Las Afores iniciaron 2026 con «el pie derecho». La racha de plusvalías que ha beneficiado a los fondos de pensiones mexicanos, los más grandes del país, se mantuvo al inicio de este nuevo año.
De acuerdo con las cifras oficiales del agente regulador, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), en enero de 2026, las Afores generaron plusvalías por un total de 158.471 millones de pesos mexicanos, lo que se traduce en 9.055,48 millones de dólares al tipo de cambio promedio actual de 17,5 pesos por dólar.
El año pasado, las Afores rompieron la barrera de 1 billón de pesos en plusvalías, gracias a 11 meses de beneficios por solamente un mes de minusvalías. Otro factor determinante es la enorme masa monetaria que se ha acumulado gracias al aumento de las aportaciones en las cuentas de los trabajadores, derivado de la reforma de 2020 y vigente hasta el año 2030.
Las plusvalías generadas solo en enero de este año, es decir los 158.471 millones de pesos (9.055,48 millones de dólares), representan por sí solas el 15,84% de las plusvalías acumuladas de 2025 que como señalamos superaron el billón de pesos. La Amafore señaló en una reunión de inicio de año con medios de comunicación que esperaba un año positivo y de plusvalías para 2026, aunque consideraba poco probable que se repitiera el «festín» de 2025.
Al cierre de enero, las afores administran activos totales por 8,497 billones de pesos (485.542,85 millones de dólares), distribuidos en alrededor de 70 millones de cuentas. La Amafore, entidad que agrupa al gremio de las Afores, destaca que las plusvalías acumuladas en los últimos años han sido un elemento clave para que más del 57% de los recursos administrados correspondan al crecimiento de las inversiones, lo cual protege a las personas trabajadoras frente a posibles movimientos de mercado que pudieran generar minusvalías temporales.
Este enero de 2026 se registró también el incremento en la contribución obligatoria para quienes cotizan a la seguridad social, contemplado en la ley hasta el próximo año 2030. En 2026 esta aportación alcanza el 10,638% del salario base de cotización de los trabajadores. Asimismo, continúa la tendencia a la baja en las comisiones que cobran las afores, cuyo límite máximo para este año es de 0,54% sobre el saldo administrado.
Un indicador clave para entender la magnitud de los beneficios que el sistema ha generado para los trabajadores radica en las tasas de rendimiento históricas. Según la Amafore, el SAR ha otorgado, a lo largo de su existencia, rendimientos promedio anuales de 10,7% nominal y 5% real, cifras altamente competitivas y superiores a otras alternativas de inversión disponibles en el mercado.
Bank of America Private Bank anunció el lanzamiento de Art Consulting, un nuevo servicio diseñado para ayudar a los clientes de Private Bank y Merrill a navegar el complejo y, a menudo, opaco mercado del arte. La iniciativa busca ofrecer orientación independiente y especializada para la construcción y gestión estratégica de colecciones.
El lanzamiento se produce en un contexto en el que el arte consolida su papel como activo cultural y financiero. La última temporada de subastas de otoño en Nueva York alcanzó los 2.200 millones de dólares en ventas, reflejando el creciente interés de los inversores por integrar el arte dentro de su planificación patrimonial.
«Las colecciones de arte se encuentran en una encrucijada única. Son un medio profundo de expresión personal y, al mismo tiempo, tienen un importante valor financiero», señaló Drew Watson, director de Servicios de Arte del Bank of America. «Nuestro objetivo es aportar claridad al mercado y ayudar a los clientes a tomar decisiones informadas, tanto si están adquiriendo su primera obra como si están perfeccionando una colección multigeneracional», agregó.
Un enfoque estructurado para coleccionistas
El nuevo servicio ofrece un acompañamiento integral adaptado a cada etapa del proceso de coleccionismo. Incluye asesoramiento sobre historia del arte, dinámica de mercado y tendencias emergentes, y se articula a través de un proceso multietapa que abarca consultoría inicial, definición de estrategia, apoyo en la ejecución y asesoramiento a largo plazo.
Además, Art Consulting facilitará acceso discreto a ferias, galerías, subastas y marchantes privados, junto con actualizaciones de mercado y recursos de análisis que permitan a los clientes tomar decisiones informadas.
El servicio estará liderado por Dana Prussian Haney para los clientes de Private Bank y Caroline Orr para los clientes de Merrill. Esta nueva propuesta complementa la oferta existente de Art Services de la entidad, que incluye financiación con obras de arte como colateral, consignaciones, planificación sucesoria, filantropía y acceso a eventos exclusivos del mundo del arte.
La iniciativa refuerza el posicionamiento de Bank of America en el ecosistema cultural global, apoyado en sus alianzas históricas con museos e instituciones artísticas. En un entorno donde los clientes de alto patrimonio buscan diversificación, activos alternativos y planificación multigeneracional, el arte se consolida como una herramienta que combina valor financiero, legado familiar y expresión personal.
La gestión de patrimonios está por comenzar un nuevo capítulo del que puede salir convertido en una experiencia de vida integral. La última investigación de McKinsey & Company proyecta que el sector de wealth management se transformará profundamente en Estados Unidos hacia 2035, con un cambio de paradigma que va más allá de las inversiones tradicionales y toca la tecnología, la oferta de servicios y las expectativas de los clientes.
Según la consultora estratégica, en 2035 los clientes no buscarán solo recomendaciones sobre activos: demandarán soluciones holísticas que integren metas financieras, personales y de propósito de vida. Este enfoque, que hoy está más presente entre los clientes de mayor patrimonio, se extenderá a segmentos más amplios, redefiniendo la propuesta de valor de las firmas de gestión de patrimonios.
Este nuevo modelo —que McKinsey describe como «life management«— implica ir más allá del tradicional asesor de inversiones para convertirse en un socio de confianza integral, capaz de conjugar planificación financiera con servicios de estilo de vida, gestión fiscal y familiar, y otras necesidades complejas de los clientes.
Inteligencia artificial como motor del cambio
La llegada de lo que McKinsey denomina agentic AI —una inteligencia artificial más autónoma y con capacidad de actuar sobre datos complejos— será uno de los vectores más transformadores en la industria.
Esta tecnología permitirá automatizar gran parte del trabajo analítico y operativo, reduciendo costos y aumentando la escala. A su vez, facilitará una personalización masiva y en tiempo real de las recomendaciones para cada cliente, algo que hasta ahora solo estaba disponible en family offices de ultra alto patrimonio.
Sin embargo, McKinsey enfatiza que la tecnología no reemplazará la relación humana, sino que la redefinirá: el valor diferencial estará en la combinación de IA con supervisión y acompañamiento humano, sobre todo en decisiones complejas y sensibles.
Ejes estructurales del sector hacia 2035
El informe identifica seis temas clave que darán forma al sector durante la próxima década:
Expansión de la oferta de servicios: de la inversión pura a una suite integrada que abarca planificación fiscal, sucesoria, seguros, filantropía y, potencialmente, servicios de estilo de vida.
Tecnología y datos como núcleo del negocio: digitalización de procesos, analítica avanzada e IA aplicada a la relación con clientes.
Nuevas expectativas de confianza: los clientes valorarán mucho más la transparencia, la coherencia y la capacidad de anticipar necesidades.
Transformación del rol del asesor: los talentos deberán dominar tanto la tecnología como habilidades interpersonales más complejas.
Redefinición de modelos de negocio: alianzas, integraciones y estructuras más modulares.
Creciente complejidad regulatoria y competitiva: nuevos activos, mercados digitales y ecosistemas de servicios conectados.
Retos: talento y competencia intensificada
Un desafío significativo es el déficit de asesores cualificados. Investigaciones relacionadas prevén que, si se mantienen las tendencias actuales, para 2034 la industria podría enfrentar una escasez de cerca de 100.000 asesores frente a una demanda creciente de servicios personalizados
Para McKinsey, esto no solo es un problema de números, sino también de productividad. Las firmas deberán reorganizar sus modelos operativos, fomentar equipos y aprovechar IA para liberar tiempo de los talentos hacia actividades de mayor valor agregado.
Al mismo tiempo, la competencia por atraer y retener clientes se intensificará. La convergencia entre bancos, gestores tradicionales, plataformas digitales y nuevos actores tecnológicos plantea un ecosistema más fragmentado y exigente.
¿Qué deberían hacer las firmas hoy?
Aunque 2035 parece lejano, McKinsey subraya que las decisiones estratégicas de hoy definirán quiénes lideran mañana. Entre las recomendaciones están:
Invertir tempranamente en tecnología y datos para construir ventajas competitivas sostenibles.
Revisar la propuesta de valor al cliente, incorporando servicios holísticos que aborden no solo portafolios, sino vidas.
Reforzar las capacidades humanas, formando asesores con habilidades híbridas: tecnológicas y relacionales.
En pocas palabras, para la consultora global, hacia 2035, el sector de wealth management en Estados Unidos está rumbo a una redefinición profunda. La combinación de expectativas más sofisticadas de los clientes, la integración de nuevas tecnologías y la necesidad de servicios más completos están dando forma a un modelo donde la gestión patrimonial deja de ser un producto para convertirse en una experiencia de vida integral.
AllianceBernstein ha anunciado que ha seleccionado a la empresa global de tecnología financiera SimCorp como su socio tecnológico principal para inversiones. Como apoyo a la tecnología especializada desarrollada internamente por la firma, esta plataforma seguirá acelerando la innovación, la experiencia y las eficiencias de datos de AB.
Según explica, sobre la base de la tecnología ya existente en la firma, la implantación de SimCorp One por parte de AB pasará a formar parte de su infraestructura central de extremo a extremo (front-to-back), lo que permitirá a los equipos de inversión de AB contar con un acceso más amplio a datos centralizados y en tiempo real, combinando herramientas líderes de mercado y herramientas propias para una operativa de trading competitiva. Además, explican que la implantación de SimCorp One por fases, a lo largo de varios años, ya está en marcha, comenzando por la plataforma central de datos de inversión
“Esperamos transformar la infraestructura actual de la firma para potenciar a nuestros equipos de inversión, atender a nuestros clientes globales y escalar de cara al futuro. A través de SimCorp One, las plataformas de front, middle y back office de AB se unificarán en una única plataforma de inversión de vanguardia”, ha señalado Karl Sprules, director de operaciones de AB.
Por su parte, Allen Zimmerman, responsable para América en SimCorp, ha afirmado: “Nos entusiasma asociarnos con AllianceBernstein y apoyar su transformación con los flujos de trabajo de inversión de extremo a extremo de SimCorp On. La innovación está en el ADN de AllianceBernstein y ha permitido a su equipo dar servicio a algunos de los clientes más sofisticados del mundo. SimCorp One ayudará a reforzar la ventaja competitiva continuada de AllianceBernstein en los principales mercados”.
Los inversores minoristas adoptan cada vez más herramientas de IA para construir sus carteras. El porcentaje de quienes las utilizan ha aumentado un 46 % en tan solo un año, según el informe del Pulso al Inversor Minorista de la plataforma de trading e inversión eToro, correspondiente al tercer trimestre de 2025
El estudio, que encuestó a 11.000 inversores minoristas en 13 países reveló que el 19 % utiliza ahora herramientas de IA para seleccionar o modificar inversiones en sus carteras, frente al 13 % del año anterior. La proporción de inversores en todo el mundo abiertos a adoptar estas tecnologías se mantiene estable en el 39 %, en comparación con el 38 % del año pasado. La encuesta española registra un porcentaje similar entre quienes usan la IA (19%), aunque las respuestas de los que dicen estar dispuestos a emplear esta tecnología se elevan hasta el 45%.
Esta tendencia abarca generaciones, niveles de experiencia, tamaño de cartera, países y géneros: cada vez más inversores de todos los grupos ya utilizan o están abiertos a utilizar herramientas de IA. A nivel global, entre generaciones, los millennials son ahora los máspropensos a utilizar estas herramientas, con un 72 %, en comparación con el 61 % del año anterior, superando a la generación Z (69 % frente al 68 %). Los baby boomers, aunque todavía están por detrás con un 35%, han visto un aumento del 30% en el tercer trimestre de 2024.
Al comentar los datos, Lale Akoner, estratega de mercado global de eToro, afirmó:“Dos años y medio después de la aparición de ChatGPT, la IA ha cobrado protagonismo en muchos ámbitos de la vida, incluida la inversión. Para los inversores minoristas, esta tecnología está derribando barreras al proporcionar análisis avanzados o detectar tendencias, lo que les permite tomar decisiones más informadas y crear igualdad de condiciones.
Si bien la adopción comenzó entre los inversores más jóvenes, ahora estamos observando una rápida aceptación en todos los grupos demográficos. Este cambio pone de relieve la agilidad de los inversores minoristas a la hora de adoptar nuevas herramientas que les permitan alcanzar sus objetivos a largo plazo”.
“Estamos en un punto donde la IA ya no es un accesorio curioso, sino una herramienta que democratiza el acceso al análisis avanzado. Y esto no quiere decir que sustituya al inversor. Lo relevante aquí es cómo se combina la capacidad de procesar datos de la IA con el criterio humano para dar contexto. Los que aprendan a usar la IA como apoyo real, podrán adaptarse mejor a un mercado que exige velocidad, pero también criterio”, comentó Javier Molina, analista senior de mercados para eToro.
Los inversores minoristas buscan información sobre IA
El estudio revela que la IA es el tema principal sobre el que los inversoresminoristas a nivel global planean aprender más durante el próximo año (23%), seguida de los criptoactivos y la tecnología blockchain (22%), las normas fiscales (18%) y los ETF (17%).
En las diferentes generaciones, aprender sobre estrategias de inversión basadas en IA fue la opción preferida entre los millennials (27%, equivalente a criptoactivos y blockchain), la generación X (24%) y los baby boomers (17%). Sin embargo, la generación Z mostró una mayor preferencia por las criptoactivos y blockchain, con un 25% que mencionó estos temas.
En este punto, la encuesta española difiere sustancialmente. El asunto que más interés de aprendizaje suscita a los minoristas españoles son los criptoactivos y tecnología blockchain (23%), y los ETF (18%). Ambos superan a la IA (16%) que rebasa en un punto porcentual a la planificación formativa sobre el mercado inmobiliario y los bonos y la renta fija, con un 15%. Justo por debajo (14%) aparece la opción académica de las normas fiscales.
Al analizar los resultados por generaciones, los cambios también son significativos. La gen-Z elige los criptoactivos y tecnologíablockchain en primer lugar (con un 33%), seguido de los ETF (31%), mientras los millennials dan prioridad al tándem cripto–blockchain, pero tan solo en un 23%, a escasa distancia de la IA (19%). La gen-X también se decanta por los criptoactivos y la tecnología blockchain (22%), por delante de los ETF (15%), y los boomers muestran una mayor variedad de temas para mejorar su aprendizaje: a un 16% le gustaría profundizar en el conocimiento de bonos y productos de renta fija, un 15% a la IA y las normas fiscales y un 12% a los criptoactivos y tecnología blockchain y para los ETF.
“Los inversores minoristas saben que la IA no es solo una palabra de moda. Muchos ya han experimentado con herramientas de IA y han visto de primera mano su potencial para mejorar las estrategias de inversión. Sin embargo, la tecnología de IA aún es incipiente y presenta varios desafíos, como comprender los algoritmos, garantizar la precisión de los datos e integrar estas herramientas en sus estrategias. Estos puntos débiles son precisamente la razón por la que tantos inversores minoristas están ansiosos por profundizar sus conocimientos sobre la IA. Reconocen su potencial transformador, pero también comprenden que dominar la IA requiere aprendizaje y adaptación continuos”, subrayó Lale Akoner.
Por su parte, Javier Molina añadió: “El interés por formarse en IA es una señal de madurez. Los inversores no quieren una máquina que decida por ellos, quieren entender los algoritmos, sus sesgos y limitaciones, para decidir con más criterio. La IA democratiza las herramientas, pero obliga a elevar el nivel de educación financiera para usarlas de forma responsable”.
Inversores minoristas optimistas sobre las acciones de IA
La encuesta RIB, según sus siglas en inglés destacó que los inversores minoristas no solo están listos para adoptar herramientas de IA, sino que también mantienen un optimismo sobre el sector de la IA como inversión. La mayoría (55%) espera que el precio de las acciones relacionadas con la IA aumente en 2025, mientras que el 23% cree que se estabilizará y solo el 11% anticipa una caída. En el sondeo demoscópico español, también son mayoritarios quienes piensan que el precio de los valores relacionados con la IA se incrementará este año (59%), frente al 7% que cree que caerán y el 24% piensa que se mantendrán en niveles similares.
La IA, y la transformacióndigital en general, encabezan la lista de temas a largo plazo que los inversores minoristas consideran al tomar decisiones de inversión, citados por el 31%, seguidos de los criptoactivos y los pagos digitales (27%), las tecnologíaslimpias (26%), la robótica y la automatización (25%), el envejecimiento de la población (24%) y el crecimiento de la clase media global (22%).
En este apartado, existe bastante simetría con la encuesta española. Un 33% considera la IA y la transformación digital como tema de inversión a largo plazo; un 28% a los criptoactivos; un 24% a la robótica y la automatización; otro 22% se inclina por inversiones vinculadas a combatir el envejecimiento de la población y, en un porcentaje idéntico, a medidas dirigidas a impulsar el crecimiento de la clase media global. Finalmente, las energías limpias representan el 21%.
Lale Akoner explicó: “Los inversores minoristas ven la IA no solo como una herramienta, sino como uno de los factores de crecimiento más importantes del mercado. Con más de la mitad de las expectativas de que los precios de las acciones relacionadas con la IA suban en 2025, la confianza en que el sector seguirá ofreciendo un sólido rendimiento sigue siendo alta, ya que las empresas aprovechan la IA para impulsar la eficiencia, la innovación y la rentabilidad sigue siendo alta. Si bien la volatilidad a corto plazo siempre es posible, la trayectoria a largo plazo de la IA sigue siendo una convicción fundamental entre los inversores de todo el mundo”.
MichelSaugné, director de inversiones de La Financière de l’Echiquier (LFDE), ha planteado diez posibles “sorpresas” para 2026 con un objetivo claro: reforzar la construcción de carteras ante escenarios adversos. “Cuando construyes una cartera, piensas en ganar dinero, pero también tienes que pensar en no perderlo. Analizar los peores escenarios ayuda a lograr un posicionamiento más equilibrado”, ha señalado el experto.
Aterrizaje brusco del crecimiento global
Pese a las ganancias de productividad asociadas a la inteligencia artificial (IA), al dinamismo del capex, a la moderación de los precios energéticos y a los estímulos monetarios y fiscales, Saugné no descarta que el crecimiento mundial resulte “mucho más débil de lo esperado”. Un frenazo de esta naturaleza tensionaría los activos de riesgo y pondría a prueba las valoraciones actuales.
“Annus horribilis”: accidente financiero sistémico
El segundo escenario contempla un evento “al estilo LTCM”, en referencia al colapso de Long-Term Capital Management. Un repunte abrupto de diferenciales y rentabilidades, combinado con primas de riesgo bursátiles comprimidas, podría provocar caídas simultáneas en bolsa, crédito y deuda soberana. “En entornos tan volátiles, con movimientos intensos en Japón y en el dólar, los mercados son más propensos a generar accidentes”, advierte.
Resurgimiento de la inflación en EE. UU.
Frente al consenso desinflacionista, Saugné alerta sobre un posible repunte, especialmente en bienes de consumo. Cita las declaraciones del consejero delegado de Amazon sobre el agotamiento de inventarios acumulados para mitigar aranceles: “No sería una sorpresa ver presiones adicionales en precios en los próximos trimestres”.
“Big bear steepener” y ‘Japan Tantrum 2.0’
Un escenario de fuerte pendiente en la curva —con caídas en los tipos cortos y subidas en los largos— podría venir acompañado de una liquidación violenta del carry trade japonés. El desmantelamiento de estas posiciones, sostiene, “sería doloroso” para los mercados globales.
Pérdida de credibilidad de la Fed
Saugné valora positivamente el nombramiento de KevinWalsh como presidente de la Reserva Federal, en sustitución de JeromePowell. “No es un actor imprevisible”, afirma. Sin embargo, advierte de que Walsh realmente es un candidato hawkish, lo que no encajaría bien con las intenciones de Trump de una política más ‘dovish’ con una rebaja sustancial de los tipos de interés. En concreto, el experto de LFDE habló de que una eventual reducción agresiva del balance podría tener un impacto significativo en las condiciones financieras.
Crisis de liquidez en deuda privada
El auge del private debt introduce riesgos poco transparentes. “No siempre conocemos los covenants ni la estructura real de los riesgos”, señala. Un episodio de ventas forzadas podría ampliar diferenciales, aunque reforzaría el atractivo relativo del grado de inversión.
Crisis de inversión en IA
Saugné no prevé el colapso de la IA, pero sí una posible crisis de capex vinculada a su rentabilidad real. Cita la relación entre NVIDIA y OpenAI como ejemplo de circularidad. “Hay que encontrar el valor real: identificar el verdadero aumento de productividad y el valor añadido generado”.
Fuertes fluctuaciones del dólar
Una elevada volatilidad del billete verde, especialmente si se debilita con intensidad, tendría implicaciones para Europa y los flujos de capital globales.
Salida repentina de Donald Trump
Un eventual abandono anticipado del cargo por parte de Donald Trump introduciría incertidumbre política y volatilidad en los mercados.
Caída del 90% del Bitcoin
El último escenario contempla un desplome del Bitcoin tras un fraude vinculado a una stablecoin relevante. Aunque Saugné considera que la tokenización transformará la industria de gestión, advierte: “Necesitas un esquema realmente colateralizado”. A su juicio, bitcoin carece de respaldo tangible y su comportamiento depende de los excesos de liquidez: “Cuando la liquidez se retira, llegan los problemas”.
En conjunto, estos diez supuestos no constituyen una previsión central, sino un ejercicio de gestión de riesgos. “No nos gustan los cisnes negros, pero debemos estar preparados”, concluye Saugné.
Cambio de paradigma
Esta lista de escenarios posibles entronca con la visión de LFDE de que el mercado está entrando en una nueva etapa estructural marcada por “cambios significativos en el liderazgo global” y por una transición desde un ciclo impulsado por la liquidez hacia otro mucho más exigente. “Venimos de un periodo dominado por el momento, la beta fácil y la expansión de múltiplos. Ahora entramos en un mundo más diferenciador, más volátil y, probablemente, impulsado por los beneficios”, resume Saugné.
A su juicio, 2025 fue paradigmático en ese sentido: gran parte del comportamiento de los mercados respondió a la expansión de múltiplos y no al crecimiento real de los resultados. En un contexto en el que las valoraciones son elevadas en prácticamente todos los activos y geografías —con métricas ajustadas como el PER de Shiller en niveles históricamente exigentes—, “el margen de error es limitado”, destaca el experto.
Saugné advierte además de que buena parte del impulso de política monetaria y fiscal ya se ha utilizado y de que las expectativas de crecimiento de beneficios —en torno al 12% en EE. UU., el 5% en Europa o el 17% en emergentes— resultan difíciles de reconciliar con un escenario macro más incierto.
Así, en su opinión, este nuevo régimen marcado por mayor dispersión sectorial y geográfica, es terreno fértil para la gestión activa. “Cuando la liquidez lo impulsa todo, todo sube. Cuando desaparece ese viento de cola, la selección vuelve a ser determinante”, afirma. La clave pasará por identificar compañías con crecimiento tangible, balances sólidos y capacidad de generación de caja, en un entorno donde el componente más intangible de las valoraciones —los flujos de caja más allá de los próximos años— pesa de forma desproporcionada en índices como el estadounidense.
De cara a 2026, LFDE aboga por una mayor diversificación fuera de Estados Unidos, mercado que considera exigente en términos históricos. Europa aparece como una alternativa atractiva por valoración y por la presencia de catalizadores como el plan fiscal alemán, el programa Next Generation EU y la temática de soberanía estratégica. También destaca Japón, apoyado en reformas estructurales y en un yen depreciado, así como los mercados emergentes —con especial mención a India— como oportunidad para participar de la recuperación de estos parqués bursátiles.
La gestora mantiene un sesgo hacia crecimiento de calidad, tras su reciente comportamiento inferior al mercado, y recomienda mayor selectividad en sectores de fuerte momento como banca, inteligencia artificial, materiales críticos o defensa, donde “la historia estructural sigue intacta, pero las valoraciones exigen discriminación”. En crédito, la preferencia es clara: “Mantenerse en calidad, en grado de inversión”, dado que la prima adicional del high yield no compensa el riesgo asumido.
En suma, Saugné defiende una aproximación prudente pero constructiva: menos dependencia de la expansión de múltiplos, más foco en beneficios reales y una diversificación activa como herramienta central para navegar una etapa que define sin ambages como “un cambio de era”.
El valor de los fondos globales de activos privados cerró 2025 alcanzando el máximo histórico de 14,9 billones de dólares, tras crecer un 15,4% en el último año y mantener así el fuerte impulso del sector, según el último informe Global Asset Monitor de Ocorian. Desde 2020, el volumen global de estos activos se ha disparado un 87%, mientras que el aumento alcanza el 330% desde 2015. De cara al futuro, se prevé un nuevo salto del 60% hasta llegar a los 23,9 billones de dólares en 2030.
Según Ben Hill, codirector global de servicios de fondos en Ocorian, esta edición del Global Asset Monitor revela la realidad récord del crecimiento de los fondos de activos privados durante el último año. «El aumento hasta 14,9 billones de dólares en 2025 refuerza nuestra previsión de que los mercados de fondos de activos privados se expandirán hasta los 23,9 billones de dólares a finales de la década, un 60% más que el valor actual. Los mercados privados están creciendo mientras que los mercados públicos siguen limitados por los tipos de interés, el riesgo de concentración y la menor cantidad de salidas viables. Observamos un crecimiento a largo plazo en las cuatro principales clases de activos».
Motores de crecimiento
En 2025, dentro de los mercados privados, los fondos de privateequity, deuda privada, infraestructuras e inmobiliario marcaron valoraciones históricas, y la firma prevé que la tendencia continúe tras una década de expansión. No obstante, advierte de que el crecimiento podría acelerar procesos de consolidación, ya que los gestores tradicionales dirigen cada vez más su atención hacia este segmento.
En este sentido, la firma señala que el privateequity continúa siendo el principal motor de esta expansión. «El valor de sus fondos aumentó un 17,8% en 2025 hasta situarse en un récord de 10,6 billones de dólares a comienzos de este año, la mayor tasa de crecimiento anual desde 2021», argumentan y calculan que el volumen total de activos de private equity crecerá en dos tercios hasta alcanzar los 17,4 billones de dólares a finales de la década. Según su visión, entre las tendencias clave que respaldarán el crecimiento del private equity figura la decisión de las empresas de retrasar o evitar las salidas a bolsa al buscar una desinversión, lo que permite a los inversores privados acceder al valor durante más tiempo.
«En el ámbito del crédito privado, los prestatarios valoran la rapidez y la flexibilidad que ofrecen los prestamistas privados frente a los bancos tradicionales. Las estructuras de deuda a medida y la fuerte alineación con los patrocinadores de private equity suelen compensar el mayor coste del capital para muchos prestatarios. En infraestructuras, el capital paciente se adapta a la financiación de proyectos a largo plazo, mientras que los fondos inmobiliarios privados ofrecen mucha mayor flexibilidad que los REIT cotizados, satisfaciendo las necesidades de inversores, promotores y operadores inmobiliarios», añade Hill.
Visión por regiones
Por regiones, Asia fue clave en el crecimiento de 2025 al alcanzar un récord de 2,4 billones de dólares, un 28% más interanual. Aun así, Norteamérica sigue concentrando la mayor parte de los activos, con 5,4 billones —algo más de la mitad del total mundial bajo gestión—. Los fondos con sede en Asia superaron los 3,2 billones, el doble que Europa, con 1,6 billones, mientras que los vehículos radicados en OrienteMedio cerraron el año gestionando 55.000 millones.
Según la firma, Oriente Medio también ganará protagonismo y recuerda que los activos de mercados privados bajo gestión en la región alcanzaron un récord de 73.000 millones de dólares al cierre de 2025, frente a los 64.000 millones del año anterior. Una encuesta de Ocorian a gestores y profesionales de inversión que administran conjuntamente 2,88 billones de dólares revela expectativas casi unánimes de crecimiento en todos los segmentos durante los próximos cinco años.
Además, todos los encuestados prevén avances en inmobiliario e infraestructuras, mientras que el 99% anticipa aumentos tanto en private equity como en crédito privado. En cuanto a la asignación sectorial, la energía convencional y el midstream se perfilan como los principales receptores de capital institucional, seguidos por los servicios financieros y el fintech. También destacan el inmobiliario y el desarrollo urbano, las infraestructuras y el transporte, así como la logística y la industria.
«Dado el entorno político favorable, la red de proveedores de capital, intermediarios y estructuras de mercado —cada vez más amplia y sofisticada—, junto con una profunda reserva de riqueza regional y la entrada de capital y talento internacionales, no hay razón para que los activos privados no crezcan significativamente en los próximos cinco años. De hecho, creemos que las expectativas detectadas en nuestra encuesta probablemente se superen. La región se está poniendo al día y, en nuestra opinión, sus activos bajo gestión pueden duplicarse cómodamente en los próximos cinco años en las cuatro principales clases de activos», concluye Hill.
. José Oriol Bosch Par es el nuevo director general de la Bolsa Mexicana de Valores
Luego de prácticamente siete años la petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), regresó a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) al realizar una colocación de bonos y certificados bursátiles (deuda), por 31.500 millones de pesos (1.800 millones de dólares al tipo de cambio actual).
Los recursos obtenidos permitirán a la empresa optimizar su perfil financiero y atender compromisos previstos para 2026, en línea con su estrategia de fortalecimiento operativo y financiero definida en su plan de negocios publicado a finales del año pasado.
Antes de esta emisión, Pemex llevaba siete años sin colocar deuda o emitir certificados bursátiles en el mercado bursátil , debido a su situación financiera que dificultaba conseguir financiamiento competitivo.
La operación se llevó a cabo mediante vasos comunicantes: PEMEX 26 por 9.005 millones de pesos (514,57 millones de dólares), PEMEX 26-2 por un monto de 16,999 millones de pesos (971,37 millones de dólares), y PEMEX 26U por 5.496 millones de pesos (314,05 millones de dólares).
La Bolsa Mexicana de Valores destacó y reconoció el trabajo conjunto de los Intermediarios Colocadores Líderes en la operación: Casa de Bolsa Banorte, Casa de Bolsa BBVA México, MONEX Casa de Bolsa, Casa de Bolsa Santander, así como Scotia Inverlat Casa de Bolsa y Casa de Bolsa Ve por Más.
¿Qué es la operación mediante vasos comunicantes en la BMV?
La operación mediante “vasos comunicantes” en la Bolsa Mexicana de Valores es un mecanismo que permite que órdenes de compra y venta se compartan y ejecuten entre distintos libros o mercados conectados, de forma que la liquidez “fluye” entre ellos, como el agua en vasos comunicantes.
En la practica significa lo siguiente:
Si un valor (por ejemplo, un bono o una acción) se negocia en más de un sistema o plataforma conectada, y en uno hay una mejor postura de compra o venta que en otro, el sistema puede cruzar automáticamente la orden donde exista el mejor precio disponible, aunque originalmente se haya ingresado en otro libro.
Es decir, la liquidez no queda aislada, sino que se integra.
Este tipo de operaciones sirven, entre otras cosas, para:
Mejorar precios para el inversionista. La orden se ejecuta donde haya la mejor contraparte disponible.
Aumentar liquidez efectiva. Suma posturas de distintos libros o segmentos del mercado.
Reducir fragmentación. Evita que haya precios distintos para el mismo instrumento por falta de conexión.
Dar mayor eficiencia al mercado. Ayuda a que el precio refleje mejor la oferta y la demanda reales.
«Con esta transacción, la Bolsa Mexicana de Valores reafirma su papel como la principal plataforma de financiamiento del país, impulsando operaciones que fortalecen la confianza, la liquidez y el desarrollo del mercado de capitales mexicano», dijeron desde la BMV.
Foto cedidaDe izq a der: Eduardo Carrasquilla, CFO de Quipu; Mercedes Bidart, CEO; y Juan Cristóbal Constain, CPO
Fortaleciendo aún más su cartera de startups latinoamericanas, Impacta VC, fondo regional de venture capital especializado en impacto social y ambiental, hizo una apuesta por la fintech colombianaQuipu. Esta firma, destacaron a través de un comunicado, es una plataforma que desarrolla soluciones financieras digitales para democratizar el acceso financiero a los micronegocios de América Latina, normalmente excluidos del sistema tradicional.
El fondo participó en la última ronda de inversión de la startup como lead investor, sumándose como socio estratégico con un ticket de inversión de 300.000 dólaresen la ronda puente, destinada a escalar la tecnología de scoring y fortalecer alianzas con instituciones financieras. Los otros inversionistas de la ronda fueron Decelera, Vertical Partners, Corteza Capital y Comfama.
Así, Quipu se convirtió en la decimotercera startup en sumarse al portafolio de Impacta VC. Esta fintech, fundada en Colombia en 2021 –resultado del proceso de incubación de DesignX en el MIT– por Mercedes Bidart, Juan Cristobal Constain, Viviana Siless y Eduardo Carrasquilla, se define a sí misma como el “buró de crédito de la economía informal en América Latina”. Hasta ahora, han generado un nuevo puntaje crediticio para más de 300.000 usuarios, ha colocado más de 7 millones de dólares en préstamos con unit economics positivos y ha generado alianzas con actores como Nequi, Claro, Bancóldex y ProMujer.
Con esta inversión, la cartera de apuestas tempranas en startups latinoamericanas de Impact VC se extiende a 13, incluyendo también las startups Airbag, Betterfly, Carryt, Cuéntame, e-Green, Kilimo, Lab4U, Muta, Mozper, Polynatural, Retorna y Wheel the World. Con esto, la gestora de venture capital se prepara para cerrar su primer fondo y abrir su segundo, a concretarse este año.
Planes a futuro
Los recursos invertidos en la reciente ronda de capitalización, detallaron, se destinarán principalmente a ampliar el alcance del modelo de scoring alternativo de la compañía, integrando su API en más entidades financieras –incluyendo bancos, billeteras digitales y cooperativas– y fortalecer su equipo de tecnología e inteligencia de datos. También apoyará la expansión a nuevos mercados en Latinoamérica.
Para 2026, Quipu proyecta expandir su infraestructura tecnológica a nuevos países de la región, consolidar su red de alianzas con actores financieros tradicionales y fortalecer su posición como referente en el desarrollo de modelos de scoring éticos, inclusivos y basados en datos alternativos. Asimismo, seguirá ampliando su fondeo de deuda para aumentar su cartera de crédito en Colombia, y está previsto levantar una nueva ronda de capital de equity hacia el 2027, detallaron.
“Vimos en Quipu un equipo competitivo que podía ser líder regional en scoring para que más pymes de América Latina puedan acceder a crédito por primera vez o tener una segunda oportunidad de obtener crédito impactando así en el desarrollo de millones de familias de la región”, afirmó David Alvo Verdugo, fundador y CEO de Impacta VC, a través de la nota de prensa.
“Desde el inicio, Impacta entendió que Quipu no es solo una fintech, sino una infraestructura para transformar cómo se asigna el crédito en América Latina. Su apoyo nos da impulso para seguir escalando soluciones inclusivas con base tecnológica”, acotó Mercedes Bidart, CEO de la fintech.
Aunque el ruido geopolítico parece haber reducido de intensidad, la creciente incertidumbre geopolítica no ha dejado de ser un factor de fondo para los mercados. En cuanto a la economía real, las tensiones han impulsado un aumento en el gasto mundial en defensa durante los últimos años que ha coincidido con el rápido crecimiento de una floreciente economía aeroespacial. “En conjunto, creemos que estas tendencias interconectadas conforman un contexto favorable para la industria aeroespacial y de defensa, además de encerrar un potencial significativo para una mayor aceleración en los próximos años”, apuntan en un estudio de First Trust.
Las continuas incertidumbres geopolíticas —desde el conflicto entre Rusia y Ucrania y la inestabilidad en Oriente Medio hasta la competencia entre las grandes potencias en el Indo-Pacífico y otros puntos conflictivos emergentes— siguen impulsando un fuerte aumento del gasto militar mundial. Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el gasto militar mundial creció un 9,4% en 2024 hasta alcanzar los 2,7 billones de dólares, lo que supone el mayor aumento anual desde el final de la Guerra Fría y el décimo año consecutivo de crecimiento.
Este impulso se intensificó en la Cumbre de la OTAN de 2025, celebrada en junio, en la que los aliados se comprometieron a invertir el 5% del PIB anual en gastos relacionados con la defensa y la seguridad para 2035.
En Estados Unidos, el presupuesto de defensa de la administración del presidente Donald Trump para el año fiscal 2026 ascendió a aproximadamente un billón de dólares (un trillion, en términos estadounidenses). Esta cifra quedó rápidamente eclipsada por el anuncio del presidente Trump en enero de 2026 en Truth Social, en el que proponía un presupuesto de defensa de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2027.
Aunque siguen existiendo dudas sobre la viabilidad de un aumento tan drástico, en opinión de la firma, su principal valor puede residir en señalar la intención de la administración de perseguir niveles de gasto significativamente más altos.
Paralelamente al aumento de los presupuestos de defensa, en First Trust observan que la industria espacial comercial “está lista para crecer bastante”. Las empresas líderes están usando tecnologías financiadas por la defensa para aprovechar oportunidades de alto crecimiento en satélites, sistemas de lanzamiento e infraestructura orbital: el número total de objetos lanzados al espacio desde 2022 supere el total combinado desde el comienzo de la era espacial en 1957 hasta 2021. Además, según McKinsey, la economía espacial mundial podría alcanzar los 1,8 billones de dólares en 2035. Este auge se ha visto impulsado en gran medida por la caída de los costes de lanzamiento, gracias a los cohetes reutilizables y a innovadores privados como SpaceX -la compañía opera más de 9.300 satélites Starlink en órbita terrestre baja, lo que permite la banda ancha global y da soporte a una variedad de aplicaciones-.
De cara al futuro, en First Trust ven varios factores clave de crecimiento:
1.- Servicios habilitados por satélite, como la conectividad móvil directa a dispositivos.
2.- La monitorización avanzada del tiempo y el clima.
3.- Las innovaciones emergentes para hacer frente a la creciente demanda de la inteligencia artificial, incluidos los centros de datos orbitales basados en el espacio.
En teoría, los centros de datos orbitales ofrecen ventajas convincentes sobre los terrestres: se benefician de un acceso solar casi constante -con factores de capacidad de los paneles solares orbitales que pueden superar el 95%, frente al 24% de media de las granjas solares terrestres en Estados Unidos-, lo que elimina las interrupciones nocturnas, meteorológicas o las interferencias atmosféricas. Además, el frío extremo del espacio permite la refrigeración radiativa pasiva, lo que reduce drásticamente la energía y el agua necesarias para la gestión térmica en comparación con los centros de datos terrestres.
En enero de 2026, Axiom Space lanzó con éxito sus dos primeros nodos de centros de datos orbitales a la órbita terrestre baja, lo que supuso un paso tangible hacia la computación en la nube basada en el espacio. Otros proyectos destacados son Starcloud, respaldado por Nvidia y Project Suncatcher de Google.
“En nuestra opinión, estos avances indican un impulso acelerado en las tecnologías espaciales de doble uso que podrían reforzar aún más la industria aeroespacial y de defensa”, apuntan desde la firma.
Un inversor puede estar expuesto a esta temática a través de ETFs, que presentan este año un buen comportamiento de las acciones. Fondos cotizados como Invesco Aerospace & Defense ETF, State Street SPDR S&P Aerospace & Defense ETF, First Trust Indxx Aerospace & Defense ETF o iShares U.S. Aerospace & Defense ETF presentan subidas en sus cotizaciones que rondan el 10% este año.