SpainNAB y GSG LATAM han propuesto la creación un fondo de fondos iberoamericano que facilite la llegada de capital privado a proyectos de impacto, combinando rentabilidad financiera y resultados sociales y medioambientales medibles. La propuesta forma parte del documento de posición “Hacer la América”: ideas y compromisos para desbloquear capital de impacto para impulsar el desarrollo iberoamericano, presentado con motivo de la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebra en Madrid los días 4 y 5 de noviembre.
La principal reflexión del estudio es que América Latina es una región con ventajas estructurales, pero donde el capital disponible no es reinvertido en la región. Las Afores mexicanas (Administradoras de Fondos para el Retiro) gestionan más de 340.000 millones de dólares y las administradoras de Colombia, Chile y Perú invierten cerca de la mitad de sus carteras fuera de la región (52%, 48% y 46%, respectivamente, a cierre de 2024).
El principal destino de las carteras de los family offices latinoamericanos es Estados Unidos y Canadá, con un 64% y solo el 15% a la propia América Latina. Cada dólar concesional en estructuras de blended finance moviliza en promedio 4,1 dólares de capital comercial, con la cifra más alta del mundo en América Latina y el Caribe (4,7).
Según el documento, América Latina es el territorio más desigual del planeta y su PIB per cápita crece solo un 0,8% anual esperado, frente al 1,7% de las economías de altos ingresos. A la vez, alberga el 60% de la vida terrestre del mundo, el 30% del agua dulce disponible y un ecosistema emprendedor valorado en 100.000 millones de dólares. Con una deuda pública media del 50,2% del PIB y una ayuda oficial al desarrollo que cayó un 23,1% en 2025, su mayor contracción histórica, ni el gasto público ni la cooperación podrán financiar por sí solos el desarrollo sostenible.
El reto es compartido con España y Portugal, cuyos inversores institucionales también buscan diversificar sus carteras hacia mercados de alto impacto medible. En España, miembro de la red GSG Impact a través de SpainNAB, la oferta de capital de impacto en 5.051 millones de euros en 2025, un 51% más que en 2023, y la inversión de impacto se duplicó hasta los 3.217 millones, según datos extraídos del informe de la Oferta de Capital 2026 de SpainNAB e IE University. Para GSG Latam, la oportunidad es construir un mercado de capital de impacto iberoamericano y reforzar los lazos entre dos ecosistemas con experiencia probada.
Tres recomendaciones concretas para la Cumbre
Con estos datos sobre la mesa, GSG LATAM y SpainNAB llaman a gobiernos iberoamericanos, agencias de cooperación, instituciones financieras de desarrollo e inversores institucionales y privados, a pasar de la intención a los instrumentos a través de tres medidas concretas.
La primera es construir una coalición iberoamericana que redirija el capital institucional hacia el impacto. El objetivo es reunir en la misma mesa a bancos nacionales de desarrollo, fondos de pensiones, aseguradoras, fiduciarios y reguladores, para que diseñen el vehículo desde el inicio y no lo reciban terminado. La alianza contaría asistencia técnica para gestores locales, y establecería un marco común de medición y una definición compartida de inversión de impacto que ponga coto al impact washing.
Otra medida es crear un fondo de fondos iberoamericano de impacto, cofinanciado por gobiernos y cooperación internacional. Según explican las compañías, funcionaría como mecanismo regional de reducción de riesgo: los fondos de pensiones no pueden asumir primeras pérdidas por su deber fiduciario, pero sí invierten cuando otros las asumen. Este vehículo se estructuraría con garantías y denominación en moneda local, para que el capital previsional entre como inversor senior, con liderazgo local y apoyo de los National Partners, para construir proyectos invertibles.
Por último, la tercera medida sería asignar un rol diferenciado a cada tipo de capital. Los bancos nacionales de desarrollo emitirían garantías, deuda y mezanine, sirviendo como inversores ancla y siguiendo el precedente de COFIDE en Perú. Los family offices aportarían capital paciente y comercial en primeros cierres de gestoras emergentes. Así, la filantropía se canalizaría hacia el tramo concesional: primera pérdida, donaciones recuperables y asistencia técnica.
El estudio señala que hay evidencias de que este sistema funciona. En Ghana, la combinación de una meta regulatoria mínima del 5%, un vehículo a medida y una capa de capital catalítico permitió que el fondo Ci Gaba superara en enero de 2026 su objetivo de 30 millones de dólares, con más de dos tercios aportados por fondos de pensiones locales. En Iberoamérica, los Afores mexicanos ya invierten en CERPIs y COFIDE emitió el primer bono azul de Perú, colocando cerca del 45% entre fondos de pensiones locales.
Según GSG Latam, la Cumbre de Madrid ofrece el mandato político para una agenda común de financiación de impacto entre ambas orillas del Atlántico. La red GSG Impact, con 43 National Partners en 48 países, ofrece la capilaridad territorial para convertir esos compromisos en vehículos, proyectos invertibles y resultados medibles.
“América Latina es una tierra de oportunidades para invertir con impacto social y ambiental medible, y a su vez obteniendo retornos financieros. Desde GSG Impact y GSG LATAM, junto con nuestro aliado SpainNAB, aportamos experiencia probada en la articulación de capital y políticas públicas, conocimiento local y una red global. En este contexto, es que invitamos a inversores institucionales a trabajar con nosotros para diseñar los vehículos y mecanismos de mitigación de riesgos que permitan aprovechar ese potencial y construir un mercado iberoamericano de inversión de impacto a escala”, ha señalado Emilia Cerra, Coordinadora de GSG LATAM.
Por su parte, Mercedes Valcárcel, directora general de SpainNAB, ha comentado: “La pregunta no es si hay capital, que lo hay, sino qué hace posible que llegue a donde de otro modo no llegaría. Ahí es donde marcan la diferencia los puentes: entre gobiernos, inversores, cooperación, organizaciones de impacto, fundaciones y entre ambas orillas del Atlántico. En SpainNAB, junto con GSG LATAM, queremos facilitar esas conexiones y construir una red iberoamericana que convierta el capital disponible en impacto real. La Cumbre Iberoamericana de Madrid es el momento de fortalecer esos puentes.”



Por Beatriz Zúñiga