El rol del selector de fondos ha experimentado una profunda metamorfosis. La democratización de los datos, la necesidad de aplicar filtros cuantitativos rigurosos y el contacto directo con los equipos de gestión marcan el día a día del área de fondos de fondos de Unicaja Asset Management. En esta entrevista, Diego Rueda Moltó, responsable de Fondos de Fondos y Selección de fondos de Unicaja AM, detalla la filosofía de la gestora a la hora de construir sus carteras perfiladas, el peso de sus socios estratégicos, la aportación de los profesionales más jóvenes y los activos que considera más interesantes —y complejos— en el contexto actual.
¿Cuáles han sido los cambios más significativos que ha experimentado la selección y análisis de fondos?
El cambio más importante de los últimos años es la capacidad de acceso a información. Antes, el acceso era más complicado; hoy en día, con aplicaciones como Morningstar o Bloomberg, las bases de datos son enormes y están muy bien ordenadas por categorías. Este acceso de calidad ha propiciado, además, un cambio de enfoque y de relaciones dentro de la industria. Antiguamente, las gestoras seleccionaban los fondos para el selector, ya no; ahora el selector es el que decide qué busca, qué no busca y qué le gusta. Hay un mayor empoderamiento del selector porque es el que toma la decisión final; no se depende de lo que las gestoras quieran promover más..
¿Cómo se equilibra lo cualitativo y lo cuantitativo en la selección de los fondos?
Para cribar el universo global de productos, en Unicaja aplicamos primero un filtro cuantitativo con cerca de 15 variables, analizando rentabilidades, volatilidades, recuperaciones o, en algunos casos, comisiones. A nivel cualitativo, prima mucho la reunión con el equipo gestor para conocer el grado de involucración y de conocimiento del fondo que se gestiona. Hay gestores con los que hablas y te preguntas cómo no le vas a comprar el fondo si es un convencido de lo suyo. Sin embargo, la clave diferencial reside en la pata cualitativa y el contacto estrecho con la gestión. Siempre hablo de gestor, pero para nosotros es fundamental que haya un equipo gestor detrás. No me vale que sea un gestor de un fondo estrella o un gestor estrella, porque si se jubila, se va o cambia la política, el fondo sufre. Queremos un equipo contrastado e involucrado en la toma de decisiones.
Hemos visto una apuesta de Unicaja por alianzas estratégicas, ¿cómo encajan con la propuesta de arquitectura abierta de la entidad?
Los acuerdos estratégicos con firmas internacionales como BlackRock, Allianz Global Investors o Candriam aportan valor añadido tanto en la asignación estratégica como en costes para el cliente final. Las alianzas nos permiten acceder a los mejores asset allocators, gestores y analistas del mundo. Si descuelgo el teléfono, en diez minutos tenemos una respuesta. Además, una de las cosas que hemos buscado es reducir las comisiones indirectas para nuestros partícipes. Nuestros socios nos permiten acceder a clases baratas, lo que nos da fuerza para negociar con el resto de gestoras internacionales.
Nuestras carteras combinan productos de socios con una arquitectura abierta pura. En los fondos de fondos tenemos unos 50 o 60 fondos en cartera, de los cuales en torno a 20 son de los socios. El resto es arquitectura totalmente abierta, dondeel producto propio de la gestora o el de los socios es estratégico y debe cumplir rigurosamente los mismos criterios que exigimos a cualquier tercero.
¿Qué buscan los asesores y banqueros privados en vuestra selección de fondos?
Creo que hay que partir de una premisa: el cliente de banca privada, o de cualquier tipo, tiene que estar bien asignado a su perfil de riesgo. No puede llegar un inversor y decir que es agresivo y no ser capaz de aguantar pérdidas de un 1% en un fondo. Así pues, lo primero que tiene que hacer el banquero es cerciorarse de que el cliente está bien asignado a su perfil. Si un inversor en un perfil dinámico sufre cuando cae la renta variable por un conflicto geopolítico, es que hemos hecho mal el trabajo de asignación. Si el cliente está bien perfilado en términos de riesgos, comprenderá la evolución del fondo.
También es importante que sepan que tiene detrás un equipo. Esto es algo que hemos hecho muy bien los últimos años al reunirnos todas las semanas con los banqueros privados y con la red comercial de la entidad. Hemos generado confianza en un equipo selector y gestor que tiene de media 25 años de experiencia.
¿Cómo conviven el seniority y el nuevo talento en la selección de fondos?
En lo que respecta a los gestores de fondos, para mí es muy importante tener en consideración el tiempo que llevan gestionando fondos porque desde 2008 han pasado muchas cosas. Es importante conocer qué interpretación y vivencia tienen de los mercados. Nosotros hemos visto y sufrido muchas crisis de mercado que un gestor joven no. Hemos vivido cosas como tres años viendo los fondos caer un 20%, y esa experiencia te da capacidad de contextualizar y comprender el mercado.
En cuanto al talento joven que se incorpora ahora a la selección de fondos, aporta ganas de mejorar y de cambiar las cosas. Tienen la tecnología y la IA totalmente dominadas, aunque hay que dirigirlos y frenarlos a veces para que la IA sea un complemento y no la base de su análisis. Pero su impulso por aprender y cuestionar lo establecido es vital para el equipo. Para mí, la convivencia generacional dentro del equipo es un valor positivo.
Teniendo en cuenta el contexto actual de mercado, ¿qué tipos de fondos estáis viendo ahora? ¿Cómo ha ido cambiando vuestro interés?
En tipología de fondos, creo que la nueva moda y lo que más estamos viendo todos los selectores es sobre todo renta fija emergente. La renta fija emergente está gozando de vientos de cola muy positivos gracias al boom de las materias primas y la tecnología, el respaldo de unos bancos centrales independientes y un menor riesgo político, lo que les ha llevado a tener unas cifras, en algunos casos, tan buenas como las de los países desarrollados. Además, como decíamos, se tiene tecnología en la parte asiática y materias primas en Latinoamérica. También estamos activos en fondos de bonos convertibles, ya que nos permiten capturar rentabilidad vinculada al equity, muy ligada al sector tecnológico, pero con una volatilidad significativamente menor. Por último, otro activo del que más escucho hablar últimamente es el high yield. De una manera prudente, hemos empezado a incluir fondos de high yield en cartera porque el mercado de private debt y private equity ha hecho una limpieza muy importante en el high yield. Es decir, los tramos triple C’s que nadie quería los han comprado las compañías de deuda privada, depurando el mercado.
¿Estáis mirando fondos de mercados privados?
Actualmente, estamos analizando diferentes vías de entrada en los mercados privados.
Ahora mismo, ¿qué tipo de estrategia o fondo consideras más complejo de analizar y seleccionar?
Para mí, la estrategia más compleja de valorar hoy en día es la renta fija de gobierno. Históricamente, era la salvaguardia de la cartera, pero, al romperse las correlaciones con la renta variable, tras lo vivido en 2022, resulta muy complicado predecir el movimiento de los tipos de interés. Además, la geopolítica está marcando las decisiones, por lo que los bonos de gobierno añaden mucha volatilidad a las carteras.



