El miedo a perder dinero
La inversión se ha hecho accesible para todo el mundo gracias a las plataformas digitales, las comisiones más bajas y los procesos de alta simplificados. A pesar de que cada vez hay más personas dispuestas a invertir, la brecha no se ha reducido muy significativamente en la última década. Más de dos de cada tres ahorradores que se declaran abiertos a invertir no han dado el paso, lo que confirma que la mejora en el acceso no siempre equivale al mismo interés que existe en decisiones efectivas.
El estudio de Invesco identifica el miedo a perder dinero como el principal impedimento entre estos ahorradores. El 53% señala el miedo como principal freno, frente al 40% que menciona la falta de conocimientos y un 23% que destaca la falta de capital. Según el estudio, abordar este temor representa hoy una oportunidad de conversión mayor que las iniciativas de formación financiera o la reducción de los mínimos de inversión.
Aunque aumente el patrimonio disponible, el temor a perder dinero no se reduce. Entre los cerca de 6.000 ahorradores e inversores encuestados en Reino Unido, Alemania e Italia, el 36% de quienes tienen menos de 20.000 euros apunta al miedo a pérdidas como un impedimento para invertir. Un mayor grado de acompañamiento y confianza son clave para conseguir que los ahorradores con más capacidad para invertir generen mayores oportunidades de conversión del sector.
Confianza propia y en el sistema
La investigación de Invesco identifica dos dimensiones que actúan de manera independiente entre sí. La primera es la confianza del ahorrador en su propia capacidad de tomar decisiones financieras. La segunda es la confianza en que el sistema financiero funcionará adecuadamente. Si una de ellas falla, el ahorrador tiende a mantener el efectivo. Ambas dimensiones influyen en la incomodidad ante el riesgo, aunque con distinto peso. El 79% de los ahorradores con baja confianza en sí mismos declara sentirse incómodo con el riesgo de invertir, frente al 46% de quienes muestran una confianza elevada.
La falta de confianza tiene, además, una dimensión de percepción personal. La mitad de los ahorradores cree que invertir es cosa de personas con más dinero o distintas a ellos, y un 53% de los inversores actuales reconoce haber pensado lo mismo antes de empezar. Pese a ello, dos de cada tres inversores actuales dieron el paso con menos capital, menos conocimientos o más miedo a perder dinero del que declaran los ahorradores que siguen sin invertir.
“Los resultados del estudio de Invesco confirman que el interés por invertir existe en todos los perfiles del ahorrador, pero la confianza, más que el acceso o el conocimiento, es lo que marca la diferencia entre quedarse en el efectivo o dar el primer paso. Ayudar a los ahorradores a entender el riesgo y a sentirse seguros en sus decisiones puede resultar tan importante como cualquier mejora en el acceso a la inversión”, explica Fernando Fernández-Bravo, Head of Active Distribution Iberia de Invesco.
El reto en España
El estudio de Invesco y Cebr conecta con esta tendencia en el ahorro español, donde los datos del Banco de España empiezan a mostrar un movimiento hacia la inversión, aunque el peso del efectivo sigue siendo elevado. Según las Cuentas Financieras de la Economía Española correspondientes al cierre de 2025, el efectivo y los depósitos se situaron en niveles mínimos de los últimos treinta años. Aun así, representa el 33,4% del total de los activos financieros de los hogares. Las participaciones en el capital y en fondos de inversión se sitúan cerca de sus máximos, con un peso del 32,3%, muy próximo ya al de los depósitos.



