Credicorp Capital continúa ampliando sus capacidades. Joseph Jorge acaba de incorporarse a la firma para el puesto de Vice President (VP) of Wealth Management- Development of New Business, tal y como ha anunciado en sus redes sociales.
Jorge se incorpora desde Banco de Crédito BCP, donde ha desarrollado su carrera profesional durante los últimos 18 años y en el que, recientemente, ha ocupado el cargo de Gerente de Grupo Enalta. En esta nueva etapa de su carrera, liderará un equipo de profesionales con quienes aumentará la rentabilidad de la organización a través de nuevos clientes.
Esta contratación se suma a las últimas realizadas por la entidad. Dentro de los movimientos estratégicos de su división de wealth management, Credicorp Capital incorporó recientemente a Arturo Aldunate, como Managing Director de Wealth Management en EE.UU., y a Nicolás Mejía, Vicepresidente de Wealth Management en Credicorp Capital LLC. Estos movimientos coinciden con una etapa de fuerte crecimiento de la firma, que ha reportado sólidos resultados en su división de wealth management tras un incremento general de ingresos impulsado por la alta demanda de soluciones globales de inversión y estructuras multi-custodia (Multi Family Office) bajo su marca regional Vicctus.
Luxemburgo consolidó en 2025 su posición como principal domicilio de fondos de Europa, con activos bajo gestión que alcanzaron los 8,3 billones de euros, impulsado por el crecimiento continuado de los activos alternativos, los ETF y la financiación sostenible. La asociación del sector, ALFI, avanzó en la agenda de la Savings and Investments Union mediante la publicación de su “SIU Blueprint” y el estudio “Europe’s Productive Capital Gap”, realizado junto con la Universidad McGill.
El informe anual de ALFI destaca también cómo la tokenización de fondos ha pasado de la fase experimental a una etapa de escalado, apoyada en el desarrollo de la tecnología de registro distribuido (DLT), la Ley Blockchain IV de Luxemburgo y la creciente adopción por parte del mercado. En paralelo, los ETF continuaron ganando impulso, superando los 500.000 millones de euros en activos, mientras que la inteligencia artificial se está incorporando progresivamente en múltiples procesos de la industria para mejorar la eficiencia operativa y la experiencia del cliente. El marco regulatorio siguió evolucionando con especial atención a AIFMD II, herramientas de gestión de liquidez, valoración, normativa AML/CFT, la creación de AMLA, así como desarrollos en EMIR, CSDR, T+1, la Retail Investment Strategy, DORA y SFDR.
ALFI también reforzó su enfoque colaborativo con el lanzamiento del Member Collaboration Hub, una plataforma digital que integra contenido sectorial, espacios de trabajo colaborativos y el asistente basado en IA ALFIBot. Durante 2025, la asociación organizó 49 eventos en ocho países, con más de 12.000 participantes registrados, e impulsó nuevas iniciativas como Digifund, el Leadership Seminar y el Conducting Officers Seminar. La formación de talento continuó siendo una prioridad estratégica, con el apoyo a dos programas de máster especializados en gestión financiera avanzada y activos privados.
Según Serge Weyland, CEO de ALFI, la tokenización y la inteligencia artificial serán transformadoras para el sector: “Cambiarán profundamente el acceso a los productos financieros y la estructura y distribución de los fondos de inversión”.
En la misma línea, Corinne Lamesch, subdirectora general de ALFI, destacó que las reformas recientes refuerzan la competitividad de Luxemburgo como centro europeo de fondos, al adaptar su marco legal y fiscal a las nuevas necesidades del mercado. El informe también subraya el reto europeo de conectar el ahorro con la inversión, impulsando la participación minorista y la educación financiera a través de iniciativas como el Personal Investing Day y el estudio conjunto ALFI/McGill.
La financiación sostenible se mantiene como un eje estructural del sector, con Luxemburgo consolidado como uno de los principales centros europeos de inversión sostenible, tanto en mercados públicos como privados. En paralelo, crece la importancia de mercados fuera de Europa, con Asia, América Latina y Oriente Medio ganando protagonismo como destinos clave para la industria de fondos luxemburguesa.
Según Britta Borneff, CMO de ALFI, Luxemburgo ha evolucionado hacia un hub global de estructuración y canalización de capitales internacionales. De cara al futuro, Jean-Marc Goy, presidente de ALFI, señaló que el objetivo es reforzar la competitividad global del país mediante la innovación, la excelencia regulatoria y una mayor conexión con la sociedad, ampliando el acceso a los mercados de capitales y promoviendo el ahorro a largo plazo.
Los mercados privados están transformando de forma acelerada la industria global de la gestión patrimonial, al pasar de ser productos de nicho a convertirse en componentes centrales de las carteras de inversión, según un informe de GlobalData, plataforma líder de inteligencia y productividad. El documento señala que los gestores de patrimonio están ampliando el acceso a activos como el private equity, el private credit, las infraestructuras y los activos reales para responder a una demanda creciente de diversificación, resiliencia y rentabilidad a largo plazo. Este cambio estructural está contribuyendo además a reforzar los modelos de ingresos del sector, al reducir la dependencia de las comisiones tradicionales ligadas a los mercados cotizados.
“Este cambio refleja un entorno de mercado en el que la renta variable y la renta fija tradicionales ya no son suficientes para cumplir las expectativas de rentabilidad y resiliencia de los clientes. Las carteras se están volviendo más institucionales, con un mayor peso de fuentes de rentabilidad de largo plazo y menos correlacionadas. Esto beneficia a los clientes, pero también genera ingresos más estables para los gestores de patrimonio, menos expuestos a la volatilidad de los mercados financieros”, afirma Phoebe Hodgson, analista de banca y pagos de GlobalData.
El informe “Global Wealth Management Competitive Dynamics 2026” detalla cómo las entidades de gestión patrimonial están diferenciándose cada vez más mediante la oferta de oportunidades exclusivas, como coinversiones directas y fondos temáticos especializados. En este contexto, los mercados privados se han consolidado como un pilar clave del crecimiento de ingresos, impulsados por la demanda de soluciones alternativas y estrategias ESG.
En Europa, la relevancia del capital privado en ciudades como Londres, París y Fráncfort ha reforzado el posicionamiento de la región como hub global de gestión patrimonial. En Suiza, bancos privados como UBS han potenciado la oferta de activos alternativos y soluciones de financiación estructurada para clientes de alto patrimonio, incrementando la vinculación con el cliente y los ingresos recurrentes. En cambio, en Asia, entidades como DBS en Singapur han integrado soluciones de inversión alternativa y estrategias transfronterizas en sus propuestas de asesoramiento, aprovechando el crecimiento de la riqueza regional y la demanda de diversificación global por parte de family offices.
“En ambos mercados, la incorporación de financiación, productos estructurados y activos privados ha reducido la dependencia de las comisiones tradicionales de renta variable y renta fija. El resultado es una mayor diversificación de ingresos, una mayor fidelización del cliente y una mayor resiliencia frente a la volatilidad del mercado”, añade Hodgson.
Para los inversores, el acceso creciente a los activos alternativos está mejorando la diversificación de carteras y ampliando las oportunidades de construcción de portafolios, al ofrecer exposición a activos no disponibles en los mercados públicos y potencial protección frente a la inflación y la volatilidad. Al mismo tiempo, el desarrollo de estructuras de inversión más flexibles está facilitando el acceso a este tipo de activos a un universo más amplio de inversores. Para Hodgson, el auge de los mercados privados supone una transformación estructural del sector de la gestión patrimonial, en un contexto en el que la demanda de los clientes continúa creciendo y los activos alternativos ganan protagonismo en la construcción de carteras y estrategias de crecimiento a largo plazo.
Desde su creación el año pasado, la nueva Autoridad de Lucha contra el Blanqueo de Capitales (AMLA, por sus siglas en inglés) trabaja intensamente en la elaboración de una lista exhaustiva de normas técnicas de regulación (RTS). Si bien la AMLA ha reconocido que la gestión de activos requiere un enfoque diferenciado respecto al de otras entidades financieras, la Asociación Europea de Fondos y Gestión de Activos (Efama, por su siglas en inglés) ha encendido las alarmas ante la reciente consulta sobre las RTS relativas a las obligaciones de diligencia debida con los clientes.
La patronal considera imprescindible introducir mejoras en el borrador de estas normas para evitar consecuencias indeseadas en la distribución de fondos de inversión. Según advierten, el texto actual afectaría negativamente a la disponibilidad de fondos de la UE tanto para inversores comunitarios como globales, lo que pondría en riesgo el estatus del marco UCITS como el estándar de oro a nivel mundial.
Para reconducir la situación, la Efama insta a la AMLA a tener en cuenta algunos aspectos clave, entre ellos las duplicidades innecesarias. “La distribución de fondos se realiza principalmente a través de intermediarios, por lo que exigir una diligencia debida sobre los inversores finales resulta redundante y contraproducente. La normativa antiblanqueo debe considerar las particularidades de la gestión de activos, un sector que ya cuenta con mecanismos que mitigan significativamente el riesgo de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo”, argumentan desde Efama.
La patronal también advierte del riesgo de colapso operativo. Según su visión, si no se alivian estas cargas de cumplimiento innecesarias, varios modelos de distribución de fondos (tanto europeos como internacionales) corren el riesgo de colapsar bajo el peso de obligaciones duplicadas e ineficientes. “Estas exigencias incluyen, además, un acceso injustificado a la base de clientes de sus propios intermediarios”, señalan.
En opinión de Zuzanna Bogusz, asesora senior de Políticas de Regulación de la Efama, “la nueva Autoridad Antiblanqueo tiene ante sí la oportunidad de establecer unas normas de diligencia debida armonizadas que, por fin, reconozcan plenamente las características únicas de la gestión de activos. Si no se hace, los riesgos irán más allá de las propias obligaciones normativas y podrían lastrar la distribución de los fondos UCITS en todo el mundo”.
Los inversores institucionales están incrementando su asignación a la renta fija mientras reajustan sus carteras ante el aumento de la incertidumbre macroeconómica y el mayor riesgo en los mercados de renta variable, según el estudio Fixed Income Horizons Survey 2026* de Capital Group. Según el informe, existe una clara tendencia hacia la diversificación, el reequilibrio geográfico y una mayor flexibilidad en la gestión de carteras, en un contexto en el que los propietarios de activos buscan reducir el riesgo de concentración y mejorar la resiliencia de sus inversiones.
En opinión de Capital Group, la renta fija está ganando protagonismo como herramienta clave para estabilizar las carteras en un entorno de mayor incertidumbre. “La renta fija se utiliza cada vez más para estabilizar las carteras ante la persistencia de la incertidumbre. El estudio muestra un creciente interés por la diversificación geográfica y la flexibilidad, especialmente en EMEA y Asia-Pacífico, donde los inversores buscan reducir el riesgo de concentración. Además, los propietarios de activos están dando a los gestores mayor margen de maniobra para adaptarse a los cambios del mercado”, ha señalado Álvaro Peró, director de inversiones en renta fija de Capital Group. Para Peró, las carteras globales bien diversificadas y gestionadas de forma activa pueden ayudar a construir estrategias más resilientes a largo plazo.
Principales conclusiones
El informe destaca que la reconfiguración de la cartera de crédito (72%) y la diversificación geográfica (67%) son las principales prioridades de los inversores en los próximos 12 meses. Además, el 66% de los encuestados está modificando su enfoque de inversión para ganar agilidad, mientras que el 46%está aumentando el uso de la gestión activa en renta fija, frente a solo un 5% que lo reduce, lo que evidencia el creciente protagonismo de la flexibilidad.
Destaca que las asignaciones a renta fija líquida continúan aumentando: el 31% de los inversores planea incrementarlas, frente al 25% del año anterior. Entre los principales motivos destacan la diversificación frente a la renta variable (61%) y el posicionamiento defensivo (59%). Asimismo, crece la demanda de crédito investment grade (31%) y deuda de mercados emergentes (30%), ambos por encima de los niveles de 2025.
Resulta relevante que el estudio refleja un cambio relevante en la asignación geográfica. Más inversores prevén aumentar exposición al crédito IG en Europa (32%) y Asia-Pacífico (36%) que en Estados Unidos (20%), invirtiendo la tendencia del año anterior. También se observa un incremento del interés interregional:
EMEA aumenta exposición a Asia-Pacífico (36% vs. 27%)
APAC aumenta exposición a Europa (29% vs. 13%)
Norteamérica incrementa exposición a Europa (22% vs. 18%)
La deuda de mercados emergentes registra un fuerte aumento de la demanda: el 30% de los inversores prevé incrementar su exposición, casi el doble que en 2025 (16%). Tres cuartas partes de los encuestados esperan que los rendimientos reales en este segmento se mantengan estables o mejoren, lo que refuerza su atractivo como fuente de diversificación y rentabilidad.
Crece la importancia del crédito privado
El crédito privado continúa siendo el segmento preferido para aumentar exposición, con un 34% de inversoresplaneando incrementar asignaciones. Además, el 58% de los propietarios de activos afirma que este segmento representa ya el 10% o más de sus carteras de renta fija, frente al 39% en 2025.
Mario González, responsable del negocio de Capital Group en España, US offshore y LATAM, y Álvaro Fernández, corresponsable del negocio en España y Portugal, señalaron que el aumento de la dispersión entre regiones y sectores está impulsando el uso de la gestión activa. “Este contexto refuerza el giro hacia la renta fija y el interés por el crédito investment grade y la deuda emergente. Un enfoque global y diversificado, gestionado activamente, permite mantener flexibilidad en entornos de incertidumbre”, afirmaron.
*La encuesta ha sido realizada entre 300 profesionales senior de inversión en las regiones de Asia-Pacífico (APAC), Europa y Oriente Medio (EMEA) y América del Norte, y analiza cómo están posicionando sus carteras de renta fija de cara a los próximos 12 a 24 meses.
Foto cedidaPedro Escudero, fundador de Silverway AM.
La gestora de fondos Silverway Asset Management, fundada por Pedro Escudero, acaba de incorporar a cinco nuevos profesionales en el departamento de Relación con Inversores para configurar un equipo de primer nivel de cara al próximo lanzamiento de su fondo de renta variable.
Entre los profesionales que esta semana se incorporan a Silverway Asset Management están Antonio Díaz, Inés Echeverría y Gabriela Zubia, procedentes de Bestinver, los dos últimos de la oficina de Bilbao; Camino Duró, de Beka Finance, y Javier del Pozo, ex-Mediolanum. En concreto, Camino Duró se incorpora a Silverway Asset Management como Head of Family Office, mientras que Antonio Díaz (desde Sevilla), Gabriela Zubia e Inés Echeverría (desde Bilbao) y Javier del Pozo (desde Barcelona), formarán parte del equipo de Relación con Inversores que lidera Luis Beltrami.
Según explica la firma, todos ellos se suman a los dos especialistas de Research, Andrés Miranda, que procede de D.A. Davidson Companies en Wall Street, y José Blanco, quien trabajó hasta hace poco en Knott Partners-Dorset Management, también en Nueva York, quienes se incorporaron en abril. Ambos cuentan con perfiles como analistas muy complementarios con el de Pedro Escudero.
La gestora de fondos prepara el próximo lanzamiento de su fondo de inversión bajo el nombre Silverway Global – Apex Equity Fund, un vehículo UCITS que permitirá invertir desde 500 euros a todo tipo de inversores en una estrategia de renta variable global basada en valor, calidad y crecimiento.
Profesionales destacados
La nueva Head of Family Office de Silverway Asset Management, María del Camino Duró Fernández, proviene de Beka Finance, donde ha trabajado los últimos cinco años. Previamente desempeñó puestos de relevancia entre España y Reino Unido en entidades como Citi, Groupe Crédit Agricole, BNP Paribas, BBVA y J.P. Morgan. Es una reconocida profesional experta en su campo.
Por su parte, Antonio Díaz Lázaro ha sido el máximo responsable de Bestinver en Andalucía durante los últimos años. Anteriormente trabajó en CaixaBank y en Barclays, así como en la extinta Banco Privado Português y en Unicaja. Antonio será el responsable de la oficina de Silverway Asset Management en Sevilla.
Inés Echeverría Olalquiaga y Gabriela Zubia Berreteaga conformaban hasta hace poco la oficina de Bestinver en Bilbao. Tras incorporarse al equipo de Silverway Asset Management liderarán la oficina de la gestora en Bilbao.
Finalmente, Javier del Pozo Cortadellas asumirá el liderazgo de la oficina de Barcelona tras una trayectoria de más de 10 años en Mediolanum.
Con estas incorporaciones, la recién creada Silverway Asset Management tiene un equipo de 14 personas, que cubren las funciones de Legal, Marketing, Operaciones, Research y Relación con Inversores. La gestora incorporará en las próximas semanas a más profesionales con el objetivo de alcanzar próximamente una plantilla de entre 20 y 25 personas.
Foto cedidaElida Rhenals, gestora senior del equipo de tipos de interés e inflación en BNP Paribas Asset Management.
La inflación vuelve a estar en los escenarios macroeconómicos que manejan los profesionales de la inversión, por lo que las estrategias de deuda ligada a inflación están resurgiendo. Elida Rhenals, gestora senior del equipo de tipos de interés e inflación en BNP Paribas Asset Management, explica en el podcast Talking Heads de BNP Paribas cómo estas estrategias pueden ayudar a los inversores a enfrentarse al segundo episodio de aumento de la inflación que hemos vivido en solo cuatro años.
El panorama de la inflación está muy revuelto: los precios del petróleo han aumentado de forma constante durante los dos últimos meses a causa del conflicto en Oriente Próximo. Ya hay señales de que la inflación empieza a reflejarse en los datos oficiales, y las expectativas apuntan a que se mantendrá en niveles elevados durante algún tiempo. Rhenals cree que estamos ante «una cuestión compleja», y que su escenario de base es que la inflación mantendrá su persistencia y volatilidad. «Un precio superior a los 100 dólares el barril de petróleo nos recuerda que las crisis de oferta pueden materializarse con mucha rapidez, sobre todo en un entorno de fragilidad geopolítica», apunta, para recordar que ya hemos visto «lo sensible que es la inflación a los precios de la energía»: históricamente, un aumento del 10% en los precios del petróleo suma entre un 2,3% y un 2,4% al porcentaje de inflación anual.
Por lo tanto, de cara al próximo año, opina que la inflación se mantendrá en niveles elevados. «Es probable que vaya disminuyendo si el conflicto se calma, pero se mantendrá por encima de los objetivos fijados por los bancos centrales y será más volátil de lo que ha sido en los últimos diez años. En definitiva, pensamos que el régimen de inflación ha cambiado».
Rhenals explica que las dinámicas relacionadas con el impacto de la inflación en otros componentes económicos se desarrollan de forma bastante desordenada. Por ahora, apunta que el aumento de los precios se limita a la energía, pero si el conflicto continúa «podrían producirse ciertos efectos de segunda ronda derivados de las presiones salariales, si los consumidores y las familias empiezan a exigir mayores salarios». Pero la experta es consciente de que antes de llegar a ese punto, existen otros focos más allá de la energía, como los fertilizantes y otros subproductos de los combustibles fósiles, como el helio, que podrían trasladarse a otros bienes subyacentes e impulsar al alza la inflación en 2027 e incluso en 2028. «Mientras el conflicto continúe, puede tener repercusiones en cualquier otro componente de la inflación», sentencia.
Si bien ninguna región escapará a las presiones inflacionistas, Rhenals observa que, sin querer extrapolar la experiencia histórica al contexto actual, «vemos presiones a corto plazo en Asia«. Asia es la primera región en notar los efectos inflacionistas porque es «la más vulnerable a los cuellos de botella en las cadenas de suministro y a las crisis de oferta procedentes de Oriente Próximo». En lo que respecta a otras economías de mercados desarrollados, cree que el Reino Unido y la eurozona son las más vulnerables y, dentro de la Unión Europea, «Italia es uno de los países más expuestos a las importaciones procedentes de Oriente Próximo».
Deuda ligada a la inflación en las carteras generales
En este escenario es fácil pensar que la deuda ligada a la inflación es una inversión de nicho y algo compleja. Sin embargo, la experta considera que el funcionamiento de la deuda ligada a la inflación es bastante sencillo, ya que «se trata de títulos de deuda pública en los que el principal y, por tanto, los cupones, se ajustan en función de la inflación. Así, cuando la inflación aumenta, el valor del bono se incrementa automáticamente». Además, cuando la inflación disminuye, el ajuste se ralentiza, «pero los inversores siguen recibiendo un rendimiento real que, a día de hoy, es positivo». De tal manera que, «lo que hace únicos a estos títulos de deuda es que ofrecen rentabilidad real, no nominal».
De hecho, Rhenals recuerda que la demanda de esa protección es evidente: desde 2022, los fondos globales de deuda ligada a la inflación han registrado entradas netas de capital superiores a 200.000 millones de euros, marcando así uno de los mayores desplazamientos de capital hacia la clase de activo que se han registrado hasta la fecha.
La experta detalla que existen tres grandes mercados a escala mundial en esta clase de activo. Estados Unidos es el mayor de ellos, según Rhenals, «con los títulos que conocemos como TIPS, títulos del Tesoro estadounidense protegidos contra la inflación», que en la actualidad representan en torno a dos billones de dólares de capitalización de mercado. Seguidamente se encuentra el Reino Unido, que, desde la década de 1980, ha sido uno de los mercados de deuda ligada a inflación «más profundos y maduros». Y por último, se encuentra la Unión Europea, que ha crecido de manera significativa en los últimos diez años y que actualmente representa en torno a un billón de euros en emisiones de títulos de deuda ligada a la inflación.
«Estos tres mercados constituyen la columna vertebral de la inversión global en deuda ligada a inflación, con una sólida liquidez y transparencia en la formación de precios. Sin embargo, lo más importante, es que los gobiernos continúan emitiendo este tipo de bonos porque les permiten diversificar sus fuentes de financiación y atraer inversores a largo plazo, especialmente en una situación como la que tenemos actualmente», apunta la experta, que insiste en que son instrumentos «muy sencillos, con una gran liquidez y de gran calidad; la mayoría tienen calificación investment grade».
Mayor base de inversores
En un principio, los fondos de pensiones eran los principales inversores en este tipo de bonos. Pero desde la pandemia de COVID, «la base de inversores se ha ampliado de forma sustancial y estamos viendo cómo se han ido incorporando a la clase de activos otros inversores como gestoras de activos, bancos centrales o fondos soberanos«, apunta y añade que también hay cada vez más inversores tácticos y particulares, «lo que demuestra que la protección frente a la inflación está ganando peso como temática de inversión cada vez más generalizada». Incluso, observa que el mercado de derivados va creciendo en paralelo al mercado de deuda, de tal manera, que «es un mercado muy líquido también».
Al tratarse de títulos de deuda, se pueden plantear todo tipo de estrategias. Sin embargo, Rhenals ve dos enfoques principales en esta clase de activo. El primero de ellos se refiere a la estrategia de deuda ligada a la inflación de corta duración, que resulta «especialmente atractiva en el contexto actual, ya que este tipo de bonos ofrecen una menor sensibilidad a los tipos de interés y una duración reducida». Su evolución es más estable y su rentabilidad está directamente vinculada a la inflación observada. «Lo que es más importante es que estos bonos ofrecen actualmente un rendimiento real positivo. En muchos mercados, el rendimiento de la deuda ligada a inflación a corto plazo se sitúa en torno al 1,5%-2% en términos reales, un nivel muy atractivo en términos históricos», señala.
El segundo enfoque que resalta la experta es una estrategia activa de total return, o enfoque flexible, en la que los inversores «pueden ajustar de manera activa la duración, la inflación implícita, el posicionamiento en la curva de tipos, para acceder a oportunidades a lo largo del ciclo, ya que la inflación es un fenómeno volátil». De esta forma, se puede utilizar esta clase de activo, no solo con fines defensivos, «sino también como fuente de rentabilidad activa».
Futuro prometedor
Y las perspectivas son buenas, ya que «el mercado continúa descontando una trayectoria relativamente favorable de inflación futura«. Y pone como ejemplo la eurozona, donde las expectativas a largo plazo «siguen situando la inflación en un nivel próximo al 2%, tanto en el tramo a diez años como incluso en el tramo a cinco años, bastante en línea con el objetivo fijado por el banco central».
En su opinión, estas expectativas de inflación contenida «no reflejan las primas o el riesgo alcista para la inflación, porque, de nuevo, los riesgos no son solo cíclicos, sino que tienen un carácter más estructural». En este punto explica que existe un contexto geopolítico «frágil», el mercado se enfrenta a problemas de suministro y a un escenario de expansión fiscal en casi todos los mercados desarrollados, además de una transición energética. «Por lo tanto, desde la perspectiva de la valoración, parece que la protección frente a la inflación sigue estando razonablemente valorada, al menos en lo que respecta al componente de inflación implícita», apunta.
En lo que se refiere a los tipos, Rhenals sigue pensando que las valoraciones resultan atractivas en términos históricos. «Si pensamos en los tipos reales en 2022, el rendimiento real que recibía el inversor por encima de la compensación por inflación era negativo, lo que significa que en 2022 los inversores tenían que pagar para obtener protección frente a la inflación. Hoy en día, los tipos reales se sitúan en torno al 1% en la eurozona y al 2% en Estados Unidos, lo que implica que los inversores están obteniendo una rentabilidad real además de la compensación por inflación», aclara la experta.
Su argumento apunta a que en una fase en la que la política monetaria sigue siendo restrictiva, el crecimiento se está ralentizado y la trayectoria de inflación continúa siendo incierta, se crea un contexto «muy favorable» para la deuda ligada a la inflación, ya que aúna generación de rentas y protección contra la inflación. «Por ello, incluso tras el repunte que se ha registrado en las últimas semanas, sigue teniendo sentido dentro de una asignación de cartera». Es más, no cree que sea demasiado tarde para invertir en deuda ligada a la inflación, teniendo en cuenta la coyuntura en Oriente Medio , sino que «es el momento adecuado para volver a valorar la protección contra la inflación».
En este contexto, los inversores deberían plantearse una asignación estructural a deuda ligada a la inflación. «Es la combinación perfecta para obtener una atractiva rentabilidad ajustada al riesgo con rendimientos reales positivos y una indexación a la inflación muy elevada», según Rhenals, que insiste en que la historia reciente ha demostrado que la inflación «no va a ser un problema temporal; es un riesgo subyacente en cualquier asignación, ya sea multiactivo o solo de renta fija, por lo que los inversores deberían protegerse frente a dicho riesgo. Y la deuda ligada a la inflación es una de las formas más eficaces para hacerlo».
El incierto entorno de mercado obliga a poner el foco en el negocio de banca privada. Para Iván Basa, director general de Lombard Odier en España, más que ponerlo en peligro, eleva el nivel de exigencia para los profesionales: «Este contexto está impulsando una mayor diferenciación entre modelos», defiende. Y, aunque España es un mercado altamente bancarizado, precisamente por eso ofrece un claro potencial para modelos especializados e independientes en banca privada, como el suyo. En nuestro mercado, dice, el potencial existe, pero su materialización depende de la consistencia en la propuesta y, sobre todo, de la calidad en la ejecución del servicio.
Según explica en esta entrevista con Funds Society, su idea es consolidar el crecimiento logrado en estos años, manteniendo una tasa de crecimiento anual sostenible de doble dígito y sigue apostando por el crecimiento en talento. Pero tiene clara la evolución del perfil: no basta con un buen conocimiento de mercados, sino que se necesitan conocimientos más técnicos, capacidad relacional y, sobre todo, tecnológica. Sobre retos de futuro, hablamos de la transición generacional o del mayor papel de las mujeres en la gestión de sus finanzas, que en su entidad afrontan con estrategias activas.
Reproducimos la entrevista a continuación.
La banca privada en España ha seguido creciendo estos años, pero, en un entorno de mercado tan incierto, ¿está en peligro ese crecimiento?
No creemos que el crecimiento de la banca privada esté en peligro, pero sí que el entorno actual eleva el nivel de exigencia. La incertidumbre que produce la situación geopolítica, el posible repunte de la inflación o los cambios en materia de política monetaria ha pasado a ser estructural, y eso modifica las reglas del juego.
Más que frenar el crecimiento, este contexto está impulsando una mayor diferenciación entre modelos. El cliente sigue necesitando asesoramiento, pero es más exigente y selectivo. En este escenario, la cercanía y la experiencia son clave. En momentos de volatilidad, el cliente no busca solo producto, sino criterio, acompañamiento y capacidad de tomar decisiones con perspectiva. Contar con banqueros senior, con experiencia en distintos ciclos, marca la diferencia.
En Lombard Odier, este enfoque es central: relaciones de largo plazo, un interlocutor único y una combinación de cercanía y capacidades globales que permite aportar claridad en entornos complejos. El crecimiento seguirá, pero se concentrará en aquellas entidades capaces de demostrar valor real cuando más se necesita.
España es un mercado altamente bancarizado pero cada vez más firmas especializadas e independientes se abren paso en banca privada: ¿veis potencial y qué retos principales se presentan?
España es un mercado altamente bancarizado, pero precisamente por eso ofrece un claro potencial para modelos especializados e independientes en banca privada. El cliente es cada vez más sofisticado, con una visión global del patrimonio y una mayor exigencia de asesoramiento verdaderamente alineado con sus intereses. En este contexto, en Lombard Odier aportamos una propuesta diferencial basada en la combinación de alcance global y enfoque boutique, con un fuerte énfasis en la cercanía y en relaciones de largo plazo. La independencia, además, es un elemento clave: nuestro modelo, centrado exclusivamente en banca privada y gestión patrimonial, nos permite mantener un foco absoluto en el cliente y evitar potenciales conflictos de interés derivados de otras actividades.
En cuanto a los retos, destacaría tres principales: la inercia del cliente hacia la banca tradicional, que exige demostrar con hechos el valor del asesoramiento independiente; un entorno regulatorio cada vez más exigente; y la necesidad de atraer talento alineado con un modelo basado en relaciones a largo plazo. El potencial existe, pero su materialización depende de la consistencia en la propuesta y, sobre todo, de la calidad en la ejecución del servicio.
¿Cuál es vuestro posicionamiento en el mercado español, las claves de vuestro ADN y el servicio que dais?
Lombard Odier es el banco privado más antiguo de Ginebra, construido sobre una filosofía de inversión a largo plazo basada en el análisis y un modelo centrado en el asesoramiento. España representa un mercado estratégico para la firma, donde mantiene una sólida presencia desde hace casi dos décadas. Nuestra oficina en Madrid refleja el compromiso de Lombard Odier con el acompañamiento a clientes privados sofisticados mediante la combinación de capacidades globales de inversión y conocimiento local.
Aquí ofrecemos un servicio integral y altamente personalizado de banca privada y gestión patrimonial, acompañando a nuestros clientes a lo largo de toda su vida gracias a un gestor personal y al apoyo de equipos especializados. Nuestra oferta abarca la estructuración y gestión activa de carteras (tanto discrecionales como de asesoramiento), la planificación patrimonial y sucesoria, el asesoramiento en inversiones con un enfoque a largo plazo y sostenible, así como servicios filantrópicos y apoyo al patrimonio familiar y empresarial. Todo ello se sustenta en un profundo conocimiento del marco fiscal y normativo español, tecnología propia para el seguimiento y análisis de inversiones, y una perspectiva global que permite adaptar las soluciones a las necesidades cambiantes de cada cliente.
¿Cómo venís creciendo y cuáles son vuestros objetivos a alcanzar en el futuro?
Los últimos tres años han sido uno de los periodos más dinámicos desde que Lombard Odier aterrizó en España, con la apertura de nuestras oficinas en 2007. Durante este paréntesis, hemos ampliado el equipo local con ocho nuevas incorporaciones, entre las que se incluyen cinco banqueros privados. Queremos continuar creciendo, por supuesto. Queremos consolidar el crecimiento logrado en estos años, manteniendo una tasa de crecimiento anual sostenible de doble dígito.
Hasta ahora, el crecimiento se ha basado en tres pilares fundamentales, que continúan siendo la clave para nosotros: la larga trayectoria de la firma, sus recursos y capacidades globales de inversión, y la consistencia en los resultados ofrecidos a los clientes.
¿Contempláis también crecimiento inorgánico?
Como mencionaba antes, tanto en España como a nivel global, nuestro foco está en un crecimiento sostenido y sostenible, siempre orgánico. No contemplamos otra vía.
¿Planeáis crecer también en contrataciones, apostáis por el talento local?
Sí, seguimos apostando por el crecimiento en talento, también en España. En Lombard Odier el talento es, sin duda, el principal diferencial, y nuestra previsión es mantenernos activos en la captación a lo largo de 2026. Ahora bien, el perfil ha evolucionado de forma clara. Hoy no basta con un buen conocimiento de mercados. Trabajamos con patrimonios cada vez más internacionales y complejos, lo que exige una mayor profundidad técnica, combinada con una fuerte capacidad relacional. Además, hay una tercera dimensión cada vez más relevante: el criterio tecnológico. No se trata de perfiles técnicos en sentido estricto, sino de profesionales capaces de apoyarse en herramientas de análisis y datos para mejorar la toma de decisiones y el servicio al cliente.
Por eso, más que incorporar talento de forma aislada, apostamos por construir equipos complementarios, donde banqueros y especialistas trabajen de forma coordinada. A esto se suma una cultura muy orientada al largo plazo, al desarrollo continuo y, sobre todo, al cliente. En ese sentido, el talento local es clave: aporta conocimiento del mercado, cercanía y capacidad de construir relaciones duraderas, que es donde realmente se genera valor en banca privada.
Un tema clave, como dices, es la tecnología y la IA: ¿hasta qué punto la aplicáis en Lombard y la equilibráis con el talento humano?
La tecnología y la innovación son uno de los pilares fundamentales de Lombard Odier. No es casualidad que nuestro lema sea «Replantearnos todo». Por eso contamos con una amplia división cuyo equipo se dedica específicamente a este ámbito. Además, hemos desarrollado internamente nuestra propia plataforma tecnológica bancaria, lo que nos permite garantizar que nuestros servicios sean totalmente personalizados. Por lo tanto, no es de extrañar que la inteligencia artificial sea ya un factor clave en nuestro modelo, aunque siempre como complemento del talento humano. En Lombard Odier hemos abordado su adopción de forma estructurada, desarrollando capacidades internas que nos permiten integrarla de manera escalable y segura en distintos procesos.
Hoy la utilizamos para mejorar la productividad, el análisis y la generación de ideas de inversión, así como para agilizar tareas como la síntesis de información financiera o la revisión de documentación compleja. También juega un papel importante en la optimización de procesos internos, lo que nos permite ser más eficientes y dedicar más tiempo a lo verdaderamente diferencial: el cliente.
Ahora bien, el equilibrio es clave. La gestión patrimonial sigue siendo, ante todo, un negocio de confianza, criterio y relación a largo plazo. La tecnología puede aportar velocidad y capacidad analítica, pero la toma de decisiones, la interpretación del contexto y el acompañamiento en momentos complejos requieren experiencia y juicio humano. Por ello, el factor humano sigue siendo fundamental en nuestra forma de entender y dar servicio en banca privada.
Otro tema clave es la gran transferencia patrimonial a las nuevas generaciones: ¿cómo lo afrontáis y os posicionáis? ¿Dais servicio a las nuevas generaciones con nuevas herramientas?
Estamos ante uno de los mayores procesos de transferencia de riqueza de la historia reciente, y no es solo una cuestión de volumen, sino de cambio de mentalidad. Las nuevas generaciones no quieren ser receptoras pasivas del patrimonio, sino participar activamente en su gestión, con una visión más global, más digital y, en muchos casos, más vinculada a criterios de sostenibilidad e impacto. Desde Lombard Odier lo abordamos desde una doble perspectiva. Por un lado, acompañando a las familias en la planificación de la transición, no solo desde el punto de vista financiero o fiscal, sino también facilitando el diálogo intergeneracional, que es clave para preservar el patrimonio y la cohesión familiar.
Por otro, implicando directamente a las nuevas generaciones. Un buen ejemplo es nuestro programa LO Generations, orientado a formar, inspirar y dar herramientas a los futuros titulares del patrimonio en ámbitos como inversión, gobierno familiar o sostenibilidad. El objetivo es que tomen decisiones informadas y con una visión de largo plazo. En paralelo, adaptamos nuestras capacidades, también desde el punto de vista tecnológico, a sus expectativas, pero sin perder de vista que, incluso en perfiles más digitales, el valor del asesoramiento sigue siendo clave.
Liderazgo femenino en gestión del patrimonio: cada vez más las mujeres toman las riendas de sus finanzas. ¿Cómo os posicionáis ante esta realidad?
Es una transformación estructural en la gestión patrimonial. Cada vez más mujeres asumen la titularidad y gestión del patrimonio, impulsadas también por la transferencia intergeneracional de riqueza. En Lombard Odier lo abordamos como una responsabilidad: históricamente han recibido menos asesoramiento financiero, lo que exige modelos más inclusivos y adaptados. Hemos observado un fuerte crecimiento en nuestra base de clientas en los últimos años, reforzando nuestro compromiso de ofrecer un enfoque de gestión patrimonial basado en relaciones a largo plazo.
Además, no es solo un cambio en el “quién”, sino en el “cómo”. Observamos mayor implicación, una visión más de largo plazo y un enfoque más amplio de la inversión. Nuestro papel es acompañar esa evolución con cercanía y asesoramiento de calidad, facilitando decisiones informadas. No es una tendencia puntual, sino un cambio profundo al que la banca privada debe adaptarse.
Lombard tiene nueva sede global y además ha renovado sus oficinas en Madrid: ¿a qué responden estos procesos?
Responden a una misma lógica: reforzar nuestro posicionamiento a largo plazo y adaptar la firma a las nuevas necesidades del negocio y de los clientes. En el plano global, la nueva sede de Lombard Odier en Ginebra es un hito estratégico que refleja nuestro compromiso con el futuro. Nos permite, por primera vez, reunir a nuestros equipos bajo un mismo techo en la ciudad donde nació el grupo hace más de dos siglos, lo que mejora la colaboración y la eficiencia. Al mismo tiempo, es un reflejo de lo que somos como institución: combina tradición, innovación y una apuesta muy clara por la sostenibilidad, tanto en el diseño del edificio como en su operativa.
En paralelo, la renovación de nuestra oficina en Madrid responde a esa misma ambición, pero a escala local. España es un mercado estratégico para la firma, y esta inversión refleja nuestro compromiso a largo plazo con el país y con nuestros clientes. Buscamos ofrecer un entorno que facilite aún más la cercanía, la calidad del servicio y el acompañamiento personalizado que caracteriza a nuestro modelo.
Foto cedidaGeorge Fontaine y Jeff Morrison, gestores de carteras institucionales en MFS.
MFS Investment Management® (MFS®) ha anunciado el lanzamiento del MFS Meridian Funds® – Blended Research® U.S. Core Equity Fund, una nueva estrategia de gestión activa que combina de forma disciplinada análisis cuantitativos y fundamentales con el objetivo de generar un alpha diferencial para los inversores.
El nuevo fondo aplica un enfoque de inversión bottom-up que integra el análisis fundamental desarrollado por MFS con herramientas cuantitativas avanzadas para identificar oportunidades de inversión en renta variable estadounidense. Su objetivo principal es generar valor añadido a través de la selección de valores, al tiempo que busca minimizar la volatilidad asociada al índice de referencia y reducir exposiciones no deseadas por sectores, industrias o estilos de mercado.
Este lanzamiento supone la segunda estrategia dentro de la gama MFS Meridian Funds que incorpora el enfoque Blended Research, tras la creación en 2016 del MFS Meridian Funds® – Blended Research European Equity Fund, y refuerza la apuesta de la firma por combinar innovación analítica y experiencia inversora.
En el núcleo del proceso de inversión se encuentra una metodología propia que fusiona las perspectivas de los analistas fundamentales de renta variable con modelos cuantitativos diseñados para evaluar compañías de distintos sectores y geografías. Ambas evaluaciones se transforman en puntuaciones individuales que posteriormente se integran en una única puntuación Blended Research, utilizada para construir una cartera optimizada.
A partir de esta puntuación, la cartera se estructura para maximizar la exposición a oportunidades específicas en valores concretos, mientras limita riesgos más amplios relacionados con factores como la beta, el tamaño, el estilo o la exposición sectorial. Este enfoque está respaldado por la plataforma global de inversión de MFS, que reúne a más de 300 profesionales especializados en análisis cuantitativo, renta variable y renta fija, organizados en ocho equipos sectoriales internacionales.
“Creemos que algunas de las ideas de inversión más sólidas surgen cuando tanto analistas experimentados como potentes modelos de datos apuntan en una misma dirección”, afirmó Matt Weisser, director general de MFS en Europa. “El análisis cuantitativo nos proporciona una visión sistemática sobre los fundamentales y la valoración de una empresa, mientras que el análisis fundamental aporta criterio prospectivo y contexto, elementos que los números por sí solos no pueden ofrecer. En nuestra opinión, la verdadera oportunidad se encuentra en la intersección entre ambos enfoques”.
El objetivo del fondo es lograr la revalorización del capital invirtiendo principalmente en valores de renta variable de Estados Unidos, con la meta de superar la rentabilidad del índice S&P 500 a lo largo de un ciclo completo de mercado. La estrategia mantiene además un enfoque de tracking error controlado, con una cartera compuesta generalmente por entre 80 y 150 posiciones.
La gestión principal del fondo estará liderada por Matthew Krummel, gestor de carteras, junto con Nate Bryant, Jonathan Sage, Jenney Zhang y Jed Stocks, un equipo que acumula más de 20 años de experiencia en el sector y una sólida trayectoria dentro de la firma. Asimismo, Jeffrey Morrison y George Fontaine, gestores de carteras institucionales, serán responsables de apoyar la comunicación con clientes sobre la estrategia, política de inversión y posicionamiento del enfoque Blended Research.
Weisser añadió que, en un entorno marcado por una mayor concentración del mercado y una creciente incertidumbre macroeconómica, los inversores demandan cada vez más soluciones diversificadas y conscientes del riesgo dentro de la renta variable estadounidense.
“Nuestro enfoque Blended Research combina análisis cuantitativos con un profundo conocimiento fundamental dentro de un marco disciplinado diseñado para generar alpha de manera consistente a lo largo de los ciclos de mercado”, señaló. “Creemos que esta estrategia ofrece a los clientes una forma equilibrada de acceder a la profundidad y capacidad innovadora del mercado estadounidense, manteniendo siempre el foco en la gestión del riesgo y en los resultados a largo plazo”.
El MFS Meridian Funds® – Blended Research® U.S. Core Equity Fund está domiciliado y regulado en Luxemburgo, bajo estructura de SICAV S.A., y ya se encuentra registrado para su comercialización en 15 países.
Según Marc Acheson, especialista en patrimonio global de Utmost, proveedor de soluciones patrimoniales basadas en seguros, la inestabilidad global y la convulsión geopolítica han provocado una rápida revisión de los planes internacionales entre los grandes patrimonios. La fiscalidad ha pasado a un segundo plano frente a la estabilidad y la seguridad. Italia y Suiza han reforzado su atractivo, mientras que ha aumentado la conciencia sobre el riesgo geopolítico asociado a los Emiratos Árabes Unidos, que hasta hace poco eran el hub emergente y un gran polo de atracción, especialmente para las generaciones más jóvenes y los emprendedores. En consecuencia, quienes abandonen el Reino Unido tenderán a priorizar destinos dentro de Europa.
Otra consecuencia clave de esta volatilidad es que la diversificación geográfica y estructural se está convirtiendo en un rasgo definitorio del panorama patrimonial, a medida que las familias buscan proteger su riqueza y gestionar con fluidez la planificación sucesoria. Los miembros más jóvenes de las familias son ya más internacionalmente móviles que nunca, con familias cada vez más dispersas entre fronteras, por lo que esta tendencia se acelerará conforme busquen mayor opcionalidad y diversifiquen el riesgo jurisdiccional. Ello generará una mayor demanda de estructuras portátiles capaces de gestionar el patrimonio de forma eficiente a través de las fronteras.
La necesidad de asesoramiento también se intensificará, dado que gestionar un patrimonio en múltiples jurisdicciones es complejo, con regímenes fiscales, marcos regulatorios y requisitos de reporte diferentes entre sí. Para afrontar esta complejidad, las familias ya están ampliando la presencia internacional de sus family offices. Los bancos privados y otros gestores de activos también tendrán que adaptarse y adoptar una visión verdaderamente global y holística de los asuntos familiares, considerando dónde esperan encontrarse los miembros de la familia a corto y medio plazo, y garantizando que la infraestructura adecuada esté en su lugar.
«La elevada volatilidad geopolítica ha cambiado las reglas del juego y ha trastocado las suposiciones previas sobre determinadas jurisdicciones. Las familias adineradas buscan seguridad, estabilidad y certeza y, como grupo altamente móvil a nivel internacional, cabe esperar que continúen diversificando su huella geográfica y utilizando distintas estructuras para cubrirse frente a riesgos emergentes, proteger su patrimonio y garantizar una planificación sucesoria fluida. «Esta mayor dimensión internacional también incrementará la complejidad para los bancos privados y los asesores que sirven a estas familias, quienes deberán adaptarse a esta nueva realidad», apunta Marc Acheson, especialista en patrimonio global de Utmost.