Oportunidades y estrategias para descorrelacionar: las claves de la jornada de Safebrok en la Feria de Abril
| Por Alicia Miguel | 0 Comentarios

Oportunidades de inversión en un marco de feria: así organizó SafeBrok, firma especializada en mediación y asesoramiento personalizado en seguros, ahorro e inversión, su jornada con gestoras de fondos en la Feria de Abril, con una mesa redonda –celebrada en una típica caseta del recinto ferial- en la que se habló de temáticas como la interpretación del nuevo mapa de riesgos y presión geopolítica e inflacionista, volatilidad energética e incertidumbre sobre el rumbo de los bancos centrales.
En el encuentro despuntaron ideas de inversión y también estrategias para descorrelacionar y diversificar las carteras, de la mano de representantes de Lazard (Domingo Torres y Sergio Gámez), Propifi (Julia Boanca), Creand (Daniel Alonso), Banor (Richard Hindley), Bitwise (Flavio Rossetti), La Financière del Echiquier (Francisco Lomba), GAM (Patricia López), Dunas Capital (Carlos Franco), Federated Hermes (Melanie Lange), BNY (Ulla Llama) y Exane Asset Management (Francesca Mozzati), en una sesión de análisis de mercados que combinó visión macroeconómica, lectura de coyuntura internacional y perspectivas sectoriales de inversión.
La jornada fue inaugurada por Daniel Suero Alonso, presidente y CEO de SafeBrok, que destacó la importancia de generar espacios de diálogo entre firmas con enfoques distintos en un momento en el que el mercado exige más criterio, más lectura de contexto y más capacidad de adaptación. La mesa redonda fue conducida por Eva Benítez, directora general de Inversiones de SafeBrok, encargada de guiar una conversación centrada en los factores que hoy están reordenando la toma de decisiones en inversión.
Incertidumbre y potenciales alzas de tipos en el horizonte
Sobre el análisis macro y el repaso de la actualidad de mercado, se abordaron asuntos abordados como el peso creciente de los riesgos geopolíticos en el comportamiento de los activos, la escalada del conflicto en Oriente Medio, el impacto del encarecimiento del petróleo sobre las expectativas de inflación, el papel que están jugando los aranceles en un entorno dominado por otras urgencias y el debate sobre si ha terminado definitivamente la etapa de política monetaria laxa. La conversación también puso el foco en la posibilidad de que se suspendan futuras bajadas de tipos, en el margen de actuación de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, en la revisión de las perspectivas de crecimiento global y en la capacidad de las economías para resistir un escenario de menor crecimiento con presión inflacionaria.
En este sentido, los expertos hablaron de una incertidumbre absoluta de fondo, condicionada por la evolución de los precios de la energía y de la vivienda en Europa, mencionó Franco: “No vemos vemos bajadas de tipos por el momento”, comentó, indicando que tampoco vaticinan subidas. Para Mozzati, el mercado está esperando subidas pero no ahora en abril, sino quizá después del verano. “No sabemos nada de lo que va a acontecer, especialmente en los conflictos bélicos, la guerra solo parará si Trump decide que se acaba, pero Israel no quiere hasta que no caiga el régimen iraní”, comentó, dentro de ese marco de incertidumbre. Para Gámez, hay que distinguir entre las potenciales actuaciones de la Fed, con un mandato más centrado en el mercado laboral, y el BCE, más centrado en la inflación, en un mundo que si antes se movía a dos velocidades, ahora lo hace a muchas más, teniendo en cuenta las circunstancias de los diferentes mercados.
Sobre el impacto en la inflación que puede tener el precio del petróleo, López recordó su conexión con los eventos geopolíticos, y no siempre su correlación con las bolsas, dando importancia al paso del tiempo para poder hacer proyecciones más precisas. Sobre activos refugio como el oro, los expertos advirtieron de la pérdida -o al menos el cuestionamiento- de ese estatus tras las subidas de la última década, y la adopción de un carácter más especulativo.
Oportunidades de inversión y descorrelación
La mesa avanzó hacia una segunda parte más centrada en ideas de inversión y posicionamiento sectorial. Las gestoras coincidieron en que el mercado ha dejado atrás la idea de una normalización ordenada y automática. En su lugar, se impone una lectura más exigente del riesgo, una gestión más activa de las carteras y una mayor atención a la descorrelación, la liquidez, la flexibilidad y la selección temática de activos.
Precisamente, la búsqueda de estrategias diversificadoras y descorrelacionadoras centró gran parte de las ideas de inversión de la mesa. Entre ellas, el real estate, defendido por Boanca, con estrategias de inversión centradas en vivienda social: “En Reino Unido la vivienda puede verse afectada por la evolución de los tipos pero hay otras áreas que dependen de factores estructurales y del respaldo gubernamental. La vivienda social para mayores de 55 años tiene una alta demanda, muy por encima de la oferta: se necesitan construir hasta 50.000 viviendas y se construyen unas 5.000. Incluso algunos sectores pueden beneficiarse si hay subidas de tipos a largo plazo”, explicó.
De estrategias descorrelacionadoras, más flexibles y algunas con carácter de retorno absoluto hablaron Exane AM, Banor, Creand y Dunas. Desde la gestora francesa Exane AM, apuestan de forma clara por estrategias que descorrelacionen las carteras de renta fija y variable, y evolucionen independientemente del comportamiento del petróleo o la inflación, siempre controlando el riesgo; apuestas para las carteras no solo en entornos volátiles sino de forma permanente. Mozatti defendió su estrategia (de retorno absoluto) long-sort de mercado neutral Exane Pleiade, que funciona muy bien en años difíciles de mercado y que puede ser esencial para tener una cartera diversificada. También Daniel Alonso defendió la importancia de contar con estrategias flexibles que ofrezcan una correlación baja en entornos distintos de tipos, como su estrategia de fondo de armario, sin sustos, que ofrece estabilidad.
Desde Banor, Hindley habló de su fondo Mistral Long Short Equity, que puede encajar muy bien ofreciendo en la parte larga compañías de buena calidad, sobre todo en el segmento de medianas y pequeñas capitalizaciones, y también beneficios por el lado corto. Por su parte, en Dunas destacaron su estrategia flexible de retorno absoluto, multiactivo y multigestión, que busca siempre la preservación de capital con volatilidades muy bajas aun en estos entornos y está ofreciendo rentabilidades de Euríbor más 400 puntos básicos.
También para diversificar, desde GAM hablaron de su fondo de cat bonds o bonos catástrofe, que no está relacionado con la macroeconomía, sino solo con este tipo de eventos, como huracanes y terremotos, y ofrece altas primas -ganancias similares a las de la renta variable- pero con mayor seguridad. López destacó la poca frecuencia de esos eventos: en 15 años, el fondo solo ha tenido uno negativo (en 2022 cayó un 2,5%, con uno de los peores huracanes de los últimos seis años).
“Los mercados laterales pueden pueden ser buenos para ver si una cartera está diversificada”, también mirando a mercados como China y Europa –olvidados de la inversión pasiva-, explicaba Lomba. En el caso de LFDE, apuestan por el ecosistema espacial para aportar esa diversificación extra, con la idea de que “invertir en el ecosistema espacial no es invertir en una carrera a Marte o a la Luna sino que hay incentivos económicos. En los 80 anos mandar un kilogramo a órbita era mucho más caro que hoy y es una temática con dos catalizadores –la salida potencial a bolsa Space X y los conflictos bélicos en Rusia y Oriente Medio y la inversión en Europa y EE.UU. con el ‘golden dom’. Hablar del ecosistema espacial es hablar de economía real”, dejó claro el experto.
Y si olvidar el potencial del bitcoin: Rossetti, desde Bitwise, recordó las recientes caídas de la criptodivisa pero su capacidad diversificadora. “Es un buen momento para entrar en criptomonedas, porque han caído un 40% desde sus máximos históricos. Podemos empezar con porcentajes bajos, del 1%-2% de las carteras y hacerlo a través de ETPs que permiten un acceso sencillo, facilidad operativa, distintos niveles de exposición y, con Bitwise, almacenamiento en frío”.
Soberanía europea, movilidad y emergentes
Otras ideas sobre la mesa fueron la soberanía europea (Lazard), la movilidad y transición energética (BNY) y el potencial emergente, sobre todo en Asia (Federated Hermes). “Nuestro fondo de soberanía invierte en los cinco pilares fundamentales relacionados con la soberanía, el crecimiento y la independencia en Europa”, explicó Gámez, sectores donde también ven mayor potencial de crecimiento (energía, defensa, tecnología, infraestructuras y recursos básicos). “Viendo la incertidumbre, el control de la energía es esencial y nuestro fondo invierte mucho en el trasfondo de la transición energética: necesitamos recuperar autonomía energética y el fondo invierte en la cadena de valor, en baterías, materias primas, y temas relacionados con la automatización o drones”, comentó Llama sobre la idea propuesta de BNY.
Lange, de Federated Hermes, hizo hincapié en la oportunidad que presentan los mercados emergentes, que ofrecen mejor comportamiento en algunos casos que los desarrollados, teniendo cuidado con temas como el de los semiconductores (en la entidad están fuera de IT, lo que les ha beneficiado). Por mercados, considera que China está barata, lo que ofrece un buen momento de entrada, y apuesta fuerte por Corea, que podría ser el sustituto de la India –donde están menos posicionados-. Taiwán también está sobreponderado en el fondo, centrado en el stock picking y la selección de ideas de convicción. “Hay que estar en emergentes y Asia supone una oportunidad”, apostilló la experta.
Tras la mesa redonda, los asistentes compartieron un almuerzo en el Real de la Feria, en la caseta del Real Club Labradores, y continuaron la jornada con un espacio de networking y conversación en un entorno más distendido. Con este encuentro, SafeBrok consolida en Sevilla una cita que conecta mercado, análisis y relación directa con algunas de las firmas de gestión con las que convive el sector en un año en el que la agenda financiera vuelve a estar marcada por la cautela, la revisión de escenarios y la necesidad de interpretar rápido un entorno que cambia más deprisa que los consensos.










