Los ingresos procedentes de servicios tecnológicos y suscripciones registraron otro trimestre sólido, con un crecimiento del 13% en ingresos y un aumento del 15% interanual en el valor anual de los contratos (ACV, por sus siglas en inglés), lo que ayudó a impulsar los ingresos totales de la firma hasta los 7.100 millones de dólares durante el trimestre.
Como señaló Larry Fink, presidente y CEO de BlackRock, durante la presentación de resultados: “Somos el proveedor tecnológico que ayuda a los inversores, desde particulares hasta instituciones, a combinar de forma fluida los mercados públicos y privados dentro de sus carteras. BlackRock es al mismo tiempo un gestor líder de mercados públicos, una plataforma especializada en mercados privados y una compañía tecnológica global. Es un modelo diseñado para ofrecer un crecimiento sostenido”.
Destacando este impulso, Martin Small, director financiero (CFO) de BlackRock y responsable global de Estrategia Corporativa, afirmó: “Algunas de las fluctuaciones en los mercados privados y los cambios en el entorno regulatorio han sido verdaderos aceleradores para Preqin, eFront y Aladdin en general. La tecnología es el principal motor de la rentabilidad de las inversiones. Es el principal motor de la eficiencia operativa. Es el motor de una excelente experiencia para los clientes, y los clientes están invirtiendo más en tecnología”.
Los resultados reflejan la posición de Aladdin como una compañía tecnológica global, en un contexto en el que la transparencia, los datos y la analítica se vuelven cada vez más importantes para los inversores que construyen carteras combinando mercados públicos y privados.
La demanda de tecnología sigue impulsada por dos tendencias principales. La primera de ellas es que los clientes están consolidando sus proveedores tecnológicos y optando por menos plataformas integradas mientras que, por otro lado, está creciendo la demanda de transparencia y herramientas analíticas en los mercados privados.
Principales aspectos tecnológicos de los resultados del segundo trimestre de 2026
El ACV tecnológico aumentó un 15% interanual, mientras que los ingresos por servicios tecnológicos y suscripciones crecieron un 13% interanual, además, se espera que la tecnología y los mercados privados representen más del 30% de los ingresos de la firma en 2030.
Por otro lado, la inteligencia artificial (IA) se está integrando en todo Aladdin, y BlackRock está desarrollando nuevas herramientas de análisis y flujos de trabajo impulsadas por IA para ofrecer a los clientes una visión única y completa de los mercados públicos y privados.
Por último, el aumento de la demanda de transparencia en los mercados privados está acelerando la adopción de Preqin y eFront.
La Reserva Federal de EE.UU. (Fed) volverá a reunirse el próximo 29 de julio, en un contexto de mercado en el que, según los expertos de las firmas de inversión internacional, los motivos para un recorte en los tipos de interés parecen desvanecerse. En concreto, destacan que los informes de IPC e IPP de junio sorprendieron a la baja, lo que redujo el riesgo de una subida inminente por parte de la Fed y provocó una caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años.
“Los datos de inflación de junio supusieron un doble golpe favorable para el mercado. El IPC general cayó un 0,4% en tasa intermensual, reduciendo la tasa anual del 4,2% al 3,5%, mientras que la importante magnitud del IPC subyacente se mantuvo sin cambios en el mes y se moderó hasta el 2,6% interanual. El informe del IPP de hoy ha reforzado este mensaje al caer un 0,3% frente a las expectativas de una lectura plana, con el indicador subyacente también más débil de lo previsto. La energía fue un factor clave en ambas publicaciones, pero la moderación de los precios de consumo subyacentes y de los indicadores de precios de producción subyacentes sugiere que la mejora no se debió exclusivamente al petróleo”, explica Afonso Borges, analista de renta fija de Julius Baer.
Además, los expertos apuntan que la opinión del presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, de que la política monetaria está bien posicionada y que la inflación probablemente ha alcanzado su punto máximo refuerza la justificación para mantenerla sin cambios. Sin embargo, los mercados aún anticipan un posible endurecimiento monetario a finales de este año, y una posible resolución en el Estrecho de Ormuz que ofrece un catalizador desinflacionario adicional. Todo ello deja un escenario aún abierto para el debate.
Último dato de la inflación
En opinión de Martin Hochstein, economista sénior de Allianz Global Investors, la persistencia de la inflación, el cambio de las previsiones de la Fed y el enfoque que probablemente adoptará Kevin Warsh apuntan a un nuevo ciclo de endurecimiento monetario. “Nuestro escenario principal sobre la resiliencia de la economía mundial se mantiene sin cambios. No obstante, la inflación sigue situándose por encima de los niveles objetivo en la mayoría de las principales economías. Además, un repunte de la volatilidad en los mercados podría poner a prueba nuestro escenario central de una economía que se dobla, pero no se rompe”, explica
En este contexto, la gestora ha revisado sus previsiones para los tipos de interés en Estados Unidos, al considerar que ha cambiado el perfil de riesgos: si antes apuntaba a nuevas bajadas de tipos, ahora respalda la posibilidad de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario. Ahora esperamos que la Reserva Federal (Fed) suba su tipo de interés oficial en un total de 50 puntos básicos durante la segunda mitad del año.
“Hasta el momento, habíamos previsto que Kevin Warsh, nuevo presidente de la Fed, adoptaría un enfoque más gradual antes de iniciar las subidas de tipos. En un principio, nuestro escenario base contempla aumentos de tipos en septiembre y diciembre. No obstante, no descartamos que la Fed adelante parte del ciclo de endurecimiento, aunque vemos poco probable que las subidas se produzcan durante las reuniones de julio y septiembre. Los tres factores explican este cambio en nuestra valoración son una inflación persiste y no muestra señales de remitir; unas perspectivas de inflación de la Fed contrastan con su postura de política monetaria; y uno mercados que han malinterpretado el relevo al frente de la Fed”, sostiene Hochstein.
Factores inflacionistas
Un elemento siguen vigilando los expertos de las gestoras internacionales es el geopolítico. “Los riesgos macroeconómicos y geopolíticos siguen lastrando el sentimiento de los mercados a las puertas de la temporada de resultados. Las tensiones en Oriente Medio continúan sin resolverse. Sin embargo, los mercados parecen mostrarse menos sensibles a los acontecimientos en torno al estrecho de Ormuz que a comienzos de año”, reconoce Louise Dudley, gestora de renta variable global en Federated Hermes.
Según Sebastian Paris Horvitz, director de análisis de LBP AM, accionista mayoritario de LFDE, «la situación en el estrecho de Ormuz ha empeorado» y advierte de que «el cierre del estrecho de Ormuz pone en peligro el rebote de la actividad económica». Asimismo, destaca que la reducción de la circulación de petroleros ha impulsado de nuevo los precios del petróleo y del gas y señala que «un cierre prolongado del estrecho de Ormuz se traduciría en un encarecimiento mucho mayor».
En este contexto, apunta que «es preciso volver a contemplar un escenario desfavorable» y explica que el aumento de estos riesgos lastrará la confianza y el crecimiento económico. “Los sucesos en Oriente Medio restan fuerza a la idea de una salida rápida de la crisis y dificultan la interpretación de los datos macroeconómicos recientes. De hecho, las encuestas de coyuntura comenzaban a mostrar señales de recuperación económica en el momento en el que se reanudaron las hostilidades. En EE.UU., las cifras de inflación del mes de junio fueron bastante tranquilizadoras, pero la tendencia de desaceleración podría verse amenazada si el mercado de la energía no se relaja. La inflación general en tasa interanual descendió hasta el 3,5 %, frente al 4,2 % de mayo”, reconoce Horvitz.
El pulso de la Fed
Para Tiffany Wilding, economista de PIMCO, las recientes declaraciones de los responsables de la Fed sugieren que «los responsables de política monetaria están preparando cada vez más a los mercados para la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la política monetaria si la inflación no se modera como se espera».
“En un sentido más amplio, las comunicaciones de la Fed han cambiado recientemente para enfatizar la importancia de mantener firmemente ancladas las expectativas de inflación frente a las perturbaciones de oferta. En su comparecencia ante el Congreso, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, reiteró el firme compromiso del banco central con el restablecimiento de la estabilidad de precios y sostuvo que, a pesar de un informe de inflación de junio más moderado, el objetivo de inflación de la Fed aún no se ha alcanzado”, recuerda la experta.
No obstante, la economista de PIMCO mantiene que «seguimos esperando que la inflación se modere durante la segunda mitad del año y que la Fed mantenga los tipos sin cambios». En este sentido, recuerda que «esto no es 2022», ya que «los mercados laborales ya no están generando el mismo grado de presiones inflacionistas, la política fiscal es mucho menos expansiva y, algo fundamental para los inversores en renta fija, las rentabilidades reales ya son sustancialmente más elevadas».
Desde Julius Baer, Borges sostiene que la estructura de toma de decisiones de la Fed seguirá limitando la capacidad de Kevin Warsh para modificar sustancialmente la política monetaria. “El Comité reafirmó su compromiso con un marco de reservas amplias, mientras que las directrices de Waller y Williams de esta semana demuestran que las prioridades de la Fed siguen vigentes. Ante el escaso apoyo del Comité a una reducción drástica de la transparencia o a un balance estructuralmentemenor, prevemos que la Fed liderada por Warsh representará una evolución respecto a la de Powell, más que una revolución”, añade.
La reactivación del bloqueo naval y la repentina escalada de la tensión militar en el estrecho de Ormuz han quebrado las expectativas de un acuerdo a corto plazo con Irán, sacudiendo de inmediato a los mercados financieros e institucionales. Según el último informe Middle East Weekly Tracker publicado por Natixis Corporate and Investment Banking (CIB) y firmado por los economistas Alicia García Herrero y Jeremy Ji, el repunte del riesgo de guerra ya se está traduciendo en una fuerte presión al alza sobre el petróleo, pérdidas generalizadas en la renta variable del Golfo y un encarecimiento de las primas de riesgo soberanas.
Impacto en renta variable y flujos de inversión institucionales
Las bolsas del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han reaccionado a la baja ante el regreso de la incertidumbre geopolítica. Particularmente, la renta variable de Dubái ha registrado una caída de alrededor del 1,5% en la semana previa al 15 de julio, penalizada por su elevada exposición comercial, turística y financiera a las disrupciones físicas del estrecho.
Asimismo, el informe de Natixis CIB constata un cambio de tendencia perjudicial en el comportamiento del capital transfronterizo. Esto es lo que dicen en su informe: «Los flujos extranjeros se mantuvieron ligeramente negativos, con una salida neta de 11 millones de dólares de los mercados de valores de Dubái y Arabia Saudí la semana pasada. Con el bloqueo de vuelta, es más probable que estas salidas de capital sigan aumentando en lugar de revertirse».
El crudo a 85 dólares y tensión en los mercados de crédito (CDS)
La parálisis de esta vía marítima clave para el comercio internacional ha impulsado con fuerza las materias primas. Los contratos de futuros del crudo Brent escalaron hasta los 85 dólares por barril el pasado 16 de julio, reaccionando al restablecimiento del bloqueo de los puertos iraníes por parte de la armada estadounidense y al cierre de Ormuz decretado por la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC).
En el mercado de renta fija y derivados de crédito, los diferenciales de los CDS (Credit Default Swaps) a 5 años de los países del CCG se han ampliado de forma notable. Los analistas de la entidad francesa destacan que Baréin continúa siendo el soberano que se está reajustando con mayor rapidez al alza (encareciendo su coste de cobertura contra el impago), debido a su condición de anfitrión de bases estadounidenses, lo que le expone directamente a absorber las represalias de Irán.
Gráfico sacado del Informe de Natixis. Fuente: Natixis, Bloomberg y LSEG
Colapso de la actividad en la economía real
El impacto físico del conflicto ya es plenamente cuantificable en los datos de transporte de mercancías recopilados por Natixis. El tráfico diario de buques por el estrecho de Ormuz ha sufrido un severo colapso, desplomándose a tan solo 12 barcos comerciales el pasado 13 de julio, frente a los 25 registrados apenas una semana antes. Por el contrario, los vuelos programados y monitorizados en los aeropuertos de Dubái y Doha muestran variaciones mínimas, lo que confirma que, por ahora, el daño económico directo se mantiene concentrado de manera casi exclusiva en el transporte marítimo.
El informe detalla una sucesión de eventos críticos ocurridos entre el 11 y el 16 de julio de 2026, que incluyen ataques directos a petroleros de los Emiratos Árabes Unidos y bombardeos selectivos de las fuerzas aliadas. Para la firma, la resistencia política a retirar tropas de zonas en conflicto y la falta de consenso sobre el control de las rutas de navegación mantendrán completamente bloqueado cualquier acuerdo definitivo a corto plazo, dibujando un mapa de volatilidad que los gestores de fondos globales e inversores de mercados emergentes deberán vigilar de cerca en las próximas semanas.
Gráfico sacado del Informe de Natixis. Fuente: Natixis
Spain Sotheby’s International Realty anuncia el lanzamiento oficial de su nueva División de Capital Markets, una unidad estratégica especializada en la intermediación y asesoramiento de activos inmobiliarios de inversión de alto valor y operaciones corporativas complejas.
Con esta nueva división, la compañía da un paso decisivo en su evolución y consolida su posicionamiento como uno de los actores más relevantes del sector inmobiliario premium en España.Este lanzamiento forma parte del ambicioso plan de crecimiento de la compañía para 2026 y responde a un contexto especialmente favorable para el mercado español, que se ha consolidado como uno de los principales destinos de inversión inmobiliaria de Europa.
Una división creada para el capital más exigente
La División de Capital Markets de Spain Sotheby’s International Realty nace para ofrecer asesoramiento estratégico e intermediación en operaciones de inversión inmobiliaria de gran volumen, incluyendo activos hoteleros, edificios corporativos, portfolios residenciales, activos logísticos premium, proyectos de desarrollo y operaciones de reposicionamiento de valor añadido.
A diferencia del mercado residencial tradicional, este tipo de operaciones requieren un alto nivel de especialización financiera, absoluta confidencialidad y acceso a redes internacionales de inversión. Se trata de un mercado donde muchas de las mejores oportunidades nunca llegan al circuito público y donde la confianza, el acceso y la capacidad de ejecución son determinantes.
“En el universo de Capital Markets inmobiliario, las operaciones más relevantes rara vez se anuncian públicamente. El verdadero valor está en el acceso, en la confianza y en la capacidad de conectar capital global con oportunidades excepcionales de manera absolutamente discreta. Eso es precisamente lo que representa Spain Sotheby’s International Realty en esta nueva etapa.”— comenta Sven Odia, Executive Chairman de Spain Sotheby’s International Realty
España, en el radar del capital internacional
La puesta en marcha de esta división coincide con uno de los momentos más dinámicos para el mercado de inversión inmobiliaria español. El creciente interés de fondos internacionales, family offices y grandes patrimonios por activos en destinos estratégicos del país está acelerando la sofisticación del sector y generando nuevas oportunidades de inversión en segmentos como hospitality, living, logística y activos mixed-use. Spain Sotheby’s International Realty identifica una creciente demanda de asesoramiento especializado en operaciones de inversión de carácter privado, especialmente entre clientes internacionales que buscan exposición al mercado español a través de estructuras más sofisticadas y activos de alta calidad.
Por otra parte, Odia señala que: “España vive uno de los momentos más atractivos de las últimas décadas para la inversión inmobiliaria internacional. Estamos viendo una transformación clara del perfil inversor: más institucional, más estratégico y mucho más global. Nuestra División de Capital Markets nace para liderar precisamente esa evolución y para posicionar a Spain Sotheby’s International Realty en el centro de las grandes operaciones que definirán el futuro del sector”
Una propuesta diferencial en el mercado
La nueva división se apoyará en cuatro pilares fundamentales: la fortaleza internacional de la marca Sotheby’s International Realty, una red global de relaciones estratégicas, un profundo conocimiento del mercado inmobiliario español y una cultura de excelencia y discreción inherente al ADN de la compañía.
Con presencia en más de 86 países y una red internacional de más de 26.000 asesores, Sotheby’s International Realty aporta una capacidad de conexión global única en el segmento inmobiliario de lujo e inversión. A ello se suma la experiencia local de Spain Sotheby’s International Realty en los mercados más exclusivos y estratégicos de España, donde la compañía ha consolidado en los últimos años una de las plataformas de crecimiento más sólidas del sector. “La creación de esta división no responde únicamente a una oportunidad de mercado. Responde a una visión clara de hacia dónde evoluciona el inmobiliario de lujo y el capital global. Queremos ser la firma que conecte los activos más excepcionales de España con los inversores más sofisticados del mundo”, concluye Sven Odia.
Un nuevo vector de crecimiento para 2026
La División de Capital Markets se integra dentro de la estrategia de expansión de Spain Sotheby’s International Realty para 2026, tras un periodo de fuerte crecimiento y consolidación territorial en mercados clave como Madrid, Marbella, Mallorca, Ibiza, Cádiz y Barcelona. La compañía continuará ampliando su presencia en destinos estratégicos y reforzando sus capacidades en segmentos de alto valor añadido, con el objetivo de consolidarse como la plataforma inmobiliaria de referencia para clientes internacionales en España.
Las historias de piratas que enterraban tesoros en lugares remotos han despertado la imaginación durante siglos. Los estadounidenses que han trabajado en España y los españoles que han trabajado en Estados Unidos quizá no estén cavando agujeros en islas tropicales, pero también podrían estar sentados sobre un tesoro que ha pasado desapercibido.
Ese tesoro son las pensiones de jubilación a las que podríamos tener derecho en Estados Unidos o en España. Tal vez pensemos que no hemos cotizado a la Seguridad Social los años suficientes para tener derecho a una pensión en Estados Unidos (por lo general, 40 créditos, equivalentes a unos 10 años de trabajo). O sabemos que no hemos trabajado el tiempo necesario en España para acceder a una pensión (normalmente, al menos 15 años de cotización). Afortunadamente, esto no significa que las cotizaciones que hemos acumulado queden “abandonadas” en una isla desierta. Gracias a un tratado entre Estados Unidos y España conocido como el Convenio de Totalización (U.S.–Spain Social Security Totalization Agreement), podemos combinar los períodos cotizados en ambos países para cumplir los requisitos mínimos de acceso a las prestaciones.
Lo mejor de todo es que el Convenio de Totalización funciona en ambas direcciones. Podemos utilizar las cotizaciones realizadas en España para reunir los requisitos necesarios para percibir prestaciones de la Seguridad Social en Estados Unidos, o emplear las cotizaciones realizadas en Estados Unidos para acceder a prestaciones en España. Cuando una carrera profesional se ha desarrollado entre los dos países, es fácil quedarse por debajo de los mínimos exigidos en cada uno de ellos. El convenio resuelve este problema permitiendo sumar los períodos de trabajo, de modo que esos años no se pierdan. Es, en cierto modo, un moderno mapa del tesoro.
Tanto España como Estados Unidos revisan el historial combinado de cotizaciones para determinar si cumplimos los requisitos de acceso. Pero, igual que los piratas repartían el botín siguiendo un estricto código, las prestaciones de la Seguridad Social también se distribuyen conforme a reglas muy precisas. Cada país paga su parte por separado:
Prestaciones de Estados Unidos. Estados Unidos puede tener en cuenta los períodos cotizados en España para ayudarnos a reunir los requisitos mínimos. Si obtenemos el derecho gracias a este mecanismo, la prestación será proporcional y se calculará únicamente sobre la base de nuestra carrera laboral en Estados Unidos.
Prestaciones de España. España puede computar las cotizaciones realizadas en Estados Unidos para ayudarnos a cumplir el período mínimo exigido y, posteriormente, abonará una pensión proporcional basada exclusivamente en las cotizaciones efectuadas en España.
Esto no significa que ambos sistemas se fusionen en una única prestación. Cada país paga exclusivamente la parte que le corresponde. Las cotizaciones se combinan únicamente para acreditar el derecho a la prestación, no para incrementar su importe. Los períodos cotizados no se transfieren de un país a otro; permanecen en el sistema en el que fueron generados y simplemente son reconocidos por el otro Estado.
En otras palabras, aunque las cotizaciones puedan sumarse para cumplir los requisitos de acceso, el importe efectivo de cada prestación dependerá únicamente de los años trabajados en cada país. Por ejemplo, si hemos trabajado 6 años en Estados Unidos y 11 años en España:
La prestación estadounidense se calculará únicamente sobre esos 6 años cotizados en Estados Unidos.
La pensión española se basará exclusivamente en los 11 años cotizados en España.
Cada país abonará su parte correspondiente: no recibiremos un premio extraordinario, pero tampoco perderemos las cotizaciones que tanto esfuerzo nos costó acumular. La clave está en asegurarnos de cumplir los requisitos mínimos —al menos 6 créditos estadounidenses (aproximadamente un año y medio de trabajo) y al menos un año de cotización en España— para poder acogernos a las disposiciones del convenio cuando llegue el momento.
Quizá nunca encontremos un cofre pirata repleto de doblones de oro, pero si hemos trabajado tanto en España como en Estados Unidos, es posible que descubramos un tesoro igualmente valioso. Gracias al Convenio de Totalización, nuestro «tesoro escondido» no está enterrado bajo la arena: se ha ido construyendo a lo largo de años de trabajo y, con el mapa adecuado, está completamente a nuestro alcance.
Foto cedidaBeltrán de la Lastra, director de Inversiones y presidente de Panza Capital;
Las cartas trimestrales se han convertido en algo más que una forma de comunicarse con los inversores. Para las gestoras es una herramienta clave para trasladar su tesis de inversión, las novedades de sus principales fondos y también para analizar el entorno macroeconómico.
En el último mes y medio, varias gestoras nacionales han tirado de epístola compartiendo su preocupación -a la par que reconociendo una oportunidad de inversión- en torno a una posible “burbuja de IA”, así como defiendo un nuevo contexto de mercado marcado por los bancos centrales y por el mayor peso de la geopolítica.
Panza Capital
En este sentido, el mensaje de Beltrán de la Lastra, director de Inversiones y presidente de Panza Capital, ha sido claro: “Los mercados financieros conviven con dos realidades: la euforia de la inteligencia artificial, que ha llevado a algunas valoraciones a niveles de burbuja superiores a los de internet, y la incertidumbre de la confrontación geopolítica permanente junto a la normalización de conflictos, que deja compañías excelentes a precios extraordinariamente bajos por el retraso en la demanda de bienes que requieren financiación”.
Frente a esta reflexión, ha defendido las decisiones tomadas por la firma en estos tres últimos meses y destacado que, en este entorno, sus carteras mantienen unas rentabilidades atractivas desde inicio y se posicionan para beneficiarse de una normalización en los mercados. “Las próximas semanas mostrarán el impacto real de la guerra de Irán en los resultados empresariales. Que los mercados financieros ignoren la situación geopolítica es distinto a que la realidad empresarial también lo haga. Es ilógico esperar resultados inmunes al entorno. Y los sobresaltos serán oportunidades para añadir en compañías donde el valor intrínseco permanece a pesar de una coyuntura adversa. Mientras tanto, asistimos a la divergencia entre los resultados empresariales de las compañías que se dedican a la venta de productos de pequeña cuantía (sin necesidad de financiación), de aquellos otros en los que sí se requiere financiación (coche y casa)”, afirma en sus líneas.
Respecto a sus fondos, De la Lastra ha explicado que han decidido integrar Panza Premium y concentrar nuestros esfuerzos en Panza Valor y Panza Inversiones. “Premium invierte en compañías de gran calidad —como Valor e Inversiones— y además con gran estabilidad en los beneficios. Sin embargo, los grandes cambios que se están produciendo en la tecnología, la medicina o la regulación, elevan el riesgo de disrupción en muchos sectores. Hoy más que en los negocios tradicionalmente considerados estables, las mejores oportunidades se encuentran en compañías excelentes cuyas valoraciones reflejan la incomodidad de la ciclicidad. La integración de Panza Premium, nos permite a Carlos Arenillas, a Vighnesh Padiachy y a mí, centrar toda nuestra atención en la estrategia principal”, ha indicado.
Horos Asset Management
Por su parte, Javier Ruiz, director de Inversiones de Horos Asset Management, ha advertido que, durante este último trimestre, se han acrecentado algunas las dinámicas de mercado. “Si antes centrábamos el foco en el gran ciclo inversor de los gigantes tecnológicos en centros de datos, hoy resultan más relevantes sus repercusiones a lo largo de toda la cadena de valor de la industria, a lo que se añade el hito histórico de la mayor salida a bolsa de la historia, protagonizada por SpaceX. Sin embargo, nos siguen preocupando ciertas turbulencias que se esconden bajo la superficie y que el mercado parece ignorar, por lo que mantenemos una visión cautelosa hacia determinados mercados y compañías más expuestos a estas dinámicas”, afirma en sus líneas.
Tras esta lectura del entorno, Ruiz se muestra tranquilo ya que considera que están descorrelacionados del comportamiento de muchos índices, “pero puede contar con que nunca renunciaremos a nuestros principios de inversión”, añade. E insiste en que su objetivo sigue siendo siempre el mismo: conseguir unas rentabilidades satisfactorias y sostenibles a largo plazo.
En este contexto, sus fondos han mostrado un buen comportamiento: Horos Value Internacional registró una rentabilidad del 4,9%; Horos Value Iberia, del 6,6%, y Horos Patrimonio, del 2,1%. Como recordamos habitualmente, estos resultados a corto plazo son poco significativos. “Por ello, consideramos más representativo compartir también la rentabilidad acumulada que Alejandro Martín, Miguel Rodríguez y yo hemos logrado en nuestra trayectoria conjunta como equipo gestor: a lo largo de estos más de 14 años, las rentabilidades acumuladas alcanzan el 420% en la estrategia internacional y el 388% en la ibérica, lo que equivale a un 12,4% y un 12,2% anualizados, respectivamente”, concluye.
Bestinver
Mark Giacopazzi, CIO de Bestinver, considera que la primera mitad de 2026 nos ha dejado dos versiones muy distintas de la realidad. “La del primer trimestre estuvo marcada por las pérdidas. La tensión geopolítica, el incremento en el precio de la energía y la sombra de la estanflación impactaron con fuerza en buena parte de los activos cotizados. La del segundo trimestre fue exactamente la contraria. Con la reapertura del estrecho de Ormuz y las conversaciones sobre un acuerdo entre EE.UU. e Irán, el precio del crudo ha perdido toda la subida previa, las expectativas de inflación se han moderado y la normalidad ha vuelto progresivamente a los mercados”, apunta. Y reconoce ante los inversores que afrontan la segunda mitad del año con una actitud constructiva, pero no complaciente, gracias a las menores expectativas de inflación.
“Además, la inercia de los planes de estímulo implementados en EE.UU. en 2025 y los recientemente anunciados en Alemania, podrían suponer un impulso adicional para la actividad económica. Un entorno de inflación contenida, tipos menos restrictivos, crecimiento más sólido y buenos resultados empresariales sería especialmente positivo para la renta variable”, añade.
Respecto a cuál ha sido el enfoque de las carteras, la gestora sostiene que hay un falso dilema entre la inversión en valor y el sector de la tecnología. “La inversión en valor no consiste en comprar determinadas industrias y excluir otras, sino en comprar buenas empresas por menos de lo que valen, sean del sector que sean. En el sector tecnológico hay acciones muy sobrevaloradas, pero también ofrece oportunidades únicas para los inversores que nos esforzamos en distinguir entre una buena historia, una buena compañía y una buena inversión. La inversión en valor no es una excusa para ponerse en contra de la tendencia, sino un método para pensar mejor”, argumentan.
En este contexto, los principales fondos de la gestora cerraron el semestre en zona de máximos históricos. En concreto, Bestinver Internacional y Bestinfond acumularon ganancias del 16,3% y un 14,4%, respectivamente; y Bestinver Bolsa suma un 7,1%, mientras que la rentabilidad de Bestinver Renta es del 1,1%. “A pesar de este buen comportamiento, nuestros fondos tienen pólvora seca para seguir generando buenos retornos”, indican desde la gestora.
El entorno macroeconómico al entrar en la segunda mitad del año sigue estando definido por una inflación persistente, una elevada incertidumbre geopolítica y unos precios de mercado cada vez más divergentes. Si bien algunos han interpretado los movimientos recientes del mercado como una señal de expectativas de crecimiento más débiles, creemos que la reciente liquidación de tipos ha sido impulsada principalmente por el aumento de los precios del petróleo y renovadas preocupaciones por la inflación, en lugar de un cambio fundamental en el régimen macroeconómico subyacente.
Los mercados de energía están ejerciendo una gran influencia en las expectativas de inflación y los rendimientos de la deuda pública. Creemos que la inflación y los acontecimientos geopolíticos marcarán el sentimiento del mercado durante los próximos seis meses.
En este contexto, pensamos que los mercados siguen estando demasiado dispuestos a extrapolar la postura restrictiva de los bancos centrales y subestiman el grado en que unas condiciones financieras más restrictivas y las perturbaciones geopolíticas probablemente pesarán sobre el crecimiento a lo largo del tiempo. Las curvas de tipos de los mercados desarrollados están descontando un mayor endurecimiento que no esperamos que se materialice por completo. Esto crea oportunidades en los mercados de bonos soberanos.
Como resultado, hemos adoptado una posición de duración sobreponderada en relación con el índice de referencia, con una mayor exposición a los tipos de interés del Reino Unido en los tramos cortos e intermedios de la curva. Seguimos siendo prudentes en el extremo más largo, donde las preocupaciones fiscales y el aumento de la oferta de bonos presentan un contexto más desafiante.
También seguimos viendo una desconexión significativa en los mercados de crédito. A pesar del aumento de las tensiones geopolíticas, unas condiciones de liquidez más ajustadas y la persistente incertidumbre macro, los diferenciales tanto en crédito investment grade como high yield permanecen relativamente comprimidos. En nuestra opinión, los inversores no están siendo compensados adecuadamente por los riesgos de caída, especialmente si las condiciones actuales comienzan a pesar de forma más sustancial en los fundamentales corporativos.
En consecuencia, mantenemos una postura defensiva en crédito mediante una exposición corta neta tanto a índices con grado de inversión de Estados Unidos como a índices high yield. Esto refleja una de nuestras perspectivas más cautelosas sobre los mercados de crédito en los últimos años.
La inflación es otro ámbito donde la selectividad es cada vez más importante. Aunque seguimos manteniendo protección frente a la inflación en la cartera, especialmente en Estados Unidos, el fuerte ajuste de las expectativas de inflación implícitas en el mercado nos ha llevado a recoger beneficios y a reducir parte de nuestra exposición tras el reciente aumento de las tasas de inflación de equilibrio.
Cada vez más buscamos la diversificación no solo entre las clases de activos, sino también entre los factores macroeconómicos, las regiones y las fuentes de rentabilidad. Esto incluye combinar la exposición a la duración de mercados desarrollados con tasas locales selectivas de mercados emergentes y posiciones en divisas (FX), donde las valoraciones son atractivas y los fundamentos macroeconómicos parecen más sólidos que en muchas economías desarrolladas.
Los mercados emergentes presentan actualmente algunas de las oportunidades más convincentes en renta fija. Mantenemos el optimismo con las divisas de dichos mercados, donde las valoraciones resultan atractivas tanto en términos de tipo de cambio real efectivo como de fundamentos macroeconómicos. En particular, hemos añadido exposición a divisas como el peso chileno y el peso colombiano, donde la mejora de las condiciones de intercambio y el apoyo de las materias primas todavía no se reflejan plenamente en el precio de mercado.
La gestión del riesgo a la baja sigue siendo fundamental mientras los mercados oscilan entre la preocupación por la inflación, los acontecimientos geopolíticos y la ralentización de la dinámica de crecimiento. En este entorno, un enfoque diversificado y sin restricciones en tipos, inflación, divisas y crédito es esencial. Esto debería ayudar a proteger el capital e identificar oportunidades atractivas ajustadas al riesgo durante el resto del año.
El regreso de las hostilidades en Ormuz y la intención de Trump de erigirse como “guardián del estrecho” recibiendo por esa labor un 20% del valor de las mercancías transportadas ha llevado al futuro del Brent a cotizar nuevamente cerca de los 90 dólares, que es la zona que —como explicábamos la semana pasada— Irán considera adecuada para sus objetivos. Irán interpreta que el acuerdo de alto el fuego de junio le otorga la capacidad de administrar el paso por el estrecho, mientras que EE.UU. busca garantizar el libre tránsito en un intento de abaratar el coste de la vida a la base electoral republicana y evitar así la debacle electoral en noviembre. Y precisamente por la proximidad de las legislativas, Trump —que de acuerdo con las encuestas ha sufrido una erosión importante de su capital político— no tiene incentivos para escalar militarmente el conflicto.
En la medida en que el precio del barril se mantenga en el rango de 80–90 dólares, ambas partes seguirán intentando impulsar el acuerdo. Que Irán no haya atacado infraestructuras energéticas en la región soporta la tesis.
Si este “equilibrio inestable” se mantiene hasta el otoño, hay razones para defender una disminución en el coste de la energía y un entorno más constructivo en lo que a inflación y tipos de interés se refiere de cara a final de año.
La primera es la dinámica de la OPEP. El cártel acaba de anunciar un aumento de cuota de 188.000 barriles diarios, efectivo en agosto. Los Emiratos Árabes Unidos dispararon sus exportaciones hasta los 3,9 millones de barriles diarios en junio. El resto de países del Golfo tiene incentivos para exportar todo lo que puedan (financiar reconstrucción, y en algunos casos penalizar a Irán por los daños colaterales sufridos).
La segunda razón es China. Las importaciones chinas de crudo cayeron durante la crisis, pero ese ajuste fue temporal. Las ventas de coches eléctricos han superado a los de combustión interna en China hace dos años, lo que reduce notablemente la dependencia energética del país.
Finalmente, existen también razones geopolíticas. Las reservas estratégicas han caído fuertemente durante la crisis. En la medida en que el tráfico por el estrecho vaya normalizándose, habrá una fase de reposición de inventarios que disminuirá la actual tensión en el mercado físico.
Además, como explicamos más arriba, el presidente Trump tiene incentivos claros para que el petróleo baje antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Como podemos observar en la gráfica, el pico del crudo coincidió con el mínimo de la tasa de aprobación del presidente. La decisión del presidente el martes de dar marcha atrás al cobro del 20% a las embarcaciones que pasen por el estrecho deja de manifiesto que, a pesar de transmitir una postura de dureza a los iraníes, quiere evitar a toda costa una escalada relevante en el conflicto.
La economía estadounidense sigue mostrando resiliencia; el Libro Beige transmite solidez en el crecimiento, mientras que el dato semanal de peticiones de subsidio de desempleo (208.000), el más bajo de los últimos dos meses, es una muestra más de la estabilidad en el mercado laboral. Las ventas minoristas, ajustadas a la caída en precio de la gasolina, crecieron en junio un sólido 0,7%, mientras que las realizadas fuera de la tienda (online) aumentaron un 1,9% impulsadas probablemente por el Prime Day de Amazon.
Inflación: el dato de junio y sus matices
La sorpresa positiva en la publicación del dato de IPC de junio facilita en parte la tarea de Trump de cara a las legislativas al desactivar una hipotética subida de tipos en la reunión de la Fed de julio. Tras el dato y el incremento de pendiente, la curva la coloca ahora entre octubre y diciembre.
El índice general retrocedió un 0,4% en tasa intermensual, la primera caída en IPC desde junio de 2024 y también la mayor desde abril de 2020. El dato anual pasa del 4,2% al 3,5%; el subyacente también frenó en tasa interanual, del 2,9% al 2,6%. El entusiasmo del mercado está justificado: no es habitual registrar datos de evolución negativa en el IPC estadounidense.
Aunque la evolución de la serie deja de nuevo de manifiesto que no se han producido efectos de segunda ronda derivados del encarecimiento del petróleo, existe el riesgo de un repunte los próximos meses. Se mantiene la incertidumbre respecto al tránsito en Ormuz, la caída en precio de coches de segunda mano parece excesiva y la normalización en el coste de vivienda (que representa un 35% del cálculo de la cesta, y es responsable de una parte relevante de la mejora) tras los efectos del cierre de operaciones del gobierno son factores a tener en cuenta antes de abrazar el optimismo.
No obstante, las series de precios menos tradicionales y a las que Warsh ha hecho mención en el pasado (inflación supercore sector servicios, índices de precios recortados, inflación persistente…) mantienen una tendencia claramente bajista que va acercándonos al objetivo del 2%. Y el diferencial entre IPC y el modelo a tiempo real de Trufation sugiere una tendencia bajista hacia el 2%.
Aunque Kevin Warsh confirmó que el dato de IPC de junio no significa “misión cumplida” para la Fed, que busca bajo su nueva dirección recuperar la credibilidad, también se mostró optimista y volvió a poner el foco en las ganancias de productividad derivadas de la inversión en centros de datos, software e infraestructura para desarrollo de la IA.
Renta variable: digestión y factores de soporte
Mientras, las renacidas dudas en torno a la temática de la inteligencia artificial, esta vez más centradas en los chips en particular y hardware en general, siguen penalizando a la bolsa. Los estelares resultados de TSMC no fueron suficiente excusa para dejar de vender la posición de consenso “más jugada del mundo”, y el repunte en precio del barril de crudo -que se traduce en expectativas más onerosas de tipos de interés- tampoco ayudan a los accionistas.
Como hemos venido explicando, después del rally, un proceso de digestión de las ganancias es factible las próximas semanas, sobre todo en el contexto de las empresas de componentes electrónicos, que han pasado a descontar un futuro quizá demasiado optimista.
Aunque todo apunta que el nuevo tensionamiento en Ormuz es ruido en el proceso de normalización, la proximidad del verano y las posiciones “fully invested” de los gestores limita el potencial alcista de la bolsa. Como se observa en la última encuesta FMS de BofA entre gestores estadounidenses, la liquidez ha caído a zona de mínimos.
Como hemos venido explicando, después del rally, un proceso de digestión de las ganancias es factible las próximas semanas, sobre todo en el contexto de las empresas de componentes electrónicos, que han pasado a descontar un futuro quizá demasiado optimista.
Aunque todo apunta que el nuevo tensionamiento en Ormuz es ruido en el proceso de normalización, la proximidad del verano y las posiciones “fully invested” de los gestores limita el potencial alcista de la bolsa. Como se observa en la última encuesta FMS de BofA entre gestores estadounidenses, la liquidez ha caído a zona de mínimos.
Ardian, la firma global de inversión en mercados privados, ha anunciado la firma de un acuerdo de compraventa de acciones por el que Assurances du Crédit Mutuel (ACM) y Wafra, dos accionistas ya presentes en su capital, aumentarán sus respectivas participaciones en la compañía. Como parte de esta operación, AXA venderá el 10% que posee en Ardian, sujeto al cumplimiento de las condiciones habituales de cierre y a las correspondientes aprobaciones regulatorias.
Tras esta inversión, la participación de ACM en Ardian ascenderá al 23%, mientras que Wafra también ampliará su inversión, después de haber adquirido una participación minoritaria inicial en 2025. Ambos accionistas incrementarán su posición ejerciendo los derechos de adquisición preferente (pre-emption rights) de los que disponen como accionistas existentes. Por su parte, los empleados de Ardian seguirán siendo el principal grupo accionarial, con alrededor del 40% del capital.
De forma paralela, AXA continuará su histórica relación con Ardian como uno de los principales inversores en sus fondos. Se espera que la operación se complete entre finales de 2026 y principios de 2027.
“AXA ha sido nuestro socio desde el primer día, cuando Claude Bébéar me pidió crear una firma de capital privado en 1996 y nació Ardian, entonces AXA Private Equity. Me alegra comprobar que esta colaboración de 30 años seguirá fortaleciéndose gracias a la renovada confianza de AXA en nuestra estrategia a través de sus inversiones como cliente, junto con el creciente apoyo de nuestra diversificada base internacional de accionistas”, ha explicado Dominique Senequier, fundadora y consejera delegada de Ardian.
Por su parte, Mark Benedetti, co-CEO de Ardian ha subrayado:“Las oportunidades para adquirir acciones de Ardian surgen con muy poca frecuencia y la demanda supera sistemáticamente la oferta. El aumento de la participación de ACM y Wafra, unido a la continuidad de AXA como uno de nuestros principales clientes, supone un importante respaldo al negocio que hemos construido durante las últimas tres décadas y a la posición que ocupamos hoy como firma global de inversión con 200.000 millones de dólares en activos bajo gestión. Esperamos seguir creando valor sostenible para todos nuestros accionistas”.
Por último, Patrick Thomas, presidente del Comité de Supervisión de Ardian, ha añadido: ”Nos complace comprobar el continuo interés de nuestros accionistas actuales con este acuerdo. La operación refuerza aún más nuestro accionariado internacional, al tiempo que preserva el modelo de gobernanza a largo plazo y la cultura corporativa que siguen siendo la base del éxito de Ardian”.
SpainNAB y la Fundación ”la Caixa” reunieron en el Palau Macaya de Barcelona a representantes de instituciones públicas, organismos multilaterales, entidades financieras, inversores y organizaciones vinculadas a la inversión de impacto de España y América Latina para analizar el papel de este tipo de financiación en el desarrollo del espacio iberoamericano.
El encuentro, celebrado bajo el lema «Rumbo a la Cumbre: financiación de impacto en el espacio iberoamericano», tuvo lugar en el Palau Macaya, Centro Internacional en Ciencias Humanas y Sociales de la Fundación ”la Caixa”, bajo los auspicios de la UNESCO. La cita sirvió como antesala de la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará los días 4 y 5 de noviembre en Madrid, y reunió a representantes del sector público y privado para debatir sobre cómo movilizar más capital hacia los retos sociales y medioambientales mediante mecanismos de cooperación, alianzas estratégicas e instrumentos de financiación de impacto.
Entre las instituciones participantes figuraron AECID, SEGIB, CAF, OCDE, COFIDES y UNESCO, entre otras.La inauguración corrió a cargo de Esther Planas, directora adjunta de la Fundación ”la Caixa»; Miguel Tiana, director general de COFIDES; y Antonio Leis, director de AECID.
Durante su intervención, Esther Planas señaló: «Cada vez somos más conscientes de que, además de movilizar recursos, es necesario contribuir a la creación de ecosistemas capaces de sostener y escalar las soluciones que generan valor social y, para ello, la inversión de impacto puede ser una herramienta clave».
Por su parte, Miguel Tiana destacó cuatro oportunidades que, a su juicio, ofrece la próxima Cumbre Iberoamericana: construir una visión compartida sobre la inversión de impacto y su medición, contar con una cartera iberoamericana de proyectos, desarrollar instrumentos regionales y consolidar espacios de colaboración.
Antonio Leis defendió la importancia del trabajo conjunto entre instituciones y comparó la cooperación internacional con un deporte de equipo. «Tanto el fútbol como la cooperación para el desarrollo internacional son un deporte de equipo. No siempre gana quien tiene a los mejores jugadores, sino quien juega mejor en colectivo», afirmó, al tiempo que subrayó la necesidad de implicar a los distintos actores en una «cooperación circular».
Durante la jornada también se abordó la evolución de la inversión de impacto. En Europa, este tipo de inversión en activos no cotizados alcanzó los 190.000 millones de euros en 2023, mientras que en España el volumen de inversión directa y financiación bancaria de impacto ascendió a 3.257 millones de euros, de los que 1.517 millones correspondieron a inversión de impacto. En este contexto, los participantes señalaron el potencial del espacio iberoamericano, impulsado por el interés creciente de inversores institucionales, bancos de desarrollo y gestores especializados.
El programa se estructuró en cuatro mesas de debate. La primera analizó qué necesita el Sur Global para movilizar capital de impacto y contó con la participación de Laura Gutiérrez, economista para América Latina y el Caribe de la OCDE; Alejandra Botero, gerente de Inversiones y Desarrollo Financiero de CAF; y Juan José Zaballa, subdirector de Operaciones del Sector Privado de AECID. La sesión fue moderada por Gustavo Merino, director de Políticas Sociales e Inclusión de UNESCO.
La segunda mesa, en formato fireside chat, estuvo dedicada al papel del blended finance y reunió a María Martínez, analista de inversiones de COFIDES, y Agustín Vitórica, cofundador de Gawa Capital, con la moderación de Gema Sancristán, socia de Sostenibilidad y Cambio Climático de Deloitte Spain-LATAM.
En la tercera sesión se debatió sobre si Iberoamérica representa una oportunidad real de impacto para el capital privado. Participaron Vitoria Junqueira, líder de Movilización y Relaciones Institucionales de Aliança Pelo Impacto; Paula Cassá, gerente de Captación de Fondos e Inversión de Ship2B Ventures; David Cabrera, miembro del Consejo de PiiC; y Guiomar Todó, directora general adjunta de Educo. La moderación correspondió a Nuno Brito, CEO de Goparity.
La última mesa se centró en las expectativas del ecosistema de impacto ante la próxima Cumbre Iberoamericana y reunió a Ariadna Bardolet, directora del Departamento de Programas Internacionales de la Fundación ”la Caixa»; María Elvira Tamayo, gerente general de Impacto Colombia; Julia Criollo, subgerente de Segmentos de Caja Huancayo; y Luis Lira, director ejecutivo de Aliados de Impacto-NAB Perú. La moderadora fue Mónica Vásquez, directora de Catalytic Ventures-OVF.
La clausura estuvo a cargo de Jaume Gaytán, responsable del Área de Economía y Empresa de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), y Mercedes Valcárcel, directora general de SpainNAB.
Gaytán destacó la importancia de «construir marcos de confianza que premien la evidencia, la transparencia y los avances comparables», y señaló que la próxima Cumbre Iberoamericana constituye un espacio en el que estas ideas pueden converger.
Por su parte, Mercedes Valcárcel resumió tres de los retos comunes sobre los que trabajan los National Partners de GSG Impact: impulsar el capital paciente, mejorar la preparación de las organizaciones para recibir inversión de impacto (impact investment readiness) y reforzar la colaboración con las entidades y las personas sobre el terreno, así como con el sector público y privado en todos los niveles.
SpainNAB celebrará el próximo 6 de octubre en Madrid la séptima edición de Camino al Impacto, un encuentro que reúne a administraciones públicas, entidades financieras y organizaciones sociales para abordar el desarrollo del ecosistema de inversión de impacto y la movilización de capital hacia soluciones a los principales retos sociales y medioambientales.