Qué esperar del cambio en la Fed: cuatro visiones sobre la presidencia de Warsh
| Por Beatriz Zúñiga | 0 Comentarios

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) inicia esta semana un nuevo capítulo con la llegada de Kevin Warsh a la presidencia del banco central, poniendo fin a los ocho años de Jerome Powell al frente de la institución. Powell permanecerá como miembro de la Junta de Gobernadores hasta enero de 2028, una decisión que podría influir en la organización interna del organismo durante los próximos meses.
Esta nueva etapa llega en un momento delicado para la economía estadounidense. La inflación sigue siendo elevada, las tensiones geopolíticas y los precios de la energía debido al conflicto activo en Oriente Medio son la combinación perfecta para preguntarse cuándo será el próximo ciclo de bajadas de tipo. En este contexto, varias gestoras internacionales coinciden en que Warsh aplicará un estilo propio a la Fed. Aunque existen diferentes visiones respecto a las consecuencias en política monetaria y qué pasará con los mercados.
Más margen para los recortes de tipos
Desde Neuberger Berman consideran que el mercado está sumido al tono agresivo del banco central y no se está viendo con claridad la posibilidad de nuevas bajadas de tipos. La idea clave es que Warsh considera que la política de balance y la política de tipos son complementarias, esto quiere decir que ambas herramientas pueden actuar al mismo tiempo y que la reducción gradual podría llevarse a cabo junto con recortes de los tipos a corto plazo, en lugar de que una se produzca a expensas de la otra.
La hipótesis de la gestora es que: “el FOMC se mantendrá en un ciclo de flexibilización, con recortes adicionales que situarán el tipo de interés oficial entre el 2,75% y el 3,25% — en línea, en términos generales, con la tasa neutral estimada por la propia Fed. De hecho, las expectativas del mercado de que se produzca uno o ningún recorte este año parecen demasiado conservadoras. Los riesgos se inclinan hacia una inflación elevada y recortes aplazados, pero la dirección a seguir está clara”, apunta Ashok Bhatia, director de inversiones y responsable global de renta fija en Neuberger.
Para Vontobel, el principal cambio estará en el estilo de liderazgo. “Warsh ha expresado abiertamente su deseo de alejarse del enfoque tradicional basado en el consenso para adoptar un modelo más orientado al debate”, afirma Michaela Huber, estratega sénior de activos cruzados para la firma. La entidad subraya además que “Warsh dejó claro que es un firme detractor de las orientaciones anticipadas, argumentando que estas encasillaban a la Fed en trayectorias preestablecidas y mermaban su capacidad de respuesta ante los datos en tiempo real. Este enfoque podría dar lugar a una Fed más dinámica (y quizás impredecible)”. Warsh además, ha mostrado confianza en que los avances en inteligencia artificial puedan impulsar la productividad y ayudar a contener la inflación, lo que daría margen para una bajada de tipos.
“Warsh prefiere la media o mediana recortada como medidor de inflación para guiar la política monetaria. Esto puede resultar en menor presión de precios que el indicador actualmente utilizado por la Reserva Federal” dice Mickael Benhaim, director de estrategia en renta fija en Pictet Asset Management. Esto sugiere que los tipos de interés pueden ser menores con Warsh. “Actualmente, la lectura media de inflación recortada es 2,3 % más de 0,5 % inferior al indicador PCE y la máxima diferencia desde la pandemia” comenta el experto.
El nuevo presidente de la Fed ha sido claro en qué considera que el volumen de bonos gubernamentales, actualmente en siete billones de dólares, es demasiado grande y no ha ocultado su intención de reducirlo. “Con el tiempo, su preferencia por un menor balance, junto con reglas de liquidez que animan a los bancos a mantener más Letras del Tesoro y menos reservas, puede crear primas estructuralmente mayores en la deuda a largo plazo y obligar a los inversores privados a mantener renta fija de menos sensibilidad a variaciones de tipos de interés” apunta el experto en renta fija.
Lenguaje y riesgos
Desde PIMCO creen que el relevo afectará más al lenguaje de la Reserva Federal que a sus decisiones sobre tipos. “A pesar de todo, seguimos esperando que el próximo movimiento sea finalmente un recorte, y seguimos situando aproximadamente en el 3% el tipo de interés neutral. Sin embargo, el calendario es incierto. Si el conflicto con Irán y el shock energético resultan más persistentes, podría tardar más en que la inflación subyacente comience a moderarse con mayor claridad hacia el objetivo de la Fed, complicando la decisión de relajar la política monetaria.” explica Tiffany Wilding, economista de PIMCO.
Por último, para eToro, una Fed bajo el liderazgo de Warsh no implicará necesariamente una política monetaria más restrictiva, pero sí un cambio importante en la forma en que los mercados valoran el riesgo. “Una Reserva Federal bajo la dirección de Warsh probablemente dependería menos de expandir el balance y de anunciar cada movimiento, y más de la valoración del mercado, el capital privado y los fundamentos económicos. Esto apunta a una transición gradual hacia un balance de la Reserva Federal más pequeño y a corto plazo, con los bancos privados desempeñando un papel más importante en la absorción de liquidez y deuda pública”, comenta Lale Akoner, la analista Global de Mercados de eToro.
Esto supone que “los bonos a corto plazo podrían beneficiarse de posibles recortes una vez superada la crisis energética, los bonos a largo plazo podrían experimentar un menor potencial de crecimiento si la preocupación por la inflación y el endeudamiento público mantienen los rendimientos elevados” explican desde la firma. Así las financieras, bancos y gestoras podrían beneficiarse. Mientras que las compañías endeudadas y de crecimiento especulativo pueden encontrarse con mercados más exigentes.










