Apollo ha anunciado que adquirirá una participación minoritaria en Mubadala Capital y comprometerá capital en sus diversas estrategias de inversión, trabajando junto a Mubadala Capital a medida que continúa escalando como un gestor de activos alternativos de primer nivel mundial. Según explican desde Mubadala Capital, esta operación respaldar su próxima fase de crecimiento. Fundada en 2011, Mubadala Capital ha crecido rápidamente hasta convertirse en una gestora de activos alternativos de nueva generación, con un negocio principal de alternativas que gestiona más de 60.000 millones de dólares en cinco estrategias de inversión.
Según explican, la inversión de Apollo ayudará a la firma a ampliar su base de inversores, expandir sus estrategias y buscar nuevas oportunidades a nivel mundial. Como parte de esta transacción, otros inversores estratégicos también se incorporarán como accionistas minoritarios en Mubadala Capital y, junto con Apollo, se espera que comprometan un total de 5.000 millones de dólares a las estrategias de inversión de Mubadala Capital en el cierre inicial.
«Mubadala Capital se creó para conectar el capital mundial con oportunidades diferenciadas en los mercados privados, y esta asociación acelera esa ambición. Apollo es una de las instituciones más respetadas de nuestro sector, y su confianza en lo que estamos construyendo refleja la solidez de la plataforma que hemos creado y la trayectoria en la que nos encontramos. Apollo ha sido un socio de confianza para Mubadala y en todo Abu Dabi durante muchos años, y esperamos trabajar aún más estrechamente con ellos como accionistas», ha señalado Hani Barhoush, CEO de Mubadala Capital.
Por su parte, John Zito, Copresidente de Apollo Asset Management, ha añadido: «Mubadala ha sido un socio de confianza en la creación y ampliación de varias de nuestras estrategias a lo largo de los años. Esta inversión en la plataforma diferenciada de gestión de activos que han construido en Mubadala Capital se basa en nuestra asociación existente y refleja nuestra convicción en su negocio. Con un equipo talentoso, una red global altamente complementaria y un verdadero impulso en sus estrategias de inversión, Mubadala Capital está bien posicionada para su próxima fase de crecimiento. Esta inversión profundizará nuestra alineación y fortalecerá nuestro compromiso mutuo con el éxito de ambos, al tiempo que creará importantes oportunidades para llegar a una base de inversores globales más amplia».
Apollo se une a los fundadores de Silver Rock Financial como accionista de Mubadala Capital. Mubadala Investment Company sigue siendo el accionista mayoritario, lo que refleja su convicción a largo plazo en la plataforma que ha respaldado desde su creación. Tras la incorporación de los nuevos accionistas, Mubadala Capital seguirá operando de forma independiente y mantendrá su propia estructura de gobierno, y su actual equipo directivo conservará plena autoridad sobre las decisiones de inversión y las operaciones. Se espera que la transacción se cierre en el cuarto trimestre de 2026, sujeta a las aprobaciones legales y regulatorias.
Igualar los estándares de custodia y seguridad de las firmas financieras tradicionales reportaría sustanciales beneficios al sector de los activos digitales, según el último estudio global elaborado por Nickel Digital Asset Management (Nickel). Según sus conclusiones, el 92% de los inversores institucionales y gestores de patrimonio afirman que sería probable que aumentasen sus asignaciones a activos digitales como respuesta a unos estándares de seguridad y custodia mejorados, incluyendo un 32% que asegura que sería muy probable que las incrementase.
El estudio, realizado a más de 200 inversores institucionales y gestores de patrimonio, revela que los ciberataques de gran repercusión, las quiebras de plataformas de intercambio y los ciberataques en DeFi tienen un gran impacto en la disposición de las firmas a invertir en el sector. En concreto, el 87% de los encuestados en EE.UU., Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos, Alemania, Suiza, Francia, Italia, Países Bajos, Singapur, Brasil y los países nórdicos afirman que estos incidentes tienen un impacto muy significativo o bastante significativo en su disposición a invertir, mientras que solo un 1% señala que no tiene ningún impacto. Alrededor del 13% afirma que solo tiene un impacto leve.
De hecho, la investigación detectó que casi la mitad (un 46%) identificó los riesgos de ciberseguridad o hackeo como la mayor barrera que impide a las instituciones aumentar sus asignaciones, mientras que un 43% señaló la custodia y la gestión de claves privadas como el obstáculo principal. Solo el 28% apuntó a la volatilidad de los precios como la barrera principal y un 24% aludió a la liquidez o profundidad de mercado insuficiente.
División de opiniones
Las compañías están divididas sobre qué salvaguarda de seguridad contribuye más a aumentar la confianza. Alrededor del 19% desearía una custodia institucional regulada con auditorías independientes, mientras que a un 17% le gustaría contar con un seguro integral contra delitos o ciberriesgos para la custodia y la negociación, y a un 16% pruebas independientes de reservas y pasivos. La opción con la que se sienten más cómodos es la custodia gestionada por la propia entidad con supervisión independiente, elegida por el 38% de los encuestados, mientras que un 27% preferiría un custodio especializado y regulado en activos digitales y un 20% la custodia directa con un banco o sociedad fiduciaria regulados.
Más de la mitad (57%) solo se sentiría cómoda exponiéndose a estrategias de finanzas descentralizadas (DeFi) o de generación de rentabilidad en activos digitales mediante contratos inteligentes auditados y supervisión continua, mientras que un 44% estaría satisfecho con controles conservadores de colateral y liquidez. Casi dos de cada cinco (38%) pedirían transparencia en las exposiciones a contrapartes y protocolos.
En opinión de Anatoly Crachilov, consejero delegado y socio fundador de Nickel Digital, la infraestructura institucional de activos digitales ha avanzado mucho. «En Nickel hemos visto esa evolución de primera mano y llevamos años desarrollando los marcos de gestión de riesgos, custodia y contraparte necesarios para operar capital institucional de forma responsable en este mercado. La industria está más cerca de la meta que hace doce o veinticuatro meses, pero no debemos confundir el progreso con la finalización del trabajo. A los activos digitales aún les queda camino por recorrer antes de que los estándares de custodia y seguridad se equiparen de forma consistente con los que los inversores esperan de los prime brokers y custodios tradicionales. La oportunidad para las firmas capaces de tender ese puente es sustancial», concluye Anatoly.
No se esperan cambios en el tipo de intervención de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) en la reunión de esta semana. El mercado da por hecho que la autoridad monetaria norteamericana optará por no modificar su política monetaria, y mantendrá los tipos en el rango 3,75%-4% que estableció tras la subida del mes pasado. El motivo es doble, según los expertos de las gestoras: la proximidad de las elecciones de mitad de mandato y la resiliencia económica que sigue mostrando EE.UU.
“La proximidad de las elecciones de medio mandato, y la necesidad de evaluar el impacto que dicha subida ha tenido en el mercado, serían algunos de los argumentos más relevantes a la hora de posponer la decisión de volver a subir tipos en octubre. De esta manera, aunque el dato de inflación de septiembre que hemos visto en EE.UU. fue peor de lo esperado tanto en su componente general como subyacente, todavía parece pronto para confirmar dicha tendencia al alza y los inversores creen que Warsh optará por retrasar la subida hasta diciembre, donde el mercado anticipa una nueva elevación en el tipo de intervención que situará el rango en el 4,00%-4,75%”, indica Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión.
Entre declaraciones y datos
Es más, según recuerdan Kish Pathak, analista de investigación de renta fija de MFS IM, y Erik Weisman, economista jefe y gestor de carteras de MFS IM, los comentarios de los vicepresidentes Williams y Jefferson no dejaron entrever ninguna intención de subir los tipos este mes. Christopher Waller afirmó que las subidas “no tienen porqué producirse en reuniones consecutivas”, y Bowman no aprecia ninguna urgencia por actuar. Por último, los comentarios de Warsh en Bangkok resultaron significativos por lo que no dijo: no repitió el contundente mensaje antiinflacionista de Jackson Hole.
“Los datos publicados desde la última reunión respaldan la idea de que el mercado laboral se encuentra en buena forma y de que la inflación sigue siendo demasiado elevada como para estar tranquilos. Al mismo tiempo, Warsh se ha mostrado partidario de centrarse en las tendencias. Un mes más de datos apenas ayuda a determinar si la tendencia está cambiando. Por eso ha abogado por reducir el número de reuniones del FOMC. La naturaleza de los riesgos a los que se enfrenta la economía también invita a esperar. Por ejemplo, las presiones inflacionistas latentes disminuirán si se alcanza algún tipo de solución a la guerra con Irán y bajan los precios de la energía. La economía se ha mostrado resiliente ante la crisis del petróleo gracias a la sólida inversión en capital fijo vinculada a la inteligencia artificial y al efecto riqueza derivado de la renta variable. Si se agrava la reciente inestabilidad de las acciones del sector de la inteligencia artificial, el crecimiento podría perder fuelle. Para diciembre habrá más información sobre ambos frentes”, argumentan los expertos de MFS IM.
Los economistas de Bank of America (BofA) se muestran más críticos con las grandes cifras de la economía estadounidense y reconocen que hay “argumentos sólidos para subir los tipos, pero grandes dificultades para llevarlo a cabo”. Mantienen su previsión de que la Fed subirá los tipos de interés en 25 puntos básicos, aunque reconocen que será una decisión difícil de materializar, dada la evolución de los mercados de la última semana. “La inflación de septiembre, muy por encima de lo esperado, refuerza los argumentos a favor de una subida en octubre. La decisión de octubre pondrá a prueba la determinación del presidente de la Fed, Kevin Warsh, de introducir un cambio radical en la orientación futura de la política monetaria de la institución (forward guidance). Si la Fed sube los tipos, podrían surgir temores a un endurecimiento monetario excesivo. Si los mantiene sin cambios, los mercados podrían cuestionar su credibilidad”, afirman.
Una nueva forma de comunicar
Así pues, según los expertos, el interés en la reunión de esta próxima semana radica por tanto en la valoración que haga el presidente de la Fed de la situación de la economía norteamericana. “Aunque no comunique un forward guidance oficial, sí que puede dejar pistas sobre lo que podemos esperar, no tanto en lo que queda de año donde como decimos el mercado da por descontado una nueva subida en diciembre, sino de cara a 2027 donde si la fortaleza del consumo se mantiene y las presiones inflacionistas se enquistan nos podría llevar a ver dos subidas más en este próximo año” indica Gavín.
Según destaca Christian Scherrmann, economista jefe de DWS para Estados Unidos, en una de sus raras apariciones fuera de la rueda de prensa del FOMC, el presidente de la Fed no hizo comentarios sobre las perspectivas de la política monetaria. “Esto se interpretó ampliamente como una señal de que la Fed mantendrá el statu quo, en referencia probablemente a su anuncio en Jackson Hole antes de la última subida de tipos. Sin embargo, otros responsables de la Fed siguen enviando señales contradictorias. Por ejemplo, el gobernador Christopher Waller todavía contempla la posibilidad de nuevas subidas, aunque las mayores rentabilidades del Tesoro estrechen las condiciones financieras. El vicepresidente Philip Jefferson aboga por la paciencia, mientras que la gobernadora Michelle Bowman ve poca urgencia para actuar. Otros, como Austan Goolsbee, Beth Hammack, John Williams y Susan Collins, temen que la inflación pueda resultar más persistente de lo esperado. Esta variedad de posturas sugiere que el propio comité está dividido sobre si la política monetaria ya es suficientemente restrictiva. En cualquier caso, los banqueros centrales se han vuelto más activos en los últimos meses, y no menos, como sugirió el presidente Warsh. Lo interpretamos como señal de un FOMC activo, lo que, a nuestro juicio, respalda la independencia de la institución”, destaca Scherrmann.
Para François Rimeu, estratega sénior de Crédit Mutuel AM, aunque coincide con el resto de expertos en que la forward guidance ha pasado de moda, habrá que escuchar atentamente las palabras de Warsh en la posterior rueda de prensa. “Es probable que el comunicado apenas cambie respecto al de septiembre: crecimiento sólido, mercado laboral estable sin presiones salariales, inflación elevada y reafirmación del compromiso con la estabilidad de precios. En la rueda de prensa, se espera que el presidente Warsh mantenga su enfoque de no ofrecer orientaciones sobre la trayectoria futura de los tipos de interés”, añade.
Revolut, la fintech global, ha anunciado la constitución de Revolut Ventures en colaboración con Carne Group, la mayor sociedad gestora de terceros de Europa. Según explica, Revolut Ventures actuará como puente entre los inversores seleccionados y las empresas tecnológicas de alto crecimiento que aún no cotizan.
Desde la compañía explican que estas compañías tardan cada vez más en salir a bolsa con una mediana que ha pasado de los 6,9 años en 2014 a los 11 años en 2025. Como consecuencia, gran parte de la creación de valor se genera actualmente antes del debut bursátil. Según su visión, tradicionalmente, estas oportunidades de inversión han estado reservadas a las grandes instituciones y a las grandes fortunas, dejando al margen al pequeño inversor. En paralelo, sostiene que las oportunidades de inversión en renta variable cotizada se han reducido a la mitad en EE.UU., pasando de 7.000 empresas cotizadas en el año 2000 a 3.900 en 2025. “Cada vez más empresas maduras y generadoras de caja pasan a ser de capital privado o deciden no salir nunca a bolsa, lo que reduce las oportunidades para los inversores minoristas”, indican.
Al ser una de las principales empresas tecnológicas de capital privado, Revolut cuenta con un conocimiento profundo y de primera mano sobre el ecosistema de los mercados privados. La creación de Revolut Ventures supone una evolución natural tras el lanzamiento de Private Markets en julio de 2026 en determinados mercados del EEE.
A través de alianzas con algunas de las empresas tecnológicas no cotizadas más destacadas a nivel mundial, la plataforma de Revolut Ventures se integrará en la app de Revolut junto a las opciones de inversión actuales, que incluyen acciones de EE.UU. y el EEE, ETFs, fondos monetarios, bonos y fondos de mercados privados. Si bien estas alternativas ofrecen potencial de crecimiento, son considerablemente menos líquidas que la renta variable cotizada y conllevan un riesgo importante de pérdida de capital.
Rolandas Juteika, director de Patrimonio y Trading (EEE) en Revolut, afirmó que “con Revolut Ventures, nuestro objetivo es derribar una de las últimas barreras en la gestión patrimonial: la exclusión de los inversores minoristas de las empresas no cotizadas. La creación de valor se produce mucho antes de una salida a bolsa, y al operar nuestra propia plataforma, estamos brindando a los inversores de a pie la oportunidad de acceder a los líderes del mercado del mañana directamente desde la app de Revolut”.
Los inversores institucionales que actúan como limited partners (LPs) mantienen sus compromisos con los mercados privados, pero están cambiando la forma de construir sus carteras, según una nueva encuesta de Goldman Sachs Alternatives. La encuesta 2026 Global Alternatives Survey: The LP View, titulada «Repensar, no retirarse», recoge las respuestas de 225 LP y otros inversores institucionales encuestados entre junio y agosto de 2026. Los participantes recurren cada vez más al mercado secundario para gestionar la liquidez, concentran el capital en gestores con los que ya trabajan y establecen requisitos más exigentes para incorporar nuevos gestores.
Más de un tercio de los LPs (37 %) prevé desplegar más capital que el año pasado y casi la mitad (47 %) piensa mantener su ritmo; solo el 11 % espera desplegar menos. El límite está en la liquidez: la falta de distribuciones es el factor más citado entre los que condicionan los planes de despliegue, y lo menciona el 35 % de los LPs.
“Nuestros clientes siguen actuando con disciplina en este entorno de riesgo dinámico”, afirmó Marc Nachmann, director global de Asset & Wealth Management de Goldman Sachs. “Los LPs no se retiran, sino que replantean dónde desplegar el capital, con quién y en qué condiciones. Su confianza en los mercados privados sigue intacta, pero adoptan un enfoque más selectivo y se centran en los gestores capaces de crear valor para alcanzar la rentabilidad objetivo”.
La geopolítica encabeza la lista de riesgos por tercer año consecutivo
Por tercer año consecutivo, los LPs sitúan las tensiones geopolíticas como el mayor riesgo para la inversión. La geopolítica figura entre los cinco principales riesgos para el 82 % de los LPs y es, con diferencia, el que más se cita (36 %) como el mayor riesgo individual. La inflación ocupa el segundo lugar entre los cinco principales (67 %), seguida de la desaceleración económica o recesión en EE. UU. (63 %).
Los inversores de Europa, Oriente Medio y África (EMEA) son los más preocupados por la geopolítica: el 44 % la sitúa en primer lugar, frente al 31 % en Asia-Pacífico (APAC) y el 30 % en América. La inteligencia artificial (IA) empieza a percibirse como un riesgo: el 28 % de los LPs incluye entre sus cinco principales riesgos el desplazamiento de trabajadores por efecto de la tecnología, y la mayoría de quienes seleccionaron la opción “otros” citaron preocupaciones relacionadas con la IA.
“Las tensiones geopolíticas y los tipos de interés elevados han ralentizado las salidas tradicionales, pero la carrera por suministrar energía a la infraestructura de IA está creando la ventana de despliegue más decisiva de la década. Esas tensiones preocupan especialmente a los LPs a la hora de planificar la asignación de capital y la selección de gestores”, ha comentado Jeff Fine, codirector global de Formación de Capital Alternativo de Goldman Sachs Alternatives.
Las infraestructuras y las secundarias encabezan un panorama resistente
La mayoría de los LPs considera que las oportunidades son iguales o mejores que hace un año. En concreto, el 43% percibe una perspectivas más favorable en infraestructuras y un 7% menos favorable. En cuanto a los secundarios, las opiniones más favorables superan ya a las menos favorables en una proporción de casi 3 a 1 (44 % frente a 15 %). Respecto a las coinversiones, solo 6% percibe una perspectiva más débil, mientras que el real estate, el 37% señala una perspectiva mejor y el 16 %, menos favorable.
En cuanto al capital privado, prevalece la estabilidad en las opiniones: el 56 % no percibe cambios en su perspectiva, y las valoraciones positivas y negativas se reparten de forma casi equitativa, con un 24 % y un 20 %, respectivamente. Por su parte, el crédito privado registra el mayor aumento interanual de la opinión negativa, que llega al 35 %, aunque el 65 % sigue viendo las oportunidades igual o mejor que antes. En cuanto al hedge funds, el interés va en aumento: el 34 % tiene una perspectiva más favorable y menos de uno de cada diez, menos favorable.
La intención estable y margen de crecimiento, pero la lentitud de las distribuciones marca el límite
Los LPs siguen estando más infraasignados que sobreasignados en los distintos mercados privados. La infraasignación en crédito privado subió 5 puntos porcentuales interanual, mientras que la sobreasignación cayó al 4 % desde el 12 %. El sector inmobiliario es el más avanzado en el ciclo de asignación, con el mayor grupo de LPs sobreasignados (18 %), aunque esa proporción ha bajado desde el 25 % de hace un año.
En conjunto, el 84 % de los LPs prevé desplegar el mismo capital que el año pasado o más, en línea con el 83 % de 2025. Dentro de ese grupo, son menos los que esperan aumentarlo (37 %, frente al 43 %). También son menos los que prevén reducirlo (11 %, frente al 14 %).
La falta de distribuciones es el factor más destacado entre los que afectan a los planes de despliegue (35 %, por encima del 31 % de 2025), por delante de los cambios en los objetivos de asignación (29 %). Solo el 2 % menciona preocupaciones regulatorias y fiscales.
“La liquidez se ha convertido en una ventaja competitiva a medida que se han alargado los plazos de salida”, afirmó Stephanie Rader, codirectora global de Formación de Capital Alternativo de Goldman Sachs Alternatives. “Los LPs utilizan cada vez más las secundarias como herramienta central para la asignación de carteras y la gestión de los flujos de caja, con el fin de construir carteras más resilientes”.
Cada clase de activo afronta un punto de presión distinto
Al pedirles que señalaran el mayor reto individual en cada parte de su cartera, los LPs apuntaron a problemas distintos. La liquidez encabeza la lista en capital privado (28 %), el rendimiento en el sector inmobiliario (32 %), el acceso en las coinversiones (21 %) y la selección de gestores en crédito privado (20 %) e infraestructuras (15 %). Las valoraciones ocupan el segundo lugar en tres de las cinco clases de activos, lo más parecido a una preocupación compartida.
El análisis de las preguntas abiertas reveló que dentro de cada clase de activo se está produciendo una reevaluación. En capital privado, algunos LPs están consolidando su base de GPs, mientras que otros se orientan hacia gestores emergentes o hacia el segmento inferior del mercado medio (lower middle market). En crédito privado, muchos van más allá del préstamo directo y se abren a las secundarias, a nuevas geografías y a las estructuras evergreen. En el sector inmobiliario, varios están asumiendo más riesgo con estrategias value-add y oportunistas, y la deuda inmobiliaria está ganando asignaciones como alternativa al crédito privado.
A nivel regional, algunos LPs están reduciendo su exposición a Estados Unidos para hacer hueco a Europa, la región más citada por los inversores que están reforzando su enfoque internacional.
Los nuevos gestores afrontan un listón alto, y los LPs ven cómo la IA transforma el sector
Los gestores ya establecidos mantienen su ventaja: la mayoría de los LPs indica que una parte significativa de sus compromisos de los últimos 12 meses fueron renovaciones con los GPs con los que ya trabajaban. Cuando los LPs incorporan nuevos gestores, lo que más cuenta es el historial de resultados (78 %). Además, buscan algo de lo que su cartera carece: acceso a nuevas estrategias o clases de activos (50 %), experiencia especializada (39 %) y diversificación entre sectores o regiones (35 %).
Los LPs señalan la IA como el mayor motor de cambio en los activos alternativos durante los próximos cinco años (34 %), muy por delante de la consolidación del sector y la disrupción económica (13 % en cada caso). La cuestión está pasando de obtener exposición a la IA a identificar a los gestores que pueden utilizarla para mejorar sus decisiones de inversión y crear valor en las empresas de su cartera. Como dijo uno de los encuestados: “Como ocurre con cualquier gran cambio tecnológico, probablemente se esté sobrestimando el corto plazo y subestimando los efectos de segundo y tercer orden a largo plazo”.
“Los nuevos gestores tienen que ganarse sus asignaciones”, afirmó Mike Brandmeyer, director global y director de Inversiones (CIO) del External Investing Group (XIG) de Goldman Sachs Alternatives. “El historial de resultados es fundamental, pero ahora los inversores quieren ver disciplina en el análisis de las inversiones, una ventaja clara sobre la competencia y la capacidad del gestor para adaptarse a los cambios estructurales, especialmente los impulsados por la IA”.
LinkedInRoberto Melzi, CIO de Vicctus Multi Family Office
Crecer su plataforma en América Latina, consolidando su negocio en cuatro mercados clave de la región. Así describe el Chief Investment Officer de Vicctus Multi Family Office, Roberto Melzi, el foco que tiene la compañía –parte del grupo Credicorp– actualmente. La clave es apalancar la estructura regional, nacida en Perú y que se extiende hasta el RIA que tienen en Miami, para ofrecer soluciones globales a un público de latinoamericanos en el escalafón más alto de patrimonios.
“Nacimos en Perú, pero nos hemos ido expandiendo a otros países”, dice Melzi en conversación con Funds Society. La firma ha ido creciendo su negocio, enfocado en la asesoría de inversiones, tributaria y de planificación financiera, pero hay cuatro mercados que están mirando con especial atención: Chile, Colombia, Guatemala y Ecuador. “Esos países son en los que, hoy por hoy, nos estamos enfocando”, señala.
Son precisamente esos los mercados en donde ven más espacio para crecer en Vicctus. “Son plazas en las que todavía no hemos penetrado mucho y creemos que hay oportunidad para brindar un servicio de asesoría integral”, comenta el ejecutivo. Con la excepción del mercado chileno –que es bastante competitivo en este negocio–, acota, estos mercados son “plazas que tienen mucha más capacidad de crecimiento”.
Hacia delante, en el multi-family office están mirando otros mercados para extender su red, pero prefieren no detallar planes específicos. Lo que sí desliza Melzi es que cualquier expansión futura partirá con construir capacidades locales y capital humano. “Lo que hay que lograr es tener las capacidades para entrar de manera eficiente a esos mercados”, destaca.
Sobre si están evaluando opciones de M&A, el gerente de inversiones destaca que, hasta ahora, el crecimiento regional de Vicctus ha sido más bien orgánico. “Esa es la preferencia de Vicctus, al ser parte de Credicorp Capital”, explica, agregando que “no podemos descartar” que haya alguna decisión futura de crecimiento inorgánico.
Respecto a los segmentos de clientes, Melzi asegura que tienen previsto mantener el enfoque en los altos y muy altos patrimonios en la región. Además de atender personas y familias de este segmento, ocasionalmente atienden a algunos single-family offices, que acuden a ellos para cumplir ciertas funciones del proceso de inversión.
Inversiones internacionales y posiciones locales
Una de las fortalezas de Vicctus MFO es su estructura regional, que permite a los inversionistas gestionar carteras internacionales, junto con sus activos locales. El equipo de inversiones de la compañía de wealth management está en Lima, pero la gestión de los portafolios tiene un enfoque global, describe Melzi.
Para el profesional, no cambia la estrategia de inversión del equipo según dónde estén. Lo que sí cambia es la estructura que eligen los clientes y desde dónde son atendidos. “Eso es un reflejo de las preferencias de los clientes”, señala el CIO, con algunos clientes prefiriendo el RIA de Miami y otros optando por otras jurisdicciones.
Vicctus es parte del área de gestión patrimonial de Credicorp, operando en paralelo a la banca privada al grupo de matriz peruana, y atendiendo a los clientes de alto y muy alto patrimonio.
Sobre el domicilio de los activos, Melzi recalca que, si bien también depende de las preferencias de los distintos clientes –que optan por más o menos exposición a activos locales–, las inversiones internacionales son una parte relevante de la propuesta de valor de la compañía.
“Los clientes del MFO normalmente te contratan porque han construido su patrimonio asumiendo mucho riesgo on-shore, en sus países, regiones y negocios”, señala el ejecutivo, agregando que “lo que buscan es diversificar al resto del mundo los portafolios. Esa es la primera derivada”.
Eso sí, también hay vectores que atraen a los capitales a los mercados on-shore. En América Latina, en casos como el de Chile y Colombia, los clientes están volviendo al mercado on-shore por temas tributarios, que generan incentivos para atraer capitales al mercado local, recalca. Más que los vaivenes de los mercados financieros”, explica el profesional, son temas más estructurales los que más pesan.
La gestión en los tiempos de la volatilidad
El escenario local presenta una serie de desafíos para las carteras. Los riesgos geopolíticos proliferan, los debates sobre qué tan duradera será la alta inflación –especialmente desde que el conflicto en el Medio Oriente complicó el panorama del mercado petrolero– y la política monetaria global dejó la era de las tasas de interés bajas en el retrovisor.
Aun así, Melzi no ve que este escenario cambiante altere la forma de invertir de Vicctus MFO. “Somos muy disciplinados e institucionales a la hora de invertir, tanto en mercados privados como mercados públicos”, señala, agregando que “siempre va a haber algún factor de volatilidad” y que “si no hubiesen estos factores de volatilidad, los retornos no serían lo que son”.
La estrategia del multi-family office consta en tener un portafolio core, como columna vertebral de la cartera general. Éste, relata, está fuertemente inclinado a los productos líquidos y de bajo costo.
Este corazón es complementado por “portafolios satélites”, describe, que consisten en conjuntos de activos que “traen otro tipo de valor”, combinados por la cartera core. Un ejemplo de esto es un programa de mercados privados que ofrecen, estructurado a través de fondos especializados en private equity y private debt.
Los inversores en renta fija operan en un mercado definido menos por una única narrativa macroeconómica que por una dispersión significativa entre tipos de interés, regiones, sectores y emisores. Las tires siguen siendo atractivas, pero los diferenciales de crédito en muchos mercados tradicionales son estrechos, los bancos centrales avanzan a ritmos distintos y los fundamentales empresariales divergen cada vez más. En este contexto, la exposición tradicional a bonos core puede no captar toda la gama de oportunidades que ofrece la renta fija.
Un enfoque multisectorial puede ampliar ese universo de oportunidades más allá de las áreas que predominan en los índices de referencia tradicionales de renta fija core. La estrategia Strategic Income de Morgan Stanley Investment Management es una de las propuestas de renta fija con mayor trayectoria de la firma y recientemente superó los 20.000 millones de dólares en activos bajo gestión. La estrategia se centra en lo que el equipo denomina «sectores plus» de renta fija —incluidos la deuda de mercados emergentes, los productos titulizados y el crédito corporativo high yield—, que se encuentran en gran medida fuera de las exposiciones tradicionales a bonos agregados. Esta flexibilidad ofrece al equipo más vías para buscar ingresos y potencial de rentabilidad, al tiempo que ajusta el riesgo conforme cambian las condiciones del mercado.
Buscando resiliencia a lo largo de los ciclos
En varios sentidos, este enfoque puede considerarse una estrategia «para todos los entornos». En este caso, «para todos los entornos» no significa intentar anticipar cada giro macroeconómico. Más bien, refleja un marco disciplinado para adaptarse a medida que cambian las fuentes de riesgo y rentabilidad. Al invertir en distintos sectores, geografías, calidades crediticias y tramos de la curva de tipos, Strategic Income puede responder a los cambios en las valoraciones, identificando oportunidades donde resulten más atractivas y reduciendo la exposición cuando la relación riesgo-rentabilidad sea menos favorable.
Ampliando el universo de oportunidades más allá de los bonos core
Strategic Income tiene sus raíces en el concepto de «sectores plus»: combinar distintas fuentes de ingresos, diversificación y rentabilidad potencial más allá de las exposiciones core tradicionales. La deuda de mercados emergentes, el crédito titulizado y los bonos corporativos high yield no son riesgos intercambiables. Cada uno responde de forma diferente al crecimiento, la inflación, las condiciones crediticias, la liquidez y la política económica. Combinados de manera meditada, estos sectores pueden aportar motores de rentabilidad diferenciados que amplíen el papel que la renta fija puede desempeñar en una cartera.
El perfil «go anywhere» de la estrategia no implica flexibilidad por la flexibilidad misma. Está diseñado para dotar al equipo de inversión de la capacidad de asignar capital allí donde identifica valor. Si las oportunidades parecen más atractivas en los mercados emergentes que en el crédito corporativo estadounidense, la cartera puede reflejar esa visión. Si los productos titulizados resultan más atractivos, la estrategia puede aumentar su exposición a esa área. Y cuando un mercado o sector no ofrece un valor adecuado, puede evitarse por completo.
Convertir la dispersión en una ventaja de la gestión activa
La selección activa de sectores es fundamental porque la compensación por asumir riesgo varía entre mercados y cambia con el tiempo. El equipo evalúa dónde coinciden las valoraciones, los fundamentales y las condiciones técnicas, combinando la asignación sectorial de arriba abajo con la selección de valores de abajo arriba. Cuando los diferenciales generales son estrechos, el valor potencial puede depender menos de la exposición beta global y más de identificar emisores, estructuras y subsectores específicos que ofrezcan un valor relativo atractivo.
Un diferenciador clave es la amplitud y profundidad de los recursos de renta fija de la firma. Muchas estrategias de bonos flexibles pueden asignar entre sectores, pero son menos las que cuentan con equipos independientes y experimentados en mercados emergentes, productos titulizados y crédito corporativo high yield. Strategic Income se apoya en estas capacidades, en lugar de depender de una única área de especialización, lo que permite al equipo comparar oportunidades entre mercados y ajustar las exposiciones a medida que evolucionan las condiciones.
El mandato también se extiende más allá de los sectores para abarcar oportunidades a lo largo de la curva de tipos. Las diferencias en duración, pendiente de la curva y dinámicas regionales de tipos pueden crear fuentes adicionales de valor potencial. En este sentido, la flexibilidad no se refiere únicamente a lo que posee la estrategia, sino también a dónde —y cómo— asume riesgo.
Un papel más amplio en la cartera de renta fija
Creemos que las estrategias flexibles y multisectoriales pueden complementar o, para algunos inversores, sustituir las asignaciones tradicionales a renta fija core. Strategic Income puede servir como un paso mesurado más allá de las exposiciones core para inversores que buscan ingresos adicionales y potencial de rentabilidad, o como una asignación flexible dentro de una cartera de renta fija más amplia. En cualquiera de estas funciones, el objetivo es ampliar las fuentes de ingresos y rentabilidad potenciales, manteniendo al mismo tiempo un enfoque disciplinado del riesgo.
Esa flexibilidad puede ser especialmente relevante en la actualidad. Las tires son más elevadas que durante gran parte del periodo posterior a la crisis financiera mundial, lo que convierte al income en un componente más significativo de la rentabilidad de la renta fija. Al mismo tiempo, los estrechos diferenciales de muchos mercados de crédito y la mayor dispersión entre regiones, sectores y emisores hacen que la selectividad sea cada vez más importante. Una estrategia capaz de desplazarse entre diversas fuentes de riesgo y rentabilidad, en lugar de depender de un único mercado o sector, puede estar bien posicionada para navegar por esas diferencias.
La capacidad de Strategic Income para rotar entre mercados y sectores ofrece al equipo múltiples vías para buscar valor ajustado al riesgo a medida que cambian las oportunidades. Junto con una larga trayectoria y una sólida plataforma de análisis, la flexibilidad de la estrategia puede ayudar a los inversores a construir asignaciones de renta fija más resilientes conforme evolucionan las condiciones del mercado.
Tribuna firmada por Arthur Chip Driscoll, Institutional Portfolio Manager de Morgan Stanley IM
Funds Society vuelve a Chile a convocar a las industrias de asset y wealth management local para compartir conversaciones y visiones, pero esta vez con un nuevo formato: Funds Society Leaders Summit. En alianza con CFA Society Chile. Se trata de un encuentro dirigido a los líderes de la industria de la gestión de activos y patrimonios, creado por y para la industria.
El evento está convocado para el 17 de noviembre de este año, a partir de las 8.00 horas, en el hotel The Ritz-Carlton de Santiago, ubicado en la comuna de Las Condes. Quienes deseen participar se deben inscribir, ya que los cupos son limitados.
Con esta cumbre –un evento hecho por la industria para la industria–,Leaders Summit apunta a reunir a los líderes de la industria de asset y wealth management con una jornada centrada en los temas que más interesan y preocupan a los profesionales del sector.
La agenda, diseñada en colaboración con CFA Society Chile, contará con ponentes de primer nivel, expertos de áreas clave como asset management, banca privada, family offices, fondos de pensiones o aseguradoras, que debatirán sobre los grandes retos y tendencias del momento.
Este programa combina paneles dinámicos con espacios de networking, finalizando con un cóctel para compartir impresiones y seguir conectando.
Esta instancia es posible gracias a nuestro partner, CFA Society Chile, y nuestro patrocinadores, Ninety One, Lumyna,VanEck, HSBC Asset Management, Insigneo y State Street Investment Management.
Funds Society Leaders Summit Chile lleva a Sudamérica el evento que ya hemos realizado con anterioridad en Madrid y Miami.
La Reserva Federal dará a conocer su próxima decisión en materia de política monetaria el próximo miércoles y el mercado asigna una probabilidad de casi el 85% a una pausa en este miniciclo de subidas.
Desde que Kevin Warsh asumió la presidencia del banco central más poderoso del mundo, uno de sus objetivos ha pasado por desmontar el modelo de comunicación que desde 2012 la Fed venía utilizando para comunicarse con el mercado. En su ponencia en Jackson Hole dijo que “se había agotado” la utilidad de las guías adelantadas y que la Fed necesitaba señales del mercado “lo menos filtradas posible”.
En rueda de prensa tras la reunión de septiembre fue aún más explícito: la Fed “no está en el negocio del forward guidance”. Por aquel entonces no creía que las condiciones financieras fueran restrictivas: los diferenciales de crédito se movían cerca de mínimos históricos, los estándares de concesión de crédito se mantenían relajados, y el índice dólar (DXY) estaba prácticamente donde había comenzado el año. Así, justificó la subida al 4% como el retiro de “una dosis de acomodación” con la idea de alinear mejor las condiciones económicas con los objetivos de la Fed.
Condiciones financieras: más tensas, pero con matices
Los movimientos de las últimas semanas encajan bien con el esquema de preferencias de Warsh. El brent, que cotiza por encima de los 100 dólares (con una revalorización próxima al 60%), el bono superando puntualmente el 5,3% —el máximo desde 2002— y el DXY acumulando una ganancia superior al 4% desde enero han endurecido los índices de condiciones financieras.
Sin embargo, hay matices importantes. El encarecimiento de la energía como consecuencia de las guerras en Ucrania e Irán es por definición un shock de oferta ante el que las herramientas tradicionales de un banquero central se han mostrado históricamente poco efectivas, y un combustible más caro puede estar trasladándose al coste de los servicios, justo lo que Warsh quiere evitar: los efectos de segunda ronda.
El incremento en la rentabilidad de los bonos lo achacamos, en primer lugar, a la normalización tras la anomalía de la década posterior a la burbuja subprime, caracterizada por el desapalancamiento, la desinflación, los crecimientos discretos y las políticas ZIRP de los bancos centrales. También lo atribuimos a la solidez de la expansión del PIB nominal y al ruido geopolítico. Sin embargo, puede tener otras justificaciones. Aunque en una primera fase el repunte de la TIR estuvo claramente liderado por los tipos reales, asociados al crecimiento y a la competencia por el capital que generan las fuertes inversiones en IA, las subidas más recientes también han estado apuntaladas por el aumento de la prima por plazo y de las expectativas de inflación, algo que incomoda al banco central. Adicionalmente, la subida del dólar es solo moderada y en los últimos días apunta a cierta reversión desde la sobreventa de corto plazo. Y no olvidemos que, a pesar de todo, el S&P 500 sigue cerca de máximos, facilitando que el efecto riqueza permita a los hogares obviar la necesidad de aumentar su colchón de ahorro, que está en horas bajas.
Con todo ello, el tensionamiento de las condiciones financieras probablemente no sea suficiente para sostener un giro de 180 grados en la narrativa, pero sí para certificar esa pausa en octubre y también para, quizá, suavizar el tono restrictivo que Kevin Warsh viene imprimiendo en sus comunicados desde agosto.
Esto último es complicado de llevar a la práctica sin asumir un riesgo de credibilidad. Warsh ha subido los tipos por primera vez en tres años, en contra de las preferencias del presidente que apoyó su candidatura y, por lo tanto, no puede permitirse ceder ante un shock energético sin que el mercado lo interprete como una pérdida de independencia. El resultado sería un aumento de la prima de inflación y, paradójicamente, tipos largos más altos.
En términos de posicionamiento, la conclusión es que no debe esperarse que la Fed ponga un techo a la parte larga de la curva a través de los tipos. Un alivio duradero en el bono a diez años dependerá de la evolución del petróleo y de los datos de inflación, no de un cambio de tono del presidente Warsh. El principal riesgo a corto plazo sigue siendo una nueva subida en diciembre, coherente con unas actas que reflejan que la mayoría del Comité contempla otro movimiento antes de cerrar el año.
Inteligencia artificial: el problema no es la demanda, sino la financiación
En el ámbito que ahora más preocupa a los inversores en renta variable, la inteligencia artificial, los resultados de Meta —que inicialmente gustaron al mercado— acabaron precipitando una fuerte caída en los sectores de tecnología e internet, que afectó con particular dureza a los fabricantes de “picos y palas” necesarios en la búsqueda del tesoro del liderazgo en IA. El índice SOX de semiconductores y componentes se dejó el jueves un 6,69% y se sitúa ahora sobre el delicado soporte de su media móvil de 200 sesiones.
Los resultados de la compañía fueron sorprendentes. Sus ventas aumentaron un 28%, pero lo más llamativo es que este aumento de los ingresos se produce sobre una base de 241.600 millones de dólares en los últimos doce meses. La acción comenzó la sesión al alza, pero terminó con una caída del 6,98%.
El problema no está en la demanda potencial de la tecnología, sino en cómo financiar la capacidad para poder abastecerla. Desde julio hasta octubre, los comentarios de los hiperescaladores respecto a la fortaleza de la demanda son incontestables. En cuanto a este este trimestre, de momento solo ha publicado Meta.
Microsoft factura a una tasa anualizada de 37.000 millones de dólares en sus negocios de IA, que crecen un 123%. Los de Amazon crecen a un ritmo de tres dígitos y el libro de pedidos de AWS se situó el último trimestre en 496.000 millones (+154%). Alphabet muestra unos ingresos de 24.800 millones en GCP, su negocio de nube, un libro de pedidos de 514.000 millones y un crecimiento del 82% en las ventas de sus negocios de IA. Por su parte, Meta publicó el jueves unos ingresos trimestrales de 60.800 millones.
El problema es que estas empresas están absorbiendo mucha capacidad de crédito del sistema, aunque esta absorción todavía no tiene un efecto notorio sobre los diferenciales, y el papel se está colocando con relativa facilidad. Los emisores ligados a la IA cotizan en torno a 115 puntos básicos frente a los 78 del índice, y los hiperescaladores con rating A o superior ya pagan más que, por ejemplo, las utilities. Los diferenciales del resto del mercado, en cambio, apenas se han movido.
El impacto real no es tan directo y llega por otros canales. El primero es el de los tipos. Un boom de inversión cercano al 2,5% del PIB estadounidense eleva a priori el tipo neutral, presiona los costes, y coincide con el shock deOrmuz. Con la Fed ya subiendo, la inteligencia artificial apenas nota el aumento en el coste del capital, pero el resto de la economía sí lo hace: vivienda, small caps y prestatarios a tipo variable.
El segundo canal es el de los acreedores con balances de peor calidad y mayor apalancamiento. CoreWeave financiándose cerca del 15%, la retirada de la salida a bolsa de Firmus y el aplazamiento de la de SB Energy muestran que el acceso al mercado para los proyectos más débiles se está restringiendo. El tercero es el paso (¿natural?) a financiarse con acciones. La nueva clase de acciones sin voto de Meta, que también responde a motivos de control, anticipa que los hiperescaladores dejarán de financiar su capex solo con caja propia. Alphabet ya lo hizo.
Rotación sectorial: un ajuste discutible
Por todo ello, sorprende el aparente reajuste reciente desde tecnología hacia otros sectores que potencialmente se ven más perjudicados por el efecto expulsión (crowding out) en el crédito.
La TIR del bono del Tesoro está de vuelta en el 5%, lo que beneficia a las acciones de empresas de mayor duración como las tecnológicas, el consumo crece a niveles saludables y, aunque hay que vigilar el aplanamiento en la curva (el diferencial 2-10 se sitúa en en 30,7 puntos básicos, cerca de los mínimos de 2025), no hay indicios que apunten a contracción económica en el medio plazo.
Parece que el temor en torno al capex en IA es el factor que ha generado el rebalanceo, y hay que ser conscientes de la diferencia en calidad de balance entre los neocloud, como CoreWeave o Nscale, y empresas como Microsoft o Amazon. En cualquier caso, este cambio en preferencias del inversor es algo a lo que merece la pena prestar atención.
El reciente informe «2026 Global Family Office Report» de Citi Wealth, basado en las respuestas de 351 ejecutivos de “family offices” en 41 países, revela que las principales organizaciones están construyendo estrategias a largo plazo fundamentadas en tres pilares: capital, capacidad y continuidad. En un entorno caracterizado por tasas de interés altas, dudas sobre la estabilidad del sistema financiero y riesgos geopolíticos, los family offices han operado de manera ágil y disciplinada. Los líderes del sector no han permitido que la incertidumbre los paralice, sino que han adoptado posturas más deliberadas e institucionales en su forma de invertir, implementar tecnología y preparar a las próximas generaciones para preservar el patrimonio.
Rendimiento extraordinario frente a la incertidumbre
La gestión del capital ha demostrado ser excepcionalmente resiliente. Casi nueve de cada diez family offices (89%) reportaron un rendimiento positivo en su cartera en lo que va de 2026. Cerca del 60% de los encuestados reportaron ganancias de hasta un 10%, mientras que un 13% informó de una revalorización de sus inversiones superior al 15%. La región de Asia-Pacífico destacó con un 26% de los family offices, logrando ganancias superiores al 15%.
Los objetivos de rendimiento anual reflejan un enfoque en el crecimiento sostenible. En primer lugar, el 41% de los family offices busca un objetivo de rentabilidad del 7% al 10%. Un 20% apunta a rendimientos del 5% al 7%. El 18% busca márgenes del 10% al 13%. Por último, en Asia-Pacífico, el 22% de los encuestados busca retornos anuales por encima del 15%.
La inflación y la reestructuración de activos
La jerarquía de los riesgos macroeconómicos cambió sustancialmente en 2026. La inflación emergió como la preocupación dominante, citada por el 63% de los encuestados (un salto significativo desde el 37% en 2025). Le siguieron la evolución de las tasas de interés (44%) y la estabilidad del sistema financiero global (38%). Notablemente, la preocupación por disputas comerciales y aranceles cayó drásticamente al 18%. En América Latina, la preocupación por la inflación alcanzó el nivel más alto, con un 76%.
Gráfico sobre las «Principales preocupaciones económicas y del mercado», Fuente: Citi Wealth en el informe «Global Family Office 2026».
Para proteger el poder adquisitivo, los family offices han ajustado sus asignaciones estratégicas. La renta variable cotizada representa actualmente la mayor asignación promedio con un 30% de las carteras, seguida de la renta fija (16%) y el efectivo (12%). Durante los últimos 12 meses, la renta variable atrajo el mayor aumento neto de capital, con un 46% de los encuestados que aseguran que han aumentado su exposición.
Gráfico de «Asignación Estratégica de Activos», Fuente:Citi Wealth en el informe «Global Family Office 2026».
Mercados privados e inversión directa
Los mercados privados siguen siendo un pilar fundamental. Al observar el private equity, el interés se concentra fuertemente en estrategias de crecimiento (growth equity), donde el 30% planea aumentar su asignación. Le siguen el venture capital (21%) y las operaciones secundarias (19%).
La inversión directa es una práctica generalizada, con un 75% de los family offices participando en ella. Primero, la etapa de crecimiento (Series C o D) es el área objetivo más frecuente (57%). Seguida de las oportunidades previas a una salida a bolsa (Pre-IPO) ocupan el segundo lugar con un 40%. Por último, las transacciones secundarias atraen al 40% de los encuestados.
A nivel sectorial, la inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como el destino principal de las inversiones directas, siendo elegida por el 51% de los participantes. El sector de la salud (32%) y el mercado inmobiliario (31%) también mantienen una sólida demanda. El tamaño preferido para estas inversiones ronda entre 1 y 5 millones de dólares para el 44% de los family offices, aunque el 26% de las más grandes (con patrimonios superiores a 500 millones de dólares) apuntan a tickets de entre 5 y 10 millones de dólares.
Adopción de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial ha pasado de ser un concepto exploratorio a una realidad operativa. El 40% de los encuestados describe su adopción de la IA como temprana, mientras que un 30% adicional reporta una adopción moderada. Tan solo el 10% reporta un uso avanzado. Apenas un 19% indica no tener adopción alguna, una mejora significativa frente al año pasado.
Las principales aplicaciones se centran en la productividad: la generación de notas y resúmenes de reuniones (16% uso extensivo y 22% en implementación) es el caso de uso líder. En cuanto a los beneficios tangibles, el 67% afirma que la IA ha mejorado drásticamente la velocidad del procesamiento de información. Otros impactos positivos incluyen la reducción del trabajo manual o plantilla (35%) y la diligencia debida más rápida (35%). En gestión de inversiones, el análisis de mercados y macroeconomía lidera la adopción, con un 12% usándolo extensivamente.
Gráfico de «Madurez en la adopción de IA», Fuente: Citi Wealth en el informe «Global Family Office 2026».
Financiación y empresas operativas
El vínculo con los family offices sigue siendo fuerte: el 67% de los encuestados posee participaciones de control en uno o más negocios operativos. En términos de servicios bancarios para estos negocios, el 40% necesita capital o líneas de crédito. En cuanto a la propia family office, el 57% recurre a préstamos respaldados por valores (securities-based lending) o facilidades de margen como principal forma de apalancamiento, favoreciendo la eficiencia de capital sin desbaratar sus carteras.
Continuidad, gobernanza y sucesión
La sucesión del liderazgo se perfila como uno de los temas más apremiantes en el horizonte. Un tercio de los family offices espera una transición de liderazgo en los próximos cinco años. Sin embargo, la preparación sigue siendo deficiente. Solo el 17% se siente «bien preparado», mientras que el 34% se considera «algo preparado».
Entre los principales desafíos, encontramos en primer lugar, la falta de un plan de sucesión de liderazgo claro (29%), seguido de la preparación insuficiente de los futuros líderes (24%) hasta llegar a la falta de una visión clara y de metas para el futuro (22%).
Al desarrollar a la próxima generación, el 46% cita la «falta de claridad sobre los roles futuros» como su mayor obstáculo, seguido por un «sentido de urgencia insuficiente» (42%) y la «falta de compromiso de la próxima generación» (39%). Para solucionar esta situación, los family offices apuestan por la participación en reuniones familiares (56%), reuniones con asesores (47%) y experiencia profesional fuera de la empresa (44%).
Complejidad cross-border y globalización
El patrimonio familiar se internacionaliza a gran velocidad. El 38% de los encuestados espera que la globalización de la familia (vivir en el extranjero, adquirir nuevas residencias o ciudadanías) aumente de manera moderada o significativa en los próximos 5 años. Esta tendencia es especialmente pronunciada en América Latina, donde el 58% espera un impacto global.
Actualmente, el 26% de los family offices opera en múltiples jurisdicciones y otro 14% lo está considerando. La necesidad número uno para la gestión patrimonial cross-border es la coordinación fiscal (59%), seguida de la estructuración de activos (43%) y la planificación de residencia/ciudadanía (35%).
Valores familiares y propósito
Las decisiones están profundamente arraigadas en los principios. El 55% de los encuestados afirma que la misión y los valores familiares guían fuertemente o configuran de manera fundamental su estrategia de inversión. Esta cifra asciende a casi el 80% en las oficinas de tercera generación en adelante. Cerca de la mitad de las oficinas mantiene asignaciones a inversiones sostenibles, donde la renta variable cotizada (23%) y el private equity (21%) son los vehículos preferidos.
Para mejorar el impacto filantrópico, los encuestados priorizan el acceso a redes y oportunidades de aprendizaje (25%) al mismo nivel que el compromiso intergeneracional y la construcción de legado (25%), equilibrando la eficacia externa con la cohesión interna. En el ámbito del arte, un 17% consideraría trabajar con asesores de arte buscando inteligencia sobre el mercado global.