En el marco de la celebración de los 250 años de EE.UU., el equipo de estrategia de inversión de Neuberger Berman, liderado por su Dirección de Inversiones (CIO), ha analizado las lecciones que dejan los últimos 50 años de historia bursátil. Desde la gestora concluyen que, aunque el entorno actual comparte ciertos paralelismos con el de 1976 debido a las tensiones geopolíticas y la volatilidad macroeconómica, la estructura del mercado ha cambiado de forma radical, obligando a los inversores a reestructurar la construcción de sus carteras.
Uno de los principales cambios señalados por la firma es la metamorfosis de la renta variable. En 1976, replicar el índice S&P 500 significaba invertir mayoritariamente en sectores industriales y energéticos muy vinculados al ciclo económico. En la actualidad, el selectivo está fuertemente ponderado por gigantes tecnológicos impulsados por la inteligencia artificial. “La inversión pasiva no es una opción neutral; replicar un índice ponderado por capitalización implica asumir, de forma implícita, decisiones de asignación sectorial con un nivel de concentración sin precedentes”, advierten los analistas de Neuberger Berman.
A esto se suma la democratización de las alternativas de inversión. Hace cinco décadas, mercados como el capital privado, el crédito privado, la deuda emergente o las estrategias líquidas alternativas no estaban al alcance del inversor institucional. Hoy, según subrayan los expertos de la gestora, estos activos constituyen una pieza fundamental en la asignación global para mitigar la volatilidad y generar rentabilidad descorrelacionada en un contexto de tipos de interés más elevados.
Por último, el estudio remarca la transformación en la gestión de la información. Mientras que en los años 70 la ventaja competitiva residía en conseguir el dato antes que el resto del mercado, la inmediatez actual y el auge de la IA trasladan el valor añadido hacia la capacidad analítica. En palabras del equipo de inversión de Neuberger Berman, “el diferencial del inversor ya no radica en el acceso prioritario a la información, sino en la disciplina analítica necesaria para interpretar los datos y abstraerse del ruido de corto plazo”.
Cuando Moderna y MSD anunciaron que su vacuna personalizada de ARNm contra el melanoma había cumplido sus objetivos en fase 3, el mercado no esperó la letra chica. En cuestión de horas, ambas compañías sumaron decenas de miles de millones de dólares en valor bursátil, sin que existiera todavía una publicación científica revisada por pares ni un desglose completo de eficacia y seguridad. Funds Society consultó a tres gestoras de fondos con exposición al sector salud –Candriam, BNP Paribas AM y Groupama AM– para entender qué está descontando exactamente ese precio, y qué tendría que pasar para que la apuesta se sostenga.
«Los inversores están asignando valor a la posibilidad de que este enfoque pueda funcionar en varios tipos de tumor y contextos de tratamiento», resume Sara Torrecilla, analista sénior de Biotecnología en Candriam, sobre una suba que en su pico sumó unos 90.000 millones de dólares en valor combinado y se estabilizó en torno a 60.000 millones netos. Es, en sus palabras, una señal de alerta tanto como de entusiasmo: las estimaciones de ventas máximas que ya circulan en el mercado, por decenas de miles de millones de dólares, «deben verse como supuestos de mercado, no como evidencia clínica».
Groupama AM, gestora del fondo Global Disruption, llega a un diagnóstico parecido desde otro ángulo. «La subida del precio de las acciones de Moderna y Merck refleja una revalorización de ambas empresas gracias a una reducción histórica del riesgo de la plataforma de ARNm, considerada ‘first-in-class‘», explica Julia Kung, portfolio manager y analista de bonos convertibles y acciones internacionales de la gestora. El mercado, agrega, «también apuesta por que esto podría ampliarse más allá del melanoma a otros tumores, como el cáncer de pulmón no microcítico, el de vejiga, el de riñón y otros tipos de cáncer», aunque lo único publicado hasta ahora es «un resumen provisional de los resultados sobre dos criterios de valoración» sin el conjunto completo de datos de riesgo, confianza estadística y seguridad. Las cotizaciones bursátiles, recuerda, «siempre miran ‘hacia el futuro'», y reaccionaron así por tratarse del primer éxito en fase III de una terapia individualizada con neoantígenos y de cualquier tratamiento oncológico basado en ARNm.
Desde BNP Paribas AM, el gestor sénior Christian Fay coincide en que la reacción está justificada, aunque pone el acento en la necesidad médica de fondo: los datos provisionales mostraron mejoras «estadísticamente significativas y clínicamente relevantes» frente al tratamiento solo con Keytruda, en un tipo de melanoma —el cutáneo resecado de alto riesgo— donde la necesidad médica no cubierta sigue siendo alta. «Estos resultados refuerzan nuestra convicción de que la medicina personalizada y dirigida puede ser una estrategia especialmente eficaz para tratar determinados tipos de cáncer, como el melanoma», señala Fay.
Merck, Keytruda y la lectura defensiva
Hay una segunda capa en la historia que tiene que ver puntualmente con Merck. Kung, de Groupama, observa que, al combinarse la vacuna con Keytruda, «esta colaboración genera una narrativa de posible dominio del mercado no solo en el ámbito del melanoma, sino también en otros tipos de cáncer en los que se utiliza Keytruda». Y va más allá: «el repunte del precio de las acciones de Merck puede interpretarse como una narrativa defensiva exitosa: que Merck puede proteger y ampliar la franquicia de Keytruda mediante combinaciones, y también transmite confianza en la capacidad de Merck para crecer más allá de Keytruda». En otras palabras, parte de lo que festeja el mercado no es solo la vacuna en sí, sino la posibilidad de que Merck haya encontrado una forma de extender la vida útil comercial de su producto estrella.
¿Revolución o escalón intermedio?
Es en la magnitud de la promesa donde las miradas empiezan a distanciarse. Kung admite que, a largo plazo, esto «podría resultar ‘revolucionario’ y, por así decirlo, marcar el inicio real del mercado de las ‘vacunas contra el cáncer'». Pero matiza: «en la actualidad, se caracteriza mejor como un punto de inflexión a nivel de plataforma, análogo al primer inhibidor de cinasas que validó la terapia dirigida, más que como una reestructuración inmediata del liderazgo farmacéutico». La razón es doble: el melanoma adyuvante es «una indicación relativamente restringida», y la fabricación personalizada a gran escala —producir un tratamiento distinto para cada paciente— «sigue siendo compleja desde el punto de vista operativo y costosa».
Candriam encuadra la misma cautela desde su mandato específico de oncología: las vacunas personalizadas de ARNm deben «evaluarse con la misma disciplina que otras modalidades de tratamiento», en un panorama terapéutico cada vez más multimodal donde otras innovaciones —los conjugados anticuerpo-fármaco, las terapias dirigidas— ya encontraron su lugar según el tipo de tumor. Torrecilla amplía el radar más allá de las farmacéuticas: la cadena de suministro de ciencias de la vida —secuenciación tumoral, fabricación de ARNm, nanopartículas lipídicas— sumó unos 50.000 millones de dólares en valor de mercado el día del anuncio, según estimaciones de Jefferies. Pero aclara el límite de esa tesis: «ningún proveedor externo ha sido confirmado públicamente como socio directo de fabricación o secuenciación», así que conviene no adelantarse a asignarle ese valor a compañías concretas todavía.
BNP Paribas, sin un fondo temático de salud dedicado, resuelve el dilema de otra manera: capturando la tesis desde carteras diversificadas que en conjunto superan los 5.000 millones de dólares, con exposición a compañías de salud y biotecnología que, según Fay, funcionan como «motores de innovación» para las grandes farmacéuticas. El telón de fondo, explica, es estructural: cerca de 200.000 millones de dólares en ventas de las grandes farmacéuticas quedarán expuestos a la pérdida de exclusividad de patentes en los próximos años, lo que mantendrá elevada tanto la innovación como la actividad de fusiones y adquisiciones, porque la I+D interna de las grandes compañías no alcanza para reponer ese hueco.
El próximo examen real de todo esto llega en octubre, con el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por su sigla en inglés), que se realizará del 23 al 27 en Madrid. Se trata de uno de los encuentros más influyentes del calendario oncológico mundial. y allí se compartirán los datos completos del ensayo.
Según Kung, «la discrepancia entre los datos generales y los detallados es donde se concentra el riesgo de valoración a corto plazo». Torrecilla lo dice en términos parecidos: «El mercado se centrará en la magnitud del beneficio», tanto para confirmar la oportunidad comercial en melanoma como para ganar confianza en que el enfoque se extienda a otros tumores.
En tanto, cada gestora sigue su propia lista de catalizadores. Groupama monitorea la presentación y revisión por parte de la FDA de la solicitud de licencia biológica para melanoma adyuvante, los resultados en cáncer de pulmón no microcítico, que consideran «la oportunidad de expansión más seguida, dado su mercado potencial, considerablemente mayor», las señales sobre precios y reembolsos —porque «la producción a medida para cada paciente supone una limitación comercial importante» y las entidades pagadoras «establecerán el límite máximo de ingresos»— y el ensayo de BioNTech en cáncer de páncreas con cevumerán autógeno, que «indicará hasta qué punto el concepto se puede generalizar a distintos tipos de tumores». Candriam suma a esa lista los datos de fase 1 en cáncer de páncreas y el resultado en carcinoma de células renales esperado hacia fin de año. BNP Paribas, por su parte, sigue de cerca también otros eventos como -entre otros- la JP Morgan Healthcare Conference, ampliando la mirada a otras áreas de innovación en salud donde detecta oportunidades similares.
Santander refuerza su propuesta de valor para clientes de alto patrimonio en España -a partir de dos millones de euros- con el lanzamiento de un nuevo servicio independiente de consolidación de posiciones patrimoniales. Es una de las primeras entidades financieras en el mundo en ofrecer un servicio de estas características totalmente independiente, confidencial y con una completa alineación de intereses con el cliente. Prueba de esa independencia, es que los banqueros de Santander Private Banking no tendrán acceso a esta valiosa información.
Además de ofrecer la consolidación de las posiciones patrimoniales, este nuevo servicio también muestra al cliente la rentabilidad de las mismas y hace un seguimiento de su evolución. El servicio, que se enmarca dentro de la estrategia de transformación e innovación de Santander para seguir liderando el sector en España, no tendrá coste para los clientes pertenecientes a los servicios especializados High Net y Ultra High de Santander Private Banking España.
El servicio se presta desde Beyond Wealth, entidad jurídica diferente al banco que atiende de forma integral las necesidades de grandes patrimonios familiares, con independencia de las entidades financieras con las que trabajen. Su propuesta de consultoría patrimonial independiente está dirigida a familias, single family offices e instituciones. En doce meses, Beyond Wealth ha alcanzado más de 3.500 millones de euros de activos bajo supervisión en España. Asimismo, este servicio es adicional a Wealth Check, que ya presta la entidad desde hace unos meses y que ofrece una radiografía completa del patrimonio para los clientes ultra high net worth (con más de 20 millones de euros de patrimonio).
El objetivo es analizar de manera conjunta los distintos elementos que conforman la riqueza del cliente y proporcionar una visión global que facilite la toma de decisiones. Este análisis permite detectar, entre otros aspectos, concentraciones no intencionadas, ineficiencias estructurales, sesgos en la composición del patrimonio, desajustes de liquidez o exposiciones al riesgo que no estén alineadas con los objetivos financieros del cliente.
Sobre esta base, Santander Private Banking aporta al cliente una visión estratégica orientada a mejorar la eficiencia, la estructura y el gobierno del patrimonio, teniendo en cuenta el conjunto de posiciones y no únicamente cada inversión de forma aislada.
Este enfoque permite identificar cuestiones que pueden quedar ocultas cuando los activos se analizan de manera fragmentada y ayuda a los clientes a disponer de una visión más completa de su patrimonio para gestionarlo con una perspectiva estratégica y de largo plazo
Foto cedidaWill Ballard y Giles Parkinson, gestores de renta variable global de Mirabaud AM.
Mirabaud Asset Management (MAM), la división de gestión de activos del Grupo Mirabaud ha incorporado a Will Ballard y Giles Parkinson como gestores de renta variable global con sede en Londres, reforzando sus capacidades de inversión activa de cara al lanzamiento de una nueva estrategia.
Will Ballard y Giles Parkinson se incorporaron a MAM el 1 de septiembre, y ambos reportan a Andrew Lake, director de inversiones (CIO). Will procede de Border to Coast Pensions Partnership, donde ocupaba el cargo de responsable de renta variable y lideraba el equipo de inversión en renta variable, supervisando 15.000 millones de libras esterlinas repartidas entre diversas estrategias. Giles se incorpora desde TrinityBridge, donde era responsable de renta variable y gestionaba 6.000 millones de libras esterlinas repartidas entre carteras de renta variable y multiactivo. Ambos trabajaron anteriormente en Aviva Investors, donde desarrollaron una filosofía de inversión común, antes de emprender sendas profesionales independientes y exitosas, en las que cada uno de ellos ha construido un sólido historial institucional a largo plazo.
Ahora, reunidos de nuevo en Mirabaud Asset Management, combinarán esta experiencia para desarrollar una estrategia de renta variable global en torno a una convicción compartida: la rentabilidad activa debe venir impulsada por las empresas en las que se decide invertir, y no por apuestas macroeconómicas no intencionadas. La nueva estrategia adoptará un enfoque basado en los índices de referencia para la renta variable global, con el objetivo de centrar el riesgo activo en la selección de valores individuales, al tiempo que gestiona cuidadosamente las exposiciones no deseadas a sectores, países y estilos. Invertirá en empresas de alta calidad con ventajas competitivas duraderas y fundamentos en mejora, respaldadas por un proceso de inversión sistemático y disciplinado.
A raíz de este anuncio, Umberto Boccato, CEO de Mirabaud Asset Management, ha señalado: “Will y Giles aportan una amplia experiencia institucional y una filosofía de inversión compartida que encaja perfectamente con el enfoque activo y a largo plazo de Mirabaud. Su nombramiento contribuye a la optimización de nuestra gama de productos de renta variable y permite reunir capacidades complementarias para desarrollar una estrategia de renta variable global focalizada y atractiva para los Clientes”.
Por su parte, Will Ballard, gestor de carteras de renta variable global de MAM, ha comentado: “Mirabaud nos pareció el destino natural para nosotros. Su combinación de tradición suiza, independencia y visión a largo plazo refleja claramente nuestra forma de entender la inversión. Nos brinda la oportunidad de aunar la experiencia de nuestras respectivas trayectorias profesionales y desarrollar una estrategia en torno a lo que consideramos más importante: invertir en grandes empresas, asumir los riesgos adecuados e invertir con disciplina”.
Y Giles Parkinson, gestor de carteras de renta variable global de MAM, ha añadido: “Es el momento de reconocer que la estructura de los mercados de renta variable ha cambiado. La concentración de los índices ha aumentado y las acciones que los componen se han vuelto más volátiles. Incorporarnos a Mirabaud nos ofrece la oportunidad de desarrollar una estrategia capaz de abordar estos retos y responder a las necesidades de los inversores actuales”.
La nueva estrategia se posicionará como una asignación core de renta variable global dentro de la gama de renta variable de Mirabaud AM y se lanzará el próximo 1 de octubre de 2026.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Mario González, Managing Director; Head of Iberia, US offshore & LATAM; Head of Strategic Partnerships EMEA en Capital Group; Belén Blanco, CFA, CEO de BBVA Asset Management; Jorge Colomer, CEO de Mapfre AM; Marta Raga, directora general consejera de Singular Asset Management y Luis Ussía, presidente ejecutivo y Consejero delegado de Mutuactivos.
La II edición del Funds Society Leaders Summit, en colaboración con CFA Society Spain, contó con la opinión de varios de los CEOs de las principales gestoras españolas, que en un panel titulado “El mundo que viene en la gestión de activos: hablan los CEOs”, dieron su punto de vista sobre las tendencias de la industria.
La charla, moderada por Mario González, Managing Director; Head of Iberia, US offshore & LATAM; Head of Strategic Partnerships EMEA en Capital Group, dejó claro que la inteligencia artificial ha llegado para quedarse; es necesaria una industrialización de la industria que sirva para personalizar el servicio al cliente; es necesario tener alternativos en cartera y las iniciativas regulatorias encaminadas a fomentar el ahorro de los europeos deben estar listas lo antes posible.
En primer lugar, Jorge Colomer, CEO de Mapfre AM, admitió que la consolidación de la industria “tiene que ver con la propia naturaleza de nuestra actividad”, con el fin de conseguir un volumen suficiente para poder acceder de manera eficaz, digamos, al lanzamiento. Y eso es concretar. Pero sí observa cambios en este proceso en los últimos 15 años: el umbral mínimo de activos bajo gestión que una gestora necesita para ser eficiente se ha ido incrementando como consecuencia de factores como la carga regulatoria, la tecnología, etcétera. Por lo tanto, considera que “la concentración tiene sentido económico, si es capaz de generar sinergias”. En su caso, admite que “habrá quien compita por conocimiento, por especialización, por actividad, o por cercanía al cliente, y es uno de los sitios donde nos estamos posicionando”. Colomer apoya la consolidación en el sector, pero no la homogeneización del mismo.
Por su parte, Luis Ussía, presidente ejecutivo y consejero delegado de Mutuactivos, pone el foco en las personas a la hora de hablar sobre la consolidación sectorial. “Son operaciones de personas. No es tan fácil encontrar gente con la que realmente quieres trabajar, que es lo más importante”, argumenta. Eso sí, reconoce que en España, en la actualidad, no ve “un marco demasiado largo para que haya más operaciones corporativas” por varias razones. Una, porque requiere contar con un volumen mínimo para que una operación salga adelante. “No tiene mucho sentido comprar compañías muy pequeñas, que son precisamente las que más problemas pueden tener por los mayores los costes de regulación, de cumplimiento, departamentos de riesgo, etc” pero también es consciente de que compañías de cierto tamaño que puedan ser atractivas para una operación inorgánica “tampoco hay muchas”.
La mesa redonda también trató la industrialización del sector. En este ámbito, Belén Blanco, CFA, CEO de BBVA Asset Management, recuerda que se entiende la industrialización como un concepto contrapuesto a la personalización y, en su opinión, sucede “justamente lo contrario”, ya que “hay que industrializar mejor para conseguir personalizar más; y eso es lo que nos permite la tecnología”, apunta Blanco. En definitiva, ir hacia la “institucionalización del cliente retail”, en palabras de la propia Blanco, que afirma que gracias a la tecnología, “estamos siendo capaces de llevar a nuestros clientes una personalización y un servicio que antes realmente estaba exclusivamente accesible al cliente institucional”. En la firma tienen un proceso inversor “muy sólido, disciplinado, que permite acomodar cada una de las soluciones que hacemos a las necesidades y a las preferencias de clientes”. Con este sistema de industrialización y personalización se consigue, a juicio de Blanco, “tener muchísima más inmediatez, tal y como piden los clientes”, además de liberar tiempo, que se puede dedicar al acompañamiento del propio cliente.
Marta Raga, directora general consejera de Singular Asset Management, admitió coincidir con Blanco en la necesidad de industrializar para personalizar. Eso sí, este proceso se está llevando a cabo “con un universo que se ha sofisticado, con mayor educación financiera y que es capaz de acceder a una cartera industrializada pero también requerir otro tipo de servicios”. Así, apunta que la industrialización puede aportar mucho en la ejecución o el control de riesgos, entre otras áreas.
Respecto a la inversión en alternativos, Ussía pone el foco en la longevidad y aboga, por tanto, por la “planificación financiera de la longevidad”. En este contexto, cree que “deberíamos incluir siempre en las carteras productos alternativos”, sin importar la iliquidez del producto. Incluso, “debería ser obligatorio”. En este punto surgió las dudas sobre una crisis en los alternativos. Ussía, sin embargo, cree que sí ha habido crisis que han tocado a los alternativos, como la crisis inmobiliaria de principios de 2010 o la crisis en el venture capital. En lo alternativos, según Ussía, también hay que atender a las necesidades del cliente.
Para Raga, el tema de los alternativos está muy ligado a la personalización y a la diversificación, aunque considera que no todos los alternativos son iguales, “cada uno de ellos tiene su objetivo”: con unos, se consigue más diversificación y con otros, activos reales, etcétera, según Raga. La directiva insistió en el tema de la gobernanza, al asegurar que los alternativos “necesitan una regulación que se adapte a los tiempos y que proteja al minorista”. Esta afirmación responde a la mayor democratización del acceso del minorista, al que hay que “informar bien”. Considera que los alternativos “están en una fase de maduración”, pero que aún queda mucho por madurar”.
Arquitectura abierta
Blanco observa una evolución importante de la arquitectura ambiental tradicional hacia un trabajo conjunto entre instituciones internacionales y nacionales. Un camino que, según Blanco, “no tiene marcha atrás”. En resumen, según Blanco, “antes se buscaba el mejor fondo y ahora, la mejor gestión”. Esto se logra debido a que “la estructura de gestora internacional es mucho más porosa” y las entidades nacionales “juegan mucho más el papel de orquestadores de la solución pero las gestoras internacionales tienen un papel muy relevante como especialistas globales de algunos de los activos o de las estrategias de gestión”. Así, “vamos a ver la combinación de fondos propios y de fondos de terceros, pero también de nuevas estructuras de mandatos, de fondos propios con gestión delegada a terceros o fondos de terceros hechos a la medida para algunas de las entidades”. Esta coyuntura permite tener, según Blanco, más escalabilidad de la solución, una mejora en márgenes y una mayor flexibilidad, además de más transparencia y que los agentes puedan situarse en la parte de la cadena donde generen más valor.
Colomer observa que la industria ha encontrado un cierto equilibrio en cuanto a colaboraciones con otras gestoras. “Diría que los partners hemos convertido el partnership en que puede apretar al máximo precio, probablemente más justamente en economía de escala que el propio concepto de partnership. También nos hemos unido para conseguir un ecosistema de comunicación, de distribución, de tecnología”, apunta, para asegurar que “nuestras exigencias van más allá de la pura inversión”.
Regulación
Raga cataloga de “necesarios” los cambios regulatorios que está preparando la Comisión Europea y considera que deberían implantarse con rapidez. “Europa no tiene un problema de variedad de producto, de cantidad… al contrario”, apunta y considera que los cambios van por lado del ahorrador, del inversor, pero también a fomentar la inversión en compañías europeas. “Sería un error montarlo para que tuviera ese objetivo”, argumenta, para concluir que debe ser una iniciativa “enfocada principalmente a fomentar el ahorro y la inversión de una manera flexible y avanzada, por ejemplo, automática”.
Ussía, ahondando en esta cuestión, lamentó el solapamiento de iniciativas para fomentar el ahorro y la inversión por parte de los distintos reguladores. “Hace un año estábamos hablando de las cuentas de ahorro, y un año después seguimos hablando de o mismo, pero con una ignorancia total sobre qué va a pasar”, afirma y observa que en España, los gobernantes parecen inclinarse por la vía de la cuenta que de la etiqueta, pero es consciente de la escasa información sobre los detalles que existe en la actualidad. En este punto, coincide con Raga en su oposición a que esta iniciativa fomente la inversión en empresas europeas: “Si no son productivas, son peores que las americanas, no recibirán financiación. Pero para ayudar a los inversores a que ahorren para su jubilación, se debe invertir en los activos que creamos que puedan ser más atractivos”, apunta Ussía. “Me encantaría tener realidades lo antes posible”, concluye.
Inteligencia artificial
Respecto a la aplicación de la inteligencia artificial, Blanco señala que “ya no es un futurible” porque “ya es algo que está con nosotros”. En su caso, lo han trabajado en tres etapas. Primero, un cambio cultural; el segundo, mejora de la capacidad de decisión, y el tercero, la personalización. “Estoy orgullosa y sorprendida de la velocidad que hemos tenido en el cambio cultural”, asevera Blanco. Mientras, Ussía reconoce que la IA permite más eficiencia en contestar a las preguntas de los clientes con información mejor organizada.
La emisión de bonos vinculada a la IA y la tecnología se ha vuelto más difícil de ignorar para los inversores de crédito, dada la magnitud de la oferta reciente y los episodios de volatilidad. Lo que empezó en gran medida como una historia de grado de inversión estadounidense se está ampliando a otras regiones y a todo el espectro de calidad crediticia. Aquí analizamos el dilema que esto plantea para una estrategia flexible centrada en la generación de rentas, y explicamos por qué actualmente mantenemos una exposición limitada al sector.
Puntos clave
Muchos grandes emisores tecnológicos combinan una elevada calidad crediticia, balances sólidos y un valor bursátil sustancial, al tiempo que ofrecen diferenciales atractivos frente a los bonos gubernamentales.
El rápido crecimiento del capex en centros de datos y de la emisión de deuda no tiene un precedente histórico claro, mientras que las rentabilidades finales de la inversión en IA siguen siendo difíciles de cuantificar. Históricamente, los sectores que han experimentado el crecimiento más rápido de la deuda a menudo han registrado posteriormente un peor comportamiento.
En lugar de tomar exposición simplemente porque la tecnología representa una proporción creciente de los índices de crédito, buscamos rentabilidades comparables o superiores en otras áreas del crédito global. Esto respalda una exposición limitada a la tecnología mientras siga siendo elevada la incertidumbre en torno a la emisión, los retornos de la inversión y los posibles ganadores y perdedores.
A favor
Desde hace tiempo defendemos el concepto de «rentabilidad segura» en renta fija. Aunque persisten las dudas sobre los balances y la disciplina fiscal de los mercados desarrollados, no cabe duda de que algunos de los créditos de mayor capitalización y mejor calidad del mundo se ven penalizados por tener que valorar sus bonos con un diferencial sobre el tipo «libre de riesgo», pese a contar con balances mucho mejores que los de los soberanos frente a los que se valoran. En ese contexto, recibir alrededor de 50-100 pb sobre los Treasuries o los Bunds, por ejemplo, por créditos sin apalancamiento con calificación AA o A es, en teoría, una buena propuesta para los inversores de rentabilidad total.
También vemos un gran valor en la relación deuda/valor de empresa como indicador útil del riesgo crediticio global. A menudo, esta métrica puede aportar mucha más información que otras más tradicionales, como deuda/EBITDA o flujo de caja libre/deuda. La deuda/valor de empresa ofrece una indicación inequívoca de cuánto valor atribuye el mercado a valores que están —al menos en teoría— subordinados a las reclamaciones que los acreedores tienen sobre los activos y los flujos de caja de la compañía. Por tanto, independientemente de lo que los hiperescaladores destinen a la IA durante los próximos años, su valor bursátil combinado de 13 billones de dólares probablemente significa que los acreedores no tienen que preocuparse por un deterioro del capital.
Las valoraciones actuales son convincentes. No cabe duda de que el sector tecnológico aparece como «barato» desde múltiples puntos de vista: valor relativo sectorial, diferencial por unidad de apalancamiento y diferenciales ajustados por calificación, por citar algunos.
¿Qué nos frena?
La velocidad y la magnitud del despliegue de la IA son tan enormes que empequeñecen cualquier comparación histórica digna de tal nombre. Que el capex en centros de datos avance hasta superar el 3% del PIB estadounidense en 2027 y añada 1,7 puntos de PIB en solo dos años representa el boom de capex más rápido de todos los tiempos (como ha señalado Apollo). Eso significa que su financiación también se está produciendo a una escala que nunca se ha puesto a prueba. Además, al ser un contribuyente tan importante al crecimiento del PIB, si el impulso se ralentizara o se revirtiera podría convertirse en un factor negativo significativo para la economía en su conjunto.
La rentabilidad derivada de la IA —tanto para los actores que acometen el capex como para los clientes que invierten en la tecnología— sigue siendo difícil de cuantificar. La financiación circular está ayudando a que el despliegue avance, pero los márgenes de beneficio de la economía fuera del sector tecnológico, así como los márgenes de los propios constructores, aún no han experimentado el tipo de cambio estructural que necesitamos ver para justificar la enorme cantidad de capital invertido.
La historia no respalda un comportamiento superior de los sectores con un elevado crecimiento de la deuda. Los sectores en los que la deuda ha crecido con mayor rapidez normalmente han quedado rezagados frente al mercado en horizontes clave, a menudo con consecuencias muy negativas —en particular tecnología/TMT en 2001, financieros/inmobiliario en 2007 y shale/energía en 2014—.
Hasta ahora, parece que el mercado de crédito ha optado por clasificar la mayor parte del riesgo en este ámbito como relacionado con la oferta, más que con un riesgo fundamental de crédito. De hecho, la oferta superior a la prevista ha sido sin duda un importante motor del peor comportamiento reciente de los bonos. Por tanto, el anuncio de Google de que no emitirá más deuda este año —en dólares—, así como cualquier otra señal de que el ritmo de la oferta podría estar moderándose, debería ser un factor materialmente positivo para un mercado que se resiente bajo el peso de la oferta tecnológica que ha llegado este año.
¿Qué implica esto para el posicionamiento en nuestras estrategias?
En primer lugar, como inversores agnósticos respecto al índice, podemos adoptar una perspectiva ligeramente distinta a la de los gestores relativos al índice. Los inversores referenciados a un índice deben centrarse en el tamaño de los sectores dentro de sus índices y en el tracking error correspondiente asociado a cada uno, para tener las mejores posibilidades de generar alfa. Un inversor sin restricciones, en cambio, puede tomarse el tiempo necesario para valorar si el sector en su conjunto y cada nombre en particular merecen o no su atención.
En segundo lugar, podemos encontrar rentabilidades equivalentes o incluso superiores a las del sector tecnológico en otras partes del mercado global de crédito, que no presentan el mismo conjunto de factores de riesgo. Eso puede implicar asumir riesgos en otras áreas, como una menor calidad crediticia (BB), riesgo de subordinación (financieros europeos e híbridos corporativos), riesgo de estructuración (CLOs) o riesgo cíclico (como inmobiliario o autos).
En tercer lugar, normalmente nos hemos centrado en emisores más grandes, con una larga trayectoria en los mercados de capitales y nombres conocidos, ya que creemos que, por lo general, esto se traduce en un menor riesgo de dificultades financieras e impago con el tiempo. Aunque el despliegue de la IA es real y su potencial económico es verdaderamente transformador, creemos que habrá ganadores y perdedores en esta revolución y que, en igualdad de condiciones, eso podría implicar una tasa de impago más elevada, especialmente en algunas de las estructuras más nuevas, pequeñas y especulativas que están llegando al mercado.
Tribuna elaborada por Izzi Halewood, especialista sénior de inversión en renta fija de Fidelity International y James Durance, gestor de renta fija de Fidelity International.
Los rendimientos de los bonos públicos de la zona del euro han seguido subiendo lentamente, y esta tendencia ya no puede explicarse únicamente por los precios de la energía. La ola de ventas inicial a principios de este año fue sencilla de entender. El aumento de los precios de la energía tras el conflicto con Irán impulsó al alza las expectativas de inflación y llevó a los mercados a descontar una postura más restrictiva por parte del Banco Central Europeo (BCE). Aunque los mercados energéticos han recuperado desde entonces una parte significativa de esa caída, los rendimientos de la deuda soberana no lo han hecho. De hecho, los rendimientos de la zona del euro se sitúan ahora por encima de sus máximos de primavera, lo que sugiere que hay otras fuerzas en juego. Vemos tres factores detrás de este movimiento.
1 Repercusiones de las tendencias mundiales
Los mercados de bonos no funcionan de forma aislada, y la revalorización de la duración a nivel mundial se ha extendido inevitablemente a Europa. El aumento de los rendimientos en EE. UU., el Reino Unido y Japón ha ejercido una presión al alza sobre los costes de financiación de la zona del euro, independientemente de los fundamentos económicos internos de la región. Para Europa, esto supone un endurecimiento importado de las condiciones financieras, lo que resulta especialmente difícil para las zonas más frágiles del bloque.
2 La incertidumbre política aumenta las primas de riesgo
El segundo factor es de carácter político. El debate fiscal en Francia sigue sin resolverse, y los inversores exigen cada vez más una compensación por el riesgo de que las finanzas públicas sigan deteriorándose de cara al ciclo electoral de 2027. La incertidumbre política también está aumentando en otros lugares de Europa.
Aunque esto dista mucho de ser una repetición de la crisis de deuda soberana de la zona del euro, los riesgos políticos persistentes mantienen las primas de riesgo en niveles más altos.
3 Una zona del euro resistente ofrece buenas perspectivas de crecimiento
El tercer factor, y posiblemente el más importante, es más constructivo. Más allá de un flujo de noticias generalmente negativo, los datos económicos de la zona del euro han mejorado discretamente. El crecimiento se ha estabilizado, las encuestas se han recuperado de su debilidad tras la guerra de Irán, y Alemania está mostrando por fin señales más convincentes de salir de varios años de estancamiento. Los beneficios empresariales se están acelerando. La columna vertebral de esta recuperación es el cambio macroeconómico de Europa hacia la reflación interna y la inversión.
Esto se aprecia sobre todo en los beneficios de los sectores que se encuentran en el centro de este cambio y que tienen margen para recuperarse después de que la deflación frenara los beneficios durante la década posterior a la crisis de la deuda soberana europea.
El aumento de los rendimientos podría apuntar hacia un contexto atractivo a largo plazo
Unos rendimientos más altos pueden reflejar un crecimiento económico más sólido, una mayor inflación o que los inversores exijan una compensación adicional por el riesgo de que la deuda pública se vuelva menos sostenible. Esta distinción es importante a la hora de determinar cómo construimos las carteras e identificamos oportunidades de alfa.
El aumento actual de los rendimientos no se debe simplemente a un riesgo fiscal o a presiones de mercado importadas. También es un reflejo de una economía más resistente de lo que muchos esperaban. Esto puede mantener la presión al alza sobre los rendimientos a corto plazo, pero también está creando un contexto más atractivo para los inversores en renta fija a largo plazo. Unos rendimientos más altos significan mayores ingresos, un carry más sólido y un mayor margen para beneficiarse del aplanamiento de la curva. Tras años de búsqueda de rentabilidad, a los inversores se les vuelve a recompensar por poseer bonos. La cuestión no es si invertir en renta fija, sino cómo hacerlo para aprovechar el entorno de rendimientos más altos durante más tiempo.
En busca de oportunidades con un enfoque activo y multiestrategia
Seguimos apostando por un enfoque activo, con oportunidades tácticas y de valor relativo por países en los tipos de interés básicos, en lugar de grandes posiciones direccionales en duración.
En el ámbito de los tipos de interés europeos, nuestro posicionamiento refleja actualmente dos temas clave. En primer lugar, tras haber aplicado ya una subida inicial de tipos y con los mercados descontando ahora más de 50 puntos básicos de endurecimiento adicional, el BCE destaca por tener una valoración agresiva en comparación con otros bancos centrales importantes. En segundo lugar, Alemania se está embarcando en una senda de aumento sustancial de la emisión de deuda para financiar su paquete fiscal a gran escala. En este contexto, vemos valor en los bonos del Estado en euros a corto plazo frente a los bonos del Tesoro de EE. UU. Al mismo tiempo, la dinámica relativa de la emisión nos lleva a mantener una infraponderación en los Bunds alemanes de plazo ultralargo en comparación con los Gilts británicos y los bonos emitidos por la Unión Europea.
En cuanto a las asignaciones estratégicas, nos decantamos por el crédito europeo de alta calidad con calificación de inversión, que ofrece atractivos rendimientos totales, donde el carry sigue proporcionando tanto una fuente convincente de ingresos como un colchón frente a la volatilidad del mercado.
Más allá de Europa, seguimos viendo ventajas en un enfoque global de renta fija multiestratégico que busque la resiliencia y el alfa en todos los sectores, regiones y primas de riesgo. La diversificación sigue siendo un valioso amortiguador, especialmente durante períodos de elevada incertidumbre.
Tribuna de Jenny Zeng, directora de inversiones (CIO) de renta fija de Allianz Global Investors
Foto cedidaJohn O’Toole, nuevo director de Inversiones (CIO) de Amundi para Asia.
Amundi ha anunciado varios nombramientos en Asia, reforzando aún más sus capacidades de inversión para prestar servicio a sus clientes a nivel local y seguir captando oportunidades de crecimiento en la región, en línea con su plan estratégico. Desde principios de año, Amundi ha reforzado su centro de inversión en Asia mediante el traslado y el nombramiento de líderes clave de inversión en la región.
John O’Toole es la piedra angular de esta iniciativa como nuevo Director de Inversiones (CIO) para Asia, al tiempo que conserva sus responsabilidades globales actuales como Director Global y CIO de la plataforma de Soluciones de Amundi. John tendrá su sede en Hong Kong.
Junto al nombramiento de John, otros profesionales senior de la inversión han asumido nuevos cargos en la región asiática aportando una dilatada experiencia. En el caso de Andriy Boychuck, es el Subdirector Global de Renta Fija de Mercados Emergentes (con sede en Singapur desde mayo de 2026). Vinculado a Amundi desde 2007, aporta más de 20 años de experiencia en mercados emergentes y crédito High Yield. Previamente, ocupó puestos de alta responsabilidad en la sede de Londres, incluyendo la co-dirección de Corporativos de Mercados Emergentes.
Por su parte, Ray Jian, es el Director de Renta Fija para el Norte de Asia ex-Japón y Director de Estrategias Agregadas de Deuda de Mercados Emergentes (Hong Kong, julio de 2026). Con 19 años de trayectoria en el sector, se unió a Amundi en 2013 tras su paso por el Bank of China. Hasta ahora, lideraba las estrategias agregadas de deuda desde Londres.
Nick McConway, es el Director de Renta Variable de Mercados Emergentes para Asia ex-Japón (Singapur, septiembre de 2026). Acumula más de 25 años de experiencia en renta variable asiática. Forma parte de Amundi desde 2017 y lidera este perímetro desde 2020, supervisando a los equipos de Londres, Hong Kong y Kuala Lumpur.
Por último, Siddharth Sanghvi, es el Gestor Senior de Carteras de Renta Variable de Mercados Emergentes (Singapur, septiembre de 2026). Cuenta con más de 20 años de experiencia inversora y lleva ligado a la firma desde 2008, donde llegó a ser promovido a Director de Análisis de Renta Variable de Mercados Emergentes en 2019.
Estos nombramientos refuerzan el compromiso de Amundi con sus clientes en toda Asia, consolidando un equipo con un profundo conocimiento de los mercados locales y globales.
Foto cedidaThomas Giquel, Head of Public Markets en DPAM
En un momento en el que el crédito corporativo vuelve a ofrecer niveles de rentabilidad atractivos, DPAM amplía su gama de renta fija a vencimiento con el lanzamiento de DPAM L Bonds EUR Chronos 2031 y DPAM L Bonds USD Chronos 2031, dos fondos diseñados para combinar visibilidad, diversificación y potencial de rentabilidad mediante una estrategia Buy & Watch.
Tras varios años de normalización de los tipos de interés, los mercados de crédito presentan un entorno especialmente atractivo para este tipo de estrategias. Las rentabilidades vuelven a situarse en niveles elevados, mientras que los fundamentales empresariales permanecen sólidos, las tasas de impago continúan contenidas y la demanda de crédito corporativo sigue siendo elevada.
Este escenario ofrece a los inversores la posibilidad de fijar niveles de rentabilidad atractivos durante un horizonte temporal definido, combinando visibilidad, diversificación y exposición al crédito corporativo de calidad.
La estrategia Buy & Watch está basada en la inversión en una cartera diversificada de bonos corporativos mantenidos, en términos generales, hasta su vencimiento en 2031. Se monitoriza de forma continua la calidad crediticia de los emisores. El enfoque combina una baja rotación con una gestión activa del riesgo de crédito, con el objetivo de ofrecer mayor previsibilidad sobre el comportamiento esperado de la inversión.
La cartera está formada por más de 50 emisores de distintos sectores y geografías, con una asignación aproximada del 75% en bonos Investment Grade y del 25% en High Yield, una calificación media BBB-, sin exposición a deuda perpetua, CLOs (Collateralized Loan Obligations) ni derivados, y bajo el marco del Artículo 8 del SFDR (Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles).
El interés despertado por la estrategia ha sido inmediato. A cierre de agosto, DPAM L Bonds EUR Chronos 2031 gestionaba ya 266 millones de euros con un yield del 4,55%, mientras que la versión en dólares acumulaba 91 millones de dólares, lo que eleva el patrimonio conjunto por encima de 357 millones, reflejando la fuerte demanda por soluciones de renta fija con vencimiento definido.
DPAM se apoya en la experiencia del equipo gestor, que administra actualmente más de 2.500 millones de euros en estrategias de renta fija a vencimiento y cuenta con más de una década de experiencia en este tipo de soluciones, desarrolladas desde 2012.
Los fondos están dirigidos a inversores que buscan una alternativa a los depósitos o a las estrategias tradicionales de renta fija, mediante una solución diversificada, con un horizonte temporal definido y una gestión activa del riesgo crediticio.
Víctor Asensi, Country Head Spain & Latam de DPAM, señala : “Las recientes subidas de las TIR vuelven a ofrecer a los inversores la posibilidad de acceder a rentabilidades atractivas en renta fija. Estos fondos permiten capturar esos niveles mediante una cartera ampliamente diversificada y con una elevada visibilidad. Son una solución especialmente interesante para quienes buscan preservar su capital y aspirar a obtener una rentabilidad superior a la inflación dentro de un horizonte de inversión definido”.
Thomas Giquel, gestor del fondo, afirma: «Nuestra filosofía Buy & Watch busca capturar el atractivo nivel actual de las rentabilidades sin renunciar a un estricto control del riesgo. Combinamos una selección muy rigurosa de emisores, una cartera ampliamente diversificada y un seguimiento continuo de la calidad crediticia para ofrecer una solución sólida hasta 2031.»
Con este lanzamiento, DPAM continúa ampliando una de sus gamas de renta fija con vencimiento definido de mayor trayectoria en Europa y, consolida su apuesta por ofrecer soluciones adaptadas al nuevo ciclo de tipos de interés y a las necesidades de los inversores que buscan combinar potencial de rentabilidad, diversificación y control del riesgo.
CFA Society Spain, sociedad perteneciente a la red mundial de 160 sociedades locales de CFA Institute, la asociación global de profesionales de la inversión, anuncia la puesta en marcha de la II Edición del Concurso de Simulación de Gestión de Carteras, una iniciativa desarrollada junto a IronIA Fintech que, tras el éxito de su primera convocatoria, amplía su duración, refuerza su componente formativo y consolida su vocación de convertirse en una de las principales iniciativas de aprendizaje práctico sobre gestión de inversiones en España.
La competición se desarrollará entre el 1 de octubre de 2026 y el 1 de octubre de 2027 y permitirá a profesionales, estudiantes e inversores construir y gestionar carteras de fondos en un entorno que reproduce fielmente las condiciones reales del mercado. Para participar hay que registrarse en la web de IronIA Fintech, dando una dirección de correo electrónico válida. La cartera ganadora será aquella que obtenga una mejor ratio rentabilidad riesgo según Sharpe. Las 10 primeras posiciones optaran a premios.
Un concurso que ya ha demostrado su utilidad
La primera edición confirmó el interés que despierta este formato entre la comunidad financiera. El concurso reunió 236 participantes, que realizaron más de 7.000 modificaciones de cartera durante once meses de competición, gestionando más de 1.200 fondos de inversión pertenecientes a cerca de 200 gestoras internacionales y nacionales.
Además de fomentar el aprendizaje práctico, la competición permite observar cómo evolucionan las decisiones de inversión de profesionales y estudiantes a medida que cambian las condiciones del mercado, convirtiéndose en un observatorio del comportamiento inversor en tiempo real.
Novedades de la II Edición
La segunda edición introduce importantes novedades para reforzar el carácter formativo y divulgativo del concurso. La competición amplía su duración hasta completar un año de seguimiento de las carteras y ofrecerá una actualización periódica de la clasificación, acompañada de análisis sobre las estrategias adoptadas por los participantes y las principales tendencias de inversión detectadas. Estas novedades permitirán seguir la competición con mayor profundidad y convertirán cada edición en una fuente continua de información sobre las decisiones de inversión adoptadas por los participantes.
Un laboratorio real de inversión
A diferencia de otras iniciativas formativas, el Concurso no evalúa únicamente el resultado final de una cartera, sino todo el proceso de toma de decisiones durante la competición. Cada cambio de cartera constituye una decisión de inversión basada en expectativas, análisis y percepción del riesgo, generando una base de conocimiento de gran valor para comprender cómo evoluciona el sentimiento inversor en un entorno de mercado cambiante.
«La excelente acogida de la primera edición confirma que existe un enorme interés por aprender gestión de inversiones desde una perspectiva práctica. Nuestro objetivo es consolidar este concurso como una referencia para profesionales y estudiantes y seguir ampliando su alcance en los próximos años. Agradecemosel magnífico apoyo que recibimos de las principales gestoras, que nos ayuda a reforzar nuestro compromiso con la educación fomentando el talento financiero joven. Nuestro objetivo ahora no es únicamente hacer crecer el número de participantes, sino consolidar una iniciativa que contribuya a mejorar la cultura financiera y el aprendizaje práctico de la gestión de inversiones”, concluye Luis Buceta, CFA, CAd, presidente de CFA Society Spain.
Señala José Antonio Esteban, CEO de IronIA: “Nuestra plataforma permite reproducir decisiones reales de inversión y comprobar cómo afectan los cambios de mercado a una cartera durante un periodo prolongado. Ese aprendizaje es difícil de obtener fuera de un entorno como éste. Los concursantes podrán aplicar estrategias reales con herramientas de análisis avanzadas. La acogida y los resultados de la I Edición nos demuestran que el concurso cumple con su objetivo de democratizar el acceso a la gestión de carteras”.