AMEFIBRA define tres pasos estratégicos para el futuro inmediato del sector
| Por Antonio Sandoval | 0 Comentarios

La Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (AMEFIBRA) delineó una hoja de ruta de tres ejes estratégicos para fortalecer el desarrollo del sector inmobiliario bursátil mexicano durante los próximos años: profundizar el diálogo regulatorio con las autoridades, impulsar la llegada de nuevas Fibras al mercado y homologar los criterios de información y transparencia entre emisoras.
Durante el evento ConectaFibra, el presidente de AMEFIBRA, Jorge Ávalos, explicó que el organismo concentrará buena parte de sus esfuerzos en construir una relación más estrecha con las autoridades financieras y económicas del país para eliminar obstáculos regulatorios y ampliar la participación de inversionistas institucionales en el sector.
“El primer objetivo es tener un acercamiento a nivel de entidades gubernamentales con varios propósitos”, señaló el directivo al referirse a las conversaciones que ya mantiene la industria con autoridades regulatorias y organismos del sistema financiero.
Uno de los principales temas en la agenda es la revisión de ciertos aspectos regulatorios que permitan incrementar la participación de inversionistas institucionales y, particularmente, de las Afores dentro del ecosistema de inversión inmobiliaria bursátil.
Ávalos destacó que el diálogo con las autoridades también busca facilitar la participación del sector en la implementación del denominado Plan México y en el desarrollo de polos industriales y logísticos promovidos por el gobierno federal, lo que requerirá ajustes regulatorios, fiscales y de permisología, además de mayores inversiones en infraestructura. “El sector quiere ser un aliado del desarrollo económico y de la expansión de la infraestructura del país”, sostuvo.
El segundo eje estratégico consiste en fomentar la creación de nuevas Fibras y ampliar el universo de emisoras inmobiliarias que cotizan en el mercado mexicano.
De acuerdo con el presidente de AMEFIBRA, uno de los principales obstáculos para nuevas colocaciones continúa siendo el proceso de confirmación de criterio, el cual calificó como complejo y prolongado, situación que limita la incorporación de nuevos participantes al mercado. Este proceso se refiere a una consulta formal que los contribuyentes o ciudadanos presentan ante una autoridad competente (como el SAT en materia fiscal o el IFT en telecomunicaciones). Su objetivo es obtener una interpretación oficial sobre cómo aplicar una ley en una situación específica antes de realizar una acción o cuando existe ambigüedad.
En ese sentido, consideró que una mayor profundidad del mercado y el desarrollo de vehículos de inversión vinculados al sector podrían facilitar el acceso de emisoras más pequeñas a una mayor liquidez y visibilidad entre inversionistas.
La tercera prioridad será avanzar hacia la homologación de criterios de información entre las distintas Fibras del país, con el objetivo de ofrecer mayor transparencia y facilitar el trabajo de analistas e inversionistas. “Buscamos que todos manejemos un mismo criterio de información”, afirmó Ávalos.
El dirigente subrayó que estos esfuerzos se suman al trabajo que el sector ya realiza en materia ambiental, social y de gobierno corporativo (ASG), rubro en el que las Fibras mexicanas se encuentran entre los participantes más avanzados del mercado bursátil nacional.
Actualmente, las Fibras administran cerca de 35 millones de metros cuadrados de área bruta rentable a nivel nacional, de los cuales más de 13 millones de metros cuadrados cuentan ya con certificaciones ambientales.
Asimismo, el sector ha colocado más de 60 mil millones de pesos en deuda verde, consolidándose como uno de los principales emisores de instrumentos financieros sostenibles dentro del mercado mexicano.
Las cifras reflejan además el creciente peso del sector dentro del sistema financiero nacional. Las 16 Fibras listadas en bolsa superan los 600 mil millones de pesos de capitalización bursátil y administran activos por más de un billón de pesos, niveles que las convierten en un componente cada vez más relevante dentro de los índices accionarios del país y en una de las principales vías de financiamiento para el desarrollo inmobiliario institucional en México.









