Es una promesa que suena con más fuerza, cada cierto tiempo, la de las economías latinoamericanas. Bendecida por una riqueza en recursos naturales y una variedad de vientos a favor, pero con luchas recurrentes en materia fiscal e institucional, la región nuevamente se encuentra bien posicionada en el contexto global actual. Pero ante este abanico de oportunidades, los desafíos se vuelven cruciales, donde materias como la seguridad pública están impactando los prospectos.
Estos temas estuvieron presentes en la última versión del seminario anual de LarrainVial Asset Management, que convocó a distintos actores de la industria financiera regional a reflexionar sobre las luces y sombras de los mercados de América Latina. Ante el auditorio lleno del hotel W de Santiago, el invitado estrella lideró la segunda economía más grande del vecindario hace algunos años: Felipe Calderón, expresidente de México, quien compartió sus observaciones del contexto actual.
“Hace ya varios años que nos pusimos optimistas con la región”, indicó –a modo de introducción– José Manuel Silva, director de Inversiones de la gestora, destacando que los activos latinoamericanos se han mostrado resilientes en los últimos años, pese a los vaivenes de los mercados internacionales.
El profesional delineó los vientos a favor que tiene el bloque actualmente. Las valorizaciones relativamente baratas, la complementariedad de sus productos con la revolución de la IA, el foco renovado de Estados Unidos en las Américas y un giro generalizado hacia gobiernos de corte más pro-mercados pintan un panorama positivo para los activos.
Según acotó Calderón, el tema de la IA –una de las temáticas más bullentes del entorno de inversiones global– se ve especialmente relevante, considerando que América Latina ofrece minerales, energía, alimentos y rutas comerciales. Para el exmandatario, el vecindario es “el continente del futuro”, pero advierte que esta ha sido la promesa sin concretar de la región desde hace años.
El dilema, señaló, viene de una combinación de baja productividad, captura de poco valor en la economía e instituciones bajo presión. Un reto que complica especialmente en la región, recalcó, es el “asedio” a las instituciones por parte de las redes de narcotráfico en distintos países.
El fantasma del narcomenudeo
Usando a México como ejemplo, Calderón habló de la intervención del crimen organizado en la política. Esto incluye asesinatos relacionados con elecciones, que resultaron en 268 homicidios de personas relacionadas con el proceso electoral de 2024.
Detrás de esta presión que ejerce el narcotráfico sobre las instituciones, detalló Calderón, está el cambio de modelo del negocio de las drogas. Cuando el diseño cambió, de narcotráfico internacional –principalmente a EE.UU.– al narcomenudeo, la dinámica cambió con él.
Según explicó Calderón, el negocio de tráfico de drogas clásico era, fundamentalmente, un negocio de logísticas, donde el factor clave era asegurar rutas de traslado de drogas a EE.UU. Sin embargo, con el desarrollo de las economías locales en América Latina, los carteles han girado hacia la distribución local de drogas.
En vez de rutas, este nuevo modelo está anclado en controlar territorio, lo que ha impulsado la proliferación de crímenes como la extorsión. “El negocio más lucrativo es cobrarle a la gente”, recalcó, por lo que los carteles extorsionan primero a las personas en actividades ilícitas, expandiéndose después a las actividades formales.
Para el expresidente mexicano, el verdadero problema que complica actualmente a América Latina es “la captura del Estado por parte del narcotráfico”, lo que aumenta el riesgo a la seguridad nacional.
El papel regional de EE.UU.
Otro tema relevante sobre la mesa es la evolución de la política exterior de EE.UU. respecto a América Latina. Después de años en los que China ha estado tomando ventaja, con movimientos más ágiles que lo han dejado entre los primeros socios comerciales del grueso de las principales economías de la región, la Casa Blanca de Donald Trump ahora está mirando de nuevo hacia el sur.
Para Calderón, el paso de un orden mundial basado en reglas a uno anclado en relaciones abiertamente transaccionales entre países ha traído de vuelta lo que califica como una “Doctrina Monroe 2.0”. Este marco los ha llevado a estrechar lazos, por ejemplo, con los gobiernos de Argentina, Honduras y Ecuador.
La economía mexicana, como el vecino del sur del país angloparlante, es la que se ve más directamente impactada por la relación con EE.UU., su principal socio comercial en este momento. “El impacto de estas políticas en México es relevante”, indicó el político, con el 80% de las exportaciones mexicanas viajando a su país vecino. Es más, más de 1.000 millones de dólares se exportan ahí al día.
Desde LarrainVial Asset Management, Silva concuerda con el diagnóstico de que EE.UU. está buscando reactivar su influencia en la región. Esto, indicó, se ve en fenómenos como el near-shoring o friendly-shoring y en movimientos como asegurar su suministro de petróleo en Venezuela. Esta nueva política, delineó, se ve anclada en el respaldo financiero, el comercio y el reordenamiento energético, entre otros.



