SpainNAB ha situado la oferta de capital de impacto en España en 5.051 millones de euros en 2025, un 51% más que los 3.341 millones de euros registrados en 2023, según su nuevo informe. Este estudio se ha elaborado junto a IE University, a través de IE Foundation, y se publicó en el marco de la séptima edición de Camino al Impacto, celebrada el 6 de octubre en CaixaForum Madrid. Dentro de este volumen total, destaca la evolución de la inversión de impacto, que se duplicó hasta los 3.217 millones de euros en 2025.
Según explica la firma, este análisis incluye tanto la inversión directa, que creció hasta los 2.644 millones de euros – frente a los 1.517 millones de 2023-, como la inversión indirecta, que aumentó de forma exponencial hasta los 573 millones de euros, comparado con los 84 millones alcanzados en 2023. Por su parte, la financiación bancaria ascendió hasta 1.834 millones de euros, desde los 1.740 millones de euros registrados en 2023.
Con el lema “Escalar impacto: alianzas que transforman”, el encuentro congregó a más de 300 representantes institucionales, del sector empresarial, financiero, social y de la sociedad civil. El principal objetivo de este evento era destacar cómo conectar el capital con la economía social y los territorios, y comentar el papel del blended finance para movilizar financiación. Eugenio Solla, presidente de SpainNAB y director de Sostenibilidad de CaixaBank y Ángela Pérez, presidenta y consejera delegada de COFIDES, abrieron el acto con intervenciones que destacaron cómo el proceso de escalar el impacto va más allá de su crecimiento en volumen.
“El título de esta edición resume bien el momento en el que estamos en la economía y financiación de impacto. Durante los últimos años, hemos demostrado que existe talento, capital, innovación y compromiso para abordar los grandes retos sociales y ambientales. Pero el desafío ahora es llevarlo a escala, y eso significa que las buenas iniciativas dejen de ser excepciones, que puedan crecer, replicarse y llegar a más personas y territorios”, ha señalado Eugenio Solla.
Por su parte, Ángela Pérez, destacó el papel del Fondo de Impacto Social (FIS) en la consolidación de la economía de impacto en España. “Hemos comprometido la totalidad de los recursos del fondo y movilizado más de 1.330 millones de euros en inversión, demostrando que es posible combinar rentabilidad e impacto positivo. Detrás de estas cifras hay personas y proyectos que mejoran vidas y aportan soluciones a retos sociales y medioambientales. Ese es el verdadero sentido de la inversión de impacto”.
El mercado español de impacto crece y encara el reto de llegar a más proyectos
La encargada de presentar el nuevo informe sobre la oferta de capital de SpainNAB fue Rachida Justo, profesora de IE University y directora de la Cátedra IE de Emprendimiento Social e Inversión de Impacto. Tras su intervención, pasaron a analizar la cuestión representantes de Global Social Impact Investments, WA4STEAM, CAPSA Food, Eurocapital Wealth Management y la Escuela Superior de Música Reina Sofía.
“Los datos del informe ponen en evidencia cómo el capital de impacto está evolucionando en cuanto a volumen y capacidad de movilización, lo que refleja una mayor madurez del ecosistema y una transformación cualitativa en la forma de financiar soluciones con impacto”, afirmó Rachida Justo.
Una de las conclusiones fue que este nuevo marco del desarrollo de la inversión de impacto en España apunta a un mercado en expansión. Pero también apunta a la necesidad de ampliar la base de capital y mejorar la conexión entre inversores y proyectos para que el crecimiento se traduzca en mayor impacto sobre la economía real. Por otro lado, uno de los principales retos analizados durante la jornada fue cómo hacer llegar la financiación de impacto a las organizaciones y empresas de la economía social, un ámbito con un papel creciente en la generación de soluciones sociales y ambientales.
Representantes del Ministerio de Trabajo y Economía Social, CEPES, Fundación ONCE, Fundación Secretariado Gitano, COFIDES y Suara Cooperativa abordaron las barreras que todavía dificultan esa conexión y las oportunidades que ofrece la inversión de impacto para financiar el crecimiento, la innovación y la transformación de estas entidades.
Blended finance: la necesidad de claridad en el propósito
La tercera palanca abordada durante la jornada fue el blended finance como mecanismo para utilizar recursos públicos o filantrópicos. El objetivo proceso es movilizar capital privado hacia proyectos que, por su nivel de riesgo, horizonte temporal o características territoriales, pueden tener dificultades para acceder a financiación convencional.
Respecto a este tema, Quatorze, Arquitectura Sin Fronteras, Fundación JAV, Asociación Arrabal, Diputación de Lleida y Fundación Biodiversidad llegaron a un consenso claro: ha llegado el momento de ser más exigentes. No solo en cuanto al capital que moviliza el blended finance, sino también respecto a qué impacto y adicionalidad genera, a medida que maduran las capacidades para evaluar sus resultados.
Mercedes Valcárcel, directora general de SpainNAB ha concluido: “La pregunta es sencilla: ¿qué está haciendo posible una estructura de financiación combinada público-privada que no ocurriría sin ella? El debate no debería centrarse en cuánto capital privado conseguimos atraer, sino en qué problemas somos capaces de resolver gracias a esa combinación de recursos, que siguen siendo una de las herramientas más prometedoras para afrontar los grandes retos sociales y ambientales”.


Por Beatriz Zúñiga
