El M&A global resiste pese a un mercado que apunta a más volatilidad

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La actividad global de fusiones y adquisiciones vivió un fuerte descenso en el segundo trimestre de 2026, según el Quarterly Deal Performance Monitor (QDPM) de WTW, que analiza el rendimiento de las operaciones completadas. Durante este periodo, los compradores que cerraron operaciones superiores a 100 millones de dólares obtuvieron un rendimiento bursátil 11,9 puntos porcentuales inferior al de las empresas que no participaron en ninguna transacción. Por su lado, el primer trimestre de 2026 registró un hito sin precedentes: 12 operaciones de más de 10.000 millones de dólares completadas a nivel global, según el análisis, elaborado en colaboración con el M&A Research Centre de la Bayes Business School

En cambio, entre abril y junio, solo se cerraron tres operaciones de ese tamaño. Las grandes transacciones -superiores a 1.000 millones- también retrocedieron, de 56 a 48. En cuanto al valor total de las operaciones completadas, cayó desde los 438.000 millones de dólares del primer trimestre (máximo de los últimos cinco años) hasta los 232.000 millones. Sin embargo, el enfriamiento del segundo trimestre puede leerse también como una corrección natural tras el pico de inicio de año. Las 202 transacciones superiores a 100 millones de dólares completadas en todo el mundo entre abril y junio superan las 176 del mismo periodo de 2025, y se aproximan a las 215 del primer trimestre. Las operaciones de menor tamaño han mostrado una resiliencia notable, incluso con el conflicto en Oriente Medio como telón de fondo.

«El mercado de M&A sigue oscilando con brusquedad, reflejo de un entorno macroeconómico y geopolítico impredecible. Sin embargo, tras múltiples oleadas de incertidumbre y una trayectoria desigual que previsiblemente se prolongará durante el resto de 2026, los compradores apenas han frenado y siguen afrontando la volatilidad para cerrar operaciones», declara Jana Mercereau, responsable de M&A en Europa en WTW.

Victoria Lebed, responsable de M&A de WTW en España y Portugal, añade: «A pesar de la incertidumbre global, España mantiene una actividad sólida en fusiones y adquisiciones, especialmente en los sectores de energía, infraestructuras y capital privado. En este contexto, la ejecución rigurosa y una gestión eficaz del riesgo son cada vez más determinantes para el éxito de las operaciones».

Todas las regiones, en negativo

Todos los compradores regionales registraron un rendimiento inferior al de sus respectivos índices entre abril y junio de 2026. Los norteamericanos se quedaron 11,6 puntos porcentuales por debajo, con 103 operaciones completadas, frente a los -5,4 puntos y 117 transacciones del primer trimestre. Los europeos registraron -8,3 puntos con 38 operaciones cerradas, revirtiendo el +6,0 puntos del trimestre anterior con 40 transacciones. Los compradores españoles siguieron la misma tendencia que el conjunto del mercado europeo.

La caída más pronunciada fue la de Asia-Pacífico, con un rendimiento de -35,8 puntos porcentuales, frente a los -3,4 del primer trimestre. Sin embargo, fue la única región que aumentó su volumen de operaciones: 51 transacciones en el segundo trimestre frente a 49 en el primero, a pesar de la fuerte caída de la actividad de los compradores chinos, que pasaron de 21 operaciones a solo 7.

«La incertidumbre geopolítica, las dudas sobre valoraciones y los cambios en las políticas comerciales no han llegado a frenar de forma significativa el ritmo ni el alcance del mercado global de M&A. La búsqueda de escala y eficiencia para hacer frente a una competencia creciente sigue impulsando el apetito comprador. Ahora bien, en un entorno tan turbulento como el actual, el foco estratégico en oportunidades sectoriales específicas será clave para cerrar operaciones que generen valor a largo plazo», concluye Mercereau.

Capital Group nombra a Guillermo Veiga nuevo Chief Information Officer

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Foto cedidaGuillermo Veiga, Chief Information Officer de Capital Group

Capital Group, gestora de inversión activa a nivel mundial, ha anunciado el nombramiento de Guillermo Veiga como Chief Information Officer. Se incorporará a la firma en noviembre para sustituir a Marta Zarraga, que se jubilará a finales de año. Veiga se trasladará a California desde Singapur, donde actualmente ocupa el cargo Chief Information & Operating Officer del grupo en Standard Chartered Bank.

«La tecnología, los datos y la inteligencia artificial desempeñan un papel cada vez más importante en la forma en que ofrecemos excelencia en materia de inversión, atendemos a nuestros clientes a nivel mundial y hacemos crecer nuestro negocio», afirmó Rob Klausner, Chief Operating Officer de Capital Group. «Guillermo aporta una combinación excepcional de profunda experiencia tecnológica, liderazgo operativo y trayectoria en transformación global. Su recorrido al frente de organizaciones grandes y complejas lo convierte en el líder idóneo para impulsar la estrategia a largo plazo de Capital y posicionarnos de cara a las oportunidades que se avecinan».

Nacido en Uruguay y criado en España, Guillermo comenzó su carrera como técnico con experiencia práctica y ha ocupado puestos de alta dirección en Europa y Asia en Amazon Web Services, Cisco y el Banco Santander, combinando un profundo dominio técnico con una sólida experiencia operativa.

«Me atrajo el compromiso a largo plazo de Capital Group con su personal y su cultura, así como su mentalidad centrada en el cliente», afirmó Veiga, que añadió que «Capital Group está a la vanguardia de la tecnología, y me entusiasma la oportunidad de ayudar a liderar la empresa en un periodo de expansión global, en un contexto en el que los datos y la inteligencia artificial tienen cada vez más capacidad para transformar las formas de trabajar».

Janus Henderson: Búsqueda de valor en un entorno de diferenciales cada vez más ajustados

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La compresión de los diferenciales de crédito (diferencia en el rendimiento entre un bono corporativo y un bono del gobierno de vencimiento similar) no es un fenómeno nuevo. Hablamos de esto hace un par de años y no ha cambiado gran cosa, salvo que los diferenciales se han estrechado aún más. Lo que sí significa es que los inversores deben esforzarse más para encontrar valor.

Como antes, vemos alguna justificación para la estrechez: los beneficios en general son muy fuertes (un 50 % interanual en el 2.o trimestre para el S&P 500)1; los balances de muchas empresas no están demasiado sobrecargados; y el mercado está haciendo un trabajo decente al identificar empresas con niveles de deuda excesivos. La subida del rendimiento de los bonos del gobierno (debido a las preocupaciones por la inflación a corto plazo y a los elevados niveles de endeudamiento público) significa además que parte del endurecimiento de los diferenciales puede explicarse por la simple aritmética de que los rendimientos de los bonos corporativos no aumentan tanto como los de la deuda soberana, estrechando así el diferencial.

Factores técnicos del sector tecnológico

Mientras que el diferencial en muchas áreas del mercado de high yield e investment grade se ha ajustado o apenas ha cambiado en los últimos tres meses, un área de debilidad relativa han sido los diferenciales de los bonos emitidos por hiperescaladores.2 Estos han aumentado por el volumen de emisión de deuda que llega al mercado para contribuir a financiar el desarrollo de infraestructuras de inteligencia artificial (IA).

Aunque creemos que hay varias razones para ser cautelosos con la deuda relacionada con la IA, en particular dentro del investment grade estadounidense, donde está surgiendo gran parte de la nueva oferta, eso no significa evitar el sector por completo. De hecho, cuando los diferenciales son estrechos merece la pena ampliar el universo de búsqueda para encontrar oportunidades de valor.

Una de las ventajas de ser inversores institucionales de gran tamaño es que tenemos acceso a operaciones que están fuera del alcance de los inversores particulares. Un ejemplo de ello es Sopaipilla Investor LLC («Sopaipilla»), que recientemente recaudó algo más de 12.000 millones de US$ a través de un bono garantizado sénior con vencimiento en 2048, emitido en una colocación privada con un diferencial de 278,5 puntos básicos por encima del rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años.

La deuda emitida es para ayudar a financiar un centro de datos de IA en Texas que tendrá a Meta (el hiperescalador tecnológico y propietario de Facebook) como inquilino inicial. En otras palabras, los flujos de caja proceden de un hiperescalador Investment Grade. Sin embargo, el diferencial es comparable al de un emisor de bonos high yield a pesar de que S&P Global Ratings ha asignado un rating preliminar de A+ a los bonos Sopaipilla. Los inversores tendrían que adentrarse en el terreno del alto rendimiento con rating B o en obligaciones garantizadas por préstamos mezzanines con rating BBB para encontrar diferenciales similares.

Como nota de más largo plazo, el diferencial siempre iba a ser mayor en el bono Sopaipilla, pero creemos que parte del mayor diferencial se debió a la debilidad general de la IA en el mercado y a la inquietud en torno a lo que podría percibirse como financiación de los centros de datos fuera de balance por parte de los hiperescaladores.

El aumento inesperado de capital de deuda de Nvidia a mediados de junio, el aumento de capital inoportuno de Amazon a principios de julio (periodo de silencio informativo de beneficios y próximo a la semana de la Independencia de EE.UU.), seguido de un aumento de los diferenciales de los bonos debut de SpaceX, establecieron un tono negativo en los mercados. Esto no se vio favorecido por las previsiones de un aumento del gasto de capital (Capex) en los hiperescaladores, lo que significa que el sentimiento del mercado hacia los emisores tecnológicos a finales de julio fue menos receptivo de lo que podría haber sido de otro modo. Sin embargo, el análisis del bono nos proporcionó cierto grado de tranquilidad en torno a la protección del prestamista y nos convenció de que el sentimiento negativo a corto plazo podría permitir la participación en un bono con un diferencial potencialmente generoso.

Participamos en la colocación privada de Sopaipilla, que se cerró con un diferencial de 287,5 puntos básicos (pb). A los pocos días de la emisión, el diferencial se había estrechado en unos 20 pb, lo que nos permitió vender el bono con una subida de su precio (los precios de los bonos suben cuando caen los rendimientos).

En última instancia, esto demuestra tres puntos:

  • En primer lugar, el mercado de nuevas emisiones o colocaciones privadas sigue siendo una valiosa fuente de valor relativo. Cuando los mercados están menos familiarizados con un prestatario, esto puede dar lugar a un precio ineficiente.
  • Segundo, incluso en un sector que sugiere precaución desde una perspectiva técnica, eso no significa que deba evitarse por completo, ya que es probable que haya oportunidades selectivas.
  • Tercero, puede ser posible utilizar la debilidad técnica a corto plazo en beneficio de un inversor en renta fija, de forma similar a como un inversor en renta variable podría aprovechar una corrección del mercado.

Por supuesto, esto solo funciona si los inversores están dispuestos a realizar la investigación fundamental y a confiar en que merece la pena invertir en el crédito. Tener acceso institucional a acuerdos privados también es una ventaja, ya que podemos participar antes que el mercado en general. Dado el crecimiento explosivo proyectado en el gasto de capital para el desarrollo de la IA, esperamos que surjan más oportunidades de este tipo.

 

 

 

Tribuna elaborada por John Lloyd, director global de crédito corporativo y multisectorial, y Tom Ross, director global de alto rendimiento.

DWS lanza dos ETFs activos UCITS de deuda corporativa en euros

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DWS amplía su gama Xtrackers con el lanzamiento de Xtrackers II EUR Investment Grade Corporate Bond Active UCITS ETF y Xtrackers II EUR High Yield Corporate Bond Active UCITS ETF, dos productos de gestión activa centrados en bonos corporativos denominados en euros. Estas nuevas estrategias están diseñadas para aquellos inversores que, en el actual entorno de tipos de interés, deseen aprovechar los niveles de rentabilidad atractivos que ofrece la deuda corporativa denominada en euros, al tiempo que se benefician de una selección activa de emisores y bonos. Ambos productos cotizan en Deutsche Börse

Estos dos fondos cotizados cuentan con un enfoque que combina las ventajas de la estructura ETF —como la posibilidad de negociación en cualquier día hábil, la transparencia en la asignación de activos y una implementación eficiente en costes— con la gestión activa de bonos.

Los productos están gestionados conjuntamente por los especialistas en ETFs de Xtrackers y los gestores de carteras de gestión activa de DWS. Las estrategias de inversión se basan en el análisis fundamental de bonos corporativos y en un proceso de inversión centrado en el análisis individual de valores. El objetivo es lograr una rentabilidad moderadamente superior a la de sus respectivos índices de referencia, mediante una serie de parámetros de ajuste claramente definidos. Estos son el ICE BofA Euro Corporate Index y el ICE BofA Euro High Yield Constrained Index, respectivamente.

En este sentido, el margen para la gestión activa comprende, en primer lugar, la asignación top-down por sector, calificación crediticia y país; en segundo lugar, la selección de los bonos más atractivos dentro de la estructura de capital de cada emisor; en tercer lugar, la inclusión de nuevas emisiones y la realización de ajustes continuos de la cartera; y, en cuarto lugar, la aplicación de desviaciones limitadas y claramente definidas respecto al universo del índice de referencia cuando proceda.

El objetivo de esta ampliación de la gama es atraer a inversores que también buscan oportunidades en el mercado de renta fija, más allá de los índices amplios ponderados por capitalización de mercado. “Nuestro objetivo es ofrecer a los inversores el abanico más amplio posible de componentes ETF negociables y eficientes en costes. Esto incluye cada vez más el uso específico de la gestión activa. Con los nuevos ETF, trasladamos la experiencia de DWS en renta fija a un formato transparente y cotizado, abriendo así distintas vías de acceso a los bonos corporativos denominados en euros”, afirma Michael Mohr, Global Head of Xtrackers Products de DWS.

¹ El ICE BofA Euro Corporate Index sirve como índice de referencia para los bonos corporativos denominados en euros con calificación investment grade emitidos por empresas de mercados desarrollados. El ICE BofA Euro High Yield Constrained Index sirve como índice de referencia para los bonos corporativos high yield denominados en euros y con una calificación inferior a investment grade, estableciendo límites para favorecer la diversificación del riesgo de los emisores individuales.

Gestión patrimonial basada en seguros: ¿por qué aumenta su demanda?

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Las soluciones de gestión patrimonial basadas en seguros llevan dos años creciendo, según un estudio global realizado por Utmost. En concreto, las ventas de este tipo de productos aumentaron un 46% entre 2023 y 2025, al pasar de48.965 millones de dólares a 71.295 millones. Esto equivale a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 21%, y refleja una sólida trayectoria de crecimiento del mercado tras la normalización posterior a la pandemia de la COVID-19.

El informe indica que, a pesar de este fuerte crecimiento, los seguros internacionales para la gestión patrimonial siguen representando una parte relativamente pequeña del mercado global de gestión de patrimonios. Actualmente, suponen apenas alrededor del 1% del mercado mundial de activos invertibles de clientes de alto patrimonio, valorado en aproximadamente 65,9 billones de dólares, excluyendo Estados Unidos, lo que pone de manifiesto el amplio margen de crecimiento que aún presenta este segmento.

Además, sostiene que esta oportunidad está respaldada por diversas tendencias demográficas, de comportamiento de los clientes y del propio sector. El aumento del número de personas con grandes patrimonios está impulsando la demanda de soluciones internacionales de planificación patrimonial, mientras que la mayor familiaridad institucional con estos productos, el incremento de su conocimiento y la expansión de su distribución a través de bancos privados y gestores patrimoniales favorecerán una mayor adopción de los seguros internacionales de gestión patrimonial.

Como reflejo de estas tendencias estructurales, las previsiones de NMG Consulting indican que las ventas de seguros patrimoniales internacionales podrían alcanzar los 87.000 millones de libras al final de la década, lo que supondría un crecimiento superior al 60 % respecto a los niveles actuales. Esta evolución estará impulsada por el aumento de los recursos especializados, una mayor capacidad de colocación y un incremento del tamaño medio de las operaciones.

Mark Fairbairn, director de Estrategia y Asuntos Corporativos de Utmost, explica que los clientes de alto patrimonio buscan cada vez más soluciones que les ayuden a cubrir sus necesidades de ahorro e inversión a largo plazo. Y reconoce que a medida que evolucionan las necesidades de planificación patrimonial de las familias, las soluciones de gestión patrimonial basadas en seguros desempeñan un papel cada vez más importante para ayudar a los clientes a estructurar sus activos de forma eficiente y planificar su transmisión a las futuras generaciones.

«Aunque el mercado internacional de seguros patrimoniales ha crecido con fuerza en los últimos años, sigue representando solo una pequeña parte del mercado mundial de grandes patrimonios, lo que pone de relieve el importante potencial de crecimiento derivado de las tendencias estructurales entre los clientes de alto patrimonio y las familias con elevada movilidad internacional. El crecimiento de la riqueza global, la creciente demanda de planificación sucesoria y la mayor movilidad del patrimonio crean un contexto muy favorable para mantener, e incluso acelerar, el dinamismo que ha mostrado esta industria en los últimos años», concluye Fairbairn.

Warren Buffett cumple 96 años: por qué su legado sigue marcando a las gestoras de fondos en todo el mundo

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Warren Buffett ganará 70 millones de dólares más en dividendos tras los test de estrés de la Fed a la banca estadounidense
CC-BY-SA-2.0, FlickrFoto: Fortune Live Media. Warren Buffett ganará 70 millones de dólares más en dividendos tras los test de estrés de la Fed a la banca estadounidense

El cumpleaños 96 de Warren Buffett, este 30 de agosto, llega en un momento simbólico: tras haber cedido la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway a Greg Abel a comienzos de 2026 y permanecer como chairman, el mercado se pregunta cuánto de su legado sobrevive más allá de su gestión directa. La respuesta, en buena medida, ya está escrita: durante más de siete décadas, Buffett no solo generó rentabilidades históricas, sino que formó -directa o indirectamente, a través de sus cartas anuales a accionistas- a generaciones enteras de gestores de fondos que hoy administran carteras en todo el mundo.

Buffett aprendió a invertir de Benjamin Graham, su profesor en Columbia y luego su jefe en Graham-Newman. La escuela de Graham —plasmada en El inversor inteligente— se basaba en comprar empresas que cotizan muy por debajo de su valor contable o de liquidación, casi sin importar la calidad del negocio. Aplicó ese enfoque en sus primeros años como gestor de su partnership, pero con el tiempo -y bajo la influencia de Charlie Munger– evolucionó hacia lo que él mismo describió como preferir una compañía maravillosa a un precio razonable, antes que una compañía razonable a un precio maravilloso.

Características del «toque Buffett»

Ventajas competitivas duraderas (moats). No basta con que una acción cotice barata; la empresa debe tener una barrera que la proteja de la competencia a largo plazo, como una marca o una patente.

Poder de fijación de precios. Buffett repitió en más de una ocasión que la pregunta más importante para evaluar un negocio es si puede subir precios sin perder clientes frente a la competencia. Es el termómetro que usa para medir la fortaleza de un moat.

Beneficios consistentes y previsibles. Prefiere negocios «aburridos» y comprensibles, con historiales de rentabilidad estables, antes que apuestas de alto crecimiento pero impredecibles.

Protección del capital ante todo. Sus dos reglas más citadas —»no perder dinero» y «no olvidar la regla número uno»— resumen una obsesión por el margen de seguridad: comprar con suficiente descuento como para que un error de cálculo no destruya el capital.

Horizonte de al menos una década. Según Buffett, su «período de tenencia favorito es para siempre». En la práctica, evalúa cada inversión como si fuera a quedarse con la empresa completa durante diez años o más, lo que le obliga a pensar como propietario y no como especulador de corto plazo.

Un modelo exportado: de Omaha al resto del mundo

La influencia de Buffett, y su enfoque, inspiró directamente el nacimiento de la escuela value europea y latinoamericana. España, por ejemplo, es el mercado con mayor concentración de gestoras value fuera de EEUU. En diálogo con Funds Society, Javier Ruiz, director de inversiones de Horos AM, abordó sobre una cuestión fundamental: a la hora de elegir una empresa, ¿qué se busca primero, el precio o el negocio?

«No creemos que puedan separarse el uno del otro. Hay compañías ópticamente baratas que no son invertibles porque no cumplen nuestros principios esenciales de inversión. Para nosotros es imprescindible entender un negocio y el sector en el que opera, que cuente con un posicionamiento competitivo sólido y sostenible, que tenga un perfil financiero saludable y que el equipo directivo realice una buena gestión, tanto operativa como del capital generado por la compañía. Si todo esto no se cumple, no invertiremos en una empresa por muy barata que esté cotizando», señaló.

Consultado sobre los tiempos de posición en cartera, el gestor indicó: «En Horos conviven inversiones en las que nunca hemos desinvertido del todo y otras que llevan diez años en cartera, con otras de las que podemos desinvertir en pocos meses porque su cotización ha reflejado muy rápido nuestra tesis de inversión. Lógicamente, el primer motivo para desinvertir en una compañía es la reducción de su potencial frente a otras alternativas».

Sobre el error más común del inversor que recién empieza, Ruiz señaló: «Posiblemente, poner un foco excesivo en la valoración y no tanto en comprender qué esconde esa valoración. Para saber si estamos comprando barato hay que dedicar mucho tiempo a entender la parte cualitativa de la inversión».

En México, el nombre más literal en el segmento local es Value Operadora de Fondos. Pero la filosofía Buffett también permea en casas más grandes como GBM (Grupo Bursátil Mexicano) que, sin definirse como gestora value pura, la aplica como principio rector de la firma. Según explicó a Funds Society Andrés Olea, financial Product Sales VP en GBM, la búsqueda de valor está en el ADN de la compañía: «A nivel empresa, sí es con una visión de muy largo plazo y buscando valor: cautela, buenas personas, valores, ética, ampliar su ventaja competitiva, pero que sea duradera, que no sea efímera por prisa».

Esa lógica se traslada de forma explícita a la unidad de banca patrimonial: «En la asesoría tenemos una metodología que se llama Invierte con Propósito, que va mucho a este tema de crear valor a través del tiempo y de estar invertido a través del tiempo, no de estar entrando y saliendo y haciendo cosas tácticas».

Como ejemplo concreto del mercado mexicano, Olea mencionó a Grupo Aeropuertos del Sureste (ASUR) y remarcó que aunque atraviesa ruido de corto plazo por la caída del turismo y la renovación de flotillas, «la calidad de la empresa, de la administración y el valor al que cotiza presentan una muy buena oportunidad para quien está dispuesto a esperar un poquito más».

Sobre el error más común del inversor que recién empieza, Olea es tajante: «El peor error es la sobreconfianza y pensar que uno se puede volver rico rápidamente. La mejor manera de construir un patrimonio como lo hizo Buffett es con el interés compuesto de tu lado y la disciplina de ahorrar. Si tú te quieres volver rico con la próxima acción de inteligencia artificial, con el próximo bitcoin, pues puedes cometer errores. Entonces, yo diría ser paciente, y dejar que el capital de trabajo haga su magia. Más que tratar de volverse rico con la selección de activos, tratar de volverse rico con una metodología de largo plazo con disciplina es el camino»:

En Argentina, en tanto, no existe una boutique value dedicada como en España o Brasil, en parte por la limitada profundidad del mercado accionario local. La vía más habitual para el inversor argentino que quiere replicar la filosofía Buffett sigue siendo indirecta: comprar CEDEARs de Berkshire Hathaway o de las compañías que integran su cartera, cotizando en pesos en BYMA. Así lo explicaron Sergio González, CFA, responsable de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros, y Martín Mejía, analista de la Oficina de Inversiones en Cohen.

La elección de esta vía, más que una preferencia editorial, responde a una limitación normativa: «No consideramos el armado de un fondo local con ese criterio porque lo imposibilitan cuestiones normativas. En Argentina los FCI no pueden tener una composición por más del 25% del fondo en CEDEARs. Por eso mismo, no es posible armar un fondo local con el mismo criterio que la cartera para invertir en el mismo objetivo que Warren Buffett», indicaron a Funds Society.

Sobre la viabilidad de sostener una posición «para siempre» en un contexto de alta volatilidad macro y cambiaria, González y Mejía matizaron la aplicación literal de esa doctrina: «Cuando hablamos de empresas locales es muy difícil hacer que un cliente pueda mantenerse invirtiendo o sosteniendo una posición por largo tiempo. Lógicamente existen casos donde puede llegar a ser exitoso, pero al mismo tiempo las múltiples variables que afectan al mercado argentino hacen que sea muy riesgoso».

La solución pasa nuevamente por los CEDEARs: «Sí creemos que podemos formar posiciones a largo plazo con la compra de CEDEARs bajo la lógica de value investing. De esta manera, el inversor se cubre ante saltos cambiarios y mantiene inversiones de largo plazo en empresas del mercado internacional», completaron.

Mediolanum ficha a Stephen Tapley para reforzar su plataforma de renta fija high yield

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Foto cedidaStephen Tapley, subdirector del área de Renta fija high yield de Mediolanum International Funds.

Mediolanum International Funds Limited (MIFL), gestora de Mediolanum Banking Group, ha nombrado a Stephen Tapley subdirector del área de Renta fija high yield. Tapley se incorpora a un equipo de inversión formado por 72 profesionales y ubicado en la sede de la firma en Dublín.

Tapley cuenta con cerca de dos décadas de experiencia en los mercados de crédito de calificación inferior a Investment Grade. Recientemente, ha trabajado durante 14 años en Royal London Asset Management como Senior Fund Manager, Leveraged Finance (Global Credit), tras haber ocupado puestos como High Yield Analyst en Scottish Widows Investment Partnership e Investment Analyst en Gulf International Bank.

Según explican desde la compañía, este nombramiento es el último de una serie de hitos en la expansión de la plataforma interna de inversión de Mediolanum, que actualmente gestiona 22.000 millones de euros en activos en mercados cotizados, una cifra que seguirá creciendo tras las recientes incorporaciones, entre ellas la de Martin Reeves como director de Renta fija high yield a principios de este año.

Tapley contribuirá al desarrollo, la supervisión y el rendimiento a largo plazo de las estrategias de high yield gestionadas internamente por MIFL. Su incorporación supone un nuevo paso en el crecimiento de las estrategias de renta fija gestionadas directamente por la firma, cuyo objetivo es ofrecer rentabilidades consistentes y resilientes a lo largo de los distintos ciclos de mercado.

Según Martin Reeves, director de Renta fija high yield de MIFL, “Stephen es uno de los inversores más destacados en high yield global y europeo, que incorporará ahora su amplia experiencia a nuestro equipo de high yield de Mediolanum. Su nombramiento reafirma nuestro compromiso continuo con la construcción de una plataforma de high yield con una gran profundidad y experiencia. Cuenta con una sólida trayectoria a lo largo de múltiples ciclos de crédito y desempeñará un papel fundamental a medida que continuamos reforzando nuestras capacidades de gestión interna».

Por su parte, Tapley, Subdirector de High Yield de MIFL, añadió que «MIFL cuenta con una visión clara y ambiciosa y está construyendo una plataforma interna de renta fija y high yield de primer nivel». Añadió que se incorpora «a un equipo con mucho talento y trabajaré estrechamente con mis compañeros mientras seguimos desarrollando las sólidas bases que ya existen. En un entorno caracterizado por unos diferenciales de crédito ajustados y en el que resulta difícil identificar valor a lo largo de toda la estructura de crédito, la selección activa y la gestión del riesgo son ahora más importantes que nunca. Bajo la superficie de muchos mercados existe una amplia dispersión en términos de calidad, lo que supone un reto para los gestores, pero también genera oportunidades tácticas para obtener alfa».

Cómo dejar que el ideario dirija los criterios de inversión sin renunciar a la rentabilidad

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Foto cedidaDe izquierda a derecha: Enrique Garrido (Tressis), José de Alarcón (Andbank España), Borja Fernández De Vega (Portocolom AV), Ignacio García-Blanco (Diaphanum) y Mireia Jiménez (Diverinvest Asesoramiento EAF).

Los inversores institucionales como las fundaciones, ONGs y congregaciones religiosas presentan un gran reto para los asesores financieros: aunar rentabilidad con sus objetivos de misión. Esto pone el foco en la inversión por criterios y hace más compleja la construcción de carteras. ¿Cómo se enfrentan a ello las firmas de asesoramiento?

En opinión de Enrique Garrido, director de grandes patrimonios de Tressis, lo primero es convertir los principios en una política de inversión concreta. “La Doctrina Social de la Iglesia o el ideario de una ONG no pueden quedarse en una declaración genérica. Tienen que materializarse en criterios prácticos: sectores excluidos, criterios positivos de selección, límites de riesgo, necesidades de liquidez, horizonte temporal y objetivos de rentabilidad razonables.

A partir de ahí, la cartera debe construirse como cualquier cartera bien diseñada: diversificación, calidad de activos, control de riesgos, costes razonables y disciplina”, explica. 

Según su visión, la inversión responsable no debe plantearse como una renuncia automática a la rentabilidad, sino como una forma de invertir más coherente con los fines de la entidad: “En un entorno volátil, la clave es no improvisar. Una política de inversión bien definida permite mantener el rumbo, evitar decisiones emocionales y aprovechar oportunidades cuando aparecen. Para muchas de estas entidades, el largo plazo es una ventaja, siempre que la cartera esté bien alineada con sus necesidades reales”, añade. 

José de Alarcón, director comercial de Andbank España, se muestra muy claro al defender que la coherencia ética y la rentabilidad financiera son objetivos perfectamente compatibles. “La clave está en mantener una adecuada diversificación y un enfoque patrimonial de largo plazo, en mercados volátiles, ese horizonte largo actúa como amortiguador y evita vender en el peor momento. Nuestra experiencia demuestra que este modelo permite construir carteras sólidas y competitivas, plenamente alineadas con los valores de la institución, sin renunciar a los objetivos financieros”, argumenta. 

Concretando el ideario

A la hora de tratar con esta clase de clientes, otra voz experimentada a la hora de construir carteras es la de Borja Fernández De Vega, director de relación con clientes de Portocolom AV. En su opinión, el primer paso es traducir ese ideario a criterios de inversión concretos. En el caso de entidades religiosas, señala, por ejemplo, que la Doctrina Social de la Iglesia puede reflejarse en exclusiones, pero también en criterios positivos: dignidad humana, trabajo decente, cuidado de la casa común, justicia social, inclusión, salud, educación o protección de colectivos vulnerables.

“Después hay que construir la cartera con el mismo rigor financiero que aplicaríamos a cualquier inversor institucional: diversificación, control de riesgos, liquidez, horizonte temporal, costes, calidad de gestoras y adecuación al perfil de la entidad. La clave está en no plantear una falsa dicotomía entre valores y rentabilidad. Una cartera alineada con valores no debe ser una cartera menos rigurosa. Al contrario, exige más análisis. Hay que evaluar si las restricciones reducen demasiado el universo invertible, cómo se compensa esa reducción, qué riesgos se incorporan y qué grado de flexibilidad tiene la entidad”, explica Fernández De Vega. 

En mercados volátiles, esto es todavía más importante. La coherencia con la misión no puede ser una capa estética que desaparece cuando hay estrés de mercado. Tiene que estar integrada en la política de inversión, en la construcción de cartera y en la gobernanza.

Para Ignacio García-Blanco, gestor de patrimonios de Diaphanum, lo primero es definir claramente las restricciones y principios que debe respetar la cartera. “En el caso de entidades religiosas, esto suele implicar aplicar filtros de exclusión y, cada vez con más frecuencia, incorporar criterios de inversión responsable alineados con la Doctrina Social de la Iglesia. A partir de ahí construimos una cartera diversificada, global y eficiente desde el punto de vista financiero”, comenta. Según reconoce, su experiencia les ha demostrado que incorporar criterios éticos no implica necesariamente renunciar a la rentabilidad: “Lo importante es diseñar correctamente el universo de inversión y mantener una adecuada diversificación”.

Una visión en la que coincide también el director comercial de Andbank España: “La construcción de la cartera comienza con la definición de los criterios de inversión de cada institución. A partir de ahí, aplicamos filtros de exclusión para descartar actividades incompatibles con sus principios y realizamos una selección de compañías y activos basada en la calidad del negocio, la solidez financiera, la sostenibilidad del modelo y su capacidad de generar valor a largo plazo”.

El producto: clave en segundo plano

La visión que comparten estas firmas de asesoramiento y sus expertos deja una clara conclusión: el cliente está en el centro. Pero, ¿qué pasa con el producto? Tal y como explica Mireia Jiménez, directora de Carteras de Inversión de Diverinvest Asesoramiento EAF, para mantener la coherencia es imprescindible analizar con independencia los diferentes vehículos de inversión. 

“Por suerte, hoy, existe cada vez más una conciencia de inversión donde los principios de gobernanza, sociales y medioambientales se cumplen sin renunciar a la rentabilidad. Aunque, y aquí probablemente somos un poco críticos, estos principios no están unificados a nivel mundial y a veces, nos encontramos con datos que no tienen una consistencia real. De aquí, la insistencia de la importancia de conocer qué es lo que necesitan realmente este tipo de organizaciones y cuáles son sus líneas rojas, con independencia de lo que esté oficialmente identificado en el producto. Por eso nosotros solemos analizar, en los casos de los fondos de inversión, las inversiones subyacentes para asegurar que no estamos rompiendo ninguno de los principios establecidos por la institución. Tener productos que se rijan por principios éticos o de la doctrina social de la iglesia, no implica renunciar a la rentabilidad. Simplemente, se debe construir, como en toda cartera de inversión, una distribución de activos, divisa, sectores, zonas geográficas y demás, acorde también, con el constante entorno cambiante de mercado”, señala sobre la forma de trabajar de la firma. 

Por último, Alarcón recuerda que la principal diferencia no está en los productos, sino en los criterios con los que construimos la cartera. “En los últimos años el universo de inversión ha evolucionado de forma significativa y hoy estamos en condiciones de ofrecer soluciones adaptadas a prácticamente cualquier ideario. Desde fondos sostenibles y estrategias de impacto hasta vehículos alineados con la Doctrina Social de la Iglesia, como la gama Andbank Omnes, o mandatos de gestión diseñados específicamente para cada institución, el objetivo es construir carteras plenamente alineadas con sus necesidades, valores y objetivos de largo plazo”, concluye.

El real estate se consolida como una pieza estratégica en las carteras de los grandes patrimonios

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La inversión inmobiliaria continúa ocupando un lugar destacado en las carteras de los grandes patrimonios, aunque su papel dentro de la asignación estratégica de activos está cambiando. Según un análisis elaborado por Creand Asset Management, el real estate ha dejado de entenderse como un simple activo refugio para consolidarse como una clase de activo que requiere una aproximación más profesionalizada, una estrategia definida y una integración coherente dentro de la arquitectura patrimonial.

El documento examina cómo ha evolucionado el acceso al mercado inmobiliario por parte de las grandes fortunas, cuáles son las principales funciones que desempeña este tipo de inversión en una cartera y qué riesgos deben gestionarse para maximizar su aportación al patrimonio familiar.

La inversión inmobiliaria evoluciona hacia modelos más diversificados y profesionalizados

Creand Asset Management destaca que la inversión directa sigue teniendo un peso relevante, especialmente cuando las familias cuentan con experiencia en determinados activos y desean mantener el control de la inversión. Sin embargo, el mercado está evolucionando hacia modelos híbridos que combinan inversión directa con fondos especializados, vehículos regulados, coinversiones y club deals.

Según la gestora, esta diversificación en las vías de acceso permite ampliar las oportunidades de inversión, acceder a operaciones de mayor tamaño y beneficiarse de una gestión más profesionalizada, siempre que exista una adecuada alineación de intereses, una estructura de gobernanza sólida y mecanismos claros de entrada y salida.

La gestión del riesgo y la diversificación ganan peso en la construcción de cartera

El informe advierte de que una elevada exposición inmobiliaria no implica necesariamente una estrategia eficiente. En muchos patrimonios familiares, la acumulación histórica de activos puede generar concentraciones excesivas en determinadas tipologías, ubicaciones o fuentes de ingresos.

Por ello, Creand Asset Management considera que la gestión activa del riesgo resulta tan importante como la selección de oportunidades. Factores como la iliquidez, el ciclo inmobiliario, la evolución de los tipos de interés, los cambios regulatorios, la obsolescencia de los activos o el riesgo operativo deben formar parte del análisis continuo de la cartera.

María Orozco Cremades, asociada de Real Estate en Creand Asset Management, señala que «en los grandes patrimonios, el real estate debe analizarse por la función que cumple dentro del conjunto del patrimonio: qué aporta en términos de estabilidad, rentas, diversificación y continuidad familiar y qué riesgos incorpora».

El real estate combina estabilidad, generación de rentas y exposición a tendencias estructurales

El análisis subraya que la inversión inmobiliaria desempeña varias funciones dentro de una estrategia patrimonial. Además de actuar como estabilizador frente a la volatilidad de los mercados financieros, constituye una fuente de rentas recurrentes y puede ofrecer una cobertura parcial frente a la inflación en determinados segmentos con capacidad para actualizar alquileres.

Asimismo, la gestora destaca el valor diversificador del real estate respecto a la renta fija y la renta variable, gracias a su menor correlación con los mercados cotizados y a su exposición a tendencias estructurales de largo plazo. Segmentos como logística, living, residencias de estudiantes, senior living, hospitality o data centers reflejan cambios demográficos, tecnológicos y de consumo que, según Creand Asset Management, seguirán impulsando el interés de los inversores institucionales y de los grandes patrimonios.

En este contexto, la entidad considera que España mantiene un importante atractivo para el capital internacional, aunque advierte de que la creciente competencia obliga a adoptar modelos de inversión cada vez más especializados y con una gestión profesional de los activos.

¿Qué puede aprender la era de la inteligencia artificial de la Revolución Industrial?

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La Revolución Industrial y la actual revolución de la Inteligencia Artificial tienen algo importante en común: en ambos casos, el progreso tecnológico ha generado temor ante la posibilidad de que las máquinas destruyan puestos de trabajo. Sin embargo, existe una diferencia fundamental. Hoy contamos con sistemas de protección social mucho más desarrollados, capaces de ayudar a mitigar las consecuencias sociales negativas del desempleo masivo, tal y como ya señaló Karl Marx.

La lección más importante de la Revolución Industrial, sin embargo, es otra: la estabilidad monetaria es una condición fundamental para que el progreso tecnológico se traduzca, a través de aumentos de productividad, en la creación de nuevos puestos de trabajo y permita reducir el tiempo de trabajo.

En última instancia, el impacto de la inteligencia artificial sobre el futuro de la sociedad dependerá en gran medida de cómo respondan los gobiernos.

El papel de los tipos de interés

Los tipos de interés oficiales fijados por los bancos centrales determinan si una economía crece de forma sostenida o se sobrecalienta, como señaló el premio Nobel Friedrich August von Hayek.

Cuando el dinero es demasiado barato, contribuye a un exceso de inversión y a la especulación bursátil en los sectores más innovadores de la economía, algo que podría estar ocurriendo actualmente en el sector de la inteligencia artificial. Si posteriormente los tipos de interés suben, los proyectos de inversión que no son rentables deben abandonarse, lo que puede provocar crisis y desempleo.

Es precisamente entonces cuando los buenos proyectos de inversión se separan de los malos, permitiendo que las nuevas tecnologías capaces de aumentar la productividad se extiendan por toda la economía y mejoren el bienestar de la sociedad en su conjunto.

Para ello, sin embargo, es necesario que las políticas monetaria y fiscal sigan siendo restrictivas. De lo contrario, los gobiernos podrían verse tentados a evitar el desempleo tecnológico mediante una expansión del empleo improductivo en el sector público. Esto ralentiza el crecimiento económico y contribuye al aumento de la desigualdad, como pudo observarse tras la innovación disruptiva que supuso internet.

¿Fed o BCE?

Si la política monetaria es fundamental para aprovechar las ganancias de productividad potenciales de la inteligencia artificial, cabe preguntarse qué banco central está mejor preparado: ¿la Reserva Federal o el Banco Central Europeo?

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, pretende reducir el balance del banco central y desregular los bancos pequeños y medianos. Una reducción del balance de la Fed elevaría los tipos de interés a largo plazo y obligaría a las empresas de toda la economía a mejorar su eficiencia mediante el uso de la inteligencia artificial.

Si se desregulan, los bancos pequeños y medianos podrían facilitar este proceso, ya que cuentan con las capacidades necesarias para distinguir entre proyectos de inversión con rentabilidades altas y bajas.

En cambio, es más probable que el BCE mantenga un balance elevado debido al elevado nivel de deuda pública de algunos de los países más influyentes de la eurozona. Esto aumenta la probabilidad de que el desempleo tecnológico provocado por la inteligencia artificial sea absorbido mediante una expansión del empleo en sectores financiados con fondos públicos.

De esta manera, el BCE y los gobiernos de la eurozona pueden evitar el desempleo, pero también podrían obstaculizar la expansión de la inteligencia artificial capaz de impulsar el crecimiento en el conjunto de la economía.

Los primeros beneficiarios

Los sectores que desarrollan, operan e integran directamente la inteligencia artificial serán los primeros en beneficiarse de este proceso. Entre ellos se encuentran el diseño y la fabricación de chips, los centros de datos, el software, las redes, la seguridad y la consultoría.

También se beneficiarán actividades vinculadas a la construcción, la refrigeración y el suministro eléctrico.

Al mismo tiempo, las tareas rutinarias de numerosas industrias y empresas están sometidas a una presión creciente, ya que son más fáciles de automatizar.

Después de los sectores agrícola e industrial, el sector servicios se prepara ahora para afrontar una nueva gran ola de racionalización.

La cuestión, por tanto, no es únicamente cuánto puede avanzar la inteligencia artificial, sino en qué condiciones ese progreso tecnológico puede traducirse en mayores niveles de productividad, nuevos puestos de trabajo y una mejora del bienestar. La experiencia de la Revolución Industrial muestra que la tecnología, por sí sola, no determina el resultado. La estabilidad monetaria y las decisiones de política económica serán también determinantes.

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Tribuna firmada por el Prof. Gunther Schnabl, director del Flossbach von Storch Research Institute.