Los ingresos procedentes de servicios tecnológicos y suscripciones registraron otro trimestre sólido, con un crecimiento del 13% en ingresos y un aumento del 15% interanual en el valor anual de los contratos (ACV, por sus siglas en inglés), lo que ayudó a impulsar los ingresos totales de la firma hasta los 7.100 millones de dólares durante el trimestre.
Como señaló Larry Fink, presidente y CEO de BlackRock, durante la presentación de resultados: “Somos el proveedor tecnológico que ayuda a los inversores, desde particulares hasta instituciones, a combinar de forma fluida los mercados públicos y privados dentro de sus carteras. BlackRock es al mismo tiempo un gestor líder de mercados públicos, una plataforma especializada en mercados privados y una compañía tecnológica global. Es un modelo diseñado para ofrecer un crecimiento sostenido”.
Destacando este impulso, Martin Small, director financiero (CFO) de BlackRock y responsable global de Estrategia Corporativa, afirmó: “Algunas de las fluctuaciones en los mercados privados y los cambios en el entorno regulatorio han sido verdaderos aceleradores para Preqin, eFront y Aladdin en general. La tecnología es el principal motor de la rentabilidad de las inversiones. Es el principal motor de la eficiencia operativa. Es el motor de una excelente experiencia para los clientes, y los clientes están invirtiendo más en tecnología”.
Los resultados reflejan la posición de Aladdin como una compañía tecnológica global, en un contexto en el que la transparencia, los datos y la analítica se vuelven cada vez más importantes para los inversores que construyen carteras combinando mercados públicos y privados.
La demanda de tecnología sigue impulsada por dos tendencias principales. La primera de ellas es que los clientes están consolidando sus proveedores tecnológicos y optando por menos plataformas integradas mientras que, por otro lado, está creciendo la demanda de transparencia y herramientas analíticas en los mercados privados.
Principales aspectos tecnológicos de los resultados del segundo trimestre de 2026
El ACV tecnológico aumentó un 15% interanual, mientras que los ingresos por servicios tecnológicos y suscripciones crecieron un 13% interanual, además, se espera que la tecnología y los mercados privados representen más del 30% de los ingresos de la firma en 2030.
Por otro lado, la inteligencia artificial (IA) se está integrando en todo Aladdin, y BlackRock está desarrollando nuevas herramientas de análisis y flujos de trabajo impulsadas por IA para ofrecer a los clientes una visión única y completa de los mercados públicos y privados.
Por último, el aumento de la demanda de transparencia en los mercados privados está acelerando la adopción de Preqin y eFront.
La Reserva Federal de EE.UU. (Fed) volverá a reunirse el próximo 29 de julio, en un contexto de mercado en el que, según los expertos de las firmas de inversión internacional, los motivos para un recorte en los tipos de interés parecen desvanecerse. En concreto, destacan que los informes de IPC e IPP de junio sorprendieron a la baja, lo que redujo el riesgo de una subida inminente por parte de la Fed y provocó una caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años.
“Los datos de inflación de junio supusieron un doble golpe favorable para el mercado. El IPC general cayó un 0,4% en tasa intermensual, reduciendo la tasa anual del 4,2% al 3,5%, mientras que la importante magnitud del IPC subyacente se mantuvo sin cambios en el mes y se moderó hasta el 2,6% interanual. El informe del IPP de hoy ha reforzado este mensaje al caer un 0,3% frente a las expectativas de una lectura plana, con el indicador subyacente también más débil de lo previsto. La energía fue un factor clave en ambas publicaciones, pero la moderación de los precios de consumo subyacentes y de los indicadores de precios de producción subyacentes sugiere que la mejora no se debió exclusivamente al petróleo”, explica Afonso Borges, analista de renta fija de Julius Baer.
Además, los expertos apuntan que la opinión del presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, de que la política monetaria está bien posicionada y que la inflación probablemente ha alcanzado su punto máximo refuerza la justificación para mantenerla sin cambios. Sin embargo, los mercados aún anticipan un posible endurecimiento monetario a finales de este año, y una posible resolución en el Estrecho de Ormuz que ofrece un catalizador desinflacionario adicional. Todo ello deja un escenario aún abierto para el debate.
Último dato de la inflación
En opinión de Martin Hochstein, economista sénior de Allianz Global Investors, la persistencia de la inflación, el cambio de las previsiones de la Fed y el enfoque que probablemente adoptará Kevin Warsh apuntan a un nuevo ciclo de endurecimiento monetario. “Nuestro escenario principal sobre la resiliencia de la economía mundial se mantiene sin cambios. No obstante, la inflación sigue situándose por encima de los niveles objetivo en la mayoría de las principales economías. Además, un repunte de la volatilidad en los mercados podría poner a prueba nuestro escenario central de una economía que se dobla, pero no se rompe”, explica
En este contexto, la gestora ha revisado sus previsiones para los tipos de interés en Estados Unidos, al considerar que ha cambiado el perfil de riesgos: si antes apuntaba a nuevas bajadas de tipos, ahora respalda la posibilidad de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario. Ahora esperamos que la Reserva Federal (Fed) suba su tipo de interés oficial en un total de 50 puntos básicos durante la segunda mitad del año.
“Hasta el momento, habíamos previsto que Kevin Warsh, nuevo presidente de la Fed, adoptaría un enfoque más gradual antes de iniciar las subidas de tipos. En un principio, nuestro escenario base contempla aumentos de tipos en septiembre y diciembre. No obstante, no descartamos que la Fed adelante parte del ciclo de endurecimiento, aunque vemos poco probable que las subidas se produzcan durante las reuniones de julio y septiembre. Los tres factores explican este cambio en nuestra valoración son una inflación persiste y no muestra señales de remitir; unas perspectivas de inflación de la Fed contrastan con su postura de política monetaria; y uno mercados que han malinterpretado el relevo al frente de la Fed”, sostiene Hochstein.
Factores inflacionistas
Un elemento siguen vigilando los expertos de las gestoras internacionales es el geopolítico. “Los riesgos macroeconómicos y geopolíticos siguen lastrando el sentimiento de los mercados a las puertas de la temporada de resultados. Las tensiones en Oriente Medio continúan sin resolverse. Sin embargo, los mercados parecen mostrarse menos sensibles a los acontecimientos en torno al estrecho de Ormuz que a comienzos de año”, reconoce Louise Dudley, gestora de renta variable global en Federated Hermes.
Según Sebastian Paris Horvitz, director de análisis de LBP AM, accionista mayoritario de LFDE, «la situación en el estrecho de Ormuz ha empeorado» y advierte de que «el cierre del estrecho de Ormuz pone en peligro el rebote de la actividad económica». Asimismo, destaca que la reducción de la circulación de petroleros ha impulsado de nuevo los precios del petróleo y del gas y señala que «un cierre prolongado del estrecho de Ormuz se traduciría en un encarecimiento mucho mayor».
En este contexto, apunta que «es preciso volver a contemplar un escenario desfavorable» y explica que el aumento de estos riesgos lastrará la confianza y el crecimiento económico. “Los sucesos en Oriente Medio restan fuerza a la idea de una salida rápida de la crisis y dificultan la interpretación de los datos macroeconómicos recientes. De hecho, las encuestas de coyuntura comenzaban a mostrar señales de recuperación económica en el momento en el que se reanudaron las hostilidades. En EE.UU., las cifras de inflación del mes de junio fueron bastante tranquilizadoras, pero la tendencia de desaceleración podría verse amenazada si el mercado de la energía no se relaja. La inflación general en tasa interanual descendió hasta el 3,5 %, frente al 4,2 % de mayo”, reconoce Horvitz.
El pulso de la Fed
Para Tiffany Wilding, economista de PIMCO, las recientes declaraciones de los responsables de la Fed sugieren que «los responsables de política monetaria están preparando cada vez más a los mercados para la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la política monetaria si la inflación no se modera como se espera».
“En un sentido más amplio, las comunicaciones de la Fed han cambiado recientemente para enfatizar la importancia de mantener firmemente ancladas las expectativas de inflación frente a las perturbaciones de oferta. En su comparecencia ante el Congreso, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, reiteró el firme compromiso del banco central con el restablecimiento de la estabilidad de precios y sostuvo que, a pesar de un informe de inflación de junio más moderado, el objetivo de inflación de la Fed aún no se ha alcanzado”, recuerda la experta.
No obstante, la economista de PIMCO mantiene que «seguimos esperando que la inflación se modere durante la segunda mitad del año y que la Fed mantenga los tipos sin cambios». En este sentido, recuerda que «esto no es 2022», ya que «los mercados laborales ya no están generando el mismo grado de presiones inflacionistas, la política fiscal es mucho menos expansiva y, algo fundamental para los inversores en renta fija, las rentabilidades reales ya son sustancialmente más elevadas».
Desde Julius Baer, Borges sostiene que la estructura de toma de decisiones de la Fed seguirá limitando la capacidad de Kevin Warsh para modificar sustancialmente la política monetaria. “El Comité reafirmó su compromiso con un marco de reservas amplias, mientras que las directrices de Waller y Williams de esta semana demuestran que las prioridades de la Fed siguen vigentes. Ante el escaso apoyo del Comité a una reducción drástica de la transparencia o a un balance estructuralmentemenor, prevemos que la Fed liderada por Warsh representará una evolución respecto a la de Powell, más que una revolución”, añade.
La reactivación del bloqueo naval y la repentina escalada de la tensión militar en el estrecho de Ormuz han quebrado las expectativas de un acuerdo a corto plazo con Irán, sacudiendo de inmediato a los mercados financieros e institucionales. Según el último informe Middle East Weekly Tracker publicado por Natixis Corporate and Investment Banking (CIB) y firmado por los economistas Alicia García Herrero y Jeremy Ji, el repunte del riesgo de guerra ya se está traduciendo en una fuerte presión al alza sobre el petróleo, pérdidas generalizadas en la renta variable del Golfo y un encarecimiento de las primas de riesgo soberanas.
Impacto en renta variable y flujos de inversión institucionales
Las bolsas del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han reaccionado a la baja ante el regreso de la incertidumbre geopolítica. Particularmente, la renta variable de Dubái ha registrado una caída de alrededor del 1,5% en la semana previa al 15 de julio, penalizada por su elevada exposición comercial, turística y financiera a las disrupciones físicas del estrecho.
Asimismo, el informe de Natixis CIB constata un cambio de tendencia perjudicial en el comportamiento del capital transfronterizo. Esto es lo que dicen en su informe: «Los flujos extranjeros se mantuvieron ligeramente negativos, con una salida neta de 11 millones de dólares de los mercados de valores de Dubái y Arabia Saudí la semana pasada. Con el bloqueo de vuelta, es más probable que estas salidas de capital sigan aumentando en lugar de revertirse».
El crudo a 85 dólares y tensión en los mercados de crédito (CDS)
La parálisis de esta vía marítima clave para el comercio internacional ha impulsado con fuerza las materias primas. Los contratos de futuros del crudo Brent escalaron hasta los 85 dólares por barril el pasado 16 de julio, reaccionando al restablecimiento del bloqueo de los puertos iraníes por parte de la armada estadounidense y al cierre de Ormuz decretado por la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC).
En el mercado de renta fija y derivados de crédito, los diferenciales de los CDS (Credit Default Swaps) a 5 años de los países del CCG se han ampliado de forma notable. Los analistas de la entidad francesa destacan que Baréin continúa siendo el soberano que se está reajustando con mayor rapidez al alza (encareciendo su coste de cobertura contra el impago), debido a su condición de anfitrión de bases estadounidenses, lo que le expone directamente a absorber las represalias de Irán.
Gráfico sacado del Informe de Natixis. Fuente: Natixis, Bloomberg y LSEG
Colapso de la actividad en la economía real
El impacto físico del conflicto ya es plenamente cuantificable en los datos de transporte de mercancías recopilados por Natixis. El tráfico diario de buques por el estrecho de Ormuz ha sufrido un severo colapso, desplomándose a tan solo 12 barcos comerciales el pasado 13 de julio, frente a los 25 registrados apenas una semana antes. Por el contrario, los vuelos programados y monitorizados en los aeropuertos de Dubái y Doha muestran variaciones mínimas, lo que confirma que, por ahora, el daño económico directo se mantiene concentrado de manera casi exclusiva en el transporte marítimo.
El informe detalla una sucesión de eventos críticos ocurridos entre el 11 y el 16 de julio de 2026, que incluyen ataques directos a petroleros de los Emiratos Árabes Unidos y bombardeos selectivos de las fuerzas aliadas. Para la firma, la resistencia política a retirar tropas de zonas en conflicto y la falta de consenso sobre el control de las rutas de navegación mantendrán completamente bloqueado cualquier acuerdo definitivo a corto plazo, dibujando un mapa de volatilidad que los gestores de fondos globales e inversores de mercados emergentes deberán vigilar de cerca en las próximas semanas.
Gráfico sacado del Informe de Natixis. Fuente: Natixis
Las historias de piratas que enterraban tesoros en lugares remotos han despertado la imaginación durante siglos. Los estadounidenses que han trabajado en España y los españoles que han trabajado en Estados Unidos quizá no estén cavando agujeros en islas tropicales, pero también podrían estar sentados sobre un tesoro que ha pasado desapercibido.
Ese tesoro son las pensiones de jubilación a las que podríamos tener derecho en Estados Unidos o en España. Tal vez pensemos que no hemos cotizado a la Seguridad Social los años suficientes para tener derecho a una pensión en Estados Unidos (por lo general, 40 créditos, equivalentes a unos 10 años de trabajo). O sabemos que no hemos trabajado el tiempo necesario en España para acceder a una pensión (normalmente, al menos 15 años de cotización). Afortunadamente, esto no significa que las cotizaciones que hemos acumulado queden “abandonadas” en una isla desierta. Gracias a un tratado entre Estados Unidos y España conocido como el Convenio de Totalización (U.S.–Spain Social Security Totalization Agreement), podemos combinar los períodos cotizados en ambos países para cumplir los requisitos mínimos de acceso a las prestaciones.
Lo mejor de todo es que el Convenio de Totalización funciona en ambas direcciones. Podemos utilizar las cotizaciones realizadas en España para reunir los requisitos necesarios para percibir prestaciones de la Seguridad Social en Estados Unidos, o emplear las cotizaciones realizadas en Estados Unidos para acceder a prestaciones en España. Cuando una carrera profesional se ha desarrollado entre los dos países, es fácil quedarse por debajo de los mínimos exigidos en cada uno de ellos. El convenio resuelve este problema permitiendo sumar los períodos de trabajo, de modo que esos años no se pierdan. Es, en cierto modo, un moderno mapa del tesoro.
Tanto España como Estados Unidos revisan el historial combinado de cotizaciones para determinar si cumplimos los requisitos de acceso. Pero, igual que los piratas repartían el botín siguiendo un estricto código, las prestaciones de la Seguridad Social también se distribuyen conforme a reglas muy precisas. Cada país paga su parte por separado:
Prestaciones de Estados Unidos. Estados Unidos puede tener en cuenta los períodos cotizados en España para ayudarnos a reunir los requisitos mínimos. Si obtenemos el derecho gracias a este mecanismo, la prestación será proporcional y se calculará únicamente sobre la base de nuestra carrera laboral en Estados Unidos.
Prestaciones de España. España puede computar las cotizaciones realizadas en Estados Unidos para ayudarnos a cumplir el período mínimo exigido y, posteriormente, abonará una pensión proporcional basada exclusivamente en las cotizaciones efectuadas en España.
Esto no significa que ambos sistemas se fusionen en una única prestación. Cada país paga exclusivamente la parte que le corresponde. Las cotizaciones se combinan únicamente para acreditar el derecho a la prestación, no para incrementar su importe. Los períodos cotizados no se transfieren de un país a otro; permanecen en el sistema en el que fueron generados y simplemente son reconocidos por el otro Estado.
En otras palabras, aunque las cotizaciones puedan sumarse para cumplir los requisitos de acceso, el importe efectivo de cada prestación dependerá únicamente de los años trabajados en cada país. Por ejemplo, si hemos trabajado 6 años en Estados Unidos y 11 años en España:
La prestación estadounidense se calculará únicamente sobre esos 6 años cotizados en Estados Unidos.
La pensión española se basará exclusivamente en los 11 años cotizados en España.
Cada país abonará su parte correspondiente: no recibiremos un premio extraordinario, pero tampoco perderemos las cotizaciones que tanto esfuerzo nos costó acumular. La clave está en asegurarnos de cumplir los requisitos mínimos —al menos 6 créditos estadounidenses (aproximadamente un año y medio de trabajo) y al menos un año de cotización en España— para poder acogernos a las disposiciones del convenio cuando llegue el momento.
Quizá nunca encontremos un cofre pirata repleto de doblones de oro, pero si hemos trabajado tanto en España como en Estados Unidos, es posible que descubramos un tesoro igualmente valioso. Gracias al Convenio de Totalización, nuestro «tesoro escondido» no está enterrado bajo la arena: se ha ido construyendo a lo largo de años de trabajo y, con el mapa adecuado, está completamente a nuestro alcance.
Foto cedidaBeltrán de la Lastra, director de Inversiones y presidente de Panza Capital;
Las cartas trimestrales se han convertido en algo más que una forma de comunicarse con los inversores. Para las gestoras es una herramienta clave para trasladar su tesis de inversión, las novedades de sus principales fondos y también para analizar el entorno macroeconómico.
En el último mes y medio, varias gestoras nacionales han tirado de epístola compartiendo su preocupación -a la par que reconociendo una oportunidad de inversión- en torno a una posible “burbuja de IA”, así como defiendo un nuevo contexto de mercado marcado por los bancos centrales y por el mayor peso de la geopolítica.
Panza Capital
En este sentido, el mensaje de Beltrán de la Lastra, director de Inversiones y presidente de Panza Capital, ha sido claro: “Los mercados financieros conviven con dos realidades: la euforia de la inteligencia artificial, que ha llevado a algunas valoraciones a niveles de burbuja superiores a los de internet, y la incertidumbre de la confrontación geopolítica permanente junto a la normalización de conflictos, que deja compañías excelentes a precios extraordinariamente bajos por el retraso en la demanda de bienes que requieren financiación”.
Frente a esta reflexión, ha defendido las decisiones tomadas por la firma en estos tres últimos meses y destacado que, en este entorno, sus carteras mantienen unas rentabilidades atractivas desde inicio y se posicionan para beneficiarse de una normalización en los mercados. “Las próximas semanas mostrarán el impacto real de la guerra de Irán en los resultados empresariales. Que los mercados financieros ignoren la situación geopolítica es distinto a que la realidad empresarial también lo haga. Es ilógico esperar resultados inmunes al entorno. Y los sobresaltos serán oportunidades para añadir en compañías donde el valor intrínseco permanece a pesar de una coyuntura adversa. Mientras tanto, asistimos a la divergencia entre los resultados empresariales de las compañías que se dedican a la venta de productos de pequeña cuantía (sin necesidad de financiación), de aquellos otros en los que sí se requiere financiación (coche y casa)”, afirma en sus líneas.
Respecto a sus fondos, De la Lastra ha explicado que han decidido integrar Panza Premium y concentrar nuestros esfuerzos en Panza Valor y Panza Inversiones. “Premium invierte en compañías de gran calidad —como Valor e Inversiones— y además con gran estabilidad en los beneficios. Sin embargo, los grandes cambios que se están produciendo en la tecnología, la medicina o la regulación, elevan el riesgo de disrupción en muchos sectores. Hoy más que en los negocios tradicionalmente considerados estables, las mejores oportunidades se encuentran en compañías excelentes cuyas valoraciones reflejan la incomodidad de la ciclicidad. La integración de Panza Premium, nos permite a Carlos Arenillas, a Vighnesh Padiachy y a mí, centrar toda nuestra atención en la estrategia principal”, ha indicado.
Horos Asset Management
Por su parte, Javier Ruiz, director de Inversiones de Horos Asset Management, ha advertido que, durante este último trimestre, se han acrecentado algunas las dinámicas de mercado. “Si antes centrábamos el foco en el gran ciclo inversor de los gigantes tecnológicos en centros de datos, hoy resultan más relevantes sus repercusiones a lo largo de toda la cadena de valor de la industria, a lo que se añade el hito histórico de la mayor salida a bolsa de la historia, protagonizada por SpaceX. Sin embargo, nos siguen preocupando ciertas turbulencias que se esconden bajo la superficie y que el mercado parece ignorar, por lo que mantenemos una visión cautelosa hacia determinados mercados y compañías más expuestos a estas dinámicas”, afirma en sus líneas.
Tras esta lectura del entorno, Ruiz se muestra tranquilo ya que considera que están descorrelacionados del comportamiento de muchos índices, “pero puede contar con que nunca renunciaremos a nuestros principios de inversión”, añade. E insiste en que su objetivo sigue siendo siempre el mismo: conseguir unas rentabilidades satisfactorias y sostenibles a largo plazo.
En este contexto, sus fondos han mostrado un buen comportamiento: Horos Value Internacional registró una rentabilidad del 4,9%; Horos Value Iberia, del 6,6%, y Horos Patrimonio, del 2,1%. Como recordamos habitualmente, estos resultados a corto plazo son poco significativos. “Por ello, consideramos más representativo compartir también la rentabilidad acumulada que Alejandro Martín, Miguel Rodríguez y yo hemos logrado en nuestra trayectoria conjunta como equipo gestor: a lo largo de estos más de 14 años, las rentabilidades acumuladas alcanzan el 420% en la estrategia internacional y el 388% en la ibérica, lo que equivale a un 12,4% y un 12,2% anualizados, respectivamente”, concluye.
Bestinver
Mark Giacopazzi, CIO de Bestinver, considera que la primera mitad de 2026 nos ha dejado dos versiones muy distintas de la realidad. “La del primer trimestre estuvo marcada por las pérdidas. La tensión geopolítica, el incremento en el precio de la energía y la sombra de la estanflación impactaron con fuerza en buena parte de los activos cotizados. La del segundo trimestre fue exactamente la contraria. Con la reapertura del estrecho de Ormuz y las conversaciones sobre un acuerdo entre EE.UU. e Irán, el precio del crudo ha perdido toda la subida previa, las expectativas de inflación se han moderado y la normalidad ha vuelto progresivamente a los mercados”, apunta. Y reconoce ante los inversores que afrontan la segunda mitad del año con una actitud constructiva, pero no complaciente, gracias a las menores expectativas de inflación.
“Además, la inercia de los planes de estímulo implementados en EE.UU. en 2025 y los recientemente anunciados en Alemania, podrían suponer un impulso adicional para la actividad económica. Un entorno de inflación contenida, tipos menos restrictivos, crecimiento más sólido y buenos resultados empresariales sería especialmente positivo para la renta variable”, añade.
Respecto a cuál ha sido el enfoque de las carteras, la gestora sostiene que hay un falso dilema entre la inversión en valor y el sector de la tecnología. “La inversión en valor no consiste en comprar determinadas industrias y excluir otras, sino en comprar buenas empresas por menos de lo que valen, sean del sector que sean. En el sector tecnológico hay acciones muy sobrevaloradas, pero también ofrece oportunidades únicas para los inversores que nos esforzamos en distinguir entre una buena historia, una buena compañía y una buena inversión. La inversión en valor no es una excusa para ponerse en contra de la tendencia, sino un método para pensar mejor”, argumentan.
En este contexto, los principales fondos de la gestora cerraron el semestre en zona de máximos históricos. En concreto, Bestinver Internacional y Bestinfond acumularon ganancias del 16,3% y un 14,4%, respectivamente; y Bestinver Bolsa suma un 7,1%, mientras que la rentabilidad de Bestinver Renta es del 1,1%. “A pesar de este buen comportamiento, nuestros fondos tienen pólvora seca para seguir generando buenos retornos”, indican desde la gestora.
La optimización fiscal se está convirtiendo rápidamente en el campo de batalla para la diferenciación de los gestores de patrimonio. Tras décadas centrados en intentar mejorar sus capacidades de selección de valores, los patrocinadores de cuentas gestionadas han decidido, en gran medida, que es hora de tomarse en serio la optimización fiscal, según el informe The Cerulli Report—U.S. Managed Accounts 2026. Por segundo año consecutivo, “mejorar las capacidades de gestión fiscal” es la prioridad más importante para los patrocinadores de plataformas, por un amplio margen. De hecho, el 76% de ellos señala las capacidades de gestión fiscal como un foco clave de desarrollo, seguido por un 42% que menciona la incorporación de opciones de productos ilíquidos.
“Es probable que la implementación y adopción de capacidades de gestión fiscal tenga un efecto más evidente y profundo en las carteras de los clientes», afirma Scott Smith, director senior. “Mientras que la selección de valores se ve lastrada por la realidad de que «rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras», las capacidades de optimización fiscal son una fuente mucho más fiable de alfa después de impuestos”, vuelve a transmitir Smith.
Con varias firmas ofreciendo funciones de optimización integradas y la consolidación de las plataformas de hogares gestionados unificados (UMH, por sus siglas en inglés) como una realidad, aquellos patrocinadores de plataformas que no hayan realizado avances significativos en optimización fiscal se enfrentan a una grave desventaja competitiva. En cuanto a la posición de las firmas ante esta situación, esto es lo que advierte el director: “Las firmas en esta situación deben evaluar su estado actual e implementar de inmediato una estrategia de desarrollo de plataformas, antes de que los asesores y clientes comiencen a traspasar sus activos a proveedores que les permitan maximizar su patrimonio neto después de impuestos”.
De cara al futuro, los gestores de patrimonio deberán asegurarse de que las capacidades de optimización fiscal estén tan bien integradas en los flujos de trabajo de los asesores que decidir no adoptarlas resulte el camino más costoso. “Los asesores reacios al cambio podrían sumarse al carro una vez que se den cuenta de que es el camino de menor resistencia; además, sus clientes se beneficiarán y, potencialmente, comprenderán mejor el valor que aportan sus asesores”, acaba de añadir Scott.
Foto cedidaInauguración de la nueva oficina de Blue Owl en Miami
Después de alrededor de un año de planificación, instalados en una ubicación temporal mientras finalizaban los detalles de la construcción, la gestora especializada Blue Owl ya pudo trasladarse a su nueva oficina en Miami. Con esta movida, la casa de inversiones alternativas consolida su presencia en uno de los principales enclaves del universo de inversionistas latinoamericanos.
Según compartieron desde la firma con Funds Society, la nueva ubicación de Blue Owl en Miami es el número 701 de la avenida Brickell. Se trata de un espacio diseñado para un equipo en expansión, con capacidad para unas 50 personas. Este diseño, orientado al crecimiento, explican, recoge la experiencia de la gestora con las oficinas de Londres y Tokio.
Además de profesionales dedicados a las áreas de deuda privada, real estate, infraestructura digital y GP Stakes, la nueva oficina albergará a los seis profesionales que componen el equipo a cargo de América Latina, incluyendo el negocio US Offshore.
“Esta oficina representa un emocionante nuevo capítulo para el equipo de Blue Owl y para los clientes que atendemos a lo largo de América Latina. Establecer una presencia permanente en Miami nos permite estar incluso más cerca de nuestros clientes, entender mejor sus necesidades en evolución y conectar con ellos con todas las amplias capacidades globales de Blue Owl”, dijo Manzo.
El plan, según detallaron desde la firma especializada, es usar esta nueva oficina para centralizar eventos y recepciones en el polo de negocios de Florida, apoyando a la matriz, ubicada en Nueva York. El foco, acotaron, está atender a los clientes latinoamericanos desde esta nueva oficina.
La instancia fue celebrada recientemente con una recepción, que contó con la participación 30 de los mayores clientes de la firma; Francis Suárez, exalcalde de Miami; Madeleine Sinclair, Head de Private Wealth para las Américas de Blue Owl; y Sean Connor, CEO de Global Private Wealth.
El alto ejecutivo describió el evento como un hito para la operación de la gestora en las Américas. “A medida que la demanda de soluciones de mercados privados sigue creciendo, la posición de Miami como un centro financiero líder y una puerta de entrada a América Latina la convierten en la ubicación ideal para profundizar las relaciones con clientes, fortalecer alianzas y seguir construyendo nuestra presencia en la región”, dijo Connor.
América Latina tiene el reto de impulsar su crecimiento con base en el ahorro que acumula después de décadas de hacer bien las cosas, así lo expresó en entrevista con Funds Society Edgar Gutiérrez Valituti, director general de la Bolsa Central de Valores de Honduras, en el marco del Foro Internacional de Emisores de los Mercados de Valores de las Américas (FIMVA), el encuentro bursátil y financiero más importante de la región, organizado por la Asociación de Mercados de Capitales de las Américas (AMERCA) en San Pedro Sula, Honduras,
Latinoamérica parece tener importantes oportunidades de inversión, pero también enfrenta ciertos obstáculos. ¿Cómo describiría la situación actual?
Edgar Gutiérrez: América Latina enfrenta una paradoja financiera. Por un lado, cuenta con ahorro institucional y oportunidades claras derivadas del nearshoring, la transición energética, la digitalización y una creciente demanda de infraestructura. Sin embargo, estos recursos no logran canalizarse de manera eficiente hacia la inversión productiva. La intermediación sigue concentrándose en el crédito bancario y la deuda pública, que, aunque seguirán siendo pilares, resultan insuficientes para financiar proyectos de largo plazo, innovación, infraestructura y el crecimiento de las PYMES.
En ese contexto, ¿qué papel juegan los mercados de capitales?
Son fundamentales. Organismos como la OCDE e IOSCO coinciden en que el crecimiento sostenible de la región requiere mercados de capitales más profundos, líquidos e inclusivos. Estos mercados deben complementar a la banca y movilizar el ahorro hacia sectores estratégicos que impulsen el desarrollo económico.
Hablemos de AMERCA. ¿Por qué es relevante esta iniciativa para la región?
AMERCA representa una oportunidad estratégica para transformar mercados nacionales pequeños y fragmentados en una plataforma regional con mayor escala y competitividad. Países como Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana enfrentan desafíos comunes: baja liquidez, una base limitada de inversionistas, concentración de emisiones y altos costos regulatorios. La integración permite superar estas limitaciones mediante una mayor oferta de instrumentos y una mejor conexión entre el ahorro y las necesidades de financiamiento.
¿Esta integración implica una regulación uniforme entre países?
No necesariamente. No se trata de imponer una regulación idéntica, sino de avanzar hacia estándares compatibles en aspectos clave como gobierno corporativo, transparencia, valoración de activos, custodia, comercialización de productos y protección del inversionista.
Usted menciona los fondos de inversión como un elemento central. ¿Por qué son tan importantes?
Porque son probablemente el vehículo más eficiente para democratizar el acceso al mercado de capitales. Permiten diversificar riesgos y canalizar recursos hacia la economía real. Además, reúnen a inversionistas pequeños y grandes bajo una administración profesional, facilitando el desarrollo de vehículos especializados en infraestructura, vivienda, energía renovable, deuda privada, turismo, logística, capital emprendedor y financiamiento para PYMES.
¿Qué nos dice la magnitud global de esta industria?
Es contundente. Según IOSCO, existen cerca de 100.000 fondos que administran aproximadamente USD 54,5 billones, lo que equivale a cerca del 80% de la industria mundial de fondos de inversión. Esto demuestra su rol clave en la movilización eficiente del ahorro.
¿Cómo deberían posicionarse los mercados de AMERCA frente a este contexto global?
La oportunidad no está en replicar modelos de mercados desarrollados, sino en diseñar estructuras adaptadas a economías de menor escala. Fondos regionales enfocados en deuda corporativa, infraestructura, energía o crédito privado permitirían diversificar riesgos, ampliar las fuentes de financiamiento y atraer inversionistas institucionales tanto locales como internacionales.
¿Cuáles son las prioridades estratégicas para consolidar AMERCA?
Hay cuatro ejes clave. Primero, armonizar estándares mínimos para emisiones, fondos de inversión y gobierno corporativo. Segundo, desarrollar infraestructura interoperable entre bolsas, depósitos de valores y sistemas de liquidación. Tercero, ampliar la base de inversionistas, incorporando más activamente a fondos de pensiones, aseguradoras y programas de educación financiera. Y cuarto, impulsar la innovación responsable mediante herramientas como la identificación digital, la distribución electrónica de fondos y la tokenización, siempre garantizando la protección del inversionista.
En términos más amplios, ¿qué está en juego para la región?
El futuro de los mercados de capitales latinoamericanos dependerá menos del tamaño individual de cada economía y más de su capacidad para integrarse, innovar y canalizar eficientemente el ahorro hacia inversiones productivas. AMERCA tiene el potencial de evolucionar hacia una verdadera plataforma regional de inversión, financiamiento y desarrollo institucional.
Finalmente, ¿cuál es el rol de espacios como FIMVA?
FIMVA es un espacio clave para articular a reguladores, inversionistas, emisores y organismos multilaterales en torno a una agenda común. La región no necesita sustituir a la banca, sino complementarla con mercados de capitales más profundos e inclusivos. En ese sentido, los fondos de inversión pueden ser el puente entre el ahorro y la inversión productiva, mientras que AMERCA aporta la escala necesaria para hacerlo realidad.
¿El principal desafío hoy?
Ya no es demostrar que la integración es conveniente, sino convertirla en una agenda ejecutable que fortalezca la competitividad regional, movilice capital privado y acelere el crecimiento económico sostenible.
Brasil no necesita que lo convenzan de que la tecnología financiera funciona. El país ha pasado la última década construyendo uno de los ecosistemas fintech más dinámicos del mundo —desde Pix transformando los pagos hasta XP democratizando el acceso a la inversión— y esa base ha creado algo poco común: un mercado patrimonial cada vez más sofisticado y con apetito por lo que viene.
Los números reflejan un mercado con escala real. Según swissQuant Group, Brasil cuenta hoy con más de 433.000 millonarios y 4.218 individuos de ultra alto patrimonio, una cifra que se espera que crezca a 470.000 para 20281. Su industria de fondos de inversión se ubica entre las diez más grandes del mundo, con USD 2,2 billones en activos bajo gestión distribuidos en casi 34.000 fondos, y las emisiones en los mercados de capitales alcanzaron un récord de USD 152.700 millones en 2025, abarcando 27 sectores económicos2. Y sin embargo, a pesar de esta profundidad, la asignación a mercados privados sigue estructuralmente subdesarrollada. Hace dos décadas, el 97 % de las inversiones brasileñas estaban en renta fija. El cambio está ocurriendo, pero la infraestructura para sostenerlo a escala todavía está poniéndose al día.
Esa brecha es donde la tecnología se convierte en el factor decisivo.
La conversación sobre infraestructura que nadie está teniendo lo suficientemente alto
La conversación típica sobre alternativos en Brasil empieza con el producto: qué fondo, qué gestor, qué estrategia. Ese es el punto de partida equivocado. Lo que realmente determina si un producto llega a los clientes, y se queda ahí, es la capa operativa que hay debajo.
A nivel global, las plataformas de wealth management están aprendiendo esto de la manera difícil. La automatización inteligente del perfilamiento de riesgo, la firma de documentos y el onboarding pasó de ser una ventaja competitiva a ser un requisito básico3. En mercados como Brasil, donde Open Finance ya atiende a 52 millones de clientes en más de 700 instituciones y procesa 3.500 millones de solicitudes de datos por semana4, los asesores y clientes están acostumbrados a esperar velocidad, transparencia y una experiencia digital fluida. Cuando un producto alternativo llega con un proceso de suscripción engorroso o un reporte opaco, no tiene una segunda oportunidad.
El ecosistema de wealth management brasileño está liderado por plataformas —Itaú Private Bank, BTG Pactual, XP Private, Safra, entre otras— que han invertido fuertemente en su infraestructura digital. La vara para cualquier producto o alianza nueva es alta.
Tres cosas que la tecnología realmente cambia
Tiempo de salida al mercado. En un mercado donde el interés de los clientes puede superar la disponibilidad de producto, la capacidad de estructurar y distribuir una nueva estrategia en semanas, o incluso días, en lugar de trimestres, es un diferenciador genuino. Las plataformas construidas sobre una arquitectura modular pueden responder a cambios regulatorios, nuevos mandatos de clientes o relaciones con gestores sin reconstruir todo desde cero cada vez. Esa agilidad no es una funcionalidad: es la condición para seguir siendo relevante.
Ajuste de distribución. Un producto diseñado para compradores institucionales rara vez viaja al canal patrimonial sin ajustes. En Brasil en particular, eso significa calibrar los montos mínimos de inversión a las expectativas del mercado local, asegurar compatibilidad con las plataformas que los asesores ya utilizan, y producir reportes que cumplan tanto con los estándares del mercado local como con las preferencias de los clientes. La alianza entre LynkMarkets e iCapital aborda esto directamente: cada ETN privado lleva un ISIN único que funciona en múltiples plataformas de liquidación a nivel global, al mismo tiempo que preserva la flexibilidad para adaptar el empaquetado y el diseño de distribución a los requisitos locales5. Lo que suena a detalle operativo es, en realidad, la diferencia entre un producto que se coloca y uno que se queda en el estante.
Capacidad de iteración. El entorno regulatorio de Brasil se mueve, su contexto macro cambia, y la sofisticación de los clientes crece más rápido que en la mayoría de los mercados de la región. Una encuesta de 2025 encontró que el 47 % de las empresas brasileñas con más de 50 empleados ya habían adoptado alguna forma de tecnología de IA, frente a solo el 15 % en 20216. Las firmas que construyeron esas capacidades temprano no son más inteligentes: simplemente se movieron cuando la ventana estaba abierta. La misma lógica se aplica a la infraestructura de distribución de alternativos. Las plataformas que inviertan hoy en tecnología configurable y responsiva no necesitarán reconstruirse cuando el mercado exija algo nuevo. Las que esperen, sí lo necesitarán.
Hacia dónde va Brasil desde aquí
Los mecanismos de liquidez ya maduros en mercados internacionales —secundarios, fondos de continuación, fund finance— están comenzando a ganar tracción real en Brasil, con un potencial significativo de expansión en los próximos años7. La actividad de private equity se disparó en 2025, con 89 transacciones por un total de R$ 50.100 millones, frente a 72 operaciones por R$ 13.300 millones el año anterior8. La dirección es clara.
Lo que es menos claro es qué plataformas estarán posicionadas para capturar ese flujo. La respuesta no la determinará qué gestor tiene el mejor track record, ni qué producto ofrece el perfil de retorno más atractivo. La determinará qué infraestructura de distribución puede moverse con suficiente rapidez, adaptarse con suficiente especificidad y escalar con suficiente limpieza para estar a la altura del momento.
En LynkMarkets, esa es la apuesta que estamos haciendo en Brasil: que la verdadera ventaja competitiva en este mercado pertenece a la capa tecnológica, y que la ventana para construirla es ahora.
Tribuna firmada por Francisco Molnar Neto, Country Manager para Brasil y Director de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica en LYNK Markets.
El regreso de las hostilidades en Ormuz y la intención de Trump de erigirse como “guardián del estrecho” recibiendo por esa labor un 20% del valor de las mercancías transportadas ha llevado al futuro del Brent a cotizar nuevamente cerca de los 90 dólares, que es la zona que —como explicábamos la semana pasada— Irán considera adecuada para sus objetivos. Irán interpreta que el acuerdo de alto el fuego de junio le otorga la capacidad de administrar el paso por el estrecho, mientras que EE.UU. busca garantizar el libre tránsito en un intento de abaratar el coste de la vida a la base electoral republicana y evitar así la debacle electoral en noviembre. Y precisamente por la proximidad de las legislativas, Trump —que de acuerdo con las encuestas ha sufrido una erosión importante de su capital político— no tiene incentivos para escalar militarmente el conflicto.
En la medida en que el precio del barril se mantenga en el rango de 80–90 dólares, ambas partes seguirán intentando impulsar el acuerdo. Que Irán no haya atacado infraestructuras energéticas en la región soporta la tesis.
Si este “equilibrio inestable” se mantiene hasta el otoño, hay razones para defender una disminución en el coste de la energía y un entorno más constructivo en lo que a inflación y tipos de interés se refiere de cara a final de año.
La primera es la dinámica de la OPEP. El cártel acaba de anunciar un aumento de cuota de 188.000 barriles diarios, efectivo en agosto. Los Emiratos Árabes Unidos dispararon sus exportaciones hasta los 3,9 millones de barriles diarios en junio. El resto de países del Golfo tiene incentivos para exportar todo lo que puedan (financiar reconstrucción, y en algunos casos penalizar a Irán por los daños colaterales sufridos).
La segunda razón es China. Las importaciones chinas de crudo cayeron durante la crisis, pero ese ajuste fue temporal. Las ventas de coches eléctricos han superado a los de combustión interna en China hace dos años, lo que reduce notablemente la dependencia energética del país.
Finalmente, existen también razones geopolíticas. Las reservas estratégicas han caído fuertemente durante la crisis. En la medida en que el tráfico por el estrecho vaya normalizándose, habrá una fase de reposición de inventarios que disminuirá la actual tensión en el mercado físico.
Además, como explicamos más arriba, el presidente Trump tiene incentivos claros para que el petróleo baje antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Como podemos observar en la gráfica, el pico del crudo coincidió con el mínimo de la tasa de aprobación del presidente. La decisión del presidente el martes de dar marcha atrás al cobro del 20% a las embarcaciones que pasen por el estrecho deja de manifiesto que, a pesar de transmitir una postura de dureza a los iraníes, quiere evitar a toda costa una escalada relevante en el conflicto.
La economía estadounidense sigue mostrando resiliencia; el Libro Beige transmite solidez en el crecimiento, mientras que el dato semanal de peticiones de subsidio de desempleo (208.000), el más bajo de los últimos dos meses, es una muestra más de la estabilidad en el mercado laboral. Las ventas minoristas, ajustadas a la caída en precio de la gasolina, crecieron en junio un sólido 0,7%, mientras que las realizadas fuera de la tienda (online) aumentaron un 1,9% impulsadas probablemente por el Prime Day de Amazon.
Inflación: el dato de junio y sus matices
La sorpresa positiva en la publicación del dato de IPC de junio facilita en parte la tarea de Trump de cara a las legislativas al desactivar una hipotética subida de tipos en la reunión de la Fed de julio. Tras el dato y el incremento de pendiente, la curva la coloca ahora entre octubre y diciembre.
El índice general retrocedió un 0,4% en tasa intermensual, la primera caída en IPC desde junio de 2024 y también la mayor desde abril de 2020. El dato anual pasa del 4,2% al 3,5%; el subyacente también frenó en tasa interanual, del 2,9% al 2,6%. El entusiasmo del mercado está justificado: no es habitual registrar datos de evolución negativa en el IPC estadounidense.
Aunque la evolución de la serie deja de nuevo de manifiesto que no se han producido efectos de segunda ronda derivados del encarecimiento del petróleo, existe el riesgo de un repunte los próximos meses. Se mantiene la incertidumbre respecto al tránsito en Ormuz, la caída en precio de coches de segunda mano parece excesiva y la normalización en el coste de vivienda (que representa un 35% del cálculo de la cesta, y es responsable de una parte relevante de la mejora) tras los efectos del cierre de operaciones del gobierno son factores a tener en cuenta antes de abrazar el optimismo.
No obstante, las series de precios menos tradicionales y a las que Warsh ha hecho mención en el pasado (inflación supercore sector servicios, índices de precios recortados, inflación persistente…) mantienen una tendencia claramente bajista que va acercándonos al objetivo del 2%. Y el diferencial entre IPC y el modelo a tiempo real de Trufation sugiere una tendencia bajista hacia el 2%.
Aunque Kevin Warsh confirmó que el dato de IPC de junio no significa “misión cumplida” para la Fed, que busca bajo su nueva dirección recuperar la credibilidad, también se mostró optimista y volvió a poner el foco en las ganancias de productividad derivadas de la inversión en centros de datos, software e infraestructura para desarrollo de la IA.
Renta variable: digestión y factores de soporte
Mientras, las renacidas dudas en torno a la temática de la inteligencia artificial, esta vez más centradas en los chips en particular y hardware en general, siguen penalizando a la bolsa. Los estelares resultados de TSMC no fueron suficiente excusa para dejar de vender la posición de consenso “más jugada del mundo”, y el repunte en precio del barril de crudo -que se traduce en expectativas más onerosas de tipos de interés- tampoco ayudan a los accionistas.
Como hemos venido explicando, después del rally, un proceso de digestión de las ganancias es factible las próximas semanas, sobre todo en el contexto de las empresas de componentes electrónicos, que han pasado a descontar un futuro quizá demasiado optimista.
Aunque todo apunta que el nuevo tensionamiento en Ormuz es ruido en el proceso de normalización, la proximidad del verano y las posiciones “fully invested” de los gestores limita el potencial alcista de la bolsa. Como se observa en la última encuesta FMS de BofA entre gestores estadounidenses, la liquidez ha caído a zona de mínimos.
Como hemos venido explicando, después del rally, un proceso de digestión de las ganancias es factible las próximas semanas, sobre todo en el contexto de las empresas de componentes electrónicos, que han pasado a descontar un futuro quizá demasiado optimista.
Aunque todo apunta que el nuevo tensionamiento en Ormuz es ruido en el proceso de normalización, la proximidad del verano y las posiciones “fully invested” de los gestores limita el potencial alcista de la bolsa. Como se observa en la última encuesta FMS de BofA entre gestores estadounidenses, la liquidez ha caído a zona de mínimos.