María Hebditch, Managing Director en Insigneo y ganadora de la categoría Lifetime Achievement of the Year en los Gen-Wealth Awards de Funds Society en colaboración con CFA Society Miami, es la constatación de que “las carreras sólidas en esta industria se construyen con el tiempo, con disciplina y con un enfoque genuino en aportar valor”, tal y como ella misma reconoce.
Con más de 30 años de experiencia en la industria, Hebditch sigue reivindicando la relevancia de la formación continua y aprender no sólo de los cambios en los mercados globales, sino también de cómo evolucionan las necesidades de los clientes. Su visión de esta profesión, que ha pasado las “pruebas” de mercado más significativas de las últimas décadas, le ha hecho marcarse un único objetivo: “Después de haber construido relaciones a largo plazo, me gustaría seguir viendo cómo esas familias crecen y evolucionan, acompañando a nuevas generaciones en la toma de decisiones financieras cada vez más complejas”.
En el marco de la entrega de los premios Gen-Wealth Awards durante la Funds Society Leaders Summit de Miami, hemos charlado con ella para conocer sus reflexiones sobre su trayectoria, la industria y su aportación al sector.
¿Cuáles han sido los hitos más relevantes que han marcado su trayectoria como asesora financiera?
Destacaría la gestión exitosa de carteras durante diferentes ciclos económicos y crisis financieras como la del 2008. También destacaría la evolución hacia una asesoría integral, incorporando planificación fiscal y sucesoria. Más allá de los resultados financieros, uno de los logros más significativos ha sido la confianza construida a lo largo del tiempo, que se refleja en relaciones multigeneracionales: hoy tengo el privilegio de asesorar no solo a mis clientes originales, sino también a sus hijos y, en algunos casos, incluso a sus nietos.
¿Cómo ha evolucionado su propuesta de valor para el cliente a lo largo de estos años, especialmente en un entorno cada vez más sofisticado y global?
Mi propuesta de valor ha evolucionado desde un enfoque más centrado en la gestión de inversiones hacia una asesoría integral. Hoy, el cliente no solo busca rentabilidad, sino una visión global de su patrimonio. Esto implica integrar planificación fiscal, sucesoria, estructuración internacional y gestión de riesgos. Además, en un entorno más sofisticado, he incorporado mayor diversificación, incluyendo activos globales y alternativos.
En su experiencia, ¿qué cambios estructurales han definido la evolución del wealth management en EE.UU. y en Miami en particular?
En EE.UU., destacaría tres grandes cambios estructurales: primero, una mayor regulación y transparencia; segundo, la globalización de las inversiones, que ha ampliado significativamente el universo de oportunidades; y tercero, la creciente sofisticación del cliente, que hoy demanda soluciones más integrales y personalizadas. En Miami, estos cambios se han visto amplificados por su posicionamiento como puerta de entrada para capital internacional. La ciudad ha evolucionado hacia un centro financiero clave para Latinoamérica, con una creciente concentración de clientes que requieren asesoramiento transfronterizo, estructuras eficientes y una visión global. Esto ha elevado el nivel de exigencia y profesionalización en la industria.
Miami se ha consolidado como un hub clave para el inversor internacional. ¿Cómo ha influido esta dinámica en su base de clientes y en su forma de asesorar?
En mi caso particular, me he enfocado en clientes mexicanos que antes se vinculaban más con plazas como Houston o San Diego, y hoy ven a Miami como un hub clave. Esto ha elevado el nivel de sofisticación y ha impulsado un asesoramiento mucho más global y estructurado.
¿Qué le motivó a dar el paso a Insigneo Advisory Services y qué aporta esta firma a su modelo de asesoramiento?
Mi decisión de unirme a Insigneo estuvo muy influenciada por el hecho de que mis dos hijos ya formaban parte de la firma y estaban muy satisfechos con su cultura y plataforma. Más allá de ello, Insigneo ofrece una plataforma sólida, con multicustodia, y arquitectura abierta, así como con un enfoque cada vez más relevante en Latinoamérica. Adicionalmente, cuenta con un fuerte apoyo en análisis de mercados y recursos en distintas áreas de asesoramiento, lo que permite complementar y fortalecer el trabajo del asesor en el día a día. Todo esto, junto con la posibilidad de dar continuidad a mi negocio, fueron los motivos principales.
A lo largo de su carrera, ¿cuál cree que es la clave para gestionar los distintos ciclos de mercado? ¿Qué aprendizajes clave trasladaría a los inversores actuales?
La clave ha sido mantener una visión de largo plazo y disciplina en la toma de decisiones. Los ciclos de mercado son inevitables, pero lo importante es evitar decisiones emocionales en momentos de volatilidad y mantener una adecuada diversificación. Uno de los principales aprendizajes es que la preservación de capital es tan importante como su crecimiento. Y que la planificación, más allá del corto plazo, es lo que realmente permite atravesar distintos entornos de mercado con éxito. A los inversores actuales les diría que mantengan consistencia en su estrategia y se apoyen en asesoramiento profesional para evitar reaccionar de forma impulsiva.
Mirando hacia adelante, ¿cómo cree que evolucionará el rol del asesor financiero en los próximos años?
Creo que el rol del asesor evolucionará hacia una figura aún más estratégica e integral. La gestión de inversiones seguirá siendo importante, pero el verdadero valor estará en la capacidad de integrar distintos aspectos del patrimonio: planificación fiscal, sucesoria, y coordinación con otros especialistas. Además, la tecnología jugará un papel cada vez más relevante. Sin embargo, el componente humano, la confianza, el criterio y la cercanía seguirán siendo insustituibles.
Si ahora centramos la mirada en los compañeros más jóvenes de la industria, ¿qué tres valores admira de ellos?
Primero, su capacidad de adaptación a la tecnología y a nuevas herramientas, que les permite ser muy eficientes. Segundo, su mentalidad global, con una visión más abierta hacia distintas oportunidades y mercados. Y tercero, su interés por la innovación y por cuestionar modelos tradicionales, lo cual es clave para la evolución de la industria.
Si tuviera que dar consejo a un joven financial advisor que está iniciando su carrera profesional ahora, ¿qué le diría?
Le diría que priorice la construcción de relaciones de confianza a largo plazo por encima de los resultados de corto plazo. Esta es una profesión basada en credibilidad y consistencia. También que invierta en su formación continua, no solo de temas financieros, sino en entender al cliente en su totalidad: sus objetivos, su contexto familiar. Y finalmente, que tenga paciencia. Las carreras sólidas en esta industria se construyen con el tiempo, con disciplina y con un enfoque genuino en aportar valor.



Por Antonio Sandoval