Foto cedidaDe izquierda a derecha, Calamanda Grifoll, hasta ahora General Manager Cataluña, y Amadeo Rottier, director ejecutivo en Barcelona, en Pictet WM.
Pictet Wealth Management ha nombrado a Amadeo Rottier Estapé nuevo director ejecutivo de banca privada responsable de la oficina de Pictet en Barcelona. Amadeo se incorporó al Grupo Pictet en julio de 2015 y desde entonces ha atendido a clientes en toda España, más recientemente como banquero privado senior.
Según explican desde la firma, Amadeo proporciona relevo generacional a Calamanda Grifoll, hasta ahora General Manager Cataluña, quien, tras 18 años en la compañía y 27 de experiencia como banquera privada, permanecerá colaborando desde la oficina de Barcelona que ella misma fundó, disponible para asesorar, hasta diciembre de 2026.
«Hace 18 años decidí embarcarme en el nuevo proyecto de gestión patrimonial de Pictet en España. Ahora, casi dos décadas después, por primera vez en la historia, hasta cinco generaciones trabajan juntas en el sector. Los seniors mayores de 55 años son la cohorte más numerosa y tienen un papel esencial que desempeñando en la transferencia de conocimientos, pensamiento crítico y orientación para la resolución de problemas en la gestión patrimonial», señala Grifoll.
Rottier reporta directamente a Enrique Sendagorta Carsi, director general y consejero delegado de Pictet Wealth Management en Iberia desde el pasado enero, quien lidera las operaciones de banca privada, con oficinas en Madrid y Barcelona. Sendagorta cuenta con 23 años de experiencia en banca privada. Se incorporó a Pictet en 2011. La entidad cumple 20 años este 2025 prestando servicios de gestión patrimonial en España.
Enrique Sendagorta considera que “el nombramiento de Amadeo Rottier como nuevo responsable de la oficina de Pictet Wealth Management en Barcelona un paso más en la estrategia de Pictet en Iberia para la consolidación de nuestra posición y crecimiento en toda la Península. La oficina de Barcelona ha sido un gran motor de crecimiento, gracias al liderazgo de Calamanda Grifoll. Por su parte Amadeo Rottier tras diez años en el Grupo, habiendo demostrado gran capacidad, tomará el relevo para seguir creciendo, en activos y personas, para lo que seguirá siendo clave la excelencia de nuestro servicio, el apalancamiento en las capacidades del Grupo y la visión a largo plazo que siempre nos caracteriza”.
Por su parte Amadeo Rottier destaca que “seguiré contribuyendo al crecimiento de Pictet Wealth Management en España y Portugal, aprovechando las capacidades globales de Pictet y el excelente servicio que proporcionamos a clientes actuales y potenciales. Además, me centraré en la consolidación y desarrollo del equipo, identificando el mejor talento, con visión de largo plazo. Pictet Wealth Management cuenta con cualidades únicas para afrontar los retos globales a que se enfrenta el sector, como la inestabilidad geopolítica y el gran cambio generacional en la trasmisión de la riqueza. Es una oportunidad única para consolidar nuestra marca como referencia de la gestión patrimonial en España”.
Amadeo Rottier Estapé se incorporó a Pictet en 2015 como banquero privado en Barcelona. Cuenta con una trayectoria de más de 18 años en gestión de patrimonios, incluyendo grandes clientes en Caixabank en Barcelona y banca privada en Morgan Stanley. Está licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universitat Ramon Llull, IQS de Barcelona
Este mes de julio el fondo Short Dated Enhanced Income, de Aberdeen Investments, cumple dos años. Los gestores Mark Munro (Investment Director, Fixed Income) y Joyce Bing (Senior Investment Manager), hacen un balance de su evolución en esta entrevista, en la que destacan por qué decidieron combinar las mejores características de los mercados monetarios y el crédito a corto plazo global para crear un producto defensivo pero con un mejor perfil de rendimiento.
Enhorabuena por el segundo aniversario del Short Dated Enhanced Income Fund (SDEI). Echando la vista atrás, ¿cuál fue el motivo que les llevó a crear este fondo?
Mark Munro: Creíamos que había un vacío en el mercado. Básicamente, previmos que podría haber una fuerte demanda de una solución de bajo riesgo y que mejorara la rentabilidad, que combinara las ventajas de los instrumentos del mercado monetario con el crédito a corto plazo.
Muchos inversores tienden a invertir en efectivo o en crédito a corto plazo para mejorar la liquidez de su cartera y/o gestionar el riesgo. Los fondos monetarios son conocidos por su carácter defensivo, la alta calidad de sus activos y su excelente liquidez. Pero la desventaja es su menor rentabilidad.
Por el contrario, las asignaciones a crédito a corto plazo suelen ofrecer una rentabilidad ligeramente superior. Sin embargo, consideramos que muchas de las ofertas existentes en este ámbito eran demasiado restrictivas en cuanto a su universo o tenían un riesgo de duración y de tipos de interés demasiado elevado.
Al combinar las mejores características de los mercados monetarios y el crédito a corto plazo global, pensamos que podíamos lograr el equilibrio adecuado entre la mejora del rendimiento y la baja volatilidad. Gracias a su enfoque verdaderamente global, creemos que SDEI lo consigue, al tiempo que ofrece un perfil de riesgo/rentabilidad diferenciado.
Dos años después, ¿cómo cree que ha evolucionado el fondo en relación con sus objetivos clave?
Joyce Bing: Estamos satisfechos de que, hasta ahora, el fondo haya cumplido con creces todos sus objetivos clave. En cuanto a la rentabilidad, hemos alcanzado nuestro objetivo anual de exceso de rentabilidad frente al efectivo. Y lo que es más importante, lo hemos conseguido sin salirnos de los parámetros de riesgo preestablecidos, que incluyen mantener una calificación crediticia media mínima de A- y una duración de la cartera inferior a dos años. Por no hablar de una volatilidad muy cercana al 1 %.
Resultó especialmente tranquilizadora la estabilidad del fondo durante el periodo de marcada volatilidad registrado en abril, cuando el presidente Trump esbozó sus propuestas de aranceles recíprocos. Sin duda, este fue el periodo más difícil para el fondo desde su creación. Es alentador ver que se mantuvo resistente durante todo este tiempo y dentro de todos sus parámetros de riesgo clave, incluidos los límites máximos de caída y volatilidad.
Además, el fondo cerró el mes con una rentabilidad positiva que superó a la del efectivo. Por lo tanto, consideramos que todo este periodo es una clara demostración de que puede mantener su resistencia en condiciones de mercado difíciles y seguir cumpliendo su objetivo de rentabilidad.
A nivel mundial, los tipos de interés oficiales han bajado. ¿Qué significa esto para el fondo?
Mark Munro: Desde el lanzamiento del fondo, los tipos de interés han descendido gradualmente. Los precios de los bonos se mueven de forma inversa a las variaciones de los tipos, y el alcance del impacto en los precios depende de la duración. En comparación con otras áreas de la renta fija, el fondo tiene una duración relativamente baja, con un máximo de dos años. Esto significa que, naturalmente, es menos sensible a las variaciones de los tipos de interés, lo que lo convierte en una opción menos volátil y más defensiva.
El perfil de duración de la estrategia y su conjunto de oportunidades básicas de crédito a corto plazo hacen que se beneficie en cierta medida de la caída de los tipos de interés. Esto difiere de las alternativas al efectivo, como los fondos monetarios, que no obtienen ningún beneficio de este tipo. Si bien un fondo con una duración más alta podría beneficiarse más de la caída de los tipos de interés, sigue habiendo mucho debate sobre el impacto de las guerras comerciales mundiales y el aumento del gasto fiscal en la inflación. Teniendo en cuenta todo ello, esperamos que la volatilidad siga siendo alta en los bonos a más largo plazo.
En cuanto a la exposición a la duración, conviene volver al objetivo clave del fondo: el siguiente paso a los monetarios que busca ofrecer un rendimiento superior al del efectivo, pero con bajo riesgo y volatilidad.
¿Puede explicar un poco más qué diferencia al fondo?
Joyce Bing: La mayoría de los fondos de crédito a corto plazo tradicionales se centran en los mercados desarrollados y se gestionan en relación con índices de referencia. Sin embargo, nosotros tenemos menos restricciones y más flexibilidad en varios aspectos.
Por ejemplo, actualmente tenemos aproximadamente un 40 % en bonos con vencimiento inferior a un año. Consideramos que se trata de un punto óptimo en el mercado, que ofrece algunos de los mejores rendimientos ajustados al riesgo. Sin embargo, esta parte del mercado, más parecida a los activos del mercado monetario y que presenta una volatilidad extremadamente baja, no figura en los índices de referencia tradicionales a corto plazo.
Otra diferencia clave es que contamos con un conjunto de oportunidades verdaderamente global, lo que significa que tenemos más lugares donde buscar activos de alta calidad con buenos rendimientos. En este sentido, es fundamental tener acceso a la plataforma de análisis global de Aberdeen. Nos permite combinar con confianza emisores de mercados desarrollados con emisores de alta calidad en mercados emergentes bien calificados y en toda Asia.
¿Hay algún momento mejor o peor para invertir en este tipo de fondos?
Mark Munro: El fondo está expresamente diseñado para ser una solución «alternativa al efectivo» para cualquier situación, capaz de ofrecer un rendimiento atractivo y una rentabilidad total superior a la del efectivo, independientemente de la fase del ciclo en la que nos encontremos.
Dado su enfoque en la solidez de la liquidez y la estabilidad de los precios, también creemos que el fondo tiene una amplia gama de aplicaciones de inversión. Por ejemplo, puede servir como una alternativa con control del riesgo a los fondos monetarios, una asignación defensiva básica para ayudar a reducir la volatilidad general de la cartera y una solución eficiente para las aseguradoras que buscan bajos requisitos de capital.
Como hemos visto en los dos primeros años, ha cumplido sus objetivos clave en una amplia gama de entornos de mercado. Y confiamos en que seguirá haciéndolo en los próximos años.
AIS Financial Group continúa su trayectoria de crecimiento sostenido. Durante 2024, la compañía alcanzó un hito significativo al distribuir más de 4.000 millones de dólares en productos estructurados, con presencia en 30 países. Con Latinoamérica como su principal mercado, AIS sigue expandiendo sus operaciones hacia regiones clave como Suiza, Oriente Medio, Israel y Sudáfrica.
La firma cuenta con una amplia y diversa base de clientes que incluye desde pequeños asesores independientes y single family offices, hasta multi-family offices, bancos locales y, más recientemente, clientes institucionales como fondos de pensiones. No obstante, el asesor independiente sigue siendo el núcleo de su negocio y la razón de ser de la compañía.
Productos estructurados: el corazón de AIS Financial Group
Las notas estructuradas constituyen el core business de AIS. Se trata de soluciones financieras cada vez más adoptadas en las carteras de banca privada y gestores patrimoniales, por su capacidad de combinar flexibilidad, personalización y eficiencia.
¿Qué es una nota estructurada?
Una nota estructurada es, en esencia, la unión de dos o más instrumentos financieros que se integran en una única estructura. Este producto combina, en un solo paquete indivisible, un activo vinculado a tipos de interés y uno o varios derivados financieros (como calls y puts). Estas notas son emitidas por bancos de primer nivel –entre ellos Citi, BNP Paribas o Santander– y AIS mantiene líneas abiertas con más de 35 emisores a nivel mundial.
Gracias a su diseño, una nota estructurada permite ejecutar de forma sencilla y eficiente cualquier visión de mercado, optimizando rendimientos y minimizando riesgos mediante el uso estratégico de derivados financieros.
Ventajas para la cartera de inversión
Personalización: adaptables al perfil de cada inversor (conservador, moderado o agresivo), permitiendo diseñar productos alineados con su visión de mercado.
Flexibilidad y eficiencia: brindan acceso a combinaciones de derivados y activos subyacentes difíciles o costosos de replicar individualmente. Por ejemplo, es posible invertir en cestas de acciones con barreras de protección y cupones condicionales.
Rentabilidad: en entornos de tipos bajos, ofrecen rendimientos más atractivos que los productos tradicionales como depósitos a plazo o bonos simples.
Protección de capital: algunos productos garantizan protección parcial o total del capital si se mantienen hasta vencimiento, lo que los convierte en una alternativa atractiva para quienes buscan exposición a mercados con control de riesgo.
Ejemplos de diferentes tipos notas estructuradas
1 – Capital garantizado
Los productos de capital protegido son ideales para inversores adversos al riesgo. Garantizan al vencimiento una cantidad mínima —habitualmente el 100 % del capital invertido— incluso si el rendimiento del subyacente es negativo. Si el subyacente obtiene un rendimiento positivo, el inversor participa de esa subida, e incluso puede beneficiarse de una mayor participación, aunque en ocasiones existe un tope máximo que limita el retorno. Este tipo de producto suele requerir vencimientos a largo plazo.
2 – Phoenix Autocall con cupones condicionales
El Phoenix Autocall es uno de los productos estructurados más utilizados. Combina una barrera de protección de capital que limita el riesgo con un cupón condicional, pagadero solo si todos los subyacentes se mantienen por encima de la “barrera de cupón”. Además, cuenta con la función de autocall: si todos los subyacentes superan el nivel inicial en una de las fechas de observación —mensuales, trimestrales o semestrales—, el producto se cancela anticipadamente y el inversor recibe el capital invertido junto con el cupón correspondiente.
3 – Productos de participación
Estos productos también colocan el capital en riesgo con una barrera de protección similar a la del Phoenix Autocall, pero con el atractivo de poder superar el crecimiento del subyacente gracias a un determinado nivel de participación. Al vencimiento se observa el desempeño de los subyacentes y se toma el de peor rendimiento (Worst of).
Si este se encuentra por encima de un umbral (por ejemplo, el 70 %), la nota paga el 100 % del capital más la performance positiva, multiplicada por el nivel de participación (por ejemplo, 200 %) sin límite. Si el Worst of está por debajo del umbral, se paga el porcentaje correspondiente al nivel alcanzado.
Estos ejemplos muestran la diversidad y el potencial de los productos estructurados, que cada vez ganan mayor presencia en las carteras de bancas privadas y gestores patrimoniales, al ofrecer más posibilidades de rentabilidad junto con un control de riesgo más flexible y adaptado a los objetivos de cada inversor.
Tribuna de Erik Schachter, director de Inversiones (CIO) de AIS Financial Group
Las principales potencias del mundo planean incrementar el gasto militar en cantidades millonarias de aquí a 2030; esta disposición a gastar está cambiando la percepción general sobre la inversión en defensa, considerada tradicionalmente un nicho, y poniendo a prueba el acercamiento de las firmas que apuestan más firmemente por la inversión con criterios ESG. Aunque la política arancelaria de EE.UU. ha copado la mayor parte de los titulares, a lo largo del primer trimestre de 2025 se han producido otros desarrollos que pueden tener un efecto directo tanto sobre el crecimiento como sobre los ya de por sí elevados riesgos geopolíticos. Destaca particularmente el giro del nuevo gobierno alemán para modificar su estrategia fiscal, históricamente marcada por un estricto control del endeudamiento estatal.
Los planes incluyen la exención del gasto en defensa que supere al 1% del PIB del freno a la deuda que se incluyó en 2009 en la Constitución germana, así como la creación de un fondo de infraestructuras al margen del gasto ordinario dotado con 500.000 millones de euros para gastar en los próximos doce años; en esta partida se incluyen 100.000 millones que se destinarán a apoyar medidas para combatir el cambio climático, como promesa del nuevo canciller Friedrich Merz a Los Verdes. Además, los estados federados podrán pedir prestado el equivalente a unos 16.000 millones de euros.
Lluvia de millones
“Aunque estos cambios fiscales representan una notable evolución de la política alemana, las implicaciones económicas siguen siendo inciertas”, comentan analistas de Candriam sobre este anuncio histórico. Según sus cálculos, el impacto de estas medidas sobre el crecimiento del PIB alemán no superará el 0,6% en 2025 y el 0,8% en 2026, “dada la dependencia de Alemania de las importaciones para el gasto militar y los importantes riesgos de ejecución asociados a las inversiones en infraestructuras”.
El movimiento de Alemania forma parte realmente de una tendencia más amplia hacia el rearme de las principales regiones del mundo. Así, también se produjo en el primer trimestre de 2025 el anuncio del plan ReArmar Europa de la Unión Europea, con el objetivo de dotar a los estados miembros de flexibilidad fiscal para incrementar su gasto militar. “Estamos en una época de rearme. Europa está dispuesta a impulsar masivamente su gasto en defensa”, declaró con motivo del anuncio de este plan Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.
ReArmar Europa está estructurado en dos partes: por un lado, se activará la cláusula general de salvaguardia del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, permitiendo a los estados miembros incrementar sus gastos de defensa en hasta un 1,5% de su PIB sin tener que activar el procedimiento de déficit excesivo. Por otro, se creará un nuevo instrumento de financiación dotado con 150.000 millones de euros en préstamos para inversiones en el ámbito de defensa. “Se trata básicamente de gastar mejor y de gastar juntos”, afirmó Von der Leyen en un comunicado distribuido a medios europeos.
En conjunto, el gasto en defensa podría alcanzar los 800.000 millones de euros hasta 2030, según estimaciones de la propia UE. No obstante, desde Candriam hablan de la existencia de riesgos de implementación: “Como mencionó Draghi, la base industrial está fragmentada y en el sector de defensa, la planificación común precede al gasto común”.
Mientras tanto, en EE.UU., el presidente Donald Trump y Pete Hegseth, su secretario de Defensa, anunciaron en la primera semana de abril un paquete de gasto militar con la cifra récord de un billón de dólares a partir de 2026, con el objetivo, según sus palabras, de “reconstruir el ejército estadounidense sobre la base de la letalidad y la preparación”.
También la OTAN avanzó en abril que dos tercios de sus miembros ya han alcanzado un gasto en defensa del 2% – objetivo instaurado en 2014- por primera vez en la historia de la organización, alimentando el debte a favor de incrementar el gasto hasta el 3%.
Desde J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management (JSS SAM), el responsable de Sostenibilidad, Daniel Wild, constata que los mercados llevan ya meses recogiendo estos acontecimientos, de modo que las valoraciones ya estarían reflejando esas expectativas de crecimiento significativo. “El sector de defensa de la UE superó al Stoxx Europe 600 en más de un 30% durante el pasado año”, observa. Con fecha a 31 de marzo de 2025, 12 de las compañías de defensa con mayor capitalización tienen sede en Europa, y otras 13 en EE.UU. El sector del aeroespacio y defensa pondera un 4,5% en el índice MSCI Europe, y un 2% en el MSCI US.
Reto para la inversión ESG
El posible despegue del sector de defensa puede ser visto como una oportunidad de inversión, pero, tras décadas de implementación generalizada de criterios de sostenibilidad en la industria de gestión de activos, la realidad se presenta más compleja. Por tanto, el objeto de este artículo no es abordar si la tendencia general hacia un mayor gasto militar puede ser un estímulo necesario para reactivar a las economías, sino de entender hasta qué punto podría ser posible conjugar la exposición a este sector con un acercamiento netamente ESG.
Según datos publicados por Efama, los fondos UCITS calificados como artículo 8 terminaron 2024 con un patrimonio gestionado de 7,1 billones de euros, mientras que el patrimonio gestionado en fondos artículo 9 equivaldría a unos 300.000 millones. En un informe de la asociación que recoge la actividad de 2024 se constata que los fondos artículo 9 encadenaron cinco trimestres consecutivos de reembolsos netos, con salidas equivalentes a 7.500 millones solo en el cuarto trimestre del año pasado. Según los datos de Efama, el patrimonio en fondos artículo 9 se ha mantenido en los mismos niveles desde el primer trimestre de 2023, mientras que los fondos artículo 8 han experimentado un incremento en el patrimonio gestionado del 84,5%.
Concretando más, el experto de JSS SAM cita un estudio publicado recientemente por Bank of America (BofA) según el cual menos del 9% de los fondos europeos con designación ESG cuentan con alguna compañía de defensa en cartera y menos del 3% de los fondos sostenibles poseen nombres con más del 50% de exposición de sus ingresos a este sector.
La principal piedra de toque para el sector es la exposición a armas controvertidas, fuertemente regulada y generalmente excluida, particularmente de los artículo 9. A partir de datos de Morningstar y Spainsif (tracker de fondos artículo 8 y artículo 9 comercializados en España), más del 90% de los fondos artículo 9 (66,8% en el caso de los artículo 8) no opera empresas implicadas en el negocio de las armas controvertidas, mientras que este porcentaje desciende al 50% en el caso de empresas implicadas en la generación de energía nuclear (45% para los artículo 8). En el caso del tabaco, estos porcentajes son del 86,1% para los fondos del artículo 9 y del 72,6% para los articulo 8.
De acuerdo con una nota de Morgan Stanley firmada por los analistas Stanley Arushi Agarwal y Rachel Fletcher, que fue citada por Bloomberg el 24 de marzo de 2025, ambos expertos calculaban que los fondos europeos clasificados bajo los artículos 8 y 9 del reglamento SFDR podrían canalizar entre 53.000 y 119.000 millones de dólares hacia el sector aeroespacial y de defensa, de eliminarse las restricciones actuales.
¿Cambios en la percepción?
Cabe pensar en vista de estas cifras que la posible afluencia de dinero a estrategias con criterios ESG podría estar abriendo las mentes de las gestoras de fondos, buscando la manera de aprovechar nuevasoportunidades sin sacrificar su sello de sostenibilidad. A partir del análisis de los últimos tres estudios de mercado de Spainsif, Andrea González, directora general de la organización, habla de una tendencia hacia la segmentación, entendida como la evolución desde una exclusión general del sector armamentístico hacia un enfoque más matizado: “Las entidades empiezan a distinguir entre armamento convencional y armamento controvertido (como armas químicas, biológicas o minas antipersona), lo cual abre la puerta a la posibilidad de financiar actividades relacionadas con la defensa que se consideren compatibles con el marco normativo internacional y los derechos humanos».
La experta explica que el contexto geopolítico ha actuado como un catalizador, particularmente desde 2022-2023 con el estallido de la guerra de Ucrania: “Se empieza a reconsiderar la exclusión total del sector defensa, reconociendo su papel en la seguridad europea y su alineamiento potencial con valores democráticos y sostenibilidad estratégica”.
González añade que “algunos gestores de activos han manifestado explícitamente su intención de revaluar estas exclusiones, ya que consideran que la sostenibilidad también incluye la estabilidad institucional, la seguridad ciudadana y el respeto al Estado de derecho, donde las capacidades defensivas tienen un papel relevante”. Spainsif está actualmente en una fase de recopilación de datos para la publicación de un estudio en profundidad sobre la materia en 2026.
Con ánimo de pulsar los ánimos respecto a esta lluvia de millones, en Funds Society nos hemos puesto en contacto con las firmas que mayor compromiso han mostrado con la sostenibilidad en los últimos años. Vaya por delante que la mayoría declinaron participar en el reportaje por diversas razones, por lo que solo citaremos a continuación a las que sí han mostrado opiniones al respecto.
“Estamos tratando de conciliar una reticencia natural a invertir en defensa, debido a su asociación inherente con conflictos insostenibles y no deseados, con el hecho de que somos inversores multiactivo, y queremos equilibrar la compensación entre riesgo, rendimiento y sostenibilidad cuando se trata de gasto en defensa”, afirma Aliki Rouffiac, gerente de cartera de Robeco Sustainable Multi-Asset Solutions.
El experto considera que Robeco sí debería posicionarse en el largo plazo para beneficiarse de los cambios significativos en la política europea para aumentar el gasto en defensa. La previsión de la firma es que, al materializarse ReArmar Europa, el peso del subsector aeroespacial y de defensa supere el 2% de exposición actual en el índice de renta variable global, “mientras que otras partes del mercado también se beneficiarán del incremento en el gasto”.
“Antes considerada incompatible con los criterios ESG, la defensa está emergiendo ahora como un sector dinámico que está reformulando lo que realmente significa la inversión ética”, afirma Kate Donegan, directora asociada de Producto, Legal y ASG de WisdomTree. Dicho esto, Donegan insiste en que “la creación de carteras centradas en defensa exige un desarrollo meticuloso, especialmente en torno a las implicaciones geopolíticas y las sensibilidades éticas vinculadas a las armas controvertidas”.
Donegan señala que los tres principales riesgos que deben tener en cuenta los inversores que quieran acercase a esta temática son los riesgos regulatorios, los riesgos reputacionales y el riesgo de sanciones, dado que pueden plantear problemas jurisdiccionales. En este sentido, la experta destaca el buen posicionamiento de las empresas europeas de defensa: “Operan bajo algunos de los marcos normativos más estrictos del mundo, incluidas las prácticas empresariales éticas y las normas ESG. Además, estas empresas operan en jurisdicciones signatarias del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP), lo que garantiza su concordancia con las normas mundiales de control de armamento”.
La experta insiste en que tanto los resultados en materia de ESG como sus actividades empresariales ”están a disposición del público y pueden verificarse de forma independiente a través de fuentes de terceros, como la herramienta de calificación ESG de MSCI, que ofrece una mayor transparencia y confianza a la hora de evaluar la alineación de una cartera con los criterios ESG y permite a los inversores evaluar la implicación de una firma en actividades empresariales específicas, incluida la producción de armas controvertidas”.
Dadas todas estas características, la representante de WisdomTree – que acaba de lanzar un ETF que replica esta temática- concluye: “Las empresas europeas de defensa no solo ofrecen ventajas estratégicas y financieras potenciales, sino que también representan una oportunidad atractiva para que los inversores apoyen la paz, la estabilidad y la resiliencia democrática, valores centrales de la inversión sostenible”.
Una postura más escéptica
Sin embargo, no todas las firmas de gestión consultadas muestran el mismo nivel de convencimiento. Léa Dunand-Chatellet, gestora y directora de Inversión Responsable para DNCA (Natixis IM), relativiza el margen para invertir con criterios sostenibles: “Los inversores deben tener claro que la defensa es una inversión de nicho”. Coincide en señalar que es un sector fuertemente regulado, lo que obliga a los operadores que cotizan en bolsa a cumplir con una serie de restricciones y disponer de licencias, además de encontrarse con limitaciones para comercializar ciertos productos, una situación que también comparten otros sectores tradicionalmente problemáticos para la inversión ESG, como el tabaco.
En este sentido, la experta declaró en el contexto de un foro para medios organizado por Natixis IM el pasado mes de marzo en París que lo más importante para abordar esta problemática será “mantener la coherencia” a lo largo del tiempo. “El primer paso para invertir depende de la filosofía de inversión y de la diversificación. Pero no podemos desarrollar un producto de inversión basado solo en criterios éticos. Necesitamos transparencia, ser muy claros con los filtros de exclusión; tenemos que aplicar un acercamiento gradual en función de inversores que sean más estrictos u otros que sean más flexibles. El cliente necesita saber en qué está invirtiendo”.
En una línea similar, desde Candriam recuerdan que “los inversores sostenibles deben ser conscientes de los retos intrínsecos de los distintos sectores”. En particular, indican que, aunque el sector de la defensa haya sido una inversión “gratificante” en los últimos tres años, también conlleva ciertos riesgos: “La complejidad del sector, desde las fases iniciales hasta los mercados finales, suele traducirse en una falta de transparencia y trazabilidad. Esto puede exponer a los inversores a desafíos legales y éticos, como la corrupción y las violaciones de los derechos humanos, que a su vez pueden representar riesgos de reputación y regulatorios. Estos riesgos son inherentes al sector de la defensa”.
La titulización, que en su día fue un pilar para el funcionamiento de los mercados de crédito europeos, nunca se ha recuperado por completo de la Crisis Financiera Global. Aunque las titulizaciones europeas se mostraron más resistentes que sus homólogas estadounidenses durante la crisis, la respuesta regulatoria en Europa fue, sin embargo, amplia. Durante la última década, las capas de normas que cubren la transparencia, el análisis, la retención de riesgos y la elaboración de informes han creado uno de los regímenes normativos más prescriptivos de los mercados de capitales globales. Aunque destinado a restablecer la confianza, este marco también ha limitado el crecimiento y la participación del mercado. Como resultado, la emisión de titulizaciones europeas se ha reducido a la mitad respecto a los niveles anteriores a la crisis, alcanzando una media de tan solo 250 000 millones de euros anuales, aproximadamente una séptima parte del mercado estadounidense[1], donde la titulización ha seguido expandiéndose y sigue siendo una fuente principal de financiación de crédito.
Eso va a cambiar ahora. La Comisión Europea propuso su revisión del Reglamento de titulización en junio de 2025[2]; el Consejo Europeo acordó su posición en diciembre de ese año[3]; y la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON) del Parlamento Europeo finalizó su postura en mayo de 2026[4]. Las negociaciones a tres bandas entre estas partes están ahora en curso, y hay mucho en juego. Si se reactiva a los niveles anteriores a la crisis, el mercado de titulización de Europa podría desbloquear 130 000-320 000 millones de euros en nuevos préstamos cada año, lo que ascendería a más de 1 billón de euros en cinco años[5]. Así, conecta a los inversores a largo plazo con la concesión de préstamos a la economía real – hipotecas, crédito al consumo, financiación de pequeñas y medianas empresas (pymes) – que de otro modo no sería fácilmente accesible a través de los mercados públicos.
Janus Henderson acoge con satisfacción esta orientación. Sin embargo, como gestora de activos mundial e inversor comprometido y activo en el crédito titulizado desde hace mucho tiempo, creemos que las propuestas actuales corren el riesgo de quedarse cortas respecto a sus objetivos. Si bien la mayoría de los aspectos reflejan ámbitos en los que el nuevo marco de titulización podría haberse calibrado mejor, hay un elemento que destaca como fundamentalmente diferente, tanto en escala como en consecuencias.
¿Las sanciones a los inversores suponen un riesgo de diseño fundamental?
El régimen de sanciones propuesto para los inversores institucionales que no cumplan los requisitos obligatorios de diligencia debida representa una preocupación clave dentro del paquete actual. A diferencia de otros aspectos de la reforma, creemos que la propuesta de sanciones introduce riesgos que podrían, si no se abordan cuidadosamente, socavar los objetivos más amplios de la reforma.
Apoyamos el enfoque del Consejo de eliminar por completo esas sanciones específicas para los inversores en virtud del artículo 32. Los inversores institucionales ya están sujetos a regímenes de ejecución bien establecidos en virtud de la Directiva sobre gestores de fondos de inversión alternativos (AIFMD), la Directiva sobre organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios (UCITS) y Solvencia II en todas las clases de activos. La posición del Consejo evita duplicidades innecesarias con estos regímenes de supervisión existentes al tiempo que apoya mejor el objetivo general de reconstruir la participación de los inversores en los mercados de titulización de la UE. Si se mantienen las sanciones a los inversores, creemos que deberían ser proporcionadas y estar en consonancia con la manera en que se aplican normas comunitarias comparables en otros contextos.
Aunque celebramos los esfuerzos del Parlamento por reducir el nivel de sanciones respecto a las propuestas originales de la Comisión, seguimos preocupados por la posibilidad de que la retención de sanciones a los inversores de hasta el 50 % del valor de la posición de titulización correspondiente podría no ser proporcional.[6] Una sanción de esta magnitud sería difícil de justificar por motivos de proporcionalidad y podría distinguir a la titulización para un trato más punitivo en comparación con otras clases de activos, distorsionando la asignación de activos.
La introducción de un régimen de sanciones paralelo y específico para la titulización, sobre todo al nivel previsto por el Parlamento, también corre el riesgo de disuadir la participación de los inversores. En nuestra opinión, esto aumentaría materialmente el riesgo a la baja en relación con otras clases de activos, precisamente en un momento en que los responsables políticos tratan de reconstruir la demanda. También crearía una duplicación normativa al añadir un segundo marco de aplicación a los regímenes existentes sin añadir un valor de supervisión significativo en otras partes de los mercados de capitales.
Esta preocupación no es teórica. El Banco Central Europeo cree que hay problemas de proporcionalidad[7] con el régimen actual. Esto indica un claro riesgo de que el marco de sanciones, si no se ajusta, podría afectar negativamente al funcionamiento del mercado en lugar de requerir simplemente una reformulación.
Diligencia debida y acceso al mercado mundial: mejora, pero incompleta
El régimen de diligencia debida[8] con arreglo al nuevo Reglamento de titulización sigue basándose en el formato más que en el fondo. Los inversores de la UE deben obtener información en plantillas específicas de la UE, incluso en el caso de las titulizaciones de terceros países (emitidas fuera de la UE), aunque la mayoría de los emisores no pertenecientes a la UE facilitan información equivalente utilizando sus propios formatos establecidos. El análisis es uno de los requisitos que debe cumplir una titulización para poder optar a la inversión de inversores institucionales de la UE.
Otro es el cumplimiento de las normas de retención del riesgo del Reglamento de titulización de la UE (SECR), que exigen al cedente, patrocinador o prestamista original que retenga un interés económico neto sustancial continuado de al menos el 5 % en la titulización[9], garantizando la armonización de intereses entre los emisores y los inversores mediante el requisito de mantener una parte del capital.
Los inversores de la UE tienen un conjunto accesible de titulización global de 1 billón de euros de inversiones elegibles, donde la emisión elegible está creciendo, como se muestra en el gráfico siguiente. Sin embargo, todavía no pueden acceder a billones de deuda[10], lo que reduce el potencial de diversificación, una de las principales ventajas de las inversiones en titulizaciones. Ninguna otra jurisdicción importante – como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá o Australia – impone restricciones comparables.
Tanto el Consejo como el Parlamento han reconocido acertadamente esta barrera y han eliminado el requisito de plantilla de la UE para los emisores no pertenecientes a la UE. Sin embargo, el sustituto del Consejo, una prueba «sustancial», sigue exigiendo a los inversores que comprueben que está disponible el mismo paquete de divulgación de diligencia debidanálisis[11]. Por lo tanto, en nuestra opinión, esto sigue siendo demasiado prescriptivo para mejorar significativamente el acceso al mercado mundial de los inversores europeos en titulización. La posición del Parlamento va aún más lejos al exigir a los inversores de la UE que comprueben que la información facilitada por terceros países es «sustancialmente equivalente» a las normas de transparencia de la UE[12]. Esta es una formulación más viable, pero sin normas técnicas detalladas para definir qué significa «sustancialmente equivalente» en la práctica, se corre el riesgo de trasladar la carga de cumplimiento, y el riesgo legal asociado, a los inversores de la UE.
Instamos a los colegisladores a adoptar un enfoque de due diligence verdaderamente basado en los resultados, centrado en las salvaguardias para los inversores y la integridad del mercado, en lugar de prescribir el formato o la fuente de la divulgación. Esto es coherente con la dirección recomendada por el informe conjunto de las autoridades de supervisión europeas publicado en marzo del año pasado[13] y el enfoque ya aplicado en el Reino Unido[14].
Demanda de OICVM – una oportunidad perdida
Los fondos UCITS siguen siendo una fuente poco utilizada de demanda de titulización, debido en gran medida al límite de concentración de un único emisor del 10 %, una norma anterior a la titulización moderna y que no está en consonancia con una clase de activos inherentemente diversificada. Acogemos con satisfacción la propuesta del Consejo de aumentar este límite del 10 % al 50 % para una única titulización pública, lo que podría liberar entre 100 000 y 150 000 millones de euros en demanda inmediata y entre 20 000 y 30 000 millones de euros en demanda anual a partir de entonces[15]. A nuestro juicio, este nivel de ambición debe mantenerse a través de las negociaciones trilogo.
Definiciones y tratamiento de capital: margen de perfeccionamiento
Celebramos la decisión del Consejo de eliminar la propuesta de la Comisión de ampliar la definición de titulización «pública». Aunque el Parlamento también ha intentado perfeccionar el enfoque de la Comisión, su propuesta de inclusión de transacciones gestionadas activamente dentro del marco de la titulización pública corre el riesgo de incluir operaciones que son privadas por naturaleza y no están destinadas a una distribución amplia en el mercado.
Respecto al tratamiento del capital, la disparidad es marcada: las aseguradoras estadounidenses destinan aproximadamente el 25 % de sus balance a titulizaciones frente a solo el 1,6 % de las aseguradoras europeas[16]. Esta brecha parece deberse a las cargas de capital de Solvencia II más que al riesgo subyacente. Por lo tanto, mantener la ambición de la Comisión sobre la reforma del capital mediante el diálogo tripartito será importante.
Cabe señalar también que la dirección del Reino Unido difiere, pues la Autoridad de Conducta Financiera y la Autoridad de Regulación Prudencial avanzan hacia un marco basado en los resultados que busca salvaguardar a los inversores sin imponer procesos rígidos. La UE no necesita replicar este modelo, pero el contraste pone de manifiesto la importancia de garantizar que el enfoque de Europa siga siendo competitivo a nivel internacional.
El futuro
Ahora que las negociaciones a tres bandas están en marcha bajo la Presidencia irlandesa, los próximos meses representan una verdadera oportunidad. Si se reactiva a los niveles anteriores a la crisis, la titulización europea podría generar más de un billón de euros en financiación privada adicional en cinco años[5]. Se trata de capital que Europa necesita para apoyar su transición ecológica, su infraestructura digital y su resiliencia económica general, al tiempo que ayuda a canalizar el capital de los inversores a largo plazo hacia los préstamos a hogares y empresas. Aprovechar ese potencial requerirá reformas que aborden tanto la demanda como la oferta. En nuestra opinión, esto significa:
Abordar el riesgo de sanciones – evitar un régimen duplicado y desproporcionado que podría disuadir a los inversores de participar.
Due diligence basada en principios – modificar los requisitos de due diligence para centrarse en el fondo de la información, lo que permite el acceso a los mercados titulizados mundiales.
Acceso significativo de terceros países – tratar los instrumentos de países no pertenecientes a la UE de forma comparable a las titulizaciones originadas en la UE cuando se cumplan normas estrictas.
Normas UCITS modernizadas – eliminar o aumentar significativamente el límite de emisor del 10 % para las titulizaciones.
Definiciones público-privadas claras – garantizar que las transacciones genuinamente privadas no queden incluidas en un marco de divulgación pública.
Tratamiento de capital sensible al riesgo – alinear los cargos de los Reglamentos de Requisitos de Capital (CRR) (aplicables a bancos y empresas de inversión) y Solvencia II (que afectan a las aseguradoras) de forma más estrecha con la rentabilidad observada en los impagos.
Nuestros equipos de Janus Henderson mantienen su compromiso de colaboración constructiva con los responsables políticos a medida que avancen estas negociaciones. Un marco bien calibrado, especialmente uno que evite consecuencias no deseadas en ámbitos críticos como las sanciones, puede liberar un valor económico significativo para Europa, manteniendo al mismo tiempo normas estrictas para los inversores en titulizaciones. La oportunidad está clara; ahora es cuestión de calibración y ambición impulsar la acción.
Tribuna de Ian Bettney, Portfolio Manager, y Nathan Fox, Responsable de Asuntos Públicos de Janus Henderson
Desde hace varios años la inclusión financiera en México se ha vuelto una de las prioridades tanto en el sector público como privado. Si bien los rezagos todavía son evidentes, es innegable que existen avances al respecto.
En el sistema financiero del país, concretamente el bancario, la institución más grande del país, BBVA es una de las más aventajadas al respecto, su informe denominado «La inclusión financiera digital muestra avances en 2024», reporta que solo el año pasado la digitalización permitió que el 8,5% de los usuarios de productos de ahorro y el 12,2% de los usuarios de crédito contrataran su último producto mediante una aplicación de celular o página de internet de la institución financiera.
También, en 2024, la población en localidades urbanas utilizó relativamente más los canales digitales (app o página de internet de la institución) para la contratación del último producto de ahorro (9,4%) y de crédito (13,4%) que la población en localidades rurales (6,3% y 8,4%, respectivamente).
BBVA informa que entre 2021 y 2024, se registraron aumentos relevantes en la contratación digital del último producto en zonas urbanas: +5,4 puntos porcentuales para productos de ahorro y +8,3 puntos porcentuales para productos de crédito.
En contraste, en zonas rurales el crecimiento fue más moderado: +4,0 puntos y +5,3 puntos, respectivamente. Este comportamiento de crecimiento desigual genera que la brecha se vaya ampliando entre este tipo de localidades.
Sin embargo, BBVA reconoce que el uso cotidiano de medios digitales para pagos sigue siendo limitado. Por ejemplo, en 2024 sólo el 4,4% de los adultos reportó usar transferencia electrónica o por aplicación de celular con mayor frecuencia para compras de hasta 500 pesos, y apenas el 7,6% para compras mayores a 500 pesos.
El rezago, de acuerdo con el análisis de BBVA, está relacionado con el ecosistema en el que se desarrollan las transacciones. Por ello, es fundamental fortalecer no sólo la inclusión financiera de las personas, sino también la de las empresas, asegurando que estas últimas cuenten con las capacidades necesarias para aceptar pagos digitales por sus productos o servicios.
Los pilares de la inclusión financiera
De acuerdo con el reporte de BBVA, la definición de inclusión financiera en México está basada en cuatro pilares:
El acceso;
El uso: en ambos casos tanto en el punto uno como en el dos, se refiere a productos financieros formales como cuentas, seguros, créditos y Afores);
Regulación apropiada (para garantizar esquemas de protección al consumidor);
Competencias económico-financieras (de los usuarios).
BBVA explica en su análisis que tradicionalmente el acceso se ha vinculado a la cobertura del sistema financiero medida por su infraestructura física (sucursales, terminales punto de venta, cajeros automáticos y corresponsales).
Sin embargo, la combinación de internet , dispositivos tecnológicos —computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes— y una regulación adecuada ha abierto, no sólo otra vía de “acceso”, sino también de “uso”, a partir de los canales financieros digitales (principalmente páginas de internet o aplicaciones).
Hay avances, pero falta mucho
BBVA pone el acento en los avances de la inclusión financiera en el país, pero también en lo mucho que falta por avanzar, así como en algunos aspectos como la interpretación cotrrecta de las cifras que arroja el análisis.
Por ejemplo, el banco reconoce que sus resultados relacionados con el indicador de contratación por medios digitales podrían estar subestimados debido a que hay una proporción de población que contestó que no contrató de manera digital, pero una causa fue por no haber tenido la opción, Un buen indicador debería tomar un período en el que todos los que contratan deciden entre canales tradicionales o canales digitales; Sin embargo, se aprovecha la información para analizar el desempeño de este indicador.
BBVA anticipa que será inevitable el avance en la digitalización e inclusión de los clientes en las zonas rurales, el argumento es de llamar la atención: «Es de esperar que en algún momento la población en localidades rurales tiendan a hacer más uso de canales digitales para la contratación del último producto financiero, que las urbanas, principalmente por los costos que conlleva moverse hacia los puntos de contratación tradicional; por ejemplo, llegar a una sucursal toma 38,3 minutos en promedio si se está en una localidad rural y 16,0 minutos si se está en una localidad urbana», explica la institución bancaria.
Sin embargo, los resultados de la Enif 2021 y 2024, indican que, considerando a una localidad rural como aquellas con menos de 15 mil habitantes (CNBV, 2025), las localidades urbanas tienen relativamente un mejor desempeño en la contratación del último producto de ahorro y de crédito por medios digitales, respecto de las localidades rurales.
La gran conclusión consiste en que los avances son relevantes, en un mercado que tiene muchas oportunidades para la inclusión financiera como el de México, y que por lo tanto también representa el gran reto de abatir a la brevedad el enorme rezago todavía vigente.
Luego de la nueva amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el sentido de imponer aranceles del 30% a México, a partir del 1 de agosto, los analistas tratan de dibujar algunos escenarios probables en la relación comercial de ambas naciones, y especialmente el impacto para el país latinoamericano, la economía más débil del Tratado de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En este momento se llevan a cabo negociaciones entre ambas naciones y que deberán concluir antes de la fecha pactada.
Actualmente, las importaciones mexicanas de Estados Unidos que no cumplen con las reglas del T-MEC deben pagar un arancel del 25%, cifra que aumentaría hasta 30% al inicio de agosto. En ese sentido, asumiendo que las exenciones derivadas del TMEC continuarán, Banamex actualizó su estimación de como quedarían los aranceles ponderados para las importaciones mexicanas a Estados Unidos a partir de ese momento.
La institución bancaria proyecta que el nuevo arancel se ubicaría en 13,7%, desde el 11,9% vigente actualmente. El arancel mundial promedio subiría a 15% con los nuevos impuestos anunciados. Considerando los cambios en las tasas arancelarias a otros países, que se han anunciado durante julio, Banamex proyecta que la tasa ponderada promedio de las importaciones estadounidenses pasaría de 12,1% a 14,7%.
Al respecto se consideran las cartas enviadas a Camboya, Laos, Myanmar, Tailandia, Indonesia, Sudáfrica, Kasajistán, Corea del Sur, Japón, Malasia, Filipinas y Brasil, además de los acuerdos anunciados entre Estados Unidos y Reino Unido, además de Vietnam.
A pesar de que el arancel mundial promedio es 12%, el efectivamente pagado en mayo fue de 9%, agregaron desde el banco mexicano.
De acuerdo con los datos del US Census Bureau, en mayo de este año la tarifa promedio ponderada de las importaciones de Estados Unidos fue de 8,7%, más de 3 puntos porcentuales por debajo de la estimación previa a las modificaciones anunciadas para entrar en vigor a partir de agosto.
Sobresale que el arancel de las importaciones chinas en dicho mes fue de 45,6%, mientras que el de las provenientes de México fue de 4,3%, casi 8 puntos porcentuales por debajo de la estimación, siendo este el comportamiento dominante. Es decir, salvo China, el arancel efectivamente pagado es menor al estimado.
Sin embargo, es probable que los datos (preliminares) del US Census Bureau muestren una mayor recaudación conforme se normalice el flujo operativo en las aduanas de Estados Unidos, dado que los cambios normativos se han sucedido rápidamente.
Así, en caso de que se implementen las medidas anunciadas en las cartas enviadas la semana pasada, entonces a partir de agosto Banamex espera que el arancel promedio efectivamente pagado de las importaciones de Estados Unidos se ubique alrededor de 10,5% a nivel mundial, mientras que para las importaciones mexicanas se ubicaría alrededor de 5%.
Foto cedidaEl nuevo equipo de Head of Strategy and External Channels (izq a der): arriba: Nicolás Bacarreza, Roly Prieto; abajo: Catherine Ruz, Paulina Olguín, Victoria Bazán
Reforzando su rama de Wealth External, la firma chilena de gestión patrimonial Grey Capital anunció una serie de seis contrataciones, incluyendo un equipo senior de Head pf Strategy and External Channels, sumando décadas de experiencia en la industria financiera. El target es reforzar los esfuerzos en el segmento de asesores independientes.
Según informaron a través de un comunicado, los fichajes incluyeron tres profesionales que ingresaron con el rol de Head: Victoria Bazán, Paulina Olguín y Roly Prieto, todos profesionales con más de 20 años de trayectoria en gestión patrimonial.
Antes de llegar a Grey, Bazán se desempeñaba como subgerente de Banca Privada de Vantrust Capital, firma donde trabajó dos años y medio. En el pasado también trabajó en el multi-family office Addwise, como gerente comercial, y Banchile Corredores de Bolsa, como asesora financiera de Banca Privada.
Olguín, por su parte, pasó más de una década en LarrainVial, donde desarrolló el grueso de su carrera, según consigna su perfil de LinkedIn. La profesional llegó al área de Wealth Management de la casa de inversiones chilena como gestora patrimonial, en 2012. A inicios de 2024, dio un salto y fue nombrada como subgerente de Gestión Patrimonial y encargada del proyecto de canal híbrido del área.
En el caso de Prieto, antes se desempeñaba en SURA Investments, donde pasó los últimos 13 años y fracción. Si bien su primer trabajo en la industria financiera fue como ejecutivo de la Banca de Empresas de Santander, su formación como gestor patrimonial se llevó a cabo en la firma de matriz colombiana. Ahí, alcanzó el cargo de jefe comercial.
Este equipo opera bajo el liderazgo de Catherine Ruz, co-fundadora –junto con Nicolás Bacarreza– de Grey Capital, una firma con presencia en Chile, México y Colombia.
“A ellos se suma un equipo de Channels especialmente seleccionado, completando así una estructura robusta y enfocada en el segmento de altos patrimonios”, agregan desde el multi-family office en la nota de prensa.
Estas contrataciones, acotaron, tienen el objetivo de consolidar la oferta de la firma para asesores financieros independientes, que incluye respaldo regulatorio, productos de inversión, tecnología y proveedores especializados en banca privada.
“Estamos completamente seguros de que las inversiones deben estar miradas desde el cliente, desde lo tributario, el riesgo emisor de los productos, la calidad y la construcción del largo plazo. Eso sólo puede ser construido con asesores financieros independientes y nosotros estamos preparados para entregar lo mejor de los dos mundos”, indicó Ruz en la nota de prensa.
La última ronda de capitalización de iCapital trajo a dos nuevos inversionistas, quienes se sumaron a las inversiones follow-on de caras familiares para la fintech para llevar el levantamiento a recaudar más de 820 millones de dólares. Se trata de T. Rowe Price y el hedge fund SurgoCap Partners, quienes lideraron la operación.
Según informaron a través de un comunicado, la ronda contó con la participación adicional de State Street y, además, aumentos en los compromisos para tres caras conocidas para la firma tecnológica: Temasek, UBS y BNY. Con todo, esto llevó la valorización de la compañía sobre los 7.500 millones de dólares.
El destino de este capital, según detallaron, será acelerar la estrategia global de adquisiciones de iCapital, la expansión geográfica y la innovación tecnológica.
“Los recursos de este aumento de capital va a ser desplegado estratégicamente para acelerar nuestros esfuerzos de adquisición, con el foco en mejorar nuestra plataforma de tecnología y expandir nuestras capacidades de datos”, detalló Michael Kushner, Chief Financial Officer de la fintech, en la nota de prensa.
Así, iCapital sigue en la senda de consolidación que han recorrido desde 2013, cuando fue fundada. En total, señalaron, han invertido más de 700 millones de dólares en su plataforma y ha concretado 23 adquisiciones estratégicas, incluyendo las compras más recientes de Mirador, AltExchange y Parallel Markets.
Actualmente tienen 945.000 millones de dólares bajo servicio a nivel global en su plataforma, incluyendo 257.000 millones de dólares en activos alternativos, 203.000 millones de dólares en inversiones estructuradas y annuities pendientes y 485.000 millones en activos de clientes.
Es más, desde la fintech recalcan que los últimos 12 meses han traído un aumento en la actividad global de su plataforma, con el número de fondos subiendo a 2.100 y los profesionales financieros que lo usan elevándose a 114.000.
“Este aumento de capital refleja el entusiasmo de nuestros inversionistas por la oportunidad que tenemos de transformar la experiencia de inversión”, señaló el Chairman y CEO de iCapital, Lawrence Calcano.
La ronda de capitalización contó con la participación de Goldman Sachs como asesor financiero y agente colocador, mientras que el consejo legal vino del estudio Ropes & Gray.
La deuda local de mercados emergentes muestra su fortaleza, impulsada por el cambio en la política de EE.UU., y emerge como un «beneficiado inesperado» del cambiante panorama global, según los expertos de Neuberger Berman. De hecho, esta clase de activos ha generado un impresionante rendimiento del 8% en lo que va del año, más del triple que otras clases de renta fija de alto rendimiento, como la deuda en moneda fuerte de mercados emergentes o la deuda high yield de EE.UU. y Europa. Esto representa un notable giro con respecto al bajo rendimiento de 2010 a 2024, cuando los bonos locales ofrecieron apenas un 1% de rentabilidad anualizada, muy por debajo de otras clases de activos.
La gran pregunta que se hacen Vera Kartseva, gestora de cartera y estratega de Neuberger Berman, Rob Drijkoningen,gestor senior y codirector global de Deuda de Mercados Emergentes y responsable de Renta Fija en Europa de Neuberger Berman, y Gorky Urquieta, gestor senior y codirector global de Deuda de Mercados Emergentes de Neuberger Berman, es si podrá mantenerse en el tiempo este rendimiento superior.
En su último análisis, los expertos explican que hay varios factores que sugieren que sí. El primero reside en la evolución del dólar estadounidense. Históricamente, la deuda local de ME ha tenido un buen desempeño durante periodos de debilidad del dólar. Las recientes caídas del dólar reflejan cambios en los flujos globales de comercio e inversión—impulsados por cambios en la política geopolítica de EE. UU. y el enfoque en la relocalización industrial—que favorecen una mayor diversificación hacia activos fuera de EE. UU. Esto se refleja en los datos: la posición internacional neta de inversión (NIIP, por sus siglas en inglés) de EE. UU. es de –26 billones de dólares en 2024, comparado con -2,5 billones en 2010. A nuestro juicio, el dólar podría estar sobrevalorado en un 20% o más, lo que podría implicar una caída promedio del 3–4% anual durante la próxima década. «El rendimiento pasado no garantiza resultados futuros».
Es importante destacar que los fundamentos de las divisas de ME parecen sólidos en comparación con el pasado, medidos por déficits de cuenta corriente agregados bajos. Los precios bajos del petróleo, impulsados por factores de oferta—otro pilar del cambio en la política estadounidense—han mejorado los términos de intercambio para muchos países de ME, desde exportadores manufactureros asiáticos hasta exportadores de metales en América Latina y África.
Los precios bajos del petróleo junto con importaciones más baratas desde China podrían reducir la inflación y apoyar la demanda interna. Nuestras previsiones de crecimiento a nivel país sugieren que, a pesar del efecto de los aranceles, el diferencial de crecimiento entre ME y EE. UU. debería seguir siendo positivo—una tendencia que históricamente ha atraído flujos de inversión extranjera. Esta dinámica debería apoyar a las divisas locales y mantener la inflación controlada, permitiendo a los bancos centrales reducir tipos de interés.
Los altos rendimientos refuerzan el atractivo actual de los bonos locales. El índice GBI-EM de bonos locales ofrece una rentabilidad nominal del 6% (incluyendo un 9% en el subíndice de América Latina), mientras que los rendimientos reales siguen siendo muy superiores a los de los mercados desarrollados (ver abajo).
Los periodos de debilidad del dólar han coincidido históricamente con un mejor desempeño de la deuda local de ME, que además podría beneficiarse de un posicionamiento todavía bajo por parte de los inversores tras tres años de salidas de capital. Los sólidos fundamentos de la deuda local de ME, junto con un entorno más favorable en cuanto al dólar y los precios del petróleo, presentan una oportunidad renovada para esta clase de activos.