La pandemia del COVID fue un momento clave para Daniel Cervantes y Rafael Alberca, socios fundadores de Family Enterprise Partners (FEP), firma internacional de asesoramiento patrimonial independiente y gobernanza para familias empresarias y family offices, con más de una década de experiencia en gobernanza familiar, sucesión y diseño de estructuras patrimoniales complejas, y presencia en España, México, Centroamérica y Estados Unidos.
“Fue un punto de inflexión para nosotros. Llevábamos años trabajando a un gran ritmo y desarrollando nuevos mercados latinoamericanos, con una gran capacidad de generar sinergias y cooperación, y el COVID, sentados cada uno en su casa con sus hijos, nos permitió parar y reflexionar qué queríamos hacer con nuestras vidas de adultos. Entonces, Rafa y yo decidimos convertirnos en empresarios, y no ser solo asesores. Decidimos ser una especie de “mayordomos” para nuestros clientes, donde la confianza es la clave diferencial”, recuerda Daniel Cervantes, socio fundador de Family Enterprise Partners (FEP).
Según reconoce Cervantes aquel momento no fue un punto de inicio, sino un salto natural al trabajo que llevaban años haciendo, tanto juntos como por separado, y, sobre todo, a su buena sincronía. “En este contexto y con la misión de acompañar a las familias empresarias como socio independiente, integrando familia, empresa y patrimonio, lanzamos Family Enterprise Partners (FEP); un nombre para nada es casual. FEP también es el acrónimo de familia, empresa y patrimonio; además, en inglés la idea family enterprise refleja una visión más amplia que la de empresa familiar, integrando a la familia, el negocio y el patrimonio como una misma realidad. Todo ello resume la esencia de nuestra propuesta: lo importante es la familia, luego la empresa y luego el patrimonio. Y lo que hacemos es convertirnos en socios patrimoniales de estas familias, nuestros clientes”, explica sobre la esencia de la compañía.
Desde 2020 que arrancó su proyecto, la firma ha pasado a asesorar un patrimonio de 1.500 millones de dólares, a atender a más de 35 grupos familiares y ha gestionado más de 50 procesos de gobernanza familiar y sucesión. “Empezamos la compañía siendo dos y hoy contamos con un equipo de 15 profesionales. Recientemente hemos reforzado el área de Inversiones y Relación con Clientes con la incorporación de Alejandro Ferrero como director del área, junto a Pablo Estupiñán, procedente de Indosuez Wealth Management, y David López, procedente de Orienta Wealth. También tenemos previsto incorporar un nuevo socio mexicano de alto calibre que nos va a permitir impulsar el negocio y la percepción de la firma en México”, afirma Cervantes.
Tres palancas para crecer
Tras consolidar su primer lustro de trayectoria y dar por completado con éxito su plan estratégico inicial, la firma se prepara para su siguiente gran salto cuantitativo y cualitativo. La entidad se ha fijado el objetivo de duplicar sus activos bajo asesoramiento, pasando de los actuales 1.500 millones a los 3.000 millones de dólares en un horizonte de tres a cinco años.
Ahora bien, este socio fundador reconoce que, fieles a su filosofía de multifamily office independiente, evitan las metas de crecimiento anuales estrictas o rígidas, más propias de la banca tradicional. “No queremos una presión que nos obligue a hacer cosas que no podemos para marcar check en los objetivos, queremos hacer aquello de lo que nos sentimos plenamente capaces», explica Cervantes.
Por lo tanto, para alcanzar este hito de forma orgánica y ordenada, la entidad ha diseñado una estrategia que se sustenta en tres palancas clave: la sofisticación del equipo, la incorporación de nuevos socios estratégicos y la integración de la inteligencia artificial. “La complejidad geográfica y regulatoria de la firma, que cuenta con un holding en España, filiales y servicios regulados en Estados Unidos, y socios en México, ha exigido ampliar las capacidades del equipo. En el ámbito operativo, destaca el reciente fichaje de Ainhoa Barco, ex Responsable Global de Gobierno de Producto de Banco Santander, para liderar el área de cumplimiento normativo, y la incorporación de una profesional con dos décadas de experiencia en gestión financiera corporativa en Accenture como es Imelda Huerta”, afirma Cervantes sobre las capacidades de la firma. Además, señala que, para acompañar el crecimiento de la plataforma, se van a ampliar las capacidades propias en Data Science e inteligencia patrimonial a través de la incorporación de nuevo talento.
La segunda palanca que apunta es la expansión de la firma a través de la incorporación de nuevos socios, en concreto en México y para Centroamérica. En este sentido, apuesta a que el crecimiento del negocio no se apoye en la masificación, sino en la escalabilidad a través de alianzas; por ello, la firma busca incorporar a tres nuevos socios en los próximos tres a cinco años. “El objetivo es atraer profesionales con alta capacidad de ejecución y captación que compartan la visión de la firma para potenciar el desarrollo del mercado en México y Centroamérica, apalancándose en la infraestructura holística que ya ofrece la entidad”, indica.
Respecto a la inteligencia artificial, en su opinión, en el actual entorno de sobreinformación, la tecnología se ha convertido en una prioridad estratégica. La firma apuesta por un modelo de arquitectura abierta tecnológica, integrando proveedores externos de IA para automatizar los procesos de onboarding, el back office y la ingesta de datos provenientes de múltiples entidades financieras y de informes de gobernanza.
«Somos integradores de información, no generadores. Debemos ser capaces de manejarla y aportar el mayor valor agregado para que nuestros clientes entiendan cómo y por qué les asesoramos», señala Cervantes.
Más allá de la inversión
En un momento de mercado donde la industria financiera global bascula con fuerza hacia las carteras gestionadas y la delegación de decisiones, la firma reivindica el valor del asesoramiento integral e independiente y la pedagogía financiera. Según explica Cervantes, su tesis de inversión sitúa la educación como un valor central e irrenunciable, asumiendo voluntariamente el coste en términos de margen que esto implica.
“Apostamos por un enfoque integral que abarca tanto el patrimonio tangible como el intangible, involucrando activamente a las siguientes generaciones en la gobernanza financiera de la familia. Nuestros clientes no son perfiles puramente profesionales que no disponen de tiempo; son empresarios con importes suficientemente altos como para poner tiempo y cariño a sus decisiones financieras. Es una responsabilidad que no pueden, ni deberían, eludir», reconoce.
Fruto de sus años de experiencia, ha llegado a la conclusión de que las familias valoran mucho más la gobernanza o, por decirlo de otra forma, la solución de sus problemas de gobernanza familiar que las inversiones. “Digo esto sin quitarle ningún mérito a las inversiones, que es el core de esta empresa y es lo que, de alguna forma, es el negocio más característico de multifamily office. Pero a lo largo de los años he comprobado que la piedra que más les duele en el zapato a las familias empresarias es la sucesión. Demandan ayuda en la parte de sucesión, en la organización de los consejos de familia y, en definitiva, en la gobernanza familiar y corporativa. Ese es nuestro punto diferencial, hemos entendido esa necesidad y somos capaces de dar respuesta desde una visión integral”, concluye Cervantes.




Por Beatriz Zúñiga