BlackRock ha anunciado el lanzamiento de su primera oferta de acceso tokenizado a fondos en Europa mediante clases de participaciones on-chain para determinados fondos monetarios de la gama BlackRock Institutional Cash Series (ICS). Con esta iniciativa, la gestora extiende las funcionalidades basadas en tecnología blockchain a la mayor plataforma europea de gestión de liquidez, con el objetivo de mejorar la eficiencia, la transparencia y la accesibilidad.
Para ello, BlackRock utilizará la plataforma de tokenización de activos Kinexys, de J.P. Morgan, de forma que las nuevas clases de participaciones de los fondos ICS emitirán tokens digitales sobre la blockchain de ethereum. Según explica la gestora, esta estructura permitirá a los inversores elegibles acceder a versiones tokenizadas de estrategias de gestión de liquidez ya existentes, manteniendo la solidez institucional y el marco regulatorio propio de los fondos monetarios.
«Las nuevas clases de participaciones tokenizadas ofrecen diversas funcionalidades, entre ellas el acceso a un fondo monetario que genera rentabilidad y cuenta con una amplia escala y elevada liquidez. Otra de ellas es la posibilidad de transferir los tokens entre inversores las 24 horas del día, los siete días de la semana y, por último, movimientos y visibilidad de las posiciones prácticamente en tiempo real a través de la blockchain. Cada token representa una participación subyacente de un fondo ICS, mientras que el registro oficial de partícipes continuará gestionándose mediante la infraestructura tradicional del agente de registro del fondo», señalan desde la firma.
Nuevos casos de uso para los fondos monetarios
Desde la gestora indican que las clases de participaciones tokenizadas permiten transferir de forma directa las posiciones del fondo entre monederos digitales autorizados mediante smart contracts (contratos inteligentes), es decir, programas que se ejecutan automáticamente cuando se cumplen determinadas condiciones. Según BlackRock, esta tecnología facilitará nuevos usos para los fondos monetarios, entre ellos la optimización de la tesorería corporativa y de la gestión de liquidez, la gestión digital de garantías (collateral), la distribución a través de bancos, plataformas de gestión patrimonial y canales digitales y, por último, la integración con ecosistemas financieros tokenizados.
Beccy Milchem, responsable global de Distribución de Liquidez y del negocio internacional de Cash Management de BlackRock, señaló que «este lanzamiento representa un paso importante en la evolución de la forma en que los inversores acceden y gestionan su liquidez, al tiempo que contribuye a modernizar la infraestructura de los mercados de capitales».
Por su parte, Hannah Winter, responsable de Digital Cash en BlackRock, destacó que «los fondos monetarios tokenizados permiten trasladar inversiones de alta calidad y corto plazo al entorno digital manteniendo los mismos estándares de preservación de capital, liquidez y gestión del riesgo».
Asimismo, Kara Kennedy, responsable global de Desarrollo de Mercado de Kinexys by J.P. Morgan, afirmó que «la tokenización ha pasado del concepto a la ejecución», subrayando que la tokenización de clases de participaciones de fondos monetarios incorpora nuevas funcionalidades sobre blockchain a productos consolidados y respaldados por una infraestructura institucional.
Colaboración con Kinexys by J.P. Morgan
Kinexys es la unidad especializada en tecnología blockchain de J.P. Morgan Payments. Su plataforma de tokenización desempeña un papel central en la emisión y gestión del ciclo de vida de las participaciones tokenizadas, incluyendo la creación (minting) y amortización (burning) de los tokens.
Además, actúa como puente entre la actividad registrada en la blockchain y la infraestructura tradicional del agente de registro del fondo, garantizando la continuidad de los procesos operativos existentes al tiempo que incorpora capacidades propias de los activos digitales.
Meta lleva más de 15 años desarrollando, construyendo y operando centros de datos. La estrategia de Meta Compute se apoya en esa base, combinando su experiencia en infraestructuras con alianzas de capital que aportan la rapidez y flexibilidad que exigen sus ambiciones de IA a largo plazo. BlackRock, una de las principales gestoras de inversiones del mundo, junto con Global Infrastructure Partners (GIP) y HPS Investment Partners, ambas integradas en BlackRock, complementa esta estrategia. BlackRock aporta un volumen significativo de capital a gran escala, junto con una profunda experiencia en inversión en infraestructuras y financiación privada, lo que permite la rápida ejecución de proyectos de centros de datos de misión crítica.
Meta seleccionó a BlackRock como socio tras un proceso altamente competitivo, según informaron a través de un comunicado, lo que refleja el enfoque riguroso de la empresa para diversificar la financiación de sus infraestructuras a medida que amplía Meta Compute. Esto es lo que afirma Mark Zuckerberg, fundador y CEO de Meta: “Construir la infraestructura para la superinteligencia es clave para garantizar que los beneficios de esta tecnología se distribuyan a todo el mundo”. “Nuestra alianza con Larry y el equipo de BlackRock nos permite avanzar más rápido y a mayor escala, combinando nuestra profunda experiencia en el diseño y la gestión de centros de datos de clase mundial con uno de los principales inversores en infraestructuras del mundo”, concluye.
“Estamos entusiasmados de asociarnos con Mark y el equipo directivo de Meta en el campus del centro de datos de El Paso, el cual creará miles de empleos cualificados y ayudará a impulsar el crecimiento económico en la comunidad local”, declara Larry Fink, presidente y CEO de BlackRock. “Empresas de todo el mundo buscan socios estratégicos a largo plazo para desarrollar sus proyectos más importantes, y BlackRock está preparada para responder a esa necesidad. Esta operación destaca la fuerza y escala de nuestras capacidades combinadas con GIP y HPS, y cómo podemos ofrecer a los clientes oportunidades de inversión atractivas en el centro de la infraestructura de IA y la energía”, apunta.
El centro de datos de última generación, actualmente en construcción en El Paso (Texas), tendrá una capacidad de cálculo de 1 gigavatio y desempeñará un papel esencial en dar vida a las tecnologías de IA de Meta, acelerando el avance de los modelos de IA y respaldando las mejoras en el negocio principal. Meta prestará los servicios de gestión de construcción, administración y gestión de la propiedad para el campus, y será el único inquilino inicial tras su finalización. Se prevé que la operación se cierre en los próximos días y la entidad prevé comenzar a poner en marcha esta capacidad en 2028.
Impulso a la economía de El Paso
El centro de datos de El Paso representa una inversión de más de 10.000 millones de dólares por parte de Meta, respaldando más de 4.000 empleos de construcción en su momento cumbre y 300 puestos de trabajo operativos una vez completado. Más de 2.300 trabajadores ya se encuentran sobre el terreno.
El complejo forma parte de la America’s Workforce Academy, un programa gratuito de formación en oficios cualificados en el que los participantes tienen un empleo garantizado tras su graduación con un socio de Meta en uno de los centros de datos de la compañía. Además, Meta ha otorgado una subvención de 500.000 dólares a las escuelas públicas de El Paso para apoyar el desarrollo de la fuerza laboral, conectando a los estudiantes con experiencias prácticas de aprendizaje en el mundo real y salidas profesionales en materias STEM y oficios cualificados.
Meta también continuará colaborando con organizaciones locales sin ánimo de lucro para respaldar proyectos de restauración hídrica que impulsen el suministro de agua, mejoren su calidad, proporcionen agua potable segura y ayuden a restaurar los hábitats locales.
Por su parte, BlackRock también está apoyando el desarrollo de la fuerza laboral en Texas a través de Future Builders, una iniciativa nacional financiada por la Fundación BlackRock. Mediante una inversión de casi 30 millones de dólares, se prevé formar a más de 12.000 electricistas en un periodo de tres años, ayudando a reforzar la mano de obra necesaria para sostener el crecimiento continuo de Texas y la creciente demanda de desarrollo energético, de infraestructuras y de centros de datos.
Estructura del proyecto y financiación
Los fondos gestionados por BlackRock poseerán una participación del 80% en la sociedad conjunta, mientras que Meta mantendrá el 20% restante. Las partes se han comprometido a financiar su cuota proporcional de los aproximadamente 14.000 millones de dólares del coste total de desarrollo para los edificios e infraestructuras de energía de larga duración, refrigeración y conectividad del campus. Al cierre financiero, Meta aportará terrenos y activos en curso de construcción valorados en unos 2.300 millones de dólares, y BlackRock realizará una aportación en efectivo de aproximadamente 4.900 millones de dólares. Meta recibirá una distribución única de unos 1.000 millones de dólares para alinear las participaciones conforme al reparto del 80/20. Una parte de la inversión de BlackRock se financiará con los fondos procedentes de una financiación de deuda de 12.500 millones de dólares.
Meta suscribirá contratos de arrendamiento con la sociedad conjunta para el uso de todo el centro de datos. Los alquileres tienen un plazo inicial de cuatro años con cuatro opciones de prórroga, lo que proporciona a Meta flexibilidad a largo plazo durante un periodo potencial de 20 años. Meta también aportará garantías de valor residual (RVG, por sus siglas en inglés) que cuentan con un umbral global de aproximadamente 13.000 millones de dólares que disminuye con el tiempo. Si se cumplen ciertas condiciones en los primeros 16 años del plazo de arrendamiento, el pago máximo del RVG de Meta equivaldría a cualquier déficit entre el valor razonable en ese momento y el umbral del RVG para la propiedad cubierta.
Morgan Stanley & Co. LLC y J.P. Morgan Securities LLC actuaron como asesores financieros de Meta en relación con esta transacción. Latham & Watkins LLP ejerció como asesor legal de la firma tecnológica en la operación y Eversheds Sutherland (US) LLP asesoró a Meta en materia de arrendamientos. Arthur D. Little LLC actuó como asesor de due diligence comercial de Meta. Marsh prestó a Meta servicios de análisis de riesgos del proyecto y seguros. Arup proporcionó servicios de ingeniería independiente técnica y medioambiental a Meta. Kirkland & Ellis LLP actuó como asesor legal de los fondos de BlackRock en la operación. Charles River Associates, Turner & Townsend y Marsh actuaron como asesores técnicos de BlackRock. Milbank LLP ejerció como asesor legal de J.P. Morgan Securities LLC y Morgan Stanley & Co. LLC.
Con el viento de cola de una economía con un sólido crecimiento y un mercado de inversionistas retail que han estado acercándose progresivamente a la industria financiera y de inversionistas institucionales cada vez más activos, el ecosistema de fondos de Paraguay ha estado creciendo a pasos agigantados. Y los actores locales ven mucho potencial de crecimiento por delante –especialmente en aspectos como los activos alternativos– y una regulación modernizada que abre campo para la docena de gestoras que opera en el país.
A 2020, el AUM de la industria de fondos mutuos alcanzaba los 292 millones de dólares. A junio de este año, los activos se ubicaban en 2.219 millones de dólares, anotando un auge de 660% en cinco años y medio. Además, al cierre del primer semestre, la industria marcaba un crecimiento de 25% respecto a los 1.776 millones de dólares con los que el sistema cerró 2025.
Por su parte, los fondos de inversión –vehículos cerrados, que incluyen productos ilíquidos, como activos alternativos– cerraron la primera mitad del año en 139 millones de dólares en activos. Esto representa un 6% de la industria total de fondos, versus el 94% de participación de los fondos mutuos.
La cantidad de gestoras también ha variado. De cinco administradoras de fondos en 2020, la industria ha crecido a las 12 gestoras que operan en el país, según el registro de la Bolsa de Valores de Asunción. Estas son Atlas Inversiones, Avalon, Basa Capital, BNB Invest, CADIEM, Familiar, Investor, Itaú Asset, Puente, STK, Sudameris Asset Management y Ueno.
Actualmente, hay un total de 58 vehículos operando en el país. De ese total, 40 corresponden a fondos mutuos, donde las estrategias más populares son instrumentos de corto plazo en guaraníes y en dólares, con diez vehículos cada uno. El grueso invierte en instrumentos de renta fija local, incluyendo certificados de depósito, bonos corporativos, bonos financieros, bonos del Tesoro y letras del Banco Central.
Por su parte, los 18 fondos de inversión cerrados se reparten entre 14 estrategias en dólares y cuatro en moneda paraguaya. Estos vehículos se concentran principalmente en inversiones en la economía real, con estrategias inmobiliarias, ganaderas, forestales y de financiamiento de proyectos.
Un sector en expansión
El primer round de la industria de fondos paraguaya incluyó algunos vehículos inaugurales a inicios de la década de los 2000, pero se vieron rápidamente extinguidos. El verdadero punto de inflexión, según revelan actores locales, fue en marzo de 2014 cuando la gestora CADIEM lanzó el primer vehículo del país, la estrategia de liquidez llamada Fondo Mutuo Disponible en Guaraníes.
El siguiente hito llegó tres años después, con el lanzamiento del primer fondo de inversión. La estrategia, llamada Opportunity Fund Renta Fija USD, fue lanzada en agosto de 2017 por la gestora Investor.
Los protagonistas de esta historia de auge hablan de un ecosistema que se ha ido afianzando en estos años. “Veo una industria joven que, en poco más de una década, pasó de ser algo incipiente a estar bastante más consolidada, acompañando el buen desempeño de una de las economías más estables y de mayor crecimiento de la región”, recalca a Funds Society el presidente de Investor Administradora de Fondos Patrimoniales de Inversión, Federico Callizo Pecci.
Y consolidación es un buen término para describir esa evolución, que ha estado marcada por una creciente sofisticación. Después de los vehículos iniciales, llegaron las gestoras bancarias, que se tiraron a la piscina entre 2019 y 2020, dando un impulso adicional al sector.
“Cuando vinieron las otras administradoras, el mercado se potenció a sí mismo, porque ya había muchos jugadores. De ser un producto exótico, se volvió un producto normal”, relata, por su parte, el presidente de CADIEM Administradora de Fondos, César Paredes.
Actualmente, tanto CADIEM como Investor juegan un rol relevante en el negocio. Mientras que la primera cuenta con un AUM de 441 millones de dólares, entre seis fondos mutuos y cuatro fondos de inversión –registrando una participación de mercado de casi 19%–, Investor gestiona 240 millones de dólares en sus nueve vehículos.
Tierra de inversionistas minoristas
Uno de los motores de esta evolución en la industria es el creciente interés por parte de inversionistas individuales, que han estado liderando la adopción de estos vehículos. “La base se amplió fuertemente hacia el segmento minorista. Los montos de entrada accesibles y la liquidez diaria convirtieron a los fondos en la alternativa natural a la cuenta de ahorro para mucha gente”, explica Callizo.
Este auge, acota Paredes, tiene como telón de fondo el buen desempeño de la economía paraguaya. “Esto fue creciendo, también, empujado por el crecimiento del país. Paraguay viene de 20 años de crecer en promedio un 4% al año”, explica el profesional, lo que ha llevado el PIB per cápita de 1.500 dólares a rondar los 8.000 dólares en ese período.
Esto, agrega, se ha visto potenciado por el mayor interés por parte de los inversionistas extranjeros. “Sin el crecimiento económico y la inversión extranjera, que está fluyendo con cada vez más volumen, definitivamente no tendríamos estos volúmenes en la industria”, indica.
Si bien el lado institucional no cuenta con la presencia de grandes fondos de pensiones privados, como en otros países de América Latina –ya que el país cuenta con un grupo acotado de cajas de jubilación, administradas por el gobierno–, los institucionales han aportado lo suyo. Esto incluye corporativos, bancos y cooperativas (este último concentra un 30% del sistema paraguayo).
“Los inversores institucionales se fueron sumando en busca de gestión profesional y mayor diversificación. Es un mercado que combina masificación minorista con una creciente sofisticación institucional”, en palabras de Callizo.
Mirando hacia el futuro, los profesionales del sector todavía ven potencial para seguir fortaleciendo el negocio. En la industria prevén cielos azules por delante e identifican una variedad de factores que prometen aún más crecimiento para el AUM.
Potencial por delante
Por el lado económico, la dinámica del país debería seguir sosteniendo los buenos prospectos de inversión. Esto incluye el grado de inversión que la deuda paraguaya –una de las principales clases de activos en el país– consiguió recientemente, con el visado de Moody’s en 2024 y de S&P Global Ratings en 2025. “El grado de inversión debería seguir atrayendo capital, tanto local como extranjero, y comprimiendo las tasas, lo que empuja a los ahorristas hacia los fondos en busca de mejor rendimiento”, comenta el presidente de la gestora Investor.
Los prospectos para los activos reales se ven especialmente auspiciosos, lo que vaticina una dinámica interesante para los fondos alternativos. “En los fondos mutuos tenemos espacio todavía para crecer y posiblemente va a ser más rápido, en volúmenes, pero la gran oportunidad está en los fondos de inversión”, comenta Paredes. “Ahí está la gran oportunidad, porque falta mucho de desarrollo acá”, explica, en áreas como infraestructura y los sectores como el forestal y el inmobiliario necesitan financiamiento.
En términos de los actores de la industria, una conquista pendiente es que se abran las posibilidades de inversión de los fondos de pensiones. “Ahora, la gran esperanza nuestra es que la Superintendencia de Pensiones, que fue creada por ley hace dos años, empiece a regularlos y que estos fondos de pensiones puedan empezar a invertir en nuestros fondos de inversión”, señala el presidente de CADIEM, además de la posibilidad de crear nuevas administradoras privadas.
Aumentar la cobertura de cotizaciones previsionales podría estimular los AUM de la industria de fondos y el mercado de capitales local. Para comparar: mientras que países como Chile y Uruguay tienen sobre el 70% de personas cotizando a sus fondos de pensiones, recalca, en Paraguay esa cifra llega sólo a 20%.
La regulación también ha ayudado a la dinámica, según destacan los profesionales de la industria. Para Callizo, el “gran catalizador estructural” es la ley 7572/25, aprobada el año pasado. Esta iniciativa unificó y refrescó todo el marco normativo, modernizando los fondos, incorporando activos digitales y tecnología blockchain al mercado y facilitando la emisión de valores para extranjeros, entre otros. “Todo esto tiene el potencial de posicionar a Paraguay como un hub financiero regional”, señala el ejecutivo.
En el mercado se observa una reducción de la sobreponderación de los bonos del Estado japonés (a 10 años), lo que refleja el aumento de la inflación interna, la debilidad del yen, los elevados precios de la energía y la trayectoria de endurecimiento gradual de la política monetaria del Banco de Japón (BoJ).
Durante el primer semestre de 2026, la inflación en Japón se ha mantenido en niveles moderados en comparación con años anteriores, oscilando por debajo del objetivo oficial del 2% fijado por el BoJ. De hecho, la institución monetaria revisó su estimación mediana para el IPC subyacente al 2,5% frente al 2,8% estimado anteriormente. Además, el BoJ proyecta que la inflación subyacente rondará el 2,4% en FY27 y el 2,0% en FY28, lo que sugiere un anclaje progresivo en torno al objetivo oficial a largo plazo.
Gestión de la inflación
Según los expertos, esta revisión a la baja se atribuye principalmente al efecto temporal de los subsidios energéticos del gobierno durante los meses de verano, aunque no serán los únicos. “Japón ha anunciado planes para reducir el impuesto al consumo sobre los alimentos del 8% al 1% a partir de abril de 2027, con el objetivo de abordar la preocupación por el coste de la vida en medio de la baja aprobación pública sobre la gestión de la inflación. Aunque persisten los riesgos fiscales, las empresas de comercio minorista y de alimentación y bebidas son las principales beneficiarias”, recuerda Louis Chua, analista de Renta Variable en Asia de Julius Baer.
En una rueda de prensa celebrada la tarde del 27 de julio de 2026, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, anunció que a finales de esta semana se presentará una propuesta de reducción del impuesto al consumo, lo que rebajará el impuesto sobre los productos alimenticios del 8% al 1%, con efecto a partir de abril de 2027. Para ponerlo en contexto,Chua explica que la reducción del impuesto al consumo de alimentos es una promesa electoral clave del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), siendo el coste de la vida una de las principales preocupaciones de los japoneses.
“Según la última encuesta del Yomiuri, solo el 21% de los encuestados aprueba la respuesta del Gobierno a la elevada inflación, mientras que el 71% la desaprueba, lo que podría haber contribuido a la reciente tendencia a la baja en los índices de aprobación del Gobierno. Un proyecto de ley para aprobar las reducciones fiscales se presentará ante la Dieta de Japón tras la conclusión de los debates a nivel bipartidista, a pesar de que la oposición se ha opuesto anteriormente a estos recortes”, señala la experta de Julius Baer.
Política monetaria
Esta preocupación por el nivel de vida en Japón nos lleva directamente a analizar qué está haciendo el BoJ. Aunque mantuvo sin cambios su tipo de interés oficial en la reunión de política monetaria del 30 y 31 de julio, el Informe de Perspectivas incluyó varios elementos hawkish, como las revisiones al alza de sus previsiones de crecimiento del PIB real para los ejercicios 2026 y 2027. Sin embargo, los futuros del bono soberano japonés experimentaron un leve repunte tras la publicación del comunicado y del informe. “En general, los mercados no parecieron convencidos de que el informe aportase la justificación suficiente para descontar subidas adicionales de tipos”, señalan los analistas de BofA.
No obstante,consideran que el hecho de que los mercados asignen una mayor probabilidad a una subida en septiembre dependerá previsiblemente de hasta qué punto la administración Takaichi dé muestras de apoyo a nuevas subidas. En este sentido, el próximo catalizador clave será el Resumen de Opiniones (Summary of Opinions), cuya publicación está prevista para el 10 de agosto, concretamente los comentarios del representante de la Oficina del Gabinete asistente a la reunión.
“Las declaraciones del gobernador Ueda durante la rueda de prensa mostraron un tono algo hawkish. Sus comentarios, señalando que el riesgo de que Japón regrese a la deflación ha disminuido y que recientemente se perciben señales de un aumento significativo en las expectativas de inflación, sugirieron la posibilidad de un ritmo más rápido de subidas de tipos. Como resultado, la probabilidad descontada por el mercado para una subida en la reunión de septiembre ha aumentado”, ha señalado Tomonobu Yamashita, estratega de Tipos de Interés de BofA.
Intervención para frenar la debilidad del yen
Para los expertos de la entidad, una de las claves de esta reunión del BoJ es que hubo ciertos elementos restrictivos, pero no los suficientes para volver a presionar a la baja al USD/JPY después de que el par ya se hubiera visto arrastrado a la baja por la sospecha de intervenciones en el mercado cambiario.
En opinión de Shusuke Yamada, estratega de FX y Tipos de Interés de BofA, persiste el riesgo de una nueva depreciación del yen si no se le pone freno. “Si las autoridades permiten que el USD/JPY repunte al alza, su credibilidad podría verse mermada, elevando el coste de futuras intervenciones más adelante. En nuestra opinión, este es precisamente el momento en que las autoridades deben presionar el USD/JPY a la baja con firmeza y evitar un rápido retorno a la tendencia de debilitamiento del yen. Seguimos pensando que una ruptura consolidada por debajo de los 155 ¥ podría alterar la dinámica de mercado en el USD/JPY. Un movimiento de este tipo podría desencadenar un cambio más amplio en el posicionamiento y en los patrones de flujo que durante mucho tiempo han favorecido la debilidad del yen. A nuestro modo de ver, las autoridades deberían demostrar ahora una clara determinación para defender la divisa”, argumenta Yamada.
De hecho, las autoridades ya han tomado medidas. Según explica Sree Kochugovindan, economista sénior de Aberdeen Investments, se ha producido una intervención coordinada en los mercados de divisas por parte de Japón y Estados Unidos para ayudar a frenar la debilidad del yen. Se trata de la primera intervención coordinada desde 2011 destinada a frenar la apreciación del yen tras el Gran Terremoto del Este de Japón.
“El 30 de julio, en un momento estratégicamente elegido —tras la reunión de política monetaria de la Reserva Federal y antes de la del Banco de Japón (BoJ)—, el Ministerio de Hacienda de Japón (MoF) llevó a cabo una intervención unilateral estimada en entre 8,5 y 10 billones de yenes, mientras que el Banco de la Reserva Federal de Nueva York (Fed de Nueva York) realizó controles de tipos. Esto contribuyó a impulsar una fuerte, aunque solo parcialmente sostenida, subida del yen desde mínimos de varias décadas”, explica. Posteriormente, el 31 de julio, Japón volvió a vender USDJPY, mientras que la Fed de Nueva York vendió EURJPY en nombre del Tesoro de EE. UU. a través de dos operadores estadounidenses
En su opinión, a corto plazo, la combinación del riesgo de intervención, el respaldo de EE.UU. y una postura más restrictiva del Banco de Japón aumenta la probabilidad de que se produzcan nuevas operaciones de cobertura de posiciones cortas en el par USD/JPY, sobre todo teniendo en cuenta el elevado nivel de posiciones especulativas cortas sobre el yen.
“Una nueva apreciación también podría tener repercusiones en otros mercados a medida que se liquiden las operaciones de carry trade. Esto ya se observó en el verano de 2024, cuando un anuncio sorpresa del Banco de Japón provocó una subida del yen. En el caso de los bonos del Estado japonés (JGB), la creciente preocupación por la inflación impulsada por el yen y el aumento de las expectativas de nuevas medidas de endurecimiento por parte del Banco de Japón deberían mantener la presión al alza sobre los rendimientos, especialmente si se reanuda la debilidad del tipo de cambio y se refuerzan los argumentos a favor de una subida de tipos anticipada. Sin embargo, a largo plazo, es poco probable que la intervención por sí sola revierta la tendencia sin una mayor normalización por parte del Banco de Japón y unos diferenciales de tipos más reducidos”, concluye la experta de Aberdeen Investments.
Apollo Global Management ha anunciado la apertura de una nueva oficina en Austin, Texas. El objetivo de la entidad es convertir esta ubicación en un nuevo centro estratégico de talento, de innovación y de crecimiento de negocio a largo plazo. Según indican, la nueva oficina estará dirigida por Eric Needleman y Mike Downing. Pese a este anuncio, desde la entidad matizan que Nueva York continuará siendo la sede central global de la firma.
“En Apollo y Athene ayudamos a satisfacer las necesidades de capital de empresas y economías, al tiempo que permitimos a las personas jubilarse con tranquilidad. Esa misión ha impulsado nuestra innovación durante más de tres décadas y esta nueva presencia supone dar continuidad a ese ADN. El cambio es la única constante y preferimos liderarlo antes que reaccionar ante él. Austin nos permite construir la próxima generación de Apollo y Athene, incluyendo modelos alternativos para partes de nuestro propio negocio, aprovechando el talento, la tecnología y el entorno empresarial que ya existen en la región. Por eso hemos elegido Austin y Texas”, ha señalado Marc Rowan, CEO de Apollo.
Según comenta la firma, el nuevo centro estratégico de crecimiento incubará empresas nuevas y emergentes en su plataforma de gestión de activos y soluciones de jubilación, centrándose en el ciclo de producto, distribución, infraestructura y creación de mercado. Asimismo, será el lugar desde el que la compañía evolucionará su enfoque hacia la tecnología y las operaciones, en estrecha proximidad con las empresas que están definiendo la próxima fase de crecimiento del sector.
Greg Abbott, gobernador de Texas, declaró: “Texas es la nueva capital financiera de América. Apollo ha tomado la decisión acertada al seleccionar Texas para su nuevo centro de crecimiento estratégico. Nuestro estado alberga ya a la mayor plantilla de servicios financieros de la nación y esta importante expansión en Austin consolidará el liderazgo global de Texas en el sector. Para los líderes industriales innovadores que buscan estabilidad, rapidez y escalabilidad, no existe mejor lugar para invertir y crecer que Texas”.
Por su parte, Kirk Watson, alcalde de la ciudad, Austin es una excelente inversión para las empresas gracias a nuestra nutrida oferta de jóvenes cualificados y creativos. «Apollo ha elegido Austin por nuestro talento, nuestro magnífico entorno natural, nuestra gran oferta cultural y nuestra posición de liderazgo en la economía de la innovación. Es muy ilusionante que los jóvenes austinitas que se gradúen en nuestras universidades locales dispongan de otra oportunidad para iniciar sus carreras profesionales aquí mismo, en su hogar, sin necesidad de trasladarse a la Costa Este o a otros lugares. Me siento orgulloso de que Austin siga siendo el lugar elegido por las empresas para crecer, innovar e invertir, ha destacado.
Texas lidera la nación en sedes de empresas del ranking Fortune 500, una base que incluye una creciente concentración de firmas de tecnología avanzada, fabricación de microchips y tecnología de defensa, junto con el histórico liderazgo del estado en energía e infraestructuras: un ecosistema que Apollo considera que respaldará su próxima etapa y que encaja con su visión del renacimiento industrial global en curso.
La nueva presencia de Apollo refuerza casi dos décadas de alianzas en Texas, incluyendo organizaciones estratégicas que conectan a las empresas con el ecosistema de innovación local. Texas ya se sitúa entre las cinco principales bases de capital de la firma, que se encuentra en una posición idónea para profundizar sus relaciones con empresas innovadoras que busquen socios de capital a largo plazo para liderar la vanguardia de la tecnología y los servicios financieros. Es destacable que Austin ofrece a Apollo acceso a un perfil de talento diferenciado del resto de sus sedes.
Históricamente la salida de capitales latinoamericanos hacia Estados Unidos respondía a una lógica defensiva. Empresarios y familias de alto patrimonio transferían parte de su riqueza para protegerla de las devaluaciones, la inflación, la incertidumbre política o las crisis financieras que periódicamente golpeaban a la región. Era el denominado flight capital: dinero que buscaba refugio. Hoy ese fenómeno está cambiando de manera profunda.
El flujo de riqueza procedente de América Latina —y particularmente de México— ya no se explica únicamente por razones de protección patrimonial. De acuerdo con la LATAM Family Office Society, las familias empresarias están estableciendo estructuras permanentes en el corredor Miami-Texas, convirtiéndolo en un eje estratégico desde el cual organizan su gobierno corporativo, la sucesión generacional, las inversiones internacionales, la administración de activos privados y las coinversiones con otras familias de alto patrimonio.
En otras palabras, ya no se trata de sacar dinero del país, sino de internacionalizar la empresa familiar sin abandonar sus operaciones locales. Ese cambio representa una de las transformaciones más relevantes del mercado de wealth management y family offices en América durante la última década. La diferencia entre ambos modelos resulta significativa.
En el pasado, buena parte del patrimonio latinoamericano llegaba a Estados Unidos para permanecer relativamente inmóvil, depositado en cuentas bancarias, inmuebles o instrumentos financieros considerados seguros, hoy el objetivo es diferente.
Las familias empresarias crean vehículos de inversión, holdings internacionales, oficinas familiares (family offices), fideicomisos, fundaciones privadas y estructuras de gobierno corporativo que les permiten administrar negocios distribuidos en varios países, facilitar la sucesión patrimonial e incorporar nuevas generaciones a la toma de decisiones.
Dos estados de la Unión Americana son esenciales para dichos objetivos: Texas se ha consolidado como el centro operativo de esas estructuras, mientras que Miami continúa siendo la puerta financiera y patrimonial de América Latina.
La combinación resulta especialmente atractiva para empresarios mexicanos por la cercanía geográfica, la integración comercial derivada del T-MEC, la profundidad del sistema financiero estadounidense y el creciente ecosistema de asesores especializados en grandes patrimonios, aunque en realidad son muchas las nacionalidades de empresarios e inversionistas que llegan a los destinos mencionados.
Las cifras que confirman la expansión y el cambio de modelo
El World Wealth Report 2026, elaborado por Capgemini, señala por su parte que la riqueza de las personas con patrimonios superiores a un millón de dólares alcanzó un máximo histórico de 98 billones de dólares, tras crecer 8,7% durante 2025, el mayor incremento anual desde 2018. La población mundial de individuos de alto patrimonio (HNWI por sus siglas en inglés) llegó a 25,3 millones de personas, casi dos millones más que el año anterior.
Norteamérica volvió a concentrar buena parte de esa expansión. Estados Unidos incorporó 736.000 nuevos millonarios durante 2025, elevando su población HNWI hasta 8,7 millones, mientras que la riqueza de este segmento aumentó 9.,2%. En contraste, América Latina mostró un crecimiento mucho más moderado.
Capgemini estima que la riqueza de los grandes patrimonios latinoamericanos avanzó alrededor de 5,1%, mientras la población HNWI apenas creció 0,3%, reflejando que la región continúa enfrentando incertidumbre económica y política. México destacó dentro del contexto regional, con un incremento de 5,4% en la riqueza de sus grandes patrimonios y un aumento de 1,8% en el número de individuos HNWI.
Texas deja de ser sólo un destino industrial
Durante muchos años Texas fue visto principalmente como el estado donde se instalaban plantas manufactureras o empresas relacionadas con el comercio entre México y Estados Unidos, hoy su papel es distinto.
Houston, Dallas y Austin se han convertido en centros de decisión para empresas familiares latinoamericanas, despachos especializados en patrimonio, gestores de inversiones alternativas, firmas legales, bancos privados y asesores fiscales. La cercanía con México permite mantener la operación cotidiana de los negocios mientras las decisiones estratégicas sobre inversiones internacionales, sucesión o expansión global se toman desde Estados Unidos.
Además, Texas ofrece un entorno atractivo por su marco regulatorio, ausencia de impuesto estatal sobre la renta para personas físicas, costos operativos inferiores a los de otros centros financieros estadounidenses y una creciente concentración de talento especializado.
Miami conserva su liderazgo patrimonial
Mientras Texas fortalece su perfil corporativo, Miami mantiene su posición como el principal centro financiero para las grandes fortunas latinoamericanas.
La ciudad alberga oficinas de prácticamente todos los grandes bancos internacionales especializados en banca privada y gestión patrimonial, así como despachos legales, fiscales y fiduciarios enfocados en clientes latinoamericanos.
De acuerdo con el reporte World’s Wealthiest Cities 2025 de Henley & Partners y New World Wealth, Miami cuenta con alrededor de 38.800 millonarios, consolidándose como uno de los principales centros mundiales para la riqueza privada móvil. La ciudad continúa funcionando como punto de encuentro para inversionistas, administradores de patrimonio y familias empresarias de México, Brasil, Colombia, Argentina, Chile y otros mercados latinoamericanos.
La sucesión se vuelve prioridad
Uno de los motores menos visibles detrás de esta transformación es el cambio generacional; miles de empresas familiares latinoamericanas enfrentarán durante la próxima década procesos de sucesión patrimonial y corporativa.
El desafío ya no consiste únicamente en repartir activos, sino en preservar empresas que operan en varios países, administrar inversiones privadas, coordinar distintas ramas familiares y preparar a las nuevas generaciones.
En este contexto, los family offices evolucionan hacia plataformas integrales capaces de combinar inversiones tradicionales con activos privados, infraestructura, capital privado, bienes raíces internacionales y estrategias filantrópicas.
También la sofisticación patrimonial modifica la composición de las carteras; según Capgemini, 88% de los individuos de alto patrimonio trabajan actualmente con más de una firma de gestión patrimonial, principalmente para acceder a oportunidades en inversiones alternativas, mercados privados y estrategias especializadas.
Este cambio explica por qué los family offices latinoamericanos muestran un interés creciente por fondos de capital privado, crédito privado, infraestructura, tecnología, inteligencia artificial y coinversiones internacionales, ya no buscan únicamente preservar riqueza sino que buscan participar directamente en su creación.
La transformación del corredor Miami-Texas refleja un cambio mucho más profundo que un simple traslado geográfico de capitales. Representa la evolución de las grandes fortunas latinoamericanas hacia un modelo internacional donde la empresa familiar deja de estar ligada a un solo país y comienza a operar mediante plataformas globales de inversión, sucesión y gobierno corporativo.
Para México, esta tendencia resulta especialmente significativa. La creciente integración económica con Estados Unidos, el fenómeno del nearshoring, la consolidación del T-MEC y el aumento del patrimonio empresarial están impulsando a cada vez más familias a profesionalizar la administración de su riqueza mediante estructuras internacionales, es entonces cuando el viejo concepto del flight capital pierde vigencia.
En su lugar emerge una nueva etapa en la que el patrimonio latinoamericano no abandona sus países de origen, sino que construye una segunda plataforma desde Estados Unidos para competir en un mercado global.
La expansión acelerada de industrias como la inteligencia artificial, los semiconductores y la manufactura avanzada está cambiando de fondo la forma en que profesionistas, ejecutivos y empresarios planean su patrimonio, desarrollan su talento y proyectan su futuro en Norteamérica.
Durante décadas asumimos un dogma: la ventaja competitiva de un profesional mexicano consistía en estudiar más, acumular posgrados en el extranjero o dominar un segundo idioma. Hoy esa ecuación ya no explica por sí sola quién accede a las oportunidades reales que está generando la economía estadounidense.
Estados Unidos atraviesa uno de los ciclos de inversión industrial más profundos de las últimas décadas. Proyectos multimillonarios en defensa, tecnología e innovación están detonando una demanda inédita de perfiles altamente especializados. El anuncio de megaproyectos de firmas como SpaceX, Tesla, Wistron o MTU Aero Engines en estados como Texas —convertido en un polo industrial clave de la región— es prueba clara de este cambio de escala.
Sin embargo, detrás de esta demanda de ingenieros, científicos y perfiles directivos opera una condicionante crítica: la elegibilidad legal para incorporarse a industrias sujetas a estrictas regulaciones de seguridad nacional y transferencia tecnológica.
La diferencia competitiva ha dejado de estar exclusivamente en el currículum académico para trasladarse a la capacidad de participar de forma plena y con certidumbre dentro de ese ecosistema. Lo que observamos en el mercado no es una falta de talento mexicano; al contrario, la capacidad técnica nacional es altamente competitiva. Lo que cambió fue la naturaleza del filtro.
Hace algunos años, la conversación financiera se centraba en una sola pregunta: ¿dónde invertir el capital? Hoy esa duda viene acompañada de interrogantes mucho más integrales: ¿dónde tendrán mayores oportunidades nuestros hijos?, ¿en qué mercados podrán desarrollar su carrera?, ¿cómo construimos un entorno que amplíe sus opciones de vida a diez o veinte años?
Cada vez con mayor frecuencia, profesionistas, empresarios e inversionistas integran bajo una misma estrategia decisiones que antes analizaban de forma aislada: inversión, desarrollo de talento, educación de la siguiente generación y diversificación patrimonial entre distintas jurisdicciones.
Es en esta intersección donde toma forma un concepto más amplio que la simple transferencia de capitales: la movilidad patrimonial.
Más que trasladar recursos financieros entre países, la movilidad patrimonial consiste en ampliar la libertad de una familia para decidir dónde quiere invertir, trabajar, estudiar y emprender en el largo plazo. Esta perspectiva exige mirar hacia activos institucionales denominados en dólares que no sólo respondan a fundamentos económicos sólidos, sino que formen parte de una arquitectura familiar integral.
En ese contexto, los marcos y programas federales de inversión regulada en Estados Unidos han dejado de percibirse como meros vehículos financieros de desarrollo económico. Hoy forman parte de la conversación estratégica de quienes buscan combinar inversión productiva transfronteriza con certidumbre jurídica de largo plazo.
Históricamente entendimos la diversificación como el acto de distribuir recursos entre distintas clases de activos. Me parece que esa definición se quedó corta. Hoy la verdadera diversificación implica distribuir oportunidades entre distintas jurisdicciones.
El valor real de un patrimonio ya no depende únicamente de la cantidad de activos acumulados, sino de las opciones de desarrollo real que ese patrimonio le permite abrir a las siguientes generaciones para competir en una economía regional cada vez más integrada.
Allfunds cierra un primer semestre de año logrando un crecimiento del 21,3% interanual de sus activos bajo gestión. Según muestran sus cifras, los servicios de su plataforma alcanzaron los 1,3 billones de euros, lo que supone un incremento anual del 23%, y unos flujos netos durante los primeros seis meses del año de 51.100 millones de euros.
“Una vez completada la revisión de nuestras líneas de negocio ahora estamos enfocados en la ejecución disciplinada de nuestras prioridades estratégicas clave: acelerar el crecimiento en activos alternativos y ETFs, y avanzar en la innovación en tokenización. Este enfoque renovado está dando resultados sólidos, con un crecimiento del 21% en los activos bajo administración hasta los 1,9 billones de euros y un aumento del 10% en los ingresos en el semestre. Este desempeño demuestra el compromiso continuo de nuestros clientes y nuestra capacidad para convertir las oportunidades de mercado en resultados concretos”, destaca Annabel Spring, CEO de Allfunds.
Impulso en alternativos y actividad comercial
Uno de los crecimientos más significativos que ha registrado la firma en estos primeros seis meses del año corresponde a sus soluciones de activos alternativos, cuyos activos bajo administración aumentaron un 54,4% anual, llegando a los 41.400 millones de euros. Es más, la distribución en alternativos incrementó un 62% respecto al mismo periodo del año anterior y el número de gestoras de su plataforma de alternativos creció un 32,5% anual hasta las 253 entidades. En concreto, incorporó 46 nuevos distribuidores y 94 gestoras durante el semestre.
Wikimedia CommonsKevin Warsh, presidente de la Reserva Federal de EE.UU.. Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal de EE.UU.
En una de las conferencias de prensa más influyentes del planeta, Kevin Warsh presentó los resultados de la segunda reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) que realiza la entidad desde que fue nombrado como presidente. Entre una decisión dividida, una menor visibilidad a los movimientos futuros de la comitiva y un compromiso con controlar la inflación que no convenció a todos, los actores de la industria financiera tienen muchas opiniones respecto al devenir monetario de la mayor economía del planeta.
La instancia del FOMC de julio, sin sorpresas, terminó con las tasas de referencia sin movimientos. Con esto, la Fed marca su quinta reunión consecutiva sin cambios. Eso sí, en este caso, no fue el resultado de una decisión unánime, como la sesión de junio. En esta ocasión, tres de los miembros del comité –Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan– hubieran preferido subir los tipos oficiales.
La interpretación de los mercados fue de que Warsh está tomando una postura más laxa con la política monetaria. La parte corta de la curva de rendimiento de la deuda de EE.UU. cayó, mientras que la parte larga se elevó a alturas no vistas en años. Por su parte, la bolsa y el dólar perdieron terreno.
El plan, según sugirió el nuevo líder de la política monetaria de EE.UU., es dejar que el mercado “haga el trabajo” de endurecer. Es más, hizo hincapié en que las tasas de mercado habían subido entre la reunión de junio y la de julio, sin que la Fed moviera los tipos. Sin embargo, el mercado mismo parece dudoso.
Subir las tasas sin subir las tasas
Warsh insinuó que el alza de las tasas de mercado podría sustituir una subida de tasas de referencia, sin decirlo explícitamente, recalcó David Mericle, economista jefe para EE.UU. de Goldman Sachs Research. Cuando le preguntaron si la Fed necesita subir lasas tasas para bajar la inflación, agregó, sugirió que más credibilidad en el compromiso con la meta de inflación podría ayudar a bajar la inflación, al rebajar las expectativas de inflación. “Esto contrasta con nuestra lectura de la evidencia de los estudios económicos, que sugieren que es difícil para la Fed influenciar la inflación a través del canal de expectativas”, dijo.
De momento, la estrategia parece estar funcionando, en el sentido que los tipos de interés de mercado han tendido al alza. Pero eso tiene una piedra de tope relevante, según advirtió Eric Winograd, economista jefe para EE.UU. de AllianceBernstein. “Una vez que desaparezcan (si es que desaparecen) las perturbaciones que han afectado a la economía, la inflación volverá a acercarse al objetivo de una forma que permitirá a la Fed mantener los tipos sin cambios. Pero si no disminuye de forma relativamente rápida y sostenida, el discurso no bastará”, dijo.
Desde DWS, el economista jefe Christian Scherrmann describió el tono del mensaje de Warsh como “agresivo” y destacó que “deja margen para las dudas” nuevamente. “Las subidas de tipos están sobre la mesa, el objetivo de inflación es la máxima prioridad y los mercados están empezando a comportarse como se esperaba, haciendo, en esencia, el trabajo de la Fed por ella. Sin embargo, esta postura se mueve en la delgada línea que separa la preparación de la complacencia. El nuevo presidente de la Fed podría verse pronto puesto a prueba por los mercados”, indicó.
Eso sí, esto no significa que todos estén descontando a Warsh como una “paloma” más. “Considero exagerado concluir que Warsh es simplemente otro partidario de políticas expansivas. Existían argumentos sólidos para no subir los tipos de interés este mes, y el abandono de la orientación futura limita la claridad con la que puede señalar la probabilidad de futuras alzas”, indicó el CIO de Renta Fija de Franklin Templeton, Sonal Desai. Para el profesional, “estamos asistiendo a una inevitable mayor volatilidad en las expectativas propia de un régimen de política monetaria en transición”.
La decisión de un FOMC dividido
Si bien no es inusual que los miembros del FOMC tengan visiones contrastantes, la división interna en la reunión de julio saltó a la vista. Con tres votos por subir las tasas, enfatizó David Macià Pérez, director de Inversiones y Estrategia de Mercados de Creand Asset Management en Andorra, “ese grado de disensión no es nada habitual”. Es más, según el profesional, sólo ha pasado seis veces en el pasado.
“Estos votos discrepantes ponen de manifiesto que el Comité Federal de Mercado Abierto está dividido en cuanto a la trayectoria adecuada de la política monetaria, y que las subidas de tipos siguen estando muy presentes en el debate”, acotó Jon Butcher, economista senior de EE.UU. en Aberdeen Investments.
Es más, para algunos actores del mercado, son las opiniones más “hawkish” de algunos miembros del FOMC las que han estado impulsando la subida de tipos de mercado en el último mes.
“Los votos discordantes de Lorie Logan, Beth Hammack y Neel Kashkari —todos ellos a favor de una subida de tipos de 25 puntos básicos— aportaron un tono más restrictivo y pusieron de relieve la creciente división dentro del órgano de política monetaria”, recalcó el responsable global de Macro y Asignación Estratégica de Activos de Fidelity International, Salman Ahmed. En esa línea, el profesional aseguró que estarán atentos a cómo evoluciona la relación entre Warsh y el resto del Comité. “Observamos que la Fed sigue bastante dividida y habrá que ver en qué sentido se resuelven las ‘riñas familiares’ en el futuro”, comentó.
“Ante la falta de una orientación prospectiva más específica, los mercados interpretan estos votos disidentes y, por lo tanto, siguen descontando un par de subidas de tipos durante el próximo año”, agregaron desde Julius Baer.
A falta de guidance, volatilidad
Otra característica de la era Warsh parece ser la menor visibilidad a futuro, considerando la postura del presidente de la Fed de que no es el lugar del ente rector influenciar al mercado con sus proyecciones. Esto incluye la eliminación del tradicional “dot plot”, que buscaba dar luces de futuros movimientos de tasas, a raíz de las expectativas de quienes componen el FOMC. Es más, incluso hay quienes aseguran que el presidente de la comitiva planea reducir la frecuencia de las reuniones a seis anuales, según reporta Bloomberg.
El consenso de los actores del sector financiero es que esta reducción en la información proveniente del banco central provocará un aumento en la volatilidad.
David Macià Pérez, de Creand, enfatizó en que Warsh “se mostró orgulloso” de retirar el forward guidance del ente rector, un insumo que el mercado miraba con atención para hacer sus proyecciones de inflación y, por consiguiente, tasas de interés.
Y esta decisión, agregó el profesional, aumenta la volatilidad, incluso en las reuniones donde no hay mayores sorpresas. “A ver cómo va cuando suban los tipos, que es lo que el mercado calcula que terminarán haciendo en lo que queda de año”, advirtió.
Juntando todos estos elementos, los agentes del mercado ven una era en que la Reserva Federal de EE.UU. se comporta de forma diferente. “Mientras la Fed y los mercados financieros calibran este nuevo régimen de política emergente, tendremos una fuente adicional de volatilidad que se sumará a la ya generada por la incertidumbre en torno a las tendencias económicas, la tecnología y la geopolítica”, auguró Desai, de Franklin Templeton.
La anticipada subida de tasas
Hacia delante, el consenso parece inclinarse por que hay subidas de tipos de referencia en el horizonte, especialmente hacia fines del año. La opinión común entre las grandes firmas internacionales es que la Fed va a elevarlas durante la reunión de diciembre, sin embargo, ya están aumentando las voces que sugieren una subida en septiembre.
“Esperamos una subida en diciembre, pero las probabilidades de que se produzca un movimiento en septiembre han aumentado claramente”, relató Paolo Zanghieri, economista senior en Generali Investments. El giro más restrictivo que han reflejado las voces disidentes dentro del FOMC, explicó, y la necesidad de convencer a los mercados de forma más rotunda “aumentan las probabilidades de que se produzca”.
Esa posibilidad, eso sí, es materia de debate. “Consideramos que una subida en septiembre es una decisión reñida y creemos que la evidencia (o la falta de ella) de un aumento generalizado de las presiones sobre los precios de la energía durante el próximo mes podría ser el factor decisivo”, comentó Butcher, de Aberdeen.
De todos modos, en la firma anticipan que sea cuando sea el momento de elevar la tasa, “no será una subida aislada, sino la primera de una serie de dos o tres en rápida sucesión”.
Por lo mismo, la evolución del puzle inflacionario global seguirá al centro de las miradas. Pese a las sorpresas a la baja en los precios al consumidor y en PCE, las turbulencias globales siguen vigentes. “Deberemos seguir atentos a los eventos que se desarrollan en Medio Oriente y sus efectos en los precios de las energías, toda vez que podríamos volver a apreciar alguna presión sobre los precios en las cifras del mes de julio que vuelvan a colocar a la inflación en el centro de la discusión”, indicó Jorge Herrera, subgerente de estrategia de inversión de Principal Chile.
Gracias al fuerte impulso de los clientes en el primer semestre, DWS ha aumentado las entradas netas a largo plazo y ha alcanzado nuevos máximos tanto en los flujos netos totales de los primeros seis meses, como en los activos bajo gestión. Con unos buenos resultados financieros en el segundo trimestre, DWS ha logrado sus mejores resultados financieros en un primer semestre hasta la fecha. La empresa aumentó las comisiones de gestión y los ingresos totales, al tiempo que mantuvo los costes estables, lo que se tradujo en un mayor beneficio antes de impuestos y también en términos netos, así como en una mejora del ratio de costes sobre ingresos en comparación con el primer semestre de 2025.
Además, desde la compañía destacan unos flujos netos a largo plazo (excluidos los productos de liquidez y los servicios de asesoramiento) de 11.600 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, lo que supone un total de 18.200 millones de euros en el primer semestre de 2026. Incluidos los productos de liquidez y los servicios de asesoramiento, los flujos netos totales ascendieron a 24.800 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 y a 35.800 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que supone un nuevo récord semestral para DWS.
Por otro lado, DWS ha conseguido unos ingresos de 773 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 821 millones de euros), lo que supone un descenso del 6% respecto al trimestre anterior, debido a un efecto temporal previsto relacionado con una comisión de rendimiento por infraestructuras contabilizada en el primer trimestre. En el primer semestre, los ingresos aumentaron un 6% respecto al mismo periodo del año anterior.
Los costes ascendieron a 468 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 444 millones de euros), lo que supone un aumento del 5% respecto al trimestre anterior, impulsado principalmente por los gastos relacionados con el crecimiento del negocio y el aumento del precio de las acciones de DWS, mientras que los costes de remuneraciones y prestaciones se redujeron; en el primer semestre se mantuvieron estables respecto al mismo periodo del año anterior.
La entidad ha conseguido un beneficio antes de impuestos de 305 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 377 millones de euros), lo que supone un descenso del 19%; en el primer semestre, un aumento del 16 % interanual, además el beneficio neto atribuible a los accionistas del Grupo DWS ha sido de 237 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 264 millones de euros), lo que supone un descenso del 10%; en el primer semestre, un aumento del 21% interanual.
Por otra parte, el coeficiente de gastos sobre ingresos (CIR) se situó en el 60,5% en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 54,1%); en el primer semestre descendió 3,5 puntos porcentuales interanual hasta el 57,2%, en línea con las previsiones de DWS para 2026.
Por último, el total de activos gestionados alcanzó un nuevo récord de 1.190.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2026 (primer trimestre de 2026: 1,093 billones de euros; cuarto trimestre de 2025: 1,085 billones de euros); Los activos gestionados a largo plazo se sitúan en 1,049 billones de euros, lo que supone un aumento de 82.000 millones de euros respecto al trimestre anterior y de 86.000 millones de euros en comparación con el cierre de 2025.
“DWS volvió a acelerar su crecimiento en el segundo trimestre, impulsada por los cambios estratégicos que llevamos a cabo a principios de año. Los activos gestionados alcanzaron un nuevo récord, nuestros flujos mejoraron significativamente y logramos el mejor primer semestre de la historia de DWS”, declaró Stefan Hoops, CEO de la compañía.
Por su parte, Markus Klober, CFO de DWS, destacó que “el éxito en la gestión de activos se basa en una planificación disciplinada de los recursos y en la capacidad de aumentar los ingresos de forma orgánica. En el segundo trimestre, continuamos por esta senda, con un aumento de las comisiones de gestión del 5% respecto al trimestre anterior y del 13% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que impulsó un crecimiento del beneficio por acción del 21% y un ratio de costes sobre ingresos del 57,2% en el primer semestre”.