Pixabay CC0 Public Domain. El fondo de recuperación refuerza el Pacto Verde en Europa
La aprobación del Fondo de Recuperación de la UE de 750.000 millones de euros implica que se vaya a destinar más de 30% a proyectos verdes en tres años. Los beneficiarios incluyen empresas activas en energías renovables, edificios verdes y movilidad eléctrica, lo que, según Xavier Chollet, gestor de Pictet Clean Energy, puede traer importantes oportunidades de inversión y, además, refuerza el Pacto Verde de Europa, cuyo objetivo es que la región sea neutral en carbono en 2050.
En esta apuesta habrá, según Chollet, “grandes ganadores y perdedores”. El punto de partida es altamente atractivo: el presupuesto europeo 2021 a 2027 es de 1,04 billones de euros, dedicando ese 30% a acción climática, con objetivos de mejora del PIB y empleo, cambio climático y polución del aire, así como independencia energética. Según su visión, el fondo de recuperación acelera la tendencia hacia las energías renovables y movilidad eléctrica, generando oportunidades para las próximas décadas, con des correlación respecto al crecimiento del PIB global.
“Hay que tener en cuenta que el Pacto Verde pretende crear 700.000 puestos de trabajo para 2030 con prioridad en energías renovables (incluyendo hidrógeno limpio), redes eléctricas inteligentes, transporte -en particular vehículos eléctricos- mejora de conexiones ferroviarias y transporte público urbano, desalentar transporte aéreo para distancias de menos de 1.000 km, biodiversidad y protección y restauración de entornos naturales. Según la Comisión Europea el bloque necesita 260.000 millones de euros en inversiones verdes adicionales anuales para alcanzar el objetivo de 2030 de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”, señala entre los datos más relevantes para entender la dimensión de este Pacto.
En su opinión, los grandes beneficiados serán “las empresas activas en energías renovables, sobre todo eólica y solar, que ya son las fuentes más baratas de energía en muchos países, con cada vez menos subsidios; edificios verdes, así como movilidad eléctrica, incluyendo vehículos, infraestructura e I+D”.
En este sentido, sostiene que las economías de escala han reducido los costes en un 80% en energía solar y 45% en eólica terrestre y para 2019-2040 puede darse una reducción adicional del 51 y 43% respectivamente. “En este segmento nos estamos fijando en empresas de servicios públicos como Orstel, que ha proporcionado una rentabilidad del 156% en tres años al haberse convertido en operador puro de viento solar marítimo, con un múltiplo de valoración que ha pasado de cinco veces beneficios en 2016 a 16 actualmente”, apunta.
Pixabay CC0 Public Domain. #TalkAboutBlack lanza un programa piloto para después de la escuela dirigido a áreas desfavorecidas con el apoyo del CISI
#TalkAboutBlack ha lanzado un programa piloto, para después de la escuela, dirigido a alumnos que asisten a centros ubicados en áreas socioeconómicamente desfavorecidas. El proyecto cuenta con la colaboración de The City of London Corporation, el Chartered Institute for Securities & Investment (CISI) y Diversity Project.
Según explica la organización, el programa Catalyst After School Catalyst After School (CASP) es un programa de educación y capacitación diseñado para preparar a los alumnos con hard skills (técnicas) y habilidades de fusión, al mismo tiempo que les presenta la gestión de activos para construir su vocación de desarrollar una carrera en el sector. Un resultado clave del programa es que los estudiantes obtengan una cualificación de Nivel 2 CISI Fundamentos de los Servicios Financieros. #TalkAboutBlack espera que el proyecto ayude a desarrollar una cartera de talentos diversos en el sector de gestión de activos.
El programa piloto, que es gratuito para las escuelas públicas participantes, comienza el 12 de noviembre y tendrá una duración inicial de ocho meses. El programa será impartido por el organismo profesional sin ánimo de lucro CISI, con miembros del sector de gestión de activos que desempeñarán el papel de asistentes de enseñanza. Además, el primer grupo de 24 alumnos de décimo año ha sido seleccionado en dos escuelas, Mulberry Academy Shoreditch, en el distrito londinense de Tower Hamlets, y Mossbourne Community Academy en el distrito londinense de Hackney.
Después del piloto, si la iniciativa tiene éxito, #TalkAboutBlack tiene la intención de ampliar el programa en todo el Reino Unido, y los ex alumnos de este año se convertirán en mentores del grupo del próximo año. El impacto del programa se comprobará a través de una mayor implicación de los estudiantes, de su permanencia en la educación superior y de su entrada en el sector de la gestión de activos. El programa es una de las iniciativas de #TalkAboutBlack que tiene como objetivo abordar la subrepresentación de las minorías étnicas en la gestión de activos.
“Crecí en el centro de la ciudad de Londres y nunca supe que la City existía; ciertamente, no podía imaginarme trabajando allí. Tuve la suerte de encontrar una forma de entrar, pero hay un enorme potencial que sigue sin explotar. Es imperativo que construyamos un flujo de talento para incorporarlo al sector de administración de activos. Si podemos brindar a los estudiantes la motivación y la confianza de que pueden desarrollar una carrera, entonces tenemos la oportunidad de crear un cambio duradero”, ha señalado Gavin Lewis, director gerente de BlackRock y cofundador de #TAB.
Por su parte, Andrien Meyers, diplomático honorario y concejal, ha declarado: “Al observar la sociedad, podemos ver una gran falta de diversidad étnica en el sector de las inversiones. Esta situación crea enormes obstáculos para las personas de origen BAME (negro, asiático y minorías étnicas). La Corporación de la Ciudad, a través del Proyecto de Diversidad, #TAB y el CISI quieren promover una mayor inclusión dentro del sector de la inversión y el ahorro. Hay muchos jóvenes brillantes y talentosos de toda la sociedad que están hambrientos de la oportunidad de progresar y hacerlo bien”.
En último lugar, Kevin Moore, director de expansión internacional del CISI, ha afirmado: “Estamos encantados de apoyar este proyecto. La creciente participación en nuestra profesión de servicios financieros de estudiantes con desventajas socioeconómicas en todo el Reino Unido debe acelerarse. Esta iniciativa tiene el ímpetu y el compromiso intersectorial para que eso suceda”.
La pandemia ha frenado la actividad de los inversores activistas en el primer semestre del año, pero el capital desplegado mantiene los niveles de 2019, según el informe de activismo accionarial del primer semestre de 2020 de Lazard.
En este periodo de tiempo, la gestora inició 100 operaciones de activismo, un 10% menos que en el período del año anterior, debido al COVID-19. “Tras el recorte de la actividad en abril con sólo 8 campañas iniciadas, en mayo y junio el activisimo de inversores registró 16 y 17 nuevas campañas respectivamente. El capital desplegado en el primer semestre está relativamente en línea con los niveles de 2019, a pesar de la reducción de la actividad. Las empresas industriales, tecnológicas y financieras han representado por sí solas las tres cuartas partes de todo el capital desplegado”, apunta el informe.
Respecto a las áreas geográficas donde la gestora ha mostrado su activismo destaca que la participación a nivel mundial aumenta a medida que las campañas de Estados Unidos se ralentizan. Las 42 campañas llevadas a cabo en Estados Unidos en el primer semestre representan una caída del 40% con respecto al mismo período del año anterior. Esta reducción significativa de la participación, deja a Estados Unidos con un 42% de la actividad global.
En cambio, la participación de Europa en la actividad de la campaña mundial ha aumentado hasta un 28% en el primer semestre, impulsada por la fuerte actividad previa a la crisis sanitaria y el aumento de la actividad en Alemania. Las campañas europeas del primer semestre fueron iniciadas principalmente por inversores institucionales y activistas ocasionales. Y en Japón, las 19 nuevas campañas iniciadas en el primer semestre alcanzan el nivel récord total de 2019, con una actividad impulsada por inversores centrados en la región asiática como Oasis y de activistas estadounidenses como Elliott y ValueAct”, señala el informe.
“Nueva normalidad”
Una de las conclusiones que apunta el informe de Lazard es que los activistas han ajustado sus objetivos en medio de los desafíos del COVID-19. El documento indica que solo el 34% de las campañas del primer semestre presentaban un objetivo de fusiones y adquisiciones, por debajo del 47% de 2019, debido a los vientos en contra provocados por la incertidumbre generalizada.
En este sentido, el 30% del total de la actividad de la campaña de fusiones y adquisiciones del primer semestre se ha llevado a cabo en febrero, antes de la extrema volatilidad de mercado de la crisis del coronavirus. Numerosos activistas han suspendido sus campañas en el primer semestre.
Desde Lazard también destacan que los inversores activistas elevaron a 86 sus puestos en órganos de gobierno en la primera mitad del año, un 6% más que el año anterior, a pesar de la reducción de la actividad. Starboard y Elliott representan 29 asientos, el 34% del total del primer semestre. Solo 10 puestos en Consejos de Administración, el 12% del total, se obtuvieron mediante una votación por representación, reflejando la presión por resolver las controversias pendientes en medio de la pandemia de COVID-19.
Pixabay CC0 Public Domain. Edmond de Rothschild AM entra en la categoría de vanguardistas del Índice de marca de Inversión Responsable
Edmond de Rothschild Asset Management, signatario de los Principios para la Inversión Responsable de las Naciones Unidas (UN PRI) desde 2010, ha entado en la categoría de vanguardistas, la calificación más alta posible del Responsible Investment Brand Index (RIBI por sus siglas en inglés), elaborado por Hirschel & Kramer.
La gestora ocupa, además, el tercer lugar entre las firmas suizas analizadas, lo que refleja, según la firma, “una dinámica de crecimiento positivo en 2020”. En este sentido, de entre las compañías analizadas, el 19% de las gestoras pertenecen a la categoría de vanguardistas con puntuaciones superiores a la media tanto en la vertiente de Compromiso como en la de la Marca.
El índice RIBI evalúa la capacidad de las gestoras para actuar como inversores responsables y comprometerse con el desarrollo sostenible. Para ello, agrega los datos de 284 gestoras de activos que operan en Europa y presentes en la clasificación IPE Top 500 a 31 de diciembre de 2019.
“La competencia sigue estando muy concentrada y los mercados son cada vez más impredecibles y cada vez más regulados, lo que exige una mayor responsabilidad en las acciones del capital empleado y una total transparencia hacia los clientes y el público en general”, aseguran desde el índice. Así, desde Hirschel & Kramer destacan la labor de aquellas firmas que expresan “claramente lo que representa y vinculan genuinamente sus esfuerzos más allá del beneficio”, como una forma de fortalecer la diferenciación, construir el reconocimiento y establecer la confianza.
“Es por ello que ahora, más que nunca, la inversión responsable y el propósito social representa mejores oportunidades para los inversores. Los cambios a los que nos enfrentamos en 2020 y se está produciendo a un ritmo que la mayoría de las industrias no pueden afrontar. Esto se aplica también a la industria de la gestión de activos en general y Edmond de Rotschild AM, en particular. Es así como queda demostrado que el camino que sigue Edmond de Rothschild AM en cuanto a la ISR es el correcto: esta vez de la mano de Hirschel & Kramer, que nos clasifica como vanguardistas, con una nota por encima de la media en cuanto a Compromiso y Marca en comparación con otras gestoras internacionales”, añade Sébastien Senegas, responsable para España e Italia de Edmond de Rothschild AM.
Por segundo mes consecutivo, las acciones estadounidenses volvieron a caer en octubre al ralentizarse la recuperación económica por la falta de un acuerdo sobre un nuevo paquete de estímulos fiscales, que minó el sentimiento de los inversores. El rebrote de los casos de coronavirus en Europa y América está pesando enormemente sobre la recuperación económica, pues los inversores temen otro confinamiento. Las acciones tecnológicas lastraron al mercado en su conjunto, al proporcionar una decepcionante visibilidad sobre resultados y no cumplir con las expectativas sobre ingresos.
El mes terminó con un máximo histórico en casos de COVID-19 por semana, que llevó a un incremento de las restricciones en Europa. A pesar del incremento a nivel nacional en EE.UU., el optimismo en torno a los tratamientos y los avances en la vacuna ayudó a evitar otra fuerte corrección en el mercado.
Octubre ha tenido numerosos titulares políticos, incluyendo la nominación y confirmación para el cargo de la juez Amy Coney Barrett, la recuperación del Presidente Trump tras padecer COVID-19 y los altamente anticipados debates presidenciales. Como el resultado electoral ha sido tan estrecho, puede llevar a semanas de confusión, inquietud y litigios que podrían con probabilidad arrastrar la incertidumbre electoral hasta el año que viene.
Con independencia del resultado final de las elecciones presidenciales, con la victoria de Joe Biden, confiamos en que nuestra cartera puede beneficiarse de las condiciones de la nueva Administración. Continuaremos utilizando la volatilidad al alza del mercado como una oportunidad para comprar compañías atractivas, que tengan flujos de caja libres positivos, balances saneados y que coticen con descuento.
La actividad de M&A se mantuvo fuerte en Octubre, al sumar la actividad globalmente 420.000 millones de dólares, un incremento del 68% respecto a octubre de 2019. Los sectores de tecnología y energía fueron particularmente activos en la consolidación.
Columna de Gabelli Funds, escrita por Michael Gabelli.
Para acceder nuestra metodología de inversión y cartera de arbitraje de fusión dedicada, ofrecemos los siguientes fondos UCITS en cada disciplina:
Gamco arbitraje de fusión
GAMCO Merger Arbitrage UCITS Fund, lanzado en octubre de 2011, es un fondo abierto incorporado en Luxemburgo y que cumple con la regulación UCITS. El equipo, la estrategia dedicada y el registro datan de 1985. El objetivo del Fondo de Arbitraje de Fusión GAMCO es lograr un crecimiento de capital a largo plazo invirtiendo principalmente en transacciones anunciadas de fusiones y adquisiciones de acciones manteniendo una cartera diversificada. El Fondo utiliza un enfoque de inversión altamente especializado diseñado principalmente para beneficiarse de la finalización con éxito de las fusiones, adquisiciones, ofertas públicas, adquisiciones apalancadas y otros tipos de reorganizaciones corporativas propuestas. Analiza y supervisa continuamente cada transacción pendiente por posibles riesgos, incluidos: reglamentación, términos, financiación y aprobación de los accionistas.
Las inversiones de fusión son una alternativa altamente líquida, no correlacionada con el mercado, probada y consistente con los valores de renta fija y de renta variable tradicionales. Los retornos de fusión dependen de los diferenciales de oferta. Los diferenciales de oferta son una función del tiempo, la prima de riesgo de transacción y las tasas de interés. Por lo tanto, los rendimientos están correlacionados con los cambios en las tasas de interés a mediano plazo y no con el mercado de valores en general. La perspectiva de un aumento de las tasas implicaría un mayor rendimiento de las fusiones a medida que los diferenciales se amplíen para compensar a los arbitrajistas. A medida que disminuyen los mercados de bonos (aumentan las tasas de interés), los rendimientos de las fusiones deberían mejorar a medida que las decisiones de asignación de capital se ajustan a los cambios en los costos del capital.
La volatilidad del amplio mercado puede conducir a la ampliación de los diferenciales en las posiciones de fusión, que, junto con nuestras carteras de fusiones bien documentadas, ofrecen el potencial de TIR mejoradas. Las fluctuaciones diarias de la volatilidad de los precios junto con un capital menos propietario (la regla de Volcker) en los Estados Unidos han contribuido a mejorar los diferenciales de las fusiones y, por lo tanto, los rendimientos generales. Por lo tanto, nuestro fondo está bien posicionado como alternativa de sustitución de efectivo o renta fija.
Nuestros objetivos son acumular y preservar la riqueza a lo largo del tiempo, sin dejar de estar correlacionados con los amplios mercados globales. Creamos nuestro primer fondo de fusión dedicado hace 32 años. Desde entonces, nuestro rendimiento de fusión ha aumentado los activos de los clientes a una tasa anual de aproximadamente 10,7% bruto y 7,6% neto desde 1985. Actualmente, administramos activos en nombre de clientes institucionales y de alto patrimonio global en una variedad de estructuras de fondos y mandatos.
Gamco all cap value
El Fondo UCITS GAMCO All Cap Value, lanzado en mayo de 2015, utiliza el PMV patentado de Gabelli con una metodología de inversión Catalyst ™, que funciona desde 1977. El Fondo busca rendimientos absolutos a través de la inversión de valores impulsada por eventos. Nuestra metodología se centra en la inversión con un enfoque fundamental y bien investigado para conseguir las mejores oportunidades, con un enfoque en valores de activos, flujos de efectivo y catalizadores identificables para maximizar los rendimientos independientemente de la dirección del mercado. El fondo se basa en la experiencia de su equipo de cartera global y más de 35 analistas value.
GAMCO es un inversor activo de valores con enfoque bottom-up que busca lograr una apreciación real del capital (en relación con la inflación) a largo plazo, independientemente de los ciclos del mercado. Nuestro proceso de selección de valores orientado al valor se basa en los principios fundamentales de inversión articulados en 1934 por Graham y Dodd, los fundadores del análisis moderno, y aumentados por Mario Gabelli en 1977 con su introducción de los conceptos de Private Market Value (PMV ) con un Catalyst ™ en el análisis de la renta variable. PMV con Catalyst ™ es nuestra metodología de investigación única que se enfoca en la selección de acciones individuales identificando empresas que se venden por debajo del valor intrínseco con una probabilidad razonable de realizar sus PMV, que definimos como el precio que un comprador estratégico o financiero estaría dispuesto a pagar por la totalidad empresa.
Los factores de valoración fundamentales es utilizada para evaluar valores antes de la inclusión / exclusión en la cartera, nuestro enfoque, impulsado por la investigación, considera el análisis fundamental como un enfoque de tres frentes: flujo de efectivo libre (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, o EBITDA, menos los gastos de capital necesarios para crecer / mantener el negocio); tendencias de ganancias por acción; y el valor de mercado privado (PMV), que abarca los activos y pasivos dentro y fuera del balance. Nuestro equipo llega a una valoración PMV mediante una evaluación rigurosa de los fundamentales de la información disponible al público y el juicio obtenido de la gestión de reuniones, que abarca empresas de todos los tamaños a nivel mundial y nuestro amplio conocimiento acumulado de una variedad de sectores. Luego identificamos negocios para la cartera con un margen adecuado de seguridad y respaldado por nuestra investigación profunda.
El último análisis de la firma de análisis Ecolatina ilustra la encrucijada en la que se encuentra Argentina, donde la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el parlelo acumula cerca del 100% en lo que va de año. El Financial Times señaló esta semana el temor de los gestores de fondos a una devaluación, una medida que entra actualmente dentro de lo probable.
A inicio de noviembre y después de diversas intervenciones del Banco Central para contener la cotización del peso, las reservas de libre disponibilidad rondaron los 5.400 millones de dólares, alcanzando un mínimo desde comienzos de 2016.
Los analistas de Ecolatina resumen bien la situación: “Aunque los dólares paralelos no tienen un impacto significativo en la inflación, más allá de algunos bienes puntuales que puedan importarse con dólares propios, sí aumentan la percepción de que el tipo de cambio oficial está barato, invitando a comprar divisas a quien puede hacerlo. A la vez, fomentan la subfacturación de exportaciones y la sobrefacturación de importaciones, reduciendo la oferta neta de divisas en el mercado oficial. En la misma línea, impulsan la compra de “dólar ahorro”, en la búsqueda por arbitrar con los mercados paralelos y obtener rendimientos atractivos. Resultado de todas estas dinámicas, a mayor brecha, más difícil es frenar la sangría de reservas y contener las presiones cambiarias. A la vez, más brecha es más volatilidad e incertidumbre sobre el futuro de la economía y menos consumo e inversión. Por lo tanto, será casi imposible reactivar la economía con una brecha de tres dígitos, y será casi imposible bajar esta brecha sin pagar algún costo”.
La nota de Ecolatina señala que hay pocas opciones para el gobierno, la devaluación no parece descabellada pero la otra opción sería estrechar el cepo cambiario.
“El problema es que la devaluación no solo agravaría los problemas preexistentes, sino que, además, no garantiza frenar la corrida. En un contexto de reservas tan bajas, el punto de equilibrio entre la oferta y la demanda de dólares es incierto, aun cuando el ajuste por precios sea significativo y no haya razones “reales” para seguir devaluando. Por lo tanto, una corrección del dólar oficial sin un plan que genere confianza es más parte del problema que de la solución. No obstante, si nada cambia es un desenlace que se terminará imponiendo, casi de manera inexorable. Otra opción sería un nuevo endurecimiento del cepo, en la búsqueda por achicar todavía más la demanda de dólares en el mercado oficial. Los resultados registrados desde el último refuerzo del control de cambios fueron bastante negativos: la brecha saltó y la sangría de reservas se atenuó en el margen. A la vez, seguir fortaleciendo las restricciones trabaría todavía más el normal funcionamiento de la actividad productiva, minando el consumo y la inversión. Por último, y no menor, si no hubiera cambios de fondo, es probable que la misma situación se repita dentro de un par de meses”, explican los expertos”.
Así, Argentina evoluciona en un círculo vicioso del que no parece poder salir: una devaluación agravaría los problemas, pero extremar el cepo también. Ecolatina concluye fatalista: “El tiempo corre y el poder de fuego del Banco Central sigue agotándose. No hay razones para devaluar; tampoco reservas para contener una corrida”.
Pixabay CC0 Public Domain. ¿Cómo está afectando el COVID-19 a la agenda verde?
A principios de este año, comprobamos el profundo (y positivo) impacto que la crisis del COVID-19 tuvo en las emisiones de gases de efecto invernadero cuando economías enteras se cerraron y los viajes se detuvieron. Hay esperanzas de que este período inspire a la gente a llevar vidas más sostenibles y respetuosas con el medioambiente. Pero la realidad es que son las políticas de los gobiernos las que serán cruciales para determinar el impacto de esta crisis en la agenda verde. Y, por el momento, la respuesta alrededor del mundo ha sido diversa.
Europa destaca por sus fuertes compromisos con el clima. Sus objetivos de reducción de emisiones para 2030 son más ambiciosos que en cualquier otra parte del mundo, y no los ha reducido como consecuencia de la crisis. De hecho, el programa ecológico ha recibido un impulso gracias al requisito de que al menos el 30% del Fondo de Recuperación de la Unión Europea se destine a la protección del clima y a los objetivos de reducción de las emisiones.
Además, algunos países están complementando sus compromisos ecológicos con impulsos fiscales locales. En Alemania, del paquete de estímulo de 130.000 millones de euros, 50.000 millones se dedicarán a la reducción de las emisiones y a la investigación y el desarrollo de industrias de bajo carbono, como los vehículos eléctricos y el hidrógeno. Mientras tanto, el plan de recuperación de Francia, por valor de 100.000 millones de euros, dedicará 20.000 millones de euros a inversiones relacionadas con el cambio climático, incluido el fomento del uso de bicicletas eléctricas y la renovación de edificios antiguos.
Los países anglosajones, menos prometedores
Estas acciones contrastan fuertemente con la continua falta de compromiso del Reino Unido. El país ha hecho importantes avances en la mejora de los resultados ambientales durante la última década, en parte gracias a su pertenencia a la Unión Europea, que ha incentivado la reducción de las emisiones. El desafío al que se enfrenta el gobierno británico será mantener el impulso en la reducción de las emisiones fuera de las restricciones de las regulaciones europeas. Esto incluirá asegurar que la aceleración planificada del gasto de inversión pública sea coherente con los objetivos ambientales a largo plazo.
Desde esta perspectiva, es preocupante que el cambio climático haya quedado temporalmente al margen del debate político. Por ejemplo, el paquete de apoyo fiscal del gobierno del Reino Unido no incluía un componente climático relevante, a diferencia de sus vecinos europeos.
Australia también corre el riesgo de perder las oportunidades que se derivarían de un impulso mucho más fuerte del crecimiento verde. Desde que el gobierno conservador de coalición llegó al poder en 2013, el país se ha quedado atrás en la mitigación del cambio climático. Y sigue atrapado entre un pasado económico basado en los combustibles fósiles y un futuro económico renovable. Es grave que no haya muchos indicios de que el gobierno esté avanzando poner las inversiones en infraestructuras ecológicas en el centro de su estrategia de recuperación de la crisis.
En Canadá, las ayudas derivadas del coronavirus han sido una bendición para las empresas, incluidas las del sector del petróleo y el gas. Aunque los fondos que se les han dado técnicamente tienen un requisito climático, no está claro cómo se aplicará. A largo plazo, la pandemia probablemente no cambiará sustancialmente la agenda ecológica en Canadá.
La política sigue siendo un obstáculo importante para la acción climática
Esto es particularmente obvio en EE.UU., donde los votantes de derecha están menos inclinados a considerar el cambio climático como una cuestión apremiante (o una cuestión en absoluto). Mientras tanto, para los votantes de la izquierda, el medioambiente es fundamental para su ideología política.
En Japón, en general, el cambio climático no es una de las principales preocupaciones de los votantes, lo que se refleja en las políticas climáticas poco ambiciosas del Partido Liberal Demócrata gobernante y en la continuidad de la financiación del carbón. Japón solo ha destinado 74 millones de dólares de un paquete de estímulo económico que asciende a 2,2 billones de dólares para las fábricas que funcionan con energía renovable, las empresas que trasladan su producción al país y los sistemas de ventilación pública ecológicos.
En Brasil, sin embargo, la crisis parece estar dando más cobertura política al gobierno para impulsar la deforestación y para relajar la regulación ambiental. El ministro de Medioambiente dijo explícitamente que, «mientras la gente se distrae con la pandemia del coronavirus», podría producirse una mayor desregulación de la política medioambiental.
Mensajes mixtos de los principales mercados asiáticos
Para los dos mercados más grandes de Asia, las perspectivas de la política ecológica son más variadas. China ha asumido compromisos de alto nivel para aumentar considerablemente la proporción de vehículos eléctricos en las flotas de transporte y para fijar como objetivo las emisiones netas nulas para 2060. Sin embargo, en realidad, la descarbonización del sector energético y de la industria avanza muy lentamente y las nuevas inversiones en centrales eléctricas de carbón siguen aumentando.
Mientras tanto, el paquete de estímulo en India decepciona en el frente climático, ya que contiene el apoyo a las industrias del carbón y del petróleo, y da luz verde a la tala de bosques para la industria. Aunque se van a crear empleos «verdes» en algunas comunidades rurales, existe el riesgo de que se produzcan conflictos de tierras entre la población y los departamentos forestales.
¿Qué implica esto para los inversores?
Los inversores deben comprender estas tendencias a nivel de país porque las empresas en las que invierten no operan en el vacío, sino que están sujetas a los entornos normativos y jurídicos en los que actúan. Por lo tanto, entender qué regiones están a la vanguardia en materia de cambio climático y cuáles están rezagadas puede ayudar a los inversores a evaluar los posibles riesgos y oportunidades de sus carteras.
Tribuna de Stephanie Kelly, economista política de Aberdeen Standard Investments
Foto cedidaJoaquín Garralda Ruiz de Velasco, presidente de Spainsif . En 2019, la inversión sostenible creció un 36% en España
La inversión sostenible alcanzó los 285.454 millones de euros gestionados en España durante 2019, un incremento del 36% respecto al año anterior, según los datos del estudio La Inversión Sostenible y Responsable en España 2020, elaborado por Spainsif.
El estudio se ha presentado en el XI Encuentro Anual de la entidad, evento patrocinado por Amundi, BBVA, Morningstar y VDOS. Por primera vez en formato online, el evento ha contado con más de 250 asistentes. En él se ha subrayado el crecimiento de la Inversión Sostenible durante 2019, incentivado por el Plan de Acción de Finanzas Sostenibles de la Comisión Europea, el desarrollo de la Taxonomía de actividades verdes, el estándar de bono verde europeo y el aumento de la demanda de las inversiones según criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG).
El estudio destaca la consolidación de la Inversión Sostenible en España, fruto de una mayor demanda del inversor ESG y de la tendencia hacia una Inversión Sostenible de calidad, alineada con el futuro marco regulatorio de la UE. Asimismo, subraya el crecimiento de la invesión minorista, que pasa del 15% en 2018 al 19% en 2019. Javier Garayoa, director general de Spainsif, subrayó durante la presentación la urgencia de contar con equipos de análisis y gestión formados en aspectos ESG y la necesidad de ofrecer productos sostenibles tanto para los inversores institucionales como para los ahorradores.
Joaquín Garralda, presidente de Spainsif, también ha resaltado que no sólo se aprecia un aumento notable en el volumen de activos gestionados bajo criterios ESG, sino que “se están experimentando cambios estructurales muy relevantes en la ISR, impulsados principalmente por la Unión Europea. Cambios que están siendo recibidos positivamente por el sector financiero en lo que atañe a la clarificación de los estándares de medición y, en consecuencia, permitiendo una clasificación más rigurosa de los tipos de ISR”.
En su ponencia especializada sobre la Ley de Cambio Climático y Transición Energética Española, Valvanera Ulargui, directora general de la Oficina Española de Cambio Climático, ha valorado el carácter anticipado de este proyecto, que supone “una muy buena carta de presentación para los fondos de recuperación europeos, y donde el sector financiero es tractor y protagonista, con un papel determinante en las decisiones de inversión que se tomen a lo largo de 2020 y 2021, para financiar aquellos sectores adecuados para la transición ecológica e identificar a aquellos sectores que necesiten de un mayor apoyo para avanzar”.
Además, Ulargui ha destacado lo oportuno de la celebración del evento, en un momento de confluencia de dos crisis globales como la pandemia COVID-19 y el cambio climático, que incentivan la aparición de nuevas formas de relacionarse con el sector financiero y apremian la aplicación de un marco normativo que “anticipa riesgos, evita daños y reduce costes de reparación”.
En el evento también se ha presentado el estudio Las inversiones y el cambio climático, que confirma la sensibilidad del inversor sostenible respecto a las finanzas ligadas con la transición energética. Javier Garayoa, director general de Spainsif, ha subrayado la oportunidad de acelerar en las inversiones de transformación y establecer los mecanismos necesarios para garantizar la transición justa.
El impacto del COVID-19 en la ISR
Por otro lado, en una mesa redonda moderada por José Manuel Marqués, director de la División de Innovación Financiera del Banco de España, se ha analizado el impulso que el COVID-19 ha tenido en las inversiones sostenibles durante la pandemia, que se han mostrado como un valor seguro y más rentable que otro tipo de inversiones.
Alberto Gómez-Reino, director de Sustainable Investment & Institutional Asset Allocation en BBVA; Jorge Diaz, responsable de Ventas para Cliente Institucional en Amundi; Dámaso Zagaglia, asociado del equipo Second Party Opinion de ISS ESG; Tomás Conde, ESG senior advisor en la Asociación Española para las Relaciones con Inversores (AERI); y Carlos Bravo, secretario confederal de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, han coincidido en destacar el protagonismo que tendrá la regulación sobre finanzas sostenibles en la recuperación económica y en la aceleración de la transición hacia una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero.
Ante las preocupaciones relacionadas al brote de COVID-19, las tensiones geopolíticas, y las expectativas relacionadas a las elecciones presidenciales de Estados Unidos, entre otros factores de impacto global, la inversión total en capital de riesgo aumentó por segundo trimestre consecutivo, alcanzando los 73,2 mil millones de dólares en el tercer trimestre de 2020 con 4.861 acuerdos, según revela la última edición de Venture Pulse, un informe trimestral publicado por KPMG Private Enterprise que releva periódicamente las tendencias globales en capital de riesgo.
El fuerte nivel de inversión fue impulsado por un número significativo de grandes rondas de financiación de fase tardía en diferentes jurisdicciones, incluyendo tres mega acuerdos de más de mil millones de dólares: La empresa aeroespacial SpaceX (1.900 millones de dólares), de EE.UU.; la empresa automotriz Weltmeister (1.500 millones de dólares), de China; y la empresa minorista online Flipkart (1.300 millones de dólares), de la India.
La región de Américas atrajo 40.000 millones de dólares en este tipo de inversiones, manteniendo la recuperación observada en el segundo trimestre, siendo los Estados Unidos el responsable de la mayor parte (37.800 millones).
En la región de Latinoamérica, Brasil experimentó el tercer incremento consecutivo en este tipo de inversiones durante el trimestre de referencia, llegando a 683 millones de dólares (+13%).
Brasil y México alcanzaron en conjunto 744 millones de dólares en este tipo de inversiones durante el trimestre de referencia, lo que representó un incremento del +18% respecto al trimestre anterior, aun cuando la cantidad total de acuerdos, siguiendo la tendencia global, volvió a mostrar una merma.
En Asia-Pacífico, en tanto, la inversión en capital de riesgo continuó recuperándose, acumulando 21.100 millones en el tercer trimestre de 2020, lo que significó un incremento del 22% con respecto a la cifra del trimestre anterior inmediato. En Europa, finalmente, la inversión en capital de riesgo alcanzó un nuevo récord, 12.100 millones.
“Después de varios trimestres tranquilos, el mercado de IPO para empresas respaldadas por capital de riesgo se disparó en el tercer trimestre de 2020, con una serie de unicornios de alto perfil realizando salidas exitosas”, expresó Conor Moore, colíder de KPMG Private Enterprise Emerging Giants Network de KPMG International.
La inversión global en capital de riesgo aumentó en un 5%, pasando de 70.000 millones de dólares en el segundo trimestre de 2020 a más de 73.200 millones en el tercer trimestre de 2020. Sin embargo, el número de acuerdos se redujo por sexto trimestre consecutivo, hasta el volumen más bajo visto desde el cuarto trimestre de 2013.
Pixabay CC0 Public Domain. CaixaBank emite su primer Bono Verde para financiar proyectos de energía renovable
CaixaBank realiza la tercera emisión bajo el marco de bonos verdes, sociales y sostenibles (conocido como ODS Framework) que la entidad publicó en agosto 2019, para apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En esta ocasión, CaixaBank ha colocado un bono verde de 1.000 millones de euros a seis años, con opción de cancelar anticipadamente el bono a los cinco años por parte del emisor.
El formato del bono ha sido deuda senior no preferente y, por tanto, elegible para el requerimiento de pasivos que pueden absorber pérdidas y para la normativa MREL. Es la primera emisión de deuda senior no preferente de un banco español, que incorpora una opción de amortización anticipada, con el objetivo de optimizar el tratamiento regulatorio de este tipo de instrumentos.
El precio del bono se ha fijado en 85 puntos básicos sobre el midswap, tras rebajar la indicación de precio inicial en 35 puntos básicos y el cupón ha quedado establecido en el 0,375%, el cupón más bajo ofrecido por una entidad española desde que se comenzó a emitir este tipo de deuda en 2017.
A través de esta emisión, CaixaBank canalizará fondos para financiar proyectos que contribuyan a la sostenibilidad medioambiental como, por ejemplo, la reducción de gases de efecto invernadero, la prevención de la contaminación y la adaptación al cambio climático. La entidad destinará los fondos a promover los ODS número 7 y 9. El ODS número 7, energía asequible y no contaminante, tiene como objetivo garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna. CaixaBank ya ha identificado unos 1.800 millones de euros en activos de energías renovables elegibles siguiendo los criterios definidos por el marco ODS del banco.
Por otro lado, el ODS número 9, industria, innovación e infraestructuras, persigue la construcción de infraestructuras resilientes, la industrialización sostenible y el fomento de la innovación. En este sentido, CaixaBank ya ha identificado unos 500 millones de euros en activos inmobiliarios con los requisitos de eficiencia energética necesarios para cumplir con lo estipulado en el marco de la entidad.
Además, desde el banco aseguran que el carácter verde de la emisión ha permitido reducir el coste en más de 10 pbs, con respecto al nivel de financiación tradicional. En el mercado, a este proceso se le conoce como greenium o prima negativa, conseguida por el elevado apetito inversor en activos verdes. La demanda ha alcanzado, además, los 4.500 millones de euros.
“Este bono vuelve a demostrar el alineamiento de la financiación con el modelo de banca social y responsable de CaixaBank. Esta estrategia está siendo reconocida por los inversores de renta fija que muestran cómo la entidad ha sabido reflejar esta estrategia en un marco de bonos verdes, sociales y sostenibles creíble y sólido”, añaden desde la entidad.
La emisión espera contar con una calificación Baa3/BBB/BBB+/A (low) por Moody’s, S&P, Fitch y DBRS, respectivamente. Los bancos colocadores de esta nueva emisión han sido CaixaBank, Citigroup, Crédit Agricole, Credit Suisse, y HSBC.
Se trata de la tercera emisión de bonos verdes sociales y sostenibles bajo el marco ODS de Caixabank. La primera, en septiembre de 2019, consistió en un bono social de 1.000 millones de euros a 5 años en formato de deuda senior no preferente. Tenía, además, el objetivo de luchar contra la pobreza y crear empleo. Esa operación inaugural incluía préstamos de microbank a individuos o familias cuya suma de ingresos disponibles fuese igual o inferior a 17.200 euros, con el objetivo de financiar necesidades diarias como gastos en salud, educación o reparaciones en los hogares y vehículos, así como préstamos a autónomos y pymes en las regiones más desfavorecidas de España.
La segunda emisión, realizada en julio de 2020, fue un bono social COVID-19 de 1.000 millones de euros a 6 años, en formato de deuda senior preferente. En este caso, el objetivo era mitigar los efectos del COVID-19 a través de financiación a pymes y microempresas domiciliadas en las regiones españolas con menos de 19.665 euros por cápita, o con tasas de desempleo superiores al 16.69%. En estas dos primeras emisiones, los fondos captados se destinaron a promover el ODS número 8 Trabajo decente y crecimiento económico.
Marco para la emisión de bonos verdes, sociales y sostenibles
En agosto de 2019, CaixaBank publicó en su web corporativa el marco para la emisión de bonos verdes, sociales y sostenibles en apoyo a los ODS de las Naciones Unidas. El marco obtuvo la verificación de Sustainalytics, como asesor experto independiente, que afirmó que CaixaBank había establecido una agenda “creíble y de alto impacto”. Además, la entidad realizó un roadshow por diferentes ciudades europeas para presentar a los inversores institucionales este marco.
Los ODS son 17 objetivos que se pusieron en marcha en 2015 para el cumplimiento de la Agenda 2030 de la ONU. CaixaBank, por su dimensión y compromiso social, contribuye a todos los ODS a través de su actividad, su acción social y sus alianzas estratégicas integrándolos en su Plan Estratégico y en su Plan de Banca Socialmente Responsable.
La entidad centra su acción en 12 de los 17 objetivos. Entre ellos, asume como prioritarios la lucha contra la pobreza, la generación de empleo y el crecimiento económico y,como destacados, el cambio climático, la igualdad de género, la producción y el consumo sostenible y la industria, innovación e infraestructura. Además, desde el banco buscan apoyar proyectos con los que promover la salud, la educación, la energía limpia y la paz, entre otros.