Los mercados mantienen su solidez pese al conflicto de Oriente Próximo
| Por Elsa Martin | 0 Comentarios

Columbia Threadneedle Investments ha publicado sus perspectivas de inversión para el segundo semestre de 2026. La gestora considera que los mercados globales muestran una resistencia notablemente fuerte ante el conflicto en Oriente Próximo a pesar de la brusca subida de los precios del petróleo. La situación actual podría parecer complacencia, pero en cambio refleja la forma en que los mercados procesan y valoran el riesgo, y constituye la base sobre la que se evalúa esta crisis y sus posibles resultados en los próximos meses.
Desde Columbia Threadneedle explican que lo que mueve a los mercados no es la magnitud del shock, sino su persistencia y dirección. Una perturbación corta se puede absorbe; una prolongada con restricciones reales de suministro tiene consecuencias mucho más profundas. Así, desde la Covid hasta la imposición de aranceles por parte de EEUU en abril de 2025, el S&P 500 ha encajado caídas seguidas de recuperaciones rápidas.
Dado que aproximadamente el 20 % de los flujos mundiales de petróleo y gas natural licuado transitan por el estrecho de Ormuz, una parte significativa del suministro ya se ha visto interrumpida y se han reducido las reservas estratégicas. En consecuencia, según la gestora incluso una rápida resolución del conflicto difícilmente devolvería los precios a los niveles previos al conflicto. Un precio del petróleo en el intervalo de los 90 USD (donde la gestora cree plausible que se estabilice) se sitúa muy por encima de los 65-70 USD registrados antes de la guerra, pero muy por debajo de los máximos cercanos a los 120 USD registrados en los momentos más críticos de este conflicto. Pese a ello, los mercados parecen estar dispuestos a anclarse en esa mejora relativa.
En cuanto a los bancos centrales, el alza energética alimenta la inflación a corto plazo, pero actúa igualmente como un impuesto sobre el consumo y la actividad empresarial que ralentiza el crecimiento. Desde Columbia Threadneedle creen que este escenario potencialmente estanflacionario limita la capacidad de los bancos centrales de responder de forma mecánica. En los EE. UU., el doble mandato es importante. Las tensiones inflacionistas se han intensificado, pero el dinamismo del mercado laboral está empezando a remitir. En Europa y en el Reino Unido, el panorama es más complejo, ya que la desaceleración del crecimiento y la mayor exposición a las importaciones de energía agravan las desventajas.
En este contexto, la firma ve probable que los bancos centrales actúen con cautela y esperen señales más claras antes de introducir ajustes significativos en su política económica. Esto sugiere que las expectativas del mercado respecto a las subidas de los tipos, especialmente en el Reino Unido y en Europa, podrían ser excesivamente pesimistas.
Perspectivas en renta variable: La solidez de los beneficios alimenta el optimismo
En este contexto, el enfoque de Columbia Threadneedle a la hora de construir carteras es más evolutivo que revolucionario. La diversificación sigue siendo esencial. Desde la gestora consideran que la escala y la persistencia de la inversión de capital en IA y tecnología, especialmente en los sectores de la infraestructura, los sistemas energéticos, los centros de datos y los semiconductores, sigue siendo un tema estructural de gran alcance.
Columbia Threadneedle mantiene una postura constructiva sobre los mercados de renta variable globales, respaldada por un sólido crecimiento de los beneficios empresariales. La gestora inició 2026 con expectativas de crecimiento de BPA de doble dígito bajo —en el extremo superior del consenso— y los resultados publicados hasta la fecha han confirmado una resiliencia mayor de la esperada, pese a los vientos en contra geopolíticos. Para las grandes compañías estadounidenses, la gestora prevé un crecimiento del BPA de entre el 13% y el 16% en el conjunto del año.
La inteligencia artificial sigue siendo el motor estructural dominante, con una inversión en infraestructura de centros de datos prevista en torno a 3,5 billones de dólares hasta 2030. Las compañías líderes del sector —fabricantes de semiconductores, proveedores de hardware y operadores de infraestructuras digitales— se benefician de una demanda firme, una oferta ajustada y una sólida fijación de precios, lo que se traduce en mayores márgenes y beneficios. “La IA despunta como el principal motor, pero se prevé que la divergencia en el seno de la tecnología persista, ya que los inversores se inclinan hacia los beneficiarios y se alejan de aquellos expuestos a la disrupción. En este entorno, la selección de valores (no una distribución amplia) es clave para aprovechar las oportunidades”, afirma Neil Robson, Director de Renta Variable Global, EMEA.
Más allá de la IA, emergen oportunidades selectivas que aún no han alcanzado su pleno potencial: en los sectores industriales, financiero y energético están surgiendo valoraciones atractivas, aunque la materialización del valor puede requerir paciencia. Desde una perspectiva geográfica, Columbia Threadneedle apunta a Europa como un caso de inversión respaldado por la expansión fiscal, si bien los elevados precios de la energía lastran las perspectivas a corto plazo. La gestora también destaca Japón porque continúa su transformación estructural con un dinamismo que se extiende a la automatización de fábricas, la electrónica y las compañías comerciales. En cuanto a los mercados emergentes ganan impulso, en especial en los sectores vinculados a la cadena de suministro tecnológico global, aunque recomiendan cautela frente a los riesgos de concentración.
Perspectivas de renta fija: diferenciales ajustados, oportunidades selectivas
El panorama de la renta fija ha cambiado de forma decisiva en el primer semestre de 2026. Las expectativas de recortes de tipos con las que se inició el año han cedido el paso a una narrativa más restrictiva. Tres factores explican este giro: la desinflación se ha estancado —impulsada por los efectos de los aranceles, el alza energética y la persistencia de la inflación en los servicios—; el mercado laboral se ha estabilizado, eliminando la urgencia de flexibilizar la política monetaria; y la Reserva Federal se encuentra en modo de recalibración. Los mercados han pasado de descontar recortes a anticipar un período más prolongado de tipos restrictivos, con la posibilidad de nuevas subidas en el horizonte de 2027.
Gene Tannuzzo, Director Mundial de Renta Fija explica que “La renta fija sigue bien posicionada para generar valor en un contexto de mayor incertidumbre. En este entorno, la flexibilidad, la disciplina y la selección activa son fundamentales para sortear la dispersión y aprovechar las oportunidades. Aunque es probable que persistan las incertidumbres en materia de política y macroeconómía, ambas refuerzan los argumentos a favor de asignaciones de alta calidad y de un enfoque más selectivo”.
En los mercados de crédito, los fundamentales siguen siendo resilientes y la demanda de los inversores mantiene los mercados estables. Sin embargo, los diferenciales se encuentran en niveles históricamente ajustados. Columbia Threadneedle identifica valor específico, con su enfoque activo en cuatro áreas:
- Préstamos apalancados: Sus garantías proporcionan una fuente secundaria de reembolso y respaldan rendimientos atractivos ajustados al riesgo, con valor relativo favorable frente a otros sectores de crédito.
- Activos titulizados de alta calidad (ABS): Los consumidores de gama alta siguen siendo resilientes. Las hipotecas no emitidas por agencias con calificación AAA/AA, seleccionadas con rigor, pueden ofrecer rendimientos superiores a los de los bonos corporativos de menor calidad con una menor sensibilidad a los diferenciales.
- Bonos internacionales con grado de inversión: Combinan diferenciales más amplios y menor duración que sus homólogos estadounidenses, con menor concentración en tecnología y mayor exposición a sectores de activos físicos e infraestructuras.
- Bonos municipales selectivos: Los fundamentales siguen siendo sólidos. Se prefieren los sectores con apoyo estructural a largo plazo —por ejemplo, asistencia sanitaria— frente a ámbitos con presiones seculares como la educación superior en los EE.UU.
El enfoque de Columbia Threadneedle a la hora de construir carteras es más evolutivo que revolucionario. Si se detectan señales de estabilización en Oriente Próximo y una trayectoria creíble hacia una solución del problema, la resiliencia podría persistir, incluso ante los precios elevados y la incertidumbre. Si el conflicto se prolonga sin que se produzcan avances o si las restricciones en el suministro se convierten en una escasez absoluta, es probable que la confianza cambie de forma más decisiva.





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