La industria global de la banca privada y el wealth management enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia: la transferencia intergeneracional de hasta 124 billones de dólares (trillones, en términos americanos) en las próximas dos décadas. Más allá del volumen de activos en juego, el verdadero riesgo para las entidades financieras reside en la pérdida de relaciones con los herederos y, con ellas, de los activos bajo gestión (AUM).
Un nuevo whitepaper ejecutivo elaborado por Psympl® advierte que los enfoques tradicionales basados en segmentación demográfica ya no son suficientes para afrontar este proceso. En su lugar, propone incorporar la psicografía —el análisis de valores, motivaciones y patrones de toma de decisiones— como una herramienta clave para proteger y hacer crecer el AUM en un entorno de cambio generacional.
El estudio señala que la gran transferencia de riqueza no es un fenómeno futuro, sino un proceso ya en marcha, con impacto directo en las carteras de bancos privados, gestores de activos y family offices. En este contexto, muchas entidades siguen enfocando sus estrategias en los titulares actuales del patrimonio, sin lograr construir vínculos sólidos con la siguiente generación. El resultado es conocido: una elevada tasa de fuga de activos tras el fallecimiento del cliente original.
Desde la perspectiva del negocio offshore, el desafío es aún mayor. Las estructuras internacionales, la planificación patrimonial compleja y la distancia geográfica exigen relaciones de confianza más profundas y sostenidas en el tiempo, algo que difícilmente se logra sin comprender cómo piensan los herederos sobre el dinero, el riesgo, la inversión y el rol de los asesores.
El informe subraya que generaciones con niveles de riqueza similares pueden comportarse de forma radicalmente distinta frente a decisiones financieras clave, como la asignación de activos, la filantropía o la inversión alineada con valores. De hecho, identifica que la Generación X, y no los millennials, representa hoy el mayor riesgo inmediato para el AUM, debido a su diversidad de perfiles psicográficos y a su rol como principal receptora de patrimonio en el corto y mediano plazo.
Para la banca privada, esto implica repensar la estrategia de retención desde una lógica multigeneracional. No se trata solo de incorporar a los herederos en reuniones puntuales, sino de diseñar una comunicación diferenciada, relevante y coherente con sus motivaciones individuales. La personalización, señala el documento, debe ir más allá de la oferta de productos y centrarse en la forma en que se construye influencia y confianza a largo plazo.
Otro punto clave es que muchos asesores siguen percibiendo la transferencia de riqueza como una amenaza estructural para sus modelos de negocio. Sin embargo, el informe plantea que también puede convertirse en una oportunidad estratégica para aquellas firmas capaces de adaptar su propuesta de valor y su narrativa a distintos perfiles psicológicos, independientemente de la edad o el volumen patrimonial.
En un entorno donde la competencia por los activos es cada vez más global y sofisticada, la retención de AUM dependerá menos de la ingeniería financiera y más de la capacidad de las entidades para entender cómo toman decisiones las nuevas generaciones de clientes. Para la banca privada offshore, integrar este enfoque puede marcar la diferencia entre preservar el patrimonio a lo largo de generaciones o ver cómo los activos migran hacia nuevos actores del ecosistema financiero.
El mercado estadounidense de gestión de activos se encuentra en un punto de inflexión. Los canales de clientes minoristas continúan ganando terreno y se acercan nuevamente a la paridad con el canal institucional, tras varios años de ajustes marcados por la volatilidad de los mercados.
Según el informe The State of U.S. Retail and Institutional Asset Management 2025, elaborado por Cerulli, los activos gestionados profesionalmente en Estados Unidos alcanzan los 73,7 billones de dólares (trillones, en términos americanos), un máximo histórico. De ese total, 36,6 billones corresponden a los canales minoristas, mientras que el canal institucional concentra 37,1 billones, una distribución cada vez más equilibrada entre ambos segmentos.
El canal minorista llegó a superar brevemente al institucional en cuota de mercado durante 2020 y 2021, antes de retroceder en 2022 como consecuencia de la fuerte corrección de los mercados de renta variable. Sin embargo, ese retroceso fue transitorio. Desde entonces, los canales minoristas han retomado la senda de crecimiento y vuelven a aproximarse al umbral del 50% del mercado.
“La caída significativa de los activos durante la corrección bursátil de 2022 impactó negativamente en las tasas de crecimiento anual compuesto a tres y cinco años del canal minorista frente al institucional”, explicó Brendan Powers, director en Cerulli. No obstante, el repunte registrado en 2024 marca, según el analista, un regreso a las tendencias de crecimiento de largo plazo que históricamente han favorecido al segmento minorista. En este contexto, Cerulli anticipa que la dinámica continuará, impulsada por las transferencias de riesgo de pensiones en los planes corporativos de beneficio definido (DB) y por el traspaso de activos desde planes de contribución definida (DC) hacia cuentas IRA.
Más allá de la evolución agregada del mercado, el informe subraya la importancia de los intermediarios en la redefinición de las estrategias de distribución. En el ámbito institucional, los Outsourced Chief Investment Officers (OCIO) siguen consolidándose como actores clave. Los activos gestionados por OCIO en Estados Unidos ascienden ya a 3,3 billones de dólares (trillones, en términos americanos) a cierre de 2024, tras haberse triplicado en menos de una década. Si bien la captación de nuevos clientes seguirá siendo un motor de crecimiento, Cerulli advierte que los mandatos de reemplazo comienzan a ganar peso en una industria que entra en una fase de madurez.
En paralelo, los canales de RIAs refuerzan su protagonismo dentro de las estrategias de distribución minorista de los gestores de activos. El fuerte crecimiento de los canales independientes e híbridos, impulsado por el movimiento de asesores y la intensa actividad de fusiones y adquisiciones, ha dado lugar a un volumen de 5,9 billones de dólares en activos gestionados profesionalmente. A medida que las operaciones de M&A —respaldadas por capital privado y agregadores— continúan avanzando, un reducido grupo de grandes firmas comienza a concentrar la mayor parte de los activos del universo RIA.
El informe también destaca la creciente diversificación de los vehículos de inversión disponibles para inversores tanto minoristas como institucionales. En el segmento institucional, la demanda suele iniciarse en cuentas segregadas, pero se extiende a fondos privados y fondos mutuos, especialmente entre instituciones de menor tamaño o en clases de activos con mayores complejidades operativas. En el ámbito de los planes DC, los Collective Investment Trusts (CIT) se han convertido en un estándar indispensable.
Por su parte, en los canales minoristas, los ETF y las cuentas gestionadas separadamente (SMA) ganan protagonismo, mientras los gestores amplían su oferta de estructuras alternativas ilíquidas —como fondos privados o interval funds— con el objetivo de facilitar el acceso de los inversores de alto patrimonio a estrategias de mercados privados.
Foto cedidaR.J. Gallo, director de Inversiones de Renta Fija de Federated Hermes.
Federated Hermes ha anunciado que R.J. Gallo, actual vicepresidente senior y director adjunto de inversiones para renta fija global y codirector del Grupo de Bonos Municipales, pasará a ser director de Inversiones para Renta Fija Global, sucediendo a Robert Ostrowski, vicepresidente ejecutivo. Además, Ann Ferentino, gestora senior de carteras y codirectora del Grupo de Bonos Municipales de Federated Hermes, pasará a ser la única directora del grupo. Según explica la firma, estos cambios entrarán en vigor con la jubilación de Ostrowskiel 1 de mayo de 2026 y forman parte del plan de sucesión a largo plazo de Federated Hermes.
Como director de Inversiones, Gallo supervisará todos los aspectos de los procesos de inversión de Federated Hermes en productos de renta fija a nivel mundial, que representan 101.800 millones de dólares en activos a 30 de septiembre de 2025, gestionados en estrategias multisectoriales, de baja duración, alto rendimiento, del Gobierno de EE. UU., de bonos corporativos estadounidenses, internacionales y globales y otras estrategias respaldadas por hipotecas. También será responsable de desarrollar los equipos de inversión, así como de supervisar las carteras y la gestión de riesgos. Además, continuará articulando el posicionamiento de Federated Hermes en materia de renta fija a los grupos de interés, en particular a los clientes.
Además, también ejerce como gestor senior de carteras y director del comité de duración, responsable del posicionamiento táctico de la duración de las carteras basado en el análisis macroeconómico del ciclo económico y los indicadores de valoración. En el desempeño de esta función, trabaja junto con los demás presidentes de los comités responsables de la asignación sectorial, la estrategia de la curva de tipos, la gestión de divisas y la selección de valores, desempeñando un papel fundamental en la construcción de carteras de clientes top-down y de bottom-up. Gallo se incorporó a Federated Hermes en el 2000 y cuenta con 31 años de experiencia. Antes de incorporarse a Federated Hermes en el año 2000, Gallo fue analista financiero y operador en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
«R.J. ha sido un miembro integral del equipo de renta fija de Federated Hermes durante décadas y ha trabajado como gestor de carteras en fondos de inversión, fondos de inversión colectiva, SMA y fondos de capital fijo. No solo posee una amplia experiencia en una gran variedad de áreas, sino también la capacidad de articular claramente las estrategias de renta fija de Federated Hermes y cómo nuestras asignaciones tácticas de cartera reflejan la perspectiva de mercado del equipo de renta fija de Federated Hermes», ha afirmado John Fisher, presidente y director ejecutivo de Federated Advisory Companies.
A la vez que Gallo asume sus nuevas responsabilidades, Ferentino se convertirá en la directora del Grupo de Bonos Municipales. En este cargo, asumirá la supervisión total de los activos municipales gestionados por Federated Hermes, que ascienden a un total de 7.100 millones de dólares a 30 de septiembre de 2025. Ferentino lleva 30 años en Federated Hermes. Sigue gestionando siete fondos de inversión y otras carteras de clientes. «Ann Ferentino aporta a su nuevo cargo un amplio conocimiento de los mercados de bonos municipales. Ha sido fundamental para el rendimiento de estos activos y estamos seguros de que el equipo seguirá beneficiándose de sus habilidades, experiencia y perspectiva», ha añadido Fisher.
Cierre de ciclo
Ostrowski se jubila tras 38 años como inversor, todos ellos en Federated Hermes. Bajo el liderazgo de Ostrowski, Federated Hermes creó un equipo de renta fija con gran experiencia y conocimientos, y un proceso colaborativo tanto para sus fondos como para sus productos de cuentas separadas. Desde que Ostrowski fue nombrado director de inversiones en abril de 2004, los activos de renta fija gestionados por Federated Hermes han crecido de 29 500 millones de dólares a 101 800 millones de dólares, a fecha de 30 de septiembre de 2025, lo que supone un aumento de 72 300 millones de dólares.
Según ha declarado Fisher: «Agradecemos a Bobby sus extraordinarias contribuciones durante sus 38 años en la empresa. Durante su trayectoria en la gestión de inversiones, Bobby consolidó y aumentó nuestra reputación por los sólidos resultados ajustados al riesgo de nuestros productos multisectoriales a lo largo de los ciclos económicos. Los clientes de Federated Hermes pueden estar seguros de que seguiremos ofreciendo las mismas estrategias y procesos que nos han valido nuestra merecida reputación como gestores sólidos de renta fija».
El equipo global de renta fija está compuesto por 107 profesionales de la inversión en renta fija, con una media de 19 años de experiencia en el sector y 14 años en Federated Hermes. El equipo de renta fija municipal, formado por nueve miembros, cuenta con una media de 18 años de experiencia en el sector y 16 años en Federated Hermes. El equipo de SMA municipal, compuesto por ocho miembros y dirigido por Matthew Andrews, gestor senior de carteras, que depende de Ferentino, cuenta con una media de 26 años de experiencia en el sector, incluidos 15 años de experiencia combinada en Federated Hermes y CW Henderson.
Las perspectivas globales siguen siendo constructivas de cara a 2026, pero es evidente que nos encontramos en una fase avanzada del ciclo crediticio, mientras que los mercados de renta variable pública reflejan ahora mejor las recientes ganancias de productividad. Como era de esperar, esta realidad también afecta a nuestra forma de pensar sobre los rendimientos esperados a largo plazo, así como a las dispersiones entre las distintas clases de activos.
En este contexto, en KKR recomendamos el «high grading«, es decir, aumentar la calidad, la resiliencia y la eficiencia del capital de las carteras sin dejar de invertir plenamente. La historia demuestra que, durante las grandes oleadas de innovación, los inversores que mejoraron la calidad de sus carteras y se centraron en los principales motores a largo plazo, y no los que se lanzaron a la especulación, obtuvieron mejores resultados, una lección que resulta especialmente relevante en medio del entusiasmo actual por la inteligencia artificial.
La mejora también es barata en los mercados actuales, y creemos que nuestras expectativas de un crecimiento superior al consenso en Estados Unidos, Japón y China deberían respaldar el reposicionamiento de las carteras. Para los asesores financieros, creemos que el camino a seguir en los mercados privados está claro: centrarse en una inversión disciplinada, en temas estructurales específicos y en inversiones que puedan generar alfa operativo en lugar de beta. En particular, vemos oportunidades atractivas en estrategias que nos permiten suscribir escisiones corporativas específicas, flujos de efectivo basados en garantías, mejoras operativas y modelos emergentes de bajo capital en capital privado, activos reales y crédito privado.
Previsiones macroeconómicas
Crecimiento económico: a pesar de las continuas tensiones geopolíticas, el impulso económico sigue siendo positivo y mantenemos una perspectiva por encima del consenso para 2026, respaldada por avances políticos constructivos y fuertes inversiones impulsadas por la tecnología. Sin embargo, el crecimiento mundial se está volviendo cada vez más asimétrico y dependiente del gasto fiscal, la inversión en inteligencia artificial y la riqueza de los hogares, tres factores correlacionados que podrían debilitarse conjuntamente, lo que refuerza nuestra tesis de alta calificación de que los inversores deben mejorar la calidad y reforzar la resiliencia de sus carteras a medida que el ciclo madura.
Inflación: la escasez de mano de obra, la fragmentación geopolítica y el aumento de los costes de los insumos refuerzan nuestra opinión de que la tasa de inflación en reposo será más alta, aunque la narrativa global es más heterogénea. Estados Unidos, Reino Unido y Japón muestran una inflación estructuralmente elevada, China está en deflación y Europa se mantiene equilibrada. Nos decantamos por activos con transmisión de la inflación: activos reales, infraestructuras, financiación respaldada por activos y crédito de alta calidad.
GRÁFICO 1: estamos por encima del consenso en cuanto al crecimiento, excepto en la zona euro en 2026 y 2027, donde coincidimos con el consenso. La inflación sigue siendo más asincrónica, pero seguimos esperando que la inflación de los mercados desarrollados se estabilice en un nivel más alto que en el ciclo anterior.
Data as at November 30, 2025. Source: Bloomberg, KKR Global Macro & Asset Allocation analysis
Tipos de interés: aunque es probable que se produzca una relajación en 2026, el mayor crecimiento y la tendencia al alza de la inflación implican unos tipos a largo plazo estructuralmente más altos. Esperamos una mayor volatilidad de los rendimientos de los bonos y menos beneficios de cobertura que en ciclos anteriores. Los activos reales y el crédito privado pueden ayudar a salvar esa brecha.
GRÁFICO 2: seguimos pensando que los tipos de interés se mantendrán más altos de lo que espera el consenso.
Previsión y probabilidad de la tasa de interés a 10 años de KKR GMAA
Data as at November 19, 2025. Source: KKR Global Macro & Asset Allocation analysis
Dólar estadounidense: creemos que el dólar ha alcanzado su máximo en este ciclo, pero a corto plazo es probable que se mantenga estable o suba ligeramente, respaldado por las fuertes entradas de cartera y de inversión extranjera directa y la reducción de los diferenciales de tipos. Siguen existiendo dificultades estructurales a largo plazo, pero la historia sugiere que cualquier tendencia bajista sostenida se desarrollará de forma gradual.
Petróleo: esperamos que el WTI se mantenga cerca de los 60 dólares en 2026 y suba hasta los 65-70 dólares en 2027-28, a medida que el mercado se tense. La ralentización de la demanda, la fuerte oferta no perteneciente a la OPEP y la reversión de los recortes de la OPEP+ justifican una visión cautelosa a corto plazo, con un mercado más equilibrado a partir de 2026.
Rendimientos esperados
Nuestras perspectivas de rendimiento a cinco años apuntan a un entorno más difícil para la construcción de carteras, con valoraciones elevadas, diferenciales de crédito ajustados y una inflación estructuralmente más alta, lo que frenará los rendimientos. Para alcanzar los objetivos de rendimiento, preferimos pasar del modelo tradicional 60/40 a una combinación más diversificada 40/30/30 basada en capital privado, activos reales y crédito privado, que creemos que ofrecen el potencial de rendimiento a medio plazo más atractivo.
GRÁFICO 3: En nuestra opinión, el capital riesgo, los activos reales y el crédito privado destacan como algunas de las fuentes de rentabilidad más atractivas para los próximos cinco años.
Rentabilidad esperada (%)
For illustrative purposes only. Past performance is no guarantee of future results. Indices are unmanaged and cannot be invested into directly. Last 5-Years return from October 31, 2020 to October 31, 2025 for consistency across asset classes. Private Markets as at 2Q25. Source: Bloomberg, BofA, Burgiss, Cambridge, KKR Global Macro & Asset Allocation analysis.
Cambios con respecto a las perspectivas de mediados de 2025
Nuestra tesis optimista de los últimos años, basada en un auge de la productividad lo suficientemente fuerte como para impulsar los mercados y compensar algunos obstáculos macroeconómicos, sigue siendo relevante, pero la confianza de los inversores parece cada vez más frágil, especialmente en lo que respecta a los facilitadores de la inteligencia artificial, incluso cuando los mercados crediticios muestran signos de cautela. En este entorno de final de ciclo, creemos que la alta calificación —mejorar la calidad de la cartera a bajo coste sin dejar de invertir— es la disciplina que los inversores particulares deben priorizar.
En resumen
Más positivo
El coste de «mejorar» la cartera es ahora más atractivo en comparación con el pasado. Que sea una prioridad en 2026.
A pesar del aumento de las tensiones mundiales, elevamos notablemente el PIB de 2026 en tres de las cuatro regiones (y estamos por encima del consenso en las tres) a la luz de los vientos favorables en materia de política y tecnología.
Los beneficios internacionales se están acelerando por encima de la tendencia. Europa, Japón y los países emergentes deberían beneficiarse.
Mayor crecimiento e inflación en EEUU, pero el balance de la Fed volverá a crecer.
Nuestra tesis de cambio de régimen con respecto al papel de los bonos del Estado en las carteras se está aplicando ahora a nivel más internacional, incluyendo Japón y el Reino Unido.Más negativo
Reducimos aún más nuestra previsión de inflación en China al 0,3 %, por debajo del consenso del 0,8 %, teniendo en cuenta la debilidad del mercado laboral y las pérdidas de riqueza de los hogares.
Prevemos que las pérdidas crediticias seguirán normalizándose en 2026, especialmente en torno a las cosechas de 2021 y los negocios de menor escala. Desde nuestro punto de vista, los casos de fraude y suscripción deficiente son idiosincrásicos y no sistémicos.
El auge de la productividad está cobrando impulso, pero gran parte de esta mejora ya se refleja en los precios.
Tribuna de Henry H. McVey, socio, director de Macroeconomía Global y Asignación de Activos y director de inversiones de KKR
Foto cedidaRicardo Miró Quesada, socio y responsable de Private Equity del área de Gestión de Activos de Arcano Partners y Gonzalo Eguiagaray, Managing Director de Private Equity.
Arcano Partners ha anunciado el cierre final de Arcano Secondary Fund V, FCR (ASF V), asegurando compromisos por 850 millones de euros, superando con creces su meta inicial de 500 millones de euros. El fondo, lanzado en 2024, ha contado con un sólido respaldo de un grupo diversificado de inversores institucionales y particulares, tanto existentes como nuevos, provenientes de Europa y América.
La alta demanda por ASF V refleja el interés por invertir en una estrategia de secundarios de valor añadido, un mercado en crecimiento donde las ineficiencias y las necesidades de liquidez siguen siendo evidentes. Este nuevo fondo se apoya en el éxito de su predecesor, que cerró en 2023 con 450 millones de euros, superando ampliamente el objetivo original de 300 millones.
Arcano Secondary Fund V se centra en operaciones de menor tamaño, donde hay menor competencia, combinando la compra de participaciones en el mercado secundario (LP-led) con transacciones GP-led. La estrategia se orienta al segmento de mid-market buyouts en Europa y Norteamérica, buscando compañías de calidad y resilientes que generen rentabilidades atractivas ajustadas al riesgo, manteniendo niveles conservadores de apalancamiento.
Hasta la fecha, el fondo ha completado más de 30 transacciones en el mercado secundario, además de varias coinversiones directas junto a gestores de primer nivel. Se espera que continúe construyendo una cartera diversificada a través de distintos tipos de transacciones, sectores y geografías.
La división de Gestión de Activos de Arcano Partners invierte en el mercado secundario desde 2009, acumulando experiencia a lo largo de múltiples ciclos de mercado. Durante este tiempo, la firma ha demostrado una amplia capacidad para generar oportunidades atractivas mediante la colaboración con gestores (GPs) e inversores (LPs) en Europa y Norteamérica, consolidándose como un socio estratégico de largo plazo.
En reconocimiento a su sólido historial, la división de Gestión de Activos de Arcano Partners fue recientemente incluida entre las diez principales gestoras de secundarios a nivel mundial en el ranking HEC Paris–Dow Jones 2025, reforzando su posición como firma líder global en el mercado de secundarios de private equity.
Ricardo Miró Quesada, socio y responsable de Private Equity del área de Gestión de Activos de Arcano Partners, destacó: “Este nuevo fondo refleja la confianza en Arcano de los inversores, tanto históricos como nuevos, y el reconocimiento al excelente trabajo de nuestro equipo, que acumula más de 15 años invirtiendo en el mercado secundario de private equity”.
El inicio de 2025 estuvo marcado por un renovado optimismo en los mercados privados, apoyado en los primeros indicios de recuperación observados en 2024. Sin embargo, tras un sólido primer trimestre, el sentimiento cambió rápidamente, ya que el impulso se vio significativamente cuestionado por el “Día de la Liberación” y la introducción de aranceles por parte de la administración Trump. Esta nueva política reavivó la incertidumbre en los mercados y volvió a ralentizar la actividad de transacciones.
Un mercado de M&A navegando a través de la turbulencia
El mercado global de fusiones y adquisiciones en 2025 experimentó una notable divergencia entre el volumen total de las operaciones y el número de transacciones. En la primera mitad del año, el valor total de las operaciones aumentó un 25% hasta aproximadamente 2 billones de dólares, impulsado principalmente por una fuerte actividad en el segmento de grandes capitalizaciones. Sin embargo, el número de acuerdos disminuyó, con una caída del 16% interanual hasta algo más de 16.000 transacciones, tras un segundo trimestre particularmente débil.
Esta disparidad puede atribuirse en parte a la introducción de nuevos aranceles, que llevaron a muchas empresas a retrasar las operaciones mientras los equipos directivos evaluaban su posible impacto. Los aranceles fueron especialmente perjudiciales para las empresas del mid-market, donde las operaciones más pequeñas y menos flexibles estaban más expuestas a la volatilidad financiera y a la incertidumbre política. Las cifras destacadas en dólares se vieron sesgadas al alza por un pequeño número de mega operaciones, mientras que la actividad más amplia del mercado intermedio se mantuvo contenida debido a una elevada cautela e incertidumbre.
La dinámica reflejada en los datos del tercer trimestre de 2025, que indican un fuerte repunte interanual del volumen de operaciones, volvió a estar respaldada por el resurgimiento de mega operaciones que superaron los 10.000 millones de dólares. Uno de los hitos más destacados fue el leveraged buyout (LBO) récord de Electronic Arts, con una operación de exclusión de bolsa valorada en aproximadamente 55.000 millones de dólares y liderada por un consorcio encabezado por Silver Lake.
De cara al futuro, creemos que la recuperación debería continuar en 2026, con un repunte también esperado en el número de acuerdos, impulsado por la mejora de las condiciones de financiación, la estabilización de las políticas arancelarias y la relajación de los tipos de interés en EE. UU. A medida que los participantes del mercado se adaptan a un entorno en evolución, el sentimiento parece cautelosamente optimista, apoyado por un abundante dry powder y un renovado apetito por las transacciones estratégicas.
Una industria de adquisiciones bajo presión
Al analizar el segmento de buyouts, ha surgido un patrón similar. Tras años de disrupción provocados por la COVID-19, la inestabilidad de las cadenas de suministro, las presiones inflacionarias, las tensiones geopolíticas y el aumento de los tipos de interés, los gestores de fondos (GPs- general partners y líderes en operaciones de capital privado) se están adaptando a un entorno más volátil y con restricciones de capital.
Si bien los plazos de las operaciones se han alargado, la actividad inversora persiste para activos de alta calidad con fundamentos sólidos, buenas perspectivas de crecimiento, flujos de caja resilientes y una exposición limitada a los aranceles. No obstante, persiste una presión significativa sobre el despliegue de capital, con aproximadamente 1,2 billones de dólares de capital disponible centrado en adquisiciones, de los cuales cerca de una cuarta parte se ha mantenido durante cuatro años o más, lo que crea una necesidad urgente de inversión a medida que los fondos alcanzan su vencimiento.
Mientras tanto, vemos cómo se intensifica la presión de los inversores en el frente de las salidas ya que la liquidez se mantiene por debajo de las medias históricas, lo que destaca el reto de sostener un flujo sólido y duradero de operaciones en el panorama del M&A. También observamos que el periodo medio de tenencia de las operaciones desinvertidas durante el primer semestre de 2025 fue de aproximadamente seis años, alrededor de un año más que la media histórica, lo que pone de manifiesto la ralentización de las salidas en los últimos tres años.
La escasez de liquidez ha sido un punto de fricción importante para los LPs, los inversores que proveen capital a los fondos de mercados privados, al limitar su capacidad de reciclar retornos y reinvertir en nuevas oportunidades, especialmente en un entorno donde las valoraciones de entrada resultan más atractivas que las observadas a finales de la década de 2010.
Sin embargo, esta falta de salidas no solo limita los flujos de caja de los LPs, sino que también obliga a los GPs a mantener las empresas en cartera durante más tiempo del previsto, lo que agota los recursos y retrasa nuevas inversiones, especialmente en los fondos vintage 2019-21, donde los activos se adquirieron en el pico del mercado.
Como consecuencia del menor ritmo de distribuciones, la captación de fondos ha seguido siendo complicada, con plazos que continúan siendo más largos que las normas históricas. Por otro lado, los GPs que consiguen ejecutar salidas en este entorno están siendo claramente favorecidos por los inversores frente a sus pares. En conjunto, esperamos que la captación global de fondos en mercados privados en 2025 alcance aproximadamente 1,3 billones de dólares (Gráfico 11), en línea general con los niveles de 2024.
A pesar de que continúan la actividad inversora y las salidas, el rebote de los mercados privados previsto para 2025 se ha pospuesto debido a un entorno macroeconómico volátil. No obstante, creemos que la industria sigue bien posicionada para un aumento de la actividad en los próximos trimestres, apoyada por el envejecimiento del capital disponible, la línea de crédito existente, valoraciones más bajas y la caída de los tipos de interés.
El crédito privado sigue siendo una solución atractiva
El crédito privado se normalizó en 2025 al consolidar su estatus como motor de los mercados privados, con activos bajo gestión en aumento que superan ampliamente la barrera de los 2 billones de dólares.
Normalizarse también implica afrontar los retos de una clase de activo madura. El principal es el aumento de la competencia, incluida la de los bancos tradicionales, que ha comprimido los spreads. El hecho de que la mayoría de los actores del crédito privado persiguieran las mismas operaciones de alta calidad en un mercado de M&A lento en 2025 tampoco ayudó. Una clase de activo normalizada también está inevitablemente sujeta a estrés de mercado y ruido, ya que estadísticamente más operaciones pueden salir mal.
No obstante, creemos que el binomio riesgo/retorno del crédito privado sigue siendo muy atractivo y continuará siéndolo. Los spreads, y los tipos base, se han comprimido, pero también lo han hecho los mercados públicos, y la prima de iliquidez del crédito privado sigue presente. Los impagos se mantienen contenidos y son, en cierta medida, un recordatorio para los inversores de que la selección y la granularidad son fundamentales.
Creemos firmemente que el crédito privado aún se encuentra en una etapa temprana y seguirá creciendo, impulsado por prestatarios que buscan relaciones sólidas con sus prestamistas e inversores atraídos por su robusta capacidad de generación de ingresos. Según Preqin, se prevé que los AuM globales del crédito privado aumenten hasta los 4,50 billones de dólares a finales de 2030, a una tasa anualizada del 13,6% durante el periodo.
Infraestructuras, la clase de activo para todo tipo de ciclos
Con 200.000 millones de dólares captados durante los primeros nueve meses, frente a los 120.000 millones de dólares en todo el año 2024, 2025 ya se perfila como un año récord para la captación de fondos en infraestructuras, muy por delante de las ya destacadas vintage years de 2021 y 2022.
Como señal de confianza por parte de los inversores, las estrategias core-plus y value-add continúan creciendo a expensas de las estrategias core, que representan solo el 9% del capital captado durante los tres primeros trimestres de 2025, frente a más del 20% en 2024. Sin embargo, el optimismo a largo plazo para esta clase de activo no debería ocultar la necesidad de recalibración y los retos del sector. Entre ellos se incluyen las valoraciones de las energías renovables en un mundo donde los cambios políticos pueden ralentizar la agenda de descarbonización y cómo aportar suficiente energía tanto a la revolución de la IA, intensiva en consumo energético, como a la imparable electrificación del transporte.
En este entorno cambiante, en el que el talento especializado es escaso, la tendencia a la consolidación en la gestión de infraestructuras no muestra signos de desaceleración, con grandes grupos adquiriendo de forma recurrente a firmas especializadas.
Creemos que la infraestructura, con su probada resiliencia a lo largo de los ciclos económicos, debe seguir siendo una parte esencial de la cartera de los mercados privados. Si bien apoyamos un enfoque global con una combinación de fondos medianos y grandes, creemos que actualmente tiene sentido sobreponderar las estrategias de mediana capitalización y Europa.
El mercado secundario, camino de otro año récord
Tras un récord en 2024, con un volumen total de transacciones que alcanzó aproximadamente los 171.000 millones de dólares, el mercado secundario se encamina a marcar un nuevo máximo histórico, con volúmenes que se espera alcancen alrededor de los 200.000 millones de dólares en 2025 (Gráfico 12), tras un primer semestre muy sólido.
Esta fuerte dinámica ha seguido estando impulsada tanto por los GPs que buscan generar liquidez para sus inversores, compensando la lentitud del mercado de M&A y manteniendo sus activos con mejor desempeño durante más tiempo a través de fondos de continuación, como por los LPs que toman la liquidez en sus propias manos vendiendo una cartera de fondos en el mercado secundario para reequilibrar su cartera hacia vintage years más recientes.
El impacto del “Día de la Liberación” fue limitado en los precios, que se mantuvieron relativamente en línea con los niveles de 2024 en todas las estrategias de mercados privados, aunque los compradores se centraron principalmente en activos de alta calidad dada la abundancia de flujos de operaciones. Creemos que las estrategias secundarias deberían volverse cada vez más atractivas en los próximos trimestres a la luz del entorno actual, como ya se observa en las resilientes cifras de captación de fondos de este segmento de los mercados privados.
Tribuna por Nicolas Renauld, Global Head of Private Markets; Remy Pomathios, Head of Private Markets Investments; y Matthieu Roumagnac, Head of Real Assets Investments de Indosuez Wealth Management
Los ETPs globales alcanzaron los 2,3 billones de dólares en 2025, superando el récord anterior de 1,8 billones de dólares establecido en 2024. Sin embargo, lo más interesante no es la cifra, sino el comportamiento que tuvieron los flujos y su significado. “Las encuestas a nuestros clientes realizadas a lo largo de 2025 mostraron una pérdida de optimismo sesgo alcista a medida que avanzaba el año. Sin embargo, esto no impidió que los ETPs globales registraran un año récord de entradas netas y que los ETPs de renta variable captaran 1,4 billones de dólares, con la renta variable estadounidense concentrando la mayor parte, con 740.800 millones de dólares”, apuntan iShares en su último informe.
Según explica la gestora, también se observó una asignación significativa a exposiciones fuera de EE.UU., a medida que los inversores buscaban diversificación frente a los riesgos de concentración en los índices estadounidenses. “Esto se tradujo en entradas récord en renta variable europea (91.100 millones de dólares), casi igualando los flujos netos totales hacia esta exposición entre 2015 y 2024 (94.500 millones de dólares)”, matizan.
Europa y mercados emergentes
En este sentido, los inversores de EMEA fueron el principal motor de las compras en 2025 (72.900 millones de dólares), mostrando una convicción mayor hacia la renta variable europea que hacia la estadounidense durante los seis primeros meses del año (45.600 millones de dólares frente a 8.700 millones). “En la segunda mitad del año, las asignaciones de los inversores de EMEA estuvieron más equilibradas, con 27.300 millones de dólares hacia renta variable europea y 30.900 millones hacia acciones estadounidenses”, reconoce el informe.
La gestora también destaca que la renta variable de mercados emergentes registró entradas significativas, alcanzando los 152.300 millones de dólares. De nuevo, los más activos fueron los inversores de EMEA, que alcanzaron un récord de 38.500 millones de dólares, mientras que los ETPs de renta variable de mercados emergentes cotizados en EE.UU. registraron su tercer mayor año de entradas netas (41.300 millones de dólares).
Wikimedia CommonsJerome Powell, presidente de la Reserva Federal de EE.UU., y Donald Trump, presidente de EE.UU.
Una situación sin precedentes, que tiene a los inversionistas del mundo atentos, se abrió cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos inició una investigación penal contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Tras recibir la notificación de una investigación judicial –relacionada con un aumento sustantivo del presupuesto de los trabajos de renovación de las oficinas centrales de la Fed–, el economista denunció en un video la amenaza judicial como un ataque político. ¿Cuál es el escenario que enfrenta Powell? Hay varios antecedentes que refuerzan la independencia de la Fed, la principal preocupación de los capitales internacionales, pero también eventos en que las relaciones entre la Casa Blanca y el central se han tensionado en el pasado.
Según destacó el banco Banamex en un informe, no hay precedentes para una acción como esta desde que la Fed se fundó, en 1913. Tampoco los hay para una respuesta similar a la de Powell, quien respondió directamente por primera vez a los persistentes dardos de la administración Trump.
Desde julio del año pasado que el mandatario estadounidense ha estado escalando las críticas contra el presidente de la Fed, por no impulsar una agresiva reducción de tasas de interés. Incluso lo ha acusado de haber politizado algunas decisiones de política monetaria para favorecer al expresidente Joe Biden en la elección de 2024. Ante este terreno desconocido, Banamex repasa algunos de los antecedentes históricas de la a ratos tensa relación entre el ente monetario y el gobierno federal.
Antecedentes de independencia
Respecto a Powell, la firma recalcó que todavía no hay una acusación penal formal. Si existiera, el caso llegaría a la Suprema Corte y ésta podría tomar, en principio, varios meses para pronunciarse. El Departamento de Justicia aún podría desistirse, o la corte rechazar una eventual petición de remover a Powell antes de que su encargo culmine legalmente en mayo próximo.
En el frente que más le preocupa a los inversionistas está la independencia de la Fed. Legalmente, señalaron desde el banco, la independencia legal del banco central no está en la Constitución, pero sí se basa en sentencias –tanto históricas como recientes– de la Suprema Corte.
En 1935, la máxima instancia judicial estadounidense decidió que el presidente de EE.UU. no podía remover arbitrariamente a comisionados de agencias independientes, excepto por causas muy serias y que no estén relacionadas con decisiones propias de su función.
Es más, en mayo del 2025, la Suprema Corte distinguió a la Fed respecto de otras agencias independientes, argumentando de manera especial y más fuerte a favor de su independencia, y en contra de la posibilidad de que el Ejecutivo remueva a un miembro de la Fed.
“Durante medio siglo, la independencia de la Fed ha sido un ancla para la reputación nacional y global de la institución financiera más importante del mundo. Indudablemente, ha sido factor del excepcionalismo americano de las últimas décadas y, en particular, del rol del dólar como la moneda reserva de valor más importante”, señaló Banamex en su reporte.
Sin embargo, esta independencia no ha estado exenta de presiones por parte del Ejecutivo. A raíz de la influencia que la Casa Blanca ejerció con el ente monetario en las décadas de los 60 y 70, desde los inicios de los años 80 que el país norteamericano ha ido fortaleciendo y resguardando su independencia.
Los balances políticos
Uno de los grandes riesgos, según Banamex, consiste en una posible alteración de los equilibrios internos de la Fed, especialmente del comité que dicta la política monetaria de la principal economía del mundo (el Comité Federal de Mercado Abierto, o FOMC, por su sigla en inglés). Esto considerando la potencial solicitud de remover a Powell y la solicitud de sacar a Lisa Cook.
En la actualidad, Trump, cuenta con tres de los siete miembros de la Junta de Gobernadores, quienes están alineados con su postura de un sesgo acomodaticio de la política monetaria: Michelle Bowman, Christopher Waller y Stephen Miran.
El período de Miran, en particular, termina en enero de este año. En ese momento, podría ser reelegido o podría suceder que Trump usara esa plaza para nominar a alguno de los candidatos a presidente que no se encuentran aún en la Junta de Gobernadores, como Kevin Hassett, Kevin Warsh o Rick Rieder.
El período del mismo Powell abre distintas posibilidades. Aunque su mandato como presidente termina en mayo de este año, el economista tendría la posibilidad de quedarse como gobernador hasta 2028. Aunque la costumbre es que, una vez que terminan sus períodos, los presidentes de la Fed suelen renunciar, la enérgica respuesta del domingo ha aumentado la posibilidad de que Powell opte por quedarse como gobernador, para evitar que Trump tenga una mayoría en la Junta de Gobernadores.
Si destituyeran a Cook y a Powell como gobernadores, los simpatizantes del presidente Trump pasarían de ser tres a cinco y se volverían mayoría en el comité. Sin embargo, seguirían siendo una minoría de cinco en las decisiones de política monetaria del FOMC, que tiene 12 miembros. El riesgo es que las decisiones de política monetaria se tomarían en un contexto altamente politizado, recalcaron desde Banamex.
“Además de las dificultades propias de acordar una sola visión de política monetaria, todas las decisiones se producirían en un contexto de lucha por minar o rescatar la independencia de la Fed y, en particular, en el contexto de la presión explícita del presidente Trump para bajar sustancialmente la tasa de interés, desde su actual nivel de 3,75%”, indicó el banco.
La presidencia del FOMC
Otra variable clave es quién tomaría el timón del FOMC. Aunque el presidente de la Fed siempre ha sido el presidente del FOMC, la ley indica que los miembros de este comité sean quienes elijan a su presidente, por mayoría simple. En consecuencia, podría ocurrir que, en esta ocasión, no eligieran al nuevo presidente de la Fed como presidente del FOMC. Igualmente, sería posible que el nuevo presidente de la Fed se ubique en una posición de minoría.
Aunque esto ya ocurrió una vez en el país, a mediados de los años 80, en esta ocasión una configuración tal sería fuente de fuerte incertidumbre sobre el comportamiento de la Reserva Federal en los próximos meses y años, advirtió el banco.
Hasta ahora, los mercados han reaccionado muy poco, quizá porque estiman que la investigación contra Powell no prosperará. En caso contrario, veremos una reacción significativa y creciente con el paso del tiempo, según Banamex.
Con todo, es posible que el Departamento de Justicia se desista y, sobre todo, es probable que la Suprema Corte de Justicia deseche la demanda. Sin embargo, si esto no ocurre así, y la Fed comienza a percibirse como menos independiente, es probable que se vea un empinamiento de la curva de tasas de interés en Estados Unidos, debido a que la Fed podría bajar las tasas a corto plazo, pero las de largo subirían y el dólar se depreciaría.
Apoyo internacional
Este nuevo enfrentamiento entre la Administración Trump y Powell está resonando también en la comunidad financiera internacional. Tanto es así que los principales banqueros centrales internacionales, incluida Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), o Pablo Hernández de Cos, director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), han expresa su solidaridad con Powell, en una declaración que firman junto con otros diez responsables. En este sentido, su mensaje es claro: «Nos solidarizamos plenamente con el Sistema de la Reserva Federal y con su presidente, Jerome H. Powell. La independencia de los bancos centrales es un pilar fundamental de la estabilidad de precios, financiera y económica, en beneficio de los ciudadanos a los que servimos. Por ello, es crucial preservar esa independencia, con pleno respeto al Estado de derecho y a la rendición de cuentas democrática. El presidente Powell ha ejercido su cargo con integridad, centrado en su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público. Para nosotros, es un colega respetado, por quien sienten el mayor aprecio todos los que han trabajado con él».
Estas palabras también están suscritas por Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra; por Michele Bullock, gobernador del Banco de Australia; por Tiff Macklem, gobernador del Banco de Canadá; y por Gabriel Galípolo, gobernador del Banco de Brasil, entre otros. No solo altos cargos en activo han expresado su apoyo a Powell, también han respaldado este comunicado los ex secretarios del Tesoro, cargo que también ocupó Yellen bajo el mandato presidencial de Joe Biden, Timothy Geithner, Jacob Lew, Henry Paulson y Robert Rubin.
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Tribuna de opinión firmada por Joaquín Frances, consejero delegado de Boreal Capital Management LLC
Durante gran parte de los dos últimos años, la historia de la IA en los mercados ha estado dominada por un optimismo desenfrenado. Sin embargo, en las últimas semanas de 2025, tanto los mercados de renta variable como los de crédito retrocedieron desde lo que parecían ser valoraciones exageradas. Para los inversores esto ha supuesto reflexionar sobre su actual exposición a esta tendencia y, sobre todo, plantearse cuál será su peso en las carteras en 2026.
“En 2025, el sector tecnológico contribuyó, aproximadamente, con el 70% a la rentabilidad del S&P 500 y con más del 60% al crecimiento de los beneficios del índice. Esta fuerte aportación se debe al aumento constante de las previsiones de beneficios para las empresas de semiconductores, impulsado por el compromiso de los hyperscalers de invertir cientos de miles de millones de dólares en gasto de capital relacionado con la IA. Además, el poder de fijación de precios de los chips de IA ha permitido que los márgenes y beneficios alcancen nuevos máximos. Sin embargo, la esperada ampliación del mercado —es decir, la diversificación del rendimiento hacia otros sectores gracias a las ganancias de productividad impulsadas por la IA— aún no se ha materializado en la renta variable”, recuerda Nicolas Bickel, responsable de inversión en Edmond de Rothschild Banca Privada.
Las cifras que señala Bickel son argumento suficiente para seguir invertido en valores tecnológicos y relacionados con la IA. Andy O’Brien, CFA, gestor de carteras en las estrategias de Investigación de EE. UU. de Putnam Investments, coinciden en que la IA y el sector tecnológico presentan importantes oportunidades de inversión. “Creemos que la IA es la innovación tecnológica definitoria de esta generación, una que transformará de manera fundamental la forma en que las personas viven y trabajan en los próximos años y décadas. Al igual que en ciclos transformadores anteriores, como el auge de internet, esta ola generará enormes oportunidades de inversión. Sin embargo, también traerá importantes riesgos, ya que muchos de los primeros participantes probablemente no alcanzarán sus ambiciosos objetivos y muchas empresas consolidadas enfrentarán nuevas disrupciones”, afirma O’Brien.
Por ello, la gestora sigue manteniendo posiciones en nombres líderes de infraestructura de gran capitalización como NVDA y AVGO, que han capturado gran parte de la creación de valor temprana en la infraestructura de IA. Pero el gestor también reconoce que “nos enfocamos en la ampliación del conjunto de oportunidades, tanto dentro de las capas físicas de la IA (memoria, almacenamiento y energía) como en la capa de implementación (software, servicios y videojuegos), donde esperamos que surja la próxima etapa de creación de valor”.
Ante el debate de la IA
Según reconocen Johanna Kyrklund, directora de inversiones (CIO) del Grupo Schroders, y Nils Rode, director de inversiones de Schroders Capital, a medida que entramos en 2026, existe una gran preocupación por las valoraciones del mercado de acciones y se están estableciendo comparaciones con la burbuja puntocom. Pero, según su análisis, si observamos las valoraciones del mercado, las bolsas siguen respaldadas por el hecho de que los rendimientos de los bonos se comportan bien, la inflación está estable por ahora y por la probabilidad de que los bancos centrales relajen un poco más su política monetaria.
“A nivel de mercado, seguimos viendo rentabilidades positivas en la renta variable. Por ejemplo, seguimos viendo potencial en los hiperescaladores para generar ingresos. En conclusión, continuamos viendo oportunidades. No hay que perder de vista el riesgo específico de la renta variable, pero la clave está en asumir este riesgo de forma deliberada, respaldada por un análisis fundamental detallado, y no por el peso de una acción en el índice. Estamos buscando oportunidades para diversificar. No todo ha girado en torno a la IA. El 2025 demostró las ventajas de la diversificación geográfica y las acciones de valor han tenido un buen comportamiento fuera de Estados Unidos”, señalan estos dos expertos de Schroders.
De cara a este año, Amundi se muestra tajante y considera que los inversores deberían adoptar una perspectiva global para mitigar la creciente concentración en renta variable. Según Víctor de la Morena, director de Inversiones de Amundi Iberia, habiendo buenas opciones y “más baratas” en el mercado habría que mirar más allá de los grandes nombres y del sector de la IA. “Estamos ante el mismo nivel de concentración que en 2000 y, en nuestra opinión, estamos en una burbuja, solo que no lo sabremos hasta que no estalle. Esto no significa que no haya que tener una exposición a la tendencia de la IA, solo que hay que ser selectivo y evitar estarlo a cualquier precio de valuación. Es importante no apostar todo al principio, porque puede ser que luego haya cambios en el juego”, aclara.
También en renta fija
Esta reflexión no solo afecta a la renta variable, también es necesario hacerla en el caso de la renta fija. Según Johnathan Owen, gestor de TwentyFour AM (Boutique de Vontobel), las estimaciones de emisión relacionadas con la IA se sitúan entre 1 y 3 billones de dólares para los próximos años, un volumen de deuda que bien podría resultar manejable, pero el momento es motivo de preocupación. “Los inversores se preguntan por qué deberían comprar la oferta actual cuando es probable que otra gran transacción esté a la vuelta de la esquina. Ya hemos tenido una serie de emisiones de bonos gigantes vinculadas al gasto en IA y, como resultado, cuatro empresas tecnológicas figuran ahora entre los diez principales emisores de bonos IG de EE.UU. en lo que va de año, frente a ninguna en 2024. Además, esto se suma a la considerable financiación del mercado privado.”, explica Owen.
En su opinión, más allá de la tecnología, la IA está afectando a casi todos los ámbitos del panorama empresarial. Por ejemplo, en el caso de las empresas de servicios públicos, la cuestión gira en torno a las enormes necesidades energéticas de los centros de datos y la oportunidad de crecimiento sin precedentes que esto supone. Para Owen, esto supondrá una fuerte emisión, tanto en formato senior no garantizado como probablemente híbrido corporativo, a medida que se amplían los balances. “Las telecomunicaciones, la sanidad e incluso la industria están enmarcando sus estrategias en torno a la eficiencia, la productividad y la optimización de la IA. Evitar por completo este tema será cada vez más difícil para los inversores IG más cautelosos. Mientras el tema de la IA sigue dominando el panorama fundamental, las consecuencias macroeconómicas siguen siendo inciertas. Hay fuerzas claramente opuestas en juego: la innovación impulsada por la IA podría impulsar la productividad y el crecimiento, lo que en última instancia elevaría los rendimientos, mientras que la opinión contraria destaca las presiones desinflacionistas y la posible pérdida de puestos de trabajo”, argumenta.