Más de la mitad de las aseguradoras prevé aumentar su exposición al crédito privado en los próximos 12 a 24 meses, por delante de la renta fija pública de grado de inversión, citada por un 48% de los participantes. Son datos de la Encuesta Global de Activos de Seguros 2026 elaborada por Mercer (parte de Marsh) que corroboran que la demanda de las aseguradoras por el crédito privado se mantiene sólida. Así, los resultados del estudio de 2026 contrastan significativamente con los de la encuesta de 2024, cuando el 37% y el 32% de las aseguradoras planeaban incrementar sus asignaciones a renta fija y crédito privado, respectivamente.
No obstante, el estudio refleja que, si bien la demanda se mantiene, las aseguradoras cada vez son más selectivas. Así, dentro del crédito privado, las prioridades de asignación se centran en direct lending, emisiones privadas con grado de inversión, crédito estructurado de grado de inversión, financiación respaldada por activos, préstamos sobre el valor neto de los activos (NAV lending) y financiación de fondos.
“El crédito privado representa una oportunidad atractiva para las aseguradoras, especialmente en assets back space. Permite diversificar el riesgo corporativo y acceder a rentabilidades superiores respecto a bonos públicos de grado de inversión con calificaciones similares”, afirma David Morrow, Global Insurance Proposition Leader en Mercer.
El estudio detecta que el apetito por el crédito privado es especialmente fuerte en Norteamérica. En Estados Unidos, el 65 % de los encuestados planea aumentar sus asignaciones, cifra que asciende al 74 % en Canadá. Sin embargo, en Europa solo la mitad de las aseguradoras tiene planes de incrementar su exposición, porcentaje que baja al 46 % en Reino Unido.
El interés es más acusado entre las aseguradoras de mayor tamaño: el 81 % de las que gestionan más de 25.000 millones de dólares prevé incrementar su exposición, frente al 46 % de aquellas con activos inferiores a esa cifra. Por segmentos, las entidades de vida muestran mayor propensión a invertir en crédito privado que las de salud y las de no vida.
Alineados con los riesgos del crédito privado
Las aseguradoras son plenamente conscientes de los riesgos que implica el crédito privado. Según el estudio de Mercer, las principales preocupaciones señaladas son la reducción de la prima por iliquidez y el estrechamiento de los diferenciales, lo que refleja el deseo de estar adecuadamente compensadas por las restricciones de liquidez. Otros aspectos señalados son el deterioro de los criterios de concesión y covenants, así como el incremento de impagos, ampliación de diferenciales o estructuras de pago en especie (PIK), factores asociados al estrés de los prestatarios o a un posible relajamiento de los estándares de préstamo a medida que el mercado madura.
“Aprovechar los beneficios del crédito privado exige a las aseguradoras un proceso riguroso de selección de gestores, eligiendo aquellos con capacidad acreditada en originación, análisis, construcción de cartera y gestión de situaciones especiales para afrontar la próxima fase del ciclo crediticio”, apunta Amit Popat, Global Head of Financial Institutions en Mercer.
Brecha de capacidades en mercados privados
La encuesta evidencia una brecha clara entre el interés de las aseguradoras en los mercados privados y su preparación para aprovechar oportunidades. Solo el 30 % afirma disponer de “la mayoría” de las capacidades necesarias para invertir con confianza, mientras que el 29 % reconoce contar solo con “algunas” de ellas.
Esta falta de recursos limita la capacidad de las aseguradoras para asignar capital, diversificar suficientemente en mercados privados y mantener asignaciones adecuadas con la debida diligencia continua. Ante este contexto, crecen las alianzas de inversión para obtener el asesoramiento necesario en análisis de gestores, modelización de flujos de caja, tratamiento del capital, gestión de liquidez y apoyo a la ejecución.
“Incluso las aseguradoras de mayor tamaño reconocen no disponer internamente de todas las capacidades o recursos de originación, por lo que buscan gestores externos especializados en crédito privado para cubrir carencias y mejorar las rentabilidades ajustadas al riesgo”, señala Josh Zwick, socio en la práctica de Seguros y Gestión de Activos de Oliver Wyman. “Todas quieren fortalecer sus capacidades, y eso a menudo implica contar con socios para navegar la complejidad de los distintos segmentos del diversificado mercado de crédito privado”, añade.
La IA tiene un papel aún limitado en la inversión de las aseguradoras
La brecha de capacidades se refleja también en la adopción de la inteligencia artificial. Más de la mitad de las aseguradoras asegura no utilizar la IA de manera significativa. Menos de un tercio la emplea en el análisis de datos y estudios de inversión alternativa. Las aplicaciones más inmediatas de IA en los equipos de inversión son la integración de datos, la generación de escenarios, la revisión de documentos, el seguimiento de gestores y el análisis de riesgos.
Finalmente, el estudio señala que la escala es determinante: el 75 % de las entidades que gestionan más de 100.000 millones de dólares declara utilizar la IA de manera significativa, frente a apenas un 10% de las que gestionan menos de 1.000 millones.
Venezuela está dejando atrás, al menos parcialmente, uno de los mayores aislamientos financieros en la historia de América Latina. La flexibilización gradual de las sanciones de Estados Unidos ya no se limita al sector petrolero.
Washington y Caracas comenzaron a abrir espacios para servicios financieros, asesoría de deuda, operaciones bancarias y determinadas transacciones vinculadas con PDVSA, creando las condiciones para que el país intente regresar a los mercados internacionales de capital.
El movimiento es particularmente relevante para los inversionistas de renta fija. Venezuela y su petrolera estatal PDVSA acumulan alrededor de 60.000 millones de dólares en bonos en incumplimiento, mientras que el monto total de obligaciones potencialmente involucradas en la reestructuración podría situarse entre 200.000 y hasta 240.000 millones de dólares cuando se agregan intereses vencidos, préstamos bilaterales, reclamaciones de empresas y laudos arbitrales.
Cálculos de analistas consultados por agencias internacionales señalan que solamente los reclamos sobre los bonos, incluidos intereses atrasados, podrían alcanzar unos 102.000 millones de dólares.
El cambio regulatorio comenzó a adquirir una dimensión financiera concreta el 5 de mayo, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense (OFAC) emitió la Licencia General 58, que permite determinados servicios legales, financieros y de consultoría relacionados con una eventual reestructuración de la deuda venezolana y de PDVSA. La licencia, sin embargo, no autorizó todavía el pago o liquidación de la deuda ni las negociaciones directas entre Caracas y sus acreedores.
Ese matiz es fundamental para los mercados porque Washington no abrió de golpe el mercado venezolano sino que comenzó a retirar uno de los principales obstáculos regulatorios para que pudiera lograrse una salida financiera.
Mercado de bonos, el primero en reaccionar
La reacción de los bonos venezolanos muestra hasta qué punto los inversionistas estaban esperando una normalización de la situación financiera en Venezuela luego de los años de aislamiento.
Cuando Estados Unidos autorizó en marzo determinadas operaciones con PDVSA, el bono soberano venezolano con vencimiento en 2031 subió hasta 50,25 centavos de dólar, mientras que el PDVSA 2027 avanzó hasta 35,35 centavos, de acuerdo con datos de LSEG citados por Reuters.
El movimiento no fue un simple reflejo de mejores perspectivas petroleras. El mercado comenzó a descontar la posibilidad de una reestructuración ordenada y, sobre todo, de que Venezuela pudiera volver a generar ingresos suficientes para respaldar algún tipo de recuperación para los acreedores.
Para mediados de julio, el bono Venezuela 2031 llegó a negociarse alrededor de 56 centavos de dólar, aunque posteriormente retrocedió hacia la zona de 54-55 centavos. Los registros de mercado muestran que el instrumento se encontraba muy por encima de sus niveles de comienzos de año.
La señal es clara: el mercado está asignando un valor mucho mayor a una deuda que durante años fue prácticamente un activo congelado.
El paso siguiente fue la decisión de Caracas de iniciar formalmente la reestructuración de su deuda externa y la de PDVSA.
El gobierno venezolano anunció en mayo un proceso que calificó de “integral y ordenado”, con el objetivo de reducir el peso de las obligaciones acumuladas. En paralelo, contrató a Centerview Partners como asesor financiero para conducir el proceso.
La decisión fue recibida positivamente por los mercados, pero también abrió una discusión mucho más compleja: ¿cuánto vale realmente Venezuela?
La ausencia de información financiera actualizada es uno de los principales obstáculos. Reuters señaló en julio que Venezuela llevaba años sin publicar estadísticas completas de deuda y que el universo de obligaciones podría alcanzar 240.000 millones de dólares, muy por encima de las estimaciones previas de entre 150.000 y 200.000 millones.
El problema no es solamente el tamaño de la deuda sino que también está la composición de la misma.
Venezuela debe aproximadamente 25.000 millones de dólares a acreedores bilaterales; unos 8.690 millones corresponden al Club de París y entre 13.000 y 15.000 millones serían obligaciones con China, según estimaciones citadas por Reuters.
A ello se agregan cerca de 4.000 millones de dólares con bancos multilaterales como CAF y el Banco Interamericano de Desarrollo, además de más de 20.000 millones en reclamaciones arbitrales y judiciales.
La complejidad aumenta por las obligaciones corporativas: Repsol ha señalado que Venezuela le adeuda alrededor de 4.550 millones de euros, mientras que ENI reportó unos 3.300 millones de dólares de cuentas vencidas de PDVSA al cierre de 2025.
Una oportunidad para los fondos de deuda distressed
Para la industria de asset management, el caso venezolano puede convertirse en una de las operaciones más interesantes de deuda distressed (o deuda en dificultades), de la década.
La razón es sencilla: existe un volumen enorme de deuda cotizando con descuentos profundos, un país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo y un cambio geopolítico que está reduciendo progresivamente las barreras de acceso al sistema financiero.
Pero también existe un conjunto excepcional de riesgos: la magnitud real de la deuda, la calidad de la información financiera, la incertidumbre jurídica, las reclamaciones de acreedores, la situación de Citgo, la capacidad de producción de PDVSA y la posibilidad de que el proceso de reestructuración se prolongue. En otras palabras, Venezuela vuelve a ser invertible antes de volver a ser normal.
Ese matiz puede convertirse en la clave para los gestores especializados. La oportunidad no está necesariamente en comprar deuda venezolana como si se tratara de un bono emergente tradicional, sino en valorar escenarios de recuperación, jerarquía de acreedores, garantías, activos subyacentes y probabilidad de normalización.
La banca privada también mira con interés el regreso y la reapertura financiera empieza, además, a modificar la posición de la banca venezolana.
Entidades privadas como Banesco y Banco Nacional de Crédito continúan operando en el mercado local de divisas y publicando información financiera durante 2026, mientras el sistema bancario se adapta a un entorno de mayor utilización de divisas y a una eventual normalización de las relaciones financieras internacionales.
En este sentido, existe evidencia de que la banca internacional está preparando el terreno: JPMorgan y Jefferies evaluaron visitas a Caracas ante el creciente interés de inversionistas por la recuperación económica y la reestructuración de deuda, aunque ambos bancos declinaron comentar públicamente sus planes.
Pero, la historia parece que todavía tiene varios capítulos por contar, al menos eso es también lo que dicen algunos actores relevantes globales.
El verdadero regreso será cuando vuelva el mercado primario
El mayor cambio para Venezuela no será que sus bonos existentes suban de precio. Será que el país pueda volver a emitir deuda nueva en condiciones normales, y parece que dicho momento todavía está lejos.
La eliminación de las sanciones secundarias o la autorización de operaciones sobre deuda existente puede mejorar la liquidez y el precio de los instrumentos antiguos, pero el regreso pleno al mercado primario exige mucho más con factores como: estadísticas confiables, auditorías, un marco macroeconómico creíble, una reestructuración aceptada por los acreedores, reconocimiento legal de las obligaciones y capacidad demostrable para pagar.
La reanudación de las relaciones con el FMI y el Banco Mundial constituye otro componente relevante. Ambas instituciones retomaron relaciones con Caracas en abril después de varios años de interrupción, abriendo la puerta para la asistencia técnica y eventualmente al uso de aproximadamente 5.000 millones de dólares en derechos especiales de giro (DEG) que Venezuela mantiene sin utilizar.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió, sin embargo, que Venezuela todavía tiene “un camino muy difícil” para recuperar la estabilidad macroeconómica y financiera.
La evolución regulatoria estadounidense muestra precisamente esa gradualidad.
OFAC mantiene numerosas restricciones sobre Venezuela y sus entidades estatales. Incluso después de las nuevas licencias, no todas las operaciones de deuda, acciones, activos de PDVSA o entidades sancionadas están autorizadas.
Un ejemplo particularmente importante es el bono PDVSA 2020 con cupón de 8,5 %, respaldado por una participación accionaria en Citgo. OFAC ha emitido licencias específicas para determinadas operaciones relacionadas con este instrumento, lo que demuestra que Washington está avanzando mediante excepciones y permisos específicos, más que mediante una desaparición general e inmediata del régimen de sanciones.
Ese mecanismo tiene una consecuencia directa para los inversionistas: el riesgo regulatorio sigue siendo parte del precio.
Por eso, aunque los bonos venezolanos hayan dejado atrás sus mínimos, todavía no pueden tratarse como deuda emergente convencional.
El petróleo es la llave del mercado de capitales
La recuperación de Venezuela depende en buena medida de su capacidad para convertir sus enormes reservas petroleras en flujo de caja.
Reuters reportó en julio que las compañías petroleras y refinadoras están retomando acuerdos directos con PDVSA a medida que se flexibilizan las sanciones. Phillips 66, Valero, Reliance Industries y Tipco Asphalt se encuentran entre las empresas que han retomado o preparado compras directas de crudo venezolano, mientras Chevron, Repsol y Eni amplían operaciones vinculadas con Venezuela.
Actualmente, la producción petrolera venezolana se ubica alrededor de 1,2 millones de barriles diarios, según Reuters, con expectativas de alcanzar 1,37 millones hacia finales de 2026.
Para los mercados de deuda, esa evolución es crucial. Una mayor producción significa más ingresos externos, mayor capacidad fiscal y, potencialmente, una fuente de recursos para sostener una reestructuración.
Pero también existe un riesgo: que los mercados descuenten demasiado rápido una recuperación petrolera que requiere inversiones, infraestructura, tecnología y estabilidad jurídica.
Salir de las «sombras» del sistema financiero
La propia autoridad monetaria de Venezuela ha descrito el cambio como una oportunidad para regresar al sistema financiero internacional.-
Luis Pérez, presidente interino del Banco Central de Venezuela, dijo a Reuters en mayo que la reestructuración de la deuda de la República y PDVSA permitiría sacar al país “de las sombras” del sistema financiero global.
Pérez también sostuvo que Estados Unidos tiene un papel central en el levantamiento de las restricciones y destacó el acercamiento entre el banco central venezolano y el Tesoro estadounidense. Washington había autorizado previamente al Banco Central de Venezuela a realizar determinadas operaciones con entidades extranjeras.
La declaración es significativa porque refleja el cambio de percepción dentro de Caracas: el levantamiento de sanciones ya no se observa solamente como una cuestión diplomática o petrolera, sino como la condición necesaria para reconstruir los canales financieros que permitan refinanciar deuda, atraer inversión y eventualmente regresar al mercado internacional de capitales.
Quizás, el cambio más importante consiste en que Venezuela está dejando de ser exclusivamente un problema geopolítico para convertirse nuevamente en una tesis de inversión.
El levantamiento gradual de las sanciones ha reactivado el precio de los bonos, ha puesto a PDVSA nuevamente en el radar de los inversionistas internacionales y ha abierto una carrera entre bancos, fondos distressed, asesores financieros y acreedores para determinar cuánto puede recuperarse de una deuda que podría superar los 200.000 millones de dólares.
Pero el mercado también está enviando un mensaje: la primera etapa de la normalización puede producir grandes ganancias para quienes compraron deuda a precios de crisis, pero la segunda —la reconstrucción de un mercado de capitales venezolano funcional— requerirá algo mucho más difícil que una licencia de OFAC. Requerirá confianza y el precio de esta ni siquiera se mide en términos monetarios, o no por completo.
Esa confianza deberá construirse con transparencia financiera, reglas jurídicas previsibles, producción petrolera sostenible y una reestructuración de deuda que los acreedores consideren creíble.
Por ahora, Washington ha abierto la puerta y los inversionistas ya están entrando al vestíbulo; pero, el verdadero regreso de Venezuela a Wall Street todavía depende de que Caracas consiga demostrar que puede volver a ser un emisor y no solamente un activo distressed.
La banca española ha dado uno de sus pasos más relevantes hasta la fecha en el mercado de activos digitales. La entrada en vigor del marco regulatorio europeo MiCA (Markets in Crypto-Assets) ha acelerado la carrera de las entidades financieras por desarrollar capacidades propias o asociadas que les permitan ofrecer servicios de criptoactivos bajo un entorno regulado.
BBVA obtuvo en marzo de 2025 la primera autorización MiCA concedida a un gran banco europeo para ofrecer compraventa y custodia de criptoactivos directamente desde su aplicación móvil. Posteriormente, CaixaBank y Openbank, perteneciente a Banco Santander, avanzaron también en esta dirección, mientras que Cecabank se posicionó como una infraestructura de referencia para la evolución de los mercados financieros digitales.
Según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), España cuenta ya con 56 proveedores de servicios de criptoactivos autorizados bajo MiCA, de los cuales 44 están habilitados para ofrecer servicios de custodia. El periodo transitorio para las entidades que operaban bajo el antiguo registro del Banco de España finalizará el 1 de julio de 2026, fecha a partir de la cual aquellas compañías que no dispongan de licencia deberán abandonar esta actividad.
La custodia, la base sobre la que se construye todo el negocio digital
El marco MiCA establece que la custodia no es un servicio complementario dentro de la oferta de activos digitales, sino el elemento fundamental sobre el que se apoya el resto de la operativa. Sin una infraestructura de custodia que cumpla los requisitos regulatorios, una entidad no puede desarrollar servicios adicionales como negociación, tokenización, staking o liquidación de activos digitales.
El reglamento europeo exige, entre otros aspectos, la segregación patrimonial de los activos custodiados, mecanismos para evitar conflictos de interés entre las actividades de intermediación y custodia, y medidas específicas para proteger los derechos de propiedad de los clientes en caso de insolvencia del proveedor.
Esto convierte la custodia en una decisión estratégica de arquitectura tecnológica y regulatoria que debe resolverse antes de llevar cualquier producto de activos digitales al cliente final.
“Lo que estamos viendo en España es exactamente lo que ocurre en todos los mercados que maduran en activos digitales: los bancos que llegan primero a la custodia institucional son los que pueden construir el resto de la oferta”, señala Mike Schwitalla, Chief Commercial Officer de Crypto Finance.
Según Schwitalla, “la custodia no es la parte menos relevante del negocio cripto para un banco; es la más relevante, porque sin ella ningún otro servicio es posible”. En su opinión, las entidades españolas que ya han obtenido la licencia MiCA han entendido esta prioridad, mientras que el resto deberá tomar decisiones antes del cierre del periodo transitorio.
La banca española compite en un mercado europeo ya consolidado
La posición de los bancos españoles presenta una diferencia significativa frente a otros mercados: no compiten únicamente entre entidades nacionales, sino también con proveedores internacionales que ya cuentan con autorización para operar en la Unión Europea.
Actualmente, 54 proveedores extranjeros pueden prestar servicios en España mediante el pasaporte europeo, procedentes principalmente de Alemania, Países Bajos y Francia. Plataformas como Coinbase, Bitpanda o Bitvavo ya cuentan con cobertura regulatoria para ofrecer servicios de custodia en el mercado español.
Este escenario reduce el margen de maniobra de la banca tradicional, que debe competir en un ecosistema donde la infraestructura regulada ya está en funcionamiento y donde las decisiones actuales definirán su posición en los próximos años.
La infraestructura externa gana peso como vía de entrada
Crypto Finance, filial del grupo Deutsche Börse regulada por la FINMA, ofrece a las instituciones financieras servicios de custodia, intermediación y liquidación de activos digitales sin necesidad de desarrollar internamente toda la infraestructura tecnológica.
Este modelo replica la relación tradicional entre bancos y proveedores especializados de infraestructura financiera, adaptada al nuevo entorno de activos digitales regulados. Para las entidades financieras, contar con este tipo de soluciones puede reducir costes, acelerar la entrada al mercado y facilitar el cumplimiento de los requisitos establecidos por MiCA.
Julio de 2026 marcará un nuevo mapa del mercado español
El cierre del periodo transitorio en julio de 2026 será un punto de inflexión para el ecosistema español de activos digitales. Las entidades que hayan resuelto la custodia dispondrán de la base necesaria para ampliar su oferta hacia nuevos servicios como negociación, tokenización o gestión de activos digitales.
Aquellas que no hayan completado este proceso perderán la capacidad de operar bajo el nuevo marco regulatorio europeo, en un mercado donde la infraestructura y el cumplimiento normativo serán los principales factores de diferenciación.
Foto cedidaMiguel Ángel Peris y Beatriz Corrochano, Grupo Peris
Hace dos meses el Grupo Peris decidió dar un paso estratégico hacia el negocio de gestión patrimonial con el lanzamiento de una nueva división especializada en asesoramiento financiero. En esta entrevista, Miguel Ángel Peris, CEO del grupo, y Beatriz Corrochano, responsable de la nueva división, explican las claves estratégicas de esta apuesta, el posicionamiento diferencial del proyecto y cómo pretenden competir en un mercado cada vez más exigente en términos de personalización, costes y transparencia regulatoria.
Su hoja de ruta es clara: apostar por un modelo orientado a inversores a partir de 50.000 euros, el segmento más affluent, combinando cercanía, planificación personalizada y una arquitectura abierta de producto. Para liderar esta nueva etapa, la compañía ha incorporado a Beatriz Corrochano, profesional con experiencia en gestión de patrimonios, en un proyecto con el que la entidad aspira a convertirse en el asesor integral de referencia de sus clientes en todas las áreas relacionadas con la protección, planificación e inversión de su patrimonio.
¿Qué les ha llevado ahora a dar el salto hacia la gestión patrimonial?
Miguel Ángel Peris. La evolución hacia el asesoramiento financiero y la gestión patrimonial responde a una visión de largo plazo y a una necesidad no adecuadamente cubierta que hemos detectado entre nuestros clientes y en el mercado español. Durante más de 55 años hemos acompañado a familias y empresas en la protección de su patrimonio, la previsión social y la planificación de riesgos. Con el paso del tiempo, hemos comprobado que esos mismos clientes demandan cada vez más un asesoramiento integral que les ayude no sólo a proteger su patrimonio, sino también a gestionarlo, hacerlo crecer y planificar su futuro financiero.
La creación de esta nueva división es una evolución natural de nuestra propuesta de valor. No se trata de incorporar una nueva línea de negocio de forma aislada, sino de ampliar nuestra capacidad de acompañamiento al cliente en todas las áreas relacionadas con su patrimonio y especialmente allí donde hay una mayor aportación de valor a realizar. En este proceso, era un requisito imprescindible la captación de talento muy especializado y la incorporación de Beatriz Corrochano ha sido clave. Su experiencia en gestión patrimonial, diseño de estrategias de inversión y asesoramiento financiero aporta el conocimiento necesario para desarrollar este proyecto con las máximas garantías y con el nivel de calidad que queremos dar a nuestros clientes. Además, comparte plenamente nuestra filosofía de cercanía, profesionalidad, confianza y honestidad, que han definido a Grupo Peris desde sus inicios.
Su propuesta parte de tickets desde 50.000 euros, un segmento donde muchas entidades están apostando por modelos automatizados. ¿Dónde está su propuesta diferencial?
Miguel Ángel Peris. Observamos una realidad muy clara en el mercado: existe un amplio colectivo de inversores que ha quedado en una especie de «tierra de nadie». Por un lado, no alcanzan los volúmenes exigidos por muchas entidades de banca privada; por otro, reciben soluciones cada vez más estandarizadas y automatizadas que difícilmente responden a sus necesidades particulares. Nuestra propuesta nace precisamente para cubrir ese vacío. Queremos ofrecer a clientes a partir de 50.000 euros de patrimonio financiero acceso a un asesoramiento profesional, personalizado y cercano, basado en una planificación financiera real y no únicamente en la comercialización de productos. Entendemos que detrás de cada patrimonio hay objetivos vitales distintos: complementar la jubilación, generar rentas futuras, financiar proyectos familiares o preservar capital para las siguientes generaciones. El estar en los dos mundos, asegurador y financiero, nos sitúa en una posición única para ofrecer una gama de productos completa y competitiva, con el aspecto fiscal y la contención en los gastos de gestión muy presentes.
¿Qué propuesta han diseñado para este colectivo de inversores?
Miguel Ángel Peris. Hemos diseñado una propuesta específica para clientes con patrimonios superiores a 250.000 euros, donde el nivel de personalización y acompañamiento adquiere una dimensión aún mayor. En estos casos incorporamos un servicio más integral que combina asesoramiento financiero, planificación patrimonial, optimización fiscal, análisis sucesorio y acceso a soluciones de inversión más sofisticadas, siempre adaptadas al perfil y necesidades de cada cliente y con una gestión más activa.
Beatriz, asumes el liderazgo de esta nueva división. ¿Qué visión quieres imprimir al proyecto?
Beatriz Corrochano. El objetivo es construir una división de asesoramiento patrimonial que combine cercanía, rigor técnico y una visión de largo plazo. Creemos que existe una oportunidad muy importante para ofrecer un servicio verdaderamente personalizado a clientes que muchas veces no encuentran el nivel de atención que necesitan dentro de los modelos más estandarizados de la banca tradicional. A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en la gestión de patrimonios y en el diseño de estrategias de inversión para clientes que buscan preservar y hacer crecer su patrimonio de forma eficiente. Esa experiencia me ha enseñado que cada cliente tiene una realidad distinta y que el asesoramiento debe partir siempre de sus objetivos, su situación personal y su tolerancia al riesgo.
¿Cuál es vuestro modelo?
Beatriz Corrochano. Hemos desarrollado un modelo basado en la planificación financiera y en una relación cercana y continuada con el cliente. Más allá de la evolución de los mercados, creemos que el verdadero valor está en acompañar al inversor en la toma de decisiones importantes y ayudarle a mantener una estrategia coherente a largo plazo, partiendo siempre del interés del cliente. Ha sido muy fácil porque, al llegar aquí, me he encontrado con una cultura que, al provenir de una correduría, coincide con la que yo he tenido siempre al llevar gestión discrecional de carteras y altos patrimonios: alineación máxima con los intereses del cliente y oferta de alta calidad.
En cuanto al equipo, buscaremos profesionales con una sólida formación financiera y una clara orientación al cliente. El conocimiento técnico es imprescindible, pero también lo son la capacidad de escuchar, generar confianza y entender las necesidades de cada persona. Queremos construir un equipo que comparta una misma filosofía de asesoramiento y que esté comprometido con ofrecer un servicio de máxima calidad. Contamos además con la fortaleza que aporta Grupo Peris, que tiene una relación de confianza consolidada con sus clientes y una larga trayectoria en el sector asegurador, que está apoyando el proyecto.
En un mercado donde el producto es cada vez más importante, ¿cómo se va a estructurar la oferta?
Beatriz Corrochano. Nuestra filosofía parte de una premisa muy sencilla: el producto debe ser una consecuencia del análisis del cliente, nunca el punto de partida y debe a la vez ser un producto de alta calidad. Por eso hemos apostado por un modelo de arquitectura abierta que nos permita acceder a las mejores soluciones disponibles en el mercado y construir propuestas adaptadas a las necesidades específicas de cada inversor. Creemos que la libertad en la selección de productos es fundamental para poder aportar valor y mantener una alineación real con los intereses del cliente.
La oferta estará estructurada en torno a varios ejes. Por un lado, las soluciones de inversión financiera tradicionales, incluyendo fondos de inversión, carteras gestionadas y otras estrategias orientadas a la construcción y preservación del patrimonio. Por otro, las soluciones aseguradoras tendrán también un papel relevante, especialmente en aquellos casos donde aportan ventajas en términos de planificación patrimonial, eficiencia fiscal o transmisión del patrimonio. Nuestro objetivo es combinar lo mejor del mundo financiero y asegurador para ofrecer una visión integral del patrimonio, siempre adaptando el producto a las necesidades del cliente y no al revés. La experiencia de Grupo Peris en planificación y protección patrimonial, junto con el conocimiento especializado en inversión financiera que hemos incorporado, nos permite abordar las necesidades del cliente desde una perspectiva mucho más amplia y completa.
¿Qué objetivos se marcan a medio plazo en términos de crecimiento?
Miguel Ángel Peris. Nuestro objetivo no es llegar a un determinado volumen de patrimonio gestionado. El volumen de patrimonio asesorado será una consecuencia de nuestro verdadero objetivo: construir un servicio de gestión patrimonial de alta calidad en producto y servicio que ayude a nuestros clientes a conservar y hacer crecer su patrimonio en el largo plazo. Nuestra base de clientes y la incorporación de Beatriz Corrochano ha hecho que ya tengamos una excelente base que hemos visto que nos va a permitir alcanzar nuestro plan de negocio antes de lo que creíamos. Estamos en este sentido muy contentos.
Con todo, nuestro planteamiento es desarrollar el proyecto de forma progresiva y sostenible. No estamos dispuestos a que el servicio sufra o merme en calidad hacia el cliente. Para nosotros, el éxito de una división patrimonial no debe medirse únicamente por el volumen alcanzado, sino por la calidad de las relaciones que es capaz de construir a largo plazo y esto es lo que nos mueve. Más allá de una cifra concreta, buscamos construir una división rentable, recurrente y con capacidad de crecimiento orgánico, apoyada tanto en la captación de nuevos clientes como en el desarrollo patrimonial de los ya existentes.
Queremos ser el referente patrimonial indiscutible de nuestros clientes, acompañándolos en todas las etapas de su vida financiera. Si logramos que nos vean como su asesor de confianza integral para la protección, planificación e inversión de su patrimonio, estaremos sentando las bases para un crecimiento sólido y sostenible dentro del grupo.
En un entorno cada vez más regulado, ¿qué modelo de relación contractual van a mantener con el cliente?
Beatriz Corrochano. La regulación MiFID II ha supuesto un avance muy importante para el sector porque ha elevado los estándares de transparencia y protección al inversor. En nuestro caso, hemos optado por un modelo que apueste por productos con un bajo coste de gestión, altamente competitivos para los clientes y cuyo gasto se optimice fiscalmente a través del mecanismo de la retrocesión, sin que el cliente abone una tarifa específica separada por el asesoramiento recibido. Uno de los aspectos diferenciales de esta nueva división es, por tanto, que el cliente no tendrá que abonar una factura independiente por el servicio de asesoramiento. Nuestra apuesta consiste precisamente en acercar un servicio de gestión y asesoramiento patrimonial propio de la banca privada a un segmento de clientes que tradicionalmente no ha tenido acceso a este nivel de acompañamiento.
Creemos que muchas personas con capacidad de ahorro e inversión necesitan orientación profesional para tomar decisiones financieras adecuadas, pero en numerosas ocasiones se encuentran con barreras de acceso o con modelos excesivamente estandarizados. Nuestro objetivo es eliminar esas barreras y ofrecer un servicio cercano, personalizado y de calidad sin que el coste del asesoramiento sea un obstáculo.
La financiación de BBVA al sector agro alcanzó los 16.000 millones de euros a cierre de marzo de 2026, un 10% más que un año antes, mientras que la movilización sostenible vinculada al sector ascendió a 2.240 millones de euros, un 92% más. Estos avances responden a una estrategia que integra especialización sectorial, nuevas capacidades de riesgo y herramientas comerciales. El banco ha desarrollado un modelo común que combina conocimiento sectorial, capacidades digitales, sostenibilidad y gestión especializada del riesgo para acompañar a las empresas de toda la cadena de valor agroalimentaria. Esta estrategia ya está implantada en siete países y contribuye al crecimiento del negocio y de la financiación sostenible en el Grupo.
El sector agroalimentario es uno de los sectores estratégicos para la banca de empresas de BBVA y uno de los ejemplos más avanzados de su estrategia de sectorización: «El agro es un claro ejemplo de cómo la especialización sectorial genera valor para nuestros clientes y para el banco. Hemos convertido el conocimiento de nuestros equipos en capacidades compartidas con el conjunto de BBVA y que nos permiten acompañar mejor a las empresas, integrar la sostenibilidaden la actividad comercial y extender las mejores prácticas entre países. Ese es precisamente el objetivo de nuestra estrategia de sectorización: ofrecer un asesoramiento cada vez más especializado y cercano a la realidad de cada industria», señala Jaime Marín, responsable de Sostenibilidad y Sectorización de Banca de Empresas e Instituciones en BBVA, en un comunicado de prensa.
Un modelo con resultados en distintos mercados
La implantación internacional del modelo ya muestra resultados en diferentes geografías y demuestra el valor de compartir conocimiento e innovación entre los distintos países donde opera el banco de matriz española, recalcaron.
Argentina: Los resultados a cierre de marzo de 2026 consolidan a Argentina como uno de los principales referentes de esta estrategia. Las iniciativas desarrolladas en torno a Expoagro y Agroactivahan hecho posible financiar operaciones por 616 millones de dólares, mientras que la cartera agro crece un 12% interanual, reflejo del impacto del despliegue del modelo en el país. En este país, BBVA ha desarrollado Agro Advisor, una herramienta que combina inteligencia artificial y datos geoespaciales para ofrecer a los gestores una visión más completa de la actividad agrícola de sus clientes. La solución permite identificar cultivos, analizar campañas agrícolas y anticipar necesidades de financiación, lo que facilita un asesoramiento más personalizado y una mejor toma de decisiones comerciales. Este desarrollo refleja cómo las capacidades creadas en un mercado pueden convertirse en una referencia para el conjunto del Grupo y consolidar el modelo de especialización de BBVA.
México: A cierre de marzo de 2026, BBVA sigue consolidándose como uno de los bancos de referencia para el sector agroalimentario. La entidad ha incrementado un 19% su cartera agro en términos interanuales, reflejo de una estrategia de especialización que fortalece la relación con las empresas y amplía las oportunidades de crecimiento en uno de los mercados más relevantes para el Grupo.
España: el modelo de especialización se ha traducido en campañas comerciales dirigidas a sectores estratégicos como el vitivinícola. En este sector, BBVA ha identificado cerca de 3.700 empresas con potencial de negocio, ha establecido una relación comercial con el 68% de ellas y ha convertido el 15% de esas oportunidades en nuevas operaciones, impulsando un modelo de relación basado en el asesoramiento especializado y la cercanía al cliente.
Colombia: la innovación se ha materializado en la Línea Triangular Agro,una solución financiera creada para responder a las necesidades específicas del sector y facilitar el acceso al crédito a empresas y productores. Desde su lanzamiento, esta iniciativa ha generado más de 125 millones de euros de negocio incremental, ampliando el acceso a financiación y reforzando la propuesta de valor de BBVA para el ecosistema agroalimentario.
Uruguay: BBVA ha impulsado su propuesta para el sector con soluciones especializadas como el Leasing Agro, diseñado para facilitar la financiación de maquinaria y bienes de capital, contribuyendo a mejorar la capacidad de inversión y modernización de las explotaciones agropecuarias.
Perú: El banco continúa impulsando una estrategia que combina productividad, sostenibilidad e inclusión financiera para acompañar el desarrollo del sector agroalimentario e impulsar su competitividad.
Venezuela: La entidad mantiene una cuota de mercado del 22%, apoyada en una propuesta de valor especializada y un modelo de relación orientado a mejorar la experiencia de los clientes del sector.
Conocimiento sectorial especializado
El modelo parte de una visión centrada en el cliente, que reconoce que las necesidades de una explotación familiar, una cooperativa, una empresaexportadora o una gran industria agroalimentaria son diferentes. Por ello, BBVA adapta su propuesta de valor a cada geografía, actividad y tamaño de empresa, poniendo un foco especial en la mediana empresa agropecuaria, donde el asesoramiento especializado aporta un mayor valor para la toma de decisiones.
BBVA combina equipos especializados, herramientas digitales, analítica avanzada y un modelo específico de gestión del riesgo que incorpora el conocimiento de más de 250 actividades agroalimentarias, desde el vino o el aceite de oliva hasta la soja, el arándano, el cacahuete, la producción porcina o el tequila. Este conocimiento permite adaptar plazos, condiciones y criterios de análisis a los diferentes ciclos productivos e incorpora variables relacionadas con el contexto climático para ofrecer soluciones más ajustadas a la realidad de cada cliente. BBVA dispone de modelos de riesgo específicos para el 82% de las actividades y segmentos agroalimentarios identificados como prioritarios, lo que mejora la coordinación entre las áreas de negocio y riesgos, agiliza la toma de decisiones e incrementa la resiliencia de las carteras.
La sostenibilidad, integrada en la actividad comercial
La sostenibilidad constituye otro de los pilares de la estrategia agro de BBVA. La entidad ha desarrollado nuevas herramientas para ayudar a sus gestores a identificar oportunidades de financiación sostenible y acompañar a las empresas en su transición. Entre ellas destacan soluciones para evaluar aspectos como la biodiversidad, la adaptación al cambio climático o la incorporación de estándares de transición en la actividad agroalimentaria, integrando estos criterios tanto en la actividad comercial como en la gestión del riesgo. Como resultado, las operaciones sostenibles ascienden a 4.710, un 99% más, reflejo de una estrategia que sitúa la sostenibilidad como un elemento transversal de la propuesta de valor para los clientes. Esta evolución confirma el papel de la sostenibilidad como uno de los ejes del modelo de especialización con el que BBVA acompaña la transición del sector agroalimentario.
Fruit Attraction, próxima cita para el sector Agro
Fruit Attraction, la feria internacional del sector de frutas y hortalizas, celebrará una nueva edición del 6 al 8 de octubre en Madrid. Considerada uno de los principales encuentros mundiales de la industria agroalimentaria, reunirá a los principales actores del sector para analizar su evolución y perspectivas.
La feria será también un punto de encuentro para BBVA con clientes y empresas de los distintos países en los que opera, con una agenda de reuniones centrada en intercambiar perspectivas sobre los grandes retos y oportunidades del sector agroalimentario. Entre los principales desafíos figuran la fragmentación de las cadenas de suministro, la volatilidad climática y fenómenos como El Niño, el incremento de los costes de los insumos, el relevo generacional o las necesidades de inversión (CapEx) para modernizar explotaciones e infraestructuras. Las reuniones también permitirán abordar las oportunidades derivadas de la apertura de nuevos mercados, los acuerdos comerciales internacionales —como Mercosur o la modernización del acuerdo entre México y la Unión Europea— y el desarrollo de nuevas variedades más resilientes y productivas.
BBVA ha dado un nuevo paso en el desarrollo de su estrategia para grandes patrimonios con la constitución de Global Private Office SL, la sociedad independiente que dará soporte jurídico y operativo a su nuevo servicio de multi family office dirigido a familias y clientes con patrimonios de entre 30 y 300 millones de euros.
Según consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), la sociedad recientemente constituida cuenta con un órgano de administración integrado por tres ejecutivos vinculados a BBVA. César Solera Cañaveras, que liderará el proyecto, como ya había avanzado la entidad- figura como consejero delegado, mientras que aparecen como consejeros Fernando Ruiz Estébanez (actual Director de Banca Privada y Banca Personal en BBVA España) y Lara Marín Fernández, Head of Value Offer & Business Development en BBVA Global Wealth.
La creación de esta sociedad supone la materialización corporativa del nuevo modelo de multi family office que BBVA anunció a principios de julio, según explican desde la entidad. El proyecto nace con la vocación de ofrecer un servicio independiente a grandes patrimonios, con operativa multibanco y arquitectura abierta.
No obstante, Global Private Office SL no será necesariamente la denominación comercial con la que se presente el servicio al mercado. BBVA todavía no ha desvelado la marca definitiva bajo la que operará esta nueva propuesta, un anuncio que está previsto para el último trimestre de 2026.
Detalles sobre el nuevo canal Wealth de BBVA
La constitución de la sociedad llega después de varios meses de trabajo interno y da estructura jurídica a una iniciativa con la que BBVA busca ampliar su propuesta de valor en el segmento de mayores patrimonios. El banco explicó en julio que el servicio está pensado no solo para sus actuales clientes de Banca Privada y Grandes Patrimonios, a los que también se ofrecerá, sino especialmente para altos patrimonios y familias empresariales que demanden una visión integral de su patrimonio y que trabajen con diferentes entidades financieras.
El proyecto arrancó en España con un equipo de 10 profesionales de perfil senior y más de 20 años de experiencia, con unas oficinas situadas en una zona prime de Madrid y fuera de la red tradicional de oficinas de BBVA. La propuesta tiene además vocación internacional y está previsto que pueda extenderse progresivamente a otras geografías en las que está presente el grupo.
Uno de los elementos diferenciales del modelo es precisamente su independencia y operativa multibanco. El objetivo es que el cliente pueda consolidar la información sobre sus activos con independencia de las entidades con las que trabaje y obtener una visión unificada de su patrimonio, sus riesgos, costes, diversificación y oportunidades de inversión.
La propuesta se estructura en torno a cuatro grandes áreas: estrategia de inversión, planificación patrimonial, gobernanza y legado, y propósito y estilo de vida. En materia de inversión, el servicio contempla el diseño de marcos de inversión y la asignación entre mercados cotizados, mercados privados y activos reales. La planificación patrimonial incorpora el análisis de la estructura patrimonial, fiscalidad y sucesión, mientras que también se contempla una gestión específica de los activos inmobiliarios y el acceso a oportunidades internacionales, alternativas y operaciones off-market.
La tercera dimensión está vinculada a la gobernanza y la transición generacional, mientras que la cuarta incorpora cuestiones como la filantropía, las colecciones de arte y otros servicios asociados al estilo de vida de las familias.
Con este movimiento, BBVA busca posicionarse en un segmento en el que la gestión patrimonial trasciende la selección de productos financieros y adquieren mayor peso la coordinación, la planificación, la gobernanza familiar y la preservación del patrimonio entre generaciones. La iniciativa también tiene entre sus potenciales clientes a grandes patrimonios latinoamericanos, un perfil que el banco identificó expresamente como una fuente de demanda para este tipo de servicio.
La temporada de resultados deja una conclusión clara: los sólidos resultados empresariales se están extendiendo más allá de la inteligencia artificial y de los líderes tecnológicos estadounidenses. ¿Qué significa esto para los inversores? En opinión de los expertos de las gestoras, hay argumentos de sobra para mantenerse invertidos en renta variable y ampliar el foco en busca de una mayor diversificación.
«Seguimos siendo constructivos respecto a las acciones, respaldados por unos sólidos beneficios empresariales, una participación más amplia del mercado y una inversión continua a lo largo de toda la cadena de valor de la IA, tanto en EE.UU. como a nivel global. Los inversores con una exposición concentrada en tecnología estadounidense podrían considerar aprovechar la actual fortaleza del mercado para diversificar hacia Europa, Asia y sectores cíclicos seleccionados», afirma Mark Haefele, director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management.
Según Haefele, los resultados empresariales reforzaron las oportunidades generadas por la inversión en infraestructura de IA, electrificación e innovación en salud. “Los resultados de las principales empresas del sector energético y de cuidado ocular aportarán nueva evidencia sobre la demanda esta semana. Seguimos favoreciendo una exposición diversificada en nuestras temáticas de IA, energía y recursos, y longevidad”, defiende.
El efecto de la IA
Lo que las gestoras observan es que el ciclo de expansión de la IA es una tendencia clave que favorece un impulso de beneficios más sólido y amplio. “El gasto en capital para IA, en constante aumento, de los hiperescaladores —grandes empresas tecnológicas que construyen y gestionan una amplia infraestructura en la nube optimizada para la IA— se estima en unos 800.000 millones de dólares este año. Este desembolso ya se está traduciendo en unos ingresos sistemáticamente mejores de lo esperado para las empresas vinculadas a la cadena de suministro global de infraestructura de IA. Entre las beneficiarias se encuentran empresas de los sectores de litografía, fundición, memoria y almacenamiento de la fabricación de semiconductores”, explica Pablo Bernal, responsable de Vanguard en España.
En su opinión, dentro de ese ecosistema, la atención se ha desplazado hacia el mayor cuello de botella: los chips de memoria de alto ancho de banda, que son fundamentales para los casos de uso con alto volumen de inferencias y para los agentes de IA, en los que la latencia —el tiempo que transcurre entre la entrada y la salida de la IA— es especialmente importante. “El énfasis en los chips de memoria de gran ancho de banda se está traduciendo en un crecimiento explosivo de los beneficios y en expectativas al alza, junto con un sólido comportamiento de los precios, para ciertas empresas estadounidenses y surcoreanas. Los efectos no se limitan a los semiconductores, sino que también afectan a los sectores físicos implicados en la construcción, el suministro eléctrico y la refrigeración de los centros de datos, así como a las empresas de los sectores de la energía, los servicios públicos, la industria y los materiales. Es poco probable que los efectos en cadena de la IA se detengan ahí. Las empresas más allá de las que se dedican directamente a la infraestructura de IA se beneficiarán a medida que la IA se extienda por toda la economía y aumente la productividad”, destaca Bernal.
Más allá de EE.UU.
Los sólidos resultados empresariales de EE.UU. están impulsando al alza a la renta variable, pero no hay que perder de vista que el crecimiento de los beneficios en otros mercados ofrece una oportunidad de diversificación. Para el 7 de agosto, de las 415 empresas del índice S& que han presentado sus resultados, el 88% ha superado las estimaciones de beneficio por acción (BPA), con un aumento de los beneficios combinados de alrededor del 25% tras excluir extraordinario.
“Esa fortaleza no se ha limitado a un puñado de empresas de gran capitalización; la mediana de las compañías que componen el S&P 500 también registró uno de sus crecimientos de las ganancias más robustos de los últimos años, y los márgenes también se están ampliando” señala Shannon L. Saccocia, CIO – Wealth de Neuberger.
Para Saccocia, no sólo debemos mirar EE.UU., también los mercados emergentes y Japón presentan sólidos beneficios empresariales. “Aunque en gran medida ya se esperaba esta tendencia general de los resultados, Europa sí se ha convertido en una sorpresa, ya que está registrando su mejor temporada de resultados en años”, añade.
En términos más generales, reconoce que, aunque están sobreponderando la renta variable estadounidense por razones de peso, esta temporada de resultados les ha recordado que el riesgo de concentración tiene dos caras. “La misma resiliencia y el mismo crecimiento de los beneficios que hemos observado en EE.UU. se están manifestando cada vez más en otros lugares, y esa expansión es en sí misma una oportunidad de diversificación, no solo un dato más. A medida que aumenta el riesgo de concentración en las empresas de megacapitalización en ese país, creemos que una asignación moderada a mercados en los que los beneficios están empezando a diversificarse —Japón, determinados mercados emergentes y, potencialmente, Europa— ofrece a los inversores un complemento genuino a una cartera centrada en EE. UU., repartiendo la exposición a los beneficios entre un conjunto más amplio de factores de catalización, en lugar de depender cada vez más de ese mismo puñado de valores”, concluye el CIO- Wealth de Neuberger.
La industria de los ETF en Europa vuelve a encadenar un nuevo récord en el año, al alcanzar los 3,80 billones de dólares en activos, según el informe sobre insights de la industria de ETFs durante el mes de julio que elabora ETFGI. De acuerdo con este mismo informe, losflujos netos acumulados en el año ascendieron a un máximo histórico de 323,59 miles de millones de dólares a finales de julio. En detalle, el sector europeo de ETF registró unas entradas netas de 57.940 millones de dólares durante el mes de julio, elevando el acumulado anual a 323,59 miles de millones.
Evolución del mercado y claves del mes
El nuevo hito de patrimonio total invertido en la industria de los ETF se ha producido tan solo dos meses después del anterior, con el récord de 3,77 billones registrado al cierre de mayo de 2026. En lo que va de año, los activos bajo gestión en fondos cotizados han experimentado un repunte del 17,9 %, elevándose desde los 3,22 billones de dólares contabilizados a finales de 2025.
Los registros de ETFGI muestran que 2026 está pulverizando todos los récords para la industria europea de ETF: las entradas netas acumuladas solo en los primeros siete meses del año han superado holgadamente a los dos máximos anteriores, los 207.280 millones de dólares de 2025 y los 127.190 millones de 2024. Por tanto, según estos últimos datos disponibles el mercado europeo encadena 46 meses consecutivos de flujos netos positivos.
Análisis detallado de los flujos netos
La renta variable se consolida como el activo estrella para ganar exposición vía ETF, con flujos de 40.510 millones de dólares durante el mes; este impulso sitúa las entradas netas acumuladas en el año en 223.290 millones de dólares, frente a los 144.300 millones del mismo periodo de 2025, lo que representa casi un 55 % más. Por su parte, los ETF de renta fija registraron entradas netas por valor de 11,10 miles de millones de dólares en julio, elevando la captación anual acumulada hasta los 65.300 miles de millones de dólares, casi duplicando los 35.920 millones reportados en el mismo periodo del año pasado.
Los ETFs de materias prima también atrajeron flujos positivos por valor de 2.120 millones de dólares, aunque en este caso los flujos fueron un 35 % inferiores a los registrados en los primeros siete meses de 2025.
Finalmente, los ETF activos siguieron mostrando un dinamismo muy destacado al reunir 4.300 millones de dólares en flujos netos mensuales, elevando su captación en el año a los 30.930 millones, un de este modo, su captación acumulada en el año asciende a 30,93 miles de millones de dólares, un 84 % más que la cifra registrada en el mismo periodo del año pasado.
Una notable concentración del mercado
Al cierre de julio, la industria europea de ETF estaba formada por 3.959 productos, con 16.381 cotizaciones y un volumen total de activos de 3,80 billones de dólares, distribuidos entre 167 proveedores a través de 32 bolsas en 26 países. En lo que va de año, 79 proveedores han lanzado 379 nuevos fondos cotizados en la región, mientras que tan solo 27 ETF han sido liquidados.
iShares sigue reteniendo su puesto como el mayor proveedor de ETF en Europa, con 1,5 billones de dólares bajo gestión y una cuota de mercado del 39,4 %. Le sigue Amundi ETF en segunda posición, con 475.430 miles de millones de dólares y un 12,5 % de participación, mientras que Xtrackers ocupó el tercer lugar con 390.440 millones de dólares y una cuota del 10,3 %. Entre estos tres principales emisores aglutinan el 62,1 % del patrimonio total de la industria en la región, lo que refleja una notable concentración del mercado, mientras que los 164 proveedores restantes sostienen, de manera individual, cuotas inferiores al 8 %.
Los mercados privados están entrando en una nueva fase de crecimiento, ya que la fuerte demanda de los inversores y un mayor acceso para los inversores particulares están reconfigurando la forma en que se capta, estructura y distribuye el capital, según una nueva investigación de State Street Corporation.
El quinto Estudio Anual de Mercados Privados de State Street, titulado «La resiliencia se encuentra con la oportunidad», muestra que la demanda en los mercados privados sigue siendo sumamente resiliente, incluso en un contexto de incertidumbre geopolítica, presiones inflacionistas y volatilidad del mercado. Solo el 7% de las firmas prevé reducir sus asignaciones, mientras que la mitad planea aumentar su exposición, lo que refuerza el papel de los mercados privados como un componente esencial en la construcción de carteras a largo plazo.
Participación del minorista
Al mismo tiempo, el sector está experimentando un cambio estructural hacia la participación de inversores particulares, a medida que las firmas amplían el acceso a través de los canales de wealth management. En concreto, más del 84% de los gestores de activos y de patrimonio ya ofrecen o planean ofrecer estrategias de mercados privados para inversores particulares, lo que demuestra que el acceso ha dejado de ser una ambición a largo plazo para convertirse en un componente central de la estrategia del sector.
«La historia de los mercados privados se define por la resiliencia en un lado y la reinvención en el otro. La demanda sigue siendo fuerte, pero llevar los mercados privados a una base de inversores más amplia y a gran escala está reconfigurando fundamentalmente el funcionamiento del sector. El éxito dependerá de quién pueda gestionar la complejidad y ofrecer resultados consistentes a un conjunto de clientes mucho más amplio”, explica Joerg Ambrosius, presidente de Servicios de Inversión en State Street.
Según la gestora, aunque ampliar el acceso a los inversores particulares sigue siendo la oportunidad clave, las firmas se están mostrando más moderadas respecto al ritmo de crecimiento. El informe señala que alrededor del 43% de las organizaciones prevé ahora que los vehículos orientados a particulares representen al menos la mitad de la captación de fondos en mercados privados dentro de los próximos tres años (frente al 56% de la encuesta del año anterior), lo que refleja una visión más realista de los desafíos operativos y de distribución. La demanda está impulsada principalmente por la diversificación y el potencial de rentabilidad, así como por el acceso a temas de inversión clave.
Destino del capital
El estudio también señala un cambio claro en el destino del capital. Según indican las conclusiones, la inteligencia artificial y la infraestructura de IA se sitúan como el principal tema de inversión a nivel mundial, lo que subraya el papel de los mercados privados en la financiación del crecimiento estructural a largo plazo en todas las economías. “Incluso en un entorno más incierto, los mercados privados son cada vez más el lugar donde los inversores acceden a las tendencias de crecimiento a largo plazo más importantes, sirviendo como una fuente crítica de rentabilidad y diversificación»La IA, las infraestructuras y otras oportunidades estructurales están reforzando el papel de esta clase de activos como una asignación central en las carteras. Las firmas tendrán que seguir adaptándose para satisfacer la demanda de una gama más amplia de inversores”, comenta Donna Milrod, jefa de producto en State Street.
A medida que las firmas escalan sus estrategias de mercados privados hacia los inversores particulares, la complejidad operativa emerge como el desafío definitivo, mientras los gestores de activos y patrimonios se adaptan para atender a una base de clientes más grande y diversa. En este sentido, casi ocho de cada diez encuestados citan la gestión de la liquidez como un reto clave, con puntos de presión específicos como la gestión de reembolsos, la previsión de efectivo y las pruebas de resistencia (stress testing) de liquidez, a medida que las firmas se adaptan a flujos de inversores más dinámicos. En concreto, el cumplimiento normativo, la elaboración de informes (reporting) y el servicio al inversor también aumentan a medida que las firmas avanzan más allá de sus bases de clientes institucionales.
«La democratización está elevando el listón en cuanto a cómo se estructuran y respaldan los mercados privados. Ofrecer estas estrategias a gran escala requiere algo más que la innovación de productos. Exige las capacidades operativas, de datos y de infraestructura necesarias para aportar transparencia, gestionar la liquidez y cumplir con las expectativas de una base de inversores muy diferente”, aclara Scott Carpenter, responsable global de Alternativos en State Street.
La pata de la distribución
El estudio también destaca un consenso claro sobre la distribución: las plataformas de gestión de patrimonio se consideran el canal principal para acceder a los mercados privados, mientras que las estructuras de aportación definida (defined contribution) siguen siendo una vía secundaria para la mayoría de las firmas. Según la gestora, esto refleja tanto consideraciones de idoneidad para el inversor como el papel de los asesores financieros a la hora de gestionar estructuras de inversión más complejas.
Asimismo, la encuesta revela que la demanda de los inversores institucionales por los mercados privados se mantiene notablemente resiliente a pesar de la continua incertidumbre geopolítica y de los mercados. “La demanda está impulsada principalmente por las expectativas de rentabilidad y los beneficios de la diversificación, lo que refuerza el papel de los mercados privados como una asignación esencial en la construcción de carteras a largo plazo”, apunta el informe.
En conjunto, las conclusiones apuntan a un sector que entra en una fase más exigente, en la que el crecimiento, la resiliencia y la innovación deben ir acompañados de disciplina operativa y escalabilidad. Los mercados privados ya no se definen únicamente por el acceso. En su lugar, concluyen, “la ventaja competitiva se está desplazando hacia las firmas que puedan ofrecer marcos de liquidez ágiles, transparencia y rendimiento a gran escala, tanto para inversores institucionales como particulares”.
DWS, en colaboración con Scalable Capital, ofrece un nuevo ETF de Xtrackers. El Scalable MSCI AC World Leveraged Daily Swap Xtrackers UCITS ETF proporciona a los inversores una exposición apalancada de 2x a los mercados mundiales de renta variable. El ETF cotiza en Deutsche Börse, European Investor Exchange y otros centros de negociación desde el 6 de agosto.
El nuevo ETF replica la evolución diaria de un índice apalancado, el MSCI ACWI Leveraged 2X Select Daily Index. Con este producto, Scalable Capital y Xtrackers ofrecen el producto apalancado con mayor diversificación del mercado de ETF UCITS.
En circunstancias normales, el apalancamiento diario ajustado es del 200% (2x), aunque puede reducirse en condiciones de mercado excepcionales.
“Estamos observando una fuerte demanda de soluciones innovadoras en ETF. Con este segundo producto conjunto con Scalable Capital, ofrecemos ahora a los inversores un acceso eficiente a una estrategia apalancada de renta variable global”, afirma Ferat Öztürk, Head of Digital Distribution EMEA de Xtrackers. “El nuevo ETF está dirigido a inversores experimentados que conocen los riesgos asociados a los productos apalancados”, advierte.
Jannik Klasing, Head of Investment Management de Scalable Capital, añade: “Existe una clara necesidad entre los inversores activos y experimentados de aprovechar los movimientos de los mercados globales de una forma más específica. Con este producto, garantizamos que puedan hacerlo con la calidad que esperan de Scalable Capital: de manera eficiente, transparente y con la mejor estructura de costes”.
El Scalable MSCI AC World Leveraged Daily Swap Xtrackers UCITS ETF es el nuevo producto fruto de la colaboración entre Xtrackers y Scalable Capital. El Scalable MSCI AC World Xtrackers UCITS ETF se lanzó a finales de 2024 y actualmente cuenta con más de 700 millones de euros en activos bajo gestión. Scalable Capital también asesora en la construcción de la cartera del ETF recién lanzado, especialmente en lo relativo a la estructura de swaps.
En los ETF basados en swaps, la evolución de un índice no se replica directamente mediante la compra de los valores subyacentes, sino a través de los denominados swaps colateralizados. En este proceso, se intercambian flujos de caja entre el ETF y una entidad bancaria. Estos flujos de caja reflejan la rentabilidad del índice correspondiente.