El crecimiento de los ETFs parece no encontrar techo, pero lejos de ser una moda pasajera, responde a transformaciones estructurales en la forma en que inversores, asesores y gestores construyen carteras a nivel global. Para Deborah Draeger, co-head del South Chapter US de Women in ETFs, el momento actual combina madurez del vehículo, innovación acelerada y un rol cada vez más estratégico del mercado US Offshore.
“Los ETFs ya demostraron su resiliencia incluso en períodos de alta turbulencia de mercado”, afirma. A más de tres décadas del lanzamiento de SPY, el primer ETF en Estados Unidos, el debate inicial entre gestión activa y pasiva, o entre ETFs y fondos mutuos, dio paso a una adopción mucho más pragmática. “Hoy, la discusión no es si usar ETFs, sino cómo usarlos mejor”, sintetiza en una entrevista con Funds Society.
Uno de los motores más claros de esta expansión ha sido el cambio en el perfil del inversor institucional. Según datos citados por Draeger, el 67% de los inversores institucionales ya utiliza ETFs de manera frecuente o extensiva, principalmente para gestión de liquidez y cobertura. A esto se suma la evolución del inversor retail, donde los ETFs dejaron de ser herramientas para carteras pequeñas y pasaron a ocupar un lugar central incluso en hogares con más de 10 millones de dólares en activos.
Dentro de ese proceso, el mercado US Offshore cumple un rol cada vez más relevante. “Existe un beneficio fiscal claro para inversores extranjeros al utilizar ETFs UCITS en lugar de ETFs listados en EE.UU., algo que durante mucho tiempo no fue plenamente comprendido”, explica. A medida que crece la conciencia sobre estas ventajas y se amplía el universo de UCITS —incluyendo estructuras acumulativas— la adopción se acelera, especialmente entre asesores que gestionan patrimonios internacionales.
La dinámica se ve reforzada por desarrollos regulatorios y operativos en América Latina. La expansión de esquemas de cross-listing, como el SIC (Sistema Internacional de Cotizaciones) en México, y avances similares en Chile, Colombia y Perú, facilitaron el acceso a ETFs y redujeron fricciones operativas. “Con una mayor selección de productos y mayor facilidad de trading, más inversores adoptan ETFs”, señala Draeger.
Desde el punto de vista de los asset managers, el atractivo del canal offshore no es solo su crecimiento actual, sino su potencial de largo plazo. “El crecimiento del mercado offshore estadounidense hasta la fecha y su potencial de crecimiento continuo es lo que está llamando la atención de los gestores”, asegura.
Factores como la incertidumbre política en algunos países, la búsqueda de mayor seguridad en la custodia de activos y la amplitud de opciones de inversión disponibles en EE.UU. continúan impulsando flujos hacia estructuras offshore. En paralelo, los gestores internacionales refuerzan su presencia tanto en hubs como Miami y Houston como en mercados latinoamericanos.
Draeger utilizó este ejemplo: según una conversación con una de las grandes firmas de corretaje, el 80% de su negocio offshore en EE.UU. proviene de Latinoamérica. Dentro de la región, la demanda de ETF puede variar y verse afectada por la regulación.
En términos de producto, la innovación es constante. Draeger destaca el avance de los ETFs activos, cuyo crecimiento interanual supera al de los ETFs pasivos, así como el desarrollo de ETFs derivados, buffer ETFs y estrategias de renta fija más sofisticadas. “La industria se está moviendo hacia soluciones que permiten una mayor personalización y una mejor gestión del riesgo, algo especialmente relevante para clientes offshore de alto patrimonio”, apunta.
A futuro, anticipa que la próxima ola de crecimiento vendrá de la mano de la innovación en renta fija, estructuras multifactoriales y productos derivados, siempre con un desafío central: la educación. “La clave estará en explicar estos productos de forma clara y accesible, para que los asesores puedan utilizarlos de manera responsable”, indica.
Durante décadas, los inversores podían confiar en un patrón familiar. Cuando los precios del petróleo subían, la liquidez le seguía. Los petrodólares regresaban a los mercados globales, amortiguando el golpe y ayudando a que los activos de riesgo encontraran apoyo.
Esa relación ha cambiado.
Hoy, los shocks energéticos ya no van acompañados de un “colchón” de liquidez. En su lugar, están cada vez más asociados a condiciones financieras más restrictivas, amplificando la presión en lugar de compensarla.
Para las carteras, esto es más que un cambio macroeconómico. Modifica cómo se comporta el riesgo y dónde puede encontrarse la resiliencia. Lo que antes era una fuerza estabilizadora en periodos de tensión ahora actúa como una fuente de restricción, endureciendo la liquidez en dólares y aumentando la dispersión de resultados entre regiones y clases de activos.
Las implicaciones se ven con mayor claridad en la forma en que se transmiten los shocks. Las economías importadoras de energía, como Europa, Japón y gran parte de Asia emergente, deben conseguir dólares adicionales para pagar el mayor coste de las importaciones, a menudo en un momento en el que la oferta de dólares no está creciendo. Esto crea una doble presión: un empeoramiento de los términos de intercambio y unas condiciones de financiación más estrictas. En contraste, los exportadores de energía pueden beneficiarse de una mejora en sus balances externos, reforzando la divergencia entre mercados.
Este cambio refleja una transformación más profunda de la liquidez global. En ciclos anteriores, los países exportadores de petróleo generaban grandes superávits que se reinvertían en activos financieros globales. Hoy, esos flujos son menores y menos predictables. La liquidez en dólares offshore depende más de los balances de los bancos, que tienden a contraerse en periodos de incertidumbre. Como resultado, los shocks energéticos se comportan ahora más como tensiones de financiación que como inyecciones de liquidez.
Para los inversores, esto refuerza la necesidad de ser más selectivos. Una exposición amplia al mercado puede ofrecer menos protección en un entorno donde la liquidez está restringida y distribuida de forma desigual. En su lugar, los resultados están cada vez más determinados por fundamentales específicos de cada país, incluyendo los balances externos, las reservas de divisas y la credibilidad de las políticas económicas.
A nivel de compañía, se aplica el mismo principio. Las empresas con balances sólidos, flujos de caja estables y capacidad para financiarse en periodos de condiciones más restrictivas están mejor posicionadas para navegar la volatilidad. En contraste, las compañías más apalancadas o dependientes de financiación pueden estar más expuestas.
Este entorno también refuerza la tesis de la diversificación más allá de Estados Unidos. Muchos mercados internacionales cotizan a valoraciones más bajas, con una mayor parte del riesgo macroeconómico ya reflejado en los precios. Al mismo tiempo, la dispersión entre regiones y sectores está creando oportunidades para identificar activos infravalorados donde los fundamentales se mantienen intactos.
La inversión activa y bottom-up cobra más importancia en este contexto. Los periodos de tensión suelen ampliar la brecha entre precio y valor intrínseco, creando oportunidades para asignar capital a empresas resilientes que no solo puedan resistir la volatilidad, sino salir reforzadas de ella.
Los shocks energéticos pueden ya no proporcionar un colchón, pero sí crean un entorno de inversión más diferenciado. Para carteras construidas con selectividad y disciplina, esa diferenciación puede ser una fuente de oportunidad.
Para conocer más sobre dónde vemos oportunidades en los mercados, visita Thornburg.com
Tribuna de opinión firmada por Matt Burdett, Portfolio Manager en Thornburg.
El año comienza con fuerza para el negocio de las firmas de inversión, pese al entorno geopolítico de incertidumbre. State Street ha registrado cifras récord trimestrales en ingresos por comisiones, ingresos netos por intereses e ingresos totales. “En un entorno operativo dinámico, el impulso en servicios de inversión, gestión de inversiones y mercados pone de relieve la solidez de nuestra franquicia”, ha afirmado Ronald O’Hanley, presidente y CEO de la entidad, en la presentación de los resultados del primer trimestre del año de la entidad.
En concreto, en su área de Investment Management, los activos bajo gestión aumentaron un 20% interanual, llegando a 5,6 billones de dólares. La firma destacó que logró entradas récord trimestrales en el ETF SPYM, convirtiéndose en el primer vehículo a nivel global en captación de activos. Además, en los tres primeros meses del año, amplió su oferta de fondos con 57 nuevos productos y soluciones de inversión. Según destacan desde State Street, “continuó el impulso y aumento de la cuota de mercado en la gama de ETFs de bajo coste en EE.UU., así como dinámica positiva en renta fija estadounidense, sectores de EE.UU. y EMEA”.
Visión global
Durante este periodo, la compañía registró un margen de intereses de 835 millones de dólares, frente a los 714 millones del año anterior; y el beneficio neto se situó en 764 millones, en comparación con los 644 millones de dólares obtenidos en el mismo ejercicio del año previo. “Nuestro enfoque en ser un socio esencial para nuestros clientes, respaldado por la excelencia operativa y un modelo de negocio diversificado, nos permitió lograr un sólido inicio de 2026, con un crecimiento sustentado por un continuo progreso financiero y estratégico en el primer trimestre”, apuntó O’ Hanley.
Y añadió: “Como reflejo de ese progreso, registramos cifras récord trimestrales en ingresos por comisiones, ingresos netos por intereses e ingresos totales, generando un significativo apalancamiento operativo positivo interanual y una expansión del margen antes de impuestos, excluyendo elementos extraordinarios. En un entorno operativo dinámico, el impulso en Servicios de Inversión, Gestión de Inversiones y Mercados pone de relieve la solidez de nuestra franquicia”.
De cara al futuro, O’Hanley reconoció que, aunque la evolución del entorno macroeconómico y geopolítico es incierta, lo que sí pueden controlar es cómo gestionamos la firma: “Manteniéndonos disciplinados, apoyando a nuestros clientes y dirigiendo la compañía con resiliencia ante una variedad de escenarios. Nos anima nuestro impulso, somos debidamente conscientes de los riesgos y confiamos en nuestra capacidad para seguir creciendo y aportar aún más a lo largo del año”.
Este análisis de Janus Henderson abunda en cómo la estructura titulizada de los CLOs BBB mitiga el riesgo idiosincrático y amortigua el impacto de los impagos, y aporta razones para explicar por qué este tipo de instrumentos se están consolidando como una alternativa estructural para reforzar el ingreso y la diversificación en renta fija.
En un entorno en el que el ingreso vuelve a ocupar un lugar central en las carteras de renta fija y la dispersión del crédito aumenta, los CLOs con calificación BBB están ganando protagonismo. Con los spreads del crédito corporativo en niveles históricamente ajustados, el rendimiento inicial se consolida como uno de los mejores indicadores de los retornos futuros. En este contexto, los tramos BBB dentro del universo investment grade ofrecen una combinación atractiva: ingresos comparables al high yield, pero apoyados en una estructura de mayor calidad, cupones a tipo flotante y beneficios claros de diversificación.
Riesgo, volatilidad y el foco adecuado
Es cierto que, pese a mostrar spreads y rendimiento total similares al high yield, los CLOs BBB suelen presentar una mayor duración de spread y pueden experimentar episodios de volatilidad. Sin embargo, este no es el prisma más adecuado para evaluar su perfil de riesgo. El análisis debe centrarse en los fundamentales y en cómo la estructura de titulización mitiga el riesgo idiosincrático a nivel de tramo.
Los CLOs BBB ofrecen ingresos comparables al High Yield, pero apoyados en una estructura de mayor calidad, cupones a tipo flotante y beneficios claros de diversificación
Kareena Moledina
La resiliencia de estos instrumentos proviene de varios factores: la subordinación, los mecanismos de protección vinculados al desempeño y la diversificación del colateral. Por ello, los episodios de volatilidad derivados de cambios en el sentimiento de riesgo no se han traducido históricamente en un deterioro permanente del capital.
Qué aporta la estructura titulizada
Tanto el high yield como los préstamos apalancados incorporan riesgo de impago a nivel de emisor, lo que puede erosionar el valor liquidativo cuando las condiciones crediticias se endurecen. En contraste, los CLOs BBB están diseñados para transformar y absorber los impagos dentro de la propia estructura, con
el objetivo de estabilizar los resultados a nivel de tramo.
Esta protección se articula a través de varios elementos clave: una documentación basada en reglas claras que define la distribución de intereses y principal; una estructura de waterfall y subordinación que prioriza los pagos a los tramos mejor calificados; triggers basados en el desempeño del colateral que redirigen flujos en escenarios adversos; y una diversificación incorporada mediante límites de concentración por prestatario, industria y calidad crediticia.
Subordinación y exceso de spread
Un tramo BBB típico cuenta con aproximadamente un 15% de subordinación, lo que implica que las pérdidas se absorben primero en los tramos equity, BB y B. Bajo una hipótesis conservadora de recuperación del 55%, los defaults acumulados tendrían que situarse en torno al 33% antes de que se produzca la primera pérdida de principal en un tramo BBB.
A este colchón se suma el exceso de spread: el ingreso sobrante del portafolio tras cubrir los gastos de intereses y costes operativos, que actúa como amortiguador adicional frente a escenarios adversos.
Ejemplo práctico: cómo la estructura transforma un default
El caso de First Brands, un impago conocido en el mercado de loans, ilustra bien el papel de la estructura. Un préstamo con un deterioro severo de precio puede resultar muy dañino si se mantiene de forma directa. Sin embargo, dentro de un CLO, ese mismo default puede no tener un impacto observable en el tramo BBB gracias a la combinación de subordinación y diversificación.
Un CLO suele mantener entre 100 y 300 préstamos subyacentes, dependiendo de la jurisdicción, y una estrategia especializada añade una capa adicional de diversificación al invertir en múltiples transacciones y gestores. En este marco, el riesgo deja de ser una preocupación de cartera para convertirse en una cuestión estructural, con resultados regidos por reglas predefinidas.
Dentro de un CLO, un default como el de first brands puede no tener un impacto observable en el tramo BBB gracias a la combinación de subordinación y diversificación
Denis Struc
Historial, liquidez y la experiencia de 2020
Desde la crisis financiera global, los tramos BBB de CLO no han registrado defaults realizados, ni siquiera durante el episodio de estrés de 2020. Esto no elimina la volatilidad: históricamente, las variaciones de precio de los CLOs BBB han sido comparables a las del high yield. En 2020, el precio medio cayó hasta 75, reflejando un descuento del 25% frente a par, en un contexto de ampliación de primas de liquidez y reevaluación del riesgo.
Conviene destacar que este movimiento respondió a dinámicas de mercado y no a un deterioro estructural. La dislocación se concentró principalmente en los diferenciales bid-offer, es decir, en el coste de la liquidez. Los precios se normalizaron relativamente rápido con el regreso de la confianza, apoyados por una mayor profundidad del mercado y una elevada transparencia en precios, colateral y protecciones.
Tipo flotante, drawdowns y rendimiento acumulado
El carácter a tipo flotante influye de forma relevante en los patrones de volatilidad. Cuando tipos y spreads se mueven simultáneamente, estos instrumentos han mostrado drawdowns menos severos que el high yield a tipo fijo, como se observó en 2022 y 2023. Esta característica sigue siendo especialmente relevante en un entorno de incertidumbre sobre los tipos de interés y ciclos menos sincronizados.
Para los inversores con un horizonte de largo plazo, el rendimiento acumulado resulta más significativo que los movimientos de corto plazo. En periodos prolongados, los CLOs BBB han ofrecido retornos acumulados superiores al high yield y a los préstamos apalancados, al eliminar las pérdidas permanentes asociadas a impagos corporativos y reestructuraciones.
Por qué la gestión activa sigue siendo clave
Aunque la estructura reduce el riesgo de impago a nivel de tramo, el análisis fundamental continúa siendo esencial. A medida que se desciende en la estructura de capital, aumenta la sensibilidad a la calidad del colateral, al comportamiento del gestor y a la documentación.
La experiencia y disciplina del gestor del CLO es un factor determinante del desempeño. El marco de análisis incluye la evaluación del colateral, la revisión del gestor y de las contrapartes, el estudio detallado de covenants y triggers, y la modelización de flujos bajo escenarios de estrés. En dislocaciones severas, una exposición táctica a activos de menor calidad puede ser justificable, aunque suele ser oportunista y temporal.
Desde la crisis financiera global, los tramos BBB de CLO no han registrado defaults realizados, ni siquiera durante el episodio de estrés de 2020
Un universo global en expansión
La escala y la experiencia son claves para identificar oportunidades en el universo de CLOs investment grade. Una plataforma global de crédito titulizado permite acceder a un abanico más amplio de emisiones, mejorar la ejecución en mercados primario y secundario y ajustar dinámicamente la exposición regional en función del valor relativo.
El universo global elegible de CLOs investment grade, desde AAA hasta BBB, se estima en torno a 545.000 millones de dólares. Los tramos BBB representan aproximadamente el 7% de la estructura de capital, mientras que los tramos investment grade de mayor calidad concentran cerca del 90% del mercado.
Diversificación en una fase madura del ciclo
En una fase de ciclo caracterizada por spreads ajustados, la diversificación adquiere un papel aún más relevante. Sustituir el riesgo de impago de un emisor individual por flujos diversificados y basados en reglas puede reforzar de forma significativa el perfil de ingresos de una cartera.
Conclusión
Los CLOs BBB ofrecen yields comparables al high yield con un perfil investment grade, exposición a tipo flotante y protecciones estructurales que mitigan el riesgo idiosincrático. Aunque la volatilidad pueda ser similar en determinados momentos, la evidencia histórica apunta a mejores retornos acumulados a lo largo de ciclos completos. En un entorno en el que el ingreso vuelve a ser protagonista y aumenta la dispersión del crédito, los CLOs BBB permiten replantear la exposición al crédito desde una perspectiva más estructural y diversificada.
Con los primeros 1.100 millones de baby boomers (entre 62 y 80 años en 2026) cumpliendo 80 años en 2026, el sector del asesoramiento se enfrenta a un crítico punto de inflexión: el momento en el que los beneficiarios decidan quién gestionará sus activos heredados. En este contexto, y con más de 84 billones de dólares que se transferirán en las próximas dos décadas como parte de la denominada gran transferencia de riqueza, el informe de la «Gran Transferencia de Riqueza» de Natixis Investment Managers (Natixis IM) analiza los factores clave que ayudarán a determinar quién sobrevivirá y quién prosperará en este gran cambio que se avecina. Los hallazgos del estudio muestran que el 46% de los asesores creen que representa una amenaza existencial para su negocio y un tercio (33%) ya informa que ha perdido activos sustanciales debido a la rotación generacional.
El informe muestra que los inversores están divididos en cuanto a quién debe gestionar su patrimonio heredado. Los baby boomers (66%) son los que más probabilidades tienen de haber trasladado o planeado transferir activos a un nuevo asesor, mientras que los inversores más jóvenes tienen más probabilidades de mantenerse firmes. El 48% de los inversores de la Generación X (de 46 a 61 años) afirma que mantendrá sus activos en el mismo lugar, con los millennials (50%) igual de probable, lo que da a los asesores un 50/50 de posibilidades de conservar activos. Los hombres también tienen una ligera mayor probabilidad de quedarse con el asesor de un benefactor (47%), mientras que el 56% de las mujeres dice que planea cambiar.
Entre los motivos de cambio, un 29% afirma tener ya su propio asesor y un 25% señala no tener relación con el asesor actual, mientras que solo el 8% dice que se va porque el asesor no gestionó bien el dinero de sus padres.
Los asesores que se toman el tiempo de conocer a las familias de los clientes tienen ventaja en la retención de activos, y los resultados indican que esto es más importante para ese objetivo que otras áreas de su propuesta de valor. Por ello, el 76% de los asesores encuestados afirma que la mejor estrategia para retener activos en torno a la transferencia de patrimonio es la construcción de relaciones a largo plazo en toda la familia.
Javier García de Vinuesa, responsable de Natixis Investment Managers para Iberia, dijo: “La brecha generacional supone hoy uno de los grandes retos para el asesoramiento, ya que las diferencias en intereses, experiencia y relación con la tecnología obligan a redefinir tanto el modelo de servicio como la propuesta de inversión. En un mercado como el español, cada vez más sofisticado, los asesores que quieran retener el patrimonio tendrán que avanzar en segmentación y adaptar sus propuestas a las nuevas expectativas de los clientes. En este contexto, aunque el interés por el asesoramiento digital y la inteligencia artificial sigue creciendo, la cercanía, la confianza y el conocimiento profundo del cliente siguen siendo determinantes. Por eso, las conversaciones con los herederos deberán ir más allá de la planificación patrimonial tradicional para centrarse en sus necesidades específicas y en cómo quieren ser asesorados”.
Diferencias generacionales en el asesoramiento
Con los Baby Boomers que han moldeado las relaciones con los asesores durante décadas, la próxima transferencia generacional de riqueza requerirá que los asesores se adapten a cónyuges y herederos con diferentes perfiles de riesgo y preferencias.
Los intereses de los inversores más jóvenes encuestados se inclinan hacia clases de activos y estructuras de productos específicas, especialmente en términos de activos privados, criptomonedas, ESG y ETFs activos. Por ello, los asesores deberán conocer bien el funcionamiento de cada uno y contar con estrategias claras para integrar nuevas clases de activos en las carteras de clientes.
Los baby boomers (entre 62 y 80 años en 2026) son los más conservadores. Sólo un 42% afirma estar dispuesto a asumir riesgos para salir adelante. Este grupo tiene el menor apetito por inversiones en activos privados (29%) y criptomonedas (16%). Sin embargo, el 63% reconoce su predisposición a inmovilizar el dinero destinado a la herencia en inversiones a largo plazo.
La Generación X (entre 46 y 61 años en 2026)se sitúa en el medio, con un 63% de los inversores que ven la volatilidad como una oportunidad para construir riqueza. El 38% planea invertir más, o empezar a invertir, en criptomonedas.
Los millennials (entre 30 y 45 años en 2026) son los menos conservadores, con un 75% que asegura que quiere tener la oportunidad de superar al mercado. También muestran mayor interés en activos privados (55%) y el 46% ya está invertido en criptomonedas. En cuanto a los ETFs activos, el 62% desearía que los fondos de inversión que les gustan estuvieran disponibles como ETFs.
Además, el 46% de los millennials ya invierte en criptomonedas, frente al 35% de la Generación X y el 16% de los baby boomers.
Más allá de las diferencias generacionales, el género también influye en las preferencias. Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de describirse como inversoras conservadoras (41% frente a 32%) y el 48% cree que hará falta un milagro para lograr la seguridad en la jubilación, frente al 39% de los hombres.
El apetito por el asesoramiento automatizado está cambiando
Los asesores que buscan ganarse su negocio reteniendo activos heredados deberían reconocer que generaciones más experimentadas tecnológicamente tienen un mayor nivel de confianza en la tecnología que otras. A la luz de los avances en IA, el 57% de los millennials y el 49% de la Generación X dicen que es más probable que utilicen consejos automáticos. Por otro lado, solo el 34% de los boomers están interesados.
El 51% de los millennials y el 43% de la Generación X considera la inteligencia artificial la mayor oportunidad de inversión de su vida, frente al 30% de los baby boomers. Además, el 56% de los millennials y el 48% de la Generación X cree que el asesoramiento basado en IA mejorará los resultados de inversión.
Sin embargo, los inversores siguen confiando más en los profesionales: los millennials (90%), la Generación X (91%) y los boomers (94%) siguen siendo más propensos a confiar en sus asesores financieros a la hora de tomar decisiones.
Insigneo ha anunciado una nueva alianza estratégica con Alius Capital Partners para establecer una división dedicada al sector inmobiliario dentro de su plataforma. Tras un año de trabajo conjunto de due diligence, el acuerdo establece un enfoque proactivo para identificar y ofrecer oportunidades de inversión en real estate privado —incluyendo deuda, equity preferente y estrategias de capital— a la red de profesionales de inversión de Insigneo y a sus clientes.
Según explican desde la firma, en lugar de depender de un flujo reactivo de operaciones, Alius construirá y mantendrá de forma proactiva una oferta de productos, estructurando términos y mínimos preferentes, aprovechando la escala colectiva de la plataforma de Insigneo. Para una base de clientes con fuertes vínculos con América Latina, donde el real estate privado mantiene una demanda constante y significativa entre inversores de alto y ultra alto patrimonio, la alianza formaliza el acceso con estándares institucionales.
Además, este anuncio refleja el impulso más amplio en la gestión patrimonial hacia las inversiones en mercados privados. Insigneo ha estado ampliando sistemáticamente su infraestructura de alternativos, y la alianza con Alius representa una incorporación significativa a este desarrollo.
“Nuestros profesionales de inversión y sus clientes nos han estado pidiendo soluciones inmobiliarias con calidad institucional, y esta es nuestra respuesta. Alius aporta la profundidad en originación y la disciplina en due diligence necesarias para convertir esto en un recurso real e integrado para nuestra red, y ese es precisamente el tipo de capacidad que diferencia a Insigneo”, ha señalado Mirko Joldzic, responsable del Investment Solutions Group de Insigneo.
Por su parte, Alexander Feldman, cofundador y Managing Partner de Alius Capital Partners, ha señalado: “Nuestra alianza con Insigneo es exactamente para lo que creamos Alius. Al originar y evaluar oportunidades de forma proactiva, podemos ofrecer a los profesionales de inversión de Insigneo y a sus clientes acceso constante a estrategias inmobiliarias ajustadas al riesgo en las que los inversores institucionales han confiado durante años. Esperamos ampliar esta colaboración en toda la creciente red global de Insigneo”.
Alius Capital Partners fue fundada para cerrar la brecha entre el mercado inmobiliario institucional y el canal de banca privada. Los cofundadores de la firma cuentan con un historial de transacciones que supera los 2.000 millones de dólares en compañías como Starwood Capital Group, Palatine Capital Partners, CRC Companies, Aria Development Group y Boston Properties, y aplicarán los mismos estándares de análisis a las oportunidades generadas para la plataforma de Insigneo.
El patrimonio de los fondos de pensiones latinoamericanos es cada vez más elevado, pero también más internacional. Algunos datos significativos que reflejan la dimensión de esta oportunidad los encontramos, por ejemplo, en México, donde los valores extranjeros representaban aproximadamente el 15% de los activos totales de las Afores, que alcanzaron los 488.000 millones de dólares a finales de 2025.
Aún más relevantes son las cifras de Colombia, donde aproximadamente el 49% de los activos de las carteras obligatorias de pensiones estaban invertidos en el extranjero el año pasado; y las de Chile, país en el que el 51,7% de los activos de sus fondos de pensiones está invertido en el extranjero; esto implica aproximadamente 123.700 millones de dólares en el exterior y 115.600 millones en el mercado nacional.
Este crecimiento se traduce en una oportunidad de negocio para las firmas latinoamericanas, que ven claro tener buen acceso a productos UCITS o incluso lanzar vehículos domiciliados en Europa. Pero también para las firmas europeas, quienes ven una vía para acercar al inversor internacional a invertir en el mercado local latinoamericano.
“Vemos una mayor demanda de los fondos de pensiones por invertir fuera, siendo la jurisdicción luxemburguesa la que más interés despierta; y esto es una tendencia que se extiende en toda la región. Este tipo de inversor institucional considera que Luxemburgo es una plaza sólida, con una legislación estable, transparente y conectada con el resto del mundo”, destacaba recientemente Felipe Díaz Toro, Managing Partner de EDN Abogados, durante un evento de la Asociación de la Industria de Fondos de Luxemburgo (Alfi, por su sigla en inglés).
Chile, una apuesta por modernizarse
Para los expertos, Chile es un claro ejemplo de esta tendencia. Por un lado, cabe destacar que su industria de fondos ha protagonizado una transformación muy importante que, en opinión de Díaz, está impulsando los mercados de capitales hacia una clara modernización e internacionalización. “Tenemos un nuevo gobierno, un negocio muy profesional y con una agenda muy ambiciosa. La actual reforma de pensiones permitirá aumentar el patrimonio y los activos en los que invertir, con especial foco en los mercados privados.Por otro lado, vemos que las firmas chilenas están internacionalizando sus estrategias, pensando no solo en los jugadores locales, sino también entre los jugadores europeos y globales”, explicaba Díaz.
En consecuencia, Chile ya cuenta con una relevante industria de fondos onshore, con las inversiones alternativas en el centro: 37.900 millones de dólares en fondos de inversión públicos (marzo de 2025); y 7.200 millones en activos bajo gestión en fondos de inversión privados (junio de 2024), con un 27% en capital privado, un 26% en inmobiliario y un 17% en deuda privada.
Según insistía Díaz, esta nueva etapa genera oportunidades de negocio muy interesantes entre Chile y el ecosistema luxemburgués de fondos: “Se abren oportunidades de colaboración en la presencia del capital chileno en los mercados globales; y también del capital del resto del mundo en el mercado chileno. En el primer caso –cuando los fondos de pensiones quieren invertir en actividades globales o en vehículos globales–, se hace uso cada vez más, plataformas estructuradas en Luxemburgo y vehículos UCITS. Y, en el segundo caso, hablamos de que las estructuras europeas pueden dar acceso al participar en el desarrollo del mercado chileno, de la mano de agentes locales con todo el expertise que eso supone”, defendió.
El ejemplo más claro de esta tendencia de doble dirección es el negocio de LarrainVial Asset Management. Según explicó Camila Guzmán, Portfolio Manager Latam Equities de la firma, que también participaba en el mismo evento de Alfi, el cambio que ha dado la industria chilena, pasando a gestionar localmente los assets invertidos, ha construido un sector fuerte y con altos estándares; “ahora necesitamos los vehículos para invertir fuera, y Luxemburgo los tiene”.
Actualmente, su estructura en Luxemburgo es bastante estándar dentro de gestoras latinoamericanas que buscan distribución internacional, ya que combina vehículos UCITS domiciliados en Luxemburgo con delegación de funciones y una plataforma de distribución global. “Vinimos a esta plaza porque los fondos de pensiones tienen unos estándares muy altos y aquí se ajustaban a su demanda. Tuvimos que ‘escalar’ una gran montaña para subir al principio, pero una vez lo logras, obtienes esta estructura importante que te hace competir globalmente. Fue muy interesante, porque cuando tuvimos la oportunidad de llegar hasta los inversores institucionales offshore, fue cuando salimos de Chile y tratamos de diversificar nuestra base de clientes. Fue una gran tarea. Empezamos a venir a Luxemburgo para ver a los inversores extranjeros en 2016 y, al principio, no estaban muy receptivos a hablar de Chile, pero esto es algo que ha ido cambiando. Ahora, la percepción es que estamos ante un país relevante dentro del global de los mercados emergentes”, señalaba.
Y añadía: “En estos años, hemos visto que más inversiones han ido de los fondos de mercados emergentes globales y lo han hecho con gestoras más regionales. Ahí es donde entramos también. Ahora somos uno de los players más grandes en renta variable latinoamericana del mundo, gracias a los fondos de pensiones, pero también a los estándares que se establecen”.
Argentina: potencial por desarrollar
Dentro de la región, también destaca la industria de fondos argentina. Según explicaba Valentin Galardi, presidente de la Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión (CAFCI), el sector se enfrenta a importantes cambios que, siguiendo el ejemplo de Chile, le ayuden a modernizarse y abrirse al capital y la confianza internacional. “Para nosotros era inimaginable estar en Luxemburgo presentando la posibilidad de que 14 fondos sean una opción para los inversores argentinos, sobre todo teniendo en cuenta que nuestra Ley de Fondo Mutual fue creada en 1962. Sin embargo, en 2024 la industria de fondos en Argentina (fondos comunes de inversión, FCI) experimentó cambios relevantes en tres planos: crecimiento de activos, transformación de productos y ajustes regulatorios ligados al nuevo contexto macro”, compartía Galardi durante su participación en el evento de Alfi.
En su opinión, uno de los puntos que marcan hacia dónde va la industria de fondos argentina es que se han creado nuevas categorías, tanto de fondos como de inversores. “Por un lado, se ha presentado una nueva categoría de fondos, los FCI para inversores calificados, que tienen menos límites de inversión y pueden invertir en activos más complejos, mercados internacionales y estructuras menos líquidas. En segundo lugar, se crea una nueva categoría de fondos con exposición internacional vía FCI locales registradas, abriéndose una puerta de entrada internacional”, destacaba Galardi como principales cambios.
Galardi se muestra optimista y confía en los pasos que está dando la industria, en particular el regulador, hacia una mayor apertura. “Tenemos delante 22 millones de inversores, es una gran responsabilidad”.
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En un entorno marcado por la volatilidad, la fragmentación de los inversores y una creciente presión por diversificar fuentes de financiamiento, los gestores de activos enfrentan un desafío estructural: cómo captar capital de manera más eficiente y escalar la distribución de sus estrategias a nivel internacional.
En este contexto, los vehículos de propósito especial (SPV) han evolucionado desde estructuras técnicas hacia una herramienta estratégica clave dentro del ecosistema de gestión de activos. Su adopción no solo ha crecido en los últimos años, sino que también se ha sofisticado, consolidándose como una pieza fundamental para estructurar inversiones, canalizar capital y ampliar el acceso a inversores internacionales.
El nuevo reto del gestor: capital más exigente y distribución más compleja
El modelo convencional de fondos presenta limitaciones en el entorno actual. La captación de capital exige mayor personalización, mientras que la distribución requiere estructuras que permitan acceder a múltiples jurisdicciones y perfiles de inversor.
El auge de los activos alternativos, junto con la creciente demanda por co-inversiones, ha impulsado a los gestores a buscar soluciones más flexibles para estructurar oportunidades específicas sin incurrir en los costos y tiempos asociados a vehículos tradicionales.
SPV como acelerador de captación de capital
Los SPV permiten canalizar capital de forma ágil hacia oportunidades concretas, estructurando inversiones “deal-by-deal” y facilitando la participación de inversores que buscan exposición selectiva.
En este contexto, las co-inversiones han ganado protagonismo. De forma directa, se trata de inversiones en una oportunidad específica junto al gestor, en lugar de hacerlo únicamente a través de un fondo. Estas operaciones suelen estructurarse mediante SPV, lo que permite agrupar inversores en un solo vehículo y aislar el riesgo de cada transacción.
Más allá de su crecimiento en adopción, el uso de estas estructuras refleja un cambio en la forma en la que se organiza el capital: mayor flexibilidad, mayor especialización y una creciente alineación con las necesidades de inversores institucionales.
De estrategia a producto: el rol del SPV en la distribución global
Más allá de la captación, los SPV cumplen una función crítica en la transformación de estrategias de inversión en vehículos distribuibles.
Para gestores en LATAM y estructuras US Offshore, esto es especialmente relevante. Los SPV permiten estructurar instrumentos compatibles con plataformas globales de custodia y distribución, facilitando el acceso a redes de banca privada, family offices e inversores internacionales.
De esta forma, una estrategia deja de ser únicamente una tesis de inversión para convertirse en un producto escalable, con capacidad de ser distribuido más allá del mercado local.
El carácter global de estas estructuras es evidente. El III Informe del Sector de la Securitización de Activos muestra que países como Irlanda tienen más del 30,4% de los vehículos de titulización en la eurozona y el 26,8% de los activos relacionados. Esto indica que su uso se está extendiendo en estructuras de inversión a nivel institucional.
Hoy, estas estructuras son utilizadas mayoritariamente por actores internacionales. De hecho, el 91% de los SPV en jurisdicciones como Irlanda están patrocinados por inversores globales, lo que confirma su rol como herramienta estándar en mercados internacionales.
Este fenómeno evidencia una transición clara: los SPV han dejado de ser soluciones tácticas para convertirse en un vehículo central en la organización del capital global, especialmente en el ámbito de la securitización de activos.
Flexibilidad y eficiencia: ejecutar con menor fricción
Otro factor determinante en su adopción es la capacidad de los SPV para reducir la complejidad operativa. Estos vehículos permiten estructurar inversiones específicas sin necesidad de lanzar un fondo completo, adaptarse a distintos tipos de activos y responder con rapidez a oportunidades de mercado.
Desde el punto de vista estructural, el SPV actúa como una entidad independiente que adquiere activos y emite valores respaldados por ellos, permitiendo aislar riesgos y optimizar la eficiencia del capital.
A diferencia de los fondos tradicionales, que implican compromisos a largo plazo, múltiples llamadas de capital y una gestión diversificada de portafolio, los SPV permiten estructurar inversiones específicas con mayor agilidad, menor complejidad operativa y plazos más ajustados a cada oportunidad. Esta diferencia los convierte en una herramienta especialmente eficiente para ejecutar estrategias de forma ágil y focalizada.
En un entorno donde el “time-to-market” es un factor competitivo clave, esta flexibilidad se traduce en una ventaja tangible para los gestores, permitiéndoles ejecutar más oportunidades con menor fricción operativa.
De la estructura a la ejecución: el rol de FlexFunds
Si bien los SPV representan una herramienta poderosa, su implementación requiere coordinación técnica, experiencia estructural y acceso a infraestructura internacional. Es en este punto donde plataformas especializadas como FlexFunds juegan un papel relevante.
A través de su programa de securitización, FlexFunds permite a los gestores transformar sus estrategias en vehículos de inversión listados y distribuibles internacionalmente, utilizando SPV como base de la estructura.
Para el gestor, esto se traduce en beneficios concretos:
Aceleración del lanzamiento: diseño y emisión en menos de la mitad del tiempo y coste que cualquier otra alternativa de estructuración del mercado.
Acceso a distribución internacional: facilita la distribución en múltiples plataformas de banca privada internacional.
Eficiencia operativa: reducción de la carga estructural y administrativa
Flexibilidad: securitización de activos listados o ilíquidos.
Optimización del riesgo: aislamiento de activos dentro del SPV
De esta forma, los gestores pueden acceder a una infraestructura institucional sin necesidad de desarrollarla internamente, enfocándose en lo que realmente genera valor: la gestión de la estrategia.
Una infraestructura clave para el asset management moderno
La evolución de los SPV refleja un cambio estructural en la industria de gestión de activos. Su capacidad para facilitar la captación de capital, habilitar la distribución internacional y ofrecer flexibilidad operativa los posiciona como una herramienta estratégica para gestores que buscan escalar en un entorno cada vez más competitivo.
Hoy, respaldados por su adopción en mercados globales y su papel central en la securitización, los SPV no solo representan una solución eficiente, sino una infraestructura esencial del asset management moderno.
Si desea conocer más información sobre como constituir un SPV y potenciar la distribución de su estrategia de inversión por favor contacte a nuestros expertos en contact@flexfunds.com
LinkedInJon Maier (izq), Chief ETF Strategist, y Carlos Brito (der), Head of ETFs LatAm, en J.P. Morgan Asset Management
El mundo de los ETFs vive una revolución que posiblemente esté en sus primeras etapas, a pesar del notable incremento en la operación global de este tipo de instrumentos. Jon Maier, Chief ETF Strategist, y Carlos Brito, Head of ETFs LatAm, en J.P. Morgan Asset Management, platicaron con Funds Society sobre la evolución del mercado, su presente y su futuro.
Crecimiento exponencial
Desde que nacieron estos instrumentos han registrado un crecimiento exponencial, pero de manera especial son los años del presente siglo en los que se ha multiplicado la gestión de activos en ETFs en Estados Unidos, el mercado más importante del mundo, y en el resto de los mercados.
El primer ETF de la historia se lanzó en el año 1993, instrumento indexado al S&P500, de acuerdo con J.P. Morgan, y desde entonces se registra un crecimiento excepcional.
«Si consideramos desde 1993 a la fecha, observamos que no hay desde el año 2000 un periodo de cinco años en donde los ETFs no hayan doblado sus activos gestionados; los 13,6 billones de dólares en activos en el mercado estadounidense de los ETFs superan por mucho a una economía tan importante como la de México, que el año pasado reportó un PIB de alrededor de 1,85 billones de dólares», dice Jon Maier.
«Además, si consideramos que a nivel global los activos gestionados suman poco más de 20 billones de dólares, entonces podríamos decir que si el mercado de ETFs fuera una economía sería la segunda más importante del mundo, solo superada por la de Estados Unidos que vale alrededor de 25 billones de dólares y por arriba de la economía china que está en cerca de 18 billones», explica Carlos Brito.
«Esto habla de la adopción que han registrado los ETFs en el mundo, con un crecimiento exponencial. Pero también consideramos que esto es apenas el comienzo porque una de las grandes tendencias se centra en toda la parte de activities o ETFs activos, que son ETFs que ya no están indexados, ya no replican un índice sino más bien hay un portafolio manager», dice Carlos Brito.
«Hacemos un análisis fundamental sobre cuáles creemos que son las compañías que tienen más valor y a esas compañías se les da sobreasignación en el portafolio, y las que no estamos seguros tendrán una subponderación o ni siquiera van a entrar en el portafolio», dice Jon Maier.
Estamos frente a la evolución del mercado en otra fase que seguramente podría detonar más todavía la operación e impulsar otras regiones aparte de Estados Unidos y de Europa, este último considerado el segundo mercado más importante.
ETFs activos, el gran cambio estructural
El impulso del mercado de ETFs en los años recientes no solo es producto de la necesidad de diversificación y búsqueda de rentabilidad en las inversiones, hubo factores adicionales, y quizás más importantes, que lo explican.
«En el año 2019 hubo un cambio estructural en el mercado de ETFs, sucedió que la SEC en Estados Unidos flexibilizó mucho las reglas para lanzar ETFs activos (ETF rule 2019); por ejemplo en el uso de derivados, hizo posible también que ciertos participantes, como los brokers, que como proveedores de liquidez pueden crear acciones nuevas de ETF», explicó Maier.
«Entonces esos brokers en lugar de entregar una canasta específica de acciones pueden entregar una canasta que a la mejor puede incluir algunas acciones con algo de efectivo, y si el portafolio manager está de acuerdo acepta esa canasta. Eso le dió mucha flexibilidad y detonó el mercado de ETFs activos», dijo Carlos Brito.
El futuro es el presente
Transparencia, liquidez y eficiencia en costos, son solo algunas de las características que han impulsado al ETF a ser hoy quizás el vehículo de inversión más atractivo en los portafolios globales. Y posiblemente sea lo que mantenga el interés por mucho tiempo.
Para los estrategas de J.P. Morgan, el crecimiento exponencial del mercado de ETFs está en sus etapas iniciales, no obstante todo el camino andado y las cifras que hablan de flujos crecientes.
«La gran mayoría de los ETFs activos, por ejemplo, son 100% transparentes. sabemos exactamente en qué está invertido el ETF en tiempo real, en los fondos mutuos no pasa eso. Para nosotros el ETF es hoy una mucho mejor tecnología que el fondo mutuo»
Los flujos al mercado están creciendo de forma exponencial en el mercado de ETFs y en el segmento de instrumentos activos esto crece cada día más, hoy de cada dólar que ingresa al mercado 42 centavos se van a ETFs activos, ya casi la mitad del dinero nuevo en Estados Unidos se va a este tipo de opciones.
Asimismo, los estrategas de J.P. Morgan consideran que la adopción de ETFs activos en renta fija todavía falta por explotar.
«Creemos que muchos de los benchmarks están construidos de manera tal que lo que pasa ahora es que las compañías más grandes tienen los porcentajes más grandes del portafolio, pero es muy probable que ante los altos niveles de deuda hay mucha oportunidad para hacer selección de cuáles compañías queremos y cuáles no en el portafolio, eso todavía falta», explica Carlos Brito.
«Y luego, creemos que hay otra fuerza muy poderosa que es esta transición hacia los cambios con el asesor financiero; antes estos asesores se manejaban de forma opaca, hoy en Estados Unidos hay una transición hacia un modelo de mucha mayor transparencia, que beneficiará al mercado porque ahí entre el incentivo para que el banquero o asesor tenga los modelos de inversión más eficientes».
Así, si bien es cierto que el mercado de ETFs registra ya un crecimiento explosivo, apenas vemos las primeras fases, concluyen los estrategas de ETFs de J.P. Morgan.
El pasado día 15 de abril CAIA celebró su evento anual de networking en Hutong, Miami. Karim Aryeh, Miguel Zablah y Brian Heimowitz, miembros de la Junta Directiva de CAIA Florida, organizaron la jornada de networking Primavera 2026, un evento que volvió a reunir en la ciudad estadounidense a cerca de cien profesionales del sector de las inversiones alternativas.
Patrocinado por KKR y con Funds Society como media partner, los participantes de la industria compartieron una tarde en Hutong, el lugar especializado en comida china norteña, donde se conocieron y generaron redes.
Equipo de KKR: Jaime Estevez, Jordie Olivella, Jose Nieto y Lucia Paris
Karim Aryeh, ejecutivo del capítulo Florida de CAIA y director de Deutsche Bank, fue el encargado de dar a los asistentes la bienvenida. En un breve discurso, recordó que la Asociación de Analistas Colegiados de Inversiones Alternativas tiene 13.000 miembros en distintas partes del mundo, de los cuales más de 400 son del estado de Florida.
Aryeh hizo hincapié en la principal misión de CAIA: promover la educación y la transparencia del sector, y crear una comunidad de profesionales de la industria de inversiones alternativas.
Luego, Jordie Olivella, Managing Director de KKR responsable de Americas ex-US Wealth, hizo una breve introducción sobre KKR destacando la reciente inauguración de sus nuevas oficinas en Brickell Avenue.
En ese ámbito, entre aperitivos y buena compañía, los profesionales de la industria hicieron nuevas conexiones dentro de la comunidad de inversión del sur de la Florida.
CAIA Florida, fundada en 2016, tiene como misión hacer crecer, fortalecer y promover la educación en inversiones alternativas y la creación de redes entre las comunidades de inversión locales en todo el estado.