El futuro de la industria del asset y el weath management también tuvo cabida en la II edición del Funds Society Leaders Summit, en colaboración con CFA Society Spain. En concreto, el panel titulado “Innovación en gestión de carteras: una visión desde las plataformas digitales” contó con los puntos de vista de tres grandes plataformas digitales que operan en España acerca de cómo ven el negocio, sus riesgos y las tendencias que están cambiando la industria.
La charla estuvo moderada por Pablo Bernal, CFA, Country Head España y Portugal de Vanguard, que puso contexto a la mesa redonda: recordó que los activos bajo gestión de la gestión discrecional se han más que duplicado desde 2019, pero admitió que “todavía queda mucho por hacer”. En este contexto de fuerte crecimiento de la gestión discrecional, “las plataformas digitales como Indexa, MyInvestor o Finizens continuarán con este crecimiento”.
En este punto, Ignasi Viladesau, CFA, Chief Investment Officer de MyInvestor, describió los cambios observados en los perfiles de los clientes a lo largo de los últimos años. “La gente está mucho más informada”, apunta y añade que los clientes que se acercan a la inversión ya saben que “los efectos de la inflación en el poder adquisitivo; que hay que invertir, que hay productos buenos y no tan buenos; que hay productos caros y otros, con una relación calidad/precio buena”. Incluso, ya ha encontrado casos en los que un cliente usa la inteligencia artificial para extraer las principales ideas de un documento legal. “La gente llega más preparada”, sentencia Viladesau.
Sobre si hay cambios estructurales, Giorgio Semenzato, CEO and co-founder de Finizens, sí observa que ve que hay más conciencia sobre el largo plazo y la idoneidad de determinados productos para ese horizonte, así como la llegada del cliente de banca privada, “que se va a acercar más a nosotros, porque nosotros escalamos hacia arriba”. Asimismo, si bien antes el cliente inicial tenía un perfil retail, “ahora empiezan a entrar desde las capas más bajas de la banca privada en negocios de este estilo”.
Por su parte, Unai Ansejo, co-consejero delegado y cofundador de Indexa Capital, puso cifras al negocio de gestión discrecional de carteras: “La verdad es que hay un cambio”, apuntó, para detallar que la gestión discrecional de carteras, junio contra julio, ha crecido más de un 20%, pero el movimiento “se ha dado por vocación y por obligación”. Viladesau añadió que la bajada de los mínimos a invertir también ha contribuido a este crecimiento.
Las fortalezas de la indexación
La charla también trató las bondades de la indexación. Sobre este punto, Semenzato cree que desde el punto de vista del inversor retail, la indexación ofrece “una grandísima ventaja como la facilidad para entender dónde estás invertido, lo que se puede esperar a largo plazo, y sobre todo, los puntos principales de fricción” cuando el contexto de inversión no es favorable. Asenjo, asimismo, admite que el mundo ha cambiado respecto a la indexación, ya que hace poco más de 10 años era prácticamente imposible contratar un fondo indexado en España. “Te decían que tenía mucho riesgo, o que directamente eso no se ofrecía”, recuerda el directivo. Las plataformas digitales, por lo tanto, “hemos facilitado el acceso a esta forma de inversión”. Señala que la gente ahora invierte en fondos indexados “porque el dinero va a apuntar después de comisiones”, lo que facilita un incremento de la inversión y, a su vez, la puesta en marcha del boca a boca entre conocidos. Y recomiendo que una buena parte de la cartera estuviera invertida en fondos indexados.
Viladesau abogó por la sencillez a la hora de comercializar productos desde una plataforma. “Cuando tú distribuyes de manera online no puedes contar muchas cosas muy complicadas”, argumenta, ya que “no hay un tiempo ni ganas de escuchar cosas complejas”. Por su experiencia, “cuanto más sencilla es la propuesta que se ofrece, mejor se distribuye y mayor es la capacidad de los clientes para contárselo a otros clientes”. El directivo desveló que venden fondos indexados, que parece un negocio que no genera valor, pero ese valor está en dar acceso a través de la plataforma o en la gestión de los impuestos, la información, etcétera.
Semenzato, por su parte, puso el foco en el desarrollo de la tecnología como factor clave del despegue de la inversión indexada. Sobre las diferencias entre el cliente que gestiona sus inversiones por sí mismo y el que contrata un servicio de gestión discrecional, Viladesau apunta que el inversor que se mueve por sí mismo es porque “es lo más sencillo”. Sin olvidar que “hay agujeros en la oferta de productos”, en tanto que no existen productos indexados de mercados privados o del mercado monetario por ejemplo, pero que, en definitiva, “hay que ofrecerlos”. En resumen, observa un porcentaje elevado de inversores que cuenta con carteras y que la complementa con otro tipo de productos.
Asenjo, sin embargo, es tajante: “A los inversores les irá mejor delegando la gestión de la cartera” y se apoya en cifras que refrendan su opinión, pues “cuando se analizan los datos comparados con la rentabilidad de los fondos, sistemáticamente sale que la inversión de los inversores en fondos es peor que la rentabilidad de los fondos. Eso significa que la gente compra un fondo, espera que caiga para venderlo y espera que suba para comprarlo. De media, es un 1,5% de la rentabilidad que se deja a los inversores decidiendo cuándo compran y cuándo venden. Esa fue la principal razón por la que decidimos cuál es el mejor servicio para la mayoría de los clientes”, apunta.
Una visión similar es la de Semenzato. Coincide con Asenjo en que es más rentable para el cliente el formato de gestión de carteras. Además, apunta que con ella, se evitan sesgos a la hora de invertir. De esta forma, opina que cada inversor “debería tener un porcentaje de inversión indexada del 50% y, al contrario, que no debería poseer un 50% de inversión activa por todas las características que hay”.
También es partidario de que las entidades que operan en este negocio “tengan unos valores para un cliente, de tal manera, que se encargue todos los días de mejorar el producto desde el punto de vista de características técnicas de inversión como de la propia operativa”. Una tercera vertiente importante para Semenzato es poner el foco “donde quieres asignar tus energías y tus objetivos en el día a día de la estrategia” que, en el caso de Finizens, es la redistribución. Al ser digitales, los clientes “tienen comunicación entre ellos y te hacen la distribución sin ningún intercambio personal ni ningún conflicto de interés porque lo hacen de corazón”. Sobre los riesgos, los tres ponentes coincidieron en señalar la ciber seguridad como el principal de ellos. “Lo peor que le puede pasar a Indexa o cualquier otra entidad es que mañana salgan los datos de los clientes publicados y sabemos que es un problema mayor y un riesgo más tangible”, sentenció Asenjo.



