Después de los episodios de liquidez de los años anteriores, a partir del punto bajo del año pasado, el private equity está en proceso de mejora. Pese a las mejores cifras y algo más de liquidez en el mercado, la expectativa de la consultora McKinsey es que las soluciones de liquidez que ha estado modelando la industria en los últimos años sigan vigentes. Este tipo de vehículos de liquidez, aseguraron en la última versión de su Global Private Markets Report, está aquí para quedarse.
“Los LPs demandan más que sólo retornos de papel”, advirtió la consultora. “Su comprensible imperativo está provocando que LPs y GPs se apoyen en una batería completa de soluciones de liquidez, como realizaciones parciales y un mercados de secundarios más robusto”, indicó la firma en su reporte.
Las realizaciones parciales, explican desde McKinsey, le dan un alivio de liquidez temporal a los gestores, que es algo que pueden traspasar a sus LPs, que están lidiando con los llamados de capital de sus programas de inversión en alternativos.
Así, en un contexto en que el tiempo en cartera de los activos de capital privado se ha ido alargando, “las realizaciones parciales demuestran que los GPs están reconociendo cada vez más la viabilidad de generar liquidez de un activo que está envejeciendo”.
Además, las transacciones de secundarios superó su récord de 2024 y alcanzó nuevas alturas en 2025, creciendo un 48% hasta los 240.000 millones de dólares. Esta cifra, indicó la consultora, “fue impulsada por la continua búsqueda de liquidez en un ambiente de bajas distribuciones”.
Mientras tanto, agregaron, el volumen de transacciones lideradas por GPs llegó a 115.000 millones de dólares el año pasado. Esta cifra, detallaron, fue alimentada por un mayor uso de vehículos de continuación, incluso con el rebote en el mercado de IPOs.
Con todos estos elementos sobre la mesa, la conclusión de McKinsey es que estas soluciones que se han ganado un espacio en el ecosistema de private equity van a seguir siendo una pieza prominente, pese a la mejora en las condiciones de liquidez.
Están para quedarse
“Las soluciones de liquidez, como las transacciones lideradas por GPs (la mayoría de las cuales son vehículos de continuación), se han más que triplicado en valor en los últimos cinco años, elevándose de 35.000 millones de dólares en 2020 a 115.000 millones de dólares en 2025”, indicó la consultora en su reporte.
Las estimaciones actuales apuntan a que un 14% de todos los exits apoyados por un sponsor pase por vehículos de continuación. Y la expectativa de los LPs es que esa cifra aumente: anticipan que un 20% de los negocios de este tipo pasen por vehículos de continuación al finalizar su período en cartera ahora y que un 29% lo haga en los próximos cinco años.
En esa línea, dada la proliferación de este tipo de situaciones, los inversionistas están poniendo más atención a los activos subyacentes y vigilando que la liquidez no se convierta en un caldo de cultivo para la mala gestión.
“Los LPs se muestran preocupados porque los vehículos de continuación se puedan usar para esconder activos con mal desempeño. Nuestra encuesta indica que alrededor de 30% de los LPs considera que los activos en este tipo de vehículos están ‘distressed’ o ‘desafiados’”, indicó la firma en su reporte.
Por lo mismo, McKinsey hace hincapié en que esto subraya la necesidad de más transparencia y que haya un alineamiento entre los gestores y los aportantes de los fondos, “a medida que la industria de PE navega un ciclo de vida de inversión más complejo”.
Eso sí, el sondeo también mostró que los LPs no están penalizando –por lo general– a los GPs que usan vehículos de continuación para extender la vida de un activo. Casi dos tercios de los encuestados expresan una visión neutral o positiva de invertir con firmas que suelen aplicar este tipo de estructuras.



