“Una de las prioridades de Capital Group es potenciar el negocio fuera de Estados Unidos”
| Por Rocío Martínez | 0 Comentarios

Independencia y flexibilidad son las palabras que más repite Mario González, Head of Iberia, US offshore & Latam de Capital Group, a la hora de desgranar la estrategia de negocio de la firma. González observa que los clientes se inclinan cada vez más por trabajar con menos firmas y que éstas se impliquen en mayor medida en aspectos que trascienden a la gestión de su capital.
En esta entrevista con Funds Society, resalta el potencial de crecimiento que tiene para Capital Group las regiones de Iberia, Latam y US Offshore así como sus planes de expansión en alternativos y ETFs.
Habéis consolidado la transición hacia un nuevo liderazgo de la firma. ¿Qué impulso están dando Mike Grittin al proyecto de Capital Group?
Mike es CEO desde hace tres años. Él era nuestro responsable de renta fija, lleva unos 10 años en Capital Group. Transformó mucho nuestro negocio en renta fija, que dobló en activos: pasamos más o menos de unos 250-300 billones a más de 600 en la actualidad. Los cambios de liderazgo, para nosotros, son algo natural. Estamos en la quinta o sexta generación de liderazgo. Somos independientes, un partnership. Este tipo de proceso impacta mucho menos a nuestro negocio que a otros competidores. Mike ha introducido un compromiso muy claro al negocio fuera de Estados Unidos, un foco muy grande en el cliente, que cada vez quiere trabajar con menos gestores y bajo un formato de partnership.
Creo que Mike ha identificado muy bien esta tendencia: llegar a ser lo que llamamos “partner of choice”, es decir, un vendor, tener una implicación cercana con el cliente, que da importancia a contar con estrategias relevantes, pero cada vez más se fija en la propuesta de valor que no está dirigida al investment. En nuestro caso, hemos reinvertido en la educación de asesores, por ejemplo: cómo ayudar a nuestros partners a que sus asesores sean más eficientes, a los grandes cambios en sus negocios, cómo invertir en herramientas… Yo creo que son grandes vectores que Mike ha liderado.
En este contexto, ¿qué papel tienen Iberia, US Offshore, Latam?
Muy importante. Tenemos una serie de mercados fuera de Estados Unidos, unos 12 o 15, que son fundamentales para nuestra expansión y estos tres son parte de ese grupo. Tanto España como US Offshore son mercados muy consolidados. En España trabajamos con todos los grandes distribuidores, y cada vez más nos ven como un partner, no sólo como un proveedor de fondos. El mandato de CaixaBank para su negocio de asesoramiento es un ejemplo. El equipo en España ha crecido, ya somos 10 personas. Nos encontramos entre las 10 primeras marcas, incluso en algunos ratios, en el top cinco.
Respecto a US Offshore, es un mercado muy diferente, pero con bastantes vínculos culturales y de negocio, pues vemos que los grandes bancos en España y wealth management incrementan los equipos dedicados a clientes latinoamericanos. Es un negocio cada vez más concentrado en US Offshore, puro de asesoramiento. Tenemos un equipo de 10 personas, con presencia en Miami, Nueva York y Texas. Mientras muchos de nuestros competidores recortan recursos o cambian modelos de distribución, nosotros crecemos y reinvertimos. En US Offshore, la flexibilidad en el vehículo es importante. Al final, los asesores en Estados Unidos tienen una parte de su negocio para cliente offshore, otra parte doméstica cada vez más voluminosa y nosotros ofrecemos soluciones de inversión para ambas patas. En el apartado de vehículos, la flexibilidad va en aumento ya que se demandan fondos UCITS para su parte offshore, o SMAs.
La división de Latam es más nueva. En México, Chile, Brasil, etc., empezamos a finales del año pasado, de una manera muy estratégica. Es frecuente que Capital Group llegue tarde a los mercados, España es un ejemplo. Pero cuando entramos, lo hacemos con un compromiso de muy largo plazo. Aquí estamos muy centrados en tres segmentos: el institucional -las Afores, las AFPs, es decir, el mundo de pensiones-, el segundo segmento es el wealth management, con mucha presencia de nuestros partners globales: con Santander, BBVA, UBS, HSBC tenemos grandes relaciones. El tercer segmento sería los bancos centrales y fondos soberanos. Tenemos un foco fuerte en México, que, estructuralmente, es un mercado muy interesante, sobre todo la parte de las Afores. También seguimos muy de cerca la reforma de pensiones en Chile.
¿En cuál de estas áreas hay más capacidad para seguir creciendo?
Tenemos capacidad de crecimiento significativo en las tres regiones. En España hemos crecido de manera muy consistente en los 12 años que llevamos en el mercado, pero pensamos que hay una consolidación cada vez mayor y creo que estructuralmente estamos muy bien posicionados. Otro aspecto positivo de ser independientes es que no tenemos ningún tipo de distracción. Muchos de nuestros competidores tienen que estar pensando en el siguiente dividendo, en los números… No es nuestro caso. Si no tienes escala, se producirán operaciones corporativas, pero nosotros contamos con estabilidad, independencia y escala, lo que nos proporciona una plataforma de crecimiento.
En España podemos y debemos ir creciendo en este entorno de partnership con capacidades nuevas. Recientemente, la alianza con KKR en fondos híbridos en el segmento de inversión alternativa es un ejemplo de innovación. En el futuro quizás traigamos nuestra gama de ETFs activos, que ha tenido muchísimo éxito en Estados Unidos. Y en Offshore, lo mismo: seguimos creciendo, reinvirtiendo. Es una región muy interesante porque es potente en áreas de las que carece Europa. Si hablamos del mundo de las pensiones, México tiene un modelo muy sólido, referencia en la región y en otras partes del mundo. Latinoamérica, de manera muy selectiva, nos parece muy interesante; es todo crecimiento.
Uno de vuestros movimientos más relevantes ha sido el acuerdo con KKR en mercados privados. ¿Cómo ha permeado esta oferta de crédito privado y equity?
Es una categoría nueva. Fuimos los primeros en anunciar este tipo de alianzas con una casa de alternativos, en nuestro caso KKR, y es la primera que se traduce en producto. Empezamos en Estados Unidos, donde lanzamos dos productos cotizados y privados centrados en deuda, y ahora más recientemente uno en renta variable. Ahora estamos llevando esta propuesta a nivel internacional.
A los clientes les atrae la idea, pero tenemos que trabajar para que entiendan el papel tienen este tipo de soluciones en las carteras. No es un building block puro al que están acostumbrados. Ofrecemos es un primer paso para la entrada de los clientes en el mundo alternativo. En Estados Unidos la distribución es mucho más sencilla, ya que el vehículo se puede distribuir por todo el país. En Europa, el mundo de vehículos y regulación es un poco más complejo. Con todo, las estrategias que puedan mirar de manera holística a todo el mundo de deuda, tanto deuda privada como deuda pública, será algo bastante más compartido con el mercado en el futuro.
¿Y qué tipo de subyacente está demandando más el comprador local?
Hay mucha preocupación por la concentración en los mercados, lo que está despertando debates muy interesantes. Si la gestión pasiva es la mejor manera de tener exposición al mercado es una pregunta que a nivel global tenemos con nuestros clientes. Vemos que hay clientes en ciertas clases de activos, por ejemplo en renta variable americana, donde esa concentración todavía es más exacerbada y están empezando a ver que quizás gestión activa de calidad puede ser interesante. No toda la gestión activa es buena, pero la gestión activa de calidad en el actual entorno de mercado puede ser interesante. Hay una exposición a renta variable, renta variable americana, diversificación también fuera de Estados Unidos, cada vez más hay renta variable europea, y los emergentes, potencialmente, pueden ser el siguiente gran paso de crecimiento. O sea, estamos viendo bastante demanda.
Y la renta fija vuelve a proporcionar diversificación e income, es decir, observamos oportunidades interesantes, a pesar de que los precios están estrechos. En la pata de crédito, por ejemplo, detectamos bastante demanda. Incluso, en deuda emergente, donde empezó en el mundo institucional de manera estratégica, pero ahora está permeando a las bancas privadas y a wealth management, donde, incluso, se empieza a mirar de forma más estructural en las carteras. También vemos interés en la pata blend.
¿Ha sido sencillo introducir estos vehículos híbridos en las estructuras de wealth management de US Offshore?
Estamos en una fase de entender con nuestros clientes el papel que pueden tener las carteras. Pero la idea, conceptualmente, es muy atractiva. El vehículo también nos dicta qué tipo de clientes pueden acceder a ese tipo de productos. La estructura de estos fondos son UCIT R Part 2, o sea, que necesitamos que sean clientes profesionales. Dentro de ese mundo está teniendo buena aceptación, pero también es cierto que estamos empezando con estos esfuerzos, por lo tanto, la parte educacional va a ser muy relevante.
A mediados de este año hubo ajustes de eficiencia en la gama europea de vehículos. ¿A qué responde?
Hemos alineado nuestros recursos de una manera más eficiente. Lo hacemos periódicamente cada 10-15 años. Revisamos nuestra oferta de producto y nos aseguramos de que es eficiente para alinearla con la demanda de los clientes. Para nosotros, lanzar estrategias nuevas o cambiarlas es un movimiento poco frecuente. Cuando pensamos en lanzar un producto, analizamos que vaya a tener demanda a 5, 10, 15 años vista. Algo similar ocurre con el cierre de un fondo. En Estados Unidos, nuestra tasa de mortalidad de fondos es cercana a cero. En Europa también es bastante baja. Esto no quiere decir que no innovemos, pero nos centramos en la parte de las carteras donde tenemos mucha experiencia. La innovación es más focalizada. Así es como hemos crecido en los últimos casi 95 años: de forma completamente orgánica.
Habéis alcanzado unos activos bajo gestión de 150.000 billones en ETFs en cuatro años. Este crecimiento, ¿proviene de dinero fresco?
Lanzamos la plataforma de ETFs activos el 22 de febrero de 2022, el día siguiente a la invasión de Rusia en Ucrania. Y ha sido un éxito. Empezamos por etapas. Ahora tenemos 25 ETFs activos, de los cuales la gran mayoría de ellos, unos 21, cuentan con más de un billón de dólares. Es casi todo dinero nuevo. Lanzamos los ETFs activos en respuesta a nuestros clientes. Unos eran asesores, sobre todo en Estados Unidos, y otros, querían acceder a nuestras estrategias a través del wrapper ETF. Casi todo es dinero nuevo, diría que más del 80% de los activos bajo gestión de estos productos. Tenemos más de 50.000 asesores nuevos en Estados Unidos que están comprando nuestros ETFs activos. Nuestros partners, sobre todo globales, nos piden flexibilidad en nuestras estrategias, así que, decidimos proporcionar acceso a las mismas a través de diferentes vehículos. Y con esa filosofía lanzamos la plataforma de ETFs activos. Introdujimos también alguna novedad estructural, como nuestro programa de liquidez. Además, cada vez más otro tipo de clientes. En México, por ejemplo, las Afores ya pueden invertir en ETFs activos, es decir, el cliente institucional ya mira este tipo de vehículos. En Canadá también tenemos a un cliente institucional que está interesado.
¿Y se va a adaptar este sistema a productos UCITS?
Estamos en proceso de ver cómo podemos traducir esta oferta fuera del mercado estadounidense, en el mundo UCITS. Pensamos que es algo que tenemos que ofrecer a nuestros clientes a medio y largo plazo con vistas a ganar cuota en Europa o, incluso, atraer al inversor de Latinoamérica que también se inclina por este formato. Sin olvidar la propuesta de flexibilidad a nuestros clientes en Europa y en Asia. Si miramos a 5, 10, 15 años, pensamos que el ETF activo va a tener un papel importante también fuera de Estados Unidos. Y queremos ser parte de ese crecimiento.
Los ETFs activos en el mercado europeo nos parece un segmento atractivo a medio y largo plazo. Quizás no podamos compararlo con la evolución en Estados Unidos, pero tenemos que ser conscientes de que cada mercado y cada legislación es diferente. Hay una dependencia bastante grande con nuestra regulación, pero iniciativas como la Savings and Investments Union (SIU) en la Unión Europea pueden potenciar el uso de este tipo de vehículos.
El lanzamiento de carteras modelo compuestas 100% por ETFs activos fue una respuesta directa de las RIAs de Estados Unidos. ¿Están maduros los mercados español y latinoamericano para que los distribuidores deleguen la asignación de activos en sus carteras de marca blanca?
En el mercado estadounidense estamos viendo cada vez más la aplicación de carteras modelo, aunque quizás no de una manera tan significativa como en España. Ofrece muchos beneficios; el más claro es una eficiencia de recursos desde el punto de vista de que los banqueros privados se pueden centrar en gestionar a los clientes, relaciones con los clientes, captar nuevo negocio y dejar la parte de inversión a equipos especializados. O sea, que hay un grado de especialización e industrialización bastante interesante.
En US Offshore, las grandes casas americanas están impulsando ese tipo de negocio en carteras modelo. La suscripción por parte de los banqueros es incremental. Y es otra de las tendencias que estamos viendo aquí en España como en otros países. Otro de los grandes cambios que estamos viendo a nivel global, no solo en España, es el movimiento a los servicios de gestión discrecional de carteras (Discretionary Portfolio Management Services, DPMs).
Busca industrialización, armonización de resultados, protección del monitor regulatorio, etcétera. También, mejores márgenes. La otra tendencia es, dentro del mundo de asesoramiento, el movimiento a carteras modelo. En definitiva, hablaríamos de tres modelos: el movimiento hacia advisory, que es el movimiento de asesoramiento independiente. El siguiente es pasar a los clientes a DPMs y el tercero, pasar a carteras modelo. Las tres dinámicas, con diferentes intensidades, se están reproduciendo en todos los mercados. Estas tendencias cambian bastante ciertos criterios, pues entra otro tipo de clientes y de necesidades, por ejemplo, un punto más límite de customización. Son momentos bastante interesantes y donde queremos competir.













