Janus Henderson compra Richard Bernstein Advisors

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Nuevo movimiento corporativo en la industria. Janus Henderson ha suscrito un acuerdo definitivo para adquirir el 100% de Richard Bernstein Advisors (RBA), gestor de inversiones macro multiactivo impulsado por la investigación. Según explican, la adquisición posiciona a Janus Henderson como un proveedor líder de carteras modelo y de cuentas de gestión separada (SMA). Se espera que la transacción se cierre en el segundo trimestre de 2026.

Fundada en 2009 por Richard Bernstein y con sede en la ciudad de Nueva York, RBA es una gestora centrada en estrategias de inversión de más largo plazo que combinan análisis macroeconómico top-down y construcción de carteras basada en modelos cuantitativos, y supervisa aproximadamente 20.000 millones de dólares en activos de clientes. 

“Reconocido ampliamente como experto y líder de opinión en inversión por estilos y asignación de activos, Richard Bernstein cuenta con más de 40 años de experiencia en Wall Street, entre ellos como Chief Investment Strategist en Merrill Lynch & Co”, señalan desde la gestora.

RBA ofrece a sus clientes soluciones diferenciadas de asignación de activos sustentadas en el capital intelectual de la firma.

Como parte de la operación, Richard Bernstein se incorporará a Janus Henderson como responsable global de Macro e Inversión Personalizada (Global Head of Macro & Customized Investing) y firmará un acuerdo plurianual con la Compañía para liderar la siguiente fase de crecimiento de RBA.

Claves de la operación

Esta adquisición permitirá a Janus Henderson reforzar de forma sustancial su posición en carteras modelo y SMAs. Al cierre de la operación, Janus Henderson se situará entre los 10 principales proveedores de carteras modelo en Norteamérica, colocándose a la vanguardia de un sector con buenas perspectivas de crecimiento. Además, la amplia experiencia de RBA en la distribución de carteras modelo y SMAs permitirá a Janus Henderson fortalecer sus capacidades de distribución, incluidas las dirigidas a wirehouses y a Registered Investment Advisors (RIAs).

“A medida que la demanda de carteras modelo y SMAs continúa acelerándose en toda la industria, nos complace enormemente anunciar esta adquisición estratégica de RBA, que nos permitirá ampliar nuestras capacidades de inversión para nuestros clientes, potenciando nuestras actuales ofertas de carteras modelo y SMAs. Richard y su equipo de inversión son reconocidos por su capacidad de investigación, sus estrategias de inversión contrastadas y su innovador enfoque macro top-down. Creemos que las capacidades de inversión y distribución tanto de RBA como de Janus Henderson constituyen una combinación ganadora y posicionan a Janus Henderson para el éxito a largo plazo y el liderazgo de mercado en carteras modelo y SMAs”, ha señalado Ali Dibadj, CEO de Janus Henderson.

Por su parte, Richard Bernstein, CEO y CIO de Richard Bernstein Advisors, ha añadido: “Estamos encantados de unirnos a Janus Henderson en esta nueva etapa de la evolución de RBA. Nuestro enfoque compartido, profundamente basado en la investigación, la mentalidad de poner al cliente en primer lugar, nuestra fortaleza en ETFs activos y en innovación de producto, así como nuestras capacidades de distribución, nos permitirán desarrollar modelos personalizados y ampliar nuestro alcance entre los clientes. Seguiremos firmes en ofrecer a nuestros clientes nuestro capital intelectual líder en la industria y nuestras perspectivas de mercado. Nuestro enfoque de inversión macro complementará las estrategias de inversión fundamentales bottom-up de Janus Henderson, ampliando nuestras capacidades combinadas en beneficio de nuestros clientes”.

iMGP vende su participación a Janus Henderson

En paralelo a esta operación, iM Global Partner (iMGP) ha anunciado que venderá su participación en Richard Bernstein Advisors (RBA) a Janus Henderson, como parte de la adquisición del 100% de RBA. A raíz de este anuncio, Philippe Couvrecelle, fundador y consejero delegado (Founder and CEO) de iM Global Partner, ha declarado: “Nuestra misión siempre ha sido clara: identificar a las principales gestoras boutique, asociarnos con ellas para crecer y ofrecer soluciones de inversión de alta calidad a clientes de todo el mundo. La adquisición de RBA por parte de Janus Henderson es un resultado muy positivo para la firma y para los clientes, y una prueba clara de nuestra fortaleza a la hora de identificar boutiques de inversión líderes, así como del valor que nuestra plataforma de alianzas puede crear para nuestros socios gestores de activos”. 

Según ha destacado Couvrecelle, iM Global Partner es una compañía en crecimiento. “Ya contamos con planes ambiciosos para acelerar nuestra expansión a largo plazo, y esta transacción aporta un impulso adicional para capitalizar nuestra experiencia en selección de socios, forjar nuevas relaciones y avanzar aún más en nuestra estrategia de crecimiento en Europa, Estados Unidos y Asia”, ha añadido. 

Por su parte, Richard Bernstein, CEO y CIO, de la firma ha señalado que iM Global Partner ha sido un socio excelente y de gran apoyo para RBA durante los últimos cinco años. “Todos en RBA estamos profundamente agradecidos por la ayuda de iMGP para impulsar nuestro crecimiento y les deseamos el mayor de los éxitos en sus futuros proyectos”, ha destacado.

Riesgos geopolíticos, productividad y asignación estratégica de carteras

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Foto de Elijah Mears en Unsplash

El repunte en la percepción de riesgo geopolítico, amplificado por declaraciones de estrategas y validado por movimientos como la venta de bonos del Tesoro estadounidense por parte de un fondo de pensiones nórdico, ha servido como catalizador para la primera toma de beneficios del año. La amenaza arancelaria de Trump, vinculada al rol de ocho países europeos en Groenlandia, y el repunte en la TIR del bono japonés a 40 años por encima del 4%, justo antes de las elecciones del 8 de febrero, han tensionado el mercado de deuda pública global.

Tal como advertimos previamente, la ruptura técnica del umbral del 4,2% en el Treasury actuó como detonante en un entorno de altas valoraciones y sentimiento de complacencia, algo que confirma la última encuesta de Bank of America a gestores globales. A esto se suma un arranque de temporada de resultados mixtos: si bien se espera que el BPA supere en promedio un 3%-5% las estimaciones gracias a un listón bajo, los primeros reportes (FAST, MMM, NFLX) no han logrado generar tracción alcista.

El caso Groenlandia y la SCOTUS: aranceles en juego

El desenlace inicial de la crisis de Groenlandia recuerda al episodio TACO tras el “Día de la Liberación”. El anuncio de un acuerdo marco llevó a Trump a retirar su amenaza arancelaria sobre Europa. Sin embargo, la reacción del mercado fue tibia. La cautela se mantiene mientras persiste la incertidumbre sobre el dictamen del Tribunal Supremo (SCOTUS) respecto a la legalidad de los aranceles bajo la ley IEPAA. En paralelo, los rendimientos de los JGB a 20 años siguen al alza desde noviembre, reforzando el contexto de tensiones globales sostenidas.

Narrativa macroeconómica: crecimiento resiliente y shock de oferta positivo

Pese al ruido, la narrativa macroeconómica de fondo se mantiene favorable para los activos de riesgo. Esta semana, el PIB estadounidense fue revisado al alza hasta un 4,4%. La productividad creció un 4,9% en el tercer trimestre y las aplicaciones de inteligencia artificial continúan escalando. Todo ello sugiere un posible shock de oferta positivo, similar al vivido en la segunda mitad de los noventa: productividad en aumento, inflación contenida y mejora en el trade-off crecimiento/inflación.

El IPC sigue convergiendo hacia el 2%. El “supercore” (servicios ex vivienda) está en descenso sostenido desde 2022. Además, los nuevos contratos de alquiler cayeron un 9,3% interanual, lo que anticipa un fuerte descenso en el componente vivienda del IPC, que representa cerca del 36,5% del índice general. Esto podría sorprender positivamente a la Fed durante el segundo trimestre.

Estímulos fiscales y dinámica del consumo

La combinación de estímulos fiscales en Alemania, Japón o Estados Unidos en los dos primeros trimestres y el impulso monetario comienza a filtrarse hacia la economía real. El plan OBBBA, las devoluciones de impuestos estimadas en 3.500 dólares per cápita al final del primer trimestre y las medidas para mejorar el acceso a la vivienda forman un conjunto de herramientas políticas pensadas para reactivar el consumo de los hogares con menor renta (la “pata baja” de la K).

 

El consumo privado, medido por el PCE del tercer trimestre, sigue creciendo a un robusto 3,5%. Este comportamiento es consistente con el nuevo ciclo de crecimiento moderado pero más balanceado, que el mercado podría empezar a valorar más allá de la narrativa de Big Tech.

¿Ignorancia racional del riesgo geopolítico?

El mercado ha optado por ignorar hasta ahora las tensiones geopolíticas (Irán, Groenlandia, amenazas arancelarias, presiones a la Fed) por una razón fundamental: ninguno de estos eventos ha alterado de forma material las previsiones de beneficios o inflación. La volatilidad implícita en equity, FX y crédito sigue en zona de complacencia, mientras los spreads de high yield están en niveles no vistos desde 2007. La encuesta de posicionamiento de NAAIM revela una exposición optimista por parte de los gestores estadounidenses.

 

Sin embargo, esta complacencia podría volverse frágil. La volatilidad puede sorprender al alza si se materializa una revisión de expectativas de crecimiento o si la Fed opta por retrasar recortes, en un contexto en el que Trump sigue presionando públicamente al banco central. En este sentido, y después del dato favorable de peticiones de subsidio de desempleo, la curva ha pasado a descontar menos de dos rebajas de tipos en 2026.

Actividad regional y estabilización laboral

Pese al estancamiento en la creación de empleo desde octubre (media trimestral de -22.000), los índices regionales de actividad industrial (Filadelfia, Nueva York) publicados en enero muestran mejoras. El último Libro Beige de la Fed confirma esta tendencia, apuntando a una estabilización del deterioro en el mercado laboral. Si el consumo se mantiene firme y el efecto de los estímulos fiscales gana tracción, podríamos ver una reaceleración táctica del ciclo a partir del segundo trimestre.

 

Construcción de cartera: estrategia de mancuerna

A pesar de las buenas perspectivas macro, mantener disciplina táctica es clave. Con niveles de volatilidad aún razonables, tiene sentido comprar protección selectiva. La estrategia de asignación sectorial debe basarse en una estructura de “mancuerna”: por un lado, mantener exposición a AI y Big Tech; por otro, construir contrapesos en sectores cíclicos y defensivos.

No estamos en burbuja, pero tampoco en una fase temprana del ciclo de IA. El riesgo de cartera hoy no es estar fuera del trade tecnológico, sino estar excesivamente concentrado. Por eso proponemos balancear con exposición a materiales, financieras, farma, consumo estable, industriales y activos ligados a propiedad residencial.

Tres razones lo justifican:

  1. Si el escenario es de más crecimiento y menos inflación, estos sectores tienden a beneficiarse.
  2. Si hay fatiga en tecnología, pueden actuar como cobertura natural.
  3. Dinámicas como un dólar más débil, tipos a la baja, impulso fiscal y elecciones legislativas atraerán flujos hacia estas industrias.

En conclusión, 2026 arranca con tensiones políticas, un ciclo económico resiliente y una narrativa de productividad que puede cristalizar hacia mitad de año. La clave estará en evitar la complacencia, rotar progresivamente carteras y mantener la capacidad de respuesta ante sorpresas en volatilidad, inflación o crecimiento.

La industria financiera de América Latina en 2026: perspectivas y reflexiones

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La industria financiera de América Latina está entrando en una nueva fase. No de «transformación» —palabra que ya perdió todo significado— sino de definición. De separación entre quienes van a liderar y quienes van a desaparecer. 2025 fue el año en que todos jugaron con IA Generativa. Pruebas de concepto, pilotos, comunicados de prensa que anunciaban «alianzas estratégicas» con proveedores de tecnología. Muy lindo. El problema es que jugar no es competir. Y 2026 será el año en que la industria descubra quién realmente sabe lo que está haciendo.

La pregunta ya no es «¿están usando IA?» —todos la están usando, o al menos dicen que la están usando. La pregunta es: ¿están capturando valor real, o están subsidiando la curva de aprendizaje de sus proveedores? Según Deloitte, casi 7 de cada 10 CEOs dicen que la IA será clave para redefinir su estrategia. Por supuesto que lo dicen. Es lo que hay que decir. Lo interesante no es lo que declaran, sino lo que están construyendo. Y ahí es donde empieza la conversación real.

Para entender qué está pasando de verdad, Fintech Americas acaba de publicar su 3° Reporte Anual de Perspectivas sobre la Industria Financiera. No es un ejercicio académico. Son 88 líderes del sector —desde Bancolombia hasta Nubank, desde el Banco Central do Brasil hasta BBVA— compartiendo lo que ven venir. Sin filtros corporativos. 24 categorías. Las tendencias que van a definir quién gana y quién pierde.

Inteligencia artificial: el recreo terminó

En 2025, tener un chatbot con IA generativa era innovación. En 2026, es el mínimo indispensable. La mesa de juego cambió. El foco ahora se mueve hacia agentes de IA —sistemas que no solo responden preguntas, sino que toman decisiones, ejecutan procesos, actúan. Y eso cambia todo: la arquitectura de datos, los modelos de gobernanza, la forma en que las instituciones piensan sobre el riesgo.

El desafío más grande no será tecnológico. Será de liderazgo. ¿Quién decide qué puede hacer un agente de IA? ¿Quién es responsable cuando se equivoca? ¿Cómo se entrena con datos que reflejen los valores de la institución y no los sesgos del pasado? Las instituciones que resuelvan esto primero van a tener una ventaja difícil de alcanzar. Las que sigan jugando con pilotos van a quedarse mirando.

Pagos digitales: lo que no ves es lo que importa

El futuro de los pagos no es más visible. Es invisible. En 2026, los pagos van a desaparecer de la experiencia del usuario —no porque dejen de existir, sino porque van a estar tan integrados en plataformas de comercio, redes sociales y servicios digitales que nadie va a «hacer un pago». Simplemente va a pasar.

Embedded finance, social commerce, pagos instantáneos interoperables. Todo esto ya existe. Lo nuevo es la escala. Y la aparición de agentes de IA que pueden ejecutar transacciones bajo instrucciones del usuario —el llamado «agentic commerce»— va a redefinir cómo pensamos sobre la relación entre dinero y decisiones. Las stablecoins, especialmente en pagos transfronterizos, van a dejar de ser un experimento para convertirse en infraestructura. No porque sean perfectas, sino porque la alternativa —el sistema de corresponsalía bancaria del siglo XX— es peor.

Infraestructura: la deuda que ya no se puede esconder

Nadie quiere hablar de infraestructura. No es sexy. No genera titulares. Pero en 2026, va a definir ganadores y perdedores más que cualquier otra cosa. La deuda técnica de muchas instituciones latinoamericanas ya no es un problema del área de tecnología. Es una limitación estratégica. No se puede hacer IA a escala sobre sistemas legacy. No se pueden ofrecer experiencias en tiempo real con arquitecturas diseñadas en los 90s.

Y aquí está el problema: modernizar infraestructura es caro, lento y políticamente difícil dentro de las organizaciones. No hay gloria en migrar a la nube. Nadie gana un premio por refactorizar código. Pero las instituciones que no lo hagan van a descubrir que sus competidores pueden moverse más rápido, a menor costo, con mejor experiencia de cliente. La infraestructura no se ve. Pero determina todo lo que sí se ve.

Ciberseguridad: ya no es un problema de IT

En 2026, un ataque de ciberseguridad serio no va a ser un problema de tecnología. Va a ser un problema de supervivencia. La superficie de ataque creció exponencialmente. APIs abiertas, ecosistemas conectados, proveedores externos, trabajo remoto. Cada punto de integración es un punto de vulnerabilidad. Y la IA está haciendo que los ataques sean más sofisticados, más personalizados, más difíciles de detectar.

Deepfakes para fraude. Phishing hiperpersonalizado generado por IA. Ataques automatizados que pueden adaptarse en tiempo real. El arsenal de los atacantes mejoró dramáticamente. ¿Mejoró igual la defensa? Y en el horizonte, algo que pocos están discutiendo: la computación cuántica va a romper los esquemas de cifrado actuales. No hoy. Probablemente no mañana. Pero las instituciones que no empiecen a prepararse ahora van a despertar un día con un problema que no tiene solución rápida.

Regulación: el péndulo está en movimiento

América Latina tiene una oportunidad única: diseñar marcos regulatorios modernos sin cargar con las decisiones equivocadas de otras geografías. Europa sobre-reguló. Estados Unidos sub-reguló. La región puede encontrar un equilibrio mejor. Los sandboxes regulatorios están funcionando. Open banking está avanzando. Los pagos instantáneos interoperables están creando infraestructura pública que beneficia a todos. Son señales positivas.

El desafío de 2026 va a ser la armonización. Un fintech que opera en México, Colombia, Brasil y Argentina enfrenta cuatro marcos regulatorios diferentes. Eso no es sostenible. La región necesita más coordinación, más estándares compartidos, más interoperabilidad no solo técnica sino también legal. Los reguladores que entiendan esto van a habilitar ecosistemas que generen valor real. Los que no, van a ver cómo la innovación se mueve a otras jurisdicciones.

2026: El año de las definiciones

Después de años de experimentación, 2026 va a ser el año en que la industria financiera de América Latina defina sus posiciones. Las instituciones que alinearon tecnología, talento y gobernanza van a acelerar. Las que no, van a descubrir que la distancia con los líderes se vuelve imposible de cerrar. No es pesimismo. Es realismo. Y es también una oportunidad enorme para quienes estén dispuestos a actuar.

Tribuna por Ray Ruga, CEO & Co-Founder, Fintech Americas.

CV Advisors ficha a Hailey Gordon como Portfolio Manager

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Foto cedidaHailey Gordon, nueva Portfolio Manager de CV Advisors.

CV Advisors ha anunciado la incorporación de Hailey Gordon como Portfolio Manager. Al unirse a la firma, colaborará estrechamente con Elliot Dornbusch, fundador, CEO y Chief Investment Officer de la firma, para desarrollar e implementar las perspectivas de inversión; y formará parte del Comité de Inversiones de CV Advisors.

Según explican desde el multi-family office, sus responsabilidades abarcarán tanto el asesoramiento a clientes como el equipo de análisis e inversión de la firma. Estará a cargo de la gestión de inversiones para un grupo selecto de familias clientes, incluyendo la construcción de carteras, la asignación de activos y la selección de gestores.

Desde la firma destacan que Gordon aporta a la firma una amplia experiencia en inversión macro global y asesoramiento a clientes, incluyendo seis años en Bridgewater Associates, el mayor hedge fund del mundo, fundado por Ray Dalio. En Bridgewater, trabajó como inversora y asesoró a clientes institucionales en gestión de inversiones. En este puesto, colaboró directamente con importantes fondos soberanos y planes públicos de pensiones en la construcción de carteras, el análisis macroeconómico y la selección de activos y gestores.

Antes de Bridgewater, Gordon ocupó cargos en la división de banca de inversión de Barclays, especializada en soluciones de derivados de tipos de interés y divisas. Obtuvo dos licenciaturas en Administración de Empresas y Economía en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, graduándose con la máxima distinción y siendo elegida para Phi Beta Kappa.

“El nombramiento de Hailey supone un hito importante en CV Advisors, ya que representa la continua institucionalización y la próxima generación del liderazgo de inversión de nuestra firma. Su perspectiva macroeconómica, su experiencia en construcción de carteras y su trayectoria asesorando a algunos de los inversores institucionales más sofisticados del mundo serán invaluables a medida que seguimos profundizando nuestras capacidades de investigación y fortaleciendo la plataforma de inversión en beneficio de nuestras familias clientes”, ha señalado Elliot Dornbusch, fundador, CEO y Chief Investment Officer de la firma.

Tras su nombramiento, Hailey Gordon, Portfolio Manager, ha declarado: “CV Advisors está construyendo algo verdaderamente distintivo para familias sofisticadas y de alto patrimonio, combinando el rigor de la inversión institucional con la personalización de una single-family office. Me entusiasma unirme a un equipo que combina tecnología innovadora con un enfoque de inversión profundamente centrado en el cliente”.

Desde CV Advisors señalan que la incorporación de Gordon es “otro ejemplo de la oleada de talento que se está trasladando de Wall Street al sur de Florida, lo que contribuye a la creciente reputación de la zona como un centro clave de talento financiero y de inversión”.

Los fondos europeos Artículo 8 elevan casi un 60% su exposición al sector defensa en un año

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La exposición a empresas relacionadas con la defensa ha aumentado de forma significativa en las carteras de los fondos sostenibles europeos durante el último año, según un nuevo análisis de Clarity AI. Uno de los incrementos más destacados se ha producido en los fondos clasificados bajo el Artículo 8 del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), donde el peso medio de las compañías dedicadas a la producción de armamento creció cerca de un 60%, al pasar del 0,9% en el cuarto trimestre de 2024 al 1,42% en el cuarto trimestre de 2025. El estudio muestra que esta tendencia se extiende a todas las categorías de fondos bajo el SFDR, incluidos los Artículos 6, 8 y 9.

El análisis de Clarity AI sobre fondos de renta variable europeos revela un aumento sostenido de la exposición a actividades relacionadas con la defensa durante siete trimestres consecutivos. Entre los datos que muestra el informe destaca que los fondos del Artículo 6 siguen siendo los más expuestos, con empresas productoras de armamento representando, de media, el 1,75% de las carteras a principios de 2024, porcentaje que aumentó hasta el 2,52% a finales de 2025.

Los fondos del Artículo 8 han seguido una evolución similar, incrementando su exposición media del 0,8% a principios de 2024 hasta el 1,42% al cierre de 2025. Por su parte, los fondos del Artículo 9, la categoría con mayores restricciones en materia de sostenibilidad, también han registrado un aumento gradual durante el mismo periodo.

Los datos indican que los cambios más significativos se produjeron a partir de principios de 2025, lo que apunta a un ajuste estructural más que a movimientos puntuales a corto plazo.

Contexto regulatorio y decisiones de inversión

El aumento del peso de las empresas de defensa en los fondos sostenibles responde a una combinación de factores de mercado —como el incremento de la capitalización bursátil del sector— y decisiones activas de inversión por parte de los gestores.

Esta evolución se produce en un entorno marcado por el aumento de las tensiones geopolíticas, la continuidad de conflictos armados y el mayor compromiso de los países europeos con el gasto en defensa, así como por iniciativas regulatorias orientadas a reforzar las capacidades defensivas de la Unión Europea.

A principios de 2025, la Comisión Europea aclaró que la inversión en el sector de la defensa es compatible con el marco europeo de finanzas sostenibles, incluido el Reglamento SFDR y la Directiva sobre Diligencia Debida en Sostenibilidad Corporativa (CSDDD).

“Cada vez se recurre más al argumento del derecho a la defensa y de la estabilidad como condición necesaria para el desarrollo de sociedades sostenibles para justificar la inclusión de empresas de armamento en productos de inversión sostenible. En estos casos, resulta clave aplicar criterios exigentes de buen gobierno corporativo, una diligencia debida rigurosa y una monitorización continua de controversias, con el fin de gestionar el riesgo reputacional y cumplir con los estándares internacionales de conducta empresarial responsable”, señala Patricia Pina, Chief Research Officer de Clarity AI.

Mutuactivos abre su primera oficina en Burgos

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Foto cedidaJosé Luis Martín Carretón (Mutuactivos AV)

Mutuactivos AV, la agencia de valores de Mutua Madrileña, ha abierto su primera oficina en Burgos, ubicada en la calle San Lesmes, 2 1ºB. José Luis Martín Carretón estará al frente de la nueva sucursal y reportará a Miguel Olea, director territorial para la región de Castilla y León.

Esta nueva apertura confirma el objetivo estratégico de la entidad de continuar creciendo en el negocio del asesoramiento financiero, área en la que ha experimentado un notable impulso en los últimos años.

José Luis Martín Carretón, director comercial de la nueva oficina, es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Burgos, cuenta también con la certificación de asesor financiero EFPA y con la licencia de mediador de seguros expedida por ICEA. Antes de su incorporación a Mutuactivos, trabajó como asesor de inversiones en Renta 4 en Burgos.

Con esta apertura, Mutuactivos AV cuenta ya con ocho oficinas distribuidas por toda España (Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, A Coruña, Valladolid, Gran Canaria y Burgos).

En la actualidad, el Grupo Mutuactivos (formado por las entidades Mutuactivos SGIIC, Mutuactivos Pensiones y Mutuactivos AV) cuenta con un volumen total administrado superior a los 19.000 millones de euros. Mutuactivos SGIIC es la primera gestora de fondos de inversión independiente de grupos bancarios por volumen patrimonial gestionado.

Mutuactivos AV destaca por su independencia, la planificación financiera y por la alineación de intereses con sus clientes, que pueden invertir en los mismos productos en los que lo hace Mutua Madrileña, su matriz.

Sector bancario frente a la IA: ¿miramos desde la ventana o nos subimos al tren?

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Vivimos un punto de inflexión. Una era donde la transformación digital dejó de ser una opción para convertirse en una obligación. Y el sector bancario, tradicionalmente cauteloso, estructurado y altamente regulado, ya no puede darse el lujo de ir a la zaga.

La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa de ciencia ficción. Está acá. Y está cambiando las reglas del juego. No solo impacta en cómo operan las organizaciones, sino en cómo venden, cómo compiten y, sobre todo, cómo diseñan experiencias para sus clientes. ¿Está la banca realmente lista para aprovechar esta revolución?

La democratización tecnológica llegó

Hoy, la tecnología nunca fue tan accesible, tan barata, tan poderosa. La barrera de entrada cayó. La oportunidad ya no es exclusiva de los grandes bancos internacionales: también está al alcance de fintechs locales, cooperativas de crédito, e incluso PyMEs financieras que quieran competir en serio. La velocidad con la que Meta está adoptando IA, con proyecciones que indican que el 80% de su código será generado por inteligencia artificial en apenas un año. Es solo una muestra del cambio tectónico en marcha.

Y si bien el sector bancario viene invirtiendo en digitalización desde hace tiempo, la verdadera transformación va mucho más allá de lanzar apps o chatbots. Se trata de una reconfiguración profunda de procesos, mentalidades y estrategias.

El riesgo de subirse sin rumbo

Pero atención: aplicar IA sin una estrategia clara puede salir caro. El caso de Air Canada, donde un chatbot generó respuestas erróneas que la empresa debió asumir legalmente, nos deja una lección clave: si no estás preparado, la IA puede ser más un problema que una solución.

En el sector financiero, donde la confianza y la precisión son vitales, este riesgo se multiplica. No se trata de “jugar con herramientas”, sino de construir una hoja de ruta que contemple desde la gobernanza de datos hasta la ética algorítmica.

De la eficiencia a la experiencia

La IA puede ayudar a optimizar procesos internos, detectar fraudes en tiempo real, ofrecer asesoramiento financiero personalizado, reducir riesgos y mejorar la toma de decisiones. Pero lo más potente es su capacidad para transformar la experiencia del cliente.

Los consumidores de hoy quieren más que seguridad y eficiencia. Buscan empatía, personalización y conveniencia. Quieren sentir que el banco los conoce, los entiende y los acompaña. La IA bien implementada permite justamente eso.

Estamos viviendo en los “años de perro”: lo que antes tomaba siete años, ahora ocurre en uno. No es una metáfora: es una advertencia. El futuro no es lineal. Es exponencial. Y adaptarse requiere mucho más que adquirir software: requiere liderazgos estratégicos, humildes, capaces de leer señales débiles y fuertes, de anticiparse y actuar a tiempo.

Hoy, el 90% de las empresas ya compró herramientas de IA. Pero solo el 1% logró integrarlas con éxito. ¿Cuál es la diferencia? La estrategia. La cultura. La visión.

¿Está tu banco listo? La gran pregunta ya no es si vas a usar IA, sino cómo. ¿Tu organización tiene un plan de higiene de datos?. ¿Está integrando la inteligencia artificial con su modelo de negocio? ¿O simplemente está “probando cosas” sin un norte claro? Porque esperar el “momento perfecto” es una decisión. Y en este contexto, puede ser una decisión costosa.

En síntesis

La transformación digital ya no es una promesa, es una urgencia. La inteligencia artificial no es solo una herramienta, es una palanca de reinvención. Y la banca, como tantas otras industrias, debe actuar ahora, o resignarse a ver cómo otros lideran el cambio.

¿Vos cómo lo ves? ¿Tu banco ya está tomando acción o sigue esperando?

Tribuna escrita por  Marcos Lovera, Co Founder en Mangata Customer Development y docente en diversas cátedras para Escuelas de Negocios en LATAM y Madrid. 

La geopolítica de Trump abre la puerta a una compresión de diferenciales en la renta fija latinoamericana

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Tras tomar un poco de distancia de las primeras semanas de enero, los expertos coinciden en que la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha tenido un importante impacto geopolítico y financiero. Aunque el foco sigue puesto en el mercado de petróleo y del oro, hay firmas que también observan posibles consecuencias para los mercados de renta fija latinoamericana.

«La operación de Estados Unidos en Venezuela marca un momento decisivo para América Latina, con implicaciones para los inversores en renta fija. Aunque la posibilidad de una mayor intervención estadounidense introduce nuevos riesgos, también crea oportunidades al poder convertirse en una fuente de reducción de las primas de riesgo político. Nuestro escenario base es que un mayor compromiso de EE.UU. respaldará el impulso reformista en Colombia, Brasil y México, reforzando los fundamentales a favor de los bonos locales de Latam», reconocen desde JP Morgan AM

Según la visión de la gestora, para los inversores en renta fija, estos acontecimientos tienen un doble filo. «Por un lado, un mayor compromiso de EE.UU. que derive en gobiernos más ortodoxos desde el punto de vista económico podría acelerar el impulso reformista en algunos países, mejorando la gobernanza y la disciplina fiscal. Por otro, el riesgo de reacción política o de consecuencias no deseadas sigue siendo elevado, especialmente en mercados con instituciones frágiles o movimientos políticos arraigados. Aun así, creemos que el argumento fundamental para aumentar exposición a determinados bonos de Latinoamérica se ha reforzado. Los países que probablemente se beneficien del apoyo de EE.UU., o donde mejoren las perspectivas de reforma, deberían ver una reducción de las primas de riesgo, mientras que aquellos más expuestos a la incertidumbre de política económica podrían seguir rezagándose frente a otras regiones de mercados emergentes», añaden desde JP Morgan AM.

Implicación para los inversores

Históricamente, según recuerda Salman Ahmed, responsable de Global macro y Asignación estratégica de activos en Fidelity International, cuando los riesgos extremos -como un conflicto prolongado- se disipan, la deuda soberana en situación de impago o de estrés en mercados emergentes suele repuntar ante las expectativas de cambio de régimen, alivio de sanciones y eventual reestructuración. Por lo tanto, ve probable que se produzca “un patrón similar esta vez, con señales tempranas de que el régimen está dispuesto a cooperar con Estados Unidos, lo que podría impulsar aún más los precios de los bonos”. 

No hay que olvidar las características específicas del mercado de deuda latinoamericana. Michael Strobaek, Global Chief Investment Officer de Lombard Odier, explica que mientras que los índices bursátiles de mercados emergentes están dominados en gran medida por China, los índices de bonos denominados en dólares incluyen una mayor proporción de títulos de deuda latinoamericana. Por lo tanto, espera, tras la detención de Maduro “una mayor compresión de los diferenciales en los bonos emergentes, ya que el crecimiento de estas economías sigue respaldado, mientras que los rendimientos a corto plazo de Estados Unidos siguen disminuyendo”.

Pero no toda la deuda latinoamericana evolucionaría acompasadamente ante este nuevo terremoto geopolítico. En este sentido, en Mirabaud tienen claro que en deuda de emergentes, la actual situación en Venezuela supondrá “mayor diferenciación entre países con fundamentos sólidos y situaciones idiosincrásicas extremas”. En concreto, la deuda soberana y cuasi soberana de Venezuela “sigue en situación de impago”, según recuerda la firma, que asegura que el perfil de este activo “sigue siendo problemático y dependiente de los acontecimientos”. Además de encontrarse supeditado “a un proceso político y jurídico claramente definido”. En la firma también citan a la deuda de Colombia, “expuesta indirectamente por su proximidad geográfica”. Aquí, la firma considera “posible” que se produzca una volatilidad a corto plazo, “sin que ello suponga un desafío inmediato para sus sólidos fundamentales macrofinancieros”.

Pero cabe la posibilidad del retorno de Venezuela a los mercados de deuda internacionales. De producirse, Christian Schulz, Chief Economist de Allianz GI, afirma que es posible que “los diferenciales soberanos de los países vecinos se reduzcan a medida que mejore la estabilidad”. Asimismo, considera que los inversores en deuda distressed también pueden encontrar oportunidades en los bonos emitidos por el estado venezolano o por Petróleos de Venezuela (PDVSA). Alex Veroude, director de Renta Fija de Janus Henderson, se expresan en una línea similar, puesto que a corto plazo, “los bonos venezolanos podrían recibir un apoyo inicial, ya que los mercados descuentan la perspectiva de una normalización de la política”.

Menor influencia exterior

Según la visión de Capital Group, es importante recordar que la deuda emergente denominada en divisa local viene cada vez más determinada por los tipos de interés nacionales, en un reflejo de los cambios estructurales que están teniendo lugar en la composición de los mercados y los marcos políticos. «La menor participación de inversores extranjeros ha reducido la influencia externa, lo que ha permitido a la política monetaria de los respectivos países desempeñar un papel dominante en la fijación de precios. Este cambio de tendencia se ha visto respaldado por la credibilidad monetaria y fiscal, la mayor profundidad de los mercados de capitales y el auge de la inversión institucional, que aporta una demanda estable incluso en aquellos mercados que anteriormente dependían en gran medida de la financiación extranjera», explican.

Actualmente,  los bancos centrales de muchos mercados emergentes están ya muy avanzados en sus respectivos ciclos de recortes de tipos y, aunque se espera una ralentización del ritmo de recortes en 2026, el ciclo aún no ha llegado a su fin, y el margen para nuevos recortes variará de manera significativa entre las distintas regiones. «La prima de rendimiento que ofrece la deuda emergente en divisa local sigue resultando atractiva, lo que puede ofrecer protección frente a episodios de volatilidad y un nivel atractivo de rentas incluso en un contexto de reducción de los rendimientos a escala mundial. La exposición de los inversores a la deuda emergente denominada en divisa local se ha ido recuperando de manera constante tras varios años de salidas de capital, respaldada por la mejora de los fundamentales y el nivel atractivo de rendimiento real. No obstante, se mantiene por debajo de los niveles previos a la pandemia, lo que ha creado un contexto técnico favorable para la clase de activo. Las divisas emergentes también podrían contribuir a la rentabilidad, ya que algunas de ellas se ven favorecidas por las elevadas valoraciones del dólar estadounidense y la reducción de las ventajas de rendimiento», explican dese Capital Group.

El patrimonio global de ETFs activos llega a los 1,92 billones de dólares

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Los activos globales en ETFs de gestión activa alcanzaron un nuevo máximo histórico de 1,92 billones de dólares a cierre de diciembre, superando el récord previo de 1,86 billones establecido en noviembre de 2025. Eso significa que, en 2025, el patrimonio aumentó un 64,5%, pasando de 1,17 billones a cierre de 2024 a esos 1,92 billones.

Según el análisis que hacen desde ETFGI de los datos, “durante diciembre, la industria mundial de ETFs de gestión activa registró entradas netas de 56.230 millones de dólares, lo que elevó las entradas netas de 2025 a un récord de 637.470 millones de dólares”. Este movimiento de los flujos estuvo liderado por los ETFs de renta variable cotizados a nivel mundial y gestionados de forma activa, que registraron entradas netas por valor de 33.310 millones de dólares, “lo que elevó las entradas totales del año a 361.330 millones de dólares, una cifra significativamente superior a los 211 340 millones acumulados en 2024”, indican.

Por su parte, los ETFs de renta fija gestionados activamente también registraron una fuerte demanda, con 18.560 millones de dólares en diciembre y 237.930 millones de dólares en entradas en lo que va de año, muy por encima de los 139.690 millones registrados en 2024.

Según matizan, “las entradas sustanciales pueden atribuirse a los 20 principales ETFs activos por activos netos nuevos, que en conjunto reunieron 15.890 millones de dólares durante diciembre”. En concreto, el ETF JPMorgan Active Bond (JBND US) reunió 1.190 millones de dólares, la mayor entrada neta individual.

 

Activos refugio en duda: ¿dónde cubrirse frente a la siguiente sorpresa negativa?

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El comportamiento del mercado global de renta fija en 2025 estuvo condicionado por una serie de dinámicas que, lejos de agotarse, continúan configurando el entorno de inversión en 2026. Así lo sostuvo Fabio Angelini, especialista de producto de renta fija de Nordea, durante una presentación reciente de la firma en Madrid. Angelini identifica tres grandes ejes que explican tanto el buen desempeño general del activo el año pasado como los riesgos y oportunidades que se mantienen vigentes.

En términos agregados, 2025 fue un ejercicio favorable para la renta fija. “Fue muy difícil invertir en algo que acabara el año en negativo”, explica Angelini, con la excepción de algunos bonos soberanos de muy largo plazo, principalmente de Alemania y Francia. El resto de los segmentos ofrecieron rentabilidades positivas, en un contexto dominado por un marcado apetito por el riesgo.

El primer gran rasgo del mercado fue la sincronía de movimientos. Durante buena parte del año, los distintos segmentos de renta fija —desde los activos más seguros hasta los de mayor riesgo— se movieron al unísono. “Todo subía o todo bajaba”, resume Angelini. En 2025, esta sincronía jugó a favor de los inversores, ya que el sesgo general fue positivo. Sin embargo, el riesgo para 2026 es evidente: si este comportamiento se mantiene, pero con rentabilidades negativas, el impacto podría ser generalizado. “¿Qué ocurre si todo se mueve de forma sincronizada, pero a la baja?”, plantea el experto.

La segunda dinámica fue el predominio de un entorno claramente ‘risk-on’. A pesar de episodios puntuales de aversión al riesgo —como los provocados por anuncios políticos o advertencias sobre el crédito—, el tono general del mercado fue de búsqueda de rentabilidad. Este comportamiento llevó a los diferenciales de crédito a niveles históricamente bajos. Según Angelini, este factor seguirá siendo determinante en 2026: “Los spreads no pueden estrecharse indefinidamente y, cuanto más bajos están, más fácil es que el mercado sufra una sorpresa negativa”. Aunque unos diferenciales reducidos no implican necesariamente un repunte inmediato, sí aumentan la vulnerabilidad ante cualquier deterioro del entorno macroeconómico o financiero.

El tercer eje fue la alternancia de liderazgo entre Europa y Estados Unidos, impulsada en gran medida por el comportamiento del dólar. Tras una depreciación significativa de la divisa estadounidense, gran parte del descontento de los inversores con los activos estadounidenses se explicó más por el efecto divisa que por el desempeño intrínseco de los activos. Una vez neutralizado ese factor, la renta fija estadounidense se comportó en línea, o incluso ligeramente mejor, que la europea. No obstante, este ajuste ha reducido la competitividad de la rentabilidad ofrecida por EE. UU. “Hoy es posible encontrar activos no estadounidenses que ofrecen más rentabilidad con menor riesgo o menor volatilidad”, afirma Angelini, tanto en grado de inversión como en high yield. Esta realidad refuerza la relevancia de la diversificación geográfica en 2026, especialmente en un entorno político impredecible.

¿Dónde encontrar activos refugio en el entorno actual?

La persistencia de estos riesgos plantea una cuestión clave para los inversores: ¿qué activos pueden desempeñar hoy un verdadero papel de refugio? Tradicionalmente, la protección frente a episodios de aversión al riesgo se ha articulado a través de la asignación a activos considerados seguros. Sin embargo, Angelini subraya que muchas de estas referencias han perdido parte de su fiabilidad.

El dólar, por ejemplo, se ha mostrado débil y volátil. Los Treasuries estadounidenses, aunque han funcionado en determinados momentos, no ofrecieron una protección consistente durante episodios de tensión política o comercial. En Europa, los bonos soberanos núcleo tampoco cumplieron ese papel en 2025, penalizados por el aumento del gasto fiscal en Alemania y los problemas de déficit en Francia.

Paradójicamente, algunos países periféricos —España, Italia, Portugal o Grecia— mostraron un mejor comportamiento. No obstante, Angelini cuestiona si estos activos pueden considerarse refugios en sentido estricto: “¿Se sienten cómodos los inversores utilizando deuda griega o BTP italianos como activo refugio?”. Aunque España presenta un perfil algo más equilibrado, la conclusión es que la definición tradicional de refugio resulta hoy menos evidente.

El oro y otros metales preciosos han ganado protagonismo, en parte porque no conllevan un riesgo político directo. Sin embargo, su elevada volatilidad limita su utilidad como elemento estabilizador de cartera. “Que el oro caiga un 5% en un solo día es algo perfectamente normal”, recuerda Angelini.

Mercados de derivados y el riesgo de sorpresas negativas

A este complejo panorama se suma una fuente adicional de incertidumbre: la divergencia entre distintos mercados de derivados. El mercado de derivados de inflación descuenta tasas cercanas al 1,65%, apenas por debajo del objetivo del BCE. El mercado de derivados de tipos de interés, por su parte, asigna una elevada probabilidad a que los tipos se mantengan estables durante gran parte del año. Ambos mercados transmiten una narrativa de inflación contenida y estabilidad monetaria.

Sin embargo, el mercado de deuda soberana ofrece un mensaje distinto. El aumento del gasto fiscal a escala global está presionando al alza los rendimientos de los bonos a largo plazo, empinando las curvas. “Los mercados de bonos no compran la historia de una inflación baja”, señala Angelini. Esta discrepancia hace que los dos primeros mercados sean especialmente vulnerables a sorpresas, incluso moderadas, en los datos macroeconómicos.

Covered bonds: protección y diversificación en un entorno incierto

En este contexto, Angelini identifica a los covered bonds como uno de los pocos activos que han demostrado su capacidad de actuar como refugio. A diferencia de los gobiernos, que incrementan la emisión de deuda para financiar el gasto, los bancos emiten covered bonds en función de la demanda hipotecaria, que sigue siendo contenida. Esta menor presión de oferta ha contribuido a su estabilidad.

“En 2025, los covered bonds fueron la única clase de activo refugio que realmente cumplió su función”, afirma Angelini. Ofrecieron protección en episodios de volatilidad y no se vieron penalizados en momentos de tensión fiscal o política. Para Nordea, con una amplia experiencia en este segmento de la renta fija, los covered bonds representan una herramienta clave para aportar diversificación, estabilidad y protección a las carteras en un entorno en el que los refugios tradicionales ya no son tan evidentes.