Se cumplen casi dos años desde que DNB AM abrió su oficina en Madrid, con Lorenzo González Menéndez, director para el Sur de Europa, al frente y el respaldo de Amra Koluder, responsable de Clientes Internacionales y Distribución. Según reconocen ambos, en estos 19 meses, han demostrado que el mercado español tiene potencial para la gestora noruega por dos motivos: por su conexión con Latinoamérica y Europa; y por la acogida que ha tenido su oferta de fondos temáticos.
En el marco de la celebración de su IV Edición de los DNB Nordic Investment Days, ambos responsables compartieron su visión sobre el papel que está jugando la firma en España. “En un 2026 que nos ha dado mayor claridad sobre las fuerzas y tendencias que están configurando y van a configurar el mundo, pese a las turbulencias vividas, creemos que DBN tiene mucho que aportar desde su experiencia, sus 200 años de historia y el respaldo bancario con que cuenta. Entramos en un mundo muy diferente donde la resiliencia y la seguridad, la energía y la tecnología son más importantes que antes”, comentó Koluder al hacer un breve diagnóstico sobre a qué nos enfrentamos.
En este sentido, apuntó que muchas de las tendencias que se observan en España -económicas, sociales y financieras-, son similares a las del resto de Europa y, por lo tanto, la entidad se siente cómoda y satisfecha con su negocio aquí. “Es una de las mejores decisiones que hemos tomado en nuestra estrategia internacional. España es para nosotros uno de esos mercados dinámicos. El país cuenta con un ecosistema de inversión maduro, con una gran autonomía y significativamente desarrollado; además, tiene mucho valor porque está conectado con los mercados internacionales, en especial con Latinoamérica y el resto de Europa. Por eso estamos muy agradecidos por la confianza que hemos logrado entre los inversores”, afirmó Koluder.
Encajar en el puzzle
Por su parte, González destacó que, en un mercado en el que hay establecidas más de 280 gestoras y más de 4.200 fondos de inversión, lo que ha diferenciado a DNB ha sido “ir donde realmente creemos que podemos aportar valor añadido”. “Para nosotros, una primera fase ha sido ver cómo podíamos encajar en el puzzle de las carteras de los inversores, donde conviven distintos tipos de fondos y activos. Queríamos encontrar esa pieza que nos permitiera ofrecer algo diferente y atractivo, por eso empezamos con fondos temáticos, pero en aquellas áreas en las que tenemos experiencia y aportamos valor añadido”, explicaba ante una audiencia formada por gestores, selectores, asesores financieros, banqueros privados y distribuidores. Para el responsable del sur de Europa de la firma, lo realmente importante es que no se han dejado deslumbrar por las “historias bonitas”, sino que se han centrado en buscar aquellas temáticas que tienen futuro, fundamento económico y posibilidades de ofrecer una rentabilidad interesante en el largo plazo.
“Otra cosa que podemos aportar bastante diferencial es que no somos simplemente una gestora independiente, somos una gestora de un gran grupo bancario noruego con más de 200 años de historia. Una gestora con muchas décadas a sus espaldas significa que tenemos clientes que son fondos de fondos, planes de pensiones, institucionales, pero también tenemos clientes de alto patrimonio y puro retail. Y, al final, toda esta tipología de clientes cuando los mercados se vuelven volátiles, demandan una visión clara a largo plazo, agilidad para adaptar las carteras a un entorno incierto, pero, sobre todo, siendo transparentes y ofreciendo toda la información necesaria”, añadió.
Cuatro fondos temáticos
Dentro de la oferta de temáticos de la firma en España destacan cuatro estrategias que, durante el evento, explicaron Eivind Grøver Aukrust, Head of Indexed & Thematic Investments, y Marius Wennersten, Portfolio Manager, DNB Fund Technology. La primera de ellas es DNB Technology, que es probablemente la estrategia de tecnología más longeva con el mismo equipo gestor fundador, con 25 años de historia consolidada a través de distintos ciclos de mercado. Se trata de un fondo de renta variable gestionado activamente que invierte en los sectores de tecnología y servicios de comunicación. La selección de valores se basa en cuatro pilares: la identificación de tendencias; la creación de valor centrándose en la asignación de capital; el momentum de los beneficios de las empresas; y la valoración a medio y largo plazo. Según los gestores, estamos ante una temática cuyo universo de inversión cambia continuamente con la aparición de nuevos modelos de negocios. “Esto crea una base sólida para un enfoque activo y oportunista para la selección de valores”, indicaron.
La segunda de las estrategias es DNB Nuclear Energy, el primer fondo especializado en energía nuclear, con exposición a toda la cadena de valor del sector. El vehículo proporciona una exposición temática específica al sector nuclear, invirtiendo en compañías de la cadena de valor global de la energía nuclear, incluyendo generación, tecnología, servicios e infraestructura, así como suministro de combustible. En opinión de los gestores de la firma, la energía nuclear ofrece producción estable y predecible, reduciendo la dependencia exterior y reforzando la resiliencia del sistema energético, “algo determinante si tenemos en cuenta la necesidad de independencia energética de Europa”.
En tercer lugar, la gestora destaca su fondo DNB European Defence, que es “el primer fondo europeo de gestión activa especializado exclusivamente en defensa”. Consiste en una estrategia de renta variable gestionado activamente que invierte en las 35 – 45 empresas europeas más prometedoras en los sectores de defensa, seguridad y aeroespacial. Según destaca el gestor, la inversión no se limita al ámbito militar. También se impulsa la protección de infraestructuras civiles, la defensa frente a ciberataques y el desarrollo de tecnologías de uso dual, incluyendo el sector aeroespacial.
Por último, la firma cuenta con el fondo DNB Global Enhanced, su estrategia global indexada mejorada. “La estrategia introduce desviaciones selectivas dentro del marco indexado para aprovechar cambios en el índice, operaciones corporativas y oportunidades de valoración, combinando la eficiencia de la inversión indexada con un potencial de generación de alfa. Además de replicar el índice, la estrategia sobrepondera e infrapondera empresas según rentabilidad, fortaleza financiera y valoración, con el objetivo de generar alfa de forma consistente”, explicó el gestor.



