Con una variedad de factores como viento a favor, el mercado de oficinas de México se ha estado consolidando como uno de los mercados corporativos más atractivos de América Latina para proyectos de oficinas premium y real estate de alta especificación (la categoría Triple A). Esa es una de las conclusiones del estudio Global Office Fit-out Cost Guide 2026, publicado por la consultora especializada Turner & Townsend, según destacaron en un comunicado.
En el reporte, la firma recalcó que la capital mexicana atraviesa un período de transformación del mercado de oficinas impulsado por el nearshoring, la llegada de corporaciones internacionales y la creciente demanda de espacios de trabajo de alta calidad, resilientes y alineados con estrategias ASG (relacionadas con criterios ambientales, sociales y de gobernanza) y modelos híbridos de operación.
En este contexto, las organizaciones están evolucionando su estrategia inmobiliaria para equilibrar la optimización de espacios con la experiencia del usuario, respondiendo a las necesidades actuales y futuras de los colaboradores, al tiempo que maximizan el desempeño de los activos y extienden su vida útil.
La Ciudad de México se ubicó en la posición número 40 del ranking global –que analiza 58 ciudades en el mundo–, con costos promedio de 2.237 dólares por metro cuadrado, manteniéndose como una alternativa altamente competitiva, según Turner & Townsend.
En comparación, el mercado más caro en costos de construcción interior de oficinas de alta especificación es Nueva York, registrando 5.885 dólares por metro cuadrado.
Para Teresita Cordero, Occupier & Portfolio Director de la consultora en México, la capital del país latinoamericano “no sólo se está consolidando como un receptor estratégico de inversión corporativa por su ubicación geográfica, sino también como un referente regional en el diseño de espacios de trabajo resilientes, flexibles y preparados para el futuro”.
En este contexto, el crecimiento del mercado ha estado impulsado por un ciclo activo de renovaciones, expansiones y relocalizaciones, según la profesional. Esto, agregó, “refleja tanto la confianza corporativa como la evolución de las necesidades operativas. A medida que los proyectos se vuelven más complejos y estratégicos, la gestión de proyectos desempeña un papel clave para garantizar una ejecución eficiente y una toma de decisiones estructurada en un entorno de costos cada vez más desafiante».
Eso sí, el informe advierte que el mercado mexicano comienza a registrar una presión sostenida sobre los costos, derivada del aumento en la demanda de oficinas AAA, especificaciones técnicas más sofisticadas y mayores requerimientos tecnológicos y de sostenibilidad.
Respecto a la competitividad de la ciudad frente a hubs corporativos como Chicago o Los Ángeles, la consultora aseguró que se está fortaleciendo la atractividad del país como destino estratégico para operaciones regionales y sedes corporativas vinculadas al nearshoring.
Asimismo, el reporte subrayó cómo la inteligencia artificial está redefiniendo las necesidades de infraestructura en los espacios corporativos. En México, esta tendencia comienza a emerger en el mercado, con señales iniciales de creciente interés, y se espera que cobre mayor impulso en los próximos años.



Por Antonio Sandoval