La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés) ha publicado su informe final sobre la simplificación de las obligaciones de comunicación de operaciones previstas en los reglamentos MiFIR, EMIR y SFTR, en el que plantea avanzar hacia un modelo único de reporte para las operaciones con instrumentos financieros.
Aunque el documento no incluye todavía propuestas legislativas definitivas, sí establece las líneas maestras de una reforma que supondría sustituir los actuales sistemas sectoriales de notificación por una única plantilla de información capaz de atender simultáneamente las distintas finalidades supervisoras. La propuesta revisa el planteamiento inicial de ESMA tras analizar las respuestas recibidas durante el proceso de consulta pública y opta finalmente por la alternativa más ambiciosa: un sistema basado en el principio de «report once», mediante el cual la información de cada operación solo tendría que comunicarse una vez.
Un modelo único de comunicación para todas las operaciones
Según explica ESMA, el nuevo sistema permitiría eliminar duplicidades en la información remitida por las contrapartes, reducir inconsistencias y utilizar una estructura de datos común adaptable a los distintos instrumentos financieros.
La autoridad europea también propone unificar los canales de comunicación y los mecanismos de validación, de forma que la información remitida pueda convertirse en una única fuente de datos para las autoridades supervisoras. La implantación del nuevo modelo exigirá importantes desarrollos tecnológicos por parte de las entidades, un despliegue gradual de las nuevas obligaciones y el establecimiento de mecanismos sólidos de gobernanza y acceso a la información. El calendario planteado por ESMA sitúa la entrada en funcionamiento del sistema durante el segundo semestre de 2031.
Ocho medidas para reducir la carga operativa durante la transición
Mientras se desarrolla el modelo único de reporte, ESMA plantea un conjunto de ocho medidas de simplificación destinadas a reducir las cargas operativas de las entidades y facilitar la transición hacia el nuevo sistema.
En concreto, propone:
- Limitar los informes bilaterales previstos en EMIR y SFTR, promoviendo que una única contraparte reporte la operación en nombre de ambas partes.
- Reducir de cinco a tres años el periodo durante el cual las autoridades podrán exigir correcciones sobre reportes ya presentados (back-reporting).
- Simplificar los requisitos aplicables a las operaciones intragrupo, con el objetivo de reducir las obligaciones administrativas.
- Excluir del transaction reporting aquellas operaciones que no aporten un valor significativo para la supervisión del abuso de mercado.
- Despriorizar la supervisión de determinados campos opcionales tanto del transaction reporting como del sistema FIRDS.
- Revisar los mecanismos de conciliación de EMIR para identificar aquellos campos en los que las discrepancias no tengan relevancia supervisora.
- Simplificar el régimen de notificación de errores y omisiones previsto en EMIR.
- Excluir del ámbito de SFTR determinadas operaciones de financiación de valores, reduciendo así las obligaciones de reporte en esos supuestos.
ESMA remitirá ahora las recomendaciones recogidas en el informe a las instituciones de la Unión Europea para que evalúen su posible incorporación al marco regulatorio. Si la propuesta prospera, el nuevo modelo de «report once» marcaría una transformación estructural del sistema europeo de comunicación de operaciones, sustituyendo los actuales esquemas sectoriales por un sistema integrado de reporte a partir del segundo semestre de 2031



