Es un hecho incontrovertible, los rankings de Activos Bajo Gestión (AUM) permiten identificar a las instituciones que dominan hoy la industria de fondos de inversión en México. Sin embargo, cuando la mirada se traslada hacia los flujos netos y el crecimiento orgánico, el mapa competitivo comienza a cambiar y aparecen señales sobre quiénes podrían estar ganando participación de mercado hacia el futuro.
Un análisis realizado con información de Morningstar Direct, correspondiente al periodo enero-julio de 2026, muestra precisamente esa diferencia entre tamaño y velocidad de crecimiento.
En términos de flujos netos acumulados durante 2026, BBVA encabeza el grupo analizado con una captación de 79,08 mil millones de pesos, seguido por Santander, con 55,98 mil millones, y Banorte, con 31,33 mil millones de pesos.
En las siguientes posiciones aparecen BlackRock, con 29,38 mil millones de pesos; GBM, con 17,34 mil millones; Scotia, con 12,58 mil millones; Sura, con 6,81 mil millones; Valmex, con 6,11 mil millones; Actinver, con 6,05 mil millones, y Franklin Templeton, con 4,38 mil millones de pesos.
Este ranking confirma la fortaleza de las grandes plataformas bancarias para atraer recursos, particularmente de BBVA y Santander. Sin embargo, la fotografía cambia cuando la métrica deja de ser el volumen absoluto y se observa el crecimiento orgánico.
Franklin Templeton cambia la lectura del mercado
En esta segunda dimensión, Franklin Templeton ocupa el primer lugar, con un crecimiento orgánico de 15,13% durante los primeros siete meses de 2026. La cifra resulta particularmente relevante porque la institución no aparece entre las líderes por volumen absoluto de flujos. Es decir, su fortaleza no está necesariamente en captar la mayor cantidad de recursos en términos nominales, sino en crecer a una velocidad considerablemente superior respecto de su propia base.
Santander ocupa el segundo lugar, con un crecimiento orgánico de 13,33%, mientras que GBM registra 10,40%. El cuarto sitio corresponde a Valmex, con 8,25%, seguido por Banorte, con 7,23%, y BBVA, con 6,84%. El resto del ranking está integrado por Principal, con 6,83%; Sura, con 6,54%; Multiva, con 6,04%, y Finamex, con 5,89%.
De esta manera, la diferencia entre ambos indicadores revela que tamaño y velocidad no son necesariamente la misma cosa.
Los grandes bancos dominan el presente
BBVA y Santander ofrecen el ejemplo más claro; ambas instituciones se encuentran en la parte superior del ranking de flujos netos. BBVA captó 79,08 mil millones de pesos, mientras Santander alcanzó 55,98 mil millones.
Sin embargo, sus posiciones cambian cuando se mide el crecimiento orgánico: Santander alcanza 13,33%, colocándose en segundo lugar, mientras BBVA registra 6,84%; la lectura es relevante para la industria porque una elevada captación absoluta puede estar asociada a una base de activos considerablemente mayor. Por ello, medir únicamente los recursos que entran a una operadora puede ocultar qué instituciones están creciendo más rápidamente en relación con su tamaño.
En otras palabras, los AUM dicen quién es grande; los flujos muestran quién está captando; y el crecimiento orgánico ayuda a identificar quién está ganando terreno proporcionalmente.
GBM aparece como uno de los jugadores a seguir
Otro de los casos que destaca en el análisis es GBM, que aparece entre los primeros lugares en ambas métricas; la institución registró 17,34 mil millones de pesos en flujos netos durante enero-julio y un crecimiento orgánico de 10,40%.
Esto la coloca en una posición particular dentro del mercado: no alcanza los volúmenes de captación de BBVA, Santander o Banorte, pero sí consigue combinar una captación relevante con una expansión orgánica de dos dígitos.
Santander comparte esa característica, aunque con una escala considerablemente mayor: sus 55,98 mil millones de pesos de flujos se acompañan de un crecimiento orgánico de 13,33%. Son precisamente estos casos los que resultan más interesantes desde una perspectiva competitiva, porque combinan escala comercial y capacidad de expansión.
El verdadero cambio está en mirar más allá de los AUM
El ejercicio de Morningstar plantea una pregunta diferente para la industria mexicana de fondos. Si el objetivo es identificar a los futuros líderes, ¿debe seguir utilizándose el tamaño de los activos como principal referencia?
La respuesta que sugieren estos datos es que no necesariamente. Una institución puede administrar una enorme cantidad de recursos y, al mismo tiempo, crecer a una velocidad menor que una operadora de menor tamaño. En sentido contrario, una firma con una participación todavía relativamente pequeña puede estar incrementando rápidamente su base y, por tanto, construyendo las condiciones para ganar participación de mercado.
Desde esta perspectiva, Franklin Templeton es el caso más evidente: sus 4,38 mil millones de pesos de flujos netos son modestos frente a los 79.08 mil millones de BBVA, pero su crecimiento orgánico de 15,13% es el más elevado del grupo analizado.
Esto convierte al crecimiento en una señal potencialmente más útil para identificar cambios en la estructura competitiva de la industria.
Una industria que empieza a medirse por velocidad
Los resultados también sugieren que la competencia entre operadoras mexicanas está dejando de ser exclusivamente una carrera por acumular activos.
La capacidad de atraer nuevos recursos, incrementar la base de clientes, aprovechar canales de distribución y desarrollar productos capaces de capturar nuevas necesidades de inversión puede resultar tan importante como el volumen de activos administrados.
Por eso, el análisis puede ampliarse hacia otras variables: flujos por categoría de fondos, cambios en participación de mercado, comportamiento de los distribuidores, evolución de los ETF frente a los fondos tradicionales y estrategias de renta fija, renta variable y multiactivos.
También permitiría comparar el desempeño de cada institución contra su grupo competitivo y determinar si el crecimiento observado responde a una tendencia estructural o a factores particulares de un periodo.
La conclusión es clara: el ranking de AUM permite saber quién manda hoy, pero los flujos y el crecimiento orgánico ofrecen pistas sobre quién puede mandar mañana.
Y en esa fotografía, el mercado mexicano presenta una combinación interesante: BBVA y Santander dominan la captación absoluta; Franklin Templeton lidera la velocidad de crecimiento; mientras Santander y GBM aparecen como los jugadores que mejor combinan escala y expansión orgánica.



