Franklin Templeton anuncia el cierre de su primera CFO por 1.500 millones de dólares

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La gestora Franklin Templeton ha anunciado el cierre con éxito de Franklin Templeton Structured Solutions 2026, L.P., su primera Collateralized Fund Obligation (CFO), con la captación de 1.500 millones de dólares de inversores de todo el mundo.

Los CFO son una forma estructurada de financiación para carteras diversificadas de capital riesgo, en la que se establecen varios tramos de deuda con prioridad sobre los accionistas. Según destacan desde la gestora, su producto está diseñado para proporcionar a los inversores una exposición diversificada y eficiente a las principales estrategias de mercados privados que oferta Franklin Templeton. Esto incluyendo secundarios de private equity y vehículos de continuación gestionados por Lexington Partners, así como préstamos directos al mercado medio estadounidense gestionados por Benefit Street Partners (BSP), especialista en crédito alternativo de Franklin Templeton, a través de múltiples «vintages» y una amplia variedad de compañías subyacentes en cartera.

Mayor demanda de diversificación en mercados privados

«Estamos observando una creciente demanda por parte de los clientes de acceso a estrategias diferenciadas de mercados privados a través de estructuras eficientes y escalables», afirmó George Stephan, Global Chief Operating Officer, Wealth Management Private Markets de Franklin Templeton. «Esta primera CFO responde directamente a esa demanda, al combinar la experiencia especializada de nuestros gestores de mercados privados en una oferta que refleja todo el alcance de las capacidades que Franklin Templeton puede ofrecer».

«Esta operación demuestra cómo las soluciones estructuradas pueden reunir distintas capacidades de los mercados privados para responder a las necesidades cambiantes de las carteras institucionales», señaló Jake Williams, Co-Head, Private Markets Product de Franklin Templeton. «La operación se apoya en la amplitud de la plataforma de mercados privados de Franklin Templeton y en nuestro compromiso continuo con el desarrollo de soluciones innovadoras que ayuden a los clientes a alcanzar sus objetivos».

El cierre con éxito de la operación supone un hito importante para Franklin Templeton, ya que establece un nuevo canal de captación de capital para su plataforma de mercados privados y posiciona a la firma para aprovechar la creciente demanda de soluciones estructuradas de mercados privados a medida que su adopción se extiende entre un abanico más amplio de inversores, incluidos asesores de inversión registrados (RIA), family offices, compañías de seguros y distribuidores de patrimonio.

En la actualidad, Franklin Templeton cuenta con 295.000 millones de dólares en activos alternativos bajo gestión (datos a 31 de julio de 2026) y ofrece una plataforma diversificada de mercados privados que incluye a Lexington Partners (secundarios y coinversiones); Clarion Partners (inmobiliario privado), Benefit Street Partners (crédito privado) y Franklin Ventures, (hedge y capacidades en activos digitales).

Inversores en cripto replantean su estrategia jurisdiccional ante la convergencia regulatoria global

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A medida que los marcos regulatorios en Estados Unidos, Europa, Asia y el Golfo se desarrollan y comienzan a converger en su tratamiento de los activos digitales, los inversores están replanteando no solo la asignación de activos, sino también su domicilio legal. La cuestión ya no es únicamente qué activos mantener, sino en qué jurisdicción puede basarse, bancarizarse y reportarse la actividad cripto bajo estándares de supervisión cada vez más exigentes. Es un hallazgo del informe global «Crypto Secure Jurisdictions: Where Crypto Actually Works», elaborado por Global Citizen Solutions (“GCS”), firma internacional especializada en planificación de ciudadanía y residencia. 

El informe analiza cómo 22 jurisdicciones están integrando los activos digitales en sistemas fiscales, regímenes de licencia y marcos bancarios a medida que las criptomonedas evolucionan hacia una infraestructura financiera regulada.

“La residencia o la ciudadanía determinan cómo se gravan, se reportan y se sostienen los activos digitales dentro del sistema bancario”, afirmó Artur Saraiva, COO de GCS. “A medida que se amplía la supervisión de las criptomonedas, la movilidad se convierte en una cobertura estructural.

Mercados con diferentes características

El informe identifica tres características compartidas por las jurisdicciones cripto resilientes: claridad regulatoria, entendida como un tratamiento jurídico definido y supervisión formal; infraestructura institucional, que incluye exchanges regulados, custodios y acceso bancario; y un tratamiento fiscal y de cumplimiento predecible.

En lugar de identificar una única “mejor” jurisdicción, el estudio agrupa los países según su función. Jurisdicciones institucionales de referencia como Suiza, Singapur, Alemania, el Reino Unido y Canadá priorizan la certeza jurídica y la integración en los mercados de capitales. Centros de estructuración y movilidad como Portugal, Malta, Estonia y los Emiratos Árabes Unidos combinan alineación regulatoria con marcos de residencia y planificación fiscal. Estados Unidos sigue siendo el mercado de capitales cripto más profundo del mundo, aunque bajo un perímetro regulatorio definido por múltiples agencias.

El informe sostiene que la migración por inversión actúa hoy como una forma de opcionalidad jurisdiccional, permitiendo diversificar exposición regulatoria y estructurar operaciones bajo marcos jurídicos más previsibles, especialmente para inversores con operaciones transfronterizas.

En América Latina, Brasil se mantiene como uno de los mercados de mayor adopción cripto en la región y a nivel global, y atraviesa un proceso de formalización regulatoria. Bajo la coordinación del Banco Central de Brasil —con participación de otras autoridades cuando corresponde— el país ha avanzado en la definición de requisitos aplicables a los proveedores de servicios de activos virtuales, reforzando los estándares de supervisión y cumplimiento.

El Salvador mantiene un modelo estatal singular respaldado por su Ley de Activos Digitales y un regulador específico. Su enfoque integra cripto en la estrategia económica nacional, aunque con un perfil institucional diferente al de centros financieros tradicionales y más consolidados.

Más allá de la región, “las naciones caribeñas con programas de ciudadanía por inversión están adoptando un enfoque deliberado, integrando los activos digitales dentro de los marcos existentes de AML/CFT, preservando la credibilidad institucional mientras se adaptan a la innovación financiera”, explicó Saraiva. “A diferencia de los centros de negociación institucional, la propuesta de valor de Portugal radica en la combinación de residencia, movilidad y un entorno fiscal que respalda la gestión del patrimonio digital”, añadió.

A medida que la tokenización se acelera y las stablecoins se integran en los sistemas de pago y liquidación, los activos digitales convergen con las finanzas tradicionales. En este entorno, las jurisdicciones capaces de ofrecer auditabilidad, exigibilidad jurídica y conectividad institucional estarán mejor posicionadas para atraer flujos de capital más duraderos que aquellas que dependen de regímenes permisivos o fragmentados.

 

Las lecciones de la burbuja bursátil de la Compañía del Mar del Sur

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Wikimedia CommonsCuadro “The South Sea Bubble”, de Edward Matthew Ward

La fiebre por la inteligencia artificial y los rallys que ha generado en los mercados accionarios –especialmente el de Estados Unidos– han vuelto a poner el debate sobre las valorizaciones sobre la mesa. Mientras algunos postulan que se trata de una tecnología tan revolucionaria que da el ancho para aguantar todos los sueños de los inversionistas, otros ven una promesa demasiado abultada para poder cumplir con las onerosas expectativas del mercado. Si bien la pregunta de si hay una burbuja en las acciones asociadas a la IA sigue sin respuesta, de momento, la historia de los mercados financieros contiene algunos ejemplos relevantes.

Uno de estos es la llamada burbuja del Mar del Sur, que tuvo como protagonista a una compañía británica que encontró sucesivas nuevas alturas en base al entusiasmo que generaba su respaldo real y el negocio de esclavos. En cosa de meses, la acción se infló a niveles insostenibles y cuando la burbuja reventó, el escándalo llegó hasta las puertas del Parlamento inglés.

Fundada en 1711 como una alianza público-privada, orientada a consolidar, controlar y reducir la deuda nacional y a ayudar al Reino Unido a participar en el lucrativo negocio de los esclavos, The South Sea Company despertó el interés de los inversionistas de la época.

En 1713 consiguieron el monopolio para el comercio de africanos esclavizados en el mar del Sur del Pacífico, entre las colonias españolas en las Américas. El documento conocido como el “asiento de negros”, un contrato de monopolio firmado entre la Corona española y comerciantes de otros países, funcionó como marco para el negocio. Esto porque la monarquía española prefería no participar directamente en la práctica, sino que subcontrataba servicios de otras potencias europeas.

Empieza la fiebre

Considerando lo rentable que había sido el comercio de esclavos en los dos siglos pasados, la expectativa era que la operación fuera altamente lucrativa. El entusiasmo se vio impulsado por la idea de que el comercio exterior se iba a normalizar tras el fin de la Guerra de Sucesión Española, en 1713.

Este prospecto, junto con la confianza que generaba el respaldo real a la compañía, atrajo a una variedad de inversionistas ingleses. Incluso hay reportes de que el físico y matemático Sir Isaac Newton participó en esta moda financiera, invirtiendo el equivalente actual a millones de libras esterlinas.

Inicialmente, la firma ofrecía un interés del 6 % a quienes compraban la acción, pero la efervescencia de la acción las llevó a un peak en 1720. Y la acción mantenía la fuerza, a pesar de que no se materializó ningún boom de comercio de esclavos después de la firma del Tratado de Utrecht, que puso fin a la guerra.

Los españoles le dieron una porción limitada del negocio a los británicos e incluso se quedaron con parte de las ganancias, pusieron impuestos a la importación de esclavos y pusieron estrictas restricciones en las flotas de barcos que podían mandar. Esto le restó prospectos de rentabilidad al negocio.

Sin embargo, el precio de la acción siguió escalando, apoyado por un espaldarazo real. En 1718, el Rey Jorge I de Gran Bretaña asumió la gobernación de The South Sea Company, lo que generó más confianza en el público inversionista, levantando más los precios y llegando a generar un interés del 100 % en las acciones.

El principio del fin

Como sucede con muchas burbujas, los precios se separaron de los fundamentos del negocio. Considerando que el comercio de africanos esclavizados no estaba generando los ingresos necesarios para justificar el auge bursátil, el rally empezó a tambalear.

Es más, la compañía estaba transando cada vez más de sus propias acciones y estaba empezando a participar en prácticas poco recomendables. Hay registros de que personas de la compañía presionaban –o sobornaban– a sus amigos y conocidos a comprar acciones, manteniendo las valorizaciones altas, e incluso hubo sobornos y otros actos de corrupción con ministros y oficiales británicos.

En 1720, el año en que cayó el castillo de cartas, el Parlamento británico le permitió a The South Sea Company comprar la deuda nacional. La compañía desembolsó 7,5 millones de libras en adquirir una deuda de 32 millones de libras. El plan era usar las ganancias de la venta de acciones para pagar los intereses de la deuda.

Fue en este momento cuando el precio de la acción llegó hasta su punto máximo. El título de la compañía pasó de unas 100 libras esterlinas en 1719 a 128,5 libras en enero de 1720. Desde ese punto, el entusiasmo generalizado del mercado lo llevó sobre las 1.000 libras en agosto de ese año.

Poco después, el precio se desplomó a poco más de su precio de IPO.

El dilema del modelo que creó The South Sea Company es que era una especie de carrusel financiero, donde el valor agregado esperado por el comercio de esclavos no se concretó. En cambio, la compañía estaba inflando el precio de su acción con operaciones bursátiles propias contra la deuda pública que adquirió.

 El pinchazo

El punto de quiebre fue en septiembre de 1720, cuando las acciones empezaron a caer. Una vez que se instaló la duda, los inversionistas empezaron a perder la fe y vender la acción, desplomando los precios. El papel de la compañía británica terminó retrocediendo a 124 libras en cuestión de días, acumulando una baja de más 80% desde su punto más alto.

El fin de la burbuja trajo fuertes pérdidas con él y, a la par, indignación en el público inversionista. Como el desplome sucedió en los albores del mercado accionario inglés –la creación de The Royal Exchange data de 1571, impulsada por la reina Isabel I–, no había explicaciones disponibles para el nivel de especulación que generó la burbuja en primer lugar.

Un número relevante de personas perdieron mucho dinero, al punto que la tasa de suicidios aumentó, según reportes de la época, y los afectados llegaron a la esfera política demandando explicaciones. Así, el Parlamento lanzó una investigación que destapó las malas prácticas de la compañía, convirtiéndose en un escándalo financiero y político.

En respuesta, los legisladores pasaron la Bubble Act de 1720, prohibiendo la creación de sociedades anónimas como The South Sea Company, sin un permiso especial por carta real.

Eso sí, si bien el efecto fue altamente publicitado, no tuvo un impacto mayor en la economía general y no generó una recesión, como otras burbujas famosas de la historia.

La compañía, por su parte, siguió transando hasta 1853, pasando entremedio por una restructuración.

Itaú y Vanguard estrechan alianza para acelerar la diversificación internacional en Brasil

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La internacionalización de las carteras de los inversionistas brasileños gana un nuevo aliado. Itaú Asset Management y Vanguard anunciaron una alianza estratégica que busca ampliar la oferta de productos vinculados con mercados internacionales y, al mismo tiempo, impulsar el desarrollo del mercado brasileño de ETFs.

El primer resultado concreto del acuerdo será la modificación del SPXI11, ETF de Itaú Asset que sigue al S&P 500 y que fue lanzado en 2015. El fondo pasará a utilizar como activo subyacente el Vanguard S&P 500 UCITS ETF, vehículo domiciliado bajo el régimen UCITS y diseñado para replicar el comportamiento del principal índice accionario estadounidense.

El cambio tiene una lectura que va más allá de la sustitución de un activo por otro: coloca a dos grandes plataformas de gestión de activos —una con fuerte presencia en Brasil y otra con alcance global— dentro de una misma estructura de inversión dirigida al mercado brasileño.

La nueva estructura también permitirá la reinversión automática de los dividendos, una característica que puede favorecer la capitalización de los rendimientos a largo plazo al evitar que los dividendos recibidos queden fuera de la inversión.

Un mercado que busca salir de las fronteras brasileñas

La alianza llega en un momento en el que la diversificación internacional adquiere mayor relevancia para los inversionistas locales. Itaú Asset ya cuenta con una plataforma de escala considerable: al cierre de mayo tenía más de 1,2 billones de reales bajo gestión (alrededor de 231.102 millones de dólares), 2.6 millones de clientes y más de 380 profesionales en sus filas.

El banco también reporta que sus clientes mantienen más de 250,000 millones de reales (48.142 millones de dólares), invertidos en el exterior, una cifra que muestra la dimensión que ha adquirido la demanda por activos internacionales entre los inversionistas vinculados con la institución.

En ese contexto, los ETFs ofrecen una vía relativamente sencilla para acceder a mercados extranjeros. El SPXI11, por ejemplo, proporciona exposición al S&P 500 desde la infraestructura del mercado brasileño. Al 18 de agosto, el ETF registraba activos netos de aproximadamente 67,8 millones de dólares, según datos de CFRA Research.

La asociación con Vanguard puede permitir a Itaú profundizar esa oferta utilizando uno de los vehículos indexados más reconocidos de la industria global.

La escala de Vanguard

La contraparte de Itaú aporta una dimensión internacional muy distinta. Vanguard administra aproximadamente 12 billones de dólares en activos y atiende a decenas de millones de inversionistas a escala global.

La firma, fundada en 1975, es particularmente reconocida por su especialización en estrategias indexadas y por su modelo de inversión de bajo costo. Su participación en Brasil supone, por tanto, algo más que una operación puntual alrededor de un ETF: representa una mayor presencia de la firma en uno de los mercados de inversión más grandes de América Latina.

Para Vanguard, Brasil ofrece además un mercado en el que los productos cotizados han ganado terreno como instrumentos para acceder a acciones, renta fija y activos internacionales.

Tanto Itaú Asset como Vanguard señalaron que el acuerdo contempla otros ámbitos de colaboración, entre ellos la educación financiera, el intercambio de mejores prácticas y el desarrollo de nuevos productos.

Ese último punto podría ser particularmente relevante. Itaú Asset cuenta con una plataforma que combina fondos tradicionales, ETFs, renta fija, crédito privado y estrategias administradas por distintos equipos de inversión. Su modelo Multi-desk, por ejemplo, ya concentra 165,000 millones de reales (31.767 millones de dolares), distribuidos entre 23 mesas de inversión, con más de 130 profesionales.

La colaboración con Vanguard abre la posibilidad de que esa infraestructura local se combine con estrategias internacionales de una gestora que administra alrededor de 12 billones de dólares, como mencionamos previamente.

Por ahora, el primer paso está concentrado en el S&P 500, uno de los índices más utilizados por los inversionistas para obtener exposición a las grandes empresas estadounidenses. Pero el alcance anunciado por ambas instituciones apunta a una colaboración de mayor duración.

Para Itaú Asset, el acuerdo encaja con una estrategia de internacionalización que busca ofrecer a los inversionistas brasileños más herramientas para construir portafolios diversificados. Para Vanguard, supone profundizar su relación con un mercado en el que la demanda por inversiones internacionales continúa creciendo.

La alianza, en última instancia, refleja una tendencia más amplia de la industria latinoamericana: los grandes gestores locales están buscando asociarse con plataformas globales para ampliar la oferta internacional sin que los inversionistas tengan necesariamente que abandonar la infraestructura de sus mercados domésticos.

Bancos y aseguradoras ya utilizan datos de emisiones para definir inversiones

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La agenda climática del sector financiero está entrando en una nueva etapa. Luego de varios años centrados en desarrollar metodologías para medir las emisiones financiadas, bancos, aseguradoras y gestores de activos comienzan a utilizar esa información como herramienta estratégica para gestionar riesgos, orientar la asignación de capital y fortalecer la toma de decisiones.

Así lo refleja el PwC Financed Emissions Benchmark Report 2026, que analiza las divulgaciones realizadas durante 2025 por 57 instituciones financieras líderes de distintos mercados y muestra un avance significativo en la madurez de la información climática dentro del sistema financiero.

Uno de los principales hallazgos del estudio es la consolidación de estándares comunes para la medición de emisiones financiadas. El 96% de las instituciones analizadas utiliza la metodología PCAF (Partnership for Carbon Accounting Financials), posicionándola como el marco de referencia predominante para cuantificar el impacto climático de las carteras de financiamiento e inversión.

El informe también muestra que la gestión de esta información comienza a integrarse cada vez más en la estrategia de las organizaciones. En ese sentido, el estudio muestra que los bancos avanzan en la divulgación de objetivos y progreso vinculado a emisiones financiadas, aunque todavía existen diferencias relevantes en el alcance, nivel de detalle y comparabilidad de esas metas.

En este sentido, también el estudio detalla que la medición de emisiones financiadas dentro del sector se encuentra en un proceso de consolidación, ya que el 82 % de las instituciones financieras relevadas cuantifica el impacto climático de sus carteras y, entre quienes realizan estas mediciones, el 91 % utiliza emisiones financiadas como indicador de referencia. Esto evidencia que la discusión ya no se concentra únicamente en la relevancia de medir, sino en cómo mejorar la calidad, consistencia y utilidad de la información generada para la gestión del negocio.

Por otra parte, el informe señala que existe una creciente convergencia entre las agendas de emisiones financiadas y finanzas sostenibles, ya que mientras las primeras permiten comprender dónde se concentran los riesgos y las exposiciones vinculadas a la transición climática dentro de las carteras, las estrategias de finanzas sostenibles muestran cómo las instituciones responden a esos desafíos mediante la asignación de capital, el desarrollo de productos, el apoyo a los clientes y el financiamiento de iniciativas de transición. Es así como esta integración comienza a consolidarse como un factor clave de las decisiones estratégicas del sector.

«Durante los últimos años, gran parte del esfuerzo estuvo puesto en responder cómo medir las emisiones financiadas. Hoy la conversación está cambiando: el desafío es cómo utilizar esa información para gestionar riesgos, orientar la asignación de capital y respaldar una mejor toma de decisiones», señaló Diego López, socio de PwC Argentina a cargo de la práctica de Sostenibilidad y Cambio Climático.

El estudio muestra además que las revisiones de la información climática comienzan a ser parte del proceso de maduración del reporting. Es así como, según el informe, el 47 % de los bancos y 32 % de las aseguradoras de vida y gestores de activos reformularon sus emisiones financiadas, lo que refuerza la importancia de contar con metodologías, controles y procesos de gobernanza sólidos

Al mismo tiempo, la presión regulatoria y las expectativas del mercado continúan elevando los estándares de divulgación. Las organizaciones ya no deben limitarse únicamente a reportar información climática, sino que también deben demostrar que esos datos son comparables, trazables y suficientemente robustos para respaldar decisiones estratégicas.

El informe identifica además desafíos destacados para el sector, como la evolución de las políticas de finanzas sostenibles, la necesidad de fortalecer la credibilidad de los objetivos climáticos y la mejora continua de las metodologías y de la calidad de los datos utilizados para medir las emisiones financiadas.

En este contexto, la transparencia comienza a convertirse en un factor diferencial para el acceso al financiamiento. A medida que bancos, inversores y aseguradoras incorporan variables climáticas en sus procesos de evaluación, la calidad de la información, la claridad metodológica y la credibilidad de los planes de transición de las compañías adquieren un rol cada vez más determinante para la generación de valor de largo plazo.

«La información climática ya no es solamente un requisito de divulgación. La transparencia metodológica, la robustez de los datos y la credibilidad de los planes de transición se están convirtiendo en elementos clave para fortalecer la confianza de los mercados y facilitar el acceso al capital», agregó Belén Zermatten, directora de Sostenibilidad y Cambio Climático de PwC Argentina.

Según el análisis de PwC, esta evolución refleja una transformación más amplia de la agenda de sostenibilidad en el sector financiero. Las emisiones financiadas comienzan a consolidarse como una herramienta de gestión que permite integrar consideraciones climáticas en el negocio, fortalecer la evaluación de riesgos y respaldar decisiones de inversión y financiamiento en un contexto de crecientes exigencias regulatorias y de mercado.

Europa vuelve a seducir a los inversores: cinco visiones ante un nuevo ciclo

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Durante la última década, Europa parecía condenada a un menor crecimiento, menos innovaciones y ofrecer rentabilidades más modestas. Sin embargo, este consenso comienza a revertirse. La mejora del ciclo económico, el aumento del gasto en infraestructuras y defensa, el impulso a la reindustrialización y el desarrollo de nuevas tecnologías están devolviendo a Europa al radar de los inversores. Lazard, Edmond de Rothschild, MFS, Aberdeen y Neuberger coinciden en que el continente atraviesa un punto de inflexión en el que se abren oportunidades de inversión tanto en bolsa como en renta fija, aunque advierten de que el potencial no reside tanto en los índices como en los sectores y compañías capaces de beneficiarse de este nuevo ciclo.

El cambio de percepción no responde únicamente a un mejor comportamiento económico. Detrás hay una mejora de los fundamentales económicos que empieza a respaldar la tesis de inversión. Benoit Anne, estratega de MFS Investment Management, destaca que el crecimiento de la eurozona ha sorprendido positivamente durante las últimas semanas y que los indicadores adelantados apuntan a una recuperación más sólida de lo previsto. En concreto, subraya que el Citi Economic Surprise Index de la eurozona se encuentra en su nivel más alto desde principios de 2023, una señal de que la resiliencia de la economía europea está siendo mayor de la anticipada por el mercado. En su opinión, este contexto refuerza el atractivo tanto de la renta variable como del crédito europeo.

Esa mejora macroeconómica coincide con un cambio estructural que varias gestoras consideran uno de los principales motores de inversión para los próximos años. Desde Edmond de Rothschild Asset Management sostienen que Europa atraviesa una «revolución silenciosa» impulsada por el aumento de la inversión en infraestructuras, defensa, electrificación e inteligencia artificial. A diferencia de otros ciclos, explican, el potencial no se limita a un puñado de grandes compañías, sino que alcanza a toda la cadena de valor industrial, con especial protagonismo para las empresas de pequeña y mediana capitalización.

La reindustrialización deja de ser un discurso para convertirse en una oportunidad

En este sentido, Craig Wright, Head of European and Asia-Pacific Real Estate Investment Research en Aberdeen, habla de la nueva política global europea «Made in Europe». Esta iniciativa, cuyo objetivo es elevar la industria manufacturera hasta el 20% del PIB para 2035, está impulsando un cambio estructural que exigirá enormes inversiones en fábricas, logística, farmacéuticas, energía o semiconductores, en opinión de Wright.

Según el gestor de Aberdeen, algunas cifras son muy llamativas, como que, por ejemplo, para alcanzar el objetivo de que la industria represente el 20% del PIB europeo en 2035 será necesario construir unos 20 millones de metros cuadrados de espacio industrial y logístico cada año durante una década. Además, solo el gasto en defensa podría generar demanda para 37 millones de metros cuadrados adicionales y a ello habría que sumar el crecimiento del comercio electrónico.

El dinero también mira a la renta fija europea

Bennoit Anne, de MFS, considera que en concreto, el segmento high yield en euros es actualmente la clase de activo más atractiva de la renta fija global desde la perspectiva del carry ajustado al riesgo. Paul Grainger, Managing Director and Senior Portfolio Manager, Fixed Income en Neuberger por su parte, introduce el contrapunto: Europa sigue siendo más sensible a los tipos y el crecimiento aún presenta debilidades, pero precisamente por ello considera que la renta fija europea vuelve a ofrecer oportunidades interesantes.

«Los rendimientos reales europeos también han subido a medida que el BCE ha subido los tipos y ha seguido orientando o permitiendo que el mercado descontara nuevas subidas de tipos; actualmente, el mercado descuenta dos subidas más durante el próximo año, lo que situaría los tipos oficiales en el 2,75 %. El impacto en el gasto en IA parece ser menor en Europa, pero aun así debemos tener en cuenta la correlación positiva y los vínculos entre los principales mercados de bonos de los países desarrollados», ha explicado Grainger.

El gran catalizador: más gasto público

El aumento del gasto en infraestructuras y defensa puede convertirse en uno de los principales motores del crecimiento europeo durante los próximos años, siempre que el contexto geopolítico no deteriore de forma significativa la economía. A raíz de esto, Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard, ha explicado que la guerra con Irán ha penalizado las previsiones de crecimiento de la zona euro más que las de cualquier otra gran economía desarrollada este año.

«Aun así, mantengo una visión optimista y creo que el PIB de la región se acelerará de cara a 2027, impulsado por el mayor gasto en infraestructuras y defensa. Mientras la guerra continúe, la inflación de la zona euro seguirá expuesta a la volatilidad de los precios energéticos. Sin embargo, hay pocos indicios de contagio de la energía al resto de la economía, lo que me da confianza en que la inflación remitirá en 2027″, subraya Ronald.

Sin duda que, en palabras de los expertos, Europa se presenta como una gran oportunidad de inversión de cara al próximo ciclo económico. En un contexto tan ambiguo en cuanto a la geopolítica internacional, es cierto que esto puede cambiar en cualquier momento, no obstante, los expertos se muestran muy optimistas.

Luces y sombras de las economías latinoamericanas, según el expresidente Felipe Calderón

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Foto cedidaFelipe Calderón, expresidente de México, presenta en el seminario anual de LarrainVial Asset Management

Es una promesa que suena con más fuerza, cada cierto tiempo, la de las economías latinoamericanas. Bendecida por una riqueza en recursos naturales y una variedad de vientos a favor, pero con luchas recurrentes en materia fiscal e institucional, la región nuevamente se encuentra bien posicionada en el contexto global actual. Pero ante este abanico de oportunidades, los desafíos se vuelven cruciales, donde materias como la seguridad pública están impactando los prospectos.

Estos temas estuvieron presentes en la última versión del seminario anual de LarrainVial Asset Management, que convocó a distintos actores de la industria financiera regional a reflexionar sobre las luces y sombras de los mercados de América Latina. Ante el auditorio lleno del hotel W de Santiago, el invitado estrella lideró la segunda economía más grande del vecindario hace algunos años: Felipe Calderón, expresidente de México, quien compartió sus observaciones del contexto actual.

“Hace ya varios años que nos pusimos optimistas con la región”, indicó –a modo de introducción– José Manuel Silva, director de Inversiones de la gestora, destacando que los activos latinoamericanos se han mostrado resilientes en los últimos años, pese a los vaivenes de los mercados internacionales.

El profesional delineó los vientos a favor que tiene el bloque actualmente. Las valorizaciones relativamente baratas, la complementariedad de sus productos con la revolución de la IA, el foco renovado de Estados Unidos en las Américas y un giro generalizado hacia gobiernos de corte más pro-mercados pintan un panorama positivo para los activos.

Según acotó Calderón, el tema de la IA –una de las temáticas más bullentes del entorno de inversiones global– se ve especialmente relevante, considerando que América Latina ofrece minerales, energía, alimentos y rutas comerciales. Para el exmandatario, el vecindario es “el continente del futuro”, pero advierte que esta ha sido la promesa sin concretar de la región desde hace años.

El dilema, señaló, viene de una combinación de baja productividad, captura de poco valor en la economía e instituciones bajo presión. Un reto que complica especialmente en la región, recalcó, es el “asedio” a las instituciones por parte de las redes de narcotráfico en distintos países.

El fantasma del narcomenudeo

Usando a México como ejemplo, Calderón habló de la intervención del crimen organizado en la política. Esto incluye asesinatos relacionados con elecciones, que resultaron en 268 homicidios de personas relacionadas con el proceso electoral de 2024.

Detrás de esta presión que ejerce el narcotráfico sobre las instituciones, detalló Calderón, está el cambio de modelo del negocio de las drogas. Cuando el diseño cambió, de narcotráfico internacional –principalmente a EE.UU.– al narcomenudeo, la dinámica cambió con él.

Según explicó Calderón, el negocio de tráfico de drogas clásico era, fundamentalmente, un negocio de logísticas, donde el factor clave era asegurar rutas de traslado de drogas a EE.UU. Sin embargo, con el desarrollo de las economías locales en América Latina, los carteles han girado hacia la distribución local de drogas.

En vez de rutas, este nuevo modelo está anclado en controlar territorio, lo que ha impulsado la proliferación de crímenes como la extorsión. “El negocio más lucrativo es cobrarle a la gente”, recalcó, por lo que los carteles extorsionan primero a las personas en actividades ilícitas, expandiéndose después a las actividades formales.

Para el expresidente mexicano, el verdadero problema que complica actualmente a América Latina es “la captura del Estado por parte del narcotráfico”, lo que aumenta el riesgo a la seguridad nacional.

El papel regional de EE.UU.

Otro tema relevante sobre la mesa es la evolución de la política exterior de EE.UU. respecto a América Latina. Después de años en los que China ha estado tomando ventaja, con movimientos más ágiles que lo han dejado entre los primeros socios comerciales del grueso de las principales economías de la región, la Casa Blanca de Donald Trump ahora está mirando de nuevo hacia el sur.

Para Calderón, el paso de un orden mundial basado en reglas a uno anclado en relaciones abiertamente transaccionales entre países ha traído de vuelta lo que califica como una “Doctrina Monroe 2.0”. Este marco los ha llevado a estrechar lazos, por ejemplo, con los gobiernos de Argentina, Honduras y Ecuador.

La economía mexicana, como el vecino del sur del país angloparlante, es la que se ve más directamente impactada por la relación con EE.UU., su principal socio comercial en este momento. “El impacto de estas políticas en México es relevante”, indicó el político, con el 80% de las exportaciones mexicanas viajando a su país vecino. Es más, más de 1.000 millones de dólares se exportan ahí al día.

Desde LarrainVial Asset Management, Silva concuerda con el diagnóstico de que EE.UU. está buscando reactivar su influencia en la región. Esto, indicó, se ve en fenómenos como el near-shoring o friendly-shoring y en movimientos como asegurar su suministro de petróleo en Venezuela. Esta nueva política, delineó, se ve anclada en el respaldo financiero, el comercio y el reordenamiento energético, entre otros.

Ricardo Sucre regresa a Amerant: «Nuestro objetivo es alcanzar un crecimiento anual de activos bajo gestión de doble dígito»

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Ricardo Sucre
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El regreso de Ricardo Sucre a Amerant marca una nueva etapa en su carrera y, al mismo tiempo, refuerza la estrategia de crecimiento internacional de la entidad. Tras 12 años en Mercantil Commercebank, nueve en Morgan Stanley y los últimos dos en Bolton Global Capital, Sucre asumió como Head of International Wealth Management Sales de Amerant, con el objetivo de impulsar el desarrollo de negocio, atraer asesores financieros y acompañar el crecimiento de las carteras internacionales.

En diálogo con Funds Society, el ejecutivo explica las ventajas de una plataforma que combina wealth management, banca, brokerage, advisory y lending, y detalla los objetivos de crecimiento de Amerant para los próximos años. Venezuela vuelve a ocupar un lugar relevante dentro de la estrategia, mientras que Argentina, Colombia y Centroamérica aparecen como mercados prioritarios. En un contexto de creciente demanda por activos en dólares y acceso a los mercados estadounidenses, el ejecutivo destaca la capacidad de Amerant para ofrecer una relación integral a los clientes latinoamericanos.

-Vuelve a Amerant después de la etapa del Mercantil Commercebank y su paso por Morgan Stanley y Bolton Global Capital. ¿Qué lo hizo decidir el regreso?

-Trabajé 12 años en Mercantil Commercebank entre 2002 y 2014, desempeñando funciones en Tesorería, Banca Privada e Inversiones. Fue una escuela extraordinaria que me brindó una base muy sólida y me permitió posteriormente explorar oportunidades en instituciones como Morgan Stanley, donde estuve nueve años, y Bolton Global Capital, donde pasé los últimos dos años.

Ambas experiencias aportaron enormemente a mi desarrollo profesional, pero sentía que faltaba un elemento fundamental: una cultura corporativa alineada con mis principios y una organización cercana a mis raíces. Amerant representa precisamente esa combinación. Además, la posibilidad de ofrecer una plataforma integrada de wealth management y banca es un diferencial único en nuestro negocio, particularmente para el segmento internacional.

-¿Cómo cambió la institución desde su primer paso por ahí hasta hoy, tanto en marca como en estrategia?

-La institución ha crecido, madurado y diversificado significativamente sus fuentes de negocio y su presencia en distintos mercados internacionales. En el caso específico de Amerant Investments, se ha fortalecido una relación estratégica con Pershing que supera los 20 años, lo que nos permite ofrecer una plataforma robusta y altamente competitiva. La amplitud de productos, servicios y soluciones disponibles hoy compite e incluso supera la de muchos participantes dentro de este segmento del mercado.

-¿En qué consiste su rol como Head of International Wealth Management Sales?

-Mi función tiene tres responsabilidades fundamentales: liderar los esfuerzos de desarrollo de negocio y atracción de asesores financieros para la plataforma internacional de Amerant Investments, dando a conocer las fortalezas de una propuesta integrada de inversiones y servicios bancarios; apoyar al grupo actual de asesores internacionales, profesionales con amplia experiencia y carteras consolidadas, ayudándolos a optimizar el crecimiento de sus negocios mediante tecnología, soluciones y productos de inversión; y gestionar mi cartera de clientes, con quienes he construido relaciones de largo plazo a lo largo de los años. Mi rol mantiene un componente productivo importante que espero continuar desarrollando.

-¿Cuáles son los objetivos concretos para los próximos 12-24 meses?

– Nuestro objetivo es alcanzar un crecimiento anual de activos bajo gestión de doble dígito. Para lograrlo, será clave la incorporación de asesores de alto calibre con carteras transferibles y experiencia en el segmento internacional.

-Amerant habla de una propuesta integrada, ¿cómo se traduce eso en la práctica para un cliente internacional?

-En la práctica, significa que un cliente puede tener una cuenta de inversión, ya sea de corretaje o asesoría, custodiada por Pershing, junto con una cuenta bancaria en Amerant Bank. La integración de ambas plataformas le brinda acceso a una oferta mucho más amplia de productos y servicios. Un ejemplo muy claro es la posibilidad de obtener una línea de crédito respaldada por su portafolio de inversiones, otorgada directamente por el Banco, combinando así capacidades de inversión y financiamiento dentro de una misma relación.

-¿Qué perfil de asesor financiero buscan reclutar, y qué le ofrece Amerant frente a modelos independientes como Bolton?

-Buscamos asesores con experiencia en el negocio internacional y carteras transferibles que valoren los beneficios de una plataforma integrada de banca e inversiones. Frente a otros modelos, Amerant ofrece una combinación única de capacidades bancarias, soluciones de inversión, financiamiento especializado y más de cuatro décadas de experiencia atendiendo clientes internacionales, lo que genera oportunidades adicionales tanto para el asesor como para sus clientes.

-Venezuela y EE.UU. vienen normalizando relaciones, con el levantamiento de sanciones a la banca pública venezolana en abril de este año. ¿Cómo impacta este proceso en el negocio de Amerant, dado su origen venezolano?

-Venezuela forma parte de las raíces de Amerant, es un mercado del cual nunca nos hemos alejado; por el contrario, particularmente en los últimos años se ha incrementado. Sin duda, los acontecimientos después del 3 de enero han generado un renovado interés y mayores oportunidades de crecimiento.

-¿Espera un repunte de flujos de capital venezolano o de la diáspora hacia EEUU? 

-Amerant ha manejado el mercado venezolano por muchos años, me atrevo a decir que desde su constitución hace más de 40 años. De hecho, Venezuela es un mercado que nunca dejó de crecer en Amerant, incluso en su época más difícil. Hoy, desde mi regreso a la institución, puedo afirmar que Amerant cuenta con una plataforma, una infraestructura y un equipo mejor preparados que nunca para atender las oportunidades que puedan surgir.

-Más allá de Venezuela, ¿qué otros mercados de América Latina son prioritarios?

-Argentina, Colombia y varios países de Centroamérica representan mercados prioritarios para nuestra estrategia de crecimiento internacional. La diversificación geográfica que hemos impulsado durante los últimos años ha generado excelentes resultados, especialmente del lado del Banco.

-¿Cómo analiza la demanda de los clientes internacionales de wealth management por productos en dólares y banca en EE.UU., en el contexto geopolítico actual?

-Año tras año hemos observado una creciente demanda por parte de los clientes internacionales de mantener sus ahorros, inversiones y acceso a los mercados de capitales en Estados Unidos. Más allá de la estabilidad del dólar y la profundidad de los mercados financieros estadounidenses, los clientes buscan instituciones que los hagan sentir bienvenidos, comprendan sus necesidades particulares y puedan ofrecer soluciones adaptadas a su realidad y contexto cultural.

La nueva frontera del Asset Management: Inteligencia Artificial y megatendencias demográficas imponen al sector salud como activo de refugio y crecimiento

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En un entorno de elevada volatilidad macroeconómica y reconfiguración de tasas de interés globales, los asignadores de capital (asset allocators) y las oficinas de gestión patrimonial (family offices) enfrentan el desafío constante de encontrar sectores que combinen defensividad con catalizadores claros de alpha a largo plazo, según se deriva de un análisis elaborado por Operadora VALMEX de Fondos de Inversión, en México, junto con otros documentos en el mismo sentido elaborados por analistas independientes.

En este escenario, la intersección entre el cambio demográfico estructural y la disrupción tecnológica en el sector salud se posiciona como una de las tesis de inversión temática más sólidas de la década.

Por ejemplo, el gasto global en atención médica ya representa, en promedio, entre el 9% y el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). No obstante, la verdadera fuerza de esta megatendencia radica en su inelasticidad: la Organización Mundial de la Salud (OMS) proyecta que para el año 2050 la población global mayor de 60 años se habrá duplicado, garantizando un flujo de demanda estructural y recurrente para los próximos años.

El catalizador tecnológico: IA y la nueva ola de I+D

Si bien la demografía otorga el piso defensivo a la tesis de inversión, la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en el verdadero motor de aceleración de retornos. De acuerdo con datos del Foro Económico Mundial, la inversión global en IA aplicada al cuidado de la salud superó los 18.000 millones de dólares en 2025, transformando de manera radical la cadena de valor de la industria.

De esta manera, la aplicación de algoritmos avanzados y modelos predictivos está optimizando desde el diagnóstico temprano y el descubrimiento farmacéutico hasta la robótica quirúrgica, las herramientas analíticas y la eficiencia en la gestión de datos médicos.

Esta convergencia ha colocado a la industria de la salud como uno de los líderes globales en intensidad de Investigación y Desarrollo (I+D), permitiendo a las compañías del sector ampliar sus fosos económicos (economic moats, según Warren Buffet), y mejorar sus márgenes operacionales.

Para los gestores de portafolio, esta dinámica permite construir estrategias con una menor correlación respecto a los ciclos macroeconómicos tradicionales, ofreciendo una combinación atractiva de cobertura inflacionaria y crecimiento exógeno.

Selección de activos (Stock-Picking) y construcción de portafolios resilientes

Pese al viento a favor que experimenta el sector, los expertos en wealth management de Valmex advierten que la exposición indiscriminada a la industria no garantiza retornos superiores. La clave para maximizar el ajuste riesgo-rendimiento radica en la selección selectiva de activos (bottom-up) centrada en balances corporativos sólidos, eficiencia operativa y capacidad de monetización de la tecnología.

Dentro del mercado local, las operadoras de fondos han fortalecido sus alianzas con gestores globales para acercar estas estrategias temáticas a los inversionistas institucionales y patrimoniales en México.

Un ejemplo de este modelo de arquitectura de inversión es la estrategia VALMEX Health Care (VALMXHC), gestionada por Operadora Valmex bajo la asesoría internacional de AllianceBernstein mediante el modelo AB International Health Portfolio.

La estrategia, orientada a capturar crecimiento sostenible en subsectores como biotecnología, herramientas médicas y desarrollo farmacéutico con integración de IA, reportó un rendimiento bruto del 10,60% en el trimestre de mayo a julio de 2026. Para un portafolio de referencia con un capital de 1.000.000 de pesos (alrededor de 58.823 dólares), dicho desempeño representó un rendimiento bruto de 106.000 pesos (6.235 dólares), en el periodo acumulado de tres meses.

Perspectiva para inversionistas de largo plazo

A medida que el ecosistema de wealth management en Latinoamérica evoluciona hacia una mayor sofisticación en la asignación de activos globales, los vehículos focalizados en innovación médica e IA se perfilan como componentes nucleares (core) o satelitales estratégicos en portafolios de perfil moderado y agresivo.

La combinación de una demanda inelástica impulsada por la longevidad humana y el escalamiento comercial de la inteligencia artificial reafirma que el sector salud ha dejado de ser únicamente un refugio defensivo para convertirse en uno de los vectores de innovación y valor más dinámicos de los mercados globales.

Las señales son claras y no verlas es muy difícil, este sector está llamado a ser uno de los actores estelares de las próximas décadas en los mercados financieros del mundo.

Asset location: la estrategia que puede sumar hasta 0,3% anual al rendimiento después de impuestos

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Cuando se habla de construcción de portafolios la conversación suele concentrarse en la asignación de activos: cuánto colocar en acciones, bonos, efectivo, renta fija u otras clases de activos. Sin embargo, una investigación reciente de Vanguard pone el foco en una decisión menos visible, pero que puede tener efectos relevantes sobre el patrimonio de largo plazo: dónde mantener cada inversión.

La estrategia, conocida como asset location o colocación de activos, consiste en distribuir de manera deliberada las inversiones entre cuentas gravables y cuentas con ventajas fiscales, con el objetivo de reducir el impacto de los impuestos y mejorar el rendimiento que finalmente conserva el inversionista.

De acuerdo con Vanguard, para determinados inversionistas con portafolios diversificados, una estrategia adecuada de asset location puede aportar hasta 30 puntos base, o 0,3%, adicionales al año en rendimiento después de impuestos.

La cifra puede parecer modesta frente a las fluctuaciones normales de los mercados, pero adquiere otra dimensión cuando se considera el efecto de la capitalización durante periodos prolongados.

No es lo mismo qué comprar que dónde mantenerlo

Vanguard establece una distinción fundamental entre dos decisiones. La asignación de activos determina la combinación de inversiones que tendrá el portafolio y continúa siendo el principal factor para determinar su riesgo y rendimiento de largo plazo.

La colocación de activos, en cambio, responde a una pregunta diferente: ¿en qué cuenta conviene mantener cada una de esas inversiones?

Un inversionista puede, por ejemplo, tener acciones y bonos dentro de su portafolio objetivo. Pero si posee simultáneamente una cuenta gravable, una cuenta de jubilación con impuestos diferidos y una cuenta Roth o equivalente, no necesariamente resulta óptimo mantener la misma proporción de acciones y bonos en cada una. La razón está en que los distintos tipos de activos generan ingresos que reciben un tratamiento fiscal diferente.

Los intereses de los bonos, por ejemplo, suelen generar ingresos periódicos que pueden estar sujetos a las tasas ordinarias de impuestos. En una cuenta gravable, ese pago de impuestos puede reducir el capital que permanece invertido y, por tanto, limitar el efecto de la capitalización.

Por el contrario, colocar activos menos eficientes desde el punto de vista fiscal dentro de cuentas con ventajas tributarias puede permitir que una mayor proporción de sus rendimientos permanezca invertida.

En este contexto, uno de los principios más sencillos que plantea Vanguard es priorizar la colocación de bonos sujetos a impuestos dentro de cuentas con ventajas fiscales, como determinados planes de jubilación.

La lógica es relativamente directa: una parte importante del rendimiento de los bonos proviene de los intereses, que normalmente se distribuyen de manera periódica y pueden estar sujetos a tasas ordinarias de impuesto. En cambio, buena parte del rendimiento de las acciones puede provenir de ganancias de capital, cuyo reconocimiento fiscal puede diferirse durante años dependiendo de la legislación y de las decisiones del inversionista.

Esto no significa que todos los bonos deban estar necesariamente en cuentas fiscalmente favorecidas ni que todas las acciones deban permanecer en cuentas gravables. La decisión depende de la situación fiscal del inversionista, el tipo de cuenta, el horizonte de inversión, las necesidades de liquidez y la composición general del portafolio.

De hecho, Vanguard advierte que la eficiencia fiscal no debe llevar al inversionista a sacrificar una asignación de activos adecuada. La construcción del portafolio continúa siendo la prioridad.

¿Quién puede obtener mayor beneficio?

La investigación identifica determinadas condiciones bajo las cuales la estrategia puede generar mayor valor. La primera es contar con una asignación de activos relativamente equilibrada. Si un inversionista concentra prácticamente todo su patrimonio en una sola clase de activo, existe menos margen para decidir estratégicamente dónde colocar cada inversión.

La segunda es contar con saldos significativos tanto en cuentas gravables como en cuentas con ventajas fiscales. Si todo el patrimonio está en un solo tipo de cuenta, las posibilidades de optimización mediante asset location son evidentemente menores.

La tercera es disponer de un horizonte de inversión suficientemente largo. El beneficio no necesariamente aparece de manera espectacular en un año determinado; su importancia aumenta conforme los ahorros fiscales se reinvierten y se acumulan durante periodos prolongados. Por ello, la estrategia puede adquirir especial relevancia para inversionistas de patrimonio elevado que mantienen diferentes vehículos de inversión y distintos tipos de cuentas.

El atractivo del asset location está precisamente en que no requiere necesariamente asumir más riesgo de mercado. La estrategia busca mejorar el rendimiento neto de impuestos, no obtener un rendimiento bruto superior mediante una mayor exposición a activos riesgosos.

Una diferencia de 0,3% anual puede parecer pequeña frente a una cartera que registra variaciones de varios puntos porcentuales en un año. Pero cuando esa diferencia se mantiene durante décadas y se reinvierte, el efecto acumulado puede ser considerable.

Por ejemplo, sobre un patrimonio hipotético de un millón de dólares, una mejora de 0,3% equivale inicialmente a unos 3.000 dólares adicionales de rendimiento anual, antes de considerar el efecto compuesto. No se trata de una ganancia garantizada ni de una tasa que pueda extrapolarse automáticamente a todos los inversionistas, sino de una forma de dimensionar el impacto potencial señalado por Vanguard.

El desafío para la gestión patrimonial

La relevancia de esta estrategia aumenta a medida que los inversionistas acumulan patrimonio en diferentes vehículos.

Para un asesor financiero o gestor patrimonial, la pregunta deja de ser únicamente qué activos debe tener el cliente y pasa a incluir otra: ¿en qué cuenta debería mantener cada activo? Esto puede implicar considerar simultáneamente cuentas gravables, cuentas con impuestos diferidos y cuentas con crecimiento libre de impuestos, además de las necesidades de liquidez y las reglas fiscales aplicables.

Vanguard también recomienda concentrar la estrategia inicialmente en las grandes clases de activos —particularmente acciones y bonos— antes de intentar optimizar diferencias más pequeñas entre estilos de inversión.

Para inversionistas con ingresos elevados que mantienen bonos en cuentas gravables, la investigación también señala que los bonos municipales pueden desempeñar un papel estratégico debido a su tratamiento fiscal, aunque su conveniencia depende de las circunstancias particulares de cada inversionista.

El concepto de asset location refleja una evolución importante en la gestión de portafolios: el rendimiento que importa para construir patrimonio no es necesariamente el rendimiento antes de impuestos, sino el que finalmente permanece en manos del inversionista.

En un entorno en el que las expectativas de rendimiento futuro pueden ser más moderadas y los inversionistas buscan todas las fuentes posibles de eficiencia, reducir el llamado tax drag —el rendimiento que se pierde por efecto de los impuestos— puede convertirse en una herramienta complementaria.

La propia investigación de Vanguard subraya, sin embargo, que la colocación de activos no sustituye una adecuada asignación de activos. Su valor está en hacer más eficiente una cartera que ya está correctamente construida. Así, la próxima vez que un inversionista pregunte si debe comprar acciones o bonos, la respuesta podría requerir una segunda pregunta: ¿y en qué cuenta piensa mantenerlos?

En esa diferencia aparentemente pequeña entre qué comprar y dónde colocarlo puede existir una fuente adicional de rendimiento después de impuestos de hasta 0,3% anual, según Vanguard.