Ibercaja e Intrum refuerzan su alianza para la gestión de activos inmobiliarios hasta 2029

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Argentina return to international debt market
LinkedInEnrique Tellado, CEO de Intrum España y presidente de Solvia

Intrum, especialista europeo en servicios de gestión de activos, ha renovado su acuerdo estratégico con Ibercaja para la gestión integral y comercialización de la cartera inmobiliaria de la entidad. La colaboración se extenderá hasta 2029 y será comercializada por Solvia, la firma inmobiliaria de Intrum.

Esta renovación consolida una relación de casi diez años entre ambas compañías y refuerza el papel de Intrum como socio estratégico en la gestión de activos para las principales entidades financieras del país. La cartera objeto del acuerdo está valorada en 200 millones de euros.

Por parte de Ibercaja, José Carlos Vallejo Sobrino, jefe de Gestión de Activos Adjudicados en Ibercaja, afirmó: “La renovación del contrato proporciona un marco de estabilidad y continuidad en la gestión de activos adjudicados en Ibercaja para los próximos años, consecuencia de una relación fortalecida a lo largo de los años con Intrum, fruto de trabajo en equipo, consecución de resultados exigentes y confianza entre ambas partes”.

Para Enrique Tellado, CEO de Intrum España y presidente de Solvia: “La renovación del acuerdo con Ibercaja pone de manifiesto nuestra capacidad para establecer relaciones a largo plazo y aportar un valor diferencial que contribuye a mejorar los balances de las entidades. Agradecemos la confianza de Ibercaja y reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando con excelencia para ser el socio de referencia en la gestión de activos inmobiliarios y financieros en España”.

Impulso tecnológico para liderar el mercado

La renovación del contrato con Ibercaja se enmarca en la estrategia de Intrum para consolidar su liderazgo mediante la innovación, la excelencia tecnológica y el equipo más experimentado del sector. A través de Solvia, su marca inmobiliaria, la compañía ofrece una gestión integral que combina experiencia, tecnología y un enfoque orientado al cliente. Con la cartera más amplia del mercado español —más de 135.000 inmuebles de todas las tipologías— Solvia proporciona soluciones adaptadas para maximizar el valor de cada activo, apoyándose en procesos eficientes, transparencia y rigurosos controles de calidad que garantizan una comercialización ágil y rentable para entidades financieras, inversores y particulares.

Además, Solvia gestiona una de las carteras de alquiler más extensas del país, con más de 15.000 activos distribuidos por toda la geografía nacional, reforzando su posición como referente en el sector inmobiliario.

Confianza en la gestión de activos

Intrum se ha consolidado como el socio estratégico de referencia para las principales entidades financieras y fondos de private equity en España y Europa, ofreciendo soluciones avanzadas para la gestión y optimización de carteras inmobiliarias y financieras. Con más de un siglo de experiencia y presencia en 20 mercados, la compañía combina innovación tecnológica, procesos eficientes y un equipo especializado para garantizar resultados sostenibles y transparentes. Esta capacidad, respaldada por relaciones de largo plazo con los actores más relevantes del sector, posiciona a Intrum como el líder indiscutible en la gestión de activos, aportando confianza y valor en cada operación.

Mercados privados, tokenización, IA, gestión activa-pasiva y regulación: Europa redefine su marco inversor

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New Franklin Templeton more alternatives ETFs
Foto cedidaDe izquierda a derecha, Álvaro Martínez-Echevarría, director general del IEB, Carlos San Basilio, presidente de la CNMV y Álvaro Drake, director de Relaciones Institucionales del IEB.

El IEB celebró recientemente el encuentro “Los desafíos financieros y económicos de España en 2026”, una jornada dedicada a analizar las perspectivas económicas del país y los retos que marcarán el futuro inmediato del sistema financiero. 

Tras la bienvenida de Álvaro Martínez-Echevarría, director general del IEB, quien destacó los 36 años de trayectoria en formación financiera de la institución, el acto fue inaugurado por el presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, quien destacó los factores a tener en cuenta en los mercados para el próximo año “valoraciones de empresas, sobre todo de IA, endeudamiento público y privado, criptomonedas y stablecoins, interrelación entre los distintos mercados, así como los retos de la supervisión para 2026, como la simplificación y la integración de los mercados europeos”.

San Basilio hizo balance del año 2025, un año de muy buenos resultados en los mercados financieros. En renta variable es difícil encontrar mercados o índices que no hayan subido un 10%, un 15%, un 20% durante el año. En renta fija, lo mismo, pero en sentido contrario: los precios suben, las rentabilidades bajan, los spreads se comprimen. 

Otro componente de los mercados que ya no se puede obviar es el mundo cripto. Durante el año 2025 se ha visto una consolidación de algunos de los instrumentos más relevantes, básicamente el bitcoin, pero algunas de las otras stablecoins más estabilizadas, con correcciones las últimas semanas, pero con una tendencia positiva durante todo el año, destacó el regulador.

Asimismo, San Basilio destacó que ha sido un año continuado de impulso del private equity, que lleva entre 5 y 10 años creciendo a doble dígito, con 50.000 millones de euros, que es la décima parte de lo que inversores tradicionales invierten en fondos tradicionales, pero empieza a pesar y además es compatible con fondos. Por último, la agenda regulatoria para 2026 centró el cierre de la ponencia. San Basilio subrayó que va a ser un año muy interesante al que prestar atención en materia de regulación.

Con la lentitud en la toma de decisiones en la UE, finalmente se ha optado por una reorientación de objetivo último de regulación financiera, que antes se centró en la protección del inversor y que ha dado lugar a un entorno sobre regulado con dificultades para la competitividad de las empresas. Exceso de regulación y fragmentación de mercados en la UE. En los próximos años, 2026-2027, se va a redefinir completamente el marco regulatorio de los mercados financieros en Europa. Los mercados financieros no son una burbuja al margen de la economía real, sino que las interacciones son constantes y agresivas. El desafío es lograr unos mercados financieros más líquidos, más eficientes y seguros. La jornada tuvo lugar en el nuevo campus del IEB, un espacio concebido como punto de encuentro entre profesionales, académicos y estudiantes, que combina tradición arquitectónica e innovación institucional.

España ante los desafíos económicos y políticos actuales

Moderado por Aurelio García del Barrio, director del Global MBA con especialización en Finanzas del IEB, el primer panel abordó los principales retos económicos de España en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, cambios en las cadenas globales de valor, moderación de la productividad y presiones sobre las cuentas públicas.

García del Barrio contextualizó el debate destacando el dinamismo reciente de la economía española, que creció un 3,1% en 2024, superando ampliamente a la media de la eurozona. Subrayó que este avance se sustentó en “el fuerte comportamiento del consumo, la fortaleza del sector servicios y el impulso derivado de la diversificación turística y la mejora de la infraestructura digital”. Asimismo, recordó que en 2025 la actividad mantiene un tono robusto, aunque en un entorno internacional de elevada incertidumbre y riesgos a la baja. De cara a 2026, señaló que “el crecimiento convergerá hacia tasas más moderadas, en torno al 1,8%, en un momento en el que España deberá afrontar retos estructurales como la productividad, la sostenibilidad fiscal, el mercado laboral y el acceso a la vivienda”.

Los economistas, José Carlos Díez, Javier Santacruz y Mario Weitz, analizaron estos desafíos desde diferentes perspectivas. 

Para José Carlos Díez, “la economía española tiene una enorme capacidad de crecimiento, pero seguimos atrapados en un modelo de baja productividad y rigideces que generan volatilidad y precariedad. Aun así, la revolución energética, con la mejor combinación de sol y viento de Europa y un coste de energía históricamente bajo, nos coloca en una posición extraordinariamente favorable para los próximos años. El reto no es el potencial, sino nuestra capacidad de gestionarlo y de incorporarnos a la revolución del dato que Europa está desaprovechando». Para Weitz, “España está creciendo gracias a la llegada de población, no por productividad, y eso no es sostenible a largo plazo. Tenemos sectores de bajo valor añadido, salarios bajos y un mercado laboral que no impulsa suficiente eficiencia. Asimismo, destacó que la inteligencia artificial puede ser el mayor catalizador de productividad en décadas: destruirá algo de empleo, sí, pero permitirá producir más y mejor, mejorar los salarios y transformar nuestra estructura económica. La clave será apostar por educación, inversión y por un modelo que deje atrás el crecimiento por inercia demográfica».

Por su parte, Javier Santacruz resaltó que “la energía es uno de los grandes nudos gordianos de la economía española: desaprovechamos nuestra ventaja competitiva en renovables por decisiones políticas mal coordinadas, cierres de nucleares mal planteados, infraestructuras eléctricas insuficientes y una planificación que ignora la realidad de la demanda industrial. A nivel macro las cosas van bien, pero las familias no lo sienten: más de un 20% de inflación desde 2018 y un traslado insuficiente de productividad a salarios y calidad de vida. El verdadero desafío no es el crecimiento, sino que llegue a todos».

El futuro de las inversiones: mercados y geografías

El segundo panel estuvo moderado por Javier Amo, director del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB y socio fundador de REEM Partners. Durante su intervención, Amo introdujo el debate destacando “los grandes retos de las inversiones y las oportunidades de las megatendencias”, y ofreció una visión global sobre cómo los cambios estructurales están redefiniendo la toma de decisiones financieras. Amo señaló que la inversión actual se desarrolla “en un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica, la transición tecnológica acelerada y la presión regulatoria”, factores que exigen estrategias más flexibles y un análisis de riesgo más preciso.

Asimismo, puso de relieve que las megatendencias —inteligencia artificial, digitalización, transición energética, envejecimiento demográfico o nuevas infraestructuras— “abrirán espacios para inversiones más resilientes y sostenibles, capaces de transformar sectores completos”.

¿Oportunidad en rentabilidad/riesgo?

El panel contó con la participación de Alejandra Hernández, directora general de atl Capital, quien destacó: “Vemos oportunidades en tres tipos de activos: en renta fija en Investment Grade europeo con duración 3 – 4 años, los spread están muy estrechos y la alta calidad crediticia en Europa nos hace sentir bastante cómodos. En renta variable, vemos que están sobrevaloradas compañías muy concretas, estamos en posición neutral, pero hay oportunidades en EE.UU. y Europa y, por último, en mercados privados, el private equity ha venido para quedarse”. Asimismo, Hernández destacó que “el regulador ha hecho un esfuerzo por facilitar la inversión y se ha demostrado que es un activo que aporta diversificación y aunque pase por el peaje de la liquidez permite no pulsar el botón del pánico”.

¿Gestión activa o pasiva?

Rodrigo Utrera, subdirector del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, subrayó que en los últimos años el auge de gestión pasiva ha sido enorme, con efectos positivos que se traducen en “optimización, mayor acceso universal a gestión pasiva con coste bajo que le pone las pilas a la gestión activa, porque el gestor debe justificar que la prima que cobra contra gestión pasiva está justificada. Esto pone de manifiesto y aprieta en costes, lo que al final beneficia al consumidor”. No obstante, puntualizó que un mercado no puede vivir solo con gestión activa o pasiva. “Si todo fuera gestión activa, tendríamos un mercado extremadamente eficiente imposible de batir. Eso generaría movimientos a favor de la pasiva”. 

Por último, a nivel de geografías, Carlos de Vega, portfolio manager de Alpinum IM, destacó que en el escenario actual “los países del Golfo, especialmente Emiratos Árabes Unidos son los claros ganadores en la atracción de patrimonio y empresas, gracias a un sistema jurídico fuerte, ventajas impositivas y alta seguridad jurídica. Además, señaló que Suiza sigue siendo el centro transfronterizo más grande para la gestión de altos patrimonios”.

Innovación, regulación y disrupción tecnológica: nuevos modelos de negocio

El tercer panel, moderado por Miguel Ángel Barrio, director del Máster en Finanzas Digitales e Innovación del IEB, profundizó en el impacto de la tecnología —desde la tokenización y la IA hasta la automatización regulatoria— sobre los modelos económicos y la evolución de los marcos regulatorios. Barrio subrayó que el actual ciclo económico está marcado por un cambio estructural, impulsado por un crecimiento robusto en 2024 (+3,1%), un mercado laboral dinámico, el avance de sectores de alto valor añadido y la aplicación de fondos europeos. No obstante, advirtió de riesgos significativos vinculados a la desaceleración global, las tensiones comerciales y los retos persistentes de productividad y sostenibilidad fiscal.

Por su parte, Juan Alberto Sánchez, director del Máster en Blockchain e Inversión en Activos Digitales del IEB y partner en V4 Financial Partners, destacó que “el verdadero motor no es la tecnología en sí, sino la búsqueda de mejores retornos ajustados a riesgo; la tecnología es el catalizador que el inversor utiliza para conseguirlos”. Explicó que las decisiones de inversión actuales se articulan en un triángulo formado por tecnología, regulación y capital, con el inversor en el centro. Subrayó que el capital se orienta hacia compañías donde la tecnología es estrategia y ventaja competitiva real, no mero acompañamiento. Sánchez señaló que la tokenización está entrando en la “fontanería” del sistema financiero —tesorería, deuda, colateral— y que los ámbitos con mayor impacto real incluyen private markets, real estate, infraestructuras, private credit y activos climáticos.

También advirtió sobre las barreras que frenan la adopción masiva de nuevos modelos digitales —integración tecnológica, escalabilidad, regulación, cultura corporativa y talento híbrido— y compartió los criterios que utiliza un inversor para distinguir proyectos serios de los meramente especulativos: negocio antes que tecnología, evidencia económica y encaje regulatorio.

El panel contó también con la participación de Juan Jiménez Zaballos, presidente del consejo asesor de Alastria, quien señaló que “la disrupción en los modelos financieros nos traerán apetito por la tokenización financiera en el régimen piloto en Europa, con esta nueva ola de digital asset. El buy side ve que hay eficiencia y abaratamiento de costes. En cuanto seamos capaces de tokenizar lo ilíquido, con una norma adecuada de securitización, veremos un mayor crecimiento. Aunque necesitamos otro régimen piloto, el actual se queda corto”.

Por su parte, Virginia García-Trevijano, cofundadora de Abbaco Markets, subrayó que uno de los grandes retos de la regulación y la disrupción tecnológica es afinar la clasificación de los tokens —distinguir con mayor precisión entre security y utility tokens—, así como acompañar a más promotores en sus proyectos y procesos de obtención de licencias. Todo ello, señaló, buscando ofrecer mayor transparencia y autonomía al inversor, sin perder de vista que el objetivo último de la regulación sigue siendo su protección.”

El encuentro fue clausurado por Íñigo Fernández de Mesa, vicepresidente de la Comisión de Economía y Fiscalidad de la CEOE, quien ofreció una reflexión final sobre la competitividad de la economía española y los retos asociados al déficit público. A su juicio, “España atraviesa un buen momento para aprovechar las oportunidades que vienen, creciendo en torno al 3%, fundamentalmente por el aumento de la población. Sin embargo, la renta per cápita se ha mantenido estancada y persisten varios problemas por resolver: la productividad no ha mejorado y seguimos sin avances en renta por habitante. Otro desafío relevante es la falta de inversión: tenemos inversiones paralizadas en carreteras, agua o puertos, y también la inversión privada se ha visto muy limitada. El principal beneficiario de esta situación ha sido el sector público, donde el gasto se ha disparado y el IRPF no se ha deflactado».

Finalmente, añadió que “el siguiente gran reto es el déficit público, especialmente a la luz de los fondos Next Generation. El déficit estructural podría situarse en torno al 4%. La gestión del gasto y una reducción selectiva de impuestos serán claves, junto con la capacidad para atraer talento, en un país donde contratar se ha vuelto extraordinariamente costoso. Es necesario abordar una reforma fiscal que incentive la llegada de profesionales cualificados y repensar el problema de la vivienda para poder aprovechar un entorno favorable, con energía barata y muy diversificada».

Las mujeres invierten menos que los hombres, con una diferencia de casi 10 puntos

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En un contexto en el que la Comisión Europea ha reabierto el debate sobre la importancia de fomentar el ahorro y la inversión a largo plazo a través de su Estrategia para la Alfabetización Financiera, los datos ponen de manifiesto que la brecha de género es también una diferencia estructural que afecta a la inversión. Solo el 23,3% de las mujeres invierte en algún producto financiero, frente al 32,4% de los hombres, lo que supone una diferencia cercana a los diez puntos porcentuales.

Así lo revela la segunda edición del estudio Conductas sostenibles de la población española realizado por la entidad de banca ética Triodos Bank, que recoge información sobre las preferencias de la ciudadanía en finanzas, movilidad, consumo, ahorro energético o bienestar personal, entre otros.

Las causas de esa diferencia son diversas y en buena medida estructurales. La brecha salarial de género, que en la Unión Europea es del 12,7%, según la Comisión Europea, la confianza o la percepción de las mujeres respecto a la inversión limitan su participación en los mercados. De hecho, esas desigualdades no solo reflejan diferencias económicas, sino también culturales y educativas que influyen en la toma de decisiones financieras. La propia Comisión Europea explica que también se debe a la menor presencia femenina en puestos de liderazgo, la infravaloración de sectores feminizados y la carga de tareas de cuidado no remuneradas, elementos que tienen un impacto directo en los ingresos de las mujeres y, por lo tanto, en su participación en los mercados financieros.

Este desequilibrio refleja las dificultades que todavía enfrentan las mujeres para acceder y participar en los mercados financieros. El estudio evidencia también una mayor aversión al riesgo entre las mujeres que invierten: del total de hombres que invierte el 36% elige la renta variable, frente al 31% de las mujeres. Sin embargo, hay una preferencia común y generalizada por la renta fija en tramo minorista, en el que el 42% de los hombres y el 43% de las mujeres prefieren ese tipo de productos.

Además de esas diferencias de género, los datos del Estudio muestran que el interés por los productos de inversión comienza a abrirse paso entre la ciudadanía española. Un 27,7% de la población declara invertir en algún tipo de producto de inversión. Del 72,3% que no invierte, un 37% reconoce que sus reticencias se deben al miedo a perder su dinero, y un 35,3% afirma que no sabe cómo hacerlo. Además, los resultados reflejan que un 22,1% de quienes invierten lo hace de forma selectiva y se limita a determinados instrumentos financieros, frente a un 5,6% que aborda cualquier tipo de producto que le resulte interesante.

De igual manera, la edad y la formación juegan también un papel relevante en el apetito inversor. Del total de la población que afirma invertir, las personas mayores de 65 años son las que más lo hacen (35%), seguidas por las de la generación millennial (entre 26 y 40 años), con un 30,7%. La población más joven (18 a 25 años) es la que menos invierte, con apenas un 26,5%, probablemente por falta de ingresos. El nivel educativo marca otra diferencia clara y mucho más de un tercio (38,4%) de quienes tienen estudios superiores invierte, frente a uno de cada cinco en el caso de quienes tienen formación secundaria (20,3%) y apenas un 16,4% entre quienes poseen estudios primarios o menos. Esas diferencias muestran que la inversión requiere no solo capacidad económica, sino también conocimiento y educación financiera, aspectos que no están al alcance de toda la población.

Desde la perspectiva territorial, las comunidades autónomas con mayor proporción de personas que afirman invertir son La Rioja (33,9%), Madrid (32,7%) y el País Vasco (32,4%), que lideran el ranking nacional con porcentajes por encima de la media. En el extremo opuesto se sitúan Extremadura (22,4%), Asturias (21,8%) y Andalucía (21,3%).

Preferencia por los fondos de inversión y por la renta fija

En lo que se refiere a la tipología de producto, los fondos de inversión son, con diferencia, los más populares. Un 78,3% de las personas que dicen invertir lo hacen a través de este vehículo, y los fondos de renta fija son la elección del 42,6%, frente al 35,7% que elige la renta variable.

Destacan también otros productos, como las acciones (28,7%) o los planes de pensiones (20,8%). En cambio, las Letras del Tesoro, que despertaron mucho interés cuando los tipos de interés se encontraban en niveles altos, solo atraen al 17,2% de las personas inversoras consultadas.

Pese a su popularidad, apenas un 10,6% invierte en activos digitales como las criptomonedas y solo un 2,8% afirma adquirir inmuebles como forma de inversión.

México sufre la peor contracción de remesas desde 2009

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Las remesas en México registran su mayor caída en 16 años en el balance del año, aunque todavía son lo suficientemente relevantes para mantener al país entre los primeros tres sitios del mundo por concepto de ingreso de este tipo de recursos.

Según cifras del Banco de México, durante octubre de este año los ingresos por la vía de las remesas familiares disminuyeron 1,67% a 5.635 millones de dólares. Así, los flujos de remesas familiares ligaron siete meses a la baja en su comparación nominal anual, lo que ya ha provocado que de forma acumulada registren su mayor retroceso desde 2009, el año de la crisis subprime que en su momento hundió a las finanzas y la economía global.

La disminución anual se explicó por un retroceso de 5,4% en el número de operaciones, pese a un aumento de 40% en el monto promedio enviado. A tasa mensual, las remesas repuntaron 80%, «aunque el incremento luce temporal y no cambia la tendencia de desaceleración estructural», señalaron analistas de Valmex Casa de Bolsa.

En el balance acumulado enero–octubre del presente año los flujos totalizaron la cantidad de 51.344 millones de dólares, cifra que resulta 4% menor a la del mismo periodo del año pasado, presionando el consumo en regiones dependientes por ingresos de remesas. En términos reales, las remesas acumulan cinco caídas consecutivas (-11,1% en octubre), afectadas por menores ingresos en dólares, inflación interna y la apreciación del peso.

«La tendencia descendente de las remesas en 2025 refleja un entorno más adverso, afectado por cambios en las políticas comerciales y migratorias en Estados Unidos. Hacia adelante, es probable que el deterioro continuo del poder adquisitivo limite el ingreso disponible de las familias que dependen de estos recursos. Si bien, los niveles se podrían mantener elevados, es probable que la debilidad en los flujos persista, con implicaciones relevantes para el consumo privado», explicaron en Valmex.

India, México y China son los tres principales destinos de remesas en el mundo; el primer país es por mucho líder en este segmento con ingresos en 2024 por un total de 129.000 millones de dólares, México ocupa el segundo sitio en el ranking del año anterior con 68.000 millones, mientras que China captó en 2024 un total de 48.000 millones de dólares.

La dependencia de las remesas por parte de un porcentaje de la población en estos países ha impulsado el consumo en los años recientes ante el incremento global de las remesas, pero se espera que este año se interrumpa el crecimiento y con ello las presiones sobre el consumo local sean mayores, ante los cambios en los flujos migratorios determinado por nuevas políticas globales respecto al fenómeno.

LarrainVial ficha a Raúl Morales Bernal como su nuevo Country Head para México

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LarrainVial anunció en un comunicado el fichaje de Raúl Morales Bernal como su nuevo Country Head para México. El profesional tiene una destacada trayectoria de 25 años en el sector financiero, durante ese tiempo ha ocupado posiciones de liderazgo en instituciones como NSC Asesores, Credit Suisse, Barclays y Merrill Lynch.

“Es un privilegio liderar las operaciones de LarrainVial en México en esta nueva etapa. Vengo con la firme convicción de potenciar nuestra oferta de servicios, expandir nuestra huella y reforzar nuestras relaciones con los clientes. El mercado mexicano exige agilidad, conocimiento y confianza, y estoy listo para, junto a nuestro equipo, responder a esas expectativas y consolidar a LarrainVial como un referente indiscutible”, dijo Raúl Morales Bernal.

Raúl Morales Bernal tendrá la responsabilidad de liderar la estrategia de crecimiento de LarrainVial en México, fortaleciendo las relaciones con clientes institucionales clave, incluyendo fondos de pensiones y family offices.

Asimismo, se enfocará en optimizar las operaciones, identificar nuevas oportunidades de negocio y continuar consolidando la posición de la firma como un socio estratégico integral para inversiones y soluciones financieras en el mercado local.

«Esta designación estratégica refuerza el firme compromiso de la firma con la expansión y consolidación de su sólida presencia en el dinámico mercado financiero mexicano, donde opera desde hace cinco años», dijo Larrainvial en su comunicado.

Los inversores deben aplicar un enfoque más flexible en deuda en 2026

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No obstante -subrayan-, en un entorno dominado por la incertidumbre que rodea al comercio internacional, los mercados afrontan 2026 con la perspectiva de un crecimiento económico potencialmente más bajo, junto a dudas en torno al rumbo de la política monetaria y la inflación. Lo que sí está claro es que los inversores deberán aplicar un enfoque de inversión más flexible en adelante, para asegurarse de poder navegar la evolución impredecible de los mercados.

En este contexto, cuatro expertos en renta fija comparten sus perspectivas sobre qué aspectos tener en cuenta en los mercados en 2026: James McAlevey, director de renta fija global agregada  en BNP Paribas Asset Management y gestor del el BNP Paribas Global Absolute Return Bond; y desde AXA IM  Boutaina Deixonne, responsable de crédito europeo IG y HY, Michael Graham, responsable de crédito HY estadounidense, y Jack Stephenson, investment specialist de renta fija estadounidense.

El papel de la rentabilidad absoluta

James McAlevey apunta que, en los últimos años, los inversores han tenido que lidiar con numerosos desafíos, entre ellos la incertidumbre geopolítica, los cambios en la política monetaria y, más recientemente, la imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos. Aunque hoy el contexto difiere del periodo de ajuste de tipos de 2022-2024, el entorno económico sigue siendo altamente dinámico. Muchos bancos centrales han comenzado a recortar sus tipos de intervención, lo que favorece a las estrategias tradicionales de renta fija, pero persisten importantes dudas sobre la velocidad y profundidad de estos recortes. La inflación continúa siendo más resistente de lo previsto, y las nuevas políticas arancelarias podrían generar presiones inflacionistas adicionales en 2026. Esto apunta a una posible era de inflación estructuralmente más elevada, en la que los tipos quizá no caigan tanto como se anticipa, complicando la labor de los bancos centrales ante un crecimiento económico moderado.

Pese a que las rentabilidades al vencimiento de la renta fija han mejorado considerablemente respecto a hace cinco años, para 2026 será crucial adoptar un enfoque de inversión flexible, diversificado y dinámico. «Pese a que los mercados pueden ser siempre turbulentos, la volatilidad conlleva oportunidades, y ahora mismo vemos potencial de inversión en todo el espectro de los mercados de deuda globales», señala McAlevey. Y añade: «Por ejemplo, la tendencia de depreciación del dólar es particularmente favorable para algunos emisores en el universo de la deuda emergente denominada en moneda local, donde unas TIR relativamente elevadas remuneran adecuadamente el riesgo de estos bonos. En el universo desarrollado, los bonos de titulización hipotecaria (MBS) a la par de agencias estadounidenses ofrecen una prima de renta respecto a la deuda corporativa con grado de inversión del país, pese a conllevar un menor riesgo de crédito».

A futuro, las tensiones comerciales, el elevado endeudamiento público y los riesgos geopolíticos podrían llevar a los inversores a exigir mayores primas en la deuda soberana a largo plazo, lo que favorecería curvas de tipos más empinadas. En este entorno incierto y cambiante, que probablemente se prolongará hasta 2026, las estrategias globales y flexibles se vuelven esenciales, ya que las aproximaciones tradicionales y rígidas enfrentan riesgos significativos.

¿Y en Europa?

Los mercados europeos han atravesado episodios significativos de volatilidad en los últimos años, pero las empresas han demostrado una notable capacidad de adaptación, manteniéndose resilientes en un entorno complejo, señala por su parte Deixonne, de AXA IM. De cara a 2026, surgen dos retos principales: un posible deterioro del crecimiento del PIB y las implicaciones que ello tendría para la política monetaria. Aunque es probable que los bancos centrales continúen bajando los tipos de interés y que la inflación tienda a moderarse, persisten riesgos importantes, incluidos los efectos de los aranceles impuestos por Estados Unidos. En este contexto, los inversores deben adoptar estrategias flexibles y sin restricciones que les permitan gestionar adecuadamente los riesgos de crédito y duración.

«Pese a los numerosos obstáculos tanto reales como potenciales, vemos abundantes oportunidades en un amplio abanico de sectores, incluyendo áreas más defensivas como suministro público y telecomunicaciones, o el inmobiliario, que presenta proyecciones de crecimiento de los alquileres por encima de la inflación», indica Deixonne. Asimismo, el sector financiero destaca por su solidez: los bancos presentan altos niveles de capitalización, amplios márgenes y una rentabilidad sostenida por comisiones.

Las fuertes entradas en crédito europeo reflejan una demanda estable por activos con rentabilidad, impulsada por TIR atractivas tanto en grado de inversión como en high yield. Con una calidad crediticia generalmente sólida y una demanda creciente de ingresos estables, los mercados de deuda europeos mantienen un buen posicionamiento. No obstante, dada la persistente incertidumbre macroeconómica, será crucial adoptar un enfoque ágil y selectivo para navegar eficazmente este entorno.

Estados Unidos burla las expectativas de recesión

En su análisis sobre el crédito HY y la renta fija estadounidense en general, Michael Graham y Jack Stephenson apuntan a su vez que «en los últimos tres años, la economía americana ha burlado las expectativas de recesión y continuado superando a otras economías del universo desarrollado».

Para el crédito del país, y pese a rachas de volatilidad relacionadas con los tipos de interés, los bancos regionales y los aranceles, este periodo ha estado definido por fuertes rentabilidades. Este resultado ha reflejado factores como la fortaleza fundamental, un nivel muy bajo de incumplimientos y un abundante suministro de capital para los emisores, que han creado un sólido trasfondo técnico en todos los sectores de financiación apalancada.

En este entorno favorable, los diferenciales de crédito han continuado estrechándose, llevando a los inversores a preguntarse cuánto recorrido alcista podría quedarle a la clase de activo en 2026. Vale la pena recordar que, aunque los diferenciales parecen bajos en términos históricos, no lo son tanto si tenemos en cuenta la composición del mercado high yield americano de hoy en día. Los niveles de diferencial actuales están respaldados por un porcentaje casi récord de bonos BB, cerca de un mínimo histórico de títulos CCC, un máximo histórico de bonos garantizados (35%) y mínimos de duración y diferenciales de compra y venta (es decir, una mejor liquidez)1.

 

Dicho esto, la abundante oferta de capital ha conducido a un mayor endeudamiento de las empresas en ciertas áreas del universo global de financiación apalancada, sobre todo en el extremo inferior el espectro de crédito en los mercados de préstamos sindicados de gran tamaño y de deuda no cotizada.

Pese a ello, los autores creen que «la actividad de incumplimientos en el segmento high yield debería permanecer moderada y seguramente dominada por las circunstancias de empresas individuales. En este contexto, un enfoque activo y disciplinado de inversión en los mercados de deuda corporativa de menor calidad podría estar justificado».

Y concluyen: «Nuestra expectativa es que los diferenciales high yield continuarán fluctuando en un rango relativamente estrecho, con el segmento respaldado por la demanda continuada de unos inversores concentrados en el potencial de rentabilidad total disponible a medida que disminuyen las tasas del efectivo. Pensamos que los instrumentos con baja duración seguirán siendo atractivos debido a su capacidad para mitigar la volatilidad de los tipos de interés y de los diferenciales, al tiempo que brindan acceso a la parte más líquida del mercado. Para los inversores que buscan mayores niveles de rentabilidad dentro del mercado high yield americano, cualquier caída del segmento (como la sufrida en abril de 2025) podría dar pie a oportunidades de compra atractivas en instrumentos con mayor riesgo».

 

 

[1] Bank of America, a septiembre de 2025.

Inversor retail, bajo coste y accesibilidad: en el centro de la estrategia de Vanguard para Europa

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Foto cedida Jon Cleborne, director de Vanguard para Europa.

En 1998, Vanguard se estrenó en el mercado europeo con su primer fondo. Desde entonces, la firma estadounidense ha centrado su crecimiento en una oferta consistente, de bajo coste, con un horizonte a largo plazo y muy pegada a la realidad de la región. Fruto de ese trabajo, la gestora acaba de superar el medio billón de dólares en activos gestionados en Europa.

Jon Cleborne, director de Vanguard para Europa, ha sido testigo directo de la evolución de la industria y del negocio, en el Viejo Continente. Aunque la firma mantiene su posicionamiento clásico como proveedor de gestión pasiva de bajo coste, ha comenzado a ampliar de manera estratégica su oferta de gestión activa, especialmente en renta fija. “La industria europea de fondos vive un gran momento, tanto para los inversores como para las gestoras. Nosotros hemos registrado un crecimiento sólido, sostenido en el tiempo y también histórico. Creo que el motivo es que, tradicionalmente, Vanguard se ha centrado en cómo dar a los inversores diariamente las mejores oportunidades de inversión para tener éxito a largo plazo”, afirma Cleborne.

Pilares estratégicos

Para aprovechar la madurez de la industria europea, Cleborne explica que la firma ha establecido tres pilares estratégicos: participar y apoyar el paso del ahorrador europeo a inversor; ofrecer a los inversores un producto comprensible; y ayudar a lograr unos ingresos adecuados para la jubilación. En su opinión, estos pilares estratégicos encajan perfectamente con el momento que vive la industria europea, impulsado por el objetivo de la Unión Europea de movilizar capital, dotar a los inversores de mayor acompañamiento, acceso y formación financiera; y reducir la brecha de los sistemas de pensiones.

“Desde mi experiencia en el mercado estadounidense, la primera observación es que los europeos son ahorradores extremadamente disciplinados, aunque curiosamente participan en los mercados capitales a un nivel inferior que en otros países desarrollados. Es una oportunidad para nosotros descubrir cómo desbloquear ese potencial inversor. Curiosamente, uno de los comentarios que más escuchamos es que invertir ‘no es para ellos’. Por eso, creemos que un primer punto de trabajo es cambiar esa mentalidad, trabajando con compañías que hagan más sencillo comenzar a invertir y con productos fáciles de entender, evitando que la inversión se vea como algo complejo”, explica sobre el primero de ellos.

Y añade: “A través de los diferentes mercados en los que estamos presentes, trabajamos para dar a los inversores los vehículos que necesiten para construir sus carteras y asegurarse de que cumplan con sus objetivos financieros. En este sentido, consideramos fundamental que tanto ellos como los asesores financieros tengan acceso a productos de inversión bien diseñados, bien diversificados y de bajo coste, bien sean ETFs o estrategias indexadas”.

Sobre el último de sus pilares, Cleborne señala que dotar a los ciudadanos de los ingresos adecuados para afrontar su jubilación es un desafío estructural de toda Europa, dada su actual tendencia demográfica, y una oportunidad de negocio. “Queremos trabajar con todos los agentes implicados, desde los políticos a los ciudadanos y, por supuesto, con los asesores financieros, para descubrir cómo hacer que los europeos puedan planificar su jubilación”, apunta sobre cómo lo están orientando.

Generación V

Con estos pilares estratégicos, el directivo considera que la gestora tiene una oportunidad para ofrecer una propuesta diferenciada y de valor tanto para inversores de todo tipo. Pero, sobre todo, ve una oportunidad clara en las nuevas generaciones de inversores que comienzan a mostrar interés por los mercados. “Estamos posicionando la idea de la Generación V, V de Vanguard, con el espíritu de ayudar a que la gente comprenda que la inversión también es para ellos, y que se puede hacer de forma sencilla y a un bajo coste”, insiste Cleborne.

Según su experiencia, estos nuevos inversores usan más canales digitales o plataformas, por lo que Cleborne destaca que una parte importante de cómo alcanzar esta nueva generación pasa por establecer acuerdos y alianzas con plataformas como Trade Republic, Revolut o ING.

“Es clave construir partnerships con ellos y asegurar que nuestros productos de inversión estén presentes. Por ello, hemos construido buenos acuerdos con un gran número de ellos. Se trata de algo recíproco porque estas plataformas también están interesadas en trabajar con nosotros dado nuestro enfoque educativo y por nuestra propuesta de ofrecer productos que permitan a los inversores estar enfocados en sus objetivos financieros y en la inversión a largo plazo”, señala.

A la hora de hablar de productos, Cleborne afirma que estas nuevas generaciones de inversores están interesadas por los criptoactivos o por los productos más populares del momento en el mercado, como los temáticos. Sin embargo, su experiencia le ha demostrado que la estrategia más demandada de Vanguard es de renta variable global, ya que es “básicamente la capacidad de tener las acciones más relevantes de todo el mundo en un único producto”. Según explica, “esta es una tendencia que vemos en muchos países diferentes y que refleja que la gente está buscando hacia vehículos de bajo coste, con una exposición muy diversificada y con un horizonte a largo plazo”.

ETFs activos

Llama la atención que dentro de la estrategia y enfoque que Vanguard tiene para Europa, Cleborne no mencione una de las palabras que está de moda en Europa, los ETFs activos. Según explica, no es una cuestión de falta de experiencia, ya que la gestora es una de las firmas más relevantes en este segmento en EE.UU., sino porque consideran que este mercado aún está en sus primeras etapas.

“En EE.UU., el mercado ha crecido y consolidado rápidamente porque cuenta con una serie de ventajas fiscales que en Europa no existen, lo cual puede penalizar su crecimiento. Está claro que este tipo de vehículo ofrece la gran ventaja de tener una gestión activa y realizar cambios, manteniendo los beneficios que ofrece la estructura de un ETF. Esta eficiencia y flexibilidad es algo que sí se mantiene en Europa”, explica.

En este sentido, Cleborne insiste en que consideran que la región aún está en sus primeras etapas, pero es un tipo de producto que están vigilando. “En Europa todavía hay mucho interés por la gestión activa y por las estrategias activas, tal y como nos trasladan los asesores y partners con los que hablamos. Para nosotros, lo relevante es que esta tendencia siga reforzando la marca y el vehículo ETF, en especial con su ventaja de producto de bajo coste. En este sentido, lo que me preocupa es que este matiz se desvirtúe al usarse con estrategias que tenga implícito un mayor coste. Dicho esto, creo que, hasta ahora, se ha demostrado que es un vehículo interesante, aunque no pensamos necesariamente que deberíamos ser los primeros en entrar en este segmento”, concluye.

Perspectivas globales: el auge y el papel de los active ETF en portafolios modernos

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mujeres invierten menos que los hombres
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La adopción de los ETFs activos se ha acelerado de forma significativa en Europa, según el análisis difundido por Janus Henderson Investors, que sitúa el incremento de activos gestionados en este segmento en un 50 % en lo que va de año, pasando de 50.000 a 75.000 millones de dólares. Este dinamismo responde a un entorno macroeconómico caracterizado por mayor volatilidad e incertidumbre, que exige instrumentos líquidoss y de ejecución inmediata para facilitar la implementación táctica. La estructura UCITS ofrece liquidez intradía, transparencia continua de posiciones y mayor operatividad frente a los fondos no cotizados, lo que hace de los ETFs activos una alternativa atractiva para gestores institucionales que buscan reducir los tiempos de implementación y mejorar el control de costes y riesgos en carteras multiactivo.

El surgimiento de ETFs activos representa asimismo una evolución en la concepción del vehículo negociado: el formato deja de ser, de facto, sinónimo de replicación pasiva y admite desde enfoques “índice-plus” con tracking error controlado hasta mandatos de alta convicción orientados a la generación de alfa neto. Según Michael John Lytle, Jefe de Innovación de Productos, el envoltorio ETF “no limita la estrategia” y permite desplegar capacidad activa con disciplina de riesgo; mientras que Stefan García, Director de ventas especializadas para EMEA, subraya la ventaja operativa —“una operativa similar a la de una acción”— que facilita la entrada y salida inmediata en universos complejos como high yield global o titulizaciones (incluidas exposiciones a CLO AAA). En particular, en renta fija —donde la replicación indexada top-down se ve dificultada por la amplitud del universo y la calidad dispar de los datos— la gestión activa dentro de un ETF permite ampliar la cobertura y acceder a fuentes de rendimiento que los índices tradicionales no capturan con eficacia.

Completa la visión institucional Matthew Bullock, Director de Construcción y Estrategia de Carteras para EMEA y APAC, quien señala que los ETFs activos están evolucionando desde un uso táctico hacia un papel estructural en la arquitectura de inversión: “su capacidad para proporcionar acceso inmediato y transparente a exposiciones específicas reduce las fricciones de onboarding y amplía las posibilidades de gestión dinámica del riesgo y la liquidez en carteras núcleo”, afirma. Para gestores profesionales, la combinación de agilidad operativa, supervisión intradía y un universo de producto en expansión convierte a los ETFs activos en herramientas idóneas tanto para la construcción del núcleo como para la ejecución de sobreponderaciones tácticas. Janus Henderson Investors prevé que, si continúan la ampliación de oferta y la inversión en recursos de mercado, los ETFs activos seguirán ganando cuota en Europa en los próximos años, consolidándose como componente central en la gestión institucional moderna.

 

Puede ver la entrevista al completo a través de este enlace.

Perspectivas globales: el auge y el papel de los ETFs activos en los portafolios modernos

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La adopción de los ETFs activos se ha acelerado de forma significativa en Europa, según el análisis difundido por Janus Henderson Investors, que sitúa el incremento de activos gestionados en este segmento en un 50 % en lo que va de año, pasando de 50.000 a 75.000 millones de dólares. Este dinamismo responde a un entorno macroeconómico caracterizado por mayor volatilidad e incertidumbre, que exige instrumentos líquidoss y de ejecución inmediata para facilitar la implementación táctica. La estructura UCITS ofrece liquidez intradía, transparencia continua de posiciones y mayor operatividad frente a los fondos no cotizados, lo que hace de los ETFs activos una alternativa atractiva para gestores institucionales que buscan reducir los tiempos de implementación y mejorar el control de costes y riesgos en carteras multiactivo.

El surgimiento de ETFs activos representa asimismo una evolución en la concepción del vehículo negociado: el formato deja de ser, de facto, sinónimo de replicación pasiva y admite desde enfoques “índice-plus” con tracking error controlado hasta mandatos de alta convicción orientados a la generación de alfa neto. Según Michael John Lytle, Jefe de Innovación de Productos, el envoltorio ETF “no limita la estrategia” y permite desplegar capacidad activa con disciplina de riesgo; mientras que Stefan García, Director de ventas especializadas para EMEA, subraya la ventaja operativa —“una operativa similar a la de una acción”— que facilita la entrada y salida inmediata en universos complejos como high yield global o titulizaciones (incluidas exposiciones a CLO AAA). En particular, en renta fija —donde la replicación indexada top-down se ve dificultada por la amplitud del universo y la calidad dispar de los datos— la gestión activa dentro de un ETF permite ampliar la cobertura y acceder a fuentes de rendimiento que los índices tradicionales no capturan con eficacia.

Completa la visión institucional Matthew Bullock, Director de Construcción y Estrategia de Carteras para EMEA y APAC, quien señala que los ETFs activos están evolucionando desde un uso táctico hacia un papel estructural en la arquitectura de inversión: “su capacidad para proporcionar acceso inmediato y transparente a exposiciones específicas reduce las fricciones de onboarding y amplía las posibilidades de gestión dinámica del riesgo y la liquidez en carteras núcleo”, afirma. Para gestores profesionales, la combinación de agilidad operativa, supervisión intradía y un universo de producto en expansión convierte a los ETF activos en herramientas idóneas tanto para la construcción del núcleo como para la ejecución de sobreponderaciones tácticas. Janus Henderson Investors prevé que, si continúan la ampliación de oferta y la inversión en recursos de mercado, los ETFs activos seguirán ganando cuota en Europa en los próximos años, consolidándose como componente central en la gestión institucional moderna.

 

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Altas valoraciones, tipos a la baja: la hora de los bonos convertibles

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Los bonos convertibles enfilan la recta final de otro año que prometen cerrar con éxito tras un fuerte 2024. “Cada vez más inversores están regresando a esta clase de activos especial, una forma híbrida entre bonos y acciones”, corrobora Tania Minella, Senior Portfolio Manager para estrategias de renta fija en Zürcher Kantonalbank y Swisscanto. “Los flujos sostenibles hacia el segmento de fondos de bonos convertibles son el resultado positivo de esta tendencia”, añade.

La experta subraya que la principal razón de este buen comportamiento de los bonos convertibles “es el rendimiento subyacente de las acciones”, en un año en el que hemos visto cómo varios de los principales índices bursátiles de referencia han tocado máximos históricos, con el S&P 500 de forma destacado. A esto suma la experta otros factores, como “el sentimiento positivo de los inversores y las políticas fiscales de apoyo”, particularmente en EE.UU.

La gestora destaca que en 2025 se han visto rendimientos positivos en una amplia variedad de sectores, destacando particularmente TI y electrónica, pero también acero y metales e incluso en criptomonedas, con varias empresas que han superado a la media del mercado.

Jamil Bouallai, gestor de renta fija de Zürcher Kantonalbank y Swisscanto, observa que el lado de la oferta también muestra señales positivas: “El mercado primario está en mejor estado que en 2020–2021”, explica, porque los emisores actuales “suelen ser empresas de gran capitalización y alta calidad”. También constata que “las condiciones de los acuerdos son menos agresivas, por lo que el universo global de convertibles debería mantener un perfil equilibrado y suelos de bonos relativamente altos”.

Tania Minella destaca asimismo el incremento en las emisiones de bonos sintéticos, bonos convertibles emitidos por bancos. “Los valores están destinados a permitir a los inversores invertir en empresas con una mayor capitalización de mercado (large caps) que no son emisores típicos de bonos convertibles”, explica.
En cambio, el otro motor habitual del mercado de convertibles, la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) no ha sido tan fuerte como se anticipaba, aunque la experta sí constata transacciones “selectivas” en varios sectores, como TI, inteligencia artificial, energía o productores de acero y metales. “Medido en relación con las emisiones globales de bonos convertibles, el volumen de financiación de M&A se mantiene en el rango de un solo dígito porcentual”, detalla la experta.

Una clase de activo en evolución

Bouallai constata la gran transformación que ha experimentado el mercado de convertibles: si bien hace cinco años el mercado de bonos convertibles tenía una gran proporción de bonos “similares a bonos tradicionales”, a medida que estos bonos de baja delta se han refinanciado, el mercado de convertibles ha adoptado un perfil mucho más equilibrado: en los dos últimos años, los convertibles capturaron alrededor del 45 % de la subida de las acciones subyacentes, frente a un 37 % de la bajada.

El gestor también comenta la mayor profundidad de este mercado, con una recuperación de los niveles de liquidez desde 2018 y particularmente tras el shock de los tipos de 2002: “Desde entonces la liquidez del mercado de convertibles ha mejorado considerablemente, alcanzando ahora niveles de volumen diario previos a la crisis financiera”. En general, los bonos con mayor sensibilidad a acciones, grado de inversión y grandes capitalizaciones “presentan mejor liquidez que los bonos sensibles al crédito, de alto rendimiento o de pequeña capitalización”, concluye Bouallai.

Esta mejora en el perfil de liquidez se refleja en los costes, ya que el coste de una transacción institucional completa ha caído más de 30 % en los últimos dos años, de modo que hoy en día se sitúa entre los niveles de los bonos de grado de inversión (IG) y los de alto rendimiento (HY).

Otro factor relevante es la rotación en el perfil de los inversores que son más activos en el universo de bonos convertibles. Es un mercado en el que hoy operan más hedge funds multiestrategia y menos arbitrajistas de bonos convertibles, con un menor apalancamiento, “lo que reduce los riesgos de ventas forzadas”, explica el gestor.

¿Por qué invertir ahora en bonos convertibles?

Los expertos consideran que el momento actual sigue siendo propicio para ganar exposición a bonos convertibles, en un contexto de altas valoraciones en la renta variable y cambio hacia una política monetaria más acomodaticia en los principales mercados desarrollados.
“Actualmente sigo considerando atractivos los bonos convertibles en comparación con las inversiones puras en acciones o en bonos, debido al bajo coste de la opción implícita”, resume Bouallai. Éste añade que la parte de bono del convertible medio “sigue siendo bastante alta (casi el 80 %), lo que ofrece protección a la baja, especialmente ante las elevadas valoraciones bursátiles”.

Aunque el gestor admite que hoy el mercado de convertibles está relativamente caro respecto a la historia reciente, parece seguir estando “mucho más barato” que durante la pandemia, el periodo 2017-2018 o en 2013-2014. La actividad de nuevas emisiones ayuda a mantener la valoración atractiva en el universo, “aunque las nuevas emisiones tienden a ser algo más caras hoy en día”, con cupones y primas promedio del 2,5 % y 30 %. Por regiones, indica que Asia es el mercado más barato, mientras que EE. UU. parece más caro.

Además, Bouallai señala que la volatilidad implícita de los bonos convertibles parece atractiva frente a la volatilidad realizada o la volatilidad implícita de las opciones cotizadas.

Son más las ventajas que presentan los bonos convertibles en el entorno actual, según los expertos de renta fija de Swisscanto. Por ejemplo, son una forma de obtener exposición al sector tecnológico y la temática de la IA, dado que históricamente los convertibles han sido una vía atractiva de financiación para empresas de alto crecimiento en los sectores tecnológico y sanitario/biotecnológico, especialmente de pequeña y mediana capitalización, ya que les permite obtener capital sin diluir de inmediato sus acciones ni asumir deudas con intereses elevados.

Para una cartera equilibrada, el gestor de renta fija señala “el peso del sector tecnológico se mantiene constante y sigue siendo el mayor dentro del universo equilibrado”. Al mismo tiempo, considera adecuado reducir la exposición al sector salud y aumentar la diversificación hacia utilities, financieros y retail. “Veo el mayor potencial para los próximos meses en los sectores de TI, electrónica, así como viajes y ocio”, añade Minella.

En definitiva, el experto de Swisscanto considera que esta clase de activo está bien diversificada por sectores, especialmente si se compara con los bonos corporativos globales (36 % en valores financieros) o con las acciones globales (27 % en tecnología, y las 10 principales acciones representan el 27 % del índice MSCI World). La diversificación también es buena por geografías, con un creciente volumen de emisiones procedentes de Asia. “En términos de valoración, consideramos que los mercados asiáticos son particularmente atractivos”, apunta la gestora sénior.

Finalmente, está la cuestión de los tipos de interés. Los expertos de la firma suiza recuerdan que, en ciclos anteriores de reducción de tipos, los bonos convertibles han superado a los bonos tradicionales, salvo en los casos en que se produjo una recesión. “Las acciones subyacentes también tienden a tener menor sensibilidad a los tipos de interés que los índices bursátiles tradicionales”, añaden Bouallai.

Los convertibles son per se instrumentos de baja duración: actualmente, los convertibles equilibrados tienen una duración de 1,4, frente a los 6 años de los bonos corporativos globales. Por sectores, petróleo y gas muestran la mayor duración (2,3), mientras que medios y utilities tienen la más baja (0,9).

Por todas estas razones, ambos gestores de Zürcher Kantonalbank y Swisscanto se muestran optimistas con su clase de activo: “Los inversores podrían reconocer cada vez más el potencial de los bonos convertibles dado los diferenciales históricamente bajos de los bonos corporativos”, concluye Tania Minella.