La gran transformación del corredor Miami-Texas, impulsada por el capital latinoamericano

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Históricamente la salida de capitales latinoamericanos hacia Estados Unidos respondía a una lógica defensiva. Empresarios y familias de alto patrimonio transferían parte de su riqueza para protegerla de las devaluaciones, la inflación, la incertidumbre política o las crisis financieras que periódicamente golpeaban a la región. Era el denominado flight capital: dinero que buscaba refugio. Hoy ese fenómeno está cambiando de manera profunda.

El flujo de riqueza procedente de América Latina —y particularmente de México— ya no se explica únicamente por razones de protección patrimonial. De acuerdo con la LATAM Family Office Society, las familias empresarias están estableciendo estructuras permanentes en el corredor Miami-Texas, convirtiéndolo en un eje estratégico desde el cual organizan su gobierno corporativo, la sucesión generacional, las inversiones internacionales, la administración de activos privados y las coinversiones con otras familias de alto patrimonio.

En otras palabras, ya no se trata de sacar dinero del país, sino de internacionalizar la empresa familiar sin abandonar sus operaciones locales. Ese cambio representa una de las transformaciones más relevantes del mercado de wealth management y family offices en América durante la última década. La diferencia entre ambos modelos resulta significativa.

En el pasado, buena parte del patrimonio latinoamericano llegaba a Estados Unidos para permanecer relativamente inmóvil, depositado en cuentas bancarias, inmuebles o instrumentos financieros considerados seguros, hoy el objetivo es diferente.

Las familias empresarias crean vehículos de inversión, holdings internacionales, oficinas familiares (family offices), fideicomisos, fundaciones privadas y estructuras de gobierno corporativo que les permiten administrar negocios distribuidos en varios países, facilitar la sucesión patrimonial e incorporar nuevas generaciones a la toma de decisiones.

Dos estados de la Unión Americana son esenciales para dichos objetivos: Texas se ha consolidado como el centro operativo de esas estructuras, mientras que Miami continúa siendo la puerta financiera y patrimonial de América Latina.

La combinación resulta especialmente atractiva para empresarios mexicanos por la cercanía geográfica, la integración comercial derivada del T-MEC, la profundidad del sistema financiero estadounidense y el creciente ecosistema de asesores especializados en grandes patrimonios, aunque en realidad son muchas las nacionalidades de empresarios e inversionistas que llegan a los destinos mencionados.

Las cifras que confirman la expansión y el cambio de modelo

El World Wealth Report 2026, elaborado por Capgemini, señala por su parte que la riqueza de las personas con patrimonios superiores a un millón de dólares alcanzó un máximo histórico de 98 billones de dólares, tras crecer 8,7% durante 2025, el mayor incremento anual desde 2018. La población mundial de individuos de alto patrimonio (HNWI por sus siglas en inglés) llegó a 25,3 millones de personas, casi dos millones más que el año anterior.

Norteamérica volvió a concentrar buena parte de esa expansión. Estados Unidos incorporó 736.000 nuevos millonarios durante 2025, elevando su población HNWI hasta 8,7 millones, mientras que la riqueza de este segmento aumentó 9.,2%. En contraste, América Latina mostró un crecimiento mucho más moderado.

Capgemini estima que la riqueza de los grandes patrimonios latinoamericanos avanzó alrededor de 5,1%, mientras la población HNWI apenas creció 0,3%, reflejando que la región continúa enfrentando incertidumbre económica y política. México destacó dentro del contexto regional, con un incremento de 5,4% en la riqueza de sus grandes patrimonios y un aumento de 1,8% en el número de individuos HNWI.

Texas deja de ser sólo un destino industrial

Durante muchos años Texas fue visto principalmente como el estado donde se instalaban plantas manufactureras o empresas relacionadas con el comercio entre México y Estados Unidos, hoy su papel es distinto.

Houston, Dallas y Austin se han convertido en centros de decisión para empresas familiares latinoamericanas, despachos especializados en patrimonio, gestores de inversiones alternativas, firmas legales, bancos privados y asesores fiscales. La cercanía con México permite mantener la operación cotidiana de los negocios mientras las decisiones estratégicas sobre inversiones internacionales, sucesión o expansión global se toman desde Estados Unidos.

Además, Texas ofrece un entorno atractivo por su marco regulatorio, ausencia de impuesto estatal sobre la renta para personas físicas, costos operativos inferiores a los de otros centros financieros estadounidenses y una creciente concentración de talento especializado.

Miami conserva su liderazgo patrimonial

Mientras Texas fortalece su perfil corporativo, Miami mantiene su posición como el principal centro financiero para las grandes fortunas latinoamericanas.

La ciudad alberga oficinas de prácticamente todos los grandes bancos internacionales especializados en banca privada y gestión patrimonial, así como despachos legales, fiscales y fiduciarios enfocados en clientes latinoamericanos.

De acuerdo con el reporte World’s Wealthiest Cities 2025 de Henley & Partners y New World Wealth, Miami cuenta con alrededor de 38.800 millonarios, consolidándose como uno de los principales centros mundiales para la riqueza privada móvil. La ciudad continúa funcionando como punto de encuentro para inversionistas, administradores de patrimonio y familias empresarias de México, Brasil, Colombia, Argentina, Chile y otros mercados latinoamericanos.

La sucesión se vuelve prioridad

Uno de los motores menos visibles detrás de esta transformación es el cambio generacional; miles de empresas familiares latinoamericanas enfrentarán durante la próxima década procesos de sucesión patrimonial y corporativa.

El desafío ya no consiste únicamente en repartir activos, sino en preservar empresas que operan en varios países, administrar inversiones privadas, coordinar distintas ramas familiares y preparar a las nuevas generaciones.

En este contexto, los family offices evolucionan hacia plataformas integrales capaces de combinar inversiones tradicionales con activos privados, infraestructura, capital privado, bienes raíces internacionales y estrategias filantrópicas.

También la sofisticación patrimonial modifica la composición de las carteras; según Capgemini, 88% de los individuos de alto patrimonio trabajan actualmente con más de una firma de gestión patrimonial, principalmente para acceder a oportunidades en inversiones alternativas, mercados privados y estrategias especializadas.

Este cambio explica por qué los family offices latinoamericanos muestran un interés creciente por fondos de capital privado, crédito privado, infraestructura, tecnología, inteligencia artificial y coinversiones internacionales, ya no buscan únicamente preservar riqueza sino que buscan participar directamente en su creación.

La transformación del corredor Miami-Texas refleja un cambio mucho más profundo que un simple traslado geográfico de capitales. Representa la evolución de las grandes fortunas latinoamericanas hacia un modelo internacional donde la empresa familiar deja de estar ligada a un solo país y comienza a operar mediante plataformas globales de inversión, sucesión y gobierno corporativo.

Para México, esta tendencia resulta especialmente significativa. La creciente integración económica con Estados Unidos, el fenómeno del nearshoring, la consolidación del T-MEC y el aumento del patrimonio empresarial están impulsando a cada vez más familias a profesionalizar la administración de su riqueza mediante estructuras internacionales, es entonces cuando el viejo concepto del flight capital pierde vigencia.

En su lugar emerge una nueva etapa en la que el patrimonio latinoamericano no abandona sus países de origen, sino que construye una segunda plataforma desde Estados Unidos para competir en un mercado global.

Los ETFs premian el momentum y relegan el valor; energía toma el liderazgo en los portafolios cuantitativos

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Los modelos cuantitativos que siguen la evolución del mercado global de fondos cotizados (ETFs) están confirmando uno de los cambios más relevantes en la asignación de activos durante 2026: la fortaleza del impulso de los precios continúa imponiéndose sobre los criterios tradicionales de valuación, al tiempo que el sector energético se consolida como el principal destino de las nuevas apuestas de inversión.

Esa es una de las principales conclusiones del reporte mensual Monthly Aztlan Quant Model Factors & Allocation, elaborado por Aztlan Equity Management, cuyo análisis refleja que la narrativa dominante entre los inversionistas sigue privilegiando aquellas compañías y sectores con mayor capacidad para mantener el dinamismo de sus cotizaciones, incluso cuando ello implica dejar en segundo plano indicadores clásicos como múltiplos de valuación o rendimiento esperado de utilidades.

La evidencia más clara aparece en el desempeño de los factores cuantitativos. En el universo de empresas de pequeña y mediana capitalización (SMID Cap), el factor Momentum acumula un rendimiento de 25,6% en lo que va del año, mientras que indicadores asociados con estrategias de valor, como el Forward Earnings Yield, presentan una caída de 14,6%, una divergencia que confirma que el mercado continúa premiando la tendencia de los precios por encima de las valuaciones fundamentales.

El fenómeno es todavía más evidente entre las compañías de gran capitalización. En este segmento, el Momentum registra un avance de 57,4%, aunque, a diferencia de las empresas medianas y pequeñas, el comportamiento de las grandes emisoras sí encuentra respaldo en una mejora de sus resultados corporativos, con un crecimiento anual de 7,3% en las utilidades por acción (EPS).

Energía sustituye a los sectores defensivos

El análisis también confirma una rotación sectorial que se ha venido consolidando durante los últimos meses. De acuerdo con el modelo cuantitativo de la firma, Energía representa actualmente la mayor asignación dentro de los portafolios tanto de empresas medianas y pequeñas como de grandes emisoras, con ponderaciones superiores al 16%, impulsada por la expectativa de que las compañías del sector continúen generando flujos de efectivo sólidos en un entorno donde los inversionistas buscan negocios resilientes.

En contraste, sectores considerados tradicionalmente defensivos, como Real Estate y Utilities, pierden atractivo dentro del modelo debido al efecto que las tasas de interés aún elevadas mantienen sobre sus perspectivas de rentabilidad.

La lectura coincide con una tendencia que también han identificado diversas gestoras internacionales durante esta temporada de reportes: la preferencia por compañías con mayor generación de flujo de efectivo y menor sensibilidad a un entorno financiero todavía restrictivo.

La diversificación vuelve al mapa

Otro elemento que sobresale en el reporte es el cambio en la asignación geográfica. Aunque Norteamérica continúa representando aproximadamente una quinta parte de la cartera analizada en el segmento SMID, el modelo mantiene una posición inferior a la del índice MSCI World SMID, favoreciendo una mayor exposición hacia Europa y Asia, regiones donde identifica mejores oportunidades para generar alfa mediante una selección activa de empresas.

La decisión refleja un cambio relevante en un momento en que numerosos administradores de activos comienzan a cuestionar las elevadas valuaciones alcanzadas por algunos segmentos del mercado estadounidense después de varios años de liderazgo bursátil.

Una señal para los inversionistas

Más allá de las cifras del reporte, el mensaje resulta significativo para quienes utilizan ETFs como herramienta de asignación estratégica.

La fotografía que ofrecen los modelos cuantitativos sugiere que el mercado continúa privilegiando la fortaleza de las tendencias sobre los criterios tradicionales de valoración, una dinámica que ha caracterizado buena parte del ciclo alcista reciente impulsado por la inteligencia artificial, la resiliencia de las utilidades corporativas y la búsqueda de sectores con capacidad para sostener el crecimiento de sus flujos.

No obstante, el creciente interés por Europa y Asia también podría interpretarse como una señal de que la siguiente etapa de generación de rendimientos comenzará a depender menos de la concentración en Estados Unidos y más de una diversificación internacional capaz de capturar oportunidades fuera de los mercados que hoy presentan las valuaciones más exigentes.

Ni maestrías ni doctorados: la nueva ventaja competitiva del talento mexicano está en la movilidad

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La expansión acelerada de industrias como la inteligencia artificial, los semiconductores y la manufactura avanzada está cambiando de fondo la forma en que profesionistas, ejecutivos y empresarios planean su patrimonio, desarrollan su talento y proyectan su futuro en Norteamérica.

Durante décadas asumimos un dogma: la ventaja competitiva de un profesional mexicano consistía en estudiar más, acumular posgrados en el extranjero o dominar un segundo idioma. Hoy esa ecuación ya no explica por sí sola quién accede a las oportunidades reales que está generando la economía estadounidense.

Estados Unidos atraviesa uno de los ciclos de inversión industrial más profundos de las últimas décadas. Proyectos multimillonarios en defensa, tecnología e innovación están detonando una demanda inédita de perfiles altamente especializados. El anuncio de megaproyectos de firmas como SpaceX, Tesla, Wistron o MTU Aero Engines en estados como Texas —convertido en un polo industrial clave de la región— es prueba clara de este cambio de escala.

Sin embargo, detrás de esta demanda de ingenieros, científicos y perfiles directivos opera una condicionante crítica: la elegibilidad legal para incorporarse a industrias sujetas a estrictas regulaciones de seguridad nacional y transferencia tecnológica.

La diferencia competitiva ha dejado de estar exclusivamente en el currículum académico para trasladarse a la capacidad de participar de forma plena y con certidumbre dentro de ese ecosistema. Lo que observamos en el mercado no es una falta de talento mexicano; al contrario, la capacidad técnica nacional es altamente competitiva. Lo que cambió fue la naturaleza del filtro.

Hace algunos años, la conversación financiera se centraba en una sola pregunta: ¿dónde invertir el capital? Hoy esa duda viene acompañada de interrogantes mucho más integrales: ¿dónde tendrán mayores oportunidades nuestros hijos?, ¿en qué mercados podrán desarrollar su carrera?, ¿cómo construimos un entorno que amplíe sus opciones de vida a diez o veinte años?

Cada vez con mayor frecuencia, profesionistas, empresarios e inversionistas integran bajo una misma estrategia decisiones que antes analizaban de forma aislada: inversión, desarrollo de talento, educación de la siguiente generación y diversificación patrimonial entre distintas jurisdicciones.

Es en esta intersección donde toma forma un concepto más amplio que la simple transferencia de capitales: la movilidad patrimonial.

Más que trasladar recursos financieros entre países, la movilidad patrimonial consiste en ampliar la libertad de una familia para decidir dónde quiere invertir, trabajar, estudiar y emprender en el largo plazo. Esta perspectiva exige mirar hacia activos institucionales denominados en dólares que no sólo respondan a fundamentos económicos sólidos, sino que formen parte de una arquitectura familiar integral.

En ese contexto, los marcos y programas federales de inversión regulada en Estados Unidos han dejado de percibirse como meros vehículos financieros de desarrollo económico. Hoy forman parte de la conversación estratégica de quienes buscan combinar inversión productiva transfronteriza con certidumbre jurídica de largo plazo.

Históricamente entendimos la diversificación como el acto de distribuir recursos entre distintas clases de activos. Me parece que esa definición se quedó corta. Hoy la verdadera diversificación implica distribuir oportunidades entre distintas jurisdicciones.

El valor real de un patrimonio ya no depende únicamente de la cantidad de activos acumulados, sino de las opciones de desarrollo real que ese patrimonio le permite abrir a las siguientes generaciones para competir en una economía regional cada vez más integrada.

Los activos bajo administración de Allfunds crecen un 21,3% impulsados por los alternativos

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Allfunds cierra un primer semestre de año logrando un crecimiento del 21,3% interanual de sus activos bajo gestión. Según muestran sus cifras, los servicios de su plataforma alcanzaron los 1,3 billones de euros, lo que supone un incremento anual del 23%, y unos flujos netos durante los primeros seis meses del año de 51.100 millones de euros. 

“Una vez completada la revisión de nuestras líneas de negocio ahora estamos enfocados en la ejecución disciplinada de nuestras prioridades estratégicas clave: acelerar el crecimiento en activos alternativos y ETFs, y avanzar en la innovación en tokenización. Este enfoque renovado está dando resultados sólidos, con un crecimiento del 21% en los activos bajo administración hasta los 1,9 billones de euros y un aumento del 10% en los ingresos en el semestre. Este desempeño demuestra el compromiso continuo de nuestros clientes y nuestra capacidad para convertir las oportunidades de mercado en resultados concretos”, destaca Annabel Spring, CEO de Allfunds.

Impulso en alternativos y actividad comercial

Uno de los crecimientos más significativos que ha registrado la firma en estos primeros seis meses del año corresponde a sus soluciones de activos alternativos, cuyos activos bajo administración aumentaron un 54,4% anual, llegando a los 41.400 millones de euros. Es más, la distribución en alternativos incrementó un 62% respecto al mismo periodo del año anterior y el número de gestoras de su plataforma de alternativos creció un 32,5% anual hasta las 253 entidades. En concreto, incorporó 46 nuevos distribuidores y 94 gestoras durante el semestre.

El mercado procesa una Fed más difícil de leer en la era Warsh

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Wikimedia CommonsKevin Warsh, presidente de la Reserva Federal de EE.UU.. Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal de EE.UU.

En una de las conferencias de prensa más influyentes del planeta, Kevin Warsh presentó los resultados de la segunda reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) que realiza la entidad desde que fue nombrado como presidente. Entre una decisión dividida, una menor visibilidad a los movimientos futuros de la comitiva y un compromiso con controlar la inflación que no convenció a todos, los actores de la industria financiera tienen muchas opiniones respecto al devenir monetario de la mayor economía del planeta.

La instancia del FOMC de julio, sin sorpresas, terminó con las tasas de referencia sin movimientos. Con esto, la Fed marca su quinta reunión consecutiva sin cambios. Eso sí, en este caso, no fue el resultado de una decisión unánime, como la sesión de junio. En esta ocasión, tres de los miembros del comité –Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan– hubieran preferido subir los tipos oficiales.

La interpretación de los mercados fue de que Warsh está tomando una postura más laxa con la política monetaria. La parte corta de la curva de rendimiento de la deuda de EE.UU. cayó, mientras que la parte larga se elevó a alturas no vistas en años. Por su parte, la bolsa y el dólar perdieron terreno.

El plan, según sugirió el nuevo líder de la política monetaria de EE.UU., es dejar que el mercado “haga el trabajo” de endurecer. Es más, hizo hincapié en que las tasas de mercado habían subido entre la reunión de junio y la de julio, sin que la Fed moviera los tipos. Sin embargo, el mercado mismo parece dudoso.

Subir las tasas sin subir las tasas

Warsh insinuó que el alza de las tasas de mercado podría sustituir una subida de tasas de referencia, sin decirlo explícitamente, recalcó David Mericle, economista jefe para EE.UU. de Goldman Sachs Research. Cuando le preguntaron si la Fed necesita subir lasas tasas para bajar la inflación, agregó, sugirió que más credibilidad en el compromiso con la meta de inflación podría ayudar a bajar la inflación, al rebajar las expectativas de inflación. “Esto contrasta con nuestra lectura de la evidencia de los estudios económicos, que sugieren que es difícil para la Fed influenciar la inflación a través del canal de expectativas”, dijo.

De momento, la estrategia parece estar funcionando, en el sentido que los tipos de interés de mercado han tendido al alza. Pero eso tiene una piedra de tope relevante, según advirtió Eric Winograd, economista jefe para EE.UU. de AllianceBernstein. “Una vez que desaparezcan (si es que desaparecen) las perturbaciones que han afectado a la economía, la inflación volverá a acercarse al objetivo de una forma que permitirá a la Fed mantener los tipos sin cambios. Pero si no disminuye de forma relativamente rápida y sostenida, el discurso no bastará”, dijo.

Desde DWS, el economista jefe Christian Scherrmann describió el tono del mensaje de Warsh como “agresivo” y destacó que “deja margen para las dudas” nuevamente. “Las subidas de tipos están sobre la mesa, el objetivo de inflación es la máxima prioridad y los mercados están empezando a comportarse como se esperaba, haciendo, en esencia, el trabajo de la Fed por ella. Sin embargo, esta postura se mueve en la delgada línea que separa la preparación de la complacencia. El nuevo presidente de la Fed podría verse pronto puesto a prueba por los mercados”, indicó.

Eso sí, esto no significa que todos estén descontando a Warsh como una “paloma” más. “Considero exagerado concluir que Warsh es simplemente otro partidario de políticas expansivas. Existían argumentos sólidos para no subir los tipos de interés este mes, y el abandono de la orientación futura limita la claridad con la que puede señalar la probabilidad de futuras alzas”, indicó el CIO de Renta Fija de Franklin Templeton, Sonal Desai. Para el profesional, “estamos asistiendo a una inevitable mayor volatilidad en las expectativas propia de un régimen de política monetaria en transición”.

La decisión de un FOMC dividido

Si bien no es inusual que los miembros del FOMC tengan visiones contrastantes, la división interna en la reunión de julio saltó a la vista. Con tres votos por subir las tasas, enfatizó David Macià Pérez, director de Inversiones y Estrategia de Mercados de Creand Asset Management en Andorra, “ese grado de disensión no es nada habitual”. Es más, según el profesional, sólo ha pasado seis veces en el pasado.

“Estos votos discrepantes ponen de manifiesto que el Comité Federal de Mercado Abierto está dividido en cuanto a la trayectoria adecuada de la política monetaria, y que las subidas de tipos siguen estando muy presentes en el debate”, acotó Jon Butcher, economista senior de EE.UU. en Aberdeen Investments.

Es más, para algunos actores del mercado, son las opiniones más “hawkish” de algunos miembros del FOMC las que han estado impulsando la subida de tipos de mercado en el último mes.

“Los votos discordantes de Lorie Logan, Beth Hammack y Neel Kashkari —todos ellos a favor de una subida de tipos de 25 puntos básicos— aportaron un tono más restrictivo y pusieron de relieve la creciente división dentro del órgano de política monetaria”, recalcó el responsable global de Macro y Asignación Estratégica de Activos de Fidelity International, Salman Ahmed. En esa línea, el profesional aseguró que estarán atentos a cómo evoluciona la relación entre Warsh y el resto del Comité. “Observamos que la Fed sigue bastante dividida y habrá que ver en qué sentido se resuelven las ‘riñas familiares’ en el futuro”, comentó.

“Ante la falta de una orientación prospectiva más específica, los mercados interpretan estos votos disidentes y, por lo tanto, siguen descontando un par de subidas de tipos durante el próximo año”, agregaron desde Julius Baer.

A falta de guidance, volatilidad

Otra característica de la era Warsh parece ser la menor visibilidad a futuro, considerando la postura del presidente de la Fed de que no es el lugar del ente rector influenciar al mercado con sus proyecciones. Esto incluye la eliminación del tradicional “dot plot”, que buscaba dar luces de futuros movimientos de tasas, a raíz de las expectativas de quienes componen el FOMC. Es más, incluso hay quienes aseguran que el presidente de la comitiva planea reducir la frecuencia de las reuniones a seis anuales, según reporta Bloomberg.

El consenso de los actores del sector financiero es que esta reducción en la información proveniente del banco central provocará un aumento en la volatilidad.

David Macià Pérez, de Creand, enfatizó en que Warsh “se mostró orgulloso” de retirar el forward guidance del ente rector, un insumo que el mercado miraba con atención para hacer sus proyecciones de inflación y, por consiguiente, tasas de interés.

Y esta decisión, agregó el profesional, aumenta la volatilidad, incluso en las reuniones donde no hay mayores sorpresas. “A ver cómo va cuando suban los tipos, que es lo que el mercado calcula que terminarán haciendo en lo que queda de año”, advirtió.

Juntando todos estos elementos, los agentes del mercado ven una era en que la Reserva Federal de EE.UU. se comporta de forma diferente. “Mientras la Fed y los mercados financieros calibran este nuevo régimen de política emergente, tendremos una fuente adicional de volatilidad que se sumará a la ya generada por la incertidumbre en torno a las tendencias económicas, la tecnología y la geopolítica”, auguró Desai, de Franklin Templeton.

La anticipada subida de tasas

Hacia delante, el consenso parece inclinarse por que hay subidas de tipos de referencia en el horizonte, especialmente hacia fines del año. La opinión común entre las grandes firmas internacionales es que la Fed va a elevarlas durante la reunión de diciembre, sin embargo, ya están aumentando las voces que sugieren una subida en septiembre.

“Esperamos una subida en diciembre, pero las probabilidades de que se produzca un movimiento en septiembre han aumentado claramente”, relató Paolo Zanghieri, economista senior en Generali Investments. El giro más restrictivo que han reflejado las voces disidentes dentro del FOMC, explicó, y la necesidad de convencer a los mercados de forma más rotunda “aumentan las probabilidades de que se produzca”.

Esa posibilidad, eso sí, es materia de debate. “Consideramos que una subida en septiembre es una decisión reñida y creemos que la evidencia (o la falta de ella) de un aumento generalizado de las presiones sobre los precios de la energía durante el próximo mes podría ser el factor decisivo”, comentó Butcher, de Aberdeen.

De todos modos, en la firma anticipan que sea cuando sea el momento de elevar la tasa, “no será una subida aislada, sino la primera de una serie de dos o tres en rápida sucesión”.

Por lo mismo, la evolución del puzle inflacionario global seguirá al centro de las miradas. Pese a las sorpresas a la baja en los precios al consumidor y en PCE, las turbulencias globales siguen vigentes. “Deberemos seguir atentos a los eventos que se desarrollan en Medio Oriente y sus efectos en los precios de las energías, toda vez que podríamos volver a apreciar alguna presión sobre los precios en las cifras del mes de julio que vuelvan a colocar a la inflación en el centro de la discusión”, indicó Jorge Herrera, subgerente de estrategia de inversión de Principal Chile.

DWS: flujos netos y resultados financieros récord en el primer semestre

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Gracias al fuerte impulso de los clientes en el primer semestre, DWS ha aumentado las entradas netas a largo plazo y ha alcanzado nuevos máximos tanto en los flujos netos totales de los primeros seis meses, como en los activos bajo gestión. Con unos buenos resultados financieros en el segundo trimestre, DWS ha logrado sus mejores resultados financieros en un primer semestre hasta la fecha. La empresa aumentó las comisiones de gestión y los ingresos totales, al tiempo que mantuvo los costes estables, lo que se tradujo en un mayor beneficio antes de impuestos y también en términos netos, así como en una mejora del ratio de costes sobre ingresos en comparación con el primer semestre de 2025.

Además, desde la compañía destacan unos flujos netos a largo plazo (excluidos los productos de liquidez y los servicios de asesoramiento) de 11.600 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, lo que supone un total de 18.200 millones de euros en el primer semestre de 2026. Incluidos los productos de liquidez y los servicios de asesoramiento, los flujos netos totales ascendieron a 24.800 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 y a 35.800 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que supone un nuevo récord semestral para DWS.

Por otro lado, DWS ha conseguido unos ingresos de 773 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 821 millones de euros), lo que supone un descenso del 6% respecto al trimestre anterior, debido a un efecto temporal previsto relacionado con una comisión de rendimiento por infraestructuras contabilizada en el primer trimestre.  En el primer semestre, los ingresos aumentaron un 6% respecto al mismo periodo del año anterior.

Los costes ascendieron a 468 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 444 millones de euros), lo que supone un aumento del 5% respecto al trimestre anterior, impulsado principalmente por los gastos relacionados con el crecimiento del negocio y el aumento del precio de las acciones de DWS, mientras que los costes de remuneraciones y prestaciones se redujeron; en el primer semestre se mantuvieron estables respecto al mismo periodo del año anterior.

La entidad ha conseguido un beneficio antes de impuestos de 305 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 377 millones de euros), lo que supone un descenso del 19%; en el primer semestre, un aumento del 16 % interanual, además el beneficio neto atribuible a los accionistas del Grupo DWS ha sido de 237 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 264 millones de euros), lo que supone un descenso del 10%; en el primer semestre, un aumento del 21% interanual.

Por otra parte, el coeficiente de gastos sobre ingresos (CIR) se situó en el 60,5% en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 54,1%); en el primer semestre descendió 3,5 puntos porcentuales interanual hasta el 57,2%, en línea con las previsiones de DWS para 2026.

Por último, el total de activos gestionados alcanzó un nuevo récord de 1.190.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 1,093 billones de euros; cuarto trimestre de 2025: 1,085 billones de euros); Los activos gestionados a largo plazo se sitúan en 1,049 billones de euros, lo que supone un aumento de 82.000 millones de euros respecto al trimestre anterior y de 86.000 millones de euros en comparación con el cierre de 2025.

“DWS volvió a acelerar su crecimiento en el segundo trimestre, impulsada por los cambios estratégicos que llevamos a cabo a principios de año. Los activos gestionados alcanzaron un nuevo récord, nuestros flujos mejoraron significativamente y logramos el mejor primer semestre de la historia de DWS”, declaró Stefan Hoops, CEO de la compañía.

Por su parte,  Markus Klober, CFO de DWS, destacó que “el éxito en la gestión de activos se basa en una planificación disciplinada de los recursos y en la capacidad de aumentar los ingresos de forma orgánica. En el segundo trimestre, continuamos por esta senda, con un aumento de las comisiones de gestión del 5% respecto al trimestre anterior y del 13% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que impulsó un crecimiento del beneficio por acción del 21% y un ratio de costes sobre ingresos del 57,2% en el primer semestre”.

Alfa viajera: navegando entre las aguas del fin del mundo

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Cuando se habla de inversiones,
 a menudo se recurre al símil de la navegación: ahora, las aguas se parecen poco a las de una piscina cristalina y más bien se asemejan a una mala mar persistente, con olas azuzadas por conflictos geopolíticos que amenazan naufragios, aunque el temporal siempre puede amainar; en cualquier circunstancia, resulta clave una gestión profesional que pueda guiar el barco a buen puerto. Tampoco son siempre plácidas las aguas de la Patagonia argentina y chilena, surcadas por el navío Ventus Australis en su ruta Ushuaia-Punta Arenas y viceversa, que navega por pasos que conectan los océanos Pacífico y Atlántico como el Canal Beagle o el Estrecho de Magallanes y por zonas influenciadas por las poco “pacíficas” aguas del océano así bautizado.

Pero la agilidad de la nave y la destreza del equipo que lleva el timón, formado por siete marinos timonel que se turnan por horas para dirigir el barco –con el capital Omar Galindo al mando-, se encargan de suavizar la travesía, neutralizar los riesgos y evitar desembarcos cuando no se dan las condiciones de seguridad máxima, meciendo al viajero en un placentero vaivén de gastronomía local, conocimiento e historia y, sobre todo, de una belleza paisajística que corta la respiración, con los fiordos y los glaciares de la Cordillera Darwin en primer plano. La mayor rentabilidad o alfa que se puede obtener al emprender un viaje.

En esta travesía por los confines más australes del planeta –que, evitando el invierno, Australis ofrece de septiembre a abril-, la naturaleza es protagonista indiscutible, sin actores secundarios: con la excepción de Ushuaia (la ciudad más austral del globo, en la parte argentina de la isla Tierra de Fuego, con 80.000 habitantes) y de Punta Arenas (capital de la Patagonia chilena con unos 150.000 pobladores), este crucero de lujo configura su ruta atravesando paisajes deshabitados, donde la impronta humana dejó de estar presente hace tiempo, tras la desaparición de los pueblos indígenas que otrora los ocuparon. Su carácter inhóspito se intuye antes de aterrizar en Ushuaia: las cumbres montañosas dejan paso a una pequeña urbe que, una vez embarcados, va cediendo protagonismo, sin poner objeción, a la naturaleza que la rodea. Aquí empieza el fin del mundo.

El aura de lo humano

Lo humano subyace, eso sí, en la denominación de los paisajes: naturalistas, exploradores y aventureros –Charles Darwin, Alberto de Agostini, Robert Fitz Roy, Francis Drake o Fernando de Magallanes- se cruzan en la historia de esta ruta, aunque la batalla de los nombres no siempre es justa, y en ocasiones acaba imperando el del más poderoso o presente en los mapas.

También esa huella se siente en el manejo del barco, que conduce a otra realidad: la presencia de la armada. La tripulación utiliza cartas de navegación en papel para surcar las aguas al sur del Canal Beagle –no hay cartas digitales porque el trazado de esas costas data de 1984-, proporcionadas por las autoridades militares chilenas, que desvelan los secretos costeros de forma controlada, y se reutilizan en cada travesía (excepto la del Cabo de Hornos, nueva en cada viaje). Para navegar el resto del territorio sí se utilizan cartas electrónicas pero con poca definición, más allá de grandes trazados curvilíneos.

La militarización se explica tanto por el interés estratégico de la zona como puerta de entrada a la Antártida como por las heredadas disputas por el territorio entre Chile y Argentina, avivadas a finales de los años 70. Con ambos países inmersos en regímenes dictatoriales, la intervención del Papa Juan Pablo II, a través del cardenal Samoré, ayudó a controlar la situación. El Ventus Australis podría cruzarse en su travesía con embarcaciones militares, más allá de algún otro barco turístico o velero privado, o algún centollero, aunque apenas ocurre: la imagen imperante es la del barco solo ante la naturaleza, rodeado de cordilleras, glaciares, ballenas y saltarines delfines chilenos.

Y es que esa aura histórica, estratégica y militar está al servicio de lo natural. El paisaje cobra vida por sí mismo, especialmente cuando los routers se apagan. En este viaje la desconexión es obligada, no hay pantallas de Bloomberg ni acceso a Internet para wasapear o instagramear: las stories y la vida transcurren en el barco y, sobre todo, afuera, en las aventuras vividas en los dos desembarcos diarios ofrecidos al intrépido galope acuático de sus zodiacs.

Cabo de Hornos: en el fin del mundo

Tras embarcar en Ushuaia, con el atardecer como decorado al zarpar y la promesa de abandonar territorio argentino pocas horas después, la navegación nocturna transcurre ya por Chile a lo largo del Canal Murray hasta la isla de Hornos (descubierta por los holandeses Schouten y Le Maire en 1616, que debe su nombre a la mala traducción de su poblado), una zona de gran importancia comercial a finales del siglo XIX, no exenta de tragedias pasadas: sus agitadas aguas han engullido a 800 barcos y a más de 10.000 personas. Cuenta la tripulación del Australis que en febrero de 2025 el oleaje superó los 8 metros, con rachas de viento de 240 kilómetros/hora, uno de los momentos “más movidos” de su historia. La navegación utiliza la información de la única carta nueva que la armada chilena entrega certificada antes de cada partida, y que se subasta el último día entre los viajeros, con sus marcas intactas de posicionamiento, cada 20 minutos, a golpe de lapicero.

El Parque Nacional del Cabo de Hornos es el punto más austral del mundo antes de la Antártida, a solo 954 kilómetros. Por su faro, en activo y de control militar, desfilan familias que se instalan durante periodos de un año, extensible a dos. La actual lleva pocos meses inmersa en una soledad solo interrumpida por el desembarco de turistas. Les espera un invierno más oscuro, ya sin visitantes humanos, surcado por el aleteo de los cóndores, la húmeda respiración de las ballenas y el aullar de un viento que puede alcanzar los 200 kilómetros/hora y provocar sensaciones propias de un seísmo.

Tras la visita a Hornos, el buque pone rumbo al norte por Bahía Nassau hacia Isla Navarino, la tercera más grande de Chile, para tomar las costas de Bahía Wulaia, donde se accede a un mirador con “hermosas” vistas, su significado en lengua yámana. El pueblo yámana o yagán, los nómadas más australes del mundo, habitaron estos bosques durante 6.000 años y, entre leyendas salvajes y bulos de canibalismo, fueron diezmados por las fuerzas eclesiásticas y colonizadoras. Se dice que la última mujer yámana murió de COVID en 2020.

Pero jugaron un papel clave en el fracasado intento de colonización británica de la Patagonia chilena en 1833, cuando, antes de su viaje a Galápagos y en su ruta patagónica, el navío Beagle, con el naturalista Charles Darwin y el capitán Fitz Roy a bordo, depositaron allí a tres indígenas educados en su lengua y costumbres, tras ser llevados a Inglaterra tres años antes. Entre ellos, el rebautizado Jemmy Button, amante de los botones de nácar y retratado en el cine.

La geografía de la zona ha tomado nota de la historia, que puede recordarse -desembarco de Darwin destacado- en el museo que Australis tiene en Bahía Wulaia, antigua radioestación de la armada, presencia que testifica también la carrera entre Argentina y Chile por poblar los confines del planeta y su conflicto por algunas islas y rutas en el Canal Beagle que permitieran a Buenos Aires una salida hacia la Antártida. El tratado de paz, firmado en 1984, daba a Chile la soberanía de las islas en disputa y a Argentina ciertos derechos de navegación. El edificio sirve también como correo del barril: se depositan postales escritas a uno mismo con la esperanza de que algún visitante anónimo las reenvíe. El otro destino para esos automensajes es el abandono eterno en ese edificio de cemento de 1930 cuya presencia desentona en los confines del mundo.

La Cordillera Darwin: paraíso de glaciares

Una expedición neozelandesa del Taranaki Alpine Club, en 1970, realizó la primera travesía documentada por la Cordillera Darwin. Ahora, es casi el día a día del Ventus Australis: volviendo por el Canal Murray y adentrándose en Beagle, el crucero comienza a explorar la belleza de sus fiordos. Tras una apacible noche de navegación, se amanece contemplando la belleza del glaciar Pía: en el desembarco, toman forma el esplendor del hielo y los bramidos de una fuerza natural que no conoce el estatismo, con sus desprendimientos de bloques acompañando la furia de cada sonido. El silencio, el rugido del glaciar y el chapoteo del hielo golpeando sobre el agua marcan los ritmos de la excursión, sucedida por las imponentes vistas, unas horas más tarde, del glaciar Porter.

La visita de cada glaciar viene unida a certezas como su dinamismo -que modifica el entorno de forma inexorable, rodeando, cubriendo o empujando montañas para abrirse paso, o retrocediendo y dando forma a canales acuáticos-, pero también a incógnitas como su estado de retroceso o avance (determinado por el movimiento más poderoso). Contemplando Pía, que pierde volumen, cuesta pensar que en la última era glaciar, hace 10.000 años, todo el espacio por el que nos movemos estuviera ocupado por materia helada que un día comenzó a retroceder, dejando visibles los signos de su lucha, como rasguños desesperados, impresos en la roca. Los musgos que se aferraron a ella, junto a los líquenes arrastrados por el agua salada del mar vía Beagle, fueron colonizando la piedra y dando forma al bosque que hoy lo enmarca, como un paciente acompañante que aguardó durante años el repliegue del hielo y la llegada de la vida, en un proceso de sucesión ecológica. En la otra vera se abre paso Sinus, otro glaciar más oscuro debido a la acumulación de rocas arrastradas en su interior.

El campo de hielo patagónico es la mayor masa helada del hemisferio sur fuera de la Antártida: Chile cuenta con más de 26.000 glaciares, el 84% de los existentes en Suramérica y el 14% del mundo, y se enfrenta al reto de equilibrar su conservación con su actividad de explotación minera centrada en metales como el cobre o el litio. El calentamiento global está acelerando el retroceso de los glaciares que, aunque avanzan en invierno, retroceden de forma más fuerte en épocas cálidas. Su número está aumentando, a costa de su división y pérdida de tamaño.

Tras tomar conciencia de esta realidad, la noche más movida espera en el barco, por el camino de Beagle hacia el Canal Ballenero y rodeando la península Brecknock –cuyas aguas sufren la influencia del Pacífico-, para más tarde tomar el Canal Gabriel y llegar al Fiordo de Agostini, también dentro de la cordillera Darwin y generoso en glaciares y gélidos paisajes por los que, con un poco de suerte, se cuela la luz del arcoíris. Esta vez visitamos los glaciares Águila y Cóndor. Este último, llamado formalmente Vergara, muestra un movimiento cambiante: si bien ha retrocedido 2,8 kilómetros desde 1945, desde 2020 a 2022 avanzó unos 90 centímetros, en un baile de fuerzas que no acaba de definirse.

Todos estos paisajes móviles conforman el Parque Nacional Alberto de Agostini, en honor al misionero y explorador italiano que escribió sobre los indígenas de la zona, buscando el entendimiento en lugar de la imposición. Escaló parte de la cordillera y dio nombre a diversos glaciares, dejando una extensa impronta geográfica, étnica y cultural. En estos tramos anexos a la Cordillera Darwin, vigilar la profundidad de navegación es clave, puesto que la zona ha sido erosionada por el hielo a distintas profundidades.

Isla Magdalena: monumento natural a los pingüinos

Por el Cabo Froward, el punto más austral de la Chile continental, y a través del estrecho de Magallanes, el Ventus Australis afronta su recta final, poniendo rumbo a Isla Magdalena, que alberga una colonia de 70.000 pingüinos visibles de septiembre a abril, en la temporada de reproducción. Hacia el otoño, cambian su plumaje y migran hacia zonas más cálidas.

En las inmediaciones del faro que da vida a la isla, los pingüinos magallánicos, más pequeños que sus homólogos rey (con una estatura de entre 50 y 70 centímetros) chapotean en las gélidas aguas del estrecho, ajenos a los visitantes, alardeando de sus 42 grados de temperatura interior. Mientras, nuestro crucero, también orgulloso, navega por dos de los tres pasos interoceánicos australes existentes, Beagle y Magallanes -además del de Drake- en su travesía por el fin del mundo.

INTERNET, RUTINA Y UNIDAD EN EL FARO DEL FIN DEL MUNDO

Carolina Romero y su marido Rudi aceptaron el reto de vivir en el fin del mundo con una condición: vivir con Internet, clave para la educación de sus tres hijos –Diego, de 12 años, y sus gemelas de 7-, algo que no han tenido sus predecesores, pues la conexión es reciente. Su otra preocupación fue el visto bueno de su hijo mayor, en plena preadolescencia. Una vez superadas las dudas, todo fueron certezas: la familia solicitó vivir una experiencia única que le aportará cercanía y contacto con la naturaleza. “Es una oportunidad que se nos ha dado. Un año pasa volando”, dice Carolina, que trabaja para CONAF, la Corporación Nacional Forestal chilena.

Además, cuenta, “esto también nos da la posibilidad de acercarnos como familia”, tras años de lejanía con su marido, perteneciente al cuerpo naval. Su experiencia pasada en Puerto Williams, al norte de Isla Navarino, hace que no tema al clima, pero sí a la oscuridad y al viento que acechan con el invierno: “Los días pasados tuvimos rachas de 130 km y la casa se movía como si hubiera un temblor de grado 3”. A lo que no temió fue a la extirpación del apéndice, obligatoria para todos al ser una urgencia médica de atención inmediata.

Desde Puerto Williams, la armada les provee de alimentos cada dos meses, con los que afrontan el día a día. “El día pasa muy rápido: empezamos encendiendo el generador del faro y luego hago pan; estoy perfeccionando la técnica para conservar alimentos. Me ocupo de la casa y me gusta tejer. Los niños se conectan a clases y, tras el almuerzo, tienen una hora obligatoria de lectura”. Para superar el aislamiento, la rutina sirve de ancla a la familia que ilumina a los navegantes del fin del mundo.

USHUAIA Y PUNTA ARENAS, UN ORIGEN Y DESTINO COMPARTIDOS

A lo largo de los años, Chile y Argentina han pugnado por poblar las zonas más australes del mundo. Pequeñas ciudades como Puerto Williams, que data de los años 50, son prueba de ello. Entre las grandes despuntan Ushuaia y Punta Arenas, puntos de origen y destino de nuestro viaje, ambas fundadas con presidiarios.

Aunque Magallanes descubrió el estrecho en 1520, los españoles fracasaron en establecerse. Tuvieron que pasar 300 años hasta que los primeros pioneros chilenos, ayudados por sus buenas relaciones con los indígenas, construyeran el Fuerte Bulnes; su acercamiento a un punto de agua dulce propició el nacimiento, en 1848, de Punta Arenas. Ante las duras condiciones de vida, la ciudad albergó primero a prisioneros, al igual que otras zonas sureñas de Argentina y Australia, pero las autoridades crearon un programa de inmigración, ofreciendo tierras y dinero a europeos, cuya presencia explica el colorido de sus casas.

Con ellos llegó José Menéndez, asturiano que hizo fortuna en Chile con el negocio ballenero primero y el ovino después. Otrora visionario, nombrado rey de toda la Patagonia, la cabeza de su estatua en la plaza de Armas de Punta Arenas acabó rodando en las protestas por las subidas de precios de 2019. En la estatua que mandó construir, en honor a Magallanes, destaca también un indio “patagón”, llamado así en las crónicas de los exploradores por su imponente altura (1,80 metros), que da nombre a toda la región. La leyenda dice que si tocas su pie, volverás. ¿Te animas?

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LYNK Markets: Los ETNs de Infraestructura como activo estratégico: por qué la brecha es la oportunidad

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Foto cedidaLYNK Markets

Durante años, la infraestructura ocupó un lugar marginal en las carteras patrimoniales privadas: una asignación de nicho para grandes instituciones con horizontes largos y tolerancia a la iliquidez. Ese enfoque ha sido superado por la realidad. La infraestructura se ha movido al centro de la conversación, y las fuerzas que impulsan ese cambio son estructurales, no cíclicas.

Los números respaldan esta afirmación. Según el 2026 Market Outlook de iCapital, la brecha global de infraestructura podría alcanzar los USD 15 billones para 2040 solo en Estados Unidos, abarcando rutas, puentes, sistemas energéticos y escuelas.¹ Si se suma la construcción global de centros de datos necesaria para sostener el desarrollo de la IA —estimada en USD 5,3 billones hasta 2030 según JP Morgan²—, la escala se vuelve difícil de ignorar. Estas proyecciones reflejan déficits que ya existen y demandas que ya están aquí.

Tres megatendencias, una sola tesis estructural

Lo que distingue a la infraestructura de otras clases de activos privados es que su demanda proviene de múltiples fuentes simultáneas, y no de un único tema.

La primera es la digitalización. La revolución de la IA funciona sobre infraestructura física: centros de datos, redes de fibra, capacidad de generación de energía y sistemas de transmisión. Las exigencias eléctricas de la próxima generación de cómputo están tensionando redes que fueron construidas para otra época.³

La segunda es la descarbonización. La transición energética está generando demanda de activos solares, eólicos, hidroeléctricos, nucleares y de almacenamiento a una escala que requiere capital privado. Los presupuestos públicos no pueden cubrir esta brecha por sí solos, y los fondos de infraestructura privada están asumiendo cada vez más ese rol.

La tercera es la desglobalización. La relocalización de las cadenas de suministro industriales, acelerada por la política arancelaria y la tensión geopolítica, está canalizando inversión hacia puertos, infraestructura logística y capacidad de manufactura doméstica. Esta tendencia está redefiniendo silenciosamente hacia dónde fluye el capital de infraestructura.

En conjunto, estas tres fuerzas producen una tesis estructural que se mantiene sólida a través de distintos entornos de política y ciclos de tasas.

Lo que la infraestructura aporta a una cartera

Más allá del potencial de retorno, el argumento más convincente para la infraestructura está en sus propiedades de construcción de cartera.

Los activos de infraestructura tienen baja correlación con los mercados públicos. Sus flujos de caja suelen estar respaldados por contratos de largo plazo con contrapartes solventes, como gobiernos y entidades reguladas. Estos flujos de ingresos pueden representar un componente significativo del retorno total, particularmente en estrategias core y core-plus, mientras que las inversiones value-add introducen una capa adicional de apreciación de capital.

La naturaleza esencial de los servicios que se prestan sostiene la demanda incluso en períodos de estrés de mercado, mientras que la base de activos tangibles ofrece una capa adicional de protección a la baja. Muchos también incorporan mecanismos contractuales de ajuste por inflación, lo que los convierte en una de las coberturas más efectivas disponibles en un entorno donde persiste la incertidumbre inflacionaria.⁴

Desde una perspectiva de diversificación, la infraestructura ha mostrado históricamente baja correlación con clases de activos tradicionales como acciones, renta fija y otras alternativas, lo que la convierte en un componente relevante dentro de un marco más amplio de construcción de cartera.

La conversación con los clientes debe evolucionar en consecuencia. De qué fondo de infraestructura elegir, hacia qué rol juega la infraestructura en la cartera global. Dentro de la clase de activo, las estrategias van desde core y core-plus, enfocadas en generación de ingresos y preservación de capital, hasta enfoques value-add y opportunistic que buscan mayores retornos a través de creación activa de valor.

La selectividad importa más que nunca

Oportunidad estructural y retorno uniforme son cosas distintas. Los cambios de política, los marcos regulatorios y la evolución tecnológica pueden impactar de manera desigual a los distintos segmentos. La infraestructura digital —centros de datos, fibra y activos de energía— aparece bien posicionada dada la naturaleza estructural de la demanda impulsada por la IA. Los activos de transición energética requieren un análisis más cuidadoso de jurisdicción, estructura contractual y timing. La infraestructura tradicional —transporte, agua, activos sociales— ofrece estabilidad con un potencial de retorno más limitado.

La selección de gestores y la disciplina estructural importan aquí tanto como en otras áreas de los mercados privados. El acceso a la clase de activo se ha ampliado considerablemente; el desafío es asignar de manera efectiva dentro de ella.

La conclusión

La infraestructura hoy refleja las realidades de un mundo que atraviesa una transformación digital, energética e industrial simultánea. Para las carteras patrimoniales privadas que buscan ir más allá del modelo tradicional 60/40, ofrece algo poco común: potencial de retorno de largo plazo anclado en activos de los que el mundo genuinamente no puede prescindir.

La brecha es real. Para quienes estén dispuestos a lidiar con la complejidad, ahí está la oportunidad.

 

 

Tribuna de opinión firmada por José Quijano, Director de Estrategia en LYNK Markets.

M&G nombra a John Bruen responsable de Infracapital

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Foto cedidaJohn Bruen, Infracapital

Infracapital, la plataforma de inversión en capital privado de infraestructuras de M&G, integrada en su división de Mercados Privados, con 81.000 millones de libras en activos bajo gestión, ha nombrado a John Bruen nuevo responsable de la firma. Se incorporará el 1 de septiembre y reportará a Emmanuel Deblanc, director de inversiones (Chief Investment Officer) de Mercados Privados en M&G Investments.

Según explican desde la compañía, John cuenta con más de 25 años de experiencia internacional en inversión en infraestructuras. Se incorpora desde H.I.G. Capital, donde, como Managing Director y socio, contribuyó a establecer la plataforma de infraestructuras de la firma y a captar su primer fondo de infraestructuras value-add, que alcanzó los 1.300 millones de dólares. Asimismo, cuenta con una amplia experiencia en la inversión y gestión de compañías participadas del sector de las infraestructuras, tras haber trabajado anteriormente en Macquarie Asset Management y Ferrovial Airports.

Sucederá a Martin Lennon, que se jubila tras más de 36 años de trayectoria en el sector. Desde que cofundó Infracapital en 2001, lideró su crecimiento hasta convertirlo en uno de los principales inversores europeos en infraestructuras del segmento middle market. Bajo su liderazgo, Infracapital captó más de 9.000 millones de libras esterlinas a través de una serie de fondos dedicados a invertir en infraestructuras esenciales en toda Europa, mediante asociaciones público-privadas, activos de infraestructuras brownfield y proyectos de nueva construcción (greenfield) en los sectores de la energía, las infraestructuras digitales, el transporte y los servicios públicos.

Desde Infracapital destacan que, en un momento en el que Europa busca reforzar su seguridad energética, acelerar la descarbonización, impulsar la digitalización y fomentar el crecimiento económico, la compañía desempeña un papel destacado en la financiación y el desarrollo de las infraestructuras esenciales de las que dependen tanto las comunidades como las empresas.

Principales reacciones

“John es un líder altamente respetado en el sector de las infraestructuras, con una trayectoria sobresaliente en la inversión y el desarrollo de empresas. Su combinación de experiencia inversora y capacidad de liderazgo, junto con sus sólidas relaciones en el sector, le sitúan en una posición excepcional para liderar Infracapital en su próxima etapa de crecimiento, en un momento en el que la demanda de inversión en infraestructuras esenciales sigue aumentando en toda Europa. Quiero agradecer a Martin su extraordinaria contribución al negocio durante los últimos 28 años. Bajo su liderazgo, Infracapital se ha consolidado como un socio de confianza tanto para los inversores como para las compañías participadas, al tiempo que ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo del sector de la inversión en infraestructuras en Europa. Martin seguirá participando activamente durante el proceso de transición de liderazgo, trabajando estrechamente con el equipo para garantizar un relevo fluido y la continuidad para los clientes y grupos de interés», ha destacado Emmanuel Deblanc, CIO de Mercados Privados en M&G Investments.

Por su parte, John Bruen, ha declarado: “A medida que la demanda de infraestructuras sigue creciendo, impulsada por la transición energética, la digitalización y la necesidad de modernizar activos críticos, el mercado ofrece importantes oportunidades de inversión a largo plazo. El enfoque de inversión de Infracapital, su profundo conocimiento sectorial y su sólida trayectoria la sitúan en una posición privilegiada para beneficiarse de estas tendencias estructurales. Estoy ilusionado por trabajar junto al equipo para seguir construyendo sobre estos sólidos cimientos y continuar generando valor para nuestros inversores y grupos de interés».

“Me siento orgulloso de lo que hemos construido en Infracapital durante los últimos 25 años. Nuestro éxito ha sido posible gracias a la contribución de numerosos profesionales de gran talento, tanto actuales como pasados, y a la confianza que nuestros clientes han depositado en nosotros. Juntos, hemos contribuido a que la inversión en infraestructuras pase de ser una estrategia de nicho a convertirse en una clase de activo consolidada para los inversores institucionales, y ha sido un privilegio vivir esa evolución en primera persona. Me jubilo con la tranquilidad de saber que la compañía se encuentra en una posición excepcionalmente sólida para afrontar el futuro», ha añadido Martin Lennon sobre su salida de la firma.

Bloomberg refuerza su plataforma de mercados privados con la compra de Canoe Intelligence

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Bloomberg ha anunciado la firma de un acuerdo definitivo para adquirir Canoe Intelligence (Canoe), una plataforma de gestión de datos e inteligencia basada en inteligencia artificial (IA) para la automatización de la recopilación y entrega de datos de mercados privados. Según explica la compañía, “esta adquisición es el paso más reciente en el compromiso plurianual de Bloomberg para transformar la forma en que los inversores institucionales interactúan con los mercados privados, acelerando su estrategia para ofrecer datos, analíticas y herramientas unificadas que potencien los flujos de trabajo integrales y presten un mejor servicio a los inversores en los mercados tanto públicos como privados”.

Un paso más en mercados privados

De esta forma, Bloomberg refuerza su oferta de datos y experiencia en mercados privados, ofreciendo hoy datos sobre más de tres millones de empresas privadas, 50.000 fondos privados y 16.000 préstamos directos privados, junto con análisis, noticias, investigación y soluciones corporativas. Según indica, esto incluye una integración certificada con Canoe lanzada a principios de este año, que demostró el valor de conectar datos autorizados de fondos privados directamente a Bloomberg PORT Enterprise para respaldar el análisis de carteras multiactivo. 

Este último anuncio supone “un paso más allá” y explica que le permite integrar las capacidades de mercado privado de Canoe con las soluciones de Bloomberg para ofrecer herramientas innovadoras y nuevos análisis a lo largo de todo el ciclo de vida de la inversión, tanto para mercados privados como públicos.

“Hace más de cuatro décadas, Bloomberg revolucionó la industria financiera al aportar transparencia y eficiencia a los mercados públicos. Hoy en día, los mercados privados están preparados para someterse a una transformación similar, a medida que los inversores buscan el mismo tipo de información estructurada y oportuna en los activos privados. Canoe nos da acceso a los datos, la tecnología y la comunidad para responder a ese cambio, y posiciona a Bloomberg para ofrecer una experiencia que definirá la próxima era de la inversión: conectar datos, analíticas y herramientas para respaldar todo el ciclo de vida de la inversión en mercados públicos y privados”, ha señalado Vlad Kliatchko, CEO de Bloomberg.

Por su parte, Jason Eiswerth, CEO de Canoe Intelligence, ha indicado: “Los inversores en activos alternativos gestionan miles de millones en capital privado sin la visibilidad e información que los mercados públicos dan por sentadas. Hemos construido Canoe sobre una creencia fundamental: no debería ser así. Cuando nos asociamos con Bloomberg a principios de este año en nuestra integración con PORT, vimos de primera mano lo que es posible cuando la automatización de datos de Canoe se une a la infraestructura de carteras de Bloomberg. Unirnos a Bloomberg nos permite construir sobre esa base a escala, con más recursos, más alcance y más datos detrás de Canoe, brindando a los inversores la claridad para analizar sus carteras completas y la confianza para actuar en consecuencia. Así es como el mundo invertirá en activos alternativos a partir de ahora”.

Ventajas para los usuarios

Desde Bloomberg destacan que esta adquisición aborda un desafío que durante mucho tiempo ha definido a los mercados privados: los datos y la inteligencia han estado fragmentados a lo largo del proceso de inversión. “Al reunir a la comunidad y los datos de Canoe con la base de mercados públicos y privados de Bloomberg, la adquisición desbloqueará capacidades a corto y largo plazo que abarcan todo el ciclo de vida de la inversión”, afirman. 

Entre ellas apunta la “vista global e integrada de la cartera” y explica que permitirá un flujo de trabajo posinversión más profundo, automatizado y oportuno para el análisis de exposición y riesgo, la gestión de liquidez y la transparencia (look-through) de las posiciones subyacentes, todo respaldado por un Registro de Inversiones (Investment Book of Record) integrado para activos públicos y privados.

Además, señala que habrá una mejora en el uso de la IA en la preinversión. “El screening de fondos, referencias (benchmarking) y análisis comparativos extendidos a los mercados privados. Esto permite a los inversores descubrir fondos relevantes y pasar sin problemas a análisis más profundos, asignación de capital y evaluación de carteras con el rigor analítico que los clientes de Bloomberg aplican desde hace tiempo a los mercados públicos”, indican.

Por último, añaden que la habrá una cobertura de fondos más amplia y datos de rendimiento más oportunos, normalizados con identificadores de fondos coherentes como el Identificador Global de Instrumentos Financieros (FIGI), creando la arquitectura de datos fundamental que impulsa las soluciones empresariales, desde el maestro de títulos (security master) hasta los sistemas operativos secundarios. “Se integrarán estas capacidades en ASKB, la interfaz conversacional de IA de agentes de Bloomberg, para ayudar a los inversores a acelerar el descubrimiento, optimizar el análisis y generar información en los mercados públicos y privados con mayor rapidez y confianza”, concluyen.