BlackRock: la nueva arquitectura de inversión ya se construye con ETFs y activos digitales
| Por Antonio Sandoval | 0 Comentarios

La evolución de los ETFs ya no solo está redefiniendo la diversificación de portafolios en América Latina, sino también la forma en que inversionistas institucionales y patrimoniales acceden a tendencias globales como inteligencia artificial, nearshoring, commodities y tokenización.
Así lo expresó Nicolás Gómez, Managing director, Head de iShares para América Latina y Head para el Negocio Institucional de las Américas de BlackRock, en entrevista con Funds Society durante la Cumbre Anual de Índices & ETFs en México, organizada por la BMV y S&P Dow Jones Índices.
El ejecutivo señaló que el mercado latinoamericano atraviesa una transformación estructural impulsada por una mayor sofisticación de los inversionistas y por la necesidad de construir portafolios más diversificados frente a un entorno de creciente volatilidad geopolítica y tecnológica.
“Los ETFs son el instrumento preferido no solo por los mexicanos sino por los latinoamericanos para diversificar sus portafolios internacionalmente”, afirmó Gómez.
De acuerdo con el directivo, la adopción comenzó desde el segmento institucional, particularmente tras la apertura regulatoria que permitió a las Afores invertir en renta variable internacional mediante ETFs listados en el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC). Posteriormente, el uso de estos vehículos se expandió hacia operadoras de fondos, casas de bolsa y clientes patrimoniales.
Actualmente, estimó, alrededor de 13% de los portafolios de los inversionistas mexicanos ya está invertido internacionalmente, una cifra que aún considera baja frente al tamaño relativo de México en la economía global.
“México representa alrededor de 1,6% del PIB mundial y apenas 0,2% de la capitalización bursátil global, pero el inversionista mexicano todavía mantiene cerca de 87% de exposición local”, explicó, al referirse al fenómeno que provoca que los portafolios de inversión en mercados emergentes como México y prácticamente todos los de la región mantengan su estatus de extrema localía.
En este contexto, destacó que por cada dólar que se invierte fuera de América Latina, aproximadamente 50 centavos se canalizan a través de ETFs, consolidándolos como el principal vehículo para exposición internacional debido a su liquidez, transparencia, eficiencia operativa y bajos costos.
Gómez explicó que la evolución del mercado también está transformando la manera en que los clientes utilizan los ETFs. Mientras el segmento institucional los emplea para construir exposiciones estratégicas y diversificación global, el segmento wealth o patrimonial ha incrementado su adopción para acceder a tendencias temáticas, sectores específicos y estrategias más sofisticadas.
Entre las tendencias más relevantes identificó el crecimiento de vehículos ligados a inteligencia artificial, semiconductores, energía y materias primas, así como el resurgimiento de estrategias geográficas.
“El tema geográfico ha sido sumamente importante con toda esta volatilidad geopolítica. Estamos viendo mucho más uso de ETFs de exposición a países específicos”, comentó.
Como ejemplo, mencionó el interés creciente por mercados vinculados a cadenas de suministro, energía y tecnología, incluyendo México, Brasil, Canadá, Taiwán y Corea del Sur. En el caso latinoamericano, consideró que la región podría beneficiarse particularmente de dos grandes tendencias globales: el desarrollo de infraestructura asociada a inteligencia artificial y el reacomodo energético global.
Según Gómez, las siete principales compañías tecnológicas de Estados Unidos invertirán alrededor de 800.000 millones de dólares en CAPEX este año para infraestructura relacionada con inteligencia artificial y centros de datos, lo que incrementará la demanda de metales estratégicos provenientes de países como Chile, Perú y Brasil.
Al mismo tiempo, anticipó un entorno estructuralmente favorable para productores energéticos ante la reorganización de cadenas de suministro petroleras y el aumento de costos logísticos y de seguridad energética a nivel global.
Otro de los ejes que destacó fue el avance de la tokenización y la convergencia entre las finanzas tradicionales y el ecosistema digital basado en blockchain. “El mundo tradicional y el mundo digital ya se están empezando a tocar”, señaló.
Explicó que este proceso ocurre en dos direcciones: por un lado, activos digitales como Bitcoin ingresan al sistema financiero tradicional mediante ETFs; por otro, productos tradicionales comienzan a migrar hacia infraestructuras tokenizadas.
Como ejemplo, mencionó el caso de IBIT (iShares Bitcoin Trust), el ETF de Bitcoin de BlackRock, el cual —afirmó— alcanzó 10.000 millones de dólares en activos en apenas un mes y cerca de 100.000 millones en menos de un año, convirtiéndose en uno de los ETFs de crecimiento más acelerado de la industria.
Paralelamente, BlackRock ya trabaja en tokenización de ETFs y fondos monetarios para operar dentro de ecosistemas blockchain. Actualmente, estimó que el universo de activos digitales ronda los 4 billones de dólares.
“La duda ya no es si va a pasar, sino cuándo el ecosistema tradicional y el digital terminarán fusionándose”, sostuvo Gómez, quien anticipó una transición gradual hacia mercados con menores fricciones, liquidación instantánea y mayor eficiencia operativa.
Dentro de esta evolución, el ejecutivo destacó el papel de iShares como plataforma global de implementación de portafolios. Con cerca de 6 billones de dólares administrados en ETFs y alrededor de 1.400 productos a nivel global, describió a los ETFs como “building blocks” o bloques modulares que permiten construir exposiciones cada vez más precisas y dinámicas.
“Lo que quieras y como lo quieras, lo vas a encontrar en un ETF”, concluyó.








