Asia se posiciona como la región donde más rinde el euro para los turistas españoles

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Si el verano pasado los destinos donde más había mejorado el poder adquisitivo del euro se concentraban principalmente en el continente americano, este año el protagonismo corresponde a Asia, con Indonesia, Japón y Corea del Sur al frente de la clasificación. Así lo constata Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, en su estudio «Vacaciones de verano y divisas 2026».

El análisis, realizado con datos de mercado al 15 de julio de 2026, combina la evolución del euro frente a las monedas locales y la inflación registrada en cada país durante los últimos 12 meses. El resultado permite estimar cuánto más o menos puede comprar un turista español con un euro respecto al año anterior.

Dónde cunde más el euro para los turistas españoles

Indonesia encabeza este año la clasificación de destinos más favorables para los viajeros españoles y se mantiene un año más como uno de los destinos más favorables para los turistas españoles, con una mejora del poder adquisitivo del euro del 5,9%. Le siguen Japón, con un aumento del 5,86%, y Corea del Sur, con una mejora del 2,52%.

Los destinos en los que el poder adquisitivo del euro se mantiene estable con respecto a hace un año son Marruecos, Polonia y Cabo Verde. Sin embargo, la moneda común pierde capacidad de compra de forma moderada, en torno al 1%, en Suiza, Tailandia y Dinamarca. También los españoles perderán en torno al 2% del poder adquisitivo en Canadá,  Nueva Zelanda y Suecia.

Colombia, Cuba, Brasil, Argentina y Turquía, donde menos rinde el euro

En el extremo opuesto, Colombia es el destino donde más retrocede este año el poder de compra del euro, con una caída del 24,9%. Le siguen Cuba, Brasil, Argentina, Turquía, Australia, México y Egipto.

La comparación con la situación del verano pasado resulta especialmente llamativa en los casos de Argentina y México, que entonces lideraban la clasificación de los destinos más ventajosos para el turista español y este año figuran entre aquellos donde más se reduce el poder adquisitivo del euro, según destacan desde Ebury.

En destinos tan populares como Reino Unido y Estados Unidos, el euro pierde un 4,40% y un 5,24%, respectivamente. En China, la moneda común se ha dejado en el último año un 8,03% y en República Dominicana ha perdido un 9,49%.

«En un contexto en el que los precios siguen siendo un factor clave en las decisiones de viaje, el tipo de cambio puede marcar diferencias relevantes en el presupuesto final de las vacaciones. La comparación con el verano pasado demuestra, además, que la combinación entre la evolución de las divisas y la inflación puede modificar de forma sustancial el atractivo económico de un mismo destino en apenas un año. Analizar conjuntamente ambos factores permite identificar no solo dónde se ha abaratado la moneda local, sino dónde ese efecto se mantiene una vez descontada la evolución de los precios», señaló Luis Merino, director general de Ebury para España, en una nota de prensa.

Mabrouk Chetouane (Natixis IM Solutions): “Hay margen para sorpresas tras abandonar el forward guidance”

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Foto cedidaMabrouk Chetouane, responsable global de Estrategia de Mercados de Natixis IM Solutions.

Mabrouk Chetouane, responsable global de Estrategia de Mercados de Natixis IM Solutions, considera que el desacoplamiento cíclico observado durante el primer semestre entre Estados Unidos y la eurozona probablemente continuará de cara a lo que queda de año. En concreto, el experto espera que el crecimiento del PIB estadounidense se sitúe en torno a su tasa potencial (2,4%), mientras que el de la eurozona difícilmente superará el 0,7% de media anual. 

Según su visión, la presión ejercida por el shock exógeno de oferta asociado al conflicto en Oriente Medio sobre los precios de la energía sigue lastrando la economía europea y la actividad empresarial. Sin duda, la gran pregunta es qué podemos esperar de aquí a diciembre. Sobre ello le hemos preguntado a Chetouane, en nuestra última entrevista en Funds Society.

¿Qué factores creen que impulsarán a los mercados durante el segundo semestre?

Identificamos tres factores clave que marcarán la evolución de los mercados financieros en la segunda mitad del año. En primer lugar, los factores geopolíticos seguirán ensombreciendo las perspectivas de los activos de riesgo. Aunque los inversores se han acostumbrado en gran medida a un entorno caracterizado por la proliferación de conflictos, cualquier recrudecimiento de estos se traducirá en un nuevo aumento de la volatilidad de los mercados.

En segundo lugar, los factores monetarios desempeñarán un papel decisivo en la configuración de las condiciones monetarias y financieras y, en consecuencia, en la evolución de los mercados de renta variable. Por último, el crecimiento de los beneficios empresariales será la variable determinante para saber si las bolsas pueden seguir avanzando.

¿Cómo influirán estos factores en la orientación de las carteras de inversión?

Lógicamente, una reactivación de las hostilidades provocaría nuevas tensiones en los mercados de la energía, en las rentabilidades de la deuda y en los mercados de divisas, aunque no necesariamente desencadenaría una corrección significativa en los mercados financieros. Por el contrario, una relajación de las tensiones en Oriente Medio —junto con la ausencia de nuevos focos de conflicto a escala mundial— constituiría un escenario favorable para los mercados de capitales.

El factor monetario probablemente sea el más impredecible. Los bancos centrales han abandonado la orientación futura (forward guidance), dejando así un mayor margen para sorpresas en materia de política monetaria. Este nuevo entorno podría incrementar la volatilidad de los mercados de capitales y elevar de forma significativa el coste del capital.

¿Cómo creen que deberían ajustarse las carteras para el resto del año?

Consideramos que la presión al alza sobre las rentabilidades de la deuda persistirá durante el segundo semestre. En este contexto, resulta adecuado reducir la duración de las carteras incrementando la asignación a liquidez o a deuda corporativa high yield. Aunque la renta variable —especialmente el sector tecnológico— seguirá experimentando episodios de volatilidad y repuntes puntuales, creemos que las bolsas continuarán respaldadas por un sólido crecimiento de los beneficios empresariales. Por ello, mantenemos una posición sobreponderada en renta variable, especialmente en aquellos mercados impulsados por compañías de crecimiento.

¿Qué factor considera que el mercado está pasando por alto y que, en su opinión, será relevante?

En términos generales, el mercado es consciente de los principales riesgos que podrían afectar a su funcionamiento. Sin embargo, actualmente, está ignorando el factor político interno en Estados Unidos. La proximidad de las elecciones de mitad de mandato podría convertirse en un importante foco de división dentro de la sociedad estadounidense y llegar a alterar el comportamiento de los mercados financieros.

¿Qué podemos esperar de la Fed de Warsh y qué implicaciones tendrá para los inversores?

La llegada de la nueva dirección de la Reserva Federal supone una ruptura clara con el enfoque adoptado en los últimos años. Al abandonar la política de forward guidance, Kevin Warsh apuesta por una estrategia más discrecional en materia de política monetaria, lo que puede generar una mayor incertidumbre entre los inversores sobre las futuras decisiones de la institución. La menor visibilidad derivada de este nuevo modelo de gobernanza se traducirá, de facto, en un aumento de la incertidumbre, lo que previsiblemente provocará una mayor volatilidad en los mercados de capitales y un incremento de la prima de riesgo, especialmente en los bonos soberanos.

Respuesta integral e IA: la supervivencia de las gestoras pasa por reposicionar su modelo de negocio

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Las gestoras de activos globales se enfrentan a una presión creciente para transformar sus modelos de negocio ante el riesgo de quedarse atrás en un sector donde las expectativas de los clientes se están redefiniendo en profundidad. Así lo advierte el estudio «An Expanding Mandate: A Systems Level Framework for Asset Management», elaborado conjuntamente entre el Thinking Ahead Institute (TAI) de WTW y la CAIA Association. El informe sostiene que los enfoques tradicionales, centrados exclusivamente en rentabilidades relativas a un índice de referencia, pierden relevancia en un entorno cada vez más marcado por riesgos interconectados, cambios estructurales y las crecientes exigencias de los clientes 

La investigación evidencia una brecha cada vez mayor entre las firmas que se están adaptando a esta nueva realidad y aquellas que siguen operando bajo marcos heredados. El informe denomina este nuevo enfoque «inversión a nivel sistémico», un modelo que reconoce que los resultados de inversión a largo plazo dependen de la salud y la resiliencia de los sistemas económicos, sociales y medioambientales más amplios en los que operan los mercados.

Mientras las firmas reconocen, en términos generales, la importancia de grandes temas estructurales como la geopolítica, la inteligencia artificial o la convergencia entre mercados públicos y privados, la investigación apunta a que muchas aún no son capaces de responder a ellos de forma integrada, una capacidad que será determinante para el éxito futuro.

En contraste, algunos grandes propietarios de activos –entre ellos fondos soberanos y planes de pensiones– están adoptando enfoques cada vez más integrados, con un mayor énfasis en resultados reales y en la resiliencia a largo plazo, y esperan lo mismo de las gestoras que designan.

El estudio también revela que, a pesar de la intensa retórica del sector en torno a la inteligencia artificial, las gestoras no están invirtiendo en IA con el ritmo que la percepción pública sugiere. Las proyecciones para los próximos cinco años muestran la voluntad de las firmas de mantener la inversión en capital humano en primera línea, mientras que el gasto tecnológico aumenta solo de forma marginal. Este dato pone de relieve la necesidad de equilibrar la apuesta por la IA con otras prioridades como el talento, la gobernanza y la toma de decisiones.

Una vuelta al modelo tradicional

En este escenario, el sector de la gestión de carteras atraviesa un proceso de reposicionamiento estratégico y consolidación acelerada. Aunque estas tendencias responden a múltiples factores, las firmas más lentas en evolucionar sus capacidades y modelos de negocio podrían verse más expuestas a estas presiones a medida que las expectativas de los clientes sigan cambiando.

Por ello, el Thinking Ahead Institute y CAIA Association instan a los líderes de la industria de gestión de activos a replantearse cómo se define el éxito dentro de sus organizaciones, a reforzar su capacidad para tomar decisiones en un entorno más interconectado y a desarrollar el talento y las culturas necesarios para operar con eficacia en un mundo más complejo.

«La gestión de activos se está quedando sin margen de maniobra con los enfoques tradicionales. En un mundo definido por riesgos interconectados, cambios estructurales y una demanda creciente de los clientes, el pensamiento basado exclusivamente en índices de referencia ya no es suficiente. Las firmas necesitan adoptar una visión más integrada y sistémica para seguir siendo relevantes”, apunta Marisa Hall, directora del Thinking Ahead Institute.

En opinión de Brenda Szymanowski, Investments Director en WTW España, son muchas las gestoras de activos que siguen aferradas a modelos construidos para un contexto más simple. «La realidad, por incómoda que sea, es que la relevancia ya está siendo redistribuida por los propietarios de activos, de forma silenciosa pero decidida, hacia aquellos que han transformado sus organizaciones para esta nueva realidad», comenta.

Por último, para John Bowman, CEO de CAIA, la era de la formación en habilidades técnicas dentro de la gestión de inversiones ha dado paso definitivamente al pensamiento lateral y transversal. «La fragmentación geopolítica, la disrupción tecnológica, los cambios demográficos y la creciente convergencia entre mercados públicos y privados exigen una visión más amplia, capaz de conectar puntos entre distintas disciplinas. Este informe subraya por qué el pensamiento sistémico se está convirtiendo en una necesidad estratégica para las organizaciones inversoras que buscan mantenerse relevantes, resilientes y alineadas con las necesidades cambiantes de los propietarios de activos», sostiene.

Los inversores profesionales siguen aumentando sus posiciones en criptomonedas

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A pesar de la volatilidad registrada el año pasado, nueve de cada diez inversores institucionales y gestores de patrimonio planean aumentar sus posiciones en criptomonedas y activos digitales durante el próximo año, según una nueva investigación global realizada por Nickel Digital Asset Management (Nickel). Con sede en Londres, es el principal gestor europeo de fondos de cobertura en activos digitales, fundado por exalumnos de Bankers Trust, Goldman Sachs y JPMorgan.

El estudio revela que el 91% de las entidades aumentará sus inversiones en el sector en los próximos 12 meses, y uno de cada ocho (un 13%) planea incrementar sus posiciones de manera significativa, lo que subraya la creciente confianza en este mercado.

La investigación, realizada entre inversores profesionales de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Suiza, Singapur, Brasil y Emiratos Árabes Unidos, indica que esta expansión planificada se basa en un fuerte crecimiento registrado durante el año anterior.

El análisis de Nickel con directivos de fondos de pensiones, gestores de activos de aseguradoras, oficinas familiares, hedge funds y gestores de patrimonio —que gestionan colectivamente más de 14 billones de dólares en activos— muestra que casi seis de cada diez (59%) aumentaron su nivel de inversión en criptomonedas y activos digitales en los 12 meses previos, incluyendo un 12% que incrementó sus posiciones de manera drástica.

Más de una cuarta parte (26%) de los encuestados indicó que redujo su inversión en el sector durante el mismo periodo, mientras que el 7% vendió todas sus posiciones. Otro 5% afirma que su nivel de inversión se mantuvo sin cambios.

Anatoly Crachilov, CEO y socio fundador de Nickel Digital, declaró: “Los activos digitales están cada vez más integrados en las carteras institucionales. La gama de herramientas disponibles se ha ampliado significativamente, permitiendo calibrar las asignaciones con mucha mayor precisión de acuerdo con el apetito de riesgo y los objetivos de la cartera. Los inversores pueden acceder a esta clase de activos a través de un amplio espectro de estrategias, desde estrategias de baja volatilidad, delta-neutral y de arbitraje diseñadas para generar rentabilidades no correlacionadas, hasta estrategias direccionales y exposición completa al beta mediante ETFs”.

Washington endurece sus medidas arancelarias y anticipa nuevas medidas comerciales

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Estados Unidos ha sustituido los aranceles temporales por nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % dirigidos a 60 países, que representan el 99% de sus importaciones de bienes. Lejos de suponer una relajación de la política arancelaria, esta medida pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener una elevada protección comercial mientras prepara nuevas medidas, tal y como destacan los economistas de Coface.

Washington mantiene la presión arancelaria

Según explican desde Coface, el fin de los aranceles temporales establecidos en virtud de la Sección 122 no supone un repliegue de la política comercial estadounidense. El 24 de julio expiraron estos aranceles, pero han sido sustituidos por nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 %, basados en la Sección 301, aplicables a 60 países que representan el 99 % de las importaciones estadounidenses de bienes. Esta transición pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener un elevado nivel de protección arancelaria, pese a los obstáculos jurídicos encontrados en los últimos meses.

«Se espera que el impacto inmediato sobre el nivel medio de los derechos de aduana sea limitado: las nuevas medidas no se suman automáticamente a los aranceles ya existentes y no modifican de forma significativa el tipo medio aplicado a las importaciones estadounidenses. No obstante, demuestran la capacidad de la Administración estadounidense para adaptar sus instrumentos y seguir avanzando en su estrategia comercial», añaden desde Coface.

Una base jurídica más sólida

La Sección 301 ya ha sido utilizada por Estados Unidos para imponer aranceles, especialmente a China durante la primera Administración Trump. A diferencia del régimen basado en la IEEPA, cuya solidez se ha visto cuestionada por la ausencia de una autorización expresa para imponer aranceles, la Sección 301 proporciona a la Casa Blanca una base jurídica más sólida y claramente establecida.

No obstante, esta mayor solidez jurídica no excluye la posibilidad de futuras impugnaciones. Para justificar estos aranceles, Washington argumenta que los países afectados no cuentan con mecanismos eficaces para prohibir o controlar las importaciones derivadas del trabajo forzoso. Las empresas importadoras podrían cuestionar esta justificación, especialmente teniendo en cuenta que se aplica a un grupo muy amplio de socios comerciales.

“Esta decisión no es simplemente una renovación técnica de los aranceles vigentes. Demuestra, ante todo, la voluntad de Washington de convertir un régimen cuestionado en un marco arancelario más sostenible. Para las empresas, el mensaje es claro: el riesgo de los aranceles estadounidenses sigue siendo elevado, incluso cuando una medida está a punto de expirar”, explica Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Nuevos aranceles en el horizonte

Los nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % restablecen un marco arancelario común para una gran parte de las importaciones estadounidenses, pero no recuperan por completo el régimen anterior. Este incluía también recargos adicionales dirigidos a determinados países o productos. Es precisamente esta segunda capa de medidas la que Washington podría tratar de restablecer en los próximos meses.

Ya está en marcha una nueva investigación en virtud de la Sección 301centrada esta vez en la sobrecapacidad estructural de 16 economías, entre ellas China, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán, India, Vietnam, México y varios países del Sudeste Asiático. Aún se desconocen tanto el calendario como el nivel de los aranceles que podrían derivarse de esta investigación, pero este procedimiento podría permitir a Washington dirigir sus medidas de manera más específica contra determinadas economías.

También se están llevando a cabo otras investigaciones sectoriales específicas, especialmente en los sectores aeroespacial, de drones, equipamiento médico, robótica, maquinaria industrial, turbinas eólicas, minerales críticos y polisilicio. En este caso, tampoco es posible prever con exactitud qué medidas podrían adoptarse, pero estas investigaciones confirman que la política arancelaria estadounidense sigue en plena evolución.

Canadá, un ejemplo del aumento de la presión comercial

La presión que se está ejerciendo sobre Canadá ilustra esta dinámica. Estados Unidos ha anunciado nuevos aranceles del 50% sobre importaciones canadienses por valor de 20.000 millones de dólares, equivalentes al 5,2 % de las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos, cuya entrada en vigor está prevista para el 19 de agosto de 2026.

A primera vista, esta medida parece concebida como una herramienta de negociación en el marco de las conversaciones comerciales norteamericanas. Su impacto macroeconómico seguiría siendo limitado en caso de entrar en vigor, pero confirma el uso cada vez más frecuente de los aranceles como instrumento de presión económica y diplomática.

Impulso de la inversión, menos costes e innovación: el resultado de armonizar los mercados de capitales europeos

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Europa tiene la oportunidad de reforzar su posición como destino para la inversión y la innovación, incluso en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad macroeconómica. Sin embargo, para lograrlo será necesario avanzar en la integración de su infraestructura de mercados de capitales, actualmente fragmentada entre múltiples plataformas de negociación, cámaras de compensación, sistemas de liquidación, entidades de contrapartida central y proveedores de datos y tecnología distribuidos entre los distintos países de la región.

Esta es una de las principales conclusiones de «Reimagining European Capital Markets», el último informe elaborado por Citi GPS, que incorpora además los resultados de una encuesta realizada por Citi Investor Services entre sus clientes sobre la infraestructura de los mercados europeos y los procesos de post-trade o postcontratación.

El estudio sostiene que esta fragmentación tiene consecuencias directas sobre la formación de capital, la liquidez, la eficiencia y los costes de los mercados europeos. Además, advierte de que, en un momento en que los mercados internacionales están incorporando tecnologías como la tokenización y los activos digitales, la falta de armonización supone un riesgo para la competitividad de Europa. En este contexto, el informe defiende que una infraestructura sólida de postcontratación es un elemento esencial para garantizar el buen funcionamiento de los mercados de capitales.

La encuesta refleja que la mayoría de los participantes considera que Europa sigue muy lejos de disponer de un mercado de capitales plenamente integrado.

En concreto, el 63% de los encuestados afirma que persisten importantes diferencias regulatorias, normativas, fiscales y operativas que deben resolverse para avanzar hacia la armonización. Solo un 7% considera que la mayor parte de esas barreras ya han sido eliminadas.

Según Citi, la fragmentación también está teniendo un impacto sobre la capacidad de financiación de las empresas europeas. Entre 2020 y 2025, el valor de las salidas a bolsa (IPO) en la Unión Europea representó únicamente el 0,6% del PIB, frente al 2,1% registrado en Estados Unidos.

Asimismo, el informe destaca que la proporción de compañías europeas que optan por cotizar en el mercado estadounidense se ha triplicado desde 2015 y ya representa el 22% del valor total de las salidas a bolsa protagonizadas por empresas europeas. Otro de los factores que, según el estudio, explican la fragmentación es el elevado número de infraestructuras de los mercados financieros existentes en Europa.

El 50% de los participantes en la encuesta identifica el elevado número de Financial Market Infrastructures (FMIs) como uno de los principales elementos que dificultan la integración del mercado, al aumentar la complejidad operativa y reforzar los marcos legales nacionales frente a un verdadero mercado único europeo.

En este sentido, Citi plantea que reducir el número de depositarios centrales de valores —actualmente más de 30— hasta situarlo por debajo de diez contribuiría a mejorar la eficiencia de precios y facilitaría la creación de una estructura única de mercado.

A ello se suma la falta de homogeneidad regulatoria. Un 43% de los encuestados señala la inconsistencia legal y normativa como uno de los principales factores de fragmentación.

El informe considera que sustituir las actuales directivas divergentes por reglamentos homogéneos y eliminar procesos redundantes de diligencia debida podría desbloquear miles de millones de euros de inversión anual y elevar el PIB europeo un 1,5% durante los próximos diez años.

Los costes también aparecen como uno de los grandes obstáculos. El 40% de los participantes considera que las estructuras tarifarias elevadas y poco transparentes reflejan la existencia de monopolios nacionales y una competencia insuficiente entre infraestructuras.

Como consecuencia, los costes medios de liquidación en Europa son entre un 30% y un 300% superiores a los registrados en Estados Unidos, mientras que los costes de custodia oscilan entre un 160% y un 500% por encima de los del mercado estadounidense.

El informe también analiza el potencial de las nuevas tecnologías para impulsar la integración del mercado europeo. En este sentido, un 36% de los encuestados considera que la tokenización puede convertirse en una herramienta relevante para mejorar la eficiencia de los mercados gracias a la automatización de procesos en tiempo real, una mayor movilidad de las garantías, una mejora de la liquidez y la utilización de registros compartidos con datos unificados.

A partir de los resultados de la encuesta, Citi concluye que la armonización de los procesos de postcontratación constituye uno de los elementos esenciales para construir un mercado de capitales europeo más integrado, competitivo y preparado para afrontar la creciente digitalización de la industria financiera.

Oro y dólar: ¿qué nos dicen sobre la segunda mitad del año?

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Agosto -mes estival para Europa- ha comenzado con la volatilidad en los mercados financieros coexistiendo con el apetito por el riesgo. “El impulso del tramo final del mes anterior estuvo liderado por el sector tecnológico en Wall Street, cuyos sólidos beneficios compensaron la rigidez inflacionaria. Pese a ello, el S&P 500 registró una leve caída mensual por segundo mes consecutivo, ubicándose un 2% por debajo de sus máximos históricos, mientras el índice de Miedo y Codicia se posicionó en 39/100. Respecto a la energía, la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) de EE.UU. cayó a 308 millones de barriles, su nivel más bajo desde 1983, e impulsó al crudo a su mayor alza mensual desde marzo”, apunta Felipe Mendoza, analista de mercados EBC Financial Group

Para este experto, en las próximas semanas veremos un escenario de volatilidad en dos fases: “Una primera quincena de agosto dominada por ajustes técnicos, toma de utilidades y presión hacia activos de renta fija, seguida de una segunda mitad del mes donde la guía de Nvidia y la digestión de datos inflacionarios podrían reactivar la tendencia alcista hacia el último trimestre del año”.

En su opinión, el principal riesgo para esta proyección se concentra en la escalada militar con Irán, la narrativa contradictoria sobre el estrecho de Ormuz y sus posibles repercusiones en el suministro global de crudo. Ante este contexto dos clases de activos toman protagonismo: el oro y el dólar

Oro: de máximos a reajuste en seis meses

La atención sobre el oro se debe a que comenzó el año como uno de los activos más atractivos y con mejor comportamiento, pero ha terminado el primer semestre de 2026 registrando una importante corrección. “El oro ha experimentado un cambio de tendencia notable durante el primer semestre de 2026. Tras alcanzar un máximo histórico intradía de 5.595 dólares estadounidenses por onza el 29 de enero, los precios sufrieron una fuerte corrección y, en el momento de redactar este artículo, a principios de julio, cotizan por debajo del nivel con el que comenzaron el año. Aunque la magnitud de la corrección ha inquietado a los inversores, la consideramos un reajuste saludable más que el fin del mercado alcista estructural”, explica Nitesh Shah, Head of Commodities and Macroeconomic Research de WisdomTree

Según su análisis, la extraordinaria prima de valoración que se generó durante el repunte de 2025-26 se ha reducido en gran medida, lo que ha dejado al oro mucho más cerca de su estimación de su valor razonable. “Prevemos que la próxima fase del oro vendrá determinada principalmente por los fundamentos macroeconómicos, más que por una demanda excepcional por parte de los inversores”, matiza. 

Para Shah, ahora que las valoraciones se han normalizado, sus perspectivas vuelven a centrarse en las variables macroeconómicas que, históricamente, han explicado la mayor parte de la variación en los precios del oro. “El oro podría enfrentarse a dificultades intermitentes a corto plazo, ya que los mercados siguen reevaluando las perspectivas de la política monetaria estadounidense. Las últimas previsiones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) y las comunicaciones que las acompañaban se interpretaron como una señal de que la Fed adoptaría una postura algo más hawkish, lo que llevó a los mercados de futuros a descontar subidas de tipos tan pronto como en septiembre”, señala el experto de WisdomTree.

En consecuencia, según las previsiones de consenso actuales, el modelo de la gestora apunta a una recuperación hasta los 4.563 dólares por onza para el segundo trimestre de 2027, “aunque el análisis de sensibilidad muestra cómo distintos escenarios macroeconómicos podrían alterar sustancialmente esa trayectoria”, matiza Shah.

La macro y las perspectivas del dólar

Estas reflexiones sobre el oro están conectadas con el comportamiento del oro. Tal y como reconoce Shah, gran parte de la debilidad del oro durante 2026 puede explicarse por la apreciación del dólar estadounidense. “El dólar se fortaleció hasta alcanzar su nivel más alto en más de un año, gracias a la relativa seguridad energética de Estados Unidos durante el conflicto con Irán, y superó en rendimiento a muchas otras divisas que suelen considerarse refugios seguros”, recuerda.

De cara a lo que queda de año, la mayoría de los expertos coinciden en que las perspectivas macroeconómicas a corto plazo siguen siendo positivas para el dólar. “La actividad económica de Estados Unidos se ha mantenido mejor que la de otras grandes economías, pero la inflación sigue siendo persistente y el mercado ha tenido que integrar una trayectoria más restrictiva de la Fed. Esta evolución en los rendimientos relativos ya ha contribuido a que el dólar supere su anterior rango de cotización y es, en líneas generales, coherente con nuestro escenario central de perseguir la fortaleza del dólar hasta finales de 2026”, argumenta David Rees, director de Economía Global de Schroders.

En este sentido, la previsión de referencia de Schroders contempla que el dólar suba a lo largo de 2026 antes de retroceder ligeramente en 2027. “Nuestras hipótesis para finales de 2026, publicadas en su momento, eran: GBPUSD a 1,21, EURUSD a 1,07, USDRMB a 7,09 y USDJPY a 167,8. Nuestra hipótesis de trabajo para finales de 2027 prevé que el dólar ceda parte de esas ganancias —hasta situarse en 1,27, 1,12, 7,03 y 162,5, respectivamente—, ya que el debilitamiento de las presiones inflacionistas dará un respiro a una Fed de discurso tajante, y un giro hacia una agenda política más orientada al futuro volvería a imponer recortes de tipos en 2027”, señala Rees. 

Además, para Rees, en términos más generales, si la euforia en los mercados estadounidenses llega a su fin, hay buenas razones para pensar que el dólar pudiese sufrir las consecuencias. “Un dólar más débil tiene implicaciones considerables para todos los inversores a nivel mundial. Estas van desde efectos inmediatos en las carteras hasta repercusiones a más largo plazo en la rentabilidad de los activos, a medida que las economías, los sectores y las empresas individuales se adaptan a un dólar de menor valor”, señala.

Nomura prevé una nueva subida de tipos del BCE en septiembre

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La economía de la zona euro ha demostrado una mayor resistencia de la esperada durante el segundo trimestre de 2026, aunque el escenario sigue marcado por importantes riesgos derivados de la guerra de Irán, la evolución de los precios energéticos y la incertidumbre fiscal y política en algunos de los principales países de la región, según las conclusiones del último informe de Nomura.

El crecimiento del PIB de la zona euro avanzó un 0,4% intertrimestral en el segundo trimestre, después del estancamiento registrado en el primero. No obstante, Nomura matiza que, excluyendo a Irlanda, el crecimiento se situó en el 0,3% intertrimestral tanto en el primer como en el segundo trimestre, un ritmo que se encuentra dentro del rango considerado compatible con el crecimiento potencial de la economía. Los datos disponibles apuntan además a que la demanda interna ha desempeñado un papel relevante como motor de la actividad.

De cara a los próximos meses, el escenario presenta una combinación de resistencia económica y mayores presiones inflacionistas. La inflación del IPCA aumentó hasta el 2,9% interanual en julio, mientras que la inflación subyacente alcanzó el 2,5%. Según Nomura, la evolución de los precios seguirá estando condicionada en el corto plazo por el petróleo y por el impacto de los mayores costes energéticos sobre los precios de los bienes. La firma espera que la inflación se mantenga alrededor del 3% durante el resto de 2026, antes de comenzar a moderarse en 2027.

Este contexto refuerza la expectativa de un cambio en la política monetaria del BCE. Tras mantener los tipos sin cambios en julio, Nomura considera que el banco central está muy cerca de una subida de tipos en septiembre, que elevaría la tasa de depósito en 25 puntos básicos, hasta el 2,50%. La firma no prevé nuevas subidas después de septiembre, pero tampoco anticipa recortes de la tasa de depósito durante su horizonte de previsión, al considerar que el tipo seguiría dentro del rango neutral y que el mercado laboral y el crecimiento económico justificaban una normalización de los tipos incluso antes del estallido de la guerra de Irán.

En este escenario europeo, España continúa destacando como el principal motor de crecimiento entre las cuatro grandes economías de la zona euro. Nomura mantiene una visión estructuralmente positiva sobre el país, que creció un 0,7% intertrimestral en el segundo trimestre de 2026, con la demanda interna como principal impulsor. Además, los primeros indicadores del tercer trimestre apuntan a una actividad sólida: el PMI compuesto de producción aumentó 3,2 puntos, hasta 56,5, su nivel más elevado desde diciembre de 2024.

La firma considera que España continúa superando tanto a sus homólogos como a las expectativas del consenso y destaca la fortaleza de su mercado laboral. A ello se suma una posición fiscal considerada más favorable que la de Francia e Italia y la ausencia de las mismas primas de riesgo político que afectan a estos dos países.

Alemania, por el contrario, afronta mayores obstáculos a corto plazo. El PIB creció un 0,2% intertrimestral en el segundo trimestre, frente al 0,4% del primero, con un aumento del consumo de los hogares y las exportaciones, pero una caída de la inversión fija. A los efectos de la guerra de Irán se añade un factor climático que podría tener consecuencias económicas relevantes: los niveles del río Rin han alcanzado mínimos históricos para esta época del año como consecuencia del verano especialmente caluroso y seco en Europa.

Nomura advierte de que una prolongación de los bajos niveles de agua podría afectar de manera significativa al transporte y a la actividad industrial alemana. La firma cita un documento de trabajo del Instituto de Kiel según el cual, en un mes con 30 días de bajo caudal, la producción industrial alemana disminuye alrededor de un 1%. Si los niveles del Rin continúan descendiendo, el impacto sobre la economía podría ser relevante.

En Francia, el crecimiento se recuperó hasta el 0,2% intertrimestral en el segundo trimestre, después del -0,1% registrado en el primero. Aunque el consumo de los hogares mostró una evolución positiva, la inversión fija continúa siendo un punto débil tras registrar una nueva caída. Nomura espera además una desaceleración del PIB en el tercer trimestre como consecuencia de la guerra de Irán.

La situación fiscal seguirá siendo otro foco de atención. El ministro de Economía francés, Lescure, ha reconocido que será complicado cumplir el objetivo de déficit del 5,0% del PIB. En este contexto, Nomura espera que Fitch mantenga la calificación de Francia en A+ con perspectiva estable el 28 de agosto.

Por su parte, Italia mantiene un crecimiento moderado, con un avance del PIB del 0,2% intertrimestral en el segundo trimestre, frente al 0,3% del primero, probablemente impulsado por la demanda interna. Los primeros datos del tercer trimestre son positivos, con un PMI compuesto que aumentó 1,6 puntos en julio, hasta 52,5, su nivel más elevado desde noviembre de 2025.

El escenario italiano está, además, condicionado por la evolución política. La Cámara Baja aprobó la reforma electoral impulsada por Meloni, que sustituiría el sistema actual por un modelo totalmente proporcional con un bonus de escaños que garantizaría la mayoría al partido que obtenga más del 42% de los votos. La Cámara Alta votará la reforma en septiembre. Italia deberá celebrar nuevas elecciones como máximo en septiembre de 2027, aunque las informaciones de prensa apuntan a que Meloni podría optar por celebrarlas el 4 de abril.

Nomura destaca que Meloni ha gestionado adecuadamente la posición fiscal italiana y que Italia, junto con España, es uno de los dos únicos países de las cuatro grandes economías de la zona euro que presenta superávit primario. Además, la primera ministra mantiene una elevada popularidad. Sin embargo, el avance en las encuestas de la formación Futuro Nazionale, liderada por Roberto Vannacci, representa el principal riesgo para una eventual victoria de la coalición de Meloni.

En conjunto, el análisis de Nomura dibuja una zona euro que mantiene una capacidad de resistencia significativa, pero con perspectivas muy diferentes entre sus principales economías. España aparece como el principal foco de fortaleza, mientras que Alemania afronta obstáculos cíclicos y climáticos, Francia se encuentra condicionada por la situación fiscal e Italia combina una evolución económica moderada con una agenda política relevante.

De cara a los próximos trimestres, el escenario estará determinado por la evolución de la guerra de Irán y sus efectos sobre los precios energéticos, la capacidad de la inflación para moderarse, la respuesta del BCE y la evolución de las políticas fiscales nacionales. En este contexto, Nomura espera que el crecimiento de la zona euro se acelere en 2027, respaldado especialmente por la continuidad de la fortaleza española y por una recuperación de la economía alemana asociada a un mayor gasto fiscal.

Los activos digitales entran en una “fase institucional madura”

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Los activos digitales están entrando en una “fase institucional madura”, con un desarrollo del sector que refleja el crecimiento de los mercados privados, según revela un nuevo informe de Nickel Digital Asset Management (Nickel). Según su último informe,  basado en una investigación global realizada a inversores institucionales y gestores de patrimonio que administran en conjunto más de 14 billones de dólares en activos,  el 91% aumentará sus posiciones en activos digitales durante el próximo año.

Además, el 65% sitúa a los activos digitales entre sus cinco principales clases de activos por rentabilidad ajustada al riesgo para los próximos cinco años. Esta cifra supera al 61% que optó por el capital privado (private equity) y al 53% que seleccionó la renta variable europea y las materias primas (commodities) en el informe titulado «The next stage of the digital assets investment revolution».

Evolución del mercado y asignación de activos

Nickel considera que el estudio —realizado en EE.UU., Reino Unido, Alemania, Suiza, Singapur, Brasil y los Emiratos Árabes Unidos— demuestra que la evolución de los activos digitales refleja el desarrollo de los mercados privados en su conjunto. Analizando los datos de la clase de activo alternativo, el 58% de los inversores institucionales y gestores de patrimonio consideran los activos digitales como parte de su asignación a clases de activos alternativos. Por su parte, los datos del sector independiente apuntan que el 42% restante, los califica como un sector independiente.

La investigación para el informe también reveló que los fondos de pensiones y los gestores de patrimonio se encuentran entre los perfiles de inversores que probablemente liderarán la adopción de activos digitales en los próximos dos años. Alrededor del 69% de los inversores profesionales encuestados afirma que la inversión de los fondos de pensiones aumentará drásticamente, mientras que el 60% opina lo mismo sobre los gestores de patrimonio. El informe de Nickel examina, además, una amplia variedad de otros temas, como las empresas de tesorería de activos digitales, las OPV (IPOs) de criptomonedas y el lanzamiento de ETF, así como la tokenización y el atractivo de las carreras profesionales en el sector cripto.

“Realizamos investigaciones periódicas en todo el sector y está claro que los inversores institucionales ya no debaten si los activos digitales deben formar parte de sus carteras, sino cómo acceder a ellos de forma controlada y con una gestión del riesgo adecuada. Para que esta adopción continúe, se requerirá una regulación más sólida y una mayor transparencia que reduzcan los recelos persistentes sobre el riesgo operativo y la integridad del mercado. No obstante, los activos digitales están avanzando hacia una fase institucional más madura, en la que el crecimiento se verá impulsado en menor medida por flujos especulativos y más por asignaciones estratégicas disciplinadas”, señala Anatoly Crachilov, CEO y socio fundador de Nickel Digital.

Banco Sabadell y Amundi amplían su acuerdo en gestión de activos hasta 2035

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Banco Sabadell y Amundi han anunciado la ampliación de su  acuerdo para la distribución de las soluciones de inversión de Amundi a través de las redes de Banco Sabadell en España.  Según indican, el acuerdo, que comenzó en 2020 y cuya vigencia inicial se extendía hasta 2030, se ha ampliado ahora por un periodo adicional de cinco años, hasta 2035. Desde su creación, esta alianza ha impulsado el desarrollo del negocio de fondos de Banco Sabadell y ha reforzado la posición de Amundi en España, uno de los principales mercados de ahorro de Europa. 

Las entidades comentan que esta colaboración les ha generado beneficios tangibles  Los clientes de Banco Sabadell tienen acceso a una amplia gama de soluciones de ahorro e inversión, respaldadas por la experiencia y las capacidades de Amundi en gestión activa, pasiva y mercados privados, como principal gestor de activos de Europa. Al mismo tiempo, Amundi ha reforzado aún más su presencia en España y ha incrementado su volumen de activos gestionados, pasando de 20.000 millones de euros en 2020 a cerca de  30.000 millones de euros en activos correspondientes a clientes de las redes de Banco Sabadell al cierre de 2025. Actualmente, más de 200.000 clientes mantienen productos de inversión gestionados a través de la plataforma de Sabadell Asset Management y Amundi.

Combinación de conocimiento y experiencia global 

Durante estos años, la combinación del conocimiento de Banco Sabadell sobre las necesidades de sus clientes y la experiencia global de Amundi en gestión de activos ha contribuido al crecimiento del negocio y a la mejora continua de la oferta de soluciones de inversión. 

Esta renovación también pone de manifiesto la convicción compartida de que esta alianza les permitirá seguir aprovechando el importante potencial de crecimiento del  mercado español de ahorro e inversión. Ambas compañías reafirman su compromiso de seguir trabajando conjuntamente para crear valor a largo plazo para clientes, accionistas y empleados, manteniendo al mismo tiempo un firme enfoque en la calidad del servicio, la innovación y el asesoramiento financiero.