Del conflicto geopolítico al regreso de los fundamentales: el mercado aprende rápido a leer la retórica
| Por Beltrán | 0 Comentarios

Santalucía Asset Management publica su Carta Trimestral correspondiente al segundo trimestre de 2026, un periodo en el que los mercados han dejado atrás el impacto inicial del conflicto geopolítico para volver a centrar su atención en los fundamentales económicos y empresariales. “El segundo trimestre ha demostrado que importa menos anticipar los acontecimientos que descifrar los incentivos que los mueven y que el mercado aprende rápido a leer la retórica que los acompaña”, afirma Agustín Bircher, director de Inversiones.
Tras el fuerte repunte de la volatilidad registrado durante los primeros meses del año, la expectativa de un acuerdo en Oriente Próximo ha favorecido una rápida recuperación de los activos de riesgo, el estrechamiento de los diferenciales de crédito y la relajación de los tipos de interés a medio y largo plazo.
Este cambio ha llevado a la gestora a incrementar el riesgo en cartera, si bien mantiene una visión prudente ante un escenario que sigue sujeto a importantes incertidumbres geopolíticas. “No conviene confundir tregua con paz. Lo notable es que el mercado está absorbiendo esta segunda ronda mucho mejor, al interpretar la beligerancia como táctica negociadora. Aun así, nuestro escenario base es de desgaste prolongado, con riesgos de cola abiertos. En este contexto, seguimos evitando las apuestas binarias y compramos riesgo por asimetría, pero no confundimos lo táctico con lo estructural”, señala Bircher.
Aunque la desescalada del conflicto ha permitido normalizar parcialmente el escenario macroeconómico, la economía global sigue acusando el impacto de varios meses de tensiones geopolíticas. Para la zona euro, se ha revisado cuatro décimas a la baja su previsión de crecimiento para este año, hasta el 0,8%, mientras que la inflación esperada aumenta 1,1 puntos hasta el 3%. “Ese crecimiento es dispar: frente a la desaceleración industrial alemana, destaca la resiliencia de España e Italia. En este contexto, el BCE ha suavizado su tono restrictivo y prevemos que la Fed mantenga los tipos sin cambios en 2026”.
Posicionamiento en renta variable
En renta variable, la inteligencia artificial ha recuperado el protagonismo como principal motor de los mercados, aunque con una creciente diferenciación entre compañías. “La IA está aumentando la dispersión entre ganadores y perdedores”, señala Antonio Manzano, responsable de Renta Variable, y “mientras los fabricantes de semiconductores, hardware e infraestructuras digitales continúan beneficiándose del fuerte crecimiento de la demanda, las compañías de software han sufrido una mayor presión por las dudas sobre la monetización de sus modelos de negocio”.
Ante este escenario, Santalucía AM ha reforzado su exposición a compañías de software de calidad capaces de integrar la inteligencia artificial como ventaja competitiva, con elevados márgenes, ingresos recurrentes y balances sólidos. Para Manzano, “la inversión quality no consiste en evitar volatilidad a cualquier precio, sino en mejorar la calidad del riesgo asumido”, apostando por negocios capaces de defender su posición competitiva y mantener una elevada rentabilidad sobre el capital a largo plazo.
Posicionamiento en renta fija
En renta fija, “la volatilidad de los tipos de interés nos ha dado oportunidades para gestionar la duración de las carteras de manera muy dinámica”, explica Luis Merino, director de Estrategia y Análisis Macro. Tras la firma del preacuerdo de paz, la gestora ha neutralizado la duración de las carteras, manteniendo flexibilidad para aprovechar nuevos movimientos de mercado durante la segunda mitad del año.
En cuanto al posicionamiento sectorial, Santalucía AM continúa rotando gradualmente las carteras desde el sector financiero hacia el crédito corporativo, después de la fuerte compresión de diferenciales registrada en las entidades financieras en los últimos años. La estrategia combina posiciones flotantes en titulizaciones sénior, crédito corporativo a tipo fijo y un incremento de la exposición a pagarés corporativos, un segmento donde la capacidad de análisis resulta especialmente relevante y que aporta rentabilidad con una reducida duración. «En el entorno actual, la calidad del crédito vuelve a marcar la diferencia. Tras varios años en los que el sector financiero ha liderado el estrechamiento de diferenciales, vemos mayor valor relativo en determinados segmentos del crédito corporativo, especialmente cuando se combina un análisis exhaustivo del emisor con una gestión activa de la duración», explica.
Porque, como concluye Bircher: “Nos enfocamos en la calidad de lo que compramos. Nuestras carteras están construidas para perdurar”.









