etoro, la plataforma de trading e inversión, ha anunciado una colaboración con el piloto de Fórmula 1 Pierre Gasly. Esta colaboración se basa en la alianza de etoro con el equipo BWT Alpine Formula One Team, que nombró a etoro su socio exclusivo de trading e inversión a principios de este año.
Unidos por los valores compartidos de comunidad e innovación, etoro y Pierre Gasly conectarán con la comunidad global de etoro y los aficionados a la Fórmula 1 a través de eventos en directo, redes sociales, podcasts y otras actividades digitales, dando vida a estos valores para audiencias de todo el mundo.
Yoni Assia, cofundador y CEO de etoro: “Nuestra alianza con BWT Alpine Formula One Team fue el primer paso de etoro en la Fórmula 1. Ampliar esta relación mediante una colaboración exclusiva con Pierre Gasly nos permite conectar con audiencias globales de una manera aún más cercana y relevante. La disciplina de Pierre en su búsqueda de la excelencia refleja nuestra convicción de que el éxito proviene de combinar una visión a largo plazo con el conocimiento y las herramientas adecuadas para alcanzar los objetivos”.
Pierre Gasly, piloto del equipo BWT Alpine de Fórmula 1: “El éxito en la Fórmula 1 se basa en la preparación, el aprendizaje continuo y el compromiso con los objetivos. Son valores que comparto con etoro, y me entusiasma trabajar juntos para crear contenido y experiencias que conecten a las personas y las animen a perseguir sus propias ambiciones. Estamos deseando ofrecer a los aficionados una perspectiva entre bastidores y compartir con ellos más detalles de la temporada”.
Foto cedidaA.J. Harper (izq), Managing Partner y Co-Founder de inCadense; y Francisco Rosemberg (der), Managing Director y Head de Wealth and Family Capital para América Latina de BlackRock
Ante la evolución del modelo fee-based en los mercados latinos y US Offshore, la empresa de tecnología para wealth inCadense y la gestora norteamericana BlackRock anunciaron una asociación a fin de acelerar la transición hacia modelos de advisory más escalables, transparentes y centrados en la construcción de portafolios en la región.
Según afirman los ejecutivos Francisco Rosemberg, Managing Director y Head de Wealth and Family Capital para América Latina de BlackRock, y A.J. Harper, Managing Partner y Co-Founder de inCadense, en entrevista a Funds Society, la estrategia consiste en combinar la expertise global de inversiones de la asset global con la infraestructura de la compañía de tecnología.
En este caso, inCadense cuenta con la estructura UMA (Unified Managed Account), que permite reunir múltiples estrategias de inversión dentro de una única cuenta y también con la iTAMP, creada para permitir que advisors y gestores implementen cuentas administradas internacionales sin precisar desarrollar toda la operación desde cero.
«La migración hacia modelos fee-based, el crecimiento de las managed accounts y la demanda por soluciones de inversión más sofisticadas no suceden de la noche a la mañana. Lo que vimos es que la demanda ya existe, tanto en América Latina como en los mercados offshore», dice Rosemberg, de BlackRock. «Lo que faltaba era la infraestructura para conectar advisors, soluciones y clientes. Es exactamente eso lo que esta asociación busca hacer: cerrar esa brecha y acelerar esa transformación”, agrega.
Los ejecutivos también citaron el avance de los modelos fee-based en América Latina, donde la penetración aún gira en torno al 10% al 12% en los mercados domésticos, frente al 53% en los Estados Unidos y 42% en Europa (de acuerdo con datos de Cerulli).
«La demanda ya existe. El desafío es eliminar la complejidad para que los advisors consigan ofrecer soluciones holísticas a sus clientes. Es exactamente para eso que desarrollamos esta infraestructura», dice Harper, de InCadense.
Ellos discuten además la expansión de las managed accounts en los Estados Unidos, que ya administran 16,4 billones de dólares en activos y continúan registrando un fuerte crecimiento, además de la evolución de las carteras fee-based, que dejan de estar compuestas apenas por ETFs para incorporar fondos de inversión y activos alternativos, como crédito privado, private equity y real estate.
Para ambos, la principal barrera para esa transformación nunca fue la demanda de los inversores, sino más bien la falta de una infraestructura tecnológica capaz de conectar advisors, custodians y gestores en diferentes mercados y jurisdicciones.
¿Por qué BlackRock e inCadense decidieron realizar esta asociación?
Francisco Rosemberg, de BlackRock: “Estamos observando gestores de patrimonio en toda América Latina y en los mercados offshore evolucionando hacia modelos de asesoría basada en honorarios (fee-based advisory). Esos modelos son más escalables, más transparentes y, al fin y al cabo, fueron desarrollados para ofrecer mejores resultados a los clientes.
El papel de BlackRock en esta asociación es proporcionar capacidades de inversión, experiencia en la construcción de portafolios y apoyar a los asesores en esta transición de un modelo transaccional hacia un modelo de consultoría patrimonial de largo plazo.
inCadense complementa ese trabajo ofreciendo la infraestructura tecnológica. Sus capacidades de Unified Managed Accounts (UMAs) y Separately Managed Accounts (SMAs) simplifican la implementación de portafolios en diferentes jurisdicciones, custodians y monedas.
Creemos que esta colaboración ayudará a reducir buena parte de la fricción operacional que históricamente dificultó la adopción de modelos fee-based en la región. Al final, se trata de un modelo que ofrece mayor transparencia sobre costos, fortalece la alineación entre asesor y cliente y transforma el papel del advisor, que deja de actuar como distribuidor de productos para concentrarse en planificación financiera, construcción de portafolios, gestión patrimonial y asesoramiento de largo plazo”.
A.J. Harper, de InCadense: “El mayor desafío nunca fue la demanda. El desafío siempre fue la infraestructura. Cuando la industria deja de ofrecer productos estandarizados, como fondos de inversión, y pasa a entregar soluciones completas de portafolio, toda la complejidad operacional aumenta.
Los inversores quieren personalización. Quieren una cartera construida para ellos, y no un producto igual para todos. Hasta hoy, muchos asesores simplemente no tenían acceso a la tecnología necesaria para entregar esa experiencia.
Fue justamente para resolver ese problema que creamos el iTAMP (International Turnkey Asset Management Platform). Nuestra plataforma conecta asesores a múltiples custodians, plataformas de ejecución y flujos operacionales dentro de una única infraestructura desarrollada específicamente para el mercado internacional.
Nuestro objetivo es retirar la complejidad operacional del día a día del advisor para que él pueda dedicar su tiempo a la relación con los clientes, y no a la reconciliación de cuentas, rebalanceos, ejecución de órdenes o procesos administrativos”.
¿Qué es una Unified Managed Account (UMA)?
Harper: “Una UMA permite que el asesor construya un único portafolio integrado utilizando diversas estrategias de inversión al mismo tiempo. Dentro de la misma cuenta, es posible combinar ETFs, renta fija, acciones, SMAs, inversiones privadas y estrategias alternativas.
Cada una de esas estrategias puede ser administrada por equipos especializados, mientras toda la cartera permanece coordinada de acuerdo con el perfil de riesgo y los objetivos del cliente. En vez de vender productos individualmente, el advisor pasa a entregar una solución completa de inversión”.
¿Por qué este movimiento sucede justamente ahora?
Rosemberg: “Creemos que América Latina está llegando a un punto de inflexión.
Los modelos fee-based ya están bastante consolidados en mercados más maduros. Hoy, aproximadamente el 53% (según cifras de Cerulli) de los activos gestionados en los Estados Unidos ya siguen ese modelo. En Europa, la participación gira en torno al 42%. En los mercados offshore, estimamos una penetración cercana al 35%, contra cerca del 20% hace poco más de cinco años.
En América Latina, sin embargo, aún estamos en una etapa inicial. Considerando toda la región, estimamos una penetración cercana al 20%, mientras que en los mercados domésticos ese porcentaje aún gira en torno al 10% al 12%. Eso demuestra el tamaño de la oportunidad.
La demanda ya existe. Prácticamente todas las conversaciones que tenemos con gestores de patrimonio caminan en la misma dirección: ellos quieren migrar hacia modelos basados en portafolios y en asesoría de largo plazo.
Lo que faltaba era la infraestructura tecnológica para tornar esa transición viable. Es justamente eso lo que esta asociación pretende ofrecer”.
¿Cómo América Latina difiere de los Estados Unidos en ese aspecto?
Harper: “Los Estados Unidos desarrollaron una infraestructura excepcional para managed accounts. Pero ella fue construida para el mercado americano.
El asesor internacional trabaja en una realidad completamente diferente. Él lidia con diversas monedas, diferentes jurisdicciones, múltiples custodians y ambientes regulatorios muy distintos.
Nuestro papel es traer la experiencia de las managed accounts americanas a América Latina, pero adaptándola a las necesidades específicas de los mercados internacionales. Es eso lo que hace de nuestra plataforma una solución verdaderamente internacional”.
¿Quién podrá utilizar esa plataforma?
Harper: “Existen diferentes perfiles de usuarios. El primer grupo está formado por asesores vinculados a grandes instituciones de gestión de patrimonio. Esas instituciones pueden integrar su infraestructura al iTAMP y disponibilizar la plataforma para sus advisors.
También atendemos RIAs independientes, gestores externos, family offices y multi-family offices. Esas instituciones normalmente ya trabajan con uno o más custodians.
Nuestra plataforma se integra directamente al ambiente operacional que ellas ya utilizan. No estamos pidiendo que cambien su infraestructura. Nosotros nos conectamos a la forma en como ellas ya trabajan”.
¿Cuáles países lideran la adopción de los modelos fee-based?
Rosemberg: “Estamos observando avances en toda la región. Brasil y México están entre los mercados que más aceleran esta transformación, aunque la adopción esté creciendo en prácticamente toda América Latina.
La infraestructura aún es uno de los principales obstáculos. Cuando analizamos nuestra propia franquicia de ETFs, observamos exactamente esa tendencia. Entre 2018 y 2021, apenas el 3% de los flujos para la franquicia iShares de BlackRock venían de carteras modelo. En los últimos dos años y medio, ese porcentaje aumentó a aproximadamente 15%.
Cuando ampliamos ese análisis para incluir también las carteras modelo utilizadas por gestores de patrimonio –y no apenas los modelos de BlackRock– estimamos que aproximadamente el 30% de la utilización de ETFs ya esté relacionada a portafolios modelo. Eso demuestra cómo la adopción acelera cuando la infraestructura adecuada está disponible”.
¿Cómo ustedes ven la evolución del fee-based en la región?
Rosemberg: “Inicialmente, gran parte del mercado se concentró en modelos compuestos por ETFs. Pero creemos que esa es apenas la primera etapa. Los portafolios pasarán a incorporar un conjunto mucho más amplio de soluciones, incluyendo ETFs, fondos de inversión, SMAs, ETFs activos e inversiones alternativas.
Hoy, cerca del 70% de los proveedores de carteras modelo ya ofrecen –o pretenden ofrecer– exposición a mercados privados, principalmente crédito privado, private equity y mercado inmobiliario privado, normalmente por medio de interval funds.
Creemos que América Latina seguirá una trayectoria semejante a medida que su infraestructura madure”.
¿El mercado americano puede servir de referencia para este movimiento?
Rosemberg: “Sin duda. Hoy, la industria americana de managed accounts administra aproximadamente 16,4 billones de dólares en activos. Solamente en 2025, ese mercado creció 19,1%, superando incluso el desempeño del S&P 500 en el período, y recibió 1,08 billones de dólares en flujos netos.
En el primer trimestre de 2026, incluso con el S&P 500 registrando una caída del 4,3%, los managed accounts continuaron atrayendo recursos, con aproximadamente 388.000 millones de dólares en entradas netas. Las proyecciones apuntan que este mercado podrá alcanzar cerca de 21,8 billones de dólares hasta 2028, creciendo a una tasa anual cercana al 12%.
Eso muestra que esta transformación no es impulsada apenas por el desempeño de los mercados, sino principalmente por el cambio estructural en la forma como los asesores atienden a sus clientes”.
Harper: “Durante muchos años, fue relativamente fácil para los asesores distribuir productos financieros. Implementar portafolios personalizados, sin embargo, exigía una estructura operacional extremadamente compleja.
Nuestro objetivo es tornar la implementación de carteras tan simple como antes era vender un fondo de inversión. La tecnología debe quedar en segundo plano. El asesor debe dedicar su tiempo a los clientes. Nosotros cuidamos de la infraestructura”.
El Proyecto Glasswing de Anthropic, anunciado en abril de 2026, tiene como objetivo mejorar la ciberseguridad utilizando herramientas de IA de próxima generación. Como parte de esta iniciativa, los socios de lanzamiento, incluidos Apple, CrowdStrike, Microsoft y Palo Alto Networks, tuvieron acceso a Mythos Preview: un modelo de propósito general que ayuda a encontrar vulnerabilidades en sistemas operativos y navegadores web que no está disponible públicamente. Esta iniciativa destaca la importancia del ecosistema de software de instrumento, ya que las capacidades avanzadas de codificación de los modelos están facilitando y acelerando que los actores maliciosos descubran y actúen sobre las vulnerabilidades del software.
5 implicaciones clave para el sector de ciberseguridad de Mythos y la amplia adopción de la IA agéntica:
Acelerando el ritmo de explotación de vulnerabilidades: IA reduce el tiempo que tardan los actores malintencionados en encontrar y explotar vulnerabilidades en las aplicaciones. Esto crea la necesidad de respuestas más rápidas y sólidas por parte de las organizaciones, junto con el potencial de un mayor gasto en ciberseguridad.
Aumento de la demanda de protección multi-LLM: las empresas están utilizando cada vez más múltiples Grandes Modelos de Lenguaje (LLMs) incluyendo modelos internos combinados con Interfaces de Programación de Aplicaciones (APIs) externas para permitir que las aplicaciones de software se comuniquen entre sí, y sistemas de enrutamiento de modelos para la selección del modelo “más adecuado” por consulta. Esta dinámica aumenta la superficie de ataque a través de múltiples APIs y capas de orquestación, aumenta el riesgo de exposición de datos y a veces dificulta la detección de riesgos. Vemos implicaciones para tres tipos de productos de instrumento a partir de esta dinámica:
Aumento de la demanda de instrumento de red: Según Cisco, se proyecta que el tráfico de red empresarial crecerá 2,5x para el año 2035, sin embargo, con la adopción de la IA agéntica, el tráfico podría ver un aumento de aproximadamente 9x.2 Tal aumento en el tráfico generado por la IA agéntica requiere un enfoque en el instrumento de red como base fundamental para la adopción de IA en las organizaciones.
Arquitectura Zero Trust y seguridad de endpoints: la verificación continua de usuarios, dispositivos y sistemas mediante soluciones Zero Trust puede mitigar los riesgos derivados de los ataques potenciados por IA. La seguridad de endpoints ayuda a proteger frente al riesgo de la «shadow AI» (servicios de IA generativa no autorizados) y de la fuga de datos.
instrumento de identidad: Con el tiempo, el creciente número de agentes que trabajan junto a los humanos crea la necesidad de soluciones de fuerte instrumento de identidad. Gestionar la información y los sistemas a los que cada agente puede acceder de manera autónoma también se está convirtiendo en una consideración importante de gobernanza. Además, IA facilita a los actores malintencionados robar credenciales de acceso de los empleados. La instrumento de identidad y la autenticación multifactorial ayuda a reducir el acceso a nivel de sistema y podría ayudar a reducir el impacto de una brecha durante un ataque.
Crece la superposición entre instrumento y observabilidad: Históricamente, la observabilidad (monitorización y diagnóstico) se centraba en la rentabilidad del sistema, y las soluciones de instrumento se centraban en la detección y prevención de amenazas. La adopción de IA resulta en la creación de una capa de datos compartida donde la detección de amenazas depende cada vez más de los flujos de telemetría (registros de un evento de instrumento) que fueron el enfoque central para la observabilidad, resultando en dinámicas competitivas cambiantes entre los actores de cada sector.
Importancia creciente del instrumento en el desarrollo de aplicaciones: Mythos permite descubrir errores más rápido en el software, lo que resulta en mayor valor y una mayor importancia dada a identificar y corregir problemas antes de que las aplicaciones pasen a producción, al tiempo que aumenta la eficiencia general y el instrumento del proceso. Con el tiempo, este cambio también puede resultar en cambios en el panorama competitivo del espacio de gestión de vulnerabilidades dentro de la ciberseguridad.
La regulación está reforzando la ciberseguridad como una prioridad estratégica: La Comisión de instrumento y Cambio de los Estados Unidos adoptó recientemente nuevas reglas para mejorar y estandarizar la divulgación sobre el riesgo de ciberseguridad para las empresas públicas, requiriendo la divulgación de incidentes materiales así como divulgación periódica de estrategias de gestión de riesgos más amplias. El entorno de amenazas de ciberseguridad en evolución después de Mythos podría resultar en cambios en cómo se definen y divulgan los riesgos de ciberseguridad a lo largo del tiempo, así como lo que se define como cuidado razonable para los directores de seguridad de la información, en general, con el tiempo resultando en un enfoque aún mayor en el instrumento dentro del presupuesto de TI.
Invertir en ciberseguridad a través de un prisma activo
En nuestra opinión, Project Glasswing también destaca el creciente potencial de Anthropic como un socio clave para muchas empresas de ciberseguridad debido a sus capacidades avanzadas, pero también resalta la necesidad de un despliegue seguro, protegido y responsable de IA. Seguimos supervisando la evolución de las capacidades así como la aparición de modelos de la competencia en el futuro. Conjuntamente, evaluamos las ofertas de productos de instrumento software infundidos con IA a medida que se integran más capacidades dentro de las plataformas/productos existentes para responder al panorama de amenazas en evolución.
Según el CEO de Palo Alto Networks, Nikesh Aurora: «Los eventos del tercer trimestre representan un momento decisivo para la ciberseguridad y ha elevado nuestra categoría aún más en la lista de prioridades del director de información». 3.º. El crecimiento de la ciberseguridad incrustada en IA parece ser una tendencia de varios años, con una encuesta de McKinsey mostrando fuertes expectativas para la integración de IA a través de soluciones de instrumento (figura 1).
Mientras el debate de los inversores sobre el riesgo de disrupción de los proveedores de modelos de IA para las empresas de software de manera más amplia continúa, en nuestra opinión, Mythos podría cambiar esta narrativa para un conjunto de proveedores críticos de instrumentos a uno de asociación, centrado en la protección y gobernanza a medida que más organizaciones adoptan IA agéntica.
Dado el ritmo acelerado de cambio en el panorama de tecnología de instrumentos y las dinámicas competitivas, creemos que este cambio impulsará cada vez más las oportunidades de selección de acciones en el sector para inversores tecnológicos activos como nosotros.
Tribuna de Richard Clode y Ana Chkhikvadze, gestores de cartera de Janus Henderson Investors
Foto cedidaMaría Camacho, Head of Investment Strategy en Balanz
Aportando los aprendizajes de tres décadas en la industria de inversiones, una cara conocida del mercado regional llegó a reforzar las operaciones de la firma Balanz. María Camacho se incorporó a la firma con el cargo de Head of Investment Strategy.
Según detallaron desde la firma a Funds Society, la profesional estará a cargo del desarrollo de la estrategia de inversión internacional de la compañía. Desde su puesto –que tomó este lunes–, liderará la estrategia y selección de productos y soluciones de inversión, con el objetivo de apoyar a los asesores financieros de la red de Balanz con análisis, estrategia, herramientas y oportunidades de inversión.
Su incorporación también apunta a fortalecer la propuesta de valor de la compañía y continuar potenciando las unidades de Uruguay, Panamá y Miami.
Camacho ahora reporta directamente a Juan José Varela, CEO y Country Manager para la firma en Uruguay. “Mi prioridad en esta nueva etapa es volcar mi experiencia en el mercado y el contacto con asesores y clientes UHNW para seguir mejorando el servicio Wealth que ofrece Balanz, y seguir creciendo profesionalmente”, dijo la ejecutiva.
La profesional suma más de 30 años en el sector financiero, ocupando puestos de liderazgo en las áreas de estrategia de inversiones, mercados de capitales, banca privada y gestión patrimonial.
Según consigna su perfil profesional de LinkedIn, Camacho se desempeñaba anteriormente como CEO de la fintech AMBER Latam, el primer asesor financiero digital de Uruguay.
Además, pasó ocho años en LATAM ConsulUs, la consultora independiente especializada en inversiones internacionales que fundó en 2016. Ahí, lideró la estrategia de inversión y las carteras modelo de la firma, junto con supervisar al equipo de análisis, hasta su salida en 2024.
Anteriormente, tuvo pasos por distintas reconocidas instituciones financieras en el país austral. Fue analista de inversiones en Aiva, Investment Center Manager en Groupe Crédit Agricole, operadora de mesa de dinero en Delta Servicios Financieros y BankBoston Uruguay, trader de bonos emergentes en Seabord Securities y de deuda y divisas en Banco Río y tesorera de Deutsche Bank.
En un contexto en que las salidas de los activos de private equity siguen mostrando un panorama complejo y el apetito por la clase de activos sigue encendido, no sorprende que los fondos de continuación se estén instalando como una solución popular de liquidez en el mercado.
Desde ser una solución al margen, hace una década, estos vehículos se han convertido en una propuesta más cotidiana, cada vez más popular entre gestores e inversionistas. Y las cifras dan cuenta de un mercado en expansión.
Datos de Preqin muestran que los fondos de continuación pasaron de 13 vehículos, con 9.000 millones de dólares, en activos en 2018 a 123 vehículos cerrados a nivel global el año pasado, por 75.000 millones de dólares.
Uno de los ingredientes de esta creciente popularidad está relacionado con las dinámicas de liquidez dentro del mercado de private equity, que siguen evolucionando. “Si bien la actividad de salidas ha mejorado, impulsada por algunas grandes transacciones, la distribución general sigue por debajo de la norma histórica y muchos inversionistas siguen buscando nuevas formas de conseguir soluciones de liquidez”, indicó Schroders en un informe reciente.
A futuro, la expectativa es que el dinamismo se mantenga, considerando que este tipo de fondo es cada vez más llamativo para los GPs.
Cada vez más interés
Un sondeo realizado por Bain & Company a inicios de este año mostraba que un 27% de las gestoras que consultaron había iniciado o completado una transacción de un vehículo de continuación en los últimos 24 meses.
De este total, un 22% fue con una operación de un solo activo, un 3% con estrategias multi-activo y el 2% restante con un mix de un solo activo y múltiples inversiones.
Proyectando hacia el futuro, la expectativa es aún más dinámica. Cuatro de cada diez GPs espera explorar una de estas operaciones en los próximos uno o dos años. Un 24% anticipa realizar inversiones de un solo activo, un 5% en inversiones muti-activo y un 11% a ambas.
El impulso detrás de este interés, delineó el sondeo de Bain, está en la búsqueda de liquidez. Al ser consultados por la razón estratégica detrás de las operaciones de continuación –tanto realizadas como proyectadas–, un 53% apuntó a proveer liquidez para LPs existentes.
Las otras prioridades a las que apuntaron fueron adquirir más capital para utilizar en M&A acumulativo (un 42% de los encuestados) y reajustar los horizontes de inversión para los activos que necesitan una tenencia más extensa (con un 33%).
“Es claro que los vehículos de continuación se están convirtiendo en una parte establecida de la caja de herramientas de la liquidez. Más allá de entregar capital a los LPs, muchos GPs los están usando para refinanciar activos y fondear fusiones y adquisiciones para estrategias de ‘comprar y construir’”, concluyó la consultora en su reporte.
La importancia del mercado secundario
El auge de los vehículos de continuación ha reforzado la importancia de los mercados secundarios. Según Schroders, tanto las ventas de carteras impulsadas por los LPs como las inversiones de continuación siguen creciendo, al punto que 2026 se perfila como un nuevo récord para el levantamiento de capitales.
“Las inversiones de continuación en particular se están convirtiendo en una característica cada vez más establecida del ecosistema de private equity. Mientras se siguen beneficiando de las necesidades cíclicas de liquidez, nuestro análisis muestra que su crecimiento es mayoritariamente estructural, reflejando su capacidad de retener la propiedad de activos de alta calidad con más potencial de upside mientras entregan una liquidez opcional a los inversionistas existentes”, señaló la firma en su reporte.
Con todo, este fenómeno ha dejado una huella en el mercado secundario. Cifras de la consultora especializada Evercore Private Capital Advisory muestran que el volumen de transacciones en la primera mitad de 2026 superó los 120.000 millones de dólares.
Esto marca una subida de 20% respecto a junio de 2025 y lo posiciona como el primer semestre más fuerte que han registrado. Además, recalcaron, estos datos consolidan los buenos resultados del año pasado, cuando el volumen anual creció un 40% hasta los 226.000 millones de dólares.
Cabe destacar que, del total de capital acumulado en transacciones secundarias este año, la mayor porción viene de actividad originada en los GPs, con 65.000 millones de dólares. En contraste, las operaciones impulsadas por los LPs sumaron 56.000 millones de dólares.
“Los vehículos de continuación de un solo activo representaron la mayor proporción de actividad impulsada por los GPs, concentrada en activos de alta calidad”, enfatizó Evercore en su reporte.
Foto cedidaDiana Rueda, Director y Market Leader de BlackRock
Profundizando su carrera de 17 años en la industria financiera, Diana Rueda se incorporó a BlackRock, donde trabajará desde Miami. La profesional proviene de MFS, donde trabajó por ocho años, y tomó el cargo de Director y Market Leader de la mayor administradora de fondos del mundo.
Según comentan fuentes del mercado, en sus nuevas funciones estará dedicada al mercado miamense, conocido por su robusta presencia de inversionistas latinoamericanos. Principalmente se dedicará a trabajar con wirehouses y algunos clientes independientes.
Antes de llegar a BlackRock, Rueda trabajó en MFS Investment Management, entre julio de 2018 y su salida, recientemente. Ahí, empezó como Senior Sales Representative y alcanzó el cargo de Senior Regional Consultant.
Anteriormente, la profesional también hizo carrera en Colombia. Se desempeñó como Sales Trader en BBVA Colombia, directora de Inversiones Internacionales de Alianza Valores SCB y Foreign Associate en Citi.
El mercado global de crédito privado atraviesa uno de los momentos de mayor expansión de su historia y ya forma parte de la conversación estratégica de inversionistas institucionales, family offices y gestores patrimoniales, en un entorno donde las tasas de interés elevadas y una menor participación de la banca tradicional han impulsado el financiamiento directo a empresas.
Así lo plantea Vanguard en un nuevo análisis sobre esta clase de activos, en el que sostiene que el crédito privado ha evolucionado desde un segmento especializado hasta convertirse en un componente relevante dentro de los mercados globales de financiamiento corporativo.
La firma explica que el crédito privado consiste en préstamos otorgados por administradores de activos y otros prestamistas no bancarios mediante negociaciones directas con empresas, principalmente de tamaño medio, sin recurrir a los mercados públicos de bonos.
Desde el punto de vista de construcción de portafolios, Vanguard ubica esta clase de activo entre la renta fija tradicional y el private equity: ofrece un potencial de rendimiento superior al de muchos instrumentos de deuda pública, pero exige al inversionista renunciar a liquidez durante varios años y asumir mayores costos de acceso.
Uno de los mensajes centrales del documento es que la iliquidez no representa una falla del producto, sino una característica estructural. Los inversionistas reciben una prima por comprometer capital durante horizontes prolongados, en vehículos donde los préstamos suelen mantenerse hasta su vencimiento y las valuaciones no se actualizan diariamente como ocurre en los mercados públicos.
Vanguard también subraya que, aunque el crédito privado suele mostrar menor volatilidad aparente, ello responde principalmente a la frecuencia de valuación y no necesariamente a un menor nivel de riesgo económico.
La gestora advierte además que esta clase de activos no debe considerarse un sustituto de los bonos tradicionales ni de la deuda pública. La mayor parte de los prestatarios pertenece a segmentos de menor calidad crediticia y el desempeño continúa dependiendo del ciclo económico, de las condiciones de financiamiento y, especialmente, de la capacidad del administrador para originar, monitorear y reestructurar los préstamos cuando sea necesario.
En este contexto, Vanguard sostiene que la selección del gestor adquiere una relevancia incluso mayor que en otras clases de activos, debido a la naturaleza privada de las operaciones y a la amplia dispersión de resultados entre administradores.
Una tendencia para la gestión patrimonial
El análisis refleja un cambio más amplio dentro de la industria global de gestión de activos. Durante los últimos años, las principales administradoras internacionales han acelerado su incursión en mercados privados —incluyendo crédito privado, infraestructura y private equity— como respuesta a la creciente demanda de inversionistas institucionales y clientes de banca privada por fuentes adicionales de rendimiento y diversificación.
Sin embargo, Vanguard mantiene una postura prudente al señalar que el crédito privado sólo resulta adecuado para inversionistas con horizontes de largo plazo, suficiente liquidez disponible y capacidad para asumir riesgos adicionales derivados de activos que no cotizan en mercados públicos.
Más que presentar al crédito privado como una nueva solución universal, la gestora plantea que su incorporación debe responder a una función específica dentro del portafolio y formar parte de una estrategia integral de asignación de activos, en lugar de sustituir la exposición tradicional a renta fija.
Foto cedidaIsabel Campillo, Carmen Garcia y Cristina Rubio, equipo de Capital Strategies encargado del acuerdo con Matthews Asia.
Los inversores minoristas de todo el mundo sitúan a China por delante de EE.UU. como el país mejor posicionado para liderar la carrera global de la IA, segúnel último informe trimestral Retail Investor Beat (RIB) de la plataforma de inversión y trading eToro. En una encuesta realizada a 11.000 inversores minoristas de 13 países, el 47% eligió Chinafrente al 46% que optó por Estados Unidos, un empate técnico que parecía impensable hace dos años y que indica que los inversores perciben cada vez más la IA como una competencia global por el liderazgo tecnológico y económico, y no solo como un tema relevante en el mercado bursátil estadounidense.
La estratega de mercado global de eToro, Lale Akoner, comenta: “Las grandes plataformas y fabricantes de chips estadounidenses siguen siendo fundamentales en el sector de la IA, desde Nvidia y Microsoft hasta Alphabet y Amazon. Sin embargo, los inversores también reconocen que China ha desarrollado un potente ecosistema de IA propio, con empresas como Alibaba, Tencent y Baidu, además de una gran escala en infraestructura en la nube, fabricación avanzada y aplicaciones para el consumidor. Esto ayuda a explicar por qué los inversores minoristas pueden mantener su exposición a EEUU sin dejar de considerar a China como un competidor creíble por el liderazgo en IA”. La cifra principal, que combina las respuestas de los 13 países, oculta una clara división regional. En 9 de ellos, la mayoría de minoristas eligió a China en vez de EEUU como el mercado mejor posicionado para ganar la carrera de la IA por la competitividad global. La lista incluye Reino Unido, Alemania, España, Italia, Polonia, Dinamarca, Países Bajos, la República Checa y Australia.
EEUU representa el contrapunto más claro. Entre los inversores estadounidenses, el 63% afirma que su país está mejor posicionado para liderar la carrera global de la IA, frente al 41% que elige a China. La encuesta española, realizada como es habitual sobre una muestra de 1.000 inversores minoristas, constata la brecha de 8 puntos porcentuales entre las preferencias inversoras de ambas superpotencias. A favor de China (50%), frente al 42% de EEUU. A una notable distancia se sitúan los mercados europeos, sobre los que muestran preferencia un 24% de los minoristas españoles, un punto por encima de quienes eligen los parqués bursátiles de Japón (23%). También destacan la inclinación de los inversores españoles por Corea del Sur (10%) que supera a Reino Unido (9%) y por Singapur (8%).
Como comenta Javier Molina, analista de Mercados de eToro, a la hora de tratar los resultados: “Lo más llamativo de esta encuesta no es que los inversores crean que China puede competir con EEUU en IA, sino que la diferencia entre ambos prácticamente ha desaparecido. Hace apenas dos años el liderazgo estadounidense parecía indiscutible. Hoy el mercado empieza a asumir que la carrera por la IA será mucho más global de lo que muchos esperaban.
China se consolida como una oportunidad de mercado a largo plazo
El liderazgo percibido de China en IA coincide con la reevaluación por parte de los inversores de las oportunidades de mercado a largo plazo. Desde el cuarto trimestre de 2024, el porcentaje de inversores minoristas que creen que China generará las mayores rentabilidades bursátiles a largo plazo ha aumentado del 24% al 29%, mientras que el porcentaje que opta por EEUU ha disminuido del 45% al 35%. En el mismo periodo, la ventaja de EEUU sobre China se ha reducido de 21 puntos porcentuales a tan solo 6.
En España, esta tendencia también se ha manifestado en similares términos. Las rotaciones de cartera a largo plazo revelan un empate en la percepción de rentabilidades futuras en los mercados chinos y estadounidenses. En concreto, los minoristas españoles conceden un 35% a ambas opciones. Con una diferencia palpable. Mientras el porcentaje que señala a EEUU baja del 53% al 35% entre el cuarto trimestre de 2024 y el segundo de 2026, el que muestra preferencia por China ha aumentado del 29% al 35%. De igual modo, sube la predilección por los parqués bursátiles europeos, que crece del 25% al 36% a lo largo de periodo, así como la elección de Japón, que se incrementa 5 puntos, hasta el 18%, y Reino Unido, que repunta del 7% al 9%.
Este cambio también se refleja en la exposición de las carteras. Tanto globales como españolas. La proporción de inversores minoristas con exposición a los mercados bursátiles chinos ha aumentado del 7% en el segundo trimestre de 2024 al 12% en el segundo trimestre de 2026, lo que significa que la exposición casi se ha duplicado en los últimos dos años. Algo similar al comportamiento revelado por los minoristas españoles que también han aumentado, del 6% al 12%, su grado de diversificación de valores chinos entre el segundo trimestre de 2024 y el de 2026.
Lale Akoner afirma: “Los inversores minoristas ven cada vez más a China no solo como una oportunidad táctica en el campo de la IA, sino también como una oportunidad de mercado a largo plazo. EEUU sigue siendo el pilar de las carteras de renta variable globales, pero su ventaja percibida en cuanto a rentabilidad futura se ha reducido drásticamente, mientras que la exposición a la renta variable china casi se ha duplicado partiendo de una base baja. Esto sugiere que los inversores están empezando a adoptar una perspectiva más equilibrada sobre el origen del crecimiento futuro. La IA puede ser el catalizador, pero la realidad es que China se está consolidando como una inversión a largo plazo más atractiva dentro de las carteras globales”.
Javier Molina precisa: “Los inversores no están abandonando EEUU. Lo que estamos observando es una diversificación de expectativas. EEUU sigue concentrando algunas de las compañías más relevantes del mundo en IA, pero China vuelve a aparecer en el radar de muchos inversores como una posible fuente de crecimiento y rentabilidad a largo plazo”.
El optimismo sobre la IA se modera a medida que los inversores se vuelven más selectivos
Aunque crece la confianza en China, el optimismo sobre las cotizaciones de las acciones de IA se está atenuando. El porcentaje de inversores que esperan que las acciones relacionadas con la IA suban ha caído del 55 % en el segundo trimestre de 2025 al 44 % un año después, mientras que el porcentaje que espera que bajen ha aumentado del 11 % al 17 %.
A pesar de esta moderación, los inversores siguen viendo oportunidades en toda la cadena de valor de la IA. Al preguntarles qué segmento del mercado de la IA tiene más probabilidades de generar las mayores rentabilidades de inversión en los próximos cinco años, el 31% seleccionó las grandes plataformas tecnológicas que integran la IA, seguido del 29% que eligió las empresas especializadas en IA y el 28% que seleccionó las empresas de semiconductores y fabricantes de chips.
Lale Akoner añade: “La moderación en las expectativas sobre las cotizaciones de las acciones de IA demuestra que los inversores no se dejan llevar simplemente por la euforia generalizada en torno a la IA. Siguen viendo la IA como un tema estructural importante, pero se están volviendo más selectivos, analizando plataformas, empresas de IA, semiconductores e infraestructura para identificar dónde se puede generar la próxima fase de rentabilidad”. La encuesta española deja datos que guardan similitud con la tendencia inversora global. Así, la esperanza inversora en una subida de los activos vinculados a la IA respecto al segundo trimestre de 2025 retrocede del 56% al 45%. En cambio, el porcentaje de minoristas que observan opciones de pérdida de rentabilidades en estos valores repunta desde el 11% al 18%.
El 35% de ellos cree que las mayores probabilidades de ganancias con acciones con sello IA las ostentan las empresas especializadas en este computación cuántica y negocios relacionados con el algoritmo, por delante del 34% que piensa que los beneficios surgirán de las grandes plataformas del sector y el 30% que, en cambio, considera que el rendimiento partirá de firmas de semiconductores y chips. Javier Molina concluye: “La IA sigue siendo una de las grandes tendencias estructurales para los próximos años, pero los inversores empiezan a diferenciar entre liderazgo tecnológico, valoración y oportunidad de inversión. La encuesta refleja precisamente ese cambio donde se ve menos euforia, más selectividad y una visión cada vez más global sobre dónde puede generarse el crecimiento futuro”.
Históricamente, el acceso al cliente de alto patrimonio (High-Net-Worth y Ultra-High-Net-Worth, HNWIs/UHNWIs) en el segmento US Offshore estuvo monopolizado por la banca privada tradicional. Entidades globales como UBS, J.P. Morgan, Citi Private Bank y Santander Private Banking controlaron la custodia y la distribución mediante arquitecturas cerradas o guiadas.
Sin embargo, el ecosistema ha cambiado radicalmente debido a tres factores:
Proliferación de Asesores Independientes (RIAs y Multi-Family Offices): Profesionales de la banca privada han migrado masivamente hacia firmas independientes en Miami o plataformas de intermediación (independent broker-dealers), exigiendo arquitecturas abiertas y productos sin sesgo de la casa matriz.
Exigencia de Mercados Privados y Alfa Líquido: Los clientes ya no se conforman con carteras tradicionales de bonos y acciones; demandan crédito privado (private credit), bienes raíces (real estate), infraestructura y estrategias temáticas.
Presión de Comisiones: Los inversionistas buscan evitar las capas dobles de cobro asociadas a las bancas privadas tradicionales, prefiriendo la relación directa o guiada por asesores de honorarios fijos (fee-only).
Ante este panorama, las gestoras de activos (asset managers) han decidido no depender únicamente de la distribución que les otorgaban los bancos privados tradicionales. En los últimos meses se ha intensificado el despliegue de equipos sénior de ventas y acuerdos de distribución directa en destinos como Miami, para dar servicio a las plataformas US Offshore.
Esta evolución ha elevado la competencia entre gestoras, que ya no se limitan a ofrecer fondos tradicionales. La nueva oferta incorpora vehículos UCITS, ETFs, crédito privado, mercados privados, estrategias de renta fija global y soluciones diseñadas específicamente para inversionistas de alto patrimonio con estructuras offshore.
En este nuevo escenario, Miami consolida su posición como el principal centro de decisiones para la riqueza latinoamericana y como el punto de encuentro donde las grandes firmas internacionales libran una creciente batalla por captar el patrimonio de la región.
El cuadro desplegado enseguida de este párrafo muestra un poco lo que han hecho las gestoras globales para consolidarse y dar la pelea en el mercado US Offshore de Estados Unidos.
Implicaciones para la banca privada tradicional
La «ola de gestores» representa una amenaza directa para los márgenes del modelo de banca privada tradicional. Mientras institucionales como UBS o Citi intentan retener el patrimonio mediante sus plataformas integradas de custodia y gestión de riqueza, se enfrentan a un cliente cada vez más sofisticado que desagrega sus servicios: la custodia se mantiene en plataformas de bajo costo o custodios independientes en EE. UU. (como Pershing, Charles Schwab o Fidelity), mientras que el diseño de la estrategia de inversión se asigna a gestores especializados.
Para el cliente latinoamericano de alto patrimonio, el resultado es una oferta de inversión considerablemente más amplia y competitiva, donde las gestoras globales compiten codo a codo en destinos como Miami para diseñar soluciones a la medida de una masa patrimonial que no muestra señales de retornar a sus mercados de origen en el corto plazo.
La consecuencia es una redefinición del modelo competitivo del negocio US Offshore. La disputa ya no ocurre únicamente entre bancos privados por la custodia del patrimonio, sino entre bancos y gestoras globales por controlar la relación con el cliente.
La industria financiera construyó en todo el mundo una de sus premisas más aceptadas: mientras más joven es un inversionista, mayor es su disposición a asumir riesgos; conforme envejece, privilegia la preservación del capital. Es decir, con dicha premisa la edad se convirtió, casi por defecto, en un sustituto del apetito por el riesgo.
Sin embargo, ese paradigma parece estar perdiendo vigencia entre los grandes patrimonios latinoamericanos de la actualidad, o al menos existen señales en ese sentido.
El estudio «El inversionista latinoamericano de alto patrimonio en 2026», elaborado por SURA Investments, muestra que el verdadero factor que hoy determina el comportamiento de estos inversionistas no es la edad, sino el contexto económico y político en el que administran su riqueza. El resultado es revelador: nueve de cada diez se consideran inversionistas conservadores o moderados, una proporción que desafía la idea de que las nuevas generaciones de personas con elevado patrimonio necesariamente buscan maximizar rendimientos mediante estrategias agresivas.
Lo anterior, lejos de reflejar aversión al riesgo responde a una estrategia deliberada de protección patrimonial en una región acostumbrada a convivir con inflación persistente, volatilidad cambiaria, incertidumbre política y ciclos económicos irregulares, a pesar de que en ñps años recientes varias de las economías latinoamericanas más relevantes han reflejado cierta estabilidad.
El hallazgo más interesante del estudio consiste en que la prudencia dejó de estar asociada exclusivamente con la edad. En teoría financiera, los inversionistas jóvenes poseen un horizonte temporal suficientemente amplio para absorber episodios de volatilidad, mientras que quienes se acercan al retiro suelen privilegiar la estabilidad de sus activos. Pero el estudio de SURA Investments sugiere que, entre las familias de alto patrimonio de América Latina, esa relación se ha debilitado considerablemente.
El entorno regional ha generado una percepción distinta del riesgo. La preservación del patrimonio ya no implica renunciar al crecimiento, sino construir portafolios capaces de resistir escenarios de elevada incertidumbre sin sacrificar oportunidades de largo plazo. En otras palabras, el inversionista latinoamericano no está invirtiendo con menos riesgo porque tenga más años; está administrando el riesgo de forma distinta porque el entorno lo obliga.
Inversionistas conservadores, pero lejos de la inmovilidad
La palabra «conservador» suele asociarse con depósitos bancarios o posiciones altamente líquidas. Sin embargo, esa definición resulta insuficiente para describir al inversionista patrimonial latinoamericano actual.
SURA Investments sostiene que estos perfiles buscan simultáneamente tres objetivos: preservar el capital, proteger el poder adquisitivo frente a la inflación y obtener rendimientos superiores a los instrumentos tradicionales. Para conseguirlo, recurren a una mayor diversificación geográfica, distintas clases de activos y estrategias profesionales de administración patrimonial.
El cambio consiste en que el riesgo ya no se mide únicamente por la volatilidad de un activo, sino por la posibilidad de perder capacidad de compra o concentración excesiva en una sola economía.
La incertidumbre redefine la asignación de activos
El estudio también revela que seis de cada diez inversionistas de alto patrimonio ya modificaron sus portafolios como respuesta al actual entorno económico y político, mientras siete de cada diez mantienen una visión positiva para los próximos seis meses, aunque bajo un optimismo claramente prudente.
Este comportamiento confirma una tendencia observada desde hace varios años en la industria del wealth management: las decisiones de inversión responden cada vez menos a reglas estáticas y cada vez más a procesos dinámicos de administración de riesgos.
No se trata de abandonar los activos de crecimiento, sino de combinarlos con estrategias capaces de amortiguar episodios de volatilidad, particularmente en una región donde los cambios regulatorios, fiscales y políticos suelen alterar rápidamente las condiciones de mercado.
Inflación: el verdadero enemigo del patrimonio
Otro de los mensajes implícitos del estudio es que la inflación continúa siendo el principal riesgo para los grandes patrimonios latinoamericanos. Por décadas las economías de la región convivieron con procesos inflacionarios recurrentes, depreciaciones cambiarias y crisis financieras que dejaron una profunda huella en la cultura patrimonial. Esa memoria económica sigue influyendo en la manera en que las familias administran su riqueza.
En consecuencia, preservar el patrimonio ya no significa únicamente evitar pérdidas nominales, sino impedir que el capital pierda valor real con el paso del tiempo.
Esta lógica explica por qué incluso inversionistas con horizontes de largo plazo prefieren estructuras de portafolio equilibradas antes que apuestas excesivamente concentradas.
El nuevo perfil del wealth management regional y una nueva psicología para invertir
Los resultados del estudio también reflejan la evolución del propio negocio de gestión patrimonial en América Latina. Los asesores ya no construyen portafolios únicamente con base en variables demográficas como la edad o el horizonte de inversión. Hoy incorporan factores como el patrimonio familiar, la exposición internacional, la liquidez requerida, la sucesión patrimonial y la tolerancia psicológica a la volatilidad.
En ese contexto, el perfilamiento del cliente se convierte en una herramienta estratégica para diseñar soluciones más sofisticadas y menos dependientes de modelos tradicionales. SURA Investments sostiene que el objetivo consiste en alinear la capacidad real para asumir riesgos con las metas financieras de largo plazo, más allá de la edad cronológica del inversionista.
La principal conclusión consiste en que la psicología del inversionista latinoamericano está cambiando. El viejo principio de que juventud equivale a agresividad financiera y madurez a conservadurismo ya no explica adecuadamente el comportamiento de los grandes patrimonios de la región.
En su lugar emerge un inversionista que entiende el riesgo desde una perspectiva más amplia: proteger el patrimonio frente a la inflación, diversificar geográficamente, adaptarse a ciclos económicos cada vez más inciertos y mantener capacidad de crecimiento sin comprometer la estabilidad del portafolio.
Paradójicamente, esa mayor cautela no refleja falta de confianza en los mercados. Representa, más bien, la madurez de una generación de inversionistas que ha aprendido que, en América Latina, preservar el patrimonio puede ser tan complejo como hacerlo crecer.