2026: un año de oportunidades selectivas en un entorno más fragmentado y volátil, según Acacia Inversión

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Foto cedidaAlvaro Vitorero, consejero delegado y presidente del comité de inversiones; y Mikel Ochagavia, director de inversiones de Acacia Inversión

Acacia Inversión ha presentado su informe anual macroeconómico y de mercados, en el que anticipa un escenario global marcado por la fragmentación económica, el desfase de políticas monetarias entre regiones, un estímulo fiscal selectivo y un sesgo inflacionario al alza. En este contexto, la gestora multifamily office independiente considera que la gestión activa, la diversificación real y el análisis fundamental serán claves para capturar oportunidades fuera del consenso.

Tras un 2025 de resiliencia, actualmente el mercado se debate entre las dudas que generan las elevadas valoraciones de las compañías tecnológicas, el riesgo de concentración de los índices estadounidenses, la incertidumbre que genera la relación entre Estados Unidos y China y la independencia de la Reserva Federal a la hora de implementar su política monetaria. En resumen, las dinámicas macroeconómicas actuales hacen creer que el 2026 estará marcado por un desfase en los ciclos de política monetaria, estímulo fiscal expansivo, un sesgo inflacionario alcista, un dólar estadounidense aún más débil y mejor rendimiento de los activos en el sector de materias primas y en los mercados fuera de Estados Unidos.

No perciben un 2026 para replicar el consenso, sino para identificar desequilibrios, valorar correctamente los cambios estructurales y construir carteras resilientes. En un entorno menos sincronizado y más volátil, la gestora reafirma su compromiso con una gestión activa y flexible para transformar la complejidad del ciclo en oportunidades de inversión.

Desfase monetario y estímulo fiscal como motores de 2026

Mientras Europa podría mantener tipos estables, Estados Unidos seguiría con un proceso gradual de bajadas, condicionado por la persistencia de la inflación. Japón, por el contrario, se encuentra en un punto de inflexión hacia la normalización monetaria.

El estímulo fiscal jugará un papel central, con un fuerte impulso en Europa (liderado por Alemania), Japón, Estados Unidos y China, especialmente en sectores estratégicos como infraestructuras, defensa y transición energética. En Europa, un mercado laboral sólido y una política fiscal expansiva han impulsado el crecimiento por encima de su potencial, lo que, pese a una inflación general cercana al objetivo, mantiene la presión sobre la inflación subyacente. En este contexto, el ciclo de recortes del BCE parece haber concluido y el consenso apunta a tipos estables en torno al 2% en 2026, si bien se descuenta con una probabilidad pequeña que podría llegar a implementar una política monetaria con sesgo más restrictivo.

En Estados Unidos, el ciclo monetario avanza con retraso respecto a Europa. La Reserva Federal prevé continuar con las bajadas de tipos hasta finales de 2026, aunque de forma gradual, condicionada por el impacto inflacionario de los aranceles y la debilidad del mercado laboral. La persistencia de la inflación subyacente y el dinamismo de la demanda, apoyados por el estímulo fiscal, podrían limitar el margen para nuevos recortes. Japón, por su parte, se encuentra en una fase de transición tras décadas de tipos muy bajos y se espera que el Banco de Japón avance en la normalización de su política monetaria mediante subidas de tipos, en contraste con el resto de economías desarrolladas.

Durante 2025, las materias primas vivieron un año de elevada volatilidad. De cara a 2026,  su perspectiva sobre las materias primas es constructiva, con la excepción del petróleo. La aceleración del crecimiento económico global, apoyada en el estímulo fiscal, la implementación de la inteligencia artificial y unos tipos de interés más bajos, favorecerá la demanda de metales industriales y metales preciosos. A ello se suma el impulso estructural derivado de la transición energética y la inversión en energías renovables. En este contexto, el oro y la plata podrían prolongar el rally iniciado en 2025, beneficiándose de un dólar estructuralmente más débil, de la persistencia de la inflación y de un entorno de mayor incertidumbre macroeconómica y geopolítica, consolidándose como activos refugio.

Asimismo, el escenario macro apunta a un crecimiento global sólido en 2026, con un sesgo inflacionario al alza. El traslado a precios de la política arancelaria estadounidense y el fortalecimiento de los precios de los commodities podrían aumentar la volatilidad de la inflación y presionar al alza los tipos de interés a largo plazo, incluso en un entorno de políticas monetarias más laxas. En el mercado de divisas, se espera que el dólar estadounidense continúe debilitándose, mientras que el yen japonés, actualmente infravalorado, podría apreciarse a medida que el Banco de Japón avance en la normalización de su política monetaria.

Cautela con la inteligencia artificial

En Acacia Inversión mantienen un enfoque cauteloso respecto a la inteligencia artificial (IA). Aunque su adopción se ha extendido a la mayoría de los sectores productivos y su potencial para mejorar la productividad global es indudable, las compañías que lideran su desarrollo cotizan con valoraciones exigentes, lo que incrementa los riesgos para el inversor. Observan varios factores que podrían presionar la sostenibilidad del actual auge de la IA, como señales de posible sobredemanda de chips, una desaceleración en la generación de caja de las principales compañías, el encarecimiento de la financiación y una mayor disciplina en el gasto de capital. A ello se suman el aumento de los costes energéticos y la creciente disponibilidad de soluciones abiertas, que podrían comprimir los márgenes del sector.

Si bien reconocen que los resultados empresariales siguen siendo sólidos y que el consenso de mercado no identifica, por el momento, una burbuja comparable a la de las puntocom, el enfoque es prudente. Prefieren evitar una exposición pasiva a las compañías líderes de IA, dada la elevada concentración de riesgos. Por ello, priorizan la inversión en la infraestructura que sustentará su desarrollo a largo plazo, como los metales industriales, los metales raros y la energía, donde identificamos un mejor equilibrio entre rentabilidad y riesgo.

Visión estratégica para los inversores

En términos de posicionamiento, Acacia Inversión apuesta por una infraponderación en renta variable de Estados Unidos, ante el riesgo de concentración y valoraciones exigentes en el núcleo tecnológico, así como una mayor incertidumbre institucional y de política económica. Se prioriza la exposición a riesgo desde geografías y temáticas con mejor perfil rentabilidad-riesgo. Al otro lado, un posicionamiento positivo en metales preciosos y materias primas (excluido el petróleo), que recuperan un papel estratégico como cobertura frente a la volatilidad del dólar y la inflación. La transición energética y la inversión en infraestructura para inteligencia artificial refuerzan el atractivo de los metales industriales y de la energía vinculada a la electrificación.

Muestran preferencia por renta variable europea, japonesa y de mercados emergentes. En Europa, el impulso fiscal (liderado por Alemania) apoya el crecimiento y los márgenes en sectores cíclicos; en Japón, la combinación de reformas, normalización monetaria y potencial de apreciación del yen ofrece una oportunidad diferencial; en emergentes, la debilidad del dólar y el nuevo ciclo de inversión en recursos críticos favorecen un enfoque selectivo por países, con una visión constructiva pero prudente en China. Y una apuesta por activos reales como infraestructuras y real estate, por su capacidad para trasladar precios, preservar el poder adquisitivo y estabilizar carteras en un entorno de inflación más volátil.

Por sectores, prefieren energía estadounidense, banca europea y salud. La energía es un insumo clave para el desarrollo de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos; la banca europea puede beneficiarse de una curva de tipos más empinada; y el sector salud aporta un perfil defensivo ante posibles repuntes de la volatilidad macroeconómica. Y muestran cautela en crédito estadounidense y en duración, ante diferenciales comprimidos y el riesgo de repuntes inflacionarios que podrían presionar los tipos largos. En contraste, se identifican oportunidades en la deuda emergente en moneda local, beneficiada por la debilidad del dólar, y en los bonos japoneses de largo plazo, apoyados en la transición de la política monetaria y la infravaloración del yen, que podría atraer flujos de capital. Todo, con en enfoque prudente en inteligencia artificial.

BBVA se alía con Altérra en un nuevo fondo climático y avanza en su estrategia en Oriente Medio

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Foto cedidaDe pie: Carlos Torres Vila, presidente de BBVA y S.E. Dr. Sultan Al Jaber, presidente de Altérra. Sentados: Javier Rodríguez Soler, responsable global de Sostenibilidad y CIB de BBVA y H.E. Majid Al Suwaidi, CEO de Altérra (JPG)

BBVA y Altérra, uno de los mayores vehículos privados de inversión en financiación climática del mundo, han anunciado una alianza mediante la cual BBVA se compromete a invertir 250 millones de dólares como inversor estratégico en un vehículo de coinversión climática que Altérra tiene previsto lanzar, sujeto a las aprobaciones regulatorias pertinentes. Esta alianza refleja el reconocimiento y el interés de BBVA en la estrategia y capacidades diferenciadas de Altérra y respalda la aspiración del banco de avanzar en su estrategia de financiación sostenible y su creciente interés en Oriente Medio.

Una vez lanzado y aprobado, el fondo estará domiciliado en el ADGM² y consolidará las coinversiones existentes de Altérra Acceleration³ en una estructura específica gestionada por Altérra, lo que representa un paso decisivo en su transición hacia su siguiente fase de crecimiento.

El fondo -denominado Altérra Opportunity– implementará una estrategia de inversión global diversificada en infraestructuras alineadas con el clima, a través de capital y crédito privado. Su estrategia refleja un enfoque inversor orientado a obtener rentabilidades superiores una vez ajustadas al riesgo y un impacto climático positivo, tanto en mercados desarrollados como emergentes. El fondo se destinará a inversiones en clima desde la transición energética, descarbonización industrial, hasta tecnología climática o estilos de vida sostenibles. Su alcance incluirá América del Norte, América Latina y Europa, además de mercados de crecimiento.

S.E. Dr. Sultan Al Jaber, presidente de Altérra, y Carlos Torres Vila, presidente de BBVA, han anunciado esta alianza estratégica durante la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dabi, que se clausura hoy 15 de enero en la capital de Emiratos Árabes Unidos.

“Este fondo marca un nuevo capítulo para Altérra al avanzar hacia nuestra siguiente etapa de crecimiento y profundizar nuestra capacidad para movilizar y desplegar capital global hacia inversiones de alto impacto. Nuestra alianza con BBVA supone un paso importante para reforzar la colaboración global en energía limpia, infraestructura sostenible e inversiones en tecnología, lo que nos permitirá continuar respaldando oportunidades de alta calidad y entregar valor a largo plazo”, comenta Al Jaber.

“Esta alianza está alineada con la estrategia de BBVA de hacer de la sostenibilidad un motor clave de crecimiento diferencial a nivel global y de profundizar nuestra presencia en centros de financiación climática de rápido crecimiento como Abu Dabi. Consideramos a Altérra un socio a largo plazo para movilizar capital a gran escala y esta alianza refleja nuestra confianza en su trayectoria y su estrategia centrada en el clima”, añadía Torres Vila.

BBVA mantiene una presencia histórica en Abu Dabi a través de su oficina de representación, establecida en 2013, lo que refleja el interés del banco en Oriente Medio como región estratégica para su actividad de banca corporativa y de inversión. La creciente importancia de la región en los mercados globales y su transformación económica la convierten en un área clave para BBVA, que busca acompañar a clientes institucionales y corporativos con presencia internacional. Este interés ha dado un paso significativo con la reciente aprobación inicial otorgada por la Autoridad Reguladora de Servicios Financieros del ADGM para la apertura de una nueva sucursal de BBVA en Abu Dabi, lo que permitirá al banco ampliar su oferta de banca mayorista en la región y potenciar su servicio para clientes corporativos e institucionales a nivel local y vinculándolos con las capacidades de la red internacional de BBVA.

Al convertirse en inversor estratégico del nuevo fondo climático de Altérra, BBVA profundiza su relación con uno de los inversores más influyentes de Oriente Medio, respaldando la estrategia del banco de ampliar su presencia y visibilidad en la región y cumplir con sus aspiraciones en materia de sostenibilidad. Además de esta inversión de 250 millones de dólares (213 millones de euros) en Altérra, el banco ha invertido hasta la fecha aproximadamente 300 millones de euros en fondos climáticos centrados en la descarbonización, como parte de su estrategia climática global.

BBVA se ha fijado el objetivo de movilizar 700.000 millones de euros en negocio sostenible entre 2025 y 2029, tras haber alcanzado su anterior objetivo de 300.000 millones de euros un año antes de lo previsto.

Bankinter entra en el capital de la fintech de activos digitales Bit2Me

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Foto cedidaCharo Ruiz (directora de Inversión de Capital Riesgo), Javier Roca (Capital Riesgo), Pablo Lancry (director de Innovación y Capital Riesgo), Andrei MAnuel, Leif Ferreira, David Ortega, Eder Azebedo.

Bankinter ha alcanzado un acuerdo de inversión con Bit2Me, empresa líder en activos digitales del mercado hispanohablante, por el que adquiere una participación de su capital, y se suma así a la ronda de 30 millones anunciada en agosto pasado.

El objetivo de esta inversión es explorar y alcanzar sinergias tecnológicas y de conocimiento. Asimismo, Bankinter se posiciona, junto a un socio tecnológico nacional, en el desarrollo de soluciones con tecnologías DLT.

Para Bankinter, esta operación responde a la permanente apuesta de la entidad por la innovación tecnológica y por generar sinergias con startups especializadas en fintech, como es el caso de Bit2Me, que le permitan anticiparse al futuro en el ámbito de las finanzas.

Este acuerdo de inversión con Bankinter, junto a la obtención por parte de Bit2Me el 29 de julio de este año de la licencia regulatoria europea, y unido al respaldo de socios estratégicos como Telefónica, Inveready, Investcorp, Tether y BBVA, permitirá a la fintech española acelerar sus planes de expansión en toda la Unión Europea, así como reforzar su presencia en Argentina y otros países de América Latina, consolidando así su posición como uno de los actores clave del ecosistema cripto tanto en Europa como en el mundo hispanohablante. En el capital de Bit2Me también figuran Unicaja y Cecabank.

Para Pablo Casadío, CFO de Bit2me, «esta alianza ratifica que la banca puede aprovechar nuestro profundo know-how del sector para potenciar su oferta. En lugar de competir, integramos fortalezas. España y Europa presentan un escenario inmejorable y, gracias a nuestra solidez tecnológica y regulatoria, Bit2Me es el socio ideal para que las entidades financieras capitalicen este entorno, ofreciendo a sus clientes acceso al ecosistema cripto con máxima seguridad y garantías».

Lacalle: «El objetivo de Trump es demostrar que esos riesgos geopolíticos que ocupan tantos titulares tienen muy poco impacto en la economía y los mercados»

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Foto cedidaCaniel Lacalle y José Miguel Maté, de izquierda a derecha.

A pesar de haber empezado 2026 en un entorno geopolítico de gran complejidad, en Tressis descartan que su impacto llegue al terreno macroeconómico y de los mercados financieros. Por eso su visión para el ejercicio 2026 apenas tiene en cuenta este factor y habla de un año marcado por un crecimiento global débil, sin recesión, pero condicionado por elevados niveles de deuda, un entorno fiscal exigente y un escenario monetario que seguirá siendo acomodaticio, según indicaron esta mañana en su presentación en Madrid. En este contexto, la entidad apuesta por una estrategia de prudencia activa, basada en la selección, la calidad y la flexibilidad como ejes fundamentales de la inversión.

«Venezuela no supone un riesgo de crisis, hay una visión pragmática. Ya sabemos que todas las operaciones que lleva a cabo la Administración Trump tienen un impacto económico y bursátil contenido», defendía Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis. «Si nos dicen que hay una intervención militar en Venezuela y una revuelta popular en Irán y que las bolsas están en máximos y el petróleo cayendo nos llevaríamos las manos a la cabeza. Pero los operadores no quieren un petróleo al alza, no quieren una escalada que genere un efecto negativo en las economías. El riesgo geopolítico es muy bajo y el objetivo de Trump es demostrar al mundo que esos riesgos que ocupan tantos titulares tienen muy poco impacto«, añade.

Su visión macro y de mercados para este año favorece a EE.UU. frente a Europa: “El mundo entra en una fase de crecimiento estructuralmente más pobre, en el que la abundancia de liquidez convive con una inflación que no termina de desaparecer y con niveles de deuda que limitan el margen de actuación de gobiernos y bancos centrales”, señala José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis. “No es un escenario de recesión, pero sí exige una gestión mucho más selectiva y disciplinada”, ha asegurado. Desde el punto de vista macroeconómico, estima que Estados Unidos seguirá liderando el crecimiento entre las economías desarrolladas. Europa mantiene un escenario frágil, marcado por tensiones fiscales y políticas en algunos países clave, mientras que en mercados emergentes el dinamismo se concentra en Asia, con un enfoque más selectivo.

Según la entidad, las políticas estadounidenses -arancelaria, fiscal y desregulatoria- son un acicate para el crecimiento económico y los beneficios empresariales, frente a una Europa donde ocurre todo lo contrario, por lo que podría haber factores de riesgo en sus plazas bursátiles. «Las valoraciones en EE.UU., tan exageradas a principios de 2025, se han moderado, algo que no ha ocurrido en Europa», explica Maté. Para el experto, supone un riesgo que las expectativas de beneficios empresariales (del 16% para el S&P 500 y del 10% en Europa) no acaben de cumplirse, un riesgo mayor en el caso europeo. «El relativo entre evolución de mercado y mejora de resultados no se ha compensado en Europa y los índices europeos, que presumen de infravaloración pero no es el caso», advierte.

Tsunami monetario

Lacalle habla de un crecimiento en 2026 «improductivo, que viene sobre todo de aumentar el gasto público y empobrecer a la clase media». Y es que uno de los conceptos centrales de su escenario para 2026 es el denominado “tsunami monetario”: años de políticas expansivas, déficits elevados y balances públicos sobredimensionados que siguen condicionando el entorno financiero. Esta combinación prolonga un ciclo de liquidez abundante y tipos reales contenidos, pero mantiene vivo el riesgo de inflación persistente, especialmente en el sector servicios. “La inflación ha bajado, pero no ha desaparecido como riesgo”, explica Lacalle.

Para el experto, el elefante en la habitación es la deuda, el déficit, pues «la parte grande iceberg son pasivos ya comprometidos y no financiados, que suponen el 4% del PIB en Europa, lo que derivará en mayores impuestos, menor crecimiento productivo y riesgo de inflación persistente a futuro», dijo, criticando políticas que disparan la deuda y empeoran la posición de los ciudadanos, lo que genera polarización y hartazgo. «Existe una inflación de precios persistente y eso se nota en la expansión de múltiplos en las bolsas, y rentabilidades exigidas a los bonos desconectadas de la realidad de solvencia de los estados, además de un problema de poder adquisitivo de las monedas muy relevante», añade.

Una situación que también limitará las políticas restrictivas de los bancos centrales: «El objetivo de los bancos centrales no es controlar la inflación, aunque sea lo que dicen: es cierto que tienen un objetivo a medio plazo, del 2% anual pero hay que tener en cuenta que no tienen independencia, pues tienen como objetivo que los gobiernos se financien barato: por eso la animadversión de Trump con respecto a la Fed está tan justificada». Así, aunque no podrán repetir las políticas ultraexpansivas del pasado, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo afrontan 2026 con un sesgo acomodaticio: en concreto, Lacalle habla de entre dos y tres bajadas de tipos este año en EE.UU. mientras en Europa no descarta alguna bajada adicional, teniendo en cuenta que las últimas no han tenido ese efecto de depresión de la rentabilidad exigida en los bonos soberanos. «Los bancos centrales al final son rehenes de la política fiscal: lo que importa son las acciones y éstas han sido brutalmente acomodaticias en los últimos años».

Así las cosas, Tressis asume un aumento de la masa monetaria por encima del crecimiento del PIB nominal, lo que seguirá apoyando las valoraciones de los activos financieros, aunque con mayor volatilidad y divergencias.

Renta variable: calidad y prudencia, sin burbuja en la IA

En renta variable, la concentración y el optimismo de los inversores son dos de los factores que destacan desde la entidad. Tressis sigue sobreponderando la región norteamericana y Europa frente a los índices globales, si bien es cauta con las valoraciones y apuestan por una mayor participación sectorial. Entre las temáticas que destacan se encuentra salud, tras confirmar una mejora en los resultados; tecnología y comunicaciones con beneficios, haciendo mucho hincapié en compañías rentables; industriales, se estima una recuperación de las manufacturas a nivel global; y muy selectivos en consumo, dadas las correcciones en algunos segmentos.

Lacalle descarta una posible burbuja en la IA, y ve totalmente normal que las inversiones en tecnología incluyan destrucción creativa: «La visión apocalíptica de una burbuja no tiene sentido porque eso siempre ocurre con la inversión en tecnología. El endeudamiento de las empresas es muy bajo y no está basado en expectativas de aumentos de precios; de hecho, las empresas de IA invierten para bajarlos y no necesitan que suban para repagar su deuda. A veces hay un concepto falso con las burbujas: ahora se lanza al mercado el miedo a la burbuja de la IA, pero siempre aparece la evidencia de que la verdadera burbuja es la deuda soberana. La IA no es una entelequia basada en el futuro sino en una realidad, que genera rentabilidad y resultados positivos hoy, con endeudamiento bajo. No es que las compañías sean ganadoras de los últimos años, es que son las ganadoras del futuro».

Renta fija más selectiva y oportunidad en oro

La renta fija vuelve a ocupar un papel relevante en las carteras, si bien en un entorno más complejo. La creciente preocupación por la sostenibilidad fiscal ha elevado la volatilidad de la deuda soberana y ha incrementado las rentabilidades exigidas en los tramos largos. Por ello, Tressis prioriza duraciones medias, entre tres y cinco años, y una clara preferencia por la alta calidad crediticia. En deuda privada, las perspectivas son más favorables gracias a la solidez de los balances empresariales y a unas rentabilidades a vencimiento que siguen siendo atractivas, especialmente en Europa.

En materias primas, los metales preciosos —oro y plata— continúan ganando protagonismo como activos de protección frente a desequilibrios monetarios y geopolíticos, apoyados por las compras de bancos centrales. Los metales industriales, especialmente el cobre, se benefician de la inteligencia artificial y la transición energética, aunque son sensibles a la evolución de la economía China. «El oro es el ganador de la destrucción de poder adquisitivo de las monedas fiduciarias y lo refleja el hecho de que todos los bancos centrales del mundo están reduciendo su peso en monedas y aumentando el de oro; la demanda vs la oferta sigue siendo potente», añade Lacalle.

Mientras, el petróleo afronta 2026 en un entorno de precios contenidos y de equilibrio entre oferta y demanda, lo que contribuirá a la estabilidad macroeconómica, aunque siempre está expuesto a episodios de volatilidad derivados de riesgos geopolíticos. «Veo una tendencia lateral en el precio del petróleo, no una caída brutal como en los últimos años», dice Lacalle. «Es difícil que el precio caiga muchísimo, o suba: en el momento en que hay un operador relevante que desaparece por razones geopolíticas (por ejemplo Venezuela) el efecto es cero».

Amethis y Edmond de Rothschild Private Equity anuncian el cierre de Amethis Fund III

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Amethis Investment Fund Manager S.A., gestora de fondos de inversión alternativa dedicada a la inversión en compañías localizadas principalmente en Europa, África y Oriente Medio, junto con su socio Edmond de Rothschild Private Equity, anunciaron el cierre final de Amethis Fund III S.C.A., SICAV-RAIF (“AFIII” o “el Fondo”) cumpliendo su objetivo de 406 millones de euros.

El fondo AFIII es el tercer vintage de la estrategia insignia panafricana de Amethis y tiene como objetivo realizar unas 10 inversiones en pequeñas y medianas empresas africanas con un claro enfoque de impacto, en participaciones mayoritarias o minoritarias, en los sectores de crecimiento del continente (fabricación y distribución (incluida la agroindustria), servicios empresariales (incluidos logística y tecnología), atención sanitaria, servicios relacionados con infraestructuras y energía), con tickets de inversión que oscilan entre 25 y 40 millones de euros.

Con AFIII, Amethis ha reforzado su estrategia de impacto, con mejoras específicas y medibles en áreas como la calidad del empleo, la igualdad de género, el desempeño ambiental y la gobernanza responsable. El Fondo está clasificado como “Artículo 9” según el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles de la UE (SFDR) y fue el primer fondo en adoptar este enfoque en el continente africano. Este fondo de impacto está estructurado con un mecanismo de carry vinculado a criterios ESG, lo que significa que una parte del interés diferido del equipo de inversión depende del cumplimiento de objetivos de impacto y sostenibilidad predefinidos. Esta alineación de incentivos refuerza el compromiso de Amethis de generar tanto rentabilidad financiera como resultados positivos tangibles para las economías y comunidades locales.

Apoyo de inversores globales y organismos

AFIII ha contado con el apoyo de numerosos inversores privados (incluyendo grandes corporaciones, fundaciones y family offices internacionales), entre ellos varias instituciones financieras de África del Norte, Oeste y Este. Junto a ellos, el fondo también ha recibido respaldo de instituciones de desarrollo líderes, como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), la International Finance Corporation (IFC), Bpifrance, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Swedfund, FinDev Canada, British International Investment (BII), Proparco, KFW DEG, AfricaGrow, gestionado por AllianzGI y asesorado por DEG Impact y el Banco de Desarrollo de Austria (OeEB).

El desarrollo de AFIII está ya avanzado, con cuatro inversiones firmadas o completadas y una transacción adicional en fase final de exclusividad. Los equipos de inversión de Amethis están evaluando actualmente varias oportunidades en todo el continente africano mediante un proceso altamente riguroso, diseñado para seleccionar únicamente las operaciones más atractivas, que ofrezcan alto potencial de impacto y rentabilidad financiera atractiva.

Amethis busca construir puentes sólidos entre inversores globales y empresas y emprendedores africanos, ayudando a canalizar capital hacia donde pueda generar crecimiento sostenible e impacto significativo.

François-Xavier Vucekovic, director de inversiones de Edmond de Rothschild Private Equity, comentó: «Amethis Fund III ejemplifica nuestra convicción compartida de que la inversión responsable a largo plazo puede liberar un potencial extraordinario en toda África. Estamos orgullosos de apoyar una plataforma que no solo genera un gran valor añadido, sino que también empodera a emprendedores visionarios y crea negocios resilientes y preparados para el futuro en todo el continente».

Los cofundadores y socios gestores de Amethis, Luc Rigouzzo y Laurent Demey, declararon: “Agradecemos sinceramente a nuestros inversores, tanto antiguos como nuevos, por su continua confianza en Amethis y en sus equipos. Junto con los emprendedores a los que apoyamos, estamos construyendo una colaboración mutua y enriquecedora que crea valor duradero, impulsa la innovación y contribuye al crecimiento sostenible del continente africano”.

Khady Koné-Dicoh y Jean-Sébastien Bergasse, senior partners responsables de la estrategia AFIII en Amethis, añadieron: «Estamos orgullosos de la renovada confianza que nos han demostrado los inversores de nuestro Fondo II y de nuestra capacidad para mantener este impulso con un equipo que cuenta con una sólida experiencia sobre el terreno y una estrategia totalmente alineada con las realidades y oportunidades del continente africano».

Dividendos europeos al alza: aumentarán un 4% en 2026

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El crecimiento de los dividendos en Europa continuará en 2026. Según los cálculos de Allianz Global Investors (AllianzGI)*, las compañías que integran el índice STOXX Europe 600 repartirán alrededor de 454.000 millones de euros en dividendos, frente a los 437.000 millones de euros de 2025, lo que supone un incremento interanual del 4%.

“La tendencia alcista de los dividendos en Europa se mantiene. Aunque en 2026 el crecimiento será similar al de 2025, esperamos un avance más significativo en 2027, impulsado por el aumento de los beneficios de las empresas europeas en 2026. Para 2026, observamos una tendencia a la baja en el reparto de dividendos en el segmento de consumo discrecional, que incluye, entre otros, los sectores de automoción y bienes de lujo, como consecuencia de los menores beneficios empresariales logrados en 2025. Por el contrario, los dividendos seguirán aumentando en el sector financiero, que previsiblemente continuará siendo el mayor pagador de dividendos más allá de 2026”, explica Grant Cheng, gestor de AllianzGI.

Implicaciones para el inversor

Según la gestora, los dividendos suponen una buena oportunidad de añadir rentabilidad a las carteras. “Supongamos que, hace 10 años, alguien invirtió 100.000 euros en el STOXX Europe 600, un índice de referencia ampliamente diversificado para el mercado europeo de renta variable. En función de los dividendos que se habrían pagado durante todo el periodo, un inversor podría haber obtenido algo menos de 42.000 euros. Al mismo tiempo, el importe originalmente invertido habría aumentado de 100.000 a alrededor de 168.000 euros (según el índice de precios)”, calcula.

El informe matiza que el índice de precios refleja únicamente la cotización de las acciones incluidas en el índice, a diferencia del llamado índice de “rentabilidad total” (total return), que también incorpora los pagos de dividendos. “Esto resulta razonable desde la perspectiva de un inversor que quiere materializar plusvalías y gastar —en lugar de reinvertir— los dividendos, mientras que el enfoque de rentabilidad total muestra cómo ha evolucionado el valor de la cartera una vez considerados los dividendos. En el caso del índice S&P 500 para el mercado estadounidense, las subidas de precios por sí solas habrían sido aún más notables, llevando la inversión original de 100.000 dólares hacia el entorno de los 330.000 dólares, aunque los dividendos habrían sido menores”, argumenta.

Es decir, según este ejemplo, los dividendos se habrían distribuido de forma desigual a lo largo del año. No obstante, habría sido posible generar pagos mensuales uniformes con la estrategia adecuada. “Evidentemente, se trata de cifras históricas y no de proyecciones futuras, y en el pasado también ha habido mucha volatilidad en precios —como la habrá en el futuro—. Aun así, este análisis ilustra que el valor de una inversión puede aumentar y, al mismo tiempo, proporcionar un flujo de ingresos regular”, señala el informe en sus conclusiones.

Infravalorado por el inversor

Sin embargo, desde Allianz GI advierten de que los dividendos aportan una contribución a menudo infravalorada a la rentabilidad total de una inversión en renta variable, para un horizonte de inversión de 20 años. “En cierta medida, la rentabilidad total de los respectivos índices de referencia (basada en el índice de rentabilidad en cada caso) está impulsada de forma significativa por los dividendos, como se aprecia al compararla con el índice de precios. Esto se debe a que, a diferencia de lo que ocurre en el índice de precios, los dividendos no se pagan, sino que se reinvierten. Esta reinversión genera el deseado efecto de capitalización (interés compuesto). La aportación de los dividendos a la rentabilidad total de una inversión se hace aún más evidente al analizar el comportamiento de los índices con y sin reinversión, en lugar de fijarse únicamente en la rentabilidad total media a lo largo del periodo de inversión”, defienden desde la gestora. 

Y señalan que, aunque la historia nunca se repite, es significativo examinar qué parte de los retornos históricos de las inversiones en renta variable puede atribuirse a los dividendos. Según su análisis, los datos sugieren que los dividendos ayudaron a estabilizar el comportamiento global en los años de caídas en los precios de la renta variable.

“Si se analizan periodos más largos, la contribución de los dividendos se vuelve aún más pronunciada, en parte debido al efecto de capitalización. A lo largo de todo el periodo de los últimos 40 años, los dividendos representaron algo más del 39% de la rentabilidad total anualizada de una inversión en renta variable en el MSCI Europe. En Norteamérica (MSCI North America) y Asia-Pacífico (MSCI Pacific), los dividendos aportaron, respectivamente, algo más del 21% y algo más del 49% de la rentabilidad total de cada índice”, destaca el informe.

Un estabilizador de las carteras

La última reflexión que lanzan desde Allianz GI. “Las estrategias de dividendos también aportan una ventaja desde el punto de vista de las finanzas conductuales, al ayudar a los inversores a mitigar su aversión natural a las pérdidas”, afirma Hans-Jörg Naumer, director de  Mercados de Capitales Globales e Investigación Temática de Allianz GI.

Sin embargo, matiza que la estabilidad de la cartera no se sustenta únicamente en la contribución de los dividendos a la rentabilidad total y en la política de distribución, intrínsecamente estable. “Las carteras con mayores ratios de payout de dividendos también presentan una volatilidad más baja que aquellas compuestas por acciones con ratios de payout reducidos. Para analizar esta cuestión, se construyeron dos subcarteras para cada uno de los índices de mercado amplio —el STOXX Europe 600 y el S&P 500—: una formada por el 25% de los componentes con los ratios de payout de dividendos más altos y otra formada por el 25% con los ratios de payout más bajos”, señala el informe.

 

Janus Henderson Investors tras la compra de Trian y General Catalyst: pasos de la firma para 2026

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La noticia llegó en la última semana de 2025 y supuso un bombazo para la industria: Trian Fund Management y General Catalyst anunciaban la compra de Janus Henderson por 7.400 millones de dólares. En ese momento, portavoces de la firma emitieron un mensaje de tranquilidad que, desde España, la directora de ventas para Iberia Martina Álvarez no ha dudado en respaldar: “La compra de Trian y Catalyst nos pone en una posición muy privilegiada para la estrategia que ya estábamos implementando”, declaró en un desayuno de prensa organizado recientemente en Madrid. 

Tanto Trian como Catalyst presentan “un fuerte enfoque en el crecimiento”, que en palabras de la experta se traduce en “mucha exigencia”, pero también compromiso para seguir invirtiendo en “el negocio, en los clientes y en los colaboradores”. 

Álvarez aprovechó el encuentro para recordar que la visión que ha estado desarrollando Janus Henderson en los últimos años, y que se mantiene completamente vigente, es “invertir en un futuro mejor juntos”, y se articula en tres pilares: proteger y crecer, innovación de producto y diversificación. 

Estrategia basada en tres pilares.

Sobre el primer pilar, la directora de ventas se refirió a que la compañía se ha fijado ambiciosos objetivos de crecimiento exclusivamente en su negocio de gestión de activos, pero apostilló: “Tenemos el derecho a ser ambiciosos: la firma ya tiene cerca de 500.000 millones de dólares en activos bajo gestión a nivel global y cerca de 5.000 millones en España”. Las áreas en las que están buscando mayor crecimiento, detalló la experta, son inversión temática (con las estrategias de Global Life Sciences y Global Technology Leaders como puntas de lanza), small caps, renta variable europea y estadounidense y en retorno absoluto. 

En el pilar de innovación de producto, Álvarez se refirió específicamente a la fuerte apuesta de la compañía por los ETFs activos, un segmento en el que ya es líder en EE.UU. y que desde el año pasado ha impulsado con fuerza en Europa, donde ya ha registrado 8 ETFs activos que suman 1.000 millones en activos bajo gestión. 

Destaca particularmente su ETF activo sobre CLOs con rating AAA (JAAA) se haya situado en el top 5 de ETFs activos con mayor crecimiento en Europa, siendo además el único de los 5 que lleva menos de un año, tiempo en el que ha atraído flujos por 350 millones de dólares. Álvarez habló de esta apuesta por los ETFs activos como una manera de “ampliar nuestras fortalezas”, al tiempo que puntualizó que es “de donde vemos mayor demanda por parte de nuestros clientes”. 

Finalmente, en el pilar de la diversificación la responsable de ventas habló concretamente de “diversificar allí donde los clientes nos dan derecho a hacerlo”. Así, la firma se ha mostrado muy activa en operaciones corporativas; Álvarez habló de que solo el año pasado se estudiaron más de 70 posibles operaciones, aunque finalmente solo se materializaron dos adquisiciones: la compra de una firma especialista en deuda privada en Chicago, y otra en Oriente Medio. La experta añadió que la gestora está pendiente de registrar próximamente en Luxemburgo sus estrategias de private debt. 

En segundo lugar, la firma también se ha mostrado activa en la firma de acuerdos estratégicos con compañías de seguros, un área en la que según Álvarez anticipan “un fuerte crecimiento en EE.UU. y Europa”. 

En tercer lugar, está el desarrollo y lanzamiento de productos pensados para su distribución en bancas privadas, como el recientemente lanzado Janus Henderson Global IG CLO Active Core UCITS, un fondo gestionado por John Kerschner, director global de Productos Titulizados de la firma. Este producto ofrece exposición a CLOs estadounidenses y europeos con ratings con grado de inversión, centrándose particularmente en valores con calificación BBB para mejorar el potencial de ingresos. Martina Álvarez destacó especialmente este movimiento hacia el canal patrimonial por considerarlo una muestra del crecimiento y la evolución del negocio de Janus Henderson: “Hace diez años sería impensable que la banca privada nos eligiera como partners”. 

La experta añadió que la firma espera innovar más en productos “si nos llegan peticiones desde la banca privada y tiene sentido para nosotros”. En esta línea, también resaltó el esfuerzo de formación que viene desarrollando Janus desde hace años; por ejemplo, afirmó que han firmado un acuerdo para la formación de 350 banqueros privados en CLOs para 2026. 

“Queremos conocer mucho mejor a nuestros clientes, y esto nos lleva a una mayor personalización”, sentenció la experta. 

Finalmente, de cara a 2026 y anticipando un escenario macroeconómico de inflación persistente, la directora de ventas detalló que la gestora está recomendado a sus clientes salirse definitivamente de productos de cash para rotar hacia soluciones de inversión que proporcionan un mayor nivel de rentas. Particularmente, mencionó la estrategia Multisector Income, así como la oferta de la firma en renta fija a corto plazo con un enfoque global. 

 

Urbanitae crea una gestora de fondos propia para consolidar su liderazgo en coinversión inmobiliaria

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Foto cedidaDiego Bestard, CEO y fundador de Urbanitae

Urbanitae, plataforma española de inversión inmobiliaria, da un paso más en su estrategia de crecimiento y diversificación con la creación de una sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva (SGIIC) propia, autorizada por la CNMVUrbanitae Asset Management SGIIC S.A.

El visto bueno de la CNMV permitirá a Urbanitae crear y gestionar fondos de inversión. La compañía continúa operando como proveedor de servicios de financiación participativa, a la vez que amplía su estructura con una gestora propia, lo que le permite articular de forma clara y complementaria tres grandes vías de inversión inmobiliaria: inversión colectiva vía crowdfunding, inversiones directas en activos singulares (Urbanitae Direct Investments) y fondos de inversión inmobiliaria.

Este movimiento no supone un cambio de modelo, sino una evolución natural de una propuesta de valor que Urbanitae lleva años construyendo: una red única de promotores, un equipo especializado en análisis inmobiliario y una capacidad operativa que la sitúa como el player que más operaciones recibe, analiza y ejecuta en el mercado. Solo en 2025 la compañía analizó más de 2.000 millones de euros en proyectos de inversión inmobiliaria.

“Urbanitae tiene algo que hoy nadie más tiene: el mayor volumen y la mejor calidad de oportunidades de inversión inmobiliaria, gracias a una red consolidada y a un equipo con enorme experiencia en originación y análisis. La gestora nos permite estructurar ese valor de nuevas formas, sin perder nuestra esencia”, asegura Diego Bestard, CEO y fundador de Urbanitae.

Nueva vía de acceso al capital institucional

La incorporación de fondos de inversión al ecosistema de Urbanitae abre además una nueva vía de acceso a capital institucional y financiero, complementaria al capital privado que ya canaliza la plataforma. Esto permite ofrecer soluciones de financiación más amplias y sofisticadas a los promotores, abordar proyectos de mayor envergadura y acompañar operaciones que, por tamaño o estructura, requieren vehículos distintos.

Todo ello con un objetivo claro: profundizar aún más en la coinversión inmobiliaria, alineando intereses entre promotores, inversores privados e inversores institucionales, y manteniendo el foco en la calidad, el análisis riguroso y la transparencia que han definido a Urbanitae desde su origen.

Con esta evolución, Urbanitae refuerza su papel como infraestructura de referencia para la inversión inmobiliaria en Europa, capaz de canalizar capital a través de distintos vehículos, pero con un mismo origen: el acceso privilegiado a las mejores oportunidades del mercado.

La confrontación geoeconómica se erige como el principal riesgo global

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Faltan tres días para que el encuentro anual de Davos arranque bajo el lema “Un espíritu de diálogo”. Un mantra que intenta ganar paso en mitad de un claro cambio en el enfoque en la geopolítica y en la política internacional. De hecho, el Foro Económico Mundial reconoce en su último informe sobre riesgos globales para 2026 que la confrontación geoeconómica se erige como el principal riesgo global para este año, seguida de los conflictos interestatales, los fenómenos meteorológicos extremos,  la polarización social, la información falsa y la desinformación

En este sentido, el panorama que prevén los líderes y expertos evidencia una profunda preocupación. La mitad de los encuestados anticipan un mundo turbulento o problemático para los próximos dos años, lo que supone un 14% más que el año anterior. Además, otro 40% prevé que el panorama a dos años sea, como mínimo, inestable, mientras que el 9% opina que será estable y un 1% considera que será apacible. En lo que respecta al panorama a 10 años, el 57% prevé un mundo turbulento o problemático, un 32% anticipa inestabilidad, un 10% estabilidad y el 1% considera que el panorama será apacible. 

“Se está forjando un nuevo orden competitivo en el que las grandes potencias tratan de proteger sus intereses. Este entorno cambiante, donde la cooperación resulta muy distinta a la que había antes, refleja una realidad pragmática: los enfoques colaborativos y el espíritu de diálogo siguen siendo fundamentales. Nuestra Reunión Anual de Davos será una plataforma crucial para entender los riesgos y las oportunidades, y también para levantar los puentes necesarios para abordarlos”, señala Børge Brende, presidente y CEO del Foro Económico Mundial. 

Según Brende, el Informe de Riesgos Globales ofrece un sistema de alerta temprana, ya que la era de la competencia acrecienta dichos riesgos —desde la confrontación geoeconómica hasta una tecnología sin control, pasando por la creciente deuda— y transforma nuestra capacidad colectiva para abordarlos. “Sin embargo, ninguno de esos riesgos es inevitable. Los retos que destaca el informe ponen de relieve tanto la magnitud de los riesgos potenciales que afrontamos como nuestra responsabilidad compartida de trazar el rumbo a seguir”, reconoce Saadia Zahidi, directora general del Foro Económico Mundial.

El línea con la visión de las gestoras 

Las gestoras internacionales coinciden también en esta visión sobre un aumento de los riesgos geopolíticos y económicos. “Sin haber pasado una semana del nuevo año, hemos tenido que lidiar con un complicado contexto geopolítico. El principal acontecimiento, por supuesto, es la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Hasta ahora, la respuesta del mercado ha sido bastante moderada: el apetito por el riesgo en activos de riesgo, incluidas las acciones globales, parece mantenerse, mientras que el oro parece posicionarse como la mejor cobertura frente al riesgo geopolítico”, apuntaba recientemente Benoit Anne, Senior Managing Director y responsable del Grupo de Análisis de Mercados de MFS Investment Management.

En opinión de Vincent Chaigneau, director de investigación, Generali AM (parte de Generali Investments), la incertidumbre geopolítica continúa siendo elevada a muy corto plazo. “Aunque la Casa Blanca afirma que el uso de las fuerzas militares en Groenlandia es “siempre una opción”, nuestro escenario central se decanta por la vía diplomática. Vemos indicios de progreso en el acuerdo de seguridad de posguerra en Ucrania, aunque la división del territorio sigue siendo un gran obstáculo. La incertidumbre geopolítica supondrá un aumento del gasto militar; en todo caso, los acontecimientos de finales de año respaldan nuestra pequeña duración corta de los bonos”, resume sobre los principales temas que están generando ahora mismo esa incertidumbre. 

Las conclusiones del informe

El informe analiza los riesgos en tres horizontes: inmediato (2026), a corto y medio plazo  (próximos dos años) y a largo plazo (próximos 10 años). A corto plazo, los conflictos armados,  la instrumentalización de las herramientas en materia económica y la fragmentación social entran  en colisión. “Mientras se intensifican esos riesgos inmediatos, los retos a largo plazo derivados de la aceleración tecnológica y el declive medioambiental también crean efectos colaterales”, explica el documento. 

En este aumento de los riesgos geopolíticos, económicos y geoeconómicos, la confrontación geopolítica encabeza la clasificación de riesgos a corto plazo: un 18% de los encuestados la consideran el riesgo que con mayor probabilidad desencadenaría una crisis mundial en 2026. También sería el riesgo más grave para los próximos dos años tras escalar ocho puestos con respecto al año anterior. En este sentido, los conflictos armados en los Estados ocupan el segundo puesto para 2026 y caen hasta el quinto para el horizonte a dos años. 

En un mundo de crecientes rivalidades y conflictos prolongados, la confrontación amenaza a las cadenas de suministro y a la estabilidad económica mundial en general, pero también a la capacidad de cooperación necesaria para hacer frente a los shocks económicos. En lo que respecta al panorama geopolítico, el 68% de los encuestados prevén un “orden multipolar o fragmentado”  para los próximos diez años, cuatro puntos más que el año pasado.

Impactos económicos  

En consecuencia, los riesgos económicos registran el mayor incremento colectivo en el panorama a dos años. Además, la preocupación por el aumento de la deuda y las posibles burbujas de activos en un contexto  de tensiones geopolíticas podría desencadenar una nueva etapa de volatilidad. “La información falsa y la desinformación ocupa el segundo puesto en el panorama a dos años, mientras que la inseguridad cibernética se sitúa en el sexto. El riesgo de consecuencias adversas de la IA muestra la trayectoria más chocante, ya que pasa del 30.º puesto en el horizonte a dos años al 5.º en el horizonte a 10 años, lo que demuestra la inquietud por las repercusiones para los mercados de trabajo, las sociedades y la seguridad”, apunta el informe. 

 

Los encuestados también señalan la desigualdad como el riesgo más interconectado por segundo año consecutivo, que además agrava otros riesgos al reducirse la movilidad social y la desaceleración económica es el segundo riesgo más interconectado. “En la base de estas interconexiones está la preocupación por las presiones sobre el coste de la vida y el afianzamiento de las economías en forma de K. Debido a que las preocupaciones a corto plazo superan a los objetivos a largo plazo, los riesgos medioambientales han perdido posiciones en el horizonte a dos años”, añade el documento. 

Por último, destaca que el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos ha pasado del segundo al cuarto puesto, el riesgo de contaminación  del sexto al noveno, y un cambio crítico en los sistemas terrestres y pérdida de biodiversidad pierden siete y cinco puestos, respectivamente. “Todos los riesgos medioambientales han descendido en la clasificación por gravedad, lo que no solo supone un cambio en términos relativos, sino también absolutos. Sin embargo, en el horizonte a 10 años siguen siendo los más graves: los tres primeros son fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de biodiversidad y cambio crítico en los sistemas terrestres”, concluye el informe.

Goldman Sachs AM lanza nuevo ETF UCITS para replicar rendimientos de capital privado

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Goldman Sachs Asset Management ha anunciado el lanzamiento del ETF UCITS Goldman Sachs MSCI World Private Equity Return Tracker (GSPE), que ofrece exposición líquida a rendimientos similares a los del capital privado, utilizando acciones del mercado público. En este sentido, su objetivo es ofrecer resultados de inversión que se correspondan estrechamente con el rendimiento del índice MSCI World Private Equity Return Tracker. Según explica la gestora, el fondo combina la base de datos de empresas privadas y las capacidades del índice de renta variable pública de MSCI con la amplia trayectoria y su experiencia en activos alternativos líquidos.

Este ETF pasivo está gestionado por el equipo de estrategias de inversión cuantitativa de la empresa, un equipo especializado que emplea métodos cuantitativos avanzados para gestionar estrategias de inversión en diversas clases de activos. El equipo cuenta con más de 35 años de experiencia en la inversión sistemática en estrategias alternativas líquidas. El lanzamiento del GSPE subraya el compromiso de Goldman Sachs Asset Management de ampliar el acceso de los inversores a estrategias de inversión diferenciadas.

“Seguimos observando una fuerte demanda por parte de nuestra base de clientes europeos de soluciones que ofrezcan ventajas de diversificación en todo el espectro de liquidez. Con el lanzamiento del GSPE en Europa, ahora podemos ofrecer a los inversores exposición a rendimientos similares a los del mercado privado en una estructura líquida y transparente, aprovechando la sólida experiencia de MSCI en la construcción de índices”, afirmó Hilary López, directora del negocio de patrimonio de terceros para EMEA en Goldman Sachs Asset Management.

El conjunto de datos MSCI Private Capital Universe representa 7,7 billones de dólares en activos de fondos de capital privado en más de 9.700 fondos y aproximadamente 174.000 empresas individuales, a 30 de junio. El índice MSCI World Private Equity Return Tracker, en el que se basa el GSPE, trata de aproximarse a los rendimientos de este conjunto de datos de empresas privadas replicando las exposiciones por región, sector y estilo utilizando acciones que cotizan en bolsa.

“Este lanzamiento supone un paso importante en nuestra colaboración con Goldman Sachs Asset Management. El índice MSCI World Private Equity Return Tracker combina el enfoque transparente y basado en reglas de MSCI para la construcción de índices con nuestros datos sobre empresas privadas y nuestra experiencia analítica líder en el sector. El índice está diseñado para respaldar soluciones de inversión que buscan representar rendimientos similares a los del capital privado en el marco de los mercados públicos”, afirmó Sebastien Lieblich, director de índices para EMEA y APAC de MSCI.

El ETF cotiza actualmente en la Deutsche Boerse, y pronto lo hará en otras bolsas. El ratio de gastos totales del ETF Goldman Sachs MSCI World Private Equity Return Tracker UCITS es del 0,50 %. Goldman Sachs Asset Management gestiona actualmente 69 estrategias de ETF en todo el mundo.

El 1 de diciembre de 2025, Goldman Sachs anunció un acuerdo para adquirir Innovator Capital Management, pionera en ETF de resultados definidos en Estados Unidos. Innovator gestiona 28 mil millones de dólares en activos en 159 ETF de resultados definidos a 30 de septiembre de 2025, lo que situará a Goldman Sachs Asset Management entre los diez principales proveedores de ETF activos a nivel mundial.