Monroe Capital, PM Alpha y EBW Capital lanzan un Pagaré Cotizado en Bolsa vinculado a la estrategia de préstamos directos de Monroe Capital

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

Monroe Capital LLC (“Monroe”) ha lanzado un programa de Pagarés Cotizados en Bolsa (ETN), que ofrece a inversores internacionales cualificados acceso a la estrategia de préstamos directos a empresas de mediana-baja capitalización (lower middle-market) de Monroe. El programa fue desarrollado junto a PM Alpha, una plataforma digital de mercados privados que proporcionó el marco de estructuración y la tecnología de plataforma detrás del pagaré. Para la distribución en América Latina y el mercado offshore de EE.UU. la compañía trabajó en conjunto con EBW Capital, a través de su red de instituciones de gestión de patrimonios, banca privada y plataformas de inversión offshore.

Según la firma, los inversores acceden a la estrategia de préstamos directos de Monroe —que invierte sobre todo en préstamos garantizados a pequeñas y medianas empresas de EE. UU.— a través de un único título con código ISIN. Este título se gestiona en las mismas plataformas de banco y custodia que los asesores ya utilizan. Como la nota tiene un precio diario y un código de identificación estándar, las compras, transferencias y reportes de cartera se hacen exactamente igual que con cualquier acción o fondo cotizado. Así se eliminan los papeleos de suscripción, las llamadas de capital (capital calls) y los informes personalizados que normalmente exige la inversión en crédito privado.

“La demanda de crédito privado por parte de los canales de gestión patrimonial internacionales ha superado la infraestructura disponible para atenderla. Al trabajar con PM Alpha y EBW Capital, podemos ofrecer la misma estrategia de préstamos directos a empresas de mediana-baja capitalización a la que nuestros inversores institucionales han accedido durante dos décadas, en un formato que se adapta a la forma de operar habitual de la banca privada y las oficinas de gestión patrimonial familiar (family offices)”, ha afirmado Zia Uddin, presidente de Monroe Capital.

Por su parte, Tom Douie, director ejecutivo de PM Alpha, ha comentado: “Continuamos viendo una fuerte demanda por parte de bancos privados, family offices y gestores de patrimonio que buscan acceder a estrategias de crédito privado de alta calidad, como la estrategia de préstamos directos a empresas de mediana-baja capitalización de Monroe, pero en un formato que se integre de forma fluida con las plataformas de administración de inversiones existentes. La estructura del ETN proporciona ese puente, combinando la exposición a inversiones institucionales con la simplicidad y conveniencia de un valor cotizado, al que ya acceden más de 200 gestores de activos y patrimonio a nivel global”.

Frank Pauls, socio sénior de EBW Capital, ha concluido: “La demanda en todo el canal patrimonial en América Latina y el mercado offshore de EE. UU. sigue en aumento, con asesores que buscan cada vez más soluciones diferenciadas de inversión alternativa y un acceso más amplio a gestores de calidad institucional”.

El ETN ya está disponible a través de PM Alpha, con una inversión mínima de 50.000 dólares y de 15.000 dólares para aportaciones posteriores.

Las firmas internacionales ven margen para nuevas subidas en la bolsa brasileña tras la primera vuelta

  |   Por  |  0 Comentarios

La fuerte subida de la bolsa brasileña tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales reforzó la visión positiva de las firmas internacionales sobre las acciones del país. En los análisis distribuidos después de la votación, una variedad de casas de inversión internacional señalan fundamentos para una continuidad del movimiento, apoyados en la expectativa de una mayor disciplina fiscal, una reducción de los tipos de interés y una recuperación del interés de los inversores por empresas vinculadas a la economía doméstica. La materialización de este escenario, sin embargo, dependerá de las propuestas del próximo gobierno y de su capacidad para ejecutarlas.

El Ibovespa avanzó un 7,70% el lunes 5 de octubre y cerró la primera sesión tras las elecciones en 206.911,89 puntos. La reacción se produjo después de que Flávio Bolsonaro terminara la primera vuelta por delante de Luiz Inácio «Lula» da Silva, contradiciendo la ventaja del presidente que señalaban algunas encuestas. El movimiento estuvo acompañado de una caída de los tipos de interés futuros y una apreciación del real.

El flujo extranjero también cobró fuerza: los inversores internacionales realizaron aportaciones netas de 10.060 millones de reales a las acciones brasileñas en aquella sesión, el mayor saldo diario de la serie seguida por Bloomberg desde 2008.

UBS ve un potencial alcista superior al 30%

En el informe publicado antes de la apertura del mercado del lunes, UBS pasó a adoptar como escenario base un ajuste fiscal “más profundo y duradero”. Para el equipo, la mayor probabilidad de un cambio de gobierno, combinada con la composición del nuevo Congreso, aumenta las posibilidades de un ancla fiscal creíble, con control del gasto, revisión de los mecanismos de indexación y una trayectoria fiable de superávits primarios.

“Creemos que las acciones vinculadas a la economía doméstica, los tipos de interés locales y el real brasileño —en ese orden— deberían beneficiarse sustancialmente de una mayor probabilidad de este escenario fiscal”, afirma el informe, firmado por Alejo Czerwonko, Luciano Telo, Solange Srour, Ronaldo Patah y Debora Nogueira.

Según la evaluación de UBS, el mercado brasileño cotizaba a 8,7 veces las utilidades previstas, por debajo de la media histórica de diez años, de 9,7 veces. Si se confirma el escenario fiscal, este múltiplo podría acercarse a 11,8 veces.

“Combinado con unos tipos de interés reales más bajos que influyan en las expectativas de beneficios, esto podría traducirse en un potencial alcista superior al 30% para el índice en los próximos meses”, escribe el equipo.

La estimación se formuló antes del salto de la sesión postelectoral y, por lo tanto, no corresponde a una proyección de una ganancia adicional del 30% a partir de las cotizaciones posteriores al rally.

Bancos, comercio minorista, promotoras inmobiliarias, utilities, educación, salud y small caps figuran entre los segmentos más sensibles a este cambio. UBS también identifica margen para una rotación desde las acciones petroleras hacia empresas vinculadas a la actividad doméstica.

“Si los ciclos electorales anteriores sirven de referencia, la revalorización de las acciones probablemente se extendería durante todo el primer año de la nueva administración, mucho más allá del rally inicial tras las elecciones, a medida que las propuestas de reformas avancen en el Congreso y los mercados ganen confianza en la ejecución de las políticas”, afirma el informe.

Julius Baer mantiene la sobreponderación

Julius Baer mantuvo su recomendación de sobreponderación para las acciones brasileñas. Según Nenad Dinic, del área de estrategia de renta variable, el resultado electoral comenzó a resolver a favor de la tesis alcista la asimetría entre riesgo y rentabilidad identificada antes de la votación.

“Mantenemos nuestra posición de sobreponderación. El perfil asimétrico de riesgo y rentabilidad que identificamos antes de la primera vuelta está empezando a resolverse a favor de nuestra tesis alcista, con una victoria de Bolsonaro que probablemente favorecería una consolidación fiscal más rápida, unos tipos de interés a largo plazo más bajos y un ciclo de flexibilización monetaria más acelerado”, afirma.

La combinación de tipos de interés reales elevados y múltiplos bajos ofrece, según la firma, un margen relevante para una revalorización de las acciones.

“Con los tipos de interés reales actualmente en torno al 10% y las acciones locales cotizando a 8,7 veces las utilidades previstas, el potencial de revalorización es sustancial”, escribe Dinic.

El estratega destaca, sin embargo, que la incertidumbre electoral debería persistir hasta la segunda vuelta, el 25 de octubre. Los debates y los primeros detalles de las propuestas fiscales permanecerán en el centro de la atención de los inversores.

Franklin Templeton reafirma su visión positiva

Franklin Templeton también reafirmó su visión favorable sobre la renta variable brasileña. Larry Hatheway, director de Investigación del Franklin Templeton Institute, vincula esta perspectiva con las valoraciones atractivas, el crecimiento de los beneficios y la posibilidad de una caída de la inflación y de los rendimientos de los bonos.

“Las valoraciones atractivas de las acciones brasileñas y el crecimiento de los beneficios, junto con un contexto de probables caídas de la inflación y de los rendimientos de los bonos, reafirman nuestra visión positiva sobre la renta variable brasileña”, afirma.

Esta lectura forma parte de una convicción más amplia de la institución de que los inversores deben diversificar sus posiciones en acciones más allá de Estados Unidos, incluyendo los mercados emergentes.

En la deuda brasileña en moneda local, Hatheway mantiene una valoración favorable, pero adopta una mayor cautela tras la apreciación de los activos.

“La mayor parte de las rentabilidades que anticipábamos de aquí a finales de año ya se ha materializado. Por lo tanto, aunque seguimos siendo positivos, ahora somos un poco más cautelosos respecto a las rentabilidades futuras”, explica.

Aubrey destaca el dinero del inversor doméstico

Para Rob Brewis, director y gestor de Aubrey Capital Management, la composición del Congreso será importante para hacer viables reformas fiscales más profundas.

“Una reforma fiscal más profunda necesitaría su apoyo, y esperaríamos que el Senado que asumirá el próximo año esté más abierto a ello que el actual”, afirma.

Además del flujo extranjero, Brewis destaca un posible motor doméstico para la bolsa. Con unos tipos de interés reales elevados, los inversores brasileños tuvieron pocos incentivos para trasladar recursos de la renta fija a las acciones. Un cambio en este panorama podría ampliar la demanda de esta clase de activos.

“La historia de las acciones brasileñas es doméstica. Los ahorradores locales mantienen la mayor parte de su dinero en títulos de renta fija y, con los tipos de interés reales tan elevados, ha habido pocos motivos para cambiar”, dice.

“La prueba consiste en saber si habrá disciplina fiscal. Si la hay y los tipos de interés bajan, creemos que incluso una migración modesta desde la renta fija podrá, con el tiempo, representar un impulso significativo para las acciones”, añade.

Vontobel ve una revalorización más allá de la bolsa

Thierry Larose, gestor y analista de Vontobel, identifica un movimiento de alivio que alcanza a distintos mercados. En el comentario enviado tras la reacción inicial a los resultados, destacó la apreciación superior al 4% del real frente al dólar, la caída de más de 100 puntos básicos en los rendimientos de los futuros de DI respecto al cierre del viernes y el estrechamiento de los diferenciales de crédito de entre 20 y 25 puntos básicos.

“La confianza de los inversores se ve impulsada por las expectativas de que el nuevo gobierno presente rápidamente un equipo económico sólido, objetivos ambiciosos de ajuste fiscal y una propuesta de enmienda constitucional poco después de las elecciones”, afirma.

La evaluación da continuidad a la lectura preelectoral de Vontobel, que ya identificaba una relación favorable entre riesgo y rentabilidad en los títulos de deuda pública a tipo fijo.

“Según nuestra evaluación, los rendimientos podrían comprimirse considerablemente más en un escenario de victoria de Bolsonaro de lo que podrían subir con una reelección de Lula. A nuestro juicio, esto genera un perfil de rentabilidad y riesgo asimétrico muy atractivo”, señalaba la firma.

Janus Henderson: el mercado exigirá ejecución

Pese a la reacción favorable, Janus Henderson enfatiza que el resultado de las urnas todavía debe traducirse en medidas económicas concretas.

Thomas Haugaard, gestor del equipo de deuda de mercados emergentes en moneda fuerte, considera que la primera vuelta aumentó la probabilidad de una orientación más favorable al mercado. Sin embargo, las propuestas fiscales detalladas siguen siendo limitadas.

“Ninguna de las dos campañas ha proporcionado todavía suficiente claridad sobre el ritmo, la composición o la implementación política del ajuste”, afirma.

Para Haugaard, la credibilidad fiscal sigue siendo la principal variable a medio plazo. Un programa disciplinado podría reducir la prima de riesgo soberano, mejorar la dinámica de la deuda y favorecer las entradas de capital.

“El mercado exigirá, en última instancia, la ejecución de las políticas, y no simplemente señales electorales”, subraya.

Aberdeen exige propuestas creíbles

Viktor Szabó, director de inversiones en renta fija de Aberdeen Investments, también sitúa la cuestión fiscal en el centro del análisis. Aunque considera que la nueva composición del Congreso podría facilitar la formación de coaliciones bajo una eventual presidencia de Bolsonaro, destaca que la contienda sigue abierta.

“Para los mercados, sin embargo, la cuestión central sigue siendo la perspectiva fiscal de Brasil, su talón de Aquiles desde hace mucho tiempo”, afirma.

“Bolsonaro necesita demostrar ahora que las expectativas del mercado respecto a unos saldos primarios más sólidos y una reforma fiscal se apoyan en propuestas creíbles, y no en retórica electoral”, añade.

Según la evaluación de Szabó, los compromisos asumidos durante la campaña para la segunda vuelta tendrán más importancia para los mercados que el impulso político inicial.

“Las promesas y los compromisos que ambos candidatos asuman en las próximas tres semanas tendrán más importancia que el impulso político que ocupa los titulares”, afirma.

Ebury alerta sobre la duración de la “luna de miel”

En el mercado de divisas, Diego Barnuevo, analista sénior de mercados de Ebury, ve margen para una reacción positiva de los activos brasileños ante la expectativa de consolidación fiscal.

“La sorpresa de la primera vuelta debería traducirse inicialmente en una reacción positiva de los activos brasileños, incluido el real, apoyados por las expectativas de una consolidación fiscal más agresiva y de un modelo de crecimiento más sostenible bajo una eventual presidencia de Bolsonaro”, afirma.

La fintech considera, sin embargo, que el peso del gasto obligatorio limita la capacidad de ejecutar recortes significativos del gasto. Si Bolsonaro gana, la atención de los inversores debería desplazarse hacia la composición del gobierno y la materialización de los compromisos fiscales.

“Los anuncios fiscales han sido, hasta ahora, notablemente vagos. Cualquier decepción en este terreno podría acortar rápidamente el período de luna de miel del real”, advierte Barnuevo.

Entre las firmas internacionales, la expectativa de ajuste fiscal y de unos tipos de interés más bajos sostiene la perspectiva favorable para los activos brasileños. La continuidad del movimiento dependerá, sin embargo, del paso de las expectativas electorales a una agenda económica capaz de conseguir apoyo político y producir resultados.

Latam Financial Services incorpora a Martín Herbon como Managing Partner

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedidaMartín Herbon, Managing Partner de Latam Financial Services

Después de casi tres años en el equipo latinoamericano de distribución de M&G Investments, el ejecutivo de trayectoria Martín Herbon emprende nuevos rumbos. El ejecutivo fue reclutado por Latam Financial Services, firma que distribuye los vehículos de la gestora inglesa –entre otros– en la región.

La compañía informó a Funds Society de la incorporación, destacando que Herbon se trata de “uno de los más altos ejecutivos de distribución de fondos mutuos” en América Latina. Su contratación, explican, responde a que la firma distribuidora está expandiendo su negocio en la región.

Herbon cuenta con más de 20 años de trayectoria en la industria de inversiones. Actualmente se desempeña como Head of Global Financial Institutions en M&G Investments en Londres, formando parte del equipo de senior leadership del negocio de distribución para Latinoamérica, EMEA y Asia-Pacífico.

Anteriormente, ocupó el mismo rol en Natixis Investment Managers, firma en la que entre 2014 y 2021 fue Country Head para el Cono Sur, donde construyó una amplia red de relaciones con bancas privadas, family offices, asesores independientes, fondos de pensiones e instituciones soberanas de la región.

Previamente ocupó posiciones de liderazgo en gestión de carteras, estrategia de inversión y asesoramiento a clientes de alto patrimonio en RBC Wealth Management, Merrill Lynch y Union Capital Group.

Latam Financial Services representa a las gestoras M&G Investments, Nuveen, Virtus Investment Partners y Beacon Ridge Capital Management, con foco en los mercados US Offshore y latinoamericano. Su estrategia la desarrollan desde dos polos: su oficina de Miami y la de Montevideo.

Lynk Markets: La era del asesor financiero como creador de productos

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

Durante el último año he tenido distintas versiones de la misma conversación en numerosas oportunidades: un asesor independiente lleva años aplicando una estrategia en las cuentas de sus clientes, con un historial sólido y clientes que confían en el proceso, y quiere pasar al siguiente nivel, empaquetando esa estrategia en un único vehículo que otros asesores puedan distribuir.  Hace unos años, la mayoría de esos proyectos se habrían frenado en la primera reunión con un abogado. Hoy el vehículo puede estructurarse, emitirse y obtener un ISIN en cuestión de semanas. Llegar al lanzamiento ya no es el cuello de botella. Hoy, los problemas empiezan unos meses después. Para ese momento, el asesor estará lidiando con cosas que nadie mencionó al principio. 

Una solicitud de rescate llega después de la hora de corte del broker. Un distribuidor pide el detalle de los rebates que se le adeudan. Un cliente quiere entender cómo se calculó la comisión de desempeño. Cada problema tiene solución, pero en conjunto hacen que alguien que debería estar gestionando inversiones pase la mayor parte de la semana ocupado en tareas operativas. 

La estructuración ya no es la barrera 

El rol del asesor está cambiando, y eso es una buena noticia. Los asesores y gestores patrimoniales solían limitarse a distribuir productos diseñados por otras firmas. Ahora pueden convertir su propia visión de inversión en vehículos en los que otros pueden invertir, transformándose en creadores de productos. El acceso a la estructuración solía ser la principal barrera de entrada, y en gran medida ha desaparecido. Los wrappers, los ISIN y el cálculo del NAV se han vuelto cada vez más accesibles en toda la industria.  Poder emitir un producto es hoy lo mínimo. Lo difícil solía ser crearlo. Ahora es operarlo.

Qué implica operar un producto 

El trabajo que determina si un producto puede crecer ocurre después del lanzamiento, en tres áreas. La primera es el movimiento de activos y dinero: custodia, conexión con brokers, trading, suscripciones y rescates. Cada paso involucra a una contraparte distinta, con sus propios plazos y formatos, y cuando una de ellas falla, los inversores son los primeros en notarlo. La segunda es la valuación y el reporting. El NAV tiene que ser correcto en cada período, y los reportes a inversores y distribuidores tienen que coincidir. El reporting es además lo que más ven los clientes, por lo que los errores en ese punto dañan la confianza rápidamente. 

La tercera es la economía del producto: las comisiones de gestión y de desempeño, más los trailer fees y rebates que se deben a los distribuidores. Muchas estrategias con buen rendimiento pierden impulso porque el cálculo de las comisiones era difícil de seguir o porque a los distribuidores se les pagaba tarde. Ninguna de estas tareas es especialmente difícil por sí sola. El problema es que dependen unas de otras, se repiten cada mes y requieren que varias partes coincidan en los mismos números. Un asesor que coordina a cuatro o cinco proveedores para cubrir todo esto ha creado, en la práctica, un negocio de operaciones. 

La transparencia viene con el rol 

Cuando se recomienda un producto propio, es razonable que nos pregunten si sirve a los intereses del cliente o a los nuestros. Lo que responde esa pregunta es poder mostrar cuánto cuesta el producto, cómo se calcula cada comisión y qué remuneración reciben los distribuidores. Por eso creo que la transparencia es central para que el modelo del asesor como creador de productos funcione. Si el asesor, los inversores y los distribuidores pueden ver la economía del producto, un posible conflicto de interés puede gestionarse de forma abierta. Si esos números viven en planillas y conciliaciones manuales, los clientes quedan obligados a confiar en la palabra del asesor. 

Cómo lo abordamos en Lynk Markets 

Este cambio es central en la forma en que pensamos la infraestructura en Lynk Markets. Crear el vehículo es sólo el punto de partida. El verdadero objetivo es darles a los asesores lo que necesitan para actuar como creadores de productos sin tener que construir un back office propio. El asesor aporta la estrategia, la relación con los clientes y la red de distribución.

Nosotros nos ocupamos de la capa operativa que la rodea: emisión, custodia y conexión con brokers, trading, suscripciones y rescates, NAV, administración y reporting, y el cálculo y pago de las comisiones de gestión, de desempeño y de los distribuidores. Todo funciona como un único sistema, en lugar de un conjunto de proveedores desconectados, de modo que cada parte trabaja con los mismos números y puede ver la porción de la economía del producto que le corresponde. El asesor mantiene la titularidad del producto y puede seguir enfocado en donde realmente genera valor: las decisiones de inversión, los clientes y la distribución.

Una mejor pregunta para los proveedores 

Si usted es un asesor y está pensando en lanzar su propio producto, saber si un proveedor puede emitirlo le dice muy poco, porque el acceso a la emisión es cada vez más amplio. Una pregunta más útil es quién va a operar el producto noventa días después del lanzamiento, y cuánto de su propia semana le va a ocupar. La próxima generación de asesores creadores de productos no se diferenciará por su capacidad de lanzar un producto. Se diferenciará por su capacidad de escalarlo. Y eso requiere una infraestructura pensada para lo que ocurre después del lanzamiento. 

 

Tribuna firmada por Nicolás Martínez, Client Solutions Director para LatAm de Lynk Markets

Las aseguradoras mexicanas tienen capital, su reto es diversificar inversiones: Principal Asset Management Insurance Forum 2026

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

Principal Asset Management México organizó la primera edición de este encuentro, que puso sobre la mesa el desafío de diversificar portafolios dominados por deuda gubernamental, aprovechar oportunidades en activos alternativos y mejorar el rendimiento del capital sin comprometer la liquidez ni las obligaciones con los asegurados.

La industria aseguradora mexicana tiene recursos para invertir, un marco regulatorio que permite diversificar sus portafolios y un horizonte de largo plazo que podría favorecer su participación en activos menos líquidos. Sin embargo, el predominio de los instrumentos gubernamentales en sus carteras contrasta con la evolución de otros mercados, particularmente el estadounidense, donde las compañías de seguros han ampliado su exposición al crédito privado, los activos respaldados por garantías y otras estrategias alternativas.

Esa brecha fue uno de los temas centrales del Insurance Forum 2026, organizado por Principal Asset Management México y en el que Funds Society estuvo presente, un encuentro que reunió a especialistas en regulación, responsables de inversiones de aseguradoras y administradores de activos para discutir cómo transformar las oportunidades de mercado en decisiones compatibles con las exigencias de solvencia, liquidez y rentabilidad del sector.

A lo largo de las sesiones emergió una idea común: invertir para una aseguradora exige mucho más que buscar rendimientos atractivos. Cada decisión debe considerar la naturaleza de sus pasivos, el calendario de sus obligaciones, el consumo de capital regulatorio y la capacidad de responder a los asegurados incluso bajo escenarios adversos.

Jesús Martín del Burgo, responsable del negocio institucional de Principal Asset Management en Latinoamérica, planteó desde la apertura que la propuesta de gestión para estas compañías debe partir de las necesidades de cada balance, en lugar de ofrecer productos aislados. La experiencia de Principal en la administración de su propia cartera aseguradora y en soluciones de gestión integral de inversiones sirvió como punto de partida para una agenda que recorrió cuatro dimensiones: regulación, solvencia, perspectivas de mercado y ejecución de estrategias.

La solvencia no termina en el capital

La primera advertencia llegó de Jorge Otilio Avendaño Estrada, vicepresidente de Operación Institucional de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), quien revisó la evolución del esquema prudencial mexicano, basado en el modelo europeo de Solvencia II, pero adaptado a las particularidades del mercado local.

El funcionario destacó que la fortaleza financiera de una aseguradora no depende exclusivamente de cuánto capital mantiene, sino también de la calidad de su gobierno corporativo, sus mecanismos de control y la gestión integral de riesgos. En su diagnóstico, el segundo pilar del modelo -relativo a la gobernanza y la administración de riesgos- constituye el eje del sistema de supervisión.

Avendaño señaló que, a escala sectorial, el margen de solvencia se ha mantenido por encima de tres veces el requerimiento de capital, con referencias de entre 300 y 350% en la serie presentada. Esa posición, sostuvo, permite poner mayor atención en los procesos de gobierno corporativo y en la manera en que las instituciones
administran sus riesgos.

La regulación también determina qué inversiones pueden realizar las compañías y cuánto capital deben respaldar para mantenerlas. Las reservas técnicas, que cubren las obligaciones ordinarias con los asegurados, y los fondos propios admisibles, destinados a absorber desviaciones y pérdidas potenciales, tienen funciones distintas y condicionan las decisiones de inversión.

De acuerdo con el funcionario mexicano, entre los asuntos que la CNSF mantiene en desarrollo figuran el tratamiento de los seguros paramétricos, los servicios de asistencia, los seguros con componentes de ahorro y la evolución de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG). En el caso de los productos paramétricos, Avendaño subrayó la necesidad de contar con mayor liquidez para responder con rapidez cuando ocurre el evento asegurado.

El mensaje de fondo fue que la diversificación no puede evaluarse al margen de la regulación: requiere entender cuánto riesgo incorpora cada activo, cómo interactúa con los demás componentes del portafolio y qué obligaciones debe respaldar.

Estados Unidos muestra el camino, pero no ofrece una receta

La discusión tomó una dimensión internacional con Jack Bishop, senior managing director de Iniciativas Estratégicas de Mercados Privados de Principal, en una conversación con Román Toledo, managing partner de Cedice, una firma de consultoría financiera mexicana especializada en empresas medianas e instituciones del sector asegurador, sobre las tendencias de inversión de las aseguradoras estadounidenses y las lecciones que podrían resultar útiles para México.

Bishop explicó que, durante los últimos años, las aseguradoras de Estados Unidos han desplazado parte de sus inversiones desde estrategias líquidas hacia mercados privados. De acuerdo con las cifras presentadas, casi seis puntos porcentuales de un mercado de 11 billones de dólares se han orientado hacia estas capacidades, mientras que las estrategias líquidas redujeron su participación en alrededor de 6,4 puntos porcentuales.

El movimiento incluye activos respaldados por préstamos, hipotecas residenciales, crédito estructurado y otras estrategias alternativas. No se trata únicamente de perseguir mayores rendimientos: el envejecimiento de la población y el crecimiento de obligaciones de largo plazo, como ciertas anualidades y transferencias de riesgo
pensionario, también han impulsado la búsqueda de activos capaces de acompañar esos compromisos.

La comparación con México fue reveladora. Mientras el mercado estadounidense ha avanzado hacia una mayor diversificación, en el país los instrumentos gubernamentales mantienen un peso dominante y la participación de algunos activos privados se ha reducido. Durante la conversación se señaló que estos últimos representan alrededor de 2,6 a 2,7% de las inversiones del sector, según las referencias expuestas en el panel.

Para Bishop, la pregunta no es si las aseguradoras deben abandonar la deuda gubernamental, sino cómo construir portafolios más diversificados sin perder de vista los riesgos. La selección de activos, su estructura contractual, la calidad de la originación y el acceso a información histórica son determinantes para estimar pérdidas potenciales y proteger los intereses de los asegurados.

El directivo también planteó que una exposición demasiado pequeña a los mercados privados puede no justificar los costos de operación, análisis, valuación y seguimiento que requieren estas inversiones. Su estimación es que una asignación de entre 5 y 10% podría comenzar a generar un impacto más significativo en los rendimientos, aunque la proporción adecuada depende de las características de cada compañía.

El reto mexicano, por tanto, no consiste en copiar las carteras estadounidenses. Consiste en desarrollar capacidades, estructuras y vehículos que permitan aprovechar oportunidades compatibles con el régimen local de solvencia, además de impulsar una mayor oferta de activos y financiamiento no gubernamental.

Diversificar sin perder de vista los pasivos

La conversación sobre las tendencias internacionales dio paso al panel de perspectivas económicas, mercados y estrategias de inversión, moderado por Salvador Galindo, director de Inversiones de Principal Asset Management México, con la participación de Carla Ramírez, directora de Inversiones de GNP Seguros; Juan Manuel Rangel, director de Inversiones de Grupo Mexicano de Seguros, y Guillermo Girard, director de Inversiones de Zurich Insurance México.

Uno de los cambios identificados por los participantes fue la profesionalización de los equipos de inversión de las aseguradoras mexicanas. Ramírez destacó que las áreas especializadas han crecido y que el conocimiento de los pasivos y de los requerimientos regulatorios se ha vuelto más sofisticado, lo que permite construir portafolios más ajustados a las obligaciones de cada institución.

La discusión también apuntó a un entorno de inversión distinto al de los años de tasas ultrabajas. La disponibilidad de rendimientos en activos tradicionales obliga a comparar mejor las alternativas, administrar el riesgo de duración y reinversión y determinar cuándo una inversión adicional ofrece una compensación suficiente por los riesgos asumidos.

En ese contexto, el calce entre activos y pasivos continúa siendo una condición central. Las aseguradoras no invierten con la misma lógica que un fondo de inversión o una administradora de fondos para el retiro: deben atender pagos futuros, preservar liquidez y considerar el costo de capital que implica cada posición.

La diversificación, por ello, no equivale simplemente a incorporar más clases de activos. También supone evaluar sus correlaciones, su comportamiento ante escenarios adversos y su contribución al balance completo de la institución. Un portafolio concentrado puede parecer prudente por la calidad de sus instrumentos, pero no necesariamente representa la combinación más eficiente de riesgo, rendimiento y capital regulatorio.

Los activos privados exigen paciencia, escala y selección

El cierre del foro estuvo dedicado a los mercados privados y al diseño de programas de inversión de largo plazo. Ana Lorrabaquio, directora de Negocio Institucional de Principal en México, moderó la conversación con Ana Padilla, responsable de Infraestructura y Activos Privados de Principal; Juan Villena, socio y responsable de
México y Centroamérica de AltamarCAM Partners; Catalina Piderit, directiva de Mercados Privados de Principal, y Manuel Sánchez, director de Crédito de Alloy Capital.

Los participantes coincidieron en que el atractivo de los activos alternativos no puede medirse exclusivamente por su rendimiento esperado. Las aseguradoras deben considerar el costo de capital, la liquidez, la moneda, la estructura jurídica, los flujos de efectivo y la capacidad de mantener las inversiones durante ciclos prolongados.

En infraestructura, Padilla identificó oportunidades en los esquemas mixtos de inversión, la energía, la rehabilitación de carreteras y la infraestructura digital, incluidos los centros de datos y las redes de conectividad. No obstante, advirtió que estos proyectos requieren análisis detallados y mecanismos de protección específicos, además de una evaluación rigurosa de los patrocinadores que compartirán los riesgos durante la vida de la inversión.

Sánchez, por su parte, destacó oportunidades en el crédito privado a empresas del mercado medio mexicano, aunque insistió en que la selección debe acompañarse de monitoreo constante de los flujos de efectivo, el capital de trabajo, la liquidez y las garantías. El análisis de los riesgos debe anticipar posibles dificultades, no limitarse a revisar indicadores históricos.

Desde la perspectiva de la construcción de portafolios, Piderit subrayó la importancia de diseñar vehículos cuya estructura refleje adecuadamente el activo subyacente y cuyo tratamiento regulatorio sea consistente con su riesgo. La escala también importa: los costos de acceso, gestión y operación pueden reducir la rentabilidad neta, por lo que explorar esquemas compartidos entre aseguradoras podría facilitar el acceso a determinadas estrategias.

Villena puso el acento en la disciplina de ejecución. Un programa de mercados privados requiere objetivos de largo plazo, compromisos distribuidos por estrategia, geografía y gestor, así como un seguimiento que permita corregir desviaciones sin caer en decisiones oportunistas de corto plazo.

De la oportunidad a la ejecución

El Principal Asset Management Insurance Forum 2026 dejó una conclusión que atraviesa tanto la regulación como la selección de activos: la siguiente etapa de las inversiones aseguradoras dependerá de la capacidad para conectar el análisis de riesgos con una estrategia integral de balance.

México cuenta con un sector que, de acuerdo con las cifras expuestas por la CNSF, mantiene niveles agregados de solvencia sólidos. Pero esa fortaleza no elimina el desafío de ampliar las opciones de inversión, desarrollar capacidades especializadas y encontrar estructuras que permitan financiar activos productivos sin comprometer la seguridad de las obligaciones con los asegurados.

La oportunidad está en diversificar con método, no por imitación. Para ello, las aseguradoras necesitarán equipos con conocimientos técnicos, mejores datos, socios confiables, estructuras eficientes y una visión que combine el horizonte de largo plazo de sus pasivos con una evaluación rigurosa del riesgo y del capital regulatorio.

En última instancia, el debate del foro no fue entre deuda gubernamental y activos privados, sino sobre cómo construir portafolios capaces de cumplir sus obligaciones y, al mismo tiempo, aprovechar de manera más eficiente las oportunidades que ofrecen los mercados.

Récord histórico en activos bajo gestión: BlackRock supera la barrera de los 15,5 billones de dólares

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedidaLarry Fink, CEO y presidente de BlackRock.

En su presentación de los resultados del tercer trimestre, BlackRock ha anunciado que ha superado la barrera de los 15,5 billones de dólares en activos bajo gestión (AUM), impulsado por 869.000 millones de dólares de entradas netas en los últimos doce meses acompañado, representando un crecimiento orgánico de las comisiones base del 10%. «Estos resultados demuestran el valor de nuestra plataforma integrada, ya que los clientes nos eligen cada vez más como socio en inversión, financiación y tecnología. Esa confianza de los clientes se está traduciendo en un mayor poder de generación de beneficios, con los accionistas beneficiándose de un aumento de más del 35% en los beneficios ajustados por acción año tras año, un margen operativo ajustado del 47,8% y un crecimiento orgánico anualizado de las comisiones base del 11% en el tercer trimestre», ha destacado Larry Fink, CEO y presidente de BlackRock.

Esta dinámica se refleja en los 205.000 millones de dólares que registró de entradas netas durante el tercer trimestre y un 11% de crecimiento orgánico anualizado de las comisiones base, reflejando una fortaleza generalizada en iShares ETFs, renta variable activa sistemática, mercados privados y efectivo. En este sentido, Fink añadió: «Los clientes nos confiaron 205.000 millones de dólares de entradas netas este trimestre, y 869.000 millones de dólares en el último año. Nuestros resultados reflejan la escala de BlackRock, con un crecimiento del 12% en el ACV (Valor Anual de Contrato) de tecnología y entradas netas en todas las clases de activos, tipos de clientes, regiones, y tanto en gestión activa como indexada», comenta Larry.

El sólido rendimiento de inversión impulsó 66.000 millones de dólares de entradas netas activas lideradas por franquicias de renta fija y sistemáticas, mientras que iShares generó 135.000 millones de dólares en entradas netas. «BlackRock aúna relaciones con emisores construidas a lo largo de décadas, experiencia en financiación, rendimiento de inversión, y la tecnología y los datos que conectan todo. Esa combinación nos está diferenciando en cada región», comentó el CEO, destacando la obtención de mandatos a la vanguardia de los mercados de capitales, la recaudación de 68.000 millones en mercados privados en el último año y el primer despliegue de su Asociación de Infraestructura de IA. «Estamos entrando en nuestro cuarto trimestre, estacionalmente el más fuerte, con un impulso acelerado y una amplia cartera de proyectos. La demanda de capital está creciendo en toda la economía global, y BlackRock está cada vez más en el centro de cómo se despliega y gestiona ese capital», concluyó Fink.

Líneas de negocio

A nivel financiero, los ingresos por asesoría de inversiones, comisiones de administración y préstamo de valores aumentaron en 990 millones de dólares con respecto al tercer trimestre de 2025, impulsados por el crecimiento orgánico de las comisiones base y el impacto de la beta del mercado sobre el promedio de los AUM. Respecto al segundo trimestre de 2026, el incremento fue de 310 millones de dólares, apoyado también por el efecto de un día adicional en el trimestre. Dentro de esta categoría, los ingresos por préstamo de valores alcanzaron los 253 millones de dólares (frente a los 203 millones del tercer trimestre de 2025 y los 239 millones del segundo trimestre de 2026), reflejando mayores diferenciales y mayores saldos promedio de valores en préstamo.

Por otro lado, las comisiones por rendimiento crecieron en 114 millones de dólares respecto al tercer trimestre de 2025, principalmente por mayores ingresos de productos alternativos líquidos relacionados con un único fondo de cobertura, compensado parcialmente por menores ingresos en mercados privados. En comparación con el segundo trimestre de 2026, estas comisiones aumentaron en 325 millones de dólares, impulsadas por los productos alternativos líquidos y de mercados privados.

El negocio tecnológico de la firma continuó su expansión con un crecimiento del 14% en ingresos por servicios tecnológicos y suscripciones año tras año. En cifras, esto supuso un aumento de 73 millones de dólares frente al tercer trimestre de 2025 y de 22 millones respecto al segundo trimestre de 2026, reflejando la demanda sostenida de Aladdin y soluciones multiproducto, con un ACV que aumentó un 12% interanual.

Finalmente, las comisiones de distribución experimentaron un aumento de 59 millones de dólares en comparación con el tercer trimestre de 2025, un incremento impulsado de forma directa por el mayor promedio de activos bajo gestión (AUM) con el que cuenta la compañía.

Sobre la inflación de septiembre y la reunión de la Fed

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

La preocupación en torno a la inflación sigue siendo el factor con más peso a la hora de explicar los movimientos de corto plazo en la renta variable. El consenso de economistas anticipaba un dato de inflación en EE.UU. fuerte para el mes de septiembre, y este ha acabado sorprendiendo negativamente: índice general de +0,6%, en línea con la tasa interanual pasando del 3,4% al 3,7%, la subyacente a +0,3% frente al +0,2% esperado y del 2,4% al 2,6% en la interanual. Su efecto se ha visto amplificado por la proximidad de la reunión de la Reserva Federal, que tendrá lugar el próximo día 28. 

Sin embargo, pensamos que la publicación no ha sido lo suficientemente fuerte como para justificar una nueva subida de tipos en octubre. Más allá del impacto del incremento de los costes de energía y el efecto de las inversiones en IA sobre el precio de PCs, software o teléfonos móviles, el único aspecto a vigilar es el repunte en renta equivalente al propietario (OER), que ha subido respecto al mes anterior. 

La reacción inmediata del mercado al dato fue la de impulsar al alza las expectativas de una subida de 25 puntos básicos en los fondos federales: las probabilidades se dispararon por encima del 70%, para regresar después rápidamente al 12,7%, el nivel más bajo desde junio. El dato de ventas minoristas de septiembre (que empeora al de agosto), la moderación en precios de importación en la encuesta de la Fed de Filadelfia o los comentarios de Mary Daly (Fed de San Francisco) y Michelle Bowman —que no ven subida este mes— presionaron esa probabilidad a la baja, ayudando a la cotización del Tbond. Y respecto al bono del Tesoro EE.UU, no pensamos que lo sucedido en el ámbito de los neoclouds, que comentamos en el siguiente apartado, haya sido la causa principal de la compresión en TIR. La inversión en IA seguirá aportando positivamente al PIB los próximos meses.

IA: tensión en las neocloud y adopción en marcha

La inflación y su efecto inicial sobre la TIR del bono del Tesoro (que superó el 5,32% el miércoles, para estabilizarse el viernes cerca del 5,08%) fue también el catalizador de la fuerte caída en el precio de acciones de empresas neocloud. CoreWeave alertó a los inversores, en el peor momento, al comunicar que le gustaría obtener una calificación crediticia de grado de inversión para poder financiar su crecimiento de forma “ilimitada”. Su deuda cayó por debajo de 80 (sobre 100 de nominal), cuando cotizaba a la par hace solo unos meses, y sus CDS otorgaban una probabilidad por encima del 50% a un posible impago en los próximos cinco años. 

Pensamos que se trata de un caso aislado, que afecta al subsegmento de empresas tecnológicas con mayor apalancamiento financiero y más sensibles a las subidas de tipos, y que no supone una señal de alerta para el conjunto de compañías ligadas a la temática IA.

 

 

De momento, la adopción de servicios de pago de IA por parte de grandes y pequeñas empresas continúa avanzando, pasando del 8% en las grandes y menos del 4% en las pequeñas a principios de 2023, al 67% de las grandes, 62% de las medianas y el 50% de las pequeñas en la actualidad. Todo ello, en apenas tres años y medio. Y las inversiones se están monetizando: los ingresos cloud agregados de los grandes proveedores de computación crecieron en el segundo trimestre un 43% interanual, sobre una base de casi 370.000 millones de dólares de los últimos doce meses.

 

 

 

 

Geopolítica y la “prima de incompetencia” en la deuda estadounidense

A corto plazo, la evolución de las lecturas de inflación estará determinada, sobre todo, por aspectos geopolíticos. En este sentido, la incertidumbre se ha visto incrementada recientemente; Irán, a través de su Guardia Revolucionaria, ha intensificado las amenazas contra buques que “ilegalmente” puedan intentar intercambiar o cargar petróleo en el estrecho y, en la misma línea, el Wall Street Journal se ha hecho eco de comentarios de las autoridades iraníes respecto al uso de tropas para llevar a cabo represalias contra aliados de EE.UU. en el Golfo. 

Como venimos explicando, uno de los objetivos de los iraníes es mantener el precio del barril de crudo cerca de los 100 dólares para disminuir en lo posible las opciones de Trump de mantener el control del Senado. No obstante, el incremento de las hostilidades coloca a Irán frente a una situación difícil de gestionar: si se excede en su presión, puede dar a Trump la excusa que necesita para atacar con más violencia una vez haya perdido el control de ambas cámaras el 3 de noviembre.

Una guerra mal explicada, un banco central impreciso y unas recompras del Tesoro demasiado pequeñas para mover nada han enervado a los compradores de renta fija. Algún estratega habla ya de “prima de incompetencia” afectando a la cotización de la deuda pública estadounidense.

Woodford, Warsh y el abandono de la guía adelantada

Es por esto que no deja de ser curiosa la coincidencia en el abandono del forward guidance por parte de Kevin Warsh —que posiblemente haya afectado a la estructura de la curva— y el Nobel de Economía concedido a Michael Woodford, que ha sido probablemente el académico que más esfuerzo ha puesto en dar base teórica a esa idea. El premio llegó el pasado lunes, 12 de octubre, cuatro meses después de que Warsh retirara el concepto en el comunicado del FOMC del 17 de junio. Dicho esto, la contradicción es menor de lo que parece a primera vista.

En Interest and Prices (2003), Woodford defendió que la política monetaria funciona sobre todo a través de las expectativas sobre la trayectoria futura de tipos, más que por el tipo en aplicación a día de hoy. En Jackson Hole (2012) llevó esa idea al contexto de tipos cero (ZIRP). Su recomendación era comunicar una guía condicionada al estado de la economía, no a una fecha. La Fed lo aplicó en diciembre de 2012 con sus umbrales de desempleo e inflación en el comunicado del FOMC.

Su trabajo posterior con García-Schmidt (2019) sobre agentes económicos que planifican a horizontes finitos rebaja mucho el efecto de las proyecciones a largo plazo. De esta manera, dentro de su propia obra encontramos razones para pensar que la guía era menos potente de lo que apuntaban los modelos.

En realidad, el desacuerdo con Warsh está en el fondo, no en la forma. Para Woodford, lo que hay que comunicar es la función de reacción del banco central ante los datos, no la trayectoria de los tipos. Warsh dice que la guía «ha durado más de la cuenta» y ofrece a cambio un «esquema» u «hoja de ruta», siempre que no se le llame forward guidance. Eso se parece bastante a renunciar a la trayectoria y quedarse con la función de reacción, que es justo lo que le pedía Wall Street.

Además, existe un matiz importante: Woodford defendía la guía como herramienta especialmente cuando los tipos están en cero. Con los fondos federales en 3,75–4%, su utilidad marginal es mucho menor. Por ello, en mi opinión, sería un error extrapolar lo sucedido tras la COVID (en 2021 el problema estuvo en comprometer una trayectoria de tipos en un entorno que no se había enfrentado nunca antes y con una inflación desbocada) con el comentario de “inflación transitoria” de Powell y la consiguiente pérdida de credibilidad.

Lo sucedido entonces no demuestra que comunicar al mercado la función de reacción de la Fed sea inútil. El riesgo está en dejar que el mercado trate de adivinarla, lo que, a priori, aumenta la incertidumbre, el ruido y la volatilidad en el mercado de renta fija. 

En resumen, la función de reacción de la Fed es la regla, explícita o implícita, que traduce el estado de la economía en una decisión de tipos. Comunicarla es decirle al mercado cómo decide la Fed, sin prometer qué va a hacer.

Comunicar la función de reacción fija la regla: el mercado sigue reaccionando a los datos, pero en la dirección y magnitud que pretende la Fed, justo lo que defendía Woodford. La duda con Warsh es si, al quitar la guía, también dejará de comunicar la regla.

 

Principal: “La asignación estratégica de largo plazo será clave en los fondos generacionales”

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedida

La industria chilena de inversión se enfrenta a un importante desafío con la implementación de la última reforma del sistema de pensiones de Chile. Con más de dos décadas gestionando estrategias de inversión vinculadas al ahorro previsional, Principal AGF se presenta como una voz experimentada y un portavoz de relevancia en este ámbito. Para repasar los puntos más importantes sobre cómo estructurar adecuadamente una estrategia de ahorro a largo plazo, Funds Society ha entrevistado a Felipe Lira, Chief Investment Officer (CIO) de la compañía, donde lidera las actividades de inversión de la firma para fondos mutuos y mandatos institucionales. También lidera al equipo de research macro para América Latina y supervisa el diseño e implementación de soluciones multiactivos regionales, incluyendo estrategias Target Date y Target Risk.

¿Qué aprendizajes de estos años considera más relevantes a la hora de diseñar y gestionar fondos orientados a cubrir todo el ciclo de vida de un inversor?

Después de más de 30 años administrando fondos generacionales a nivel global, y más de 20 años haciéndolo en Chile a través de nuestros Fondos Mutuos Principal LifeTime, hay dos aprendizajes fundamentales que destacaría.

El primero es la disciplina en el proceso de inversión. A diferencia de los multifondos, en un fondo generacional la cartera se construye directamente en función del objetivo previsional de largo plazo y no a partir de un determinado nivel o rango de riesgo. Esa cartera estratégica se revisa anualmente mediante un proceso riguroso, que requiere varios meses de análisis hacia fines de cada año.

Una vez definida esa asignación de largo plazo, lo importante es mantener la disciplina y evitar desviaciones significativas producto de decisiones tácticas. La principal fuente de retorno debiera provenir de una adecuada construcción estratégica del portafolio y de la consistencia en torno a ella. Por lo mismo, el componente táctico pasa necesariamente a un segundo plano.

El segundo aprendizaje es que la asignación estratégica de activos debe construirse considerando las características de los propios afiliados. Para alinear adecuadamente la cartera con sus objetivos, es fundamental entender cómo enfrentarán la etapa de jubilación y cuál será, por ejemplo, la combinación entre retiro programado y rentas vitalicias.

Esto es especialmente relevante porque un escenario con mayor prevalencia del retiro programado, tendencia que cobra importancia ante el aumento de la expectativa de vida, requiere una construcción de cartera muy distinta de aquella orientada a hacer matching con una renta vitalicia. En el primer caso, puede ser conveniente mantener una mayor exposición a renta variable, particularmente durante las primeras etapas del retiro, junto con niveles de duración más acotados en renta fija. En el segundo, la lógica se acerca más a una cartera predominantemente de renta fija y de alta duración.

En el ahorro voluntario aparece, además, otra variable fundamental: la tolerancia al riesgo de los aportantes. Esta determina, entre otras cosas, el nivel máximo de exposición a activos de riesgo que razonablemente podemos ofrecer, especialmente entre los inversionistas más jóvenes.

Sin embargo, uno de los aprendizajes más interesantes de estos años es que esa tolerancia no es necesariamente estática. Una buena asesoría y una adecuada educación financiera pueden ayudar a las personas a comprender mejor la relación entre riesgo, horizonte de inversión y retorno esperado. Eso permite construir soluciones de inversión de largo plazo con mayor potencial de retorno y, al mismo tiempo, coherentes con las necesidades de cada inversionista.

En definitiva, la experiencia nos ha mostrado que diseñar buenas soluciones previsionales requiere combinar dos elementos: disciplina en la construcción estratégica del portafolio y un profundo entendimiento de las necesidades de las personas a lo largo de su ciclo de vida.

Uno de los elementos centrales de los fondos generacionales es el glide path, que determina cómo evoluciona la asignación de activos a lo largo de la vida laboral y durante la jubilación. ¿Qué factores deberían determinar su diseño y hasta qué punto considera importante que cada administradora pueda definir y revisar su propia trayectoria?

Uno de los factores fundamentales es la capacidad de los equipos de inversión para desarrollar procesos robustos y disciplinados, que permitan construir un glide path que refleje adecuadamente las características y necesidades de sus afiliados.

Un fondo generacional no debiera entenderse simplemente como una trayectoria predeterminada que reduce mecánicamente el riesgo a medida que aumenta la edad. Su diseño debe responder a variables como las características de los afiliados, su horizonte de inversión, las modalidades esperadas de pensión y las condiciones estructurales de los mercados.

Por eso, cualquier restricción que impida a los equipos de inversión construir un glide path óptimo para las características de sus afiliados puede terminar limitando el potencial de estos fondos para contribuir a mejores pensiones.

La experiencia internacional muestra que la práctica habitual es avanzar hacia una regulación basada en riesgo, otorgando a los equipos de inversión flexibilidad para construir el glide path que mejor responda a las características de sus afiliados. Esto contrasta con el régimen anunciado para los fondos generacionales en Chile, que incorpora límites por subclase de activo. En nuestra opinión, mientras más rígidas sean estas restricciones, menor será la capacidad de los equipos de inversión para construir portafolios que aprovechen plenamente las ventajas del modelo generacional.

En definitiva, no existe un glide path óptimo que pueda aplicarse de manera uniforme. Su construcción requiere combinar experiencia global con conocimiento local y, sobre esa base, dar a los equipos de inversión la capacidad de definir y revisar una trayectoria consistente con las características de sus afiliados y del mercado chileno.

Más allá del diseño formal del nuevo sistema, ¿qué aspectos de la gestión cree que pueden marcar realmente la diferencia en los resultados para los afiliados?

La clave estará en desarrollar capacidades de análisis de largo plazo y, sobre todo, una fuerte disciplina en torno a ese horizonte.

Las AFP han construido a lo largo de la historia de los multifondos capacidades muy relevantes de gestión. Sin embargo, los fondos generacionales introducen una lógica diferente: la asignación estratégica de largo plazo adquiere un protagonismo significativamente mayor frente a las decisiones tácticas de corto plazo.

Ese cambio es importante. Si se logra construir una cartera estratégica robusta y mantener disciplina en torno a ella, existe un potencial relevante para mejorar la relación entre riesgo y retorno a lo largo del ciclo de vida de los afiliados.

Para que ello ocurra, también será fundamental que el marco regulatorio entregue progresivamente a los equipos de inversión suficiente flexibilidad para construir glide paths acordes con las características de sus afiliados. Si esa capacidad queda excesivamente restringida, será difícil capturar todo el potencial que justifica la transición desde los multifondos hacia los fondos generacionales. La experiencia internacional muestra que esa autonomía permite a los equipos integrar variables que no pueden analizarse de manera aislada, como la regulación, la demografía, las condiciones de los mercados y el comportamiento de sus afiliados, y traducirlas en decisiones de inversión coherentes con los objetivos previsionales de largo plazo.

Desde su experiencia, ¿cómo puede una transformación de esta magnitud afectar a la renta fija local, la duración y la profundidad del mercado de capitales chileno?

Dado nuestro rol fiduciario y nuestra experiencia en la gestión de fondos generacionales, participamos en la consulta pública sobre la propuesta de régimen de inversión. Uno de los puntos que planteamos respecto de la primera versión fue la construcción del benchmark de renta fija local, que implícitamente establecía niveles objetivo de duración muy elevados para los afiliados de mayor edad.

En nuestra opinión, ese diseño podía generar efectos importantes sobre el mercado local. En particular, podía llevar a las AFP a reducir significativamente sus posiciones en bonos con duraciones intermedias, especialmente entre cinco y once años.

El impacto no se habría limitado a los fondos de pensiones. Una reasignación de esa magnitud también podía afectar el precio y la liquidez de esos instrumentos y, por esa vía, a fondos mutuos, fondos de inversión y otros actores relevantes del mercado de ahorro chileno.

La buena noticia es que el regulador recogió una parte importante de estas observaciones y explicitó objetivos de duración para los fondos correspondientes a afiliados desde los 55 años, con una reducción progresiva de la duración hasta el tramo de mayores de 75 años. Esto reduce de manera muy significativa el impacto que inicialmente observábamos.

Con todo, existe un aspecto que merece atención: la exclusión de los bonos denominados en pesos chilenos del benchmark. En el corto plazo, el efecto puede ser acotado, dado que las AFP pueden utilizar derivados para transformar la exposición de esos instrumentos hacia UF. A más largo plazo, sin embargo, esto podría reducir el incentivo de las AFP para participar en nuevas emisiones estatales en pesos y, con ello, limitar el desarrollo y la profundidad futura de ese segmento del mercado.

Este análisis ilustra por qué el diseño de los fondos generacionales debe evaluar tanto sus efectos sobre la construcción de los portafolios como sus potenciales externalidades sobre el mercado de capitales local. Decisiones sobre benchmarks, duración o instrumentos elegibles pueden afectar la demanda por determinados activos, su liquidez y formación de precios, con consecuencias tanto para el desarrollo del mercado como para los resultados de inversión de los propios fondos.

En un entorno en el que los fondos deberán gestionar grandes volúmenes de activos con horizontes de inversión distintos, ¿qué papel juegan la liquidez y la capacidad de diversificación? ¿Hay riesgos de concentración que deban vigilarse especialmente?

Una de las ventajas de pasar desde multifondos hacia fondos generacionales es que se reduce el riesgo de desalineamiento entre la edad del afiliado y el nivel de riesgo de su cartera, algo que puede ocurrir en un esquema donde las propias personas deben escoger entre distintos fondos. La responsabilidad de la asignación de activos y de la gestión del riesgo queda así en manos de equipos especializados.

Este diseño también permite capturar de mejor forma la prima asociada a activos menos líquidos. Al no existir traspasos permanentes entre fondos motivados por decisiones individuales de los afiliados, se abre más espacio para incorporar inversiones de largo plazo y menor liquidez que pueden ofrecer un mayor retorno esperado.

En ese sentido, uno de los elementos que habrá que observar cuidadosamente es la licitación de stock, porque puede introducir necesidades de liquidez que reduzcan la capacidad de invertir en este tipo de activos y, por lo tanto, limitar una de las ventajas potenciales del nuevo esquema.

Respecto de la diversificación, no esperamos un cambio fundamental. Diversificar no significa simplemente aumentar el número de activos, sino combinar adecuadamente distintas fuentes de riesgo y retorno. Las AFP chilenas han desarrollado históricamente capacidades importantes en esta materia, accediendo directa e indirectamente a una amplia variedad de mercados y clases de activos a nivel global. La experiencia internacional amplía el universo de oportunidades, pero es el análisis riguroso de cada mercado lo que permite incorporarlas de manera responsable. En ese proceso, contar con equipos globales especializados en distintas clases de activos constituye una ventaja relevante: permite complementar el conocimiento local con información y experiencia directa de los mercados internacionales, contrastar perspectivas y evaluar cómo cada oportunidad contribuye efectivamente a la diversificación y al perfil de riesgo-retorno del portafolio.

Cuando se gestiona ahorro previsional con un horizonte de varias décadas, ¿cómo se equilibra la necesidad de aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados con la obligación de gestionar distintos escenarios de riesgo a lo largo del ciclo económico?

La clave, nuevamente, está en construir correctamente la cartera de largo plazo, de manera que el resultado no dependa excesivamente de decisiones tácticas.

Eso no significa ignorar el ciclo económico o las oportunidades de mercado. Las decisiones tácticas pueden cumplir una función, pero deberían entenderse principalmente como ajustes marginales alrededor de una asignación estratégica robusta, y no como el principal motor de rentabilidad.

Si el proceso vuelve a estar dominado por una visión de corto plazo, se corre el riesgo de perder precisamente una de las principales ventajas de los fondos generacionales: la capacidad de utilizar un horizonte de varias décadas para capturar primas de riesgo y atravesar distintos ciclos económicos sin alterar innecesariamente la estrategia.

¿Qué señales del entorno macroeconómico y de los mercados considera más relevantes hoy para tomar decisiones de asignación de activos a largo plazo?

Para una asignación de activos de largo plazo, una de las variables centrales es entender dónde se ubican estructuralmente las tasas de interés, tanto a nivel global como en Chile, y cómo esos niveles pueden modificar las correlaciones entre las principales clases de activos.

Esto último es particularmente importante. No basta con estimar retornos esperados; también debemos preguntarnos qué activos serán capaces de proteger una cartera frente a distintos escenarios de estrés.

Durante mucho tiempo se asumió que los bonos del Tesoro estadounidense cumplirían naturalmente el papel de principal diversificador de las carteras globales. Sin embargo, en el entorno actual creo que debemos ir un paso más allá y “diversificar los diversificadores”.

Los cambios geopolíticos, tecnológicos y demográficos pueden alterar correlaciones que durante décadas dimos por relativamente estables. Por eso, además de los bonos soberanos, es necesario evaluar el papel que pueden cumplir otros activos, como el oro, frente a distintos escenarios.

En definitiva, uno de los riesgos que el mercado puede estar subestimando es asumir que las relaciones históricas entre los activos necesariamente se mantendrán en el futuro.

Después de más de 20 años gestionando estrategias de ciclo de vida en Chile y más de 30 en el mundo, ¿qué cree que aporta la experiencia de Principal AGF a un mercado que está a punto de adoptar este modelo y qué aspectos del nuevo sistema considera que todavía requieren una mirada más allá de lo evidente?

Creo que podemos aportar principalmente en dos dimensiones.

La primera es nuestra experiencia en la discusión y construcción de marcos de inversión para fondos generacionales. Nuestro objetivo es contribuir a que la regulación permita aprovechar efectivamente las ventajas de este tipo de fondos y, en definitiva, maximizar su potencial para mejorar las pensiones de los afiliados.

La segunda tiene que ver con la educación financiera y previsional. Esa responsabilidad no puede recaer exclusivamente en las AFP. Quienes tenemos experiencia administrando este tipo de soluciones, junto con el regulador y los demás actores de la industria, también tenemos un papel que desempeñar.

Y este punto es más importante de lo que podría parecer. La asesoría y la educación previsional son fundamentales para que los afiliados comprendan por qué su cartera debe asumir determinados niveles de riesgo en distintas etapas de la vida. Una adecuada comprensión de esa relación puede favorecer una tolerancia al riesgo más consistente con horizontes de inversión largos y con los desafíos demográficos que enfrenta Chile.

Por eso, el éxito de los fondos generacionales no dependerá únicamente de contar con buenos glide paths o con una regulación técnicamente adecuada. También dependerá de que los afiliados entiendan la lógica del nuevo sistema, confíen en él y sean capaces de mantener una perspectiva de largo plazo.

Ese es también el valor que buscamos aportar desde Principal: combinar capacidades globales de inversión con un profundo conocimiento de Latinoamérica y experiencia local, para desarrollar soluciones de largo plazo que respondan a las necesidades de nuestros clientes y contribuyan al desarrollo de mercados de capitales más profundos.

Vanguard anticipa un entorno macroeconómico de alto crecimiento similar al de la década de 1990 gracias al desarrollo de la IA

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

Ni uno ni dos, sino tres: tres han sido los shocks que llevan experimentando los mercados este año. Un shock producido por la IA, el shock de los precios de la energía a cuenta del conflicto entre Irán y Estados Unidos y, más recientemente, la fuerte corrección vista en la deuda soberana. Josefina Rodríguez, economista del equipo Investment Strategy Group de Vanguard, compartió recientemente en un desayuno con periodistas en Madrid cómo se articula la visión macro de su firma en torno a estos tres shocks. Una pista: el escenario central con el que trabajan sus expertos es más optimista que el consenso, particularmente en lo que respecta a la IA.

Shock de inteligencia artificial

El consenso calcula un gasto en capex por parte de grandes hiperescaladores en torno a los 1,3 billones de euros para 2026, cifra que se eleva hasta los 1,7 billones de cara a 2027… seis veces más que las cifras que manejaban estas compañías un año antes de la pandemia, en 2019. Rodríguez constató que las expectativas de los mercados son altas, pero añadió que, si realmente
consiguen estas compañías capitalizar sus inversiones, tendrán impacto directo sobre la economía real y, a su vez, impulsará la inversión privada, particularmente en EE.UU.

La experta añadió que la visión de Vanguard es que “el ciclo de inversión será más elevado y más largo que la media histórica, y con mayor demanda”. Según cálculos de la firma, la inversión privada en EE.UU. podría alcanzar el 10%. Considerando que la inversión supone un 20% de todo el PIB estadounidense, anticipa que el país crecerá el año que viene a un ritmo del 3%, frente al 2% que anticipa el consenso.

Esta visión optimista sobre la IA quedará obviamente reflejada sobre la renta variable. La economista recordó que el entorno actual es de altas valoraciones apuntaladas sobre unos sólidos beneficios, “que dan un respiro para afrontar las tasas altas actuales”, e indicó que la previsión del consenso para el año que viene es que los beneficios corporativos crezcan otra vez a tasa de doble dígito.

No obstante, la experta aclaró que la trayectoria del ciclo de inversión de la IA no será lineal. El escenario con el que trabajan en Vanguard prevé que se mantengan las subidas a un ritmo similar al actual en los próximos 12 a 18 meses, y que después seguramente se produzca una corrección en el mercado, explicada por alguno de estos catalizadores, o una combinación de varios:

  • Falta de monetización
  • Comoditización de la competencia, con alto nivel de incertidumbre por el
    lanzamiento de nuevos modelos
  • Cuellos de botella físicos
  • Regulación potencialmente más estricta

Shock energético

La experta describió la reciente escalada de los precios del gas y del barril de Brent otra vez por encima de los 100 dólares como “una segunda ola”, en referencia al primer pico registrado tras la rotura de hostilidades entre Estados Unidos e Irán. La diferencia es que esta vez ha venido acompañada de un desacople entre los precios del refino y el precio del petróleo que también está teniendo impacto sobre los precios finales al consumo. Además, destacó que el repunte del precio del gas natural ha puesto en una situación de vulnerabilidad a Europa, que se ha presentado en este otoño con los inventarios en niveles muy bajos.

¿Cómo está impactando esta escalada de los precios de la energía sobre la inflación? Rodríguez pidió poner los datos en el contexto de que los principales bancos centrales no han conseguido mantener la inflación en su objetivo del 2% de una forma sostenida en los últimos cinco años. La cuestión para ella es que ahora el efecto de base de la subida de los precios también se está canalizando vía la inflación ligada a los bienes (por ejemplo, el transporte), que tiene un componente de mayor tamaño en el cálculo del IPC. Así, la previsión de Vanguard es que tanto el BCE como el Banco de Inglaterra (BoE) suban los tipos de interés dos veces respectivamente* en los próximos seis meses.

La experta también detalló otra consideración importante a la hora de abordar la inflación bajo estas condiciones macro: la posibilidad de que la tasa neutral de tipos sea más elevada que en el pasado. Dos factores principales estarían presionando las condiciones financieras y justificarían una tasa neutral más elevada: los elevados déficits gubernamentales y un incremento en la demanda del capital, tanto por parte de gobiernos como de empresas.

Concretamente, la tesis con la que está trabajando Vanguard es que dicha tasa debería situarse por encima del 4% en EE.UU., frente a la estimación de la Reserva Federal de que debería situarse entre el 3 y el 3,5%. “Esto podría explicar por que la Fed no consigue que la inflación esté de vuelta en su objetivo”, comentó Rodríguez.

Shock de los bonos

El tercer componente de la ecuación es la reciente corrección de los bonos, con la curva especialmente presionada en su parte larga. Aquí, la economista detalló que Vanguard está trabajando con tres escenarios base, siendo su escenario central el más optimista de los tres: un contexto macro similar al vivido en la década de los 90, cuando se vivió el desarrollo de las telecomunicaciones, con los tipos de interés cerca del 4% y una inflación en el 2%. Este entorno estaría marcado por la capacidad de la IA para impulsar de forma real la productividad, impulsando el crecimiento y reduciendo los déficits gubernamentales. Además, la firma considera que parte del poder transformador de la IA también puede incidir sobre la longevidad y los buenos hábitos, lo que se traduciría en un recorte en los gastos sanitarios.

El segundo escenario al que la firma asigna más probabilidad es uno similar al de la década de los 80: la IA no es lo suficiente transformadora como para impulsar la demanda de productividad con un impacto positivo, por lo que los tipos se situarían en el 5 % y la inflación entre el 2% y el 3%. Sería un escenario también marcado por mayores presiones fiscales.

El último escenario, al que asignan menores probabilidades, sería uno similar al vivido en los 70: una etapa de dominancia fiscal, donde el margen de maniobra de la Fed sería escaso, ya que no podría elevar los tipos de interés lo suficiente por riesgos fiscales. En este escenario, los tipos se situarían en el 4%, con la inflación por encima del 3%, situando los tipos nominales por encima del 7%.

¿Qué activos lo pueden hacer mejor?

La última parte de la presentación giró en torno a las estimaciones de Vanguard sobre el comportamiento de las diferentes clases de activo en la próxima década. La firma mostró su preferencia por los activos de renta fija, al calcular en base a su escenario central que los rendimientos tanto de la renta variable como de la renta fija se situarían en el 5 % anual en los próximos diez años, por lo que ven a la renta fija como la alternativa con mejor rentabilidad/riesgo.