La industria global de los ETFs ha dejado atrás la fase en la que tenía que demostrar la utilidad de su estructura. Con un patrimonio global que roza los 20 billones de dólares, la innovación ya no se centra en expandir el mercado a ciegas, sino en sofisticar la estructura de los ETFs para ofrecer soluciones que antes eran exclusivas de los fondos de inversión tradicionales o de la banca privada.
¿Qué innovación de producto ganará mayor tracción? Los expertos de Brown Brothers Harriman (BBH) apuntan tres tendencias clave: Europa, activos digitales y renta fija.
En opinión de Andrea Murray, Vice President ETF en BBH, en el caso de Europa, la entrada de nuevos participantes en el mercado de ETFs continuará a un ritmo de doble dígito, a medida que los gestores de activos amplíen la distribución e innoven para satisfacer la demanda de los inversores.
“A diferencia de otras regiones, la entrada al mercado dependerá en gran medida de los proveedores de marca blanca: las marcas consolidadas preferirán servicios flexibles y modulares, como plataformas de distribución y ofertas de mercados de capitales, mientras que los gestores más pequeños o menos conocidos, incluidos los RIA de EE UU., seguirán dependiendo de soluciones integrales . A medida que crezca la base de emisores de ETFs en Europa, la formación digital focalizada y el marketing seguirán siendo los principales motores del crecimiento de los activos minoristas y mayoristas”, argumenta.
Para Patrick Farrell, ETF Product en BBH, el futuro de la industria pasa por los activos digitales. Según su previsión, los ETFs de bitcoin registrarán entradas récord en 2026. “A medida que el bitcoin consolida su papel en las carteras institucionales, los ETFs han surgido como el vehículo preferido para obtener exposición, ofreciendo liquidez, transparencia y facilidad de acceso. Una mayor disponibilidad en las plataformas y la claridad regulatoria reducirán aún más las barreras, impulsando la adopción tanto entre inversores minoristas como institucionales”, afirma.
Según su visión, tras obtener un rendimiento inferior al de los principales índices en 2025, los inversores pueden encontrar valor en una asignación a Bitcoin, respaldada por vientos de cola macroeconómicos y su creciente utilidad como herramienta de diversificación.
Por último, Tim Huver, Head of US ETF Servicing, defiende que el mayor crecimiento en la industria de 2026 vendrá de los ETFs de renta fija, tanto en número de lanzamientos como en flujo de caja. “El desarrollo de productos ETFs continuará evolucionando con soluciones de cartera ‘todo en uno’ y productos multiactivos, ganando una mayor cuota de atención y de capital en el mercado minorista, proporcionando una gestión de cartera profesional a través de ETF de tipo cartera modelo”, argumenta Huver.



