Los fondos cotizados (ETFs) con orientación global están captando una mayor atención por parte de los inversores institucionales y minoristas en América Latina y en elmercado offshore de Estados Unidos. El repentino aumento en la actividad de estos productos está impulsado por las excelentes rentabilidades en los mercados de renta variable transfronterizos tradicionales (especialmente en EE. UU.), su presencia (y promoción) en las bolsas de valores latinoamericanas, y su bajo coste y liquidez, según el informe The Cerulli Report, titulado «Latin American Distribution Dynamics 2026: Seizing on New Distribution Opportunities in a Shifting Investment Landscape».
A fecha de marzo de 2026, detallaron, los fondos de pensiones y los vehículos de inversión locales (onshore) latinoamericanos poseían 195.000 millones de dólares en ETFs transfronterizos. De ese total, Afores y fondos de inversión mexicanos representaron casi la mitad, mientras que las AFP chilenas y colombianas aportaron aproximadamente 85.000 millones de dólares del resto.
«La demanda de ETF está obligando a las gestoras activas tradicionales a luchar en un frente más. Las gestoras activas que estén considerando entrar en el espacio de los ETFs deberían evaluar las estructuras de ETFs activos bajo normativa UCITS como una forma de competir con los productos pasivos sin canibalizar directamente sus actuales gamas de fondos activos, que tienen comisiones más altas», asegura Thomas Ciampi, director de Latin Asset Management, socio estratégico de Cerulli Associates para América Latina.
El profesional señala que la transición hacia estructuras de pensiones de ciclo de vida y con fecha objetivo en México y Chile aún puede generar oportunidades adicionales para los productos tradicionales de gestión activa, así como para los vehículos alternativos y de mercados privados.
Los activos alternativos han pasado de ser un producto institucional de nicho a un componente fundamental de las carteras de los grandes patrimonios (altos patrimonios o High-Net-Worth) en Chile, Perú y Colombia, lo que implica un mercado total accesible de alternativos de entre 60.000 y 120.000 millones de dólares en estos tres países. Las plataformas globales han rebajado significativamente los mínimos de acceso, pasando de exigir compromisos directos de entre 5 y 10 millones de dólares a cantidades tan reducidas como 100.000 o 250.000 dólares a través de estructuras subordinadas (feeder).
Al mismo tiempo, los sistemas de pensiones de toda la región sumaron aproximadamente 350.000 millones de dólares en activos en 2025, cerrando el año con 1,1 billones de dólares (trillones americanos) y revirtiendo así la pérdida de 118.000 millones del ejercicio anterior. Las Afores de México lideraron esta recuperación, respaldadas por una ganancia del 22% en moneda local vinculada a los aumentos obligatorios de las aportaciones empresariales, mientras que los resultados electorales conservadores en Chile y Colombia aliviaron las preocupaciones a corto plazo sobre las posibles amenazas estructurales al modelo de pensiones de las AFP.
Los AUM de los fondos de inversión regionales superaron los 2 billones de dólares por primera vez, lo que supone un aumento del 31 % respecto a los 1,6 billones del año anterior. Sin embargo, gran parte de este avance derivó de la depreciación del dólar estadounidense más que de un crecimiento orgánico. Los aumentos de patrimonio en moneda local, de entre el 11% y el 35%, se tradujeron en ganancias denominadas en dólares aún mayores, con las subidas de Perú (41%) y Colombia (35%) a la cabeza.
La economía mexicana atraviesa un periodo de marcados contrastes a mediados de 2026. Por un lado, el país exhibe un blindaje financiero externo de proporciones históricas, impulsado por el auge de las exportaciones tecnológicas, una entrada constante de divisas y la firmeza del peso, coinciden analistas.
Por el otro, enfrenta severos riesgos estructurales internos, caracterizados por la ralentización del Producto Interno Bruto (PIB), presiones crecientes sobre las finanzas públicas y duras advertencias por parte de las principales agencias calificadoras internacionales.
En los mercados financieros, la moneda nacional ha mantenido un comportamiento destacado frente al dólar estadounidense, beneficiada por el debilitamiento generalizado del índice global DXY y un diferencial de tasas de interés que continúa resultando atractivo para los inversionistas.
Las proyecciones hacia el cierre del año ubican al tipo de cambio en un rango estable entre 17,45 y 17,68 pesos por dólar. Este desempeño se encuentra respaldado por un Excedente de Divisas Privado que alcanzó un máximo histórico de aproximadamente 120.198 millones de dólares en su suma móvil anual, superando de manera significativa los saldos de tenencia extranjera en valores gubernamentales.
A este escenario favorable se suma la Inversión Extranjera Directa (IED), que durante la primera mitad del año captó 24.503 millones de dólares. No obstante, el análisis de estos flujos revela una vulnerabilidad estructural: el dinamismo responde casi en su totalidad a la reinversión de utilidades de empresas ya establecidas, mientras que la llegada de nuevos capitales registró una notable desaceleración.
A pesar de la estabilidad cambiaria y el buen estado de salud del sistema bancario —donde el financiamiento al consumo crece a un ritmo real del 8.1% anual y los índices de morosidad se mantienen en niveles contenidos—, los focos amarillos se han encendido en el ámbito crediticio.
La agencia S&P Global Ratings ratificó la calificación soberana del país en grado de inversión (BBB), pero ajustó su perspectiva a Negativa, advirtiendo sobre el riesgo de un recorte en la nota si la consolidación fiscal prometida avanza de forma lenta o si se presentan fricciones comerciales severas con Estados Unidos.
En tanto, Fitch Ratings conservó la calificación en BBB- con perspectiva Estable, aunque señaló que el bajo crecimiento económico, la debilidad fiscal estructural y los pesados pasivos financieros de Pemex siguen frenando cualquier mejora.
En el terreno de la economía real, el desempeño ha mostrado una clara pérdida de dinamismo. Si bien el PIB repuntó a una tasa anual de 2,1% en el segundo trimestre de 2026 gracias al empuje del sector servicios (2,3%) y del sector primario (4,8%), los analistas anticipan una moderación en la segunda mitad del año. Las estimaciones para el cierre de 2026 sitúan el crecimiento económico general en un modesto 1,1%, reflejando una desaceleración en la actividad productiva interna.
Uno de los motores que ha evitado una caída mayor es el comercio exterior. A junio de este año, la balanza comercial acumuló un superávit de 9.857 millones de dólares. El impulso proviene principalmente de las manufacturas no automotrices, las cuales representaron más del 77% del incremento exportador manufacturero, destacando los envíos de equipos mecánicos y electrónicos vinculados al desarrollo de infraestructura para Inteligencia Artificial y centros de datos.
Además, la presencia del T-MEC ha funcionado como un escudo frente a las tensiones comerciales internacionales, permitiendo que México mantenga una tasa arancelaria efectiva media del 3,61% para ingresar al mercado estadounidense.
En materia de precios, la inflación general mostró señales de alivio al ubicarse en 3,26% anual durante la primera mitad de agosto, manteniéndose dentro del margen de tolerancia del Banco de México. Pese a este avance, la Junta de Gobierno de Banxico decidió por unanimidad congelar la tasa de fondeo en 6,50%, argumentando la necesidad de conservar una postura restrictiva ante la persistencia de presiones en la inflación subyacente de los servicios y los riesgos latentes en el rubro no subyacente.
Asimismo, el principal obstáculo estructural se localiza en la inversión y el mercado laboral. La Inversión Fija Bruta reportó una caída anual del 1,3% a mayo, arrastrada por la tracción negativa en la construcción privada (-1,1%) y en la adquisición de maquinaria y equipo (-1,4%), dejando el gasto en obra pública (+30,5%) como el único soporte del sector.
Paralelamente, aunque la tasa de desempleo formal se mantiene en niveles bajos, cerca del 55% de la fuerza laboral continúa operando en la informalidad, lo que limita el crecimiento del consumo de largo plazo y obstaculiza el aumento de la productividad nacional.
Hacia los próximos meses, la economía mexicana se encamina a cerrar el año apoyada en sus amortiguadores externos, pero obligada a resolver retos internos urgentes. El margen de maniobra del Ejecutivo y de las autoridades monetarias dependerá de instrumentar una disciplina fiscal efectiva que alivie la presión sobre Pemex y prevenga una degradación en la calificación soberana del país.
Mientras Washington endurece el escrutinio sobre las visas, revoca autorizaciones de entrada y prepara la cancelación de hasta 200.000 visas B1/B2 de personas que solicitaron asilo, una categoría creada para atraer capital extranjero comienza a adquirir una nueva dimensión entre las familias de alto patrimonio.
El programa EB-5 no es un blindaje frente a la política migratoria estadounidense, pero ofrece algo que otras vías no necesariamente combinan: una ruta hacia la residencia permanente vinculada a una inversión productiva. Para los family offices y asesores de wealth management, la movilidad migratoria comienza así a incorporarse al mapa de la diversificación patrimonial.
En ese nuevo escenario comienza a ganar relevancia el EB-5 Immigrant Investor Program, un programa federal de inmigración basado en inversión que permite a inversionistas extranjeros —y, bajo las reglas aplicables, a sus cónyuges e hijos solteros menores de 21 años— solicitar la residencia permanente si cumplen con los requisitos de inversión y creación de empleos establecidos por la ley estadounidense.
Y aquí hay una precisión importante: EB-5 es el nombre del programa y de la quinta categoría de preferencia de inmigración basada en empleo (Employment-Based Fifth Preference). En el lenguaje cotidiano se habla de la “visa EB-5”, pero jurídicamente se trata de una categoría migratoria que puede conducir a la residencia permanente, no de una visa temporal como la B1/B2. USCIS señala que el programa fue creado por el Congreso en 1990 para estimular la economía estadounidense mediante inversión extranjera y generación de empleos.
Las cifras y datos hablan por sí mismos
¿Qué tanto ha beneficiado este programa federal a la economía estadounidense?, hay datos relevantes. Aunque la información histórica más completa sobre el impacto económico agregado del EB-5 todavía corresponde al periodo 2016-2019, los datos más recientes muestran que el programa volvió a tomar fuerza después de la reforma de 2022.
Un estudio realizado por Fourth Economy para Invest in the USA (IIUSA), a partir de información de USCIS y datos aportados por Regional Centers, estimó que entre 2016 y 2019 el programa movilizó 17.500 millones de dólares de inversión EB-5 directa.
Cuando se incorporaron los recursos complementarios que acompañaron esos proyectos, la inversión económica total llegó a aproximadamente 75.200 millones de dólares. El estudio calculó además una contribución de alrededor de 184.000 millones de dólares al PIB estadounidense, la creación de cerca de 1,7 millones de empleos y unos 14.500 millones de dólares en ingresos fiscales.
Pero la señal más interesante para el mercado actual está en los datos posteriores a la reforma. De acuerdo con el análisis de IIUSA sobre el ejercicio fiscal 2025, se presentaron 6.660 peticiones EB-5, el mayor número registrado desde la entrada en vigor de la nueva legislación. Desde la aprobación de la reforma se estima que se han presentado alrededor de 14.500 peticiones, mientras que la entrada de capital asociada al programa habría alcanzado unos 5.300 millones de dólares sólo en el ejercicio fiscal 2025, llevando el capital acumulado posterior a la reforma a casi 12.000 millones de dólares.
Es decir, el mercado no está reaccionando únicamente a la coyuntura migratoria de 2026; en realidad, el programa EB-5 ya venía recuperando fuerza como mecanismo de captación de capital internacional y la coyuntura actual parece que tiene el potencial de modificar el perfil de la demanda.
Los datos y cifras anteriores son relevantes porque hoy día para los empresarios, inversionistas y familias de alto patrimonio la conversación pasó de estar concentrada en una cuestión relativamente sencilla: ¿dónde invertir en Estados Unidos?, a un entorno de mayor escrutinio migratorio, razón por la cual la pregunta empieza a ser más amplia: ¿cómo mantener una relación de largo plazo con Estados Unidos, no sólo a través del capital, sino también mediante una estructura de residencia, negocios, educación y patrimonio?
La diferencia es fundamental en un momento en el que Estados Unidos está haciendo más estrecho el filtro para distintas categorías migratorias; es entonces cuando aparece o se consolidan conceptos como el de «Movilidad Patrimonial»; para una familia de alto patrimonio, diversificar ya no significa únicamente repartir una cartera entre renta variable, renta fija, private equity, real estate, crédito privado o activos alternativos, ahora también puede significar diversificar jurisdicciones. Un patrimonio puede estar distribuido entre México, Estados Unidos, Europa y otros mercados, bienvenidos al nuevo mundo.
El nuevo cerrojo migratorio
La política migratoria en Estados Unidos impone retos complejos desde hace algún tiempo, pero sin duda la señal más reciente llegó esta semana.
La administración de Donald Trump prepara la revocación de las visas B1 y B2 —utilizadas principalmente para negocios y turismo— de hasta 200.000 extranjeros que solicitaron o actualmente solicitan asilo después de haber ingresado a Estados Unidos con una visa de visitante. De concretarse, sería la mayor revocación masiva de visas de la historia estadounidense.
La medida se suma a un proceso de mayor intensidad en la revisión de las autorizaciones migratorias. El Departamento de Estado ha señalado que desde el inicio de la actual administración se han revocado más de 175.000 visas, en un proceso que incluye violaciones a los términos de las autorizaciones, delitos, fraude y otras razones vinculadas con seguridad o cumplimiento migratorio.
En este contexto, el caso mexicano ha añadido una dimensión política al debate. Reuters reportó que Estados Unidos había revocado al menos 50 visas de políticos y funcionarios mexicanos como parte de la ofensiva contra los cárteles y sus presuntos aliados.
Para las familias empresarias y los grandes patrimonios, la señal no necesariamente implica que Estados Unidos esté cerrando la puerta al capital extranjero. Pero, sí hay un mensaje: la relación con Estados Unidos estará cada vez más condicionada por el cumplimiento, la trazabilidad de los recursos, la actividad que realiza el extranjero en territorio estadounidense y la capacidad de las autoridades para revisar nuevamente una autorización concedida previamente.
La diferencia entre una visa temporal y una categoría migratoria basada en inversión se vuelve entonces especialmente relevante.
EB-5: capital a cambio de una ruta migratoria
El EB-5 tiene una característica que lo distingue de buena parte de las alternativas migratorias: su fundamento está directamente vinculado con la inversión y la generación de empleo en Estados Unidos. Actualmente, el monto mínimo es de 800.000 dólares cuando la inversión se realiza en una Targeted Employment Area —generalmente determinadas zonas rurales o de alto desempleo— o en un proyecto de infraestructura elegible. En los demás casos, el mínimo es de 1,05 millones de dólares.
El inversionista debe comprometer el capital en una empresa comercial estadounidense y demostrar la creación o preservación de al menos 10 empleos permanentes de tiempo completo para trabajadores estadounidenses, de acuerdo con las reglas aplicables.
Una parte importante del mercado opera a través de los llamados Regional Centers, estructuras autorizadas por USCIS para promover proyectos que califican dentro del programa. La legislación reformó sustancialmente este segmento mediante la EB-5 Reform and Integrity Act of 2022, que incorporó nuevas exigencias de supervisión, transparencia e integridad. USCIS, por ejemplo, debe auditar cada Regional Center designado al menos una vez cada cinco años.
La reforma también creó reservas específicas dentro de las visas EB-5, de la siguiente forma: 20% para proyectos rurales, 10% para áreas de alto desempleo y 2% para proyectos de infraestructura, mientras que el 68% restante corresponde a la categoría no reservada.
Esto convierte al EB-5 en algo particularmente interesante para el análisis patrimonial: no se trata simplemente de pagar por una residencia; por el contrario, el capital debe estar comprometido con una inversión que cumple condiciones específicas y el resultado migratorio depende de que el inversionista y el proyecto satisfagan los requisitos establecidos por las autoridades.
El programa tampoco es un producto financiero garantizado ni una compra de residencia y esa distinción debería estar en el centro de cualquier conversación entre un family office y un potencial inversionista.
El interés del inversionista se catapulta
Ante las condiciones de política migratoria en Estados Unidos, existen señales y datos que muestran que el interés por este tipo de programas se ha incrementado sustancialmente.
“Durante años la pregunta era simplemente dónde invertir en Estados Unidos. Hoy esa conversación es mucho más amplia”, explica Juan Carlos Eguiarte, Country Manager de BAI Capital en México. A su juicio, empresarios, ejecutivos y familias están preguntando también dónde desarrollar negocios, dónde estudiarán sus hijos, cómo diversificar el patrimonio y qué estructura puede permitir construir un proyecto familiar de largo plazo.
BAI Capital reporta un incremento aproximado de 10% en las consultas de inversionistas mexicanos relacionadas con estrategias patrimoniales vinculadas con EB-5 durante los últimos meses. Se trata, debe aclararse, de un indicador comercial de la firma y no de una estadística oficial de la demanda mexicana.
La ausencia de una estadística pública consolidada para Latinoamérica obliga a ser prudentes con las conclusiones regionales. Sin embargo, el mercado global tiene una composición clara: históricamente China e India han encabezado la demanda y posteriormente aparecen países asiáticos como Taiwán, Corea del Sur y Vietnam, mientras que en América Latina destacan mercados como Brasil, Colombia y México.
Para los asesores de patrimonio, más que el número absoluto de solicitantes importa otro fenómeno: la sofisticación creciente de las familias que están considerando la movilidad internacional como parte de su estrategia patrimonial.
Hay además una dimensión financiera; el EB-5 coloca el capital en Estados Unidos, pero la decisión de muchas familias de mantener una parte creciente de sus activos y actividades en dólares responde a una lógica más amplia de diversificación monetaria y geográfica.
Según cifras del FMI, el dólar representó 57,13% de las reservas internacionales de divisas asignadas a nivel global al cierre del primer trimestre de 2026, frente a 20,03% del euro y 1,99% del renminbi.
Para un family office latinoamericano, por tanto, la discusión no necesariamente es “invertir para obtener una visa”. Puede ser mucho más amplia, desde invertir en dólares, acceder a activos estadounidenses, establecer una plataforma empresarial, diversificar jurisdicciones, hasta construir simultáneamente una potencial ruta hacia la residencia permanente. Ese cambio de enfoque es importante porque evita convertir EB-5 en una simple operación inmobiliaria con un componente migratorio
Sin embargo, EB-5 tampoco es un blindaje
El entusiasmo creciente debe confrontarse con una realidad: EB-5 no ofrece inmunidad frente al endurecimiento migratorio estadounidense; de hecho, la noticia más reciente obliga a introducir una dosis adicional de cautela.
El Departamento de Estado anunció una pausa temporal en el procesamiento de solicitudes de visas de inmigrante a nivel mundial para capacitar a funcionarios consulares en nuevos criterios de evaluación relacionados con la autosuficiencia económica y la posibilidad de que los solicitantes se conviertan en una carga pública. La medida no afecta a las visas de no inmigrante como las de turismo, pero sí alcanza categorías de inmigración permanente y, por tanto, introduce incertidumbre operativa en un momento particularmente sensible.
Esto significa que la ventaja relativa de EB-5 no debe confundirse con una garantía de procesamiento inmediato; el propio Visa Bulletin de septiembre de 2026 muestra una situación favorable para México: la categoría EB-5 no reservada aparece como “Current”, al igual que las categorías reservadas para zonas rurales, alto desempleo e infraestructura. China e India, en cambio, enfrentan restricciones mucho mayores en la categoría no reservada.
Para México, por tanto, el atractivo actual es particularmente significativo, aunque sujeto a cambios en la demanda y en la disponibilidad de visas. El Departamento de Estado incluso advierte que una mayor demanda en EB-5 podría provocar retrocesos en las fechas de disponibilidad o hacer que la categoría deje de estar disponible durante el ejercicio fiscal si se alcanzan los límites correspondientes.
Para los family offices, quizá el elemento más interesante sea que el análisis de riesgo del EB-5 no termina con la selección del proyecto porque la debida diligencia sobre el inversionista adquiere una importancia equivalente. El programa exige demostrar la procedencia de los recursos y someterse a verificaciones migratorias y de seguridad. La Reforma de Integridad de 2022 elevó además los estándares aplicables a Regional Centers y otros participantes.
Esto tiene implicaciones directas para las familias latinoamericanas. Una familia con patrimonio empresarial complejo, estructuras internacionales, fideicomisos, sociedades, dividendos, ventas de empresas o activos heredados debe poder construir una narrativa documental coherente sobre de dónde provino el capital que será invertido.
Para un wealth manager, eso significa que la conversación puede involucrar al mismo tiempo al asesor de inversiones, al abogado migratorio, al especialista fiscal, al experto en estructuras patrimoniales y al equipo de compliance.
La situación de las Personas Políticamente Expuestas —PEP— merece un capítulo particular. Ser PEP no significa automáticamente estar excluido del EB-5. Pero sí puede implicar un nivel de escrutinio significativamente mayor sobre el origen de los recursos, las estructuras corporativas, los beneficiarios finales y las relaciones con entidades o personas sujetas a sanciones.
En un contexto en el que Estados Unidos está utilizando con mayor intensidad las herramientas migratorias para actuar contra personas que considera vinculadas con corrupción, crimen organizado, narcotráfico o amenazas a la seguridad nacional, la trazabilidad patrimonial se vuelve todavía más relevante.
El caso mexicano demuestra que el riesgo migratorio puede afectar incluso a personas que, hasta hace poco, consideraban prácticamente permanente su capacidad de viajar a Estados Unidos. Reuters ha documentado que las revocaciones de visas a funcionarios mexicanos se han extendido más allá de un solo partido político y forman parte de una estrategia estadounidense más amplia contra presuntos vínculos entre funcionarios y organizaciones criminales.
Para los grandes patrimonios, la lección no es necesariamente que haya que buscar una nueva visa, consiste en que la movilidad internacional debe ser planeada antes de que aparezca un problema migratorio o reputaciona, el verdadero atractivo está en la arquitectura patrimonial y aquí está probablemente la mayor transformación del mercado.
El EB-5 puede ser atractivo porque conecta tres elementos que normalmente se estudian por separado: capital, residencia y estrategia familiar.
Una inversión de 800,000 dólares en un proyecto elegible no debe analizarse exclusivamente por la posibilidad de recuperar ese capital. El family office tendría que evaluar simultáneamente la estructura del proyecto, la prioridad de los distintos inversionistas, las garantías disponibles, el calendario de salida, la creación de empleos, el historial del Regional Center, la experiencia del desarrollador y los riesgos inmobiliarios o empresariales.
También, por otro lado tendría que estudiar la dimensión migratoria: la elegibilidad del inversionista, el origen de los fondos, la estructura familiar, la disponibilidad de visas, los tiempos de procesamiento y las condiciones para obtener y posteriormente mantener la residencia.
En otras palabras, EB-5 convierte la selección de una inversión en una decisión multidimensional de wealth planning. Por eso puede resultar particularmente relevante para los family offices.
México frente a una nueva generación de movilidad patrimonial
México tiene una característica adicional: la cercanía económica con Estados Unidos hace que la movilidad hacia ese país tenga una importancia que trasciende la residencia.
Para una familia mexicana con empresas que venden en Estados Unidos, hijos estudiando en universidades estadounidenses, activos financieros denominados en dólares y propiedades en ese país, la residencia permanente puede representar una capa adicional dentro de una estructura patrimonial que ya tiene una fuerte exposición estadounidense.
Una opción para que los hijos estudien; para que un miembro de la familia desarrolle un negocio; para establecer una base empresarial; para mantener una parte del patrimonio en otra jurisdicción; o simplemente para contar con una mayor flexibilidad en el futuro. Esa opcionalidad tiene valor para un patrimonio familiar, pero también tiene un costo y un riesgo que deben ser evaluados.
La paradoja del nuevo EB-5
La coyuntura migratoria estadounidense está generando una paradoja. Por un lado, Washington endurece las condiciones de entrada, revoca visas y aumenta el escrutinio sobre extranjeros. Por otro, mantiene un programa cuya finalidad explícita es atraer capital extranjero, financiar actividad económica y generar empleos estadounidenses. El EB-5 se encuentra justamente en esa intersección.
Estados Unidos puede querer menos migración irregular y mayor control sobre quién ingresa, pero al mismo tiempo tiene incentivos para atraer capital privado internacional hacia proyectos que generan actividad económica; por eso el futuro del programa probablemente no pase por una apertura indiscriminada.
Más bien, la tendencia parece apuntar hacia un mercado de inversión migratoria más institucionalizado, documentado y exigente. Para el capital latinoamericano sofisticado, eso puede favorecer a las familias que ya cuentan con estructuras transparentes, gobierno patrimonial, documentación fiscal y financiera consistente y procesos robustos de compliance y la consecuencia puede ser una selección natural dentro del propio mercado.
De visa a estrategia de patrimonio
Es un hecho, la discusión sobre EB-5 está dejando de ser exclusivamente migratoria. Para los administradores de patrimonio, gestores de activos, abogados fiscales y family offices, empieza a formar parte de una conversación mayor: cómo diseñar patrimonios capaces de operar en distintas jurisdicciones y bajo distintos escenarios regulatorios.
La diversificación tradicional buscaba reducir el riesgo concentrando los activos en diferentes clases, pero la nueva diversificación busca algo adicional: reducir la dependencia de una sola jurisdicción.
Estados Unidos sigue siendo uno de los principales destinos para el capital global. El dólar mantiene su papel central en el sistema financiero internacional y el mercado estadounidense continúa ofreciendo profundidad en acciones, bonos, private equity, venture capital, real estate y crédito privado.
Pero precisamente porque la relación con Estados Unidos se vuelve más compleja, las familias que quieran mantener una presencia allí necesitarán estructuras más sofisticadas. En ese contexto, EB-5 puede convertirse en un componente relevante de la arquitectura patrimonial de una nueva generación de familias latinoamericanas.
No porque sea una puerta trasera frente al endurecimiento migratorio, sino, paradójicamente, porque es una de las pocas vías estadounidenses que vincula explícitamente la permanencia del extranjero con una inversión productiva, creación de empleos y un proceso formal de evaluación federal.
La conclusión para el mercado de wealth management es clara: la movilidad ya no es sólo una cuestión de dónde vive una familia. También es una cuestión de dónde puede invertir, operar, estudiar, emprender y preservar su patrimonio. Y mientras Estados Unidos eleva el costo de la incertidumbre migratoria, esa capacidad de elegir jurisdicción puede comenzar a tener un valor propio dentro de la gestión de grandes patrimonios.
Fundada en 2018, Altruist es una plataforma de tecnología de gestión patrimonial utilizada por asesores financieros independientes, que compite directamente con los negocios de custodia de Charles Schwab y Fidelity. Esta es la compañía que quedó en la mira de Vanguard, una de las mayores gestoras del planeta. La gigante del asset management anunció este miércoles la adquisición de Altruist, con el objetivo de potenciar el alcance e impacto de los asesores financieros, según detallaron en un comunicado.
La compañía comprada, recalcaron desde la gestora, combina personalización, talento especializado yrelaciones consolidadas con asesorespara traducir el asesoramiento en mejores flujos de trabajo y experiencias. Bajo la propiedad de Vanguard, aseguraron en la nota, Altruist «estará aún mejor posicionada para ayudar a los asesores a atender a más clientes, mejorar los resultados de los inversores y llevar un asesoramiento financiero de alta calidad a más personas».
Aunque los términos del acuerdo no fueron revelados de forma oficial, el Wall Street Journal ha señalado que la transacción está valorada en aproximadamente 4.000 millones de dólares, citando a personas familiarizadas con el asunto. Además, se prevé que la transacción se cierre a finales de este año, sujeta a las condiciones de cierre habituales, incluida la obtención de las aprobaciones regulatorias pertinentes.
Tras el cierre de la operación, se espera que Altruist opere como un negocio independiente, manteniendo su liderazgo, su marca, su enfoque centrado en los asesores y su modelo operativo distintivo bajo la propiedad de Vanguard. El objetivo de esta estructura es preservar la velocidad, la cultura emprendedora y la cercanía a los asesores que han forjado el crecimiento de Altruist, a la vez que se dota a la empresa de mayores recursos para invertir e innovar. Vanguard se beneficiará de la posibilidad de acercarse más a los asesores independientes y a sus clientes, así como del acceso directo a la innovadora tecnología y plataforma para asesores de la plataforma, lo que permitirá a la compañía dar un mejor servicio a sus inversores.
«Muchos inversores de los fondos de Vanguard deciden trabajar con asesores financieros, y muchas más personas de las que el sector puede atender hoy en día podrían beneficiarse del acceso a este asesoramiento. La necesidad es amplia, pero la capacidad de ofrecer un asesoramiento de alta calidad es limitada», indicó Salim Ramji, consejero delegado de la administradora de fondos. En esa línea, añadió que «la tecnología puede ayudar a cerrar esa brecha, permitiendo a los asesores atender a más personas y darles un mejor servicio, al tiempo que se preserva el criterio humano y las relaciones que conforman el núcleo de un buen asesoramiento financiero».
Vanguard, que gestionaba unos 12 billones de dólares en activos a 31 de marzo, ya adquirió en 2021 al proveedor de tecnología de gestión patrimonial Just Invest. La gestora también ya había invertido en Altruist –por primera vez en 2020– para aportar una mayor competencia al espacio de custodia para asesores de inversiones registrados (RIA, por su sigla en inglés), para hacer más accesible el asesoramiento y para ofrecer mejores resultados a los inversores.
«Durante los últimos años hemos tenido la oportunidad de conocer a la gente, la plataforma y el potencial de Altruist, y lo que vimos fue una organización con una misión alineada a la nuestra, que está desarrollando tecnología habilitada por IA en torno a las necesidades reales de los asesores y de los inversores a los que prestan servicio», señaló Salim. «A medida que más inversores en los fondos de Vanguard deciden trabajar con asesores financieros, vemos una gran oportunidad de aprovechar los puntos fuertes de dos organizaciones altamente complementarias para ayudar a los asesores a atender a los clientes con mayor eficacia y ayudar a más inversores a lograr seguridad financiera y tranquilidad», sumó.
Por su parte, el fundador de la compañía tecnológica destacó en la nota de prensa el rol que cumple la plataforma en el sector de asesores. La compañía, relató Jason Wenk, fundador y consejero delegado de la empresa, «se fundó con la sencilla convicción de que, cuando los asesores independientes disponen de mejor tecnología y precios más bajos, pueden realizar mejor su trabajo y ofrecer un asesoramiento de gran calidad a más personas». En esa línea, aseguró que los recursos de Vanguard les permitirán perseguir esa meta más rápido y con más alcance. «Estoy enormemente ilusionado con lo que esto supondrá para los asesores y sus clientes, y estoy deseando que construyamos juntos el futuro de Altruist», acotó.
Las soluciones de gestión patrimonial basadas en seguros llevan dos años creciendo, según un estudio global realizado por Utmost. En concreto, las ventas de este tipo de productos aumentaron un 46% entre 2023 y 2025, al pasar de48.965 millones de dólares a 71.295 millones. Esto equivale a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 21%, y refleja una sólida trayectoria de crecimiento del mercado tras la normalización posterior a la pandemia de la COVID-19.
El informe indica que, a pesar de este fuerte crecimiento, los seguros internacionales para la gestión patrimonial siguen representando una parte relativamente pequeña del mercado global de gestión de patrimonios. Actualmente, suponen apenas alrededor del 1% del mercado mundial de activos invertibles de clientes de alto patrimonio, valorado en aproximadamente 65,9 billones de dólares, excluyendo Estados Unidos, lo que pone de manifiesto el amplio margen de crecimiento que aún presenta este segmento.
Además, sostiene que esta oportunidad está respaldada por diversas tendencias demográficas, de comportamiento de los clientes y del propio sector. El aumento del número de personas con grandes patrimonios está impulsando la demanda de soluciones internacionales de planificación patrimonial, mientras que la mayor familiaridad institucional con estos productos, el incremento de su conocimiento y la expansión de su distribución a través de bancos privados y gestores patrimoniales favorecerán una mayor adopción de los seguros internacionales de gestión patrimonial.
Como reflejo de estas tendencias estructurales, las previsiones de NMG Consulting indican que las ventas de seguros patrimoniales internacionales podrían alcanzar los 87.000 millones de libras al final de la década, lo que supondría un crecimiento superior al 60 % respecto a los niveles actuales. Esta evolución estará impulsada por el aumento de los recursos especializados, una mayor capacidad de colocación y un incremento del tamaño medio de las operaciones.
Mark Fairbairn, director de Estrategia y Asuntos Corporativos de Utmost, explica que los clientes de alto patrimonio buscan cada vez más soluciones que les ayuden a cubrir sus necesidades de ahorro e inversión a largo plazo. Y reconoce que a medida que evolucionan las necesidades de planificación patrimonial de las familias, las soluciones de gestión patrimonial basadas en seguros desempeñan un papel cada vez más importante para ayudar a los clientes a estructurar sus activos de forma eficiente y planificar su transmisión a las futuras generaciones.
«Aunque el mercado internacional de seguros patrimoniales ha crecido con fuerza en los últimos años, sigue representando solo una pequeña parte del mercado mundial de grandes patrimonios, lo que pone de relieve el importante potencial de crecimiento derivado de las tendencias estructurales entre los clientes de alto patrimonio y las familias con elevada movilidad internacional. El crecimiento de la riqueza global, la creciente demanda de planificación sucesoria y la mayor movilidad del patrimonio crean un contexto muy favorable para mantener, e incluso acelerar, el dinamismo que ha mostrado esta industria en los últimos años», concluye Fairbairn.
CC-BY-SA-2.0, FlickrFoto: Fortune Live Media. Warren Buffett ganará 70 millones de dólares más en dividendos tras los test de estrés de la Fed a la banca estadounidense
El cumpleaños 96 de Warren Buffett, este 30 de agosto, llega en un momento simbólico: tras haber cedido la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway a Greg Abel a comienzos de 2026 y permanecer como chairman, el mercado se pregunta cuánto de su legado sobrevive más allá de su gestión directa. La respuesta, en buena medida, ya está escrita: durante más de siete décadas, Buffett no solo generó rentabilidades históricas, sino que formó -directa o indirectamente, a través de sus cartas anuales a accionistas- a generaciones enteras de gestores de fondos que hoy administran carteras en todo el mundo.
Buffett aprendió a invertir de Benjamin Graham, su profesor en Columbia y luego su jefe en Graham-Newman. La escuela de Graham —plasmada en El inversor inteligente— se basaba en comprar empresas que cotizan muy por debajo de su valor contable o de liquidación, casi sin importar la calidad del negocio. Aplicó ese enfoque en sus primeros años como gestor de su partnership, pero con el tiempo -y bajo la influencia de Charlie Munger– evolucionó hacia lo que él mismo describió como preferir una compañía maravillosa a un precio razonable, antes que una compañía razonable a un precio maravilloso.
Características del «toque Buffett»
Ventajas competitivas duraderas (moats). No basta con que una acción cotice barata; la empresa debe tener una barrera que la proteja de la competencia a largo plazo, como una marca o una patente.
Poder de fijación de precios. Buffett repitió en más de una ocasión que la pregunta más importante para evaluar un negocio es si puede subir precios sin perder clientes frente a la competencia. Es el termómetro que usa para medir la fortaleza de un moat.
Beneficios consistentes y previsibles. Prefiere negocios «aburridos» y comprensibles, con historiales de rentabilidad estables, antes que apuestas de alto crecimiento pero impredecibles.
Protección del capital ante todo. Sus dos reglas más citadas —»no perder dinero» y «no olvidar la regla número uno»— resumen una obsesión por el margen de seguridad: comprar con suficiente descuento como para que un error de cálculo no destruya el capital.
Horizonte de al menos una década. Según Buffett, su «período de tenencia favorito es para siempre». En la práctica, evalúa cada inversión como si fuera a quedarse con la empresa completa durante diez años o más, lo que le obliga a pensar como propietario y no como especulador de corto plazo.
Un modelo exportado: de Omaha al resto del mundo
La influencia de Buffett, y su enfoque, inspiró directamente el nacimiento de la escuela value europea y latinoamericana. España, por ejemplo, es el mercado con mayor concentración de gestoras value fuera de EEUU. En diálogo con Funds Society, JavierRuiz, director de inversiones de Horos AM, abordó sobre una cuestión fundamental: a la hora de elegir una empresa, ¿qué se busca primero, el precio o el negocio?
«No creemos que puedan separarse el uno del otro. Hay compañías ópticamente baratas que no son invertibles porque no cumplen nuestros principios esenciales de inversión. Para nosotros es imprescindible entender un negocio y el sector en el que opera, que cuente con un posicionamiento competitivo sólido y sostenible, que tenga un perfil financiero saludable y que el equipo directivo realice una buena gestión, tanto operativa como del capital generado por la compañía. Si todo esto no se cumple, no invertiremos en una empresa por muy barata que esté cotizando», señaló.
Consultado sobre los tiempos de posición en cartera, el gestor indicó: «En Horos conviven inversiones en las que nunca hemos desinvertido del todo y otras que llevan diez años en cartera, con otras de las que podemos desinvertir en pocos meses porque su cotización ha reflejado muy rápido nuestra tesis de inversión. Lógicamente, el primer motivo para desinvertir en una compañía es la reducción de su potencial frente a otras alternativas».
Sobre el error más común del inversor que recién empieza, Ruiz señaló: «Posiblemente, poner un foco excesivo en la valoración y no tanto en comprender qué esconde esa valoración. Para saber si estamos comprando barato hay que dedicar mucho tiempo a entender la parte cualitativa de la inversión». En México, el nombre más literal en el segmento local es Value Operadora de Fondos. Pero la filosofía Buffett también permea en casas más grandes como GBM (Grupo Bursátil Mexicano) que, sin definirse como gestora value pura, la aplica como principio rector de la firma. Según explicó a Funds SocietyAndrés Olea, financial Product Sales VP en GBM, la búsqueda de valor está en el ADN de la compañía: «A nivel empresa, sí es con una visión de muy largo plazo y buscando valor: cautela, buenas personas, valores, ética, ampliar su ventaja competitiva, pero que sea duradera, que no sea efímera por prisa».
Esa lógica se traslada de forma explícita a la unidad de banca patrimonial: «En la asesoría tenemos una metodología que se llama Invierte con Propósito, que va mucho a este tema de crear valor a través del tiempo y de estar invertido a través del tiempo, no de estar entrando y saliendo y haciendo cosas tácticas».
Como ejemplo concreto del mercado mexicano, Olea mencionó a Grupo Aeropuertos del Sureste (ASUR) y remarcó que aunque atraviesa ruido de corto plazo por la caída del turismo y la renovación de flotillas, «la calidad de la empresa, de la administración y el valor al que cotiza presentan una muy buena oportunidad para quien está dispuesto a esperar un poquito más».
Sobre el error más común del inversor que recién empieza, Olea es tajante: «El peor error es la sobreconfianza y pensar que uno se puede volver rico rápidamente. La mejor manera de construir un patrimonio como lo hizo Buffett es con el interés compuesto de tu lado y la disciplina de ahorrar. Si tú te quieres volver rico con la próxima acción de inteligencia artificial, con el próximo bitcoin, pues puedes cometer errores. Entonces, yo diría ser paciente, y dejar que el capital de trabajo haga su magia. Más que tratar de volverse rico con la selección de activos, tratar de volverse rico con una metodología de largo plazo con disciplina es el camino»:
En Argentina, en tanto, no existe una boutique value dedicada como en España o Brasil, en parte por la limitada profundidad del mercado accionario local. La vía más habitual para el inversor argentino que quiere replicar la filosofía Buffett sigue siendo indirecta: comprar CEDEARs de Berkshire Hathaway o de las compañías que integran su cartera, cotizando en pesos en BYMA. Así lo explicaron Sergio González, CFA, responsable de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros, y Martín Mejía, analista de la Oficina de Inversiones en Cohen.
La elección de esta vía, más que una preferencia editorial, responde a una limitación normativa: «No consideramos el armado de un fondo local con ese criterio porque lo imposibilitan cuestiones normativas. En Argentina los FCI no pueden tener una composición por más del 25% del fondo en CEDEARs. Por eso mismo, no es posible armar un fondo local con el mismo criterio que la cartera para invertir en el mismo objetivo que Warren Buffett», indicaron a Funds Society.
Sobre la viabilidad de sostener una posición «para siempre» en un contexto de alta volatilidad macro y cambiaria, González y Mejía matizaron la aplicación literal de esa doctrina: «Cuando hablamos de empresas locales es muy difícil hacer que un cliente pueda mantenerse invirtiendo o sosteniendo una posición por largo tiempo. Lógicamente existen casos donde puede llegar a ser exitoso, pero al mismo tiempo las múltiples variables que afectan al mercado argentino hacen que sea muy riesgoso».
La solución pasa nuevamente por los CEDEARs: «Sí creemos que podemos formar posiciones a largo plazo con la compra de CEDEARs bajo la lógica de value investing. De esta manera, el inversor se cubre ante saltos cambiarios y mantiene inversiones de largo plazo en empresas del mercado internacional», completaron.
El 94 % de los gestores de fondos norteamericanos cubre ahora el riesgo cambiario previsible, según un nuevo informe del proveedor de soluciones avanzadas de divisas (FX) y gestión de liquidez MillTech. Se trata del nivel más alto desde que el proveedor comenzó a realizar este seguimiento en 2023 y ocho puntos porcentuales más que el año anterior.
El aumento de las coberturas se produce después de que el 97 % de los gestores de fondos norteamericanos registrara pérdidas por su exposición no cubierta al mercado de divisas (FX) debido a la incertidumbre geopolítica durante el primer trimestre de 2026. Los fondos perdieron una media aproximada de 731.000 dólares, mientras que el 12 % declaró pérdidas de entre 1 y 4,9 millones de dólares. Entre los fondos que actualmente no realizan coberturas, el 69% se está planteando hacerlo debido a las condiciones del mercado.
Como reflejo de este enfoque más prudente, los ratios de cobertura aumentaron del 45 % en 2025 al 48 % en 2026, mientras que la duración media de las coberturas pasó de cinco meses a aproximadamente cinco meses y medio, ya que los gestores buscan una mayor certidumbre ante los continuos riesgos políticos y geopolíticos. Esta tendencia hacia una mayor protección continuará, ya que más de un tercio de los fondos prevé aumentar sus ratios de cobertura, mientras que el 63 % tiene previsto ampliar la duración de sus coberturas.
El impacto de esta incertidumbre va más allá de la gestión de divisas: casi todos los encuestados afirmaron haber retrasado decisiones de inversión debido a la incertidumbre sobre las políticas de EE. UU., y más de un tercio señaló que las había retrasado de forma significativa.
El MillTech North America Fund Manager FX Report 2026 analiza los resultados de una encuesta realizada a 250 altos responsables de decisiones financieras de gestores de fondos de Estados Unidos y Canadá. El informe estudia cómo las entidades están adaptando sus estrategias de divisas ante la incertidumbre política, la volatilidad del dólar, los cambios en las expectativas sobre los tipos de interés y la rápida evolución tecnológica.
Los aranceles y la política comercial de EE. UU., así como la política de tipos de la Reserva Federal o del Banco de Canadá, fueron señalados por el 34 % de los encuestados, respectivamente, como el principal factor externo que influye en sus estrategias de cobertura de divisas. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio quedaron muy cerca, con un 31 %, lo que indica que los fondos están gestionando varias fuentes de riesgo simultáneas, en lugar de enfrentarse a un único factor dominante.
Entre el reducido grupo de encuestados que actualmente no realiza coberturas, la infraestructura de cobertura excesivamente compleja fue el principal obstáculo, seguida por la preferencia por destinar el capital a otras áreas y por los costes. Las presiones sobre los costes también están aumentando en el conjunto del mercado: el 96 % afirmó que sus costes de cobertura habían aumentado durante el último año, y el 60 % indicó que habían subido al menos un 50 %. El incremento medio fue del 57 %, mientras que el 11 % afirmó que los costes se habían más que duplicado. Además, el 89 % señaló que su proveedor de crédito había aumentado los tipos de interés o las comisiones.
Otros datos destacados:
La volatilidad del dólar impulsa las rentabilidades pese a las pérdidas por exposición no cubierta. Aunque la mayoría de participantes declaró haber sufrido pérdidas por su exposición no cubierta al mercado de divisas, el 94 % afirmó que la volatilidad del dólar tuvo un impacto general positivo en la rentabilidad de su fondo desde el punto de vista de las divisas.
Las instrucciones digitales de operaciones de FX toman la delantera. Los sistemas informáticos internos y las interfaces de usuario online se han convertido en los métodos más habituales para dar instrucciones sobre operaciones de divisas. Esto supone un alejamiento de los métodos manuales: el uso del correo electrónico cayó del 60 % en 2025 al 36 % en 2026, mientras que el uso del teléfono descendió del 53 % al 31 %.
La visibilidad, uno de los principales retos operativos en FX. Obtener cotizaciones comparativas, prever el riesgo cambiario existente y gestionar una prestación de servicios fragmentada son los principales desafíos operativos. Esto apunta a una necesidad más amplia de mayor transparencia en los precios, mejor visibilidad de la exposición cambiaria y flujos de trabajo de FX más integrados.
La adopción de IA se vuelve más prudente. Todos los gestores de fondos encuestados están considerando implementar automatización e inteligencia artificial, pero solo el 14 % afirmó que ya utiliza IA, frente al 42 % en 2025. Esto podría reflejar un cambio en la manera en que las empresas definen y evalúan la integración real de la IA. El 31 % señaló las preocupaciones relacionadas con la ciberseguridad y la privacidad como el principal obstáculo para ampliar su adopción.
Eric Huttman, CEO de MillTech, comentó: «Los aranceles comerciales, el cambio en las expectativas sobre los bancos centrales y las tensiones geopolíticas están haciendo que los movimientos de las divisas sean más difíciles de predecir y que las decisiones de inversión sean más complicadas. El hecho de que casi todos los encuestados hayan sufrido pérdidas por su exposición no cubierta al mercado de divisas ayuda a explicar por qué tanto la participación en coberturas como los ratios de cobertura están aumentando». Sin embargo, el experto enfatizó que el aumento de los riesgos cambiarios significa que las empresas no deberían limitarse a cubrir más; «la forma en que realizan esas coberturas es igualmente importante». «Deberían utilizar la tecnología para mejorar la transparencia de los precios, obtener una visión más clara de sus exposiciones y reducir las fricciones operativas asociadas a la gestión del riesgo cambiario con el fin de proteger sus rentabilidades», añadió.
Jack Charlton fue uno de los campeones del mundo con la selección inglesa en el Mundial de 1966. Sesenta años después de aquella final, su medalla volvió a ocupar titulares, pero no por una conmemoración deportiva, sino por el costo de heredarla.
John Charlton, hijo del exfutbolista, contó que su padre le había dejado la medalla en el testamento, pero que asumir su propiedad implicaría enfrentar una obligación vinculada al impuesto sucesorio que estimó en unas 200.000 libras. Como no quiere vender un objeto que considera invaluable para su familia, decidió que permaneciera en manos de su madre.
Más allá de que la cifra exacta y la forma en que fue calculada deberían ser confirmadas por los profesionales que intervienen en la sucesión, el caso expone un problema patrimonial mucho más frecuente de lo que suele creerse: se puede tener un activo muy valioso y, al mismo tiempo, no contar con el dinero necesario para conservarlo.
¿El valor es necesariamente líquido?
Cuando se habla de patrimonio, se tiende a pensar en dinero, propiedades, inversiones o empresas. Sin embargo, las familias también acumulan obras de arte, joyas, automóviles, trofeos, colecciones, instrumentos musicales y objetos históricos. En el caso de artistas y deportistas, esta categoría tiene una importancia especial: una camiseta histórica, una medalla olímpica, el manuscrito de una canción o la guitarra de un músico pueden alcanzar valores considerables en el mercado.
Pero existe una diferencia esencial entre valor y liquidez. Una medalla puede valer cientos de miles de libras, pero no genera ingresos con los cuales cubrir los impuestos, honorarios profesionales, costos de mantenimiento o gastos sucesorios que su propio valor puede generar. Para obtener dinero de ella hay que venderla, alquilarla, exhibirla comercialmente o utilizarla como garantía, alternativas que muchas veces son incompatibles con el deseo de la familia de preservarla.
Así aparece una de las situaciones más ingratas de cualquier sucesión: el heredero recibe algo que quiere conservar, pero debe venderlo precisamente para poder heredarlo.
¿Cómo se pone el precio?
Desde una perspectiva tributaria, el valor emocional de un activo es irrelevante. Las autoridades fiscales deben asignarle un valor económico, generalmente relacionado con el precio que podría obtenerse en el mercado. Para la familia Charlton, la medalla representa una historia compartida, la carrera de un padre y uno de los momentos más importantes del fútbol inglés. Para el sistema tributario, es un activo susceptible de valuación.
Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. El Estado no necesita que la familia venda la medalla para concluir que tiene valor. Sin embargo, la familia puede necesitar venderla para obtener la liquidez con la cual afrontar las obligaciones que ese valor genera.
Este conflicto no es exclusivo de los objetos deportivos. También puede producirse con una empresa familiar que no se desea vender, una propiedad histórica que no genera renta, una colección de arte o los derechos económicos sobre una obra.
Un testamento no alcanza
Muchos deportistas y artistas dedican años a construir su patrimonio, pero muy poco tiempo a diseñar cómo será transmitido. La sucesión suele quedar relegada, como si pudiera resolverse simplemente mediante un testamento. Pero un testamento solamente establece quién debe recibir un activo. No necesariamente determina cómo se pagarán los impuestos, quién asumirá los gastos, qué ocurrirá si existen varios herederos ni de dónde saldrá el dinero para conservar aquello que se pretende transmitir.
En otras palabras: dejar una medalla a un hijo no garantiza que ese hijo pueda quedarse con ella. Una planificación adecuada debería anticipar el valor probable de los bienes, la jurisdicción aplicable, la residencia fiscal de las personas involucradas, las exenciones disponibles, las necesidades de liquidez y los posibles conflictos entre herederos. También debería distinguir entre los activos destinados a generar riqueza y aquellos que se desea preservar como parte de un legado familiar.
Planificar también es crear liquidez
Dependiendo de la legislación aplicable y del tipo de patrimonio, pueden evaluarse sociedades, fundaciones, fideicomisos, donaciones en vida, seguros o mecanismos de administración conjunta.
No existe una solución única ni una estructura que deba utilizarse automáticamente. Lo importante es comprender que mantener todos los activos a nombre de una persona hasta su fallecimiento puede ser la opción más sencilla, pero no necesariamente la más eficiente.
La planificación tampoco consiste únicamente en reducir impuestos. Implica establecer reglas claras sobre custodia, conservación, explotación comercial y futura transmisión, además de prever con qué recursos se afrontarán esas obligaciones llegado el momento.
El legado no se protege únicamente con buenas intenciones
Los grandes patrimonios no se destruyen sólo por malas inversiones. También pueden fragmentarse por sucesiones improvisadas, disputas familiares, falta de liquidez o estructuras que nunca fueron actualizadas. Un legado no se preserva simplemente manifestando que un objeto “nunca debe venderse”. Se preserva creando las condiciones jurídicas, financieras y familiares para que la próxima generación pueda cumplir esa voluntad.
La medalla de Jack Charlton representa una hazaña deportiva. Pero su historia actual deja otra enseñanza, menos emocionante y probablemente más útil: no alcanza con decidir quién heredará un activo. También hay que planificar cómo podrá conservarlo.
Estados Unidos tendrá que compartir el liderazgo global en IA con China en cinco años a medida que se estrecha la brecha entre ambos países, según muestra una nueva investigación global realizada entre inversores institucionales y gestores de patrimonio que manejan activos por valor de 513.000 millones de dólares de la gestora de fondos Robocap. El estudio, realizado a altos ejecutivos de gestoras de activos de seguros, fondos de pensiones, family offices y gestoras de patrimonios, reveló que el 56 % cree que EE. UU. y China serán líderes conjuntos en la carrera mundial de la IA, mientras que solo un tercio espera que EE.UU. mantenga su actual posición de liderazgo en el mercado. Apenas el 2% cree que China superará a Estados Unidos.
Según detalló la gestora en un comunicado, China ya lidera la carrera de la IA en áreas específicas como el volumen de patentes, la generación de talento investigador y algunas aplicaciones físicas de la IA en robótica. Sin embargo, a EE.UU. se le considera ampliamente el líder, por su dominio en la inversión privada, el diseño de semiconductores de alta gama y de los modelos de frontera más potentes del mundo.
Curiosamente, la investigación de Robocap –firma dedicada a la inversión en robótica, automatización e IA– descubrió que alrededor de uno de cada doce encuestados (8%) cree que algún otro país o grupo de países podría superar tanto a Estados Unidos como a China.
Casi todos (99%) esperan que el valor del mercado de la IA en el Reino Unido —actualmente el tercero más grande por valor— aumente en los próximos cinco años, según el estudio realizado a firmas con sede en el Reino Unido, EE. UU., Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Singapur, Hong Kong, Alemania y Suiza. Cerca de un 28% prevé un aumento drástico.
Además, todos esperan que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí tengan éxito en sus objetivos de convertirse en centros mundiales de IA para la investigación y los centros de datos durante el próximo lustro. Aproximadamente el 60% cree que tendrán un gran éxito.
Sin embargo, todos coinciden en que la regulación de la IA en el Reino Unido y en la Unión Europea es demasiado estricta y, como resultado, ha limitado la creatividad y la innovación, incluyendo a un 30% que está totalmente de acuerdo con esta afirmación. Prácticamente todos (96%) creen estar siguiendo la política energética adecuada para cumplir con sus objetivos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y sus ambiciones en IA.
No obstante, la mayoría (60%) opina que en la política energética se debería dar prioridad a la soberanía de la IA, frente a un 40 % que cree que el enfoque debería centrarse en limitar la producción de energía.
En un contexto de creciente interés por los activos alternativos como tendencia de inversiones global, el venture capital en América Latina se ha ido consolidando. Es más, es año marca un hito relevante para la clase de activos, con cuatro megarrondas de capitalización para compañías de la región en los últimos meses. Estas operaciones han llamado la atención de una variedad de vehículos de capital de riesgo internacionales.
En menos de seis meses, cuatro compañías –tres de las cuales pertenecen al rubro de fintechs– han logrado romper una variedad de récords. Y todo esto rompiendo con el modelo clásico, de una startup que va escalando ronda a ronda, según destacó la consultora especializada Cuantico VP.
La más reciente operación es de Decade, una compañía brasileña dedicada a la consultoría de inversiones con un modelo que combina la asesoría humana con inteligencia artificial. Esta firma se coronó en agosto como la ronda semilla más grande en la historia de América Latina, recaudando 85 millones de dólares, según la plataforma Crunchbase.
Meses antes, la firma financiera salvadoreña Ábaco, dedicada al negocio del factoring, marcó el hito de la ronda semilla más grande realizada por una fintech centroamericana, recaudando 3 millones de dólares en la ronda y asegurando unos 50 millones de dólares adicionales en financiamiento de deuda en julio.
El turno de la venezolana Cashea, que ofrece una alternativa de pago en cuotas, fue un poco antes. En julio, la firma anunció rondas serie A y B (la primera se realizó en marzo, pero se anunció más recientemente), levantando 20 millones y 60 millones de dólares, respectivamente. A esto se suma una inyección de financiamiento vía deuda, por otros 20 millones de dólares. Esto, destacaron desde Cuantico VP, marca la inversión más grande que ha conseguido una startup de Venezuela, un mercado que los fondos internacionales han evitado por una década.
La nómina la completa la argentina Humand, la única startup del grupo que está fuera del rubro financiero. Esta compañía de software para gestionar recursos humanos realizó una ronda A en febrero, recaudando 77,5 millones de dólares, según Crunchbase. Con esto, se posicionó como la ronda serie A más grande en la historia de la región.
Según recalcó Cuantico, ninguna de estas operaciones calza con el perfil típico de una megarronda de venture capital. Además, agregaron, constituyen montos “estadísticamente extraordinarios” en el contexto de los datos de la región, ya que muchas se ubican muy por sobre los niveles generales de inversión.
En 2026, indicaron, la mediana de ronda semilla latinoamericana se ubicó en 2 millones de dólares, mientras que la de las rondas serie A es de 10 millones de dólares.
Cuatro operaciones, cuatro lógicas
Las cuatro grandes transacciones que protagonizaron las mencionadas startups se escapan del escenario típico, según recalcaron desde Cuantico VP, además de los grandes montos que consiguieron.
En el caso de Decade, la brasileña consiguió su millonario financiamiento sin tener un producto público todavía. Si bien la operación fue reciente, el capital estaba comprometido desde septiembre de 2025, meses antes de que la compañía saltara a la vista. Fundada por el ex CTO de Nubank, Vitor Olivier, y el fundador de Hyperplane, Felipe Meneses, la compañía apunta a democratizar el servicio de wealth management en un país donde sólo un tercio de la población invierte.
En el caso de Ábaco, la peculiaridad viene de la combinación de financiamiento semilla con financiamiento a través de deuda, que fue facilitado por Accial Capital y respaldado por distintos fondos regionales. Desde el lanzamiento de esta startup, han recaudado más de 60 millones de dólares. Fundada por Alejandro McCormack, Carlos Villalobos y Moisés Hasbún, esta plataforma de factoring ha originado más de 100 millones de dólares en crédito y realizado más de 25.000 desembolsos.
La transacción realizada por Cashea –100 millones de dólares, entre rondas A y B en el mismo año– se ve como un oasis en una década árida para las inversiones en Venezuela. Es más, destacaron desde la consultora especializada, los fundadores –Pedro Vallenilla y su equipo– han señalado que planean invertir todo el capital levantado dentro del mismo país. Esta firma tiene más de 10 millones de cuentas de usuarios, más de la mitad de la población adulta del país sudamericano, y cuenta con 40.000 comercios afiliados.
Finalmente, la argentina Humand apunta a un segmento que los software de recursos humanos tradicionales normalmente no atienden: los “trabajadores sin escritorio”, que trabajan sin un puesto fijo. Este grupo, recalcan desde Cuantico VP, representa el 80% de la fuerza laboral. Este modelo ha derivado en más de 1,6 millones de usuarios en 1.500 compañías en 51 países distintos.