Corinna Lau, Client Portfolio Director del Equipo de Inversión de Renta Variable de Asia de Invesco, está convencida de las numerosas oportunidades que ofrecen India y la China Continental. Eso sí, cada área presenta particularidades. Para India, observa potencial en consumo privado local, así como en el sector manufacturero y en la creciente bancarización de la población.
Respecto a China Continental, si bien cree que el consumo interno aún presenta debilidades, observa potencial en el sector tecnológico como diversificador, en un contexto de alta concentración en la industria estadounidense.
La firma aborda los retos de inversión que presentan India y Asia con equipos locales altamente cualificados que permiten conocer sobre el terreno las tendencias que surgen en la región.
¿Cuál es el principal motivo para tener India en la cartera?
India está teniendo un comportamiento bastante bueno en términos de crecimiento del PIB, del 7% al 8%, en términos de PIB real. Por lo tanto, es incluso mejor si lo analizamos en términos del PIB nominal. También diría que en India existen muchos factores de crecimiento que no habíamos visto antes. Primero, la inclusión financiera, que se ha desarrollado desde hace más de 10 años hasta ahora. Por ejemplo, la bancarización de la población alcanzaba el 30%-40%, mientras que ahora llega ya al 90% de la población. Esto supone que los ciudadanos pueden empezar a endeudarse y a solicitar hipotecas; comprar bienes o invertir en sus propios mercados bursátiles. Existe una liquidez muy sólida que respalda el apoyo de la población local a los mercados internos.
En cuanto al endeudamiento interno, por parte de los consumidores, también está creciendo muy rápidamente, por ejemplo, en educación o en la organización de bodas. Tradicionalmente, no solían endeudarse mucho. Pero ahora, gracias a los recursos disponibles y al cambio de mentalidad de las nuevas generaciones, han empezado a gastar. En segundo lugar, citaría al auge del consumo interno, fruto de la creciente clase media, que está dispuesta a seguir gastando. Aunque podría haber altibajos en este aspecto -por ejemplo, este año, con el conflicto en Oriente Medio y el alza del precio del petróleo- en realidad sigue teniendo un desempeño bastante sólido.
El tercero es el sector manufacturero. El mundo está hablando de construir una cadena de suministro diferente o adicional a las ya vigentes en la actualidad, para diversificar, y ahí es donde India entra en juego. Un ejemplo es el centro de Apple para fabricar el iPhone. Además, se beneficiarán de la creación de esta segunda cadena de suministro, ya que, por ejemplo, empiezan a surgir empresas que fabrican cables. Así pues, la competencia proviene principalmente de México e India. Sin embargo, algunas empresas indias cumplen con todos los requisitos de licencia regulatoria, lo que les otorga una ventaja competitiva. Diría que hace 10 años, las oportunidades no eran tantas como las que vemos hoy. Y aún partimos de una base relativamente baja.
Algunas áreas que podrían no ser tan fuertes son la exportación de servicios tecnológicos. En Estados Unidos, hablamos de que quizás la obtención de visas se esté volviendo un poco más difícil, etc. Es un área que estamos siguiendo de cerca.
¿Qué industrias destacaría dentro de consumo y manufacturas?
En consumo, son muy relevantes las bodas. En India, 10 millones de personas se casan cada año. Esto es estructural, no es algo que vaya a cambiar el año que viene porque la población sea muy joven. Y en las bodas se gasta. Por ejemplo, existen bodas que duran tres días. Y cada día tiene una temática de color diferente: verde, amarillo y rojo. Necesitas cambiarte de ropa o contratar eventos, entre otros gastos. Así que, en realidad, la boda es una larga cadena de oportunidades. Y casi se puede calcular cuánto gasta la gente. Por ejemplo, beneficia a la joyería, un sector en el que tenemos presencia. O también equipaje, donde tuvimos una exposición de la cartera, debido a los viajes de novios o de los propios invitados. En definitiva, las bodas impulsan el consumo interno. En manufacturas, destacaría el sector automovilístico, concretamente, las motocicletas.
En definitiva, ¿cuáles son las tendencias en auge que veis en India?
La principal tendencia es la inclusión financiera, seguida de las manufacturas y la demanda interna.
¿Cuál es la filosofía de inversión en este fondo de India?
Nuestra filosofía se basa en buscar empresas de calidad. Y, en India, buscamos crecimiento, considerando el mercado y sus precios. Pero algo muy singular y diferente es que damos mayor importancia a la asignación de capital de la empresa. Dado que se trata de una fase inicial, una vez que las empresas obtienen ganancias, valoramos cómo van a invertir -si van a ampliar la fábrica, mejorar los equipos de producción o aumentar el salario del equipo de ventas…- Esto es fundamental para nosotros, debido a que la forma en que se gestiona el capital es clave en la India.
En segundo lugar, queríamos que las empresas fueran muy flexibles, nos fijamos mucho en la calidad de la gestión de la compañía. Pero dentro de la calidad de la gestión, buscamos específicamente que sean capaces de adaptarse al entorno cambiante del mercado porque todavía es un mercado relativamente joven, en el que el Gobierno está fomentando numerosas reformas tributarias y regulatorias. Algunas empresas prosperan y otras desaparecen, incapaces de adaptarse al nuevo entorno regulatorio. Por eso queremos que las empresas tengan una gran capacidad de adaptación. Un ejemplo de ello es el impuesto sobre bienes y servicios de hace unos años, en el marco de la reforma fiscal y aquí consideramos muy importante observar cómo afecta a las empresas o cómo se adaptan a las nuevas regulaciones.
Respecto a su fondo especializado en China, ¿ha vuelto el interés de los inversores en este país?
Sí, creo que la recuperación de este año no ha sido justa para el crecimiento que hemos visto en China. En parte, podría deberse a que se están destinando muchos recursos a Estados Unidos, concretamente al sector tecnológico, pero pensamos que hay muchas oportunidades en China. Da la impresión de que el país aún se está recuperando de la crisis inmobiliaria anterior, pero también es cierto que el crecimiento ha sido bastante bueno, porque estamos hablando de tasas del 4%-5%. De cara al futuro, deberíamos ver rangos similares. Valoramos esta estabilidad. Siendo justos, China ya no acapara tantos titulares, sin embargo, sus planes quinquenales implican tener todo planificado y con una dirección clara respecto a hacia dónde va la economía del país. Si bien observamos una recuperación derivada de la mejora del mercado inmobiliario, en realidad, el grueso del crecimiento viene motivado por un buen desempeño de las exportaciones, que presentan un crecimiento interanual del 20%, al tiempo que la demanda interna muestra debilidad.
China es el proveedor en la cadena de suministro para el resto del mundo, su papel se centra en los componentes y eso está bastante integrado en la cadena de valor. Sobre las oportunidades de IA en el resto del mundo, hablamos de energía, semiconductores, infraestructura de IA y aplicaciones de IA. Esto significa que, a medida que el resto del mundo siga avanzando en el campo de la IA, China tendrá un papel importante y grandes oportunidades en ese ámbito. Si el mundo sigue desarrollando la IA y la tecnología, China tendrá un papel importante, ya que puede ofrecer algunos productos a precios más bajos.
Ahora bien, por otra parte tenemos el desarrollo tecnológico de propiedad china. China quiere tener el diseño local porque quieren ser autosuficientes para no depender de eventos exteriores. Esto también representa una oportunidad en el ámbito tecnológico, cuya importancia es innegable. Tengo inversores en Asia que han estado siguiendo de cerca el mercado chino y lo ven como una alternativa o una forma de diversificar su cartera, alejándose de la alta concentración tecnológica, aunque sigue estando dentro del sector tecnológico, al tratarse de una industria local. En términos de capitalización de mercado, este sector ha crecido considerablemente, con un aumento de las salidas a bolsa, lo que ha impulsado la capitalización de mercado. Eso sí, su tamaño sigue siendo muy inferior que el sector tecnológico estadounidense.
Entonces, ¿cuál es la tesis de inversión para la Gran China?
Nuestra perspectiva sobre China es ser muy selectivos. El mercado es diferente al de India. Nos enfocamos en un enfoque bottom-up, pero somos muy conscientes de la influencia de análisis top-down en lo que respecta a las políticas, sobre todo, en el ámbito tecnológico. Buscamos una base en el análisis detallado, pero también somos conscientes de hacia dónde se dirige el mercado. Porque a partir de ahí, deberíamos poder encontrar más oportunidades.
También somos conscientes de la volatilidad del mercado a nivel global. Desde la perspectiva de la gestión de riesgos, ahora tenemos una cartera más diversificada. Sin embargo, en este momento, debido a la gran volatilidad global en el sentimiento del mercado y a la relativa concentración de la asignación en el sector tecnológico, se observan algunas correcciones en los últimos días. En nuestra gestión, nos centramos en los fundamentales, pero también tenemos en cuenta la dinámica del mercado, que influye a corto plazo.
¿Qué distingue a estos dos fondos de otros fondos similares en India y China?
Nuestro gestor principal del fondo de India lo dirige desde 2006, es decir, desde hace 20 años. Además, tenemos una empresa conjunta en India donde puede compartir conocimientos con ellos. En resumen, el gestor principal cuenta con una sólida trayectoria en este ámbito, es muy experimentado; los inversores conocen su estilo que ha permitido una trayectoria muy sólida para este fondo.
Además, somos rápidos a la hora de detectar oportunidades, lo que es muy importante en un mercado como el indio, ya que se trata de un mercado relativamente nuevo y hay que ser rápido para capturar las oportunidades que surgen. En China, tenemos un equipo más grande. Respecto al fondo de China Continental, contamos con profesionales en Hong Kong, Taiwán y Shanghái, así que tenemos un gran conocimiento local, entendemos muy bien las políticas, las empresas y los resultados financieros. Conocemos las tendencias, por lo que son los conocimientos locales que tenemos en China los que nos hacen, diría yo, diferentes de algunos de la competencia.
¿Gestionan el riesgo de la misma manera, el fondo de China y el fondo de India, o hay alguna diferencia?
Como puntos comunes en gestión del riesgo, podría decir que analizamos apuestas activas en acciones individuales. Es decir, las posiciones individuales de los fondos no superan en más del 5% a dicho índice. Esto se aplica a una sola acción dentro de una cartera diversificada. El equipo de gestión de riesgos es el mismo en ese aspecto. Respecto a las diferencias, en China, en este momento, tenemos una mayor diversificación en diferentes áreas debido a la volatilidad que hemos observado.



