Ampliación, aumento y debilitamiento son las tres palabras claves que, según Franklin Templeton, los inversores deben tener en su radar si no quieren perderse en la dinámica actual y subirse a las “vías de rentabilidad”.
“El panorama inversor mundial está evolucionando, debido a la mejora de la rentabilidad y al aumento de las valoraciones en sectores y regiones que históricamente se han pasado por alto, lo que supone un giro positivo para los inversores. Aunque Estados Unidos sigue siendo un imán para los flujos de inversión globales, las regiones, sectores y clases de activos fuera de Estados Unidos están bien posicionados para beneficiarse en 2026 de la flexibilización monetaria que está ganando terreno a nivel mundial y de la presión sobre el dólar”, ha señalado ”, afirmó Stephen Dover, responsable de Estrategia de Mercado y Director del Franklin Templeton Institute.
Temas para 2026
Según su outlook, dada la resistencia de la economía estadounidense y el aumento de los beneficios empresariales, se espera un repunte de las acciones no estadounidenses, especialmente en los mercados emergentes y Europa, a medida que mejoren las valoraciones y se acelere el impulso de los beneficios. “Se espera que las acciones de pequeña capitalización estadounidenses y los sectores cíclicos, incluidos el industrial y el financiero, se beneficien de la reducción de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal y de la disminución de los costes del servicio de la deuda”, sostiene.
La firma también destaca que la relajación de la política monetaria por parte de los bancos centrales mundiales, junto con el aumento de la demanda de inversión en infraestructura y capital para apoyar la innovación impulsada por la inteligencia artificial y los proyectos energéticos, empujará al alza los tipos de interés a largo plazo y pronunciará la curva de rendimiento. A su vez, espera que una curva de rendimiento más pronunciada debería incitar a los inversores a mirar más allá del efectivo y buscar oportunidades en bonos, crédito y renta variable.
Por último, debido a los nuevos recortes de tipos de interés por parte de la Reserva Federal y al debilitamiento del mercado laboral estadounidense, el Franklin Templeton Institute prevé que el dólar estadounidense continúe su trayectoria bajista hasta 2026. “El debilitamiento del dólar estadounidense debería mejorar la rentabilidad para los inversores globales y proporcionar un contexto favorable para los activos remunerados en dólares, como la deuda de los mercados emergentes y las acciones no estadounidenses”, explica.
Más allá del ciclo
A largo plazo, el Instituto prevé tres fuerzas seculares que darán forma al panorama de las inversiones: la IA, los mercados privados y los gobiernos. Sobre la primera de estas fuerzas seculares señala que la inteligencia artificial, la infraestructura de datos y las tecnologías avanzadas impulsarán la demanda estructural de capital en todos los sectores y geografías. La necesidad de “alimentar a la bestia” de la IA generará nuevas inversiones en la producción, transmisión y almacenamiento de electricidad.
“Los mercados privados se expanden. El capital privado, el crédito privado y otras inversiones alternativas están a punto de expandirse. Este crecimiento crea oportunidades para que un mayor número de ahorradores participen en fuentes de rendimiento más elevadas y diversificadas, lo que implica mayores entradas de capital”, añade sobre la segunda de las fuerzas.
Por último, concluye que estamos ante la “era del gran gobierno”. En este sentido, explica que es probable que el aumento del déficit fiscal, la política industrial y las tendencias de desglobalización eleven los costes estructurales de endeudamiento y modifiquen las expectativas de rentabilidad, lo que se traducirá en tipos de interés reales más elevados durante el resto de la década.
“De cara a 2026, la innovación será el principal motor de la rentabilidad, especialmente en tecnología, mercados privados y finanzas digitales. Sin embargo, ante la probabilidad de que persistan las divisiones geopolíticas, las presiones inflacionistas y los posibles cambios en la política de la Reserva Federal, los inversores deben mantenerse selectivos y alerta en los próximos años”, concluye Larry Hatheway, estratega de Inversiones Global de Franklin Templeton.
Foto cedidaHenri Marcoux, director general adjunto de Tikehau Capital.
Tikehau Capital, gestor global de activos alternativos, ha anunciado su intención de fusionar su filial Sofidy, firma independiente en ahorro inmobiliario y especialista en SCPIs, con Tikehau Investment Management, su gestora de activos. Esta iniciativa estratégica tiene como objetivo unir las capacidades de dos equipos inmobiliarios complementarios, creando una plataforma “ambiciosa, multiestrategia, multigeográfica y más diversificada”.
Según explica, en previsión de una recuperación de los mercados inmobiliarios, Tikehau Capital busca unificar sus plataformas, presentes en varios países europeos y en Estados Unidos, para acelerar su desarrollo y ampliar su huella internacional. Este enfoque está diseñado para reforzar las capacidades de originación del Grupo y consolidar su posicionamiento global.
Desde la firma explican que la futura plataforma reuniría las fortalezas de las filiales de Tikehau Capital dedicadas a actividades inmobiliarias, incluyendo inversión, gestión de activos, gestión de fondos, distribución y servicio al cliente. Aprovechando la experiencia combinada de ambos equipos, el Grupo maximizaría las sinergias y complementariedades, reforzando aún más su oferta.
La experiencia de Sofidy en el segmento de las SCPIs complementaría el enfoque de valor añadido de Tikehau Capital, permitiendo al Grupo ofrecer una gama más amplia e innovadora de soluciones de inversión inmobiliaria a una base de clientes diversa, que incluye tanto inversores particulares como institucionales. Según matizan, Sofidy conservaría su marca y seguiría centrada en apoyar a los inversores particulares a través de fondos abiertos, lo que permitiría a Tikehau Capital reforzar aún más su posición en el dinámico mercado de la gestión de activos alternativos, especialmente entre la clientela privada.
Objetivo de la operación
“Esta propuesta de fusión representa un hito significativo en nuestra estrategia de desarrollo inmobiliario. Al reunir nuestras competencias complementarias, queremos crear una plataforma diferenciada, capaz de responder a los retos de un mercado en rápida evolución y de acompañar a nuestros clientes en todos los segmentos inmobiliarios”, ha explicado Henri Marcoux, director general adjunto de Tikehau Capital.
Por su parte, Jérôme Grumler, miembro del Consejo de Dirección de Sofidy, ha señalado: “El objetivo de combinar nuestros equipos y conocimientos es permitir a Sofidy alcanzar una nueva etapa de crecimiento, preservando al mismo tiempo nuestra identidad como especialista en inversión inmobiliaria. Confiamos en que esta operación genere un valor significativo para nuestros clientes y socios»”.
La operación propuesta, estructurada como una fusión de Sofidy con Tikehau Investment Management, está sujeta a un proceso de información y consulta con los órganos de representación de los empleados de las entidades afectadas. El objetivo es obtener su dictamen antes de final de año, lo que permitiría finalizar la operación antes del cierre del primer trimestre de 2026. El proyecto estará supervisado por un comité específico, que reunirá a gestores inmobiliarios experimentados de ambas entidades.
Desde la firma destacan que Tikehau Capital se ha consolidado como un actor de referencia en la gestión de activos inmobiliarios, combinando innovación, disciplina de inversión y un firme compromiso con la sostenibilidad. Con 13,8 millones de euros en activos bajo gestión, la estrategia de Real Assets del Grupo representa ya el 27% del total de activos bajo gestión.
Nomura ha finalizado con éxito la adquisición del negocio de gestión de activos cotizados de Macquarie en EE.UU. y Europa. Según explican, el precio de compra fue de 1.800 millones de dólares estadounidenses y el cierre de la operación incorpora aproximadamente 166.000 millones de dólares estadounidenses (a 31 de octubre de 2025) en activos de clientes minoristas e institucionales en estrategias de renta variable, renta fija y multiactivo, bajo la marca global Nomura Asset Management de Nomura.
Tal y como se anunció en abril de 2025, Nomura integrará su negocio de mercados privados, Nomura Capital Management (NCM), y su negocio de high yield, Nomura Corporate Research and Asset Management (NCRAM), junto con los activos adquiridos para formar Nomura Asset Management International, que será parte de Nomura Asset Management.
“El cierre satisfactorio de esta operación supone un paso importante hacia nuestra Visión de Gestión 2030, al impulsar nuestros activos bajo gestión y diversificar y reforzar nuestra plataforma”, ha comentado Kentaro Okuda, presidente y CEO del Grupo Nomura.
Nuevo CEO y alianza estratégica
Con sede en Nueva York y Filadelfia, Shawn Lytle será el CEO de Nomura Asset Management International, y Robert Stark, presidente y CEO adjunto de Nomura Asset Management International. Lytle fue anteriormente responsable de América para Macquarie Group, mientras que el señor Stark continuará en su puesto actual como CEO de Nomura Capital Management, y reportará funcionalmente a Yoshihiro Namura, responsable de la División de Gestión de Inversiones de Nomura, y a Satoshi Kawamura, CEO y presidente de Nomura Holding America Inc., desde el punto de vista societario.
“El nuevo negocio combinado tiene una base sólida, con una plataforma bien diversificada en todas las principales clases de activos y segmentos de clientes. Ahora tenemos una oportunidad emocionante de reforzar las capacidades combinadas del nuevo negocio y hacer crecer la franquicia a nivel global”, ha comentado Shawn Lytle, CEO de Nomura Asset Management International.
Además de completar la operación, Macquarie y Nomura han formalizado una alianza estratégica para la distribución de productos y el codesarrollo de estrategias de inversión, tal y como se anunció inicialmente en abril de 2025. Según indican, en virtud del acuerdo, Nomura distribuirá determinados fondos privados de Macquarie a clientes de alto patrimonio y family offices de EE.UU.
La alianza también establece la colaboración en el desarrollo de soluciones de inversión innovadoras para clientes en EE. UU. y Japón. “Hemos creado un grupo de trabajo conjunto entre Nomura y Macquarie, como parte de esta alianza, para explorar oportunidades adicionales con el fin de generar valor para los clientes a través de una mayor colaboración entre ambas organizaciones”, indican desde la compañía.
Principales valoraciones
A raíz de este anuncio, Chris Willcox, presidente de la División de Gestión de Inversiones de Nomura y responsable de Wholesale, ha declarado: “Estamos encantados de haber completado esta adquisición antes de lo previsto y de dar la bienvenida a bordo a nuestros nuevos colegas de Macquarie Asset Management.
Por su parte, Yoshihiro Namura, responsable de la División de Gestión de Inversiones, ha añadido: “Nuestro objetivo con esta operación es sencillo: construir una plataforma global con excelentes capacidades y resultados de inversión que ayuden a los clientes a conseguir lo que más les importa. Creo que el nuevo equipo directivo, liderado por Shawn y Robert, está en una posición óptima para materializar nuestras ambiciones”.
Las cifras acumuladas de septiembre de 2025 le trajeron una buena noticia a SURA Asset Management, la filial del Grupo SURA dedicada al ahorro para el retiro, inversiones y gestión de activos con presencia en México, Colombia, Perú, Chile, Uruguay, Estados Unidos y Luxemburgo. La firma celebró durante el tercer trimestre un nuevo hito en su trayectoria: superar la línea de los 200.000 millones de dólares.
Según detallaron a través de un comunicado, la firma cerró el noveno mes del año con activos bajo administración por 207.000 millones de dólares, correspondientes a recursos de más de 24 millones de clientes en América Latina. Esto, recalcaron, reafirma su posición en el negocio de soluciones de ahorro, inversión y gestión de patrimonios a nivel regional.
SURA AM reportó un crecimiento de 15,6% en AUM respecto a septiembre de 2024, impulsado por sólidos rendimientos, mayores contribuciones y un flujo neto comercial positivo, detallaron. En el negocio de fondos de pensiones, el AUM creció un 15,5%, mientras que SURA Investments –que agrupa los negocios de Wealth Management, Corporate Solutions e Investment Management– vio sus activos administrados subir un 16%.
Además del hito en AUM, la firma financiera reportó ingresos operacionales totales por 1.008 millones de dólares durante el tercer trimestre. Esto suma un aumento interanual de 14%. Por su parte, la utilidad neta controlante alcanzó los 263 millones de dólares, aumentando 22%, y el Ebitda se ubicó en 520 millones de dólares, con una variación de 19%. Con todo, la rentabilidad del patrimonio llegó a 10,6%.
“Estos resultados consolidan nuestra estrategia de negocio, acompañada de unos resultados financieros muy positivos. Es una muestra clara de que cuando se trabaja con visión, disciplina y responsabilidad, se generan beneficios reales para nuestros clientes y para el desarrollo de la región”, afirmó Ignacio Calle, CEO de SURA Asset Management, en la nota de prensa.
Banco Sabadell realizó un ajuste estratégico en la dirección de la institución en México, uno de los mercados latinoamericanos de mayor relevancia en esta región.
Sabadell informó que José Iragorri tomará las riendas del banco en México en sustitución de Albert Figueras, quien regresará a España para hacerse cargo de la Dirección de Red del Grupo, un puesto clave a través del cual coordinará la estrategia comercial de las direcciones territoriales en ese país a partir del 1 de febrero de 2026. Iragorri se desempeña actualmente como subdirector General de Corporate & Investment Banking (CIB) en Sabadell México.
José Iragorri cuenta con amplia experiencia y conocimiento del sector financiero mexicano. Es Licenciado en Administración Pública por la Universidad de México y cuenta con un Máster en Negocio Internacional por la Universidad de Valencia. Su trayectoria incluye 10 años en CitiBanamex y 13 años en HSBC México, lo que subraya su profundo entendimiento del mercado local antes de su rol en Banco Sabadell.
“José Iragorri es la persona idónea para tomar el timón de Banco Sabadell México. Su profundo conocimiento del mercado local, su amplia trayectoria en el sector financiero mexicano y su visión estratégica aseguran la continuidad en el crecimiento y el éxito de la entidad. Dejo la dirección en las mejores manos”, señaló Figueras.
Sabadell también informó que Gustavo Martínez Baca asumirá como subdirector General de CIB, la vacante que dejará Iragorri; Gustavo es el actual director ejecutivo de Banca Corporativa de Sabadell México, forma parte del equipo desde 2017, ha liderado con éxito la cobertura de sectores clave como Energía, Infraestructura y Real Estate, además de gestionar las oficinas regionales. Martínez Baca cuenta con 18 años de experiencia, incluyendo su paso por Citigroup en CDMX, Londres y Nueva York, y un MBA del IESE Business School, su ascenso asegura la continuidad en la estrategia de financiamiento corporativo.
Albert Figueras dirigió Banco Sabadell México desde mayo de 2023. Bajo su gestión, el banco en México cerró el tercer trimestre de 2025 alcanzando una utilidad de 1.010 millones de pesos (54,6 millones de dólares), lo que representa un significativo incremento interanual del 27,8% respecto al mismo periodo de 2024.
Tras el cambio de responsabilidades, Figueras permanecerá como miembro del Consejo de Administración de Banco Sabadell México, donde seguirá contribuyendo con su visión estratégica y conocimiento del negocio.
“Albert Figueras conoce muy bien la forma de hacer banca de Sabadell y estamos convencidos de que contribuirá de forma clara a cumplir nuestro reto de ser el mejor banco de España”, dijo César González-Bueno, consejero delegado de Banco Sabadell.
En México, la primera pregunta que un inversionista suele hacerle a su asesor financiero es siempre la misma: “¿Qué rendimiento me das?”. Suena lógica, práctica y directa, pero es una pregunta profundamente equivocada que revela un malentendido que frena la evolución financiera del país.
Durante décadas, la industria financiera mexicana no se construyó sobre la asesoría profesional, sino sobre la venta de productos. En lugar de formar a asesores que ayudaran a planear la vida financiera de las personas, formamos promotores cuya tarea era colocar fondos, seguros o notas estructuradas.
Esa historia dejó una herencia difícil de romper: el público espera que el asesor sea una especie de “proveedor de rendimientos” o incluso alguien capaz de predecir qué activo subirá más este año. Y por eso la conversación inicia —y frecuentemente termina— con una pregunta que no debería existir en primer lugar.
La idea equivocada: creer que el asesor “da” rendimiento
Hablar de rendimiento como algo que un asesor “da” es desconocer cómo funcionan los mercados financieros.
Los mercados no entregan rendimientos bajo pedido: fluctúan, corrigen, avanzan, retroceden. Mientras que los rendimientos que un inversionista obtiene no provienen de la habilidad de un asesor para adivinar el futuro, sino de un proceso disciplinado y de decisiones consistentes en el tiempo.
Un asesor no controla: si sube o baja el S&P 500, si el dólar amanece en 17 o en 19 pesos, si el petróleo cae o la inflación sube. Es la persona que controla la estructura, la estrategia y la conducta del inversionista, que es exactamente donde se juega la diferencia entre éxito y fracaso financiero.
El mito del asesor “brujo”
En México persiste la idea de que el asesor debe ofrecer certezas: qué activo ganará más, qué ETF conviene este mes, qué nota rendirá 2 puntos más. Esa expectativa ha sido terreno fértil para charlatanes y promesas imposibles. Sin embargo, la verdad es simple: ningún asesor serio puede prometer rendimientos, porque los rendimientos no se prometen, se trabajan.
El asesor profesional no se dedica a predecir escenarios, sino a preparar al cliente para cualquier escenario.
El verdadero inicio: el plan antes que el rendimiento
Invertir sin un plan es navegar sin destino. Por eso, antes de hablar de números o de productos, cualquier proceso serio debe comenzar con tres preguntas esenciales:
1. ¿Cuál es tu objetivo? – Comprar una casa, pagar la universidad, construir un retiro digno. Cada meta requiere un tipo de riesgo distinto.
2. ¿Cuál es tu horizonte de tiempo? – No es lo mismo invertir para algo que necesitas en tres años que para algo que quieres dentro de treinta.
3. ¿Qué nivel de riesgo puedes tolerar sin perder la calma? – La volatilidad no es teórica: es emocional. Y cuando no hay plan, el miedo se vuelve estrategia. Sin estas tres respuestas, cualquier conversación sobre rendimiento es hueca. Sin un plan, cualquier portafolio es improvisación.
Lo que realmente hace un asesor financiero
El verdadero valor de un asesor no está en predecir, sino en ordenar. No está en adivinar, sino en acompañar. No está en vender, sino en educar.
Lo que un asesor profesional sí controla: Que el portafolio esté bien estructurado para la meta adecuada; al mismo tiempo que el cliente no se sobreexponga cuando todo sube, no abandone su estrategia cuando el mercado cae, opere con eficiencia fiscal; que rebalancee, revise y mantenga la coherencia del plan; pero sobre todo, que entienda que ahorrar e invertir no es un acto, sino un hábito.
Y esa labor, aunque silenciosa, genera un impacto enorme. Estudios como los de Vanguard Advisor Alpha y Morningstar muestran que un asesor puede mejorar el rendimiento de un cliente hasta en tres puntos porcentuales anuales netos a largo plazo, no por “ganar” al mercado, sino por evitar errores humanos que destruyen valor: entrar tarde, salir temprano, perseguir modas, vender con pánico. En otras palabras: El buen asesor no “da” rendimiento. Ayuda a que el inversionista lo conserve.
En otras palabras: El buen asesor no “da” rendimiento. Ayuda a que el inversionista lo conserve.
La pregunta que debemos cambiar
El progreso financiero de un país comienza cuando cambia su conversación. México avanzará el día que dejemos de preguntar “¿Qué rendimiento me das?”, y empecemos a preguntar:
“¿Cuál es el plan para lograr mis metas?”; ya que el rendimiento no es una promesa, es una consecuencia de tener claridad, método, ahorro constante y acompañamiento profesional.
Lo que sigue para México
Necesitamos una cultura financiera que entienda que invertir no es apostar, sino planear. Que el asesor no es un proveedor de certezas, sino un arquitecto del proceso, y que la verdadera riqueza no se construye respondiendo “cuánto quiero ganar”, sino resolviendo “qué quiero lograr”.
La buena noticia es esta: México está listo para ese cambio y la industria financiera también. Para que ese cambio suceda, debemos empezar por abandonar la pregunta equivocada.
El futuro financiero del país no se construirá preguntando por rendimiento, se construirá pidiendo dirección.
Columna de Juan Carlos Herrera, Chief of Advisory & Investment Solutions en GBM
Foto cedidaTom Stephens, responsable de fondos cotizados de Schroders.
Schroders ha anunciado el nombramiento de su primer responsable de fondos cotizados (ETFs), con el fin de impulsar la expansión de la firma ante la fuerte demanda de los clientes de soluciones de gestión activa en este ámbito en rápido crecimiento.
Tom Stephens se incorporará a Schroders el 5 de enero de 2026, procedente de JP Morgan AM, donde ha trabajado durante ocho años como responsable internacional de mercados de capitales especializado en ETFs. Stephens será responsable de desarrollar y ejecutar la estrategia global de ETFs de Schroders en materia de productos, infraestructura, distribución y relación con los clientes.
Asimismo, reportará a Matt Oomen, responsable global del Client Group, el área multidisciplinar que comprende los equipos de ventas, desarrollo de negocio, experiencia del cliente, producto, marketing y comunicación.
El anuncio del nombramiento de Stephens para este nuevo cargo se produce poco después del lanzamiento de los dos primeros ETFs activos de Schroders en Europa a principios de este año. También coincide con el hecho de que la firma ha superado los 1.000 millones de dólares en activos bajo gestión (AUM) en todo su negocio global de ETFs (a cierre de octubre de 2025). Los dos ETF activos europeos lanzados a principios de este año fueron el Schroder ETFs ICAV – Schroder Global Equity Active UCITS ETF y el Schroder ETFs ICAV – Schroder Global Investment Grade Corporate Bond Active UCITS ETF *.
Oomen admitió estar «encantado de que Tom se incorpore a Schroders en el nuevo año para ayudar a impulsar el rápido desarrollo de nuestro negocio de ETFs activos. Sus veinte años de experiencia en este ámbito serán muy valiosos para la expansión de nuestra ventaja competitiva líder en el mercado a través de estos instrumentos de inversión. Nuestros recientes lanzamientos de ETFs activos en Europa nos permitirán llegar a más inversores, y los profundos conocimientos y liderazgo de Tom en el mercado de ETFs nos ayudarán a dar respuesta al creciente interés de los clientes en este tipo de productos”.
En JP Morgan AM, Stephens dirigió un equipo global responsable del mercado de ETFs, la arquitectura de liquidez y la estrategia de participantes autorizados y creadores de mercado. También gestionó los estándares de ejecución de los clientes, el diseño operativo y el desarrollo de nuevas capacidades en ETFs en múltiples regiones y clases de activos. Formó parte del Comité Operativo Global de ETF de la empresa, contribuyendo a la dirección general, la gobernanza y la supervisión de su oferta.
Stephens también es presidente del Comité de ETFs de la Asociación de Inversiones del Reino Unido,
El mercado estadounidense de bienes de lujo atraviesa una etapa de expansión sostenida. De acuerdo con el informe “United States Luxury Goods Market Report by Product Type, Distribution Channel, End User, States and Company Analysis 2025-2033” de Research And Markets, el segmento podría pasar de los 115.220 millones de dólares en 2024 a los 196.160 millones de dólares en 2033, lo que implica una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 6,09% entre dichos años.
La proyección confirma el dinamismo de una industria que combina tradición, aspiracionalidad y adaptación a nuevas preferencias de consumo, con una agenda crecientemente marcada por la innovación digital, la sostenibilidad y la búsqueda de experiencias exclusivas.
Un crecimiento con múltiples motores
El avance del lujo en EE.UU. se explica por una confluencia de factores estructurales y coyunturales. Por un lado, la mejora de los ingresos disponibles sostiene la base de demanda de productos premium. Por otro, millennials y Generación Z consolidan su papel como fuerzas centrales del consumo: son públicos con fuerte reconocimiento de marca, alto vínculo con entornos digitales y una relación más dinámica con la compra de lujo, tanto por canales online como por redes sociales.
A esto se suma el efecto del turismo internacional, que aporta flujo adicional de compras de alto valor por parte de visitantes extranjeros, y la expansión de la oferta a través de e-commerce y modelos omnicanal, que amplían el acceso sin abandonar la estrategia de exclusividad propia del segmento.
Uno de los impulsores más visibles del crecimiento es la transformación del marketing de lujo. Las redes sociales cambiaron la forma en que las marcas se vinculan con sus comunidades: hoy son un canal directo de aspiración, storytelling y conversión.
Este fenómeno se potencia con el rol de celebridades e influencers, que ya no solo participan en campañas sino que también ocupan lugares creativos estratégicos. Como ejemplo de este giro, el informe menciona el nombramiento de ASAP Rocky como director creativo global de Ray-Ban en febrero de 2025, señalando cómo las firmas priorizan figuras culturales con llegada masiva en ámbitos que antes estaban reservados casi exclusivamente a diseñadores tradicionales.
Sostenibilidad: de diferencial a requisito
La conciencia ambiental dejó de ser un atributo opcional en el lujo estadounidense para convertirse en una exigencia de mercado. El informe destaca que marcas como Stella McCartney incorporan principios de economía circular mediante el uso de materiales reciclados y textiles deadstock en colecciones premium, manteniendo estándares de calidad mientras reducen impacto ambiental.
La preferencia del consumidor también empuja esta transición. Una encuesta citada en el documento (Stifel, octubre de 2023) muestra que el 20% de los millennials y el 22% de la Generación Z en EE.UU. solo compra a compañías alineadas con sus valores o con prácticas sostenibles.
En esa línea, se observa una aceleración de inversiones en materiales eco-friendly, sourcing ético y transparencia de cadena de suministro. El informe ilustra esta tendencia con el lanzamiento por parte de Rolex de packaging sostenible en diciembre de 2024, elaborado con cartón reciclado y madera contrachapada, mostrando que la sostenibilidad puede integrarse sin erosionar el posicionamiento de lujo.
Como señal reciente de actividad, el informe menciona que Tacori abrió en febrero de 2025 15 puntos autorizados bajo un concepto shop-in-shop premium, reforzando presencia minorista con espacios exclusivos para exhibir sus líneas de joyería.
Hacia adelante
La proyección hacia 2033 muestra un mercado que combina crecimiento con transformación. En EE.UU., el lujo se expande no solo por mayores ingresos o aspiracionalidad, sino también por su capacidad de adaptarse a las nuevas reglas del consumo: digitalización plena, sostenibilidad verificable, innovación en materiales y una narrativa de marca alimentada por la cultura pop y las redes sociales.
Para la industria global, el avance del lujo en Estados Unidos funciona como termómetro y laboratorio: marca tendencias que luego se trasladan a otros mercados —incluidos los de América Latina— donde las nuevas generaciones también empiezan a redefinir qué significa “lujo” y por qué están dispuestas a pagarlo.
Los fondos siguen creciendo: en noviembre, a pesar de la volatilidad surgida en los mercados financieros, su volumen volvió a registrar un aumento de 727 millones (un 0,2% más respecto al mes de octubre). De esta manera el patrimonio se situó en los 446.469 millones de euros. Durante 2025, los fondos ya crecen un 12% (aumentan su patrimonio en 46.705 millones de euros), según los datos de Inverco.
En noviembre, el volumen de suscripciones netas permitió compensar en su totalidad el ajuste en las valoraciones en las carteras de los fondos de inversión por efecto mercado. En el mes, los captaron más de 2.710 millones de euros, aumentando a 61 la serie de meses consecutivos con suscripciones netas positivas.
En términos acumulados, los fondos ya superan los 31.034 millones de euros de suscripciones netas, la mayor cifra acumulada hasta noviembre desde 2014.
Suscripciones y reembolsos
Triunfo de la renta fija
Durante el mes, el mayor interés de los partícipes se concentró en los fondos monetarios (1.224 millones de euros). Los de renta fija continuaron la tendencia observada en los meses previos. Esta categoría registró flujos de entrada de 993 millones de euros, donde los partícipes optaron por aquellos con menor duración. En lo que va de año, esta categoría ya acumula suscripciones netas superiores a los 29.465 millones de euros.
Los mixtos volvieron a registrar suscripciones netas en su conjunto (742 millones de euros), con un mayor peso en su componente de renta fija, que en lo que va de año registra 5.088 millones de euros de nuevas suscripciones. También los fondos globales, renta variable internacional y retorno absoluto experimentaron flujos de entrada positivos (628 millones de euros en su conjunto). Esta última categoría ya acumula en el año 1.538 millones de euros.
Por el lado de los reembolsos, los fondos rentabilidad objetivo fueron los que experimentaron mayores salidas netas (424 millones de euros). Adicionalmente, los garantizados y de renta variable nacional registraron reembolsos por 490 millones de euros en su conjunto.
Rentabilidades negativas en el mes
El mercado no acompañó sin embargo en noviembre: a fecha de elaboración del informe, los fondos experimentan en el mes una rentabilidad media negativa del 0,4%. Así, a falta de incorporar las valoraciones de los últimos días del mes, únicamente los monetarios, garantizados y de rentabilidad objetivo registraron rentabilidades ligeramente positivas.
Hasta noviembre, los fondos acumulan en media una rentabilidad positiva del 4,2%.
En lo que va de año, los fondos con mayor exposición a renta variable son los que mayor rentabilidad aportan a sus partícipes: así los fondos de renta variable nacional e internacional acumulan una rentabilidad del 39% y del 9% respectivamente.
Foto cedidaCarlos Babiano, director general de Santalucía AM.
Tras fusionar hace unos meses la unidad de gestión de inversiones de la aseguradora Santalucía con la gestora de activos del grupo -gestada en 2017 tras la compra de la gestora de Aviva en España y su fusión con Alpha Plus, adquirida también en 2015-, Santalucía Asset Management emprende un camino de crecimiento y apertura al exterior que busca dar servicio tanto a clientes internos como externos. Con Carlos Babiano, su director general, al frente, la estructura unificada busca dar continuidad a un camino que ya se ha ido recorriendo en los últimos años, e impulsar su crecimiento -en principio de forma orgánica aunque tampoco se cierran a oportunidades de compra, si surgen las adecuadas- hasta acercar sus activos a los 20.000 millones de euros de aquí al periodo 2028-2030.
Según explica Babiano a Funds Society, la idea es alcanzar los 17.000 millones a corto plazo en 2026 -pasando de los 12.000 millones con que cuenta la gestora actualmente-: “Analizando potenciales bolsas de recursos que hay en el grupo pero que todavía no están en la gestora, podremos incrementar esa cifra hasta 17.000 millones a largo de 2026, sujeto a ciertas variables. A esto habría que sumarle el crecimiento orgánico que tenga la gestora”, explica. De este modo, con ese vector adicional de crecimiento, se marca alcanzar la meta de los 20.000 millones a medio plazo, con un máxima muy clara: la de la alineación de intereses con los inversores de forma que solo lo que se hace en el grupo se abra a nuevos clientes.
Y en esta línea se sitúan los planes de Santalucía AM, que busca transformar su negocio y abrirlo al exterior, con planes sobre la mesa centrados en la potenciación de sus servicios de gestión discrecional de carteras, el lanzamiento de nuevos vehículos de inversión y la apertura de sus capacidades en alternativos; planes todos ellos que requerirán también de la incorporación de nuevos recursos, especialmente en el ámbito comercial.
En asesoramiento y GDC, el grupo da servicio a los clientes a través de dos vías: por un lado, el servicio a los HWI (inversores de altos patrimonios) derivados del contacto de la gestora, para los que se ofrece “el traje a medida” a partir de 250.000 euros; y por otro lado una gestión discrecional de carteras “algo menos artesanal y un poco más estructurada por perfiles que se va a abrir a la red de Santalucía probablemente en el segundo trimestre del año, a partir de 50.000 euros”. Esa segunda pata cuenta ya con unos 50 millones.
Acceso a alternativos a través de dos vehículos
Otro de los pilares de su crecimiento, y que escenifica muy bien esa apertura al cliente externo, con total alineación de intereses, son sus planes en alternativos. El grupo, que tiene fuertes capacidades internas de gestión tanto de mercados privados (infraestructuras, real estate, venture capital, deuda privada y capital privado) como alternativos líquidos (hedge funds) -de hecho, lleva invirtiendo en estos mercados más de 15 años y cuenta con activos en el balance de la aseguradora de 800 millones, sin contar inmobiliario-, se dispone a dar acceso externo a las mismas a través de dos vehículos.
Por un lado, dará acceso a su vehículo de capital riesgo, en formato evergreen (Santalucía Inversiones Alternativas), que el grupo gestiona desde hace una década -junto con Altamar-, con 500 millones en activos, y que aglutina las capacidades de gestión de la casa en los cinco principales activos de mercados privados y hedge funds -es mayoritariamente un fondo de fondos aunque también cuenta con coinversiones directas (principalmente en deuda y crédito)-. La entidad estudia a qué clientes lo abrirá, en su intento de ofrecer una “democratización tutelada” a estos activos. Por otro lado, separará sus estrategias alternativas líquidas en un FIL que podría ver la luz en el primer trimestre de 2026 y que estará centrado en crédito (con múltiples estrategias como estructurado, infraestructuras, situaciones especiales, etc.) En este vehículo, el balance de la aseguradora prevé participar con aproximadamente 100 millones de euros.
Nuevos fondos, contrataciones y más actividad
Son dos de los cuatro-cinco nuevos vehículos que Santalucía AM prevé lanzar próximamente. El tercero se situará en el ámbito de los metales preciosos, para dar acceso a la oportunidad del oro especialmente, y el resto podrían situarse en el ámbito de la renta fija, aunque Babiano no ofrece, de momento, más detalles. “Lanzaremos cuatro-cinco productos tanto en mercados públicos como privados, con comisiones de gestión competitivas, utilizando los recursos del grupo y siempre con esa filosofía de alineación de intereses”, explica.
Ese camino de transformar el negocio y abrirlo al exterior pasa también por potenciar la actividad y el equipo comercial de la gestora y del grupo, y por diseñar estrategias en redes sociales. “Buscamos hacer una revisión completa de customer journey, onboarding, web, transaccionabilidad, soluciones de IA como soporte de la relación con los clientes, estrategia de posicionamiento en medios y especialmente en redes sociales, crecimiento del equipo de negocio e institucional, o mayor cobertura a la red de Santalucía. Es decir, una potenciación plena de todo el negocio”, explica Babiano a Funds Society.
Sobre ese crecimiento de equipo comercial, prevé que se incorporen un mínimo de cinco o seis personas, solo a la gestora, mientras el grueso del grupo tiene previsto duplicar su red de gestores de ahorro, que también comercializan fondos, junto a otros vehículos. “Nuestro leiv motiv es que Santalucía tenía dos equipos de gestión, el de balance, poco conocido y el que más volumen de inversión tenía, y el de la gestora, y con la suma de ambos ya hemos alcanzado una dimensión que supera los 25 gestores y queremos poner eso al servicio del cliente y en el mismo barco que nosotros”, con la alineación de intereses, el largo plazo y la preservación de capital como banderas. «Será el año de lanzamiento de la nueva Santalucía AM, con todas nuestras capacidades al servicio de clientes institucionales e individuales, con una clara vocación de largo plazo, generación de valor y competitividad”, resume el director general.
Un 2026 con foco en la selección y en la calidad
La gestora, que presentó esta mañana sus perspectivas de inversión, vaticina un 2026 menos volátil, con un crecimiento global en el entorno de la media de largo plazo -con un dispersión más estrecha entre países-, y con cuatro motores de crecimiento, más allá del consumo que lo ha sostenido en el pasado: la inversión en tecnología, la relocalización de las infraestructuras energéticas, las políticas industriales y la reconfiguración de las cadenas de suministro. Es decir, un entorno con una economía más orientada a la inversión en el que la inflación ha dejado de ser el principal foco de incertidumbre, aunque en EE.UU. hay todavía dudas: “La reciente actualización macroeconómica del Fondo Monetario Internacional (+3% global 2025) muestra cierta sorpresa por la resistencia de la economía norteamericana a la guerra comercial y nuestro escenario central sigue siendo de desaceleración, pero no de recesión, lo que permite el tono positivo en los mercados tanto de renta fija como de renta variable”, comenta Agustín Bircher, director de Inversiones de Santalucía AM.
En un contexto en los mercados públicos «con valoraciones exigentes y riesgo de decepción», apuestan por la selección en deuda pública, una visión cauta en crédito (no paga por los riesgos asumidos), y una aproximación también selectiva en renta variable, centrada en la calidad y en la distinción de las inversiones productivas de aquellas donde el gasto -por ejemplo en tecnología- no resulta rentable. En mercados privados, que continuarán ganando peso, ven factores positivos como un escenario en el que las inversiones aumentan en un entorno que demanda infraestructuras de energía, digitalización y activos reales, recuperación tras años de sequía de salidas y una tendencia a la democratización y presencia de la bancas privadas, con la racionalización en número de gestoras y un menor fund raising como luces rojas.
Por activos, en renta fija, en 2026 “continuarán las tendencias de mercado de este año, aunque con menor intensidad: empinamiento de las curvas de tipos, convergencia de periferia a core, destacando el estrechamiento de Italia, mayor tensión en países con peor ejecución fiscal, como Francia y Reino Unido y menor emisión de tramos largos de Tesoros en Estados Unidos, que logran estabilizar, de momento, los tipos a largo”, según Luis Merino, responsable de Renta Fija, Mixtos y Fondos de Fondos en la gestora. El experto se muestra «moderadamente positivo» en el activo, neutralizando duración y aprovechando de forma táctica oportunidades en tipos: así, sigue cauto en la curva americana a 10 años, pero todavía positivo en Italia frente a Francia, una apuesta ya con menos recorrido que en el pasado, con una visión de tipos en Europa mantenidos en el 2% y alta posibilidad de que la Fed siga bajando tasas, para empezar en su próxima reunión del día 10. Pese a las dudas de politización de la Fed y posible aumento de la inflación, prevé cifras del 2% en la eurozona y el 2,4% en EE.UU. En crédito, la convergencia de diferenciales entre deuda de distintas calificaciones ha dejado un margen muy estrecho, por lo que manda la cautela sobre todo en segmentos como el high yield, por lo que apuesta por una cartera de calidad, con mayor rating medio y bonos más líquidos, sin opción a meter más riesgo.
En bolsa, para generar alfa en 2026 será clave lo que no tienes en cartera, en opinión de Antonio Manzano, responsable de Renta Variable: «Se podrá generar alfa evitando compañías perdedoras de la disrupción de la IA y partes del mercado que han descontado expectativas exageradas«, indica. El experto, que descarta una burbuja en torno a la IA (la demanda es real, dice, y el capex se realiza para tapar cuellos de botella en segmentos donde hacen falta inversiones y ello se traduce en beneficios y márgenes holgados, con oportunidades visibles para sectores como los hiperescaladores), habla de la necesidad de ser selectivos en EE.UU. y de riesgo de decepción en Europa, pero sobre todo pone de relieve las oportunidades en el quality investing, castigado en 2025, en sectores estables con menor riesgo de disrupción, sectores de investigación, compañías dueñas del dato, empresas con capacidad de fijación de precios y compañías con soluciones críticas, difícilmente reemplazables.
Así, un entorno marcado por una macro sostenida, bolsas cotizando a valoraciones exigentes y riesgo elevado de decepción en mercados cotizados, pide ser más defensivo y selectivo e invita a la inversión en calidad. «Será un lago en el que pescar el 2026», dice. Los riesgos a tener presentes en 2026 son cuatro: geopolítica, aranceles, IA y riesgo de liquidez.