Abante ha renovado su identidad de marca en un momento de pleno crecimiento del proyecto. Según explican, la nueva identidad recoge y lleva más lejos una idea que “la compañía viene desarrollando desde hace años, la de que la riqueza va mucho más allá del dinero, y la traduce en lo que define su trabajo cada día, acompañar a las personas para que tomen decisiones que enriquezcan su vida”. Abante actualiza su lenguaje y su aspecto manteniendo siempre su esencia y lo que le ha permitido diferenciarse a lo largo de estos 25 años.
Según destacan, en el centro de la nueva identidad está el verbo «mirar»: mirar más allá del dinero y mirar juntos, con cada cliente, hacia lo que de verdad importa. “De esa mirada nace la idea que vertebra toda la marca, la de que Abante te ayuda a tomar decisiones que aportan más valor a tu patrimonio y más sentido a tu proyecto vital. Esa convicción se condensa en su nuevo posicionamiento, ‘Decisiones que enriquecen tu vida’», explican.
En lo visual, el cambio más reconocible está en el logotipo: el símbolo que representa a la persona pasa a situarse delante del nombre, acompañado de una paleta de tonos cálidos dominada por un marrón profundo y una tipografía humanista. El conjunto busca transmitir cercanía, solidez y un carácter más humano, en coherencia con su forma de entender el asesoramiento. Es la traducción visual de cómo la firma quiere relacionarse con sus clientes: de tú a tú y con una mirada larga.
Renovación en plena madurez del proyecto
El cambio de identidad no es un punto de partida, sino la expresión de un proyecto que ha crecido de forma sostenida, ha reforzado su tamaño, su equipo y sus capacidades, y ha integrado en una visión común a las entidades que se han unido a Abante en los últimos años. A las puertas de su 25 aniversario, la firma proyecta así, con una voz y una imagen renovadas, la ambición de seguir siendo referencia en el asesoramiento independiente y de acompañar a más personas en las decisiones que enriquecen su vida.
La renovación se acompaña de una nueva web corporativa y de la campaña «Náufrago», creada por El Ruso de Rocky y dirigida por Pep Bosch (ROMA). Su pieza principal muestra a un hombre atrapado dentro de una caja fuerte: lo que al principio es abundancia y seguridad acaba convirtiéndose en una prisión, una metáfora de lo que ocurre cuando la riqueza se entiende solo como acumulación de dinero. La campaña concluye con una idea que resume el nuevo discurso de la marca: cuando se cambia la mirada sobre el dinero, aparece la verdadera riqueza. El proceso de evolución de la marca, el nuevo posicionamiento y la nueva web han contado con el acompañamiento de Plural Branding.
«En Abante llevamos años profundizando en una convicción clara: la riqueza no es solo dinero. Esa manera de entender el asesoramiento nos ha permitido abrir una conversación distinta sobre lo que de verdad importa a nuestros clientes y sobre cómo concebimos nuestra aportación de valor. Hoy damos un paso más con una expresión más precisa de lo que somos: acompañar a las personas en las decisiones que enriquecen su vida”, ha resumido Santiago Satrústegui, presidente de Abante.



Por Alicia Miguel Serrano