El fondo Groupama Global Active Equity celebra en 2026 su 63º aniversario de vida, y lleva más de 20 gestionado con el mismo proceso de inversión, que dirige el gestor Philippe Vialle junto con los co gestores Alessandro Roggero y Julia Kung.
Desde el principio, la innovación ha supuesto un pilar importante de la estrategia, aunque no el único, como detalla Vialle: “Nuestro acercamiento consiste en identificar compañías que crean valor en el largo plazo, combinando innovación con crecimiento resiliente, modelos de negocio fuertes y fundamentales de alta calidad”. Así, el equipo exige innovación, visibilidad, rentabilidad y fortaleza del balance para seleccionar compañías para la cartera, enfocándose en la actualidad en cuatro grandes temáticas: IA y ecosistemas en la nube; tendencias industriales y de infraestructuras (como automatización, defensa o reshoring); transición energética y lo que el gestor define como “la nueva forma de la demanda de recursos, particularmente en torno a materiales y cadenas de valor ligadas a la electrificación”; y en innovación en salud.
Vialle hace un balance en esta entrevista de los mayores éxitos del fondo en este tiempo, con inversión en valores que se han posicionado como clave en crecimiento e innovación en los últimos años como Microsoft o Broadcom, y ofrece una actualización del posicionamiento de la cartera en el contexto de volatilidad de los mercados.
Acaba de cumplir 20 años al frente de la estrategia. ¿Cuáles han sido sus mayores éxitos en este periodo?
Una de nuestras principales fortalezas ha sido la capacidad de generar alfa de forma consistente a través de la selección de valores, que sigue siendo el principal motor de rentabilidad del fondo.
En los últimos años, el fondo ha demostrado su capacidad para navegar entornos de mercado muy distintos:
• Capturando el crecimiento estructural a través de líderes en tecnología e innovación (por ejemplo, Microsoft, Broadcom, Micron),
• Beneficiándose de recuperaciones cíclicas en sectores como industriales, materiales y defensa (RTX, Mitsubishi Heavy Industries),
• Y aportando una contribución sólida desde compañías vinculadas a energía y materias primas, especialmente en periodos de repunte inflacionario.
Es importante destacar que el fondo también ha mostrado resiliencia en entornos más complejos. Por ejemplo, en 2022, un posicionamiento más selectivo y menos “consensuado” ayudó a mitigar riesgos a la baja, mientras que en 2025 la rentabilidad volvió a estar impulsada en gran medida por una sólida selección de valores tanto en segmentos ‘growth’ como cíclicos.
¿Cuáles han sido las principales lecciones aprendidas?
Las principales lecciones a lo largo de estos años han sido:
• La selección de valores es clave: la dispersión de rentabilidades dentro de los sectores ha sido a menudo más relevante que las decisiones de asignación,
• Evitar las modas de mercado es fundamental: algunos de nuestros mejores periodos se han producido manteniendo disciplina y evitando las posiciones más congestionadas,
• La diversificación entre estilos y sectores aporta resiliencia, permitiendo navegar tanto entornos dominados por el crecimiento como fases más cíclicas,
• Y, por último, la innovación debe ir acompañada de fundamentales: las mejores inversiones han sido aquellas donde las tendencias estructurales estaban respaldadas por un sólido crecimiento de beneficios y generación de caja.
¿Cómo está posicionada la cartera actualmente?
Para entender mejor nuestras convicciones sectoriales, es importante analizar el posicionamiento de la cartera en relación con su índice de referencia (MSCI World EUR). En este sentido, los principales cambios en el último año han consistido en reducir la exposición a tecnología y consumo discrecional, al tiempo que se han incrementado las asignaciones a sectores como salud, industriales y materiales.
En la actualidad, el fondo presenta una sobreponderación en industriales, materiales, salud y semiconductores, y una infraponderación en consumo discrecional y financieros.
Estados Unidos sigue siendo un mercado clave por su profundidad y liderazgo en innovación, especialmente en tecnología y salud, si bien actualmente mantenemos una ligera infraponderación, que responde a nuestro enfoque bottom-up de selección de valores más que a una visión geográfica estructural. La innovación es global, y buscamos activamente oportunidades fuera de EE. UU., en Europa, Japón y otros mercados asiáticos.
A comienzos de año ha destacado la fuerte corrección en el sector del software. ¿Lo interpreta como una oportunidad o como una señal de alerta? ¿Dónde están encontrando actualmente oportunidades?
Interpretamos la corrección en el sector del software como un ajuste saludable y, al mismo tiempo, como una fuente de oportunidades selectivas.
Nuestro enfoque sigue siendo altamente selectivo: priorizamos compañías con fuerte poder de fijación de precios, crecimiento visible de ingresos y una senda clara hacia la rentabilidad, frente a historias impulsadas únicamente por narrativa. Nuestra principal apuesta en software es Microsoft, donde seguimos viendo un importante potencial de expansión de su ecosistema cloud y de crecimiento sostenido de márgenes.
Más allá del software, actualmente identificamos oportunidades atractivas en:
• Industriales y bienes de equipo, apoyados por el ciclo global de inversión (transición energética, relocalización industrial, defensa).
• Materiales y minería, impulsados por la demanda estructural de oro, cobre y otros recursos vinculados a la electrificación y a la infraestructura de IA.
• Salud, donde la innovación se mantiene sólida con valoraciones más razonables.
A pesar de esta corrección y de otros episodios de volatilidad en lo que va de año, las valoraciones agregadas de la renta variable en muchos mercados se sitúan cerca de máximos. ¿Anticipa una mayor dispersión?
Esperamos una mayor dispersión, a medida que el mercado transite desde un entorno altamente concentrado hacia otro más diferenciado, donde los fundamentales ganen peso.
En Estados Unidos, las valoraciones siguen siendo elevadas, especialmente en los segmentos impulsados por la temática de inteligencia artificial. Antes del conflicto con Irán, las Siete Magníficas cotizaban en torno a 33 veces beneficios futuros estimados para 2026. Al mismo tiempo, el crecimiento esperado de beneficios del S&P 500 para 2026 (+14%) implica una aceleración significativa de la productividad, que sigue siendo incierta.
Por el contrario, en Europa las valoraciones resultan relativamente más atractivas, aunque con un crecimiento más moderado, lo que refuerza la necesidad de una asignación más equilibrada y selectiva entre regiones.
En conjunto, no consideramos que el universo de inversión esté homogéneamente sobrevalorado. Precisamente ahí es donde la gestión activa y la selección de valores pueden aportar mayor valor.
¿Qué riesgos podrían afectar a esta clase de activo?
Esperamos nuevos episodios de volatilidad. No obstante, los interpretamos como oportunidades más que como amenazas estructurales, dado un contexto macro todavía favorable (desinflación, condiciones financieras más laxas y mejora del ciclo industrial).
Varios riesgos podrían afectar a la renta variable global en los próximos meses:
• Riesgos geopolíticos, aún elevados y con capacidad de impactar en el sentimiento, la inflación, los tipos y las cadenas de suministro,
• Incertidumbre en política monetaria, especialmente en torno al ritmo y magnitud de los movimientos de tipos,
• Riesgo de valoración, particularmente en los segmentos más congestionados del mercado,
• Y dinámica de divisas, en especial la posible volatilidad del dólar estadounidense, que podría provocar reasignaciones entre regiones.
Dicho esto, nuestro escenario central sigue siendo constructivo. Los ciclos de inversión estructurales impulsados por las transiciones geopolítica, digital y medioambiental continúan respaldando el crecimiento y la resiliencia. Por ello, aunque prevemos episodios adicionales de volatilidad, mantenemos una visión positiva a largo plazo en un contexto macro que sigue siendo favorable.
“Este ejemplo se proporciona exclusivamente con fines ilustrativos. Esta información no constituye ni parcial ni totalmente un servicio de asesoramiento en inversiones, una oferta o una recomendación personalizada en los productos o servicios de inversión presentados.”



