Credicorp Capital continúa ampliando sus capacidades. Joseph Jorge acaba de incorporarse a la firma para el puesto de Vice President (VP) of Wealth Management- Development of New Business, tal y como ha anunciado en sus redes sociales.
Jorge se incorpora desde Banco de Crédito BCP, donde ha desarrollado su carrera profesional durante los últimos 18 años y en el que, recientemente, ha ocupado el cargo de Gerente de Grupo Enalta. En esta nueva etapa de su carrera, liderará un equipo de profesionales con quienes aumentará la rentabilidad de la organización a través de nuevos clientes.
Esta contratación se suma a las últimas realizadas por la entidad. Dentro de los movimientos estratégicos de su división de wealth management, Credicorp Capital incorporó recientemente a Arturo Aldunate, como Managing Director de Wealth Management en EE.UU., y a Nicolás Mejía, Vicepresidente de Wealth Management en Credicorp Capital LLC. Estos movimientos coinciden con una etapa de fuerte crecimiento de la firma, que ha reportado sólidos resultados en su división de wealth management tras un incremento general de ingresos impulsado por la alta demanda de soluciones globales de inversión y estructuras multi-custodia (Multi Family Office) bajo su marca regional Vicctus.
Luxemburgo consolidó en 2025 su posición como principal domicilio de fondos de Europa, con activos bajo gestión que alcanzaron los 8,3 billones de euros, impulsado por el crecimiento continuado de los activos alternativos, los ETF y la financiación sostenible. La asociación del sector, ALFI, avanzó en la agenda de la Savings and Investments Union mediante la publicación de su “SIU Blueprint” y el estudio “Europe’s Productive Capital Gap”, realizado junto con la Universidad McGill.
El informe anual de ALFI destaca también cómo la tokenización de fondos ha pasado de la fase experimental a una etapa de escalado, apoyada en el desarrollo de la tecnología de registro distribuido (DLT), la Ley Blockchain IV de Luxemburgo y la creciente adopción por parte del mercado. En paralelo, los ETF continuaron ganando impulso, superando los 500.000 millones de euros en activos, mientras que la inteligencia artificial se está incorporando progresivamente en múltiples procesos de la industria para mejorar la eficiencia operativa y la experiencia del cliente. El marco regulatorio siguió evolucionando con especial atención a AIFMD II, herramientas de gestión de liquidez, valoración, normativa AML/CFT, la creación de AMLA, así como desarrollos en EMIR, CSDR, T+1, la Retail Investment Strategy, DORA y SFDR.
ALFI también reforzó su enfoque colaborativo con el lanzamiento del Member Collaboration Hub, una plataforma digital que integra contenido sectorial, espacios de trabajo colaborativos y el asistente basado en IA ALFIBot. Durante 2025, la asociación organizó 49 eventos en ocho países, con más de 12.000 participantes registrados, e impulsó nuevas iniciativas como Digifund, el Leadership Seminar y el Conducting Officers Seminar. La formación de talento continuó siendo una prioridad estratégica, con el apoyo a dos programas de máster especializados en gestión financiera avanzada y activos privados.
Según Serge Weyland, CEO de ALFI, la tokenización y la inteligencia artificial serán transformadoras para el sector: “Cambiarán profundamente el acceso a los productos financieros y la estructura y distribución de los fondos de inversión”.
En la misma línea, Corinne Lamesch, subdirectora general de ALFI, destacó que las reformas recientes refuerzan la competitividad de Luxemburgo como centro europeo de fondos, al adaptar su marco legal y fiscal a las nuevas necesidades del mercado. El informe también subraya el reto europeo de conectar el ahorro con la inversión, impulsando la participación minorista y la educación financiera a través de iniciativas como el Personal Investing Day y el estudio conjunto ALFI/McGill.
La financiación sostenible se mantiene como un eje estructural del sector, con Luxemburgo consolidado como uno de los principales centros europeos de inversión sostenible, tanto en mercados públicos como privados. En paralelo, crece la importancia de mercados fuera de Europa, con Asia, América Latina y Oriente Medio ganando protagonismo como destinos clave para la industria de fondos luxemburguesa.
Según Britta Borneff, CMO de ALFI, Luxemburgo ha evolucionado hacia un hub global de estructuración y canalización de capitales internacionales. De cara al futuro, Jean-Marc Goy, presidente de ALFI, señaló que el objetivo es reforzar la competitividad global del país mediante la innovación, la excelencia regulatoria y una mayor conexión con la sociedad, ampliando el acceso a los mercados de capitales y promoviendo el ahorro a largo plazo.
Los mercados privados están transformando de forma acelerada la industria global de la gestión patrimonial, al pasar de ser productos de nicho a convertirse en componentes centrales de las carteras de inversión, según un informe de GlobalData, plataforma líder de inteligencia y productividad. El documento señala que los gestores de patrimonio están ampliando el acceso a activos como el private equity, el private credit, las infraestructuras y los activos reales para responder a una demanda creciente de diversificación, resiliencia y rentabilidad a largo plazo. Este cambio estructural está contribuyendo además a reforzar los modelos de ingresos del sector, al reducir la dependencia de las comisiones tradicionales ligadas a los mercados cotizados.
“Este cambio refleja un entorno de mercado en el que la renta variable y la renta fija tradicionales ya no son suficientes para cumplir las expectativas de rentabilidad y resiliencia de los clientes. Las carteras se están volviendo más institucionales, con un mayor peso de fuentes de rentabilidad de largo plazo y menos correlacionadas. Esto beneficia a los clientes, pero también genera ingresos más estables para los gestores de patrimonio, menos expuestos a la volatilidad de los mercados financieros”, afirma Phoebe Hodgson, analista de banca y pagos de GlobalData.
El informe “Global Wealth Management Competitive Dynamics 2026” detalla cómo las entidades de gestión patrimonial están diferenciándose cada vez más mediante la oferta de oportunidades exclusivas, como coinversiones directas y fondos temáticos especializados. En este contexto, los mercados privados se han consolidado como un pilar clave del crecimiento de ingresos, impulsados por la demanda de soluciones alternativas y estrategias ESG.
En Europa, la relevancia del capital privado en ciudades como Londres, París y Fráncfort ha reforzado el posicionamiento de la región como hub global de gestión patrimonial. En Suiza, bancos privados como UBS han potenciado la oferta de activos alternativos y soluciones de financiación estructurada para clientes de alto patrimonio, incrementando la vinculación con el cliente y los ingresos recurrentes. En cambio, en Asia, entidades como DBS en Singapur han integrado soluciones de inversión alternativa y estrategias transfronterizas en sus propuestas de asesoramiento, aprovechando el crecimiento de la riqueza regional y la demanda de diversificación global por parte de family offices.
“En ambos mercados, la incorporación de financiación, productos estructurados y activos privados ha reducido la dependencia de las comisiones tradicionales de renta variable y renta fija. El resultado es una mayor diversificación de ingresos, una mayor fidelización del cliente y una mayor resiliencia frente a la volatilidad del mercado”, añade Hodgson.
Para los inversores, el acceso creciente a los activos alternativos está mejorando la diversificación de carteras y ampliando las oportunidades de construcción de portafolios, al ofrecer exposición a activos no disponibles en los mercados públicos y potencial protección frente a la inflación y la volatilidad. Al mismo tiempo, el desarrollo de estructuras de inversión más flexibles está facilitando el acceso a este tipo de activos a un universo más amplio de inversores. Para Hodgson, el auge de los mercados privados supone una transformación estructural del sector de la gestión patrimonial, en un contexto en el que la demanda de los clientes continúa creciendo y los activos alternativos ganan protagonismo en la construcción de carteras y estrategias de crecimiento a largo plazo.
Los inversores institucionales están incrementando su asignación a la renta fija mientras reajustan sus carteras ante el aumento de la incertidumbre macroeconómica y el mayor riesgo en los mercados de renta variable, según el estudio Fixed Income Horizons Survey 2026* de Capital Group. Según el informe, existe una clara tendencia hacia la diversificación, el reequilibrio geográfico y una mayor flexibilidad en la gestión de carteras, en un contexto en el que los propietarios de activos buscan reducir el riesgo de concentración y mejorar la resiliencia de sus inversiones.
En opinión de Capital Group, la renta fija está ganando protagonismo como herramienta clave para estabilizar las carteras en un entorno de mayor incertidumbre. “La renta fija se utiliza cada vez más para estabilizar las carteras ante la persistencia de la incertidumbre. El estudio muestra un creciente interés por la diversificación geográfica y la flexibilidad, especialmente en EMEA y Asia-Pacífico, donde los inversores buscan reducir el riesgo de concentración. Además, los propietarios de activos están dando a los gestores mayor margen de maniobra para adaptarse a los cambios del mercado”, ha señalado Álvaro Peró, director de inversiones en renta fija de Capital Group. Para Peró, las carteras globales bien diversificadas y gestionadas de forma activa pueden ayudar a construir estrategias más resilientes a largo plazo.
Principales conclusiones
El informe destaca que la reconfiguración de la cartera de crédito (72%) y la diversificación geográfica (67%) son las principales prioridades de los inversores en los próximos 12 meses. Además, el 66% de los encuestados está modificando su enfoque de inversión para ganar agilidad, mientras que el 46%está aumentando el uso de la gestión activa en renta fija, frente a solo un 5% que lo reduce, lo que evidencia el creciente protagonismo de la flexibilidad.
Destaca que las asignaciones a renta fija líquida continúan aumentando: el 31% de los inversores planea incrementarlas, frente al 25% del año anterior. Entre los principales motivos destacan la diversificación frente a la renta variable (61%) y el posicionamiento defensivo (59%). Asimismo, crece la demanda de crédito investment grade (31%) y deuda de mercados emergentes (30%), ambos por encima de los niveles de 2025.
Resulta relevante que el estudio refleja un cambio relevante en la asignación geográfica. Más inversores prevén aumentar exposición al crédito IG en Europa (32%) y Asia-Pacífico (36%) que en Estados Unidos (20%), invirtiendo la tendencia del año anterior. También se observa un incremento del interés interregional:
EMEA aumenta exposición a Asia-Pacífico (36% vs. 27%)
APAC aumenta exposición a Europa (29% vs. 13%)
Norteamérica incrementa exposición a Europa (22% vs. 18%)
La deuda de mercados emergentes registra un fuerte aumento de la demanda: el 30% de los inversores prevé incrementar su exposición, casi el doble que en 2025 (16%). Tres cuartas partes de los encuestados esperan que los rendimientos reales en este segmento se mantengan estables o mejoren, lo que refuerza su atractivo como fuente de diversificación y rentabilidad.
Crece la importancia del crédito privado
El crédito privado continúa siendo el segmento preferido para aumentar exposición, con un 34% de inversoresplaneando incrementar asignaciones. Además, el 58% de los propietarios de activos afirma que este segmento representa ya el 10% o más de sus carteras de renta fija, frente al 39% en 2025.
Mario González, responsable del negocio de Capital Group en España, US offshore y LATAM, y Álvaro Fernández, corresponsable del negocio en España y Portugal, señalaron que el aumento de la dispersión entre regiones y sectores está impulsando el uso de la gestión activa. “Este contexto refuerza el giro hacia la renta fija y el interés por el crédito investment grade y la deuda emergente. Un enfoque global y diversificado, gestionado activamente, permite mantener flexibilidad en entornos de incertidumbre”, afirmaron.
*La encuesta ha sido realizada entre 300 profesionales senior de inversión en las regiones de Asia-Pacífico (APAC), Europa y Oriente Medio (EMEA) y América del Norte, y analiza cómo están posicionando sus carteras de renta fija de cara a los próximos 12 a 24 meses.
Foto cedidaGeorge Fontaine y Jeff Morrison, gestores de carteras institucionales en MFS.
MFS Investment Management® (MFS®) ha anunciado el lanzamiento del MFS Meridian Funds® – Blended Research® U.S. Core Equity Fund, una nueva estrategia de gestión activa que combina de forma disciplinada análisis cuantitativos y fundamentales con el objetivo de generar un alpha diferencial para los inversores.
El nuevo fondo aplica un enfoque de inversión bottom-up que integra el análisis fundamental desarrollado por MFS con herramientas cuantitativas avanzadas para identificar oportunidades de inversión en renta variable estadounidense. Su objetivo principal es generar valor añadido a través de la selección de valores, al tiempo que busca minimizar la volatilidad asociada al índice de referencia y reducir exposiciones no deseadas por sectores, industrias o estilos de mercado.
Este lanzamiento supone la segunda estrategia dentro de la gama MFS Meridian Funds que incorpora el enfoque Blended Research, tras la creación en 2016 del MFS Meridian Funds® – Blended Research European Equity Fund, y refuerza la apuesta de la firma por combinar innovación analítica y experiencia inversora.
En el núcleo del proceso de inversión se encuentra una metodología propia que fusiona las perspectivas de los analistas fundamentales de renta variable con modelos cuantitativos diseñados para evaluar compañías de distintos sectores y geografías. Ambas evaluaciones se transforman en puntuaciones individuales que posteriormente se integran en una única puntuación Blended Research, utilizada para construir una cartera optimizada.
A partir de esta puntuación, la cartera se estructura para maximizar la exposición a oportunidades específicas en valores concretos, mientras limita riesgos más amplios relacionados con factores como la beta, el tamaño, el estilo o la exposición sectorial. Este enfoque está respaldado por la plataforma global de inversión de MFS, que reúne a más de 300 profesionales especializados en análisis cuantitativo, renta variable y renta fija, organizados en ocho equipos sectoriales internacionales.
“Creemos que algunas de las ideas de inversión más sólidas surgen cuando tanto analistas experimentados como potentes modelos de datos apuntan en una misma dirección”, afirmó Matt Weisser, director general de MFS en Europa. “El análisis cuantitativo nos proporciona una visión sistemática sobre los fundamentales y la valoración de una empresa, mientras que el análisis fundamental aporta criterio prospectivo y contexto, elementos que los números por sí solos no pueden ofrecer. En nuestra opinión, la verdadera oportunidad se encuentra en la intersección entre ambos enfoques”.
El objetivo del fondo es lograr la revalorización del capital invirtiendo principalmente en valores de renta variable de Estados Unidos, con la meta de superar la rentabilidad del índice S&P 500 a lo largo de un ciclo completo de mercado. La estrategia mantiene además un enfoque de tracking error controlado, con una cartera compuesta generalmente por entre 80 y 150 posiciones.
La gestión principal del fondo estará liderada por Matthew Krummel, gestor de carteras, junto con Nate Bryant, Jonathan Sage, Jenney Zhang y Jed Stocks, un equipo que acumula más de 20 años de experiencia en el sector y una sólida trayectoria dentro de la firma. Asimismo, Jeffrey Morrison y George Fontaine, gestores de carteras institucionales, serán responsables de apoyar la comunicación con clientes sobre la estrategia, política de inversión y posicionamiento del enfoque Blended Research.
Weisser añadió que, en un entorno marcado por una mayor concentración del mercado y una creciente incertidumbre macroeconómica, los inversores demandan cada vez más soluciones diversificadas y conscientes del riesgo dentro de la renta variable estadounidense.
“Nuestro enfoque Blended Research combina análisis cuantitativos con un profundo conocimiento fundamental dentro de un marco disciplinado diseñado para generar alpha de manera consistente a lo largo de los ciclos de mercado”, señaló. “Creemos que esta estrategia ofrece a los clientes una forma equilibrada de acceder a la profundidad y capacidad innovadora del mercado estadounidense, manteniendo siempre el foco en la gestión del riesgo y en los resultados a largo plazo”.
El MFS Meridian Funds® – Blended Research® U.S. Core Equity Fund está domiciliado y regulado en Luxemburgo, bajo estructura de SICAV S.A., y ya se encuentra registrado para su comercialización en 15 países.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Francisco Nuñez, director ejecutivo de la Oficina del CEO; George “Tres” Arnett, director ejecutivo y director jurídico; Michael Averett, director ejecutivo y director de Crecimiento; Javier Rivero, director ejecutivo y responsable de Experiencia del Asesor; Giovanna Souza, directora de Marketing; y Raul Henriquez, consejero delegado y presidente del consejo de administración.
Insigneo ha presentado su nueva identidad de marca y propuesta de valor estratégico. Esta evolución, respaldada por el lema “Your Passport to Possibilities. Building Wealth. Together” (Tu pasaporte a las posibilidades. Construyendo patrimonio. Juntos), marca un punto de inflexión estratégico en la trayectoria de la firma y refuerza su posición de liderazgo en el sector del wealth management internacional.
La nueva identidad de Insigneo se lanzó oficialmente durante un evento privado en la sede central de la firma en Miami, retransmitido en directo para su red de más de 12 oficinas regionales en todo el continente americano. Este cambio representa un hito en los 40 años de historia de la compañía y responde a su acelerado ritmo de crecimiento. En los últimos años, Insigneo ha ampliado su presencia y reforzado su infraestructura, hasta llegar a gestionar actualmente más de 33.000 millones de dólares en activos a través de una red de más de 500 profesionales de la inversión —que incluye a 68 firmas institucionales— y que da servicio a cerca de 32.000 clientes.
“La nueva marca encarna tanto los logros alcanzados hasta la fecha por la firma como nuestras aspiraciones de cara al futuro. Sin embargo, nuestra esencia sigue siendo la misma: el compromiso de capacitar y respaldar a los profesionales de la inversión para atender mejor a los clientes internacionales, ahora bajo una marca que representa de forma más fiel nuestra misión, visión y el posicionamiento único que ocupamos en el sector”, ha destacado Raúl Henríquez, presidente y consejero delegado de Insigneo.
El nuevo lema define con claridad el papel que juega Insigneo para sus diferentes públicos. Para los clientes internacionales de alto patrimonio (high-net-worth), especialmente en América Latina, la firma actúa como un “pasaporte” que les abre las puertas a opciones de inversión globales y soluciones offshore más allá de sus mercados locales. Para los profesionales de la inversión, Insigneo ofrece un ecosistema que combina soporte operativo y regulatorio avanzado, un equipo con experiencia internacional y profundo conocimiento local, capacidades tecnológicas de vanguardia y una comunidad sectorial que les permite centrarse en potenciar el legado de sus clientes y hacer crecer su negocio.
Por último, el cierre “Building Wealth. Together” refuerza la naturaleza colaborativa del modelo de negocio y la cultura corporativa de Insigneo, donde el éxito de la firma está directamente ligado al de sus profesionales y clientes. La evolución visual también responde a un diseño estratégico concebido para reflejar la dualidad del espacio que ocupa Insigneo: el equilibrio entre la estabilidad tradicional y la innovación moderna.
“La nueva marca busca alineación y claridad. Nuestro objetivo era expresar nuestra propuesta de valor de manera que resuene en cada una de nuestras audiencias principales, además de construir un sistema visual que refleje mejor nuestra posición en el mercado. Cada elección ha sido intencionada: desde la introducción de la palabra wealth (patrimonio) como descriptor en el logotipo, hasta el cambio al azul marino como color principal para transmitir estabilidad y confianza, manteniendo nuestro azul brillante original para preservar el valor de marca. No se trata de un giro de timón, sino de una clarificación de nuestro rumbo”, explica Giovanna Souza, directora de Marketing de Insigneo.
Coincidiendo con el lanzamiento, Insigneo ha estrenado su nueva página web (insigneo.com). Esta identidad se implantará de forma gradual a lo largo de los próximos meses en todos los puntos de contacto con clientes y profesionales —incluidas plataformas digitales, materiales de marketing y comunicaciones corporativas—, asegurando una transición homogénea a medida que la firma consolida su red en las Américas. Todo el proceso de transformación de marca se ha desarrollado en colaboración con la consultora global de comunicación LLYC. Con este paso, Insigneo reafirma su compromiso con el sector de la gestión internacional de patrimonios, continuando con su labor de simplificar la complejidad de los mercados globales para sus clientes internacionales a través de fronteras y generaciones.
Según Marc Acheson, especialista en patrimonio global de Utmost, proveedor de soluciones patrimoniales basadas en seguros, la inestabilidad global y la convulsión geopolítica han provocado una rápida revisión de los planes internacionales entre los grandes patrimonios. La fiscalidad ha pasado a un segundo plano frente a la estabilidad y la seguridad. Italia y Suiza han reforzado su atractivo, mientras que ha aumentado la conciencia sobre el riesgo geopolítico asociado a los Emiratos Árabes Unidos, que hasta hace poco eran el hub emergente y un gran polo de atracción, especialmente para las generaciones más jóvenes y los emprendedores. En consecuencia, quienes abandonen el Reino Unido tenderán a priorizar destinos dentro de Europa.
Otra consecuencia clave de esta volatilidad es que la diversificación geográfica y estructural se está convirtiendo en un rasgo definitorio del panorama patrimonial, a medida que las familias buscan proteger su riqueza y gestionar con fluidez la planificación sucesoria. Los miembros más jóvenes de las familias son ya más internacionalmente móviles que nunca, con familias cada vez más dispersas entre fronteras, por lo que esta tendencia se acelerará conforme busquen mayor opcionalidad y diversifiquen el riesgo jurisdiccional. Ello generará una mayor demanda de estructuras portátiles capaces de gestionar el patrimonio de forma eficiente a través de las fronteras.
La necesidad de asesoramiento también se intensificará, dado que gestionar un patrimonio en múltiples jurisdicciones es complejo, con regímenes fiscales, marcos regulatorios y requisitos de reporte diferentes entre sí. Para afrontar esta complejidad, las familias ya están ampliando la presencia internacional de sus family offices. Los bancos privados y otros gestores de activos también tendrán que adaptarse y adoptar una visión verdaderamente global y holística de los asuntos familiares, considerando dónde esperan encontrarse los miembros de la familia a corto y medio plazo, y garantizando que la infraestructura adecuada esté en su lugar.
«La elevada volatilidad geopolítica ha cambiado las reglas del juego y ha trastocado las suposiciones previas sobre determinadas jurisdicciones. Las familias adineradas buscan seguridad, estabilidad y certeza y, como grupo altamente móvil a nivel internacional, cabe esperar que continúen diversificando su huella geográfica y utilizando distintas estructuras para cubrirse frente a riesgos emergentes, proteger su patrimonio y garantizar una planificación sucesoria fluida. «Esta mayor dimensión internacional también incrementará la complejidad para los bancos privados y los asesores que sirven a estas familias, quienes deberán adaptarse a esta nueva realidad», apunta Marc Acheson, especialista en patrimonio global de Utmost.
La última ronda de reuniones celebradas en abril de los principales bancos centrales -la Reserva Federal, el BCE, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón- tuvo el mismo resultado: mantuvieron los tipos oficiales sin cambios. Sin embargo, los expertos destacan que esta misma decisión distó mucho de ser unánime y, sobre todo, refleja la búsqueda de equilibrio entre las prioridades monetarias y fiscales en que todos ellos se encuentran.
“El desacuerdo va en aumento y el centro de gravedad se está desplazando hacia una postura más agresiva (hawkish)”, advierte Benoit Anne, Senior Managing Director y responsable del Grupo de Análisis de Mercados de MFS Investment Management. Si hacemos un rápido repaso, observamos que en la Fed, hubo cuatro votos en contra, una cifra inusualmente alta que no se registraba desde 1992. Un miembro abogó por un recorte, mientras que tres se opusieron a un lenguaje que dejaba la puerta abierta a la relajación, una señal que los mercados interpretaron como menos moderada (dovish) de lo esperado.
Por su parte, en el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón también hubo miembros que defendieron una subida, alegando riesgos de inflación relacionados con la energía. Y, el BCE se mantuvo unido en la votación, pero la presidenta Lagarde señaló un “debate saludable” sobre la subida de tipos, manteniendo junio firmemente sobre la mesa, en función de la geopolítica y los datos que vayan llegando.
“El mensaje es claro: las divisiones internas se están ampliando en los principales bancos centrales, y la tendencia se inclina hacia una política más restrictiva. En nuestra opinión, esa combinación es un terreno fértil para una mayor volatilidad macroeconómica. En la Fed, en particular, el próximo presidente podría enfrentarse a la difícil tarea de reconstruir el consenso”, añade Anne.
Equilibrando las prioridades
En opinión de Daniel Karnaus, gestor de carteras, Fixed Income Boutique (Vontobel), tanto en Estados Unidos como en Japón, se espera que la política monetaria respalde a la política fiscal, incluso cuando los bancos centrales tengan otros planes en mente. “Kevin Warsh, la visión del nuevo presidente designado de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), es la de crear una Fed ideal. Sin embargo, sus planes de reestructuración se oponen directamente al deseo del presidente de EE.UU., Donald Trump, de mantener los tipos de interés bajos. Del mismo modo, el Banco de Japón (BoJ) pretende normalizar los tipos de interés y reducir su balance. Sin embargo, esto choca con las prioridades de la primera ministra Sanae Takaichi, ya que busca el apoyo del banco central para sus políticas económicas”, explica Karnaus.
Según prevé el experto, la Fed recortará los tipos de interés en 2026: “En un contexto de debilitamiento del mercado laboral, nuestra opinión coincidía con el consenso del mercado de que en 2026 se producirían al menos dos recortes de tipos (de 25 puntos básicos cada uno). Sin embargo, el mercado da ahora por hecho que este año no habrá recortes de tipos. A pesar de este cambio en las expectativas del mercado, seguimos creyendo que se producirán al menos dos recortes de tipos en 2026”.
Respecto a Japón, señala que, al igual que el Gobierno de EE.UU., la primera ministra Sanae Takaichi aboga por una política fiscal más acomodaticia y ha pedido al banco central, bajo el liderazgo de Kazuo Ueda, que mantenga los tipos de interés bajos para fomentar la inversión y respaldar ambiciosos planes de gasto. “Prevemos un aumento gradual de los tipos de interés oficiales como parte de la normalización en curso de la política monetaria. En este contexto, se espera que los rendimientos a 10 años se acerquen al 2,5%, especialmente si las prioridades políticas siguen sin definirse hasta 2027 y persisten las incertidumbres fiscales”, asegura Karnaus.
Por último, el experto añade: “Sin embargo, el historial del BCE refleja una serie de los denominados ‘errores de política’, y el mercado prevé ahora que la institución no tendrá más remedio que subir los tipos de interés en respuesta al aumento de la inflación. Si la duración del conflicto se prolonga más allá de las 4 a 6 semanas desde el momento de redactar este informe, es muy probable que el BCE aplique dos subidas de tipos este año”.
La situación del Reino Unido es considerablemente diferente. Los gilts cotizan cerca de máximos históricos (casi un 5% en el bono a 10 años), reflejo de la dificultad de los equilibrios políticos necesarios y de la probabilidad de que el Banco de Inglaterra vuelva a subir los tipos de interés más adelante este año, mientras la inflación siga por encima de su objetivo del 2% a medio plazo.
“A corto plazo, la refinanciación de la deuda pública sigue respaldada por el estatus de la libra esterlina como moneda de reserva, la larga vida media de la cartera de gilts (más de 13 años), las importantes tenencias del Banco de Inglaterra (casi el 20%) y una base inversora bien diversificada”, concluye Thomas Gillet, analista de ratings soberanos y del sector público de Scope Ratings.
Foto cedidaCharles De Quinsonas y Carlos Carranza, del Equipo de renta fija de mercados emergentes en M&G Investments
2025 ha sido un buen año para los inversores en los mercados emergentes (ME). En un entorno de malestar geopolítico y macroeconómico, la deuda de este universo (DME) ha mostrado resiliencia: los bonos soberanos denominados tanto en moneda local como en divisa fuerte han registrado subidas de doble dígito en lo que va de año, y la deuda corporativa ha registrado una evolución igualmente positiva.
Charles De Quinsonas y Carlos Carranza, del Equipo de renta fija de mercados emergentes en M&G Investments, comparten sus perspectivas sobre los motores de rentabilidad de la región, la mejora de sus fundamentales y cómo M&G puede capturar oportunidades en esta clase de activos en plena evolución
¿Qué convierte a la DME en una clase de activo atractiva actualmente?
La DME es verdaderamente interesante ahora mismo. Este segmento ya solía ofrecer rentabilidades al vencimiento (TIR) atractivas, pero en los últimos años, su volatilidad ha disminuido hasta niveles mucho más cercanos a los que vemos en los mercados desarrollados. Además de este cambio significativo, también vemos mejoras estructurales como menores ratios de deuda/PIB, políticas monetarias creíbles y perspectivas de fuerte crecimiento. De esta manera, la DME ha dejado de ser una apuesta meramente táctica y se está convirtiendo en una asignación estratégica para muchos inversores.
En nuestra opinión, la medida más destacada ahora mismo es la ventaja de TIR real. Muchos países de ME ofrecen TIR reales positivas, algo poco habitual en el universo desarrollado. En Brasil, por ejemplo, el banco central optó por subir el tipo de interés pronto y de manera agresiva (muy por delante de la Reserva Federal estadounidense), con lo que los inversores obtienen tipos de interés reales atractivos con una inflación bajo control.
¿Cómo se posiciona M&G para aprovechar estas oportunidades?
Nuestro equipo de DME aplica un enfoque claramente bottom-up: dedicamos mucho tiempo al análisis fundamental de países y emisores, combinando modelos cuantitativos con perspectivas cualitativas con la intención de detectar puntos de inflexión y evitar riesgos idiosincráticos. Analizamos la deuda soberana y corporativa de manera conjunta, no como segmentos separados, y empleamos herramientas propias para determinar su sostenibilidad y asignar calificaciones internas. Por último, tenemos uno de los mayores equipos de análisis de crédito de toda Europa, con más de 50 analistas con una experiencia media de 14 años.
¿Veis algún país o sector individual más prometedor que los demás?
En general nos gustan los bonos denominados en moneda local de Latinoamérica, donde destacan países con tipos de interés reales elevados y una fuerte disciplina presupuestaria, como Brasil y México. También vemos muchas oportunidades en Asia central, en países como Uzbekistán, Kirguistán y Kazajistán. Por lo que respecta a la deuda corporativa, las compañías de ME con bajos niveles de apalancamiento y cobertura de intereses elevada nos parecen atractivas, especialmente teniendo en cuenta que sus diferenciales son más anchos de lo que justifican sus fundamentales.
¿Cómo se diferencia M&G de otras gestoras en esta clase de activos?
Creemos que lo hacemos en tres aspectos: flexibilidad, profundidad de análisis y experiencia. La ausencia de restricciones de nuestra estrategia nos permite capturar las mejores ideas del equipo en deuda soberana, corporativa y denominada en moneda local, y hacerlo de manera muy holística. Nuestro análisis es verdaderamente bottom-up, centrado en anticipar cambios de dirección y en gestionar el riesgo; este es uno de los pilares de nuestra actividad, ya que consideramos la diversificación y la no concentración como elementos clave de nuestra filosofía de inversión.
¿Qué desarrollo creéis que afectará más a los ME en los próximos años?
Existen varios temas de gran calado. El primero es el reforzamiento continuado de los marcos monetarios y fiscales en estas regiones, que podría representar un giro decisivo hacia una mayor estabilidad. El segundo son las tendencias demográficas: un 85% de la población mundial vive en ME, y muchos de estos países tienen poblaciones en edad de trabajar crecientes, lo cual puede respaldar el crecimiento a largo plazo. Por último, podría producirse una rotación sostenida fuera de carteras centradas en los Estados Unidos, a medida que los inversores ponen en duda el excepcionalismo americano y buscan crecimiento en otros mercados.
¿Cuál es vuestra previsión para los mercados de renta fija de ME?
La deuda de ME nos inspira optimismo. El «carry» es atractivo, sus fundamentales están mejorando, y las políticas gubernamentales nunca habían sido tan creíbles como ahora. Los diferenciales de los bonos en divisa fuerte son interesantes, aunque el segmento con grado de inversión comienza a parecer caro. En nuestra opinión, la DME ofrece renta, crecimiento y diversificación en un momento en que los mercados desarrollados se enfrentan a retos crecientes. Para los inversores que desean construir carteras resilientes, estos bonos podrían ser una asignación interesante.
Los inversores minoristas adoptan cada vez más herramientas de IA para construir sus carteras. El porcentaje de quienes las utilizan ha aumentado un 46% en tan solo un año, según el informe del Pulso al Inversor Minorista de la plataforma de trading e inversión eToro, correspondiente al tercer trimestre de 2025
El estudio, que encuestó a 11.000 inversores minoristas en 13 países reveló que el 19% utiliza ahora herramientas de IA para seleccionar o modificar inversiones en sus carteras, frente al 13% del año anterior. La proporción de inversores en todo el mundo abiertos a adoptar estas tecnologías se mantiene estable en el 39%, en comparación con el 38% del año pasado. La encuesta española registra un porcentaje similar entre quienes usan la IA (19%), aunque las respuestas de los que dicen estar dispuestos a emplear esta tecnología se elevan hasta el 45%.
Esta tendencia abarca generaciones, niveles de experiencia, tamaño de cartera, países y géneros: cada vez más inversores de todos los grupos ya utilizan o están abiertos a utilizar herramientas de IA. A nivel global, entre generaciones, los millennials son ahora los máspropensos a utilizar estas herramientas, con un 72%, en comparación con el 61% del año anterior, superando a la generación Z (69 % frente al 68 %). Los baby boomers, aunque todavía están por detrás con un 35%, han visto un aumento del 30% en el tercer trimestre de 2024.
Al comentar los datos, Lale Akoner, estratega de mercado global de eToro, afirmó:“Dos años y medio después de la aparición de ChatGPT, la IA ha cobrado protagonismo en muchos ámbitos de la vida, incluida la inversión. Para los inversores minoristas, esta tecnología está derribando barreras al proporcionar análisis avanzados o detectar tendencias, lo que les permite tomar decisiones más informadas y crear igualdad de condiciones. Si bien la adopción comenzó entre los inversores más jóvenes, ahora estamos observando una rápida aceptación en todos los grupos demográficos. Este cambio pone de relieve la agilidad de los inversores minoristas a la hora de adoptar nuevas herramientas que les permitan alcanzar sus objetivos a largo plazo”.
“Estamos en un punto donde la IA ya no es un accesorio curioso, sino una herramienta que democratiza el acceso al análisis avanzado. Y esto no quiere decir que sustituya al inversor. Lo relevante aquí es cómo se combina la capacidad de procesar datos de la IA con el criterio humano para dar contexto. Los que aprendan a usar la IA como apoyo real, podrán adaptarse mejor a un mercado que exige velocidad, pero también criterio”, comentó Javier Molina, analista senior de mercados para eToro.
Los inversores minoristas buscan información sobre IA
El estudio revela que la IA es el tema principal sobre el que los inversoresminoristas a nivel global planean aprender más durante el próximo año (23%), seguida de los criptoactivos y la tecnología blockchain (22%), las normas fiscales (18%) y los ETF (17%). En las diferentes generaciones, aprender sobre estrategias de inversión basadas en IA fue la opción preferida entre los millennials (27%, equivalente a criptoactivos y blockchain), la generación X (24%) y los baby boomers (17%). Sin embargo, la generación Z mostró una mayor preferencia por las criptoactivos y blockchain, con un 25% que mencionó estos temas.
En este punto, la encuesta española difiere sustancialmente. El asunto que más interés de aprendizaje suscita a los minoristas españoles son los criptoactivos y tecnología blockchain (23%), y los ETF (18%). Ambos superan a la IA (16%) que rebasa en un punto porcentual a la planificación formativa sobre el mercado inmobiliario y los bonos y la renta fija, con un 15%. Justo por debajo (14%) aparece la opción académica de las normas fiscales.
Al analizar los resultados por generaciones, los cambios también son significativos. La gen-Z elige los criptoactivos y tecnologíablockchain en primer lugar (con un 33%), seguido de los ETF (31%), mientras los millennials dan prioridad al tándem cripto–blockchain, pero tan solo en un 23%, a escasa distancia de la IA (19%). La gen-X también se decanta por los criptoactivos y la tecnología blockchain (22%), por delante de los ETF (15%), y los boomers muestran una mayor variedad de temas para mejorar su aprendizaje: a un 16% le gustaría profundizar en el conocimiento de bonos y productos de renta fija, un 15% a la IA y las normas fiscales y un 12% a los criptoactivos y tecnología blockchain y para los ETF.
“Los inversores minoristas saben que la IA no es solo una palabra de moda. Muchos ya han experimentado con herramientas de IA y han visto de primera mano su potencial para mejorar las estrategias de inversión. Sin embargo, la tecnología de IA aún es incipiente y presenta varios desafíos, como comprender los algoritmos, garantizar la precisión de los datos e integrar estas herramientas en sus estrategias. Estos puntos débiles son precisamente la razón por la que tantos inversores minoristas están ansiosos por profundizar sus conocimientos sobre la IA. Reconocen su potencial transformador, pero también comprenden que dominar la IA requiere aprendizaje y adaptación continuos”, subrayó Lale Akoner.
Por su parte, Javier Molina añadió: “El interés por formarse en IA es una señal de madurez. Los inversores no quieren una máquina que decida por ellos, quieren entender los algoritmos, sus sesgos y limitaciones, para decidir con más criterio. La IA democratiza las herramientas, pero obliga a elevar el nivel de educación financiera para usarlas de forma responsable”.
Inversores minoristas optimistas sobre las acciones de IA
La encuesta RIB, según sus siglas en inglés destacó que los inversores minoristas no solo están listos para adoptar herramientas de IA, sino que también mantienen un optimismo sobre el sector de la IA como inversión. La mayoría (55%) espera que el precio de las acciones relacionadas con la IA aumente en 2025, mientras que el 23% cree que se estabilizará y solo el 11% anticipa una caída. En el sondeo demoscópico español, también son mayoritarios quienes piensan que el precio de los valores relacionados con la IA se incrementará este año (59%), frente al 7% que cree que caerán y el 24% piensa que se mantendrán en niveles similares.
La IA, y la transformacióndigital en general, encabezan la lista de temas a largo plazo que los inversores minoristas consideran al tomar decisiones de inversión, citados por el 31%, seguidos de los criptoactivos y los pagos digitales (27%), las tecnologíaslimpias (26%), la robótica y la automatización (25%), el envejecimiento de la población (24%) y el crecimiento de la clase media global (22%).
En este apartado, existe bastante simetría con la encuesta española. Un 33% considera la IA y la transformación digital como tema de inversión a largo plazo; un 28% a los criptoactivos; un 24% a la robótica y la automatización; otro 22% se inclina por inversiones vinculadas a combatir el envejecimiento de la población y, en un porcentaje idéntico, a medidas dirigidas a impulsar el crecimiento de la clase media global. Finalmente, las energías limpias representan el 21%.
Lale Akoner explicó: “Los inversores minoristas ven la IA no solo como una herramienta, sino como uno de los factores de crecimiento más importantes del mercado. Con más de la mitad de las expectativas de que los precios de las acciones relacionadas con la IA suban en 2025, la confianza en que el sector seguirá ofreciendo un sólido rendimiento sigue siendo alta, ya que las empresas aprovechan la IA para impulsar la eficiencia, la innovación y la rentabilidad sigue siendo alta. Si bien la volatilidad a corto plazo siempre es posible, la trayectoria a largo plazo de la IA sigue siendo una convicción fundamental entre los inversores de todo el mundo”.