Los inversores afrontan la segunda mitad de 2026 ante un amplio abanico de riesgos potenciales, desde el actual conflicto entre EE.UU. e Irán, hasta la volatilidad de los mercados energéticos y la inflación persistente. Sin embargo, a pesar de ello, nueve de cada diez estrategas de Natixis se muestran optimistas en cuanto a que la inteligencia artificial será el principal motor que impulse el comportamiento del mercado en el segundo semestre de 2026.
De los 33 estrategas de mercado, gestores de carteras, analistas de investigación y economistas de todo el grupo afiliado a Natixis Investment Managers, el 88% espera que el sector de la IA se acelere, y sólo el 12% cree que la burbuja estallará en la segunda mitad del año. No obstante, a pesar del optimismo, los estrategas de Natixis siguen mostrándose cautelosos respecto a la IA dada la naturaleza disruptiva de la tecnología, ya que el 79% cree que la volatilidad generada por los temores en torno a la IA ha llegado para quedarse y podría extenderse a múltiples sectores. El riesgo de concentración también es motivo de preocupación, dado que el 85% lo califica como un riesgo medio o alto en la segunda mitad del año, debido a que tan solo seis o siete empresas de IA están generando un nivel desproporcionado de rentabilidad en el mercado.
Inflación y riesgo geopolítico
Según lo que revela la encuesta, la inflación se mantiene persistente de cara al segundo semestre, impulsada por el repunte de los costes energéticos relacionado con el conflicto entre EE. UU. e Irán. En términos generales, el 97% de los estrategas sitúa la inflación entre los principales riesgos en la segunda mitad de este año, un salto notable frente al 79% registrado en la misma pregunta de la encuesta del año pasado.
El conflicto entre EE.UU. e Irán fue un catalizador clave detrás del repunte de la inflación en la primera mitad del año, ya que el cierre del Estrecho de Ormuz duplicó los precios del petróleo. Si bien un memorando de entendimiento conjunto entre EE.UU. e Irán ayudó a aliviar los costes energéticos, este respiro podría ser temporal. Los estrategas de Natixis no ven la guerra de Irán como un incidente aislado. En la segunda mitad del año, el 70% afirma que una escalada o reescalada de la guerra podría representar un riesgo fundamental, el 64% cree que podría surgir un nuevo conflicto geopolítico y dos tercios 67% afirman que es la confirmación de un reajuste del orden mundial.
«Casi ocho de cada diez estrategas advierten de una renovada crisis energética en el segundo semestre del año, dada la amenaza potencial de un nuevo cierre de las rutas marítimas. Mirando más a largo plazo, las consecuencias podrían no ser del todo negativas. Más de dos tercios creen que la guerra servirá, en última instancia, como catalizador para aumentar la inversión en energías renovables y no esperan que los precios de la energía vuelvan a los niveles extremos vistos a principios de año. El 82% cree que los precios del petróleo ya han tocado techo; ninguno espera que los precios regresen a los mínimos observados a principios de año», han subrayado desde Natixis.
Los temores de recesión se mitigan
Los estrategas de Natixis están menos preocupados por el riesgo de recesión este año puesto que solo un 3% lo califica de alto y un 27% señala que será un riesgo medio, frente al total del 62% que calificó la recesión como un riesgo medio o alto en la encuesta del año pasado. Este año, a los estrategas les preocupan más las fuerzas que están reconfigurando el panorama económico. En materia de política monetaria, casi seis de cada diez creen que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés en el segundo semestre, mientras que más de la mitad cree que son más probables las subidas de tipos por parte del Banco de Inglaterra, y aproximadamente tres cuartas partes afirman lo mismo tanto para el BCE como para el Banco de Japón. Menos de la mitad de los estrategas de Natixis cree que un error de los bancos centrales represente un riesgo significativo en el segundo semestre.
En materia comercial, el 70% de los estrategas afirma que los aranceles son ahora una característica a largo plazo de los supuestos comerciales, y casi nueve de cada diez ven surgir oportunidades a raíz de la desglobalización a medida que las cadenas de suministro se vuelven cada vez más regionales. Casi ocho de cada diez creen que la guerra en Irán intensificará la competencia entre EE. UU. y China, si bien el 85% cree que la economía china seguirá siendo resiliente.
En opinión de Jack Janasiewicz, gestor de Carteras de Natixis Investment Managers Solutions, el primer semestre de 2026 ha presentado un entorno complejo para los inversores, que han tenido que sortear las presiones simultáneas de la disrupción geopolítica, la inflación persistente y un shock energético. «Si bien los temores de recesión se han mitigado, la inflación sigue siendo un riesgo persistente junto con las continuas tensiones geopolíticas. Sin embargo, a pesar de estos vientos en contra, nuestros estrategas ven claras oportunidades y se mantienen optimistas de cara a la segunda mitad del año, apuntando específicamente a la IA, la renta variable estadounidense y una rentabilidad superior esperada de las empresas de gran capitalización frente a las de pequeña capitalización. En última instancia, los inversores deben mirar más allá del ruido a corto plazo y posicionarse para capturar estas oportunidades», comenta.
El auge del sector de defensa
El sector de defensa se ha beneficiado de las recientes incertidumbres geopolíticas; como resultado, siete de cada diez estrategas creen que el sector está posicionado para aprovechar los vientos de cola sostenidos derivados del conflicto entre EE. UU. e Irán. En general, el 52% cree que los valores de defensa se beneficiarán del aumento del gasto a nivel mundial, lo que supone solo un ligero descenso respecto a la misma pregunta del año pasado, en la que el 59% compartía esta misma visión sobre el sector.
En Europa, el sector de defensa 24% se sitúa como el segundo sector preferido. Aunque esto representa una caída en el sentimiento de los inversores en comparación con la encuesta de estrategas de Natixis de 2025, está claro que sigue habiendo oportunidades dadas las continuas preocupaciones en materia de seguridad, según la encuesta. También se observa un cambio en la forma en que los inversores definen la sostenibilidad, ya que casi seis de cada diez 58% creen que la defensa debería considerarse una inversión sostenible, y el 88% de los estrategas cree que el debate sobre la inversión sostenible seguirá dividiendo opiniones, con más de tres cuartas partes afirmando que la seguridad energética determinará el ritmo de la transición energética.
Nuevos valores refugio en medio de la incertidumbre
En renta fija, los inversores se están replanteando la seguridad, y casi la mitad 48% de los estrategas creen que los bonos del Tesoro ya no son el valor refugio que solían ser, mientras que el 55% afirma que el crédito con grado de inversión podría estar mejor posicionado para desempeñar ese papel.
En activos alternativos, dos tercios de los estrategas creen que una cartera diversificada con activos alternativos en una proporción 60:20:20 obtendrá una rentabilidad superior a la asignación tradicional 60:40 en el segundo semestre del año. Las infraestructuras destacan como las claras favoritas en Europa, y tres de cada diez estrategas esperan que ofrezcan las mayores rentabilidades. En una región marcada por un menor crecimiento y una continua incertidumbre económica, los inversores parecen sentirse atraídos por los flujos de caja estables y la menor correlación que pueden aportar las infraestructuras. La energía y las materias primas le siguen muy de lejos con un 15%, mientras que el crédito privado y las estrategias de rentabilidad absoluta atraen el interés de los inversores que buscan fuentes adicionales de ingresos y diversificación.
Ante la incertidumbre geopolítica, los temores inflacionistas y la volatilidad del mercado, los inversores podrían verse impulsados a recurrir a la liquidez al percibirla como una alternativa más segura que los mercados de renta variable y renta fija. Sin embargo, los estrategas de Natixis advierten de que la liquidez deja a los inversores expuestos al riesgo de inflación, y podría no ofrecer rentabilidades suficientes para alcanzar sus objetivos a largo plazo, lo que significa que podrían dejar pasar rentabilidades más atractivas en otras áreas del mercado.
La preocupación en torno al crédito privado se ha exagerado
A pesar de las recientes presiones en los mercados de crédito, más de la mitad de los estrategas de Natixis afirma que las preocupaciones en torno a esta clase de activo se han exagerado, mientras que siete de cada diez creen que los problemas son aislados en lugar de sistémicos. Además, el 45% piensa que los mercados se han vuelto excesivamente negativos con respecto al crédito privado.
Los estrategas de Natixis se muestran especialmente optimistas sobre el crédito privado en Europa. Más de la mitad afirma que la oportunidad que ofrece el crédito privado parece mejor allí que en EE. UU. y que las recientes preocupaciones sobre la liquidez tendrán poco impacto en la demanda a largo plazo de esta clase de activo.
Oportunidades en el segundo semestre
A pesar de los shocks políticos y macroeconómicos, los mercados demostraron su resiliencia en el primer semestre de 2026, y el S&P, el Euro Stoxx y el FTSE generaron rentabilidades moderadas de un solo dígito. Si bien la primera mitad del año está marcada por la disrupción geopolítica y el cambio económico, los estrategas de Natixis se mantienen fieles a las temáticas que han impulsado los mercados durante los dos últimos años: dos tercios esperan que la renta variable estadounidense obtenga una rentabilidad superior, más de tres cuartas partes creen que las empresas de gran capitalización superarán a las de pequeña capitalización, y el 82% prefiere el estilo de inversión de crecimiento frente al de valor.
De cara al futuro, el 42% de los estrategas espera que los mercados estadounidenses ofrezcan las mejores rentabilidades en el segundo semestre de 2026, impulsados por la IA y los valores de crecimiento de gran capitalización, lo que supone un aumento frente al 29% que compartía esta misma opinión el año pasado. Por el contrario, el sentimiento en Europa se ha enfriado ligeramente este año, ya que solo el 15% cree que Europa registrará el mejor comportamiento en el segundo semestre de 2026, en comparación con el 38% del año pasado.
Los estrategas se decantan por la tecnología como la principal fuente de rentabilidad del mercado. Tanto en EE. UU. como en Asia, casi dos tercios esperan que el sector de las Tecnologías de la Información sea el que registre el mejor comportamiento, quedando todos los demás sectores rezagados con un 10% o menos. Europa está más equilibrada: el sector financiero fue el más destacado, seguido de la defensa y la tecnología, lo que sugiere que los inversores recurren a la diversificación como vía para ayudar a sortear un entorno de tipos de interés más altos.
En contraste con otras regiones, los estrategas de Natixis identifican que los principales motores de rentabilidad en América Latina son los materiales básicos y la energía, lo que refleja la demanda mundial de materias primas y recursos naturales de la región, junto con un que busca el liderazgo en el sector industrial.
La IA como temática de inversión a largo plazo
La visión a largo plazo de los estrategas de Natixis sobre la IA está cambiando, a medida que la tecnología se adopta de forma más generalizada y se integra más profundamente en las empresas. En general, el 97% cree que la IA proporcionará beneficios de segundo y tercer orden a medida que la narrativa de la IA se expanda más allá de las empresas que desarrollan el código, fabrican los microchips y construyen la infraestructura necesaria para respaldarla. Casi nueve de cada diez 88% creen que los aumentos de productividad derivados de la IA se traducirán en mayores beneficios corporativos.
Los estrategas ven cada vez más la IA como una inversión a más largo plazo, y solo el 45% espera ver un retorno de la inversión respecto al gasto de capital (Capex) en IA durante el próximo año. Sin embargo, existen algunos beneficios más inmediatos, ya que más de la mitad de los estrategas de Natixis afirma que es probable que las salidas a bolsa en el sector de la IA aumenten la liquidez en el capital privado (private equity).


