Metales preciosos: ganadores silenciosos, pese a la volatilidad

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El comportamiento del oro durante marzo es un claro ejemplo del sentimiento de mercado frente al conflicto entre EE.UU. e Irán. El metal precioso, que venía de protagonizar un rally al que costaba encontrarle fin, tuvo un comportamiento claramente negativo, aunque logró registrar un cierto rebote durante los últimos días del mes. Tras el alto el fuego anunciado, el oro logró un subida intradía del 2,5%, ya que la incertidumbre frente a la guerra y su evolución no ha desaparecido del todo. 

En este sentido, los mercados de materias primas están entrando ahora en una fase dominada por la incertidumbre, impulsada por la preocupación ante un conflicto prolongado, interrupciones en las exportaciones de petróleo y la ausencia de señales claras de desescalada. Además, la subida de los tipos de interés por parte de los bancos centrales está pesando considerablemente en la confianza de los inversores.

Y en un periodo de tan elevada incertidumbre y correcciones en los mercados, los metales preciosos están experimentando una alta volatilidad. ¿Qué podemos esperar de ellos? Según los expertos, la reciente inestabilidad en el Golfo alimenta la aversión al riesgo, reforzando el atractivo de los metales preciosos como activos refugio, y también impulsa los precios del petróleo y del gas. “Dado que la energía es un insumo clave en la producción de metales, el aumento de sus costes eleva los costes marginales de producción, apoyando incentivos a largo plazo para el encarecimiento de los metales”, advierte Daniel Lurch, gestor de carteras, y Joran Mambir, especialista en inversiones, de J. Safra Sarasin Sustainable AM.

Para Lurch, las actuales tensiones geopolíticas son también un catalizador clave de las interrupciones en las cadenas de suministro de metales críticos, especialmente porque su procesamiento está muy concentrado en China (domina el procesamiento de 19 de los 20 metales esenciales para la transición verde). “Estas materias también son necesarias para nuevas tecnologías y la industria de defensa. China ha aprovechado esta posición en disputas diplomáticas pasadas. Como resultado, países de todo el mundo están invirtiendo para asegurar el suministro de sus materiales estratégicos”, matiza.

Los movimientos del oro

“Reflejando estas dinámicas, los ETFs de oro vendieron aproximadamente 1,1 millones de onzas la semana pasada, con ventas menores observadas en los otros tres principales metales preciosos. La continua incertidumbre y la aversión al riesgo están determinando las estrategias de negociación, marcando un periodo en el que la cautela predomina en el sector de los metales preciosos”, destaca Regina Hammerschmid, gestora de carteras de materias primas en Vontobel.

Los expertos coinciden en que predecir el precio del oro es muy complejo debido a una particularidad propia: funciona como una moneda. Por ello, en última instancia, insisten en que lo que impulsa su precio es la demanda. “El metal amarillo ha experimentado una rápida subida de su precio, con una revalorización del 65% en el último año, rompiendo las correlaciones históricas con el crecimiento de la oferta monetaria. Históricamente, cabría esperar que el oro se revalorizara a una tasa anualizada de alrededor del 10%. Esto se debe a que algunas personas intentan establecer una comparación entre la subida del precio del oro y el crecimiento de la oferta monetaria, diciendo que, si se está imprimiendo más dinero a un ritmo X, entonces el precio del oro debería subir Y, sin embargo, lo que estamos viendo ahora es una clara ruptura de ese patrón”, argumenta Matthew Michael, analista de materias primas y deuda de mercados emergentes de Schroders.

Para Michael, incluso con las correcciones normales, este metal precioso seguirá revalorizándose en 2026, sin por ello generar una burbuja. “A menos que algo impida las compras, el precio seguirá subiendo, pues los fundamentos subyacentes del oro siguen siendo sólidos. Lo cierto es que, aunque subiera mucho más, el oro no entraría en una burbuja, ya que existe una serie de claves que lo hacen resistente a este tipo de fenómenos e impulsan su demanda como activo reserva: la falta de confianza en el sistema monetario, como las preocupaciones por la confiscación de activos; la tendencia a la desglobalización; y las dudas sobre la autonomía de los bancos centrales.

Buen punto de entrada

Por su parte, Sara Niven, gestora del Aberdeen Global Balanced Growth Fund de Aberdeen Investments, recuerda que con el repunte de los precios del petróleo, los tipos de interés se han revalorizado al alza y el dólar se ha fortalecido; dos factores negativos para el oro. “Además, ha habido especulaciones aisladas (especialmente en torno a Turquía) de que algunos bancos centrales podrían movilizar reservas de oro para obtener liquidez. Estos factores surgieron cuando el oro cotizaba un 25% por encima de su media móvil de 200 días, por lo que no fue una sorpresa que se produjera un retroceso de cierta magnitud desde niveles tan elevados”, explica. 

Sin embargo, la gestora considera que dado que el oro ha bajado casi un 20% desde el inicio del conflicto, el punto de entrada resulta cada vez más atractivo. “Creemos que los factores impulsores a largo plazo siguen intactos. Desde el cuarto trimestre de 2025, hemos reducido la asignación del fondo al oro aprovechando su fortaleza, pasando del 9% a finales de septiembre de 2025 al 5% en febrero de 2026. Aunque la valoración parece más favorable, el impacto inicial del conflicto ha sido un endurecimiento de las condiciones financieras y, en consecuencia, creemos que es prematuro aumentar nuestra exposición”, afirma.

Más allá del oro

En opinión del analista de materias primas y deuda de mercados emergentes de Schroders, a medida que se agrava la crisis energética por el conflicto en Oriente Medio, las perspectivas para el aluminio se están volviendo alcistas. Y, según indica, lo mismo pasa en el sector agrícola, donde la escasez de fertilizantes ante el aumento del uso de biocombustible está impulsando la demanda de productos agrícolas al alza. “Creemos que el cobre y el oro son las opciones más atractivas dentro de los metales para este año”, afirma Michael.

En el caso del cobre, que está siendo objeto de una gran demanda debido a que el crecimiento económico mundial y a todo el universo de la IA, sigue siendo resistente y la demanda es particularmente fuerte en sectores críticos como la electrónica.

Según Lurch, se enfrenta a tensiones más inmediatas: el crecimiento de la demanda supera al de la oferta, que apenas logra sobrepasar el 1,5 % anual debido a la reducción de la ley del mineral y a los largos plazos de entrega. “En el caso del litio, la AIE espera que la demanda se multiplique por cuatro hasta 2040. El riesgo de sustitución del litio es bajo debido a su densidad energética única. Mientras tanto, la oferta actual está limitada por el cierre temporal de minas de alto coste y la reducción de la inversión de capital”, añade.

Si nos fijamos en la plata, la hermana pequeña del oro, que registró una subida de alrededor del 150% en 2025, superando los 120 dólares por onza, presenta un panorama diferente ya que suele estar menos demandada que el oro. “La plata es muy volátil, lo que atrae las operaciones especulativas a través de ETFs apalancados. Sin embargo, esto también la hace propensa a caídas pronunciadas debido a la realización de ganancias. Por otro lado, los altos niveles actuales de la plata no se consideran sostenibles a largo plazo, mientras que el oro seguirá teniendo una rentabilidad superior”, comenta Lurch. 

Janus Henderson ficha a Franco Cassoni como Associate Director de US Offshore Sales

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Foto cedidaFranco Cassoni, Associate Director de US Offshore Sales de Janus Henderson Investors.

Janus Henderson Investors refuerza su equipo de US Offshore Client Group con una nueva incorporación. Según ha anunciado la gestora, ha fichado a Franco Cassoni como nuevo Associate Director, US Offshore Sales. Cassoni, que asumió el cargo el 6 de abril, estará ubicado en Miami y reportará a Paul Brito, Executive Director del Client Group North America Offshore. Desde este cargo será responsable de reforzar las relaciones existentes de Janus Henderson con instituciones locales y globales, así como de desarrollar nuevas alianzas en el mercado US Offshore.

Desde la gestora, consideran que Cassoni aporta una valiosa experiencia al puesto, ya que se incorpora a la firma desde Citi, donde trabajó durante cuatro años en dos posiciones diferentes; la más reciente como Assistant Vice President, lo que le permitió adquirir una visión profunda del mercado US Offshore. Franco es licenciado en Business Technology, Management and Marketing por la Universidad de Miami. Además, es bilingüe en inglés y español.

A raíz de este anuncio, Paul Brito, Executive Director del Client Group North America Offshore en Janus Henderson, ha comentado: “Estamos encantados de dar la bienvenida a Franco Cassoni a Janus Henderson. Su experiencia en el mercado US Offshore y su enfoque centrado en el cliente lo convierten en una incorporación muy valiosa para nuestro equipo. A medida que seguimos invirtiendo en el canal offshore de Estados Unidos, su foco en el desarrollo de relaciones a largo plazo respaldará la siguiente fase de nuestro crecimiento en la región y nuestra capacidad para ofrecer soluciones adaptadas a los inversores».

Anna Cohen: «El riesgo de recesión es fuerte, pero no suscribimos el pesimismo»

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Ana Cohen, titular del Grupo Cohen
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Para Anna Cohen, titular del grupo Cohen en Argentina, el mundo dejó atrás la lógica de eficiencia pura y se adentró en una era de resiliencia estructural. En diálogo con Funds Society, sostiene que “las variables de petróleo, los commodities en general y la actividad de la Fed van a marcar los nuevos niveles del mercado”, en un contexto en el que la multipolaridad y las tensiones geopolíticas, especialmente en rutas críticas como el Estrecho de Ormuz, se volvieron determinantes. Aunque el petróleo baje, su visión es que se mantendrá en una lógica de «higher for longer» (cerca de los USD 60), con un impacto directo en la inflación y las tasas.

Pese al riesgo de recesión, Cohen es enfática: «No somos suscriptores de la capitulación”.  Su propuesta para clientes High Net Worth se basa en una mirada holística, una arquitectura abierta y monitoreo permanente de las variables internacionales. Su recomendación para inversores de largo plazo incluye:

  • Equity de alta calidad: enfoque en sectores como defensa, energía, ciberseguridad, salud e infraestructura.
  • Protección: uso de oro como refugio geopolítico y bonos soberanos protegidos por inflación (TIPS).
  • Táctica: Mantener un «colchón de cash» como hedge ante la volatilidad permanente.


– ¿Cuál es la propuesta que ofrecen para clientes de alto patrimonio?

Nosotros tenemos una propuesta de valor que tiene que ver con una mirada holística del cliente. No sólo atendemos al patrimonio, sino todo lo que a ese patrimonio lo asiste en términos de lo que es configuración de la situación patrimonial, de la situación impositiva, protección de los activos y los pasivos. Eso a nivel tanto corporativo como de las familias. Con una plataforma multijurisdicción y a través de dos canales distintos: uno es el típico de brokerage tradicional y, el segundo es un advisory o un servicio de advisory holístico, pero basado en una arquitectura abierta y una independencia de criterio en el que nosotros funcionamos solo como los administradores o gestores de la cartera y de las cuestiones familiares. Y el cliente trae o elige él de manera agnóstica quién es su custodio y el operador. 

– ¿Cómo integran la estrategia para clientes que quieren invertir en mercados como Uruguay o Miami?

Para aquellos clientes que necesitan administrar activos que ya se encuentran en el exterior, se les abre una cuenta en alguna institución con la cual nosotros tengamos un acuerdo. Tenemos un concepto de arquitectura abierta, tenemos más de un proveedor, con lo cual somos independientes en el proceso de decisión de quién custodia los activos de los clientes de Cohen. Y después tenemos una división bastante robusta, sentada en Uruguay y en Argentina, con cercanía al cliente de asset management y carteras muy tailor-made para ofrecerles a los clientes que tengan esta mirada independiente y diagnóstica. Somos convencidos de que la independencia es lo que debería regir los criterios de inversión para los clientes. Entonces, básicamente, la propuesta de valor es la independencia de criterio e inteligencia aplicada a los portafolios. Observamos de manera muy cercana los centros financieros del mundo, a la par que usamos muchísimo el talento de todos los bancos con los que estamos para profundizar el análisis que hacemos. El monitoreo es diario y permanente de todas las variables en todo el mundo.

– ¿Cómo gestionan cuestiones como riesgo y liquidez para clientes y carteras sofisticadas?

Cuando llega un cliente High Net Worth o Ultra High Net Worth, lo que le hacemos es un policy statement para definir con el cliente qué tipo de riesgo y de liquidez necesita abordar. Se hace un análisis muy profundo, se emite un documento con el que el cliente acuerda y después tenemos un comité de inversiones, cuyos miembros son parte del equipo de Cohen de estrategia, el equipo de asset management y el directorio de Cohen, y muchas veces algún consultor externo que va itinerando y vamos tomando definiciones mensuales, revisiones trimestrales y contacto diario. 

– ¿Cómo observa el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los mercados y qué sectores o empresas se recomiendan para invertir en este contexto?

Nosotros sentimos que el conflicto geopolítico debería ser un conflicto de corto plazo, que hay un riesgo de que se extienda y que entonces, de extenderse, todo lo que yo voy a decir ahora puede llegar a sufrir cambios. Pero que, en definitiva, vemos el petróleo bajando de los niveles en los que está cuando se pueda normalizar el estrecho de Ormuz y las consecuencias que eso tiene sobre el comercio, que en definitiva ese es el efecto que existe sobre el mercado. La guerra per sé no tiene un efecto más allá del momentáneo en el petróleo.

Aunque el petróleo baje, la sensación es que va a repetir higher for longer y que la nueva normalidad va a rondar los 60 USD el barril. Por supuesto, el contexto de volatilidad ya es permanente. Por supuesto, algo que antes era una tesis y que hoy es una realidad, es que el mundo ya dejó de tener un líder hegemónico para ser un mundo multipolar en el que vamos a tener de estos conflictos todo el tiempo, y que básicamente las variables de petróleo, los commodities en general y de la actividad de la Fed en los próximos meses van a marcar los nuevos niveles del mercado, de los mercados de equities y de bonos.

– Para inversores a largo plazo en este contexto de volatilidad, ¿qué recomendaciones ofrecen?

Sabemos que el riesgo de recesión y de inflación es más fuerte, con lo cual los mercados, con corrección, creo yo, están priceando eso, pero de largo plazo no somos suscriptores de la capitulación o del pesimismo. Creemos que en todo caso debe hacerse un reacomodamiento de sectores dentro de lo que es equities. Creo que de corto plazo también tenés que tomar medidas protectivas para que a largo plazo vos tengas parte de la cartera más estabilizada. Elegir equity de alta calidad, elegir instrumentos de crédito de alta calidad, ya sea públicos o privados, en un momento en el que también los privados están desafiados por las noticias. Tenés algunas opciones tácticas que tienen que ver con armar un colchón de cash como hedge. El oro me parece que más allá de sus vaivenes, sigue siendo un instrumento de protección geopolítica y fiscal. Y tenés una gran ayuda que son, por ejemplo, los TIPS, que hoy comparten probablemente la parte de bonos soberanos protegidas para la inflación en Estados Unidos, da la sensación de que eso puede ser algo interesante para proteger un poco y, siendo más prorriesgo de largo plazo, reacomodar la cartera para que estés seguro de que el equity que comprás de largo plazo tenga todo el potencial de crecimiento que debería tener: defensa, energía, ciberseguridad, salud.

– En definitiva, ¿qué tipo de compañías o sectores pueden ser atractivos en el actual contexto internacional?

Yo diría defensa, infraestructura, seguridad, ciberseguridad, salud, materiales. Y energía. Que la tendencia sea más visible que algunos otros sectores donde ya podés haber visto el crecimiento que necesitabas ver y que sean más dispares los rendimientos, por ejemplo, temas de tecnología.

– Pensando a futuro, de acá a tres o cinco años, ¿qué oportunidades de crecimiento ve para Cohen?

Claramente para nosotros, como te digo, hay dos o tres canales que nos sirven mucho, que es nuestro posicionamiento como wealth managers. Nos da mucho optimismo el crecimiento de las carteras de los clientes de wealth management, tanto locales como internacionales, activos custodiados en Argentina como offshore. Y te diría todo lo que tenga que ver con la financiación de proyectos de la economía real.

Janus Henderson lanza un fondo híbrido de materias primas de gestión activa

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fondo híbrido de materias primas
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Janus Henderson Investors ha anunciado el lanzamiento de JREAL, un fondo de materias primas de gestión activa que combina derivados de materias primas y acciones de materias primas en una única cartera. Según explica, la estrategia “busca ofrecer una rentabilidad atractiva a largo plazo con características de diversificación y protección contra la inflación”, y está diseñado para complementar las asignaciones tradicionales en acciones y bonos.

En concreto, el fondo está diseñado para invertir aproximadamente un 60% en derivados de materias primas, mediante un programa propio de seguimiento de tendencias de tipo largo/corto, y un 40% en acciones vinculadas a las materias primas. En opinión de la firma, esta configuración de la cartera proporciona acceso tanto a las materias primas como a la cadena de suministro global de las mismas. 

Además, el fondo ofrece exposición a cuatro sectores principales de materias primas: energía, metales industriales, metales preciosos y agricultura, junto con acciones relacionadas, como las de productores, procesadores, refinerías y proveedores de infraestructura. El fondo está disponible a través de Janus Henderson Fund SICAV, sociedad domiciliada en Luxemburgo, que cumple los requisitos para ser considerado un UCITS.  

Según matiza, el enfoque de derivados long/short y de gestión activa proporciona exposición a 30 futuros de materias primas líquidos y cotizados en bolsa, y está diseñado para reducir las caídas y mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo a lo largo de los ciclos del mercado de materias primas, al tiempo que mantiene las ventajas de la diversificación.

Desde Janus insisten en que JREAL se posiciona como una alternativa híbrida y moderna a las estrategias tradicionales de materias primas basadas en futuros de posición larga, que históricamente se han enfrentado a retos como el carry negativo, las grandes caídas, el aumento de las correlaciones durante los periodos de tensión en los mercados de renta variable y la capacidad limitada para integrar consideraciones ESG y de inversión responsable. “Al combinar derivados de materias primas con acciones vinculadas a las mismas, la estrategia ofrece acceso a toda su cadena de valor, creando un marco diseñado para buscar rentabilidades atractivas al tiempo que ofrece diversificación, protección potencial frente a la inflación y resistencia a las perturbaciones del mercado provocadas por acontecimientos puntuales”, indican.

Las convicciones de Janus Henderson

Al comentar sobre el lanzamiento, Rob Shimell, gestor de carteras de Diversified Alternatives en Janus Henderson, ha señalado: “Las materias primas están resurgiendo como una perspectiva de inversión atractiva, pero la forma en que los inversores acceden a ellas es importante. Los retos habituales de la exposición a futuros de posición larga, como el carry negativo, las fuertes caídas, los picos de correlación, la amplitud limitada y las restricciones ESG, pueden abordarse mediante un enfoque híbrido más moderno. Un enfoque que combina la asignación a acciones de materias primas con derivados de materias primas utilizando una estrategia de posiciones largas y cortas, accediendo así a toda la cadena de suministro”.

En su opinión, esto crea un marco diseñado para buscar rentabilidades atractivas, al tiempo que ofrece una diversificación genuina, el potencial de protección frente a la inflación y la consideración de las perturbaciones del mercado impulsadas por acontecimientos, todo ello manteniendo la liquidez diaria. “Con la desglobalización, la descarbonización y la geopolítica remodelando los mercados, un enfoque innovador de las materias primas es una respuesta prudente a las fuerzas estructurales que definirán la próxima década”, puntualiza.

El lanzamiento refleja la convicción de Janus Henderson de que las materias primas están entrando en un superciclo estructural a largo plazo, impulsado por siete temas seculares: la descarbonización; los centros de datos y la demanda de energía impulsada por la IA; la devaluación del dólar; el aumento del gasto en defensa; la desinversión prolongada en el suministro de recursos; la desglobalización; y los cambios demográficos, que en conjunto respaldan una perspectiva constructiva para las materias primas.

“Los clientes buscan cada vez más nuevas formas de diversificar sus carteras y protegerse contra la inflación, y JREAL tiene como objetivo proporcionar resiliencia durante períodos de elevada inflación, tensión geopolítica, interrupciones en el suministro y fenómenos meteorológicos extremos, que históricamente han influido en los mercados de materias primas”, añade Ignacio De La Maza, director del Grupo de Clientes de EMEA y Latinoamérica. 

JREAL está gestionado por un experimentado equipo de inversión especializado en activos alternativos diversificados y acciones de recursos naturales, que se basa en la dilatada experiencia de Janus Henderson en activos alternativos líquidos y activos reales. El componente de activos alternativos diversificados está dirigido por Robert Shimell y Mark Richardson, mientras que la cartera de acciones de recursos naturales está gestionada por Daniel Sullivan, Darko Kuzmanovic y Tal Lomnitzer.

¿Qué significa la tregua entre EE.UU. e Irán para los mercados?

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ahorro para el retiro en México
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En 24 horas, los mercados han pasado de valorar un posible “cisne negro geopolítico” a amanecer con alzas generalizadas -por ejemplo, en Europa el DAX alemán subía en torno a un 5% y el FTSE 100 británico un 2%- y los futuros sobre el petróleo con un caída del 14% aproximante, dejando el barril de brent de nuevo por debajo de los 100 dólares el barril -alrededor de 94 dólares-. Además, el índice del dólar estadounidense ha caído alrededor de un 1%, con el euro/dólar regresando por encima del nivel de 1,17 por primera vez desde el inicio de la guerra. El motivo está claro: existe un sentimiento de alivio ante el anuncio de alto el fuego temporal entre EE.UU. e Irán, ya que se reduce el riesgo energético.

Para los mercados, lo relevante de este acuerdo habla de una “apertura total, inmediata y segura del estrecho de Ormuz”, aunque queda ver aún cómo se materializan estas palabras. “Los mercados no necesitan una certeza absoluta para repuntar; para los mercados, un alto el fuego reduce de manera significativa el riesgo de escalada a corto plazo. Esa reducción del riesgo extremo suele ser suficiente para desencadenar una rápida revalorización, incluso si persisten las incertidumbres a largo plazo”, señala Ray Sharma-Ong, subdirector global de Soluciones Personalizadas Multiactivos de Aberdeen Investments.

Para Matthew Ryan, jefe de Estrategia de Mercado en Ebury, la palabra que describe los mercados hoy es alivio. “Ahora la atención se centra en las próximas negociaciones críticas entre Estados Unidos e Irán. La pregunta clave será si estas conversaciones lograrán una paz duradera o si el alto el fuego del martes solo ha pospuesto el problema”, afirma. En su opinión, los participantes del mercado no se comprometerán completamente con operaciones de «riesgo» ni los futuros del petróleo o el dólar regresarán a los niveles previos a la guerra hasta que se alcance un acuerdo permanente. “Tal como están las cosas, esto sigue siendo solo una pausa temporal en la guerra y, a pesar del alto el fuego, el dólar todavía se cotiza alrededor de un 1% más alto que antes del conflicto”, apunta.

Hacia el repunte

Por su parte, Sharma-Ong argumenta que los movimientos de mercado de hoy, ya los hemos visto antes: “El 9 de abril de 2025, el S&P 500 se disparó un 9,5% en una sola sesión después de que Trump anunciara una pausa de 90 días en los aranceles recíprocos introducidos el 2 de abril de 2025. En aquel momento, al igual que en la situación actual, seguían existiendo varias incertidumbres importantes. Sin embargo, la eliminación del riesgo extremo a la baja fue suficiente para desencadenar un fuerte repunte”.

Teniendo esto en cuenta, el experto de Aberdeen se aventura a afirmar que, en los meses siguientes, “los mercados superaron los máximos anteriores”. “Se espera que el repunte de alivio sea más fuerte en el norte de Asia. Los fundamentales volverán a ser el centro de atención, y serán estos, y no la geopolítica, los que lideren los mercados si la prima de riesgo geopolítico se desvanece. Además, esperamos un repunte más fuerte en los mercados que se vieron más afectados por la crisis del petróleo y el aumento de la aversión al riesgo. Es probable que los mercados bursátiles asiáticos más importadores de petróleo, en particular Corea, Taiwán y Japón, se recuperen más rápidamente. Estos mercados están más expuestos a las fluctuaciones de los precios de la energía y al sentimiento de riesgo global”, añade Sharma-Ong. 

De cara al inversor, Michaël Nizard, responsable de Multiactivos y Overlay en Edmond de Rothschild AM, considera que la cuestión clave será evaluar los impactos macroeconómicos, en particular sobre el crecimiento, la inflación y la dinámica de la política monetaria. «Aunque el riesgo de recesión aún no es inminente, los efectos serán claramente perceptibles en la eurozona. De hecho, este shock geopolítico en Oriente Medio actúa como un shock de oferta energética, reavivando las presiones inflacionistas globales y afectando directamente al crecimiento. El aumento de los precios del petróleo y el gas es especialmente perjudicial para Europa, cuya industria sigue siendo dependiente de estos recursos, lo que incrementa el riesgo de pérdida de competitividad», afirma.

No obstante, Nizard considera que este contexto nos parece distinto al de 2022, cuando la economía mundial se enfrentaba simultáneamente a un shock de oferta y a un exceso de demanda vinculado entonces al ahorro acumulado durante la pandemia y a los amplios estímulos fiscales gubernamentales: «El mercado laboral no está sometido a la misma tensión severa que en 2022. Por todas estas razones, consideramos que los bancos centrales deberían actuar con prudencia y evitar una sobrerreacción al repunte de la inflación en los próximos meses. El menor riesgo de errores de política monetaria actuará, así como un viento de cola para los activos de riesgo, tanto en renta variable como en el mercado de deuda corporativa»

La cuestión energética

Otra conclusión clara tras el acuerdo es que los mercados energéticos podrían haber superado el shock de oferta. “En línea con la visión de nuestro analista de petróleo, es probable que los mercados energéticos hayan superado el pico del shock de oferta, ya que los precios ya habían alcanzado niveles económicamente dañinos, lo que suele activar dinámicas de desescalada”, destaca Christian Gattiker, Head of Research de Julius Baer.

De hecho, este alto el fuego llega en un momento en que los mercados energéticos ya mostraban señales iniciales de estabilización. “Incluso en el punto álgido de las tensiones, el escenario nunca fue el de una interrupción total del suministro, sino más bien el de una apertura parcial y cambiante. Como se ha destacado en los últimos días, los flujos de transporte a través del Estrecho de Ormuz han seguido aumentando, apoyados por rutas protegidas por Irán y una mayor participación internacional. Aunque aún por debajo de los niveles previos al conflicto, estos flujos —junto con canales alternativos de exportación— han mitigado el shock de oferta y han dado margen de ajuste a las cadenas de suministro energético. Esta resiliencia es clave”, añade Norbert Rücker, Head Economics and Next Generation Research, en Julius Baer.

Según la visión de Fidelity International, pese a la bajada del precio del brent el 8 de abril, es poco probable que los mercados energéticos vuelvan rápidamente a niveles de precios previos al conflicto, ya que probablemente se mantengan primas geopolíticas permanentes. «Trabajamos sobre el supuesto de que el brent cotizará en torno a los 85 dólares durante el resto del año, tras cualquier resolución. Además, los riesgos para las cadenas de suministro más allá de los mercados energéticos implican que este shock no desaparecerá de forma inmediata. Este impacto se sentirá con mayor intensidad en Asia, debido a la exposición directa al Estrecho, seguida de Europa. A pesar de estar relativamente aislado del impacto directo de este conflicto, Estados Unidos también sufrirá las consecuencias del shock macroeconómico global y de unos precios energéticos globales más elevados», sostienen en su último análisis.

Y ahora qué

Todo este optimismo de los mercados y de los expertos de las firmas de inversión vienen acompañadas de una advertencia: el riesgo y la volatilidad no han desaparecido totalmente. “El alto el fuego encaja bien en el patrón establecido de crisis geopolíticas, donde una fase intensa de escalada crea las condiciones para una eventual salida. Esto respalda nuestro escenario base de un shock rápido e intenso, con daños duraderos limitados sobre el suministro energético global. Aunque la geopolítica en Oriente Medio seguirá latente, esperamos que los mercados energéticos se desacoplen gradualmente del ruido político, reduciendo el riesgo de un shock macroeconómico sostenido impulsado por el petróleo. No obstante, los inversores deben ser cautelosos al interpretar esto como una resolución definitiva. El conflicto continúa siguiendo un ‘patrón de reality show’, caracterizado por escaladas rápidas, pausas tácticas y renovadas tensiones”, advierte Gattiker.

Sin duda, los expertos coinciden en que la durabilidad de un alto el fuego y de cualquier acuerdo condicional que le siga será cuestionable. Es más, existe cierto escepticismo en que EE.UU. o Israel acepten las condiciones de 10 puntos propuestas que Irán ha anunciado, sobre todo porque ven poco probable que EE.UU. ponga fin a su presencia militar en el Golfo. 

“Si se mantiene el alto el fuego de dos semanas y se alcanza algún tipo de acuerdo que permita reabrir el estrecho, el impacto económico mundial derivado de este conflicto resultará gestionable. Consideraríamos esto como una perturbación temporal de los precios que puede que no repercuta en los consumidores ni en las empresas de algunas economías. Y, en tal caso, los bancos centrales podrían retomar en líneas generales la trayectoria que seguían antes del conflicto. De hecho, si los precios de las materias primas se normalizan rápidamente, la atención podría centrarse más en el impacto sobre el crecimiento”, explica Michael Langham, economista especializado en mercados emergentes de Aberdeen Investments.

Desde Fidelity International añaden una reflexión más: «Nuestra visión sigue siendo que el resultado más probable es una resolución desordenada, con primas de riesgo geopolítico que probablemente se mantendrán en los días posteriores a la guerra. Los riesgos de cola siguen siendo elevados, con el riesgo activo de encontrarnos en una situación en la que las partes continuen teniendo incentivos para escalar de nuevo con el objetivo de desescalar, lo que conlleva claros riesgos asimétricos. Aunque probablemente estemos más cerca del final que del inicio de este conflicto, persiste una elevada incertidumbre. Mientras tanto, el estrés de mercado sigue siendo claramente visible en algunos canales».

Más ahorro, menos tiempo: mexicanos se preparan tarde para el retiro

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nueva ola de ETFs
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En México los trabajadores empiezan a tomar mayor conciencia de los beneficios del ahorro para el retiro y han incrementado sus aportaciones; sin embargo, lo hacen muy cerca del fin de su vida laboral, lo que limita los beneficios que pudieran tener.

De acuerdo con datos de Skandia, holding financiero con más de 65 años de historia en Latinoamérica, la edad promedio de sus clientes con Plan Personal de Retiro (PPR) en Mexico es de 51 años, mientras que el segmento en etapa de pre-retiro cuenta con una edad promedio de 57 años, aquí se concentra el 54% de los activos bajo administración.

Lo anterior, más que un dato demográfico sugiere un patrón persistente: una parte importante de los ahorradores comienza a fortalecer su retiro cuando el horizonte de tiempo ya es más corto.

En contraste, los datos oficiales reflejan una tendencia positiva en el comportamiento del ahorro. Entre 2023 y 2024 se reportó un crecimiento de 37% en nuevos aportes a PPR, alcanzando 615 millones de pesos (34,16 millones de dólares). Para octubre de 2025, los clientes ya habían aportado más del 90% de ese monto.

Dicho comportamiento ocurre en un contexto donde el ahorro voluntario cobra relevancia dentro del sistema de pensiones. De acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, las aportaciones voluntarias permiten incrementar los recursos acumulados en las cuentas individuales, lo que puede incidir directamente en el monto disponible al momento del retiro.

Ahora bien, más allá del crecimiento agregado, el cambio también se observa a nivel individual. El ticket promedio anual pasó de 50,000 pesos en 2023 (2.777,77 dólares)  a 68,000 pesos en 2024 (3.777,77 dólares), mientras que en 2025 de enero a octubre se mantuvo en 63,000 pesos por cliente (3.500 dólares). Esta evolución apunta a una mayor disposición a destinar recursos al retiro de forma constante.

El análisis por etapa de vida refuerza esta lectura. Las aportaciones más altas se concentran en fases de consolidación patrimonial, lo que sugiere que el ahorro para el retiro tiende a fortalecerse conforme las personas alcanzan mayor estabilidad económica.

Sin embargo, también emergen señales de cambio generacional. Actualmente, el 30% de los activos administrados en PPR dentro de Skandia corresponde a personas entre 18 y 50 años. Aunque no es el grupo dominante, su participación indica una incorporación progresiva de perfiles que comienzan a planear su retiro con mayor anticipación.

“Si bien el grueso del ahorro sigue concentrándose en etapas avanzadas, ya vemos una base de clientes más jóvenes que está entrando antes. Esto puede modificar de forma importante los resultados financieros en el largo plazo”, agregó Julio Méndez, CEO de Skandia.

En conjunto, los datos muestran un sistema en transición: por un lado, persiste la tendencia a concentrar el esfuerzo de ahorro en los últimos años de la vida laboral; por otro, se observa un crecimiento sostenido en las aportaciones voluntarias y una adopción gradual por parte de generaciones más jóvenes.

Lejos de ser tendencias aisladas, estos patrones apuntan a una transformación en la forma en que los mexicanos enfrentan el retiro, donde el ahorro voluntario comienza a jugar un papel cada vez más relevante dentro de la planeación financiera de largo plazo.

La nueva ola de ETFs apunta a la formación de pequeñas burbujas

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Los fondos cotizados en bolsa han transformado el mundo de la inversión. El número de lanzamientos de ETFs alcanzó un récord en 2025, con más de 1.000 nuevos fondos cotizados en el mercado. Pero los últimos lanzamientos se han vuelto “más especializados, menos diversificados y más caros”, como asegura un análisis de Morningstar.

Según la firma, el creciente número de este tipo de fondos cotizados especializados ha puesto de manifiesto una tendencia “preocupante”: en lugar de resolver problemas reales, muchos se suman a las tendencias dominantes.

Esto suele ocurrir después de que las acciones subyacentes ya han experimentado fuertes rentabilidades en el corto plazo, según Morningstar, que añade que “la ironía es que estos ETFs suelen salir al mercado en el momento álgido de una narrativa, o cerca de él, cuando las valoraciones están sobrevaloradas y las expectativas de rentabilidad son menos optimistas”.

El resultado es que los inversores acaban teniendo carteras especulativas con comisiones elevadas. Estos ETFs “amplifican el revuelo en torno a los temas subyacentes, y pueden contribuir a la formación de pequeñas burbujas”.

Históricamente, los lanzamientos de ETFs similares se han concentrado en períodos en los que temas específicos han obtenido buenos resultados, y han ido acompañados de un discurso sobre cómo ese tema «cambiaría el futuro». Un ejemplo fueron los ETFs centrados en aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, que pasaron por esa fase en 2021. Los ETFs vinculados a la inteligencia artificial y las criptomonedas son protagonistas desde 2025.

En lugar de basarse en principios de inversión sólidos, la mayoría de estos lanzamientos se programaron para aprovechar el entusiasmo que rodea una determinada temática.

El problema del rendimiento

Dado que muchos ETFs temáticos se lanzan al mercado cerca de máximos, a menudo se enfrentan a un futuro difícil desde el primer día. Años de análisis a lo largo de múltiples ciclos de mercado muestran que los ETFs temáticos tienden a quedarse rezagados con respecto al mercado bursátil mundial, en general, tras su lanzamiento, en gran parte porque “son caros y sus valoraciones en el momento de su introducción ya están infladas”, asegura la firma.

Morningstar observa este patrón en varios periodos recientes. En 2021, se lanzaron 38 nuevos ETFs centrados en criterios ESG tras un 2020 muy alcista. A febrero de 2026, solo quedan 21 de esos 38 vehículos. “Esta elevada tasa de cierre podría atribuirse a un rendimiento irregular o decepcionante, a la incapacidad de atraer a nuevos inversores, o a ambos factores”. En 2025, se pusieron en marcha 70 nuevos ETFs centrados en activos digitales y criptomonedas. Algunos de ellos se limitan a replicar la evolución del precio de criptomonedas como bitcoin, solana, XRP, ethereum o dogecoin. Otros, toman criptomonedas “ya de por sí volátiles” y les añaden apalancamiento o una opción que modifica su relación riesgo/rentabilidad.

En la firma aseguran que estos lanzamientos se produjeron tras un par de años excelentes para las criptomonedas: el bitcoin se disparó un 150% en 2023 y un 125% en 2024. Pero “los inversores en ETFs de esta temática lanzados más recientemente no pudieron repetir esos espectaculares rendimientos”, en tanto que el precio del bitcoin alcanzó su máximo en octubre de 2025 y desde entonces ha caído casi un 50%.

Mientras, los índices de referencia diversificados seguían acumulando ganancias de forma constante. “A largo plazo, la combinación de una mala elección del momento, la volatilidad, las elevadas comisiones y la falta de diversificación suele dar lugar a un rendimiento inferior al de los ETFs que replican el mercado en general”, aseguran en la firma.

Concentración y diversificación limitada

Aunque los ETFs temáticos puedan parecer diversificados a simple vista, suelen estar mucho más concentrados de lo que se cree. La mayoría de estos vehículos incluyen solo un puñado de acciones, en comparación con los índices generales del mercado, que cuentan con entre 500 y más de 5.000 valores, tal y como afirman en Morningstar.

De los 1.117 ETFs que se lanzaron en 2025, solo 182 contaban con más de 100 valores en cartera. Esto significa que aproximadamente el 84% de los nuevos ETFs lanzados están considerablemente más concentrados de lo que muchos inversores creen. Además, casi el 46% de los 1.117 ETFs lanzados en 2025 tenían menos de 10 valores en cartera.

“Las carteras concentradas magnifican el impacto del riesgo específico de cada acción y hacen que la rentabilidad de los fondos dependa de forma desproporcionada de un pequeño grupo de acciones volátiles”, apuntan en la firma, donde aseguran que los ETFs temáticos que cuentan con muchas posiciones “pueden haber logrado esa diversificación al incluir acciones que apenas guardan relación con el concepto que se comercializa a los inversores”. De tal manera que, llegado un punto, el concepto se amplía demasiado y el ETF no ofrece realmente la exposición que afirma ofrecer.

Comisiones más elevadas y «miniburbujas»

Las comisiones también han empezado a evolucionar en “dirección equivocada”: los ETFs lanzados en 2025 presentaban, de media, un ratio de gastos más elevado que los fondos cotizados ya consolidados. Además, la firma no observa indicios que apunten a que ese coste adicional se tradujera en un beneficio para el inversor final.

El aumento de los ratios de gastos se debe en gran medida al auge de los ETFs de gestión activa. De los 1.117 ETFs lanzados en 2025, 943 no replican ningún índice y se considerarían gestionados de forma activa. El ratio de gastos medio ponderado equitativamente de este grupo se situó en 76 puntos básicos. El denominador común de estos lanzamientos recientes parece ser “unas comisiones elevadas, escasa diversificación y una complejidad injustificada”.

Cuando el entusiasmo que rodea a estos productos se desvanece, la corrección puede ser rápida y severa. Las valoraciones comienzan a normalizarse, lo que provoca fuertes caídas en las acciones subyacentes. Los ETFs basados en valores pequeños y especulativos pueden agravar esas caídas de precios cuando aumentan el miedo y la presión vendedora. Esto suele coincidir con una oleada de cierres de fondos cotizados, ya que aquellos que en su día atrajeron a los inversores durante el boom tienen dificultades para seguir siendo viables económicamente una vez que el rendimiento flaquea.

Al final, muchos inversores se encuentran con pérdidas que podrían haberse evitado si se hubieran centrado en principios sólidos en lugar de perseguir la rentabilidad. Irónicamente, intentar hacerse rico rápidamente suele ser la forma más lenta de hacerse rico.

Lo que deberían hacer los inversores

Los ciclos impulsados por las narrativas no son nada nuevo, según Morningstar, ya que los mercados ya han pasado por esta situación en el pasado y han seguido prosperando. Las claves del éxito a largo plazo no han cambiado: la diversificación sigue siendo la primera línea de defensa, para reducir los riesgos específicos de cada acción, inherentes a los temas limitados.

Las comisiones también merecen una atención especial: los ratios de gastos más elevados exigen un rendimiento superior para que el gasto merezca la pena. Los ETFs temáticos tienen un historial deficiente y la mayoría no logra superar al mercado global.

Es recomendable mantener una dosis saludable de escepticismo cuando ciertos temas acaparan los titulares: las tendencias que dominan los medios de comunicación y luego surgen como objetivo de un nuevo ETF suelen indicar que la narrativa ya se ha descontado por completo en el mercado.

Como conclusión, en la firma apuntan que la creciente variedad que han alcanzado los ETFs exige un mayor escrutinio que nunca por parte de los inversores. “Deben mirar más allá de la etiqueta de «ETF» y evaluar lo que realmente están comprando”, sentencian.

También aconsejan tener en cuenta el número de valores que componen la cartera, los fundamentos económicos que se esconden tras la propaganda, las comisiones en comparación con otras alternativas y si el rendimiento reciente refleja fundamentos sólidos o un entusiasmo pasajero. “La idea es evitar las trampas de los ETFs impulsados por narrativas y centrarse en estrategias con una base sólida”, ya que “los ETFs siguen siendo herramientas poderosas cuando se utilizan con el mismo cuidado y disciplina que definieron su éxito inicial”.

Por lo tanto, en un entorno de mercado en el que abunda la innovación y el entusiasmo se propaga rápidamente, “la toma de decisiones meditada sigue siendo la salvaguarda más fiable”.

Divisas latinoamericanas, ¿terminó la «Pax cambiaria» ante el contexto global?

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Estado del mercado de ETFs en Latinoamérica
Foto cedidaRay Jian, director de renta fija emergente de Amundi

Hace 50 años las divisas latinoamericanas cayeron en una espiral de colapsos que las llevaron a vivir la época más negra de su historia moderna; hoy el panorama es diferente, la región vive quizás un momento estelar en términos de estabilidad: la «Pax cambiaria». Sin embargo, nubarrones de tormenta en el horizonte han inquietado su desempeño, ante el contexto global.

En lo que va del siglo XXI, las divisas latinoamericanas siguen una trayectoria clara: depreciación estructural frente al dólar, pero con grados muy distintos de estabilidad. México y Chile han logrado preservar valor relativo en el tiempo, Brasil ha alternado entre ciclos de fortaleza y debilidad, mientras que Argentina representa un caso extremo de destrucción monetaria. Pero, en términos generales nada parecido a las abruptas devaluaciones generalizadas del último cuarto del siglo 20, ni a los experimentos con diversos regímenes cambiarios.

De acuerdo con la estrategia de divisas de Deutsche Bank, en lo que va del siglo el desempeño de las monedas más importantes de la región es el siguiente: El peso mexicano mantiene una depreciación estructural moderada de entre 70% y 90%, nada comparable al más de 1.000% del último cuarto del siglo pasado. Ha pasado por periodos de alta volatilidad en este siglo, pero sin colapso, es de hecho una de las divisas más estables de los mercados emergentes.

El real brasileño por su parte acumula una depreciación en el siglo de entre 170% a 220%, también con fuertes periodos de volatilidad, pero aun así mantiene atractivo por altas tasas de interés (carry trade). El peso chileno se ha depreciado entre 60% a 80% durante el siglo, pero también es una de las divisas más estables de la región. El peso argentino es otra historia con múltiples cambios de moneda y controles; es un caso extremo de: inflación crónica, devaluaciones sucesivas y pérdida total de valor real. Es una de las monedas con peor desempeño global en el siglo.

Ante el panorama de turbulencia mundial que se vive, ¿Latinoamérica será capaz de mantener dicha estabilidad o hay riesgo de un nuevo periodo de volatilidad extrema y presiones sobre los tipos de cambio de la región?

Funds Society platicó con Pedro Quintanilla-Dieck, estratega senior de Mercados Emergentes en UBS Global Wealth Management (GWM), una de las divisiones principales del banco suizo, sobre su visión hacia el futuro inmediato respecto a las monedas más representativas de la región.

Debilidad de corto plazo, el distintivo para las monedas latinoamericanas

En general, los análisis actuales hablan de una mayor debilidad de las divisas latinoamericanas más representativas ante el contexto global, pero hasta el momento se advierten riesgo de colapsos cambiarios en la región como los reportados en el último cuarto del siglo pasado.

UBS GWM coincide en sus análisis, “En nuestra opinión, las monedas latinoamericanas cuentan con mayor protección frente a la volatilidad global gracias a fundamentos estructurales. La región destaca por marcos macroeconómicos y fiscales más sólidos, y está relativamente aislada de zonas geopolíticamente conflictivas. Además, Latinoamérica produce materias primas cada vez más demandadas, como el cobre en la transición energética y productos agrícolas en un contexto de cadenas de suministro vulnerables. En este entorno, el real brasileño sobresale por su resiliencia, respaldado por tasas de interés elevadas y cuentas externas robustas gracias a la producción agropecuaria y energética”, señala Pedro Quintanilla.

Para el experto, esta fortaleza ha sido el producto de décadas de disciplina fiscal en muchos de los países de la región, así como control de factores como la inflación, y en general por ajustes estructurales que se hicieron en su momento y que aportaron a la estabilidad cambiaria que hoy vive la región.

A continuación, reproducimos el análisis que hace el experto de UBS GWM sobre las principales monedas de la región y sobre todo la expectativa de mediano plazo que tiene la institución para cada una de las divisas.

Peso chileno: Impactado por la guerra, pero resiliente en el mediano plazo

En términos netos, el peso chileno se ha depreciado ligeramente frente al dólar. Hasta finales de febrero, factores como valuaciones atractivas, precios elevados del cobre y un dólar generalmente débil favorecieron al peso chileno. Sin embargo, desde el inicio del conflicto con Irán a finales de febrero, el peso se ha convertido en una de las monedas emergentes más depreciadas, debido al abrupto aumento en el precio del petróleo, que afecta negativamente los términos de intercambio del país, dado que Chile importa el 100% del petróleo que consume.

A medida que el conflicto disminuya y los precios del petróleo se normalicen, es probable que el peso chileno retome su tendencia de apreciación. Además, existen factores idiosincráticos que podrían impulsar la moneda, como una aceleración del crecimiento derivada de la agenda pro-negocios del nuevo gobierno de Kast, que incluye recortes tributarios y desregulación. Actualmente, el peso chileno cotiza en 915 por dólar, pero en este contexto esperamos que podría cerrar el año en torno a 870 por dólar, acercándose a los niveles vistos antes del conflicto.

Peso argentino: Reformas estructurales lo seguirán beneficiando

En nuestra opinión, la acumulación de reservas internacionales y el avance en reformas estructurales siguen reduciendo el riesgo país y favorecen la transición hacia un régimen cambiario más flexible. El banco central ha comprado casi 4 mil millones de dólares en lo que va del año y se espera que supere los 10 mil millones en 2026. Además, el alza en los precios del petróleo beneficia al peso, ya que Argentina es exportador neto. Prevemos que el tipo de cambio cierre el año en 1.700 pesos por dólar.

Real brasileño: La divisa más sólida de la región

El real brasileño es la moneda emergente con mayor apreciación en lo que va del año, avanzando un 6% frente al dólar. Este desempeño se ha visto impulsado por precios elevados de materias primas, tasas de interés históricamente altas y una política de recortes graduales. Además, como exportador neto de petróleo, Brasil ha estado protegido de presiones de depreciación durante el conflicto en Medio Oriente, beneficiándose de términos de intercambio más sólidos y mayores ingresos fiscales.

Consideramos que estos factores seguirán respaldando al real en el corto plazo. A medida que el conflicto se disipe, Brasil perderá el impulso adicional del petróleo, pero podría beneficiarse de un mejor entorno global y una depreciación generalizada del dólar. De cara a las elecciones de octubre, el real podría enfrentar una ligera depreciación. Actualmente cotiza en 5,1 por dólar; estimamos que podría acercarse a 5 en los próximos meses, aunque probablemente cerrará el año en torno a 5,5 por dólar.

Peso mexicano: La aduana del T-MEC traerá volatilidad

Nuestras proyecciones apuntan a una apreciación gradual del peso hacia adelante, con niveles de 17,7 para el cierre del segundo trimestre de 2026, 17,5 para el tercero y 17,2 tanto para finales de año como para el primer trimestre de 2027.

Este escenario asume una moderación de las tensiones globales y una mayor estabilidad en los mercados financieros. No obstante, anticipamos una trayectoria no lineal, con episodios de volatilidad asociados tanto a factores externos como locales, particularmente en torno al T-MEC y a las decisiones de política monetaria de México y EE.UU.

Así, si bien la mayoría de los análisis hablan de debilidad en torno a las divisas de la región para los próximos meses por diversos factores de índole geopolítico y algunos internos o combinaciones de ambos, hasta ahora parece que no existe el riesgo de que colapse la Pax cambiaria que ha caracterizado a esta parte del mundo en lo que va del siglo, a diferencia de lo que sucedió en las últimas tres décadas del siglo 20.

Sophie del Campo (Natixis IM): “Estamos en una fase bastante dulce de crecimiento exponencial”

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tregua entre EE.UU. e Irán
Foto cedidaSophie del Campo, responsable de distribución de Natixis IM para el Sur de Europa, América Latina y US Offshore en Natixis IM.

Natixis Investment Managers aterrizó en España hace 15 años. El momento no podía haber sido más complicado, con la zona euro sumida en una fuerte crisis de deuda soberana, pero a la larga la estrategia ha pagado sus réditos. Sophie del Campo, responsable de distribución de Natixis IM para el Sur de Europa, América Latina y US Offshore, ha estado en el proyecto desde el minuto uno, y se declara “súper orgullosa”, particularmente porque la oficina cerró 2025 con récord de activos. 

Durante una entrevista realizada durante la Thought Leadership Summit 2026 de Natixis Investment Managers, celebrada recientemente en París, Del Campo resalta el crecimiento espectacular de Natixis IM en la región Iberia en este tiempo, que atribuye “a la calidad de los productos que ofrecemos y a la diversificación que aportan”. El año pasado, también celebró los diez años desde la apertura de la primera oficina de las tres que tiene el grupo en Américas: México, Colombia (desde donde también cubren Perú) y Uruguay (desde donde también dan asistencia a Chile). 

Hoy, la compañía mantiene su firme compromiso por la gestión activa y redobla su apuesta por su modelo multiboutique, que Del Campo defiende como “un punto diferenciador espectacular”, y está plenamente embarcada en su plan estratégico para los próximos años, que incluye el impulso al área de mercados privados con el lanzamiento de nuevos productos próximamente. “Estamos en una fase bastante dulce de crecimiento exponencial”, resume la experta.

¿Qué balance haces de estos 15 años?

El timing ha sido espectacular porque es verdad que cuando abres una oficina, desde que la gente te conozca hasta que te hagas un hombre, necesitas tiempo. Y el tiempo que hemos necesitado para abrir la oficina de desarrollo del negocio ha coincidido con una época de mercado un poco más complicada, pero nuestra estrategia ha sido la que seguimos siempre en todos los mercados: un modelo multi gestora, de capabilities, empezando con pocas ideas y pocos productos. Hoy en día distribuimos en España productos de 13 de nuestras 16 gestoras, las tres que no distribuimos es porque son gestoras puramente americanas cuyos fondos no tienen versión UCITS

Nuestra estrategia es súper clara: no hacemos campaña de productos, trabajamos con cada cliente para identificar qué es lo más sencillo para sus carteras. Nos permite tener esta diversificación junto al producto. Pensamos en el largo plazo, en cómo combinar nuestra gestión activa con otras estrategias más básicas con productos de calidad y valor añadido. 

Además del producto en sí mismo, nos parece todavía más importante todo el servicio que apostamos al lado, que es construcción de carteras gracias a nuestro equipo Natixis Investment Manager Solutions y nuestro servicio Durable Portfolio Construction, con el que hemos analizado más de 2.000 carteras de clientes. Nos ha permitido enseñar a nuestros clientes cómo podían construir carteras que incluían productos de la competencia y añadir producto propio, lo que nos ha servido para enseñar a banqueros privados o fondos de fondos el valor de añadir ideas nuevas.  

¿Cómo ha cambiado la demanda de producto en estos 15 años?

Hemos constatado en los últimos años – y no solamente en España- una gran demanda de alternativas a una exposición puramente pasiva. Esto nos ha permitido ofrecer el producto de gestoras de nuestro modelo afiliado como DNCA o Harris Associates, que tienen una manera de construir las carteras muy diferente a los gestores pasivos.

¿Por qué apostáis tan firmemente por la gestión activa?

Siempre hemos dicho que la gestión pasiva es importante, pero la gestión activa es súper importante para poder diversificar. La gestión activa es también la gestión activa del riesgo. Y es justo lo que nos ha hecho crecer de manera exponencial, tanto en renta variable como en renta fija: después de lo que sucedió en 2022, cuando se produjo una alta correlación entre renta variable y renta fija, muchos clientes nos han pedido un posicionamiento en renta fija que vaya más allá de fondos puramente indexados plain vanilla. Nosotros tenemos la suerte de tener una gama de producto extremadamente diversificada, y sólida en términos de retorno y riesgo, con productos como el DNCA Alpha Bonds, que es una estrategia de renta fija flexible que aporta muchísima descorrelación en las carteras.

¿Vais a impulsar fondos que ofrecen acceso a activos privados este año?

Nuestro enfoque en la parte de activos privados nos posiciona como un interlocutor bastante importante para todas esas entidades que quieren empezar a distribuir productos de activos privados dentro de su red, porque tenemos experiencia con nuestra propia red en Francia y estamos dispuestos a compartirla con nuestros clientes. Además, nuestro grupo también hace seeding, para asegurar un aporte de patrimonio importante. Somos una casa extremadamente conservadora en este aspecto, entendemos que es un activo mucho más sofisticado y complejo de vender, y que hay que acompañar a nuestros clientes en todo este trayecto.

También eres responsable del negocio para Latam y USO. ¿Cómo ha sido su evolución? 

Estamos bastante orgullosos del desarrollo que estamos teniendo en Latam y Offshore. Somos el mismo equipo desde hace diez años, hemos construido esto juntos y hemos hecho cosas extremadamente interesantes en la región. Por ejemplo, en México lanzamos junto con Santander un producto de US Equities que hoy en día es el fondo doméstico más grande de su categoría en México, con más de 450 millones de dólares. 

Lo que me interesa del mercado de América Latina es que en cada país hay un esquema diferente en cuanto a regulación y distribución de productos. Lo que hemos ido haciendo es, en cada país, determinar la estrategia que queríamos seguir, teniendo en cuenta el contexto de mercado para determinar si nos centramos en clientes institucionales o más bien en clientes de distribución. En el caso de México, por ejemplo, habíamos empezado con un foco puramente institucional. Pero nos dimos cuenta, hablando con nuestros propios clientes, que había una petición para tener producto local de mayor calidad. Y por eso decidimos hacer un producto conjuntamente con Santander para su propia banca privada un producto de alta calidad de US Equity, que es una parte importantísima de las carteras de banca privada en América Latina. 

En Colombia, nuestro target está mucho más repartido entre los clientes institucionales, los fondos de pensiones, el cliente de banca privada y gestoras locales. En Perú nos repartimos entre un cliente puramente institucional y un cliente mucho más de bolsas, de instituciones locales y de family office. Vemos en estos dos mercados que también hay muchas ganas de diversificar con activos internacionales. 

Uruguay sigue siendo el hub en América Latina de banca privada offshore, a la vez que Estados Unidos, Miami, Houston etc, pero hay grandes bancas privadas, grandes actores con quien trabajamos, tanto en Uruguay como en USA y la verdad es que ha funcionado también muy bien. 

Como resultado, estamos en todas las grandes bancas privadas americanas desde hace mucho tiempo. Creo que a nivel resultados estamos en el top 2 respecto a otras gestoras internacionales, y en algunas casas americanas y distribuidores éramos el número 1 el año pasado. 

¿En qué momento está Natixis IM ahora en la región?

Actualmente estamos en una fase de aceleración potentísima. Natixis IM somos un actor un poco diferente en la región. A pesar de que somos un grupo francés, no nos pueden poner en el bloque de gestoras europeas, por la propia estructura de nuestro grupo y por el hecho de que el 50 % de lo que gestionamos a nivel global se gestiona desde EE.UU. Eso nos hace un partner bastante potente. Por eso, podemos aportar nuestro expertise en EE.UU., vendiendo producto de gestoras US-based como Loomis Sayles o Harris Associates, pero también contamos con todo nuestro expertise europeo y productos muy diferentes a los que tenían nuestros clientes en la región, como por ejemplo el fondo de renta fija flexible de DNCA, donde estamos ganando mucha cuota de mercado. 

Para nosotros es tan importante la conexión Iberia-Latam como la conexión Latam-US Offshore, porque nos permite tener muchísima alineación de intereses con los clientes. Tenemos una organización muy parecida a la de grandes entidades bancarias españolas con presencia en América Latina, con lo cual podemos dar soporte local. También trabajamos con grandes asesores independientes.

¿Dónde estamos en el “pajar” global de activos y por qué no conviene obsesionarse con la “aguja”?

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pajar global de activos
Pixabay CC0 Public Domain

En un mercado global que se mueve rápido, los inversionistas de largo plazo –incluidos los chilenos, que operan en un entorno regulado y con alta exposición internacional– se preguntan: ¿Qué está caro? ¿Dónde quedan oportunidades? ¿Y cómo actuar sin reaccionar por impulso?

Desde esa perspectiva, conviene analizarlo en tres segmentos clave.

Renta variable: niveles exigentes, pero con puntos de entrada selectivos

Las acciones de EE.UU. lucen caras en términos históricos. Las valuaciones altas generan retornos futuros más moderados, los precios ya reflejan expectativas de crecimiento muy exigentes y dejan poco margen de error. Mientras que el panorama fuera de EE.UU. (Europa, Japón y otros desarrollados) muestra múltiplos en la parte alta de sus rangos. No están extremos, pero tampoco baratos.

En cuanto a las acciones emergentes, estas van de razonables a ajustadas. Su atractivo relativo se ha reducido. Factores como crecimiento económico, divisa y diferenciales de tasas vuelven a ser decisivos. Y las acciones dentro de EE.UU., con value y small-cap como focos más atractivos, ofrecen múltiplos más razonables y mejor diversificación frente a la concentración del S&P 500 en pocos nombres.

Renta fija: valor razonable, pero con matices importantes

Si bien los bonos agregados de EE.UU. son razonables, hay advertencias. Siguen siendo útiles como base de defensa, aunque su capacidad de protección es más limitada que en otros ciclos.

Y los bonos del Tesoro corto/intermedio son caros para lo que entregan. Su capacidad de amortiguar shocks globales se ha reducido y las tasas no compensan del todo el riesgo de duración.

Valuaciones

Estas no son la única señal. Factores macro, utilidades, inflación y tasas completan la historia. Ningún indicador por sí mismo sirve como brújula única, aunque en el largo plazo sí importan. Comprar caro reduce el retorno esperado a diez años o más; comprar barato aumenta el potencial.

Por ello, la diversificación debe actuar como la piedra angular de cualquier portafolio. Como decía Jack Bogle, “no busques la aguja, compra el pajar”. Para un inversionista chileno, que debe equilibrar límites regulatorios con exposición global, esta idea es especialmente útil. Fondos amplios o ETFs permiten cubrir regiones, tamaños y estilos sin depender de un solo acierto. Si a esto sumamos disciplina y paciencia, evitará cambios bruscos por movimientos de corto plazo. Una estructura sólida ayuda a mitigar volatilidad y mantener el rumbo, incluso cuando el mercado genera ruido.

En conclusión, el margen del “valor fácil” se ha reducido. No estamos ante un mercado lleno de oportunidades explosivas, sino frente a un entorno que exige estrategia, humildad y constancia. Las valuaciones altas no significan caídas inmediatas, pero sí nos exigen más prudencia.

Además, en renta fija, Vanguard se ha vuelto más constructivo: los niveles actuales de tasas ofrecen puntos de entrada más razonables y un mejor perfil riesgo-retorno que en años anteriores. Esto permite volver a ver a los bonos como un componente relevante para equilibrio y generación de ingresos.

Para inversionistas de largo plazo, desde instituciones chilenas hasta ahorradores individuales, participar ampliamente del mercado mediante ETFs o fondos globales reduce riesgos innecesarios y favorece retornos más consistentes. Disciplina, diversificación, control de costos y visión de largo plazo son y seguirán siendo la combinación más confiable.