La evolución de los family offices hacia modelos de gestión cada vez más profesionalizados está transformando la manera en que estas estructuras toman decisiones sobre inversiones, gobernanza y planificación patrimonial. Así lo revela un nuevo estudio global elaborado por Ocorian, proveedor internacional especializado en servicios para gestores y propietarios de activos, incluyendo clientes privados, administración de fondos, mercados de capitales y soluciones corporativas y regulatorias.
La investigación, realizada entre miembros de familias empresarias y altos ejecutivos de oficinas familiares responsables de un patrimonio conjunto de 119.370 millones de dólares, muestra un cambio significativo en los modelos de liderazgo interno. Actualmente, casi la mitad (47%) asegura que es un comité de inversión quien tiene la última palabra en las decisiones relacionadas con grandes inversiones o estructuras patrimoniales, frente a solo un 6% que sigue dejando esta responsabilidad en manos del fundador de la familia. Además, el 39% señala que la toma de decisiones recae en miembros de la siguiente generación, mientras que un 6%delega esta función en asesores externos y un 3% en consejos familiares o juntas directivas.
El informe refleja también un consenso unánime: todas las oficinas familiares encuestadas consideran que su estructura se ha vuelto más profesional durante el último año y han implementado cambios significativos para lograrlo.
Entre las principales medidas adoptadas destaca el desarrollo de una cartera de inversión más diversificada y gestionada profesionalmente (54%), así como una mayor incorporación de asesores especializados externos (51%). Asimismo, un 46% afirma haber reforzado su infraestructura de cumplimiento normativo, fiscal y legal, mientras que el mismo porcentaje ha avanzado en la elaboración de planes de sucesión más sólidos.
Otras iniciativas orientadas a fortalecer estas estructuras incluyen la creación de programas filantrópicos más cohesionados (42%) y el refuerzo de los equipos directivos encargados de gestionar el family office (41%).
En materia de gobernanza, el estudio muestra una clara consolidación de mecanismos formales. El 65% de las oficinas familiares cuenta ya con un comité de inversión con miembros independientes, mientras que el 60% dispone de un consejo asesor para la siguiente generación. Más de la mitad (56%) ha establecido un comité formal de riesgos y un 54%cuenta con fideicomisarios externos independientes o un consejo de administración. Además, un 35% ha constituido un consejo familiar y un 18% dispone de una constitución o carta familiar formal.
Pese a estos avances, el sector continúa enfrentando desafíos importantes, especialmente en relación con el creciente entorno regulatorio internacional. Solo un 8% de los encuestados considera estar muy bien asesorado y plenamente preparado para afrontar las exigencias regulatorias actuales. La mayoría (74%) cree encontrarse en una posición razonablemente sólida, mientras que un 18% califica su capacidad de respuesta como media.
Dion Yee, director comercial de Ocorian, señala que “las operaciones y la gestión de los family offices están viviendo un proceso de profesionalización cada vez más acelerado, y muchas organizaciones ya han introducido cambios sustanciales en sus estructuras de gobernanza y en la forma en que toman decisiones de inversión”.
“Muchas están mirando hacia el futuro y preparando la sucesión, y los comités de inversión están sustituyendo progresivamente a los fundadores en la toma de decisiones, en lugar de trasladar automáticamente esa responsabilidad a la siguiente generación. Sin embargo, aún queda trabajo por hacer, especialmente ante unas exigencias regulatorias globales que no dejan de evolucionar y ganar complejidad”, añade.
La división especializada de Ocorian para family offices ofrece un enfoque integral para acompañar a las familias en los desafíos y oportunidades asociados a la gestión patrimonial. Su modelo se basa en relaciones personales a largo plazo y en una comprensión profunda de las prioridades de sus clientes.
Entre sus principales servicios destacan la constitución y administración de family offices, apoyo en recursos humanos, gestión de activos de lujo y estilo de vida, asesoramiento en gobernanza familiar, servicios de residencia y reubicación, así como soporte especializado en inmigración, visados, nóminas, gestión de tripulaciones marítimas y aeronáuticas, e informes financieros.



