Foto cedidaLos co-fundadores de Xendia: Mauricio Armando (izq) y Santiago Maggi (der)
Con el objetivo de reflejar el proceso de transición que están viviendo, evolucionando a un rol más consultivo y de partnership, la wealthtech BCP Global anunció un proceso de rebranding. Esta iniciativa, indicaron en un comunicado, incluye un cambio de marca y de nombre, a Xendia.
La firma provee soluciones de inversión internacional para instituciones financieras y está viviendo una transformación en su rol. Tras años de crecimiento, consolidación y expansión regional, dejó de operar únicamente como proveedor de tecnología para asumir un rol más amplio, de partner estratégico que ayuda a instituciones financieras a diseñar, lanzar y escalar soluciones financieras globales.
El cambio de marca, aseguraron, no responde a un cambio estético, sino a la formalización de un nuevo posicionamiento. Fundada como un proveedor de tecnología, la compañía ahora se dedica a acompañar a bancos, broker-dealers, fintechs y otras instituciones en la construcción de experiencias de inversión global, a través de una infraestructura multiproducto y multicustodio.
Xendia recalcó que la evolución de marca no implica cambios en su estructura operativa, equipos ni compromisos con clientes y socios, construyendo sobre el negocio desarrollado por BCP Global.
“Nuestros clientes ya no nos veían solo como una plataforma. Nos veían como un partner tecnológico que los acompaña en decisiones complejas, en entornos regulatorios exigentes y con objetivos de crecimiento de largo plazo. Xendia es la forma correcta de nombrar y proyectar ese rol”, dijo Mauricio Armando, CEO y co-fundador de la compañía, en la nota.
“Xendia no reemplaza a BCP Global; lo eleva. Es una marca diseñada para el presente y el futuro de la industria, pero anclada en todo lo que nos permitió llegar hasta aquí”, agregó Santiago Maggi, presidente y co-fundador.
Foto cedidaJosé Antonio Kast en el seminario Latam Focus 2026 de BTG Pactual
Consolidado como uno de los eventos más importantes del calendario de la industria financiera chilena, BTG Pactual celebró su tradicional seminario Latam Focus en Chile. Y esta edición –la decimotercera– tuvo una particularidad: se convirtió en la vitrina en la que el nuevo presidente del país andino, José Antonio Kast, presentó su flamante proyecto de reactivación económica a la crème de la crème de los capitales locales.
Ante una atenta audiencia de unas mil personas, en el salón de conferencias del Hotel W de Santiago –acompañados por un número similar de personas conectadas a la señal de streaming del evento–, y a horas de firmar el proyecto de ley junto al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, el mandatario delineó la iniciativa que busca poner fin a una década de estancamiento.
Junto con críticas al manejo económico del gobierno anterior, Kast recalcó que el panorama actual está “lleno de ruido” e hizo un llamado a la industria financiera a “distinguir entre las señales y el ruido”. Además, solicitó a la audiencia de profesionales financieros e inversionistas que repatriaran los capitales que salieron de Chile, producto de que “no había certezas” en los últimos años. “Vuelvan a invertir en Chile”, pidió.
Desde la campaña presidencial del año pasado que Kast ha estado subrayando la reactivación económica como el factor crucial de su programa. “Recibimos un Chile que, en los últimos 12 años, ha estado creciendo al 2%”, dijo en su discurso, con un aumento en el desempleo, la deuda pública y la violencia.
La agenda económica de La Moneda
La iniciativa –titulada Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social– contiene una serie de medidas, incluyendo cambios en las reglas de herencias y donaciones, una reducción de la carga tributaria, una exención temporal del IVA a la vivienda, medidas de apoyo a pymes y la reducción de plazos de aprobaciones ambientales para proyectos de inversión.
La medida estrella, dada la audiencia, es la reducción del impuesto corporativo, de 27% a 23%, junto con la creación de una garantía de invariabilidad tributaria, para promover la inversión en el país. “Tenemos que generar más certeza, menos incertidumbre, y eso va a traer crecimiento”, comentó.
Otro eje crucial del proyecto económico de la nueva administración es la “reconstrucción fiscal”. El objetivo, indicó Kast, es sanear las finanzas públicas para apoyar beneficios sociales. “Lo que estamos buscando no es un ajuste ideológico; es un ajuste real”, dijo.
El seminario de BTG también contó con una presentación de Francisco Pérez-Mackenna, ministro de Relaciones Exteriores –y ex ejecutivo clave del Grupo Luksic–, quien aseguró que su cartera estará priorizando la seguridad, el crecimiento y la construcción de confianzas en la política exterior de Chile.
En ese sentido, el secretario de Estado hizo hincapié en la importancia del capital humano. “Para impulsar el crecimiento, tenemos que atraer, formar y retener talentos”, señaló, calificando esta variable como “determinante de la productividad”.
El momento de América Latina
La porción internacional, como es tradición en el seminario, estuvo a cargo de André Esteves, Chairman de BTG Pactual. En conversación con Michael Stott, editor del Financial Times, el empresario brasileño describió un contexto relativamente favorable para América Latina, en medio de las turbulencias.
En el contexto actual, recalcó, “lo más relevante que está pasando es un reposicionamiento de los portafolios globales, fuera de Estados Unidos”. Más que los capitales desinvirtiendo en la mayor economía del mundo, lo que están observando es una mayor diversificación en los flujos nuevos.
Este contexto podría ser beneficioso para los mercados latinoamericanos, que cuenta con buenas condiciones para captar capitales. Esto, explicó, debido a que la región no tiene conflictos bélicos, tiene políticas amigables para los negocios, valorizaciones más bajas que Wall Street, commodities de todo tipo y energías de bajo costo.
“Es un buen momento para Latam”, dijo Esteves. Eso sí, más que aplicar modelos de negocios que no cuadran con la lógica latinoamericana, el profesional hizo un llamado a “exportar nuestras fortalezas” y “explorar en lo que somos buenos”.
Respecto a EE.UU., el presidente del directorio de BTG agregó que el clima global actual deja al gigante norteamericano rodeado de más incertidumbre geopolítica, con los niveles de confianza en duda y cuestionamientos sobre “qué tan lejos puede llegar la instrumentalización del dólar” en el plano internacional.
Con la tecnología abriendo el acceso a soluciones financieras de distintos tipos, abriendo nuevos mercados e impulsando la inclusión en América Latina, no sorprende que las proyecciones de la industria fintech se vean auspiciosas. Y lo inversionistas de venture capital están poniendo atención. Con la consolidación que ha tenido –con un rol protagónico de los pagos digitales y las transferencias– hasta la fecha y los nuevos vectores de crecimiento que se perfilan a futuro, el mercado está mirando de cerca la evolución del sector.
Si bien las dinámicas locales dentro de la región están marcadas por distintos factores idiosincráticos, a nivel agregado, las empresas de tecnología financiera han ido cubriendo brechas de acceso a productos financieros de distinto tipo. El resultado es una industria que alcanzó un tamaño de mercado de 15.230 millones de dólares el año pasado, según la consultora IMARC Group.
Según la firma, hay una variedad de factores impulsando el carro. Mientras que los desafíos de inclusión financiera crean una demanda de servicios digitales accesibles, los flujos de remesas requieren soluciones de transferencias que sean costo-efectivas. A esto se suma la proliferación de smartphones en América Latina y el apoyo regulatorio que las fintech han recibido en distintos países.
Considerando estas tendencias en curso y otros vectores de crecimiento, la estimación de la consultora es que la industria alcance los 54.010 millones de dólares en 2034. Entre este año y ese momento, la expectativa es que las fintech de la región crezcan a una tasa anual compuesta de 15%.
El rubro favorito del mundo venture
La tecnología financiera tiene un lugar especial en las carteras de los inversionistas de capital de riesgo, consolidándose como su sector preferido.
Un sondeo de las firmas especializadas Startuplinks y Cuantico VP, realizado a principios de este año y con la participación de 126 inversionistas latinoamericanos –incluyendo fondos de venture capital, CVCs, family offices y ángeles–, muestra que un 34,9% de los encuestados espera que su próxima inversión sea en una fintech.
Además, el rubro está atrayendo las rondas de capitalización más grande en el espacio de VC. Durante 2025, según cifras de las firmas, las compañías fintech representaron un 29% de las operaciones de financiamiento, pero captaron el 61% de los montos invertidos.
El ecosistema fintech, recalcan desde IMARC, “sigue atrayendo una inversión de capital de riesgo sustancial”, promoviendo la transformación tecnológica y las iniciativas de expansión de mercado. “La sofisticada infraestructura de pagos digitales de Brasil, la legislación a las fintech progresiva en México y la adopción de criptomonedas en Argentina dan cuenta de una variedad de sendas de innovación a lo largo de la región”, indican.
Pagos y open finance como epicentro
Si bien la industria latinoamericana de tecnología financiera ofrece una variedad de servicios –incluyendo gestión de inversiones, crowdfunding y factoring, entre otros–, un segmento se perfila como el corazón del auge de la industria: los pagos digitales y las finanzas abiertas.
Desde Fitch Ratings destacan que los pagos instantáneos y open finance se están convirtiendo en “pilares centrales” de la expansión fintech en América Latina. “Están acelerando la digitalización de pagos y facilitando el intercambio de datos a gran escala, especialmente en Brasil, que tiene el ecosistema más avanzado de la región”, señala la clasificadora de riesgo en su último reporte dedicado al rubro.
Las cifras de IMARC respaldan este diagnóstico. A 2025, los pagos y las transferencias de fondos se posicionan como el actor dominante en la esfera fintech, con una participación de mercado del 45%. Esto, aseguran, se ha visto apoyado por la demanda –incumplida por la banca tradicional– de capacidades transaccionales convenientes, accesibles y costo-efectivas.
Otro ingrediente importante es la mayor penetración de la tecnología en los hábitos financieros de las personas en la región. Datos del World Bank Group muestran que un 37% de los adultos en América Latina y el Caribe tenían una cuenta móvil en 2024 (último dato disponible). Esta cifra aumentó 15 puntos porcentuales respecto a 2021. Además, la región destaca en la proporción de compradores online que pagan de forma digital: un 27% de los adultos realiza compras en internet y un 87% utilizan medios de pagos digitales.
Los motores a futuro
Hacia delante, el desarrollo de las industrias fintech va a tomar forma según las características particulares de cada mercado de la región. Considerando que las regulaciones, dinámicas de mercados y niveles de penetración bancaria varían de país a país, el contexto será determinante para el futuro de la expansión del rubro.
“En algunos mercados, las fintech han vivido un crecimiento sólido. En otros, todavía tienen un rol limitado en aumentar la penetración del crédito, por barreras estructurales como un alto uso de efectivo y altos costos regulatorios”, indica Fitch. Estos costos, explican, “pueden limitar la diversificación de productos y la capacidad de escalar a una oferta más amplia”.
Sin embargo, eso no significa que no haya tendencias generales que están seduciendo a los latinoamericanos. Las “fintech evolucionadas” y la infraestructura financiera están dentro de los segmentos de startups que los inversionistas de VC están mirando más de cerca, según el sondeo de Startuplinks y Cuantico VP.
Específicamente, los capitales regionales están mirando con atención los neobancos B2C, la infraestructura de finanzas embebidas, la tokenización de activos reales y las fintech proveedoras de liquidez, según el estudio.
Desde IMARC, agregan las iniciativas de digitalización de pagos, las metodologías de calificación crediticia que usan datos alternativos no tradicionales y las soluciones basadas en la tecnología blockchainpara remesas como vectores de crecimiento claves hacia delante.
Duro y vehemente fue el augurio de desaparición de las Afores, y del fin de la competencia, que medios y comentaristas dieron en 2020, debido al drástico recorte de las comisiones cobradas a los afiliados al SAR. Nadie vertió flujos prospectivos o supuestos numéricos que dieran algo de sentido a la esperada catástrofe o sirvieran al menos para formar un argumento. En la estridencia, la única referencia, deficiente como sustento, fueron los porcentajes que se cargan en sistemas de pensiones de la región, obviando los bajos cargos que se aplican en EE. UU. y Europa.
Ahí se presentaba la estimación de las cifras de activos a diez años, considerando el aumento progresivo de la tasa de aportación, una rentabilidad constante y conservadora y, partir de eso, la estimación de los ingresos de las Afores, ya con la rebaja sustancial de comisiones.
Los cálculos avalaban que el crecimiento exponencial de los recursos sería mayor que el que venía dándose, impulsado además por la inclusión de nuevos trabajadores; que las administradoras estarían igualando, en aproximadamente tres y medio años, los ingresos que percibían en 2020; y que, en lo sucesivo, estarían ganando más.
Esos razonamientos y cifras fueron rechazados con dureza, aunque sin dar cuentas alternas para rebatirlos. Como si el alboroto mediático sustituyera o pudiera más que la sustancia.
Al paso del tiempo, sobraría ilustrar, por obvias, dos realidades rotundas:
Ninguna Afore ha desaparecido y no se ha acabado la competencia, tal como concluía en el análisis. A estas alturas, uno y otro fenómeno se descartan.
En algunos periodos, como en 2025, la generación de rendimientos, sustento primordial del crecimiento del ahorro, reforzó la tesis central: un régimen de inversión con peso considerable en activos de riesgo, como en Chile (arquetipo del sistema mexicano), propulsa el crecimiento exponencial de los activos, propiciando que las ganancias de las administradoras se incrementen a mayor ritmo.
Pronósticos vs hechos consumados
¿Cómo resultaron las tres suposiciones fundamentales para 2025 presentadas en aquellas notas en función de los hechos? Las estimaciones, y su comparación con la realidad, fueron hechas en pesos mexicanos. Al convertir a dólares, los números se alteran:
El pronóstico fue que los recursos del SAR rondarían los 426 mil millones de dólares, tomando el precio del dólar a $19,78. Según datos de Consar, los activos administrados por el sistema a diciembre pasado (dólar a $18,00), fueron de 461 mil millones. Si se aplica la tasa de cambio de aquel entonces, el resultado es de 420 mil millones, una diferencia de apenas 5 millones contra la estimación.
Los ingresos por comisión de las Afores alcanzarían los 1,99 mil millones. Según el regulador, las comisiones cobradas en el ejercicio sumaron 2,2 mil millones. Si mantenemos el dólar al precio de 2020, los ingresos al término de 2025 serían de 2,02 mil millones.
Y con las mismas providencias, el pronóstico de ingresos del conjunto de administradoras fue de 8,7 mil millones de dólares para el primer lustro, a partir del inicio de la fuerte reducción de comisiones. Según datos oficiales, los ingresos en el periodo sumaron 9,5 mil millones que, manteniendo el precio del dólar a $19,78,
resultarían de 8,6 mil millones.
Predicción y realidad se perciben mejor en pesos mexicanos, en la siguiente tabla. Las
estimaciones a otros periodos no fueron tan precisas, aunque sí similares.
Es claro que las administradoras, igual que el regulador, podían hacer los cálculos prospectivos, con más detalle y precisión. Presumo que los habrán hecho, pero en su caso, no fueron divulgados. Ni los medios ni comentaristas se interesaron por ello. Supongo que el trasfondo al no difundirlos (en caso de haberlos hecho) es que habrían llegado a las mismas conclusiones: no solo no iban a desaparecer, sino que a estas alturas estarían ganando tanto o más de lo que ganaban cuando el cargo anual rondaba el 1%.
La base de la competencia
El otro planteamiento en las notas apuntaba que el sentido de la competencia, como ha sido desde el inicio del sistema, seguiría siendo la rentabilidad. Aun con el esquema anterior, la diferencia de 0,23% a 0,19% que prevalecía de 2018 a 2020, entre la gestora más cara y la más barata, no era en la práctica un factor que los trabajadores sopesaran para elegir Afore. Ni siquiera una brecha más amplia. Lo expuse en diversas colaboraciones cada que se daba a conocer la nueva tabla, y opiné que no era adecuado que el regulador lo promoviese como elemento de decisión.
El ejercicio era simple e irrefutable: si el desempeño anual de la Afore cara es de 10% y el de la barata, de 9,00%, conviene estar registrado en la cara. No era suposición sino una realidad rotunda, pues la constante era que las gestoras que aplicaban mayor cargo superasen el rendimiento de las que eran las baratas. En 2025, la ventaja de unas sobre otras fue de hasta cinco puntos porcentuales. El beneficio de la rentabilidad de un solo año sería suficiente para NO traspasarse en tres o más a alguna que incluso ofreciera comisión “cero”, 0,00%. Véase: https://arturorueda.org/2026/01/19/gran-ano-para-afores-rendimientos-duplican-a-cetes/
Ya con el esquema actual de porcentajes iguales y, hasta hace poco, resultaba inadminisible que el regulador continuara presentando la comisión como decisiva para elegir Afore.
Como insufrible es ahora la nueva calamidad, que incluso los medios dan como hecho comsumado: un nuevo robo del ahorro de los trabajadores, por su destino a trenes y aeropuertos construidos por el gobierno con motivo de la Ley de Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar. Y aquí no importa que el gremio de las Afores haya aclarado las cosas. El despropósito sigue.
El conflicto en Oriente Medio domina por completo la narrativa macro esta semana. El Estrecho de Ormuz permanece cerrado, presionando los precios del petróleo —de nuevo por encima de los 100 dólares— y las expectativas de inflación globales. La incertidumbre respecto al cierre de este episodio bélico se mantiene alta.
El martes, Donald Trump publicó un mensaje en Truth Social en el que anunció la postergación indefinida del plazo del alto el fuego, que se esperaba que expirase el miércoles por la noche. Tras insistir en los últimos días en que dicho plazo no se movería, Trump volvió a mostrarse errático, eliminándolo directamente. La falta de concreción en sus planes para consolidar una tregua quedó igualmente de manifiesto al instruir a la Marina estadounidense a disparar contra barcos que intentasen colocar minas.
Como ha quedado de manifiesto durante semanas, Trump parece encontrarse en un callejón sin salida: no dispone de opciones viables para escalar la campaña militar hasta el siguiente nivel —tropas en Irán—, pero tampoco puede retirarse y defender que EE.UU haya ganado mientras el Estrecho de Ormuz permanece cerrado y el uranio enriquecido sigue enterrado, pero accesible al régimen iraní. En consecuencia, y teniendo en cuenta el fuerte desgaste de su capital político, la opción más probable parece ser impulsar algún tipo de acuerdo, aunque sea uno de mínimos que no resuelva los problemas estructurales de fondo. Todo ello consolida la percepción de consenso respecto a haber superado ya el punto de máxima tensión, tras más de dos meses de conflicto.
No obstante, el excedente de barriles almacenados en el mar y las distribuciones de reservas estratégicas de la AIE disminuyen con rapidez, y el déficit de oferta de crudo aumenta en consecuencia.
Inflación y mercado laboral: equilibrio frágil
Los acontecimientos recientes han vuelto a elevar las expectativas de inflación a doce meses, con los swaps a un año moviéndose desde el 3,13 % hasta el 3,32 %. Aunque, la perspectiva de presión en precios a largo plazo permanece cerca de su media de los últimos cinco años, el repunte de esta semana ha sido significativo.
Con todo, en la medida en que el impacto puntual del encarecimiento del crudo en las lecturas de IPC no se traduzca en presiones salariales al alza, deprimirá las rentas reales de las familias, impactará sobre el consumo y pondrá techo a la inflación. Este es el escenario más probable, con un mercado laboral en EE.UU en aparente equilibrio, que ni crea ni destruye empleo de manera clara.
En las últimas semanas han podido identificarse algunos brotes verdes que sugieren un mayor dinamismo: indicios de mejora en la demanda de trabajadores en los sectores más cíclicos, que habitualmente actúa como indicador adelantado; peticiones de subsidio de desempleo disminuyendo en intensidad; reducción respecto al año pasado del número de personas que se ven obligadas a compaginar varios empleos; recuperación con fuerza del momentum del indicador del mercado laboral de la Fed de Kansas desde los mínimos de marzo de 2025; y aumento de la demanda de trabajadores a tiempo parcial, indicador adelantado de contrataciones.
De consolidarse estas tendencias, el mercado estaría en lo correcto al descontar una Reserva Federal que, incluso ante un cierre del conflicto en Irán, sea paciente antes de volver a rebajar los tipos de interés.
Kevin Warsh y el cambio de régimen en la Fed
Otro de los focos de atención esta semana estuvo en la comparecencia de Kevin Warsh ante el Comité Bancario del Senado para su confirmación como nuevo presidente de la Reserva Federal a partir del mes próximo. Nuestra interpretación, si Warsh es finalmente confirmado —el senador Thom Tillis ha bloqueado la candidatura a la espera de que se resuelva la investigación del Departamento de Justicia contra Jerome Powell—, es que la Fed se encamina hacia un cambio de régimen más profundo de lo que el mercado descuenta actualmente.
Política monetaria: función de reacción. Tras la comparecencia, no queda claro si Warsh es “paloma” o “halcón”. Defendió que la Fed debe ser menos dependiente de las perspectivas —menos forward-looking—. Para justificar recortes futuros sin parecer sesgado por Trump, tendrá que apelar a condiciones financieras reales —diferenciales hipotecarios históricos, tipos largos elevados— en lugar de centrarse en el corto plazo.
Balance de la Fed: la lectura contrarian. Warsh criticó el QE porque “ayuda de forma desproporcionada a quienes tienen activos financieros”, pero no va a acelerar el adelgazamiento del balance (QT). La brecha entre los 6,7 billones de dólares actuales y un nivel neutral es enorme, y acelerar el QT sería deflacionario para el precio de los activos, algo contrario a los intereses de Trump. Las “nuevas herramientas” mencionadas podrían incluir, por ejemplo, operaciones selectivas en MBS para facilitar el acceso a la vivienda, un objetivo prioritario para Trump.
Guías/Forward guidance: el cambio más disruptivo. Warsh criticó el “mapa de puntos” como mecanismo que “compromete” la toma de decisiones; cuestionó las ruedas de prensa posteriores al FOMC y abrió la puerta a celebrar menos de ocho reuniones anuales. Una Fed con menos reuniones, sin dots y con menor comunicación antes y después de las juntas debería elevar la volatilidad y, en consecuencia, presionar al alza la prima por plazo implícita en la TIR de los bonos.
Objetivo de inflación: ¿preparando un cambio en la referencia? Warsh habló de un “nuevo marco de inflación” pero no se comprometió con mantener el objetivo del 2%. Mencionó repensar cómo se mide la inflación y defendió que la IA, a través de su impacto en la productividad empresarial, podría empujarla a la baja de forma estructural. Sus palabras apuntan a dos escenarios: mantener el 2% pero cambiar cómo se mide e interpreta —con referencias a métricas de mercado financiero en lugar de encuestas, y sustituyendo el PCE por indicadores más centrados en el sector servicios excluida la vivienda—, o introducir un rango de confort del 1,5–2,5%. A priori, ninguno de los dos escenarios reforzaría la credibilidad de Warsh en materia de control de inflación, y ambos serían estructuralmente positivos para el oro, los materiales básicos y las bolsas emergentes.
Goldman Sachs Asset Management ha anunciado el lanzamiento de dos nuevos fondos cotizados de gestión activa en la región EMEA: Goldman Sachs Global Credit Plus Active UCITS ETF y Goldman Sachs Global Income Bond Opportunities Active UCITS ETF.
Con estas incorporaciones, la firma continúa reforzando su posicionamiento en el mercado de ETF activos, especialmente en el segmento de renta fija, tras la expansión de su plataforma en EMEA con el lanzamiento de 13 ETFs activos durante 2025.
El ETF Goldman Sachs Global Credit Plus Active UCITS ETF (GCPA) está diseñado para ofrecer una exposición diversificada al crédito, con un enfoque principal en el mercado global de bonos corporativos con grado de inversión. La estrategia se complementa con asignaciones a high yield, deuda de mercados emergentes y sectores de activos titulizados.
Por su parte, el Goldman Sachs Global Income Bond Opportunities Active UCITS ETF (GIBO) invierte en distintos mercados y sectores de renta fija a nivel mundial, asignando capital a aquellos segmentos que presentan, según la visión de la gestora, una combinación más atractiva entre rentabilidad y riesgo en cada fase del ciclo económico y de mercado.
Ambos fondos están gestionados por el equipo de Soluciones de Renta Fija y Liquidez de Goldman Sachs Asset Management, que aplica una estrategia que combina análisis macroeconómico de arriba abajo con selección de valores de abajo arriba. Este equipo global acumula 35 años de experiencia en inversión en renta fija y administra más de 1,97 billones de dólares —a cierre de 31 de marzo de 2026— con el respaldo de 390 profesionales de inversión distribuidos en distintas regiones, sectores y mercados.
Las clases de acciones sin cobertura de ambos ETFs ya cotizan en la Bolsa de Londres y en SIX, mientras que las clases con cobertura comenzarán próximamente su cotización en la Bolsa de Londres, Deutsche Börse y Borsa Italiana. Además, los fondos serán registrados en los principales mercados de EMEA.
Brendan McCarthy, responsable global de Distribución de ETF en Goldman Sachs Asset Management, ha señalado que la demanda de ETF de renta fija sigue creciendo, especialmente en soluciones que superan las exposiciones tradicionales a índices.
“Seguimos observando una fuerte demanda de ETF de renta fija, en particular de soluciones que van más allá de las exposiciones a índices tradicionales. Apoyándonos en el impulso de nuestra plataforma activa en EMEA, estamos ampliando nuestra oferta con estrategias globales de renta e inversión en crédito, diseñadas con el objetivo de ofrecer mejores resultados a los inversores”, afirmó.
Por su parte, Kay Haigh, codirectora global de Soluciones de Renta Fija y Liquidez, destacó la importancia de ofrecer productos diferenciados en un contexto donde los inversores priorizan ingresos sostenibles y diversificación.
“A medida que los inversores priorizan la obtención de rentas sostenibles y la diversificación, nuestro objetivo es ofrecer ETF de renta fija diferenciados. Nuestro enfoque combina el análisis fundamental con una construcción de cartera flexible, con el fin de maximizar el potencial de generación de rentas y construir carteras más equilibradas y resilientes”, explicó.
Actualmente, Goldman Sachs Asset Management gestiona cerca de 240 ETF en todo el mundo y administra aproximadamente 90.000 millones de dólares en este segmento, situándose entre los diez principales proveedores globales de ETF activos.
Allfunds ha comunicado con profundo pesar el fallecimiento de Juan Alcaraz, fundador de la compañía y consejero delegado durante más de veinte años, cuya visión estratégica fue determinante para consolidar a la firma como la principal plataforma global de distribución de fondos.
Alcaraz fundó Allfunds hace más de veinticinco años y estuvo al frente de su expansión internacional en una etapa marcada por la innovación, el crecimiento sostenido y la consolidación del grupo como actor clave dentro de la industria de gestión patrimonial. Su liderazgo permitió transformar la compañía en un referente mundial dentro del sector financiero y del wealth management.
Desde la compañía destacan su capacidad de anticipación, su compromiso con el desarrollo del negocio y su permanente entusiasmo por impulsar nuevas oportunidades de crecimiento. Su papel fue decisivo en la construcción de una organización con presencia global y una posición de liderazgo dentro del mercado de distribución de fondos.
Más allá de su trayectoria empresarial, Juan Alcaraz fue reconocido por su vocación de servicio, su cercanía y su compromiso con el desarrollo profesional de quienes trabajaron junto a él. Su dedicación al talento y a la formación de nuevos profesionales dejó una huella profunda dentro de la organización.
Asimismo, Allfunds ha subrayado su implicación en el impulso de la cultura filantrópica de la compañía. Su apoyo constante a las iniciativas solidarias y su interés por fortalecer el compromiso social corporativo formaron parte esencial de su legado, siendo un ámbito que, según la firma, le generaba una especial ilusión y orgullo.
El Consejo de Administración, el equipo directivo y todos los empleados de Allfunds han trasladado sus condolencias a la familia de Juan Alcaraz, así como a todas las personas que compartieron con él su trayectoria profesional y personal. La compañía despide así a una de las figuras más influyentes en su historia y a uno de los principales impulsores de la evolución de la distribución de fondos a nivel internacional.
Candriam, gestor global activo y multiespecialista que ofrece soluciones de inversión activas y responsables en mercados públicos y privados con 163.000 millones de euros en activos bajo gestión, anuncia el lanzamiento de un nuevo fondo a vencimiento, Candriam Bonds Euro Corporate 2036, diseñado con el objetivo de captar oportunidades en bonos corporativos con grado de inversión a largo plazo.
La estrategia se aplica a través de la evolución del actual fondo Candriam Bonds Euro Long Term, que se ha reposicionado para reflejar este nuevo enfoque. El lanzamiento se produce en un momento en que las condiciones del mercado son favorables para los bonos corporativos con grado de inversión a largo plazo. Los niveles de rendimiento se han vuelto más atractivos, sobre todo en el extremo más largo de la curva, mientras que los fundamentales de los emisores siguen siendo sólidos en general.
El fondo de gestión activa invierte principalmente en bonos corporativos denominados en euros emitidos por empresas con grado de inversión y sigue un planteamiento de buy & monitor, manteniendo valores en línea con el horizonte de vencimiento de 2036. Esta estructura está diseñada para ofrecer a los inversores una mayor visibilidad sobre su horizonte de inversión, beneficiándose al mismo tiempo del carry disponible en el actual entorno de mercado.
Clasificado como fondo Art 8 SFDR, integra el análisis ESG en el proceso de inversión, en consonancia con el enfoque de inversión responsable que Candriam aplica desde hace tiempo. Esta nueva estrategia se basa en la experiencia consolidada de Candriam en soluciones de vencimiento objetivo, ampliando su gama de estrategias en este tipo de activo. Refuerza aún más la plataforma de renta fija de la compañía y refleja su constante interés por desarrollar soluciones acordes con la evolución de las necesidades de los clientes.
La estrategia está gestionada por Yohanne Levy, como gestor principal, y Philippe Dehoux, jefe de bonos globales, como cogestor. Forma parte de la gama de renta fija de Candriam, que representa alrededor de 61.000 millones de euros de activos gestionadosy cuenta con el apoyo de más de 40 expertos.
Nicolas Jullien, responsable global de renta fija de Candriam, ha declarado lo siguiente: «El actual entorno de mercado está creando un atractivo punto de entrada para los inversores a largo plazo en bonos corporativos de alta calidad. Con este nuevo fondo con vencimiento objetivo en 2036, ofrecemos una solución que trata de combinar niveles de rendimiento atractivos con un horizonte de inversión claro y una sólida calidad crediticia. También refleja nuestra capacidad para hacer evolucionar continuamente nuestra plataforma y aportar a nuestros clientes soluciones pertinentes y con visión de futuro.»
El fondo Candriam Bonds Euro Corporate 2036 está registrado para su distribución en Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Suecia y Suiza.
El banco Lombard Odier & Co Ltd, uno de los bancos privados más antiguos de Suiza, ha ampliado su plataforma de arquitectura abierta PrivilEdge con el fondo PrivilEdge – Algebris Financial Bonds, gestionado activamente. Esta estrategia invierte principalmente en títulos de deuda en diversas estructuras de capital bancario, con especial atención a Europa. Su objetivo es ofrecer una elevada rentabilidad y una apreciación moderada del capital a medio y largo plazo.
El fondo se centra en grandes bancos globales y bancos líderes nacionales que operan bajo los requisitos de capital regulatorio más exigentes. Combina esta sólida calidad de los emisores con un enfoque de baja rotación y una exposición selectiva a bonos AT1. La estrategia tiene como objetivo aportar diversificación a las carteras de los clientes, al tiempo que mejora los rendimientos ajustados al riesgo de una asignación de crédito investment grade denominada en euros. En los últimos años, los bancos europeos han demostrado una notable mejora en la calidad crediticia y la rentabilidad. Las ratios CET1 se sitúan en máximos cíclicos, con una media europea del 14,2 %, mientras que los préstamos dudosos en los balances bancarios se encuentran en un mínimo cíclico.
Algebris es una de las gestoras de activos de más rápido crecimiento en Europa, especializada en instituciones financieras europeas. Con sede en Londres, la firma fue uno de los primeros inversores en bonos AT1 y cuenta con una amplia experiencia en bonos investment grade, lower tier 2 y senior. De media, cada uno de los seis profesionales de inversión del fondo cuenta con más de 18 años de experiencia.
El Fondo está registrado para su distribución en Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Países Bajos, España, Suiza y el Reino Unido. Asimismo, ofrece clases de participaciones con cobertura del valor liquidativo (NAV-hedged) en dólares estadounidenses, francos suizos y libras esterlinas para satisfacer distintas necesidades en materia de divisas.
La gama PrivilEdge ofrece a los clientes acceso a gestores de primer nivel capaces de proporcionar estrategias personalizadas adaptadas a las necesidades de sus carteras. Con más de 30 fondos y 9.400 millones de francos suizos en activos, la plataforma PrivilEdge es un componente central del compromiso de Lombard Odier con el cuidado, la preservación y el crecimiento del patrimonio de sus clientes a largo plazo.
Visión de la estrategia
Maxime Perrin, responsable de arquitectura abierta de Lombard Odier, comenta: «PrivilEdge está diseñada para ofrecer a nuestros clientes acceso a algunas de las mejores estrategias de inversión disponibles. La incorporación de esta estrategia de crédito financiero investment grade a la plataforma complementa nuestra oferta existente y proporciona una herramienta adicional de diversificación. La experiencia de Algebris en este segmento de crédito la convierte en el socio ideal.»
Davide Serra, fundador y CEO de Algebris Investments, añade: «Estamos encantados de asociarnos con Lombard Odier en el lanzamiento de este nuevo fondo. Esta colaboración reafirma nuestro firme compromiso con la captación de activos en la banca privada suiza y marca un paso importante para seguir fortaleciendo nuestra presencia en la región.»
Sebastiano Pirro, CIO y Portfolio Manager de Algebris Investments, comenta: «El crédito financiero sigue ofreciendo rendimientos atractivos, respaldados por sólidos fundamentales. Estamos encantados de aportar nuestra experiencia a Lombard Odier y esperamos con ilusión el crecimiento de nuestra colaboración.»
En el marco del Leaders Summit, un encuentro profesional en Miami organizado por Funds Society, Dennis Deane, gestor de estrategias de renta fija en Janus Henderson Investors desde 2025, analizó dos segmentos clave del mercado de titulizaciones: los CLOs triple A y los mortgage-backed securities de agencias, y configuró un escenario macro sin sorpresas, con un higher for longer vigente, en un contexto de guerra en Medio Oriente, las preocupaciones sobre la disrupción de la inteligencia artificial y sus implicancias en el crédito.
«Teníamos una postura de tasas altas por más tiempo y eso no ha cambiado», sostuvo Deane al iniciar su presentación. A su vez, describió un panorama donde el Treasury a 10 años se mantiene estable a menos que surja una recesión profunda: «Me cuesta imaginar un escenario en el que los rendimientos a 10 años bajen de manera significativa, dada la situación de los precios de la energía. A menos, claro, que uno suponga que vamos a una recesión. No es nuestra visión. Así que la visión general de la firma es una curva de rendimientos empinada, o al menos unos 10 años relativamente estables. Obviamente, las expectativas a futuro sobre las tasas de la Fed han disminuido mucho», planteó.
Sobre los riesgos tecnológicos y geopolíticos, enfatizó que el mercado suele sobrerreaccionar: «He visto escenarios de disrupción por inteligencia artificial muy negativos para el crédito. Son escenarios extremos. No representan el caso base. La mayoría de los casos base prevé solo incrementos moderados en los incumplimientos. Para los inversores en CLOs triple A, eso no es realmente una preocupación», sostuvo.
CLOs triple A
El núcleo de la presentación estuvo en la estructura de riesgo de los CLOs triple A. Deane analizó tres aspectos: riesgo de incumplimiento, liquidez y la experiencia probable para el inversor. Sobre la seguridad de los CLOs Triple A, indicó: «Nunca ha habido un default en este segmento, ni antes ni después de la crisis». Atribuyó esta resiliencia a la estructura de subordinación: «Para afectar a un inversor Triple A, los defaults corporativos —ajustados por recuperaciones del 30%— deberían superar el 50%. Como referencia, en el peor momento de 2009, los defaults apenas rondaron el 10% y el acumulado a cinco años no superó el 16,7%», sostuvo, y concluyó de forma tajante: «Un escenario del 50% sería algo nunca visto; si llegara a ocurrir, el colapso de los CLOs sería el menor de sus problemas».
Con relación al segundo punto, uno de los aspectos más técnicos que aportó el gestor de Janus Henderson fue el comportamiento del mercado secundario. «El volumen promedio anual en CLOs venía en torno a 4.000 millones de dólares. En marzo, las primeras dos semanas superaron los 10.000 millones de dólares solo en tramos triple A», planteó.
Eso redujo los bid-ask spreads y mejoró la profundidad de mercado incluso en ETFs: «Los mercados funcionan bien. Funcionaron durante el Día de la Liberación y siguen funcionando», señaló, y recordó: «Incluso en 2020, con carry, los retornos fueron positivos».
Deane mostró una serie histórica basada en un precio base de USD 100, sin carry. «La línea roja —los CLOs triple A— se mantuvo estable. El mínimo fue alrededor de USD 95,5 en 2020. Con carry, incluso ese año dio retorno positivo». Así, sostuvo que la estabilidad se explica por tres factores combinados: duración ultra baja (~0,2), seniority estructural y compras recurrentes de bancos y aseguradoras ante cualquier caída. «Cuando hay dislocaciones, los inversores sofisticados entran. Esa es la dinámica natural del activo», afirmó.
Si bien algunos segmentos del mercado buscan posicionar los CLOs AAA como cash-equivalents, Deane marcó un matiz profesional: «No es cash. Me incomoda llamarlo alternativa a cash. Pero como duración ultracorta, con carry de alta calidad, es totalmente apropiado».
En su presentación, además, Deane recordó que, durante el verano pasado, circularon noticias sobre supuestas irregularidades en la originación de préstamos automotrices vinculados a Tricolor Auto Group, un prestamista especializado en crédito subprime para autos. Esa noticia generó temores sobre la integridad de los activos titulizados en general. Para bajar la alarma, citó una auditoría realizada por Fifth Third, prestamista y revisor de garantías: “Revisaron todas las garantías de más de 120.000 créditos automotrices y encontraron dos números de chasis faltantes. Ese es el nivel real del problema. Puede ocurrir, pero no es generalizado”.
Mortgage-Backed Securities: el otro extremo del portafolio
Tras la parte dedicada a CLOs, Deane pasó a los MBS de agencias, donde Janus Henderson Investors administra dos vehículos centrales: el ETF activo JAAA y el fondo de MBS JMBS, con más de USD 7.000 millones. En este apartado, aseguró: «Cuando comprás un mortgage-backed security, comprás un bono con una opción de prepago. Eso se basa en que la volatilidad implícita tiende a sobreestimar la volatilidad realizada». Y explicó: «El tenedor de opción larga menos eficiente del mundo es el dueño de una vivienda. Requiere decenas de llamados del banco y una charla en una fiesta para decidir refinanciar. Esa es la opcionalidad que quiero vender».
El gestor, por otro lado, explicó que la compresión de spreads de 2025 fue impulsada por la caída de volatilidad y por cupones más alineados con las tasas actuales. «Los spreads se comprimieron desde 145 pb. Luego se ampliaron a 125 pb por eventos geopolíticos. Es un ajuste moderado», indicó. Uno de los cuellos de botella para spreads más ajustados fue la falta de demanda bancaria tras la crisis de 2022: «Los bancos habían sufrido pérdidas no realizadas y sus depósitos no crecían. Eso frenó las compras», señaló.
Pero Deane indicó que esta dinámica está cambiando: «Con tasas bajando en la segunda mitad del año pasado, los bancos están regresando. Y los requisitos de riesgo más favorables en Basilea III ayudan».
Sobre las compras de agencias (~USD 200.000 millones), sostuvo: «No son un catalizador de compresión. Son un tope. Cuando los spreads se amplían, compran. Ese es su rol técnico». Además, planteó una estructura de tasas ideal: «Curva empinada y 10 años anclado».
Deane sintetizó la ecuación óptima para MBS de la siguiente manera: «La curva debe estar empinada. Y el 10 años debe permanecer estable. Si las tasas bajan demasiado, los mortgages se prepagan, la duración se derrumba… y no capturás el rally del Treasury».
Sobre las expectativas de retorno, mantuvo un rango acotado: «Un 8,6% como el año pasado es improbable. Pero un 6%–6,5% es razonable si la volatilidad se normaliza».
Deane cerró con una propuesta de asignación estructural:
Extremo corto de la curva: «Para carry estable, duración mínima y calidad muy alta, los CLOs triple A son extremadamente eficientes».
Extremo largo: «Los MBS de agencias son activos de alta calidad. La garantía es implícita, pero el mercado la negocia como si fuera plena. Y eso no va a cambiar».