Casi nueve de cada diez (88%) de los 250 altos ejecutivos de gestoras de fondos de EE.UU., Europa y la región de Asia-Pacífico han aumentado el gasto en pruebas de estrés en el último año para responder a las condiciones complejas del mercado, según revela el estudio global «The Crowded Trade», realizado por Clearwater Analytics. Como explica la firma, la combinación de tipos de interés al alza, liquidez de mercado restringida e inestabilidad geopolítica está aumentando el riesgo de anomalías de mercado repentinas y desorbitadas, especialmente durante periodos de elevada volatilidad.
Con respecto a reducir el riesgo de pérdidas severas de «cola izquierda» (left-tail) en sus carteras durante los próximos 12 meses, poco menos de la mitad (49%) de los gestores de activos encuestados afirma que empleará modelos cuantitativos de riesgo avanzados o pruebas de esfuerzo para identificar dónde están expuestos al riesgo de mercado. Los gestores de activos también se enfrentan a una creciente preocupación de que las estrategias de diversificación tradicionales puedan ofrecer menos protección durante shocks de mercado, ya que las correlaciones entre clases de activos aumentan en condiciones de tensión.
En respuesta, más de la mitad (54%) de los gestores de activos señala que aumentará su foco en acciones defensivas con menor sensibilidad a los movimientos del mercado y balances sólidos, las cuales históricamente sufren caídas (drawdowns) menos duras. Además, el 56% de los gestores de activos afirma que contratará opciones de venta protectoras (protective puts). Esto implica comprar opciones sobre los principales índices, como el S&P 500, que garantizan una cobertura en caso de que el mercado caiga por debajo de un determinado precio de ejercicio (strike).
Por su parte, más de un tercio (34%) de los encuestados indica que utilizarán productos volátiles como la adquisición de opciones de compra en el índice volátil CBOE, los cuales ganan valor a medidas que las acciones caen, para mitigar pérdidas severas. Poco menos de una cuarta parte (22%) de los participantes en la investigación asignará capital a fondos de riesgo de cola (tail risk funds) en los próximos 12 meses, y un 16% invertirá en activos reales, considerados como activos refugio.
“Los supuestos de riesgo tradicionales están siendo desafiados por una combinación de mayor volatilidad, menor capacidad de balance de los intermediarios financieros (dealers) y una mayor incertidumbre geopolítica. No sorprende que los gestores de activos estén recurriendo a las pruebas de esfuerzo y al modelado de escenarios, ya que buscan un acceso más rápido a datos de inversión precisos y consolidados para evaluar mejor cómo pueden comportarse las carteras durante eventos de cola izquierda y tomar decisiones de gestión de riesgos más informadas”, ha señalado Kirat Singh, presidente de Riesgo y Activos Alternativos en Clearwater Analytics.



