La optimización fiscal se está convirtiendo rápidamente en el campo de batalla para la diferenciación de los gestores de patrimonio. Tras décadas centrados en intentar mejorar sus capacidades de selección de valores, los patrocinadores de cuentas gestionadas han decidido, en gran medida, que es hora de tomarse en serio la optimización fiscal, según el informe The Cerulli Report—U.S. Managed Accounts 2026. Por segundo año consecutivo, “mejorar las capacidades de gestión fiscal” es la prioridad más importante para los patrocinadores de plataformas, por un amplio margen. De hecho, el 76% de ellos señala las capacidades de gestión fiscal como un foco clave de desarrollo, seguido por un 42% que menciona la incorporación de opciones de productos ilíquidos.
“Es probable que la implementación y adopción de capacidades de gestión fiscal tenga un efecto más evidente y profundo en las carteras de los clientes», afirma Scott Smith, director senior. “Mientras que la selección de valores se ve lastrada por la realidad de que «rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras», las capacidades de optimización fiscal son una fuente mucho más fiable de alfa después de impuestos”, vuelve a transmitir Smith.
Con varias firmas ofreciendo funciones de optimización integradas y la consolidación de las plataformas de hogares gestionados unificados (UMH, por sus siglas en inglés) como una realidad, aquellos patrocinadores de plataformas que no hayan realizado avances significativos en optimización fiscal se enfrentan a una grave desventaja competitiva. En cuanto a la posición de las firmas ante esta situación, esto es lo que advierte el director: “Las firmas en esta situación deben evaluar su estado actual e implementar de inmediato una estrategia de desarrollo de plataformas, antes de que los asesores y clientes comiencen a traspasar sus activos a proveedores que les permitan maximizar su patrimonio neto después de impuestos”.
De cara al futuro, los gestores de patrimonio deberán asegurarse de que las capacidades de optimización fiscal estén tan bien integradas en los flujos de trabajo de los asesores que decidir no adoptarlas resulte el camino más costoso. “Los asesores reacios al cambio podrían sumarse al carro una vez que se den cuenta de que es el camino de menor resistencia; además, sus clientes se beneficiarán y, potencialmente, comprenderán mejor el valor que aportan sus asesores”, acaba de añadir Scott.
Foto cedidaInauguración de la nueva oficina de Blue Owl en Miami
Después de alrededor de un año de planificación, instalados en una ubicación temporal mientras finalizaban los detalles de la construcción, la gestora especializada Blue Owl ya pudo trasladarse a su nueva oficina en Miami. Con esta movida, la casa de inversiones alternativas consolida su presencia en uno de los principales enclaves del universo de inversionistas latinoamericanos.
Según compartieron desde la firma con Funds Society, la nueva ubicación de Blue Owl en Miami es el número 701 de la avenida Brickell. Se trata de un espacio diseñado para un equipo en expansión, con capacidad para unas 50 personas. Este diseño, orientado al crecimiento, explican, recoge la experiencia de la gestora con las oficinas de Londres y Tokio.
Además de profesionales dedicados a las áreas de deuda privada, real estate, infraestructura digital y GP Stakes, la nueva oficina albergará a los seis profesionales que componen el equipo a cargo de América Latina, incluyendo el negocio US Offshore.
“Esta oficina representa un emocionante nuevo capítulo para el equipo de Blue Owl y para los clientes que atendemos a lo largo de América Latina. Establecer una presencia permanente en Miami nos permite estar incluso más cerca de nuestros clientes, entender mejor sus necesidades en evolución y conectar con ellos con todas las amplias capacidades globales de Blue Owl”, dijo Manzo.
El plan, según detallaron desde la firma especializada, es usar esta nueva oficina para centralizar eventos y recepciones en el polo de negocios de Florida, apoyando a la matriz, ubicada en Nueva York. El foco, acotaron, está atender a los clientes latinoamericanos desde esta nueva oficina.
La instancia fue celebrada recientemente con una recepción, que contó con la participación 30 de los mayores clientes de la firma; Francis Suárez, exalcalde de Miami; Madeleine Sinclair, Head de Private Wealth para las Américas de Blue Owl; y Sean Connor, CEO de Global Private Wealth.
El alto ejecutivo describió el evento como un hito para la operación de la gestora en las Américas. “A medida que la demanda de soluciones de mercados privados sigue creciendo, la posición de Miami como un centro financiero líder y una puerta de entrada a América Latina la convierten en la ubicación ideal para profundizar las relaciones con clientes, fortalecer alianzas y seguir construyendo nuestra presencia en la región”, dijo Connor.
América Latina tiene el reto de impulsar su crecimiento con base en el ahorro que acumula después de décadas de hacer bien las cosas, así lo expresó en entrevista con Funds Society Edgar Gutiérrez Valituti, director general de la Bolsa Central de Valores de Honduras, en el marco del Foro Internacional de Emisores de los Mercados de Valores de las Américas (FIMVA), el encuentro bursátil y financiero más importante de la región, organizado por la Asociación de Mercados de Capitales de las Américas (AMERCA) en San Pedro Sula, Honduras,
Latinoamérica parece tener importantes oportunidades de inversión, pero también enfrenta ciertos obstáculos. ¿Cómo describiría la situación actual?
Edgar Gutiérrez: América Latina enfrenta una paradoja financiera. Por un lado, cuenta con ahorro institucional y oportunidades claras derivadas del nearshoring, la transición energética, la digitalización y una creciente demanda de infraestructura. Sin embargo, estos recursos no logran canalizarse de manera eficiente hacia la inversión productiva. La intermediación sigue concentrándose en el crédito bancario y la deuda pública, que, aunque seguirán siendo pilares, resultan insuficientes para financiar proyectos de largo plazo, innovación, infraestructura y el crecimiento de las PYMES.
En ese contexto, ¿qué papel juegan los mercados de capitales?
Son fundamentales. Organismos como la OCDE e IOSCO coinciden en que el crecimiento sostenible de la región requiere mercados de capitales más profundos, líquidos e inclusivos. Estos mercados deben complementar a la banca y movilizar el ahorro hacia sectores estratégicos que impulsen el desarrollo económico.
Hablemos de AMERCA. ¿Por qué es relevante esta iniciativa para la región?
AMERCA representa una oportunidad estratégica para transformar mercados nacionales pequeños y fragmentados en una plataforma regional con mayor escala y competitividad. Países como Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana enfrentan desafíos comunes: baja liquidez, una base limitada de inversionistas, concentración de emisiones y altos costos regulatorios. La integración permite superar estas limitaciones mediante una mayor oferta de instrumentos y una mejor conexión entre el ahorro y las necesidades de financiamiento.
¿Esta integración implica una regulación uniforme entre países?
No necesariamente. No se trata de imponer una regulación idéntica, sino de avanzar hacia estándares compatibles en aspectos clave como gobierno corporativo, transparencia, valoración de activos, custodia, comercialización de productos y protección del inversionista.
Usted menciona los fondos de inversión como un elemento central. ¿Por qué son tan importantes?
Porque son probablemente el vehículo más eficiente para democratizar el acceso al mercado de capitales. Permiten diversificar riesgos y canalizar recursos hacia la economía real. Además, reúnen a inversionistas pequeños y grandes bajo una administración profesional, facilitando el desarrollo de vehículos especializados en infraestructura, vivienda, energía renovable, deuda privada, turismo, logística, capital emprendedor y financiamiento para PYMES.
¿Qué nos dice la magnitud global de esta industria?
Es contundente. Según IOSCO, existen cerca de 100.000 fondos que administran aproximadamente USD 54,5 billones, lo que equivale a cerca del 80% de la industria mundial de fondos de inversión. Esto demuestra su rol clave en la movilización eficiente del ahorro.
¿Cómo deberían posicionarse los mercados de AMERCA frente a este contexto global?
La oportunidad no está en replicar modelos de mercados desarrollados, sino en diseñar estructuras adaptadas a economías de menor escala. Fondos regionales enfocados en deuda corporativa, infraestructura, energía o crédito privado permitirían diversificar riesgos, ampliar las fuentes de financiamiento y atraer inversionistas institucionales tanto locales como internacionales.
¿Cuáles son las prioridades estratégicas para consolidar AMERCA?
Hay cuatro ejes clave. Primero, armonizar estándares mínimos para emisiones, fondos de inversión y gobierno corporativo. Segundo, desarrollar infraestructura interoperable entre bolsas, depósitos de valores y sistemas de liquidación. Tercero, ampliar la base de inversionistas, incorporando más activamente a fondos de pensiones, aseguradoras y programas de educación financiera. Y cuarto, impulsar la innovación responsable mediante herramientas como la identificación digital, la distribución electrónica de fondos y la tokenización, siempre garantizando la protección del inversionista.
En términos más amplios, ¿qué está en juego para la región?
El futuro de los mercados de capitales latinoamericanos dependerá menos del tamaño individual de cada economía y más de su capacidad para integrarse, innovar y canalizar eficientemente el ahorro hacia inversiones productivas. AMERCA tiene el potencial de evolucionar hacia una verdadera plataforma regional de inversión, financiamiento y desarrollo institucional.
Finalmente, ¿cuál es el rol de espacios como FIMVA?
FIMVA es un espacio clave para articular a reguladores, inversionistas, emisores y organismos multilaterales en torno a una agenda común. La región no necesita sustituir a la banca, sino complementarla con mercados de capitales más profundos e inclusivos. En ese sentido, los fondos de inversión pueden ser el puente entre el ahorro y la inversión productiva, mientras que AMERCA aporta la escala necesaria para hacerlo realidad.
¿El principal desafío hoy?
Ya no es demostrar que la integración es conveniente, sino convertirla en una agenda ejecutable que fortalezca la competitividad regional, movilice capital privado y acelere el crecimiento económico sostenible.
Brasil no necesita que lo convenzan de que la tecnología financiera funciona. El país ha pasado la última década construyendo uno de los ecosistemas fintech más dinámicos del mundo —desde Pix transformando los pagos hasta XP democratizando el acceso a la inversión— y esa base ha creado algo poco común: un mercado patrimonial cada vez más sofisticado y con apetito por lo que viene.
Los números reflejan un mercado con escala real. Según swissQuant Group, Brasil cuenta hoy con más de 433.000 millonarios y 4.218 individuos de ultra alto patrimonio, una cifra que se espera que crezca a 470.000 para 20281. Su industria de fondos de inversión se ubica entre las diez más grandes del mundo, con USD 2,2 billones en activos bajo gestión distribuidos en casi 34.000 fondos, y las emisiones en los mercados de capitales alcanzaron un récord de USD 152.700 millones en 2025, abarcando 27 sectores económicos2. Y sin embargo, a pesar de esta profundidad, la asignación a mercados privados sigue estructuralmente subdesarrollada. Hace dos décadas, el 97 % de las inversiones brasileñas estaban en renta fija. El cambio está ocurriendo, pero la infraestructura para sostenerlo a escala todavía está poniéndose al día.
Esa brecha es donde la tecnología se convierte en el factor decisivo.
La conversación sobre infraestructura que nadie está teniendo lo suficientemente alto
La conversación típica sobre alternativos en Brasil empieza con el producto: qué fondo, qué gestor, qué estrategia. Ese es el punto de partida equivocado. Lo que realmente determina si un producto llega a los clientes, y se queda ahí, es la capa operativa que hay debajo.
A nivel global, las plataformas de wealth management están aprendiendo esto de la manera difícil. La automatización inteligente del perfilamiento de riesgo, la firma de documentos y el onboarding pasó de ser una ventaja competitiva a ser un requisito básico3. En mercados como Brasil, donde Open Finance ya atiende a 52 millones de clientes en más de 700 instituciones y procesa 3.500 millones de solicitudes de datos por semana4, los asesores y clientes están acostumbrados a esperar velocidad, transparencia y una experiencia digital fluida. Cuando un producto alternativo llega con un proceso de suscripción engorroso o un reporte opaco, no tiene una segunda oportunidad.
El ecosistema de wealth management brasileño está liderado por plataformas —Itaú Private Bank, BTG Pactual, XP Private, Safra, entre otras— que han invertido fuertemente en su infraestructura digital. La vara para cualquier producto o alianza nueva es alta.
Tres cosas que la tecnología realmente cambia
Tiempo de salida al mercado. En un mercado donde el interés de los clientes puede superar la disponibilidad de producto, la capacidad de estructurar y distribuir una nueva estrategia en semanas, o incluso días, en lugar de trimestres, es un diferenciador genuino. Las plataformas construidas sobre una arquitectura modular pueden responder a cambios regulatorios, nuevos mandatos de clientes o relaciones con gestores sin reconstruir todo desde cero cada vez. Esa agilidad no es una funcionalidad: es la condición para seguir siendo relevante.
Ajuste de distribución. Un producto diseñado para compradores institucionales rara vez viaja al canal patrimonial sin ajustes. En Brasil en particular, eso significa calibrar los montos mínimos de inversión a las expectativas del mercado local, asegurar compatibilidad con las plataformas que los asesores ya utilizan, y producir reportes que cumplan tanto con los estándares del mercado local como con las preferencias de los clientes. La alianza entre LynkMarkets e iCapital aborda esto directamente: cada ETN privado lleva un ISIN único que funciona en múltiples plataformas de liquidación a nivel global, al mismo tiempo que preserva la flexibilidad para adaptar el empaquetado y el diseño de distribución a los requisitos locales5. Lo que suena a detalle operativo es, en realidad, la diferencia entre un producto que se coloca y uno que se queda en el estante.
Capacidad de iteración. El entorno regulatorio de Brasil se mueve, su contexto macro cambia, y la sofisticación de los clientes crece más rápido que en la mayoría de los mercados de la región. Una encuesta de 2025 encontró que el 47 % de las empresas brasileñas con más de 50 empleados ya habían adoptado alguna forma de tecnología de IA, frente a solo el 15 % en 20216. Las firmas que construyeron esas capacidades temprano no son más inteligentes: simplemente se movieron cuando la ventana estaba abierta. La misma lógica se aplica a la infraestructura de distribución de alternativos. Las plataformas que inviertan hoy en tecnología configurable y responsiva no necesitarán reconstruirse cuando el mercado exija algo nuevo. Las que esperen, sí lo necesitarán.
Hacia dónde va Brasil desde aquí
Los mecanismos de liquidez ya maduros en mercados internacionales —secundarios, fondos de continuación, fund finance— están comenzando a ganar tracción real en Brasil, con un potencial significativo de expansión en los próximos años7. La actividad de private equity se disparó en 2025, con 89 transacciones por un total de R$ 50.100 millones, frente a 72 operaciones por R$ 13.300 millones el año anterior8. La dirección es clara.
Lo que es menos claro es qué plataformas estarán posicionadas para capturar ese flujo. La respuesta no la determinará qué gestor tiene el mejor track record, ni qué producto ofrece el perfil de retorno más atractivo. La determinará qué infraestructura de distribución puede moverse con suficiente rapidez, adaptarse con suficiente especificidad y escalar con suficiente limpieza para estar a la altura del momento.
En LynkMarkets, esa es la apuesta que estamos haciendo en Brasil: que la verdadera ventaja competitiva en este mercado pertenece a la capa tecnológica, y que la ventana para construirla es ahora.
Tribuna firmada por Francisco Molnar Neto, Country Manager para Brasil y Director de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica en LYNK Markets.
El regreso de las hostilidades en Ormuz y la intención de Trump de erigirse como “guardián del estrecho” recibiendo por esa labor un 20% del valor de las mercancías transportadas ha llevado al futuro del Brent a cotizar nuevamente cerca de los 90 dólares, que es la zona que —como explicábamos la semana pasada— Irán considera adecuada para sus objetivos. Irán interpreta que el acuerdo de alto el fuego de junio le otorga la capacidad de administrar el paso por el estrecho, mientras que EE.UU. busca garantizar el libre tránsito en un intento de abaratar el coste de la vida a la base electoral republicana y evitar así la debacle electoral en noviembre. Y precisamente por la proximidad de las legislativas, Trump —que de acuerdo con las encuestas ha sufrido una erosión importante de su capital político— no tiene incentivos para escalar militarmente el conflicto.
En la medida en que el precio del barril se mantenga en el rango de 80–90 dólares, ambas partes seguirán intentando impulsar el acuerdo. Que Irán no haya atacado infraestructuras energéticas en la región soporta la tesis.
Si este “equilibrio inestable” se mantiene hasta el otoño, hay razones para defender una disminución en el coste de la energía y un entorno más constructivo en lo que a inflación y tipos de interés se refiere de cara a final de año.
La primera es la dinámica de la OPEP. El cártel acaba de anunciar un aumento de cuota de 188.000 barriles diarios, efectivo en agosto. Los Emiratos Árabes Unidos dispararon sus exportaciones hasta los 3,9 millones de barriles diarios en junio. El resto de países del Golfo tiene incentivos para exportar todo lo que puedan (financiar reconstrucción, y en algunos casos penalizar a Irán por los daños colaterales sufridos).
La segunda razón es China. Las importaciones chinas de crudo cayeron durante la crisis, pero ese ajuste fue temporal. Las ventas de coches eléctricos han superado a los de combustión interna en China hace dos años, lo que reduce notablemente la dependencia energética del país.
Finalmente, existen también razones geopolíticas. Las reservas estratégicas han caído fuertemente durante la crisis. En la medida en que el tráfico por el estrecho vaya normalizándose, habrá una fase de reposición de inventarios que disminuirá la actual tensión en el mercado físico.
Además, como explicamos más arriba, el presidente Trump tiene incentivos claros para que el petróleo baje antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Como podemos observar en la gráfica, el pico del crudo coincidió con el mínimo de la tasa de aprobación del presidente. La decisión del presidente el martes de dar marcha atrás al cobro del 20% a las embarcaciones que pasen por el estrecho deja de manifiesto que, a pesar de transmitir una postura de dureza a los iraníes, quiere evitar a toda costa una escalada relevante en el conflicto.
La economía estadounidense sigue mostrando resiliencia; el Libro Beige transmite solidez en el crecimiento, mientras que el dato semanal de peticiones de subsidio de desempleo (208.000), el más bajo de los últimos dos meses, es una muestra más de la estabilidad en el mercado laboral. Las ventas minoristas, ajustadas a la caída en precio de la gasolina, crecieron en junio un sólido 0,7%, mientras que las realizadas fuera de la tienda (online) aumentaron un 1,9% impulsadas probablemente por el Prime Day de Amazon.
Inflación: el dato de junio y sus matices
La sorpresa positiva en la publicación del dato de IPC de junio facilita en parte la tarea de Trump de cara a las legislativas al desactivar una hipotética subida de tipos en la reunión de la Fed de julio. Tras el dato y el incremento de pendiente, la curva la coloca ahora entre octubre y diciembre.
El índice general retrocedió un 0,4% en tasa intermensual, la primera caída en IPC desde junio de 2024 y también la mayor desde abril de 2020. El dato anual pasa del 4,2% al 3,5%; el subyacente también frenó en tasa interanual, del 2,9% al 2,6%. El entusiasmo del mercado está justificado: no es habitual registrar datos de evolución negativa en el IPC estadounidense.
Aunque la evolución de la serie deja de nuevo de manifiesto que no se han producido efectos de segunda ronda derivados del encarecimiento del petróleo, existe el riesgo de un repunte los próximos meses. Se mantiene la incertidumbre respecto al tránsito en Ormuz, la caída en precio de coches de segunda mano parece excesiva y la normalización en el coste de vivienda (que representa un 35% del cálculo de la cesta, y es responsable de una parte relevante de la mejora) tras los efectos del cierre de operaciones del gobierno son factores a tener en cuenta antes de abrazar el optimismo.
No obstante, las series de precios menos tradicionales y a las que Warsh ha hecho mención en el pasado (inflación supercore sector servicios, índices de precios recortados, inflación persistente…) mantienen una tendencia claramente bajista que va acercándonos al objetivo del 2%. Y el diferencial entre IPC y el modelo a tiempo real de Trufation sugiere una tendencia bajista hacia el 2%.
Aunque Kevin Warsh confirmó que el dato de IPC de junio no significa “misión cumplida” para la Fed, que busca bajo su nueva dirección recuperar la credibilidad, también se mostró optimista y volvió a poner el foco en las ganancias de productividad derivadas de la inversión en centros de datos, software e infraestructura para desarrollo de la IA.
Renta variable: digestión y factores de soporte
Mientras, las renacidas dudas en torno a la temática de la inteligencia artificial, esta vez más centradas en los chips en particular y hardware en general, siguen penalizando a la bolsa. Los estelares resultados de TSMC no fueron suficiente excusa para dejar de vender la posición de consenso “más jugada del mundo”, y el repunte en precio del barril de crudo -que se traduce en expectativas más onerosas de tipos de interés- tampoco ayudan a los accionistas.
Como hemos venido explicando, después del rally, un proceso de digestión de las ganancias es factible las próximas semanas, sobre todo en el contexto de las empresas de componentes electrónicos, que han pasado a descontar un futuro quizá demasiado optimista.
Aunque todo apunta que el nuevo tensionamiento en Ormuz es ruido en el proceso de normalización, la proximidad del verano y las posiciones “fully invested” de los gestores limita el potencial alcista de la bolsa. Como se observa en la última encuesta FMS de BofA entre gestores estadounidenses, la liquidez ha caído a zona de mínimos.
Como hemos venido explicando, después del rally, un proceso de digestión de las ganancias es factible las próximas semanas, sobre todo en el contexto de las empresas de componentes electrónicos, que han pasado a descontar un futuro quizá demasiado optimista.
Aunque todo apunta que el nuevo tensionamiento en Ormuz es ruido en el proceso de normalización, la proximidad del verano y las posiciones “fully invested” de los gestores limita el potencial alcista de la bolsa. Como se observa en la última encuesta FMS de BofA entre gestores estadounidenses, la liquidez ha caído a zona de mínimos.
Ardian, la firma global de inversión en mercados privados, ha anunciado la firma de un acuerdo de compraventa de acciones por el que Assurances du Crédit Mutuel (ACM) y Wafra, dos accionistas ya presentes en su capital, aumentarán sus respectivas participaciones en la compañía. Como parte de esta operación, AXA venderá el 10% que posee en Ardian, sujeto al cumplimiento de las condiciones habituales de cierre y a las correspondientes aprobaciones regulatorias.
Tras esta inversión, la participación de ACM en Ardian ascenderá al 23%, mientras que Wafra también ampliará su inversión, después de haber adquirido una participación minoritaria inicial en 2025. Ambos accionistas incrementarán su posición ejerciendo los derechos de adquisición preferente (pre-emption rights) de los que disponen como accionistas existentes. Por su parte, los empleados de Ardian seguirán siendo el principal grupo accionarial, con alrededor del 40% del capital.
De forma paralela, AXA continuará su histórica relación con Ardian como uno de los principales inversores en sus fondos. Se espera que la operación se complete entre finales de 2026 y principios de 2027.
“AXA ha sido nuestro socio desde el primer día, cuando Claude Bébéar me pidió crear una firma de capital privado en 1996 y nació Ardian, entonces AXA Private Equity. Me alegra comprobar que esta colaboración de 30 años seguirá fortaleciéndose gracias a la renovada confianza de AXA en nuestra estrategia a través de sus inversiones como cliente, junto con el creciente apoyo de nuestra diversificada base internacional de accionistas”, ha explicado Dominique Senequier, fundadora y consejera delegada de Ardian.
Por su parte, Mark Benedetti, co-CEO de Ardian ha subrayado:“Las oportunidades para adquirir acciones de Ardian surgen con muy poca frecuencia y la demanda supera sistemáticamente la oferta. El aumento de la participación de ACM y Wafra, unido a la continuidad de AXA como uno de nuestros principales clientes, supone un importante respaldo al negocio que hemos construido durante las últimas tres décadas y a la posición que ocupamos hoy como firma global de inversión con 200.000 millones de dólares en activos bajo gestión. Esperamos seguir creando valor sostenible para todos nuestros accionistas”.
Por último, Patrick Thomas, presidente del Comité de Supervisión de Ardian, ha añadido: ”Nos complace comprobar el continuo interés de nuestros accionistas actuales con este acuerdo. La operación refuerza aún más nuestro accionariado internacional, al tiempo que preserva el modelo de gobernanza a largo plazo y la cultura corporativa que siguen siendo la base del éxito de Ardian”.
El beneficio del Grupo Union Bancaire Privée aumenta un 40,4% hasta alcanzar los 169,4 millones de francos suizos durante el primer semestre del año. Lo más relevante es que sus activos bajo gestión aumentaron el 4,8% y, a 30 de junio de 2026, suman 193.500 millones de francos suizos en comparación con la cifra de 184.500 millones de francos suizos del cierre del ejercicio de 2025. En dólares americanos, los activos bajo gestión ascienden a 239.800 millones de dólares en relación con los 232.900 millones de dólares del ejercicio de 2025.
Según explica la firma, este sólido crecimiento se vio respaldado por la tendencia favorable de los mercados financieros desde principios de año y se debe en buena medida al buen comportamiento de la oferta de soluciones de gestión activa y de los fondos de inversión. «Los resultados del primer semestre han tenido a su favor tanto la dinámica favorable de los mercados financieros como la racionalización de nuestras actividades tras completar las dos importantes adquisiciones. Todo ello ha sido posible gracias al compromiso inquebrantable de nuestros equipos, que en un año han logrado integrar con éxito dos bancos en Suiza y Reino Unido», apunta Guy de Picciotto, CEO de UBP.
Datos financieros
Los ingresos de la actividad del primer semestre ascienden a 812,5 millones francos suizos y aumentan el 10,4% en comparación con los 736,0 millones de francos suizos del primer semestre del ejercicio anterior. Según detallan desde la compañía, este crecimiento se debe en gran medida tanto a un volumen considerable de transacciones de clientes como al crecimiento de los activos bajo gestión y gracias a ellos los ingresos por comisiones alcanzaron los 471,1 millones francos suizos. El crecimiento de los ingresos de la actividad tuvo también a su favor el buen comportamiento tanto de las operaciones de intereses netas, que ascendieron a 275,8 millones francos suizos, como de la actividad de trading, que alcanzó los 64,2 millones francos suizos, y que reflejan el aumento de la actividad de Treasury & Trading.
Los gastos de explotación apenas variaron y demuestran tanto el gran rigor de la gestión de los costes como la eficiencia de la consolidación de las distintas plataformas que se llevó a cabo tras la integración de los bancos Société Générale Private Banking (Suisse) SA y SG Kleinwort Hambros Bank Limited.
El ratio de cobertura de liquidez se sitúa en el 233,8% y el ratio de capital Tier 1 en el 22,5%, lo que corrobora que el Banco es más que capaz de mantener unos sólidos fondos propios y un balance resiliente tras las recientes adquisiciones.
State Street Corporation, uno de los mayores custodios y administradores de activos institucionales del mundo, presentó un sólido segundo trimestre de 2026, impulsado por el crecimiento de las comisiones vinculadas al negocio de inversión, mayores ingresos por servicios y un entorno favorable para los mercados financieros. Lo más destacado del reporte de este gigante global de las inversiones consiste en el hecho de los resultados no solo superaron las expectativas del mercado, sino que marcaron nuevos máximos históricos tanto en ingresos como en activos bajo custodia y administración (AUC/A), así como en activos bajo gestión (AUM).
Según las cifras, la institución reportó ingresos totales por 4.000 millones de dólares, lo que significó un incremento de 17% respecto al mismo periodo de 2025, mientras que la utilidad por acción (EPS) alcanzó 3,65 dólares, frente a los 2,17 dólares de un año antes. La utilidad neta también mostró una expansión significativa, favorecida por un crecimiento de doble dígito en prácticamente todas las líneas de negocio.
Uno de los indicadores más relevantes para la industria de wealth y asset management fue el crecimiento de los activos administrados. Al cierre de junio, los activos bajo custodia y administración (Assets under Custody and/or Administration, AUC/A) ascendieron a un récord de 57,9 billones de dólares, lo que representa un aumento anual de aproximadamente 15%, impulsado por la apreciación de los mercados financieros y nuevos mandatos institucionales.
En paralelo, los activos bajo gestión (Assets under Management, AUM) crecieron hasta 6,3 billones de dólares, también un máximo histórico para la institución y cerca de 17% por encima del nivel observado un año antes, consolidando a State Street como uno de los principales administradores institucionales del mundo.
Adicionalmente, el reporte señala que el desempeño operativo estuvo respaldado principalmente por el aumento de las comisiones. Los ingresos por comisiones registraron uno de los avances más importantes del trimestre, favorecidos por factores como: mayores activos promedio administrados; incremento en los ingresos por servicios de custodia; crecimiento en administración de fondos; mayores ingresos por gestión de inversiones y mayor actividad de clientes institucionales. En contraste, el margen financiero volvió a mostrar una evolución más moderada, reflejando un entorno de tasas de interés que comienza a estabilizarse, por lo que el crecimiento provino principalmente del negocio de servicios, considerado el núcleo estratégico de State Street.
Otro aspecto destacado fue la rentabilidad
State Street detalla en su reporte que el retorno sobre capital tangible (ROTCE) continuó fortaleciéndose, mientras que el retorno sobre capital (ROE) se ubicó alrededor de 16,7%, reflejando una mayor eficiencia operativa y un mejor aprovechamiento del crecimiento de los ingresos. Asimismo, la compañía reportó su décimo trimestre consecutivo con apalancamiento operativo positivo, es decir, los ingresos crecieron a un ritmo superior al de los gastos. Durante el trimestre, State Street también mantuvo una importante política de retorno de capital para sus accionistas.
La institución devolvió aproximadamente 631 millones de dólares mediante dividendos y recompras de acciones, manteniendo una sólida posición de capital regulatorio y suficiente flexibilidad financiera para continuar invirtiendo en tecnología, automatización e inteligencia artificial aplicada a los servicios financieros institucionales.
En la conferencia con inversionistas, la administración destacó que el crecimiento refleja tanto la recuperación de la actividad de los mercados como la capacidad para captar nuevos clientes institucionales y ampliar su oferta de servicios. La firma también elevó su perspectiva para el resto de 2026, apoyada en el dinamismo observado durante la primera mitad del año y en una demanda sostenida por soluciones de administración, custodia y gestión de inversiones.
Los resultados de State Street confirman una tendencia que también se ha observado entre otros grandes administradores de activos en esta temporada de reportes: el crecimiento del patrimonio administrado continúa siendo el principal motor del negocio, mientras que el aumento de las comisiones derivadas de mayores activos bajo gestión y custodia sigue compensando la presión estructural sobre los precios de los productos de inversión.
Este domingo se jugará la final de la Copa Mundial de Fútbol 2026 entre las selecciones de España y Argentina; en lo deportivo será el cerrojazo de un evento que pasará a la historia por ser el primero que se lleva a cabo con 48 selecciones participantes, pero en términos de negocio será el inicio de un ciclo que llegará a su climax en 2030.
Para FIFA, la Copa del Mundo no es únicamente un torneo de un mes, sino el principal activo que sostiene su modelo de negocio. De acuerdo con su presupuesto para el ciclo 2023-2026, el organismo proyectó ingresos cercanos a 11.000 millones de dólares, impulsados principalmente por la expansión del torneo a 48 selecciones y un mayor número de partidos, lo que incrementó las oportunidades de comercialización.
La mayor parte de esos recursos proviene de los derechos de televisión (4.264 millones de dólares), ticketing y hospitalidad (3.097 millones), derechos comerciales y patrocinio (2.693 millones) y licencias comerciales. Estas cifras representan el mayor presupuesto en la historia del organismo.
Las cifras anteriores confirman una tendencia que los inversionistas deportivos vienen observando desde hace varios años: el futbol dejó de ser únicamente un producto de entretenimiento para consolidarse como una plataforma global de generación de valor, y un negocio extraordinario que abarca diversas facetas, incluyendo los grandes fondos de inversión.
Un negocio que trasciende los 90 minutos
A diferencia de otros eventos deportivos, el Mundial concentra en pocas semanas una cadena de valor que involucra a empresas de medios, aerolíneas, hotelería, tecnología, consumo masivo, banca, telecomunicaciones, logística y comercio electrónico, por mencionar algunas, las más visibles.
Para FIFA, cada edición del torneo es el principal detonador de ingresos del ciclo cuatrienal. En su reporte financiero, el organismo señala que la venta de derechos audiovisuales continúa siendo su principal fuente de recursos, seguida por los acuerdos comerciales con patrocinadores globales y regionales, así como por la venta de boletos y paquetes de hospitalidad.
La expansión del Mundial también incrementó el inventario comercial. Más partidos significan más espacios publicitarios, más hospitalidad corporativa, más contenidos para televisión y plataformas digitales y una mayor exposición para las marcas patrocinadoras.
Los «campeones» financieros
Aunque la atención mediática suele centrarse en la selección campeona, en realidad los grandes beneficiarios económicos son actores cuya rentabilidad no depende del resultado deportivo.
En primer lugar, sin duda alguna, está la FIFA, que capitaliza prácticamente todas las líneas de negocio del torneo: derechos audiovisuales, marketing, licencias, hospitalidad y venta de entradas.
En segundo lugar aparecen las empresas patrocinadoras. Marcas globales como Adidas, Coca-Cola, Visa, Hyundai-Kia, Aramco, Lenovo y Qatar Airways utilizan el Mundial como una plataforma para fortalecer su posicionamiento, incrementar ventas y acelerar campañas de marketing en prácticamente todos los mercados donde operan.
La cartera de patrocinadores también se ha ampliado con nuevos acuerdos regionales y sectoriales, reflejando el creciente valor comercial del torneo.
Los grupos de medios constituyen otro de los grandes ganadores. En Estados Unidos, por ejemplo, el crecimiento de las audiencias durante el Mundial ha elevado significativamente el valor esperado de los próximos contratos de transmisión.
Analistas estiman que los siguientes derechos audiovisuales podrían alcanzar entre 1.500 y 2.000 millones de dólares para ese mercado, impulsados por el interés de plataformas como Netflix, YouTube y Disney.
Incluso elementos aparentemente menores del espectáculo deportivo generan nuevas fuentes de ingresos. Durante este Mundial, las pausas oficiales de hidratación abrieron inventario adicional para publicidad televisiva, permitiendo a los broadcasters comercializar espacios premium cuyo valor conjunto superó los 250 millones de dólares en Estados Unidos, algo nada despreciable para sus arcas.
El legado económico trasciende
Uno de los errores más comunes consiste en medir el éxito financiero de los Mundiales únicamente por el gasto turístico durante el torneo. La realidad es que muchas de las inversiones comienzan a generar retornos una vez concluida la competencia.
Las ciudades sede fortalecen su posicionamiento internacional; los operadores aeroportuarios, hoteleros y de transporte aprovechan la mayor visibilidad; las marcas deportivas continúan monetizando la venta de camisetas y mercancía oficial; mientras que las plataformas digitales mantienen audiencias construidas durante varias semanas de competencia.
No obstante, el impacto económico tampoco debe sobreestimarse. Un análisis reciente de Reuters señala que, aunque FIFA será el principal beneficiario financiero del torneo, las ciudades anfitrionas registran beneficios más moderados debido a los elevados costos operativos y de seguridad, así como al efecto de sustitución del turismo en algunos destinos maduros.
Esa experiencia refuerza la importancia de evaluar los grandes eventos deportivos bajo criterios de rentabilidad de largo plazo y no únicamente por el flujo de visitantes durante las semanas de competencia.
El siguiente Mundial ya comenzó
La conclusión más relevante para empresas e inversionistas es que el Mundial funciona como un ciclo permanente de negocios. La realidad es otra; una vez concluida la final, comienza inmediatamente la negociación de nuevos contratos de patrocinio, la renovación de derechos audiovisuales, la planeación de campañas comerciales, el desarrollo de plataformas digitales, la incorporación de nuevas tecnologías y la preparación de infraestructura para el siguiente evento.
En otras palabras, mientras los aficionados celebran al campeón del mundo, la industria del deporte ya trabaja en la siguiente oportunidad de negocio. Ese quizá sea el mayor aprendizaje financiero que deja el torneo: el trofeo se entrega una sola vez, pero los flujos de ingresos derivados del Mundial continúan generándose durante años.
Para FIFA, las marcas globales, las empresas de medios y buena parte de la economía deportiva internacional, el silbatazo final nunca representa el cierre del negocio, simplemente marca el inicio del siguiente ciclo de crecimiento.
Los inversores afrontan la segunda mitad de 2026 ante un amplio abanico de riesgos potenciales, desde el actual conflicto entre EE.UU. e Irán hasta la volatilidad de los mercados energéticos y la inflación persistente. Sin embargo, a pesar de ello, nueve de cada diez estrategas de Natixis se muestran optimistas en cuanto a que la inteligencia artificial será el principal motor que impulse el comportamiento del mercado en el segundo semestre de 2026.
De los 33 estrategas de mercado, gestores de carteras, analistas de investigación y economistas de todo el grupo afiliado a Natixis Investment Managers, el 88% espera que el sector de la IA se acelere, y sólo el 12% cree que la burbuja estallará en la segunda mitad del año. No obstante, a pesar del optimismo, los estrategas de Natixis siguen mostrándose cautelosos respecto a la IA dada la naturaleza disruptiva de la tecnología, ya que el 79% cree que la volatilidad generada por los temores en torno a la IA ha llegado para quedarse y podría extenderse a múltiples sectores. El riesgo de concentración también es motivo de preocupación, dado que el 85% lo califica como un riesgo medio o alto en la segunda mitad del año, debido a que tan solo seis o siete empresas de IA están generando un nivel desproporcionado de rentabilidad en el mercado.
Inflación y riesgo geopolítico
Según lo que revela la encuesta, la inflación se mantiene persistente de cara al segundo semestre, impulsada por el repunte de los costes energéticos relacionado con el conflicto entre EE. UU. e Irán. En términos generales, el 97% de los estrategas sitúa la inflación entre los principales riesgos en la segunda mitad de este año, un salto notable frente al 79% registrado en la misma pregunta de la encuesta del año pasado.
El conflicto entre EE.UU. e Irán fue un catalizador clave detrás del repunte de la inflación en la primera mitad del año, ya que el cierre del Estrecho de Ormuz duplicó los precios del petróleo. Si bien un memorando de entendimiento conjunto entre EE.UU. e Irán ayudó a aliviar los costes energéticos, este respiro podría ser temporal. Los estrategas de Natixis no ven la guerra de Irán como un incidente aislado. En la segunda mitad del año, el 70% afirma que una escalada o reescalada de la guerra podría representar un riesgo fundamental, el 64% cree que podría surgir un nuevo conflicto geopolítico y dos tercios 67% afirman que es la confirmación de un reajuste del orden mundial.
«Casi ocho de cada diez estrategas advierten de una renovada crisis energética en el segundo semestre del año, dada la amenaza potencial de un nuevo cierre de las rutas marítimas. Mirando más a largo plazo, las consecuencias podrían no ser del todo negativas. Más de dos tercios creen que la guerra servirá, en última instancia, como catalizador para aumentar la inversión en energías renovables y no esperan que los precios de la energía vuelvan a los niveles extremos vistos a principios de año. El 82% cree que los precios del petróleo ya han tocado techo; ninguno espera que los precios regresen a los mínimos observados a principios de año», han subrayado desde Natixis.
Los temores de recesión se mitigan
Los estrategas de Natixis están menos preocupados por el riesgo de recesión este año puesto que solo un 3% lo califica de alto y un 27% señala que será un riesgo medio, frente al total del 62% que calificó la recesión como un riesgo medio o alto en la encuesta del año pasado. Este año, a los estrategas les preocupan más las fuerzas que están reconfigurando el panorama económico. En materia de política monetaria, casi seis de cada diez creen que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés en el segundo semestre, mientras que más de la mitad cree que son más probables las subidas de tipos por parte del Banco de Inglaterra, y aproximadamente tres cuartas partes afirman lo mismo tanto para el BCE como para el Banco de Japón. Menos de la mitad de los estrategas de Natixis cree que un error de los bancos centrales represente un riesgo significativo en el segundo semestre.
En materia comercial, el 70% de los estrategas afirma que los aranceles son ahora una característica a largo plazo de los supuestos comerciales, y casi nueve de cada diez ven surgir oportunidades a raíz de la desglobalización a medida que las cadenas de suministro se vuelven cada vez más regionales. Casi ocho de cada diez creen que la guerra en Irán intensificará la competencia entre EE. UU. y China, si bien el 85% cree que la economía china seguirá siendo resiliente.
En opinión de Jack Janasiewicz, gestor de Carteras de Natixis Investment Managers Solutions, el primer semestre de 2026 ha presentado un entorno complejo para los inversores, que han tenido que sortear las presiones simultáneas de la disrupción geopolítica, la inflación persistente y un shock energético. «Si bien los temores de recesión se han mitigado, la inflación sigue siendo un riesgo persistente junto con las continuas tensiones geopolíticas. Sin embargo, a pesar de estos vientos en contra, nuestros estrategas ven claras oportunidades y se mantienen optimistas de cara a la segunda mitad del año, apuntando específicamente a la IA, la renta variable estadounidense y una rentabilidad superior esperada de las empresas de gran capitalización frente a las de pequeña capitalización. En última instancia, los inversores deben mirar más allá del ruido a corto plazo y posicionarse para capturar estas oportunidades», comenta.
El auge del sector de defensa
El sector de defensa se ha beneficiado de las recientes incertidumbres geopolíticas; como resultado, siete de cada diez estrategas creen que el sector está posicionado para aprovechar los vientos de cola sostenidos derivados del conflicto entre EE. UU. e Irán. En general, el 52% cree que los valores de defensa se beneficiarán del aumento del gasto a nivel mundial, lo que supone solo un ligero descenso respecto a la misma pregunta del año pasado, en la que el 59% compartía esta misma visión sobre el sector.
En Europa, el sector de defensa 24% se sitúa como el segundo sector preferido. Aunque esto representa una caída en el sentimiento de los inversores en comparación con la encuesta de estrategas de Natixis de 2025, está claro que sigue habiendo oportunidades dadas las continuas preocupaciones en materia de seguridad, según la encuesta. También se observa un cambio en la forma en que los inversores definen la sostenibilidad, ya que casi seis de cada diez 58% creen que la defensa debería considerarse una inversión sostenible, y el 88% de los estrategas cree que el debate sobre la inversión sostenible seguirá dividiendo opiniones, con más de tres cuartas partes afirmando que la seguridad energética determinará el ritmo de la transición energética.
Nuevos valores refugio en medio de la incertidumbre
En renta fija, los inversores se están replanteando la seguridad, y casi la mitad 48% de los estrategas creen que los bonos del Tesoro ya no son el valor refugio que solían ser, mientras que el 55% afirma que el crédito con grado de inversión podría estar mejor posicionado para desempeñar ese papel.
En activos alternativos, dos tercios de los estrategas creen que una cartera diversificada con activos alternativos en una proporción 60:20:20 obtendrá una rentabilidad superior a la asignación tradicional 60:40 en el segundo semestre del año. Las infraestructuras destacan como las claras favoritas en Europa, y tres de cada diez estrategas esperan que ofrezcan las mayores rentabilidades. En una región marcada por un menor crecimiento y una continua incertidumbre económica, los inversores parecen sentirse atraídos por los flujos de caja estables y la menor correlación que pueden aportar las infraestructuras. La energía y las materias primas le siguen muy de lejos con un 15%, mientras que el crédito privado y las estrategias de rentabilidad absoluta atraen el interés de los inversores que buscan fuentes adicionales de ingresos y diversificación.
Ante la incertidumbre geopolítica, los temores inflacionistas y la volatilidad del mercado, los inversores podrían verse impulsados a recurrir a la liquidez al percibirla como una alternativa más segura que los mercados de renta variable y renta fija. Sin embargo, los estrategas de Natixis advierten de que la liquidez deja a los inversores expuestos al riesgo de inflación, y podría no ofrecer rentabilidades suficientes para alcanzar sus objetivos a largo plazo, lo que significa que podrían dejar pasar rentabilidades más atractivas en otras áreas del mercado.
La preocupación en torno al crédito privado se ha exagerado
A pesar de las recientes presiones en los mercados de crédito, más de la mitad de los estrategas de Natixis afirma que las preocupaciones en torno a esta clase de activo se han exagerado, mientras que siete de cada diez creen que los problemas son aislados en lugar de sistémicos. Además, el 45% piensa que los mercados se han vuelto excesivamente negativos con respecto al crédito privado.
Los estrategas de Natixis se muestran especialmente optimistas sobre el crédito privado en Europa. Más de la mitad afirma que la oportunidad que ofrece el crédito privado parece mejor allí que en EE. UU. y que las recientes preocupaciones sobre la liquidez tendrán poco impacto en la demanda a largo plazo de esta clase de activo.
Oportunidades en el segundo semestre
A pesar de los shocks políticos y macroeconómicos, los mercados demostraron su resiliencia en el primer semestre de 2026, y el S&P, el Euro Stoxx y el FTSE generaron rentabilidades moderadas de un solo dígito. Si bien la primera mitad del año está marcada por la disrupción geopolítica y el cambio económico, los estrategas de Natixis se mantienen fieles a las temáticas que han impulsado los mercados durante los dos últimos años: dos tercios esperan que la renta variable estadounidense obtenga una rentabilidad superior, más de tres cuartas partes creen que las empresas de gran capitalización superarán a las de pequeña capitalización, y el 82% prefiere el estilo de inversión de crecimiento frente al de valor.
De cara al futuro, el 42% de los estrategas espera que los mercados estadounidenses ofrezcan las mejores rentabilidades en el segundo semestre de 2026, impulsados por la IA y los valores de crecimiento de gran capitalización, lo que supone un aumento frente al 29% que compartía esta misma opinión el año pasado. Por el contrario, el sentimiento en Europa se ha enfriado ligeramente este año, ya que solo el 15% cree que Europa registrará el mejor comportamiento en el segundo semestre de 2026, en comparación con el 38% del año pasado.
Los estrategas se decantan por la tecnología como la principal fuente de rentabilidad del mercado. Tanto en EE. UU. como en Asia, casi dos tercios esperan que el sector de las Tecnologías de la Información sea el que registre el mejor comportamiento, quedando todos los demás sectores rezagados con un 10% o menos. Europa está más equilibrada: el sector financiero fue el más destacado, seguido de la defensa y la tecnología, lo que sugiere que los inversores recurren a la diversificación como vía para ayudar a sortear un entorno de tipos de interés más altos.
En contraste con otras regiones, los estrategas de Natixis identifican que los principales motores de rentabilidad en América Latina son los materiales básicos y la energía, lo que refleja la demanda mundial de materias primas y recursos naturales de la región, junto con un que busca el liderazgo en el sector industrial.
La IA como temática de inversión a largo plazo
La visión a largo plazo de los estrategas de Natixis sobre la IA está cambiando, a medida que la tecnología se adopta de forma más generalizada y se integra más profundamente en las empresas. En general, el 97% cree que la IA proporcionará beneficios de segundo y tercer orden a medida que la narrativa de la IA se expanda más allá de las empresas que desarrollan el código, fabrican los microchips y construyen la infraestructura necesaria para respaldarla. Casi nueve de cada diez 88% creen que los aumentos de productividad derivados de la IA se traducirán en mayores beneficios corporativos.
Los estrategas ven cada vez más la IA como una inversión a más largo plazo, y solo el 45% espera ver un retorno de la inversión respecto al gasto de capital (Capex) en IA durante el próximo año. Sin embargo, existen algunos beneficios más inmediatos, ya que más de la mitad de los estrategas de Natixis afirma que es probable que las salidas a bolsa en el sector de la IA aumenten la liquidez en el capital privado (private equity).