La renta variable ha tenido un papel destacado en las carteras de los inversores españoles durante todo 2026; por eso, para selectores, asesores y banqueros privados, lo relevante ha sido acercar con la estrategia más adecuada para sus clientes. Durante el encuentro de Funds Society Investment Summit en Valbuena, Alken Fund, Lazard Asset Management, ODDO BHF AM y Vanguard presentaron sus propuestas de renta variable; cada una diferente, pero todas con una convicción común: sigue habiendo potencial en renta variable y por ello hay que ser selectivos.
En este sentido, Joao Saraiva, Senior Investment Analyst en el equipo de Investment & Product Strategic Intelligence de Vanguard, reconocía que la renta variable mantiene el apoyo de la economía y de los beneficios empresariales, “pero entramos en una fase más selectiva, en la que la diversificación será tan importante como la propia exposición al mercado”.
Este potencial que las gestoras ven lo encuentran tanto en renta variable estadounidense como europea. “Podemos ver que en EE.UU. los beneficios de las empresas han sido muy buenos y esto se ha traducido en el comportamiento del mercado. Pero aun así, y en relativo, pensamos que tenemos potencial para seguir obteniendo buenos resultados, aunque algunas noticias puedan dejarnos momentos de volatilidad”, explicaba Cristina García de Sola Riera, Sales Director de ODDO BHF AM, durante su presentación.
Ahora bien, según indicaba García de Sola Riera, lo importante es tener una cartera diversificada dentro del fondo: “Aunque ahora la tecnología sea lo que pesa más, intentamos tener todos los subsectores representados para poder proteger a nuestros clientes en cambios de tendencias”.
Desde Alken Fund explicaban que han mantenido el foco en renta variable europea porque lleva cumpliendo sus expectativas desde hace tiempo. “Está teniendo un buen comportamiento en general, y las pequeñas y medianas compañías siguen cotizando a múltiplos baratos por valoración, manteniendo un perfil de crecimiento atractivo”, destacaba Jaime Mesía, director de Ventas de la firma.
Más allá del comportamiento de Europa, Lazard AM compartió su convicción sobre las oportunidades de inversión que se están generando en esta búsqueda de la soberanía y resiliencia europea. “Los elementos catalizadores ya los estamos viviendo; con cada hito, las deficiencias y necesidades de Europa con respecto a otros países se hacen cada vez más notorias y críticas. Defensa, infraestructuras, capacidad industrial, tecnología o energía requieren importantes inversiones para reducir dependencias estratégicas, y eso requiere de inversiones que van a generar oportunidades para determinadas compañías europeas. El riesgo implícito es que ese impulso se vea frenado por la regulación o que los planes anunciados no se materialicen al ritmo esperado y Europa no consiga reducir significativamente su dependencia en sectores clave para su soberanía”, argumentaba Alberto Goicoechea, Vice President y Sales de la gestora, durante su presentación.
¿Qué busca el buy side?
Los argumentos a favor de esta clase de activo quedaron claros durante el evento, pero ¿qué es lo que están demandando selectores de fondos, inversores, banqueros privados y asesores? Según la experiencia de García de Sola Riera, en el caso de la renta variable estadounidense, se observa una clara tendencia a no separarse mucho del índice, “pero es clave una diversificación y una consistencia en cuanto a la rentabilidad en el medio y largo plazo”.
“Estamos viendo un mayor interés por diversificar las carteras y encontrar nuevas fuentes de crecimiento, sin perder la disciplina en valoración. En Europa, el esfuerzo por reducir dependencias en defensa, energía, tecnología e infraestructuras abre oportunidades para compañías líderes en el continente o en sus respectivos segmentos. La clave no es solo identificar dónde va a aumentar la inversión, sino qué empresas cuentan con las ventajas competitivas y la capacidad de ejecución necesarias para traducirla en beneficios sostenibles. Ahí es donde creemos que la selección activa puede aportar más valor”, coincidía Goicoechea desde la óptica de la renta variable europea.
Por último, Saraiva añadía a esa diversificación, tres factores más: calidad, costes bajos y consistencia. “En un mercado muy concentrado, buscan soluciones capaces de ofrecer una exposición amplia y equilibrada, con procesos de inversión robustos, costes competitivos y resultados predecibles a largo plazo dentro de la cartera”, matizaba el portavoz de Vanguard.


Por Beatriz Zúñiga