Multifonds ha anunciado hoy el nombramiento de R.G. Manalac como presidente, una decisión que refuerza el compromiso de la empresa con acelerar su crecimiento a escala global. Manalac reportará directamente a Oded Weiss, CEO de Multifonds. En su nuevo cargo, Manalac será responsable de impulsar todas las iniciativas de ingresos y estrategia comercial en la firma, con el mandato de identificar y ejecutar oportunidades de expansión del negocio principal de Multifonds a escala global. Asimismo, desempeñará un papel clave en el escalado de la organización a medida que tanto Multifonds como sus clientes se adaptan a las exigencias de la era digital y de la IA, garantizando que la empresa esté bien posicionada para alcanzar sus objetivos de ingresos y crecimiento.
Manalac se incorpora a Multifonds con una sólida trayectoria en tecnología financiera y mercados de capitales. Recientemente, ejerció como vicepresidente sénior y responsable de Tecnología Financiera para Asia-Pacífico en Nasdaq, donde lideró la relación con clientes en toda la región y ayudó a expandir la presencia de la compañía tras la adquisición de Adenza en 2023. Durante su gestión, trabajó en estrecha colaboración con altos ejecutivos de bolsas de valores, instituciones financieras, propietarios de activos y reguladores para desarrollar soluciones tecnológicas que respondan a complejos desafíos normativos y operativos.
Antes de su paso por Nasdaq, Manalac ocupó cargos directivos en varias empresas líderes de tecnología financiera, entre ellas Calypso y Adenza, donde creó y dirigió el programa para APAC. También formó parte de Eze Software, centrándose en soluciones tecnológicas para la gestión de inversiones, y de ConvergEx Group, donde se especializó en servicios de corretaje por cuenta ajena y ejecución de operaciones.
En los diez años que terminaron en diciembre de 2024, los fondos de inversión y los ETFs en Estados Unidos rindieron 8,2 por ciento anual en promedio. El dinero de las personas que invirtieron en esos mismos fondos ganó 7,0 por ciento. No, no es un error, mismos fondos, mismos diez años, y a los dueños del dinero les tocó menos.
Morningstar, empresa de investigación y análisis financiero, mide esa diferencia cada año en un estudio que se llama ‘Mind the Gap’, y una parte importante de la explicación no está en las comisiones ni en los impuestos, está en algo más humano: en cuándo entra y cuándo sale el dinero. La gente compra después de las subidas y vende después de las caídas, y ese vaivén está en el centro de la brecha de 1,2 puntos porcentuales al año, lo que equivale a alrededor del 15 por ciento de todo lo que sus fondos generaron en la década.
Nadie les cobró esa cuota. Se la cobraron solos.
La receta cabe en un renglón
Trabajo en asesoría de inversiones, y mi labor es indicarles a los inversionistas que la receta para invertir bien es pública, gratuita y cabe en un renglón: Decide cuánto riesgo aguantas de verdad, no cuánto aguantas en un año bueno. Diversifica ampliamente. No trates de adivinar cuándo entrar y cuándo salir. Mantén los costos al mínimo… Eso es todo. Muestra de ello es John Bogle, quien dedicó cincuenta años a la mitad más famosa de esa receta, la de comprar el mercado completo a costos mínimos, y desde entonces la evidencia no ha hecho más que apilarse a su favor.
SPIVA, el marcador que S&P Dow Jones publica desde 2002, muestra que a quince años, con datos al cierre de 2025, un 89,9 por ciento de los fondos activos de empresas grandes en Estados Unidos pierde contra el S&P 500. Y que no hay una sola categoría, ni de acciones ni de bonos, donde la mayoría de los gestores profesionales le gane a su índice en ese plazo. En México el marcador dice lo mismo: en los diez años cerrados en 2024, ocho de cada diez gestores de renta variable quedaron por debajo del S&P/BMV IRT, el índice de la Bolsa Mexicana con dividendos incluidos. Sobre los costos, Morningstar encontró en 2016 algo que debería escandalizar más: la comisión de un fondo predice su rendimiento futuro mejor que el propio sistema de estrellas de Morningstar. Es decir, mientras más pagas, menos te queda.
Analizando lo que eso significa, los profesionales de tiempo completo, con analistas y doctorados, no logran ganarle al índice de manera consistente. El resultado no es deprimente, es liberador: no necesitas ganarle a nadie. Comprar el mercado entero, que hoy cuesta unos cuantos puntos base al año (un punto base es una centésima de punto porcentual), te deja por delante de la mayoría de los expertos con la sola condición de quedarte quieto.
Entonces podemos decir que invertir es fácil. Simplemente con tres decisiones, cualquier día y una casa de bolsa. Sin embargo, ahí está la trampa del renglón: invertir es fácil; ser inversionista es difícil. Invertir es un acto. Ser inversionista es una identidad que hay que sostener durante varios años de sustos, portadas catastróficas y acciones ganadoras.
Una receta que nadie se toma
En la medicina se conoce este problema desde hace décadas y le pusieron nombre: adherencia. La Organización Mundial de la Salud estima que, en enfermedades crónicas, solo la mitad de los pacientes de países desarrollados toma su tratamiento como se lo recetaron. Detente en eso un momento. El diagnóstico es correcto, la ciencia está resuelta, la farmacia está a tres cuadras y la instrucción cabe en un renglón: una pastilla diaria, y aún así la mitad no lo hace.
Y no lo hace por una razón muy concreta: la hipertensión no duele. La pastilla no produce ninguna sensación de victoria. Los días buenos parecen la prueba de que ya no hace falta, y el costo de abandonarla tarda años en presentarse. Nadie fracasa en el tratamiento por falta de información. Fracasa en los años aburridos, que son casi todos.
Trasladado a las inversiones, tu portafolio es un tratamiento crónico, no una cura. El portafolio indexado y barato tampoco duele, tampoco da noticias, tampoco te deja nada que presumir en la cena. En los años buenos se siente innecesario: todo sube, y la prudencia parece un exceso. En los malos se siente defectuoso: cayó contigo adentro, cuando se suponía que esto funcionaba. Los dos sentimientos empujan hacia lo mismo, hacia moverle, y moverle es exactamente lo que la brecha está midiendo.
Eso es lo que separa invertir de ser inversionista. No el conocimiento: la disciplina de tomarse la pastilla los diez mil días en que no pasa nada.
Y la factura por no tomársela es más grande de lo que sugiere el 1,2. Un millón de pesos que crece veinte años a 8,2 por ciento termina en unos 4,84 millones. A 7,0 por ciento, en unos 3,87. La diferencia ronda el millón de pesos: tu propio comportamiento, cobrándote más o menos lo mismo que invertiste al principio.
El otro lado de esto
No toda venta es pánico. Retirar dinero porque te retiraste, rebalancear, pagar la universidad de un hijo: nada de eso es indisciplina, y una parte de la brecha que mide Morningstar viene de flujos así de normales. Hay investigadores que, con los mismos datos, estiman que el puro mal timing explica apenas 0,10 puntos del hueco anual; el resto sería vida cotidiana entrando y saliendo del portafolio. Si tienen razón, la factura del millón de pesos mezcla pánico con quincenas y retiros, y te lo debo decir completo.
También concedo esto: aguantar no es un trámite de fuerza de voluntad. Ver caer tu patrimonio un 30 por ciento mientras los titulares anuncian el fin del sistema es genuinamente difícil, y quien te diga que en marzo de 2020 no sintió nada te está mintiendo. Yo lo sentí, y me dedico a esto.
Pero fíjate qué queda en pie después de conceder todo eso. SPIVA no depende de esa explicación: incluso los gestores profesionales, con equipos, información y recursos dedicados de tiempo completo a intentar ganarle al mercado, en su mayoría tampoco lo consiguen. Y la dirección de la brecha nunca cambia de signo: el dinero persigue rendimientos pasados, entra tarde y sale tarde, década tras década, en fondos caros y en fondos baratos. El error tiene un patrón. Y el patrón eres tú.
Esto no es un pronóstico
Nada de lo anterior predice qué hará la bolsa el año que viene. No es una apuesta a que el S&P suba, ni a que las tasas bajen, ni a que México se ponga de moda. Si alguien te vende disciplina como método para adivinar el futuro, te está vendiendo lo de siempre con empaque humilde. La tesis es más modesta y más incómoda: nadie sabe qué hará el mercado, la evidencia dice que tú tampoco, y actuar como si supieras es el hábito que cuesta 1,2 puntos al año.
Por eso la pregunta útil no es qué va a hacer la bolsa, ni cuál es el portafolio perfecto: un portafolio perfecto que abandonas a la mitad rinde menos que uno decente que sí sostienes. La pregunta útil es qué vas a hacer tú la próxima vez que el mercado caiga 30 por ciento, y conviene decidirlo hoy, por escrito, mientras nada duele. Puede ser un portafolio más conservador que te deje dormir, una regla de rebalanceo automática, o bien, puede ser una cita anual con tus inversiones y ninguna en medio.
Cualquiera de esas decisiones se toma hoy con calma, desde una posición de fuerza, y te pertenece por completo. La receta ya la tienes; falta el paciente.
Pixabay CC0 Public DomainDe izquierda a derecha: José Luis Acea, CEO de Banca March; Valérie Urbain, CEO of Euroclear y Luis Lada, Inversis Chairman.
Banca March ha completado la venta de un 41% del capital de Inversis a Euroclear, especialista en la prestación de servicios de Infraestructura de Mercados Financieros (FMI), por 221 millones de euros. Euroclear eleva así su participación hasta el 90% —en marzo de 2025 adquirió una participación inicial del 49% por 172 millones— y se convierte en el accionista mayoritario de Inversis. El acuerdo forma parte del proceso anunciado en julio de 2024, que prevé que la multinacional de servicios financieros culmine la adquisición del 100% del capital en un plazo de 18 meses a partir de la formalización de este segundo tramo de la operación.
Con esta operación, Inversis da un paso más en su crecimiento, con una mayor presencia internacional y una ampliación sin precedentes de su propuesta de valor para clientes institucionales. Este acuerdo permitirá a Inversis acceder a clientes de mayor tamaño y exportar su exitoso modelo de negocio a otros mercados. La compañía actuará como plataforma de la estrategia mediterránea de Euroclear, un hito que impulsará el crecimiento tanto en el mercado español como en Italia, donde Inversis ya posee una oficina de representación. Para Euroclear, esta alianza fortalece su presencia en el Sur de Europa y refuerza su papel en apoyo de la Unión de Ahorros y de Inversión (SIU, por sus siglas en inglés).
Banca March se beneficiará de estas ampliadas capacidades, tanto en el marco de su propia expansión internacional como en los servicios a sus clientes, ya que mantendrá una relación privilegiada con Euroclear como socio estratégico.
La adquisición aporta un negocio de gran complementariedad al ecosistema de fondos de Euroclear, según recoge el comunicado de la entidad. Apoyándose en adquisiciones e inversiones recientes, Euroclear continúa ampliando su oferta de fondos de extremo a extremo y refuerza su posición en mercados europeos clave. En la actualidad, Euroclear FundsPlace opera 4,6 billones de
euros, conectando a más de 3.000 distribuidores y 2.500 gestoras de activos a nivel mundial, además de proporcionar acceso a alrededor de 250.000 fondos a través de una infraestructura estandarizada y escalable.
Está previsto que la plataforma de distribución de fondos sea la primera área en la que se hagan visibles los beneficios de la combinación, mediante una integración más estrecha con el ecosistema Euroclear FundsPlace. También se espera que Inversis se beneficie de una inversión continuada en tecnología, resiliencia operativa, ciberseguridad y escalabilidad.
Banca March, socio en el crecimiento de Inversis
Desde que el Banca March adquirió el 100% de Inversis en 2014, tras la crisis de las cajas de ahorros, la entidad ha impulsado su desarrollo dotándola de tecnología, medios humanos y otras inversiones para expandir su propuesta de servicios integrales de distribución de activos para clientes institucionales, así como su proyección internacional.
En 2021 se intensificó ese crecimiento con un plan estratégico de inversiones destinadas a fortalecer la actividad de Inversis en España con nuevos servicios al cliente, impulsar la expansión internacional en nuevos mercados, promover el crecimiento inorgánico mediante adquisiciones complementarias al negocio de Inversis, y reforzar la transformación tecnológica a todos los niveles. Una vez alcanzado un importante grado de avance, Banca March cede el testigo a Euroclear, un socio global capaz de ampliar la escala y alcance de la evolución de Inversis.
Inversis se incorpora al ámbito de un líder con presencia global que opera depositarios centrales de valores (CSD por sus siglas en inglés) en Bélgica, Finlandia, Francia, Irlanda, Países Bajos, Suecia y Reino Unido. La firma española culmina así una intensa etapa de crecimiento internacional, marcada por la compra del 40% del grupo luxemburgués Adepa en 2022, la adquisición de Openfinance en 2023, y la integración del negocio de depositaría de Banque Havilland (3.000 millones de euros en cartera) ese mismo año, proceso que cristalizó en mayo de 2024 con la inauguración de su sucursal en Luxemburgo.
Inversis continuará operando como una entidad independiente dentro del Grupo Euroclear, manteniendo su amplia cartera de servicios de inversión, así como su presencia en el mercado, sus sólidas relaciones con los clientes y su experiencia local.
Valérie Urbain, consejera delegada de Euroclear, aseguró: “Esta transacción es un hito importante en la ejecución de nuestra estrategia de fondos. Inversis aporta una sólida franquicia local, relaciones de confianza con los clientes y capacidades altamente complementarias. Juntos, estamos bien posicionados para apoyar un ecosistema europeo de inversión más conectado y más eficiente, además de crear nuevas oportunidades para clientes, distribuidores y gestoras de activos en toda Europa. También estamos encantados de dar la bienvenida a nuestros nuevos compañeros de Inversis al Grupo Euroclear y esperamos construir juntos este próximo capítulo”.
Alberto del Cid, consejero delegado de Inversis, comentó: “Unirse al Grupo Euroclear marca un nuevo y emocionante capítulo para Inversis. Seguimos siendo el mismo socio de confianza para nuestros clientes, respaldados por los mismos equipos, experiencia y compromiso con el servicio que han definido nuestro éxito durante las últimas dos décadas. Los clientes se beneficiarán del mismo modelo de servicio, al tiempo que obtendrán con el tiempo acceso a una conectividad más amplia, mayores oportunidades de distribución y la escala del ecosistema internacional de fondos de Euroclear”.
José Luis Acea, consejero delegado de Banca March, ha declarado: “Banca March, como accionista único de Inversis desde 2014, ha sido, según la filosofía del Grupo, un socio estable, fiable y confiable, que acelera la expansión de las empresas en las que participa y las acompaña hasta el final, garantizando que su futuro seguirá siendo de crecimiento. En Euroclear hemos encontrado al socio ideal para llevar a Inversis a una nueva etapa de desarrollo de la mano de una compañía líder internacional. A lo largo de los años, Banca March había rechazado numerosas ofertas por parte de otros actores del mercado, que fueron descartadas porque no garantizaban que Inversis mantuviera su propuesta de valor de primer nivel en servicios de distribución de activos, ni recogían el verdadero potencial de la compañía, sino que, por el contrario, proponían la fragmentación de la misma, con la consiguiente destrucción de valor”.
Foto cedidaSantiago Jaime Romero, CEO y socio fundador de Zentral Family Office
Convertirse en un actor de peso en el mercado de wealth management latinoamericano. Ese es uno de los puntos relevantes de las ambiciones que impulsaron la creación de Zentral Family Office, hace ya tres años. Trabajando desde su objetivo inicial de atender inversionistas de alto patrimonio en la región con sus servicios de gestión patrimonial, la firma ha conseguido tomar vuelo. Ahora, mirando hacia adelante, la intención sigue siendo convertirse en un jugador regional y la hoja de ruta incluye futuras oficinas en Miami y Suiza.
“En estos tres años Zentral se ha consolidado de forma orgánica e intencional. Hemos sido muy disciplinados en que el crecimiento del equipo vaya al mismo ritmo que el de los activos bajo manejo”, relata el CEO y socio fundador de la firma, Santiago Jaime Romero, a Funds Society.
En ese período, la firma ha multiplicado sus AUM por cinco y ha aumentado su equipo en la misma proporción, alcanzando los 20 profesionales. Este reforzamiento de la planilla incluye la incorporación de dos profesionales de peso a las filas del multi-family office.
Simón Hernández fue reclutado de UBS, donde lideraba la operación del grupo en Colombia, y llegó a reforzar la presencia de Zentral en ese país, uno de sus mercados clave. Giorgio Tedesco, por su parte, se incorporó a la mesa de inversiones de la compañía de wealth management, después de liderar la estrategia de Banistmo en Panamá.
Con la ambición de convertirse en un “family office regional de referencia”, según su CEO, el camino hacia adelante está trazado.
El camino a ser un referente regional
Una parte del plan está en consolidar el terreno que ya han ganado en el mercado latinoamericano. Actualmente, detalla Jaime, atienden a familias de alto patrimonio en Colombia, México, Guatemala y El Salvador, además de inversionistas en Panamá, donde está centralizada la operativa de Zentral FO.
El colombiano, en particular, se mantiene como el foco principal de la compañía. “Para profundizar creamos una sociedad local que nos permite acompañar a las familias más allá de la gestión patrimonial”, explica el ejecutivo. Esto, acota, les ha permitido “ampliar cobertura a Bogotá, Medellín, Cali y Manizales, y tener una fuerza comercial más cercana al cliente”.
Hacia delante, Jaime asegura que la estrategia se centra en “seguir ganando presencia ciudad por ciudad, con equipos locales que entiendan las dinámicas de cada región”. Esto, considerando que Colombia es un mercado altamente descentralizado, con polos de crecimiento para el negocio más allá de la capital.
En palabras de su socio fundador, el foco está en seguir penetrando los mercados de Centroamérica y la región Andina. En el mediano plazo, agrega, pondrán la mirada sobre el Cono Sur. Todo esto, acota, entrando con equipos propios o a través de alianzas estratégicas. “Creemos que para hacer bien las cosas hay que conocer a fondo la regulación y la cultura de cada país”, dice.
De todos modos, América Latina es una región de interés para Zentral FO. Ante un panorama heterogéneo, donde cada país tiene distintos desafíos tributarios, regulatorios y de riesgo local, en el multi-family office ven una demanda por especialización. “Las familias latinoamericanasestán buscando diversificar y profesionalizar sus patrimonios. Ahí es donde queremos estar: acompañándolas con soluciones a la medida de cada mercado”, comenta.
El futuro en Miami y Suiza
En términos de la estructura de Zentral FO, el próximo paso es Miami. La firma planea estructurar un RIA en Estados Unidos, con el objetivo de darle a sus clientes la opción de operar con una jurisdicción panameña o estadounidense, según lo que mejor se adapte a sus necesidades.
“Estamos trabajando para acelerar los tiempos. La prioridad en el corto plazo es EE.UU., justamente porque muchos de nuestros clientes y sus beneficiarios tienen residencia fiscal allí”, explica Jaime. “Queremos tener esa estructura lista para seguir acompañándolos de generación en generación”, agrega.
La tercera fase de la expansión es Suiza. El país europeo es un bastión de larga data de la gestión patrimonial.
Con todo, lo crucial para la firma está en la regulación: “Tenemos una regla clara: solo operamos en jurisdicciones reguladas. No creemos en las zonas grises”.
En ese sentido, Jaime asegura que hay dos motivos que los tienen mirando Miami y Suiza. “Primero, porque nos permiten atraer talento que quiera construir bajo la marca Zentral. Y segundo, porque le damos a las familias la libertad de elegir dónde y cómo quieren estructurar su patrimonio, con la tranquilidad de estar bajo marcos regulatorios de primer nivel”, explica.
De todos modos, Panamá seguirá estando en el corazón de la operación de Zentral FO. Este país, asegura el ejecutivo, ha evolucionado mucho más allá de los depósitos a plazo. “Hoy tenemos un regulador activo, un marco legal claro y reputación internacional. Para las familias eso se traduce en tranquilidad. Y para nosotros, en la capacidad de ofrecer un servicio sofisticado con estándares globales desde la región”, señala.
Durante años, el modelo de las FIBRAs mexicanas pareció relativamente sencillo: adquirir o desarrollar inmuebles, rentarlos y distribuir los flujos generados entre los inversionistas. Pero el negocio inmobiliario bursátil atraviesa una etapa en la que tener buenos activos ya no parece suficiente.
La siguiente transformación de las FIBRAs apunta hacia plataformas inmobiliarias mucho más activas, capaces de participar en prácticamente toda la cadena de valor: desde identificar terrenos y desarrollar proyectos hasta operar los inmuebles, especializar portafolios, reciclar activos y, eventualmente, venderlos cuando las condiciones del mercado permitan capturar una plusvalía.
El cambio no es solamente inmobiliario. También responde a un desafío financiero: cómo hacer que el mercado reconozca el valor de los activos y cómo generar nuevas alternativas de crecimiento cuando el acceso al capital bursátil no siempre acompaña las necesidades de expansión.
El resultado es la aparición de modelos cada vez más diferenciados dentro de una industria que originalmente fue diseñada alrededor de un concepto relativamente homogéneo: el fideicomiso que posee inmuebles generadores de renta.
La FIBRA como plataforma, no sólo como propietario
Uno de los ejemplos más claros es FIBRA Storage, especializada en el negocio de autoalmacenaje. Su propuesta no consiste simplemente en ser propietaria de minibodegas, sino en desarrollar, adquirir, administrar y operar los inmuebles bajo sus propias plataformas.
La empresa se define como una plataforma verticalmente integrada y actualmente opera decenas de propiedades y miles de unidades de almacenamiento en distintos estados del país. Su modelo combina el activo inmobiliario con la operación de un servicio especializado, lo que le permite participar en distintas etapas de la cadena de valor.
Ese matiz es importante. En un modelo tradicional, el inmueble es el principal generador de valor porque produce una renta; en un modelo especializado como el de Storage, el inmueble es también la infraestructura sobre la que se construye un negocio operativo.
Es decir, la FIBRA deja de ser únicamente un vehículo para rentar metros cuadrados y comienza a funcionar como una empresa inmobiliaria especializada que utiliza el mercado de capitales como parte de su estructura financiera; el desarrollo también se convierte en una fuente de valor. La información financiera de la compañía señala que su modelo contempla el desarrollo y operación de minibodegas, además de adquisiciones, administración y operación de los activos.
Upsite: capturar el valor desde antes de que exista el inmueble
FIBRA Upsite representa otra vertiente de esta evolución: el desarrollo industrial desde cero; su modelo busca participar en toda la cadena de desarrollo y eventualmente en la enajenación de los activos. La plataforma contempla edificios hechos a la medida, inmuebles industriales estándar, clusters industriales y oficinas integradas a los desarrollos. Aquí la lógica es diferente a la de una FIBRA que compra un inmueble ya estabilizado.
El valor puede comenzar a capturarse desde la adquisición o aportación del terreno, continuar durante el diseño y construcción, avanzar con la colocación del inmueble entre los usuarios y culminar con la estabilización y eventual venta del activo; la estrategia de Upsite incluso incorpora el reciclaje selectivo de propiedades cuando las valuaciones resultan atractivas.
El modelo implica, por tanto, asumir una mayor participación en el ciclo inmobiliario, pero también la posibilidad de capturar una parte mayor del valor creado durante ese proceso. En un contexto de demanda industrial impulsada por manufactura, logística y relocalización de cadenas productivas, esta capacidad puede convertirse en una ventaja competitiva: no se trata únicamente de poseer la nave industrial, sino de saber dónde desarrollarla, para quién construirla y en qué momento reciclarla.
Fibra Plus: integrar, especializar y reciclar
FIBRA Plus, por sun parte, muestra una tercera variante. La compañía plantea explícitamente un modelo que integra verticalmente la cadena de valor inmobiliaria: identificación de oportunidades, desarrollo, ejecución de obra, comercialización, arrendamiento, operación, adquisiciones, estabilización y eventual captura de plusvalías; la diferencia está en que la plataforma busca utilizar esa integración para administrar activamente el portafolio.
Su estrategia contempla la rotación de activos para cristalizar plusvalías y reciclar capital hacia nuevas oportunidades, además de una mayor especialización de los vehículos por tipo de activo. Esta estrategia también muestra hacia dónde puede dirigirse una parte de la industria: menos dependencia de la idea de conservar indefinidamente todos los inmuebles y mayor énfasis en administrar el ciclo de vida del capital; la operación de activos deja de ser el punto final de la estrategia y se convierte en una etapa dentro de un proceso más amplio de asignación de capital.
El mercado bursátil también está obligando a cambiar
La transformación del modelo de negocio tiene además una explicación financiera. Para una FIBRA, el valor de los inmuebles y el valor que le asigna el mercado bursátil no necesariamente se mueven al mismo ritmo. Una plataforma puede tener activos con valor fundamental, rentas crecientes y proyectos atractivos, pero enfrentar una valuación bursátil que no refleje completamente ese potencial.
En esas condiciones, crecer mediante nuevas emisiones de capital puede resultar menos atractivo; por eso adquieren relevancia estrategias como el desarrollo interno, el reciclaje de activos, las adquisiciones selectivas, la especialización y las operaciones corporativas; la pregunta deja de ser únicamente cuánto vale el portafolio y pasa a ser qué estructura permite que ese valor llegue finalmente al inversionista.
Es ahí donde las fusiones y la consolidación pueden adquirir una importancia mayor; en lugar de multiplicar vehículos inmobiliarios relativamente pequeños, la industria puede avanzar hacia plataformas con mayor escala, especialización y capacidad de acceso a los mercados de deuda y capital.
El propio caso de FIBRA Plus ilustra esta tendencia. Entre sus principios estratégicos se encuentra la especialización de vehículos por tipo de activo y el acceso tanto a mercados nacionales como internacionales de capital y deuda.
La eventual consolidación de la industria no necesariamente tendría que interpretarse como una señal de debilidad, puede ser por el contrario, una respuesta racional a un mercado en el que la escala importa cada vez más.
Una FIBRA más grande puede tener mayor capacidad para diversificar activos y regiones, negociar con arrendatarios y proveedores, acceder a financiamiento, absorber costos corporativos y ejecutar proyectos de mayor tamaño. Pero existe además un argumento para el inversionista: una plataforma más grande y especializada puede resultar más fácil de analizar, seguir y valorar.
En otras palabras, la consolidación puede convertirse en una herramienta para reducir la brecha entre el valor de los activos y el valor que el mercado atribuye al vehículo que los posee; de esta mnera, la industria podría estar entrando en una segunda etapa.
La primera consistió en institucionalizar los bienes raíces y convertirlos en activos accesibles para inversionistas mediante vehículos listados en bolsa. La segunda consiste en hacer más eficientes esos vehículos.
Del inmueble al ciclo completo de valor
Los casos de Storage, Upsite y Plus muestran tres caminos distintos, pero con un denominador común. Storage busca capturar valor mediante la especialización y la operación directa de un negocio inmobiliario; Upsite participa desde el desarrollo y construcción de activos industriales; mientras que Plus incorpora integración vertical, especialización y rotación de propiedades.
No son exactamente el mismo modelo, pero apuntan hacia la misma dirección: la FIBRA del futuro podría parecerse menos a un portafolio pasivo de propiedades y más a una plataforma de administración activa de capital inmobiliario, eso también modifica la conversación con los inversionistas institucionales.
Para un fondo de inversión, una aseguradora, una Afore, un family office o un inversionista patrimonial, la pregunta ya no será únicamente cuánto paga una FIBRA en distribuciones, también será necesario evaluar cuánto valor puede crear la plataforma mediante desarrollo, adquisiciones, administración, eficiencia operativa y reciclaje de capital; la rentabilidad, por tanto, puede provenir de más fuentes que el simple crecimiento de las rentas.
El siguiente desafío: demostrarlo en la valuación
El reto ahora para las FIBRAs será convencer al mercado de que estos modelos realmente generan un valor superior. Desarrollar más activos implica asumir riesgos; operar directamente implica mayores responsabilidades y costos; reciclar propiedades exige disciplina para vender en el momento correcto; y diversificar puede terminar diluyendo la especialización que precisamente constituye una de las ventajas competitivas.
Por eso, la evolución del modelo tendrá que venir acompañada de una mayor disciplina financiera y una comunicación más clara con los inversionistas; la industria inmobiliaria bursátil mexicana parece estar entrando en una etapa en la que poseer activos ya no será suficiente: habrá que demostrar la capacidad de transformarlos en valor.
La FIBRA que únicamente cobra rentas puede seguir existiendo. Pero los nuevos modelos muestran que la competencia por el capital podría favorecer cada vez más a aquellas plataformas capaces de hacer algo adicional: desarrollar, operar, especializar, rotar y, sobre todo, convertir cada etapa del ciclo inmobiliario en una oportunidad para generar rendimiento.
En ese sentido, el futuro de las FIBRAs mexicanas podría no estar en tener más inmuebles, sino en hacer mucho más con cada inmueble y con cada peso de capital.
Atlantic House , la gestora activa con sede en Londres especializada en estrategias de inversión basadas en resultados definidos y derivados, ha anunciado que cambiará oficialmente su nombre a WisdomTree a partir del 1 de septiembre de 2026. Esto marca la siguiente etapa en su integración tras la adquisición de la empresa por parte de WisdomTree en mayo de este año.
Atlantic House adoptará la marca WisdomTree, y sus comunicaciones con los clientes, materiales de marketing, nombres de fondos y documentación de fondos utilizarán la marca WisdomTree. El cambio de marca no afectará a las entidades legales subyacentes, y la marca Albemarle Street Partners permanecerá sin cambios.
La web de Atlantic House se integrará en wisdomtree.com, donde los clientes seguirán teniendo acceso a información sobre los fondos, las capacidades, los análisis y el contenido educativo de la empresa.
Tom May, director global de inversiones en estrategias de resultados y derivados de WisdomTree, declaró: «Si bien nuestro nombre cambia, nuestro compromiso de ofrecer soluciones de inversión innovadoras basadas en derivados y un servicio al cliente excepcional se mantiene intacto. Nuestro equipo de inversión y nuestro enfoque siguen siendo los mismos, y esperamos continuar brindando apoyo a nuestros clientes como WisdomTree».
Según destacan desde WisdomTree, una de las principales ventajas de esta integración es la combinación de su experiencia especializada en estrategias de inversión basadas en derivados con el alcance global, la envergadura y los recursos de WisdomTree. Esto crea una plataforma más sólida desde la cual ampliar nuestra oferta de inversión y fortalecer las relaciones con los clientes.
Alexis Marinof, CEO de WisdomTree en Europa, añadió: «Estamos muy entusiasmados con lo que esta adquisición significa para nuestros clientes. La integración avanza satisfactoriamente y la respuesta de los clientes ha sido sumamente positiva. Aspiramos a un futuro brillante juntos y mantenemos nuestro compromiso de ofrecer soluciones innovadoras y líderes en el mercado, combinando las excepcionales capacidades de Tom May y su equipo con el alcance de nuestra plataforma global».
Imaginemos que quiere ganar dinero vendiendo manzanas de alta calidad, pero comprar un huerto de manzanos plenamente operativo está fuera de su alcance. En lugar de adquirir toda la explotación, puede comprar acciones de una empresa propietaria del huerto. Usted no tendría que plantar árboles, comprar tractores ni levantarse a las cuatro de la mañana para recoger la cosecha. La empresa contrataría a agricultores profesionales para gestionar el terreno, recolectar las manzanas y venderlas. Y cuando se vendiera la cosecha, usted recibiría la parte de los beneficios que le corresponde.
Comprar participaciones en un Real Estate Investment Trust (REIT, por sus siglas en inglés) es muy parecido a comprar acciones de una empresa propietaria de un huerto, salvo que los ingresos proceden de bienes inmuebles en lugar de manzanas. Un REIT posee, gestiona o financia activos inmobiliarios que generan rentas y permite a los inversores participar en ellos mediante la compra de acciones. Los REIT se crearon para hacer que la inversión inmobiliaria fuera más accesible, diversificada y líquida, y disfrutan de importantes ventajas fiscales siempre que cumplan determinados requisitos. Desde su aparición en Estados Unidos, este modelo se ha extendido a numerosos países, entre ellos Australia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido, Francia y Alemania.
El equivalente español de un REIT es la SOCIMI (Sociedad Cotizada de Inversión en el Mercado Inmobiliario). Desde su consolidación tras la reforma normativa de 2012, las SOCIMI permiten a los inversores acceder al mercado inmobiliario de forma diversificada, con una inversión inicial relativamente reducida, a través de un vehículo líquido y con un tratamiento fiscal favorable. Gracias a ellas, los inversores pueden participar en carteras inmobiliarias de gran calidad que, de otro modo, resultarían difíciles de adquirir de forma individual. En la actualidad, existen más de 100 SOCIMI cotizadas en España.
Siempre que se cumplan los requisitos legales, las SOCIMI tributan, por regla general, al 0% en el Impuesto sobre Sociedades. A diferencia de una empresa tradicional, que primero paga el impuesto sobre sus beneficios y posteriormente distribuye dividendos sobre los que el accionista vuelve a tributar, las rentas generadas por una SOCIMI, como norma general, solo soportan tributación una vez.
La popularidad de los REIT se debe, en gran medida, a las numerosas ventajas que ofrecen a los inversores:
Cobertura frente a la inflación.
Gestión profesional de los activos.
Acceso a carteras inmobiliarias ampliamente diversificadas.
Baja inversión mínima inicial.
No es necesario disponer de conocimientos especializados del mercado inmobiliario para invertir, a diferencia de la compra directa de inmuebles.
En Estados Unidos también han ganado popularidad dos estructuras más recientes para la inversión inmobiliaria: los Delaware Statutory Trusts y los Umbrella Partnership Real Estate Investment Trusts. Entre otras ventajas, ambas permiten a los inversores mantener su exposición al mercado inmobiliario y diferir el pago del impuesto sobre las ganancias patrimoniales.
Un Delaware Statutory Trust (DST, por sus siglas en inglés) es una estructura de inversión mediante la cual inversores acreditados adquieren participaciones fraccionadas en uno o varios inmuebles que son propiedad de un fideicomiso (trust). Normalmente, los inversores aportan efectivo —o, en algunos casos, bienes inmuebles— y pasan a ser beneficiarios del trust. Los activos son administrados por los fiduciarios, mientras que los inversores no intervienen en la gestión ni en la explotación de las propiedades.
Por su parte, un Umbrella Partnership Real Estate Investment Trust (UPREIT, por sus siglas en inglés) permite a los propietarios de inmuebles aportar propiedades con importantes plusvalías latentes a una sociedad operativa a cambio de participaciones en dicha sociedad. Posteriormente, esas participaciones pueden convertirse en acciones del REIT, lo que permite al inversor acceder a una cartera inmobiliaria diversificada sin tener que reconocer inmediatamente la ganancia patrimonial derivada de la aportación del inmueble.
En definitiva, los REIT, los UPREIT y los DST se parecen mucho a ser propietario de una parte de un huerto de manzanos. Puede que nunca recoja una sola manzana con sus propias manos, pero aun así podrá beneficiarse de la cosecha año tras año.
Tribuna de opinión firmada por Peter Dougherty, Financial Planner en Bissan Wealth Management.
Wikimedia CommonsKevin Warsh, presidente de la Reserva Federal de EE.UU.
En un momento en que la política monetaria y tasas de interés, todas las miradas están puestas recientemente en la Reserva Federal de EE.UU. y su nuevo presidente: Kevin Warsh. La semana pasado, durante el simposio de banqueros centrales de Jackson Hole –celebrado en la ciudad del mismo nombre, en Wyoming–, el profesional sorprendió a los inversionistas globales con un tono algo hawkish de lo esperado.
El evento sirvió como un espacio en que el economista reafirmó su compromiso con la lucha contra la inflación. Esto dejó a los capitales internacionales con la impresión de que podría haber subidas de tipos de referencia en el país norteamericano este año. Eso sí, Warsh no se refirió al anuncio del Tesoro de aumentar la recompra de bonos gubernamentales.
“Warsh no sorprendió mucho en Jackson Hole, manteniendo un tono hawkish en general y un compromiso con la estabilidad de precios sin señalar una subida inminente ni establecer un umbral de política”, señaló Alessia Berardi, directora de Macroeconomía Global del Amundi Investment Institute. Este mensaje, explicó, es un “obstáculo mayor“ para recortes de tasas y mantiene un sesgo más alto por más tiempo, con un endurecimiento aún posible si la inflación se acelera.
“El discurso confirmó poco interés por puntos de vista alternativos sobre lo que más importa para la Fed y un gusto limitado por la orientación a futuro. Los tipos de interés a corto plazo seguirán siendo la herramienta dominante, con herramientas poco convencionales que solo desempeñarán un papel limitado”, señaló la profesional.
Desde EBC Financial Group, el analista de mercados Felipe Mendoza concuerda con el diagnósticos. Para el profesional, el tono algo hawkish de Warsh se salió de las expectativas del mercado y subrayó el 2% como meta inflacionaria. “Esta postura podría reafirmar que la Reserva Federal priorizará la lucha contra la inflación aunque ello implique extender o endurecer el ciclo monetario, elevando de inmediato al 50% las probabilidades de un alza de tasas en septiembre en el mercado de futuros”, señaló.
Expectativas del mercado
En términos generales, los comentarios del presidente de la Fed no se salen de la norma. Para Paul Donovan, economista jefe de UBS Global Wealth Management, el contenido del discurso “no fue especialmente profundo”, destacando la subida de los precios al consumidor sobre el 3%, sin mención del efecto que las tarifas impulsadas por la Casa Blanca de Donald Trump en ellos. “Sin ningún shock inflacionario, los comentarios son consistentes con una política monetaria estable en EE.UU.”, señaló.
En esta ocasión, escribió Seema Shah, estratega global de Principal Asset Management, “Warsh despejó buena parte de la ambigüedad que había dejado la conferencia de prensa del FOMC de julio, ofreciendo una imagen más clara de una Reserva Federal que mantiene el foco firmemente puesto en llevar la inflación de regreso a su objetivo y que está preparada para subir las tasas si el progreso se estanca”.
Si bien la expectativa de Principal –y de otros actores del mercado global– es que los próximos datos de inflación muestren una mejora, la probabilidad de que haya una subida de tasas en septiembre aumentó. “La reacción positiva de los mercados pone de manifiesto que los inversionistas valoran la claridad en la política monetaria, incluso cuando esa claridad viene acompañada de un mensaje más restrictivo”, dijo Shah.
Para Mendoza, de EBC Financial Group, la reacción de mercado es menos concluyente. “La respuesta de los activos financieros ante este discurso refleja una recalibración apresurada de expectativas en un entorno de alta volatilidad. La fortaleza inicial del dólar y la corrección en el S&P 500 respondieron al ajuste de las tasas de corto plazo, sin embargo, la dinámica del mercado mostró matices de desacoplamiento interesantes”, comentó. “Posterior al impacto de los comentarios, los mercados se relajaron e incluso revirtieron su dirección inicial”, agregó.
Para el profesional, esta “reacción mixta entre los distintos activos sugiere que el mercado aún no ha asumido por completo el escenario”.
Un nuevo estilo en la Fed
La Fed siempre está presente en el radar de las instituciones financieras internacionales, considerando la importancia de las tasas de interés en EE.UU. para la economía internacional. Pero en la era Warsh, los inversionistas se ven particularmente atentos, buscando señales en un entorno de menor visibilidad.
“Desde el primer día, Warsh ha abandonado la orientación futura (forward guidance). Quiere que los mercados financieros evalúen las perspectivas económicas en lugar de guiarse por una Fed que anticipa sus movimientos; de este modo, según ha argumentado, la valoración de los mercados proporcionará información útil a la propia Fed”, explicó Sonal Desai, CIO de Renta Fija de Franklin Templeton, en un comentario de mercado reciente.
Es más, para algunos esta presentación puso el foco en la credibilidad de la Fed, en un momento en que los capitales globales se ven cada vez más nerviosos con la deuda estadounidense.
“Los activos de riesgo estadounidenses han registrado un buen comportamiento durante años, pero los inversores en bonos exigen cada vez más compensación en forma de mayores rentabilidades”, recalcó Allianz GI, en un comentario firmado por el economista jefe Christian Schulz y el CIO de renta fija Jenny Zeng.
Según explicaron los profesionales, “los inversores en bonos tienen que absorber las crecientes necesidades de financiación derivadas de la inversión en inteligencia artificial, los elevados déficits fiscales y la refinanciación de deuda”. Esto, agregaron, en un entorno en que algunas de las principales fuentes de demanda se están debilitando, ya que los hogares están ahorrando menos, la Fed sigue reduciendo el tamaño de su balance y los inversores internacionales están diversificando sus reservas.
Las proyecciones más recientes apuntan a una fuerte expansión de los activos del sistema de pensiones mexicano. Más allá de las diferencias entre estimaciones, el desafío no será únicamente acumular estos recursos, sino encontrar dónde invertirlos eficientemente.
El sistema de ahorro para el retiro en México está entrando en una nueva etapa de crecimiento. Los efectos graduales de la reforma de pensiones, el incremento de las contribuciones obligatorias, el crecimiento de los salarios y los rendimientos generados por las inversiones podrían llevar los activos administrados por las AFORE a niveles que hace algunos años parecían difíciles de alcanzar.
A junio de 2026, los activos administrados por las AFORE ascienden a aproximadamente 8,96 billones de pesos, equivalentes a 513.000 millones. La pregunta relevante es qué implicaciones tendrá ese crecimiento para la asignación de activos y el mercado financiero mexicano.
Para dimensionar este fenómeno, nos dimos a la tarea de analizar y comparar diferentes escenarios de crecimiento de los activos administrados por las AFORE, contrastándolos con estimaciones y referencias presentadas por BofA Global Research (2023), Santander (2023), BBVA (2023), J.P. Morgan Asset Management (2025), CONSAR (2026) y AMAFORE (2026).
Distintas metodologías, una tendencia común
Las proyecciones realizadas durante los últimos años presentan diferencias importantes. Más que una divergencia entre instituciones, estas diferencias reflejan en buena medida el momento en que fueron realizadas, así como distintos supuestos sobre contribuciones, crecimiento salarial, rendimientos de las inversiones, inflación, crecimiento de las cuentas, retiros y tipo de cambio.
Esto es particularmente relevante en un periodo en el que el sistema ha experimentado cambios estructurales importantes y en el que las aportaciones obligatorias continúan aumentando gradualmente.
Las estimaciones más antiguas tendían a ser más conservadoras. BofA Global Research (2023) estimaba aproximadamente 9,9 billones de pesos para ese mismo año.
Las proyecciones de BBVA (2023) y J.P. Morgan Asset Management (2025) son considerablemente mayores, con estimaciones de aproximadamente 15,1 y 15,45 billones de pesos, respectivamente, para 2030.
Más recientemente, una presentación de CONSAR (2026) mostró, como ejercicio de aproximación bajo un escenario conservador, activos netos del SAR por alrededor de 14,1 billones de pesos en 2030, con una trayectoria que los llevaría a 28,6 billones en 2040 y 44,7 billones en 2050. Estas cifras deben interpretarse como una referencia para dimensionar posibles escenarios y no como una proyección oficial de CONSAR.
A pesar de partir de metodologías y supuestos distintos, las referencias más recientes muestran una convergencia hacia niveles cercanos a 15 billones de pesos para 2030.
Esta convergencia resulta especialmente relevante porque los distintos ejercicios parten de supuestos y metodologías diferentes. Más que buscar cuál de ellos acertará exactamente, el conjunto de estimaciones permite identificar una tendencia estructural: el sistema de ahorro para el retiro mexicano podría experimentar un cambio significativo de escala durante los próximos años.
El tipo de cambio explica parte de las diferencias
Un aspecto fundamental al comparar estas proyecciones es la moneda en la que se presentan.
Una parte relevante de las diferencias entre los pronósticos, particularmente cuando se expresan en dólares, proviene de los distintos supuestos utilizados para el tipo de cambio. A horizontes de diez o quince años, diferencias relativamente pequeñas en la depreciación anual esperada del peso pueden producir desviaciones importantes en el valor final de los activos expresados en dólares.
J.P. Morgan ofrece un buen ejemplo. Su estimación para 2030 de 15,45 billones de pesos es prácticamente igual a nuestro escenario base. Sin embargo, J.P. Morgan utiliza para ese año un tipo de cambio de 22,65 pesos por dólar, mientras que nuestro escenario considera 19,51 pesos por dólar.
El resultado es ilustrativo. J.P. Morgan obtiene aproximadamente 682.000 millones de dólares para 2030. Aplicando nuestro supuesto cambiario a prácticamente el mismo volumen de activos en pesos, el resultado es 792.000 millones.
Es decir, dos modelos pueden llegar prácticamente al mismo tamaño del sistema en pesos y, al mismo tiempo, mostrar una diferencia de 110.000 millones al expresarlo en dólares, principalmente por el supuesto cambiario.
El comportamiento reciente del peso ayuda a ilustrar esta dificultad. Actualmente, el tipo de cambio se mantiene alrededor e incluso por debajo de 17 pesos por dólar, niveles no observados desde 2024. Parte de esta fortaleza responde a la debilidad reciente del dólar a nivel internacional, además de factores propios de la economía mexicana. Sin embargo, las condiciones financieras y monetarias pueden cambiar significativamente en horizontes largos, por lo que extrapolar los niveles actuales del tipo de cambio hasta 2030 o 2040 sería poco prudente.
Por esta razón, consideramos que la comparación entre las distintas proyecciones debe realizarse primero en pesos. La conversión a dólares resulta muy útil para dimensionar el tamaño del sistema desde la perspectiva de un inversionista internacional, pero debe interpretarse siempre tomando en cuenta el supuesto de tipo de cambio utilizado.
Nuestro escenario base
A partir de los activos observados a junio de 2026, construimos dos escenarios propios con el objetivo de dimensionar el posible crecimiento del sistema. Se trata de escenarios agregados que aplican tasas de crecimiento nominal a los activos administrados y no de proyecciones actuariales que modelen individualmente los distintos componentes de su evolución, como aportaciones, crecimiento salarial, rendimientos, inflación, densidades de cotización y retiros.
Nuestro escenario conservador supone un crecimiento nominal anual de 10,5% hasta 2030 y 8% posteriormente. Bajo este supuesto, los activos alcanzarían aproximadamente 13,4 billones de pesos en 2030, 19,6 billones en 2035 y 28,9 billones en 2040.
Nuestro escenario base considera un crecimiento de 14% anual hasta 2030 y 10,25% posteriormente. Esto llevaría los activos administrados a aproximadamente 15,1 billones de pesos en 2030, 24,7 billones en 2035 y 40,2 billones en 2040.
Es particularmente relevante que nuestra estimación para 2030 se encuentre prácticamente en línea con la de BBVA (15,1 billones), cercana a la de J.P. Morgan Asset Management (15,45 billones) y ligeramente por debajo de la estimación más reciente de AMAFORE (15,8 billones).
A pesar de las diferencias metodológicas, la cercanía entre varias de estas referencias sugiere que el sistema podría alcanzar alrededor de 15 a 16 billones de pesos hacia 2030, aunque naturalmente el resultado dependerá de la evolución de las contribuciones, los mercados financieros, los salarios y los retiros durante los próximos años.
De US$500,000 millones a más de US$1.5 billones
Para dimensionar la magnitud del cambio desde la perspectiva internacional, también convertimos nuestras proyecciones a dólares utilizando un mismo escenario cambiario.
Partimos de un tipo de cambio estimado de 18,38 pesos por dólar en 2027 y posteriormente suponemos una depreciación gradual del peso de 2% anual, lo que resulta en tipos de cambio aproximados de 19,51 en 2030, 21,54 en 2035 y 23,78 en 2040.
Bajo estos supuestos, nuestro escenario base implicaría activos administrados cercanos a US$776,000 millones en 2030, US$1,15 billones en 2035 y US$1,69 billones en 2040.
Incluso bajo nuestro escenario conservador, los activos podrían superar US$1,2 billones hacia 2040. Estas cifras no pretenden anticipar con precisión cuál será el tipo de cambio dentro de quince años. Su objetivo es dimensionar el orden de magnitud que podría alcanzar el sistema mexicano de pensiones.
El verdadero reto será invertir los recursos
El crecimiento de los activos es solamente una parte de la historia. Conforme aumenta el tamaño del sistema, también aumenta el reto de encontrar suficientes oportunidades de inversión capaces de ofrecer diversificación y rendimientos adecuados.
Un sistema de AFORE que eventualmente administre entre US$1,2 y US$1,7 billones tendrá necesidades de diversificación muy diferentes a las actuales.
Esto podría tener consecuencias importantes para el mercado local de deuda y renta variable, pero también para la demanda de private equity, private credit, infraestructura, real estate y otras estrategias de mercados privados, tanto en México como en el extranjero.
La evolución del régimen de inversión de las AFORE cobra especial relevancia dentro de este contexto. A medida que aumenta el volumen de ahorro administrado, incluso mantener constante el porcentaje destinado a una determinada clase de activo implica cantidades crecientes de capital que deberán ser invertidas.
Para dimensionarlo, cada punto porcentual de asignación sobre un sistema de 40 billones de pesos representaría alrededor de 400.000 millones de pesos.
Esto permite visualizar cómo el crecimiento del sistema podría transformar no sólo el tamaño de los portafolios de las AFORE, sino también la profundidad necesaria de los mercados y vehículos disponibles para invertir esos recursos.
El crecimiento del sistema puede, por tanto, convertirse en uno de los principales impulsores estructurales de la demanda institucional de activos durante los próximos años.
Más que una proyección, un cambio de escala
Naturalmente, las estimaciones a 2040 deben interpretarse como escenarios y no como pronósticos puntuales. Pequeñas diferencias en rendimientos, inflación, crecimiento salarial, contribuciones, retiros y tipo de cambio pueden producir resultados significativamente distintos cuando se acumulan durante periodos prolongados. En particular, las salidas de recursos por retiros podrían adquirir una importancia creciente conforme madure el sistema y aumente el número de trabajadores que accedan a una pensión.
Sin embargo, quizá el mensaje más importante no sea determinar si las AFORE administrarán exactamente 40 o 48 billones de pesos en 2040.
Lo relevante es la dirección y la magnitud del cambio
México podría estar desarrollando uno de los pools de capital institucional más importantes de América Latina. Si las proyecciones se aproximan a la realidad, el reto de los próximos años no será únicamente incrementar el ahorro para el retiro, sino crear las condiciones y ampliar el universo de oportunidades para invertir eficientemente una cantidad de recursos sustancialmente mayor a la actual.
Fuentes consultadas:
BofA Global Research — Pension Reform Can Provide Another Secular Tailwind to Mexican Equities, febrero de 2023.
Santander — How Would Mexico’s Pension Reform Benefit Its Financial System?, febrero de 2023.
BBVA — Mexico’s Pension Reform: A New Paradigm for the Financial System, marzo de 2023.
J.P. Morgan Asset Management — Mexico Pension System Overhaul: Afores in the Spotlight, noviembre de 2025.
AMAFORE / Guillermo Zamarripa — presentación Jueves de Bolsa, Bolsa Mexicana de Valores (BMV), 30 de julio de 2026.
CONSAR — presentación en el VII Congreso Actuarial BUAP (VII CAB), Puebla, 18 de agosto de 2026.
En los mercados institucionales, la presión por lanzar notas estructuradas al mercado con mayor rapidez nunca fue tan alta. Lo que suele recibir menos atención es si la arquitectura legal y operativa detrás de esas notas está construida para perdurar. En los programas de notas, la gobernanza suele tratarse como una función de control que queda detrás de la transacción. En la práctica, es parte de la arquitectura misma de la transacción.
Una nota no es solo una exposición económica documentada mediante los términos de emisión. Es un producto que depende de una cadena de relaciones: el emisor, el administrador del programa, los intermediarios y los canales orientados al inversor a través de los cuales finalmente llega al mercado.
Por eso, la calidad de una plataforma de notas no se mide solo por su capacidad de llevar un producto al mercado. Se mide por si los roles están definidos con claridad, la documentación es consistente, el flujo de información está controlado y el producto puede administrarse a lo largo de todo su ciclo de vida sin comprometer la disciplina legal.
Esto es especialmente relevante en los mercados institucionales, donde la velocidad de ejecución importa, pero no puede reemplazar a la gobernanza.
La claridad de roles es el primer control
La primera pregunta de gobernanza en cualquier programa de notas es engañosamente simple: ¿quién hace qué?
El emisor emite las notas. El administrador del programa cumple las funciones administrativas que le asignan los documentos de la transacción. El agente de cálculo cumple las funciones de cálculo que tiene asignadas. El trustee, el custodio, las partes vinculadas al activo subyacente o de referencia, los intermediarios y otros proveedores de servicios operan, cada uno, dentro de su propio perímetro contractual y legal.
Esas distinciones importan.
En Lynk Markets, nuestro rol es el de administrador del programa y agente de cálculo, respaldado por una plataforma tecnológica que provee la información y la infraestructura que los clientes necesitan en relación con los programas de notas. Esa distinción determina cómo construimos cada programa. El emisor, el administrador y el canal de distribución están separados por diseño, y mantener esa separación es lo que permite que cada parte actúe con claridad y responsabilidad dentro de su propio perímetro.
La asignación clara de roles no es solo una cuestión de redacción técnica. Reduce la ambigüedad operativa, favorece comunicaciones precisas con los inversores y ayuda a garantizar que cada parte actúe dentro del alcance de su autoridad y sus responsabilidades.
La gobernanza documental es más que la gestión de precedentes
Los programas de notas dependen de la disciplina documental.
Los documentos del programa establecen la base legal. Los documentos de la serie trasladan esa base a una emisión específica. Los términos de precio definen la exposición económica. Los factores de riesgo describen los riesgos legales, de mercado, de liquidez, de valuación, de comisiones y del activo subyacente que correspondan. Las restricciones de venta definen el perímetro de la actividad permitida. Las declaraciones del inversor respaldan la elegibilidad y los controles de transferencia. Las disposiciones de enmienda determinan cómo pueden modificarse las notas después de la emisión.
Cuando estos documentos se tratan como procesos aislados, los errores se vuelven más probables. Cuando se gobiernan como una única arquitectura legal, el programa se vuelve más resiliente.
La gobernanza documental exige consistencia entre los documentos formales de la transacción y cualquier material explicativo utilizado por las partes involucradas. Los resúmenes comerciales, las descripciones de la plataforma, los avisos operativos, las presentaciones y los materiales dirigidos a inversores no deberían describir el producto ni a las partes de una manera que se aparte de los documentos legales.
Este es un punto práctico. Muchos problemas en los productos de mercado de capitales no surgen porque el documento legal principal guarde silencio. Surgen porque distintos documentos usan lenguajes diferentes para describir la misma estructura.
Para las plataformas de notas, el lenguaje es un control.
La disciplina documental y la gobernanza de producto son dos caras de la misma función. La primera asegura que la arquitectura legal sea coherente. La segunda asegura que lo que el producto promete —en términos de exposición, liquidez, comisiones y rescate— quede reflejado con precisión en esa arquitectura y sea entendido por todas las partes involucradas.
Las notas pueden usarse para dar exposición a una amplia variedad de activos y estrategias. Esa flexibilidad es comercialmente útil, pero también exige gobernanza de producto. Las preguntas relevantes no se limitan a si las notas pueden emitirse. Incluyen si los términos del producto, la exposición subyacente, el perfil de liquidez, la metodología de valuación, las comisiones, los conflictos, la mecánica de rescate y las restricciones de transferencia están correctamente reflejados en los documentos y son entendidos por las partes involucradas.
En canales de inversores sofisticados, este análisis sigue siendo importante. La sofisticación del inversor no elimina la necesidad de una documentación precisa, una divulgación clara de los riesgos, una clasificación adecuada del inversor o un control disciplinado de los materiales del producto. Cambia la naturaleza del análisis, pero no lo elimina.
El objetivo no es simplificar todos los programas de notas. El objetivo es asegurar que cada nota se documente, se describa y se administre de manera consistente con su estructura real.
Los límites de distribución deben mantenerse claros
La gobernanza de las notas también exige precisión en torno a la distribución.
Que una nota esté listada, colocada de forma privada, compensada, liquidada o disponible a través de una plataforma no determina, por sí solo, dónde o cómo puede comercializarse, ofrecerse, transferirse o venderse. Esas cuestiones dependen de las restricciones de venta aplicables, la jurisdicción correspondiente, la clasificación del inversor, el rol de cualquier intermediario y la forma en que se realizan las comunicaciones.
La dirección regulatoria refuerza este punto. En la Unión Europea, las directrices de 2025 de la Autoridad Europea de Valores y Mercados sobre reverse solicitation tratan prácticamente cualquier forma de comunicación que promueva servicios a clientes locales como una solicitud activa. En los Emiratos Árabes Unidos, la ley de mercados de capitales vigente desde enero de 2026 alcanza expresamente a cualquier persona que apunte a clientes dentro del país —incluso desde el exterior—, con sanciones por actividad no autorizada de hasta aproximadamente US$ 68 millones. Para la distribución transfronteriza de notas, el perímetro no es teórico.
Para una plataforma que no realiza por sí misma actividades de distribución, corretaje o trading, esta distinción es especialmente importante. La plataforma puede sostener el flujo de información, la infraestructura operativa y la administración. No debería describirse como si realizara actividades reguladas ajenas a su rol.
La gobernanza del ciclo de vida es donde se pone a prueba la plataforma
La emisión es solo el primer evento en la vida de una nota.
Después de la emisión, una nota puede enfrentar solicitudes de transferencia, modificaciones del activo subyacente,disputas de valuación o requisitos de documentación fiscal, cada uno de los cuales puede generar una nueva cuestión legal u operativa que no era visible al cierre.
Una plataforma bien gobernada anticipa esos eventos. No los trata como excepciones ajenas al proceso legal.
La gobernanza del ciclo de vida exige una responsabilidad clara sobre los procesos posteriores a la emisión, el mantenimiento de registros, los procedimientos de escalamiento, el control de versiones de documentos y la alineación entre los documentos legales y la infraestructura operativa utilizada para administrar las notas.
Aquí es donde la tecnología puede aportar más valor. Una plataforma tecnológica no debe confundirse con una función regulada de trading. Bien entendida, es infraestructura: una forma de sostener el acceso a la información, la visibilidad operativa, la disciplina de los flujos de trabajo y la comunicación entre las partes involucradas.
Para los programas de notas, esta infraestructura no es accesoria. Sostiene la continuidad legal y operativa.
La gobernanza como disciplina institucional
Las plataformas de notas más sólidas no son las que tratan la gobernanza como una revisión legal final antes del lanzamiento. Son las que incorporan la gobernanza a la estructura desde el principio.
Eso significa roles de las partes claramente definidos. Documentación controlada. Uso preciso de la terminología. Límites de distribución definidos. Tratamiento cuidadoso de las clasificaciones de inversores. Materiales de producto consistentes. Administración del ciclo de vida. Tecnología que sostiene la estructura legal en lugar de oscurecerla.
Para las contrapartes institucionales, esta disciplina importa. Los gestores de activos, los intermediarios y los inversores necesitan entender no solo la exposición que ofrece una nota, sino también el marco legal y operativo a través del cual esa exposición se entrega.
En este sentido, la gobernanza no es lo opuesto a la velocidad de ejecución. Es lo que hace que la velocidad de ejecución sea sostenible.
Las plataformas de notas que escalen de manera responsable serán las que combinen capacidad de respuesta comercial con precisión legal. El mercado no necesita descripciones más agresivas de la capacidad del producto. Necesita infraestructura que permita emitir, describir, administrar y mantener las notas con disciplina institucional.
Esa es la arquitectura legal detrás de una emisión escalable.
Tribuna elaborada por Gabriela Machado, Chief Legal Counsel, LYNK Markets