Reuniendo una variedad de profesionales de las inversiones, tanto de Chile como del otros países latinoamericanos, la gestora Moneda Patria Investments celebró su tradicional seminario anual en Santiago. Ante un auditorio repleto, en el hotel W, la casa de inversiones presentó un abanico de perspectivas y visiones sobre Chile, América Latina y el mundo, incluyendo temas de manejo económico del país andino, las tensiones geopolíticas y las oportunidades que se abren en medio de la turbulencia.
Uno de los temas principales, haciendo honor a la sede, es el devenir de la economía chilena. En un contexto en que el gobierno tiene el relevante desafío de revertir una década de letargo económico. La bandera con la que la administración de José Antonio Kast está abordando este asunto es la megarreforma económica que se tramita actualmente en el Congreso nacional.
Este proyecto, uno de las iniciativas emblema de La Moneda, incluye una variedad de medidas que apuntan a incentivar cosas como la inversión privada, la construcción y la competencia, entre otros. Por el lado tributaria, una de las aristas que más se ha comentado es la rebaja del impuesto corporativo.
Este proyecto ha sido recibido como positivo por parte del mundo financiero, interpretado como una señal concreta de que el crecimiento está dentro de las prioridades del gobierno. “Chile hoy tiene una oportunidad única de volver a crecer”, dijo en su discurso de apertura el socio fundador y Chairman de Moneda Patria, Pablo Echeverría.
Y el encargado de presentar los avances y el alcance proyectado de la megarreforma ante la audiencia de Moneda Patria fue el ministro de Hacienda de Chile, Jorge Quiroz.
La ambición de recuperar el crecimiento
“Se requieren cambios no marginales”. Ese fue el diagnóstico de Quiroz ante el auditorio, remarcando la fuerte caída en la inversión que se ha registrado desde 2014. “Es esto lo que queremos revertir”, señaló el ministro de Hacienda.
Según señaló el titular, el gobierno está anclando su política económica en tres ejes de acción: la facilitación regulatoria, con el objetivo de atacar el dilema de la llamada “permisología” (el exceso de burocracia en proyectos de inversión); la competitividad tributaria; y la consolidación fiscal, la que describió como “una obligación”.
En el corazón de este esquema de políticas, la megarreforma –titulada proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social– aborda estas tres aristas. Y, según relata Quiroz, la aprobación del ambicioso paquete de medidas está a la vuelta de la esquina. “Está virtualmente aprobado”, aseguró el ministro, celebrando la tramitación del documento en 90 días y el margen de votos con el que lograron aterrizar el proyecto.
“Nuestro objetivo es generar un boom de inversión en Chile”, dijo Quiroz, y agregó que ya han visto señales positivas, con los prospectos de inversión quinquenal más altos en una década, en 76.267 millones de dólares. “Queda mucho por hacer. Estamos en eso, y con mucho empeño”, concluyó.
El redescubrimiento de América Latina
No es sólo Chile el que tiene la oportunidad de recuperar el dinamismo. Una de las temáticas centrales que recorrió el seminario de Moneda Patria fueron las oportunidades que se abren para los mercados latinoamericanos en un mundo de creciente fragmentación.
Según Pablo Guedes, ex ministro de Economía de Brasil –que lideró la cartera entre enero de 2019 y enero 2023, bajo la presidencia de Jair Bolsonaro–, este período marca “el fin del orden mundial liberal”, con características que abren “una gran oportunidad para la región”.
Con el telón de fondo del “desorden global”, Estados Unidos ha estado impulsando el llamado near-shoring o friendly-shoring. No es coincidencia, según el profesional, que el presidente Donald Trump está poniendo énfasis en designar a las Américas como área de interés. “Vamos a ser redescubiertos”, dijo el economista brasileño, describiendo a América Latina como “la próxima frontera”.
En su propia presentación, Sebastián Edwards, economista chileno y profesor de Economía Internacional de UCLA, expresó el mismo pensamiento: “Nos están redescubriendo, porque estamos pasando al sentido común”, indicó en el hotel W, con un ciclo político general de corte más pro-mercados. “Estoy extremadamente optimista con América Latina”, agregó.
El poder de los activos reales
Una pieza relevante de los buenos prospectos para la región es el auge que están viviendo las materias primas. “Nuestra región tiene muchos de los recursos que demanda el mundo”, dijo Echeverría.
La dinámica de los “activos duros”, refiriéndose a los commodities físicos, y las oportunidades de inversión que presentan en el contexto de fragmentación global tuvo su propio bloque dedicado. El encargado de sondear la temática fue el experto en materias primas Jeff Currie, co-presidente ejecutivo de Abaxx Markets, la rama de infraestructura de mercados de Abaxx Technologies.
“Los activos duros son donde quieres estar”, dijo el profesional en el evento de Moneda Patria, remarcando a los commodities como el activos con mejor rendimiento de la década. Parte relevante de estos buenos resultados es la dinámica positiva que han mostrado varios mercados de metales, incluyendo el cobre y el oro.
Para Currie, hay tres grandes motores para los activos duros. En primer lugar está la desglobalización, donde la reciente reactivación de los conflictos en el Medio Oriente tiene a los inversionistas al borde del asiento, sin pausa. “Hay que entender la magnitud de lo que enfrentamos actualmente”, indicó, agregando que los mercados están ignorando esto.
En segundo lugar está la electrificación, que también está relacionado con el contexto geopolítico. “Lo que estamos descubriendo es que, si quieres dominar militarmente, necesitas baterías”, señaló Currie, además de la creciente importancia de la llamada seguridad energética y las necesidades de la carrera de la inteligencia artificial.
La tercera tendencia está relacionada con la redistribución, donde dos fenómenos tensionan la situación. Por un lado, indicó el experto en materias primas, la desigualdad está aumentando con fuerza. Por el otro, una mayor distribución de recursos llevaría a una mayor demanda de bienes físicos, generando presión inflacionaria.



