Últimamente, los precios del petróleo han sido el factor que ha marcado la pauta del mercado, y es probable que esta tendencia continúe hasta que se estabilice la situación en Oriente Medio. Al mismo tiempo, la inteligencia artificial sigue siendo un factor clave. La subida de los tipos de interés suele ser negativa para los valores tecnológicos y de pequeña capitalización. De hecho, el índice Russell 2000 se ha rezagado en las últimas semanas. Sin embargo, los valores tecnológicos han evolucionado comparativamente bien, con unas perspectivas de beneficios positivas que han compensado el impacto de la subida de tipos. Con estas premisas, Daniel Morris, estratega jefe de Mercado y codirector del Centro de Perspectivas de Inversión de BNP Paribas Asset Management, junto con Chi Lo, estratega senior de mercados para Asia-Pacífico y Nathalie Benatia, estratega senior de mercado, ajustaron sus perspectivas de mercado.
«Existe un nuevo riesgo para los rendimientos de la deuda pública estadounidense —e indirectamente para los rendimientos mundiales—», señalan, para detallar que la nueva aceleración de la actividad empresarial estadounidense, según muestran los índices de gestores de compras, apunta a un crecimiento económico continuado, por encima de la tendencia. Esta circunstancia se produce en un momento en el que la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Por lo tanto, «el riesgo de sobrecalentamiento de la economía está aumentando, por lo que, incluso si los precios del petróleo caen, los rendimientos de los bonos podrían seguir siendo elevados». Como consecuencia, es probable que los mercados de renta variable «acojan inicialmente este entorno: un crecimiento y una inflación relativamente más altos favorecen a las acciones». Sin embargo, los expertos auguran que si las expectativas del mercado respecto al tipo de interés de los fondos federales vuelven a subir, «el ajuste podría ser doloroso».
¿Desajustes de precios en el mercado?
La deuda pública se ha enfrentado a una presión considerable y los rendimientos a largo plazo alcanzaron máximos de varias décadas en septiembre. Los expertos explican que esto se debe a un cóctel de inestabilidad geopolítica, aumento de los precios de la energía, expectativas de inflación, elevados niveles de deuda soberana y políticas monetarias más restrictivas, lo que probablemente refleje un aumento fundamental de las primas por plazo. «Ante el retroceso de los compradores insensibles al rendimiento (bancos centrales y gestores de reservas), la «prima por escasez» se está desvaneciendo, lo que lleva a los inversores a exigir rendimientos más altos por mantener activos de larga duración», argumentan y explican que este giro se ha visto intensificado por los cambios normativos y legislativos -reforma de los fondos de pensiones holandeses; reforma del freno de la deuda alemana- y la mayor competencia de las grandes emisiones de bonos corporativos, en particular de los llamados «hiperescaladores».
«Vemos una clara desconexión en Europa y el Reino Unido entre los precios del mercado y la realidad económica», sentencian, de tal manera que las actuales expectativas del mercado respecto a los tipos oficiales parecen «excesivamente agresivas», en particular, en su reacción a los choques de oferta. Gran parte de esta brecha se centra en el «tipo neutral», es decir, el tipo teórico que mantiene la estabilidad de una economía. Los mercados parecen estar descontando un aumento de la productividad impulsado por la inteligencia artificial (y, por tanto, una subida del tipo neutral en algún momento), pero los bancos centrales mantienen la cautela. Y dado que siempre han hecho hincapié en un enfoque basado en los datos, es posible que la valoración actual del mercado esté siendo excesiva. Esperamos que estas expectativas excesivas se ajusten para alinearse más estrechamente con el enfoque de los bancos centrales, lo que podría reducir la volatilidad de los rendimientos de los bonos a largo plazo.
El oro más allá de las subidas de tipos
El precio del oro se ha mantenido firme ante la resiliencia de la economía estadounidense y el aumento de los rendimientos de los bonos. Pero «esto no significa que los tipos de interés ya no importen, sino que sugiere que el mercado está poniendo más peso en el apetito de los inversores por el metal precioso». Por lo tanto, si la Reserva Federal vuelve a subir tipos, es probable que el precio del oro se corrija, pero esperamos que sea de forma limitada. Con el aumento de la demanda estacional y la persistencia de las compras de los bancos centrales y otras instituciones oficiales, el equilibrio entre riesgo y remuneración a medio plazo del oro parece sesgado al alza.
Los gestores de reservas han seguido añadiendo oro, comprando a precios más bajos y/o más estables, ya que buscan construir posiciones estratégicas. En particular, China incorporó otras 20 toneladas en agosto, lo que elevó sus compras totales este año a 80 toneladas. Los fondos cotizados, los ETFs del oro, también han estado reconstruyendo posiciones hacia los máximos alcanzados a principios de este año.
Con estas premisas, los expertos consideran que los inversores parecen estar mirando más allá de la próxima publicación de datos y las ganancias que podrían perder por mantener oro en lugar de activos generadores de rentas. Por lo tanto, «la atención se ha desplazado hacia el papel a medio y largo plazo del oro como posible forma de hacer que las carteras sean más resilientes frente a una combinación de riesgos macroeconómicos, de políticas y geopolíticos».
Ideas de puesta en marcha
1.- Flexibilidad en el crédito en euros
El mercado de crédito en euros sigue siendo resiliente, respaldado por unos fundamentales sólidos y unos beneficios trimestrales robustos, a pesar de las tensiones geopolíticas y los elevados precios de la energía. Aunque la prima de riesgo de los bonos corporativos sigue siendo baja, las tendencias actuales del mercado son favorables y ofrecen rendimientos absolutos elevados y rentas atractivas. El posicionamiento táctico en duración podría ser beneficioso, sobre todo teniendo en cuenta que el mercado ya ha descontado las expectativas de futuras subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo. Un enfoque ágil y flexible podría ayudar a los inversores a aprovechar oportunidades en todo el espectro del crédito investment grade en euros, incluidos los bonos high yield y la deuda subordinada. La asignación activa y la selectividad entre sectores y calificaciones crediticias siguen siendo la principal forma de impulsar los retornos potenciales.
2.- Protección frente a la inflación y las fluctuaciones de tipos
Las tensiones geopolíticas están sosteniendo altos niveles de incertidumbre en torno a la inflación, especialmente debido a la volatilidad de los precios de la energía, mientras que las condiciones financieras siguen siendo restrictivas. El giro marcadamente restrictivo (hawkish) de varios bancos centrales hace que los bonos ligados a la inflación a corto plazo parezcan atractivos, dados su potencial de crecimiento inmediato y los riesgos inflacionarios. Dado que el mercado ya descuenta múltiples subidas de los tipos de interés, tanto la indexación a la inflación —bonos cuyo principal está vinculado a la inflación— como el retorno que los inversores pueden llegar a obtener al mantener el bono ofrecen oportunidades atractivas hasta finales de año. Las estrategias de corta duración pueden contribuir a proteger contra el riesgo de una mayor inflación, ya que son menos sensibles a los tipos de interés en comparación con las estrategias que abarcan todos los plazos de vencimiento.
3.- Soluciones medioambientales que permiten el desarrollo de la IA
La revolución de la inteligencia artificial no consiste solo en invertir en semiconductores y tecnología. Detrás del rápido crecimiento de la IA se esconde una importante expansión de las infraestructuras básicas necesarias, sobre todo en lo que respecta al suministro eléctrico y al agua. El aumento de la demanda de centros de datos requiere más generación de electricidad, redes más fuertes e inteligentes, transformadores, almacenamiento de baterías, refrigeración eficiente desde el punto de vista energético e infraestructuras hídricas fiables. Satisfacer esta creciente demanda al tiempo que se apoya la transición hacia un sistema eléctrico con menos emisiones de carbono requerirá una inversión significativa en soluciones medioambientales. Creemos que esto crea una oportunidad de inversión potencial amplia y plurianual en los proveedores que permiten que la IA siga expandiéndose.
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