João Robalo Martins se incorpora a BlackRock para dirigir el negocio portugués

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João Robalo Martins se ha incorporado a BlackRock como nuevo Head of Portugal Business, con sede en Madrid, y bajo la supervisión de Javier García Díaz. En este cargo, João dirigirá el negocio de BlackRock en Portugal y será responsable de ejecutar la estrategia comercial de la empresa, estrechar las relaciones con los clientes e impulsar el crecimiento de toda la plataforma de inversión de la empresa.

Desde la firma han indicado que, al operar en uno de los mercados con mayores oportunidades a largo plazo del sur de Europa, Robalo Martins se centrará asimismo en ampliar la red de distribución de BlackRock en territorio luso, aumentar la cuota de mercado y reforzar la posición de liderazgo de BlackRock en el mercado portugués. «Su nombramiento garantiza la continuidad de nuestra estrategia comercial en Portugal, manteniendo el enfoque de la empresa en la proximidad al cliente y el desarrollo del mercado a largo plazo», han señalado fuentes de la entidad.

El experto se incorpora procedente de PIMCO, donde pasó nueve años entre Londres y Madrid. Más recientemente, dirigió la franquicia de la empresa en Portugal y gestionó cuentas estratégicas y mandatos segregados en España. Anteriormente, fue especialista en productos en Londres, encargándose de las estrategias multiactivos de PIMCO, incluido el fondo insignia de la empresa, el Global Macro Fund.

Comenzó su carrera en Russell Investments, en Londres, donde se ocupaba de clientes institucionales e intermediarios de todo Oriente Medio. Es licenciado y máster en Finanzas por la ISCTE Business School de Lisboa y cuenta con las certificaciones CFA y FRM.

Alantra amplía su oferta de inversión en transición energética con una estrategia de secundarios

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Foto cedidaJacobo Llanza, presidente ejecutivo de Alantra Asset Management (izquierda) y Patricia Pascual-Ramsay, CEO de Alantra Asset Management.

Alantra ha lanzado una estrategia de secundarios dentro de su área de inversión de transición energética a través de Horizon Secondaries, F.C.R., un vehículo de 120 millones de euros (USD 140m). El vehículo cuenta con CommonWealth Investments como inversor ancla, junto con otros inversores institucionales internacionales, entre ellos la estrategia de secundarios de impacto de Blue Earth Capital y Swisscanto, la gestora de activos y fondos de Zürcher Kantonalbank. Horizon Secondaries ha adquirido a Shell Ventures una cartera de alrededor de 10 compañías innovadoras en fase de crecimiento con presencia en Norteamérica, Europa y Asia.

El mercado de la transición energética está entrando en una fase de mayor madurez, lo que está generando un número creciente de oportunidades de inversión en el mercado secundario a medida que los accionistas actuales buscan liquidez y las compañías continúan creciendo. Alantra considera que esta evolución ofrece una oportunidad atractiva para invertir en empresas consolidadas con potencial de crecimiento adicional.

La experiencia de Alantra en esta clase de activo incluye inversiones primarias en compañías de transición energética en fase de crecimiento a través de Klima y del recientemente lanzado Klima II, que ha obtenido un compromiso de 70 millones de euros del Fondo Europeo de Inversiones, así como inversiones en activos de infraestructuras de energía limpia, con 565 MW hasta la fecha. La nueva estrategia de secundarios se apoya en esta trayectoria y amplía la oferta de Alantra en los mercados primario y secundario.

Horizon Secondaries es el primer vehículo lanzado en el marco de la nueva estrategia, que prevé abordar futuras oportunidades de inversión en el mercado secundario a través de vehículos específicos. Es, además, el tercer vehículo lanzado este año por Alantra Asset Management para ofrecer a los inversores acceso a oportunidades de inversión directa en activos preidentificados, tras el vehículo de continuación de Health in Code y el vehículo de coinversión de Salto.

Patricia Pascual-Ramsay, CEO de Alantra Asset Management, señaló: “El lanzamiento de esta nueva línea de negocio representa un paso importante en el desarrollo de Alantra Asset Management y refuerza la transición energética como una de nuestras áreas estratégicas de crecimiento. El mercado ha alcanzado un grado de madurez en el que un número creciente de compañías de alta calidad está accediendo al mercado secundario, lo que genera una atractiva oportunidad a largo plazo para los inversores. Nuestra experiencia en esta clase de activo nos proporciona un conocimiento profundo de las tecnologías, los modelos de negocio y las dinámicas de mercado subyacentes, lo que nos permite identificar oportunidades en las que creemos que podemos aportar un valor diferencial.”

Guido Geheniau, Director de CommonWealth Investments, comentó: «Como firma de inversión independiente con sede en Ámsterdam y una amplia trayectoria en el mercado de secundarios, conocemos bien el valor que ofrecen las compañías bien gestionadas y en fase de crecimiento cuando uno de sus accionistas decide desinvertir mientras otros continúan apoyando su siguiente etapa de desarrollo. Horizon Secondaries nos permite aplicar este mismo enfoque paciente y activo a escala internacional, de la mano con el equipo de gestión de activos de Alantra.”

Nicolas Muller, Managing Director y responsable de Private Equity Partnerships de Blue Earth Capital, añadió: “Esta operación representa un hito importante para la estrategia de secundarios de impacto de Blue Earth Capital. Durante la última década ha madurado toda una generación de compañías vinculadas a la Transición Energética; sin embargo, las opciones de liquidez disponibles para sus primeros inversores no han evolucionado al mismo ritmo. Estamos encantados de asociarnos con Alantra para contribuir a cerrar esta brecha y desarrollar un mercado secundario más eficiente para los activos relacionados con el clima y la Transición Energética.”

Quennie Co, Managing Partner de Shell Ventures, afirmó: “El foco de Alantra en compañías de alto crecimiento y su presencia internacional sitúan a la firma en una posición idónea para apoyar a estas empresas en su próxima fase de crecimiento. El anuncio de hoy, que representa una pequeña parte de la cartera de alta calidad de Shell Ventures, refleja nuestro objetivo estratégico de concentrar nuestro apoyo allí donde podemos generar un mayor impacto. Seguimos comprometidos con la inversión, el despliegue y el crecimiento de soluciones energéticas innovadoras.”

La operación sigue sujeta al cumplimiento de las condiciones de transferencia y cierre, así como a las autorizaciones regulatorias.

Alantra Asset Management cuenta actualmente con aproximadamente €3.200m de activos bajo gestión en sus estrategias de Private Equity, deuda privada, fondos activos y energía, de los cuales cerca de 450 millones de euros están invertidos en transición energética. En el marco de su plan estratégico 2026-2028, Alantra aspira a alcanzar unos 10.000 millones de euros de activos bajo gestión, apoyándose en la expansión de sus capacidades de inversión actuales y en la adquisición selectiva de gestoras europeas especializadas.

Letsinvest acelera su crecimiento en España tras financiar 52 millones de euros

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Foto cedidaVytenis Kinduris, CEO de Letsinvest

La plataforma europea de inversión inmobiliaria Letsinvest continúa reforzando su presencia en España como parte de su estrategia de crecimiento internacional, ampliando tanto su comunidad de inversores como su cartera de proyectos inmobiliarios. La compañía mantiene un sólido ritmo de crecimiento en 2026. Durante los seis primeros meses del año, su comunidad de inversores movilizó 52 millones de euros, igualando el volumen total financiado durante todo 2025. Desde el inicio de su actividad, Letsinvest ha canalizado más de 170 millones de euros en financiación, ofreciendo una rentabilidad media anual del 10,15% y manteniendo una inversión media superior a los 100.000 euros. 

España desempeña un papel cada vez más relevante dentro de la estrategia de crecimiento de la plataforma. Desde 2025, Letsinvest ha financiado 27 proyectos y fases de proyectos en el país, movilizando un total de 36,9 millones de euros. Durante 2026, la compañía prevé financiar alrededor de 30 proyectos adicionales en España, que representarán aproximadamente 30 millones de euros en volumen de inversión. 

Consolidando una presencia ya establecida en España

Letsinvest centra su actividad en la financiación de desarrollos residenciales y comerciales promovidos por empresas con experiencia y ubicados en mercados con una demanda sólida y contrastada. Entre los proyectos financiados en España destaca Benahavís Hills, un desarrollo residencial de lujo situado en la Costa del Sol para el que la plataforma movilizó 5 millones de euros destinados a impulsar futuras fases del proyecto.

Está previsto que la promoción incluya 58 apartamentos de alta gama con un valor bruto estimado de ventas superior a 180 millones de euros. La compañía también ha financiado desarrollos como Hills of Altea y Altea Hills North, en Alicante. Entre ambos proyectos, la comunidad inversora de Letsinvest movilizó 6,4 millones de euros, con rentabilidades de hasta el 11,5%. Actualmente, Letsinvest financia proyectos en algunos de los mercados inmobiliarios más atractivos de España, entre ellos Alicante, Ibiza, Tenerife, Murcia y Marbella

Un modelo de inversión selectivo

Letsinvest conecta a inversores particulares, empresas e inversores institucionales con proyectos inmobiliarios cuidadosamente seleccionados en toda Europa, con una inversión mínima de 1.000 euros. La inversión media en la plataforma supera los 100.000 euros, una de las cifras más elevadas entre las plataformas europeas de financiación participativa. Desde su lanzamiento, Letsinvest ha generado más de 8 millones de euros en intereses para su comunidad de inversores.

La gestión del riesgo es una de las prioridades de la compañía. Según datos de la propia plataforma, Letsinvest mantiene una tasa de impago del 0%, gracias a un riguroso proceso de análisis que evalúa la experiencia de los promotores, las garantías aportadas, los planes de negocio, las condiciones de mercado y la capacidad de devolución antes de incorporar cualquier proyecto a la plataforma. Vytenis Kinduris, CEO de Letsinvest, afirma que la prioridad de la firma es la recuperación del capital y, después, la rentabilidad y «esto exige un proceso de selección disciplinado y una apuesta por proyectos respaldados por activos inmobiliarios sólidos”.

En este contexto, el directivo asegura que “España es uno de los mercados con mayor potencial dentro de nuestra estrategia europea. Contamos con una amplia experiencia financiando proyectos en el país y queremos seguir fortaleciendo nuestra relación con inversores y promotores locales, al tiempo que identificamos nuevas oportunidades de crecimiento”.

La continuidad patrimonial ya no es suficiente

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Durante muchos años, cuando una familia con un patrimonio relevante hablaba de proteger su futuro, la conversación giraba casi exclusivamente alrededor de cómo estructurar correctamente sus activos, cómo diversificarlos, cómo reducir riesgos financieros, cómo ordenar sociedades y propiedades, cómo preparar la sucesión, cómo establecer una buena gobernanza familiar y cómo conseguir que la siguiente generación recibiera no solamente un patrimonio, sino también unas reglas, unos valores y una formación suficientes para conservarlo, y todo ese trabajo sigue siendo absolutamente necesario.

Pero el mundo en el que esas estructuras fueron diseñadas está cambiando con suficiente rapidez como para obligarnos a incorporar una pregunta anterior y mucho más elemental: ¿de qué sirve haber protegido perfectamente el patrimonio de una familia durante tres generaciones si no hemos pensado con la misma seriedad en proteger físicamente a la propia familia cuando el entorno deja de funcionar con normalidad?

Esta cuestión puede parecer exagerada mientras tenemos electricidad, telecomunicaciones, combustible, alimentos, movilidad internacional, seguridad jurídica y servicios públicos funcionando con relativa normalidad, porque el ser humano tiende a considerar permanente aquello que lleva muchos años funcionando bien.

Pero, precisamente, una de las enseñanzas más importantes de la gestión de riesgos es que no debemos confundir lo habitual con lo garantizado, y hoy están apareciendo simultáneamente varias fuerzas que, consideradas por separado, probablemente serían gestionables, pero que cuando comienzan a interactuar pueden producir consecuencias mucho mayores de las que cada una provocaría individualmente.

Ray Dalio ha dedicado buena parte de su trabajo reciente a estudiar precisamente esa coincidencia histórica entre grandes niveles de deuda, tensiones internas derivadas de diferencias económicas, políticas y de valores, conflictos entre potencias, acontecimientos naturales y grandes transformaciones tecnológicas, no para afirmar que la historia vaya a repetirse exactamente, sino para recordar que determinados desequilibrios han aparecido juntos muchas veces antes de cambios relevantes en el orden económico y político internacional.

Hoy esa acumulación de riesgos deja de ser solamente teórica, porque Estados Unidos mantiene déficits históricamente elevados y la Congressional Budget Office proyecta que la deuda federal en manos del público aumente desde aproximadamente el 101% del PIB en 2026 hasta el 120% en 2036, mientras el coste de los intereses adquiere cada vez mayor peso dentro del presupuesto federal. Al mismo tiempo, el Fondo Monetario Internacional advierte de que la deuda pública mundial se aproxima nuevamente al 100% del PIB y de que las necesidades de defensa, autonomía estratégica y gasto social están presionando las cuentas públicas de muchas economías.

La consecuencia no tiene por qué ser una gran crisis inmediata, y sería irresponsable afirmar que sabemos cuándo o cómo se producirá la próxima. Pero sí significa que los Estados disponen de menos margen de maniobra cuando aparece un problema inesperado, porque una economía muy endeudada puede soportar durante mucho tiempo su deuda mientras el crecimiento, los tipos de interés y la confianza permanecen razonablemente estables. Sin embargo, cuando esos tres elementos empiezan a deteriorarse simultáneamente aumenta la fragilidad del sistema, y esa fragilidad termina transmitiéndose desde los mercados financieros hacia empresas, empleo, fiscalidad, servicios públicos, disponibilidad de crédito y poder adquisitivo de las familias.

A esa dimensión económica hay que añadir una transformación monetaria igualmente importante, porque durante décadas una parte fundamental del sistema financiero mundial descansó sobre la confianza casi automática en el dólar y en la deuda pública estadounidense, mientras actualmente China y numerosos bancos centrales están aumentando sus reservas de oro, desarrollando infraestructuras de pago alternativas y reduciendo progresivamente su dependencia exclusiva de una única arquitectura monetaria, lo que no significa que el dólar vaya a dejar mañana de ser la principal moneda internacional ni que China haya creado un yuan formalmente respaldado por oro, pero sí indica que distintos países están preparando alternativas para un mundo potencialmente más fragmentado, algo que debería interesar a cualquier familia que piense realmente en décadas y no solamente en el siguiente trimestre.

El cambio más importante, sin embargo, probablemente no esté en los mercados financieros sino en la combinación de geopolítica, energía, alimentos y seguridad, porque la guerra de Ucrania continúa alterando infraestructuras y flujos de materias primas, las tensiones de Oriente Medio están afectando nuevamente a rutas energéticas fundamentales y la situación del petróleo y de los productos refinados demuestra hasta qué punto determinados cuellos de botella pueden trasladarse rápidamente al coste de transporte, producción y alimentación.

De hecho, en agosto de 2026, los mercados están volviendo a enfrentarse a importantes disrupciones de energía y a tensiones en el suministro de trigo procedente del mar Negro, dos recordatorios muy claros de que una sociedad moderna puede tener enormes patrimonios financieros y, aun así, ser extraordinariamente dependiente de infraestructuras físicas sobre las que ninguna familia tiene control.

España tampoco puede analizarse como si estuviera aislada de este proceso, porque su posición geográfica la sitúa simultáneamente en la frontera sur de Europa, frente al norte de África y cerca de algunas de las rutas comerciales y energéticas más importantes del mundo, mientras Ceuta y Melilla recuerdan periódicamente que migración, seguridad, diplomacia y estabilidad regional pueden entrelazarse con enorme rapidez; las recientes tensiones alrededor de Ceuta y las declaraciones marroquíes sobre las ciudades autónomas no significan que exista una amenaza militar inmediata contra España, y sería alarmista afirmarlo, pero sí justifican que una familia patrimonial considere escenarios que hace diez años probablemente ni siquiera aparecían en una reunión de riesgos.

A todo ello se añade algo todavía más difícil de anticipar, porque los riesgos naturales no responden a mercados, gobiernos ni calendarios electorales, y los terremotos recientes registrados tanto en España como en otros lugares del mundo sirven para recordar una realidad incómoda: podemos asegurar edificios, diversificar bancos, diseñar sociedades sofisticadas y preparar perfectamente una sucesión, pero un acontecimiento físico severo puede afectar simultáneamente a vivienda, comunicaciones, carreteras, electricidad, agua, hospitales y capacidad de desplazamiento, precisamente las infraestructuras de las que dependemos para que todo el resto del sistema funcione.

Por eso, creo que el concepto tradicional de preservación patrimonial debe ampliarse, porque el patrimonio financiero no es el patrimonio último de una familia; el activo principal de una familia son sus propios miembros, una idea que James E. Hughes desarrolla de manera extraordinariamente clara cuando plantea que el patrimonio familiar incluye capital humano, intelectual y financiero, e incluso incorpora entre los riesgos familiares de largo plazo los cambios políticos, los actos de la naturaleza y la falta de seguridad personal.

Si aceptamos esa idea hasta sus últimas consecuencias, entonces aparece una contradicción bastante evidente: hemos construido family offices capaces de saber cuánto vale cada activo, dónde está custodiado, qué sociedad lo posee, quién podrá heredarlo, cuánto cuesta administrarlo y cómo debe gobernarse durante las próximas generaciones, pero en muchas ocasiones no existe un documento igualmente riguroso que responda a preguntas tan básicas como dónde estará la familia si durante varios días no existe suministro eléctrico normal, qué ocurre si falla la red de comunicaciones, cómo se mantiene agua y alimentación durante un periodo prolongado, quién decide un desplazamiento de emergencia, dónde puede reunirse la familia si sus miembros se encuentran en ciudades o países distintos, qué medios de comunicación independientes existen, qué personas requieren medicación o atención especial, qué documentación debe permanecer duplicada y accesible, qué ocurre si las tarjetas o los sistemas bancarios dejan temporalmente de funcionar o cuál es el grado real de autonomía de la familia durante una interrupción grave de servicios esenciales.

No se trata de construir una vida alrededor del miedo ni de prepararnos para un escenario apocalíptico, porque una buena gestión de riesgos nunca consiste en adivinar exactamente cuál será la próxima crisis, sino en identificar aquello cuya ausencia tendría consecuencias graves y desarrollar suficiente redundancia para seguir funcionando cuando una parte del sistema falle, del mismo modo que ninguna empresa seria instala sistemas de respaldo porque espere que mañana se incendie su centro de datos, sino porque comprende que determinadas funciones son demasiado importantes para depender de un único punto de fallo.

Ése es precisamente el salto conceptual que proponemos desde ARCA Resilience, no como sustitución del family office tradicional ni como una estructura paralela que compita con asesores patrimoniales, bancos, abogados o fiscalistas, sino como una nueva capa dentro de la arquitectura de continuidad familiar, porque mientras unos profesionales protegen estructuras societarias, inversiones, sucesión, fiscalidad, gobierno familiar o ciberseguridad, nosotros planteamos una cuestión distinta y complementaria: cómo conseguir que la propia familia pueda mantener seguridad, movilidad, comunicación, energía, agua, alimentación y capacidad de decisión cuando el entorno ordinario deja temporalmente de ser ordinario.

La literatura especializada en family office lleva años defendiendo que una familia no puede limitar su gestión de riesgos a las inversiones, y Kirby Rosplock, por ejemplo, incorpora expresamente seguridad personal, privacidad, redundancia operativa y planificación de respaldo dentro de una visión más amplia del riesgo familiar, mientras James E. Hughes lleva el argumento todavía más lejos al afirmar que una familia que pretende preservar su riqueza durante generaciones debe empezar precisamente por proteger y desarrollar su capital humano.

Por tanto, quizá el siguiente avance en la evolución del family office no consista únicamente en conseguir una mejor asset allocation, una estructura fiscal más eficiente o un reporting consolidado más sofisticado, aunque todas ellas continúen siendo funciones esenciales, sino en ampliar el propio significado de asset allocation y comprender que una familia también está asignando recursos cuando decide cuánto destina a liquidez operativa, redundancia energética, seguridad física, alternativas de comunicación, localizaciones de contingencia, capacidad de movilidad, almacenamiento estratégico, protocolos familiares, formación y autosuficiencia, porque todos esos elementos tienen una característica que ningún activo financiero puede sustituir cuando realmente se necesitan: permiten ganar tiempo y conservar capacidad de decisión.

Y quizá esa sea la idea más importante de todas, porque la verdadera resiliencia no consiste en saber exactamente qué ocurrirá, sino en evitar que un acontecimiento externo obligue a la familia a tomar decisiones desesperadas cuando ya no dispone de alternativas, puesto que una familia con tiempo, información, energía, agua, movilidad, comunicaciones y un protocolo previamente acordado conserva algo mucho más valioso que cualquier previsión perfecta: conserva libertad para decidir.

No sabemos si la próxima gran disrupción será financiera, energética, geopolítica, climática, tecnológica, social o una combinación de varias, y precisamente porque no podemos saberlo sería un error organizar toda nuestra preparación alrededor de una única amenaza, pero sí sabemos que el mundo se encuentra en un periodo de mayor deuda, mayor competencia entre potencias, conflictos abiertos, presión sobre determinadas cadenas de suministro, polarización social y fenómenos naturales capaces de interrumpir infraestructuras esenciales, y ante una combinación así creemos que la respuesta racional no es alarmarse, sino ampliar el perímetro de lo que entendemos por protección patrimonial.

Por eso nuestra recomendación a cualquier familia empresaria, family office o inversor con una visión verdaderamente intergeneracional no es comprar un producto concreto ni reaccionar precipitadamente ante los mercados, sino realizar una revisión integral de continuidad familiar, incorporándola al mismo nivel de gobierno que la sucesión, la política patrimonial o la gestión de riesgos, para identificar dependencias críticas, vulnerabilidades personales y geográficas, concentración de proveedores, necesidades de energía, agua, comunicaciones, movilidad, salud y abastecimiento, definir responsabilidades familiares y establecer escenarios y protocolos que permitan a la familia seguir funcionando con dignidad y autonomía incluso cuando una parte del entorno deje de hacerlo.

Porque preservar el patrimonio durante cien años tiene sentido solamente si preservamos a las personas para las que ese patrimonio existe, y quizá después de décadas construyendo estructuras destinadas a conseguir que el capital sobreviva a sus propietarios haya llegado el momento de formular la pregunta exactamente al revés: ¿hemos construido también una estructura para que la familia sobreviva a los acontecimientos que podrían poner en peligro su continuidad?

Tribuna elaborada por José Luis Blázquez, presidente ejecutivo de Alvus Wealth Tech Wisdom.

Comunicación, transparencia y educación financiera: pilares para impulsar la previsión social complementaria en España

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En un escenario en el que el sistema público de pensiones no podrá garantizar por sí solo niveles adecuados y estables de renta en la jubilación, la previsión social empresarial se configura como un elemento estructural de la estrategia retributiva y de personas de las compañías. Así lo recoge la 11ª edición del informe “Situación de las pensiones en España”, elaborado por KPMG. El estudio afirma que aquellas organizaciones que actúen de forma anticipada, con diseños eficientes, bien comunicados y sostenibles en coste, “estarán mejor posicionadas para afrontar el reto demográfico y reforzar su competitividad a largo plazo”.

El estudio incluye un decálogo de los puntos más relevantes de la situación de las pensiones en España, así como las claves para avanzar en el desarrollo de la previsión social en España. 

1.- El sistema público de pensiones ofrece hoy una elevada tasa de sustitución, pero su viabilidad futura está estructuralmente comprometida. España mantiene una de las tasas de reemplazo más altas de la OCDE (en torno al 80% para salarios medios), pero afronta un rápido deterioro de sus equilibrios financieros: envejecimiento poblacional, incremento sostenido del gasto en pensiones y un déficit contributivo persistente, financiado crecientemente vía transferencias del Estado y endeudamiento. Las proyecciones sitúan el gasto público en pensiones cerca del 17% del PIB en 2050, uno de los niveles más altos del entorno europeo.

2.- Las reformas recientes han reforzado los ingresos del sistema, pero no neutralizan las presiones demográficas y de gasto a medio y largo plazo. Medidas como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, la cuota de solidaridad o el aumento progresivo de las bases máximas elevan la recaudación, pero no compensan el impacto agregado de la indexación al IPC, la mayor esperanza de vida y la entrada de nuevas cohortes con pensiones iniciales más elevadas. La sostenibilidad del sistema seguirá requiriendo ajustes adicionales, previsiblemente tanto por la vía de ingresos como de parámetros de prestación.

3.- La previsión social empresarial deja de ser una opción y se consolida como una necesidad estructural. A pesar de los avances recientes, solo el 27% de las empresas dispone de algún sistema de previsión social para sus empleados, con una implantación muy desigual por sectores. España continúa muy alejada de los estándares europeos de cobertura del segundo pilar, lo que anticipa una brecha creciente entre salario y pensión futura para una parte relevante de la población activa.

4.- El mercado converge claramente hacia esquemas de aportación definida, con niveles de ahorro todavía insuficientes. La práctica de mercado muestra una clara preferencia por planes de aportación definida, con una inversión media empresarial en planes dirigidos a toda la plantilla del 3,6% del salario. Este esfuerzo resulta limitado para compensar la pérdida esperada de ingresos en la jubilación, especialmente en colectivos con bases de cotización máximas o carreras profesionales largas.

5.- Los planes de pensiones de empleo simplificados están actuando como catalizador de crecimiento, especialmente en el ámbito sectorial. El despliegue de los PPES y, en particular, el caso del sector de la construcción, ha generado un aumento muy significativo del número de partícipes en planes de empleo. No obstante, el incremento en cobertura no siempre se traduce en un aumento proporcional del ahorro acumulado, lo que pone de relieve la importancia del diseño de aportaciones, la gobernanza y la comunicación.

6.- Las empresas muestran una mayor predisposición a actuar, pero demandan soluciones sostenibles y flexibles en coste. Más de la mitad de las compañías declara tener en su agenda medidas de planificación de la jubilación a corto o medio plazo, mientras se reduce el porcentaje de compañías que descartan realizar aportaciones. Ganan peso fórmulas como las aportaciones vinculadas a resultados, los esquemas combinados empresa‑empleado y los modelos de retribución flexible como mecanismos para equilibrar compromiso financiero y control presupuestario.

7.- El plan de jubilación se consolida como uno de los beneficios sociales más valorados por los empleados. Tras el seguro médico, el plan de jubilación es el beneficio social con mayor valoración, y aumenta de forma significativa la preocupación de los empleados por su jubilación futura. Este contexto refuerza el papel de la empresa como actor clave del bienestar financiero y de la retención y fidelización del talento.

8.- Persisten déficits relevantes de conocimiento sobre el funcionamiento del sistema, pese a una mayor sensibilidad social. Aunque mejora el conocimiento sobre la edad legal de jubilación, se observa un retroceso en la comprensión de elementos críticos como las penalizaciones por jubilación anticipada, los incentivos a la jubilación demorada o el impacto de la base de cotización. Más del 50% de los encuestados sigue percibiendo el sistema como poco transparente, lo que evidencia una clara oportunidad para reforzar estrategias de comunicación y educación financiera ligadas a los sistemas de empresa.

9.- La previsión social empresarial se consolida como palanca estratégica para la competitividad y la gestión del envejecimiento de las plantillas. Más allá del cumplimiento normativo, los sistemas de previsión social permiten a las empresas anticipar salidas ordenadas, facilitar modelos de jubilación flexible, reforzar la propuesta de valor al empleado y mitigar riesgos retributivos y reputacionales en un entorno de presión demográfica y regulatoria creciente.

10.- La evolución del marco normativo y de mercado refuerza la conveniencia de revisar y ajustar periódicamente los sistemas de previsión social existentes. Los cambios acumulados en materia de incentivos, límites de aportación, modalidades de jubilación y nuevos productos sectoriales están introduciendo mayor complejidad en el entorno de la previsión social empresarial. En este contexto, cobra relevancia que las empresas realicen ejercicios periódicos de revisión y ajuste de sus sistemas para asegurar su coherencia con los objetivos retributivos, el marco regulatorio vigente y las mejores prácticas de mercado.

Utmost da el salto a Portugal con el lanzamiento de su canal de distribución en el país

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Pixabay CC0 Public DomainAutor: Norbert from Pixabay

Utmost, proveedor global líder de soluciones de patrimonio basadas en seguros, con activos bajo administración por valor de 143.300 millones de euros, anuncia el lanzamiento de Utmost Wealth Portugal, con la creación de una nueva sociedad de distribución en el país.

Utmost Wealth Portugal representa otro paso significativo en la estrategia de crecimiento europeo de Utmost y pone de manifiesto su compromiso a largo plazo con el mercado portugués de planificación financiera y soluciones de patrimonio basadas en seguros.

La nueva sociedad de distribución estará dirigida por Pedro Paixão, Director de Utmost Wealth Portugal. Pedro cuenta con una amplia experiencia como directivo en los mercados de asesoramiento financiero, banca privada y gestión patrimonial; acumula cerca de 19 años de experiencia en el sector y gestiona la actividad de protección patrimonial de Utmost en Portugal desde 2019.

La expansión forma parte de la estrategia de crecimiento internacional de Utmost tras la adquisición de Lombard International en 2024, actualmente conocida como Utmost Luxembourg. La sociedad de distribución portuguesa estará habilitada para distribuir soluciones de las entidades de Utmost en Irlanda y Luxemburgo, proporcionando flexibilidad en cuanto a jurisdicciones y un mayor acceso a la gama de productos de Utmost.

Esto permitirá a Utmost profundizar en sus relaciones y generar nuevas oportunidades de negocio con socios clave, entre ellos bancas privadas, family offices y gestoras de activos, así como asesores financieros y brókeres activos en el segmento de grandes patrimonios.

La nueva entidad refuerza la capacidad de Utmost para ofrecer unas capacidades de distribución plenamente integradas, técnicamente sólidas y conformes con la normativa, alineadas con las expectativas regulatorias locales y las necesidades de los clientes.

Stephen Atkinson, Global Head of Sales and Marketing de Utmost, comentó: «El lanzamiento de nuestra sociedad de distribución refleja el firme compromiso de Utmost con Portugal y nuestra estrategia de desarrollar capacidades de distribución sólidas y adaptadas a las necesidades locales en toda Europa. Esta iniciativa mejora nuestra capacidad para atender a nuestra red de socios con claridad y fortaleza comercial, garantizando que Utmost siga siendo un socio de confianza en materia de planificación patrimonial en Portugal».

Pedro Paixão, Director de Utmost Wealth Portugal, añadió: «Portugal continúa consolidándose como un importante centro para el patrimonio internacional, impulsado por clientes con movilidad internacional y por una demanda creciente de soluciones de planificación cross-border fiscalmente eficientes. Utmost Wealth Portugal nos permite reforzar nuestra actividad en el país y ampliar nuestra oferta al conjunto del mercado, que ofrece importantes oportunidades. Contamos con un equipo sólido y experimentado para crecer de forma sostenible y las perspectivas son muy positivas».

DPM Finanzas evoluciona su identidad de marca para impulsar su modelo de asesoramiento financiero independiente

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Tras más de 13 años dedicados en exclusiva al asesoramiento financiero independiente, DPM Finanzas estrena una nueva identidad visual y corporativa. Esta evolución refleja la madurez y el éxito de su modelo y da respuesta al inversor que exige una gestión patrimonial verdaderamente independiente, integral, transparente y libre de conflictos de interés.

Con esta nueva imagen, DPM Finanzas sigue fiel a su compromiso con los principios que dieron origen a la firma y consolida su papel como asesor patrimonial de confianza del cliente frente a la venta de productos y servicios.

Su promesa de ofrecer «otra forma de invertir, sin letra pequeña» es una declaración de intenciones centrada en invertir únicamente en lo que se comprende, al margen del ruido, la urgencia o las modas del mercado. Una apuesta por la transparencia radical y la profesionalización, tomando decisiones basadas exclusivamente en las necesidades y objetivos de cada cliente, los fundamentales, la diversificación y el sentido común, y recordando que sin paciencia no hay retorno.

«Evolucionamos nuestra marca para que refleje mejor quiénes somos hoy y hacia dónde queremos seguir creciendo, siendo fieles a nuestros principios. Queremos elevar el estándar del asesoramiento patrimonial independiente», ha comentado al respecto Carlos Farrás, socio fundador y CIO de DPM Finanzas. «Nuestro criterio no es intuición, es experiencia, método y ética. Seguimos demostrando cada día que existe otra forma de invertir», añadió.

Acompañando esta evolución, la firma estrena su nueva web, www.dpmfinanzas.com . Un espacio concebido para acercar esta propuesta de valor al inversor, traduciendo la complejidad en claridad y recordando que cada decisión tomada hoy construye el patrimonio del futuro.

En esta nueva etapa, la firma reafirma su propósito de ayudar a las personas a tomar decisiones financieras profesionales y avanzar en su visión de ser el lugar donde los inversores quieran ser asesorados y los profesionales quieran ejercer su vocación de servicio.

Suscripciones y el efecto mercado impulsan el patrimonio de los fondos en agosto

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Fondos sostenibles en España
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Los fondos de inversión evolucionaron en agosto con un nuevo incremento en su volumen de activos, apoyado tanto en las rentabilidades positivas obtenidas por los fondos de inversión como en los flujos netos positivos registrados en el mes, según recoge el informe mensual de Inverco con datos provisionales de agosto.

En agosto, el patrimonio de fondos de inversión aumentó en 4.336 millones de euros, (0,9% respecto al mes anterior), situándose en 482.406 millones de euros. En lo que va de año, el patrimonio acumula un incremento de 31.295 millones de euros (6,9%).

En el mes, el 69% del incremento del volumen de activos se debió a las revalorizaciones de carteras por efecto mercado, mientras que el 31% restante respondió a los nuevos flujos de inversión registrados en el mes.

La práctica totalidad de las categorías experimentaron aumentos en sus activos, sobre todo aquellas con mayor exposición a mercados de renta variable internacional, que lideraron el crecimiento del patrimonio en términos absolutos, con un incremento de 1.747 millones de euros, apoyado tanto en la evolución positiva de los mercados internaciones de acciones como en las suscripciones registradas.

Los fondos globales experimentaron un incremento de los activos bajo gestión de 966 millones de euros, explicado tanto por el efecto positivo de mercado como por nuevas suscripciones. Los fondos garantizados fue la única categoría que redujo su volumen de activos en el mes, con un descenso de 22 millones de euros debido a los reembolsos registrados.

Suscripciones y reembolsos

En agosto, los fondos de inversión registraron suscripciones netas de 1.347 millones de euros, lo que deja la cifra acumulada en el año en 12.307 millones de euros. El comportamiento de los flujos fue positivo en la práctica totalidad de las categorías.

Los Fondos de Renta Variable Internacional concentraron el mayor volumen de captaciones del mes, con 373 millones de euros con mayor intensidad en aquellas con mayor exposición a mercados emergentes. Esta categoría ya totaliza más de 4.710 millones de euros de entradas en lo que va de año.

Tras ellos, los fondos de renta fija registraron suscripciones netas de 305 millones de euros, concentrados mayoritariamente en su vertiente de largo plazo. Los fondos globales también registraron entradas de 215 millones de euros, mientras que los monetarios y de rentabilidad objetivo sumaron captaciones netas de 252 millones de euros en su conjunto. Adicionalmente, los fondos mixtos registraron suscripciones netas positivas de 171 millones.

En sentido contrario, únicamente los fondos garantizados registraron salidas (29 millones de euros) motivadas por vencimientos.

Rentabilidades

A fecha de elaboración del informe, los fondos de inversión experimentan en el mes una rentabilidad media positiva del 0,6%, situándose en el 4,4% en el acumulado del año. Las mayores rentabilidades se observaron en los fondos de renta variable internacional (1,8%) que ya acumulan en el año una rentabilidad del 14,6%, seguidos por los fondos de renta variable nacional que también ganan en el año más de 14%.

Los fondos globales registraron una rentabilidad positiva del 1,2% mientras que los fondos de renta variable mixta sumaron el 0,9%. Los fondos de renta fija mixta y renta fija obtuvieron rentabilidades del 0,3% y 0,2%, respectivamente.

La IA transformará las operaciones de gestión de activos

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Un estudio global realizado a 178 altos directivos de gestoras de fondos publicado hoy por Clearwater Analytics revela un cambio decisivo en la industria de la gestión de activos: la mayoría de los gestores prevé que la inteligencia artificial transforme sus funciones operativas de front, middle y back office en los próximos 12 meses. El estudio, titulado «GenAI and the Data Divide» (IA generativa y la brecha de datos), refleja que el 62% de los gestores prevé que la IA transforme la forma en que las firmas generan y sintetizan la información, un 58% espera un cambio radical en los sistemas de soporte a la decisión y recomendaciones de carteras, y un 57% anticipa un impacto transformador en el modelado predictivo y los análisis de estrés.

La adopción se está acelerando en paralelo: el 95% de las firmas aumentó su presupuesto asignado a la IA el año pasado, y el 85% planea incrementarlo al menos un 50% más en los próximos 12 meses. Sin embargo, el análisis también identifica el factor determinante para capturar dicha transformación: existe una brecha de 23 puntos porcentuales entre cómo las entidades valoran la exhaustividad de sus datos frente a su precisión: mientras que el 79% considera que sus datos son completos, solo el 56% cree que son precisos. Esta brecha se perfila como el principal diferenciador entre aquellas firmas que están obteniendo retornos medibles de su información y las que siguen esperando rentabilizarla.

Un año de transformación operativa

El informe refleja un consenso significativo entre los profesionales de la inversión sobre dónde ofrecerá la IA el impacto más profundo en los próximos 12 meses. En cabeza se sitúa la automatización del contenido y la síntesis de datos: el 62% de los gestores confía en que la IA facilite un cambio profundo o transformador en la creación de informes estandarizados y en la síntesis de datos complejos en resúmenes concisos.

La dependencia del sector del modelado predictivo también experimentará una renovación impulsada por la IA. El 57% de los encuestados prevé un impacto transformador en cómo sus firmas analizan datos históricos y actuales para pronosticar resultados y evaluar escenarios de prueba de estrés. Muy cerca, el 58% espera que la IA revolucione los sistemas de apoyo a la decisión, específicamente al proponer acciones potenciales o cambios de parámetros, como el reequilibrio de carteras en función de objetivos y restricciones específicos.

Souvik Das, director de Tecnología (CTO) de Clearwater Analytics, afirma: «Nuestros datos muestran que la comunidad global de inversión ya no siente solo curiosidad por la IA. La está desplegando para resolver las tareas operativas más intensivas en mano de obra en la gestión de activos. Al automatizar la carga pesada de la síntesis de datos y el modelado de escenarios, las firmas están recuperando miles de horas que ahora pueden redirigirse hacia actividades generadoras de alfa».

Éxito táctico en las operaciones del día a día

El estudio aporta también un balance sobre la eficacia de las herramientas de IA actualmente en uso. Lejos de ser un beneficio teórico, la IA ya está aportando ventajas tácticas medibles en el trabajo cotidiano. 

La primera de las ventajas, la interacción mediante lenguaje natural: El 73% de los gestores encuestados califica de «eficaz» el uso de agentes de IA de lenguaje natural para consultar plataformas de inversión con gran densidad de datos, gestión de riesgos y conciliación. En segundo lugar, análisis en profundidad: El 62% de los encuestados considera eficaces los agentes de IA para profundizar en temas complejos como el cumplimiento normativo, y casi la mitad (47%) describe estas herramientas como «muy eficaces».

En tercero, la automatización de flujos de trabajo: El impulso hacia el procesamiento directo de operaciones (straight-through processing) sigue ganando fuerza: el 63% de los gestores utiliza con éxito la IA para automatizar flujos de trabajo repetitivos, como la generación diaria de informes. La última de las ventajas, la orquestación multiagente: El 62% de las firmas señala haber tenido éxito al emplear la IA para desencadenar operaciones basadas en umbrales de datos o calendarios específicos, lo que indica un avance hacia comportamientos del sistema más autónomos y sofisticados.

Resolver el dilema de los datos

La calidad de los datos ha sido históricamente uno de los mayores desafíos del sector. Este estudio demuestra que los gestores comprenden ahora por qué resulta más decisiva que nunca. El 70% de los profesionales encuestados señala que el despliegue de la IA ha intensificado su atención en la gestión de datos, y un 8% califica este cambio de atención como «drástico». Dos tercios (66%) consideran que sus herramientas de IA son efectivas para gestionar las particularidades de los datos alternativos, un ámbito históricamente complejo de escalar.

Ese avance en los datos alternativos es real. Sin embargo, no ha logrado cerrar la brecha verdaderamente determinante: solo el 56% de las firmas califica sus datos como precisos o fiables, frente al 79% que los considera completos. La IA está focalizando la atención en los datos, pero aún no ha resuelto el problema de confianza subyacente.

«Lo que resulta sorprendente es que la adopción de la IA está obligando a los gestores de fondos a enfrentarse a los fundamentos de la gestión de datos como nada lo había hecho antes», añade Souvik Das. «La confianza observada en la gestión de datos alternativos es reveladora. Sugiere que las firmas que invierten en IA son también las que más invierten en garantizar la precisión de sus datos, y que ambas prioridades deben avanzar de la mano. Supone un cambio fundamental en la percepción que tiene la industria sobre la complejidad» concluye.

Divergencia en la adopción

Aunque la mayor parte del sector muestra una postura optimista, el estudio pone de relieve una brecha creciente entre líderes y rezagados. En diversas áreas —como la entrega de software y la coordinación de flujos de trabajo—, entre el 12% y el 18% de los gestores sigue previendo un «impacto menor o escaso» de la IA. Esta divergencia sugiere que, si bien la tecnología está preparada, la infraestructura interna y la madurez cultural de las firmas varían significativamente.

Aranceles, especuladores y menor oferta: qué hay detrás del alza del cobre

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Los mercados de materias primas llevan tiempo en el foco de los inversiones. Recientemente, la atención se ha centrado en los metales, concretamente en el cobre. En la raíz se encuentra la reciente escalada de su cotización como consecuencia de la prohibición, por parte de la República Democrática del Congo (RDC), de las exportaciones de concentrado de cobre, “lo que agravó la situación de un mercado ya de por sí ajustado”, según explican desde UBS

La firma apunta a otro factor desestabilizador más: la producción de cobre en Chile y Perú ha seguido siendo “decepcionante”, con una producción acumulada en lo que va de año un 4% inferior a la del mismo periodo del año anterior, a pesar de un aumento del 2% interanual en junio. “Las interrupciones provocadas por las condiciones meteorológicas en Chile y la lentitud en la puesta en marcha de proyectos han lastrado la oferta”, aseguran en la firma.

Hasta aquí, los problemas en la oferta de cobre, a los que se suman tensiones en la demanda del metal. En este sentido, en UBS apuntan como factor adicional de tensión a un incremento de los envíos a Estados Unidos ante una posible decisión sobre las importaciones de cobre refinado, “lo que ha atraído el metal hacia el país, ha reconfigurado los flujos comerciales mundiales y ha reducido los stocks en otras áreas”, justifican.

Carsten Menke, Head Next Generation Research en Julius Baer, apunta que la Casa Blanca “se ha mantenido muy callada sobre el tema de los aranceles a la importación de cobre, y la aparente estrategia del presidente Trump de no hacer nada se está haciendo cada vez más evidente en el mercado”. En este contexto, Estados Unidos “sigue importando metal refinado, está agotando las existencias en otras regiones y, por tanto, ha impulsado los precios a máximos históricos”. En este punto, Menke señala que teniendo en cuenta que no hay un plazo límite para que el presidente Donald Trump tome una decisión, “se prevé que la tendencia continúe a corto plazo”.

¿Es sostenible la situación? 

Menke argumenta que la actual escasez del mercado “es artificial, no real”, lo que sugiere que “los precios deberían volver a niveles más justificados desde el punto de vista fundamental a medio plazo”. En este punto, explica que la revisión del mercado estadounidense del cobre relacionada con los aranceles “debería haberse realizado hace casi dos meses”. Hasta ahora -prosigue Merke-, “la Casa Blanca ha guardado silencio al respecto, lo que sugiere que el presidente Donald Trump aún no se ha decidido sobre la imposición de aranceles a la importación de metal refinado”. Estados Unidos es un importante importador neto de cobre refinado, principalmente procedente de Canadá, Chile y Perú. Al mismo tiempo, es un exportador neto de minerales y concentrados debido a la falta de capacidad nacional de fundición y refinado. 

“Trump tiene las siguientes opciones: aranceles a la importación del 15% a partir de enero de 2027 y/o del 30% desde de enero de 2028; no imponer ningún arancel y no hacer nada. No hacer nada significa dejar el mercado del cobre en el limbo, lo que parece ser la estrategia del presidente en este momento. El resultado es que Estados Unidos sigue importando metal refinado, que se va acumulando en forma de stock”, argumenta Menke.

Una situación que provoca alzas de precios, que, a su vez, se ve acelerada por un posicionamiento muy alcista de los operadores a corto plazo y especulativos en los mercados de futuros de Estados Unidos. “Por una vez, los operadores chinos parecen estar al margen de la especulación”, asegura Menke, que asegura que teniendo en cuenta que Donald Trump no tiene un plazo límite para tomar una decisión, “se prevé que los precios del cobre se mantengan elevados, al menos a corto plazo”, aunque deberían volver a niveles más justificados desde el punto de vista fundamental a medio plazo.

En UBS opinan que la demanda mundial de cobre sigue respaldada por una actividad económica resistente, el crecimiento constante de China y la inversión relacionada con la inteligencia artificial en toda Asia -el cobre, entre otras materias primas, se utiliza en cables y la alimentación de vehículos y redes eléctricas, como recuerda Aneeka Gupta, Director, Macroeconomic Research, WisdomTree-. Por lo tanto, “dado que es probable que el mercado se mantenga en déficit hasta finales de año, la debilidad de los precios debería ser limitada”, por lo que la firma mantiene una visión constructiva sobre el cobre, de tal forma, que espera que los precios alcancen su objetivo de 15.500 USD/mt en los próximos trimestres, por lo que recomienda una exposición larga.

Sin embargo, otras firmas que observan riesgos en este escenario. En Bank of America señalan que si bien se acelerarán las inversiones en resiliencia energética y que se prevé que las restricciones de oferta mantengan el déficit de oferta en 2026 y en 2027, también recuerdan que la demanda de metales en China se ha ralentizado y podría crecer tan solo un 0,5% interanual en 2026, el crecimiento más débil desde 1988. Además, la demanda en Europa y Estados Unidos se está ralentizando debido a la guerra con Irán. 

Como riesgos a la baja para el precio del cobre, la firma apunta al impacto de las guerras comerciales en la confianza; posibles re exportaciones por parte de China y una “drástica ralentización” de la demanda mundial el año que viene.