La inteligencia artificial es el tema central de las conversaciones cotidianas y de inversión. Parece la última tendencia, pero los gestores más antiguos del lugar recuerdan que la realidad es muy diferente. Así lo destacó Cathy Wood, fundadora y CIO de ARK Invest, en su participación en un encuentro privado en Madrid organizado por Capital Strategies. En su intervención, admitió que fundó la firma a la vista de que “el mundo se volvía pasivo y sensible a los índices de referencia”, pero al mismo tiempo, “muchas empresas nuevas evolucionaban y capitalizaban lo que ahora entendemos como una revolución tecnológica”. Hasta tal punto, que el momento revelador para los mercados fue, según Wood, la llegada de ChatGPT.
Pero su análisis, que realizan desde 2014, se ha centrado en la inteligencia artificial. Sectores como robótica, almacenamiento de energía o la tecnología blockchain eran percibidas como “ciencia ficción” cuando la firma comenzó a analizarlos. “Respecto a bitcoin, escribimos nuestra primera entrada de blog en 2014 y nuestro primer documento técnico en 2015. La mayoría de la gente pensaba en ese momento que bitcoin era una estafa piramidal. Por aquél entonces, solo valía 250 dólares. Hoy, unos 65.000 dólares”, apuntó Wood como ejemplo.
La experta ilustró el impacto que tendrá esta nueva revolución de la IA, con un CapEx que representa un porcentaje del PIB de dos dígitos. «Tras vivir la burbuja y el estallido de la tecnología y las telecomunicaciones, puedo asegurar que esto es completamente diferente», aseveró. «Se invirtió demasiado capital en muy pocas oportunidades y demasiado pronto. No tuvimos la nube hasta 2006. No vimos los dos grandes avances en IA -el deep learning y la arquitectura Transformer-, hasta 2012 y 2017”.
Ahora, es “completamente diferente”, ya que “las tecnologías están listas” y los costes “son lo suficientemente bajos”. En definitiva, las semillas de esta tecnología “se sembraron durante la burbuja tecnológica y de las telecomunicaciones; siguieron germinando tras el fracaso que supuso el estallido de la burbuja y ahora están floreciendo. Así que esta goma elástica se ha estado estirando durante 20 o 25 años”, explicó.
Los equipos de análisis, claves
Wood aseguró que en este mundo de “innovación verdaderamente disruptiva”, donde las tecnologías convergen entre sí, resulta fundamental conformar un equipo de análisis, no por sector, industria o subindustria, sino por tecnología. La firma ha puesto la mirada en un total de 15 tecnologías. “Además, es sumamente importante contar con un equipo de análisis altamente colaborativo, porque estas tecnologías están convergiendo”, apuntó.
En este sentido, puso como ejemplo Tesla, que ha demostrado la viabilidad del concepto “desde muy pronto”. Wood elude calificar a Tesla de empresa automovilística, sino que define Tesla “leyendo el plan maestro de Elon Musk de la movilidad autónoma. La definimos como una empresa de robótica”.
Asimismo, Wood observa que una segunda gran convergencia se da en la atención médica. “Curar enfermedades sería el santo grial. También prevenirlas”. Y aquí intervienen tecnologías de secuenciación para comprender lo que está pasando y la edición genética CRISPR para reprogramar el genoma y curar enfermedades. “Esos tratamientos están generando ingresos”, asegura.
Wood también puso el acento en el descenso de los costes, que está permitiendo una evolución tan rápida de la inteligencia artificial. “Los costes de inferencia -el coste de procesar datos mediante un modelo entrenado para generar un resultado- se están reduciendo”, según sus cálculos, entre un 95% y un 99% al año. “Esto nunca había sucedido antes”, explica, para resaltar la crisis que está viviendo el SaaS: la tasa de ejecución anualizada de ingresos de Anthopic a diciembre fue de 9.000 millones de dólares, y seis meses después, la cifra es de 47.000. “Es decir, en tan solo seis meses, los ingresos de Anthropic crecieron en la misma cantidad que los de Salesforce.com en 25 años”, apuntó para ilustrar el grado de revolución que está suponiendo la inteligencia artificial.
Otras clases de activos
Wood estuvo acompañada por su equipo europeo de la gestora: Nicholas Grous, Director of Research; Stuart Forbes, Head of ARK Invest Europe and Global Distribution; Ovid Amadi, Multiomics portfolio Manager y Director of Research; Charles Roberts, Chief Investment Strategist Private Equity y Thomas Hartmann-Boyce, Global Head of Investment Solutions.
En sus intervenciones, desvelaron que la IA está transformando el ecosistema económico del desarrollo de medicamentos, en tanto que los tratamientos biológicos para las enfermedades raras podrían suponer una sustancial reducción de costes y, a la vez, ser generadoras de valor de forma significativa. También del fuerte crecimiento de los data centers, que alcanza un 29% de manera anualizada, así como las oportunidades en los mercados privados.



