La creciente demanda de electricidad a nivel global está transformando el mapa energético y generando nuevas oportunidades de inversión. En este contexto, Robeco celebrará el próximo jueves 28 de mayo a las 10:00 horas una nueva sesión de su serie de webinars «Finding Alpha», centrada en las oportunidades derivadas de la electrificación de la economía y en el posicionamiento de la estrategia Robeco Smart Energy.
El encuentro, de aproximadamente 20 minutos de duración, analizará cómo el auge de los centros de datos, el avance de la inteligencia artificial y la necesidad de reforzar la seguridad energética están impulsando un incremento sostenido de la demanda eléctrica en todo el mundo. A ello se suma el desafío de avanzar en la descarbonización del sistema energético y modernizar unas infraestructuras de red que, en muchos casos, han quedado obsoletas.
Este cambio estructural está provocando un volumen de inversión sin precedentes por parte de gobiernos y compañías privadas para responder a las crecientes necesidades energéticas. Durante la sesión, se expondrá cómo la estrategia Robeco Smart Energy busca capitalizar estas oportunidades mediante la inversión en compañías consideradas clave para el proceso de electrificación de la economía.
El webinar contará con la participación de Pablo Martínez, Executive Director y Client Relationship Manager, y Mario Palao, Client Relationship Manager, quienes analizarán las perspectivas de inversión asociadas a esta transformación estructural del sector energético.
La sesión se impartirá en castellano y estará dirigida exclusivamente a inversores profesionales. Además, los asistentes podrán obtener una hora de formación EFPA (EIA, EIP, EFA y EFP) y 0,5 créditos CFA, previa superación de un test. Aquellos que no puedan asistir en directo podrán registrarse igualmente para acceder posteriormente a la grabación a través del mismo enlace.
Asimismo, la organización ha habilitado la posibilidad de que los participantes envíen previamente preguntas o temas de interés para incorporarlos al debate.
Según Janus Henderson Investors, el 61% de los inversores espera que la IA tenga un impacto positivo a largo plazo en los mercados. Un dato que contrasta con que 9 de cada 10 está preocupado por la inversión en IA. Este muestra que el binomio inversor-IA es el relato de una relación de optimismo y escepticismo al mismo tiempo.
El informe de la gestora señala que la preocupación más habitual es que la IA pueda no cumplir las expectativas (28%), seguida de los sesgos, el uso indebido o la falta de medidas de protección (24%), y el riesgo de que las inversiones en IA puedan estar sobrevaloradas (19%).
Dos tercios de los inversores (67%) están preocupados por una posible burbuja de la IA o una corrección del mercado impulsada por la IA a corto plazo. En un horizonte más amplio, la confianza se vuelve más constructiva: el 46% de los inversores espera que la IA tenga un impacto positivo moderado en la rentabilidad de los mercados durante los próximos cinco años, mientras que un segmento más reducido pero más optimista (15%) prevé un impacto positivo importante. Cabe destacar que esta convicción más firme se da sobre todo entre los más jóvenes: el 31% de los millennials espera rendimientos desmesurados, en comparación con el 14% de la generación X y solo el 8% de los baby boomers y mayores.
«En Janus Henderson, consideramos que la inteligencia artificial es un potente motor de cambio, que hay que abordar con una perspectiva disciplinada y centrada en el cliente. Estamos realizando importantes inversiones para acelerar nuestra transformación hacia la IA en todos nuestros equipos, con el fin de mejorar nuestra forma de trabajar y de ofrecer resultados», afirma Ali Dibadj, CEO de Janus Henderson Investors.
Según Denny Fish, gestor de carteras del equipo de Tecnología e Innovación Global de Janus Henderson Investors, «el escepticismo hacia la IA es comprensible, pero los inversores corren el riesgo de no distinguir entre el ruido de las valoraciones y el cambio estructural a largo plazo. No habrá una tendencia estructural más importante que la IA en toda nuestra vida. Pero los inversores necesitan paciencia y disciplina, porque, aunque la IA generará grandes ganadores con el tempo, también dejará al descubierto a perdedores significativos por el camino. Creemos que esta divergencia creará oportunidades para los gestores activos».
La IA en las prácticas de asesoramiento
Aunque la adopción de la IA está creciendo, existen barreras que limitan su papel a la hora de influir en las decisiones de inversión. Las cinco principales barreras de los inversores para utilizar la IA con fines de inversión son:
La preocupación de que las recomendaciones de la IA puedan estar sesgadas o ser conflictivas (75%)
Preocupaciones sobre la privacidad o la seguridad de los datos (74%)
Preferencia por los métodos tradicionales (por ejemplo, asesores o investigación personal) (73%)
La falta de confianza en las recomendaciones basadas en la IA (72%)
No me siento cómodo juzgando si el asesoramiento de la IA es fiable (70%)
La gran mayoría de los inversores (87%) afirmó que se sentiría «bien» o «neutral» respecto a que su asesor financiero utilizara la IA para crear material educativo que compartir con ellos. Sin embargo, los inversores se sienten menos cómodos con que los asesores utilicen la IA para actividades más personales, ya que el 40% afirma que se molestaría si su asesor utilizara la IA para responder automáticamente a mensajes de texto y correos electrónicos, y un tercio de los encuestados (33%) afirma que se molestaría si su asesor utilizara la IA para recomendaciones de inversión.
«El sector se enfrenta a retos a la hora de utilizar la IA para el asesoramiento, la comunicación con los clientes y las inversiones. Aunque tiene el potencial de ser una herramienta valiosa para las prácticas de asesoramiento, los asesores deberán implementar la IA de forma estratégica y meditada», afirmó Matt Sommer, director del Grupo de Consultoría Especializada de Janus Henderson.
Según su visión, «la conclusión es que la demanda de una toma de decisiones dirigida por personas y de una conexión personal no será desplazada por la inteligencia artificial; de hecho, la IA podría incluso aumentar el valor que los inversores otorgan a esas cualidades».
Los inversores exigen transparencia y responsabilidad si su asesor utiliza la IA: el 85% afirmó que considera que su asesor es el responsable último de los consejos o materiales generados por la IA, y el 79% señaló que se sentiría molesto si su asesor utilizara la IA sin revelarlo. Cabe destacar que solo el 33% de los inversores afirmó que su asesor les había explicado cómo utiliza la IA en su práctica profesional.
La curva de tipos suele analizarse como una referencia técnica del mercado. Para una empresa que accede de forma recurrente a los mercados de capitales, sin embargo, es mucho más que eso: su forma y su dinámica condicionan directamente el coste, el calendario y la arquitectura del pasivo. No es un indicador externo; es una variable estructural del balance.
En una emisión a tipo fijo, el coste de financiación se construye sobre dos componentes claramente diferenciados: el nivel libre de riesgo, que ancla la curva, y el diferencial de crédito propio del emisor. El primero responde al entorno macroeconómico y a la política monetaria; el segundo, a la calidad crediticia y a la percepción de mercado. Su interacción determina no solo el cupón de una operación concreta, sino la evolución del coste medio de la deuda y la estabilidad de la estructura financiera a lo largo del ciclo.
Esa sensibilidad no es homogénea entre emisores. En los corporates, estructuralmente financiados a tipo fijo y con horizontes largos, la pendiente impacta directamente en el coste estructural del pasivo. En las entidades financieras, donde el recurso a emisiones a tipo variable es más habitual, el diferencial de crédito adquiere mayor peso relativo frente al nivel absoluto de la curva. Estas entidades ajustan naturalmente activos y pasivos en tipo y duración- en lo que se conoce en jerga bancaria como “ALM” (Asset & Liability management). Ello explica que gran parte de su financiación institucional sea a tipo variable, en línea con el predominio de préstamos a tipo variable en su cartera. Para las compañías no financieras, en cambio, los movimientos en la parte larga se trasladan con intensidad al coste consolidado y a la visibilidad futura del servicio de deuda.
De ahí surge el dilema central entre coste marginal y riesgo de refinanciación. Acortar duración puede optimizar el coste en el corto plazo, pero incrementa la exposición a condiciones futuras más exigentes. Extender vencimientos implica asumir prima por plazo, pero aporta estabilidad a las métricas crediticias y reduce la vulnerabilidad ante cierres de mercado. En sectores intensivos en capital, infraestructuras, utilities o concesiones, donde los activos tienen horizontes de recuperación prolongados, esa estabilidad no es táctica, sino estructural.
La gestión, por tanto, consiste en descomponer y administrar activamente los riesgos que conforman el coste financiero. Muchas compañías definen horquillas objetivo de deuda a tipo fijo y variable como parte de su política financiera, y utilizan derivados para modular ese equilibrio sin alterar su perfil de vencimientos. En esa misma lógica se inscribe el pre-hedging: fijar el nivel de la curva cuando el entorno lo aconseja y diferir la asunción del spread de crédito hasta el momento de la colocación. Al mismo tiempo, la forma de la curva condiciona la conducta del inversor: cuando se anticipan descensos de tipos, se intensifican las estrategias de extensión de duración para capturar rendimiento y convexidad; en entornos de estabilidad, la búsqueda de rentabilidad favorece la compresión de diferenciales y el apetito por instrumentos subordinados. Anticipar estas dinámicas resulta determinante para optimizar el momento y la ejecución de una emisión.
A esta ecuación se suma la dimensión de divisa, que introduce una capa adicional de optimización. La decisión no debe evaluarse en términos nominales, sino en términos de coste total tras cobertura. Emitir en una moneda distinta y transformar el pasivo mediante cross currency swaps permite capturar diferenciales entre curvas, ajustados por la base de divisa y la liquidez relativa de cada mercado.
Todo ello adquiere especial relevancia en el contexto actual. Tras el ciclo de endurecimiento monetario y la progresiva normalización de balances, la elevada oferta de deuda soberana ha devuelto protagonismo a la prima por plazo en la parte larga de la curva. El riesgo para los emisores no reside solo en la dirección de los tipos oficiales, sino en episodios de repunte de los rendimientos estructurales que encarezcan la financiación de largo plazo y estrechen las ventanas de mercado.
En este entorno, gestionar el pasivo exige una lectura estratégica y continua de la curva. Decidir el plazo óptimo, fijar o no el tipo, anticipar coberturas o diversificar divisas son decisiones que inciden directamente en la resiliencia financiera y en la estabilidad del coste de capital a lo largo del ciclo. Porque, en definitiva, la curva no es solo una referencia de mercado: es la brújula que orienta la estrategia financiera de largo plazo.
Tribuna de Reyes Bover, responsable de Debt Capital Markets Europa de BBVA CIB.
Según la nueva edición del estudio ‘Inversiones en el sector asegurador. Tendencias 2026’, que ha publicado ICEA en colaboración con Amundi, en 2025 el sector asegurador español invirtió 343.398 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 20,4% del Producto Interior Buruto. El 85,9% de este volumen (294.810 millones) correspondió al negocio tradicional, mientras que el 14,1% restante estuvo vinculado a productos en los que el riesgo de inversión es asumido por el tomador.
Entre las principales conclusiones del estudio, más del 53% de los activos se invierten en títulos españoles, lo que pone de manifiesto el papel del sector asegurador como inversor institucional y su contribución a la financiación de la economía nacional. El resto de la inversión se dirige mayoritariamente a países del entorno europeo, especialmente a la zona euro. De hecho, cerca del 90% del total invertido por las entidades españolas se concentra en activos emitidos en países de la Unión Económica y Monetaria, lo que limita la exposición a riesgos cambiarios y favorece la coherencia con la denominación en euros de la mayor parte de los pasivos.
Por asignación de activos, el 66,2% de la cartera del sector asegurador español se concentró en renta fija directa, en concreto se invirtieron 227.182 millones de euros, mostrando así la orientación prudente del sector, alineada con sus compromisos a largo plazo y los requisitos regulatorios en materia de solvencia. En concreto, el efectivo y los depósitos representaron el 3,6% del total, mientras que la deuda pública constituyó la principal categoría con un 46,3%, seguida de la deuda corporativa, que alcanzó el 19,9%.
Por su parte, los activos considerados de mayor riesgo presentaron un peso más limitado, aunque significativo, reflejando una estrategia de diversificación que busca mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo sin comprometer la estabilidad global del balance. Así, la inversión en renta variable directa supuso el 7,7% del total, con un volumen total invertido que ascendió a 26.501 millones de euros, que se dirigió mayoritariamente hacia el sector financiero y asegurador.
Las instituciones de inversión colectiva (IICs) alcanzaron el 13% del conjunto de la cartera de inversiones del sector con un volumen de 44.754 millones de euros invertidos, configurándose como vía eficiente de gestión y optimización del binomio rentabilidad-riesgo.
Asimismo, la inversión directa en activos inmobiliarios alcanzó los 10.933 millones de euros, lo que representa el 3,2% del total de las inversiones. Este peso limitado responde, en gran medida, a las características propias de este tipo de activo, si bien continúa desempeñando un papel relevante como instrumento de diversificación y generación de rentas estables a largo plazo.
El sector asegurador español, uno de los más conservadores de Europa
Si comparamos esta radiografía del sector asegurador por geografías, el peso de las inversiones aseguradoras en España, en relación con el PIB, se situó por debajo del promedio europeo, evidenciando un menor grado de desarrollo del sector frente a la UE-27. Además, el español se muestra como uno de los más conservadores, con un 74,4% de sus inversiones concentradas en renta fija dentro del negocio tradicional.
Por otra parte, los resultados del estudio muestran que la inflación persistente y los rebrotes inflacionarios como consecuencia de las tensiones geopolíticas se consolidan como las principales preocupaciones del sector, pues considera que podrían erosionar el valor de las carteras. Por todo ello, afronta 2026 con cautela y sigue apostando por mantener estable el riesgo en sus inversiones ante un entorno todavía incierto, con una estrategia predominantemente continuista, combinada con una reasignación selectiva hacia aquellos segmentos que ofrecen un mejor binomio rentabilidad-riesgo en el contexto actual. De este modo, asegura que basará sus decisiones de inversión en el entorno macrofinanciero, con los tipos de interés y la rentabilidad de activos como factores clave.
Riesgos que más preocupan
La encuesta resalta los riesgos macroeconómicos geopolíticos como la mayor preocupación para las entidades aseguradoras; destacando entre ellos la inflación con un 63% de las respuestas, las tensiones geopolíticas (60,9%) e incertidumbre de la política monetaria (43,5%). Se observa también una preocupación significativa por los riesgos de crédito (39,1%); y el deterioro macroeconómico en Europa (32,%) y -en menor medida- Estados Unidos (17,4%).
Asignación de Activos para 2026
Así, respecto a sus previsiones de asignación durante 2026, se observa un claro protagonismo de la deuda pública europea (neto +24,4%) y, en menor medida, la española (neto +13,3%). En crédito, el comportamiento es más heterogéneo. Se aprecia una cierta inclinación hacia el crédito investment grade, especialmente en Europa, mientras que el segmento high yield presenta saldos netos negativos, reflejando una mayor cautela ante el riesgo crediticio. En renta variable, destaca una mayor predisposición a incrementar la exposición a Europa (neto +17,8%), frente a un posicionamiento más moderado en Estados Unidos y mercados emergentes. Además, se observa un cierto interés por estrategias de estilo value frente a growth.
Un elemento especialmente relevante es el fuerte impulso de los activos sostenibles. Los green bonds presentan el mayor saldo neto de toda la muestra (+31,1%). Este resultado es coherente con la importancia creciente de los factores ESG y refleja su progresiva integración en las carteras del sector asegurador. Hasta ahora, integra ampliamente los criterios ESG en su estrategia de inversión, pero estos actúan como factor complementario y no determinante. Solo una de cada cuatro entidades está aplicando principios de inversión vinculados a Net Zero para alcanzar la neutralidad de emisiones en 2050 y contribuir a la lucha contra el cambio climático.
Por otro lado, los activos alternativos muestran un desarrollo desigual. Infraestructuras destaca con un saldo positivo significativo (+17,8%), consolidándose como una clase de activo atractiva por su perfil de rentabilidad estable y a largo plazo. En cambio, otras estrategias alternativas más complejas (como estrategias M&A, event driven, L/S crédito y L/S RV) tienen una penetración muy limitada, lo que evidencia que siguen siendo nichos poco desarrollados dentro del sector.
Mayor uso de Fondos y ETF en 2026, con un enfoque prudente
Asimismo, el análisis de las intenciones de inversión en fondos y ETF para este año refuerza la visión de que el sector asegurador mantiene un enfoque prudente, con la utilización de vehículos de inversión colectiva como herramientas de diversificación y acceso eficiente a varios mercados.
Destaca el mayor dinamismo de fondos de inversión de renta variable, que presentan el saldo neto positivo más elevado (+20,5%), lo que sugiere que las entidades incrementarán su exposición a este activo. Por su parte, los fondos de infraestructuras (+17,8%) y, en menor medida, los de private debt (+8,9%) y private equity (+4,5%), muestran una tendencia positiva, en línea con el interés por los activos alternativos con perfiles de rentabilidad estables y a largo plazo. El uso de fondos en estos segmentos facilita el acceso a mercados menos líquidos o de mayor complejidad operativa. En renta fija, los fondos presentan un comportamiento más moderado (neto +4,4%), reflejando que, aunque siguen siendo un componente importante, el grueso de la exposición a este activo continúa realizándose de forma directa.
En cuanto a los ETF, su utilización sigue siendo moderada dentro del sector asegurador español, si bien los ETFs de renta variable presentan un saldo positivo (6,7%), el elevado porcentaje de entidades que no invierte en estos instrumentos pone de manifiesto que su adopción aún es incipiente.
Activos alternativos
En términos generales, la exposición del sector asegurador todavía es reducida. En 2025, el 37,8% de las entidades se sitúan por debajo del 3% de inversión en alternativos, aunque se aprecian señales de avance progresivo, ya que aumenta el peso de las entidades que prevén situarse en el rango del 5 al 10% (se pasa del 13,3% al 15,6%).
Los principales obstáculos señalados serían la limitada liquidez (58,7%), su elevado consumo de capital (45,7%), así como las exigencias de gobernanza y control de riesgos (32,6%).
Titulizaciones y Solvencia II
En el estudio, preguntadas por titulizaciones, la mayoría de las entidades (58,7%) respondió que no prevé modificar su política de inversión en titulizaciones, sugiriendo que la reducción de los requisitos de capital tras la modificación de Solvencia II, no resulta suficiente para provocar una reorientación significativa de las carteras. Sin embargo, un 15,2% de entidades lo están evaluando, y un 10,9% prevé aumentos moderados.
Externalización
El 58,7% de entidades mantiene un modelo de gestión interno, dominando así la gestión in house asociada a consideraciones de control, gobernanza y alineación con estratégicas propias; mientras que un 41,3% externalizan total o parcialmente la gestión de su cartera. Esta externalización viene motivada principalmente por la búsqueda de capacidades técnicas y conocimiento especializado, más que por ahorro de costes.
Dicha externalización es por tanto selectiva, y se concentra en activos complejos, donde aporta mayor valor añadido; especialmente en renta variable internacional, crédito y activos alternativos.
Inteligencia Artificial
Los resultados sobre la Inteligencia Artificial muestran que su adopción en gestión y análisis de inversiones se encuentra todavía en una fase incipiente, aunque con claro potencial de expansión. Solo un 23,9% utiliza la IA en este ámbito. Pero existe un interés significativo para un 45,7% que considera su incorporación, lo que podría traducirse en una expansión relevante en los próximos años a medida que maduren las capacidades tecnológicas. En cambio, la adopción de la IA se centra a día de hoy en el análisis y extracción de datos, y en la automatización del reporting.
Entre las principales barreras al uso de la IA destacan los riesgos de privacidad y seguridad (44,4%); el riesgo reputacional (42,2%) y la calidad y disponibilidad de los datos (40%).
Berkshire Hathaway HomeServices Spain (BHHS Spain) está impulsando su división de Capital Markets para capturar la ola de inversión internacional en España más importante de los últimos diez años. Según explica, la firma inmobiliaria referente en el segmento residencial de lujo, con el respaldo de la red internacional de Berkshire Hathaway, está desplegando a nivel nacional su capacidad de intermediación en suelos y edificaciones para usos de Hospitality y residencial, ante el creciente flujo de capital institucional extranjero hacia el mercado español.
En concreto, el interés inversor internacional por España se mantiene sólido pese a la incertidumbre geopolítica global, con una demanda sostenida hacia activos prime en los principales mercados urbanos. Madrid atrae de forma creciente capital procedente de Latinoamérica y Estados Unidos, un flujo en el que BHHS Spain, por su vinculación directa a la red Berkshire Hathaway, actúa como interlocutor natural.
Barcelona, por su parte, concentra una actividad inversora significativa en el segmento hotelero y de oficinas ESG, con protagonismo de operaciones europeas. Y Málaga emerge como tercer mercado de referencia para el capital foráneo, impulsado por la demanda internacional de residencial prime y por un perfil de comprador extranjero que consolidan a la provincia como la más demandada entre los HNWI (Individuos de Alto Patrimonio Neto).
En este contexto, David Rosel Escoda, Director de BHHS Hathaway Barcelona, y Jordi Sastre Bofill, adjunto de dirección, están liderando el plan de desarrollo de esta línea de negocio a nivel nacional, con el objetivo de alcanzar un crecimiento del 20% este año, potenciando las sinergias entre las oficinas locales y la matriz internacional.
“España vive un ciclo inversor excepcional y el capital internacional necesita un partner local con capacidad de operar en todo el territorio y con el respaldo de una red global de primer nivel. Nuestra posición dentro de la red Berkshire Hathaway, creada por Warren Buffett, nos permite acceder a flujos de inversión que otras firmas locales no alcanzan, y trasladar esas oportunidades a activos concretos en España. Vemos como los fondos de inversión extranjeros valoran de forma decisiva contar un partner local estratégico, con una sólida trayectoria”, señala Bruno Rabassa, CEO de BHHS Spain.
Asimismo, tal como explica David Rosel Escoda, Director de BHHS Hathaway Barcelona: “Nuestro objetivo es seguir creciendo y consolidar la división de Capital Markets como una referencia del sector, aportando valor a las compañías, inversores y profesionales. España se ha afianzado como un destino muy seguro de inversión, especialmente para el capital estadounidense e hispanoamericano, con precios más competitivos que otros países de nuestro entorno, lo cual nos brinda importantes posibilidades gracias a nuestras sinergias con nuestra red de oficinas”.
Foto cedidaJesús García-Quilez, CEO y Founding Partner de Qasioun Partners; y Baihas Baghdadi, fundador y Executive Chairman de Baghdadi Capital
BaghdadiCapital, family office global e independiente especializado en corporate and investment banking, ha anunciado la incorporación de Qasioun Partners, nueva firma especializada en Advisory Finance and Investment Banking, que se integra en el grupo con estructura de capital propia.
La firma tiene su origen en la práctica de advisory finance que el equipo fundador desarrolló durante más de siete años dentro de una multinacional norteamericana líder en servicios profesionales, de la que se separa a través de una operación de carve out. La integración suma equipo, actividad y base de clientes, lo que permite a la firma operar desde el inicio con continuidad y plena capacidad de ejecución.
La firma está formada por un equipo de financieros industriales, con perfil técnico y amplia experiencia en la estructuración y ejecución de operaciones complejas, más de 25 años de experiencia en mercados financieros internacionales, un track record superior a 30.000 millones en fundraising y más de 2.000 millones en transacciones en curso. Su propuesta de valor se centra en estructurar soluciones a medida en toda la estructura de capital de una compañía, con experiencia en deuda corporativa, project finance, equity, M&A, platform finance, working capital y avales. Qasioun Partners centrará su actividad en infraestructura, energía y tecnología, con especial foco en nuevas tecnologías y proyectos de elevada complejidad técnica y financiera.
“Qasioun Partners nace con la vocación de aportar experiencia, especialización y capacidad real de ejecución en operaciones complejas”, ha señalado Jesús García-Quilez, CEO y Founding Partner de Qasioun Partners.
Un paso más en la evolución de Baghdadi Capital
La incorporación de Qasioun Partners supone un nuevo avance en la consolidación de Baghdadi Capital como grupo financiero independiente, al reforzar su capacidad para acompañar a las empresas con una propuesta más amplia y especializada en áreas de alto valor añadido dentro del corporate and investment banking.
La operación se enmarca en la transformación del grupo hacia una plataforma financiera cada vez más completa, con capacidad para combinar advisory especializado con el desarrollo progresivo de soluciones de funding propio. Qasioun Partners contribuirá así al crecimiento estratégico de Baghdadi Capital y al fortalecimiento de una propuesta de valor diferencial, basada en la especialización, la independencia y la experiencia de ejecución.
“La incorporación de Qasioun Partners encaja plenamente en nuestra visión de seguir construyendo una plataforma financiera independiente, especializada y con vocación de largo plazo. Sumamos un equipo con una trayectoria muy sólida, gran capacidad de ejecución y una propuesta diferencial que refuerza nuestro acompañamiento a las empresas en operaciones estratégicas desde una lógica más integral”, señala Baihas Baghdadi, fundador y Executive Chairman de Baghdadi Capital.
Previsiones de crecimiento
Qasioun Partners inicia esta nueva etapa con un ambicioso plan de crecimiento, que contempla duplicarsu tamaño y facturación en un máximo de dos años, ampliar progresivamente su equipo y seguir desarrollando nuevas soluciones financieras en segmentos que demandan mayor especialización, flexibilidad y sofisticación técnica. Dentro de esa hoja de ruta, la firma avanzará también en su capacidad de articular soluciones de financiación propias, contribuyendo al fortalecimiento del brazo financiero del grupo.
El próximo 26 de mayo a las 09:00 horas, Invesco ETF celebrará un desayuno exclusivo para inversores profesionales en España en su oficina de Madrid, situada en la Calle Goya, 6, 3ª planta. El encuentro pondrá el foco en algunas de las principales tendencias temáticas que están ganando protagonismo en los mercados y en las estrategias de inversión cotizada.
La sesión contará con la participación como ponente principal de Laura Galvagni, Senior ETF Product Strategist ETF & Indexed Strategies de Londres, quien ofrecerá una visión especializada sobre distintas temáticas de inversión con potencial de crecimiento y creciente interés entre los inversores institucionales y profesionales.
Durante el desayuno, se analizarán oportunidades vinculadas a sectores y megatendencias como blockchain, las energías limpias —incluyendo segmentos como solar, hidrógeno y eólica—, biotecnología, MLPs (Master Limited Partnerships), defensa, ciberseguridad e inteligencia artificial (IA).
El encuentro busca ofrecer a los asistentes una actualización sobre aquellas áreas que están transformando el panorama económico y empresarial global, así como sobre el papel que los ETF temáticos pueden desempeñar en la construcción de carteras diversificadas y adaptadas a las nuevas dinámicas de mercado.
El desayuno tendrá lugar en formato presencial en las oficinas de Invesco en Madrid y estará dirigido exclusivamente a inversores profesionales en España.
Los interesados en asistir podrán formalizar su inscripción a través del correo electrónico invescoetf@invesco.com.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha publicado la Guía titulada “Finfluencers: cómo actuar con responsabilidad” y una infografía que recoge los conceptos clave y los 4 consejos más relevantes de la guía. Los documentos buscan ayudar a los influencers que hablan sobre inversión y mercados financieros a entender los requisitos normativos para las distintas actuaciones que lleven a cabo.
En ambos documentos se explican las diferencias entre los distintos tipos de publicaciones que pueden hacer estos creadores de contenidos, que están sujetas a regulación:
Una recomendación de inversión es toda información destinada al público en la que se sugiera una estrategia de inversión, de forma explícita o implícita, en relación con uno o varios instrumentos financieros o con sus emisores. Opiniones publicadas en redes sociales por expertos en el sector financiero (aunque no sean profesionales) pueden constituir recomendaciones de inversión. Están sujetas a requisitos en la legislación de la Unión Europea para que las recomendaciones se presenten de manera objetiva y se desvelen posibles conflictos de interés.
El asesoramiento personalizado consiste en emitir recomendaciones sobre instrumentos financieros que se trasladan a una persona concreta; es decir, no se difunden al público en general. Este servicio de inversión está sujeto a un régimen legal específico y la persona que lo presta debe obtener previamente una autorización.
Ambos tipos de contenidos (el de recomendaciones de inversión y el de asesoramiento personalizado) son supervisados por la CNMV. Los nuevos documentos explican además las pautas a seguir en la promoción de productos y servicios financieros y al hablar de criptoactivos, entre otros temas.
Los cuatro consejos para «finfluencers»
Cumple las normas si haces recomendaciones de inversión dirigidas al público en general.
No puedes hacer asesoramiento personalizado sin autorización.
Entiende los productos o servicios financieros que promocionas.
Sé prudente al hablar de criptoactivos.
La actividad de los finfluencers también incluye la difusión de contenidos divulgativos relacionados con la educación financiera o la actualidad. En caso de dudas se recomienda contactar con la CNMV.
Dos decisiones del Banco Central Europeo, operativas entre marzo y septiembre de 2026, ponen dinero soberano en la liquidación de activos tokenizados. El efecto alcanza la financiación, la liquidez y la demanda institucional de cualquier fondo que opere en euros.
La pieza que faltaba
Durante años, la tokenización de fondos resolvía correctamente la capa de activos. Fondos monetarios, crédito privado y bonos se emitían y transferían sobre infraestructuras DLT con ventajas documentadas: registro programable, automatización de eventos corporativos, transferibilidad continua. Un avance real que dejaba sin resolver la parte más importante.
Cerrar una operación tokenizada en stablecoins privadas o depósitos bancarios digitales introduce riesgo de crédito en la liquidación. Esa diferencia, que parece técnica, tiene consecuencias directas sobre tres variables que condicionan la economía de un fondo: la elegibilidad del activo como colateral, su capacidad de financiación en operaciones de repo y su acceso a mandatos institucionales con restricciones regulatorias de liquidez.
Sin dinero soberano cerrando la operación, el activo tokenizado y el no tokenizado compartían la misma categoría financiera: misma elegibilidad como colateral, mismo coste de financiación, mismo acceso a mandatos institucionales. Hasta septiembre de 2026.
Dos fechas, un mecanismo
30 marzo 2026: El BCE acepta activos tokenizados emitidos por Depositarios Centrales de Valores (DCVs) regulados (Euroclear, Clearstream, Iberclear) como colateral en operaciones de crédito del Eurosistema.
Septiembre 2026: Pontes entra en producción. Las plataformas DLT quedan conectadas con TARGET y habilitan liquidación en euros de banco central para operaciones tokenizadas en el perímetro europeo.
Las dos medidas son interdependientes. La elegibilidad como colateral BCE sin liquidación soberana deja el riesgo de crédito intacto en la pata de liquidación. La liquidación soberana sin colateral elegible no accede al crédito del Eurosistema. El mecanismo solo produce su efecto cuando ambas capas están activas: el fondo emite participaciones tokenizadas a través de un DCV regulado; esas participaciones son colateral elegible BCE desde marzo; cuando el banco custodio del inversor necesita liquidez intradía, las utiliza en una operación Pontes y obtiene euros de banco central el mismo día.
La distinción que importa no es simplemente entre fondos tokenizados y no tokenizados. A partir de septiembre, dentro de los fondos tokenizados habrá dos categorías: los que emitan participaciones a través de DCVs regulados y liquiden en dinero soberano vía Pontes, elegibles como colateral BCE, y los que sigan liquidando en stablecoins privadas, que no lo serán. La liquidación soberana será lo que determine el coste de financiación y el universo de inversores que puede acceder al fondo.
Cuatro líneas que mueven el margen
El efecto es medible y se concentra en cuatro líneas concretas que afectan a resultados.
La primera es el coste de financiación: un fondo de 500 millones de euros con colateral elegible puede financiarse 50–150 pb más barato en el mercado repo, lo que equivale a entre 500.000€ y 1.500.000€ anuales directos a resultados con una movilización del 20% de la cartera. La segunda son los ingresos por préstamo de valores: las participaciones tokenizadas son colateralizables mediante contratos inteligentes, y BCG cuantifica 12.000 millones de euros anuales desbloqueados globalmente por esta vía, inaccesibles para fondos no tokenizados.
La tercera es la reducción de costes operativos: la tokenización reduce el 23% de los costes administrativos —registro, agente de transferencias, distribución e informes—, lo que en un fondo de 1.000 millones de euros con un ratio sobre gastos totales de 50 pb equivale a 1.150.000€ anuales de ahorro. La cuarta afecta a la base inversora: fondos de pensiones y aseguradoras con límites de iliquidez en sus mandatos quedan hoy estructuralmente fuera de amplias categorías de activos alternativos. La liquidación soberana hace ese capital accesible.
El capital que la iliquidez frena
Los fondos de pensiones y aseguradoras europeas gestionan aproximadamente 12,2 billones de euros en activos y ya destinan parte de ellos a activos alternativos. El freno no es el acceso sino el umbral: sus mandatos establecen límites de iliquidez que encarecen regulatoriamente la exposición a private equity, crédito privado y real estate más allá de cierto punto, incluso cuando el activo es atractivo.
Un fondo tokenizado con liquidación Pontes no es un activo plenamente líquido. Pero el banco custodio puede proveer liquidez intradía en euros de banco central contra el token, lo que lo separa estructuralmente de un fondo cerrado con ventanas de reembolso trimestrales. Si el tratamiento regulatorio bajo Solvencia II evoluciona en consecuencia, una demanda institucional, que hoy opera por debajo de su potencial, puede desplegarse.
Una cadena más corta
La liquidación atómica DvP (Delivery vs Payment) garantiza el intercambio simultáneo de activos y pago: si una parte falla, la operación se revierte. Al eliminar la ventana de 48 horas entre ejecución y liquidación, desaparece el riesgo de contraparte que justificaba la existencia de la cámara de compensación. La reconciliación post-trade desaparece también, ya que un registro único compartido no necesita conciliarse con libros separados. El depositario central de valores pierde su función como árbitro de la propiedad y pasa a ser un nodo más en la red. El custodio tradicional pierde parte de sus funciones, absorbidas por la infraestructura on-chain. Las gestoras de fondos, que operan directamente sobre el registro compartido, capturan el ahorro generado por la eliminación de intermediarios y lo pueden trasladar a una estructura de costes más competitiva para el inversor.
En qué fondos impacta primero
Los fondos monetarios son el caso de uso más inmediato. BlackRock BUIDL ha alcanzado unos 2.500 millones de dólares en AUM (mayo 2026) y opera como colateral en múltiples protocolos. Franklin Templeton FOBXXfue el primer fondo registrado en EE.UU. sobre blockchain. Ambos funcionan fuera del modo piloto, pero sin liquidación en euros de banco central. Pontes añade esa capa para el perímetro europeo.
El crédito privado concentra el mayor potencial de transformación estructural. Con liquidación soberana y colateral BCE elegible, compite en accesibilidad institucional con los bonos investment grade. Apollo tokenizó participaciones en seis redes blockchain; el paso siguiente, para el mercado europeo, es que esas participaciones sean colateral BCE.
En real estate, Deloitte proyectó en abril de 2025 que el mercado tokenizado alcanzará 4 billones de dólares para 2035 (CAGR del 27%), de los cuales 1 billón de dólares corresponderá a fondos inmobiliarios privados. Una proyección que fue construida antes del efecto colateral del BCE. Para UCITS, unos 17 billones de euros bajo gestión en Europa, una migración del 5% supone 850.000 millones en activos tokenizados.
Las stablecoins después de Pontes
Un gestor de fondos con estrategia global va a necesitar Pontes para liquidar en Europa y stablecoins en dólares para operar fuera de ella. Son instrumentos distintos para mercados distintos. En mercados mayoristas europeos, las stablecoins privadas actuaban como proxy del dinero soberano porque no existía alternativa para liquidar la pata de efectivo de operaciones tokenizadas. Una vez que Pontes provea esa alternativa, usarlas pasa a ser subóptimo en riesgo y en elegibilidad regulatoria. MiCA refuerza esa lógica con un límite operativo de 200 millones de euros al día para stablecoins no denominadas en euros, una barrera efectiva para su uso institucional a escala.
Fuera de ese perímetro, las stablecoins son infraestructura de facto. Procesaron $33 billones en volumen en 2025, superando el anual de Visa, y cubren pagos transfronterizos, mercados emergentes y liquidez programable global, donde Pontes, una infraestructura de liquidación mayorista en euros, no opera.
El espacio sin propietario claro es la liquidez en euros on-chain para usos no estrictamente mayoristas. Las stablecoins en euros apenas superan los 350 millones de capitalización mientras el 99% del mercado global está denominado en dólares. En ese hueco, Qivalis, el consorcio de doce bancos europeos con ING, UniCredit, CaixaBank y BNP Paribas entre ellos, prevé emitir la primera stablecoin en euros bajo MiCA en la segunda mitad de 2026. Société Générale Forge ya opera en Stellar. DWS trabaja en una alternativa institucional propia. El consorcio que lo consiga habrá ganado cuota de mercado y habrá fijado el estándar sobre el que se distribuyen fondos en euros.
El sistema que emerge no es homogéneo. Las stablecoins en dólares dominan los flujos globales y los mercados cripto nativos. Las stablecoins y depósitos tokenizados en euros (Qivalis y sus competidores) aspiran a cubrir la liquidación institucional y la tesorería en el perímetro europeo. Y sobre todo ello, el BCE construye la capa soberana en dos tiempos: Pontes desde septiembre de 2026 para la liquidación mayorista inmediata, y Appia, la hoja de ruta estratégica publicada en marzo de 2026 para diseñar el ecosistema financiero mayorista tokenizado europeo completo, con horizonte en 2028.
La ventana
El mercado de activos tokenizados alcanzó $19,3B a cierre de Q1 2026, un 256,7% de crecimiento en quince meses desde los $5,4B de inicio de 2025. A principios de mayo de 2026, el total supera los $20B. Las proyecciones de BCG/Ripple sitúan el mercado entre $12,5B y $23,4B para 2033 (escenario central: $18,9B); McKinsey estima entre $2B y $4B para 2030. Ambas fueron construidas antes del efecto del colateral BCE y ninguna incorpora el impacto de Pontes.
Septiembre de 2026 pone precio a una decisión que ya está tomada. Desde entonces, dos fondos aparentemente similares pueden tener costes de financiación distintos, acceso a inversores distinto y perfil de liquidez distinto. Por un lado los tokenizados con liquidación soberana, por otro, todos los demás. La distancia se abre despacio, pero se abre.
El BCE ha diseñado los raíles mientras otros bancos centrales miran con atención. La ventaja es europea, por ahora. El ritmo lo decide la industria de fondos.
Tribuna de Ángela Álvarez, Fundadora & CEO de Aglaia Capital & Action Monkey.
El euro ha recuperado gran parte de la fuerte corrección registrada al inicio de la guerra en Oriente Medio. A pesar de su reciente repunte, el potencial alcista a corto plazo parece limitado. Dado que el mercado ya descuenta dos subidas adicionales del BCE hasta finales de año y que el ciclo económico estadounidense se ha mantenido resiliente, vemos menos margen para que los diferenciales de tipos sigan apoyando al euro. Además, los vientos macroeconómicos en contra persisten, y el estímulo fiscal alemán probablemente no genere un impulso significativo.
Sin embargo, como destacamos en nuestro primer análisis, es probable que el conflicto con Irán continúe desescalando. Esto debería mejorar el apetito por riesgo y permitir que el EURUSD avance gradualmente hacia la zona de 1,20.
El euro ha atravesado un periodo bastante turbulento en los últimos cuatro meses. En enero, la moneda única se apreció en medio de temores sobre la independencia de la Reserva Federal y las amenazas del presidente Trump de tomar el control de Groenlandia por la fuerza militar, pero posteriormente retrocedió a medida que los datos macroeconómicos de la eurozona empezaron a decepcionar. Con el inicio de la guerra en Oriente Medio en marzo, el euro sufrió una corrección significativa debido al repunte del precio del petróleo (Gráfico 1). Como señalamos en marzo, este shock se tradujo en un deterioro notable de los términos de intercambio de la zona euro, dada su fuerte dependencia de las importaciones energéticas. Tras la reciente desescalada del conflicto, el euro ha recuperado terreno frente al dólar, aunque sigue mostrando debilidad frente al dólar australiano y la corona noruega (Gráfico 2).
Dado el impacto que un periodo prolongado de precios elevados de la energía tiene sobre las perspectivas de inflación global, el mercado de divisas ha vuelto a centrar su atención en los tipos de interés. Aunque las expectativas de tipos han aumentado en todas las economías del G10, existe una dispersión considerable en cuanto al grado de ajuste (Gráfico 3), lo que sitúa al dólar estadounidense en una posición relativa menos favorable frente al euro (y otras divisas del G10). Esto ha permitido que el euro se proteja en gran medida del lastre sobre el crecimiento derivado de unos precios de la energía más altos. De hecho, los movimientos relativos en los rendimientos a corto plazo de los Bunds y los Treasuries muestran que el reciente repunte del EURUSD está ampliamente en línea con la evolución del frente de tipos de interés (Gráfico 4).
Por ahora, esto sugiere que el euro tiene un margen limitado para seguir apreciándose desde los niveles actuales. Para los próximos doce meses, el mercado ya descuenta 60 pb de subidas de tipos en la eurozona, lo que coincide en gran medida con las dos subidas que esperamos para 2026. Por tanto, consideramos poco probable que las expectativas de tipos en la eurozona aumenten desde aquí.
Del mismo modo, el euro se beneficiaría de una caída en las expectativas de tipos en Estados Unidos, pero los datos macro recientes dificultan que la Reserva Federal adopte una postura más dovish. La inflación del IPC se mantiene en torno al 3%, y el mercado laboral sigue sólido, con una tasa de desempleo cercana al 4%. Y aunque la confianza del consumidor ha caído a niveles muy bajos, las ventas minoristas continúan mostrando fortaleza.
Al inicio del año, esperábamos que el desembolso del paquete de estímulo fiscal alemán destinado a proyectos de defensa e infraestructuras impulsara de forma visible el dinamismo macroeconómico de la eurozona. Sin embargo, ahora somos menos proclives a pensar que el gasto fiscal ayudará al euro a apreciarse significativamente desde los niveles actuales. Los indicadores macro de la eurozona probablemente seguirán siendo débiles en el corto plazo, reflejando los vientos en contra procedentes del encarecimiento energético. No obstante, es probable que los mercados pasen por alto estos datos, dada la naturaleza tan cambiante del entorno actual.
Un modelo de valor razonable a corto plazo —que utiliza como variables explicativas el diferencial entre los rendimientos a 2 años de los Bunds alemanes y los Treasuries estadounidenses, la renta variable estadounidense (como medida del apetito por riesgo) y el precio del Brent— sugiere que el EURUSD está, en líneas generales, correctamente valorado (Gráfico 5). Por último, los risk reversals indican que el mercado espera que el euro cotice en un rango relativamente estrecho en los próximos meses, aunque debería apreciarse frente a la mayoría de las divisas menores del G10 (Gráfico 6). Aun así, una mejora del sentimiento de riesgo derivada de la disminución de las tensiones con Irán tiende a favorecer al euro, permitiendo que el EURUSD avance gradualmente hacia la zona de 1,20.
Tribuna de Claudio Wewel, estratega de divisas en J. Safra Sarasin Sustainable AM