Las compañías ligadas a la inteligencia artificial acaparan la atención de los inversores en los últimos tiempos. Sin embargo, los ETFs ligados al pago de dividendos vienen a recordar que hay vida más allá de los protagonistas de la nueva revolución tecnológica y que la inclusión de vehículos vinculados a rentas son una buena protección para las carteras.
Los datos así lo refrendan, ya que los flujos de inversión hacia los ETFs cotizados en Estados Unidos ascendieron en abril a 6.300 millones de dólares, lo que implica unas suscripciones netas en lo que va de año de 36.900 millones de dólares. Esta cifra es levemente superior a los 35.000 millones de dólares del mismo periodo del año pasado, según reflejan las cifras de flujos de inversión publicadas por First Trust.
En S&P Global recuerdan que los dividendos desempeñan un papel importante en la generación de la rentabilidad total de la renta variable. Desde 1926, han aportado aproximadamente el 31% de la rentabilidad total del S&P 500, mientras que la revalorización del capital ha representado el 69% restante. Por lo tanto, “los ingresos por dividendos sostenibles y el potencial de revalorización del capital son factores importantes para las expectativas de rentabilidad total”, según la firma.
Las empresas utilizan los dividendos estables y crecientes como señal de confianza en las perspectivas de su negocio, mientras que los participantes en el mercado consideran esos historiales como un indicio de madurez corporativa y solidez del balance, apuntan en S&P Global.
Los ETFs que invierten en acciones que reparten dividendos pueden ser “soluciones sencillas y completas” para quienes buscan ingresos, según detallan en Morningstar. La firma enumera varias razones. La primera, que los ETF de dividendos mantienen una cartera de acciones que reparten dividendos y, por lo tanto, “ofrecen una diversificación inmediata”.
A esto se suma que los ETFs de dividendos “suelen tener un bajo coste”, además de que son fáciles de comprar y vender. “Muchos de los mejores fondos cotizados de dividendos están gestionados por gestoras de activos populares que cuentan con plataformas de corretaje”, señalan en la firma. Por último, los inversores que deseen exponerse a acciones que reparten dividendos a través de un ETF “tienen una amplia variedad de buenos fondos cotizados entre los que elegir”.
Aunque los ETFs de dividendos se centran en los ingresos, cada uno de ellos aplica estrategias muy diferentes y, por ello, su comportamiento puede variar considerablemente de uno a otro. Por este motivo, en Morningstar creen que los inversores que busquen ingresos pasivos con ETFs de dividendos “deben informarse bien para comprender exactamente en qué invierte antes de comprarlo”.
En VanEck apuntan como uno de los motivos de la popularidad de algunos de sus ETFs de dividendos el cambio en el entorno de los tipos de interés durante esta década y el rendimiento típicamente resiliente de los títulos de altos dividendos. La firma explica que en la era de bajos tipos de interés de la década de 2010, los inversores valoraban el “crecimiento a cualquier precio». Pero los tipos de interés actuales valoran de manera atractiva la remuneración que ofrecen los altos dividendos. Por lo tanto, apuntan que las estrategias de dividendos no solo pueden funcionar bien en mercados bursátiles alcistas, sino también en periodos de volatilidad, aunque cada ciclo de mercado es diferente.



