds Society Investment Summit celebrado en Valbuena, mostrando una clara convicción: diversificación, flexibilidad y gestión activa.
Tal y como reconocían Federico Echeverría-Torres, Sales Manager de Edmond de Rothschild AM, y Joaquín Martín Garre, Sales Manager en Edmond de Rothschild AM, durante su participación en el evento, la sensación es que la renta fija está siendo la decepción del año en comparación con la renta variable. “Sin embargo, estamos viendo puntos de entrada muy atractivos en determinados segmentos como en el high yield europeo de corta duración, y sobre todo a través de vehículos buy & hold con vencimiento definido”, afirmaban y defendían que su perspectiva para lo que queda de año es que continúe habiendo algo de volatilidad, sobre todo en los tipos de interés.
Desde Candriam matizan que su sensación es que la renta fija ha mantenido un comportamiento desigual a lo largo de 2026. “Los ingresos por cupones han contribuido cada vez más a amortiguar las caídas, pero la persistencia de la inflación, el encarecimiento de la energía y el nuevo endurecimiento de la política monetaria han impulsado al alza las rentabilidades de la deuda pública, especialmente en los plazos más largos. Los bonos de corta duración y la deuda corporativa han resistido mejor, mientras que los bonos públicos de larga duración han registrado el peor comportamiento”, explicaba.
Para lo que queda de año, los expertos de Candriam mantienen una visión moderadamente positiva. Según argumentaron ante los asistentes al evento, las rentabilidades actuales ofrecen un atractivo potencial de ingresos y un mayor colchón frente a posibles subidas adicionales moderadas de los tipos. “Sin embargo, la persistencia de la inflación, el elevado volumen de emisiones de deuda pública y de empresas vinculadas a la inteligencia artificial, junto con las dudas sobre las cuentas públicas, especialmente en Estados Unidos y en algunos países europeos, probablemente mantendrán elevada la volatilidad y limitarán el potencial de revalorización del mercado en su conjunto. Mantenemos una posición neutral en tanto en deuda corporativa con grado de inversión como en high yield, y buscamos compañías con poder de fijación de precios y resilientes al actual ciclo de mercado”, matizaban.
Asignación de activos
Para Buy & Hold, en contextos como este, en el que además la acción de los bancos centrales no será la solución definitiva para el problema que buscan atajar, la gestión activa se vuelve indispensable, “para construir con agilidad e independencia carteras con potencial ajustadas a cada perfil de inversión y horizonte temporal”. Según explicó su representante durante el evento, “aunque el mercado parece haber descontado ya cualquier alza de tipos oficiales de aquí a final de año, somos optimistas con el medio plazo debido a la pericia que nuestros gestores han demostrado ya en otros momentos complejos para la inversión, cuando han conseguido resultados por encima de la media”.
Los ponentes insistieron en las oportunidades y ventanas de entrada para, por ejemplo, las estrategias de crédito con vencimiento definido. “Este tipo de vehículos te dan exactamente eso, una buena yield, y mientras los fundamentales de crédito permanezcan sólidos, el carry de los bonos irá aportando rentabilidad de una manera consistente”, defendía Echeverría-Torres. Sobre crédito, Buy & Hold añadía: “Debido a la solidez que están mostrando los balances corporativos, consideramos que los spreads van a seguir trabajando a favor de esta asignación, también en medio de este escenario de tipos más elevados. Más hacia lo concreto, seguimos viendo buenas oportunidades en el sector financiero en un sentido amplio -bancos, aseguradoras, gestión de activos, financiación al consumo-, mientras que no estamos, por ejemplo, en automoción”.
Hablando de oportunidades en crédito, Franco Guitart Romeo, Sales Support de M&G, señaló que una de las áreas donde siguen encontrando valor es el crédito estructurado europeo. “Especialmente en los tramos de mayor calidad crediticia, donde su carácter flotante aporta una baja duración. De cara al resto de 2026, creemos que este segmento puede seguir resultando atractivo, ya que la volatilidad probablemente continúe existiendo también en la renta fija”, explicó. Según explicó, la gestora considera que, más que adoptar una visión direccional de tipos, el entorno favorece una aproximación selectiva y bottom-up, “donde el carácter flotante del crédito mencionado anteriormente aporta una baja duración, además de aprovechar aquellas áreas donde las valoraciones compensen adecuadamente el riesgo”. Su propuesta durante el evento fue una estrategia ABS sobre la que destacó su diversificación, rentabilidad adicional y resiliencia. “Las estructuras senior cuentan con varias capas de protección. Las pérdidas son absorbidas primero por los tramos subordinados y solamente alcanzan los tramos senior una vez agotadas esas protecciones. Además, según amortizan los préstamos subyacentes, el principal se utiliza para repagar primero los tramos más senior, aumentando progresivamente su protección crediticia y, por tanto, su rating”, argumentó.
Desde Candriam ponían el foco en la importancia que tiene ahora la gestión de la duración en las estrategias de crédito. Según explicaron, consideran que la duración, es decir, la sensibilidad a los movimientos de los tipos de interés, es un riesgo que debemos controlar. “Por eso, mantenemos una exposición limitada a los tipos y la gestionamos activamente, para que los resultados reflejen nuestra visión sobre las empresas y los diferenciales de crédito. Este enfoque nos permite aspirar a una rentabilidad superior al €STR con una volatilidad controlada. También es lo que diferencia al fondo de los fondos de renta fija tradicionales, cuyo comportamiento sigue dependiendo en gran medida del ciclo de tipos de interés”, indicó.
¿Qué buscan los selectores?
Durante el evento, estas propuestas e ideas sobre renta fija pudieron ser contrastadas con lo que los banqueros privados, selectores y asesores demandan a las gestoras. “Los selectores se están decantando más por estrategias de deuda financiera subordinada, deuda híbrida corporativa o fondos de corta duración. Sin embargo, los banqueros están optando muchísimo por comprar estrategias con vencimiento definido, ya que con el repunte de yields que estamos viendo, es una fantástica manera de capturar una yield atractiva y con un horizonte temporal definido, ya sea 2028, 2030 o incluso 2032”, afirmaba Echeverría-Torres.
En opinión de Buy & Hold, los profesionales de la inversión buscan dos cosas: novedad en las ideas y consistencia en resultados positivos de gestión. “Esto explica que dentro del universo de la renta fija esté teniendo buena acogida los fondos de nicho focalizados en alguna categoría de activo, ya que son mucho más sencillos de clasificar y seguir en los esquemas de selección que se manejan. Eso sí, nada de ocurrencias sofisticadas, sino vehículos cuya trayectoria y estrategia sea clara e incluso demostrable. Así lo hemos percibido en Valbuena y en los primeros días que cuentan ya del lanzamiento de nuestro nuevo fondo B&H High Yield”, comentaba.
También, según reconoció Guitart durante la presentación de M&G, existe una mayor demanda por titulizaciones, RMBS, ABS, CLOs o CMBS, por dos motivos: el binomio rentabilidad-riesgo resulta atractivo y maduración de la propia clase de activo. “El creciente interés no responde únicamente a unas yields atractivas. Es la combinación de spread adicional, calidad crediticia, baja correlación, estructuras defensivas y una mayor comprensión de la clase de activo lo que está llevando a muchos inversores a incorporar ABS y crédito estructurado dentro de su asignación estratégica de renta fija”, explicó.
Por qué una estrategia multiactivo
Además de la renta variable y la renta fija, las estrategias multiactivo también tuvieron su lugar gracias a la presentación de Swisscanto, que puso el foco en una solución core diseñada para capturar la beta de mercado de forma equilibrada, con una gestión activa alrededor de esa asignación y sin alterar excesivamente el perfil de riesgo del cliente. Según Antonio Feito, Vice President Sales de la firma, este tipo de estrategia dan respuesta al contexto actual de mercado. “Actualmente, estamos pendientes de varios elementos: la evolución de los beneficios empresariales, porque terminarán siendo el principal motor de la bolsa; la evolución de los tipos de interés a largo plazo, que condicionan las valoraciones; y, quizá lo menos comentado, la amplitud del mercado, ya que si el liderazgo empieza a extenderse a más sectores y compañías, sería una señal muy positiva para la salud del mercado”, explicaba.
Y añadía una conjunción más: petróleo, inflación y subida de yields. “El mensaje clave es que un shock energético provocará mayor inflación, esto tipos más altos y, en consecuencia, una fuerte presión sobre los bonos, mientras que la fortaleza de la economía y de los beneficios permitió a la renta variable resistir. Todo se reduce a la duración del conflicto, que es muy difícil de predecir. Además el petróleo incorpora una prima geopolítica considerable. De hecho, aunque la EIA prevé un Brent medio cercano a 105 dólares en el cuarto trimestre, también contempla una normalización hacia 84 dólares en 2027 si se recuperan los flujos y los inventarios”.
Ante esta fotografía, Swisscanto defendió una propuesta más estable y moderada para las estrategias multiactivo. “Apostamos por un enfoque balanceado de toda la vida, y que te da ese valor añadido de estar invertido, mantener la consistencia como elemento clave para una estrategia multiactivo balanceado, y nosotros mantenemos eso combinando crecimiento, estabilidad y dinamismo. La principal utilidad de nuestro Swisscanto Sustainable Balanced está precisamente en su papel como posición core en las carteras de vuestros clientes y que funcione como una solución diversificada para capturar la beta de mercado con un perfil de riesgo moderado, dejando a vosotros como asesores la libertad para construir alrededor posiciones satélite con convicciones más específicas”, destacó.
Foto cedidaIgnacio Fuertes, director de Inversiones de Miraltabank.
Miraltabank ha identificado oportunidades en la renta variable europea y en determinados segmentos de renta fija para afrontar el cuarto trimestre, en un entorno en el que la inversión en inteligencia artificial, la reindustrialización y el gasto público compiten por financiación. La entidad considera que el coste del capital y la capacidad de las empresas para sostener sus inversiones serán factores decisivos en la selección de activos.
Miralta Asset Management mantiene su preferencia por compañías vinculadas a la industria, las infraestructuras estratégicas y los recursos críticos. Según explican, Europa y los mercados emergentes podrían beneficiarse de una diversificación de los flujos internacionales ante la concentración de las carteras en inteligencia artificial.
La gestora vigila un posible cierre de la financiación del ecosistema de inteligencia artificial y nuevas subidas de los tipos reales. En renta fija, considera que el ajuste de las valoraciones permite incorporar duración de forma gradual, con selección de emisores y diversificación geográfica.
“La inversión en inteligencia artificial y la reindustrialización siguen ofreciendo oportunidades, pero debemos analizar cómo se financian. Queremos mantener exposición a esas tendencias con balances sólidos y aprovechar la renta fija allí donde la remuneración compense el riesgo”, señala Ignacio Fuertes, socio y director de Inversiones de Miraltabank.
En renta variable, la firma mantiene su tesis sobre capacidad industrial, recursos críticos e infraestructura estratégica. En renta fija, por su parte, cree que el reajuste de los mercados de renta fija está generando nuevas oportunidades para los inversores con capacidad de selección y un horizonte de medio y largo plazo, por lo que han aumentado la duración de la cartera de manera progresiva. Para el cuarto trimestre, mantiene una gestión activa de la duración, las divisas y el riesgo de crédito, con especial atención a la evolución de los tipos reales y a la capacidad de financiación de los emisores.
La edad de la escalada
La nueva en la economía global está marcada por tres cambios: el paso de la deuda privada a la pública; el traspaso de riqueza de jóvenes a mayores; y un cambio en la mayor producción/ahorro de los países desarrollados a los emergentes. En este escenario de elevadas tensiones geopolíticas y de escalada desigualdad, destaca una mayor demanda de datos y necesidad de financiación.
La deuda pública genera una estructura del stock con niveles parecidos en los países, pero cada una tiene un perfil diferente. Desde Estados Unidos consideran que la forma de crecer por encima de la deuda es mediante inversión en Inteligencia Artificial, ya que las compañías necesitan al gobierno para financiarse y el Estado precisa de esta tecnología para crecer. En el caso de China, están desarrollando nuevos modelos de IA para impulsar la economía: los robots humanoides o los coches eléctricos automáticos son algunos ejemplos de inversión en esta tecnología.
Respecto al balance de los hogares, se construye en base a una deuda baja en comparación con su patrimonio, cuyas inversiones se fundamenta principalmente en acciones. Sin embargo, según explica Fuertes, el principal problema es “la desigualdad en el reparto del patrimonio, concentrado en los babyboomers”, que provoca una acumulación de la riqueza en un segmento de la población. Esta diferencia económica también está presente en las compañías, “sólo 10 empresas concentran el 41% del S&P 500 y el 32% de los beneficios, lo que genera una brecha entre dos capas de la economía”.
Financiación y segmentación de la deuda
El coste de la financiación no se traduce en que el mercado incremente el coste del crédito en general, sino que encarece la cola en las empresas y en los hogares: “Actualmente hay algunas métricas en niveles históricos, algunas en niveles del 2008 o por encima. Como consecuencia se produce una segmentación sobre la capacidad de seguir soportando unos tipos de interés tan elevados”, matiza el director de Inversiones.
En lo referido a la financiación de la deuda, Fuertes explicó que “no todos los países tienen el mismo tiempo para recuperar la deuda. El Estado de Bienestar comienza a ser selectivo: se sacrifica sanidad, vivienda y educación; se incumplen pensiones y se añade mayor presión fiscal a grandes empresas”.
A nivel general, existe una mayor tolerancia a la inflación, aunque se encuentra en niveles más altos que el objetivo. Respecto a la economía, la firma señala que el principal método de financiación para los Estados y las empresas son los bancos, con unos incentivos que fomentan la inversión y la solicitud de préstamos.
Previsiones
MiraltaBank subraya que hay “demasiados proyectos y poco ahorro”, con una escalada de la fragilidad y la complacencia provocadas por la Inteligencia Artificial. Aunque tiene una visión optimista sobre el futuro: “El Estado no sufrirá una crisis gracias a la financiación estable. Los principales problemas en los próximos meses serán la refinanciación de deuda del Estado y la represión financiera más elevada con tasas más altas de tipos”, concluyó Fuertes.
Vontobel ha lanzado el Vontobel Fund – Credit Opportunities Investment Grade, por lo que amplía su oferta de renta fija con una estrategia centrada en crédito global de alta calidad. El nuevo fondo se basa en el enfoque consolidado Credit Opportunities de Vontobel y responde a la demanda de los clientes de una solución que combine un enfoque en emisores investment grade con grado de inversión con la flexibilidad y la gestión activa, que constituyen el núcleo de la estrategia existente.
El fondo invierte a escala global en emisores investment grade y busca aprovechar oportunidades de valor relativo en deuda sénior y subordinada. Aunque las inversiones se limitan principalmente a emisores con grado de inversión, la estrategia puede invertir de forma selectiva en instrumentos subordinados con una calificación inferior a investment grade. Esto proporciona al equipo de inversión flexibilidad a lo largo de las estructuras de capital de los emisores, manteniendo al mismo tiempo un enfoque claro en el crédito de alta calidad.
“Con esta estrategia, ampliamos un enfoque que se ha demostrado válido al ámbito del grado de inversión, ofreciendo a los clientes una forma más conservadora de acceder a los mercados globales de crédito mediante el aprovechamiento de oportunidades de valor relativo, al tiempo que mantenemos una rigurosa disciplina de riesgos”, afirmó Kai Hirschlein, gestor de carteras de la firma.
Foto cedidaDe izquierda a derecha, Pablo Porres, director de Banca Privada de ING España; Anneka Treon, Global Head of Private Banking, Wealth Management & Investments de ING y Alfonso Tolcheff, CEO de ING España & Portugal.
ING ha presentado su nuevo servicio de banca privada en España, dirigida al segmento de altos patrimonios y que contará con las características propias de la entidad, es decir, ADN digital, sencillez y transparencia, sin renunciar al asesoramiento experto. El modelo permite a cada cliente decidir cómo gestionar su patrimonio en cada momento: de forma autónoma, con acompañamiento profesional o combinando ambas opciones.
El lanzamiento supone un nuevo paso en la evolución de ING en España, 27 años después de su llegada al país y en un momento de fuerte crecimiento. La entidad amplía así su capacidad para acompañar a sus clientes a lo largo de toda su vida financiera partiendo de una sólida posición con más de 6.000 clientes en este segmento.
Una banca privada «digital, más humana que nunca»
La nueva banca privada de ING se configura bajo un enfoque flexible y personalizado, adaptado a cada uno de los clientes y sus objetivos. Se dirige a clientes con un patrimonio invertido a partir de 500.000 euros invertidos en productos de la entidad y se construye en torno a cuatro pilares: planificación financiera, experiencia digital puntera, acompañamiento experto y la experiencia en inversión.
La entidad propone la planificación financiera como punto de partida de la relación con el cliente. ING comienza por entender su situación patrimonial, sus objetivos vitales y sus prioridades para construir un plan financiero personalizado, adaptado a su situación actual y futura; y flexible si las necesidades del cliente cambian.
El segundo pilar es una experiencia digital puntera, diseñada para que la tecnología permita estar más cerca, no más lejos. Los clientes pueden consultar y gestionar su patrimonio a través de la app y la web de ING, con una visión integrada de sus inversiones, procesos de contratación digitales y una gestión documental más ágil y sencilla.
En tercer lugar, los clientes cuentan con un especialista patrimonial y servicios de atención preferente para acompañarlos en la toma de decisiones sobre su patrimonio. ING dispone de 35 banqueros privados, así como de espacios exclusivos en su recién inaugurada flagship de Madrid y en sus oficinas de Barcelona, Sabadell, Valencia y Sevilla. La firma espera contar con unos 40 profesionales a final de este año.
Con motivo del lanzamiento de este nuevo servicio de banca privada, ING también anunció que amplía su oferta de inversión con dos novedades específicas para banca privada: la gestión discrecional de carteras y el acceso a mercados privados, a través de fondos de private equity e infraestructuras y multiactivos privados, con formato ELTIF y bajo asesoramiento. Estas soluciones se suman a la oferta ya disponible, que incluye asesoramiento personalizado, más de 7.000 acciones y ETFs, fondos de gestoras nacionales e internacionales y planes de pensiones. Esta propuesta contará con el respaldo de la experiencia de ING en banca privada e inversión a nivel internacional.
“En ING creemos que el futuro de la banca privada no es solo digital ni solo humano, sino la combinación de ambos. La tecnología aporta sencillez y autonomía para gestionar el patrimonio, mientras que el asesoramiento experto está disponible cuando las decisiones financieras requieren mayor acompañamiento. Nuestra propuesta permite que cada cliente elija cómo quiere relacionarse con el banco en cada momento”, señala Pablo Porres, director de Banca Privada de ING España.
Porres resaltó el fuerte potencial de crecimiento de esta división, en tanto que desveló que la firma en España cuenta con 6.000 clientes que tienen ya patrimonios invertidos que superan los 500.000 euros y que otros clientes que si bien no llegan al medio millón de euros con nosotros, declaran que dos tercios de su patrimonio está en otras entidades. «Cuando hemos hecho estudios de mercado entre potenciales clientes, hasta el 30% de ellos estarían interesados en conocer más de la propuesta de banca privada de ING», aseguró.
“España es un mercado estratégico para ING y uno de los que más contribuyen al crecimiento de nuestra base de clientes inversores. La nueva propuesta pone al alcance de los clientes españoles las capacidades globales, la tecnología y el conocimiento especializado que ING ha consolidado en Europa, combinados con la experiencia local de nuestros equipos”, señala Anneka Treon, Global Head of Private Banking, Wealth Management & Investments de ING. Treon explicó que la creación de este tercer pilar en ING responde a estar mucho más cerca del cliente «porque siempre decimos que la inversión es un negocio emocional, no racional. Y pensamos que es realmente emocionante poder estar más involucrados en esas decisiones emocionales de los clientes».
Por otro lado, Treon desveló que el Grupo contabilizó un billón de euros de ingresos del negocio de inversiones privadas globales en 2024 y que el objetivo es duplicar la cifra en cinco años a partir de esa fecha.
Más de tres décadas de experiencia internacional en banca privada
La propuesta española se apoya en más de 35 años de experiencia de ING en banca privada en Europa y cuenta con más de 120 profesionales especializados en análisis de mercados, gestión de activos e inversión al servicio en los seis mercados en los que opera: Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Polonia, Italia y España. El Grupo ING presta servicios de inversión a 5,3 millones de clientes inversores y cuenta con 321.000 millones de euros en activos bajo gestión y bróker. Estas capacidades permiten compartir tecnología, conocimiento de inversión y soluciones desarrolladas para distintos mercados, manteniendo una propuesta adaptada a las necesidades y al marco regulatorio de cada país.
La gestora VanEck ha anunciado el inicio de cotización del fondo VanEck China Semiconductor UCITS ETF, el primer ETF UCITS diseñado para ofrecer a los inversores exposición pure play a la industria nacional de semiconductores de China, un segmento que queda fuera de las asignaciones convencionales en semiconductores.
El nuevo ETF amplía la oferta de semiconductores de VanEck, que incluye el VanEck Semiconductor UCITS ETF, lanzado en 2020 como el primer ETF de semiconductores de Europa, actualmente, con más de 8.000 millones de dólares estadounidenses en activos bajo gestión. Los semiconductores son la columna vertebral de la inteligencia artificial y de las tecnologías avanzadas.
“China está construyendo en este ámbito una cadena de suministro completamente independiente, desde el diseño hasta la fabricación y el empaquetado. Sin embargo, estas empresas chinas no están representadas en absoluto en una asignación convencional de semiconductores ni en una asignación amplia a China”, explica Martijn Rozemuller, CEO Europe de VanEck. “Con el VanEck China Semiconductor UCITS ETF, queremos cerrar esta brecha para los inversores», aseguró.
China es uno de los mayores consumidores de chips del mundo, pero históricamente ha producido mucho menos de lo que utiliza. Cerrar esa brecha se ha convertido en una prioridad nacional, con Pekín canalizando fondos hacia los proveedores nacionales. En 2025, China invirtió más que cualquier otro país en equipos de fabricación de semiconductores. “El resultado es una cartera de pedidos cautiva que permite a las empresas chinas crecer antes de tener que competir en costes y rendimiento a escala global”, añadió Moritz Henkel, Product Manager de VanEck.
Paralelamente, Estados Unidos ha endurecido sus controles a la exportación de semiconductores. Está surgiendo en China un nuevo mercado protegido con un fuerte respaldo político: cada proveedor extranjero al que se restringe el acceso al mercado chino abre una oportunidad para uno nacional. Los centros de datos chinos que afrontan restricciones para comprar GPU avanzadas de Nvidia pueden recurrir a Cambricon, y las fábricas de chips chinas que afrontan restricciones para obtener equipos de Applied Materials o Lam Research pueden recurrir a NAURA. La presión geopolítica que genera incertidumbre para los inversores también puede respaldar una oportunidad más duradera.
El principio pure play como base para la selección de la cartera
El nuevo ETF pretende replicar lo más fielmente posible la evolución del precio y la rentabilidad del MarketVector China Semiconductor 10% Capped Screened Index. El índice sigue un enfoque pure play: para ser incluida, una empresa debe obtener al menos el 50 % de sus ingresos de semiconductores o de equipos para semiconductores.
Con ello se pretende garantizar que cada componente sea un beneficiario directo del desarrollo de la industria nacional de chips de China y no un conglomerado diversificado con una exposición meramente incidental a los chips. Los cambios políticos y regulatorios, incluidas las restricciones comerciales, pueden afectar negativamente a la rentabilidad del Fondo. El valor de las inversiones puede fluctuar significativamente y los inversores pueden perder parte o la totalidad del capital invertido.
BlackRock ha lanzado dos ETF UCITS de renta fija de gestión activa, ampliando así su gama de crédito corporativo europeo investment grade denominados en euros y high yield. La inversión orientada a la generación de rentas cobra cada vez mayor relevancia en Europa, ya sea para ayudar a los inversores a generar flujo de caja, cubrir necesidades de gasto o mantener invirtiendo para el crecimiento futuro.
Los nuevos ETF aportan la experiencia de BlackRock en gestión activa de crédito a dos asignaciones clave de renta fija europea: el iShares € Investment Grade Corp Bond Active UCITS ETF (EBCA) y el iShares European High Yield Corp Bond Active UCITS ETF (EYBA).
Al buscar rentabilidad sin renunciar a la estabilidad ni a la diversificación, los inversores están apostando más por la renta fija para cubrir distintos objetivos en sus carteras. Este cambio de tendencia se refleja también en la demanda de estrategias activas de renta fija en la región EMEA, las cuales han registrado entradas netas de aproximadamente 175.000 millones de dólares desde 2025. Esta cifra convierte a esta clase de activo en el principal motor de crecimiento de los fondos de inversión activos a lo largo de este periodo.
“El entorno actual de rentabilidades ha generado algunas de las oportunidades de rentas más atractivas en crédito europeo de los últimos años; no obstante, un contexto de mercado más incierto y las crecientes divergencias entre emisores exigen una mayor selectividad. El análisis fundamental bottom-up y la selección de valores nos permiten identificar créditos atractivos, estructurar carteras con un perfil rentabilidad-riesgo superior al de sus índices de referencia y gestionar el riesgo de forma dinámica ante las cambiantes condiciones del mercado” ha señalado José Aguilar, director de Crédito europeo y gestor principal del EYBA.
Por otro lado, casi un tercio de las entradas netas en fondos UCITS activos transfronterizos se destinó a ETFs activos durante los primeros ocho meses de 2026, alcanzando el 32%. Los ETF activos de renta fija representan ya el 11,5% del total de flujos netos hacia ETF UCITS de renta fija en lo que va de 2026, más del triple de su cuota del 3,7% registrada en 2024, habiendo multiplicado sus activos bajo gestión por 2,7 desde finales de 2024. Este incremento evidencia el creciente uso de los ETF activos para buscar una exposición selectiva, generación de rentas y alfa en los mercados de renta fija.
El EBCA brinda acceso a uno de los segmentos más amplios y consolidados de la renta fija europea, ofreciendo una asignación core a bonos corporativos de alta calidad crediticia denominados en euros que conjuga rentas periódicas fiables, liquidez y resiliencia. La estrategia tiene por objetivo generar rentabilidades adicionales recurrentes (excess returns) mediante la selección de emisores y la rotación sectorial, poniendo especial énfasis en la diversificación y la protección frente a caídas de mercado (downside protection).
Por su parte, el EYBA busca generar rentas y favorecer la diversificación de carteras mediante la inversión en emisores y sectores de deuda europea high yield. Con rendimientos totales cercanos al 7%, esta clase de activo ofrece un atractivo diferencial de rentabilidad respecto a los bonos tradicionales con grado de inversión, respaldada por una mejora en la calidad crediticia y unos fundamentales corporativos en general sólidos. El análisis crediticio exhaustivo y la selección individual de activos permiten identificar emisores atractivos y evaluar los riesgos de refinanciación.
Según Vasiliki Pachatouridi, directora de Estrategia de Producto de Renta Fija de iShares para EMEA en BlackRock, los inversores «demandan cada vez más opciones a la hora de estructurar su exposición a la renta fija activa. El EBCA y el EYBA amplían ese abanico hacia el crédito europeo investment grade y high yield, dos de las categorías activas de renta fija con mayor demanda en Europa, permitiendo a los inversores elegir el vehículo que mejor se adapte a sus necesidades. Prevemos incorporar nuevos ETF activos de renta fija a la gama antes de que finalice 2026″.
ETFGI, firma de análisis y consultoría especializada en tendencias de la industria global de fondos cotizados, desvela que el sector mundial de ETFs ha registrado entradas netas de inversión de 2,24 billones de dólares (trillion en términos estadounidenses) en lo que va de año hasta septiembre de 2026. Con este hito, la industria amplía su racha ganadora a 88 meses consecutivos de flujos positivos.
Durante septiembre, la industria mundial de ETFs captó 276.060 millones de dólares, una cifra que eleva el total acumulado del año a un máximo histórico de 2,24 billones, pulverizando los récords anuales previos de 1,54 billones en 2025 y 1,24 billones en 2024. A nivel global, los activos de los ETFs experimentaron un incremento del 20,7% en el año, al pasar de 19,81 billones de dólares a finales de 2025 a 23,91 billones al cierre de septiembre de 2026. Esta cifra se sitúa ligeramente por debajo del máximo histórico de 24,03 billones alcanzado en agosto.
A cierre del tercer trimestre, el mercado mundial estaba compuesto por un total de 17.989 ETFs con 34.573 cotizaciones, que atesoraban 23,90 billones de dólares en activos. Estos productos proceden de 1.076 proveedores y cotizan en 83 bolsas distribuidas en 65 países.
Los tres mayores emisores mundiales (iShares, Vanguard y State Street) mantienen un claro dominio de la industria: gestionan conjuntamente 13,93 billones de dólares (el 58,3% de todos los activos mundiales) y han acaparado 1,11 billones en nuevos activos este año, lo que supone el 49,6% del total de las entradas mundiales en 2026.
El desglose de los flujos netos pone de manifiesto una fuerte demanda generalizada. Los ETFs de renta variable atrajeron 100.070 millones de dólares en septiembre, elevando su acumulado anual a 976.170 millones, una cifra muy superior a los 677.010 millones captados en el mismo periodo de 2025.
Por su parte, los ETFs de renta fija registraron 72.160 millones de entradas en el mes y suman 437.780 millones en el año (frente a los 314.160 millones de 2025). Los ETFs activos captaron 75.840 millones en septiembre, alcanzando un total anual de 733.950 millones (muy por encima de los 446.750 millones de 2025). En contraste, los ETFs de materias primas sumaron 22.220 millones en septiembre y acumulan 56.590 millones en el año, quedando por debajo de las cifras del año anterior.
A pesar de la volatilidad del mercado, los flujos continuaron concentrándose en los fondos líderes. Una parte sustancial de las entradas netas se atribuye a los 20 principales ETFs por captación de activos, que conjuntamente reunieron 82.520 millones de dólares en septiembre. De ellos, el State Street SPDR S&P 500 ETF Trust (SPY US) captó por sí solo 10.700 millones de dólares.
En la categoría más amplia de productos cotizados (ETPs), los flujos también estuvieron muy concentrados. Los 10 principales ETPs por nuevos activos netos acumularon colectivamente 20.250 millones de dólares en septiembre. De esta cantidad, el Perth Mint Gold (PMGOLD AU) destacó al captar 11.680 millones de dólares en solitario.
El dinero vuelve a tener un precio más alto y los administradores de fondos están ajustando sus apuestas. Después de años en los que las expectativas de recortes monetarios favorecieron determinadas posiciones en renta fija y renta variable, el repunte de los rendimientos de los bonos soberanos obliga a reconsiderar el costo de oportunidad de mantener acciones, la conveniencia de extender la duración de las carteras y el atractivo de conservar liquidez.
La señal más visible está en Estados Unidos. Al 26 de octubre, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años rondaba 4,99%, después de haber alcanzado 5,31% a principios del mes, de acuerdo con información de mercado publicada por MarketWatch. La tasa de referencia de la Reserva Federal se situaba en un rango de 3,75 a 4,00%, mientras los inversionistas aguardaban la decisión de política monetaria prevista para el 28 de octubre. Los futuros apuntaban a una elevada probabilidad de que el banco central mantuviera sin cambios su tasa, aunque el mercado seguía contemplando la posibilidad de un nuevo incremento antes de finalizar el año.
La relevancia de estos movimientos va más allá de la expectativa sobre el anuncio de la Fed en diciembre. Cuando los rendimientos de la deuda aumentan, los inversionistas disponen de una alternativa potencialmente más remuneradora frente a los activos de riesgo, pero también enfrentan pérdidas de valuación en los bonos que ya poseen. Al mismo tiempo, las tasas más elevadas incrementan la tasa de descuento aplicada a los beneficios empresariales futuros y pueden encarecer el financiamiento de las compañías. Por eso, un entorno de tasas ascendentes no produce un simple traslado de recursos desde las acciones hacia los bonos. Cambia la manera en que los gestores calculan el rendimiento esperado, ponderan los riesgos y deciden qué activos merecen ocupar un lugar en sus portafolios.
La renta fija recupera terreno, pero no todos los bonos por igual
Los flujos internacionales ofrecen una primera evidencia de esta recomposición. De acuerdo con el Investment Company Institute (ICI), los fondos de inversión abiertos regulados de todo el mundo registraron entradas netas por 550.000 millones de dólares en instrumentos de deuda durante el segundo trimestre de 2026, frente a 380.000 millones en el primero. Los fondos accionarios, en contraste, captaron 139.000 millones, por debajo de los 196.000 millones del trimestre previo. Los fondos del mercado de dinero recibieron otros 208.000 millones de dólares, frente a 193.000 millones en el primer trimestre.
Las cifras muestran que la renta fija y la liquidez mantuvieron una capacidad importante para atraer recursos, aunque no permiten atribuir todos esos movimientos exclusivamente al aumento de las tasas. Las expectativas de crecimiento, los riesgos geopolíticos, las necesidades de liquidez y los cambios en los precios también intervienen en las decisiones de asignación.
La tendencia tampoco es uniforme entre regiones ni entre instrumentos. Un análisis de State Street Investment Management publicado el 23 de octubre encontró que, durante el tercer trimestre, los flujos de gestores hacia bonos del Tesoro estadounidense con vencimientos de tres a siete años se situaron en el cuartil superior de su rango histórico de cinco años. La demanda por los vencimientos más largos también superó su promedio histórico por primera vez desde septiembre de 2024.
El comportamiento sugiere que algunos inversionistas comienzan a considerar atractivos los rendimientos disponibles, incluso en un entorno de volatilidad y preocupación por la situación fiscal estadounidense. La posibilidad de asegurar tasas elevadas durante varios años puede resultar interesante para los gestores que anticipan una estabilización posterior de los rendimientos o una eventual moderación de la inflación.
Sin embargo, comprar bonos de largo plazo no equivale a asumir un riesgo bajo en cualquier circunstancia. Cuanto mayor es la duración de un instrumento, más sensible suele ser su precio a los movimientos de las tasas. Si los rendimientos continúan subiendo, las pérdidas de valuación pueden ser considerables, incluso cuando el emisor tiene una alta calidad crediticia.
De ahí que la discusión entre los administradores de fondos no se limite a decidir si conviene aumentar la exposición a renta fija. También deben definir en qué tramo de la curva posicionarse, cuánto riesgo de duración aceptar y qué compensación exigir por los riesgos de inflación y de endeudamiento público.
La selectividad también se observa al comparar mercados. State Street reportó que la demanda por deuda soberana europea cayó del percentil 39 de su rango histórico de cinco años al cierre de junio al percentil 2 al finalizar septiembre. En contraste, la demanda por bonos corporativos europeos mejoró durante el tercer trimestre y superó el percentil 70 de su rango histórico, desde niveles situados previamente en el decil inferior.
La diferencia importa: el aumento de los rendimientos no beneficia automáticamente a todos los emisores. La percepción de solvencia, las perspectivas económicas, la oferta de deuda y las condiciones fiscales de cada país pueden pesar tanto como el nivel de las tasas.
El costo del dinero vuelve a poner a prueba las acciones
La renta variable enfrenta otra clase de presión. Cuando los rendimientos de los bonos aumentan, los inversionistas comparan el potencial de ganancias de las empresas con una alternativa de renta fija que ofrece mayores retornos nominales. Si el precio de las acciones no se ajusta o las expectativas de beneficios no mejoran, las valuaciones pueden perder atractivo. El efecto es particularmente importante en las compañías cuyo valor depende de beneficios esperados para muchos años en el futuro. Las empresas de crecimiento, incluidas varias de las grandes tecnológicas vinculadas con la inteligencia artificial, suelen ser más sensibles a las variaciones de las tasas de descuento debido al peso que tienen sus flujos de efectivo futuros en la valuación presente.
J.P. Morgan Asset Management advirtió en agosto que el rendimiento del bono estadounidense a 10 años había aumentado 53 puntos base respecto al inicio de 2026, incluso cuando las bolsas estadounidenses alcanzaron nuevos máximos durante agosto. La gestora subrayó que la reacción de las acciones depende tanto de la magnitud del aumento de las tasas como de su velocidad y de las razones que lo provocan.
No es lo mismo que los rendimientos suban porque la economía crece y las utilidades empresariales mejoran, a que lo hagan por un repunte inflacionario, un deterioro fiscal o una mayor prima exigida por mantener deuda de largo plazo. En el primer escenario, las ganancias corporativas pueden compensar parte de la presión sobre las valuaciones; en el segundo, las tasas más altas pueden coincidir con costos crecientes y expectativas menos favorables para los beneficios.
La inteligencia artificial agrega una dimensión adicional. La construcción de centros de datos, la adquisición de equipos y la expansión de infraestructura requieren grandes cantidades de capital. Esa demanda coincide con las necesidades de financiamiento de los gobiernos y con una mayor emisión de deuda corporativa, lo que intensifica la competencia por los recursos disponibles.
Vanguard identificó precisamente la combinación de inflación persistente, mayores precios de la energía, una postura más restrictiva de los bancos centrales y la competencia por capital como factores que han impulsado los rendimientos globales en 2026. La gestora advirtió que un rendimiento del Treasury a 10 años sostenido significativamente por encima de 5% elevaría la tasa de descuento aplicada a los flujos futuros y podría presionar las valuaciones bursátiles.
El desafío para los gestores consiste en determinar si el crecimiento esperado de las ganancias justifica mantener posiciones con valuaciones elevadas o si conviene diversificar hacia empresas con flujos de efectivo más inmediatos, balances sólidos y menor dependencia del financiamiento externo.
La liquidez vuelve a competir con los activos de riesgo
Los fondos del mercado de dinero también forman parte de esta recomposición. En un entorno de rendimientos elevados y volatilidad, estos vehículos pueden ofrecer una alternativa para mantener recursos disponibles mientras los gestores esperan mejores oportunidades de entrada. Los datos estadounidenses del ICI muestran una diferencia relevante entre las decisiones de los inversionistas en fondos accionarios y las tomadas en fondos de deuda. Entre enero y agosto de 2026, los fondos de inversión de largo plazo registraron salidas netas de 573.280 millones de dólares. Dentro de ese grupo, los fondos accionarios perdieron 690.590 millones, mientras que los fondos de bonos captaron 174.376 millones. Los fondos del mercado de dinero recibieron entradas netas acumuladas por 42.361 millones en el mismo periodo.
Estas cifras corresponden a fondos de inversión estadounidenses y no incluyen los ETF en esa serie estadística; por tanto, no representan el comportamiento de todos los activos administrados en el país. Aun con esa salvedad, ilustran cómo la asignación de recursos puede cambiar de manera significativa entre categorías.
La liquidez tiene un costo de oportunidad: si las tasas comienzan a bajar, los rendimientos que ofrecen estos instrumentos tienden a reducirse y los inversionistas pueden buscar activos con mayor potencial de apreciación. Pero conservar efectivo o instrumentos de corto plazo también permite evitar la exposición inmediata a pérdidas de valuación y disponer de recursos para aprovechar movimientos abruptos de los mercados.
En otras palabras, mantener liquidez no siempre es una señal de pesimismo. Puede ser una decisión táctica mientras se define si los rendimientos de la deuda ya compensan los riesgos asumidos o si las valuaciones de otros activos ofrecen un margen de seguridad suficiente.
Los mercados emergentes enfrentan una competencia más exigente
El cambio de condiciones en Estados Unidos también tiene implicaciones para los mercados emergentes. Cuando los bonos del Tesoro ofrecen rendimientos elevados, los inversionistas internacionales pueden exigir una compensación mayor para asumir riesgos cambiarios, políticos y crediticios en otras economías. Este mecanismo puede presionar las monedas emergentes, encarecer el financiamiento externo y reducir el atractivo relativo de algunos instrumentos locales, aunque el resultado depende también de los diferenciales de tasas, la inflación, la posición fiscal y las perspectivas de cada país.
Esécialistas señalaron en octubre que la demanda de gestores por deuda soberana de mercados emergentes denominada en moneda local había regresado hacia su mediana histórica, pero advirtió que la combinación de mayores precios del petróleo, una Reserva Federal más restrictiva, un dólar fortalecido y rendimientos más altos de los Treasuries seguía pesando sobre el apetito por esos activos.
Para los administradores internacionales, la decisión no se reduce a comparar tasas nominales. Una rentabilidad elevada puede perder atractivo si la depreciación cambiaria absorbe el diferencial o si aumenta la percepción de riesgo soberano. Por el contrario, una economía con inflación bajo control, finanzas públicas creíbles y un diferencial de tasas suficiente puede conservar el interés de los inversionistas. En México, esta dinámica vuelve relevante el seguimiento de la política monetaria de Estados Unidos, el comportamiento del peso y las decisiones del Banco de México. El rendimiento de los instrumentos locales debe analizarse junto con el riesgo cambiario y las expectativas de inflación, no como una cifra aislada.
No es una rotación automática, sino una selección más estricta
El panorama más reciente también muestra que las apuestas de los fondos pueden cambiar rápidamente cuando se modifican las expectativas sobre las tasas. Según datos de LSEG Lipper reportados por Reuters, los fondos globales de renta variable captaron 28.160 millones de dólares en la semana que terminó el 21 de octubre, mientras que los fondos globales de bonos recibieron 9.440 millones. Ambos grupos registraron entradas por quinta semana consecutiva, en un contexto de moderación de los rendimientos del Tesoro y resultados empresariales mejores de lo esperado.
El dato es un recordatorio de que el movimiento de capitales no sigue una regla mecánica. Los fondos pueden aumentar su exposición a acciones y bonos al mismo tiempo si mejoran las perspectivas de crecimiento, disminuye la volatilidad o los rendimientos dejan de subir. También pueden reducir riesgo en ambas clases de activos si la inflación, el endeudamiento o las condiciones financieras deterioran las expectativas.
La clave para los gestores es identificar qué parte del rendimiento esperado procede de los ingresos que genera un activo, cuál depende de una posible apreciación de su precio y cuánto riesgo adicional debe asumirse para obtenerlo. En la renta fija, esto implica evaluar duración, calidad crediticia y primas por plazo; en las acciones, valorar beneficios, generación de caja y sensibilidad a las tasas; en la liquidez, comparar el rendimiento disponible con el costo de esperar.
Cuando el dinero se encarece, los fondos no necesariamente dejan de asumir riesgos: se vuelven más selectivos respecto de los riesgos que están dispuestos a financiar. La renta fija puede recuperar atractivo, la liquidez puede ganar valor estratégico y la renta variable puede seguir avanzando si las utilidades justifican sus valuaciones. Pero el margen para ignorar el costo del capital se reduce.
En ese entorno, la ventaja no consiste en adivinar el siguiente movimiento de la Reserva Federal, sino en construir portafolios capaces de resistir distintos escenarios de inflación, crecimiento y tasas. Porque, cuando cambia el precio del dinero, también cambia la rentabilidad que los inversionistas exigen y el lugar que cada activo ocupa en la competencia por el capital.