Los grupos de productos de gestión de activos tuvieron un año 2025 complejo. Si bien ya estaban ocupados adaptándose a la personalización fiscal, los ETFs activos y generando una mayor exposición a los mercados privados, un entorno político y regulatorio transformado aceleró el lanzamiento de productos de doble clase de acciones, despertó un mayor interés en distribuir asignaciones al mercado privado a través de planes de pensiones de contribución definida (CD) y prestó mayor atención a la tokenización.
«El considerable volumen de demandas competitivas entre productos y clases de activos, así como los desafíos de distribución, continuarán hasta 2026 y en adelante», señala Daniil Shapiro, director en Cerulli.
Según el estudio de la consultora, casi todos los gestores de activos consideran la estructura de los ETF como una gran oportunidad (96 %), ya que la industria continúa centrándose en el desarrollo y la distribución de ETFs activos.
«Los gestores de activos tienen varias vías para acceder a la oportunidad de los ETFs activos, incluyendo nuevos lanzamientos (ya sea con estrategias replicadas, modificadas o completamente nuevas) y la conversión de fondos mutuos», afirma Shapiro.
Según el estudio, si bien el 74 % de las empresas que ofrecían o evaluaban ofrecer ETFs en 2025 estaban considerando el uso de la clase de acciones de los ETF, pocas planean lanzar conjuntos completos de este producto.
Tan importante como el impulso hacia los ETF es el impulso hacia el acceso minorista a los mercados privados en crecimiento. Los gestores de activos están invirtiendo capital y esfuerzo en la iniciativa, pero Cerulli señala que la enorme competencia del mercado probablemente dificultará cada vez más la distribución.
En general, el 65% de los gestores que ofrecen productos de fondos de intervalo perciben una gran oportunidad de distribución para la estructura, y el 87% planea desarrollar nuevas estrategias.
Mientras tanto, la oportunidad de los mercados privados en los planes de pensiones DC está cobrando un impulso significativo, lo que requerirá un esfuerzo sostenido para alcanzar la escala de los fabricantes de productos. El uso de la estructura de fideicomiso de inversión colectiva (CIT) y sus rieles se ha convertido en la solución ideal para incluir estrategias de mercado privado en los fondos con fecha objetivo.
«Los gestores deben evaluar las alianzas y apoyar las iniciativas, entendiendo que sentar las bases ahora les permitirá acceder a una oportunidad crucial en los próximos años», comenta Shapiro.
Por último, si bien es probable que la tokenización reciba una gran atención en los próximos años, será una iniciativa a largo plazo que trascienda los casos de uso más obvios que resulten en mejoras de eficiencia y ahorro de costos.
«La oportunidad actual de tokenización se centra principalmente en los ETFs de criptomonedas y los productos del mercado monetario, pero con el tiempo se trasladará a los activos del mundo real», afirma Shapiro.
Buscar alianzas con empresas especializadas en blockchain podría beneficiar a quienes carecen de experiencia interna. Más allá de los grandes gestores y custodios, adoptar una actitud expectante respecto a la tokenización también podría funcionar bien, concluye.
México es una de las estrellas de los mercados financieros internacionales: su cercanía con el mayor centro financiero del mundo, Wall Street, así como su condición de mercado emergente, le ha vuelto un imán para los capitales. Sin embargo, la tendencia de crecimiento de su economía genera alertas desde hace tiempo. Pareciera que existen dos países en uno solo: el de las inversiones y el de la economía real.
La Inversión de Cartera (IC) alcanzó el año pasado un nivel histórico, el peso es una de las divisas más fuertes y sólidas del mundo, beneficiado por el carry trade. Todo lo relacionado con las inversiones financieras en el país hablan de un momento histórico, pero hay un problema estructural que preocupa sobremanera: la economía no crece, o lo hace a tasas insuficientes.
Este gran contraste preocupa a analistas e inversionistas, sobre todo porque se trata de un escenario que no es novedoso, y porque las cifras disponibles no muestran un cambio radical en la tendencia de crecimiento económico. Lo peor es que, al parecer, se trata de un problema estructural, según algunos de analistas que platicaron con Funds Society.
Productividad, una de las alarmas
«Es difícil señalar una causa concreta de por qué nuestra economía no crece. Definitivamente no es algo solamente de este sexenio o del partido gobernante en turno, es definitivamente un tema estructural. Desde mi punto de vista, mucho tiene que ver con temas de productividad. Los factores de crecimiento ahí están, casi todos: tienes consumo que va bien, tienes inversión con sus ciclos», indicó Luis Gonzali, Co-director de Inversiones en Franklin Templeton México. «Ya que quitas todos esos factores, el remanente es la productividad y este indicador se ha visto que ha bajado constantemente, contrario a lo que sucede en otras economías del mundo», agregó.
«Ese factor residual que los economistas llaman productividad en México ha ido constantemente a la baja y por su misma condición de residual es muy complicado señalar una causa concreta de este deterioro. Pero si hablamos particularmente de los dos años recientes, claramente tenemos el tema de la inversión como un determinante para el bajo crecimiento. Las inversiones prácticamente se han ubicado en cero, este año se espera un rebote y eso impulsará el PIB a niveles máximos de 1,5%, que pareciera un incremento muy favorable considerando el 0,3% que habría crecido la economía mexicana en 2025, pero que está muy por debajo de su tasa máxima potencial que es de 2,5%, y mucho muy lejos de lo que se requiere para dar el gran salto económico, entre 5% y 7%», explicó en una entrevista el profesional.
Una inversión dorada
Para Gonzali, no hay duda de que México es una de las estrellas principales de las inversiones en el mundo. Las cifras que existen al respecto tampoco dejan lugar a dudas. Tan solo la Inversión de Cartera al cierre del primer trimestre del año pasado se ubicó en 496.090 millones de dólares, prácticamente diez veces más respecto a los 49.000 millones de dólares que se registraron cinco años atrás, en el mismo periodo de 2020.
El atractivo de las tasas de interés, que después de la pandemia alcanzaron un máximo nominal de 11% en el mercado financiero mexicano, ha sido uno de los grandes imanes generando un fenómeno conocido como carry trade, inversiones que llegan de otras partes del mundo –incluso de un mercado que hasta ahora era casi desconocido para México: Japón– con la intención de aprovechar el beneficio de una tasa de interés más alta en México.
La cifra de Inversión de Cartera explica en gran medida otro fenómeno, el del «superpeso«, que en 2025 registró una apreciación de prácticamente 15%, la mayor desde que está vigente el régimen de libre flotación de la divisa, aquel traumático 21 de diciembre de 1994.
Incluso la Inversión Extranjera Directa (IED), que desde luego no refleja el atractivo de la inversión financiera en el país, habla de cifras históricas, el año pasado el dato final se ubicó en alrededor de 61.000 millones de dólares, aunque más del 50% de este monto en realidad fueron reinversiones, es decir, inversiones que ya existían previamente.
Tanto el peso, como el mercado de valores e incluso el desempeño de las tasas de interés reflejan un país muy atractivo para los inversionistas, y los datos de inversión así lo confirman. No es la primera ocasión en que México se constituye como un imán, pero definitivamente el momento actual es uno de los más relevantes en décadas.
Inversión, una causa determinante
Para Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, la causa de que la economía mexicana no crezca como debe ser está relacionada con la «trampa de la incertidumbre», que la ha llevado a un círculo vicioso del que no ha podido salir desde hace décadas.
«La incertidumbre lleva a la baja la inversión fija y la contratación de personal en el empleo formal. Sin empleo formal y sin inversión fija se limita la productividad y el crecimiento de largo plazo. Por ejemplo, en 2025 hasta el mes de octubre vemos que hay una caída en la inversión fija del país de 7%. Con esa cifra, en el largo plazo México no podrá crecer ni siquiera al 2%, el crecimiento potencial se reduce a 1,4%, y este año consideramos que ni siquiera alcanzará esa tasa. La inversión fija también lleva cierta inercia. Nadie quiere invertir en el sector privado y en el sector público sería necesario destrabar la inversión con un mayor gasto público en inversión física, pero en 2025 este indicador cayó 29%, su mayor desplome desde 1995. Así es muy difícil a pesar de que en este año se planea incrementar el gasto público en 12%», dijo la economista.
«Con este panorama de inversión, si bien nos va hacia los siguientes años creceremos alrededor de 1,4%, por debajo del potencial histórico de 2,5%», explicó.
En ese contexto, aunque la fortaleza financiera es un hecho, Siller alerta sobre el carácter volátil de estos capitales, una historia que en el país latinoamericano se ha repetido innumerables ocasiones.
«Vemos una fortaleza inusitada del peso, y la causa directa es el carry trade, no hay duda de eso. Son capitales golondrinos. A los inversionistas no les interesa el PIB del país, les interesa el rendimiento, una buena tasa y que no les dejen de pagar, y mientras este sea atractivo, se mantendrá la tendencia. Por ahora los capitales minimizan factores como el riesgo por el T-MEC, o el de la reforma judicial», recalcó la directiva de Banco Base.
Pero, en materia de crecimiento Gabriela Siller es pesimista. No espera que el país crezca de manera significativa en muchos años, y sí considera que estas inversiones financieras, originadas por el carry trade, podrían incluso significar un factor de alto riesgo en algún momento si se modifican las lecturas de riesgo para el país.
Reformas para el crecimiento, no hay otra opción
«Estamos a las puertas de otro sexenio perdido en materia de crecimiento económico en México», dice a Funds Society Julio Ruiz, economista en jefe en Citi México.
De acuerdo con las cifras del analista, la tasa promedio de crecimiento del país norteamericano en la primera mitad de este sexenio sería de alrededor de 0,5%, muy inferior a la tasa potencial de la economía mexicana ubicada entre 2 y 2,5%. Más allá, la tasa promedio en la segunda parte necesitaría registrar un repunte más que espectacular para que podamos hablar de un sexenio diferente, pero nadie, ni siquiera las expectativas oficiales, esperan algo así.
Para Ruiz la clave para salir de la «trampa del crecimiento» que registra la economía mexicana es una sola: «Está claro que se trata de un problema estructural, la economía mexicana ligará casi con absoluta seguridad un sexenio más de crecimiento muy inferior a su potencial, entre 2 y 2,5%, y muy inferior a lo que necesita para dar el gran salto económico, que además necesitaría mantener por décadas. Por lo tanto, solo queda hacer grandes reformas estructurales para lograr ese impulso económico. De otro modo, se observa muy complicado», advierte.
El 5%: solo discurso político
Para los entrevistados, hablar de tasas de crecimiento del PIB de 5% o incluso mayores es solamente un discurso lejano de la realidad.
«El sexenio anterior, cuando nos prometieron tasas del PIB de 5% y hasta 7%, era solamente un discurso político. Ni siquiera era creíble y sostenido por las cifras oficiales, nunca en los proyectos de presupuesto, que elaboraron las autoridades hacendarias de entonces, vimos una propuesta en ese sentido. Solamente lo escuchamos en las declaraciones presidenciales. Fue un discurso absolutamente político, nada relacionado con la realidad», dice Luis Gonzali.
De esta manera, si bien, las causas del bajo crecimiento de México podrían ser variadas de acuerdo al especialista que se consulte, hay un consenso rotundo en el sentido de que el país está frente a un problema de carácter estructural, lo que requiere ajustes de fondo, que incluso pueden tardar años en reflejar los resultados esperados. Mientras, todo indica que esta será una década más de bajo crecimiento económico en el gigante global de las inversiones.
JPMorgan y Houlihan Lokey fueron los principales asesores financieros en fusiones y adquisiciones (M&A) en Norteamérica en 2025, por valor y volumen, respectivamente, según la última clasificación de asesores financieros de GlobalData, plataforma de inteligencia de mercado y productividad.
La base de datos de transacciones financieras de la firma reveló que JPMorgan alcanzó su liderazgo en valor al asesorar operaciones por valor de 763.900 millones de dólares, según informaron a través de un comunicado. Por su parte, Houlihan Lokey lideró en volumen de transacciones, asesorando un total de 210 operaciones.
«Houlihan Lokey y JPMorgan fueron los claros ganadores, tras superar a sus competidores por un margen significativo en términos de volumen y valor en 2025. Houlihan Lokey también fue el asesor líder en volumen en 2024”, comentó al respecto Aurojyoti Bose, analista principal de GlobalData.
Mientras tanto, JPMorgan mejoró su clasificación en valor desde la segunda posición en 2024, y el valor total de las operaciones que asesoró se multiplicó por más del doble gracias a su participación en operaciones de gran envergadura. Durante 2025, JPMorgan asesoró en 90.000 millones de dólares, incluidas 17 megaoperaciones valoradas en más de 10.000 millones de dólares. También ocupó el segundo puesto en volumen en 2025 con 168 operaciones.
Un análisis de la base de datos de transacciones de GlobalData revela que Goldman Sachs ocupó el tercer puesto en términos de volumen, con 166 transacciones, seguido de Morgan Stanley, con 155, y Jefferies, con 115.
Mientras tanto, Morgan Stanley ocupó el segundo puesto en términos de valor, asesorando en transacciones por valor de 686.400 millones de dólares, seguido de Goldman Sachs con 581.500 millones de dólares, Evercore con 459.200 millones de dólares y Bank of America con 432.400 millones de dólares.
Los principales asesores legales
Wachtell, Lipton, Rosen & Katz y Kirkland & Ellis fueron los principales asesores legales en fusiones y adquisiciones (M&A) en Norteamérica en 2025 por valor y volumen, respectivamente, según el último informe legal de la entidad.
La base de datos de transacciones financieras de GlobalData reveló que Wachtell, Lipton, Rosen & Katz alcanzó su liderazgo en valor al asesorar operaciones por valor de 669.600 millones de dólares. Por su parte, Kirkland & Ellis lideró en volumen, asesorando un total de 474 operaciones.
«Kirkland & Ellis, que fue el asesor líder tanto en valor como en volumen en 2024, logró mantener su liderazgo en volumen en 2025, pero perdió el primer puesto en valor frente a Wachtell, Lipton, Rosen & Katz. Kirkland & Ellis ocupó el tercer puesto en la clasificación de valor de las operaciones de 2025. A pesar de haber asesorado en un número relativamente menor de operaciones, Wachtell, Lipton, Rosen & Katz logró liderar la lista en términos de valor gracias a su participación en operaciones de gran envergadura. Durante 2025, la compañía asesoró en 45 operaciones de 1.000 millones de dólares, incluyendo 15 megaoperaciones valoradas en más de 10.000 millones de dólares”, señaló Aurojyoti Bose.
Un análisis de la base de datos de operaciones de GlobalData revela que Latham & Watkins ocupó el segundo puesto en términos de valor, asesorando en operaciones por valor de 605.200 millones de dólares, seguida de Kirkland & Ellis con 585.100 millones de dólares, Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom con 475.100 millones de dólares y Sullivan & Cromwell con 438.400 millones de dólares.
Mientras tanto, Latham & Watkins ocupó la segunda posición en términos de volumen con 337 transacciones, seguido por Gibson, Dunn & Crutcher con 170 transacciones, Paul, Weiss, Rifkind, Wharton & Garrison con 169 transacciones y Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom con 140 transacciones.
Nuevo movimiento corporativo en la industria. Janus Henderson ha suscrito un acuerdo definitivo para adquirir el 100% de Richard Bernstein Advisors (RBA), gestor de inversiones macro multiactivo impulsado por la investigación. Según explican, la adquisición posiciona a Janus Henderson como un proveedor líder de carteras modelo y de cuentas de gestión separada (SMA). Se espera que la transacción se cierre en el segundo trimestre de 2026, según detallaron en un comunicado.
Fundada en 2009 por Richard Bernstein y con sede en la ciudad de Nueva York, RBA es una gestora centrada en estrategias de inversión de más largo plazo que combinan análisis macroeconómico top-down y construcción de carteras basada en modelos cuantitativos, y supervisa aproximadamente 20.000 millones de dólares en activos de clientes.
“Reconocido ampliamente como experto y líder de opinión en inversión por estilos y asignación de activos, Richard Bernstein cuenta con más de 40 años de experiencia en Wall Street, entre ellos como Chief Investment Strategist en Merrill Lynch & Co”, señalan desde la gestora.
RBA ofrece a sus clientes soluciones diferenciadas de asignación de activos sustentadas en el capital intelectual de la firma.
Como parte de la operación, Richard Bernstein se incorporará a Janus Henderson como responsable global de Macro e Inversión Personalizada (Global Head of Macro & Customized Investing) y firmará un acuerdo plurianual con la Compañía para liderar la siguiente fase de crecimiento de RBA.
Claves de la operación
Esta adquisición permitirá a Janus Henderson reforzar de forma sustancial su posición en carteras modelo y SMAs. Al cierre de la operación, la firma se situará entre los diez principales proveedores de carteras modelo en Norteamérica, colocándose a la vanguardia de un sector con buenas perspectivas de crecimiento. Además, la amplia experiencia de RBA en la distribución de carteras modelo y SMAs permitirá a Janus Henderson fortalecer sus capacidades de distribución, incluidas las dirigidas a wirehouses y a Registered Investment Advisors (RIAs).
“A medida que la demanda de carteras modelo y SMAs continúa acelerándose en toda la industria, nos complace enormemente anunciar esta adquisición estratégica de RBA, que nos permitirá ampliar nuestras capacidades de inversión para nuestros clientes, potenciando nuestras actuales ofertas de carteras modelo y SMAs. Richard y su equipo de inversión son reconocidos por su capacidad de investigación, sus estrategias de inversión contrastadas y su innovador enfoque macro top-down. Creemos que las capacidades de inversión y distribución tanto de RBA como de Janus Henderson constituyen una combinación ganadora y posicionan a Janus Henderson para el éxito a largo plazo y el liderazgo de mercado en carteras modelo y SMAs”, ha señalado Ali Dibadj, CEO de la compañía.
Por su parte, Richard Bernstein, CEO y CIO de RBA, ha añadido: “Estamos encantados de unirnos a Janus Henderson en esta nueva etapa de la evolución de RBA. Nuestro enfoque compartido, profundamente basado en la investigación, la mentalidad de poner al cliente en primer lugar, nuestra fortaleza en ETFs activos y en innovación de producto, así como nuestras capacidades de distribución, nos permitirán desarrollar modelos personalizados y ampliar nuestro alcance entre los clientes. Seguiremos firmes en ofrecer a nuestros clientes nuestro capital intelectual líder en la industria y nuestras perspectivas de mercado. Nuestro enfoque de inversión macro complementará las estrategias de inversión fundamentales bottom-up de Janus Henderson, ampliando nuestras capacidades combinadas en beneficio de nuestros clientes”.
iMGP vende su participación a Janus Henderson
En paralelo a esta operación, iM Global Partner (iMGP) ha anunciado que venderá su participación en Richard Bernstein Advisors (RBA) a Janus Henderson, como parte de la adquisición del 100% de RBA. A raíz de este anuncio, Philippe Couvrecelle, fundador y consejero delegado (Founder and CEO) de iM Global Partner, ha declarado: “Nuestra misión siempre ha sido clara: identificar a las principales gestoras boutique, asociarnos con ellas para crecer y ofrecer soluciones de inversión de alta calidad a clientes de todo el mundo. La adquisición de RBA por parte de Janus Henderson es un resultado muy positivo para la firma y para los clientes, y una prueba clara de nuestra fortaleza a la hora de identificar boutiques de inversión líderes, así como del valor que nuestra plataforma de alianzas puede crear para nuestros socios gestores de activos”.
Según ha destacado Couvrecelle, iM Global Partner es una compañía en crecimiento. “Ya contamos con planes ambiciosos para acelerar nuestra expansión a largo plazo, y esta transacción aporta un impulso adicional para capitalizar nuestra experiencia en selección de socios, forjar nuevas relaciones y avanzar aún más en nuestra estrategia de crecimiento en Europa, Estados Unidos y Asia”, ha añadido.
Por su parte, Bernstein ha señalado que iM Global Partner ha sido un socio excelente y de gran apoyo para RBA durante los últimos cinco años. “Todos en RBA estamos profundamente agradecidos por la ayuda de iMGP para impulsar nuestro crecimiento y les deseamos el mayor de los éxitos en sus futuros proyectos”, ha destacado en la nota de prensa.
El repunte en la percepción de riesgo geopolítico, amplificado por declaraciones de estrategas y validado por movimientos como la venta de bonos del Tesoro estadounidense por parte de un fondo de pensiones nórdico, ha servido como catalizador para la primera toma de beneficios del año. La amenaza arancelaria de Trump, vinculada al rol de ocho países europeos en Groenlandia, y el repunte en la TIR del bono japonés a 40 años por encima del 4%, justo antes de las elecciones del 8 de febrero, han tensionado el mercado de deuda pública global.
Tal como advertimos previamente, la ruptura técnica del umbral del 4,2% en el Treasury actuó como detonante en un entorno de altas valoraciones y sentimiento de complacencia, algo que confirma la última encuesta de Bank of America a gestores globales. A esto se suma un arranque de temporada de resultados mixtos: si bien se espera que el BPA supere en promedio un 3%-5% las estimaciones gracias a un listón bajo, los primeros reportes (FAST, MMM, NFLX) no han logrado generar tracción alcista.
El caso Groenlandia y la SCOTUS: aranceles en juego
El desenlace inicial de la crisis de Groenlandia recuerda al episodio TACO tras el “Día de la Liberación”. El anuncio de un acuerdo marco llevó a Trump a retirar su amenaza arancelaria sobre Europa. Sin embargo, la reacción del mercado fue tibia. La cautela se mantiene mientras persiste la incertidumbre sobre el dictamen del Tribunal Supremo (SCOTUS) respecto a la legalidad de los aranceles bajo la ley IEPAA. En paralelo, los rendimientos de los JGB a 20 años siguen al alza desde noviembre, reforzando el contexto de tensiones globales sostenidas.
Narrativa macroeconómica: crecimiento resiliente y shock de oferta positivo
Pese al ruido, la narrativa macroeconómica de fondo se mantiene favorable para los activos de riesgo. Esta semana, el PIB estadounidense fue revisado al alza hasta un 4,4%. La productividad creció un 4,9% en el tercer trimestre y las aplicaciones de inteligencia artificial continúan escalando. Todo ello sugiere un posible shock de oferta positivo, similar al vivido en la segunda mitad de los noventa: productividad en aumento, inflación contenida y mejora en el trade-off crecimiento/inflación.
El IPC sigue convergiendo hacia el 2%. El “supercore” (servicios ex vivienda) está en descenso sostenido desde 2022. Además, los nuevos contratos de alquiler cayeron un 9,3% interanual, lo que anticipa un fuerte descenso en el componente vivienda del IPC, que representa cerca del 36,5% del índice general. Esto podría sorprender positivamente a la Fed durante el segundo trimestre.
Estímulos fiscales y dinámica del consumo
La combinación de estímulos fiscales en Alemania, Japón o Estados Unidos en los dos primeros trimestres y el impulso monetario comienza a filtrarse hacia la economía real. El plan OBBBA, las devoluciones de impuestos estimadas en 3.500 dólares per cápita al final del primer trimestre y las medidas para mejorar el acceso a la vivienda forman un conjunto de herramientas políticas pensadas para reactivar el consumo de los hogares con menor renta (la “pata baja” de la K).
El consumo privado, medido por el PCE del tercer trimestre, sigue creciendo a un robusto 3,5%. Este comportamiento es consistente con el nuevo ciclo de crecimiento moderado pero más balanceado, que el mercado podría empezar a valorar más allá de la narrativa de Big Tech.
¿Ignorancia racional del riesgo geopolítico?
El mercado ha optado por ignorar hasta ahora las tensiones geopolíticas (Irán, Groenlandia, amenazas arancelarias, presiones a la Fed) por una razón fundamental: ninguno de estos eventos ha alterado de forma material las previsiones de beneficios o inflación. La volatilidad implícita en equity, FX y crédito sigue en zona de complacencia, mientras los spreads de high yield están en niveles no vistos desde 2007. La encuesta de posicionamiento de NAAIM revela una exposición optimista por parte de los gestores estadounidenses.
Sin embargo, esta complacencia podría volverse frágil. La volatilidad puede sorprender al alza si se materializa una revisión de expectativas de crecimiento o si la Fed opta por retrasar recortes, en un contexto en el que Trump sigue presionando públicamente al banco central. En este sentido, y después del dato favorable de peticiones de subsidio de desempleo, la curva ha pasado a descontar menos de dos rebajas de tipos en 2026.
Actividad regional y estabilización laboral
Pese al estancamiento en la creación de empleo desde octubre (media trimestral de -22.000), los índices regionales de actividad industrial (Filadelfia, Nueva York) publicados en enero muestran mejoras. El último Libro Beige de la Fed confirma esta tendencia, apuntando a una estabilización del deterioro en el mercado laboral. Si el consumo se mantiene firme y el efecto de los estímulos fiscales gana tracción, podríamos ver una reaceleración táctica del ciclo a partir del segundo trimestre.
Construcción de cartera: estrategia de mancuerna
A pesar de las buenas perspectivas macro, mantener disciplina táctica es clave. Con niveles de volatilidad aún razonables, tiene sentido comprar protección selectiva. La estrategia de asignación sectorial debe basarse en una estructura de “mancuerna”: por un lado, mantener exposición a AI y Big Tech; por otro, construir contrapesos en sectores cíclicos y defensivos.
No estamos en burbuja, pero tampoco en una fase temprana del ciclo de IA. El riesgo de cartera hoy no es estar fuera del trade tecnológico, sino estar excesivamente concentrado. Por eso proponemos balancear con exposición a materiales, financieras, farma, consumo estable, industriales y activos ligados a propiedad residencial.
Tres razones lo justifican:
Si el escenario es de más crecimiento y menos inflación, estos sectores tienden a beneficiarse.
Si hay fatiga en tecnología, pueden actuar como cobertura natural.
Dinámicas como un dólar más débil, tipos a la baja, impulso fiscal y elecciones legislativas atraerán flujos hacia estas industrias.
En conclusión, 2026 arranca con tensiones políticas, un ciclo económico resiliente y una narrativa de productividad que puede cristalizar hacia mitad de año. La clave estará en evitar la complacencia, rotar progresivamente carteras y mantener la capacidad de respuesta ante sorpresas en volatilidad, inflación o crecimiento.
La industria financiera de América Latina está entrando en una nueva fase. No de «transformación» —palabra que ya perdió todo significado— sino de definición. De separación entre quienes van a liderar y quienes van a desaparecer. 2025 fue el año en que todos jugaron con IA Generativa. Pruebas de concepto, pilotos, comunicados de prensa que anunciaban «alianzas estratégicas» con proveedores de tecnología. Muy lindo. El problema es que jugar no es competir. Y 2026 será el año en que la industria descubra quién realmente sabe lo que está haciendo.
La pregunta ya no es «¿están usando IA?» —todos la están usando, o al menos dicen que la están usando. La pregunta es: ¿están capturando valor real, o están subsidiando la curva de aprendizaje de sus proveedores? Según Deloitte, casi 7 de cada 10 CEOs dicen que la IA será clave para redefinir su estrategia. Por supuesto que lo dicen. Es lo que hay que decir. Lo interesante no es lo que declaran, sino lo que están construyendo. Y ahí es donde empieza la conversación real.
Para entender qué está pasando de verdad, Fintech Americas acaba de publicar su 3° Reporte Anual de Perspectivas sobre la Industria Financiera. No es un ejercicio académico. Son 88 líderes del sector —desde Bancolombia hasta Nubank, desde el Banco Central do Brasil hasta BBVA— compartiendo lo que ven venir. Sin filtros corporativos. 24 categorías. Las tendencias que van a definir quién gana y quién pierde.
Inteligencia artificial: el recreo terminó
En 2025, tener un chatbot con IA generativa era innovación. En 2026, es el mínimo indispensable. La mesa de juego cambió. El foco ahora se mueve hacia agentes de IA —sistemas que no solo responden preguntas, sino que toman decisiones, ejecutan procesos, actúan. Y eso cambia todo: la arquitectura de datos, los modelos de gobernanza, la forma en que las instituciones piensan sobre el riesgo.
El desafío más grande no será tecnológico. Será de liderazgo. ¿Quién decide qué puede hacer un agente de IA? ¿Quién es responsable cuando se equivoca? ¿Cómo se entrena con datos que reflejen los valores de la institución y no los sesgos del pasado? Las instituciones que resuelvan esto primero van a tener una ventaja difícil de alcanzar. Las que sigan jugando con pilotos van a quedarse mirando.
Pagos digitales: lo que no ves es lo que importa
El futuro de los pagos no es más visible. Es invisible. En 2026, los pagos van a desaparecer de la experiencia del usuario —no porque dejen de existir, sino porque van a estar tan integrados en plataformas de comercio, redes sociales y servicios digitales que nadie va a «hacer un pago». Simplemente va a pasar.
Embedded finance, social commerce, pagos instantáneos interoperables. Todo esto ya existe. Lo nuevo es la escala. Y la aparición de agentes de IA que pueden ejecutar transacciones bajo instrucciones del usuario —el llamado «agentic commerce»— va a redefinir cómo pensamos sobre la relación entre dinero y decisiones. Las stablecoins, especialmente en pagos transfronterizos, van a dejar de ser un experimento para convertirse en infraestructura. No porque sean perfectas, sino porque la alternativa —el sistema de corresponsalía bancaria del siglo XX— es peor.
Infraestructura: la deuda que ya no se puede esconder
Nadie quiere hablar de infraestructura. No es sexy. No genera titulares. Pero en 2026, va a definir ganadores y perdedores más que cualquier otra cosa. La deuda técnica de muchas instituciones latinoamericanas ya no es un problema del área de tecnología. Es una limitación estratégica. No se puede hacer IA a escala sobre sistemas legacy. No se pueden ofrecer experiencias en tiempo real con arquitecturas diseñadas en los 90s.
Y aquí está el problema: modernizar infraestructura es caro, lento y políticamente difícil dentro de las organizaciones. No hay gloria en migrar a la nube. Nadie gana un premio por refactorizar código. Pero las instituciones que no lo hagan van a descubrir que sus competidores pueden moverse más rápido, a menor costo, con mejor experiencia de cliente. La infraestructura no se ve. Pero determina todo lo que sí se ve.
Ciberseguridad: ya no es un problema de IT
En 2026, un ataque de ciberseguridad serio no va a ser un problema de tecnología. Va a ser un problema de supervivencia. La superficie de ataque creció exponencialmente. APIs abiertas, ecosistemas conectados, proveedores externos, trabajo remoto. Cada punto de integración es un punto de vulnerabilidad. Y la IA está haciendo que los ataques sean más sofisticados, más personalizados, más difíciles de detectar.
Deepfakes para fraude. Phishing hiperpersonalizado generado por IA. Ataques automatizados que pueden adaptarse en tiempo real. El arsenal de los atacantes mejoró dramáticamente. ¿Mejoró igual la defensa? Y en el horizonte, algo que pocos están discutiendo: la computación cuántica va a romper los esquemas de cifrado actuales. No hoy. Probablemente no mañana. Pero las instituciones que no empiecen a prepararse ahora van a despertar un día con un problema que no tiene solución rápida.
Regulación: el péndulo está en movimiento
América Latina tiene una oportunidad única: diseñar marcos regulatorios modernos sin cargar con las decisiones equivocadas de otras geografías. Europa sobre-reguló. Estados Unidos sub-reguló. La región puede encontrar un equilibrio mejor. Los sandboxes regulatorios están funcionando. Open banking está avanzando. Los pagos instantáneos interoperables están creando infraestructura pública que beneficia a todos. Son señales positivas.
El desafío de 2026 va a ser la armonización. Un fintech que opera en México, Colombia, Brasil y Argentina enfrenta cuatro marcos regulatorios diferentes. Eso no es sostenible. La región necesita más coordinación, más estándares compartidos, más interoperabilidad no solo técnica sino también legal. Los reguladores que entiendan esto van a habilitar ecosistemas que generen valorreal. Los que no, van a ver cómo la innovación se mueve a otras jurisdicciones.
2026: El año de las definiciones
Después de años de experimentación, 2026 va a ser el año en que la industria financiera de América Latina defina sus posiciones. Las instituciones que alinearon tecnología, talento y gobernanza van a acelerar. Las que no, van a descubrir que la distancia con los líderes se vuelve imposible de cerrar. No es pesimismo. Es realismo. Y es también una oportunidad enorme para quienes estén dispuestos a actuar.
Tribuna por Ray Ruga, CEO & Co-Founder, Fintech Americas.
Foto cedidaHailey Gordon, nueva Portfolio Manager de CV Advisors.
CV Advisors ha anunciado la incorporación de Hailey Gordon como Portfolio Manager. Al unirse a la firma, colaborará estrechamente con Elliot Dornbusch, fundador, CEO y Chief Investment Officer de la firma, para desarrollar e implementar las perspectivas de inversión; y formará parte del Comité de Inversiones de CV Advisors.
Según explican desde el multi-family office, sus responsabilidades abarcarán tanto el asesoramiento a clientes como el equipo de análisis e inversión de la firma. Estará a cargo de la gestión de inversiones para un grupo selecto de familias clientes, incluyendo la construcción de carteras, la asignación de activos y la selección de gestores.
Desde la firma destacan que Gordon aporta a la firma una amplia experiencia en inversión macro global y asesoramiento a clientes, incluyendo seis años en Bridgewater Associates, el mayor hedge fund del mundo, fundado por Ray Dalio. En Bridgewater, trabajó como inversora y asesoró a clientes institucionales en gestión de inversiones. En este puesto, colaboró directamente con importantes fondos soberanos y planes públicos de pensiones en la construcción de carteras, el análisis macroeconómico y la selección de activos y gestores.
Antes de Bridgewater, Gordon ocupó cargos en la división de banca de inversión de Barclays, especializada en soluciones de derivados de tipos de interés y divisas. Obtuvo dos licenciaturas en Administración de Empresas y Economía en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, graduándose con la máxima distinción y siendo elegida para Phi Beta Kappa.
“El nombramiento de Hailey supone un hito importante en CV Advisors, ya que representa la continua institucionalización y la próxima generación del liderazgo de inversión de nuestra firma. Su perspectiva macroeconómica, su experiencia en construcción de carteras y su trayectoria asesorando a algunos de los inversores institucionales más sofisticados del mundo serán invaluables a medida que seguimos profundizando nuestras capacidades de investigación y fortaleciendo la plataforma de inversión en beneficio de nuestras familias clientes”, ha señalado Elliot Dornbusch, fundador, CEO y Chief Investment Officer de la firma.
Tras su nombramiento, Hailey Gordon, Portfolio Manager, ha declarado: “CV Advisors está construyendo algo verdaderamente distintivo para familias sofisticadas y de alto patrimonio, combinando el rigor de la inversión institucional con la personalización de una single-family office. Me entusiasma unirme a un equipo que combina tecnología innovadora con un enfoque de inversión profundamente centrado en el cliente”.
Desde CV Advisors señalan que la incorporación de Gordon es “otro ejemplo de la oleada de talento que se está trasladando de Wall Street al sur de Florida, lo que contribuye a la creciente reputación de la zona como un centro clave de talento financiero y de inversión”.
La exposición a empresas relacionadas con la defensa ha aumentado de forma significativa en las carteras de los fondos sostenibles europeos durante el último año, según un nuevo análisis de Clarity AI. Uno de los incrementos más destacados se ha producido en los fondos clasificados bajo el Artículo 8 del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), donde el peso medio de las compañías dedicadas a la producción de armamento creció cerca de un 60%, al pasar del 0,9% en el cuarto trimestre de 2024 al 1,42% en el cuarto trimestre de 2025. El estudio muestra que esta tendencia se extiende a todas las categorías de fondos bajo el SFDR, incluidos los Artículos 6, 8 y 9.
El análisis de Clarity AI sobre fondos de renta variable europeos revela un aumento sostenido de la exposición a actividades relacionadas con la defensa durante siete trimestres consecutivos. Entre los datos que muestra el informe destaca que los fondos del Artículo 6 siguen siendo los más expuestos, con empresas productoras de armamento representando, de media, el 1,75% de las carteras a principios de 2024, porcentaje que aumentó hasta el 2,52% a finales de 2025.
Los fondos del Artículo 8 han seguido una evolución similar, incrementando su exposición media del 0,8% a principios de 2024 hasta el 1,42% al cierre de 2025. Por su parte, los fondos del Artículo 9, la categoría con mayores restricciones en materia de sostenibilidad, también han registrado un aumento gradual durante el mismo periodo.
Los datos indican que los cambios más significativos se produjeron a partir de principios de 2025, lo que apunta a un ajuste estructural más que a movimientos puntuales a corto plazo.
Contexto regulatorio y decisiones de inversión
El aumento del peso de las empresas de defensa en los fondos sostenibles responde a una combinación de factores de mercado —como el incremento de la capitalización bursátil del sector— y decisiones activas de inversión por parte de los gestores.
Esta evolución se produce en un entorno marcado por el aumento de las tensiones geopolíticas, la continuidad de conflictos armados y el mayor compromiso de los países europeos con el gasto en defensa, así como por iniciativas regulatorias orientadas a reforzar las capacidades defensivas de la Unión Europea.
A principios de 2025, la Comisión Europea aclaró que la inversión en el sector de la defensa es compatible con el marco europeo de finanzas sostenibles, incluido el Reglamento SFDR y la Directiva sobre Diligencia Debida en Sostenibilidad Corporativa (CSDDD).
“Cada vez se recurre más al argumento del derecho a la defensa y de la estabilidad como condición necesaria para el desarrollo de sociedades sostenibles para justificar la inclusión de empresas de armamento en productos de inversión sostenible. En estos casos, resulta clave aplicar criterios exigentes de buen gobierno corporativo, una diligencia debida rigurosa y una monitorización continua de controversias, con el fin de gestionar el riesgo reputacional y cumplir con los estándares internacionales de conducta empresarial responsable”, señala Patricia Pina, Chief Research Officer de Clarity AI.
Foto cedidaJosé Luis Martín Carretón (Mutuactivos AV)
Mutuactivos AV, la agencia de valores de Mutua Madrileña, ha abierto su primera oficina en Burgos, ubicada en la calle San Lesmes, 2 1ºB. José Luis Martín Carretón estará al frente de la nueva sucursal y reportará a Miguel Olea, director territorial para la región de Castilla y León.
Esta nueva apertura confirma el objetivo estratégico de la entidad de continuar creciendo en el negocio del asesoramiento financiero, área en la que ha experimentado un notable impulso en los últimos años.
José Luis Martín Carretón, director comercial de la nueva oficina, es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Burgos, cuenta también con la certificación de asesor financiero EFPA y con la licencia de mediador de seguros expedida por ICEA. Antes de su incorporación a Mutuactivos, trabajó como asesor de inversiones en Renta 4 en Burgos.
Con esta apertura, Mutuactivos AV cuenta ya con ocho oficinas distribuidas por toda España (Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, A Coruña, Valladolid, Gran Canaria y Burgos).
En la actualidad, el Grupo Mutuactivos (formado por las entidades Mutuactivos SGIIC, Mutuactivos Pensiones y Mutuactivos AV) cuenta con un volumen total administrado superior a los 19.000 millones de euros. Mutuactivos SGIIC es la primera gestora de fondos de inversión independiente de grupos bancarios por volumen patrimonial gestionado.
Mutuactivos AV destaca por su independencia, la planificación financiera y por la alineación de intereses con sus clientes, que pueden invertir en los mismos productos en los que lo hace Mutua Madrileña, su matriz.
Vivimos un punto de inflexión. Una era donde la transformación digital dejó de ser una opción para convertirse en una obligación. Y el sector bancario, tradicionalmente cauteloso, estructurado y altamente regulado, ya no puede darse el lujo de ir a la zaga.
La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa de ciencia ficción. Está acá. Y está cambiando las reglas del juego. No solo impacta en cómo operan las organizaciones, sino en cómo venden, cómo compiten y, sobre todo, cómo diseñan experiencias para sus clientes. ¿Está la banca realmente lista para aprovechar esta revolución?
La democratización tecnológica llegó
Hoy, la tecnología nunca fue tan accesible, tan barata, tan poderosa. La barrera de entrada cayó. La oportunidad ya no es exclusiva de los grandes bancos internacionales: también está al alcance de fintechs locales, cooperativas de crédito, e incluso PyMEs financieras que quieran competir en serio. La velocidad con la que Meta está adoptando IA, con proyecciones que indican que el 80% de su código será generado por inteligencia artificial en apenas un año. Es solo una muestra del cambio tectónico en marcha.
Y si bien el sector bancario viene invirtiendo en digitalización desde hace tiempo, la verdadera transformación va mucho más allá de lanzar apps o chatbots. Se trata de una reconfiguración profunda de procesos, mentalidades y estrategias.
El riesgo de subirse sin rumbo
Pero atención: aplicar IA sin una estrategia clara puede salir caro. El caso de Air Canada, donde un chatbot generó respuestas erróneas que la empresa debió asumir legalmente, nos deja una lección clave: si no estás preparado, la IA puede ser más un problema que una solución.
En el sector financiero, donde la confianza y la precisión son vitales, este riesgo se multiplica. No se trata de “jugar con herramientas”, sino de construir una hoja de ruta que contemple desde la gobernanza de datos hasta la ética algorítmica.
De la eficiencia a la experiencia
La IA puede ayudar a optimizar procesos internos, detectar fraudes en tiempo real, ofrecer asesoramiento financiero personalizado, reducir riesgos y mejorar la toma de decisiones. Pero lo más potente es su capacidad para transformar la experiencia del cliente.
Los consumidores de hoy quieren más que seguridad y eficiencia. Buscan empatía, personalización y conveniencia. Quieren sentir que el banco los conoce, los entiende y los acompaña. La IA bien implementada permite justamente eso.
Estamos viviendo en los “años de perro”: lo que antes tomaba siete años, ahora ocurre en uno. No es una metáfora: es una advertencia. El futuro no es lineal. Es exponencial. Y adaptarse requiere mucho más que adquirir software: requiere liderazgos estratégicos, humildes, capaces de leer señales débiles y fuertes, de anticiparse y actuar a tiempo.
Hoy, el 90% de las empresas ya compró herramientas de IA. Pero solo el 1% logró integrarlas con éxito. ¿Cuál es la diferencia? La estrategia. La cultura. La visión.
¿Está tu banco listo? La gran pregunta ya no es si vas a usar IA, sino cómo. ¿Tu organización tiene un plan de higiene de datos?. ¿Está integrando la inteligencia artificial con su modelo de negocio? ¿O simplemente está “probando cosas” sin un norte claro? Porque esperar el “momento perfecto” es una decisión. Y en este contexto, puede ser una decisión costosa.
En síntesis
La transformación digital ya no es una promesa, es una urgencia. La inteligencia artificial no es solo una herramienta, es una palanca de reinvención. Y la banca, como tantas otras industrias, debe actuar ahora, o resignarse a ver cómo otros lideran el cambio.
¿Vos cómo lo ves? ¿Tu banco ya está tomando acción o sigue esperando?
Tribuna escrita por Marcos Lovera, Co Founder en Mangata Customer Development y docente en diversas cátedras para Escuelas de Negocios en LATAM y Madrid.