IA, transición energética, riesgo geopolítico y electrificación: los múltiples motores que sostienen el nuevo superciclo de las infraestructuras

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Foto cedidaDe izquierda a derecha y de arriba abajo: Jaime Porcel (CBNK), Alberto Sánchez Salazar (CaixaBank AM), Mario Lafuente Herrero (ATL Capital), Jorge Díaz (Eurizon), Cecilia Prieto (Funds Society) y Bruno Patain (Eurizon)

El sector de infraestructuras cotizadas podría estar a las puertas de un nuevo superciclo de inversiones que puede cambiarlo todo: sin perder sus cualidades tradicionales de sector regulado, defensivo, con protección frente a la inflación y crecimientos bajos pero estables, las infraestructuras incorporan ahora motores estructurales de crecimiento con una visibilidad creciente sobre sus beneficios y flujos de caja futuros, gracias a la explosión de la IA, la electrificación y el auge de los riesgos geopolíticos. En torno a esta premisa, Eurizon y Funds Society reunieron a expertos de CaixaBank AM, ATL Capital y CBNK en un desayuno titulado “IA, energía y redes: el megaciclo que está redefiniendo las infraestructuras globales”.

Eurizon, que ofrece exposición a esta tendencia estructural a través de su estrategia Eurizon Fund – Global Equity Infrastructure, estuvo representada por Bruno Patain, director de desarrollo de negocio de la firma para Iberia, y Jorge Díaz, senior sales director. Los invitados al desayuno fueron Mario Lafuente Herrero, socio director de ATL Capital; Alberto Sánchez Salazar, equity fund manager de CaixaBank AM; y Jaime Porcel, portfolio manager y analista de CBNK.

Patain afirmó que, “más allá de esta revolución que puede cambiar la forma en que trabajamos al aumentar nuestra productividad, tenemos que pensar más en las energías del futuro”, en referencia a la IA, pero también a otras tendencias como el aumento de la demanda de coches eléctricos o la nueva ola de robótica.

Tanto él como Díaz aludieron al incremento de la demanda de energía que va de la mano del crecimiento de los centros de datos y del uso masivo de modelos de lenguaje como ChatGPT o Claude: “El crecimiento exponencial del uso de modelos de IA está acelerando la demanda agregada de cómputo y, por tanto, de electricidad. Según estimaciones de la IEA, los centros de datos consumieron en torno a 415 TWh en 2024 y esta cifra podría más que duplicarse de aquí a 2030”, concretó Díaz. Éste explicó que hoy el sector de infraestructuras está dividido en dos categorías: una parte de infraestructuras tradicionales que engloba a compañías que reparten dividendos, que ofrecen protección frente a la inflación y descorrelación frente a la mayoría de activos tradicionales, y otra parte de infraestructuras más ligadas a la IA, particularmente al suministro de energía que alimenta a centros de datos, así como el desarrollo de infraestructuras para ciudades en un contexto de urbanización creciente.

En este contexto, Eurizon aporta “una estrategia que está bien posicionada para abordar las necesidades que requiere el desarrollo de la inteligencia artificial, sin dejar de lado a las infraestructuras clásicas, como hospitales o carreteras”, sintetizó Patain.

Hacia una mayor electrificación

En el primer bloque del desayuno, los expertos invitados reflexionaron sobre cómo en los últimos años ha cambiado el rol que juegan las infraestructuras en la vida pública, hasta el punto de que Jaime Porcel, de CBNK, afirmó: “Cada vez es más difícil hablar por separado de energía, geopolítica y crecimiento económico”, destacando cómo gobiernos de todo el mundo están poniendo cada vez más énfasis en alcanzar la independencia energética e independencia en cadenas de suministro.

Para Porcel, el principal cuello de botella dentro del sector está “en las redes”, con grandes utilities desarrollando ambiciosos planes de inversión multianuales, y su consiguiente impacto en términos de expectativas de crecimiento: “El sector de utilities antes crecía entre un 3% y un 5% en beneficios. Ahora algunas compañías están dando guías de crecimiento claramente superiores, en determinados casos cercanas o incluso de doble dígito”, resumió.

Desde CaixaBank AM, Sánchez Salazar detalló que las necesidades de electrificación difieren por regiones, estando en EE.UU. el cuello de botella “en la parte de generación eléctrica”, mientras que en Europa hay una necesidad histórica de adecuación de las redes. “Las infraestructuras a nivel eléctrico son importantísimas; se necesita generación tanto renovable como convencional para alimentar la IA. Pero para que las energías renovables se integren en el sistema, es necesario actualizar y modernizar las redes, que en Europa llevan décadas sin recibir el nivel de inversión necesario”, reflexionó, concluyendo que hay oportunidades en el sector eléctrico “prácticamente en todos los campos”.

Tanto Sánchez Salazar como Porcel apuntaron hacia una mayor implantación de las renovables dentro del mix energético de los países, “simplemente porque son la tecnología más rápida de instalar y la más eficiente en costes”, puntualizó el representante de CBNK, que enfatizó: “No podemos no instalar renovables”. Porcel apuntó a la necesidad de invertir en almacenamiento, en tecnologías de respaldo como la energía nuclear y, “sobre todo”, inversión en redes. “Estamos pasando de un sistema centralizado a uno mucho más distribuido y mucho más difícil de gestionar”.

Desde ATL Capital, Mario Lafuente también incidió en la necesidad de invertir en almacenamiento energético, aunque aportando una visión muy pragmática sobre el momento en el que se encuentran las distintas regiones: “En Europa, como es habitual, vamos un poco más lento y tenemos menos capacidad al menos de partida que en Estados Unidos, donde la posición de partida es más ventajosa por el gas natural y la seguridad en el suministro. Quizá esté mejor que Europa dependa de Estados Unidos que de Rusia, pero seguimos dependiendo de alguien”, observó.

En esta línea, Lafuente reconoció las oportunidades por una mayor disposición gubernamental a invertir en infraestructuras, pero citó la ejecución de los proyectos como el principal riesgo: “Pueden producirse retrasos porque la parte del dinero público no llega cuando tiene que llegar”, resumió.

Desde Eurizon, Jorge Díaz concluyó este primer bloque con una reflexión respecto a la evolución del sector de las infraestructuras: “Los inversores tienen que ampliar su visión tradicional de las infraestructuras. Además de su perfil defensivo, hoy el sector ofrece una exposición creciente a motores estructurales de crecimiento como la inteligencia artificial, la electrificación y la robótica”, llegando a defender que, particularmente para perfiles más conservadores, “puede ser una manera de posicionarse en IA con menos volatilidad que la tecnología pura”.

Infraestructuras de IA: una exposición indirecta, con menor beta que la tecnología pura

El segundo gran punto de debate durante el desayuno giró en torno a la canalización de todo el capital desplegado por los grandes hiperescaladores para seguir sosteniendo sus necesidades de infraestructuras de IA, principalmente la alimentación de centros de datos con energía. El experto de ATL describió dos escenarios principales respecto a la sostenibilidad en el tiempo del capex de los hiperescaladores. En el primero, podría suceder que los accionistas de dichas compañías “no vean el retorno de esas inversiones, al menos en un periodo de tiempo corto y, por lo tanto, castiguen las cotizaciones”; en el segundo, serían las propias empresas las que interrumpieran sus inversiones en caso de no percibir retornos. “Eso sí que tendría una consecuencia clara para toda la cadena de suministro de la parte de centros de datos”, explicó Lafuente, aunque aclaró que, al menos de momento, “hay sostenibilidad”.

El experto destacó las tres maneras principales en que las compañías están financiando sus proyectos más allá del capex: a través de emisiones de deuda, “que han cambiado un poco la estructura de los mercados de crédito”; mediante salidas a bolsa, “donde van a obtener más dinero para seguir financiando sus proyectos”; o mediante operaciones de ampliación de capital o captación de recursos propios, como la anunciada recientemente por Alphabet. “Dependiendo de cómo se lo tome el mercado, probablemente no sea la única compañía que lo haga”, anticipó Lafuente, que estimó que este mix de financiación, en conjunto, “va a dar más estabilidad al desarrollo de la infraestructura, con independencia de si luego se monetiza o no al ritmo esperado”.

“La gran pregunta del mercado es hasta qué punto va a ser sostenible el ciclo de inversión en IA y la respuesta es bien clara: mientras que los resultados trimestrales sigan acompañando”, corroboró Jorge Díaz, añadiendo que “es previsible que, cuando los resultados trimestrales flaqueen, veamos una corrección en el mercado del 15 %-20 % en el sector”. En cambio, el representante de Eurizon manifestó su convencimiento de que, para el caso de las infraestructuras, “podríamos ver más bien una consolidación de niveles, porque presentan menos sensibilidad”, de modo que sería una opción para invertir en IA “con menos beta”.

¿Dónde están las oportunidades?

El último punto de consenso entre los asistentes al desayuno fue la necesidad de incrementar la asignación a infraestructuras como una exposición satélite en una cartera de renta variable bien diversificada, siempre en función del perfil de riesgo, horizonte temporal y restricciones de cada cartera. Algunos participantes hablaron de una exposición entre el 10 % y el 15 % en función del perfil de riesgo. “Las carteras están por lo general muy indexadas, con muchísima concentración en unos pocos valores tecnológicos. Las infraestructuras te dan una diversificación muy interesante y además combinan elementos defensivos con exposición a crecimiento”, comentó el representante de CBNK al respecto.

Jaime Porcel destacó que hay valor no solo en infraestructuras energéticas, sino también en otros segmentos más tradicionales, como “autopistas con poder de precio en sitios muy congestionados o en aeropuertos donde hay crecimiento en inversión y en tráfico”, aunque también está encontrando valor en compañías de tratamiento de aguas residuales: “Son compañías con unas barreras de entrada altísimas, capacidad de fijar precio y una demanda súper estable”. “La combinación de ambos da una visión más amplia de toda la cadena de infraestructuras y permite no centrarse únicamente en el último eslabón de la cadena, que es el activo regulado”, concluyó el experto.

También recomendó una asignación en torno al 10 % Mario Lafuente, de ATL Capital, abogando por un enfoque que combine asignaciones a utilities y otras infraestructuras energéticas cotizadas y más digitales —“que aportan crecimiento”— con otras infraestructuras más tradicionales como autopistas, “por la estabilidad de flujo de caja que dan”, aunque puntualizó que puede variar el acceso a según qué estrategias “a través de mercados cotizados frente a mercados privados”.

Desde CaixaBank AM, Alberto Sánchez afirmó que “el sector de infraestructuras tiene que aumentar el peso de manera significativa en las carteras a medio largo plazo”. Desde la firma prevén que continúe el rerating: “El sector en Europa está cotizando a unos múltiplos muy en línea con los del mercado, a pesar de tener muchísima visibilidad de beneficios futuros, muchísimo crecimiento y unos retornos que cada vez son mejores, porque las regulaciones están favoreciendo estas inversiones”.

En resumen, el desayuno sirvió para certificar un cambio de tendencia que puede estar dando paso a una nueva era dorada para las infraestructuras. Lo resumió muy bien Jorge Díaz: “Antes, las infraestructuras jugaban el rol de cobertura contra la inflación, poca volatilidad e ingresos recurrentes en un sector muy regulado. Ahora se abre una ventana nueva, en la que la inversión en infraestructuras permite jugar la vía de la inteligencia artificial, la vía del crecimiento, pero en la capa que alimenta la IA. Es un enfoque menos dependiente de los beneficios de las empresas directamente vinculadas a la IA, que en algún momento pueden decepcionar y provocar una corrección en los mercados. En cambio, la capa que alimenta a la IA presenta menos volatilidad y más visibilidad”.

El evento terminó con esta reflexión de Bruno Patain: “Estamos viviendo una revolución que puede tener un impacto comparable al de la Revolución Industrial del siglo XIX. La inteligencia artificial aumentará nuestra productividad, pero necesita una infraestructura física que la alimente. Y, en este contexto, las tensiones en torno a Ormuz son un recordatorio de la vulnerabilidad energética de Europa y refuerzan la necesidad de avanzar hacia una mayor independencia y seguridad energética”. “Las infraestructuras jugarán un rol clave en todos estos procesos”, concluyó.

 

 

Préstamo de valores, criptoactivos, liquidación en T+1 y expansión internacional: claves de Cecabank para crecer

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Foto cedidaFunds Society

Aurora Cuadros, directora corporativa de Securities Services de Cecabank, explica en esta entrevista los ejes más importantes de la actividad de la firma: la reducción de los plazos de liquidación en los mercados de capitales, el préstamo de valores, la industria de los criptoactivos y la expansión europea de Cecabank. 

Cuadros apunta que para que el proyecto de reducción de plazos de liquidación de T+2 a T+1 en 2027 sea un éxito -en definitiva, que este proceso no conlleve un aumento de la tasa de fallidos-, el foco está puesto en la automatización completa del flujo operativo. “En Cecabank hemos trabajado y seguimos trabajando con nuestros clientes para conseguir que sean lo más eficientes posible”, señala, para explicar que los nuevos plazos de liquidación suponen mejorar la eficiencia en la liquidación de operaciones de valores; reducir el riesgo sistémico derivado de tener ciclos más largos y fortalecer la resiliencia y la competitividad global de los mercados de capitales europeos, alineándolos con el ciclo de liquidación que ya existe en América del Norte. 

Respecto a la reciente aprobación de la posibilidad de que las gestoras españolas puedan utilizar el préstamo de valores, Cuadros opina que supone “un gran paso para la industria en la senda de la convergencia con las mejores prácticas europeas”, al acabar con una desventaja competitiva en la operativa de las gestoras nacionales. Asimismo, destaca la conveniencia de extender esta operativa a los fondos de pensiones y las EPSV.

Cuadros recordó que Cecabank es el primer custodio B2B de España con licencia MiCA. En este ámbito, la firma ha creado un “ecosistema con proveedores de primer nivel a escala mundial”, en el que ofrece a los clientes institucionales “soluciones para que puedan ofrecer a sus clientes retail la compraventa de una lista inicial de 12 criptoactivos”. Un listado que Cuadros adelanta que crecerá “siempre y cuando tengamos el ok de riesgos, considerando las principales stablecoins de MiCA”.

También hizo referencia a la reciente apertura de su sucursal en Luxemburgo, que se suma a la operativa en Lisboa desde 2018. “Nuestra presencia en esta plaza nos permite integrarnos en un ecosistema altamente competitivo, dinámico y con una fuerte proyección internacional”, apunta.

La CNMV actualiza el documento de preguntas y respuestas sobre la aplicación de la Directiva MiFID II

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La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha publicado cambios en el documento de preguntas y respuestas sobre la aplicación de la Directiva MiFID II, tal y como contempla su Plan de Actividades de 2026. 

Según explica el regulador, los cambios tienen 3 objetivos: “Reflejar las modificaciones normativas desde la publicación del documento original (Quick Fix, MiFID Review, Listing Act o nuevas Q&A de ESMA); matizar o completar algunos de los criterios para alinearlos con la experiencia supervisora; e incorporar nuevas preguntas que se han considerado adecuadas para dar difusión al criterio supervisor en actuaciones recientes”. 

En concreto, en la pregunta y respuesta número 8 sobre instrumentos equivalentes a CFDs que las entidades comercializan con nombre diversos sin aplicar las Resoluciones de la CNMV referidas a CFD y la 23.3 sobre las responsabilidades de la entidad que presta los servicios de inversión en colocaciones de emisiones sin folleto para concretar el trabajo que debe hacer el prestador de servicios valida la información entregada a los clientes y supervisa de modo general el proceso de comercialización, según lo previsto en el artículo 36.2 de la LMVSI.

BlackRock amplía su inversión activa sistemática con un fondo de renta variable global temática

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BlackRock ha anunciado el lanzamiento del iShares World Thematic Rotation Active UCITS ETF (THRW), una estrategia de renta variable global temática y core de gestión activa que busca capturar de forma dinámica las tendencias que impulsan los mercados.

Según explica la gestora, el fondo ofrece una solución de inversión “todo en uno” que gestiona la selección de temáticas, el timing (momento de entrada/salida) y la gestión de la cartera dentro de una única asignación. La estrategia identifica, clasifica y rota activamente entre temáticas de mercado a corto, medio y largo plazo, actualizando periódicamente sus 200-300 posiciones de renta variable para aprovechar las tendencias alcistas y limitar la exposición a las bajistas.

En el entorno de mercado actual, el BlackRock Investment Institute (BII) destaca que los rendimientos de la renta variable global están cada vez más dispersos, influenciados por un conjunto reducido de megatendencias. En este contexto, el BII enfatiza la creciente necesidad de un enfoque más activo, en el que los inversores deben reposicionarse dinámicamente a medida que el liderazgo del mercado evoluciona en diferentes horizontes temporales.

La firma estima que los activos de los ETFs activos a nivel global alcanzarán los 4 billones de dólares para 2030, mientras que se espera que la cuota de las estrategias sistemáticas en la renta variable activa aumente del 11% en 2024 al 15% para 2030. “La inversión sistemática se está acelerando en toda Europa, formando una pieza clave de lo que llamamos la estrategia barbell de ‘Activa de Próxima Generación’ (Next Gen Active), la cual combina estrategias orientadas a resultados con componentes de bajo tracking error que aportan precisión y consistencia a las carteras. BlackRock se esfuerza por ampliar las opciones de inversión y aumentar la accesibilidad a través de diversos vehículos, con el objetivo de llevar la transparencia, flexibilidad y comodidad de los ETF a todo tipo de enfoques de inversión”, ha señalado Adam Riley, responsable de Wealth Internacional para BlackRock Systematic.

Aprovechando más de 40 años de experiencia, el equipo de Renta Variable Sistemática de BlackRock combina el criterio humano con amplios recursos de datos y sofisticadas herramientas de inteligencia artificial para ofrecer un proceso de inversión disciplinado y basado en datos. Dentro de este marco, la estrategia de rotación temática sistemática aporta a los clientes una potente combinación: las capacidades y experiencia en gestión activa de BlackRock, junto con el alcance y la escala del mayor proveedor de ETF del mundo.

La estrategia utiliza IA para revisar anualmente alrededor de un millón de noticias financieras, más de 5.000 conferencias de resultados trimestrales y aproximadamente 1.000 cestas y fondos temáticos. Posteriormente, modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) transforman metódicamente estos datos brutos en temáticas de mercado, conectando a las empresas con nuevas tendencias intersectoriales que podrían influir en las rentabilidades. Cada día, un marco de modelización diversificado evalúa estas temáticas, aportando análisis para respaldar la selección activa de valores como parte de la optimización de la cartera, la cual busca equilibrar la rentabilidad prevista, el riesgo y los costes.

El arbitraje de convertibles gana terreno ante el agotamiento de las apuestas tradicionales

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En un entorno de inversión marcado por tipos de interés elevados, diferenciales de crédito relativamente comprimidos y valoraciones de renta variable exigentes, los inversores buscan cada vez con mayor interés estrategias capaces de generar rentabilidad sin depender de la dirección de los mercados tradicionales. Uno de los enfoques que gana protagonismo es el arbitraje de bonos convertibles, que trata de capturar ineficiencias de valoración entre el bono convertible de una compañía y su acción subyacente.

La mecánica de la estrategia combina posiciones largas en bonos convertibles con posiciones cortas en las accionesdel mismo emisor, creando pares cubiertos que capturan ingresos por cupón y el efecto pull-to-par del bono. La posición corta en renta variable permite, simultáneamente, monetizar la volatilidad del mercado mediante un reequilibrio dinámico de la cobertura y reducir el riesgo de crédito y la caída potencial de la cartera. Dado que la exposición a renta variable queda en gran medida neutralizada, la estrategia busca limitar la sensibilidad a los movimientos generales del mercado manteniendo al mismo tiempo exposición a la volatilidad y a la dinámica crediticia.

Un rasgo diferencial de este enfoque es su capacidad para incorporar oportunidades sobre transacciones corporativas especiales de estructura de capital que pueden ofrecer dinámicas de salida por encima del precio de mercado. Estas operaciones actúan como fuente recurrente de alfa diferenciado, evolucionando con las condiciones del mercado y las necesidades de las compañías, lo que dota a la estrategia de una resiliencia estructural difícil de replicar con activos tradicionales.

El contexto actual puede resultar especialmente propicio para este tipo de aproximación. Lejos de ser una cobertura pasiva, el arbitraje de convertibles aprovecha precisamente los episodios de volatilidad, habitualmente adversos para otras clases de activos, como palanca de generación de rentabilidad, invirtiendo la lógica habitual de riesgo-retorno.

La estrategia Rathmore de Lazard es un ejemplo de este tipo de enfoque de rentabilidad absoluta. La estrategia suele combinar una posición larga en bonos convertibles con una posición corta en las acciones del emisor, creando una operación cubierta diseñada para neutralizar la mayor parte de la exposición al mercado. El objetivo es generar rendimientos de varias fuentes simultáneamente, incluyendo los ingresos por cupón, la convergencia gradual del precio del bono hacia su valor de amortización, los ingresos por venta en corto de la cobertura de renta variable y la monetización de la volatilidad del mercado a través del reequilibrio dinámico de la cobertura.

Dado que la exposición a la renta variable está en gran medida cubierta, la estrategia busca reducir la sensibilidad a los movimientos generales del mercado, al tiempo que mantiene la exposición a la volatilidad y a la dinámica crediticia.

Desde el punto de vista del riesgo, la baja correlación de esta estrategia con la renta variable y la renta fija convencionales le confiere un notable poder diversificador dentro de una cartera multiactivo. La solidez del enfoque se apoya en una gestión activa y especializada. La profundidad en análisis de crédito fundamental resulta determinante para identificar los pares más atractivos y gestionar con rigor el riesgo en cada fase del ciclo. La experiencia acumulada a lo largo de entornos tan dispares como la crisis financiera global, la pandemia o los episodios de dislocación de tipos de los últimos años demuestra que la estrategia puede mantenerse consistente precisamente cuando los mercados convencionales ofrecen menor visibilidad.

En definitiva, el arbitraje de bonos convertibles refleja una tendencia más amplia en la construcción de carteras. Para los inversores que buscan diversificar más allá de la exposición a renta variable o renta fija, esta estrategia ofrece una vía diferente para navegar un entorno de mercado más complejo y exigente.

La estrategia Rathmore se posiciona así como una solución de retorno absoluto con vocación all-weather, especialmente relevante para inversores institucionales que buscan fuentes de rentabilidad no correlacionadas y una mejora de la frontera eficiente de su cartera.

Tribuna de Domingo Torres, managing director y country head para España y Portugal de Lazard Asset Management

Rodrigo Cebrián (Edmond de Rothschild Europe): “Favorecemos EE.UU. por su liderazgo tecnológico y capacidad de innovación”

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Foto cedidaRodrigo Cebrián, director de inversiones de Edmond de Rothschild (Europe) sucursal en España.

En su outlook de convicciones para 2026, Edmond de Rothschild Europe calificaba el ejercicio como un periodo de transición marcado por la concentración de mercado. Seis meses después, la firma mantiene su visión constructiva sobre el ciclo económico y considera que estamos asistiendo a una transición desde un crecimiento impulsado por el consumo hacia otro apoyado en la inversión empresarial y el CAPEX. 

En opinión de Rodrigo Cebrián, director de inversiones de Edmond de Rothschild (Europe) sucursal en España, esta dinámica favorece la productividad y el empleo. Con él hemos charlado y analizado qué espera la firma de banca privada para la segunda mitad del año, en esta entrevista.  

¿Mantienen la recomendación de una diversificación activa hacia sectores cíclicos y europeos frente al sesgo de crecimiento estadounidense?

Favorecemos Estados Unidos por su liderazgo tecnológico y capacidad de innovación. En Europa vemos oportunidades más selectivas, especialmente en sectores de calidad cuyas valoraciones se han quedado atrasadas o penalizadas frente a la euforia de la inteligencia artificial Eso sí, vemos oportunidades en empresas del sector consumo básico, lujo y algunas industrias. No obstante, nuestra visión sobre Europa es más táctica que estructural, dado el impacto que pueden tener la energía, la inflación y los tipos sobre el crecimiento europeo.

¿Qué inquietudes les trasladan sus clientes respecto a la segunda mitad del año? ¿Dónde ponen ellos el foco y dónde vosotros?

La geopolítica sigue siendo la principal preocupación de los clientes por la intensidad de las noticias. Sin embargo, desde una perspectiva de gestión de activos, seguimos centrados en los factores que realmente determinan el comportamiento de los mercados: crecimiento económico, inflación, política monetaria y, especialmente, beneficios empresariales. Mientras las compañías mantengan capacidad para incrementar ingresos y márgenes, los mercados cuentan con un soporte sólido. Nuestro foco está en vigilar si ese crecimiento de beneficios continúa siendo capaz de absorber los posibles efectos de unos tipos más elevados o de nuevas tensiones geopolíticas.

Han advertido sobre los riesgos de concentración extrema en tecnología e IA. ¿Cómo valoran la salida a bolsa de SpaceX y su impacto sobre el sector?

La concentración sigue siendo elevada, y los índices nos llevan automáticamente a ello, pero existen diferencias importantes respecto a la burbuja puntocom. Las grandes tecnológicas de hoy generan beneficios y caja de forma consistente. SpaceX representa una temática estructural muy atractiva, vinculada a conectividad e infraestructuras de tecnología, algo crítico hoy, aunque muestra valoraciones muy exigentes si miramos múltiplos. Si la operación tiene éxito, podría reactivar el mercado de OPVs y abrir la puerta a nuevas salidas. Aun así, la experiencia demuestra que muchas grandes salidas a bolsa terminan ofreciendo resultados más moderados una vez superada la fase inicial de entusiasmo, incluso por debajo de la media de mercado.

¿Cómo están viviendo sus clientes este boom de la IA? ¿Qué estrategias les están pidiendo para participar y cuál es su enfoque?

La IA es una de las conversaciones recurrentes con nuestros clientes. Muchos buscan exposición a semiconductores, centros de datos, ciberseguridad o energía. Nuestro enfoque consiste en entender la IA como una transformación digital y ahora mucho más física. Por ello, invertimos en todas las capas de la cadena de valor: desde los semiconductores, que siguen siendo el principal cuello de botella, hasta utilities, infraestructuras, construcción o materiales. Estos sectores serán necesarios para soportar la inversión asociada a esta revolución. Creemos que una aproximación equilibrada ofrece una mejor relación entre potencial de crecimiento y riesgo de concentración.

La reciente subida de tipos del BCE, ¿refuerza vuestra visión sobre la duración o abre una oportunidad para la parte larga de la curva europea?

Seguimos siendo cautos con la duración. La inflación continúa presionando las curvas, el crecimiento económico podría justificar tipos estructuralmente más altos y los déficits públicos están aumentando las primas exigidas por inversores. Por ello, no vemos una oportunidad clara para incrementar significativamente la exposición a deuda soberana de largo plazo. Además, hemos observado que en algunos episodios de tensión geopolítica las rentabilidades han repuntado en lugar de actuar como refugio, cuestionando parcialmente el papel defensivo tradicional de estos activos.

Más allá del oro, ¿qué activos o estrategias están utilizando para proteger las carteras frente al aumento del riesgo geopolítico?

La mejor protección sigue siendo una asignación estratégica de activos correctamente diseñada. Más que centrarnos en la volatilidad, analizamos cómo se comportan las carteras en escenarios extremos o riesgos de cola. Este enfoque nos ha llevado a revisar algunas exposiciones estructurales, especialmente en deuda soberana. Asimismo, podemos utilizar estrategias de cobertura mediante derivados cuando el coste de protección resulta eficiente. La clave no es reaccionar a cada evento, sino construir carteras capaces de resistir distintos entornos de mercado.

¿Dónde encuentran hoy las mejores oportunidades en mercados privados y cómo gestionan las exigencias de liquidez de los clientes?

En nuestra opinión, los activos privados son una pieza fundamental dentro de una asignación estratégica a largo plazo, siempre que el inversor comprenda y acepte su naturaleza ilíquida. Actualmente nos interesan especialmente proyectos donde la creación de valor sea tangible y visible para el cliente. Encontramos oportunidades atractivas en mercados menos accesibles, como el norte de África o en proyectos de transformación de activos reales, como la descontaminación de suelos industriales para su desarrollo residencial. También vemos valor en coinversiones y estrategias de Real Estate especializado, donde la construcción de la TIR es más transparente y menos dependiente de múltiplos o de las condiciones de salida del mercado.

Natixis IM nombra a Daniel Pingarrón Head of Sales de Iberia

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Foto cedidaDaniel Pingarrón, Head of Sales para Iberia de Natixis IM.

Natixis Investment Managers ha anunciado el nombramiento, con efecto inmediato, de Daniel Pingarrón como nuevo Head of Sales para Iberia, puesto desde el que reportará a Sophie del Campo, Head of Southern Europe, LatAm & US Offshore.

Según explica la firma, Pingarrón será responsable de seguir impulsando el crecimiento del negocio y de la marca de Natixis IM en España, Portugal y Andorra. Además, se encargará de supervisar la estrategia de distribución y ventas para el mercado institucional y wholesale, y colaborará estrechamente con las gestoras affiliates de Natixis IM para ofrecer soluciones de gestión activa a los clientes. 

Daniel Pingarrón se incorporó a Natixis IM en 2019 como Sales Manager y ha desempeñado un papel clave para desarrollar y expandir la cartera de clientes y la red de clientes institucionales de la empresa, en colaboración con las gestoras affiliates del grupo. En los últimos siete años, también ha contribuido al desarrollo de estrategias de mercados privados, una de las capacidades diferenciales de Natixis IM.

En relación a su nombramiento, Daniel Pingarrón ha afirmado: “Es un honor para mí y supone una motivación especial asumir el cargo de Head of Sales. Nuestra prioridad es trabajar para los intereses de nuestros clientes y seguir impulsando soluciones innovadoras para crear un valor sostenible a largo plazo. Estoy deseando colaborar con nuestro equipo para perfeccionar nuestras estrategias y construir un futuro de éxito duradero para Natixis IM en Iberia”.

Dentro de los objetivos de Natixis IM, Iberia está seguir reforzando el equipo, ante el fuerte crecimiento del negocio experimentado durante los últimos años en la región. En este sentido, Sophie Del Campo, Head of Southern Europe, LatAm & US Offshore, ha señalado: “Me complace enormemente nombrar a Daniel para su nuevo cargo, una decisión que refleja el firme compromiso de Natixis IM con nuestros clientes en el mercado Iberia. El profundo conocimiento que Daniel ha adquirido de nuestro negocio desde 2019 le será, sin duda, de gran ayuda a la hora de asumir sus nuevas responsabilidades”.

Daniel Pingarrón cuenta con una amplia trayectoria profesional tanto en el sector de la intermediación financiera como en la gestión de activos. Es licenciado por CUNEF, cuenta con un máster por la IE Business School y ostenta la certificación CAIA.

¿Por qué invertir ahora en mercados emergentes?

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La renta variable de mercados emergentes (ME) se ha situado entre las inversiones más rentables de los últimos meses, superando claramente a las acciones de mercados desarrollados. Este buen comportamiento refleja un cambio importante: tras años de menor interés, los inversores están empezando a reconocer la mejora de los fundamentales y la resiliencia de esta clase de activos, especialmente en un contexto donde el excepcionalismo de Estados Unidos empieza a cuestionarse.

En M&G observamos que el fuerte desempeño de los mercados emergentes en los últimos meses responde a varios factores. Entre ellos destacamos la debilidad del dólar estadounidense, el auge de la inteligencia artificial (IA) y una cierta disminución de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China. Las economías asiáticas han jugado un papel clave, especialmente por su posicionamiento en la cadena de valor tecnológica: países como Corea del Sur y Taiwán son fundamentales en la producción de semiconductores, mientras que China ha demostrado avances significativos en IA. En algunos mercados, una parte importante de las rentabilidades ha venido del aumento de valoraciones, impulsado por expectativas de crecimiento de beneficios.

Creemos que las perspectivas siguen siendo favorables de cara al futuro. Las economías de mercados emergentes continúan creciendo a un ritmo superior al de las economías desarrolladas y presentan balances más sólidos. Esto crea un entorno propicio para el crecimiento de los beneficios empresariales, que se espera que sea un motor clave de la rentabilidad bursátil en los próximos años. Además, las expectativas de recortes de tipos de interés en Estados Unidos podrían favorecer aún más a los mercados emergentes, ya que históricamente unos tipos más bajos aumentan su atractivo relativo. A esto se suma la posibilidad de un dólar estructuralmente más débil, lo que suele beneficiar a estos mercados.

Tras una década de comportamiento más débil frente a los mercados desarrollados, pensamos que podría estar iniciándose un nuevo ciclo favorable para los mercados emergentes. Históricamente, la rentabilidad relativa entre ambos ha sido cíclica, y los diferenciales de crecimiento han sido un factor determinante. Actualmente, las valoraciones en Estados Unidos son elevadas, mientras que los mercados emergentes ofrecen un punto de entrada más atractivo, acompañado de un potencial de crecimiento de beneficios más sólido.

Para nosotros, un ejemplo clave dentro de este contexto es China, el mayor mercado dentro del universo emergente. Aunque durante años ha existido escepticismo, la percepción está empezando a mejorar. El interés inversor ha aumentado, impulsado tanto por inversores domésticos como internacionales. Factores como el atractivo del sector tecnológico, los bajos tipos de interés internos y una mayor actividad en mercados de capitales están contribuyendo a este cambio.

Además, el sector inmobiliario chino, que había sido una preocupación importante, muestra señales de estabilización. La reducción de nuevas construcciones y el ajuste de inventarios están ayudando a mejorar el equilibrio del mercado. Al mismo tiempo, el enfoque de las autoridades hacia un crecimiento de mayor calidad, con especial atención a la autosuficiencia tecnológica, refuerza las perspectivas a largo plazo. En particular, el desarrollo de modelos de inteligencia artificial de código abierto podría favorecer una adopción más amplia y oportunidades en distintos niveles de la cadena de valor.

A nivel empresarial, también observamos mejoras importantes. Las compañías chinas están mostrando una mayor disciplina en la asignación de capital y una creciente orientación hacia el accionista, mediante dividendos y recompras de acciones. Este cambio refuerza la idea de que el mercado está evolucionando hacia un modelo más sostenible y atractivo para los inversores.

Más allá de China, los mercados emergentes ofrecen características que pueden mejorar significativamente una cartera diversificada. Sin embargo, vemos como muchos inversores mantienen una exposición inferior a la que correspondería por su peso económico global. Esto implica que podrían estar perdiendo oportunidades relevantes. Los mercados emergentes no solo representan una parte importante del crecimiento mundial, sino que también aportan diversificación gracias a la heterogeneidad de sus economías y sectores.

Esta diversificación se refleja tanto en términos geográficos como sectoriales, abarcando desde tecnología hasta materias primas, pasando por servicios y manufactura. Además, la correlación relativamente baja con los mercados desarrollados contribuye a reducir el riesgo global de la cartera. En un entorno donde muchos inversores buscan reducir su exposición a Estados Unidos y a la concentración de mercado, creemos que los mercados emergentes pueden desempeñar un papel clave.

En términos de oportunidades concretas, algunos países destacan por sus valoraciones atractivas y mejoras en sus fundamentales. Brasil, por ejemplo, ofrece un punto de entrada interesante, con valoraciones relativamente bajas y perspectivas de mejora económica. Indonesia también presenta oportunidades, con un perfil de crecimiento sólido y valoraciones atractivas. Por su parte, Sudáfrica muestra potencial gracias a la mejora de factores estructurales que podrían apoyar el crecimiento económico y empresarial.

Invertir en mercados emergentes requiere un enfoque activo y disciplinado. La diversidad y complejidad de estos mercados hacen especialmente importante la selección de valores a nivel individual. Un enfoque centrado en compañías con buena rentabilidad del capital, valoraciones atractivas y alineación con los accionistas puede ser clave para capturar oportunidades.

Asimismo, el horizonte de inversión a largo plazo resulta fundamental. Los mercados emergentes suelen experimentar mayor volatilidad y reaccionar de forma exagerada a eventos externos, lo que puede generar oportunidades para los inversores pacientes. Construir una cartera equilibrada, con diferentes tipos de empresas y motores de rentabilidad, permite navegar mejor los distintos entornos de mercado.

En conjunto, las tendencias actuales apuntan a un contexto más favorable para los mercados emergentes. La combinación de mejores fundamentales, valoraciones atractivas y cambios estructurales en algunas de las principales economías sugiere que esta clase de activo podría volver a ocupar un lugar destacado en las carteras a largo plazo.

 

 

Tribuna de Michael Bourke, Director de renta variable de mercados emergentes en M&G Investments

La propuesta de Family Enterprise Partners: gobernanza familiar, asesoramiento independiente y pedagogía financiera

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Foto cedidaDaniel Cervantes, socio fundador de Family Enterprise Partners (FEP).

La pandemia del COVID fue un momento clave para Daniel Cervantes y Rafael Alberca, socios fundadores de Family Enterprise Partners (FEP), firma internacional de asesoramiento patrimonial independiente y gobernanza para familias empresarias y family offices, con más de una década de experiencia en gobernanza familiar, sucesión y diseño de estructuras patrimoniales complejas, y presencia en España, México, Centroamérica y Estados Unidos.

“Fue un punto de inflexión para nosotros. Llevábamos años trabajando a un gran ritmo y desarrollando nuevos mercados latinoamericanos, con una gran capacidad de generar sinergias y cooperación, y el COVID, sentados cada uno en su casa con sus hijos, nos permitió parar y reflexionar qué queríamos hacer con nuestras vidas de adultos. Entonces, Rafa y yo decidimos convertirnos en empresarios, y no ser solo asesores. Decidimos ser una especie de “mayordomos” para nuestros clientes, donde la confianza es la clave diferencial”, recuerda Daniel Cervantes, socio fundador de Family Enterprise Partners (FEP).

Según reconoce Cervantes aquel momento no fue un punto de inicio, sino un salto natural al trabajo que llevaban años haciendo, tanto juntos como por separado, y, sobre todo, a su buena sincronía. “En este contexto y con la misión de acompañar a las familias empresarias como socio independiente, integrando familia, empresa y patrimonio, lanzamos Family Enterprise Partners (FEP); un nombre para nada es casual. FEP también es el acrónimo de familia, empresa y patrimonio; además, en inglés la idea family enterprise refleja una visión más amplia que la de empresa familiar, integrando a la familia, el negocio y el patrimonio como una misma realidad. Todo ello resume la esencia de nuestra propuesta: lo importante es la familia, luego la empresa y luego el patrimonio. Y lo que hacemos es convertirnos en socios patrimoniales de estas familias, nuestros clientes”, explica sobre la esencia de la compañía.

Desde 2020 que arrancó su proyecto, la firma ha pasado a asesorar un patrimonio de 1.500 millones de dólares, a atender a más de 35 grupos familiares y ha gestionado más de 50 procesos de gobernanza familiar y sucesión. “Empezamos la compañía siendo dos y hoy contamos con un equipo de 15 profesionales. Recientemente hemos reforzado el área de Inversiones y Relación con Clientes con la incorporación de Alejandro Ferrero como director del área, junto a Pablo Estupiñán, procedente de Indosuez Wealth Management, y David López, procedente de Orienta Wealth. También tenemos previsto incorporar un nuevo socio mexicano de alto calibre que nos va a permitir impulsar el negocio y la percepción de la firma en México”, afirma Cervantes.

Tres palancas para crecer

Tras consolidar su primer lustro de trayectoria y dar por completado con éxito su plan estratégico inicial, la firma se prepara para su siguiente gran salto cuantitativo y cualitativo. La entidad se ha fijado el objetivo de duplicar sus activos bajo asesoramiento, pasando de los actuales 1.500 millones a los 3.000 millones de dólares en un horizonte de tres a cinco años.

Ahora bien, este socio fundador reconoce que, fieles a su filosofía de multifamily office independiente, evitan las metas de crecimiento anuales estrictas o rígidas, más propias de la banca tradicional. “No queremos una presión que nos obligue a hacer cosas que no podemos para marcar check en los objetivos, queremos hacer aquello de lo que nos sentimos plenamente capaces», explica Cervantes.

Por lo tanto, para alcanzar este hito de forma orgánica y ordenada, la entidad ha diseñado una estrategia que se sustenta en tres palancas clave: la sofisticación del equipo, la incorporación de nuevos socios estratégicos y la integración de la inteligencia artificial. “La complejidad geográfica y regulatoria de la firma, que cuenta con un holding en España, filiales y servicios regulados en Estados Unidos, y socios en México, ha exigido ampliar las capacidades del equipo. En el ámbito operativo, destaca el reciente fichaje de Ainhoa Barco, ex Responsable Global de Gobierno de Producto de Banco Santander, para liderar el área de cumplimiento normativo, y la incorporación de una profesional con dos décadas de experiencia en gestión financiera corporativa en Accenture como es Imelda Huerta”, afirma Cervantes sobre las capacidades de la firma. Además, señala que, para acompañar el crecimiento de la plataforma, se van a ampliar las capacidades propias en Data Science e inteligencia patrimonial a través de la incorporación de nuevo talento.

La segunda palanca que apunta es la expansión de la firma a través de la incorporación de nuevos socios, en concreto en México y para Centroamérica. En este sentido, apuesta a que el crecimiento del negocio no se apoye en la masificación, sino en la escalabilidad a través de alianzas; por ello, la firma busca incorporar a tres nuevos socios en los próximos tres a cinco años. “El objetivo es atraer profesionales con alta capacidad de ejecución y captación que compartan la visión de la firma para potenciar el desarrollo del mercado en México y Centroamérica, apalancándose en la infraestructura holística que ya ofrece la entidad”, indica.

Respecto a la inteligencia artificial, en su opinión, en el actual entorno de sobreinformación, la tecnología se ha convertido en una prioridad estratégica. La firma apuesta por un modelo de arquitectura abierta tecnológica, integrando proveedores externos de IA para automatizar los procesos de onboarding, el back office y la ingesta de datos provenientes de múltiples entidades financieras y de informes de gobernanza.

«Somos integradores de información, no generadores. Debemos ser capaces de manejarla y aportar el mayor valor agregado para que nuestros clientes entiendan cómo y por qué les asesoramos», señala Cervantes.

Más allá de la inversión

En un momento de mercado donde la industria financiera global bascula con fuerza hacia las carteras gestionadas y la delegación de decisiones, la firma reivindica el valor del asesoramiento integral e independiente y la pedagogía financiera. Según explica Cervantes, su tesis de inversión sitúa la educación como un valor central e irrenunciable, asumiendo voluntariamente el coste en términos de margen que esto implica.

“Apostamos por un enfoque integral que abarca tanto el patrimonio tangible como el intangible, involucrando activamente a las siguientes generaciones en la gobernanza financiera de la familia. Nuestros clientes no son perfiles puramente profesionales que no disponen de tiempo; son empresarios con importes suficientemente altos como para poner tiempo y cariño a sus decisiones financieras. Es una responsabilidad que no pueden, ni deberían, eludir», reconoce.

Fruto de sus años de experiencia, ha llegado a la conclusión de que las familias valoran mucho más la gobernanza o, por decirlo de otra forma, la solución de sus problemas de gobernanza familiar que las inversiones. “Digo esto sin quitarle ningún mérito a las inversiones, que es el core de esta empresa y es lo que, de alguna forma, es el negocio más característico de multifamily office. Pero a lo largo de los años he comprobado que la piedra que más les duele en el zapato a las familias empresarias es la sucesión. Demandan ayuda en la parte de sucesión, en la organización de los consejos de familia y, en definitiva, en la gobernanza familiar y corporativa. Ese es nuestro punto diferencial, hemos entendido esa necesidad y somos capaces de dar respuesta desde una visión integral”, concluye Cervantes.

Comienza una nueva etapa en la Reserva Federal

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Foto cedidaSalman Ahmed, responsable global de Macro y Asignación Estratégica de Activos de Fidelity International.

El ascenso de Kevin Warsh a la presidencia del FOMC se ha ido gestando desde hace tiempo. Su relación con la Fed se remonta a 2006, cuando fue nombrado gobernador de la Reserva Federal, cargo que ocupó hasta su dimisión en 2011 en protesta por la prórroga de la flexibilización cuantitativa. También se le consideraba uno de los principales candidatos para sustituir a Janet Yellen en 2017, aunque el presidente Donald Trump acabó decantándose por Jerome Powell. Desde entonces, se ha convertido en un destacado observador de la Fed, escribiendo artículos críticos contra nuevas subidas de tipos en 2018 y argumentando que la Fed tardó demasiado en reaccionar ante la COVID-19 en 2020.

Warsh llega a la Fed con un discurso moderado sobre la inflación. Sus indicadores preferidos de la inflación subyacente —la mediana y la media recortada del PCE— se están moderando rápidamente en términos anualizados a seis meses y se sitúan ahora en el objetivo de inflación de la Fed o cerca de él, registrando un 2,6 % y un 2,2 %, respectivamente (gráfico 1). Por el contrario, el PCE subyacente estándar se ha acelerado en los últimos cuatro meses y se sitúa ahora cerca del 3,7% (casi el doble del objetivo de inflación de la Fed), debido en gran medida a una inflación de los bienes muy superior a lo normal, impulsada por los aranceles del «Día de la Liberación» del presidente Trump del año pasado.

 

Tal y como argumentó Kevin Warsh en su audiencia de confirmación, estos indicadores alternativos de inflación dan a la Fed más margen para aplicar medidas de flexibilización de lo que sugeriría el PCE subyacente estándar.

Sin embargo, el comité actual no parece dispuesto a dar la razón a Warsh. Como se puede observar en el gráfico 2, los votos en contra de las recientes decisiones del FOMC se sitúan en niveles que rara vez se han visto desde principios de la década de 1990. Creemos que esto es indicativo de que el comité se está mostrando inquieto ante la persistencia de una inflación por encima del objetivo, un problema que no hará más que agravarse. Nuestros cálculos sugieren que el aumento de los precios mundiales de la energía como consecuencia del conflicto con Irán hará que el PCE subyacente pase del 3,2% interanual actual a alrededor del 3,5% a finales de año, es decir, 1,5 puntos porcentuales por encima del objetivo.

 

El resultado es que es probable que el primer año de Warsh como presidente se caracterice por un pulso entre lo que él quiere hacer y lo que el comité le permita hacer. Es posible que prefiera un panel de indicadores de inflación más amplio y que pueda argumentar que la inflación mediana y la media recortada justifican una postura más moderada. Sin embargo, para muchos miembros del comité, la inflación subyacente estándar sigue siendo demasiado alta: la demanda sigue pareciendo lo suficientemente resistente como para absorber la crisis del petróleo, y el mercado laboral no muestra la debilidad suficiente como para que ello reduzca de forma significativa la inflación (gráfico 3).

 

Creemos que, por lo tanto, la implicación en materia de política monetaria es clara: es poco probable que Warsh consiga imponer recortes este año.

Sin embargo, esto no significa que la política monetaria vaya a mantenerse realmente restrictiva. En un contexto de inflación elevada y al alza, mantener los tipos en los niveles actuales supone, en la práctica, una forma de flexibilización, ya que dejar los tipos nominales sin cambios permite que los tipos reales de política monetaria bajen (gráfico 4). Esperamos que Warsh defienda públicamente este argumento, dirigiéndose especialmente a Trump, tras no haber conseguido imponer una bajada de tipos en el comité.

 

Enfoque más moderado a largo plazo

Además de su deseo de dar un giro hacia indicadores de inflación más amplios, vemos otras dos implicaciones a largo plazo del mandato de Warsh al frente de la Fed, que afectarán al régimen de comunicación y a la política de balance.

Warsh tiene la intención de aplicar un enfoque sustancialmente diferente a las comunicaciones de la Fed. Considera que las orientaciones prospectivas, las proyecciones económicas y de tipos de interés, y los discursos basados en modelos pueden acorralar a los responsables de la política monetaria, presionándolos para que se mantengan coherentes con las orientaciones anteriores incluso cuando cambien las condiciones.

Esto implica menos ruedas de prensa, una menor gestión narrativa y un impulso para reformar o eliminar los puntos de tipos de interés del Resumen de Proyecciones Económicas que se publica trimestralmente. En su lugar, los inversores tendrán que deducir las intenciones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) a partir de los discursos, las opiniones discrepantes, los datos y el funcionamiento del mercado. De llevarse a cabo, se trataría de un régimen de comunicación mucho más similar al de la época anterior a la crisis financiera.

Además, Warsh se decanta por una menor intervención de la Fed, lo que incluye un balance más reducido, una menor implicación en las decisiones fiscales y de gestión de la deuda, y unos criterios más estrictos para que las emergencias macrofinancieras activen las compras de liquidez o activos por parte de la Fed.

A primera vista, esto apunta a una combinación de políticas que incluiría tipos de interés más bajos, una reducción del balance y, en un primer momento, una mayor sincronización con el Tesoro, lo que probablemente daría lugar a una curva de rendimiento real más pronunciada. Esto tendría que coordinarse con la agenda más amplia de desregulación bancaria y creación de crédito de la Administración Trump, en la que se pretende que los tipos más bajos, las reservas más reducidas y unas restricciones regulatorias menos estrictas impulsen el crédito hacia los hogares y las pymes.

Sin embargo, una vez más, lo que Warsh puede lograr está más limitado de lo que le gustaría. En nuestra opinión, Warsh tendrá clara libertad de acción sobre el ritmo y el tono de las ruedas de prensa, pero mucha menos autoridad sobre el gráfico de puntos trimestral y la estrategia del balance, aspectos que requerirán un apoyo más amplio por parte del FOMC. Ahora es muy probable que Powell permanezca en la junta más allá de su mandato como presidente, lo que supone una limitación adicional. En primer lugar, supone un miembro menos nombrado por Trump que pueda votar a favor de la agenda de «cambio de régimen» de Warsh y, en segundo lugar, dada la gran influencia de Powell en el comité, este podría ralentizar la toma de decisiones institucional si considera que los cambios socavan la independencia de la Fed.

La cuestión más importante para los mercados financieros es que un régimen de comunicación más ligero también podría aumentar la incertidumbre en materia de política macroeconómica. Como muestra el gráfico 5, un menor nivel de comunicación de la Fed ha tendido a coincidir con una mayor dispersión de las previsiones y un desacuerdo más visible en el FOMC. Puede que Warsh tenga razón al afirmar que el régimen actual crea una falsa precisión, pero los inversores no deberían dar por sentado que la alternativa sea una determinación de precios más clara. Una Fed que hable menos, publique menos señales sobre la trayectoria de los tipos y tolere más disensiones probablemente significaría una mayor volatilidad de los tipos, especialmente en los momentos de inflexión.

 

En resumen, es poco probable que la presidencia de Warsh suponga un cambio inmediato en la política de la Fed, pero sí introduce un cambio más sutil y potencialmente trascendental en la forma en que se diseña, se comunica y se interpreta dicha política. La tensión entre las preferencias de Warsh y un comité más cauteloso —y, en ocasiones, reacio— determinará tanto la trayectoria de los tipos de interés como la claridad de la función de reacción de la Fed. Los inversores deberán prepararse para unas orientaciones menos explícitas y un mayor énfasis en los datos subyacentes y en las opiniones discrepantes, y exigirán una prima más elevada para hacer frente a una mayor incertidumbre en materia de política monetaria.